jueves, 9 de julio de 2015

Francisco Nieva, con Podemos. Entrevista.


El dramaturgo espera con ilusión el estreno sobre las tablas de esta obra que escribió hace más de 30 años a la vez que se queja del IVA y de un público vulgarizado

Su casa parece una de las escenografías barrocas y surrealistas de sus obras. Telas naranjas, cojines, cuadros y decenas de objetos que dejan entrever el paso de los años y nos transportan a un castillo detenido en el tiempo, si no fuera por el Mac que está junto a la mesa en la que nos recibe Francisco Nieva (Valdepeñas, Ciudad Real, 1924). Apoyado con fuerza en su bastón y acompañado por su mimoso perro Tirso, la voz firme y la lúcida rebeldía que siempre ha caracterizado a uno de nuestros dramaturgos más importantes siguen siendo iguales de potentes a sus 90 años.

Nieva, quien siempre ha definido el teatro como "esa peste de la que nunca me he curado" y de la que no quiere irse "ni a tiros", escribió en 1983 Salvator Rosa o El artista. Una obra que por fin este 2015 se podrá ver sobre un escenario (a partir del 27 de febrero en el Teatro María Guerrero) dirigida por Guillermo Heras y en cuyo montaje ha participado activamente.

El derecho a la libertad de expresión es lo más importante y se le está poniendo muchísimos obstáculos. Y los pone este Gobierno.

Hablamos con Francisco Nieva de teatro, de política, decepciones y alegrías, del Cervantes y ese Cervantes con el que descubrió el teatro gracias a La Barraca de Lorca o de cómo se olvida a nuestros mejores dramaturgos. "Me indigna que no se repongan obras de Buero Vallejo, Jardiel Poncela o López Rubio", dice. Y de él. Las más de tres décadas de espera para ver este Salvator Rosa es una injusta constante en su producción. Dieron en la diana cuando Primer Acto tituló en los albores de los años setenta: "Franciso Nieva, un viejo autor nuevo". Al que echamos de menos todavía hoy, añadimos.

P: Más de 30 años de espera para ver Salvator Rosa o El artista sobre un escenario. Ya está bien.

R: Pues sí. La obra fue concebida hace casi 40 años en París. Leí un cuento de Aidan Hoffman que se llama El señor Formica, que era el nombre que Salvator Rosa se ponía en Roma para hacer de cómico de la Comedia dell’arte. Aparecen tipos muy graciosos y peculiares y me dije que ahí había una comedia muy interesante. Es algo que he pensado hasta ahora, como quien dice. Esta obra no se ha representado nunca pero, la verdad, se está haciendo muy en grande, de un modo como ahora no se hace teatro sino como se hacía hace 20 años. Se está haciendo con un esplendor y una compañía muy nutrida de 14 actores, con un decorado muy ambicioso y un estudio de trajes muy importante. Se hace por todo lo alto. No parece un teatro de crisis.

P: De crisis en medios, no sólo en temáticas.

R: Hoy se hace un teatro precisamente de crisis y se nota, pero esta obra no es así. Se ha enfocado de un modo muy diferente. Además, en esta obra también hay indirectamente muchas alusiones a la crisis, porque en definitiva es una obra sobre el poder.

P: Además de una de las obras que mejor define su concepción del arte como esa contestación frente al realismo y el dogma.

R: Sí. Es una comedia melodramática o cómico dramática. No es una comedia al uso. Es una comedia cómica y trágica a la vez. Y habla sobre el poder y la corrupción. Parece mentira hoy pero es así.
En mi habitación tengo una mesa con todos los trofeos y parece el cementerio de la Almudena

P: Aparece ya el concepto del pueblo indignado y la revolución.

R: Frente a los impuestos precisamente. En la obra es el impuesto sobre la fruta del virrey duque de Arcos el que impusó al pueblo de Napolés, capitaneado por Masianelo, a levantarse contra él. Salvator Rosa es un artista que se inmiscuye en la revolución y la interpreta a su modo pero en realidad, históricamente, nunca estuvo en Nápoles durante la revolución. Estaba en Roma metiéndose contra Borromini, que entonces cortaba el bacalo en el mundo artístico, como de actor en la Comedia dell'arte y escribiendo sátiras y canciones. Era un artista muy polifacético. Y quedó como emblema del artista prerromántico. Fue un revolucionario.

P: ¿Ve paralelismos entre su obra y la actualidad? ¿Podemos hablar de revolución?

R: En realidad todas las revoluciones se parecen porque son por el ahogamiento del pueblo sometido al dictado de los grandes, de los banqueros y del rico. En la comedia, de pronto, se produce una ruptura que tiene cierta semejanza con lo que nos ocurre ahora, que es una revuelta contra la dictadura del dinero. En la obra se pone de relieve que el poder corrompe y, además, enferma. Se vuelven locos. Locos de poder.

P: ¿Eso es lo que pasa hoy?

R: No lo sé. Puede que sí aunque no me atrevo a acusar a nadie en concreto, pero es cierto que se enteran sólo de lo suyo y no del hambre y de lo mal que lo está pasando el pueblo. Ese no enterarse es también volverse loco.

P: O ciego.

R: Sí. Ciegamente locos.

P: Usted siempre se ha definido como un hombre de izquierdas. ¿Qué le parece el mundo de hoy en el que, por un lado, nos desayunamos casi a diario con un caso de corrupción y, por otro, esos conatos de cambio? ¿Cree que hay esperanza?

R: Pues sí. Desde que se manifestó Podemos tiene toda mi simpatía y también ha infudado una esperanza sobre mí. Ya veremos, porque no hay deuda que no se pague. Hay que pagarla como sea pero se verá cómo se arregla y cómo se desenvuelven los griegos. Ellos serán para nosotros un ejemplo de hasta dónde podemos llegar.

P: Su compromiso con la libertad sigue intacto o más agudizado por lo que veo.

R: Siempre. Para mí el derecho a la libertad de expresión es lo más importante y se le está poniendo muchísimos obstaculos. Y los pone este Gobierno.

El público se ha vulgarizado mucho. Va simplemente a divertise y a la critica directa del sistema. Eso es fácil de hacer, igual que hacer gracia con unos cuantos chistes oportunistas. Eso no es literatura dramática, eso es literarura ocasional

P: ¿Por qué?

R: No lo sé. Pienso que el motivo es la ambición, el provecho del dinero. Te metes a político y ya te dicen: "aprovéchate". Es lo que con tantos años de antelación representa el gobierno de Sancho Panza en la ínsula Barataria. Cuando dice "Desnudo nací, desnudo me hallo, ni pierdo ni gano; quiero decir que sin blanca entré en este gobierno y sin ella salgo", pero no es así. Esto es un abuso. Lo que vivimos es un abuso. Y, claro, la coincidencia con la situación actual es lo que nos ha estimulado a representar Salvator Rosa.

P: Usted siempre ha descrito el teatro como una suerte de atalaya de reflexión y una peste de la que no quería irse. ¿Sigue siendo así?

R: Yo creo que el teatro produce siempre lo que los griegos llaman catarsis. Es una pequeña catarsis para el público. Si lo vive de cerca y está bien representado, sufre una catarsis. Sale transformado. Los personajes, ninguno es igual al principio que cuando termina la obra. Al pasar por la aventura de la revolución cambian físicamente y moralmente. Creo que esta obra supone una meditación suficientemente incisiva para que la gente se distraiga y lo pase bien, porque el enfoque también es cómico, el fondo es trágico pero la forma es cómica. Cuando era chico me llevaban mucho al teatro, pero me aburría muchísimo. Siempre decía "¿por qué no sé convierten en monstruos que se devoran los unos a los otros?". Más tarde, cuando comencé a escribir, empecé a mostrar monstruos que se devoran entre sí. Monstruos humanos. Es algo que ha incrementado en mí la lectura de la tragedia griega clásica.

P: Su primera obra se estrenó en los años setenta porque el Franquismo no le dejaba publicar y, mucho menos, representar. A pesar de todo siguió escribiendo pero usted no burló a la censura porque directamente no había ocasión de ello.

R: Así es como fue. Yo he escrito mucho teatro sin esperanza ninguna de estrenarlo porque durante la dictadura de Franco era imposible. Hice dos o tres recursos para rescartar de la censura Pelo de tormenta y fue imposoible. La pude estrenar como 30 años después y me procuró un gran éxito. Ha sido el gran éxito de mi vida [se estrenó en 1997 en una versión dirigida por Juan Carlos Perez de la Fuente, hoy director del Teatro Español]. Y también Nosferatu. De hecho ahora me estoy enterando de lo popular que soy en los países del Este, México o Argentina. Soy conocido allí, no sé porqué y me sorprende.

La carrera de dramaturgo es muy difícil. Esta llena de obstáculos pero los he ido salvando milagrosamente. He tenido suerte. No sé si me la merezco, pero la he tenido

P: ¿Cree entonces que el teatro le ha tratado bien?

R: Muy bien. He tenido mucho éxito y mucha suerte desde que comencé haciendo escenografías y me encargué de El zapato de raso, de Paul Claudel, que fue un encargo de Fraga a José Luis Alonso para el Teatro Nacional. Me dieron todos los medios que pedí y tuve un gran éxito. Otro grande fue Marat Sade, con Adolfo Marsillach. Fueron éxitos muy resonantes y con repercusión en el extranjero. Tanto como escenógrafo como dramaturgo he recibido muchos premios. No sé si merecidos o no, pero la verdad es que muchos. En mi habitación tengo una mesa con todos los trofeos y parece el cementerio de la Almudena.

P: ¿El Premio Cervantes llegará algún día?

