viernes, 27 de diciembre de 2024

Dossier bibliotecas fantasma

 I

Biblioteca fantasma

Las bibliotecas fantasma (del inglés shadow libraries, traducido literalmente como 'bibliotecas en la sombra') son bases de datos en línea con contenidos disponibles sin restricciones que por lo general están ocultos o son de difícil acceso. Tales contenidos pueden ser inaccesibles por diversas razones, como son el uso de muros de pago, de gestores de derechos digitales o de otras barreras a la accesibilidad puestas por sus propietarios originales.1​ Las bibliotecas fantasma normalmente contienen información textual como libros electrónicos aunque también pueden incluir otros medios de comunicación digitales, como software, música o películas. Las bibliotecas fantasma son un ejemplo ubicuo de infracción de derechos de autor a gran escala.

Ejemplos de bibliotecas fantasma incluyen Library Genesis, Z-Library y Sci-Hub, las cuales son las bibliotecas fantasma con textos académicos y literarios más populares.

Otros ejemplos son Scorser, una biblioteca de partituras musicales,​ Memory of the World, una red de bibliotecas fantasma mantenidas de manera independiente, y La Pirateca, una biblioteca con textos en español.

Motivaciones

Una de las principales motivaciones detrás de las bibliotecas fantasma es la de facilitar la diseminación de contenido académico, sobre todo de artículos científicos y de libros. El acceso a la literatura académica se ha encarecido de manera dramática en los últimos años, especialmente los costos de libros y de artículos. El término crisis de las publicaciones seriadas ha surgido para describir esta tendencia reciente en el aumento de los costos.

Este encarecimiento de los costos y, con ello, el aumento en la inaccesibilidad de la literatura académica también ha dado lugar a un movimiento político internacional a favor de la liberación o de la disminución de los costos del conocimiento académico, conocido como el movimiento del acceso abierto. Este movimiento busca el establecimiento de revistas de acceso abierto o de repositorios con acceso gratuito a revistas publicadas en otros lugares. Sin embargo, muchas de estas revistas solicitan el pago de una cuota para la publicación de artículos, lo que disuade a las personas académicas de publicar con acceso abierto.

Otra motivación para la creación de bibliotecas fantasma es el respaldo tácito de semejantes esfuerzos por parte de varias personas en la academia. Rara vez las editoriales dan una compensación económica a las personas académicas, sin importar que su trabajo sea publicado en revistas de acceso abierto o en revistas con un modelo de publicación comercial. Por este motivo, no hay mucho incentivo en desconocer o rechazar el esfuerzo de las bibliotecas fantasma. Además, estas bibliotecas incrementan en gran medida el factor de impacto de los textos que hacen disponibles: según un estudio de la Universidad Cornell, los artículos en Sci-Hub se citan 1.72 veces más en revistas de calidad similar en comparación a los artículos que no están disponibles ahí.

Estado legal

Casi todo el contenido hospedado por las bibliotecas fantasma está disponible sin el consentimiento de los propietarios originales del material. Esto hace que la mayoría de las bibliotecas fantasma sean ilegales; no obstante, como los investigadores no están obligados a revelar sus medios de acceso, no es posible el monitoreo del uso ilegal de los artículos académicos.

El estado legal sobre el enlazamiento a las bibliotecas fantasma es indeterminado. En la actualidad no hay consenso entre las autoridades legales en Estados Unidos o en Europa sobre si la publicidad de bibliotecas fantasma es una ofensa criminal. Hasta el momento no hay casos resueltos que determinen si las personas académicas tienen permitido proveer enlaces a bibliotecas fantasma, aunque las amenazas de acciones legales por parte de editoriales académicas sobre este asunto se han presentado en incidentes aislados.

Aunque la mayoría de las personas académicas no han sido penalizadas por distribuir su trabajo de manera independiente y gratuita (obviándose la necesidad de las bibliotecas fantasma), existen reportes de amenazas de acciones legales por parte de editoriales académicas.

Véase también

Manifiesto por la guerrilla del acceso abierto, Library Genesis, Acceso abierto, Sci-Hub, Infracción de derechos de autor

II

Library Genesis o LibGen es un motor de búsqueda que permite el libre acceso a artículos científicos y libros (la mayor parte son académicos y, en menor proporción, de ficción). Posee contenido libre en formatos PDF, EPUB, MOBI, DJVU, etc., accesible en portales de numerosas editoriales académicas, como Oxford UP, Cambridge UP, Elsevier ScienceDirect, Springer, etc.

Historia

Library Genesis tiene sus raíces en la cultura clandestina e ilegal del samizdat en la Unión Soviética. En una sociedad en la que el acceso a la imprenta estaba estrictamente controlado por una férrea censura, los intelectuales disidentes copiaban a mano y volvían a mecanografiar manuscritos para su circulación secreta. Esta práctica se legalizó bajo el mandato del Secretario General soviético Mijail Gorbachov en la década de 1980, y se expandió muy rápidamente en una época en la que había ordenadores de sobremesa y escáneres asequibles, y presupuestos de investigación muy reducidos.

Los voluntarios se trasladaron a la red informática rusa («RuNet») en los años 90, que se inundó de cientos de miles de contribuciones descoordinadas. Los bibliotecarios se volvieron especialmente activos, utilizando contraseñas de acceso prestadas para descargar copias de artículos científicos y académicos de fuentes de Internet occidentales, y luego subirlas a RuNet.

A principios del siglo XXI, los esfuerzos se coordinaron y se integraron en un sistema masivo conocido como Library Genesis, o LibGen, en torno a 2008,4​5​6​ que posteriormente absorbió los contenidos de «library.nu» y se convirtió en su sucesor funcional tras su cierre por acciones legales en 2012. En 2014, su catálogo duplicaba en contenido al de library.nu, con 1,2 millones de registros.​ A 28 de julio de 2019, Library Genesis afirma tener más de 2,4 millones de libros de no ficción, 80 millones de artículos de revistas científicas, 2 millones de archivos de cómics, 2,2 millones de libros de ficción y 0,4 millones de números de revistas.

Problemas legales

Litigios

En 2015, Library Genesis se vio envuelta en un pleito legal con Elsevier, que la acusaba de infringir los derechos de autor y de conceder libre acceso a artículos y libros. En respuesta, los administradores acusaron a Elsevier de obtener la mayor parte de sus beneficios de investigaciones financiadas con fondos públicos que deberían ser de libre acceso para todos, ya que las pagan los contribuyentes.

A finales de octubre de 2015, la Corte de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York ordenó el cierre de LibGen y la suspensión del uso del nombre de dominio (libgen.org), pese a lo cual el sitio es accesible a través de dominios alternativos.

País de alojamiento

LibGen está registrado tanto en Rusia como en los Países Bajos, por lo que no está clara la jurisdicción apropiada para emprender acciones legales.

Bloqueos

LibGen está bloqueado por varios ISP en el Reino Unido,​ pero se afirma que tales bloqueos basados en DNS hacen poco para disuadir el acceso.​ También está bloqueado por ISP en Francia,15​ Alemania,16​ Grecia,17​ Italia,18​ Bélgica (que redirige a la página de bloqueo de la Policía Federal Belga),19​ y Rusia (en noviembre de 2018). El 23 de marzo de 2024, se ha informado que la lista de bloqueo de sitios piratas holandeses ahora incluye Anna's Archive y Library Genesis, basándose en una solicitud de BREIN, un grupo antipiratería local.

Uso

Hasta finales de 2014, Sci-Hub, que ofrece acceso gratuito a millones de artículos de investigación y libros, utilizaba LibGen como almacén. Los documentos solicitados por los usuarios se pedían a LibGen y se servían desde allí si estaban disponibles; de lo contrario, se obtenían por otros medios y luego se almacenaban en LibGen.

En 2019, archivistas y activistas de la libertad de información lanzaron un proyecto para sembrar y alojar mejor los volcados de datos de LibGen. El portavoz y coordinador del proyecto 'santuario' describió el esfuerzo como una forma de una «tarjeta de biblioteca permanente para el mundo» e informó que la respuesta ha sido «abrumadoramente positiva de todos».​ En 2020, el proyecto lanzó una biblioteca digital peer-to-peer de contenido en Sci-Hub y Library Genesis usando IPFS.

Véase también

Categoría:Bibliotecas fantasmas, Manifiesto por la Guerrilla del Acceso Abierto

 III

 La Pirateca, el polémico colectivo ilegal para descargar libros gratis

Las librerías que expresaron su apoyo a la página ‘pirata’ han sido denunciadas por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial

Carolina Mejía

México - 09 feb 2023 - 11:15 CET

Para hallar La Pirateca es necesario tener experiencia buscando PDFs en Internet. Las redes sociales del proyecto han sido suspendidas y no cuentan con un vocero conocido. Aun así, la página de este colectivo circula de boca en boca entre quienes buscan descargar libros gratis en Internet y recientemente, se ha convertido en el foco de una discusión sobre los límites entre los derechos de autor y el libre acceso a la cultura en México.

El sitio web cuenta con un acervo de libros seleccionados por los curadores anónimos del proyecto. Bajo el lema de “los libros no se roban, se expropian”, en este sitio se pueden encontrar textos de filosofía, narrativa, música y más a disposición para descargar gratuitamente, en su gran mayoría violando la legislación vigente sobre derechos de autor, que prohíbe la reproducción de contenidos sin permiso del titular de derechos.

Librería Impronta informó a través de un comunicado que en junio de 2022 recibió una inspección de autoridades del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (Impi) y la aplicación de medidas cautelares debido a que contaban en el local con una alcancía para recaudar fondos para La Pirateca. Simultáneamente, se llevaban a cabo revisiones en otros negocios literarios que se habían sumado a la recaudación de dinero para el proyecto anónimo.

El debate en torno a la existencia de La Pirateca ha movido a defensores de derechos digitales, editoriales, abogados en materia de derechos de autor, librerías y autores, tanto a favor como en contra. Mientras sigue desarrollándose la pugna entre la legalidad y la piratería, lectores como Gisela Muñoz agradecen la existencia de La Pirateca porque gracias a páginas como esta, dicen, ha logrado hacer crecer su cultura lectora aún desde la periferia y con recursos económicos limitados.

IV

Archivo de Anna  / Anna's Archive

Información general

Dominio es.annas-archive.org

El Archivo de Anna (del inglés Anna's Archive) es un metabuscador en línea gratuito y sin ánimo de lucro de bibliotecas fantasma que proporciona acceso a una colección de libros, creado por un equipo de archivistas anónimos (conocidos como Anna o el equipo Pirate Library Mirror, abreviado como PiLiMi),​ y publicado en respuesta directa a los esfuerzos de las fuerzas de seguridad, con la ayuda formal de The Publishers Association y Authors Guild, para cerrar el sitio web de Z-Library en noviembre de 2022.

En este sentido, el equipo del Archivo de Anna afirma proporcionar acceso a los metadatos de los materiales de Open Library, ser una copia de seguridad de las bibliotecas fantasma Library Genesis y Z-Library, presentar información sobre ISBN, no almacenar materiales protegidos por derechos de autor en su sitio web y solo indexar metadatos que ya están disponibles públicamente.11​6​9​12​13​14​ Anna's Archive señala que su sitio web, un proyecto sin ánimo de lucro, acepta donaciones para cubrir gastos (alojamiento, nombres de dominio, desarrollo y relacionados).

Descripción

El Archivo de Anna señala que «la información quiere ser libre» y que los miembros del equipo creen firmemente en la libre circulación de información y en la preservación del conocimiento y la cultura. Según el sitio web, el Archivo de Anna (motor de búsqueda de bibliotecas: libros, periódicos, cómics, revistas) es un «proyecto que tiene como objetivo catalogar todos los libros existentes, agregando datos de diversas fuentes... [y para] seguir el progreso de la humanidad para hacer que todos estos libros estén fácilmente disponibles en formato digital, a través de "bibliotecas fantasma"». El equipo también señaló: «Estamos en el otro extremo del espectro [de Z-Library y afines]; siendo muy cuidadosos de no dejar ningún rastro y tenemos una fuerte seguridad operativa».19​6​9​​ Según el sitio: «Difunde la palabra sobre el Archivo de Anna en Twitter, Reddit, Tiktok, Instagram, en la cafetería o librería de tu barrio o donde quiera que vayas. No creemos en el control sobre la información— si nos tiran la página apareceremos de nuevo en otro lugar, ya que nuestro código y datos son de fuente abierta».​

Sitio Web

El código y los datos de Anna's Archive son completamente de código abierto. La organización preserva su colección de manera masiva utilizando torrents para hacer que el sitio sea resistente a fallos. Tiene un sistema de descargas de archivos de dos niveles, en el que las descargas de alta velocidad solo están disponibles para usuarios con una membresía activa (donadores), mientras que los no miembros deben usar las opciones más lentas, donde tienen que verificar su navegador para evitar la extracción de datos.

Historia

Anna's Archive fue fundada por el Pirate Library Mirror, un equipo de archivistas anónimos, en respuesta directa a los esfuerzos de las fuerzas del orden para cerrar Z-Library en 2022.

El 3 de octubre de 2023, se informó que Anna's Archive había extraído datos de WorldCat, la base de datos de metadatos de libros más grande del mundo. Anna's Archive dice que la extracción "marca un hito importante en el mapeo de todos los libros del mundo" y que les permite "trabajar en hacer una lista de tareas pendientes de todos los libros que aún necesitan ser preservados"25​. En respuesta a la extracción, Anna's Archive fue demandada el 12 de enero de 2024 por OCLC, uno de los mantenedores de WorldCat26​. OCLC afirma que la extracción fue el resultado de ciberataques en sus servidores y que Anna's Archive permite la descarga pública de los datos extraídos. El único demandado nombrado en la demanda niega cualquier implicación con Anna's Archive o en el hackeo de WorldCat​.

El 4 de noviembre de 2023, Anna informó en su blog que habían adquirido una copia de DuXiu, una base de datos de libros chinos escaneados​. Los datos fueron liberados sin restricciones el 16 de junio de 2024.

En enero de 2024, Anna's Archive fue bloqueada en Italia debido a una denuncia de derechos de autor por parte de la Asociación Italiana de Editores. En marzo de 2024, Anna's Archive fue bloqueada por algunos proveedores de servicios de Internet en los Países Bajos a petición de BREIN, un grupo antipiratería.

El 1 de julio de 2024, el espejo .org comenzó a redirigir al espejo .gs. El 11 de julio de 2024, Anna informó en su subreddit que el espejo .gs no estaba funcionando, y que se usara el espejo .se o el nuevo espejo .li en su lugar; el espejo .org también dejó de redirigir.

V

La Pirateca: escanear libros como un gesto de amor

La Pirateca pone en debate la vigencia del derecho de autor frente al derecho al acceso a la cultura y al conocimiento en el mundo digital.

Por: Karina Feliciano

Fecha de publicación: 21 noviembre, 2021

No mide más de 30 centímetros de alto. Se trata de un objeto tubular, de color negro y construido con un material similar a la fibra de vidrio. De la parte superior se despliega una mirilla, como un periscopio que mira hacia la superficie de la mesa.

