viernes, 22 de agosto de 2025

El lado oscuro del estoicismo

 No sentir, no parar, no dudar: así es el lado oscuro del estoicismo, en Abc de Madrid, por Carmen Burné, 22/08/2025:

Del autocontrol a la autoexplotación, el estoicismo moderno se convierte en el escaparate del rendimiento, el narcisismo y el sufrimiento performativo.

Despiértate a las cinco de la mañana, lávate la cara con hielo, haz cien abdominales, no reacciones a lo malo, y júntate solo con quien pueda beneficiarte. La filosofía ha ocupado un lugar importante en el imaginario colectivo en los últimos años, impulsada por la aparición de creadores de contenido en internet. En este contexto, el estoicismo es la comida rápida del 'lifestyle' en redes sociales, donde todos parecen tener un objetivo común: exponer su mejor lado, la mejor conducta, y los mejores hábitos. Esta ansia por la perfección, de todas formas, no es nueva.

Las 'Meditaciones' de Marco Aurelio se han convertido en los nuevos Diez Mandamientos, con más de 50 ediciones de distinta casas editoriales; uno de los libros más leídos de la historia. Pero el fenómeno no se detiene en lo clásico: 'Cómo ser un estoico' de Massimo Pigliucci; 'Lecciones de estoicismo' de John Sellars; 'El arte de vivir como un estoico' de David Fideler o 'El arte de la buena vida' de William B. Irvine son tan solo unos ejemplos de la epidemia que afecta a las librerías de España. Jorge Freire, filósofo, articulista y escritor, tiene claro qué sucede en la infección: «Uno, si se acerca a cualquier librería, diría que esto tiene un gran futuro, pero es un espejismo. Yo creo que ya está muriendo de éxito. La gente ya tiene un gran hartazgo de este tipo de libros».

El estoicismo es una escuela que se prolonga a lo largo de cinco siglos. Ahora, el estoicismo (o su gemelo moderno malvado) circula reducido a frases motivacionales y rutinas de alto rendimiento, sin una comprensión real de sus fundamentos éticos. Incluso en el ámbito empresarial tiene éxito: figuras como Elon Musk, Llados, Jordan B. Peterson o Jeff Bezos son a menudo citadas como ejemplos de supuestos estoicos, pero en realidad están muy alejados de la realidad de la filosofía: «Celebro que hablen de contención estoica, pero en la mayor parte de los casos, lo que estamos viendo no es estoicismo», dice Freire, y sin dudarlo, añade: «Eso explica que ahora tantos a 'gym bros' se les aparezca Séneca cuando están levantando pesas, porque su fascinación por los estoicos viene de su poco estoicismo».

Cómo ir del mito al método

Pedro Vivar, divulgador del pensamiento estoico y fundador de Programación Neuromotriz, lo resume así para ABC: «Estamos yéndonos de madre. No estamos usando la filosofía; la filosofía nos está utilizando a nosotros». Según él, muchas marcas se sirven del «efecto halo» para explotar al estoico como símbolo de éxito. En lugar de promover el autoconocimiento, el neoestoicismo refuerza estándares de conducta.

Vivar ofrece una perspectiva crítica desde dentro del fenómeno. Aunque la filosofía estoica sigue siendo parte de su forma de vida, su experiencia revela, en parte, qué es lo que sucede cuando se interpreta de forma performativa. Vivar describe cómo llegó a sentirse desconectado de sí mismo: «El estoicismo me había comido gran parte de mi personalidad. Me pasé tanto tiempo divulgando qué es lo que haría un estoico que terminé olvidando qué es lo que haría yo». Como solución, Vivar recurrió al estudio sistemático de otras tradiciones filosóficas, encontrando lo que llama «el camino del medio».

Pedro Vivar pone en cuestión uno de los mitos más extendidos: la supuesta frialdad emocional del estoico. Para él, la verdadera fortaleza reside en expresar las emociones desde la conciencia: «Una persona verdaderamente estoica es quien no teme expresar», y es que la emocionalidad no es lo opuesto a la razón, sino una condición inevitable de la experiencia humana. Jorge Freire insiste también en que para los estoicos clásicos hay una relación directa entre física y lógica: «eso quiere decir una cosa: y es que el cosmos está ordenado, y si tú quieres ser feliz, tienes que adecuarte a ese orden». Ante esto, Freire desmiente uno de los principales pilares de la filosofía estoica, estrechamente ligado a la cultura del esfuerzo que estos 'influencers' promueven en sus redes sociales. «No hay aspiracionismo en el estoicismo; es una filosofía determinista. Esto quiere decir que si tú naces peón, mueres peón, y si tú naces emperador, como Marco Aurelio, vas a ser emperador», sentencia Freire.

Para aprender acerca del verdadero estoicismo, Vivar propone su profundización crítica: «Apúntate a una Stoa». Esta propuesta es la que impulsa Kellys Rodríguez, fundadora de Stoa Madrid, un espacio donde el estoicismo se vive como una práctica grupal. Inspirada por la 'Stoa Poikile', Kellys reivindica el carácter público, abierto y dialógico del pensamiento estoico: para ella, el verdadero estoicismo se transmite desde la conversación viva, el acompañamiento y el compromiso ético con uno mismo y con los demás. «En la filosofía necesitas del otro», afirma Kellys.

Stoa Madrid es un «gimnasio estoico» en el que se ejercita «la comprensión intelectual, la compasión y la templanza ante los conflictos del día a día». Los participantes trabajan con fuentes originales y ejercicios semanales con los que buscan aplicar el estoicismo a situaciones concretas. Las sesiones son semanales y se definen como «entrenamientos grupales para cultivar un carácter fuerte y sereno». La idea de entrenamiento filosófico se traduce en un paralelismo con el cuerpo: así como los músculos deben ejercitarse para estar preparados para la acción, el carácter necesita entrenamiento regular para responder con virtud ante la adversidad.

Kellys alega que antes de acercarse al estoicismo no «sentía» igual. «Yo soy venezolana y emigré a España con un máster de una beca del Gobierno español, y mi objetivo siempre había sido volver a luchar por mi país, y de repente me encuentro con que no puedo volver. El estoicismo me ayudó a darle forma a todo eso que yo veía como una tragedia». Kellys insiste en que «aprender a sentir» es uno de los objetivos centrales del gimnasio. En lugar de suprimir emociones, se trata de examinar su origen, reinterpretarlas y actuar con libertad frente a ellas.

Como parte de las pautas del gimnasio estoico, Kellys relata una serie de prácticas que provocan inevitablemente una ceja levantada: duchas heladas en invierno, caminatas descalzas por la Gran Vía tras la marcha del Orgullo (entre cristales, con atención plena), ayunos de 24 horas (eso sí, con consulta médica), y dormir voluntariamente en el suelo «por si un día la vida me quita la cama». Estas acciones forman parte, según explica, de un entrenamiento deliberado del carácter. «Yo ya he dormido en el suelo. Así que si mañana me toca dormir en el suelo, ya sé que no pasa nada», explica Kellys.

Ante esto, la filósofa Irene Gómez-Olano, redactora de la revista 'Filosofía & Co', tiene una opinión clara: «Las rutinas que proponen no tienen nada que ver con el estoicismo. Plantean una idea de desconexión con el propio cuerpo y la propia mente que es todo lo contrario a cualquier filosofía». Lo que muchas veces se presenta como estoicismo en redes, roza más lo litúrgico que lo filosófico. «Hay un componente sectario», sostiene, «se crea una identidad a través del sufrimiento, de la pertenencia, de la promesa de redención personal. Eso no es filosofía, es culto». Jorge Freire tiene una tesis parecida: «Cansarse por sí mismo -y esto dicho por Séneca, y yo creo que cualquier persona razonable- no es bueno por sí mismo. Lo que hay detrás de esta ideología es, en el fondo, calvinismo: una mentalidad muy religiosa, una escatología evangélica muy clara que relaciona riqueza con salvación personal».

Entre el consuelo individual y el sufrimiento colectivo

Para ella, el verdadero «neoestoicismo» implica autoconocimiento profundo, aceptación de lo incontrolable y conexión con los demás. Alerta sobre una vieja trampa: la aparición de ideas filosóficas por parte del poder. «Cuando empresarios millonarios se autodenominan estoicos, lo hacen para justificar exigencias morales o económicas imposibles», afirma. El auge de este estoicismo responde, para Irene, a un malestar profundo que atraviesa a muchas personas: «Vivimos en una policrisis con una constante incertidumbre. Esto genera sufrimiento y una crisis de salud mental que hace que muchos busquen soluciones rápidas, y ahí entran los gurús del estoicismo, que venden soluciones individualistas, fáciles y rápidas que prometen el bienestar personal».