R: No lo sé la verdad. Pero me importa más Cervantes. Ha sido para mí una gran revelación desde que era chico. Me llevaron a ver La Barraca de García Lorca que hacía unas representaciones de los Entremeses de Cervantes, dirigidos por Lorca. Los ví con siete u ocho años y me causaron una impresión enorme. Aquello para mí era el teatro. Me acuerdo de la guardia cuidadosa, de la puesta en escena, de los decorados de Salvador Bartolozzi -que además era el dibujante de mis cuentos de niño, de Los Cuentos de Pipo y Pipa-. Fue la primera obra que me impactó y definió verdaderamente muy vocación de forma muy temprana.

P: Cuénteme cómo fue el estreno de su primera obra, Es bueno no tener cabeza, en 1971, porque hasta entonces escribía casi para usted. 

R: No se veía nada. Cuando volví de Francia aún vivía Franco y no podía estrenar. Escribí cantidad de obras que no podían representarse porque eran reacciones tan violentas que no podían presentarse a la censura sin el peligro de que me metieran en la cárcel y me llevaran a Carabanchel. Había publicado unas cuatro comedias y se las había mandado a Buero Vallejo, que me contestó una carta entusistasta y verdaderamente magnífica, pero no tenía intención de estrenarlas. Es bueno no tener cabeza era muy comprometida, tanto que se podía tachar de pronorgrafia pero se estrenó porque hubo un insensato, Santiago Paredes, que se propuso ponerla en escena. Yo le dije que estaba loco pero insistió y, al final, me comprometí a hacerle el decorado y a aconsejarle. Finalmente fue un éxito pero intervino la policía e interrumpió a la tercera representación en la Escuela Superior de Arte Dramático cortando la función. Aquello fue una suerte porque en Primer acto se publicó un ensayo que ponía "Franciso Nieva, un viejo autor nuevo". Yo tenía toda mi obra inédita. Incluso, a punto de estrenarse La carroza de plomo candente teníamos miedo de la censura y mi productor, Antonio Redondo, recurrió a Luis María Ansón -porque había sido secretario de don Juan en Portugal- para ver cómo podía ayudarnos a hacer la obra. Vino al ensayo general y dijo: “representarla a pesar de todo. Aunque sea un desafío teneís que hacerla tal cual porque no va a pasar nada porque España ha cambiado y es una democracia nueva”. Y lo hicimos a pesar de todo. La señora Tártara fue otro gran éxito. Es una de mis mejores comedias.

P: Toda su vida ha sido una lucha para llevar al escenario sus obras.

R: La carrera de dramaturgo es muy difícil. Esta llena de obstáculos pero los he ido salvando milagrosamente. No sé por qué. He tenido suerte, creo. No sé si me la merezco, pero la he tenido.

P: Sus últimos montajes, y dirigidos por usted, que vimos fueron en 2010 Tórtola, crepúsculo y... telón y la versión de Electra. ¿Lo echa de menos?

R: Mucho. Echo de menos dirigir pero con mi edad me cansa demasiado. No me atrevo. Sigo escribiendo, por supuesto. Sobre todo, artículos. Sigo escribiendo a pesar de todo. 

P: Uno nunca se jubila de eso.

R: No. Nunca. Tengo ahí un tomo de todos los dramas que comenzó Victor Hugo después de tener todo el éxito del mundo y son comienzos de comedias y de dramas, una cantidad de esbozos y extraodinarias de propuestas.

Todas las revoluciones se parecen porque son por el ahogamiento del pueblo sometido al dictado de los grandes, de los banqueros y del rico

P: ¿Cómo ve el teatro hoy? ¿Ha cambiado mucho porque el público sigue funcionando pero el IVA es...?

R: Eso es tremendo. Es lo terrible de estos momentos, con el IVA tan alto no se puede hacer nada ambicioso. Vamos a ver si con esta obra lo conseguimos y hacemos ese teatro como se hacía hace 20 años. Pero también está cambiando el público. Se ha vulgarizado mucho. Va simplemente a divertise y a la crítica directa del sistema. Eso es fácil de hacer, igual que hacer gracia con unos cuantos chistes oportunistas. Me parece demasiado barato. Eso no es literatura dramática, eso es literarura ocasional que tiene un éxito inmediato pero no duradero.

P: También está aflorando el teatro alternativo (off) y el teatro documental o de periodismo. ¿Qué le parecen?

R: Ese teatro documental me parece muy bien y necesario a día de hoy. Estoy muy de acuerdo con eso. Me parece oportuno y necesario. Tiene que sentirse públicamente la reacción contraria, por ejemplo, a los impuestos y a los excesos a los que nos ha sometido el ministro Wert. Y también se hace teatro en un piso con dos intérpretes que, a veces, son los dueños e invitan a la gente y hacen teatro para ellos. Es un teatro amateur naturalmente, pero esa es la novedad. Esa es la supervivencia. A pesar de todo, el teatro vive.

P: Siempre resurge en las crisis como un Ave Fénix.

R: Es una reacción natural. La protesta se manifiesta así, por los medios más increíbles. Medios indirectos y oblicuos, pero oportunos en cierto sentido y que tienen la virtud de conmover y estimular al espectador y hacerle adherirse a la protesta. Es divertimento pero es guerra también. Es declarar una guerra conceptual.

P: ¿Y la novela cómo apareció en su vida?

R: Llegué a la novela como un aficionado. Me planteé hacer una novela interminable hasta el final de mi vida, pero Pedro Gimferrer se enteró y me pidió unas páginas para ver si tenía calidad. Le pareció tan bien que me dijo que había que publicarlo. Y eso fue El viaje a Pantaélica. Estuve muchísimo tiempo escribiendo la obra. Era como un desahogo, sin intención de publicar pero afortunadamente Gimferrer apareció y como llevaba Seix Barral me hizo un precontrato y ese material lo reduje a un libro, muy largo, pero que quedó bien. Una novela muy rara, postkafkiana.

P: Ha dicho muchas veces que siempre ha querido ser "un artista menor" por la libertad que tienen. ¿Lo ha conseguido?

R: Siempre lo he dicho pero no he podido ser del todo un artista menor porque en el fondo he tenido muchas ambiciones de hacer grandes comedias. Alguna vez, quizás, lo he conseguido.

Entrevista al Gran Wyoming

Natalia Marcos, "El Gran Wyoming: El pueblo español no sabe reírse de sí mismo. El presentador y humorista es la diana del nuevo 'roast' de Comedy Central", en El País, 8-VII-2015:

“Estoy preparado para esto y para más, la vida ha sido dura conmigo”. El Gran Wyoming afrontaba así la sesión en la que, el pasado martes 16 de junio, Andreu Buenafuente, Pablo Carbonell, Loles León, Arturo Valls, Falete, Yolanda Ramos, Antonio Castelo y Santiago Segura aprovecharon para decirle unas cuantas verdades a la cara regadas de sarcasmo y humor. Comedy Central eligió al presentador de El intermedio como nueva víctima de un formato, el roast, que solo se ha llevado a cabo una vez más en España, con Santiago Segura como diana. Pocas horas antes de que se grabara El roast de El Gran Wyoming, que Comedy Central emite el domingo 12 a las 22.15, entrevistamos al presentador y cómico.

Pregunta. ¿Por qué aceptó participar en el roast?

Respuesta. Estuve en el programa que hicieron a Santiago Segura y me gustó mucho. Es un programa para que la gente se ría, que me parece una causa justa.

P. Es un formato que tiene mucho de reírse de sí mismo...

R. Sí, y no estoy seguro de que todo el mundo aceptara, porque a la gente no le gusta que le digan cosas. Es un problema de autoestima, hay gente que no está equilibrada, pero a mí me da igual. En Estados Unidos son mucho más duros en los roasts, dicen unas barbaridades… Aquí metemos más humor, pero allí es demoledor. Es más parecido a Sálvame Deluxe a mala hostia.

P. ¿Por qué esas diferencias en el humor anglosajón y el español?

Un 'roast' para los políticos

El Gran Wyoming no tiene pelos en la lengua para hablar de ningún tema, pero no hay quien le pare cuando empieza a criticar a la clase política. ¿A qué político sometería el presentador de El intermedio a esa ronda de verdades a la cara que son los roasts? “No les sometería a un roast, les sometería a un banquillo normal y corriente. Un buen roast sería la Audiencia Nacional. Pero los políticos lo tienen tan bien articulado que han conformado la sala que les va a juzgar en el Supremo el caso Gürtel. Si los jueces fueran de verdad, ese sería el auténtico roast. Me encantaría estar ahí con la toga y tenerlos sentados delante de mí. Eso me encantaría”.
R. El español es uno de los pueblos con menos sentido del humor de la Tierra. La gente lo confunde con las ganas de cachondeo. Aquí se valora la fiesta y la gente se ríe y aprecia mucho la gracia. Pero no tiene sentido de humor, el pueblo español no sabe reírse de sí mismo. La gente aguanta todo tipo de presiones sociales, salariales, pero si te ríes de su padre son capaces de darte una hostia.

P. ¿De qué salud goza el humor en la televisión española?

R. No hay demasiado, y es una pena. En la televisión se ha perdido el humor y la música si no viene acompañada de un reality. Han conseguido que cuando sale música en la tele, la gente la quite. Los realities han monopolizado la televisión. Es un empeño, porque mientras estás viendo un reality no estás pensando en otra cosa. La televisión se ha convertido en el arma de destrucción masiva de neuronas más importante de la historia. Podría ser la herramienta de difusión más importante y se han empeñado en que no. Hay una serie de falsos dogmas que se han inventado para que esto sea así. Yo estoy muy orgulloso de El intermedio porque en prime time podemos llegar a entrevistar a un señor como Emilio Lledó, filósofo de 87 años, y hacer un pico de audiencia. Eso está terminantemente prohibido por los manuales de semiótica. No puedes sacar en prime time a un señor de 87 años hablando de filosofía porque la gente cuando llega a sus casas están completamente llenos de problemas y quieren relajarse. ¿Por qué? Porque son gilipollas. Ese es el teorema número uno de un programador de televisión generalista, y es completamente falso. La gente quiere saber cosas, por eso ha funcionado El intermedio, porque contamos cosas. Pero encima lo que hacen es sacar lo peor, la hez de la sociedad, y la normalizan y cotidianizan para que la gente vea que su miseria es normal. Dejan a la gente sin armas para luego darle leña.