–Nos costó como mil quinientos pesos. Lo compramos en internet, en indiegogo.

Hay cinco personas sentadas alrededor de la mesa. Quien habla ahora es una mujer joven, de edad indefinida y que prefiere no hacer pública su identidad.  Basta con decir que ella, junto a otro muchacho también presente, forma parte de La Pirateca: una comunidad anónima que, bajo el lema de “Los libros no se roban, ¡se expropian!”, mantiene una página de internet donde pueden descargarse decenas de libros gratuitamente.

La Pirateca aceptó reunirse con Corriente Alterna en esta cantina del Centro Histórico con la condición de que sus nombres no sean revelados y con la advertencia de que La Pirateca, además, no es un colectivo sino “una red sin integrantes fijos ni organización clara”.

–Tampoco tenemos una “sede” –dice él y señala, después, el objeto tubular al centro de la mesa–. Este es un escáner muy ligero y fácilmente transportable. Un día está en mi casa, otro día está en casa de un amigo en Iztapalapa: va rolando de mano en mano.

Con este método, en apenas un par de años, La Pirateca ha digitalizado más de un centenar de libros de editoriales como Caja Negra, Sexto Piso, Pepitas de Calabaza, Acantilado, Impronta, Almadía, Antílope, Penguin Random House, Dharma Books, Anagrama, Tusquets, Akal y Fondo de Cultura Económica.  Y, aunque no es el único proyecto dedicado a escanear y liberar libros en la red, La Pirateca ha cobrado cierta fama: muchos de los libros que expropian suelen ser caros, a veces inconseguibles o sumamente codiciados.

Su catálogo,  dicen, parte de una “curaduría de la amistad”. Deciden compartir libros por esta vía no sólo por el deseo de cuestionar las políticas editoriales o los derechos de autor; su propósito es mucho más sencillo: compartir libros que los han afectado –libros capaces de generar afectos–, tejer lazos y relaciones de cariño a través de la lectura. 

Pero no todo el mundo está conforme con sus acciones.

El derecho del lector

Ocurrió a principios de 2021, en febrero. La Pirateca anunció en Twitter sus intenciones de digitalizar Poesía reunida e inédita, del autor sonorense Abigael Bohórquez (1936-1995), para “liberarlo” en su página. No tardaron en recibir mensajes, peticiones amables para que se evitaran “problemas legales”, amenazas de demandas.

https://twitter.com/la_pirateca/status/1357172820640337923

A pesar de las advertencias, publicaron el libro para descarga gratuita. 

–Estábamos advertidos de que podría ser un problema, pero no había de otra. Sentimos que no nos dejaron opción.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), en México seis de cada diez personas mayores de edad y alfabetizadas tienen la costumbre de leer.  De estas, sólo 43% consume libros, de los cuales 69.9% son gratuitos; 42.56% lee por entretenimiento, 25.14% por “trabajo o estudio” y 18.52% por “cultura general”. Esto de acuerdo al Módulo sobre lectura (MOLEC) del INEGI para febrero de 2021.

Por si esto fuera poco, la Segunda Encuesta Nacional sobre Consumo de Medios Digitales y Lectura entre Jóvenes Mexicanos, levantada por IBBY México en 2019, registra que sólo 25% de sus encuestados leía poesía. 

Pese a ello, la “liberación” del poemario de Abigael Bohórquez desató un intenso debate en redes sociales. Poco se discutía sobre alternativas para incrementar el número de lectores de poesía; se trataba de poner en duda la legitimidad de sitios como La Pirateca o de revisar la vigencia y alcance de los derechos de autor.

A la polémica se sumó un elemento más: Poesía reunida e inédita, de Abigael Bohórquez, fue una obra patrocinada en 2016 por el Instituto Sonorense de Cultura (ISC).

–Yo creo que [la digitalización y difusión gratuita de libros editados con recursos públicos] no afecta económicamente a los autores: el Estado ya les pagó.

Quien habla es Hermes Ceniceros, propietario de Pequebú Librería, un lugar especializado en autores sonorenses que comenzó en 2020 con la venta en línea y, más tarde, se trasladó a un espacio físico ubicado en Casa Madrid, en Hermosillo, Sonora. 

–En este caso, yo no veo un problema –agrega–. Estos libros, tanto digitales como físicos, se hacen con el dinero de la gente: por eso deben ser accesibles.

Los derechos del autor… y del editor

Pero no todos piensan igual. José Antonio Gebara Saldívar, abogado de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), dice que el autor o titular de una obra, sin importar si ésta se realizó con patrocinio público o privado, debe tener derecho a publicarla por sí mismo o a través de terceros autorizados. Decidir su forma de distribución es, también, su derecho; incluso hacerlo gratuitamente, si así lo decide.

El problema empieza cuando alguien más publica una obra sin autorización. Esto puede interpretarse como una violación a los derechos de autor, que incluyen el de decidir las condiciones de publicación. Violar esta prerrogativa, insiste Gebara Saldívar, genera responsabilidades calificadas por ley como “reproducción ilegal de obra”. 

–Que una obra se reproduzca de forma ilegal tiene como consecuencia que el autor no reciba regalías –dice. 

Gabriela Jáuregui, escritora, poeta y editora mexicana, considera “falso” este argumento. En febrero de 2021, cuando La Pirateca subió a su sitio Tsunami 1 y Tsunami 2 (antologías de ensayos de autoras feministas latinoamericanas, ambas compiladas por ella), “se sintió como una rockstar”, bromea. 

–Que tu libro circule libremente en PDF quiere decir que algo hiciste bien: hay gente que quiere leerte y se tomó la molestia de digitalizar tu libro o buscar el PDF y lanzarlo al “estrellato del piratismo”.

Esta emoción fue compartida por las otras autoras que participaron en las antologías, quienes también compartieron el enlace de descarga. Esta acción sólo les trajo beneficios. “Ya se reeditó el Tsunami 2. La primera vez se publicaron cuatro mil ejemplares y vamos por otros tantos. Esto en pandemia y con el PDF circulando libremente, ¡imagínate!”. 

Como cofundadora del colectivo editorial Surplus Ediciones, Jáuregui ha notado que los libros que más se venden y reeditan son los que circulan libremente.

–Uno de nuestros libros más exitosos es Antígona González, de la poeta Sara Uribe. Ese libro estuvo en descarga libre desde el primer día –dice–. A Sara le va bien porque recibe regalías y, además, ese dinero se va a grupos de búsqueda de personas desaparecidas. Siendo una editorial independiente hay suficiente para que la editorial reciba ganancias, el libro se reedite y, además, se distribuya a esta causa.

Pero el abogado Guebara Saldívar insiste en que estas prácticas desestimulan la producción literaria, lo cual afecta a la sociedad entera.

–Además, una cosa es la obra [el texto] y otra los derechos editoriales: el diseño de portada, la formación y maquetación de las páginas, también generan derechos conexos a favor del editor. 

Gebara no es el único opositor a que las obras literarias fluyan gratuitamente por internet. Quetzalli de la Concha, gerente legal y de derecho de autor de Penguin Random House, durante la mesa redonda “Piratería editorial”, de la XLII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería de 2021, describió a proyectos como La Pirateca como mecanismos comerciales, diseñados para monetizar espacios publicitarios e, incluso, para robar los datos personales de los usuarios de internet y después venderlos a terceros.

El afecto y la “ética pirata”

Una computadora está encendida 24 horas al día en algún lugar del mundo. Se trata de un equipo especial: no todas las máquinas logran mantenerse todo el tiempo encendidas, recibiendo y transmitiendo información. Permanecer conectada a toda hora le permite compartir todos los archivos que resguarda con cualquiera que los necesite, gracias a una “red de descarga descentralizada”: la Red Torrent, como le llaman quienes entienden de estos temas.  

–Yo crecí fuera del sistema escolarizado  –confiesa una de las piratecas presentes en la cantina–. Mi madre quería que estudiara en casa y así lo hice hasta la prepa. No tenía escuela pero tenía internet. Ligarme a la comunidad Torrent, compartir películas, libros o software sin restricción alguna, fue fundamental para mi propia formación: yo defiendo que cualquier persona tenga ese derecho. 

Además de no pagarle a Netflix, Spotify o Amazon, se trata de escapar de la lógica de los algoritmos que dictan cuáles contenidos deberías ver o qué información está disponible en línea y cuál no. 

Buena parte de quienes participan en la Red Torrent –explica la otra pirateca presente–, se consideran a sí mismos “guardianes”. Personas responsables de preservar conocimiento: libros, música, películas, software en forma de archivos descargables. Para lograr su objetivo invierten en equipo que pueda descargar y compartir archivos de forma continua sin importar las fallas en el servicio de internet o los cortes de energía. 

–En las comunidades de Torrent la retribución no es económica. Se felicita a alguien por haber compartido algún material que necesitabas y conseguiste ahí, o porque el sitio de descarga es muy amigable. Pertenecer implica trabajar de forma no remunerada o, mejor dicho, nuestra remuneración no es económica.

La Pirateca trabaja, además, con un “Sistema de Archivos Interplanetario”: IPFS (InterPlanetary File System, por sus siglas en inglés). Con este método, cada archivo que se comparte se reparte en distintos equipos: si una computadora falla, el resto puede compartirlo de manera efectiva.

–Yo comencé a escanear mis libros por una razón sencilla: tiendo a subrayar mucho, a rayar el papel… –cuenta el joven pirateca–. Pero quería conservarlos intactos en algún lugar. Así que escanear y luego compartir era un gesto muy sencillo. ¡No sabía que eso era ilegal! Yo conocía el mundo a través de internet. Fue hasta la preparatoria que comencé a tomar conciencia de que la realidad se dividía en polos: lo legal y lo ilegal, por ejemplo. Pero el mundo no es necesariamente así.

La Pirateca, por cierto, no alberga publicidad en su sitio. Sus integrantes aseguran que ni siquiera llevan un registro del número de descargas de cada uno de los libros que mantienen en línea. Acumular datos personales no les es posible y, además, lo consideran una traición a la “ética pirata” que privilegia el anonimato como una de sus herramientas.

Eso sí: para poder pagar por los equipos necesarios y mantener los servidores funcionando, La Pirateca recibe donaciones que transparenta en su propia página. También ha establecido alianzas con algunas librerías y negocios locales de la Ciudad de México como El Desastre, La Comezón, Impronta Casa Editora y Cafeleería, donde han instalado alcancías físicas para recibir aportaciones voluntarias.

“Nos pareció algo hermoso”

Disruptiva. Así califica Hermes Ceniceros la obra poética de Abigael Bohórquez. Por eso, al enterarse de la polémica sobre la reproducción no autorizada de su poemario, el librero y gestor cultural tuvo una idea: anunció que aquellas personas que llegaran a Pequebú Librería con la versión digital del libro obtendrían 40% de descuento en la compra de un ejemplar impreso.

Las ventas del libro aumentaron 200%. 

Ceniceros aprovechó, además, para promocionar otras obras y permitió a las y los lectores de Bohórquez tomar una postura en defensa de los ejemplares impresos.

–La gente que iba y compraba el libro con ese descuento veía ese acto como una proclama: “No nos vamos a dejar”. Hacían el paro, compraban uno o dos libros más, aunque no tuvieran descuento.

La obra de Bohórquez había sido editada con recursos públicos, recuerda Ceniceros. Pero, incluso, para las personas de Sonora resulta difícil obtener sus libros: antes de que La Pirateca liberara sus textos, Bohórquez contaba con poca promoción en las librerías. Conseguir un libro suyo, en otras partes del país, era todavía más complicado.

De acuerdo con datos del Sistema de Información Cultural (SIC) de la Secretaría de Cultura federal, actualmente hay en México una biblioteca pública por cada 16, 883 habitantes. En el caso de Sonora, una por cada 20 mil habitantes. 

Para acceder a un libro físico en Sonora, explica Ceniceros, las personas tienen que ir a ciudades grandes: Hermosillo, Cajeme o Nogales. En los pueblos pequeños no hay librerías ni bibliotecas; y, si las hay, su catálogo es pobre y desactualizado. 

–Ahí es donde te das cuenta que quienes juzgan proyectos como La Pirateca lo hacen desde la ciudad, desde una esfera en donde ellos sí tienen muchas formas de acceder a muchos libros.

La digitalización de la obra de Bohórquez renovó el debate sobre los derechos de autor pero también el derecho de la sociedad a acceder a literatura inspirada en ella. Esta contradicción se agrava con la narrativa de comunidades marginadas o víctimas de la violencia. ¿Por qué las y los autores –en conjunto con editores y empresas editoriales públicas o privadas– pueden usar el dolor de una comunidad con fines literarios sin devolver nada a cambio?

–Empezamos a enviar muchos libros a todo el país gracias a ese escándalo –cuenta Ceniceros–. Gente que había bajado el libro y decía: “De todos modos, yo lo quiero impreso”. 

No sólo eso. A partir del escándalo, cientos de lectores comenzaron a replicar los poemas de Bohórquez: recitaron versos frente a la cámara y desbordaron Twitter con capturas de pantalla de sus poemas. De ser un poeta con poca difusión, el sonorense se convirtió pronto en un símbolo por el derecho a la libre difusión de contenidos. 

–Nunca lo esperamos –dice La Pirateca–. Sentimos que mucha gente, de verdad, descubrió o redescubrió a Abigael. Nos pareció algo hermoso.

El derecho al conocimiento. Pero no sólo se trata de literatura.

Gabriela tiene 24 años. Estudia la maestría en neurofarmacología y terapéutica experimental en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), del Instituto Politécnico Nacional. 

Desde que era estudiante de licenciatura recurre a artículos y libros digitalizados de descarga libre, pues su elevado costo los vuelve restrictivos y en la biblioteca de la Universidad Autónoma Metropolitana –donde inició sus estudios superiores– los libros disponibles no eran suficientes para todo el estudiantado. Esta práctica –recurrir a material digitalizado– la mantiene hasta el día de hoy.

Para que sus estudiantes accedan a publicaciones especializadas, comenta Gabriela, el Cinvestav adquiere suscripciones. Sin embargo, ella ingresó a la maestría en un momento especial: la pandemia. Tener acceso a libros y revistas resultaba imposible en este contexto. De hecho, durante más de un año y medio ni siquiera tuvo la oportunidad de recibir su credencial de estudiante a causa del confinamiento. Le resultaba imposible, incluso, ingresar a las bases de datos de manera remota.

Para ella, la descarga gratuita de contenidos –digitalizados con o sin autorización de sus autores y casas editoriales– no es cuestión de principios éticos. Tampoco representa una idea disruptiva o un posicionamiento político. Para Gabriela, en muchos casos, esta es la única opción para acceder a cierta información.

Además, piensa que la digitalización y difusión gratuita de contenidos por medios digitales resuelve otro problema: la dificultad de los autores para acercarse a los públicos. Especialmente en el campo científico, explica, la única posibilidad que tienen muchos autores de exponer sus planteamientos es pagando por su publicación en revistas especializadas.

–Hay revistas que aceptan tu artículo, pero tienes que pagar: es muchísimo dinero. Se lucra mucho con la publicación científica. Yo estoy a favor de páginas como Sci-Hub. 