En medio de esta exposición continua, el estoicismo de Instagram y TikTok no invita a la reflexión ni a la transformación social, sino a la producción incesante de una imagen de fortaleza inquebrantable, incluso cuando detrás de ella hay ansiedad, miedo o agotamiento. «Estas soluciones no resuelven problemas estructurales reales como la falta de acceso a la vivienda, empleos mal remunerados o condiciones laborales precarias. Te puede dar herramientas para gestionar emociones, pero no es una píldora salvífica», dice Irene Gómez-Olano, y advierte que el problema no está solo en lo que se dice, sino en cómo se construye y a quién termina afectando: «Hay quienes viven de esto y se aprovechan de la vulnerabilidad de personas que lo están perdiendo todo para crear comunidades alrededor de esa desesperación». Jorge Freire identifica al estereotipo con claridad: chicos jóvenes, especialmente varones. «En Estados Unidos se ve muy claro por Jordan B. Peterson, pero es gente desesperanzada, con mucha dificultad para vislumbrar un futuro mejor, pero en concreto chicos, porque este estoicismo está muy vinculado con el culto al cuerpo».

Para la psicóloga y filósofa Magdalena Reyes, identificar a estas personas no siempre es sencillo debido a la propia promesa de la ayuda: «Si alguien debe pagar a otra persona para ser estoico, ya estamos frente a una manipulación», dice. Magdalena es coatura de 'Estoicismo. Diario esencial', manuscrito que se describe como la «perfecta iniciación para aquel que quiere informarse sobre el estoicismo». El estoicismo se ha convertido en su pilar fundamental, aunque no conoce a mucha gente que sea verdaderamente estoica, porque lo ve casi imposible. «He aprendido con los años que la realidad es más causal que casual», relata, pero al instante, con más seriedad, cita a Spinoza: «Vivimos en el único mundo posible».

Ante esto, Magdalena lo tiene claro. Si hay una disciplina que sea verdaderamente estoica es la de «aceptar que todo ocurre como debe ocurrir», pero revisitando las famosas rutinas, hace un inciso y deja claro que «el sufrimiento no es algo que debamos buscar», y remata poniendo un ejemplo histórico; los estoicos no defendían ir en contra de la naturaleza humana, pues esta tiende al placer y evita el displacer. Coincidiendo con Gómez-Olano, Magdalena Reyes encuentra un pico de narcisismo en el neoestoicismo, y encuentra claros los motivos: «Vivimos en una cultura guiada por el exceso de positividad y un individualismo exacerbado. El estoicismo tiene un componente individual, pero también un sentido comunitario». La «positivad vacía», añade, no es solo falsa, «sino peligrosa».

A este panorama se suma, según Irene Gómez-Olano, un factor estructural que facilita la proliferación de discursos simplistas y fórmulas mágicas: la inaccesibilidad del pensamiento crítico y de la filosofía para gran parte de la población. «Son inaccesibles para grandes sectores poblacionales. Cuando alguien no está bien, lo ideal sería ir a terapia, leer ciertos libros, tratar de cambiar de trabajo... pero no está en manos de todos», explica.

«La positivad vacía no es solo falsa, sino peligrosa», Magdalena Reyes, Filósofa y psicóloga

Magdalena insiste en que si no hay un compromiso real con la reflexión y la razón, el estoicismo se convierte en un disfraz para modas pasajeras, o en una herramienta de marketing vacía. «No basta con repetir frases o hacer rutinas. La verdadera transformación requiere esfuerzo intelectual y ético», afirma. Para ella, solo desde esa base sólida se puede evitar que el estoicismo se diluya en un producto comercial y recupere su poder como filosofía práctica.

El estoicismo de las redes sociales, lejos de ser un refugio para el pensamiento crítico y la humildad, se ha convertido en una suerte de vitrina donde el dolor y la fortaleza se venden como etiquetas para destacar en un mundo saturado de imágenes. Y uno empieza a preguntarse si este estoicismo, con su catálogo de pequeñas privaciones, no es más bien una forma sofisticada de dejar de serlo. Frente a esto, Magdalena Reyes expone la cura como causa: el 'sine qua non' del estoicismo es la razón, y es con esta con la que se puede combatir al neoestoicismo, aunque de primeras parezca no dejarse domesticar tan fácilmente.

Calar a las personas según Jung

  [Transcrito de YouTube sobre Jung]:

¿Alguna vez te has detenido a reflexionar verdaderamente sobre lo poco que sabemos de las personas que están justo frente a nosotros? Cada día nos cruzamos con individuos que parecen cálidos amables incluso perfectos, pero las apariencias pueden ser hermosamente engañosas: detrás de una sonrisa radiante puede ocultarse una tempestad de inseguridad, detrás de palabras confiadas una frágil autoestima tiembla silenciosamente en un mundo obsesionado con la imagen, donde la superficie a menudo importa más que la esencia. Las máscaras que usa la gente pueden fácilmente opacar la verdad de quienes realmente son.

Pero aquí está la buena noticia: no necesitas ser psicólogo para ver a través de la ilusión. Existen dos aspectos sutiles pero poderosos que revelan el verdadero carácter de una persona. Pequeñas grietas por las cuales su yo auténtico brilla a menudo cuando menos lo esperan. No son acciones complejas o místicas, son gestos ordinarios, momentos cotidianos; pero, si observas con atención, pueden revelarlo todo. Imagina tener la habilidad de ver más allá de las palabras, de leer el lenguaje silencioso del alma, de detectar autenticidad, no en lo que alguien dice, sino en cómo esa persona existe. Una vez que reconoces estos dos indicadores clave, nunca más verás a las personas de la misma forma y quizás comiences a verte a ti mismo con más claridad.

Carl Jung dijo una vez: "El encuentro de dos personalidades es como el contacto de dos sustancias químicas: si hay reacción, ambas se transforman; pero ¿cómo reacciona alguien cuando la otra persona no tiene valor, influencia o beneficio alguno para ella? Es ahí donde su verdadera esencia se revela. Observa cómo alguien trata a un camarero, a un limpiador, a un extraño, pidiendo indicaciones, o a alguien que cometió un pequeño error. Una persona empática no hace distinción: su amabilidad no es performativa, forma parte de quien es; por otro lado, quien mira de arriba abajo a quienes están en posiciones menos poderosas, generalmente lleva inseguridades ocultas enmascaradas por una necesidad de sentirse superior. Verás, la arrogancia ante los indefensos no es solo un mal comportamiento, es una herida psicológica disfrazada. Revela una relación no resuelta consigo mismo, una necesidad distorsionada de dominar, por miedo a ser insignificante. Esos momentos pequeños fácilmente ignorados son ventanas a la madurez emocional de alguien. Observa con atención: agradecen al barista, son pacientes con la recepcionista, o actúan como si estuvieran por encima de los demás. Los psicólogos concuerdan: estos comportamientos dicen más que grandes gestos dramáticos, porque en los momentos en que no hay nada que ganar lo que queda es quién la persona realmente es, y, al observar a los demás, pregúntate a ti mismo: "¿Cómo trato a las personas que no tienen nada que ofrecerme? ¿Paso de largo, o me detengo el tiempo suficiente para conectar, aunque sea con una sonrisa?

La autenticidad no es ruidosa, vive en las elecciones silenciosas. Una promesa es más que una frase, es un contrato del alma. Cuando alguien da su palabra, no solo está asumiendo un compromiso contigo, está declarando cuánto valora la verdad, la confianza y la integridad. Hasta la promesa más pequeña importa, ya sea llegar a tiempo de devolver una llamada o de cumplir un compromiso hecho al pasar; todo cuenta, porque el carácter no se construye en grandes decisiones, sino en las pequeñas.

Jung creía que tú eres lo que haces, no lo que dices que vas a hacer. Una persona que cumple su palabra incluso cuando es inconveniente te está mostrando su brújula interna, sus acciones se alinean con sus valores y esa alineación es rara y preciosa. Cuando alguien rompe una promesa, la forma en que lo maneja es igualmente importante: asume la responsabilidad, ofrece una explicación honesta o culpa a los demás, minimiza el daño y sigue como si nada hubiera pasado... Brown, conocida por su trabajo sobre vulnerabilidad y coraje, nos recuerda que asumir una promesa rota con sinceridad es señal de madurez emocional y es eso lo que debes buscar, no perfección, sino integridad. Observa los patrones: esa persona promete demasiado, suele no cumplir, o cumple de forma silenciosa, consistente, sin necesitar aplausos, porque quien cumple su palabra incluso en las pequeñas cosas probablemente será confiable, cuando realmente importa. Y nuevamente mira hacia adentro: estás honrando las promesas que haces a los demás y a ti mismo; eres consistente con tus propios objetivos, con tus compromisos internos.