P. ¿Por qué un informativo satírico tiene más audiencia que informativos tradicionales?

La televisión se ha convertido en el arma de destrucción masiva de neuronas más importante. Los informativos tradicionales tienen un problema: funcionan como agencias de noticias. Tienen una escaleta y pase lo que pase le dan dos minutos a cada cosa, sea un incendio en Móstoles o algo con una repercusión gigantesca. Nosotros podemos dar tiempo que necesita una noticia importante. Y con las herramientas audiovisuales que tenemos podemos poner vídeos de lo que los políticos han prometido y lo que están haciendo en realidad. Yo si dirigiera un informativo haría eso, mirar lo que dicen y lo que hacen. En eso nos quedamos bastante solos. Por eso nos nutrimos de una audiencia que no nos correspondería si tuviéramos competencia. El arranque del programa, "ya conocen las noticias, ahora les contaremos la verdad", que no sé a quién se le ocurrió pero me parece una genialidad, es verdad.

P. ¿Cree que hay límites para el humor?

R. Sí, yo tengo unos límites. Por ejemplo, no me gusta hacer humor de los defectos físicos de una persona que tengo delante. También soy un hombre muy demonizado por no participar en las redes sociales. No participo, no quiero participar y no voy a participar. No me gusta el nombre, las redes. Me recuerda a la almadraba del atún, donde uno entra y es muy difícil salir. Estuve muy poco tiempo en las redes y entendí que no me convenía en absoluto. ¿Las redes sociales se van a convertir en la nueva Inquisición? Yo te digo que sí, porque se pueden usar para lo que te dé la gana como coartada.

P. ¿A cuál de los participantes en el roast tiene más miedo?

R. Al público, ese es el que te juzga de verdad. Si se quedan mirando con un silencio atronador, la has cagado.

miércoles, 8 de julio de 2015

Representantes de Syriza vendrán el 18 de julio a Ciudad Real a un encuentro convocado por Ganemos CR

"Syriza asistirá al encuentro de candidaturas de unidad popular que se celebrará en Ciudad Real" en Periódico de Castilla La Mancha 8-VII-2015:

Además, han confirmado que también participarán Barcelona en Comú, Ahora Madrid, las mareas gallegas y partidos como Podemos, Compromís, Equo e Izquierda Unida.

Ganemos Ciudad Real ha organizado el próximo 18 de julio en Ciudad Real un encuentro nacional de todas las candidaturas de unidad popular de España a la que ya han confirmado su presencia algunas de las más destacadas como Barcelona en Comú, Ahora Madrid, las mareas gallegas, las candidaturas de Castilla-La Mancha y los partidos que la componen como Compromís, Podemos, Equo e IU.

Aunque aún falta por definir el espacio de celebración porque irá en función de los representantes que asistan al encuentro y el "tirón" de público que tengan, la integrante de la mesa de coordinación de Ganemos Ciudad Real, Nieves Peinado, ha avanzado que también habrá representantes del partido griego Syriza, como muestra de la alternativa europea surgida en esa conexión que plantean estas candidaturas entre ciudadanos y política.

Será el próximo lunes cuando se dé a conocer el programa definitivo de este encuentro que ha organizado Ganemos Ciudad Real, aunque el concejal de Ganemos en el Ayuntamiento de Ciudad Real Jorge Fernández ya avanzó que el programa se estructurará en torno a cuatro mesas redondas con ponentes, centrándose una de ellas en cómo surgen las candidaturas de unidad popular y otra en las experiencias de gestión, mientras que el resto están por definir.

El encuentro se cerrará con conclusiones a partir de la aportación del resto de fuerzas que se unirán con la intención de "seguir construyendo los procesos de unidad popular tan necesarios para derrotar al bipartidismo y sus políticas", ha agregado Peinado, quien ha señalado que a esas candidaturas se unirán también movimientos sociales como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) o las Marchas de la Dignidad.

"En Ciudad Real siempre hemos sentido que había un interés profundo en que nos encontráramos y debatiéramos. Era un demanda y nos hemos puesto a trabajar para dar respuesta antes de que este encuentro nacional se organizara en otro municipio", ha destacado la integrante de la mesa de coordinación de Ganemos Ciudad Real.

Finalmente, Jorge Fernández ha recordado que el proceso del pasado 24 de mayo fue muy municipalista, por lo que "la idea es ahora compartir la experiencia a un nivel más alto para que exista cierta coordinación entre la gente que quiera participar, sin olvidar que hay elecciones de finales de año y este proceso de unidad popular es algo que está ahí", aunque ha matizado que ese no es el objetivo principal en este encuentro.

El frustrado desentierro de Cervantes

Francisco Rico, "Con bandera y música. El suceso cervantino del mes de junio que merece quedar en los anales es la culminación de la frustrada campaña electoral a costa de los presuntos huesos de Cervantes", en El País, 7-VII-2015:

El suceso cervantino del mes de junio que merece quedar en los anales no son las bienvenidas justas de Miguel y Andrés, ni la publicación del gran Quijote de la Biblioteca Clásica de la Academia, sino la culminación de la frustrada campaña electoral que a costa de los presuntos huesos de Cervantes (y de bastante más de cien mil euros) había venido desarrollando doña Ana Botella (EL PAÍS, 12 de junio).

La “máquina insigne” fue esta vez una ceremonia en la tradición más castizamente patriótica: la inauguración de un “monumento funerario” conformado por una lápida conmemorativa tras de la cual se ocultan los restos misceláneos de algunos cadáveres. Presidían el acto un vicario episcopal, el director de la Real Academia Española, la aún alcaldesa por un día y un general de brigada.

Al caballero mutilado Miguel de Cervantes, que con tanto orgullo llevaba su herida en Lepanto y su condición militar, le hubiera complacido que rindieran honores soldados de dos regimientos, uno de ellos el Tercio Viejo de Sicilia nº 67, en cuyas raíces está el que en su día encuadró al novelista; y no menos que la banda de Música del Cuartel Inmemorial número 1 cerrara la conmemoración haciendo sonar, entre el previsible fervor de los asistentes, la Marcha Real.

Sin duda habría apreciado también que el representante de la iglesia madrileña fuera precisamente el vicario para la Vida Consagrada, porque no en balde el devoto Miguel de la vejez profesó en la Congregación de los Esclavos del Santísimo Sacramento (1609) y en la Orden Tercera de San Francisco (1613).

La presencia de la Real Academia Española quizá le habría suscitado algún reparo, al reprocharle que en el salón de actos de la casa siga colgado un supuesto retrato suyo más mentiroso que Judas.

Por transigente que fuera, no sé si hubiera disculpado que el Ayuntamiento de la señora Botella abusara de la buena fe de la Academia haciéndola signar una inscripción incierta o falsa y sancionar una forma lingüística que a él le era ingrata. Porque en la lápida se proclama “Yace aquí Miguel de Cervantes...”, cuando no hay ninguna seguridad de que le pertenezca ni un mísero metacarpo de los huesos en cuestión. Que Cervantes fue enterrado allá es cosa segura; pero sólo quien no ha visto vaciar y trasladar unas sepulturas de antaño puede jurar que allá sigue.

La ortografía no era cosa de recibo entre los escritores de entonces, pero Cervantes tenía algunas preferencias bien definidas; y sólo al vulgo municipal cabe achacar que en la inadecuada cita del Persiles inscrita en la lápida que teóricamente firma la Academia se lea “Segismunda” en vez de “Sigismunda”, como el autor quería, la filología exige y la Academia acata en su monumental edición en curso de las obras completas de Cervantes.

Diez grandes escritores que no lee nadie

Enrique Vila-Matas, "Diez grandes que no lee nadie", El País, 6 JUL 2015:

En su formato digital, brillantes revistas literarias como The White Review, Quarterly Conversation o Words Without Borders, están entre las más visitadas en lengua inglesa, pero donde se está produciendo ahora una buena movida es en LitHub (Literary Hub), un centro de ideas activo y divertido, donde ayer leí Diez grandes escritores que no lee nadie,un artículo de Stephen Sparks, “ensayista ocasional” y librero en Green Apple Books on the Park, San Francisco.

He especulado con lo siguiente: si este ensayo de Sparks hubiera sido leído por todas las personas que aún leen en el mundo, habría llegado al 0,017% de la población mundial, pues el resto de la humanidad, según últimas y fiables estadísticas, no lee absolutamente nada.

¿Y qué habrían encontrado? La lista de Sparks es muy subjetiva y por tanto excluyente: Marcel Schwob, Mary Butts, Marguerite Young, João Guimarães Rosa, Julien Gracq, Augusto Monterroso, Jane Bowles, Rosemary Tonks, Driss ben Hamed Charhadi y Fran Ross. Y fácilmente discutible, porque algunos de estos autores todavía son leídos. Por ejemplo: si no me equivoco, los chinos acaban de traducir La oveja negra, de Monterroso.