Sci-Hub es un repositorio digital con millones de artículos científicos de descarga libre creado en 2011 por Alexandra Elbakyanr, una desarrolladora y neurocientífica de Kazakistán que ha enfrentado juicios millonarios contra las grandes editoriales científicas de Estados Unidos.

No sólo se trata de actividades ilegales. Los entusiastas de proyectos como Sci-Hub, Pirate-Bay, Library Genesis, Z-Library, quienes participan de la Red Torrent o mantienen decenas de grupos de Facebook o los bots de Telegram que rastrean y comparten “pdf” gratuitos, insisten en que la batalla es por democratizar la información, el arte, la literatura, la ciencia. Que el conocimiento no sea sólo una mercancía.   

“Yo sé que hay gente que no puede pagarse un libro. Y quién soy yo, o mis editores, para prohibirle leerlo. Al contrario, lo que más quisiera es que alguien así lo lea”, subraya Gabriela Jáuregui.

Quién gana, quién pierde

–Nosotros intentamos crear un escáner similar, pero no es tan sencillo.

Quien habla se hace llamar @hacklib, un integrante del Rancho Electrónico, colectivo de la Ciudad de México dedicado a promover el hacktivismo –o activismo digital– como una forma de organización y de autonomía. Como les integrantes de La Pirateca, es un entusiasta de la digitalización de libros y la gestión de bibliotecas digitales independientes.

 –El problema no es tanto el aparato –señala el escáner tubular de La Pirateca, todavía en el centro de la mesa de una cantina–. Teníamos que conseguir los planos de un modelo anterior para mandar a cortar la madera, aprender a armarlo, hackear dos cámaras viejitas, hacer las conexiones necesarias. Pero lo más difícil es la programación, el software: nadie ha liberado el código, hay que partir de cero. Lograr que se detecten bien las letras, que se aplane la página, que quede bonito pues… no es sencillo. 

Los críticos de la cultura del intercambio libre, aquellos que no dudan en calificar de crimen el acto de compartir contenidos sin autorización de autores y editores, pronostican que estas prácticas generarán la extinción de los autores. Sin embargo la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) del INEGI, revela que no existe tal migración de consumidores de libros físicos al universo digital.

La ENDUTIH 2019 indica que, ese año, 56.4% de la población contaba con conexión a internet y 47.3% lo utilizaba para leer libros, revistas y periódicos. Los datos del INEGI para febrero de 2021 arrojan que 72% de la población consumidora de libros lo hace de forma física y sólo 21.47% de forma digital.

Los libros que difunde La Pirateca suelen resultar inaccesibles por disponibilidad o precio, pero tienen algo más en común: son títulos amados por les integrantes de La Pirateca, quienes defienden que el acto de compartir una lectura no debería obedecer sólo a las reglas de un intercambio comercial.

Por eso, insisten, quienes condenan a los proyectos que difunden contenidos gratuitamente lo hacen por un juicio “moral”, más que lógico. Se les atribuye acciones hostiles y violencia contra los autores, cuando en el fondo ayudan a que su obra sea leída –incluso a que se venda más– a través del cariñoso acto de compartir, como quien presta un libro a una persona querida.

“Nuestra curaduría es el afecto”, precisa una de las piratecas y explica que, gracias a eso, el proyecto funciona como una red de amigues que colaboran de manera permanente o esporádica.

Hoy, la comunidad está integrada por personas expertas en tecnología, leyes, filosofía y literatura.

–A veces nos dicen: “Tú, Pirateca, estás haciendo que tal autor no pueda vivir de su escritura”. Cuando la gente escucha eso, piensa: “¡Claro!”. Pero ¿de dónde vienen esos argumentos y qué intereses representan? Los proyectos de cultura libre poseemos un potencial político: se mete a la ecuación de la lectura un factor que no existía. Que también puedan leer quienes no pueden pagar por hacerlo.

VI

Z-Library

Dominio z-library.sk

(el sitio original)

go-to-library.sk

(app para descargar)

Z-Library (abreviado como z-lib, anteriormente BookFinder) es un proyecto de biblioteca fantasma de intercambio de archivos con acceso a libros de interés general, artículos de revistas académicas y textos académicos.

Se originó como un espejo de Library Genesis, y la mayoría de sus libros proceden de esta. Sin embargo, algunos de ellos son subidos directamente a este sitio por usuarios individuales y no están incluidos en la colección de Library Genesis.

Las personas también pueden contribuir al repositorio del sitio web para hacer que la literatura sea accesible para tantas personas como sea posible.

En octubre de 2021, el ahora desaparecido servicio Alexa Traffic Rank clasificó a Z-Library como el sitio web 8182 más activo.

Al 1 de octubre de 2022, Z-Library declaró que poseía más de 11 291 325 libros y 84 837 643 artículos.

Según la página del proyecto para artículos académicos, afirma ser «la biblioteca de libros electrónicos más grande del mundo», así como «la tienda de artículos científicos más grande del mundo». Z-Library también se describe a sí misma como una organización sin fines de lucro sostenida por donaciones.

En noviembre de 2022, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, junto con el FBI estadounidense, incautó muchos nombres de dominio de Z-Library.

El Servicio Postal de Inspección de los Estados Unidos (USPIS) también apareció en el aviso de incautación, pero según la agencia, esto fue un error.

Debido a las incautaciones de los dominios, el acceso a Z-Library quedó fuertemente reducido, pero la biblioteca siguió disponible a través de la red Tor, y desde 2024 volvió a ser accesible a través de internet.

Historia

El pie de página del proyecto contiene la frase "Libros electrónicos gratuitos desde 2009" ("Free ebooks since 2009").

A mediados de 2015, The Publishers Association, una organización del Reino Unido, intentó promulgar bloqueos a nivel de proveedor de servicios de Internet en Z-Library.

A fines de 2015, la editorial Elsevier presentó una solicitud judicial exitosa que ordenaba al registrador de bookfi.org confiscar el dominio de internet del sitio. ​Bookfi.org, booksc.org y b-ok.org se incluyeron en el informe de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos de 2017 sobre mercados notorios.

Los dominios de Z-Library se bloquearon temporalmente en 2021 después de un aviso de DMCA emitido por Harvard Business Publishing. Las suspensiones de dominio se levantaron más tarde. ​El sitio web fue prohibido en la India en agosto de 2022, luego de una orden judicial del tribunal de distrito de Tis Hazari, luego de una demanda que afirmaba que Z-Library estaba violando los derechos de autor de diez libros (relacionados con temas de derecho fiscal y corporativo). ​Se ordenó a los proveedores de servicios de Internet en India que bloquearan el sitio. La decisión de bloquear Z-Library y otras bibliotecas sombra ha sido criticada por algunos autores, estudiantes, académicos y activistas por la libertad de información de la India.

En septiembre de 2022, se anunció que el Syndicat National de l’Édition (en Francia) logró una impugnación legal del sitio web, habiendo presentado una queja contra unos doscientos dominios y sitios espejo asociados con él. La decisión fue tomada por el Tribunal Judiciaire de Paris (Tribunal Judicial de París). Se ordenó a los proveedores de servicios de internet en Francia que bloquearan los dominios.

En octubre de 2022, TikTok bloqueó los hashtags relacionados con Z-Library después de que ganó popularidad allí y el Sindicato de Autores (Authors Guild) presentó una queja ante el Representante Comercial de los Estados Unidos. El 3 de noviembre de 2022, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y el FBI incautaron muchos de los nombres de dominio de Z-Library en respuesta a una orden judicial. A partir del 4 de noviembre de 2022, el personal de Z-Library solo ha notado un problema de alojamiento; el servicio oculto del sitio web en la red Tor aún era accesible.

A pesar de todo, la librería Z-Library se ha intentado reubicar hacia nuevos dominios. ​Debido a esto, el FBI continuó confiscando dominios web relacionados con Z-Library: en mayo de 2023 fueron confiscados varios dominios relacionados con los servidores de inicio de sesión de la biblioteca, ​y en noviembre de 2023 se incautaron más dominios relacionados con la biblioteca con ayuda de autoridades austríacas. ​En enero de 2024 algunas de las principales casas editoriales, como Penguin Random House y HarperCollins, han reportado a Google miles de dominios de Z-Library para ocultarlos de cualquier búsqueda en la web.

Funcionalidad

A diferencia de Library Genesis y Sci-Hub, no se sabe mucho sobre Z-Library en términos de su operación, administración, estado comercial y declaración de misión. En particular, Z-Library no abre su base de datos completa al público, aunque esta fue duplicada por archivistas en 2022.

En un esfuerzo por evitar la inclusión en la lista negra de dominios (a menudo por proveedores de Internet a nivel de DNS de acuerdo con los procedimientos legales),27​28​Z-Library utiliza una página de inicio en un dominio fácil de recordar. La página de inicio no contiene ningún contenido infractor, sino que enumera muchos dominios espejo que funcionan para diferentes regiones. Estos dominios se pueden cambiar y no es necesario que sean tan fáciles de recordar; por ejemplo, algunos incluyen números.29​

Z-Library Team afirma tener servidores en Finlandia, Alemania, Luxemburgo, Malasia, Panamá, Rusia y Estados Unidos, y el tamaño de su base de datos supera los 220 TB.

Herramientas

Z-Library da a sus usuarios la función de generar colecciones personales de libros que pueden compartir. La función permite que se puedan crear listas temáticas o de géneros literarios. Cuando se crea una lista, los usuarios pueden agregar más títulos y también tiene una opción de búsqueda.

Los bibliotecarios y Z-Library

Los bibliotecarios se han mantenido en gran parte en silencio profesionalmente sobre Z-Library. Una excepción es Mikael Böök, activista bibliotecario, autor del ensayo Herding the wind: a journey to the strange world of the e-library in the autumn of the year 2020. Böök conecta el propósito de Z-Library con las cinco leyes de la biblioteconomía de S. R. Ranganathan. También señala a Michael S. Hart, inventor del libro electrónico y fundador del Proyecto Gutenberg como precursor de la Z-Library. Böök aborda cuestiones de derechos de autor, el caso de libros de Wu Ming, y los roles de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Clausura del sitio

El 4 de noviembre de 2022, la United States Postal Inspection Service, una organización del Gobierno estadounidense encargada de actuar ante el fraude en su sistema postal, procedió a clausurar el sitio web.

El 11 de febrero de 2023, Z-Library habilitó de nuevo el dominio para iniciar sesión, en el que ahora permite entrar a la página web a través de dominios personalizados, según se afirma en una entrada en su blog.

Dominios fraudulentos

Algunos dominios ajenos a Z-Library han intentado repetidas veces suplantar su sitio, incluso en esta página de Wikipedia. Usan para ello nombres de dominio parecidos, y un diseño idéntico. La finalidad de estos sitios es conseguir nombres de usuario y contraseñas de los usuarios para probarlos en otros servicios, incluso bancarios, y obtener beneficio con ello. Entre los dominios fraudulentos están, según manifiesta la propia Z-Library en su página de inicio, z-lib.io, z-lib.id, z-lib.is, y zlibrary.to.

Véase también

ICanHazPDF

JSTOR

Sci-Hub

Enlaces externos

https://z-library.sk/ (el sitio original).

https://go-to-library.sk/ (aplicación para descargar).

Aarón Swartz, Manfiesto por la guerrilla del acceso abierto, 2008

 Este es el famoso manifiesto del mártir por el acceso gratuito de todos a la información científica, San Aarón Swartz sensei. Está traducido en un lugar muy interesante por sus contenidos:

Freakstop

Manifiesto por la guerrilla del acceso abierto

La información es poder. Pero como todo poder, hay quienes quieren preservarlo solo para ellos. Todo el patrimonio cultural y científico del mundo, publicado durante siglos en libros y publicaciones, está siendo digitalizado y cerrado por un puñado de empresas privadas. ¿Quieres leer publicaciones que presentan los resultados científicos más conocidos? Tendrás que enviarle un montón de dinero a editoriales como Reed Elsevier.

Hay quienes luchan por cambiar esto. El movimiento por el acceso abierto ha luchado valientemente para asegurarse de que los científicos no cedan su derecho de autor, sino que en su lugar se aseguren de que su trabajo se publique en Internet, bajo términos que permitan su acceso a cualquiera. Pero incluso en los mejores escenarios, su trabajo solo servirá para cosas que se publiquen en el futuro. Todo lo que existe hasta este momento se habrá perdido.

Ese es un precio muy alto por el que pagar. ¿Obligar a los académicos a pagar dinero para leer el trabajo de sus colegas? ¿Escanear bibliotecas enteras y solo permitir leerlas a la gente en Google? ¿Proporcionar artículos científicos a quienes están en universidades selectas en el primer mundo y no a los niños del sur global? Es indignante e inaceptable.

«Estoy de acuerdo», dicen muchos, «¿pero qué podemos hacer? Las empresas tienen los derechos de autor, ganan enormes cantidades de dinero cobrando por el acceso, y es completamente legal —no hay nada que podamos hacer para detenerlas—». Pero sí hay algo que podemos hacer, algo que ya se está haciendo: podemos contraatacar.

Vosotros con acceso a estos recursos —estudiantes, bibliotecarios, científicos—, os han dado un privilegio. Podéis alimentaros de este banquete del conocimiento mientras el resto del mundo no puede entrar. Pero no es necesario —de hecho, moralmente no podéis— que mantengáis este privilegio solo para vosotros. Tenéis el deber de compartirlo con el mundo. Y lo habéis hecho: intercambiando contraseñas con colegas, rellenando solicitudes de descarga para amigos.

Mientras tanto, quienes han sido bloqueados no están de brazos cruzados. Os habéis colado por agujeros sigilosamente y habéis trepado vallas, liberando la información encerrada por las editoriales y compartiéndola con vuestros amigos.

Pero todas estas acciones se llevan a cabo en la oscura y oculta clandestinidad. Las llaman robo o piratería, como si compartir la riqueza del conocimiento fuera el equivalente moral de saquear un barco y asesinar a su tripulación. Pero compartir no es inmoral —es un imperativo moral—. Solo quienes están cegados por la codicia se negarían a que un amigo hiciera una copia.

Las grandes empresas, por supuesto, están cegadas por la codicia. Las leyes bajo las que operan lo exigen —sus accionistas se rebelarían por menos que eso—. Y los políticos a los que han sobornado las respaldan, aprobando leyes que les dan el poder exclusivo de decidir quién puede hacer copias.

No hay justicia en el cumplimiento de leyes injustas. Es hora de salir a la luz y, siguiendo la noble tradición de la desobediencia civil, declarar nuestra oposición a este robo privado de la cultura pública.

Necesitamos tomar la información, dondequiera que esté guardada, hacer nuestras copias y compartirlas con el mundo. Necesitamos tomar las cosas que están libres del derecho de autor y añadirlas a este archivo. Necesitamos comprar bases de datos secretas y ponerlas en la Red. Necesitamos descargar revistas científicas y subirlas a redes de intercambio de archivos. Necesitamos pelear por el acceso abierto de guerrilla.

Con suficientes de nosotros, alrededor del mundo, no solo enviaremos un mensaje fuerte que se oponga a la privatización del conocimiento; haremos que sea una cosa del pasado. ¿Te unes a nosotros?

