lunes, 7 de marzo de 2016

El fin de la titulitis


El perfil digital más demandado es el de programador Java. 

Algunas empresas tecnológicas han decidido que ya no es imprescindible tener un título universitario para ser contratado como programador. Desde lugares como Silicon Valley, la cuna de los negocios de alta tecnología en California, llegan historias de compañías que no miran ni una sola línea del currículum para abrir sus puertas a nuevos empleados. En lugar de eso, les sientan frente a un ordenador y les piden que demuestren lo que saben hacer.

La tendencia ha llegado a España y muchas empresas tecnológicas han dejado de lado los títulos de los candidatos para valorar in situ su capacidad de superar retos relacionados con la programación. “Las entrevistas ya no las hacen los departamentos de recursos humanos, sino técnicos que evalúan la capacidad de reacción y de resolución de problemas reales”, explica Luz Garrido, responsable del programa Talentum Empleo de Telefónica, en el que participan otras 68 empresas tecnológicas nacionales.

Garrido asegura que algunos departamentos de su empresa, como el de I+D o el de Educación Digital, ya están contratando siguiendo esa pauta. “El objetivo es romper con la titulitis y detectar talento”, añade. Las empresas evolucionan a mayor velocidad que los centros educativos y el hecho de contar con una titulación universitaria ya no es sinónimo de estar a la altura de lo que demanda el mercado, al menos en lo que respecta a las habilidades tecnológicas.

En el año 2020, el déficit de expertos en tecnología será de 800.000 personas, según previsiones de la Comisión Europea. "En España se calcula que podría alcanzar los 140.000", señala Luis Miguel Olivas, responsable del programa de empleabilidad de la Fundación Telefónica, cuyo plan es formar hasta 5.000 jóvenes al año.

A Andrea Güezmes, licenciada en Arquitectura de 28 años, de poco le ha valido el año de experiencia en un estudio de Versalles o el máster que cursó en restauración de patrimonio. Lleva más de doce meses en paro y todas las ofertas de empleo relacionadas con arquitectura requieren conocimientos específicos de desarrollo web. Hace tres meses su carrera dio un giro; fue seleccionada por el programa Empleo Digital de la Fundación Telefónica para participar en un curso de cuatro meses de Liferay, un lenguaje de programación web en pleno auge dentro de las compañías tecnológicas.

OFERTA DE EMPLEOS TIC

En 2015, se ofertaron un total de 9.232 puestos en España. 

- Puestos más demandados:

1. 42% analista programador Java.

2. 35% programador Java.

3. 23% consultor business intelligence.

- Años de experiencia:

1. 56% entre 5 y 10 años de experiencia

2. 23% Primer empleo

3. 21% Entre 2 y 5 años de experiencia

- Regiones con más vacantes:

1. Madrid

2. Cataluña

3. Anadalucía

Datos extraídos de la web especializada ticjobs.es

"Ahora la arquitectura es digital. Cada mes lanzan nuevos programas y hay que entender el lenguaje de programación para poder seguir el ritmo. Si no eres autodidacta, las empresas no te contratan", cuenta Güezmes. 

El pasado noviembre la Fundación Telefónica lanzó ese programa con el objetivo de ayudar a los desempleados de entre 18 y 35 años a formarse en las especialidades más demandadas por el sector digital. Un total de seis cursos (Java, Ruby on Rails, Php, Liferay, aplicaciones móviles y big data) de cuatro meses de duración, gratuitos e impartidos de forma presencial en Madrid. Por el momento, 75 jóvenes han pasado por las aulas. De ellos el 13% tienen un título de Formación Profesional, el 9% Bachillerato y el 5% la ESO. El resto (el 71%) tienen un título universitario.


La plataforma de búsqueda de empleo Jobandtalent es una de las compañías implicadas en el programa y se ha comprometido a contratar a cinco de los alumnos del curso de lenguaje de programación Ruby on Rails. "Muchos de nuestros trabajadores no terminaron la carrera. Además de la entrevista personal, los candidatos tienen que resolver un problema en 30 minutos y demostrar hasta qué nivel pilotan", explica Ana Gómez, responsable de recursos humanos de Jobandtalent.

Lucas Gómez, de 35 años, es la prueba de que un graduado en Ciencias Ambientales puede reconvertirse en programador sin pasar de nuevo por la Universidad. En 2014 se quedó en paro y decidió ponerse la pilas con la informática desde casa con cursos online gratuitos -conocidos como MOOC- ofrecidos por universidades estadounidenses como el Massachusetts Institute of Technology (MIT). "Desde pequeño me entusiasmaban los ordenadores, siempre ha sido algo vocacional, pero nunca pensé que las empresas fuesen a aceptar a alguien sin un título académico oficial", relata.

Hace cuatro meses se trasladó de Granada a Madrid para seguir el curso de Ruby on Rails de la Fundación Telefónica. "Han sido seis horas de clase al día y lo mejor ha sido el trabajo en equipo. Cuando te formas solo desde casa y cometes un error de código, no tienes a nadie que te ayude. Eso es vital para avanzar". Además de mejorar la técnica, Lucas asegura que ha recuperado la falta de autoestima que le había generado la situación de desempleo y el aislamiento. Ahora ya está listo para sentarse frente a un ordenador y demostrar lo que sabe hacer. res no terminaron la carrera. Además de la entrevista personal, los candidatos tienen que resolver un problema en 30 minutos y demostrar hasta qué nivel pilotan", explica Ana Gómez, responsable de recursos humanos de Jobandtalent.

Lucas Gómez, de 35 años, es la prueba de que un graduado en Ciencias Ambientales puede reconvertirse en programador sin pasar de nuevo por la Universidad. En 2014 se quedó en paro y decidió ponerse la pilas con la informática desde casa con cursos online gratuitos -conocidos como MOOC- ofrecidos por universidades estadounidenses como el Massachusetts Institute of Technology (MIT). "Desde pequeño me entusiasmaban los ordenadores, siempre ha sido algo vocacional, pero nunca pensé que las empresas fuesen a aceptar a alguien sin un título académico oficial", relata.

Hace cuatro meses se trasladó de Granada a Madrid para seguir el curso de Ruby on Rails de la Fundación Telefónica. "Han sido seis horas de clase al día y lo mejor ha sido el trabajo en equipo. Cuando te formas solo desde casa y cometes un error de código, no tienes a nadie que te ayude. Eso es vital para avanzar". Además de mejorar la técnica, Lucas asegura que ha recuperado la falta de autoestima que le había generado la situación de desempleo y el aislamiento. Ahora ya está listo para sentarse frente a un ordenador y demostrar lo que sabe hacer. 

Hijos que no leen

Maika Ávila "Mi hijo no me lee, ¿tiene solución? Sólo si sigues estos consejos", en Huffingthon Post, 6/03/2016 

Hace poco moderé una charla en la que Rosa Regás explicaba cómo fomentaba la lectura entre sus nietos cuando se reunían en su casa del Ampurdán, en Gerona. La hora antes de la cena se dedicaba a la lectura en familia. Ni más ni menos. Un tiempo para las aventuras y para hacer volar la imaginación. Los que preferían quedarse fuera de la sala al final siempre entraban, porque les podía más la curiosidad y el misterio de lo que se estaba cociendo allí dentro.

Conozco a unos padres que, por mucho que lo intentaron, nunca consiguieron los hijos lectores que hubiesen deseado. El resultado no depende de nosotros, pero la lectura y su fomento es tarea ineludible de una buena educación. De ésa de la que tanto se habla últimamente y que también está en crisis (dícese "momento de cambio"), como la economía, los valores, la política o el periodismo.

"Un lector se hace por el camino", explica Inés Puig, maestra y especialista en literatura infantil y juvenil. "Hay niños que detestan la lectura y, al crecer, encuentran en ella un espacio de reflexión". Aunque también es habitual que niños muy lectores, a los 12 años, pierdan progresivamente el gusto. "Entran mucho factores en juego. El sistema educativo, la calidad de la literatura para esa edad y los cambios personales que se están viviendo".

Inés es una emprendedora en el sector de la educación, una rara avis que hace dos años creó Leoteca, la primera red social de literatura para niños. En su compromiso por cambiar el sistema, se ha lanzado también a la formación de profesores, convencida de que son ellos una parte fundamental de la ecuación del buen lector.

"¿Sabes nombrar cinco clásicos de la literatura infantil? ¿Has pensado qué títulos llevarías a clase para leer en voz alta a tus alumnos?". Son preguntas a las que Inés dará respuesta en el seminario "No obligar. La sorpresa de un aula que lee", que imparte para maestros.