Sparks no se detiene mucho en cada uno de los infortunados escritores, pero tiene siempre palabras compasivas para ellos. Así de Marcel Schwob, por ejemplo, viene a decirnos que es un escritor enormemente influyente y sin embargo sin lectores, aunque su presencia en Jarry, Borges, Bolaño y Michon le permite seguir vivo en la obra de los otros. En Mary Butts la tendencia al escándalo oscureció sus méritos literarios. Jane Bowles no para de ser continuamente “redescubierta” y poco después siempre abandonada. Fran Ross se adelantó demasiado a su tiempo y en 1974 su mejor libro no encajó dentro del movimiento del Black Power. Marguerite Young empleó tantos años en terminar su novela —más de dos décadas para Miss Macintosh, My Darling— que su público dejó de esperarla.

A Rosemary Tonks le horrorizaba no leer un libro que no fuera la Biblia y decidió ocultarse de la vista de todos (mejor que el propio Salinger). A João Guimarães Rosa le tradujeron torpemente en Estados Unidos su mejor libro, Gran Sertón: Veredas. Y como encima esa gran novela es una especie de Ulises brasileño, hoy está descatalogada. A Julien Gracq le gustaba ser un desconocido incluso en su casa natal y va ya camino de conseguir un feliz anonimato en la eternidad.

En cuanto a Monterroso, dice Sparks que le faltó la buena fortuna de Borges. “No escribas nunca para tus contemporáneos, hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso”, recomendaba Monterroso en su irónico Decálogo del escritor. ¿Será algún día célebre mundialmente y alcanzará esa cima del 0,017?

Pero por dios, ¿no es demasiado ridícula esa cifra? En fin, acabo. No queda espacio para el resto de los diez elegidos, una prueba más de lo rápido que perdemos de vista a los grandes. Como dice un amigo, a propósito de escribir máximo para el 0,017 de la humanidad: es como para pensárselo.

Epigrama anónimo

"Artículo 47: Todos los bancos tendrán derecho a viviendas dignas para poder subastarlas"

martes, 7 de julio de 2015

El caballero francés François Bertaut escribe sobre su viaje por La Mancha en el siglo XVII

Esta es mi traducción desde el francés antiguo del pasaje alusivo a La Mancha en François Bertaut, Journal du voyage d'Espagne contenant une description fort exacte de ses royaumes, et de ses principales villes... 1682, p. 167 y ss. (la editio princeps o primera es de 1664; una segunda edición que desconocieron Raymond Foulché-Delbosch y Arturo Farinelli fue Paris: chez Claude Barbin, 1669: en ella se atribuye la sección "Journal du Sieur D. E." a Des Essarts y la parte "Retour de Madrid" a una de las personas que acompañaron a Bertaut en su viaje; este se desarrolló en 1659 con el propósito de pedir la mano de María Teresa, hija de Felipe IV).

Bertaut, pariente de algunos célebres escritores y escritor él mismo, dominaba tan bien el castellano como su madre, camarera de la reina francesa y criada en España, de donde eran sus ancestros, nobles hidalgos de Saldaña:

Como Andalucía terminaba allí, comenzaba La Mancha. El viernes cinco de diciembre, tras haber gastado algún tiempo hasta llegar a cenar en una venta, porque había cada vez más espacio entre poblados en este derrotero aunque fuese una "sierra", partimos de allí. Llegamos a tiempo de dormir en Conquista, que es mal pueblo, y al día siguiente seis llegamos a Almodóvar del Campo, que está a nueve leguas. Por este camino no solo volvimos a encontrar "ventas", sino que también pasamos dos llanuras de las que una sola medía alrededor de diez leguas de largo y rentaba al rey en pastos doscientos mil ecus al año.

El día anterior habíamos visto a la izquierda, de lejos, una "vega" que nos dijeron ser muy fértil y quedaba justo en medio de esta "Sierra". En Almodóvar, que es una gran población, comienzan las tierras de labor y desde allí los pueblos son más frecuentes. El domingo siete partimos y cenamos en Ciudad Real, que dista de allí seis leguas. Es una villa situada en una gran llanura y de largo recinto que estuvo antaño muy poblada pero al presente está casi desierta. No le queda ya nada, sino que allí es donde se preparan mejor las pieles de cordobán de que se hacen los guantes de España. Por este motivo van allí muchos, en particular de Madrid, y compré unos; luego nos marchamos y dormimos en Malagón, que está a cuatro leguas. 

La mañana antes de llegar allí habíamos dejado a la izquierda Calatrava la Nueva, habiendo dejado la Vieja a mano derecha en dirección a Granada. Al pasar a media legua de Ciudad Real, en el río Guadiana, pregunté al molinero que había en un molino junto al puente si estábamos muy lejos de donde este río se escondía. Me dijo que estaba a unas veinte leguas de allí, que no permanecía oculto más de tres leguas y se sembraba encima de por donde pasaba.

Como volvimos a Malagón por el camino que habíamos recorrido al venir, no diré nada más sino que de Malagón pasamos a Yébenes que no sé si he señalado pertenece a una encomienda de Malta, y dormimos en Orgaz, que está a diez leguas.

El lunes ocho, día de la Concepción de Nuestra Señora, y el martes nueve, estuvimos en Toledo. La "iglesia mayor" la encontré pequeña y baja al lado de las de Granada y Sevilla, y noté que no medía más de setenta pasos de largo. Desde allí fuimos a Illescas, donde hay una Virgen muy milagrera; además la iglesia está llena de exvotos y hay más de cien lámparas de plata.  

lunes, 6 de julio de 2015

La pedagogía actual no está diseñada para aprender a pensar.

"Un 90% de la población mundial no sabe pensar", en ABC,  26/06/2015:

La culpa, según Robert Swartz, la tiene principalmente la escuela, que no logra que los alumnos aprendan de forma activa. Según los expertos, no nos enseñan a tener una mente abierta. Muchos lo sospechaban, pero no había datos fehacientes. Al menos hasta ahora. Sin embargo, Robert Swartz -doctor en el «National Center For Teaching Thinking» estadounidense- acaba de desvelar que entre un «90 y un 95 por ciento» de la población mundial no sabe pensar adecuadamente. Según explica, la razón debe buscarse en las escuelas, donde se enseña a memorizar, pero no a razonar y a resolver un problema haciendo uso de la creatividad. «Poca gente en el planeta ha aprendido a pensar de forma más amplia y creativa. […] El progreso de la humanidad depende de este pensamiento», ha determinado el experto. Swartz ha lanzado este dato apenas un mes antes de viajar a Bilbao, donde se reunirá el ICOT –el mayor congreso nacional sobre inteligencia- los días 29 de junio y 3 de julio. En él, este científico pretende demostrar que es posible reflexionar sobre el uso del pensamiento en las áreas de educación y deporte –entre otras-. Concretamente, este experto en pedagogía educativa cree que actualmente existen múltiples formas para implementar el pensamiento y que ayudan a la población a «mejorar su forma de pensar». Swartz ha desvelado a su vez que la sociedad no sabe usar su mente por culpa, principalmente, de la escuela del siglo XXI, en la cual -aunque es completamente diferente a la de siglos anteriores- no se cambia la forma de educar a los más jóvenes. Como solución para hacer que este dantesco porcentaje se reduzca, Swartz propone fomentar la comunicación desde la infancia, pues más de un 99% de los problemas del ser humano tienen un origen lingüístico. Por otro lado, considera que los colegios deben crear «sujetos activos» a la hora de aprender, y no pasivos. Es decir, capaces de pensar de manera crítica y no limitándose a recibir información. La clave, según él, radicaría en enseñar a las nuevas generaciones a «pensar de forma crítica». En esta misma línea, Swartz cree que hay que fomentar la empatía en los más pequeños para que aprendan a valorar la opinión del otro, el trabajo en equipo y que sepan amoldarse a la mayoría.

Operación Hades, una novela sobre la II Guerra mundial del escritor manchego Francisco Sainz Silva

I

Diego Farto, "Ramoncín sitúa a Francisco Sainz al nivel de Sven Hassel", en La Tribuna,  27 de mayo de 2015:

El cantante advirtió a los periodistas que le aguardaban que no respondería a preguntas sobre la petición de cuatro años y diez meses de cárcel que le hace la Fiscalía Anticorrupción

El cantante José Ramón Márquez Ramoncín acudió ayer a Ciudad Real para respaldar la presentación de la novela Operación Hades, de Francisco Sainz Silva, en la que indicó a los periodistas que no respondería a preguntas sobre la petición de la Fiscalía Anticorrupción para que se le condene a cuatro años y 10 meses de cárcel al entender que el cantante cargó indebidamente facturas a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por valor de 57.402 euros. Ramoncín alegó que «todo lo que tengo que decir, tengo que decírselo al juez y eso es lo que haré cuando llegue el momento».

En cuanto al contenido literario de la obra del joven autor piedrabuenero, le situó dentro de la tradición de «novelistas de obras de guerra centradas en la Segunda Guerra Mundial», lo que le llevó a equipararlo con el danés Sven Hassel que «son las lecturas que tuvimos todos en los años 80 y 70», por su tratamiento de los grupos de soldados de «una forma mucho más humana, mucho más real de lo que veíamos en las películas», manifestó.

Por su parte, el autor, instantes de iniciar la presentación, señaló que tenía muy presentes los viajes que realizó, «cuando estuve en Francia, la gente a la que conocí y también cuando estuve en Alemania, los memoriales que visité». Sainz señaló que esta obra mantiene la intriga para el lector hasta el final, dentro su deseo de «hacerla interesante», además de un trabajo exhaustivo de documentación para evitar errores con situaciones u objetos que no pudieran corresponder a la época.

A su vez, el alcalde de Piedrabuena, José Luis Cabezas, reconoció que tomar parte en «la presentación de un libro de un paisano me enorgullece», por lo que representa en cuanto al progreso de su pueblo también en el ámbito de la cultura. El también vicepresidente de la Diputación reconoció que la  lectura de esta obra le enganchó desde el principio.