Aaron Swartz, julio de 2008, Eremo, Italia

Efectos neurológicos del contenido basura en Internet

 Facundo Macchi, ‘Podredumbre cerebral’ o lo que el abuso de contenido basura en internet puede hacerle a la mente, en El País, 26 de diciembre de 2024:

La adicción a las redes sociales reduce la materia gris, acorta la capacidad de atención, debilita la memoria y distorsiona procesos cognitivos. Investigaciones recientes encontraron que el uso y abuso de internet está asociado con una disminución de la materia gris en las regiones prefrontales del cerebro.

Podredumbre cerebral: “Deterioro del estado mental o intelectual de una persona como resultado del consumo excesivo de material (particularmente contenido en línea) considerado trivial o poco desafiante”. La definición la ha dado el diccionario de Oxford que, tras los votos de más de 37.000 personas, eligió este concepto como su palabra del año. Los expertos del diccionario observaron que el término ganó relevancia en el último tiempo “para expresar las preocupaciones sobre el impacto del consumo excesivo de contenido de baja calidad en redes sociales”, dice la publicación. La frecuencia de uso del término aumentó un 230% entre 2023 y 2024.

La podredumbre cerebral no es solo un capricho lingüístico. En los últimos 10 años, la ciencia ha sido capaz de demostrar que el consumo excesivo de contenidos basura en internet —sensacionalismo, conspiración, vacío— está modificando nuestros cerebros, hasta el punto de que la palabra “podrido” tal vez no sea tan exagerada. La evidencia muestra que las redes sociales están reduciendo la materia gris, acortando la capacidad de atención, debilitando la memoria y distorsionando procesos cognitivos fundamentales, según recoge el diario británico The Guardian con citas a un gran número de investigaciones académicas de instituciones como la facultad de medicina de Harvard, la Universidad de Oxford y el King’s College de Londres.

El ‘escroleo’ infinito en redes sociales aumenta el aburrimiento

Una de esas investigaciones se publicó el año pasado y evidenció que la adicción a internet provoca cambios estructurales en el cerebro, lo que repercute de manera directa en el comportamiento y las capacidades de un individuo. Michoel Moshel, investigador de la Escuela de Ciencias Psicológicas de la Universidad de Macquarie (Australia) y coautor del estudio, explica que el consumo compulsivo de contenidos en redes sociales —el famoso doomscrolling— “aprovecha la tendencia natural de nuestro cerebro a buscar novedades, especialmente cuando se trata de información potencialmente dañina o alarmante, un rasgo que en su momento nos ayudó a sobrevivir”.

Moshel destaca que con algunas funciones, como el ‘desplazamiento infinito’, diseñadas para mantenerte enganchado al móvil, las personas, más que nada jóvenes, pueden quedar atrapadas en un ciclo de consumo de contenido durante horas. “Esto puede afectar gravemente la atención y las funciones ejecutivas al saturar nuestro enfoque y alterar la forma en que percibimos y reaccionamos ante el mundo”, sentencia el investigador.

Eduardo Fernández Jiménez, psicólogo clínico en el Hospital la Paz de Madrid, explica que el cerebro activa diferentes redes neuronales para configurar distintos tipos de atención. Y que el uso problemático de los móviles e internet está generando problemas en la llamada atención sostenida: “Te permite concentrarte en una misma tarea durante un período de tiempo más o menos largo. Es la que está vinculada a los procesos de aprendizaje académico”, dice. El problema, señala, está en que los usuarios de redes sociales suelen estar expuestos a estímulos muy cambiantes, variables (una notificación de Instagram, un mensaje de WhatsApp, una alerta de noticias) y con potencial adictivo. Eso hace que el foco de atención esté todo el tiempo saltando de un sitio al otro, afectando su propia capacidad.

La primera alerta fue el correo electrónico

Algunos expertos vienen alertando sobre este tema prácticamente desde comienzos de siglo, cuando el correo electrónico pasó a ser una herramienta de uso frecuente. En 2005, The Guardian tituló: “Los correos electrónicos ‘son una amenaza para el coeficiente intelectual’”. La historia contaba que un equipo de científicos de la Universidad de Londres se preguntó qué impacto podría tener sobre el cerebro el bombardeo incesante de información. Luego de 80 ensayos clínicos, encontraron que el coeficiente intelectual de los participantes que utilizaban el correo y el teléfono móvil a diario caía una media de 10 puntos. Los investigadores midieron que esta demanda constante de atención tenía efectos más negativos que el consumo de cannabis.

Esto fue antes de la llegada de los tuits, los reels de Instagram, los desafíos de TikTok y las notificaciones instantáneas. El panorama actual es aún menos alentador. Investigaciones recientes encontraron que el uso y abuso de internet está asociado con una disminución de la materia gris en las regiones prefrontales del cerebro. Es la zona que interviene en la resolución de problemas, la regulación emocional, la memoria y el control de los impulsos.

El trabajo de Moshel y sus colegas va en esa línea. Su último estudio revisó 27 investigaciones de neuroimagen y encontró que el consumo desmedido de internet está relacionado con una reducción en el volumen de materia gris en regiones del cerebro involucradas en el procesamiento de recompensas, el control de impulsos y la toma de decisiones. “Estos cambios reflejan patrones observados en las adicciones a sustancias”, asegura el científico, como las metanfetaminas y el alcohol.

Eso no es todo. La investigación también encontró que “estos cambios neuroanatómicos en adolescentes coinciden con la interrupción de procesos como la formación de identidad y la cognición social, aspectos críticos durante esta etapa del desarrollo”. Funciona casi como un bucle, donde los más vulnerables pueden ser los más afectados. Según los resultados de una investigación publicada en Nature en noviembre, las personas con peor salud mental son más propensas a navegar por contenidos basura, lo que agrava aún más sus síntomas.

En diciembre, el psicólogo Carlos Losada le sugirió a EL PAÍS algunas recomendaciones para evitar caer en el doomscrolling o, dicho de otra manera, evitar ser absorbido por el agujero negro del contenido chatarra que refuerzan los algoritmos: reconocer el problema, esforzarse por desconectar y hacer actividades que requieran una presencia física, como quedar con amigos o hacer deportes, son algunas de sus sugerencias.

Moshel dice: “Estas actividades son fundamentales para la salud cerebral y el bienestar general, ayudando a equilibrar los efectos potencialmente dañinos del uso prolongado de pantallas”. Enfatiza que el tipo de contenidos que se consumen es un factor clave para modular los cambios anatómicos en el cerebro. “Concéntrese tanto en la calidad como en la cantidad del tiempo frente a la pantalla. Priorice el contenido educativo que evite características adictivas. Establezca límites claros y apropiados para la edad sobre el uso diario de pantallas y fomente pausas regulares”, añade.

domingo, 22 de diciembre de 2024

Efecto Troxler

 El efecto Troxler, también conocido como "desvanecimiento periférico", ocurre cuando te concentras en un punto fijo durante un período prolongado. Con el tiempo, los estímulos en tu visión periférica tienden a desaparecer o desvanecerse porque tu cerebro prioriza lo que estás observando directamente.

Cuando aplicas este fenómeno frente a un espejo, si te miras fijamente a tus ojos o a un punto específico de tu rostro, podrías notar varios efectos curiosos:

Rostro distorsionado: Los detalles de tu rostro en la periferia (como la forma de tus mejillas o el contorno de tu cabeza) pueden empezar a deformarse o parecer diferentes. Esto ocurre porque el cerebro se aburre y "rellena" con información ausente en lugar de actualizarla constantemente.

Desvanecimiento parcial: Partes de tu rostro podrían parecer que se desvanecen o se mezclan con el fondo del espejo. A veces el desvanecimiento es total.

Ilusiones extrañas: Algunas personas reportan ver caras que parecen no ser las suyas, sombras, o incluso detalles "fantasmales". Esto se debe a la combinación del efecto Troxler con la imaginación y la forma en que el cerebro interpreta la información visual en ausencia de cambios.

Mirarte al espejo bajo una luz tenue puede intensificar estos efectos, haciendo la experiencia más extraña o "sobrenatural". Sin embargo, todo esto es un fenómeno visual y psicológico perfectamente normal, resultado de cómo el cerebro procesa estímulos estáticos. 

El psicólogo Giovanni Caputo experimentó con un grupo de 50 voluntarios frente a un espejo a cuarenta centímetros con poca luz diez minutos algunos de estos efectos:

66% Observaron deformaciones en su rostro.

48% No se reconocían.

18% Veían el rostro de un familiar.

10% El familiar estaba muerto.

8 % El familiar estaba vivo.

Se produce una disociación con la realidad, el cerebro rellena los espacios oscuros.

sábado, 21 de diciembre de 2024

Judíos

 La mayoría de los grandes maestros de ajedrez son judíos o de origen judío. En 1933, cuando los nazis llegaron al poder en Alemania, un tercio de todos los profesores de matemáticas del país eran judíos, mientras que los judíos constituían menos del uno por ciento de la población. Polonia tuvo un rey que admitió sin tapujos ni restricciones a los judíos, y como resultado de ello gran parte de su población era judía emigrada asquenazí hasta que Hitler los exterminó. Se sumaron a la quinta parte o veinte por ciento de la población de Polonia que pereció en la II Guerra Mundial, la mayor pérdida demográfica que sufrió cualquier país envuelto en ese desastre. 

Sin embargo, hasta entonces los judíos polacos hicieron todo tipo de aportaciones a la ciencia, la cultura y las artes, con la única excepción quizá de la pintura. Los matemáticos judíos hicieron importantes contribuciones a lo largo del siglo XX y del XXI, como lo demuestra su alta representación entre los ganadores de los principales premios de matemáticas: 27% para la Medalla Fields, 30% para el Premio Abel y 40% para el Premio Wolf. Asimismo, la mayor parte de los premios Nobel son judíos o de sangre judía. Hasta los test de inteligencia de Eysenck muestran que los judíos poseen de media 15 puntos más que el promedio mundial (y también los orientales destacan al respecto sobre la variedad blanca del homo sapiens).

Los judíos siempre han tenido una supervivencia difícil a causa de prejuicios como el libelo de sangre, las leyes, las persecuciones y los pogromos; eso quizá los hizo más escasos y más aptos que los gentiles. Han sido un pueblo tan nómada y prevenido como los gitanos, han sido igual de difíciles de integrar y han padecido casi las mismas persecuciones que este otro pueblo disperso. Pero, con todo, sus estadísticas no son comparables. 

Esto puede explicarse; tal vez es porque los semitas siempre han brindado un exagerado respeto a la escritura, la ciencia y la cultura en general, al contrario que los gitanos, más proclives a la cultura oral. Los semitas son todos ellos discípulos de Salomón. Solo han sobrevivido los más aptos, los más escurridizos, los más desconfiados, los más ricos. Son el pueblo elegido, las raíces de la zarza en llamas, y su Dios de cuatro letras es un dios celoso.

Su forzada endogamia y la tendencia a casarse con primos y primas, similar a la de los polígamos musulmanes, pero más pronunciada, ha deturpado su salud con numerosas enfermedades genéticas. Esos problemas genéticos se han visto también en algunas de las sectas mormonas y en familias reales del antiguo Egipto y Europa, o entre los franceses de Quebec y los islandeses.

Por otra parte, es también cierto que este pueblo ha desarrollado un instinto de supervivencia muy superior a la media. No permiten que se critique a ninguno de ellos de ninguna forma. En cierto sentido, es cierto aquello de "si quieres saber quién te controla, mira a quién no puedes criticar”. Muchos periodistas se han quejado de haber sido expulsados o despedidos por la menor crítica hacia algunos líderes políticos judíos. Y no se me llame antisemita: tengo alguna sangre judía, asquenazí, en concreto. Pero me parece que el sionismo ha llegado a extremos reprobables.

En el vídeo de este enlace se ofrecen más datos.

Entrevista a Baltasar Garzón

 Rafa de Miguel, "Baltasar Garzón: “Hoy tengo mis dudas, más que razonables, sobre el sistema judicial español”", El País, 18-XII-2024:

El exmagistrado visita Londres para recordar el ‘caso Pinochet’, 25 años después. A punto de la edad de jubilación, anuncia su intención de reclamar al Tribunal Supremo que le devuelva su condición de juez

El despacho londinense de abogados Guernica 37 Chambers, fundado por Almudena Bernabéu y Toby Cadman, trabaja por todo el mundo en defensa del Derecho Internacional Humanitario. Cuando se han cumplido 25 años de la resolución del caso Pinochet, el bufete ha querido convocar a la comunidad jurídica de la capital británica a un encuentro con Baltasar Garzón (Jaén, 69 años), el exmagistrado que demostró al mundo que era posible llevar al terreno práctico los principios de la justicia universal.

Garzón ha charlado con EL PAÍS en los jardines de Middle Temple, uno de los cuatro barrios de Londres que agrupan despachos jurídicos cargados de tradición y solera.

Pregunta. Pinochet volvió a Chile, y murió en la cama. ¿Mereció la pena?

Respuesta. La historia judicial de Chile cambió, se abandonó una impunidad que era rampante. Oír entonces al candidato Joaquín Lavín, y a toda la derecha chilena, que era pinochetista, reclamar la entrega del dictador porque querían juzgarlo ellos fue ya un avance impresionante.

P. Hoy el caso Pinochet es reconocido en todas partes como la demostración de que la justicia universal era algo más que un principio bienintencionado.

R. La jurisdicción universal tiene un alcance muy importante. Es el último bastión de las víctimas para que se haga justicia. Cuando todo fracasa, siempre habrá un juez que, dentro de un sistema que reconozca el principio de jurisdicción universal, pueda actuar para evitar impunidad. Pero es que además, como ocurrió en este caso, se avanza en el propio país de origen de tal modo que ya no hay vuelta atrás.

P. Y, sin embargo, 25 años después, esa cierta idea de la justicia está en entredicho, al contemplar Ucrania o Gaza.

R. Nunca va a ser fácil la persecución de crímenes horrendos cuando afectan a países o líderes de países que van a poner trabas. La prueba la tenemos hoy con las órdenes de detención contra Vladímir Putin o contra Benjamin Netanyahu. De nuevo se ha puesto en cuestión la tarea del Tribunal Penal Internacional.

P. Sugieren algunos que es un riesgo lanzar un órdago que no vas a poder sacar adelante.

R. Claro que es un riesgo. Porque se pueden producir avances, como pasó con Pinochet, o con Hissène Habré del Chad, al que se conocía como el Pinochet africano, que fue juzgado y condenado. Pero cuando la justicia universal fracasa, se corre el riesgo de que haya un retroceso, aunque no por eso la puedes dejar de aplicar.

P. Porque a esos niveles, la justicia también tiene algo de política…

R. Cuando países como Francia, Reino Unido, Italia o Alemania cuestionan un organismo internacional que ellos contribuyeron a crear [ya han anticipado que no aplicarán la orden de arresto contra Netanyahu] y que financian, todo lo que desarrolla ese organismo se pone en tela de juicio. Es paradigmático que un país como Estados Unidos, que nunca reconoció al Tribunal Penal Internacional e incluso actuó frontalmente contra la institución durante la época de George W. Bush, diga ahora [el presidente Biden] que la decisión contra Putin está muy bien y que la apoyan. Y, sin embargo, la de Netanyahu la vean como una barbaridad. Hay un juego político evidente, pero eso ocurre en todos los organismos judiciales internacionales, donde, por más que se quiera, siempre habrá un componente no estrictamente jurídico, como podría haber en el derecho interno de un país.