Cumplir promesas no es solo relaciones: es sobre respeto propio. Estos dos signos, la forma en que alguien trata a quien no puede retribuir y cómo maneja las promesas son como espejos que reflejan el alma. Entonces, la próxima vez que conozcas a alguien nuevo, no te pierdas en el encanto o el carisma, observa cómo la persona se comporta cuando el mundo no está mirando: es ahí donde la verdad se esconde, y, al hacerlo, recuerda esto: la autenticidad no es algo para encontrar en los demás, sino para ser cultivado en uno mismo.

No estamos aquí solo para crecer; estamos aquí para transformarnos. Pero, antes de terminar, necesito contarte un secreto. A veces, hasta el más auténtico de los rostros esconde algo inimaginable, y quizás mientras lees este texto, alguien esté observando cada una de tus elecciones, no para juzgar, sino para decidir si mereces conocer la verdad más aterradora de todas, ya que, al final, nadie conoce realmente a nadie, ni siquiera tú a ti mismo.

Otro dossier sobre lectura y lecturas juveniles e infantiles

Dossier 

I

 ¿Qué hace que un niño quiera leer por sí mismo?, en El País por Jorge Marzo Arauzo, Madrid - 22 AGO 2025:

Inculcar el hábito de lectura en un hijo radica en forjar momentos para ello, elegir las temáticas que más le gusten, evitar presiones y castigos para que cojan un libro y ser modelo lector. Qué hace que un niño quiera leer por sí mismo. Los niños tienen que ver a sus padres leer y ser un ejemplo positivo.

Llega la hora de acostarse, y con ello una serie de rutinas familiares. Entre ellas, lavarse los dientes, recoger la habitación y, al final, sentarse en la cama para leerle al niño, como una situación de placer y para fortalecer la relación paternofilial a través de la lectura. “Es importante que la lectura esté presente de una manera divertida y placentera”, explica la psicóloga perinatal infantojuvenil María Fernández Gómez, que distingue entre leer en compañía, con apoyo y cariño por parte de la familia, y hacerlo por la presión o la obligatoriedad que pueda venir desde ese círculo o desde el entorno escolar. “Si es desde el primer caso, todo el hábito lector tiene múltiples beneficios, no solo cognitivos, sino también de concentración, memoria, atención y, sobre todo, creatividad e imaginación, que son tan importantes para el desarrollo intelectual”, sostiene Fernández.

El vínculo afectivo entre un niño y la lectura se puede formar desde que son bebés, según la psicóloga: “Hay editoriales que trabajan muy bien los cuentos infantiles, interactivos con música o diferentes pestañas. Mi recomendación siempre es que se empiece cuanto antes, pero que se empiece desde ahí”. Hay niños que incluso anteponen un libro a un muñeco o un juguete: “Es una herramienta educativa en general. Dependiendo de los libros, se pueden vincular de una manera más efectiva”, comenta por su parte Natalia García, psicóloga sanitaria y coordinadora del centro psicológico para niños y jóvenes Psikids.

Los niños comienzan a mostrar interés por libros con letras alrededor de los 2 o 3 años: “Empecé a leer a mi hijo cuando empezó a mirar los libritos con dibujos, con letras y pasó a Infantil”, explica José María López, padre de un niño de 6 años. A su hijo le gustan los libros de aventuras, como Geronimo Stilton, y los cómics, como Tintín o Astérix, y también libros de misterio con viñetas. “Cultivamos el interés por la lectura como un momento especial en la familia de conexión, y siempre centrados en los gustos que los niños puedan tener. Si a un niño le apasionan los animales desde muy pequeño, vamos a intentar que tenga muchos libros de animales, por ejemplo”, recomienda Fernández.

A la hora de inculcar un hábito por la lectura, los niños aprenden mucho a través de ver a sus padres disfrutar de los libros. “Necesitamos que los niños vean a sus padres leer y ser un ejemplo positivo, porque ellos aprenden mucho observando. Si ven que tú disfrutas leyendo, lo más probable es que ellos también quieran hacerlo. Y si además les compartes tu entusiasmo con lo que estás leyendo, con el autor que te apasiona, te lo llevas a una feria del libro, pues desde ahí toda esa pasión se va transmitiendo”, analiza Fernández. “Aunque no fui lectora cuando era niña, ahora sí leo por placer. Creo que en los hijos sí que influye el ejemplo de verte leer, ya que somos un espejo en el que se reflejan”, coincide Erika Barrera, una madre de 46 años cuya hija lee habitualmente libros de adolescente. “Yo leo delante de mis hijos y noto que, cuando me ven hacerlo, les gusta. Y a mí también que ellos vayan leyendo, no mucho, pero algo leen”, comenta otra madre, Carmen Esther Gómez.

Pero también puede suceder que los niños rechacen la lectura por no parecerles una situación agradable: “Las señales que indican que podemos estar presionando demasiado a la hora de inculcar el hábito de leer es que ese momento sea de tensión, y que veamos que el niño se distrae, se dispersa y nunca tenga la intención de coger ese libro. Lo más importante es que la lectura se produzca sin presiones ni castigos”, señala Fernández. “Cuando los niños son reticentes, hay muchas cosas que se pueden hacer. Una de ellas, aunque nos parezca que ya es mayor para leer libros con letras grandes o dibujos, es mejor que inicien por eso. Aunque evolutivamente deberían estar leyendo otro tipo de libros, lo importante es que se enganchen. Si tú pones a un niño que te haya rechazado la lectura, por mucho que tenga 9 o 10 años, un libro lleno de letras va a ser mucho más difícil que lea o que se motive para leer”, recomienda García.

Respecto al desarrollo del aprendizaje de la lectura se pueden distinguir con claridad a los niños de alrededor de 8 años que llevan leyendo toda su vida respecto a aquellos que no, apunta esta experta: “A nivel cognitivo, tienen una mejor expresión y comprensión, en general lingüística y de comunicación, cuando son niños lectores. En la segunda fase de Primaria, que es cuando deben adquirir un lenguaje más amplio, tienen que ser capaces también de empezar el tema de ortografía, y les ayuda mucho el tener un hábito de lectura. Y a nivel emocional, hay niños, aunque cada vez menos porque están más vinculados con las tecnologías en cuanto a ocio, a los que les sirve también un poco de evasión, en el sentido de que son capaces de abstraerse en la lectura”.

Con el niño en la cama, el progenitor se sienta al borde y le pregunta qué libro quiere: “El de siempre”, puede ser una respuesta habitual. ¿Por qué hay niños que piden leer una y otra vez la misma historia? “Hay una etapa evolutiva en la que los niños repiten en general siempre. Juegan a lo mismo, ven la misma película o quieren el mismo cuento. Es una etapa en la que se adhieren de una manera más rígida a algo que les gusta y no tienen alternativas para el cambio. Al aprender vocabulario, o libros con contenido emocional, este proceso no se da. Se puede estimular al niño para que elija otros cuentos similares, de la misma colección o tipo”, recomienda García. Por su parte, Fernández considera que este mecanismo les aporta seguridad: “Cuando ellos cogen el libro y ya saben lo que viene después y pueden entretenerse en descubrir otros detalles, y sobre todo pueden incluso memorizar o recordar las palabras que vienen luego, para ellos es un juego muy divertido y les devuelve mucha seguridad”.

Comentarios

Lola PEREIRA 

No hace falta ver leer al padre y la madre. Lo que hace falta es que estos sepan la importancia de la lectura. Mi padre y mi madre eran trabajadores con los estudios mínimos, de familias muy, muy humildes y no leían más que el periódico y la revista Semana los fines de semana. No me leían cuentos, pero todas las semanas mi padre me traía algún tebeo. Todas. Y cuentos. Muchos cuentos. Yo sola seguí leyendo y la lectura se convirtió en mi mayor adicción, que continúa a día de hoy. Con mis hermanas no hubo la misma respuesta. Los tebeos no les interesaban y preferían el Semana y alguna fotonovela. En sus casas jamás hubo libros. Por eso no se puede responsabilizar a padres y madres de los hábitos de lectura de sus hijos e hijas. Habrá gente que lo único que quiera es que se termine el día para descansar y coger fuerza para el día siguiente. Sí es importante que sepan de su importancia y de la existencia de bibliotecas públicas donde se puede una leer el mundo.

Rafael Pareja 

Excelente comentario, Lola. Yo también soy un gran lector, no imagino la vida sin libros, y provengo de un hogar donde los libros eran, como mucho, objetos de adorno. Tengo una hija pequeña y, por ahora, no muestra mucho interés por la lectura, pese a que me ve leer a todas horas... o quizá por eso. En fin, que cada cuál encuentre sus propias vías a la felicidad, mientras sean sanas. Un saludo.