En este aspecto incidió también el editor de Good Books, Alberto Pertejo-Barrena, quien reconoció que la originalidad de las cuatro primeras páginas de Operación Hades le resultaron especialmente atractivas para introducirse un obra que aborda la Segunda Guerra Mundial desde una perspectiva interesante y con personajes atractivos.

II

La «Operación Hades» y el arma que pudo cambiar la historia, en Abc, 15/06/2015:

La novela de Francisco Sainz Silva narra la búsqueda del «arma definitiva» por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y una acción de los aliados para evitarlo.

1944. La Segunda Guerra Mundial se encuentra en su punto álgido. Las tropas nazis retroceden ante el avance imparable de sus enemigos mientras los aliados, tras años de sufrimiento y pérdidas irremplazables, están al fin cerca de la victoria.

Un contexto inmejorable para el comienzo de «Operación Hades», la primera novela de Francisco Sainz Silva. Natural de Piedrabuena (Ciudad Real), se basó en su pasión por la lectura y en la afición por la historia y, en concreto, por la Segunda Guerra Mundial para escribir la historia bélica. Una visita a Francia, donde conoció a un capitán de la resistencia le marcó un camino que plasmó en el papel.

La novela gira en torno al teniente general de las SS Hans Kammler, uno de los ingenieros más brillantes del III Reich, que está a punto de finalizar el proyecto más ambicioso de su carrera. Se trata de un arma tan eficaz que podría suponer la derrota de las fuerzas aliadas, cambiando el curso de la guerra.

Ante esta amenaza, los los servicios secretos norteamericanos optan por enviar un pequeño comando al corazón de Alemania para evaluar los daños. Así, el capitán Manuel Ferrer, antiguo soldado republicano durante la Guerra Civil española, tendrá que infiltrarse junto a sus hombres tras las líneas enemigas, bajo las órdenes del teniente coronel James T. Andrews, un oficial frío y calculador dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de cumplir su misión. Juntos, deberán resolver el problema antes de que sea demasiado tarde.

La verdad sobre Grecia

Claudio Pérez, "Un Lehman en potencia para la eurozona. Tanto Atenas como los socios han fallado en una negociación interminable que ha terminado como el rosario de la aurora", en El País, 5-VII-2015:

“¿Quiere la verdad? Usted no sabría qué hacer con la verdad”, decía aquel personaje interpretado por Jack Nicholson en Algunos hombres buenos. Suele suceder en política, pero absolutamente nadie en Europa acierta a decir la verdad sobre Grecia desde hace tiempo. Ahí va un intento, en la medida de lo posible.

La verdad es que los males del país son básicamente culpa de Grecia: el derrumbamiento se debe a la ponzoña sembrada por unas élites políticas —los Papandreu, Karamanlís, Mitsotakis— con mentalidad clientelista y cleptocrática.

La verdad es que Europa y el FMI han contribuido a la depresión de ese país bipolar —tan mediterráneo como balcánico— con dos supuestos rescates que exigieron recortes salvajes y han dejado a la sociedad griega con una extraña mezcla de resignación y cólera.

La verdad es que, a pesar de todo, sin el dinero europeo todo habría sido mucho peor.

La verdad es una escapista de primera, pero está claro que economistas de tercera división —con la heráldica supuestamente infalible de Berlín— impusieron a Grecia una política fallida, y a su vez Grecia ha sido incapaz, a pesar de la gravedad de la situación, de reformarse ya no en los seis últimos meses, sino en las seis últimas décadas.

 La verdad, en fin, es que tanto Atenas como los socios han fallado estrepitosamente en una negociación interminable que ha terminado como el rosario de la aurora, y los griegos han dicho hoy no con rotundidad a una determinada forma de pensar en Europa, que se enfrenta a una de sus crisis más graves. Es más grave que la crisis de las sillas vacías en 1965, que paralizó el proyecto durante años. Es más grave que la patada que supusieron los referéndums de Holanda y Francia a la Constitución Europea, porque esta vez hay un posicionamiento agresivo de una de las partes, o de las dos. Y es más grave porque por primera vez Grecia pone en cuestión el leitmotiv europeo (“Una unión cada vez más estrecha”), y porque se elevan las probabilidades de una salida que dejaría muy, muy tocada la construcción europea.

 En 2008, El Gobierno conservador estadounidense decidió que ya era hora de dar una lección a los banqueros y dejó caer Lehman Brothers. Nadie, absolutamente nadie, previó el efecto contagio derivado de esa decisión en todo el mundo. La crisis de Grecia es más una crisis política que una crisis económica y financiera, pero en el fondo traza extraños paralelos con Lehman: también esta vez una parte de lo ocurrido es una especie de lección, de moralina. Los griegos nos mintieron, los griegos han quebrado el consenso europeo, los griegos se atreven a cuestionar las recetas que vienen de Alemania; esto no se puede permitir, vienen a decir los líderes, si no queremos que el ejemplo cunda en España con Podemos, en Portugal con los socialistas, en Irlanda con el Sinn Fein, en Italia con el movimiento 5 Estrellas.

 El daño ya está hecho: pase lo que pase, Grecia se enfrenta a una crisis aún más grave que la de estos últimos cinco años, que han dejado un 26% de paro, una pérdida de riqueza del 25% del PIB y una deuda a todas luces impagable. Europa tendrá que pagar entre 20.000 y 30.000 millones más, según las primeras estimaciones, de lo que pretendía hace 10 días si quiere evitar los escenarios más arriesgados. La Unión no parece consciente de que a la larga va a sufrir en sus propias carnes esa crisis: quizá sea verdad y el efecto contagio sea, esta vez, manejable. Pero vendrá una nueva recesión —y en algún momento vendrá: eso es seguro— y cogerá a contrapié a los países más vulnerables, los que tienen deudas más abultadas, los que a duras penas empezaban a salir ahora del colapso que supuso la Gran Recesión. Y cuando llegue esa crisis, los mercados internacionales habrán tomado nota de que la irreversibilidad del euro ya no es incuestionable, de que la moneda única ya no es más aquella vía de un solo sentido.

 En el caso Lehman, al menos Washington tuvo la cintura de dejar sus principios y las moralinas a un lado y, una vez empezó el kungfú, hizo todo lo necesario para domar a la bestia y evitar una Gran Depresión. Con Europa a las puertas de su propio Lehman, es de esperar que la mujer más poderosa del continente, Angela Merkel, reaccione como es debido. Hasta hoy, Merkel —a pesar de un buen puñado de formidables errores de cálculo— ha sido más o menos eficaz defendiendo sus reglas, resolviendo momentos sumamente difíciles, manteniendo unido el club a pesar de todo. Desde hoy, con las reglas y los consensos heridos de muerte, hay que pedirle a Merkel que reaccione para que en Europa quepan todos, incluidos los rivales. La crisis griega es la reválida de la canciller. En los próximos disparos del BCE se verá qué ha decidido: se verá si Berlín es capaz de hacer lo que sea necesario y parezca suficiente. A la banca griega le quedan dos días, tres a lo sumo antes de quedarse seca y dar comienzo a un peligroso dominó que podría acabar con la salida de Grecia del euro. Eso tiene el potencial, según el historiador económico Barry Eichengreen, de un Lehman al cuadrado. Las izquierdas europeas han vagado como verdaderos fantasmas durante toda la crisis: es su turno, empezando por François Hollande y Matteo Renzi, de arreglar el desaguisado. El ala conservadora, liderada por Merkel, tiene que evitar que el euro descarrile. “Las distinciones sociales solo pueden fundarse en la utilidad común”, dice la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano: es hora de que Alemania y Merkel demuestren qué tipo de líderes son, si es que lo son.

Gitanas y nigromantes

Adivinar el futuro es un arte en que los economistas se encuentran (ellos mismos lo dicen) a la altura de las gitanas, los astrólogos y demás individuos diestros en llenarse los bolsillos con el dinero de otros, haciendo lo que llaman los expertos en engaños parapsicológicos (Houdini o Randi) tramposas "lecturas en frío". Incluso los chamanes más dotados de esta disciplina solo hacen explicaciones a posteriori y nunca logran predecir nada, porque la Economía es una ciencia como la del CSI: estudia las causas por las que muere la gente, pero es incapaz de curarla como hace la Medicina.

Evitar el infundio de tanto falso profeta de la codicia mariana (perdón, quise decir marrana), como Milton Friedman, José Carlos Díez, Rodrigo Rato y otras gitanas estafadoras, y tanta infición como asuela el apocalíptico baldío periodístico, lleno de gente cornuda, mesías y anticristos, exige un desprecio tan descomunal y turbador para poder tomar distancia y contemplar con objetividad, que uno casi siente simpatía por Robespierre, Stalin y otros orgullos de la especie humana que nos condenan a los ojos del Dios que sea, pongamos que Marte, "planeta rojo" de la lucha de castas, pues según La Razón "Marte ataca", o sea, Podemos. Sin embargo, la palabra exacta no es "desprecio" (le sobra pathos) sino distanciamiento; como dice Tácito, hay que analizar los hechos sine ira et studio, sin indignación o interés... y al interés no pueden renunciar los capitalistas como yo mismo no puedo a la indignación. ¡Cuán difícil es, josús! (interjección maravillosa: equilibra joder lascivo y Jesús bendito).

En realidad, lo que hubieran podido adivinar estos trileros, en el ámbito humano, es solo un futuro, y no necesariamente el mejor, que eso es casi imposible saberlo (por eso eligen el futuro que les conviene a ellos). Porque quienes hemos estudiado esa copia humana de la realidad que llamamos lenguaje constatamos que anticipar las consecuencias de los actos humanos (y aun de los naturales, como hace la ciencia) exige no precisamente el egoísmo sin fisuras de los citados, sino una inteligencia mucho mayor que la que requiere averiguar sus causas (que ya es de por sí muy difícil, como lamentaron Luis Vives, padre de la Psicología, y Francisco Sánchez, padre del Escepticismo moderno).