Si tu hijo no te lee, intenta seguir esta guía que nos ha recomendado la especialista Inés Puig:

Nunca le obligues. Ésa es la mejor forma de empujar a tu hijo a que se distancie de la lectura.
Haz que la lectura sea un momento compartido. Las mañanas del fin de semana o antes de ir a dormir son buenas opciones.
Lee en voz alta a tu hijo. Es el mejor modelo.
Sorpréndele. Puedes crear un juego en el que, por ejemplo, los días de fiesta encuentre un álbum debajo de la cama para que lo hojee cuando se levante.
Visita, de vez en cuando, la librería y la biblioteca con tu hijo. Déjale que escoja algunos libros y haz tú también alguna propuesta.
Busca nuevos formatos y libros participativos que le permitan tocar, jugar y reír. Tu hijo seguro que disfruta conociendo cosas nuevas.
Con los más pequeños, no te canses de leer lo mismo si te lo pide, no pasa nada. A los niños les encanta escuchar una y otra vez el mismo libro porque les gusta la sensación de lo familiar. Con los que empiezan a leer, una buena idea es empezar por series o colecciones.
Intenta prestarle atención al rincón de lectura que estás construyendo con tu hijo. Debe ser agradable, con una buena selección que esté a su alcance, a la que le apetezca acercarse.
Sé sincero. Interésate por lo que está leyendo, los libros infantiles y juveniles también son apasionantes. Busca lecturas que te apasionen y compártelas.
Una biblioteca es un tesoro. No regales los libros de tu hijo a medida que vaya creciendo. Si los tiene a la vista, disfrutará viendo cómo se va haciendo lector. Si tienes que guardarlos, será un hermoso regalo para cuando sea adulto.
Capítulo aparte es la elección de los libros. Inés confiesa haber visto a muchos padres a la busca y captura de grandes clásicos como El Quijote, adaptado para su hijo de cuatro o cinco años. "¿En dónde radica el interés de un niño de esa edad por ese libro? ¿No será a nosotros a quienes nos interesa?", se pregunta Inés.

Mi hija Clara tiene cinco años. Desde tiempo inmemorial en su vida, trato de leerle un cuento todas las noches, antes de dormir. Llevamos decenas y decenas de relatos juntas. Hay cinco que no me han fallado nunca. Son estos: La manta de Jane, El tigre que vino a tomar el té, Tupi en la granja, Siempre te querré y Berta monta en bici.

Estos son los míos, pero seguro que hay muchos más: anímate a compartir los tuyos con los demás. Seguro que entre todos podemos crear la biblioteca ideal (que no es una, hay tantas bibliotecas como personas).

Un consejo final: para saber si un libro es adecuado para nuestro hijo, la mejor prueba es leerlo con él. Si le gusta, volveremos a repetirlo, si no presta atención, puede que aún no sea el momento para esa lectura.

Y si todo falla, no desesperemos. Quizá podamos volver a intentarlo con los nietos.

domingo, 6 de marzo de 2016

La agilización informática de la justicia la lentifica todavía más

Fernando Garea, "Dura crítica de la fiscal del Estado a un plan estrella del Gobierno. Consuelo Madrigal asegura que la informatización de la Justicia provoca "ineficiencia, retraso e inseguridad" El País, 5 MAR 2016 

La fiscal general del Estado, Consuelo Madrigal, ha dirigido una carta al Gobierno en funciones en la que lanza un duro reproche sobre una de las últimas decisiones que adoptó el Ejecutivo antes de las elecciones: un nuevo sistema informático para la Administración de Justicia que debe eliminar el papel. La misiva incluye un infome en el que critica que este sistema provoca “ineficiencia, retraso e inseguridad” y le pide que se replantee su mantenimiento y extensión. La denuncia de la fiscal se une a las críticas de otros sectores de la Justicia.

El Gobierno aprobó el 27 de noviembre un Real Decreto que establece un sistema informático denominado LexNet que debe extenderse a todas las Fiscalías. El sistema debe servir para aplicar la ley de Enjuiciamiento que prevé la presentación de escritos de forma solo telemática, uno de los proyectos estrella promovidos por el actual ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá.

Sin embargo, esta semana la fiscal general del Estado ha remitido una carta a Catalá con un informe técnico de la Fiscalía que asegura que ese sistema provoca “ineficiencia, retraso e inseguridad”. El documento de Consuelo Madrigal analiza el funcionamiento del LexNet y concluye que no resulta operativo y que, por ese motivo, debe plantearse frenar su implantación.

Madrigal enumera de la siguiente forma las principales disfunciones: “En resumen, la excesiva lentitud del sistema, sus constantes caídas, la reiterativa petición de usuario y contraseña, las obligadas salidas del sistema para volver a reiniciarlo, el ingente volumen de notificaciones recibidas en asuntos en los que la Fiscalía no es parte, las pérdidas temporales de notificaciones recibidas, los avisos de rechazos de escritos de trámite dos días después de su remisión, la imposibilidad de controlar y visualizar la entidad del expediente, la ausencia de firma de las resoluciones judiciales que se notifican, así como la insuficiente formación recibida y la imposibilidad de haberse familiarizado con el sistema entre otras”.

Todo ello, añade, “está generando en las Fiscalías tal ineficiencia, inseguridad e incremento de la carga tanto administrativa como en el despacho de asuntos, que obliga a replantearse su mantenimiento y/o extensión a un orden jurisdiccional como el penal en el que por su trascendencia y volumen el impacto de su implementación resulta mucho más gravoso”.

El amor homoerótico entre Aleixandre y Bousoño y un poema censurado en La Razón

Incluyo un poema que se ha censurado de la edición en papel pero no en la versión digital; al respecto recuerdo un chiste medio medieval medio indecente que me contó Joaquín González Cuenca: "a Bousoño lo llamaban Bucéfalo" (el nombre del caballo de Alejandro Magno) "porque lo montaba el Alexandre". (El medieval Libro de Alexandre, primero de los poemas del mester de clerecía, narraba la vida de Alejandro Magno): 

Víctor Fernández, "Las cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño", en La Razón, 6-III-2016:

El escritor Emilio Calderón ha logrado reconstruir la relación que mantuvo Vicente Aleixandre con Carlos Bousoño, una de las principales revelaciones de la biografía, la más completa sobre el Nobel, que se publica en la próxima semana.

Vicente Aleixandre necesitaba amar y ser amado. Por eso decía que «amo con frenesí, con inmenso deseo de sacrificio, de dedicación, de dar mi sangre y mi vida». El contenido de su corazón incluso se filtró en buena parte de su producción literaria, hasta el punto de que su yo poético se fundía con su propio yo.

Todo eso queda patente en la biografía que Emilio Calderón ha escrito sobre el Premio Nobel de Literatura y que obtuvo el II Premio Stella Maris de Biografías y Memorias. «Vicente Aleixandre. La memoria de un hombre está en sus besos», que llega la próxima semana a las librerías, documenta la vida y la obra del autor de «Espadas como labios», siendo especialmente significativos los nuevos datos sobre sus relaciones sentimentales, algunas de ellas fundamentales para entender su producción literaria. Calderón, en una laboriosa investigación, acaba con varios tabúes sobre el escritor, entre ellos, su relación con Carlos Bousoño.

El biógrafo ha podido acceder a la correspondencia hasta ahora inédita que Aleixandre mantuvo con Carlos Bousoño. En ella para nada oculta el tono de lo que evidentemente era algo más que una amistad. Bousoño, quien falleció el pasado 24 de octubre a los 92 años, fue una de las principales relaciones sentimentales de Aleixandre, que debió iniciarse probablemente a principios de 1948, aunque ambos se conocían de años atrás.

La vecina de velintonia
La relación siempre fue conocida por aquellos que formaban parte del círculo más íntimo, del poeta, como Carmen Conde, que vivía en el piso de arriba de la mítica residencia de la calle Velintonia, la hoy abandonada casa de Aleixandre. Ella misma anotó este hecho en sus diarios personales el 16 de marzo de 1949. En estas agendas tampoco faltan los reproches hacia Aleixandre o la desconfianza hacia Bousoño, Carlitos para la escritora. Véase, por ejemplo, lo que escribió la académica el 8 de julio de 1950: «Cena en Mariano, con Vicente y Conchita. La comida de fin de curso que todos los años da Amanda [Junquera]. El padre de Carlitos viene y quiere que su hijo vaya con él a Europa, en coche..., y Vicente se prepara a que le lleven a él, o a ellos dos hermanos, también. –Lo de siempre: habilidad, economía, ¡y el chico en la mano!». Conde llegó incluso a sopesar la idea de dedicarle un libro a Aleixandre, proyecto del que solamente parece ser que escribió un índice. El capítulo número 10 debía titularse «Se define un muchacho: Carlos Bousoño».