II

Ocho lectores de entre 8 y 17 años recomiendan sus libros favoritos para disfrutar leyendo este verano, en El País, por Adrián Cordellat, Madrid - 31 JUL 2025:

En esta selección no faltan referentes del mundo de la literatura infantil y juvenil como Ana Alcolea, fenómenos editoriales como ‘Invisible’ de Eloy Moreno; o el último título del superventas de Joël Dicker

Con esta selección, niños y adolescentes se quedarán enganchados en unas sagas que aseguran las horas de lectura y entretenimiento veraniego.

No hay mejores divulgadores de libros que quienes los leen y los disfrutan. Por eso desde Mamas & Papas hemos pedido a ocho niños, niñas y adolescentes de entre 8 y 17 años que recomienden a otros lectores de su edad libros para leer a lo largo de estas vacaciones de verano: aquellos que más les han emocionado, gustado, impactado y atrapado en los últimos meses. El resultado, 16 títulos. Pero teniendo en cuenta que muchos de ellos, como La Ciudad sin nombre, Los cazamisterios o Dune son sagas, las horas de lectura y entretenimiento veraniego están más que garantizadas.

En esta selección tampoco faltan autoras referentes del mundo de la literatura infantil y juvenil como Ana Alcolea, recomendada hasta en tres ocasiones, fenómenos editoriales como Invisible de Eloy Moreno; o el último título del superventas de la novela negra Joël Dicker, La muy catastrófica visita al zoo, una apuesta crossover destinada a lectores de entre 7 y 120 años de edad.

Espido Freire, escritora: “Hay un empeño claro de los adultos para que los niños lean y eso, poco a poco, da sus frutos”

Por Leo Cordellat Oliver. 8 años.

'La ciudad sin nombre', de Faith Erin Hicks. Astiberri.

Me leí los tres libros de la saga en tres días. Es una novela gráfica de dos niños muy distintos, de diferentes clases sociales, que aunque empiezan con mal pie, se acaban uniendo para evitar que haya una guerra por el control de la ciudad y acaban siendo grandes amigos. Me ha encantado porque hay muchas intrigas, los personajes viven muchas aventuras, y siempre estás deseando saber que va a pasar después.

'Los cazamisterios', de Patricia García-Rojo. Alfaguara.

Esta serie está protagonizada por tres hermanos y un perro que habla. Sus padres desaparecieron en una expedición y a los niños les van pasando aventuras de misterio en cada libro, que tienen que resolver mientras van en la búsqueda de sus padres. Hay ocho libros ya y uno interactivo con juegos. Me gustan mucho estos libros porque a mí me encanta resolver misterios. Además, los personajes son muy graciosos y me lo paso muy bien con ellos.

Por Luna Dorado Cámara. 8 años.

'Supersorda‘, de Cece Bell. Maeva Young. 

Esta es una novela gráfica de una niña (la protagonista en realidad es una coneja) que pierde el oído a causa de una meningitis. Recomiendo este libro porque la protagonista es muy curiosa y divertida y va sumando muchas amigas a su vida. Las ilustraciones de la coneja son muy simpáticas. Además, me parece un libro muy interesante para saber cómo viven las personas sordas.

'El club de las canguro'. Varias autoras. Maeva Young. 

Esta colección de libros —ya se han publicado 14 entregas— va de un grupo de niñas que hacen trabajos de canguro. Me gusta porque las chicas viven muchas aventuras y, aunque son amigas, a veces tienen conflictos que tienen que resolver. Mis dos personajes favoritos son Kristi y Claudia, que son la presidenta y la vicepresidenta del club. Creo que esta colección es una buena experiencia lectora.

Por Olivia Martos Ochoa. 9 años.

'Cuatro hermanas: Enid', de Malika Ferdjoukh. Blackie Books.

Recomiendo este libro porque me gusta cómo expresa las relaciones familiares y las diferencias entre hermanas. Enid, con su perfecta imaginación; Orthense, que se está convirtiendo en adolescente; Betina, a la que lo que más le importa en el mundo es estar guapa; Genevieve, que además de guapa es inteligente; y Charlie, con su paciencia.

'Una loba para un hechizo‘, de Karah Sutton. Errata Naturae.

Me ha gustado mucho este libro porque los personajes son diferentes, pero muy interesantes: una loba valiente, una niña rebelde y curiosa y una bruja gruñona, pero buena. También me gusta cómo se relacionan estos personajes y las aventuras que viven juntos.

Por Mara Cordellat Oliver. 11 años.

'Esmeralda’, de Ana Alcolea. Anaya.

Si te gustan las novelas de misterio, este es el libro indicado. Entre las calles del pequeño pueblo en el que está de vacaciones, Esmeralda irá descubriendo cosas de su pasado que no recordaba. Me encantó este libro porque está muy bien escrito, los personajes te enganchan mucho y no puedes parar de leer intentando descubrir qué es eso que todos parecen saber menos la protagonista.

'Silencio‘, de Fernando Llor y Nil López. Inuk.

'Silencio' mezcla novela gráfica con narración. Trata sobre el acoso escolar y cualquiera se puede sentir identificado con lo que cuentan. Me gusta de este libro que se puede leer por ambos lados. Un lado está contado por la niña que sufre acoso y el otro por la acosadora, lo que te permite entender el comportamiento y cómo experimenta cada una la situación que están viviendo.

Por Jorge Martos Ochoa. 11 años.

'La muy catastrófica visita al zoo‘, de Joël Dicker. Alfaguara.

Este maravilloso libro trata sobre una niña que va a un colegio para niños «especiales», es decir, con algún que otro problema, y que va contando a sus padres todo lo que le pasó, desde cuando inundaron su colegio hasta la visita al zoo. Me pareció un libro muy divertido, ya que quien narra la historia es la niña y siempre incluye cosas muy graciosas. Los personajes son todos muy simpáticos, así que me he divertido mucho leyéndolo. Además, enseña que no hay que meterse con las personas, por muy diferentes que sean.

'Percy Jackson y los dioses del Olimpo: El ladrón del Rayo‘, de Rick Riordan. Salamandra.

Este libro va sobre un niño (Percy Jackson), que no conoce a su padre y vive con su madre. Un día, en una excursión, es atacado por su profesora, que se había convertido en arpía y descubre que... ¡es un semidiós! Entonces se va a un campamento de verano para semidioses, donde a él y a sus dos amigos les encomiendan la peligrosa misión de recuperar el rayo robado de Zeus. Creo que este es un libro muy original por diversos motivos: por ejemplo, que los dioses griegos convivan con la gente de Nueva York, que haya un campamento de verano para semidioses, o que objetos cotidianos se conviertan en armas mágicas. Los personajes son tan divertidos como entrañables, ya que por muchos monstruos que maten, o por muy poderosos que sean, siguen siendo unos niños.

Por Aitana Madero Sanz. 13 años.

'Invisible‘, de Eloy Moreno. Nube de tinta.

Recomendaría este libro porque cuenta una historia —la de un joven y sus problemas con el acoso escolar— que, lamentablemente, muchos adolescentes viven hoy en día. Creo que muchas personas de mi edad se pueden sentir identificadas con las situaciones y los sentimientos que se describen en las páginas de esta novela.

'Heartstopper‘, de Alice Oseman. CrossBooks.

Quiero recomendar esta novela gráfica porque me parece que toca muchos temas importantes sobre la adolescencia: desde el descubrimiento de nuestra orientación sexual, hasta los problemas en una relación, pasando por los problemas con nuestros amigos o las inseguridades que nos causa nuestro físico. Además, si te engancha el primer tomo, hay cuatro entregas más de la misma saga y la serie también está disponible en Netflix.

Por Gael Migallón Petriliggieri. 13 años.

'Titanic 2020‘, de Colin Bateman. Siruela.

Titanic 2020 es interesante porque cuenta la vida de un adolescente de 13 años, Jimmy Armstrong, que se cuela en un crucero que apenas está iniciando su primera travesía mientras se desencadena una catástrofe mundial. Lo recomendaría porque la trama está muy bien hecha y también porque hay un montón aventuras que te enganchan mucho. Yo, de hecho, me he leído el libro varias veces.

'Dune‘, de Frank Herbert. DEBOLSILLO.

Esta novela cuenta la historia de un joven adulto, y de cómo su Casa consigue un planeta (Arrakis) que todos los reinos quieren por su riqueza en una especie llamada melange, que es lo más codiciado en el universo. A pesar de las difíciles condiciones del planeta, y de la presencia de los Fremen (pueblo originario de Dune), todas las grandes Casas desean tenerlo en su poder. Recomiendo este libro porque, aunque sea largo –casi 800 páginas el primer volumen–, es muy emocionante.