La prueba lingüística es esta: los niños aprenden antes las subordinadas causales que las consecutivas (ahora la Academia las llama ilativas), porque nuestra mente aprende antes las explicaciones que las implicaciones que vienen después; es más, los niños dominan antes la preposición "por" que "hasta"... la última que aprenden y la más alejada del ego. Nuestros tiernos infantiles políticos son así, cortoplacistas. Y aun creo que ni siquiera placistas. 

Así pues, la Historia siempre ha sido una disciplina más fácil que la Política: averiguar las causas de los hechos (no "la" causa, pues reducirlo todo a un factor es un error común) es más fácil que prever los resultados posibles de varios hechos (afectados por los retruques de otros hechos) y escoger el mejor paso que conduzca a optimizar la situación. La lengua, que es muy sabia, sabe también lo difícil que es esto y por eso diseñó una clase específica de subordinadas para señalar las consecuencias inesperadas, indeseadas o desechadas, lo que llamamos "complicaciones": las concesivas, cuyo nexo universal es "aunque"; incluso añadió otro tipo de consecuencias, las últimas o finalidades: las aplicaciones. 

Así pues, entre explicaciones, implicaciones, complicaciones, aplicaciones (y replicaciones y estipulaciones) nos movemos todos, al menos en lo que se refiere al lenguaje, un espejo de nuestra realidad y un vehículo de nuestro pensamiento; todo lo demás son coordenadas de tiempo, espacio, modo y cantidad, en realidad formas primitivas, concretas, físicas o "naturales" de las anteriores, puesto que el lenguaje se interpone entre el hombre y el mundo. Hombre, mundo y lenguaje son todo lo que hay en lo que hay. Si todo el universo y el hombre mismo consisten en mera información, como Robert Lanza y otros físicos modernos creen, y somos solo programaciones genéticas semejantes a las electrónicas, aunque adaptadas a la evolución natural del planeta, solamente la información, en sus diversas formas, puede dar algún sentido a nuestra existencia, hacernos distinguir lo correcto y acercarnos a la imposible utopía interconectiva común. 

Por desgracia, la información no solo se halla a trasmano, sino que se oculta y se nos niega, primero porque una parte de nuestra programación exige que no podamos reprogramarnos para mejorar y nos confiere una obsolescencia absolutamente intrascendible, y segundo porque otros quieren instalarnos sus propios programas sin molestarse siquiera en diseñar una interfaz. "Yo he hecho lo que he podido / Fortuna, lo que ha querido", como escribió el Conde de Salinas. 

Nuestra suerte, sin embargo, es la cooperación, una cooperación que puede lograr cosas como Linux o la Wikipedia, pero que en el ámbito meramente político se halla demasiado rudimentaria y reducida a la edad de piedra, en poder de chamanes, gitanas, astrólogos y mierdas como Rajoy, que no llega ni a ser mierda. Cierto, tenemos a otros que continuarán el trabajo de demoler ese estado de cosas y no el trabajo de predecir, sino guiar el camino hacia un futuro "común" y "comunicado". Y para eso no necesitamos a gitanas y astrólogos que prometen un beneficio individual: lo que realmente necesitamos son nigromantes que resuciten "nuestra" muerta economía (al menos, la de la mayoritaria clase media, la más cuantiosa en nuestra sociedad aquí, y maravilloso si también, o además, o al mismo tiempo, o antes la de la clase baja, que es minoritaria aquí, pero no en otras partes del mundo) y reduzcan la desigualdad social hasta que se garantice, a pesar de las demasiadas leyes, que impiden el progreso social, que nadie pase hambre no ya de comer, sino de justicia, y, sobre todo, de saber. Porque el estudio de las causas puede, aunque no absolutamente, hacernos evitar parte de las complicaciones o implicaciones no deseadas, esas consecuencias que nuestras gitanas son incapaces de ver.

El movimiento 15 M es expresión de esa "voluntad general" que los fallones aprendices de brujo del poder, esos que Peridis pinta con capirote, intentan usurpar y negar con leyes privatizadoras y antipúblicas (pues no buscan el interés general, sino el de los pocos que controlan la información), esa voluntad sin la cual no se puede hacer política sino mera y repetitiva historia sin progreso posible. Pues empiezan a aparecer tímidamente algunos estudios importantes que van descubriendo formas de disminuir la desigualdad social como ya ocurrió a mediados del siglo XX. Son los auténticos nigromantes que necesitamos. Me refiero a gente como Nicanor Perlas, Jeremy Rifkin, Mohamed Yunus y el último y más importante sin duda, el francés Thomas Piketty, al que algunos empiezan a considerar el economista fundamental de los últimos cien años, personas que, por supuesto, suenan a chino a bivalvos lamelibranquios como Rajoy. En su obra El capital en el siglo XXI (2013), analiza a lo largo de más de mil páginas con diversas herramientas matemáticas y estadísticas, la evolución de la desigualdad económica durante los últimos 250 años y descubre algo crucial:  cuando la tasa de retorno de la inversión en capital (r) es mayor que la tasa de crecimiento económico (g) en el largo plazo, el resultado es una distorsión de la igualdad en la concentración de la riqueza que provoca inestabilidad social y económica. Los números muestran que la proporción de desigualdad en el siglo XIX en ingreso de capital fue de 6 o 7 y cayó a 2 tras la Segunda Guerra Mundial (coincidiendo con las medidas keynesianas), pero en nuestro siglo XXI ha vuelto a un nivel cercano al siglo XIX situándose entre 5 y 6, de forma que una minoría es cada vez más rica y más rápidamente y una mayoría, el resto de la población, se empobrece de forma simétrica. Eso condena a la clase media a la extinción (o a las grandes revoluciones y movimientos sociales que hubo en el siglo XIX y comienzos del XX) si no se obra en contra. 

Piketty propone un sistema global de impuestos progresivos a la riqueza para ayudar a reducir la desigualdad y evitar que la gran parte de la riqueza quede bajo control de esa pequeña minoría, ya que en 250 años el constante aumento de la riqueza se ha concentrado sin autocorrección aumentado la desigualdad económica. Constata, además, que una solución redistributiva de la riqueza de otro tipo sería menos factible por las dificultades que impondría la naturaleza de un sistema económico controlado cada vez más sinuosamente por esa minoría. Esto último, por cierto, ya ha sido señalado por Jeremy Rifkin, quien en su El fin del trabajo ha demostrado que la democracia liberal ya es incapaz de adoptar medidas keynesianas y solo un tercer sector, el del activismo, es capaz de ocupar el lugar de gestión que antes incumbía a los gobiernos, secuestrados y manipulados ya para siempre por los sectores económicos. ¿No vemos ya en los tratados internacionales suscritos por Europa ese poder ya absolutode las transnacionales y los bancos, de ese infamante y ávido uno por ciento de la población mundial?  

Sinuosos y alejados de la información global son los tratados TTIP y TISA; sinuosos son los procedimientos por los cuales se persigue a quienes quieren divulgar una información que debía ser patrimonio común (Assange, Snowden, Falciani, Manning...) sin ir más lejos, las leyes represivas del "gobierno" Rajoy.

¿Es necesaria una nueva Constitución en España? No es necesaria sino perentoria, porque, como ya se ha visto, la actual, incluso siendo como es una mera constitución semántica hecha para preservar las estructuras del antiguo régimen con facha de uno nuevo y que ya ha sido desactivada por las numerosas leyes creadas ad hoc para hacerla completamente inútil, no funciona. Hace falta una nueva constitución para que las leyes que vuelvan a desactivarla tengan que ponerse a trabajar otra vez... y que, además, se cuide de aumentar los procedimientos de control directos por el pueblo y asegure de forma prácticamente blindada los derechos fundamentales. Además, las leyes contra la corrupción política no debían ser duras, sino incluso crueles, y el aforamiento inexistente.

El progreso social se encuentra detenido en la Unión Europea (que, ahora mismo, no es sino una Confederación Germánica), porque ahora se ha visto que solo fue un pretexto para crearle un mercado a Alemania y su política social es solo simbólica y mero pretexto para lo otro; es muy posible que Alemania, que hizo Europa, sea la que la destruya.

Un ejemplo del modo como el marco jurídico impide hacer efectiva cualquier buena intención

Carlos Cruzado, Presidente de técnicos del Ministerio de Hacienda, contesta a "¿Cómo podré recuperar las ayudas sociales que ya me ha embargado Hacienda?", en Nueva Tribuna, 5 de Julio de 2015:

La anulación de esos embargos será un proceso complicado, pues habría que definir muy bien el marco jurídico para llevar a cabo esa iniciativa.

Hace unos días, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, anunciaba en el Senado que las ayudas concedidas por los ayuntamientos a los ciudadanos con rentas reducidas y en situación de especial necesidad serán inembargables y no tributarán.

La medida, que tendrá efectos retroactivos, se incluirá en una enmienda en la Ley General Tributaria. Si hacemos memoria vemos que fue en febrero pasado cuando la Agencia Tributaria comenzó a embargar este tipo de ayudas municipales a personas con riesgo de exclusión social que tuvieran alguna deuda pendiente.

Ahora lo que implica el cambio normativo es que ya no se podrán usar esas ayudas –subvenciones para pagar la luz o becas de comedor, entre las más comunes- para cubrir deudas y que, además, las personas que ya hayan sufrido algún tipo de embargo verán sus ayudas repuestas.