Gil de Biedma, testigo
Carmen Conde no fue la única testigo de aquella relación. Uno de los grandes admiradores literarios de Aleixandre, Jaime Gil de Biedma, adelantó un día su visita al domicilio de Velintonia. Para su sorpresa, fue el mismísimo Bousoño quien abrió en albornoz la puerta.

Las cartas recogidas por Calderón nos ilustran que Bousoño, además de amante, fue el receptor de las confidencias de Aleixandre. En este sentido, se sabe que existen misivas en las que el autor de «La destrucción o el amor» le hace partícipe de otras relaciones. Es el caso, por ejemplo, de la que redacta el 7 de julio de 1945, desde Vistalegre, donde le habla de Clara, la «niña rubia» que inspiró «Historia del corazón»: «Porque a ti puedo hablarte de Clara. He sufrido un engaño, y es que creí que aquí sufriría menos del mal de ausencia [...]. Sufro tanto que resulta que estoy un poco enfermo». Ese tono contrasta con el del epistolario que mantiene en la misma época con su buen amigo José Luis Cano, a quien le afirma, en referencia a Clara, que «pienso cómo amé a la rubia, preciosa, bellísima niña cuyo nombre no he puesto aquí. Y tengo sin embargo conciencia de que amo más a mi tremendo amor de hoy. Amo como no amé nunca».

Porque Aleixandre se volcaba cuando amaba. Eso es algo que no puede evitar reprimir cuando se pone en contacto con Bousoño. Así lo demuestra el 24 de marzo de 1948 cuando le dice «Carlitines: qué gusto, voy a escribirte como me de la gana. Libertad: diosa mía. Acabo de recibir tu carta hermosa: dulce, alegre, fresca. Una pura delicia. Ah malísimo: lo que me has dicho [y cantado con tus versos]. Qué chispeante eres, chiquillo. [Borro eso, que era un piropo]. Da gusto decir eso: “piropo”. Me da la gana de decirlo. A Carlitos le digo eso, y mucho más. Porque es guapísimo [¡mentira!] y porque le adoro, y porque es mío y me lo como a amor. A AMOR, qué gusto escribirlo con todas sus letras, y no llamarlo filosofía ni eufemístico circunloquio que le estrujan a uno el alma y le hacen a uno polvo. Pues sí: Te Amo ¿Ves? Lo he dicho y no se ha hundido el firmamento. Soy feliz. Estoy como el nadador por el agua, por el cielo. Carlitos: vente conmigo y vámonos... “a Sevilla por amor”. A donde sea». En la misma carta, el poeta apunta «ay, cómo me desencadeno cuando te amo [que quiere decir a toda hora]».

Volviendo a Bousoño, de la correspondencia, como apunta Calderón en su ensayo, se sabe que le comentó a su amigo Francisco Brines que estaba formada por unas sesenta cartas de amor, pero nunca habían visto la luz hasta ahora. El biógrafo ha tenido acceso a algunos de estos documentos, hoy guardados entre los numerosísimos papeles que Bousoño atesoraba relacionados con el Premio Nobel, entre ellos, su archivo personal, el mismo que trató de vender en octubre de 2007 junto con su esposa Ruth Crespo por unos cinco millones de euros a la Junta de Andalucía y la Diputación de Málaga. Sin embargo, la sobrina y heredera del poeta, Amaya Aleixandre, reclamó el legado de su tío, llevando a los Bousoño a los tribunales. Finalmente, el Supremo sentenció en enero de 2014 que los papeles eran propiedad de quien los había tenido siempre. No se conoce cuál será el destino definitivo de todo este fondo, probablemente uno de los más importantes de la literatura española en manos privadas.

Algunas de las cartas
7 de julio de 1945. «Querido Carlitos, sólo recibir tus cartas y escribirte es mi alegría. Porque a ti puedo hablarte de Clara. He sufrido un engaño, y es que creí que aquí sufriría menos del mal de ausencia [...]. Sufro tanto que resulta que estoy un poco enfermo. No digiero, duermo mal y me he desmejorado. En Madrid tenía a José Luis, al menos, con quien me desahogaba; aquí estoy absolutamente solo y no puedo sacar mi alma un poco a [la luz]. Como consecuencia no duermo, y al mismo tiempo no tengo ganas de comer, y tampoco digiero. Mi hermana está preocupada conmigo. Pero tú no te preocupes conmigo, porque creo que lo físico pasará, aunque lo moral no pueda pasar hasta octubre».

«Te haré la cuartilla de biografía, y esa otra que quieres sobre Pasión de la tierra; de la biografía ya he empezado esta tarde y te la mandaré en mi próxima carta, que será enseguida. ¡Qué lástima no poder decir algunas cosas! En broma, se me ocurriría escribir: “de otros datos de mi vida íntima no existe, por el momento, documentación accesible. Hemos pretendido alguna declaración directa del poeta; pero éste nos ha remitido a las memorias que está escribiendo y que anuncia para después de su muerte. Cuando hemos insistido en solicitar algún adelanto sobre su contenido, se ha sonreído ofreciéndonos mostrarnos depositarios o testamentarios de sus papeles”. ¿Qué dirá la gente?».

Marzo 1948

«Otro día. Otro día hacia ti. Qué impaciente estoy. Esperándote te escribo. Qué bonito estás Carlitines. Qué guapo y dulce para mi amor. Has entrado en mi cuarto; es de noche, como cuando cenaste aquí y nos vinimos a esta habitación, y yo me acosté y tú sentado en el borde de la cama reclinaste tu cabeza de niño sobre mi pecho. ¿Te acuerdas? ¡Cómo nos mirábamos! Yo creo que fue el día más feliz de mi vida, aunque el día de nuestro desposorio fue aún más por ser el más sagrado. ¡Qué verdadera mística es el amor! ¿Te acuerdas de aquellas horas, en el cuarto, mirándonos, besándote, sonriéndonos, fundiéndonos?

«El amante, el amado [qué graciosa palabra] es entonces eso: pedazo de cielo arrojado a los brazos de su amor para su con-fusión y su gloria. [¿Quién sabe lo que es gloria, divinidad [sí, divinidad], si no sabe lo que es estar enamorado y tener para él al ser entero que nos enloquece? Yo sé que mi capacidad de amor es inmensa y toda se desencadena para mi Carlitos. Para mi chiquillo. Chiquillo mío, te amo. Te amo: qué hermoso decirlo así, libre, feraz, reidor, latidor. Agresor también [...]».

«Oye, Carlitines [qué precioso nombre, Carlitos, niño mío, mi amor, mi dicha, mi locura, mi único destino]. Te querré hasta la muerte. Tú, español mío, chiquillo mío, no te irás nunca. ¿Verdad que nunca? ¿Verdad que no nos separaremos jamás?»

«El otro día estaba yo arriba con [nombre ilegible] y Carmen y Amanda. Aquél me preguntó “¿Tienes algo en preparación?”. Y yo contesté “Un libro de poemas amorosos”. Amanda y Carmen supieron. Tienen gran curiosidad... pero ni me piden que les lea nada. Cuando lean el poema con pausa, dirán: “Malísimo Carlitos” que “no le ama”. Pero yo las tranquilizaría diciéndoles: “Me ama... y le amo. Nos amamos. Nos amaremos [...]”.»

Poema inédito sin fecha dirigido a Bousoño
Bésame en la boca, me dijo el faraón

y yo le di mi cuerpo de varón

Ah, malo,

es un palo,

me dije después.

Qué talle más duro:

es un puro

ciprés.

Un detalle: el beso

era tan mojado

que había que pedir un paraguas.

“¿Me quieres?”, me dijo.

“Hombre, como a un hijo

no hay inconveniente”.

“Pero entonces, fijo,

quiéreme Vicente.

Pero no le quise. Sólo le di por...

fin amablemente

gracias por su amor.

sábado, 5 de marzo de 2016

Nomofobia

Nomofobia

por Maria C. Orellana 5-III-2016

Al final de la tarde salgo agotada de una reunión de casi tres horas ininterrumpidas durante las cuales todos los presentes hemos tenido el móvil sobre la mesa o en el regazo. Nada más empezar, algunos ya habían empezado a mirar de soslayo sus dispositivos, a la media hora intercambiaban mensajes con disimulo y hacia el final de la sesión casi todos consultaban descaradamente las redes sociales o las noticias sobre el debate de investidura que había tenido lugar en el congreso de los diputados.

No parece muy educado y es estéticamente penoso que las personas a las que te diriges dentro de una sala estén consultando el móvil. Pero al parecer es inevitable, porque más del 50% de la población sufre “nomofobia” (del inglés no-mobile phobia) en mayor o menor grado, es decir, sienten angustia cuando no están conectados al mundo a través de su dispositivo móvil. Estudios recientes han demostrado que los niveles de estrés que sufren los nomofóbicos agudos si se agota su batería o pierden la cobertura son similares a los que se dan en una visita al dentista.