P. Hoy ya no parece claro tampoco eso último…

R. Sí, yo también cuestiono que ahí, en el ámbito doméstico, la jurisdicción sea tan aséptica e independiente como algunos afirman. Ahora se conoce como lawfare, pero desde siempre ha habido una clara intención de instrumentalización del derecho con fines políticos o económicos.

P. El término en sí es objeto de polémica en España.

R. Recuerdo que todas las estructuras judiciales y políticas conservadoras en España saltaron al unísono cuando oyeron el término por primera vez, para decir que era mentira.

Mi caso puede ser un ejemplo de pre-lawfare. A mí se me sometió a tres procesos y, diez años después, el Comité de Derechos Humanos de la ONU, por unanimidad, dice que fue una sentencia parcial, arbitraria, sin previsibilidad penal, y que aun así se me condenó. Hoy, después de una decisión que es vinculante, yo no he recuperado mi posición.

P. ¿Quiere recuperar su condición de juez?

R. Lo he pedido, y como no se me ha concedido, reclamaré ante el Tribunal Supremo. Se condenó a un juez por una interpretación del derecho que se ha visto que era perfectamente válida y que internacionalmente está sustentada en firmes principios. Pero bueno, cuando llegue el momento, veremos. Y si no, pediré al Consejo General del Poder Judicial que se cumpla el dictamen del comité.

P. ¿Hay una confabulación de los jueces contra el Gobierno en España?

R. Yo no puedo decir que haya una confabulación judeo-masónica contra todo el mundo por parte de los jueces y fiscales, en contra del Gobierno actual, pero lo que sí puedo decir, y me remito a los hechos, que son reiterados, es que muchas decisiones van siempre en un sentido determinado.

P. Pero un juez investiga, y la instancia superior le permite seguir adelante. ¿No es eso el funcionamiento normal de las instituciones?

R. Hay determinadas acciones que te ponen en esa tesitura de preguntarse qué está ocurriendo aquí. Las investigaciones prospectivas son tremendas. Yo discrepo de lo que está ocurriendo con la investigación del juez [que investiga a Begoña Gómez, Juan Carlos] Peinado y la aquiescencia parcial de la Audiencia Provincial. Respeto la independencia judicial, pero creo que ambas son equivocadas. ¿Cuáles son los hechos reales que se imputan a esta persona? Si no hay una consistencia mínima, unos indicios, una línea de investigación… tienes que cerrarla. Aunque sea la mujer del presidente del Gobierno.

P. ¿Cree que no habrá consecuencias penales?

R. Vamos a ver en qué queda todo esto, porque van cambiando los elementos de investigación, y el único elemento que permanece es la persona [Begoña Gómez]. Y eso es muy peligroso. Cuando te centras en la persona y no en los hechos, corres el riesgo de caer en el derecho penal del enemigo [el término acuñado por el penalista alemán Günther Jakobs para definir el derecho que persigue personas, no hechos delictivos].

P. ¿Desconfía del sistema judicial español?

R. Toda mi vida fue enfocada a ejercer como juez, no como abogado. Pero cuando la vida se tuerce y te juegan una mala pasada, tienes que seguir adelante y reinventarte. Hoy tengo mis dudas, más que razonables, sobre el sistema judicial español. No sobre las personas. Conozco muchos jueces, fiscales y funcionarios que no es que sean buenos, son lo siguiente. Sin horas, sin vacaciones, volcados en su servicio público. Pero eso no quiere decir que, por los derroteros que vamos, el sistema sea el más idóneo y tenemos la obligación de ser conscientes en beneficio de todos.

P. Cambiando de asunto. Julian Assange, el fundador de Wikileaks, a quien usted representó, acabó admitiendo un delito para no ser entregado a Estados Unidos.

R. Nosotros no le aconsejamos que tomase esa decisión, pero la comprendimos. En definitiva, ahora él se está recuperando, todavía sigue firme con sus principios. Yo estoy contento por verlo él con su familia.

P. Fue un asunto en el que se implicó usted mucho.

R. Me afectó mucho porque el ataque a la libertad de expresión y la libertad de acceso a la información fue brutal. Y siempre tendré que decir que hubo mucho apoyo inicialmente, pero después se cuestionó más por la persona que por el fondo de la cuestión. Decían que Julian era una persona muy conflictiva, y yo respondía, ¿y qué tiene eso que ver?

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Dossier sobre el principio valla de Chesterton

 Dossier sobre el principio valla de Chesterton, valioso en política y en la toma de decisiones de cualquier tipo en cualquier área (en la pedagogía, magisterio o educación española, por ejemplo, no se ha tenido en cuenta). Consta de cinco artículos seleccionados.

I

Alberto Losada Gamst, "La innovación ante la Valla de Chesterton", en AvantIdeas, Inteligencia & Acción:

Innovar es necesario para evolucionar. Pero cuidado con eso de innovar por innovar, o de empezar a cambiar las cosas porque nos parecen anticuadas o no terminamos de entender por qué alguien, en un momento dado, las hizo así.

Hay muchos ejecutivos recién nombrados que deciden hacer algo de impacto en sus primeros días o semanas. ¿Y qué mejor que empezar borrando proyectos e iniciativas del profesional al que sucede? Esto fuera, aquello fuera, el proyecto que estaba casi listo se congela, despedida o trasladada la gente más cercana al de antes, y así. Fuera fuera que aquí llego yo que soy más listo y estoy más al día que nadie.

LA PARADOJA DE LA VALLA DE CHESTERTON

En 1929, en su libro “The Thing: por qué soy católico” el escritor, filósofo y periodista británico G. K. Chesterton  publicó su famosa Paradoja de la Valla.

Y lo hace en estos términos:

"En lo que se refiere a la reforma de las cosas hay un principio que probablemente será calificado como una paradoja. Se da en casos como en las instituciones o en las leyes; imaginemos, por ejemplo y para simplificar, dos paseantes que se encuentran una valla o una puerta en medio de un camino.

De ambos, el  tipo más moderno de reformador se acerca alegre a la valla y dice: «No veo el uso que pueda tener esto; vamos a deshacernos de ella». El tipo más inteligente de reformador hará bien en responder diciendo: «Si no ves su uso, de ninguna manera te dejaré que lo deshagas. Vete de aquí y reflexiona. Luego, cuando vuelvas y me digas que ya has visto el uso que tiene, tal vez te permita que la destruyas».

Qué nos quiere decir esta parábola? Pues que el que tú no entiendas algo no significa que ese algo sea inútil. Lo único que realmente significa es eso: que eres tú quien no sabe, no que aquello que no entiendes carezca de utilidad. Quien tiene que hacer un esfuerzo previo de comprensión eres tú.

A lo mejor, efectivamente, lo que quieres quitar ya está obsoleto y la razón por la que se creó o instauró ya no tiene sentido. Por ejemplo, las reuniones en una empresa son todos los martes a las 11:30 desde hace 15 años. ¿Por qué es así? A lo mejor había un sistema de información totalmente manual y nada automatizado que exigía mucho trabajo humano para ordenar los datos y presentarlos de una forma útil. Hoy, con todos los recursos informáticos y ofimáticos a nuestro alcance, lo más probable es que la disponibilidad sea inmediata y a tiempo real.

LA VALLA DE CHESTERTON PARA EVITAR LAS CONSECUENCIAS INDESEADAS

Sé de una persona que vivía hace muchos años enfrente de un parque que quitaron para poner un aparcamiento subterráneo. Cuando lo terminaron de construir lo taparon con algo de tierra y, durante un fin de semana, lo estuvieron regando día y noche. Pensó que algún operario habría olvidado cerrar el grifo y que menuda tontería mojar una tierra estéril, así que se acercó y ella misma cerró el grifo para evitar que se siguiera malgastando agua.

Pues bien: más tarde supo que ese “riego” era para mejorar el fraguado del hormigón en la cubierta del nuevo aparcamiento y que su acción supuso una alteración en las fechas de apertura del nuevo aparcamiento.

¿Por qué este error? Porque alguien decidió cambiar una situación que no entendía bien… sin molestarse en averiguar por qué era así antes de hacer nada .

En España tenemos el ejemplo real de las consecuencias indeseadas con la llamada “Ley del Sólo Sí es Sí” (Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual). Puesta en marcha para prevenir y perseguir con más contundencia los acosos y delitos sexuales, de momento (septiembre 2023) ha conseguido que más de 1.200 agresores sexuales ya condenados hayan visto reducidas sus penas. El mismo Presidente del Gobierno Pedro Sánchez lo admitía sin rodeos: “ha tenido efectos indeseados. Y me quedo corto."

Moraleja: antes de cambiar algo, entérate de por qué está ahí y estudia bien las consecuencias del cambio que quieres hacer.

II

Binny Sosa D' Meza, "El pensamiento de segundo orden y la valla de G. K. Chesterton", en Acento, 7/06/2023:

Comprender la paradoja de la valla de Chesterton no debe convertirse en una justificación para el castigo, hostigamiento o aislamiento hacia las personas que intentan realizar mejoras continuas en cualquier ámbito del quehacer humano.

En estos tiempos de infantilismo nihilista-posmoderno, donde las convenciones intelectuales, políticas y cotidianas se empeñan en el absoluto de la deconstrucción social e histórica, la disonancia, el negacionismo, el inmediatismo, la sensorialidad y la relativización moral; vivimos en esta obsesión contemporánea, profundizada por los medios de comunicación y las redes sociales, cuyos riesgos y consecuencias para la sociedad actual pueden empeorar situaciones psicosociales, económicas e institucionales de las que G.K. Chesterton en su libro de ensayo The Thing, publicado a principios del siglo XX (1929) ya nos hacía referencia de tales temas en la paradoja de la valla: “En el asunto de reformar las cosas, a diferencia de deformarlas, hay un principio claro y simple; un principio que probablemente puede llamarse una paradoja. Existe en tal caso una cierta institución o ley; digamos en aras de la simplicidad, una valla o puerta erigida a través de un camino. El tipo más moderno de reformador se acerca alegremente a él y dice: "No veo el uso de esto; eliminémoslo". A lo que el tipo más inteligente de reformador hará bien en responder: "Si no ves el uso de eso, ciertamente no dejaré que lo elimines. Vete y piensa. Entonces, cuando puedas volver y decirme que tú ves el uso de esto, puedo permitirte destruirlo. Esta paradoja se basa en el sentido común más elemental. La puerta o cerca no creció allí. No fue montado por sonámbulos que lo construyeron en su sueño. Es muy improbable que se haya puesto allí por lunáticos fugados que por alguna razón andaban sueltos en la calle. Alguna persona tenía alguna razón para pensar que sería una buena cosa para alguien. Y hasta que sepamos cuál fue la razón, realmente no podemos juzgar si la razón era razonable".

Uno de los aspectos más importantes en la toma de decisiones no se circunscribe a gestionar el riesgo, criticar o anular lo que se considera el establishment o status quo; también es importante comprender la lógica de un comportamiento determinado y cuáles son las razones subyacentes en torno a las decisiones que previamente se han tomado, cuál es el origen de determinados acontecimientos y las consecuencias de las consecuencias de esas decisiones.

Comprender la paradoja de la valla de Chesterton no debe convertirse en una justificación para el castigo, hostigamiento o aislamiento hacia las personas que intentan realizar mejoras continuas en cualquier ámbito del quehacer humano; más bien es una alerta para que repensemos y gestionemos el pensamiento de segundo orden, antes de intervenir en cualquier sistema o proceso. Nos prepara para reconsiderar y evaluar las decisiones que otros tomaron antes que nosotros.

Cuando necesitamos intervenir las organizaciones, sistemas, procesos o políticas públicas debemos usar el pensamiento de segundo orden y evaluar las consecuencias a largo plazo de las decisiones que se llevarán a cabo. Aunque, más complejo y profundo el pensamiento de segundo orden nos permitirá analizar las hipotéticas consecuencias de las consecuencias de alguna situación personal u organizacional; permitiéndonos reflexionar y comprender mejor la realidad, resolver conflictos y problemas, tomar decisiones efectivas y generar nuevas ideas. A pesar de su utilidad, es un proceso cognitivo al parecer muy escaso en esta época.

Sin embargo, no podemos menospreciar lo actual y vigente de esta paradoja; muy útil en nuestros días, ya que nos explica la manera en que actúa el pensamiento de segundo orden, y cómo consciente o inconscientemente podemos destruir lo bueno en aras de eliminar lo malo, o de anteponer una razón simplista a través del pensamiento superfluo para solucionar un problema determinado. Veamos un ejemplo: considere un país que, queriendo promover un cambio hacia un régimen democrático en otro país, financia y proporciona armas a un grupo de “rebeldes moderados”, y resulta que esos rebeldes moderados se vuelven poderosos y luego instauran un gobierno de dictadura totalitaria e intentan desestabilizar durante décadas al país que financió al grupo de “rebeldes moderados”.

Para Chesterton, este tipo de perogrullada es propia de “un loco que debe regar cuidadosamente su jardín con una regadera, mientras sostiene un paraguas para protegerse de la lluvia”.

A lo largo de la historia de la humanidad, ha sido una acción repetitiva que políticos e intelectuales converjan en el hecho de no visualizar los efectos e impactos de sus tomas de decisiones, muchas veces con consecuencias negativas a corto, mediano y largo plazo; afectando los cimientos de instituciones históricas, educativas y científicas; incluyendo la desestabilización del tejido económico y social, normas éticas y morales, culturas y tradiciones; con la intención de modificar la sociedad en nombre del desatino, la anarquía universal, el fanatismo y la egolatría.

III

 Dr. Horacio Castellini, "Principio de la Valla de Chesterton" en Big Data and Data Science, 29 mayo 2023:

Los intelectuales contemporáneos están obsesionados con la "deconstrucción". Su mayor pasatiempo es criticar y abolir cualquier cosa que consideren "status quo". Pasan mucho menos tiempo haciendo lo que se supone que deben hacer los intelectuales; que es tratar de entender por qué las cosas son como son y qué consecuencias puede traer a la sociedad cualquier cambio repentino en el orden actual de las cosas.

Pero un componente central para la buena toma de decisiones es comprender la lógica detrás de las decisiones anteriores. Si no entendemos cómo llegamos "aquí", corremos el riesgo de empeorar las cosas. Cuando buscamos intervenir en cualquier sistema creado por alguien, no es suficiente ver sus decisiones y elecciones simplemente como las consecuencias del pensamiento de primer orden porque, sin darnos cuenta, podemos crear problemas graves. Antes de cambiar algo, deberíamos preguntarnos si estaban usando un pensamiento de segundo orden. Sus razones para tomar ciertas decisiones pueden ser más complejas de lo que parecen al principio. Es mejor asumir que sabían cosas que nosotros no sabemos o que tenían experiencias que no podemos entender, por lo que no buscamos soluciones rápidas y terminamos empeorando las cosas.