No obstante, desde Gestha avanzamos que la anulación de esos embargos será un proceso complicado, pues habría que definir muy bien el marco jurídico para llevar esa iniciativa a cabo. De hecho, los Técnicos de Hacienda ya propusimos que se modificara la Ley de Enjuiciamiento Civil, porque no es lo mismo un embargo por no pagar una multa de tráfico que por no pagar la letra de la hipoteca, dado que en este último caso no surtiría efecto la modificación de la Ley General Tributaria.

En este sentido, el Gobierno tendrá que determinar si, a pesar de que se devuelvan esas ayudas sociales embargadas por deudas como una multa, el ciudadano todavía tendrá ese pago pendiente, o si la multa o deuda correspondiente se condonará. En este punto, cabe recordar que el embargo es un efecto de una sanción administrativa u otro tipo de deuda impagada cuyo cobro gestiona la Agencia Tributaria.

Contesta Carlos Cruzado

Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)

Ingenieros sevillanos crean una máquina que genera agua directamente del aire en el desierto

María Serrano, "Ingenieros de Sevilla crean agua en el desierto", Público, 5 Jul 2015: 

“Nuestra misión en un principio fue investigar cómo podíamos rescatar la humedad del aire para transformarla en agua y mira lo que hemos creado”. Enrique Veiga es el inventor de este proyecto, un generador de agua potable que puede abastecer a pequeñas aldeas en medio de climas tan extremos como el desértico. ¿Invento del siglo? Juan Veiga, hijo del inventor y gerente de la empresa sevillana relata que “con el agua potable creada puede almacenarse en depósitos para que las personas tengan su propio suministro”. El invento ya ha tenido sus primeras experiencias, aunque no “gracias al apoyo de las administraciones”, apunta Juan. Sin embargo ya tienen cerrados proyectos en localidades de Namibia y futuros clientes en América Latina y países como Omán o Argelia.

Enrique llegó a Sevilla para trabajar como ingeniero en una empresa con técnicas de frío industrial durante los años 80. Sin pensar el grado de magnitud de su invento, fundaría su propia compañía bajo el nombre de Aquaer, agua y aire en griego, con sede en el Viso del Alcor (Sevilla). “Después de varios años de estudios, mi padre logró patentar en el año 96 este generador a través del INTA (Instituto de Técnica Aeroespacial) en las condiciones climatológicas más duras”.

Generador de agua potable.

Durante largos años, Juan y Enrique han investigado los países donde se produce una fuerte sequía, centrando su estudio en el África central y Subsahariana, donde 314 millones de personas no tienen acceso a una fuente de agua adecuada. “Aquí en España no tenemos ni idea de lo que es una sequía, solo cuando no podemos regar los campos de golf”. Juan recuerda que ha aprendido mucho desde que su padre lo puso al frente de esta empresa. “Cada vez que hemos hablado con representantes de países como Namibia o Argelia no pueden entender nuestro método. Se echan las manos en la cabeza cuando se enteran que gastamos la misma agua para beber en la cisterna”.

Veiga apunta que tiene muy en cuenta los informes de la OMS que resultan muy preocupantes en sus zonas de trabajo potenciales. Esta organización calcula que “cada año 1,8 millones de niños de todo el mundo mueren a consecuencia de  enfermedades ocasionadas por aguas contaminadas”.

SIN INTERÉS PARA LAS ADMINISTRACIONES

“Ni desde el gobierno ni de la Junta nos han dicho que no había dinero para financiarnos”. Al tratarse de un proyecto que tiene una clara vocación de ayuda humanitaria, desde Aquaer también han llamado a  la puerta de la Agencia Española de Cooperación, sin recibir aún ningún tipo de repuesta.

Ante la falta de comercialización del producto, Juan comenzó con un equipo de ingenieros a ponerse en contacto con gobiernos de países africanos que pudieran estar interesados en este tema. “Estamos realizando ya un primer proyecto en el desierto de Namib, el más antiguo del mundo. Hemos hecho también pruebas de viabilidad en el desierto de Kalahari”.

Juan hace una pausa cuando se le viene a la cabeza la imagen de las mujeres africanas que tienen que recorrer quince kilómetros desde su aldea para un bien tan básico como es el agua. “En la mayoría de los casos muchos pozos se encuentran contaminados, lo que provoca una alta mortalidad infantil y graves diarreas”.

¿CÓMO FUNCIONA EL GENERADOR DE AGUA?

El generador de agua potable tiene un sistema sencillo. Al  bajar la temperatura del aire, el agua que está en forma de aire se condensa, la humedad relativa va subiendo y el agua empieza a precipitarse. Gracias a unos filtros se puede potabilizar para posteriormente almacenarla en un depósito, que contempla varios capacidades según la necesidad. Juan explica que se han creado “desde generadores de quince litros al día para un hogar hasta 250 libros para una población de diez personas”.

“Con este invento podemos paliar la dureza tanto de situaciones límites como de campamentos de refugiados, en situaciones de grandes catástrofes naturales, donde el agua libre de contaminación  es una prioridad. También podemos generar el suministro seguro en las campañas militares, así como pequeños consumos domésticos. Somos los únicos en el mercado capaces de hacer algo como esto”.

Al tener un proceso automático, no es casi necesario saber mucho sobre su funcionamiento para poner la máquina en macha. Juan apunta que  “solo hay que estar pendiente de limpiar sus filtros”.

Para terminar la entrevista Juan habla de un futuro muy próspero para el invento de agua potable de Aquaer. “Ahora nos encontramos algo desbordados en medio de todo lo que nos viene”. Para la familia Veiga es un reto luchar para que culmine este proceso en muchas aldeas y zonas alejadas del desierto. “Lo más importante será traer a la poblaciones un bien necesario y vital para la supervivencia humana como es el agua a cada rincón que nos pidan”.

Stiglitz: "La troika ha fracasado"


El premio Nobel de Economía y ex vicepresidente del Banco Mundial acusa a los gobernantes del Eurogrupo de empecinarse en una estrategia económica catastrófica con el único objetivo, político, de obligar a arrodillarse al Gobierno de Tsipras

El premio Nobel de Economía y expresidente del Consejo de Asesores Económicos de Bill Clinton en la Casa Blanca, Joseph Stiglitz, ha denunciado, en su última columna sindicada previa al referéndum en Grecia, que "Europa ataca a la democracia griega" porque "la verdadera naturaleza de la disputa sobre la deuda es mucho más sobre el poder y la democracia que sobre el dinero y la economía".

El artículo del catedrático de la Universidad Columbia es demoledor: "No recuerdo que ninguna depresión haya sido jamás tan deliberada, ni haya tenido consecuencias tan catastróficas" como la que ha sufrido Grecia al cumplir las exigencias de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. "Es alarmante que la Troika se haya negado a aceptar su responsabilidad por todo ello o a admitir lo erróneos que han sido sus previsiones y modelos. Pero es aún más sorprendente que los líderes europeos ni siquiera hayan aprendido" de ese desastre: una caída del 25% del PIB y un desempleo juvenil que se ha disparado por encima del 60%.

"Pocos países han conseguido lo que ha logrado Grecia en cinco años"

Stiglitz, quien también fue vicepresidente y economista-jefe del Banco Mundial, asegura que "incluso si la deuda griega se reestructurase más allá de todo lo imaginable, el país permanecería en depresión si los votantes eligiesen en el referéndum cumplir los objetivos de la Troika". Y rinde homenaje a los esfuerzos de los griegos por superar la crisis:

"Pocos países han conseguido nada semejante a lo que los griegos han logrado en los últimos cinco años. Y, pese a que el coste de sufrimiento humano ha sido extremadamente elevado, las últimas propuestas del Gobierno griego se han esforzado por acercarse a las demandas de los acreedores".

"Hay que decirlo claramente: en realidad, casi nada de la enorme cantidad de dinero prestada a Grecia ha llegado allí. Ha ido a pagar a los acreedores del sector privado, incluidos los bancos alemanes y franceses. Grecia no ha recibido más que una mísera parte de eso, pero ha pagado un alto precio para preservar los sistemas bancarios de esos países".

Más aún, el eminente economista afirma que "el FMI y los otros acreedores oficiales no necesitan el dinero que se le está reclamando a Grecia". Porque "nada de esto es sobre dinero, sino sobre el empleo de ultimátums para obligar a Grecia a arrodillarse y a aceptar lo inaceptable".

Stiglitz denuncia que el modelo económico de la Eurozona está diseñado en perjuicio de los trabajadores

Stiglitz fustiga duramente a los líderes europeos que exigen a Syriza que mantenga la política económica de austeridad y los acusa de haber creado una Eurozona "que nunca fue un proyecto muy democrático. La mayor parte de sus gobiernos no buscaron la aprobación de sus ciudadanos antes de entregar su soberanía financiera al BCE. Cuando Suecia lo hizo, los suecos dijeron 'No'. Entendieron que el desempleo se dispararía si la política monetaria del país fuera decidida por un banco central centrado obsesivamente en la inflación (...) y que la economía sufriría porque el modelo económico de la Eurozona se fundamenta en relaciones de poder que perjudican a los trabajadores".

Los partidos deben más dinero a los bancos


El Tribunal de Cuentas ha remitido ya a los partidos políticos un informe preliminar de sus estados contables correspondientes al ejercicio de 2013 para que hagan las alegaciones que consideren antes de la aprobación definitiva. El documento concluye que ninguna de las formaciones políticas con representación en las instituciones que han sido fiscalizadas tiene deudas con Hacienda o la Seguridad Social.

En la introducción de ese informe se dibuja el escenario financiero en el que se movieron los partidos en 2013, un año de crisis económica. Las subvenciones públicas de las distintas administraciones para el funcionamiento ordinario de las formaciones sumaron 196 millones de euros, una cifra muy inferior a la gastada sólo dos años antes (236 millones) cuando arrancaron las legislaturas en el Gobierno central y la mayoría de Ejecutivos autonómicos así como los mandatos en los más de 8.000 ayuntamientos de toda España.