Por Natalia Hernández Martín. 17 años.

'La noche más oscura‘, de Ana Alcolea. Anaya. 

Recomiendo este libro porque trata temas importantes de una forma muy natural. Me gustó especialmente porque está narrado desde el punto de vista de una chica joven, con la que es fácil identificarse. Además, esta historia ocurre durante un viaje de vacaciones, lo que nos da muchas vibras veraniegas, haciéndola una lectura perfecta para este verano.

'Donde aprenden a volar las gaviotas‘, de Ana Alcolea. Anaya.

Este libro también trata de unas vacaciones de verano y me pareció muy especial porque mezcla sentimientos con recuerdos. Fue una lectura que me hizo pensar en lo importante que es conocer nuestras raíces. A pesar de no estar cargado de acción, la historia te toca y llega al corazón. Para mí los libros de Ana Alcolea siempre son un acierto.

El Ozempic reduce el riesgo de cáncer en personas obesas

 Los fármacos antiobesidad podrían reducir el riesgo de desarrollar cáncer en personas obesas, en El País, por Enrique Alpañés 21 AGO 2025:

Un macroestudio asocia su uso con una reducción para 13 tipos de cáncer y un ligero aumento en el de riñón.

El uso de agonistas del GLP1 se asocia con una reducción del riesgo general de cáncer. Es lo que se concluye de un estudio que publica este miércoles la revista científica Jama Oncology. El estudio, realizado con los datos de más de 86.000 adultos obesos o con sobrepeso durante 10 años, comparó las historias clínicas de pacientes que hubieran estado tomando estos fármacos antiobesidad (conocidos por sus nombres comerciales como Ozempic o Wegovy) con pacientes que no se hubieran sometido a su tratamiento. Las tasas de incidencia de los 14 tipos de cáncer estudiados fueron de 13,6 frente a 16,4 respectivamente, lo que indica un riesgo global de cáncer significativamente menor entre las personas que tomaban GLP-1. Esto fue especialmente evidente en los cánceres de endometrio, ovario y meningioma.

El estudio es importante, pero hasta cierto punto esperable. Demuestra con datos estadísticos algo que se podía inferir con un simple causa-efecto. Los agonistas del GLP-1 suponen pérdidas de peso de hasta el 20% en 72 semanas. Por otro lado, la obesidad es un factor de riesgo para, al menos, 13 tipos de cáncer (el presente estudio analizó todos estos más el cáncer de pulmón). Un estudio liderado por Hospital del Mar concluía que la obesidad multiplica por 12 el riesgo de sufrir un cáncer en mujeres, duplicando el riesgo en hombres. El efecto que podría tener Ozempic y otros fármacos similares no es, por lo tanto, sorprendente. Reduce la obesidad y con ella el riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer.

Sin embargo, no todas son buenas noticias. El uso de estos medicamentos puede estar asociado con un mayor riesgo de cáncer de riñón, asegura el estudio, aunque lo califica como “insignificante”. “Esto pone de relieve la necesidad de un seguimiento a más largo plazo para aclarar los mecanismos subyacentes y las implicaciones clínicas de estos hallazgos”, explican los autores, de la Universidad de Indiana. Otra sorpresa fue ver una reducción en las tasas de cáncer de pulmón. No fue significativa (1,6 cada mil personas entre usuarios frente a 2.03 para no usuarios), pero podría apuntar al papel que pueden tener estos fármacos en la gestión de las adicciones, pues muchos usuarios han dejado no solo de comer usándolos, sino de fumar.

El estudio es relevante por la cantidad y la calidad de sus datos. Todos los pacientes estudiados eran elegibles para recibir el tratamiento con agonistas del GLP1, así que tenían tasas similares de obesidad. No tenían antecedentes de cáncer, su edad media era de 52 años y el 68% eran mujeres. Los autores celebran los datos conseguidos en este estudio epidemiológico, pero advierten de que se necesita investigar, a nivel médico, la relación entre el cáncer y estos fármacos.

Los científicos siguen descubriendo nuevas formas de actuar de los GLP-1. Diseñados originalmente para regular la producción de insulina, más tarde surgieron como potentes supresores del apetito. Distintos estudios han apuntado también a que tienen un papel crucial en el control de adicciones. Un reciente ensayo ha demostrado que detienen la acumulación de grasa y la fibrosis hepática. También reducen la inflamación, y esto podría explicar los resultados de este nuevo estudio. La inflamación podría ser un factor determinante en los cánceres relacionados con la obesidad.

La obesidad ya afecta a más de mil millones de personas, según cifras de la Organización Mundial de la Salud. Un estudio publicado el año pasado en The Lancet revelaba que el exceso de peso es la forma más común de malnutrición en la mayoría de países: los casos en niños se han cuadruplicado en tres décadas y en los adultos, casi se han triplicado.

miércoles, 20 de agosto de 2025

Seducir a lo Maquiavelo

 Transcrito de YouTube:

 Maquiavelo documentó exactamente nueve debilidades femeninas que puedes explotar para tener a cualquier mujer comiendo de tu mano mientras la mayoría de hombres ruegan por atención, como perros hambrientos. Los que conocen estos secretos las tienen rogándoles a ellos. Son debilidades tan profundas que están grabadas en su ADN, y cuando las explotas correctamente, ellas no pueden resistirse aunque quisieran.

La primera debilidad la ves todos los días, pero no sabes cómo usarla. La novena es tan poderosa que puede hacer que una mujer deje todo por ti en menos de 30 días. Y la más peligrosa, bueno, esa te la voy a revelar al final, porque literalmente puede cambiar tu vida para siempre. 

¿Te has preguntado por qué una mujer puede pasar horas perfeccionando una foto para Instagram? La respuesta está en la primera debilidad que Maquiavelo identificó: su adicción desesperada a la validación externa. Y aquí es donde la mayoría de hombres cometen el error más grande de sus vidas. Verás. las mujeres están biológicamente programadas para buscar aprobación constante. Cada like, cada comentario, cada halago activa los mismos centros de placer en su cerebro que una droga. Es, literalmente, una adicción química. Y, cuando entiendes esto, tienes el poder de controlar su suministro.

La trampa en la que caen el 95% de los hombres es darles validación gratis, como si fuera agua del grifo. Le das like a todas sus fotos, le dices que se ve hermosa todos los días, la llenas de halagos esperando que te corresponda. Pero ahí es donde te jodiste completamente. Cuando le das validación constante, su cerebro se acostumbra. Ya no necesita esforzarse por tu atención porque la tiene garantizada. Te conviertes en ese güey que siempre está ahí, predecible y aburrido. Y las mujeres no se enamoran de lo predecible, se enamoran de lo que no pueden controlar. Aquí viene la estrategia maquiavélica que va a cambiar tu juego para siempre. Conviértete en el dealer / distribuidor de su droga favorita, pero controla las dosis. Cuando ella publique una foto buscando validación no seas el primero en dar like. Déjala esperar. Cuando te cuente un logro, no la llenes de halagos inmediatamente. Dile algo como "Qué interesante" y cambia de tema.

Esto no es "ser ojete" [ser mala persona, cobarde o uno que actúa de mala fe, con intenciones de dañar o aprovecharse de los demás; en Colombia se diría ser rabón], es ser estratégico. Estás creando escasez de algo que ella necesita desesperadamente y cuando finalmente le das esa validación que tanto busca se convierte en oro puro para ella. Un simple "fue increíble de tu parte" va a valer más que 100 comentarios de otros güey. La clave está en el timing y la intensidad. Dale validación cuando realmente se la haya ganado, cuando haya hecho algo que genuinamente admires; pero hazlo de forma inesperada, cuando menos se lo espere. Así creas lo que los psicólogos llaman refuerzo intermitente. El mismo principio que hace adictivas las máquinas tragaperras

Mira si realmente quieres dominar este juego y descubrir las otras ocho debilidades que pueden hacer que cualquier mujer se obsesione contigo. Lo que viene después es aún más poderoso, y solo lo comparto con los que realmente están comprometidos a cambiar su vida amorosa.

Pero ¡cuidado! porque una vez que domines esta primera debilidad, ya no hay vuelta atrás. Las mujeres van a empezar a comportarse diferente contigo Van a buscar tu atención de formas que nunca imaginaste.

Y eso nos lleva a la segunda debilidad, una que es tan sutil, que la mayoría de hombres ni siquiera saben que existe. Pero cuando la dominas, literalmente puedes hacer que una mujer no pueda sacarte de su cabeza ni un solo segundo del día. Esa segunda debilidad que te prometí es tan letal que puede hacer que una mujer se quede despierta toda la noche pensando en ti, revisando su teléfono cada 5 minutos, esperando tu mensaje.