El pensamiento de segundo orden es la práctica de no solo considerar las consecuencias de nuestras decisiones, sino también las consecuencias de esas consecuencias. Todo el mundo puede gestionar el pensamiento de primer orden, que consiste simplemente en considerar el resultado inmediato previsto de una acción. Es simple y rápido, por lo general requiere poco esfuerzo. En comparación, el pensamiento de segundo orden es más complejo y requiere más tiempo. El hecho de que sea difícil e inusual es lo que hace que la capacidad de hacerlo sea una ventaja tan poderosa. Para entender exactamente por qué este es el caso, consideremos la Valla de Chesterton, descrita por G. K. Chesterton en su libro de 1929 "The Thing: por qué soy católico": Existe en tal caso cierta institución o ley; digamos, en aras de la sencillez, una valla o puerta erigida a través de un camino. El tipo más moderno de reformador se acerca alegremente y dice: “No veo el uso de esto". A lo que el tipo de reformador más inteligente hará bien en responder: “Si no ves el uso de esto, ciertamente no dejaré que lo elimines. Piensa. Entonces, cuando puedas volver y decirme que ves el uso de eso, puedo permitirte destruirlo".

Chesterton continuó explicando por qué este principio es cierto, escribiendo que las cercas no crecen del suelo, ni las personas las construyen mientras duermen o durante un ataque de locura. Explicó que las cercas las construyen personas que las planearon cuidadosamente y “tenían alguna razón para pensar que [la valla] sería algo bueno para alguien”. Hasta que establezcamos esa razón, no tenemos nada que hacer con un hacha. La razón puede no ser buena o relevante; solo tenemos que ser conscientes de cuál es la razón. De lo contrario, podemos terminar con consecuencias no deseadas: efectos de segundo y tercer orden que no queremos, extendiéndose como ondas en un estanque y causando daños durante años.

Chesterton también aludió a la creencia demasiado común de que las generaciones anteriores eran tontos torpes, tropezando, construyendo vallas donde les apetecía. Si no respetamos su juicio y no tratamos de entenderlo, corremos el riesgo de crear nuevos problemas inesperados. En general, la gente no hace las cosas sin motivo y pierden el tiempo y recursos en vallas inútiles. No entender algo no significa que deba ser inútil. La Valla de Chesterton no es una amonestación para cualquiera que intente hacer mejoras; es un llamado a tomar conciencia del pensamiento de segundo orden antes de intervenir. Nos recuerda que no siempre sabemos mejor que quienes tomaron decisiones antes que nosotros, y no podemos ver todos los matices de una situación hasta que nos familiarizamos con ella. A menos que sepamos por qué alguien tomó una decisión, no podemos cambiarla con seguridad ni concluir que se equivocó.

Pero a muchos intelectuales de hoy les importan poco los efectos de la destrucción de las instituciones sociales históricas, normas y tradiciones en su intento de remodelar la sociedad de acuerdo con sus ideales, en su intento de rehacer al hombre a su propia imagen. Si, el cambio es importante pero la estabilidad es crucial. Es primordial no echar a perder lo bueno en el intento de deshacernos de lo malo y para ello es importante seguir el principio de la Valla de Chesterton.

IV

"La cerca de Chesterton, el principio que te obliga a pensar dos veces antes de hacer cambios", en BBC News Mundo, 1 enero 2024:

¡No destruyas lo que no entiendes!

Eso es, en resumen, lo que aconseja una simple regla general llamada la cerca de Chesterton, que sugiere que nunca se debe destruir algo, cambiar una regla o alterar una tradición si no se comprende porqué se creó en primer lugar.

Es, de cierta manera, un llamado a la humildad al criticar y querer reformar desde políticas o instituciones, hasta costumbres familiares, protocolos laborales o líneas de código en programas informáticos.

Señala que sin comprender bien qué está pasando, las consecuencias de una acción apresurada podrían terminar siendo mucho peores que las de lo que se pretende reparar.

Aquello de la cerca quizás suene extraño, pero se llama así por la manera en la que ilustró la idea quien la hizo famosa: el escritor y filósofo inglés Gilbert Keith Chesterton (1874–1936).

Chesterton era un "obeso gigante", como lo describió Jorge Luis Borges en el prólogo de "El ojo de Apolo" de "La Biblioteca de Babel".

El escritor argentino afirmó que era "un hombre bondadoso y afable" que "pudo haber sido Kafka o Poe pero valerosamente optó por la felicidad o fingió haberla hallado".

Calificó de encantadores y penetrantes los escritos críticos de Chesterton, y contó que sus primeras novelas aunaban "lo místico a lo fantástico".

Pero las obras que más hicieron mella fueron unos 50 cuentos cortos sobre un detective que era un sacerdote aparentemente ingenuo pero psicológicamente agudo llamado Padre Brown.

"La literatura es una de las formas de la felicidad; quizá ningún escritor me haya deparado tantas horas felices como Chesterton", escribió Borges.

Cuando no estaba escribiendo o, más tarde, dando charlas por la BBC, le encantaba debatir, y a menudo participaba en disputas públicas amistosas con intelectuales como George Bernard Shaw, H. G. Wells o Bertrand Russell.

O bromeaba con ellos.

En una ocasión le dijo a Shaw: "Al verte, cualquiera pensaría que una hambruna asoló Inglaterra", a lo que Shaw respondió: "Al verte, cualquiera pensaría que tú causaste la hambruna".

Pero algo que se tomaba muy en serio era la religión.

"De la fe anglicana pasó a la católica, que, según él, está basada en el sentido común", contó Borges.

"Arguyó que la rareza de esa fe se ajusta a la rareza del universo, como la extraña forma de una llave se ajusta exactamente a la extraña forma de la cerradura".

Precisa y curiosamente fue de un libro titulado "El asunto: por qué soy católico" (1929) en el que habló de esa cerca que lleva su nombre.

Reformar sin deformar

Declaró que "en materia de reformar cosas, a diferencia de deformarlas, hay un principio claro y simple".

Sugirió imaginar "en aras de la simplicidad, una cerca o puerta erigida a través de un camino".

"El tipo más moderno de reformador se acerca alegremente y dice: 'No veo la utilidad de esto; tumbémosla'.

"A lo que el tipo más inteligente de reformador haría bien en responder: 'Si no le ves la utilidad, ciertamente no dejaré que lo elimines. Vete y piensa. Luego, cuando puedas regresar y decirme que ves su utilidad, puedo permitirte que lo destruyas'.

La idea es que sólo cuando sabes cuál era el propósito de algo, puedes decidir si aún es necesario, si se debe modificar o sencillamente omitir.

Según Chesterton, ese principio se basa en el sentido común más elemental.

"La cerca no creció allí. No fue creada por sonámbulos que la construyeron mientras dormían.

"Alguna persona tuvo alguna razón para pensar que sería algo bueno para alguien. Y hasta que sepamos cuál fue el motivo, realmente no podremos juzgar si fue razonable".

Y advirtió que, de no asegurarnos, "es muy probable que pasemos por alto algún aspecto completo de la cuestión".

La cerca, por ejemplo, así estuviera en mal estado y fuera pequeña, quizás separaba a las vacas de las ovejas, imaginó el filósofo Jonny Thomson en Big Think.

Las ovejas, al comer, arrancan el pasto casi de raíz, mientras que las vacas necesitan pasto alto para comer con sus lenguas prensiles. Poco después de retirar la cerca, las vacas estarían desnutridas y hambrientas.

De refrescos a gorriones

Ahora, a pesar de que Chesterton abogaba por examinar así las decisiones que implicaban cambio pues tendía a ser conservador, el principio sigue haciendo eco en varios campos, desde el personal al político.

Al intentar cambiar malos hábitos, por ejemplo, a menudo fracasamos al no tener en cuenta que no aparecen de la nada: generalmente evolucionan para saciar una necesidad insatisfecha.

Si no se tiene en cuenta ese aspecto, aunque se logre eliminar un hábito, quizás sea reemplazado por otro más nocivo.

A nivel empresarial, en un post considerado clásico, el emprendedor en serie Steve Blank dio un ejemplo que ha visto en las startups cuando crecen y contratan a directores financieros.

Estos, tratando de reducir costos -y de lucirse-, a menudo deciden acabar con detalles de la empresa para los empleados, como los refrescos y pasabocas gratis, pues les parece un gasto inútil.

Según la experiencia de Blank, el resultado es siempre el mismo: a los empleados que ayudaron a la empresa a crecer, aunque se puedan dar el lujo de pagar por sus refrescos, les parece una señal de cambio de cultura de la empresa.

Y eso puede llevar a las personas más talentosas a abandonarla porque, de repente, todo se siente muy coorporativo, ya no es como antes.

Como estos, muchos ejemplos, incluido uno tremendamente trágico: el exterminio de gorriones en China, parte de la Campaña de las cuatro plagas del proyecto Gran Salto Adelante (1958 a 1962) de Mao Zedong.

Se sospechaba que los gorriones robaban granos de los campos así que millones de chinos hicieron todo lo posible para eliminarlos, con éxito: la población de gorriones llegó al borde de la extinción.

La de langostas, en cambio, sin gorriones que la controlara, se disparó y se convirtió en uno de los detonantes de la Gran Hambruna China, uno de los mayores desastres provocados por el hombre en la historia.

Visto así, la cerca de Chesterton parece un mecanismo para evitar la ley de las consecuencias no deseadas. El principio invoca el excesivo entusiasmo de los reformadores y busca frenarlo. Pero puede aprovecharse para lo contrario.

Las reformas, grandes y pequeñas, de por sí siempre suelen tener una fuerza trabajando en su contra: la resistencia al cambio.

Una organización, por ejemplo, puede fácilmente convertirse en un aparato innecesariamente complejo que ya no es adecuado para su propósito. Pero cuanto más sobreviva, menos probable será que sea reformada o abolida.

En esos casos, conviene comportarse como ese "reformador inteligente", y así contar con argumentos firmes para demostrar exactamente por qué se ha vuelto inútil.

Pero a veces, por más que quieras, no te puedes dar el lujo de examinar cada decisión. Entonces, quizás vale más la pena invocar a Alejandro Magno que a Chesterton.

Según la leyenda, cuando Alejandro conquistó Frigia lo retaron a que desatara el nudo gordiano, tan complicado que un oráculo había declarado que quien pudiera deshacerlo estaba destinado a gobernar toda Asia.

Alejandro lo intentó un rato hasta que se hartó. Declaró que no importaba cómo se lograba, sacó su espada y lo cortó de un solo golpe. Lo importante es saber si estás ante una cerca o un nudo. Pero a veces sí, a veces no. Hay ciertas estrategias que pueden usarse como guías.

Quienes trabajan en informática, a lo Alejandro Magno, a veces usan lo que llaman la Prueba del Grito, que aplican a productos, servicios o capacidades que están activos pero nadie usa.

Es sencilla: retíralo y espera a ver si alguien grita. Si sucede, reinstalalo.

Es un caso que se podría encajar en las decisiones de tipo 2 descritas por el fundador de Amazon, Jeff Bezos, en una carta a los accionistas que muchos usan como referencia para discernir entre las opciones cerca o nudo. Sólo que él habló de puertas.

Una es de un sólo sentido: una vez la cruzas, se cierra a tus espaldas para no abrirse más. Otra es de dos sentidos: puedes entrar y salir por ella.

"Algunas decisiones tienen consecuencias y son irreversibles o casi irreversibles (puertas de un solo sentido) y estas decisiones deben tomarse de manera metódica, cuidadosa y lenta, con gran deliberación y consulta. "Si pasas por allí y no te gusta lo que ves al otro lado, no podrás volver a donde estabas antes. Podemos llamar a estas decisiones Tipo 1. "Pero la mayoría de las decisiones no son así: son cambiables, reversibles, son puertas de doble sentido. "Si has tomado una decisión subóptima, no tienes que vivir con las consecuencias por tanto tiempo. Puedes volver a abrir la puerta y volver a cruzar. "Las decisiones de tipo 2 pueden y deben ser tomadas rápidamente por individuos o grupos pequeños con buen juicio".

¿Es la reforma que vas a hacer o la solución que le vas a dar a un problema fácilmente reversible?

Entonces podrías hacer cambios rápidamente con información imperfecta y ver qué pasa.

Si es irreversible, conviene recopilar información, aunque el proceso se ralentice y conlleve un costo.

Chesterton habría estado de acuerdo.

V

 Marco Chavarría, "La valla con la que Chesterton te hará pensar dos veces antes de hacer un cambio", La Razón, 2 de enero de 2024:

El filósofo inglés defendió la necesidad de entender el propósito de una tradición o costumbre antes de adaptarla o abolirla

La regla de la valla del escritor y filósofo británico Gilbert Keith Chesterton plantea una premisa simple: nunca hay que alterar, destruir o modificar una tradición, regla o estructura sin entender el propósito original con el que apareció.

Se trata de una premisa que reivindica la necesidad de tener presente la humildad cuando se cuestiona o plantea la reforma de políticas hasta costumbres familiares, legislaciones o hábitos de la vida diaria del hombre.

Según esta regla, sin que uno comprenda plenamente todas las implicaciones de un acto tradicional, las consecuencias de su modificación o abolición precipitada podrían acabar siendo peores que el supuesto problema que se intenta resolver.

El propio concepto filosófico toma su nombre del intelectual inglés G. K. Chesterton (1874 -1936), quien popularizó esta idea como parte de su sistema filosófico. Se le llegó a llamar cariñosamente el "gigante obeso" y fue descrito por otros autores, como Jorge Luis Borges, como un hombre de carácter afable y bondadoso.

De hecho, el poeta argentino alabó la capacidad crítica que reflejaba Chesterton en sus escritos, particularmente en unas novelas que, consideró, combinaban lo místico y lo fantástico. De entre toda la biblioteca, destacó especialmente la cincuentena de cuentos que dejó escritos sobre un detective sacerdote llamado Padre Brown.

Chesterton era un ferviente creyente que transicionó de la fe anglicana a la católica, algo que siempre defendió como acto de sentido común y que, según él, encajaba perfectamente en la rareza que entraña el universo.

Chesterton defendía lo imprescindible de comprender el propósito detrás de cualquier proyecto de cambio y del elemento a cambiar, antes de llevarlo a cabo y siguiendo el raciocinio más elemental.

Una premisa conservadora, que influye en distintos ámbitos de la realidad, desde el más personal del individuo hasta el político del común de la sociedad. El intelectual, últimamente reivindicado por la derecha como nunca antes, señala que al intentar cambiar hábitos es crucial entender su origen, ya que a menudo evolucionan para satisfacer necesidades específicas.

El principio destaca la importancia de examinar detenidamente decisiones o cambios irreversibles, diferenciándolos de aquellos que no lo son y pueden ser tomados con mayor celeridad teniendo en cuenta una información limitada.