Las reformas legislativas en la Ley de Financiación de Partidos Políticos (tres cambios desde 2007), la crisis económica y los escándalos de corrupción explican la curiosa evolución de ingresos y deudas en la historia de los partidos políticos de los seis últimos años.

El desplome de los donativos y las tres reformas legales. En 2007, cuando todavía seguía vigente en España la Ley de Financiación de Partidos Políticos aprobada 20 años antes, el Partido Popular declaró al Tribunal de Cuentas unos ingresos por donaciones de casi cinco millones de euros. La norma permitía entonces los donativos anónimos siempre que no superasen los 60.000 euros al año y siempre que no procedieran de empresas contratistas de la administración pública.

El mero hecho, legal, de que esos donativos pudieran ser anónimos, impedía que el Tribunal de Cuentas pudiera conocer su procedencia y, por tanto, saber si respetaban o no la Ley. El PP ingresó por ese concepto en 2007 casi cinco millones de euros, la mitad de lo que facturaba entonces por las cuotas de sus afiliados (10 millones de euros). Era, con mucha diferencia, la formación política que más rendimiento le sacaba a las donaciones privadas y anónimas, casi el triple que el PSOE (1,8 millones de euros) pese a que entonces estaba en el Gobierno central.

La investigación del caso Bárcenas ha puesto al descubierto una práctica anómala en el PP: recibía donativos ilegales de contratistas públicos y por más de 60.000 euros al año, pero los troceaba en cantidades menores y los hacía pasar por anónimos antes de ingresarlos en una cuenta bancaria creada al efecto.

En sólo seis años y con tres reformas de la Ley de Financiación de Partidos, la formación conservadora ha pasado de ingresar en 2007 casi cinco millones de euros en donaciones a sólo 400.000 euros en 2013. Los cambios en la Ley de Financiación de Partidos Políticos y las causas abiertas por corrupción han reducido en más de un 90% los ingresos del PP procedentes de particulares.

La evolución de los ingresos del PSOE por donaciones privados puede dar lugar a interpretaciones erróneas, según sus dirigentes. Durante los años que siguieron a la reforma legal de 2007, que impedía los donativos anónimos, el PSOE reflejó en sus cuentas ingresos de entre 2,5 y 3 millones de euros, muy superiores a los que declaraba el PP en esos ejercicios.

Los dirigentes socialistas explican que en el capítulo de donaciones incluyeron una especie de impuesto que cobraban a todos sus cargos públicos equivalente a un porcentaje del salario que recibían de las instituciones en las que trabajaban.

Eso hizo que la cantidad reflejada en la casilla de los donativos registrará una medida de ingresos de tres millones de euros al año, lo que situaba al PSOE en el primer puesto de esa categoría. Por primera vez en 2014 han diferenciado en sus cuentas entre donativos de particulares y el impuesto que pagan sus cargos públicos. Las cantidades que ingresaron el resto de partidos por donativos son simbólicas e insignificantes.

Deudas millonarias. Los partidos políticos gastaron en los últimos años menos de lo que ingresaron. En 2011, cuando comenzó la presente legislatura, las formaciones políticas declararon al Tribunal de Cuentas unas deudas con los bancos de 270 millones de euros. Al final del ejercicio de 2013, según los datos que han remitido al órgano fiscalizador, los partidos reconocían una deuda de 205 millones.

Los problemas de las formaciones políticas con los bancos crecen en años electorales y disminuyen en periodos sin convocatorias a urnas. La Ley de Financiación de Partidos Políticos también ha complicado el pago de la deuda. La polémica generada por las condonaciones de deuda de determinados bancos a algunos partidos políticos provocó una reforma legal en 2012 donde se limitaba la posibilidad de perdón a 100.000 euros. En 2015, el Gobierno promovió un nuevo cambio normativo que prohibía a los bancos cualquier condonación de deuda a los partidos políticos.

El PSOE es la formación que más deuda acumula con los bancos en los últimos años. Aunque en 2007 su morosidad era equivalente a la del PP (59 millones de euros), sólo seis años después el PP declaró al Tribunal de Cuentas unas deudas con los bancos de 40 millones mientras que el PSOE admitía unos números rojos de 64,5 millones.

Esta situación se explica por los pésimos resultados electorales de los socialistas en las elecciones municipales, autonómicas y generales de 2011. Esos bajos registros le ocasionaron un roto en sus arcas con una reducción sustancial de las subvencines públicas.

En el lado contrario se situaría el PP, una formación que hace tan sólo dos años registraba unas deudas con los bancos de 77,9 millones de euros y a finales de 2013 declaraba tan sólo 40,5 millones, casi la mitad. En 2011, el PP consiguió sus mejores resultados de la historia y atesoró un poder inmenso en ayuntamientos (gobernaba en más de 3.000 municipios), comunidades autónomas y el Gobierno central.

Financiación pública versus financiación privada. Los partidos políticos recibieron en 2013 más de 216 millones de euros (196 para gastos de funcionamiento y 20 como subvenciones electorales) e ingresaron por cuotas de sus afiliados y donativos de particulares 70 millones de euros. En conjunto, la financiación privada de los partidos supuso apenas un 24% del total del dinero del que dispusieron.

En algunos casos, como ocurre con el PP, de los 98 millones de euros que declaró por ingresos al Tribunal de Cuentas, sólo 18 millones de euros —menos del 20%— procedían de financiación privada: cuotas de afiliados y donaciones.

domingo, 5 de julio de 2015

Del pueblo griego emana la democracia

Manolis Glezos, Miembro del Parlamento Europeo por Syriza, héroe de la Resistencia Griega durante la IIGM, "En Grecia, el pueblo es la medida", en Huffington Post, 5/07/2015: 

"El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, de las que no son en cuanto que no son". -- Protágoras.

Sobre estos principios se construyó la democracia hace 2500 años. La democracia nació de la necesidad. Necesidad de liberación de unos regímenes tiránicos. Necesidad de liberación del ser humano después de siglos de oligarquía, absolutismo, oscurantismo. Durante los siguientes 2500 años los contratiempos fueron innumerables. Algunos regímenes se referían a sí mismos como democracias, pero sólo usaban esta máscara para imponer su absolutismo.

Estos enemigos sembraron dictaduras económicas, políticas, medioambientales, en nombre de la democracia. El actual Gobierno griego, que fue resultado de las elecciones del 25 de enero, también nació de la necesidad, la del pueblo griego de deshacerse de unas políticas que convertían el dinero en algo santo y sagrado.

En defensa de los balances económicos, el Gobierno anterior descartó de sus cuentas, como si de ridículas cifras se trataran, a las personas y sus necesidades.

El Gobierno actual nació de la necesidad de más democracia, de la necesidad de políticos para los que las personas sean la medida.

Por esta necesidad de expresión democrática, el Gobierno anunció un referéndum para este 5 de julio. En un momento crítico, el Gobierno decidió hacer algo obvio: pidió al pueblo griego que juzgara al mismo Gobierno, que le diera una dirección y lo recompensara o lo criticara.

Por desgracia, ya se han escuchado voces de políticos al servicio de los acreedores que han denominado a este referéndum como golpe de estado.

La elección se ha dejado en manos de las personas, aunque los críticos lo llaman a esto "división". El referéndum es una opción que ellos mismos nunca se atrevieron a ofrecer. Para ellos es suficiente con un voto basado en el chantaje, para que así puedan decidir en nombre de todo el mundo y sobre todas las cosas.

"Somos Europa", se les escucha gritar. Sí, Europa es quien lleva a cabo referéndums algunas veces por temas triviales, tan triviales que en la Grecia posdictatorial ni siquiera aparecen en los titulares.

El pueblo griego ha hablado en muchas ocasiones durante los cinco años del memorándum de austeridad. Han sangrado, han inhalado productos químicos, se han visto las caras con la violencia y las burlas del personal político que, desde hace ya cuatro décadas, ha usado el poder de muchas formas, pero nunca de acuerdo al principio de que "la medida de todas las cosas son las personas".

En los últimos cinco años, los griegos han sufrido la negligencia de este sistema político particular y han expresado su necesidad de respirar libertad. Y por fin han decidido hacerlo. Pero ahora tienen que ver cómo su decisión no es aceptada por esa misma estructura política. ¿Qué importancia tiene que el pueblo europeo se rebele? Toda.

El menosprecio que, a diario, cultivan los partidos de la oposición y el sector privado contra el pueblo griego es intenso y degradante. En esta hora de la más crucial de las batallas, ese desprecio se desvela como contrario a los propios intereses del país y los intereses de sus gentes. Desencadena un ataque cuyo objetivo es aterrorizar a las personas. Invoca las intervenciones de extranjeros, intenta que cundan el miedo y el pánico y que el problema se desarrolle en nuevos niveles.

Como respuesta a nosotros el pueblo, no hemos escuchado ni una palabra sobre la austeridad sufrida, sobre el desempleo, la malnutrición, la migración de los jóvenes al extranjero, los miles de suicidios por razones económicas. En lugar de eso, lo único que hemos escuchado es que el sistema bancario continúa desprotegido.

Los defensores de la Troika se han puesto al descubierto. No están interesados en el pueblo griego; están inquietados por el sistema bancario. Escuchamos opiniones del tipo "Los bancos son la columna vertebral de la economía nacional". Pero no escuchamos ni una palabra de preocupación por el sufrimiento del pueblo de Grecia.

El pueblo griego, no obstante, ya sabe lo que tiene que hacer.

Este artículo fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Diego Jurado Moruno