Es un hecho que todos estamos cada vez más enganchados al Smartphone, sin importar edad ni condición. Me incluyo, con salvedades: aunque el fin de semana logro dejarlo apartado para “desintoxicarme”, debo reconocer que en la oficina me llevo el móvil incluso al excusado, no vaya a ser que justo en ese momento reciba una llamada profesional urgente. De hecho, el otro día se me cayó por accidente dentro del inodoro y armándome de valor pude rescatarlo del fondo (por suerte bajé corriendo al comedor, donde una de las cocineras tuvo la amabilidad de darme un bol de arroz que me permitió resucitar el dispositivo in extremis).

Mi ex compañera Ainhoa, a la que siempre he admirado por su capacidad multitarea, solía aprovechar las visitas al lavabo para hacer esa llamadita imprescindible que los asuntos urgentes no le habían permitido realizar. Me aseguraba que al otro lado de la línea nadie se daba cuenta, ni siquiera cuando vaciaba la cisterna.

Pero esto no debe ser cierto, porque mi amigo Carlos me cuenta que al teléfono, cuando se percata de que su interlocutor está ocupado en el inodoro durante la conversación, se indigna y da por terminada la llamada. Le pregunto cómo se da cuenta, y efectivamente, me confirma que al otro lado se oye.

Tengo que decírselo a Ainhoa.

viernes, 4 de marzo de 2016

Nueva y revolucionaria terapia contra todos los cánceres

La Universidad de Londres y el MIT descubren el 'talón de Aquiles' del cáncer

POR MARTA BARDÓN  

04/03/2016 - 10:42

Un descubrimiento histórico en la composición genética de los tumores tiene el potencial de abrir un nuevo frente en la guerra contra el cáncer y la entrega de potentes terapias que se adapten a los pacientes individuales, según han confirmado los científicos del MIT y la Universidad de Londres.

La investigación realizada por la Universidad de Londres aprovecha el sistema inmunológico del cuerpo para acabar con cada célula cancerígena de una manera "potencialmente revolucionaria".

Los científicos británicos están próximos a  tratar de manera personalizada o incluso curar el cáncer utilizando una técnica innovadora que encuentra y ataca "talón de Aquiles" de los tumores. 

La investigación realizada por investigadores del University College de Londres, con la colaboración de científicos de Harvard y del MIT, pretende curar el cáncer entrenando el sistema inmunológico del paciente para combatir la 'bandera' común en todas las células cancerígenas. 

Tratamientos a medida

La técnica investigada se adaptará a cada paciente en función de cómo responda su sistema inmunológico.

Charles Swanton, experto en la historia evolutiva del cáncer dirigió el estudio más reciente en el Instituto Francis Crick en Londres. Gracias a la investigación de Swanton fue posible descubrir que existen proteínas comunes en la superficie de todas las células cancerosas, lo que supone un 'talón de Aquiles' al que apuntar con futuras terapias.

"Los tumores siembran su propia destrucción"

"Lo que hemos encontrado por primera vez es que los tumores siembran las semillas de su propia destrucción", declaró Swanton.

Esta nuevo estudio promete ser eficaz contra la rápida mutación de la enfermedad, como el cáncer de pulmón, que hasta ahora ha eludido la mayoría de los tratamientos. Los científicos albergan la esperanza de que el tratamiento funcione en todos los casos, sea cual sea el tipo de cáncer que sufre el paciente.

Un descubrimiento histórico

Un descubrimiento histórico. Así podría calificarse el hallazgo de que entrenando el sistema inmunológico es el mismo cuerpo del paciente el que puede vencer al cáncer.

El cáncer es la enfermedad más letal en Reino Unido, donde causa más de 35.000 muertes al año. Según publica la revista Science, el primer ensayo humano en paciente con cáncer se realizará en los próximos dos o tres años.

La investigación, financiada por Cancer Reasearch UK, plantea dos escenarios posibles.

Multiplicación de células entrenadas y vacuna

Por un lado, los médicos tomarían una biopsia del tumor de un paciente y la analizarían para comprobar cuál es la 'bandera' que comparten todas las células cancerígenas. Posteriormente, verían si existen células inmunes dentro del tumor que reconozcan la 'bandera' para multiplicarlas en el laboratorio e introducirlas en el cuerpo del paciente para hacer desaparecer las células cancerosas. 

Por otro lado, los científicos trabajarían en detectar las proteínas que comparten todas las células cancerosas para crear una vacuna contra dicho elemento común. Después, podrían los médicos inyectaría la vacuna en el paciente cuyas células inmunes identificaría como invasoras a las cancerosas contra las que lanzaría un ataque.

Lo público, lo antipúblico y la caza de brujos

Pío Baroja acumuló en su caserío de Itzea una impresionante biblioteca especializada en brujería y artes oscuras de la que su sobrino, el antropólogo Julio Caro Baroja, se sirvió muy bien para componer estudios como Las brujas y su mundo. Y cualquier entomólogo aficionado a las múltiples figuras que adopta un mismo y abstracto mal podrá descubrir en su página 314 una irónica comparación entre las brujas de antaño y los políticos de hoy:

Al uno como a la otra se le atribuyen facultades muy superiores a las que en realidad tienen, son igualmente buscados en un momento de ilusión, defraudan de modo paralelo y, en última instancia, los males de la sociedad se les atribuyen en bloque; también los políticos se dice que forman sectas con consignas secretas e infames, sin más misión que la de propagar el mal, con sus juntas misteriosas y hasta sus banquetes. Cuando son derrotados sufren procesos sensacionales, en que magistrados austeros y testigos inocentes ponen de manifiesto todas sus culpas.

Es la manifestación de una impotencia. Ya nadie podrá afirmar que los políticos sirvan para algo, pues realmente sus limitaciones son solo un poco menores que las nuestras, sobre todo desde que estamos volviendo a las formas previas del capitalismo, a un capitalismo deshumanizado y salvaje. Como no poseemos el poder de gobernar nuestro propio destino, pensamos que otros más poderosos que nosotros sí lo podrían hacer... pero ese poder ha ido a refugiarse no precisamente a las manos de seres humanos, sino a las manos de meros principios económicos de explotación. La historia del hombre es la de la sustitución de la religión por la política y la de esta por la economía. Ya es imposible siquiera para los poderes más eficaces de todos, los globalizadores, porque son poderes económicos, no políticos: bancos y empresas transnacionales que últimamente han derrocado / derrotado a todo poder político con una serie de acuerdos infames que atan de pies y manos nuestro futuro, encaminándolo mecánicamente hacia una nueva revolución industrial, la robótica, que destruirá cinco veces más empleos de los que pueda crear, desastre que, no por menos previsto, deja más de asustar, sobre todo en un país que es ya el quinto productor mundial de automóviles. La política fue algo en el pasado, pero ya es una ilusión: mejor salvar a un banco que a un hospital o a un colegio. Los recortes, para los hospitales o los colegios.

Esta fuerza que nos gobierna, la globalización deshumanizante e inconsciente, está definida por José Luis Sampedro, en su libro El mercado y la globalización (2002) en estos términos:

Constelación de centros con fuerte poder económico y fines lucrativos, unidos por intereses paralelos, cuyas decisiones dominan los mercados mundiales, especialmente los financieros, usando la más avanzada tecnología y aprovechando la ausencia o debilidad de medidas reguladoras y de controles públicos.

Y así es: no existe una única diana a que apuntar para destruir este mal. Desde Reagan la desregulación ha conducido al capitalismo a su etapa previa, cuando estremecía peródicamente el mundo con cíclicas crisis y batacazos del mercado. La última, que aún padecemos, la ya bautizada Gran Recesión de 2008, será sucedida por otras y cada vez más graves, porque las instituciones supranacionales están usurpando el poder de control que siempre ha poseído el fragmentarismo. Ahora mismo ya se anuncia otra causada por el extremo endeudamiento de las empresas petroleras: contrajeron tantos préstamos pensando que el precio del petróleo subiría, que ahora no pueden devolverlos y la burbuja empieza a estallar. La desregulación ha sido el peor desastre que nos podía haber acometido: pan para hoy y hambre para mañana. Es una forma de primitivismo económico que se llama neoliberalismo y que no tiene nada de nuevo: el filósofo Paul Edward Abbey ya decía que "nuestros neoconservadores no son ni nuevos ni conservadores, sino viejos como Babilonia y malos como el infierno". Tiene raíces poderosas y, al cabo del tiempo, malos y envenenados frutos, desde que lo empezaron a aplicar Margaret Thatcher y Ronald Reagan.