Se llama la incertidumbre, y es el arma psicológica más poderosa que tienes a tu disposición. Aquí está la verdad brutal que nadie te dice: la predictibilidad mata la pasión más rápido que una cubeta de agua fría. Cuando una mujer sabe exactamente qué esperar de ti, cuándo vas a responder, qué vas a decir, dónde la vas a llevar, su cerebro literalmente se apaga. La rutina es el enemigo mortal de la atracción. ¿Por qué crees que las mujeres se obsesionan con los hombres que las tratan mal? No es masoquismo, es biología pura. Su cerebro femenino está diseñado para sentirse atraído hacia lo impredecible, hacia lo que no puede controlar completamente. Es un instinto de supervivencia que viene desde las cavernas. El macho que no podía predecir era el más fuerte, el más valioso, el que podía protegerla mejor. La mayoría de hombres cometen el error de volverse demasiado disponibles demasiado rápido. Responden inmediatamente, planean citas predecibles, comparten todos los detalles de su vida. Creen que siendo un libro abierto van a generar confianza; pero lo único que generan es aburrimiento mortal.

Maquiavelo lo dijo perfectamente: "Es mejor ser temido que ser amado", pero lo ideal es ser impredecible. Y aquí es donde entra la estrategia que va a revolucionar tu juego completamente.

Primero rompe tus patrones de comunicación. Si normalmente respondes en 5 minutos, a veces responde en 2 horas, sin explicación. Siempre planea cenas románticas, de repente llévala a un lugar completamente inesperado. No se trata de ser cabrón, se trata de mantener su mente trabajando, adivinando, imaginando. Segundo: controla la información que compartes. No le cuentes todos los detalles de tu día: deja huecos en tu historia. Cuando te pregunte qué hiciste ayer, no digas: "Fui al trabajo después al gym, luego vi Netflix". Di algo como: "Tuve un día interesante" y cambia de tema. Esos espacios vacíos los va a llenar su imaginación, y, créeme, su imaginación trabajará a tu favor.

Tercero: usa el poder de la ausencia estratégica. Desaparece por periodos cortos sin avisar, no cada día, pero sí de forma impredecible. Cuando regreses no expliques dónde estuviste, solo di: "Hola, hermosa." Como si nada hubiera pasado. Esa incertidumbre sobre tu tiempo y tu atención la va a volver loca. La clave aquí es el balance: no puede ser completamente impredecible porque eso se convierte en caos.

Pero tampoco puede ser completamente predecible, porque eso se convierte en aburrimiento. Necesitas esa tensión constante entre "sé que me quiere" y "pero no sé qué va a hacer después". Cuando domines esta incertidumbre, algo mágico va a empezar a pasar. Ella va a empezar a perseguirte sutilmente, te va a mandar mensajes más seguido, va a iniciar más conversaciones, va a buscar excusas para verte. Su cerebro va a interpretar tu impredecibilidad como valor alto, y las mujeres siempre persiguen lo que perciben como valioso. Pero aquí viene algo aún más poderoso, algo que combina perfectamente con la incertidumbre. Es una habilidad que muy pocos hombres tienen, pero, cuando la desarrollas, literalmente puedes leer su alma, y hacer que se sienta completamente entendida y conectada contigo. Es lo que los maestros de la seducción llaman el espejo emocionalY, cuando lo combines con el miedo primario que todas las mujeres cargan en secreto, tendrás un poder de atracción absolutamente devastador. Ese poder devastador que te mencioné, se funda en dos debilidades que trabajan juntas como una bomba nuclear emocional.

El espejo emocional y su miedo más profundo, el miedo al reemplazo. Cuando las combinas de forma correcta, literalmente puedes hacer que una mujer sienta que eres la única persona en el mundo que realmente la entiende.

Empecemos con el espejo emocional, una técnica tan poderosa que los terapeutas cobran miles de pesos por enseñarla. Aquí está el secreto: cuando puedes nombrar exactamente lo que una mujer está sintiendo antes de que ella misma lo diga, activas una conexión neurológica que libera oxitocina directo a su torrente sanguíneo. Es como inyectarle confianza y atracción en vena. La mayoría de hombres, cuando ven a una mujer molesta, hacen una de dos pendejadas o la ignoran, esperando que se le pase, o inmediatamente tratan de arreglar el problema. Pero tú vas a hacer algo completamente diferente. Vas a convertirte en su espejo emocional perfecto. Cuando la veas callada o tensa, no le digas qué tienes como todos los demás. En lugar de eso observa su lenguaje corporal, su tono de voz, la tensión en su cara y después di algo como: "Te veo frustrada porque sientes que nadie está entendiendo lo que realmente necesitas." Boom. Su reacción va a ser inmediata. Exacto: cuando le describas exactamente lo que está sintiendo su cerebro piensa: "Este cabrón me ve, me entiende de verdad." Y esa sensación de ser vista y comprendida es más adictiva para una mujer que cualquier droga. Vas a ser el único hombre en su vida que realmente la conecta con sus emociones más profundas.

Pero aquí viene la parte más maquiavélica. Una vez que estableces esa conexión emocional profunda, vas a activar su miedo primario más poderoso, el terror absoluto al reemplazo. Toda mujer, sin excepción, carga este miedo en su ADN: la posibilidad de que otro hombre o mujer venga y le robe tu atención. Este miedo viene desde los tiempos primitivos, cuando las mujeres dependían completamente del hombre para sobrevivir. Si él las dejaba por otra, literalmente, se morían. Aunque ahora ya no sea cuestión de supervivencia física, ese instinto sigue grabado en su cerebro reptiliano, y cuando sabes cómo activarlo, sutilmente ella va a hacer todo lo posible para asegurarse de que nunca la dejes. La estrategia es simple, pero devastadora. Después de crear esa conexión emocional profunda, introduces elementos muy sutiles de competencia. No hables de otras mujeres directamente; eso es de amateur. En lugar de eso menciona casualmente que tienes planes con unos amigos, que tienes una reunión importante, que alguien te invitó a algo interesante. Cuando ella pregunte detalles, sé vago: "¡Ah! Nada importante, solo trabajo." Pero que tu lenguaje corporal y tu energía digan lo contrario. Esa incongruencia va a activar su sistema de alerta. Su cerebro va a empezar a llenar los espacios vacíos con sus propios miedos. ¿Con quién estará? ¿Habrá otras mujeres? ¿Me estará perdiendo interés? El poder real de esta técnica está en el timing.

Primero la haces sentir completamente vista y entendida con el espejo emocional; después, cuando está en su punto más vulnerable y conectada contigo, introduces la incertidumbre sobre tu disponibilidad. Es como darle la droga más pura que ha probado, y después sugerir que tal vez no siempre va a estar disponible.

Su reacción será inmediata. Va a empezar a textearte más, va a buscar más tiempo contigo. Va a hacer cosas para impresionarte que antes no hacía, no porque seas manipulativo, sino porque has activado sus instintos más profundos de asegurar lo que percibe como valioso. Hasta ahora hemos cubierto la adicción a la validación, el poder de la incertidumbre, los espejos emocionales y el miedo al reemplazo. Pero, si crees que esto es fuerte, espérate a lo que viene, porque las siguientes debilidades tocan algo aún más profundo, su necesidad desesperada de sentirse seguras con un hombre que tenga verdadera presencia masculina. Y, cuando domines esto, no solo vas a tener su atracción, vas a tener su respeto y su devoción completa. Llegamos al momento de la verdad: las debilidades que te voy a revelar ahora son tan profundas que tocan el núcleo mismo de lo que las mujeres buscan en un hombre. Son las armas que separan a los hombres comunes de los que tienen un poder magnético absolutamente irresistible.

La quinta debilidad es su necesidad desesperada de seguridad emocional. Pero aquí está el truco que el 99% de hombres no entiende. No buscan a alguien que las proteja del mundo exterior, buscan a alguien que las proteja de su propio caos emocional interno. Necesitan un hombre que sea su roca cuando ellas se convierten en huracán.

Cuando una mujer está en plena tormenta emocional, gritando, llorando, haciendo drama, tu reacción en esos primeros 30 segundos determina si te va a respetar para siempre o si te va a perder el respeto para siempre. La mayoría de hombres colapsan, se ponen nerviosos, empiezan a disculparse, tratan de calmarla con palabras desesperadas: error fatal. Aquí está lo que vas a hacer: en lugar de eso, te conviertes en la calma absoluta en medio de su tormenta. Bajas tu voz, relajas tu cuerpo, la miras directamente a los ojos y, con una presencia inquebrantable, le dices: "Entiendo que estás dolida. Estoy aquí". No más. Tu energía calmada va a ser como un imán que la tranquiliza instantáneamente. Esta contención emocional que demuestras activa algo primitivo en su cerebro.