La regla de Chesterton sirve como una estrategia para evitar consecuencias no deseadas al realizar reformas, más en la propia vida, recordando la importancia de entender si una situación requiere un cambio definitivo o uno que puede ser reversible

Las 10 mejores películas del año 2024

 Álex Vicente, "Las 10 mejores películas de 2024", en El País, 14 de diciembre de 2024:

De ‘Gladiator 2′ a ‘Megalópolis’, varios títulos establecieron un paralelismo entre el presente y la caída del Imperio Romano, a la vez que alertaban sobre la pérdida de libertades

Un nuevo orden emerge en Hollywood, en una inquietante similitud con la Roma de los últimos días, según el presagio de ciertas películas vistas en 2024. Sería muy exagerado evocar un ocaso cuando el imperialismo del cine estadounidense sigue siendo invencible. Pero es innegable que las sombras se acumulan en un panorama dominado por el contenido a ultranza, por una oferta gloriosa y desmedida, pero también acompañada de un gran sentimiento de vacío, como si ya estuviéramos en ese claroscuro en el que suelen aparecer los monstruos.

Los hubo de distinta índole —de la Elphaba de Cynthia Erivo al cínico Macrino de Denzel Washington, ambos extraordinarios— en el enfrentamiento entre Gladiator 2 y Wicked, un remake oportunista del duelo entre Barbie y Oppenheimer en 2023: una película “de chicas” y otra “de chicos”, según la aleatoria norma social, solo que con películas mucho más irrelevantes. Qué más dará eso: basta con orquestar una gigantesca campaña de promoción apoyada en un sinfín de medios digitales, que convertirán sus entrevistas en contenido gratuito para las redes, en una matraca de vídeos virales y vagamente graciosos, si es que a alguien le dio risa lo de holding space. Para mantener en marcha esta maquinaria, ya no hace falta publicidad tradicional, ni el concurso de los grandes medios, ni siquiera las buenas películas.

La única buena noticia podría ser que esos dos títulos reflejan un alejamiento gradual respecto al cine de superhéroes como única receta comercial, igual que otros taquillazos como Dune 2, Twisters o Bitelchús Bitelchús. Lo curioso es que, bajo su fachada de enormes espectáculos escapistas, tanto Wicked como Gladiator 2 son alegorías sobre el ascenso del fascismo y la pérdida de libertades. En 2024 abundaron más que nunca, de La zona de interés, que inauguró el año con sus ecos perturbadores en Gaza, a Civil War, que pareció un tráiler lúgubre del porvenir, mientras que The Apprentice, el biopic del joven Trump, funcionaba como prehistoria, o como un relato ejemplar sobre cómo hemos llegado hasta aquí. Sin olvidar Megalópolis, el admirable disparate de Francis Ford Coppola, que usó el símil con la caída de Roma de manera literal.

Aun así, hubo vida inteligente en el cine estadounidense. Regresó otro veterano como Clint Eastwood con una película políticamente espinosa como Jurado nº 2, oda al libertarismo de derechas donde los ciudadanos sustituyen a las instituciones, y en la que se toma partido por un hombre falsamente acusado de matar a su mujer. Con todo, el director no tiene rival al describir el ideal estadounidense como una falsedad ensalzada por siglos de storytelling. En su obra, otro comentario innegable sobre el presente, la justicia no es ciega por imparcial, sino por invidente. Mientras, Sean Baker logró, con su Palma de Oro por Anora, la consagración de un cine sobre otro tipo de descastados, después de años circulando por circuitos subalternos.

Pese a su fragilidad estructural, el cine español dejó varios títulos memorables (Los destellos, Volveréis, Segundo premio, La habitación de al lado), mientras que el francés se volvía a erigir en campeón absoluto con una cuota de mercado del 45% en su territorio, por encima del estadounidense. Lo logró gracias a comedias insustanciales y folletines históricos, como en todas partes, pero también a películas como Emilia Pérez, el acercamiento más audaz a la comedia musical de este año —con permiso de Joker: Folie à Deux—, o La sustancia, el lamento expresionista por nuestros cuerpos enfermos de Ozempic. Las dos llegan con opciones a los premios del invierno, porque los franceses serían los bárbaros de este relato romano. Si nos encontramos, como decíamos, en uno de esos intervalos donde nacen los monstruos, nada supera a la heroína de La sustancia en el tramo final de la película, cuando reaparece convertida en una criatura abyecta, pero enternecedora en su patetismo. La mejor definición del ser humano en 2024.

Lo mejor del año según los críticos de EL PAÍS. Una selección de Carlos Boyero, Elsa Fernández-Santos, Javier Ocaña, Jordi Costa, Gregorio Belinchón, Elisa McCausland, Diego Salgado y Álex Vicente.

Los destellos

En esta hermosa y generosa película, Pilar Palomero construye todo un mundo alrededor de gestos leves, parlamentos breves pero abarrotados de sutileza, sobriedad y la creación de una atmósfera sentimental que no necesita recurrir a la intensidad, ni al psicologismo, ni al énfasis para entender las reacciones de los personajes ni la relación que establecen entre ellos para aliviar el ocaso de un tipo que es padre y alguna vez fue marido. Por Carlos Boyero.

Y además: Perfect Days, de Wim Wenders; Bikeriders, de Jeff Nichols; Marco, de Aitor Arregi y Jon Garaño; Rita, de Paz Vega; Jurado Nº 2, de Clint Eastwood; Casa en llamas, de Dani de la Orden; La zona de interés, de Jonathan Glazer; Priscilla, de Sofia Coppola, y Civil War, de Alex Garland.

Anora

Si en The Florida Project, Disney World era la falsa tierra prometida que separaba a una niña de las garras de los servicios sociales, en Anora nos encontramos con una trabajadora sexual que también sueña con el castillo de Cenicienta y que, como aquella niña, sabe defenderse a mordiscos. Sean Baker nos traslada en su maravillosa nueva película (merecida Palma de Oro en Cannes) a otro punto cardinal del decadente sueño americano, el centenario parque de atracciones de Coney Island, donde una panda de matones y la fabulosa heroína interpretada por Mikey Madison se subirán, con humor y amor, a una montaña rusa de melancolía. Por Elsa Fernández-Santos.

La quimera

Aunque la realidad sea tozuda, la belleza también lo es. Quizá por eso el cine de Alice Rohrwacher resulta tan terrenal como poético. Su cuarto largometraje es una nueva fábula heredera de un rico legado cultural (de la commedia dell’arte al cine neorrealista), aunque desde la mirada romántica de un outsider contemporáneo. Arthur es un inglés desubicado, un arqueólogo-zahorí varado en la Toscana de los ochenta por un amor de ultratumba. Allí, este personaje trágico en la piel del actor Josh O’Connor —perfecto en su ruinosa elegancia — abre los secretos de la tierra a los pícaros ladrones de tesoros (tamborilis) que malviven al servicio de los codiciosos que profanan la historia. Por E. F-S.

Y además: La habitación de al lado, de Pedro Almodóvar; Segundo premio, de Isaki Lacuesta; Secretos de un escándalo, de Todd Haynes; Los que se quedan, de Alexander Payne; Jurado nº 2, de Clint Eastwood; Salve Maria, de Mar Coll, Not a Pretty Picture, de Martha Coolidge, y Volveréis, de Jonás Trueba.

La zona de interés

El lenguaje cinematográfico como base de la narración. Otra película de dispositivo formal, que provoca que todo el relato avance en base a ello. En este caso, el recurso del fuera de campo: la acción principal, fuera del ojo de la cámara y por tanto fuera del ojo del espectador. Lo importante es Auschwitz, dentro, con el genocidio de un pueblo. Pero lo que se muestra son las flores del jardín, las risas de los niños, los sueños de un matrimonio y la barbarie nazi, aunque no la de los crímenes, sino la de (in)humana frialdad. Jonathan Glazer encuentra una rendija en una temática al borde del agotamiento, y compone una película que huele y suena a banalidad del mal. ¡Esas cenizas entrando por las ventanas! Por Javier Ocaña.

Jurado nº 2

Algo tan insólito y atrevido hoy en día como una película bien contada. Así de fácil, así de difícil. Pocos, muy pocos relatan de ese modo, a la manera clásica, con sus flashbacks introducidos a la perfección, tanto en la narrativa como en la imagen y el sonido, con esa luz lúgubre tan querida por su director, con su simbología exacta, comprensible y sin subrayados, con sus personajes poliédricos y complejos, reconocibles y fascinantes. Clint Eastwood, palabras mayores. 94 años de esplendor artístico y sabiduría humana sin dárselas de intelectual. Un homenaje a Doce hombres sin piedad, una defensa del valor y la necesidad de las instituciones. De la justicia y la igualdad. El testamento de un grande. Por J. O.

Y además: Perfect Days, de Wim Wenders; Anora, de Sean Baker, Segundo premio, de Isaki Lacuesta y Pol Rodríguez; Dream Scenario, de Kristoffer Borgli; El clan de hierro, de Sean Durkin; Desconocidos, de Andrew Haigh, La estrella azul, de Javier Macipe, y La virgen roja, de Paula Ortiz.

La habitación de al lado

Una casa en llamas o una nieve rosada por acción de la crisis climática sintetizan la extraña paradoja de encontrar frágiles formas de belleza en la catástrofe en esta concentrada obra de madurez apoyada en la elocuencia de dos rostros. Quizás no tiene sentido hablar de duelo actoral entre Moore y Swinton, porque en esta libre adaptación del libro de Sigrid Nunez no hay pulso, sino coreografía de afectos entre una vulnerabilidad fortalecida en la empatía y una dureza que se va fracturando. Una luminosa pieza de cámara sobre la capacidad humana de encontrar refugios de afecto en toda guerra. Por Jordi Costa.

La sustancia

El tiempo pasa sobre una estrella del Paseo de la Fama de Hollywood en el prólogo de esta película que pulveriza más ideas recibidas que las evidentes. Un arranque digno de Lubitsch que rima con un desenlace sobre el que planea la sombra de Henenlotter. La distancia entre los dos referentes da fe de la condición omnívora de Coralie Fargeat, así como de su radicalidad a la hora de reconfigurar el canon demoliendo toda jerarquía. Alérgica a lo discursivo, está sátira sobre los monstruos que engendra el culto a la belleza es pura forma regida por el principio del placer. Por J. C.

Y además: La zona de interés, de Jonathan Glazer; Longlegs, de Osgood Perkins; La quimera, de Alice Rohrwacher; La bestia, de Bertrand Bonello; Nina, de Andrea Jaurrieta; In Water, de Hong Sang-soo; No esperes demasiado del fin del mundo, de Radu Jude, y De naturaleza violenta, de Chris Nash.

Segundo premio

En Segundo premio la tierra respira. De esa respiración nace la música, la pulsión creativa, también la rabia y la amargura de Los Planetas, la banda granadina de rock que filma Isaki Lacuesta. En realidad no la filma, sino que bebe de su leyenda, del eco de la creación del álbum de Una semana en el motor de un autobús en 1998 y en Nueva York, un disco grabado tras abandonar el grupo su bajista, May Oliver. Segundo premio es también una película de ambiente terrorífico, atmosférica, que ilustra la turbulenta relación entre un vampiro emocional y un fantasma, un viaje atmosférico al alma de una banda a ratos inescrutable, que en Lacuesta deviene en una masa madre fílmica. Por Gregorio Belinchón.

Y además: Anora, de Sean Baker; Civil War, de Alex Garland; Desconocidos, de Andrew Haigh; Emilia Pérez, de Jacques Audiard; Los destellos, de Pilar Palomero; Marco, de Jon Garaño y Aitor Arregi; On The Go, de María Gisèle Royo y Julia de Castro; Saturno, de Daniel Tornero; y La zona de interés, de Jonathan Glazer.

Desconocidos

En su obra más turbadora, Andrew Haigh aborda con empatía autobiográfica y gran brío poético la soledad radical del homosexual moderno. Andrew Scott y Paul Mescal son los dos huérfanos que protagonizan este relato dickensiano trasplantado a una actualidad preapocalíptica: un par de niños perdidos obligados a quererse para sobrevivir, si es que tal cosa, como sugiere el final de esta historia de fantasmas, todavía es posible. El director británico plasma su milagro —el reencuentro imposible entre el protagonista y sus padres, fallecidos en su niñez— con un naturalismo desacomplejado que recuerda al de ciertas obras almodovarianas. Opera como parábola psicoanalítica, como alegoría sobre el acto de escribir un guion (y, por extensión, una vida) y como reflexión sobre los anhelos inalcanzables y las heridas que nunca cicatrizan. Por Álex Vicente.

Y además: La quimera, de Alice Rohrwacher; El mal no existe, de Ryusuke Hamaguchi; La habitación de al lado, de Pedro Almodóvar; El cielo rojo, de Christian Petzold; La bestia, de Bertrand Bonello; Simple como Sylvain, de Monia Chokri; La sustancia, de Coralie Fargeat; Volveréis, de Jonás Trueba, y Dahomey, de Mati Diop.

La bestia

Ficción especulativa de Bernard Bonello, esta adaptación del relato de Henry James alterna tres periodos temporales, marcados siempre por constructos sociales que atentan contra la libertad de sentir, amar y, en definitiva, vivir. 1910 es la era de la represión. 2014, la del amor tóxico. 2044, la de los comportamientos intachables. Léa Seydoux y George MacKay interpretan distintas encarnaciones de personajes atraídos por el abismo, pero condenados a sucumbir a los órdenes imperantes. Hay pocas imágenes más políticas este año que el rostro de Seydoux anegado en lágrimas. Por Elisa McCausland y Diego Salgado.

Y además: Fly Me to the Moon, de Greg Berlanti; La zona de interés, de Jonathan Glazer; The Sweet East, de Sean Price Williams; La primera profecía, de Arkasha Stevenson; Parthenope, de Paolo Sorrentino; La quimera, de Alice Rohrwacher; Emmanuelle, de Audrey Diwan; La estrella azul, de Javier Macipe, y El eco, de Tatiana Huezo.

martes, 17 de diciembre de 2024

La sociedad del cansancio

 No se puede dar una explicación marxista del neoliberalismo. En él, ni siquiera se produce la famosa «alienación» del trabajo. Hoy nos lanzamos con euforia a trabajar hasta quedarnos quemados. El primer nivel del síndrome de burnout es justamente la euforia. El burnout y la revolución se excluyen; por eso es un error creer que la muchedumbre derrocará al imperio parasitario e instaurará una sociedad comunista.

Byung-Chul Han, Capitalismo y pulsión de muerte

sábado, 14 de diciembre de 2024

Los cinco (malos) hábitos que desgastan y pasan inadvertidos según la psicóloga Marian Rojas

 Todos hemos notado que hay ciertos días en los que nuestra energía parece inexistente. Días en los que estamos más apáticos o tristes, aparentemente sin motivo. De repente se nos hace un mundo levantarnos por la mañana, ir a trabajar o hacer las tareas de casa. "Es algo que trabajo mucho en consulta", afirma la psiquiatra Marian Rojas. Muchos de sus clientes se preguntan qué les está sucediendo, si es depresión o si están teniendo un problema de deterioro cognitivo.

Lo cierto es que sí que hay veces que puede ser una patología, pero la mayor parte de las veces es que tenemos hábitos de nuestro día a día que nos están chupando la energía. Como dice Marian Rojas: "nos están chupando la pila". 