Los estados nacionales, suprimidos por instituciones de democracia más pobre e indirecta y por tanto más "controlables" por los poderes globales, como el consejillo llamado mitológicamente "Europa", el FMI (con una larga trayectoria de criminales dirigentes, entre ellos un tal Rato) y una serie de clubs semejantes como el "Grupo de los ocho" (pongan el número que quieran), son víctimas de un mal sistémico (holístico, si prefieren: son voces que el diccionario se resiste a incluir) que se ha cargado los contrapesos reguladores que hasta entonces impedían la rebaja del abundante ciudadano medio al aún más abundante proletario. La "sociedad abierta" de Popper se ha transformado en un bunker selectivo y cerrado. Y un "propietariado" mínimo e insaciable se está haciendo, se ha hecho ya con una riqueza que hasta entonces, merced a las conquistas del capitalismo regularizado o intervencionista preconizado por el New Deal de Keynes y Roosevelt, se había distribuido entre la población. No me invento nada: está en los números del economista Thomas Piketty... En consecuencia, los estados, sin capital ni banca "pública" para poder contrarrestar esas fuerzas, ya no controla, regula o arbitra nada, ni puede, gracias precisamente a las instituciones globalizadoras y a la ausencia de un control "humano" que dificulte el saqueo de los brujos del capitalismo antipúblico, predatorio y canallesco. 

La modernidad, pues, impone desconfiar de las instituciones generalistas; dejar de ser europeo (o más específicamente proeurista) porque Europa dejó ya de ser una utopía social y carece, al menos ahora, de política encaminada a la gente y de verdaderos objetivos comunes: no hay otros objetivos que los no comunes: hacer a unos pocos ricos aún más ricos con la parte de riqueza que ahora pueden sustraer a la clase media y la baja, endeudándolos y vaciando sus cajas de pensiones, y endeudando a los estados que hipotéticamente podían protegerlos de fondos buitres e instituciones predatorias presuntamente de interés humano. Porque eso que los mueve: intereses, no políticas. Podrá fingir o prometer otra cosa, pero por sus frutos y por los hechos los conoceréis. La presunta "política" de Mariano Rajoy es solamente eso: una "economía" que recorta en "intereses" humanos como la educación, la salud o la investigación de cosas que nos benefician a todos, que son "beneficio" público y total, como la investigación sobre el cáncer. Por no tener, no tienen ni siquiera lo más elemental que puede tenerse de humanidad, la vergüenza... porque el orgullo nunca fue ni debió ser algo humano.

Siempre queda en el fondo de la caja de Pandora la esperanza. Por fortuna, estados como Islandia nos muestran que es posible y factible acabar con las crisis sin someterse a esos principios injustos de inmoral distribución de la riqueza. En Islandia (los medios prefieren fijarse en Grecia; ¿por qué será...?) se emprendió una cruel caza de brujos: se persiguió a los más codiciosos, a los más traidores a sus conciudadanos, a los más corruptos... y se los envió a la cárcel. Se renegoció la deuda y ahora es un país boyante y tan democrático y wikiconstitucional como era. Para este país, gobernado por los principios de Ikea y la ley de Jante, lo importante eran sus ciudadanos, no sus ladrones. ¿En España es posible algo parecido? Con estas leyes, con estos jueces, con estos políticos y con estos principios morales o más bien amorales, desde luego que no. Porque, si queremos tener una democracia sana, lo primero que hay que procurar es una idea clara de lo que es público y lo que es antipúblico.

jueves, 3 de marzo de 2016

No es el mejor profe el que más suspende


Existe una norma invisible que dice que el mejor profesor es el que más suspende. Y nada más lejos de la realidad. ¿Podríamos imaginar que el mejor médico fuese el que más pacientes llevase a la tumba? Es una reflexión de la profesora de la Universidad Complutense María Acaso, que define al buen maestro como aquel intelectual que es capaz de transformar la Universidad a través de la creación de conocimiento crítico. Sin embargo, lo que se ve actualmente en la Academia, se queja, “no es a intelectuales. Porque no se investiga más que para conseguir ascensos”. En opinión de la también coordinadora de la Escuela de Educación Disruptiva de Telefónica, este problema se corregiría impidiendo que los profesores trabajen en la misma Facultad en la que han cursado su doctorado, eligiendo a los docentes realmente por su currículo y evaluando su labor. Es decir, rompiendo la endogamia de la Universidad.

“El problema de la educación española no ha sido de presupuesto, sino de gestión”, sostiene José Antonio Marina, catedrático de Filosofía, autor del Libro Blanco de la profesión docente, quien cree que tenemos un sistema mediocre y estancado y donde la mayor parte de las reformas educativas acometidas han fracasado, entre otras cosas debido a la resistencia interna a los cambios. “Mientras no se convenza al sistema de que hay que cambiarlo porque tenemos una escuela mediocre y porque el ritmo de aprendizaje se debe acompasar con el ritmo de cambio de la sociedad…, no se dará esa transformación. Debemos convencer a los profesores de que hay que hacerla y de que se puede”, afirmaba Marina en una jornada sobre políticas educativas organizada por la Fundación Ciudadanía y Valores.

“Innovar es incentivar la participación del alumno, la responsabilidad compartida”, dice la profesora María Acaso

“Nuestro modelo está centrado en la reproducción del conocimiento. En el profesor. Y el conocimiento no está solo en el profesor. Habría que ir a una escuela desarrolladora del talento, en la que el protagonismo lo tenga el alumno”, sostiene Javier Tourón, vicerrector de Innovación de la Universidad Internacional de La Rioja. Tourón se lamenta de la inutilidad del currículo cerrado y cree que “hay que dejar que la gente haga lo que quiera”.

Precisamente esa es la principal consigna de los docentes que están intentando llevar la transformación a sus aulas. Que están innovando en sus clases. Y hay que tener en cuenta que el impacto de un profesor sobre sus alumnos es nada menos que de 53 puntos sobre 100, según un estudio de McKinsey. “Innovar es incentivar la participación del estudiante, desarrollar el trabajo colaborativo, que es el que están pidiendo las empresas, la corresponsabilidad”, explica María Acaso. “También es cambiar el sistema de evaluación, los espacios del aula para hacerlos menos individualistas y los contenidos para trabajar en una comunidad de aprendizaje en vez de que el profesor sea el único poseedor del conocimiento”, continúa Acaso. Y, por supuesto, hace falta conocer al alumno. Unas aulas de 30 estudiantes, como las suyas, facilitan el diálogo.

Aunque el Espacio Europeo de Educación Superior ha provocado cambios en la docencia, indica Jesús Manso, profesor de Políticas Educativas de la Universidad Autónoma de Madrid, aún queda mucho por hacer para que la Universidad se desprenda de la pedagogía tradicional. “El enfoque por competencias profesionales que ha traído Europa no se puede abordar con las metodologías tradicionales”, opina, “sino introduciendo métodos como el role-playing [simulación de una situación real] y otros sistemas de aprendizaje activo mediante los cuales los alumnos son dueños de su propio proceso educativo”. La clave es tener en cuenta los intereses de los estudiantes, dice Manso, pese a que sean un número más elevado del que debería para mejorar su aprendizaje. Su número idóneo, 35. El real, 70.

Junto a la participación como ingrediente básico para la innovación en las aulas, hay otra palabra mágica que acompaña siempre a un buen docente, según todos los expertos consultados: profesionalidad. Más allá de la vocación que Carmen Pellicer, directora de la Fundación Trilema, considera fundamental. Y esta profesionalidad se consigue mediante el aprendizaje constante del profesor y a través de la evaluación de su desempeño. Pellicer cree que para cambiar la situación actual se deben localizar las buenas prácticas de la universidad para extrapolarlas al resto de los centros, trabajar por proyectos para que el alumno se sienta implicado con ellos y vea la eficacia de su trabajo, y evaluar la consecución de resultados de los docentes.

“El problema de la educación en España no ha sido de presupuesto, sino de gestión”, sostiene José Antonio Marina

Así se refleja en el documental Profes, impulsado por la Fundación Trilema para demostrar que otra educación es posible gracias a profesores innovadores y comprometidos que logran implicar a los alumnos. Tanto como para que quieran ir a clase en sus días libres. “Generar un aprendizaje conjunto es otra de las claves de la innovación docente”, dice Manso.

“La educación transforma la inteligencia en talento. Y en la Universidad no se habla de talento. Está más preocupada por él la empresa que la Universidad, porque aprender más rápido que sus competidores es lo único que le garantiza la viabilidad. Estamos en la sociedad del aprendizaje, por eso tenemos que introducir en el currículo educativo las habilidades del siglo XXI, las habilidades no cognitivas”, opina José Antonio Marina.