Su instinto le dice: "Este hombre puede manejar mi peor versión sin romperse. Si puede con esto puede con cualquier cosa." Y esa sensación de seguridad con tu fortaleza emocional la hace adicta a tu presencia.

Pero aquí viene la sexta debilidad, y esta es devastadora: su sensibilidad extrema al estatus social. No hablo solo de dinero: hablo de esa aura de respeto que algunos hombres proyectan sin esfuerzo.

Esa presencia que hace que meseros, empleados, amigos, incluso extraños, inconscientemente te traten diferente. Las mujeres tienen radares superdesarrollados para detectar tu posición social Observan cómo te comportas en un restaurant, cómo hablas con el úber, cómo reaccionan otros hombres a tu presencia. Si detectan que tienes estatus bajo, su atracción se desploma. Si detectan status alto, su atracción se dispara. La clave aquí no es fingir que eres algo que no eres, es desarrollar verdadera presencia masculina.

Habla menos, pero con más peso. Camina con propósito. Nunca te disculpes por ocupar espacio. Cuando entres a un lugar hazlo como si fuera tuyo.Esa confianza silenciosa y esa presencia comandante van a hacer que ella se sienta orgullosa de estar contigo.

Y ahora viene la séptima debilidad, la más peligrosa de todas. ¿Cómo reaccionan cuando les devuelves sus propias palabras? Las mujeres dicen cosas todo el tiempo: "Odio las mentiras, La lealtad es lo más importante, No soporto que me ignoren..." Pero después actúan de forma inconsistente con sus propias declaraciones. Aquí está la estrategia que va a desarmarla completamente, y es guardar esas declaraciones en tu memoria.

Cuando ella actúe de forma contraria a lo que dijo con calma y sin agresión, regrésale sus propias palabras: "Tú me dijiste que la honestidad era lo más importante para ti. ¿Cómo encaja eso con lo que acabas de hacer?" Esa confrontación suave, pero directa, con sus propias contradicciones, va a crear una disonancia cognitiva que la va a dejar sin palabras.

Su cerebro va a entrar en pánico, porque se da cuenta de que estás prestando atención a un nivel que otros hombres no lo hacen. Y esa atención detallada a sus palabras y acciones la va a hacer sentir completamente expuesta y, paradójicamente, más atraída hacia ti.

Pero la octava debilidad es la que une todo: la escasez de verdadera energía masculina. Vivimos en una época donde la mayoría de hombres han perdido su esencia masculina. Son inseguros, buscan aprobación constante, no toman decisiones firmes. Cuando una mujer se encuentra con un hombre que genuinamente posee presencia masculina sólida es como encontrar agua en el desierto. Esta energía masculina no es agresividad ni dominancia tóxica. Es calma inquebrantable, esa capacidad de tomar decisiones sin dudar, esa presencia que dice: "Yo me hago cargo de esto sin necesidad de palabras." Cuando desarrollas esta presencia, las mujeres se sienten naturalmente atraídas porque activa su feminidad más profunda.

Y llegamos a la novena y última debilidad, la que puede hacer que una mujer deje todo por ti: tu autorrespeto inquebrantable.

Esto significa tener estándares no negociables, y la voluntad de caminar lejos de cualquier situación incluso de una mujer increíble si no respeta esos estándares. Cuando una mujer ve que tienes el poder de irte que no necesitas desesperadamente su aprobación o su presencia su respeto hacia ti se multiplica exponencialmente, porque se da cuenta de que estar contigo es un privilegio, no un derecho. Y esa realización la va a hacer valorarte de una forma que nunca has experimentado antes.

Estas son las nueve debilidades que Maquiavelo habría usado en el juego moderno del amor. Pero recuerda, con un gran poder viene una gran responsabilidad. Usa estas estrategias para crear conexiones auténticas y relaciones poderosas, no para lastimar o manipular. Porque, al final del día, el verdadero poder masculino consiste en elevarte tanto a ti como a la mujer que tienes a tu lado.

Ahí las tienes, nueve debilidades femeninas que Maquiavelo habría usado para dominar el juego moderno del amor, desde controlar su adicción a la validación hasta desarrollar un autorrespeto inquebrantable que las haga valorarte como el premio que realmente eres. Pero aquí está la verdad final. Estas no son manipulaciones baratas, son principios de atracción natural que funcionan porque respetan la psicología femenina más profunda. Cuando las aplicas con integridad, no solo consigues la mujer que quieres, te conviertes en el hombre que mereces ser.

La conciencia sometida a experimentación y Donald D. Hoffman

 Un equipo de la Universidad Politécnica de California ha iniciado un experimento fundado en el famoso de la doble rendija, en el cual la conciencia es un elemento más del experimento.

Sugiere que el Universo podría funcionar como un videojuego, es decir, se materializa (suponiendo que sepamos qué es la materia) solo cuando se observa, algo muy similar al comportamiento de los fotones.

La conciencia es esencial para la simulación. El conocido psicólogo cognitivo Donald D. Hoffman estima que la conciencia no tiene nada que ver con una creación del cerebro: este solo ve la realidad y se conecta a ella, como si fuera un ordenador que se conecta a Internet. Y lo que quiere decir es que la conciencia es algo que ya existe, es una red. La conciencia es universal, y solamente un cerebro inteligente puede conectarse a ella. El investigador estima que la conciencia podría persistir más allá de la existencia física.

El artículo al respecto de la Wikipedia desarrolla estas teorías y es interesante. Si queréis leerlo, en el enlace está.

Konrad Morgen, el justo dentro del crimen nazi

 El insólito policía y juez de las SS que perseguía a sus colegas criminales desde dentro del mismo sistema nazi, en El País, por Jacinto Antón, Barcelona - 20 AGO 2025 

Una biografía recupera la extraordinaria carrera de Konrad Morgen, que llevó a juicio a 200 camaradas corruptos, incluidos comandantes de campos de concentración, y hasta se atrevió a investigar a Eichmann.

Konrad Morgen, con cara de gris oficinista o empollón de instituto y que no resultaba de entrada intimidante ni embutido en su uniforme de las SS, no se parece físicamente en nada al correoso y recio detective de ficción Bernie Gunther, creado por la pluma del añorado escritor Philip Kerr, que también investigaba crímenes desde dentro del sistema policial del III Reich. Pero ese hombre de gafas de culo de botella y aire de anodino burócrata fue alguien real. Un juez y policía de las SS que vivió una vida peligrosísima actuando contra sus propios camaradas de la orden de la calavera en el filo de la navaja del perverso sistema judicial nazi y utilizando lo que quedaba de las leyes en el corrupto y amoral universo hitleriano para investigar y llevar ante los tribunales a la friolera de 200 miembros de la organización.

La lista de Morgen incluye altos cargos y hasta comandantes de campos de concentración, la crème de las SS, de los que arrestó personalmente a cinco, dos de los cuales fueron ejecutados. Actuó contra personajes tan letales, verdaderas serpientes pardas, como Oskar Dirlewanger, líder de la brigada de combatientes más brutal y degenerada de las SS; Karl-Otto Koch, comandante de Buchenwald (arrestó también a su esposa, la famosa Ilse Koch, célebre por su crueldad y lascivia); el coronel Hermann Fegelein, futuro cuñado de Hitler, o Amon Göth, comandante del campo de Kraków-Plaszów, encarnado por Ralph Fiennes en La lista de Schindler. Se atrevió incluso a poner bajo su lupa a Adolf Eichmann, el planificador de la Solución Final, y fue a Auschwitz a investigar corrupción y asesinatos (¡en Auschwitz!), enfrentándose a su exasperado comandante Rudolph Höss, que no conseguía entender el sentido de una investigación policial en medio del mayor crimen perpetrado en la historia de la humanidad.

Morgen (Fráncfort, 1909-1982) logró hacer justicia —al menos un poco de ella— dentro de un mundo en el que la justicia no parecía posible. Cómo lo logró, un poco a la manera de los Intocables con Capone, entrando de lado, es una de las historias más extraordinarias de la época del nazismo y la Segunda Guerra Mundial.

Una reciente biografía sobre Konrad Morgen, Hitler’s Crime Fighter (Biteback Publishing, 2024), del historiador británico David Lee, analiza la figura del insólito juez y policía de las SS y, sin esquivar los aspectos controvertidos de su carrera y su personalidad (que han predominado en otros juicios sobre el personaje), se decanta por un veredicto favorable, considerando que su papel de verdadera mosca cojonera de las SS, escondía una auténtica indignación moral ante el Holocausto e incluso un intento de, en la medida de sus posibilidades, poner palos en las ruedas de esa atrocidad.