Es verdad que el ser humano tiene épocas donde está más animado y otras donde está más triste, sobre todo para las personas inestables. Pero, aunque no sepamos identificar exactamente que nos está sucediendo, las emociones suelen tener una razón. La psiquiatra Marian Rojas nos cuenta qué hábitos de nuestro día a día pueden estar afectando a nuestra energía. 

PRIMERA CLAVE: ¿CÓMO ESTÁS DURMIENDO?

Claro y conciso: nuestras pilas se reparan cuando dormimos. "Una clienta me dijo una vez: soy de dormir poco, yo con cuatro o cinco horas funciono", declara la psiquiatra. Aquí está el problema. El sueño verdaderamente reparador necesita entre 7 y 9 horas. Hay que aprender a dormir. “Y dormir significa que pasas por las fases del sueño, que no te levantas 50 veces, que no tienes micro despertares, que no te levantas con un sobresalto, que pasas al sueño REM”, afirma Marian. 

El sueño es la clave de muchísimas cosas que nos suceden durante el día. Es decir, la causa del día está en la noche. Por eso, muchas de las veces que sentimos que no tenemos pilas se debe a que hemos pasado una mala noche.

SEGUNDA CLAVE: MANTÉN TU ENTORNO ORDENADO

El desorden quita mucha energía porque hace que nos distraigamos con facilidad, hace que nuestra mente esté mucho más dispersa. "La armonía da paz y todo lo que da paz te ayuda a recuperarte por dentro, a potenciar el sistema inmune, a encontrarte mucho mejor y en equilibrio", declara la psiquiatra. Y es que el desorden quita equilibrio, hace que exista un caos y que inviertas muchísimo tiempo en buscar aquello que necesitas. La excusa de "yo tengo orden en mi desorden" ya no sirve. El orden genera mucha armonía mental y todo lo que sea esa armonía nos haría sentirnos mejor.

TERCERA CLAVE: EL EJERCICIO

"La gente sedentaria es gente que se cansa mucho más", afirma Marian Rojas. Mucha gente piensa que por estar todo el día sentado sin hacer nada tendrás muchísima fuerza y mucha energía, pero es todo lo contrario. El no movernos inhibe la producción de sustancias en nuestro cerebro que nos ayudan al bienestar y que nos ayudan a sentirnos mejor.

Cuando nos movemos, aunque sea 15 minutos al día, activamos una sustancia en el cerebro que se llama BDNF, factor neurotrófico derivado del cerebro. Este factor solo se segrega cuando hacemos ejercicio y potencia las conexiones neuronales y nos ayuda a sentirnos mejor.

Por ejemplo, si un niño va al colegio y tiene deporte a primera hora, a lo largo del día rinde más porque ha producido una sustancias en el cerebro que facilitan el aprendizaje, la memoria y la concentración. De hecho, hasta autores de best sellers por la mañana hacen un paseo vigoroso de una hora antes de empezar a todo.

CUARTA CLAVE: LA ALIMENTACIÓN

Hay alimentos que nos desgastan muchísimo. Por ejemplo, la comida inflamatoria. Tienen un pico de dopamina que en el momento te hace sentir bien, pero luego te notas sin energía. Por ejemplo, comer fast food te genera una euforia momentánea y, dos horas después, sientes el bajón. 

Por lo contrario, una buena proteína, una buena carne o un pescado, por ejemplo, se mantienen en sangre muchísimo más tiempo y te mantienen más estable. Todo lo que inflama te quita energía, te hace sentirte cansado, triste y sin capacidad de relacionarte bien. “Aprovecha los meses donde te sientas peor para comer más sano y cuidarte más”, aconseja la psiquiatra a sus clientes. 

Los alcoholes y los estimulantes activan circuitos neuronales, lo que se llama el circuito del GABA, que te excitan y luego te dan el bajón. Por ejemplo, el café y la cafeína activan un receptor que es el que compite con la hormona del sueño. Este engaña tu cuerpo y le dice en verdad no tienes sueño. ¿Qué sucede? Que tu cuerpo en realidad está más cansado de lo que piensas. Le has dado ese chute de estimulante y cuando deja de hacer efecto, el bajón se intensifica. 

QUINTA CLAVE: EL PENSAMIENTO

El 90% de lo que nos preocupa nunca sucede. Pero ese 90% tiene un impacto directo en nuestro organismo porque nos cansa, nos desgasta y nos da tristeza. "Todo pensamiento genera una imagen. Al visualizarlo, eso automáticamente tiene un impacto en tu cuerpo", declara Marian Rojas. 

Lo que tenemos que intentar es reconfigurar cómo nos hablamos. ¿Estoy sufriendo tanto como me lo estoy diciendo? El problema es que nos ponemos etiquetas. Nos sentenciamos a nosotros mismos de forma cruel. Debemos aprender a separarnos de ese pensamiento que nos atormenta y preguntarnos: ¿Estoy exagerando un poco? Para salir del bucle es necesario hacer un buen diagnóstico de nuestros pensamientos. La voz errante, aquella que nos machaca, hace sentir al cuerpo que algo malo está pasando. "El cuerpo oye cómo nos tratamos", finaliza la psiquiatra.

Reseñas del mejor libro por otros

 Lo mejor del año. Los títulos que este año han impactado a Leonor Watling, Iñaki Gabilondo, Henar Álvarez y otros protagonistas del año

Cineastas, artistas, músicos y algún cocinero lector desvelan los poemas, las novelas y los ensayos que les han fascinado

BABELIA WEB 14/12/24 LIBROS FAMOSOS 202

Iñaki Gabilondo

El periodista, aunque retirado de la actividad laboral, sigue con una tremenda actividad en forma de charlas, entrevistas o eventos. Como el reciente centenario de la Cadena SER

La península de las casas vacías

David Uclés

Siruela

Todo es extraordinario en este libro y en su autor. Ambos parecen haber llegado de un mundo irreal, pero nos conectan con la más dura de las realidades. Que un joven de 35 años —músico, políglota, de familia rural sin roce alguno con los libros— dedique 15 años a documentar la muerte de cuarenta de sus familiares en la Guerra Civil ya es pasmoso. Pero que con el material rigurosamente investigado no escriba una tesis o un ensayo, sino una novela de gran factura, asombra más aún. Máxime cuando el trabajo literario se sirve envuelto en una inesperada y delicadísima orfebrería de realismo mágico. Es sorprendente y emocionante, extraordinariamente bien escrito. Una sorpresa que intuyo va a terminar siendo reconocida como obra grande. Y un autor cuyo nombre conviene retener.

Leonor Watling

La actriz, uno de los grandes nombres del cine español, espera el estreno en febrero de la miniserie 'La vida breve' (Movistar Plus+), centrada en la figura de Luis I, el rey más fugaz de España.

De la vida mía

Miquel Barceló

Traducción al castellano de Nicole d’Amonville Alegría

Traducción al catalán de Emili Manzano

Galaxia Gutenberg

Pasear por este libro es casi como caminar con alguien extraordinario a quien admiras compartiendo una charla. A veces profunda, a veces absurda y a cada tanto interrumpida por observaciones del paisaje y juegos con las formas de las montañas. Una especie de autobiografía desordenada y llena de dibujos. Disfruto muchísimo de saber cómo miran el mundo maestros como Barceló. Y cuando levantas la vista de sus páginas, al menos un ratito, ves lo que te rodea de otra manera.

Carlos Franganillo

El periodista asturiano, director de los informativos de Telecinco, acaba de recibir el premio Cerecedo por su contribución al periodismo de calidad

Los mitos de la inmigración

Hein de Haas

Traducción de Juanjo Estrella González

Península

Desmonta muchos de los mitos a los que contribuimos, incluso, desde los medios de comunicación. Desmonta la imagen de la inmigración como un apocalipsis que nadie puede detener y también la idea de que va a solucionar todos los males del futuro y que va a ajustar la economía y salvar el futuro de países como España. También introduce claves interesantes de los perfiles de la gente que toma la decisión de jugarse la vida para venir a Europa. Es un buen manual para periodistas a la hora de enfrentarse a un fenómeno con tantos matices.

Antonio García

El cantante lidera la banda Arde Bogotá que ha vivido un año lleno de éxito y culmina su gira por estas fechas con conciertos en Madrid y Barcelona

Este es el núcleo

Leonardo Cano

Galaxia Gutenberg

Esta novela de ciencia ficción parte de la premisa de que, en un futuro no muy lejano, uno puede trasladar su mente al metaverso a través de un proceso en el cual un algoritmo es capaz de recrear la forma en la que piensas utilizando tus recuerdos y lo vivido. Cuenta la historia del primer hombre que puede someterse al procedimiento. Me ha gustado, primero, por la estructura: se centra casi exclusivamente en el protagonista y permite de verdad bucear en la mente del personaje, conocer sus miserias, virtudes, fracasos, “éxitos”. Y también me ha gustado por la cantidad de conflictos que plantea respecto a desarrollos tecnológicos no tan lejanos. Deja un montón de preguntas en el lector y, en realidad, eso es lo interesante de un libro.

Henar Álvarez

Periodista, cómica y escritora, acaba de estrenar el ‘late night’ ‘Al cielo con ella’ en la plataforma RTVE Play

El cielo de la selva

Elaine Vilar Madruga

Lava

Te permite entender la maternidad en todas sus versiones: quienes tienen hijos y no quieren, quienes tienen que entregarlos, quienes solo viven para protegerlos. Puedes sentir el calor de la lengua de la selva devorando a las crías. Me gustan las lecturas incómodas que a través de la ficción me remueven por dentro.

Juan Diego Botto

El actor y director, siempre comprometido con lo social, ha estrenado '14.4', una obra sobre la migración concebida con Sergio Peris-Mencheta

La fragilidad de los cuerpos

Anita Bodwin

Ediciones B

Anita Botwin nos introduce en el mundo de la esclerosis múltiple. Es una novela emocionante y honesta que con un lenguaje directo y despojado nos habla de la fragilidad del ser humano y de su inevitable corporeidad. Un bello antídoto contra la hostilidad de los tiempos.

Isaki Lacuesta

El cineasta ha logrado notoriedad con una de las películas del año: 'Segundo premio', basada (y no basada al mismo tiempo) en la banda Los Planetas

Domingo flamenco

Olivier Schrauwen

Traducción de Joana Carro y César Sánchez

Ciento tres años después del paseo de Stephen Dedalus por Dublín, el protagonista de Schrauwen ni siquiera necesita salir de casa en todo el domingo para revelarnos, como una evidencia, que el cómic es la decantación más natural para expresar las aventuras y superposiciones de un torrente de conciencia.

Laia Abril

La fotógrafa, galardonada en 2023 con el Premio Nacional de su disciplina, lleva casi un decenio embarcada en una investigación sobre la misoginia

Hun

Julia Mejnertsen

Edición en inglés

Dalpine

Este fotolibro, a cargo de una excelente editorial madrileña especializada en arte y fotografía, es un estudio profundamente personal y valiente de la fotógrafa danesa Julia Mejnertsen, que confronta las prácticas de caza de elefantes de su madre en África mientras reflexiona sobre su lugar dentro de esta historia tan íntima como incómoda. A través de sus imágenes, cuestiona temas como la raza, la identidad y las dinámicas de poder, explorando al mismo tiempo las complejidades y contradicciones de las relaciones familiares.

Diego Guerrero

El chef del restaurante DSTAgE, con dos estrellas Michelin en Madrid, es flamante Embajador para el Turismo Gastronómico de Naciones Unidas

Biografía del silencio

Pablo d’Ors

Galaxia Gutenberg

Me parece un libro con un estilo claro y reflexivo que invita a descubrir el poder del silencio a través de la meditación. Breve pero con un mensaje profundamente humano.

María Larrea

Escritora, guionista y directora de cine, narra en su novela 'Los de Bilbao nacen donde les da la gana' (Alianza Editorial) su adopción ilegal en la España de 1979

Los dos Beune

Pierre Michon

Traducción de María Teresa Gallego Urrutia

Anagrama

A los seguidores de Manuel Vilas les gustará este díptico formado por dos escritos. El primero, firmado en 1996, narra la obsesión amorosa de un profesor por la estanquera del pueblo en una región de cuevas prehistóricas. El segundo, de 2023, es una historia de deseo, creación y sexo, de todo lo que hace vibrar la existencia de los hombres desde el origen de los tiempos. Una oración lírica sobre la carne como esencia de lo humano, llena de metáforas telúricas y eróticas de una densidad rara en tan escasas páginas.

Pepe Viyuela

El cómico y actor ha estado este año girando con la obra 'Encerrona', donde recupera su faceta de 'clown'.

La península de las casas vacías

David Uclés

Siruela

Portada de 'La península de las casas vacías', de David Uclés. EDITORIAL SIRUELA

Se trata de un recorrido por la Guerra Civil española cargado de poesía, de magia, de rigor y de talento. Es una novela sorprendente, extraña e inolvidable. Aporta una forma nueva de tratar uno de los episodios más trágicos de nuestra historia.

Paula Ortiz

La guionista y directora de cine ha destacado este año por 'La virgen roja', donde narra la historia de la brillante joven Hildegart Rodríguez.

En mitad de tanto fuego

Alberto Conejero

Dos Bigotes

Esta es una fabulación del mejor amigo, de la posibilidad el amor, entre tantas guerras. Un viaje en la poética de los cuerpos y las sangres, y la pasión, en medio de la violencia. Y una frase de Aquiles :”¿Quieres morder mi talón?”.

Andreu Buenafuente

El humorista, presentador y productor, fundador de El Terrat, improvisa semanalmente con Berto Romero en el programa 'Nadie sabe nada, de la Cadena SER.

El acto de crear: una manera de ser

Rick Rubin

Traducción de Victoria Simó Perales

Diana Editorial

La explicación más sensible y provechosa sobre el apasionante mundo de la creatividad.

Alauda Ruiz de Azúa

La directora ha impactado con la serie ‘Querer’ (Movistar Plus+), que explora con profundidad y mucha tensión las violaciones dentro de la pareja.

La mala costumbre

Alana S. Portero

Seix Barral

Es actual y es atemporal. Es personal y es universal. Una joya llena de delicadeza y humanidad.

Marc Giró

El deslenguado y elegante 'showman' conduce el espacio de humor y entrevistas 'Late Xou con Marc Giró' en La 2 de RTVE.

Miedo y ropa en América

Cintra Wilson

Traducción de Carlos Aguilera

Superflua

Trabajé 20 años en la revista Marie Claire. En España es muy difícil hablar de moda desde las revistas de moda. Las tenazas de la publicidad hacen que sea un campo minado para la crítica y la elucubración, para hablar de lujo y de elegancia. Por eso me resultan tan satisfactorios los libros que publica Superflua: autobiografías de gente que ha trabajado en la moda y textos de periodistas internacionales que escriben de moda con ironía, humor y muchísimo conocimiento. Cintra Wilson me encanta y Miedo y ropa en América es despiporrante. Si te interesa la moda, te chiflará. Y si no, a pesar de que nos atañe a todos porque está en todas partes, también te gustará: es un retrato buenísimo de la sociedad norteamericana y de la nuestra. Lección de buen periodismo sobre una sociedad de marcianos geniales.