Empecemos

“Si tenemos problemas de gestión, un currículo espantoso y con cada reforma empeoran; si sabemos que la unidad de medición es el cambio y sabemos que es el momento de realizar ese cambio y que cientos de miles de profesores desean incorporarse a él, ¿por qué vamos a fracasar en el cambio?”, se preguntaba retóricamente Alfonso González Hermoso de Mendoza, presidente de la Asociación Educación Abierta. Empecemos.

La presunción de culpabilidad en el caso del profesorado demuestra cuánto se desprecia al profesorado

Estoy de acuerdo en que se puedan investigar los antecedentes penales del profesorado... pero yo pediría que se hiciera lo mismo con curas, pastores de ovejas y de grey protestante, políticos, militares, médicos, enfermeros, pediatras y así hasta llegar al kiosquero y al peón friegaplatos... ¿o es que existe presunción de culpabilidad? Porque los políticos han tenido y tienen bula para dar por culo a todo el pueblo por igual y en particular al alumnado y al profesorado con tanta reforma irreformable. Yo los llevaría al reformatorio o a la cárcel, con las hermanitas penitenciarias de los desamparados,. En especial a Rajoy, al que algunos llaman "la trotona de Pontevedra", que merece de sobra las amorosas atenciones de toda una serie de madres superioras.

De Jaime López Fernández, "Soy profesor, no pederasta" en Huffington Post, 3/03/2016 

A partir del 1 de marzo, para ser profesor, al menos en la Comunidad Valenciana, además de aportar los títulos que te acrediten como tal, será requisito imprescindible presentar un certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales; es decir, demostrar que no eres ni un pederasta ni un violador. Para los que nos dedicamos a la docencia desde antes de esa fecha, se accederá a tal información desde el Ministerio de Hacienda. Es una exigencia del Ministerio de Justicia, en virtud de la aplicación de la Ley de Protección Jurídica del Menor.

No deja de ser curioso que uno siempre tenga que andar demostrando que no es culpable de algo, y pongan en entredicho su presunción de inocencia hasta que no se demuestre lo contrario, o al menos lo acredite. A nadie se le ha pasado por la cabeza exigir este requisito para emprender el sacerdocio, habida cuenta de los escándalos sexuales que, a la sombra de las sotanas, salen a la luz todos los días. O que un pediatra tenga que acreditar que no es un delincuente sexual porque el objeto de su estudio y de su trabajo sean los niños.

Por supuesto que no, porque la buena fe es un principio que prevalece sobre todos los demás, aunque no parece de aplicación en el colectivo del profesorado, que con medidas como esta, una vez más, se encuentra socialmente cuestionado. Cabría preguntarse el porqué de la medida y su efectividad, y del mismo modo, si se considera que la educación puede convertirse, o lo ha hecho ya, en un reducto de pederastas.

La verdad es que parece existir en este Gobierno un interés cicatero y singular en estigmatizar un colectivo, el docente, que, a pesar de todas las sospechas que ha vertido sobre él, ha seguido trabajando con una ilusión muy difícil de mantener en las condiciones en las que ha quedado la enseñanza tras la desastrosa política en materia educativa. Circunstancia que se debe a que la inmensa mayoría de los que lo componemos amamos lo que hacemos, y con ello hacemos que gran parte de nuestros alumnos se implique y se ilusione con el futuro que le aguarda. Todos los que formamos la comunidad educativa. Los que estamos y los que estarán. Con certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales o sin él. Y sobre todo, a pesar de ustedes.

Harían bien en dejarse de tantas chorradas dirigidas a la galería y en dedicar todos sus esfuerzos en revertir las nefastas "soluciones pedagógicas" adoptadas con el único fin de ahorrar dinero a costa de la educación de los chavales, empezando por reducir las ratios en el aula y ampliar las plantillas que diezmaron.

Y ya puestos, me pregunto si para ser congresista o senador es necesario presentar el Certificado de Antecedentes Penales. Dada la vergonzante trayectoria de muchos de nuestros políticos y asesores, estabulados en la Administración por ellos mismos, no estaría de más contemplar su necesidad y exigirlo al Ministerio de Justicia, para acreditar fehacientemente la carencia de antecedentes o su existencia, no vaya a pasarse por alto algún chorizo del que no hubiera constancia.

A fin de cuentas, la presunción de inocencia (o de culpabilidad, según se mire) es idéntica para todos los ciudadanos. Y puestos a computar, es mucho más alarmante el número de ladrones que ha sumado la política en nuestro país los últimos años que el de pederastas en el sistema educativo. Es más, no conozco a ningún delincuente entre mis compañeros. No sé si podrán decir lo mismo quienes nos gobiernan.

miércoles, 2 de marzo de 2016

La mitad de los psicólogos está deprimida


Javier Hernández La mitad de los psicólogos británicos dice estar deprimida El País, 2-III-2016:
Más de 350 millones de personas en todo el mundo se sienten tristes, no pueden dormir, no son capaces de sentir placer, de concentrarse y, en muchas ocasiones, ni siquiera de encontrar un motivo por el que levantarse de la cama. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el 5% de la población mundial sufre depresión. Y el panorama no parece muy halagüeño: solo en Reino Unido, casi la mitad de los psicólogos, profesionales encargados de atender a la población con esta dolencia, la padecen, según una encuesta de la British Psychological Society.
“Estoy tan decepcionado que me he resignado”. “Cargo con mi desesperanza cada día y tengo la sensación de estar a punto de rendirme”. Son solo dos de los 1.300 testimonios recogidos por la encuesta. Los resultados presentan un panorama general de agotamiento, baja moral y niveles preocupantes de estrés y depresión en un sector que es responsable de mejorar la salud mental del público. El 46% de los psicólogos encuestados dice estar deprimido y el 49,5% se siente un fracaso.
Los resultados se presentaron en la IX Conferencia Anual sobre Terapias de Psicología de Reino Unido a principios de mes. Solo unos días después, un psicólogo —que no quiso identificarse— escribió un artículo para el periódico The Guardian en el que confesaba que se había dado cuenta de que sufría depresión mientras trataba a un paciente con esa misma enfermedad.
“Un pensamiento fugaz atravesó mi mente: en ese momento había dos personas con depresión en la consulta”
"Estaba hablando con uno de mis pacientes sobre sus síntomas. Empecé a sentirme identificado y, de pronto, un pensamiento fugaz atravesó mi mente: en ese momento había dos personas con depresión en la sala de consulta". Durante varios meses no quiso ver lo que le estaba pasando. Empezó a tener problemas para dormir y a sentirse decaído hasta que un día, simplemente, no pudo levantarse de la cama.
Después de trabajar muchos años como un psicólogo cualificado, este profesional creía que era inmune a cualquier desafío que le impusiera su mente. Pero no fue así. A pesar de su experiencia y conocimientos, resultó ser tan vulnerable como el resto de la población.
Además de ayudar a los pacientes a lidiar con sus problemas, los psicólogos en Reino Unido se enfrentan a un sistema de salud que les parece cada vez más restrictivo, según el comunicado de la British Psychological Society. Los plazos improrrogables, hacer más trabajo en menos tiempo, las horas extra sin pagar y una reducción de los recursos sanitarios que "impide a los profesionales proporcionar un tratamiento adecuado", son solo algunas de las quejas de los psicólogos encuestados.
"La psicología ha pasado de ser una de las carreras más atractivas y satisfactorias a convertirse en la profesión con los niveles de satisfacción más bajos de nuestro sistema sanitario", explica la British Psychological Society. Parece que la tendencia continúa. Los preocupantes resultados obtenidos en la encuesta de este año son un 12% más altos que los de 2014. Y, además, el número de incidentes de intimidación y acoso se ha doblado de un año para otro.
“Lidiamos con 20 o 30 tragedias diarias y tenemos que esconder los sentimientos que nos genera lo que estamos viendo”
Toda una combinación de factores llevó a nuestro psicólogo anónimo a la depresión: las presiones en el hogar, las dificultades financieras... y el trabajo en la primera línea de los servicios de salud mental de Reino Unido. En España no hay una encuesta similar a esta y no hay datos registrados sobre el bienestar de los psicólogos ni de los psiquiatras. Aun así, Miguel Gutiérrez, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, no cree que la situación sea tan grave como en Reino Unido.
Sin embargo, reconoce que todos los profesionales que tratan a personas enfermas tienen una presión psicológica muy importante. "Lidiamos con 20 o 30 tragedias diarias y, por profesionalidad, tenemos que esconder los sentimientos que nos genera lo que estamos viendo", explica Gutiérrez. "También tenemos que tomar decisiones difíciles y rápidas. Es fácil que los errores y el sentimiento de culpabilidad te pasen factura". 
La depresión es una de las enfermedades mentales más incapacitantes. Tanto, que la OMS estima que en 2020 será la segunda causa principal de discapacidad en todo el mundo. En muchas ocasiones las personas que la padecen tienen que abandonar su trabajo, al menos temporalmente. Así lo hizo el psicólogo que escribió a The Guardian contando su experiencia.
Tras varios meses de baja y en tratamiento, volvió a la consulta y se dio cuenta de que la experiencia le había cambiado. Para bien. "Creo que la depresión me ha hecho un psicólogo mejor. Ahora puedo empatizar con la gente a un nivel más profundo que antes. Y a veces, cuando procede, le digo a mis pacientes que sé lo que sienten porque yo también he estado en ese profundo valle". 

sábado, 27 de febrero de 2016

Maltrato animal y maltrato humano

Ha salido la noticia de que han metido en una bolsa a una perra, la han apaleado brutalmente y la han tirado a un estercolero en Carrión de Calatrava. Unos la han oído quejarse y la han  salvado. Tenía un ojo fuera. Por mi hija me he enterado de casos de brutalidad semejantes. El más espeluznante, una perra a la que han violado y luego la han dejado morirse con la vagina fuera. Por eso he dicho alguna vez que eso de que "cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro" no es misantropía, es bestialismo.

Un bienintencionado ha dicho que debía haber leyes contra el maltrato animal. El bendito ignora que ya la hay, incluso una autonómica. Pero no se aplica. Como la Constitución, esa ley para impedir el maltrato humano. Debía haber una Constitución universal, pero solo hay pepel pintado, cuando no mojado: una ridícula Declaración de los derechos del hombre que se pasan por el culo hasta merdócratas como Rajoy. Esa es la peor tragedia que hay en España: que existe todo lo necesario para hacer justicia y no se hace. Como esos que se quejan de la corrupción y saben dónde hay corrupción, pero... no la denuncian. ¿Para qué? ¿Para que se aforen? 

Yo diría que eso lo hemos aprendido de la España de Franco: una España corrupta donde no se podía denunciar la corrupción porque no era posible y cuando lo era era inútil y hasta peligroso, hasta el punto de que se acuñó una frase que solo en España tiene sentido: "Usted diga lo que quiera, que yo haré lo que me dé la gana". En España las leyes están para decir, no para obrar. No hay cojones (y los cojones empiezan con un presupuesto correcto para justicia). Y tampoco hay cojones porque el miedo se hereda, se ha heredado de la España de Franco. Está tan mal vocear que hasta Marianico, el Roosevelt que nos va a sacar de la Gran Depresión de 2008, ha hecho una ley para que nos callemos y solo hable él.

Y creo que la mayoría de nuestros políticos son así: se llaman democráticos, pero no creen en la democracia porque se han educado sin democracia o con gentes que no han creído nunca en la democracia o son sencillamente esas mismas gentes que no han creído nunca en la democracia. Como nosotros.

jueves, 25 de febrero de 2016

10 derechos humanos pisoteados por el gobierno según Amnistía Internacional

10 derechos humanos pisoteados por el gobierno según Amnistía Internacional. En The Huffington Post:

"Tus derechos peligran: son tratados con absoluto desprecio por muchos gobiernos del mundo", advierte Salid Shetty, secretario general de Amnistía Internacional (AI), que ha presentado su informe anual de 2015/16. La organización describe una tendencia global en la que "la protección internacional de los derechos humanos corre peligro de desmoronarse". El ataque es "deliberado", asegura la organización, y España no es una excepción en ese "asalto a las libertades".

La principal amenaza en este país en el último año han sido las conocidas como leyes mordazas -la Ley de Seguridad Ciudadana y la reforma del Código Penal-, que han "limitado el ejercicio legítimo de la libertad de expresión y el derecho de reunión". Siguen sin resolverse, además, violaciones recurrentes de los derechos humanos como las devoluciones en caliente de inmigrantes, las torturas y malos tratos, y derechos de las mujeres.

Diversos organismos de la ONU han llamado la atención a España por el incumplimiento del derecho internacional y ha urgido al Gobierno a cumplir con los compromisos que ha firmado, pero el Ejecutivo los ha ignorado. Este es el repaso pormenorizado que hace Amnistía del "debilitamiento" de los derechos humanos en España:

1. Ojo con dónde protestas y qué dices

Las leyes mordazas tipifican delitos que limitan "de forma desproporcionada el ejercicio legítimo de los derechos a la libertad de expresión y de reunión pacífica", advierte AI. 

Hacer un escrache, rodear el Congreso, escalar un edificio o un monumento, tratar de parar un desahucio, manifestarse frente a un Juzgado, salir a protestar de forma espontánea, o cambiar el recorrido comunicado de una marcha puede salir por entre 100 y 600.000 euros. La red estará también más vigilada. Piratear una web como forma de protesta, o escribir cosas que "puedan perturbar la paz social" podrá considerarse delito. 

El Comité de Derechos Humanos de la ONU manifestó su preocupación por las repercusiones de estas leyes y pidió su retirada, porque "los derechos de manifestar pacíficamente y expresar colectivamente una opinión son fundamentales para la existencia de una sociedad libre y democrática". La oposición en pleno la rechazó en el Congreso y se han presentado recursos de inconstitucionalidad. El PP desoyó a todos y las aprobó con la mayoría absoluta que tenía en la pasada legislatura.

2. La Policía ha ganado "amplias competencias para multar"

Los agentes de policía, con la nueva ley en la mano, podrán penalizar lo que consideren "faltas de respeto" hacia ellos. La indefinición de la legislación otorga a la policía también la facultad para disolver una protesta si creen que se da una situación de emergencia. Además, basta con que haya una persona con cualquier objeto que consideren peligroso, para dar una reunión por terminada por presunta alteración del orden público, como denunció No Somos Delito. 

También puede ser delito "el uso no autorizado de imágenes o datos personales o profesionales de autoridades o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad". Quien grabe o fotografíe y difunda imágenes de los agentes -lo cual es frecuente cuando se dan casos de abuso del uso de la fuerza en la calle-, puede enfrentarse a multas de hasta 30.000 euros.

3. Hasta unos títeres son sospechosos de terrorismo con el nuevo Código Penal

"Lo que ha pasado con los titiriteros detenidos en Madrid el pasado 6 de febrero, acusados de enaltecimiento de terrorismo por el contenido de su espectáculo, es un ejemplo de cómo la amplia definición de terrorismo puede suponer un límite desproporcionado al derecho a la libertad de expresión", ha denunciado Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional España. 

La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) también lo advirtió en junio de 2015. Con la reforma del Código Penal, los actos de resistencia como parar un desahucio pueden ser considerados terrorismo. También difundir públicamente "mensajes (…) que (…) por su contenido, sean idóneos para incitar a otros a la comisión de alguno de los delitos de este capítulo". Si encima se hace por Internet, esto será un agravante. Las filtraciones informáticas, como los correos de Blesa o el caso Snowden, también. Igual que consultar webs con contenido yihadista. 

"Tal como está redactada, la ley anti-terrorista podría criminalizar conductas que no constituirían terrorismo y podría resultar entre otros en restricciones desproporcionadas al ejercicio de la libertad de expresión. El proyecto de ley podría además permitir abusos en los controles y retiro de información disponible en internet", advirtió la ONU a España.

4. Los abusos policiales y la tortura ahí siguen

Amnistía denuncia, un año más, casos de tortura y malos tratos por parte de las autoridades, detectados tanto en la frontera con Marruecos como en centros de detención. "Los retrasos y la ineficacia de las investigaciones relacionadas fueron motivo de preocupación", y añade que "numerosas causas se archivaron sin dar lugar a procesamientos, incluidas varias en las que no fue posible identificar a los agentes de policía implicados porque no llevaban placa de identificación en el uniforme". Un clásico que también denuncia año tras año la Coordinadora para la Prevención de la Tortura, porque facilita la impunidad de las fuerzas de seguridad cuando vulneran los derechos de los ciudadanos. 

El Comité de la ONU contra la tortura también denunció en mayo de 2015 que continúe aplicándose de forma "excesiva y en condiciones cuestionables" la detención en régimen de incomunicación, que autoriza a la Policía a mantener a un detenido aislado del exterior hasta 13 días, cuando se le acusa de delitos de terrorismo. La ONU recordó a España que todas las personas bajo custodia policial tienen unas salvaguardias fundamentales, que incluyen el derecho a la asistencia legal, a comunicarse con sus allegados y a un examen médico independiente inmediato. Lo único que ha hecho el Gobierno es excluir de este régimen a los menores de 16 años.

Incluso en casos bien conocidos como el de Ester Quintana, que perdió un ojo por una bala de goma disparada por los Mossos D'esquadra cuando se encontraba en una manifestación en noviembre de 2012, la justicia tarda en materializarse. Al concluir 2015 aún no había comenzado el juicio penal contra los dos imputados, y solo en septiembre de ese año la Generalitat le pagó una indemnización en un acuerdo extrajudicial.

5. El Gobierno legaliza lo ilegal

AI recuerda que el 3 de febrero de 2015 seis hombres procedentes del África subsahariana fueron devueltos sumariamente a Marruecos desde Ceuta. Esta práctica, que se ha "denunciado con frecuencia" y que vulnera al menos 12 leyes nacionales e internacionales, consiste en "devolver en caliente" sin permitirles ejercer sus derecho a solicitar asilo a las personas que cruzan la frontera. 

El Gobierno español fue un paso más allá e incluyó una enmienda en la Ley de Seguridad Ciudadana que reformaba la de Extranjería para legalizar estas devoluciones. "He visto devoluciones sumarias de inmigrantes en muchos países, pero en ninguno lo he visto legalizado", declaró sorprendido Nils Muižnieks, comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, que estuvo en la frontera y en Madrid en enero de 2015. El Comité de la ONU contra la Tortura "preocupado", pidió a España el respeto incondicional del derecho de no devolución, conforme al artículo 3 de la Convención contra la Tortura. El Estado respondió que no existen mecanismos procesales que le obliguen a cumplir estas decisiones.

El Gobierno de nuevo ignoró las advertencias y las peticiones, y en agosto se archivó la investigación en Melilla sobre el caso de un migrante devuelto a Marruecos en octubre de 2014. "El tribunal no pudo recabar testimonios de otros migrantes que ya habían sido devueltos colectivamente en la misma operación", recuerda Amnistía. Y pese a existir pruebas en vídeo de que la Guardia Civil lo habían llevado inconsciente al otro lado de la valla, "el Ministerio de Interior afirmó que no era posible identificar a los agentes implicados". La Justicia imputó a ocho agentes, pero a finales de año estaba pendiente un recurso contra el cierre de la investigación. 

En octubre se ordenó el archivo provisional del caso de la playa del Tarajal de 2014, en el que la Guardia Civil empleó proyectiles de goma y botes de humo para evitar que unas 200 personas llegasen a nado al lado español. Murieron 14 migrantes, 23 fueron devueltos sumariamente y se sucedieron las mentiras y contradicciones del Ministerio de Interior y del instituto armado.

6. Se pisotean los derechos de los refugiados

Además del atropello al proceso internacional de asilo que suponen las devoluciones en caliente, quienes logran cruzar la frontera y ejercer su derecho a obtener protección internacional tampoco son bien tratados. El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) en Melilla presenta condiciones de hacinamiento y los solicitantes de asilo tienen que esperar al menos dos meses -en Ceuta aún más- antes de ser trasladados a la Península. Se les restringe además la libertad de movimiento, en contra de la legislación nacional y de resoluciones de varios tribunales. 

Las organizaciones humanitarias denuncian que hay 1.500 refugiados atrapados en Ceuta y Melilla, mientras el Estado solo ha dado refugio a 18 demandantes procedentes de Grecia e Italia, frente a los casi 17.000 que se comprometió a reubicar.

7. La reparación pendiente en la violencia machista

Amnistía destaca que al concluir 2015 "el Gobierno seguía negándose a proporcionar reparación a Ángela González Carreño, víctima de violencia de género cuya expareja había matado a la hija de ambos en 2003". Ella había denunciado ataques anteriores y no había recibido una protección adecuada. La ONU condenó a España por negligencia, pero el Estado desoyó al organismo internacional. El Comité del organismo para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer también instó a España a garantizar la reparación y protección a todas las víctimas, que los funcionarios que las atienden tengan la formación adecuada y que se enjuicie a los responsables. 56 mujeres murieron en 2015 a manos de sus parejas o exparejas.

8. Retroceso en los derechos sexuales y reproductivos

El Gobierno, en contra de la recomendación de varios organismos de la ONU, reformó la ley del aborto para imponer el consentimiento paterno a las menores de 18 años y a las mujeres con discapacidad intelectual. 

Al poner barreras legales, advirtieron, se obliga a las mujeres a recurrir al aborto clandestino, que pone en peligro su vida y su salud.

9. Hay 750.000 excluidos del sistema sanitario

Amnistía tampoco se olvida de que el Gobierno "ha dejado sin asistencia sanitaria a cerca de 750.000 personas migrantes en situación administrativa irregular". Todos los partidos políticos, salvo PP y Ciudadanos, exigieron restaurar la sanidad pública y gratuita para todos. Hasta hoy.

Tras las elecciones autonómicas de mayo, Aragón, Cantabria, Baleares y Comunidad Valenciana decidieron devolver el derecho a la atención sanitaria completa a los migrantes. El Gobierno les amenazó con "multas millonarias" y el Constitucional suspendió la nueva ley valenciana a petición del PP.

10. El derecho a la vivienda, papel mojado

"Las medidas que había adoptado el Gobierno en años anteriores para mejorar la situación de las personas en riesgo de perder su hogar no proporcionaban un recurso efectivo a aquellas cuyo derecho a la vivienda podía haberse vulnerado", dice Amnistía. 

Como señala, en los primeros nueve meses de 2015 se iniciaron 52.350 procedimientos de ejecución inmobiliaria, según el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La ONU ha pedido a España que garantice el acceso a recursos judiciales a quienes se enfrentan a estos procesos.
Impunidad de los responsables de violar derechos humanos

El informe de 2015 denuncia varios casos en los que la inacción de la justicia o el archivo de casos perpetúan la impunidad de "los responsables de violaciones graves de los derechos humanos". Insta además al Gobierno a que ajuste las definiciones de desaparición forzada y tortura al derecho internacional y denuncia las restricciones al ejercicio del principio de jurisdicción universal. 

En julio, la Audiencia Nacional suspendió una investigación sobre un caso de torturas en Guantánamo a pesar de que había documentos que implicaban a agentes españoles. Un tribunal militar archivó ese mismo mes la investigación del caso de torturas infligidas por cinco militares españoles contra detenidos en Irak, en 2004. 

En marzo, el Gobierno rechazó la extradición de 17 personas solicitadas por jueces argentinos que investigaban crímenes franquistas. Así, "se siguió privando del derecho a obtener verdad, justicia y reparación a las víctimas de los crímenes ocurridos durante la guerra civil y el régimen de Franco", señala Amnistía.

Eduardo Mendoza, Selectividad

SELECTIVIDAD

Los resultados de la prueba de selectividad de este año revelan, al menos en Cataluña, que la media de alumnos ha obtenido un suspenso en matemáticas aplicadas, en ciencias sociales, en lengua y literatura, en física y química. La estadística de que dispongo no indica qué asignatura es un coladero de tal calibre que ha permitido que el 87% de los alumnos presentados haya aprobado con una nota media de 5,8.

El fenómeno no es nuevo ni nos pilla desprevenidos y las voces que reiteran la gravedad de la situación lo hacen con aire desesperanzado. El mundo es cada día más competitivo y nosotros más incompetentes. Supongo que se refieren a nuestra incompetencia en el terreno de la ciencia y la tecnología, cosa que a mí me preocupa poco. Que la mayoría no pase el examen de química tiene una importancia relativa. Sólo se necesita un número determinado de químicos para atender las necesidades de la comunidad. Al resto nos basta con saber que el detergente de la lavadora no debe ingerirse.

Más preocupante es el pobre resultado obtenido por los estudiantes en el apartado de lengua, porque considero importantísimo que todo el mundo sea capaz de entender y expresar de palabra y por escrito ideas que vayan más allá de lo visceral y lo estrictamente deportivo, y esto, aunque nadie lo crea, sólo se aprende estudiando. Pensar que una cosa es hablar y escribir y otra distinta la gramática es un error muy extendido. Para comprobarlo sólo hay que acudir a los medios de difusión, donde advertirá que, aparte de algunos profesionales, el ciudadano se expresa como un protozoo. En el lenguaje oral, los gritos y los desplantes, algunos acentos locales, la imitación de defectos físicos y un casticismo barato disimulan la magnitud de la catástrofe. Por escrito, ni eso. Frente a esta situación, los políticos encogen sus anchos hombros. La enseñanza es un problema insoluble: alumnos reacios, profesores deprimidos, presupuesto insuficiente y un plan de estudios enmarañado e ineficaz. Sí, el resultado es malo, pero otros años fue peor. El mismo razonamiento que se aplica, por estas mismas fechas, a los incendios forestales. Y expuesto con un rigor y una elocuencia que en la prueba de selectividad sacaría, con suerte, un 3 pelado.

MENDOZA, Eduardo: Selectividad. EL PAÍS, 12-VII-2004