Alabado por estudiosos como la historiadora Helen Fry, el libro indaga en la sorprendente trayectoria de Morgen, que sobrevivió milagrosamente a su peligrosa labor y a la Segunda Guerra Mundial, y asoma al lector a ese alucinante rosario de los 800 casos abiertos por mor de la tenacidad del juez y policía desde dentro de las SS contra sus propios miembros. Cuesta explicar cómo en el seno del III Reich, en un Estado eminentemente criminal, se podía investigar y procesar (y hasta condenar a muerte: Karl Koch fue fusilado) a elementos que eran parte del propio aparato represivo y asesino del régimen. Pero es que Morgen aprovechaba las rendijas legales que quedaban en la Alemania hitleriana, en la que se solapaban dos ordenaciones: la corriente, la habitual en todos los países civilizados, y las leyes nazis. Morgen no podía investigar y procesar a miembros de las SS por el genocidio que estaban perpetrando, pero sí, paradójicamente, por corrupción o por asesinatos ilegales (esto es, fuera de las órdenes emanadas de la cúpula del Reich, especialmente de Himmler y en última instancia de Hitler). Casi hace reír (la risa negra y sardónica de un Bernie Gunther) imaginar la cara que se le ponía a un oficial de las SS al que Morgen llamaba a declarar por un asesinato injustificado mientras estaba trabajando a destajo ¡en el campo de exterminio de Majdanek!, en el que se liquidó a 360.000 personas, una ratio de 250 al día durante cuatro años. Esa estupefacción es perceptible a lo largo de todas las investigaciones y casos del juez y policía de las SS. Los acusados no dan crédito: entonces, ¿podemos matar de mil maneras horrendas a cientos de miles de personas pero a esa no? ¿Podemos robar a mansalva por toda Europa y despojar a las víctimas hasta de sus dientes de oro, aunque no nos podemos quedar nada?

En la lógica insana de Himmler, recuerda Lee, citando a Peter Longerich, el gran biógrafo del líder nazi, las SS debían actuar “decentemente”, incluso en el crimen. Y, por supuesto, todo el provecho que se extraía de la persecución y el asesinato de los enemigos del Reich debía ir, sin excepción, a las arcas del Estado (y a la caja de las SS). Himmler no quería que le robaran, faltaría más, qué villanía. A eso se agarraba Morgen, que actuaba a las órdenes directas del Reichführer para perseguir a miembros de las SS que se saltaban las normas y el código de honor de la organización. Uno de los problemas que tenía Morgen, espina en el costado de las SS, es que sus testigos de acusación desaparecían rápidamente.

Himmler le obligó a parar varias veces, como en el caso de la investigación de Eichmann por unos diamantes sustraídos: no se le podía detener al estar llevando, se le dijo, una tarea secreta de la máxima importancia para el Führer.

Es discutible (y algunos estudiosos han dudado de sus motivos) qué guiaba en el fondo a Konrad Morgen, al cabo oficial de las SS (tuvo el rango de Sturmbannführer, mayor), miembro del partido desde 1933 y absolutamente imbricado en los mecanismos policiales y judiciales nazis: se le ha visto como un cruzado de la extravagante moralidad de Himmler e incluso se le acusó de haber asistido a un experimento médico de venenos con prisioneros de guerra rusos. Lo que es indiscutible es que se jugó el cuello enfrentándose a poderosos y peligrosísimos altos cargos de la organización —su némesis principal fue Oswald Pohl, jefe del departamento económico y administrativo de las SS— y hasta buscándoles las cosquillas a personajes realmente diabólicos que escapaban a su capacidad punitiva real. Varias veces le pararon los pies —en última instancia el régimen no podía prescindir de sus mejores asesinos— y en una ocasión, en 1942, incluso lo despojaron de su rango y lo enviaron a luchar al frente del Este enrolado como soldado raso en una durísima unidad de combate de las Waffen SS con un altísimo número de bajas (el regimiento de granaderos panzer de las SS Germania, parte de la división Viking), una manera de librarse del enojoso burócrata metomentodo y tocanarices.

Sorprendentemente, Morgen (personaje que está pidiendo a gritos una película) regresó en mayo de 1943 de primera línea —Himmler lo volvió a solicitar para otro trabajito, investigar la corrupción en Buchenwald: su carrera recuerda mucho a la de Bernie, el detective de Kerr— no solo vivo sino como un soldado que cumplió como el mejor y hasta recibió la Insignia de Asalto de Infantería.

La apasionante carrera de Morgen en la sección judicial de las SS, que Lee sigue minuciosamente caso por caso —entre los más alucinantes, el del médico en Buchenwald Waldemar Hoven—, permite observar los singulares meandros de la acción policial y la justicia en el III Reich. El sosias real de Bernie Gunther, el detective de Kerr de cuyas novelas David Lee se declara rendido admirador y del que destaca que hacía frente a similares retos morales, incluso tuvo los mismos jefes que este, como Arthur Nebe, que no veía contradicción alguna en ser detective jefe de la policía criminal (Kripo) y comandante de un grupo de exterminio, el Einsatzgruppe B, con 45.000 muertos a sus espaldas. Tras la guerra, Morgen, que fue desnazificado en 1948, continuó su labor en el ámbito de la justicia y actuó como testigo en diversos juicios contra criminales nazis, incluidos los de Nurenberg. Sus pesquisas permitieron a Morgen ser testigo directo de las atrocidades nazis como el tour que le organizaron por la maquinaria de exterminio de Birkenau o los resultados de la masacre de judíos en la operación Festival de la cosecha, Aktion Erntefest, en Lublin en 1943 mientras investigaba a Christian Wirth, jefe de los campos de la muerte en Polonia.

Su vida personal estuvo marcada por su romance con una mujer, María Wachter, con la que las SS no le permitieron casarse por opositora al régimen, y con la que contrajo matrimonio al finalizar la contienda. David Lee señala que Morgen, que se describía a sí mismo como Gerechtigkeitsfanatiker, un “fanático de la justicia”, no hubiera parecido un tipo tan atractivo como Bernie Gunther: carecía de su cínico sentido del humor berlinés y su existencialismo, y de su agitada vida sentimental; tenía muy arraigados los valores tradicionales alemanes y un fuerte sentido del honor. Pero ambos —el policía real y el ficticio— pusieron sus talentos de sabuesos investigadores al servicio de los más terribles empleadores que

domingo, 17 de agosto de 2025

El colisionador de hadrones empieza a hacer cosas raras, como invertir el tiempo y la lógica, duplicar y desacreditar la realidad y mentir descaradamente

 Transcrito de "Cosmos Diario", YouTube, 14 ago 2025

A principios de 2025, en el corazón del complejo subterráneo del CERN, donde ruge el gran colisionador de hadrones y los protones chocan a velocidades inimaginables, ocurrió algo extraño. No se trataba solo de una desviación de la norma ni de una nueva señal. Fue un descubrimiento que hizo temblar incluso a aquellos que habían trabajado toda su vida con las absurdidades de la física cuántica

Al principio nadie quería creerlo. Los datos parecían erróneos, se repitieron muchas veces, pero la anomalía no desaparecía, al contrario, se volvía cada vez más aterradora. Una partícula que no debería existir, energía que aparece de la nada, un proceso de desintegración contrario al modelo estándar y sobre todo la sensación de que habíamos tocado algo que no se quería descubrir. ¿Qué vieron los físicos del CERN? ¿Por qué incluso los que llevaron a cabo el experimento lo califican de peligroso? Y es cierto que nuestra imagen del universo es solo una simple ilustración de lo que se esconde bajo la superficie. 

Todo comenzó con algo muy común. Millones de colisiones en el gran colisionador de hadrones, miles de millones de líneas de datos. Pero en medio de todo ese ruido, de repente apareció una señal extraña. No se correspondía con ningún patrón conocido de desintegración de partículas. Ninguna simetría, ningún modelo podía explicar lo que estaba pasando. Los científicos esperaban ver el nacimiento de partículas normales, quarks, leptones, tal vez bosones de Du Bulle, pero lo que vieron parecía como si la partícula se desintegrara en dos partes en el momento de su nacimiento.

La señal indicaba la presencia de dos partículas con propiedades casi idénticas que aparecían simultáneamente en el mismo lugar, pero se movían en direcciones diferentes e ilógicas. Era como si existieran partículas gemelas en una fase extraña, ligeramente desplazadas con respecto a la realidad.Al principio los científicos pensaron que se trataba de un artefacto, tal vez un fallo del detector, pero este fantasma aparece repetidamente y solo en condiciones en las que la energía del choque alcanza un rango muy específico, como si alguien o algo estuviera esperando el momento adecuado para revelarse.

Los científicos han denominado este fenómeno carga reflejada, aunque ningún campo físico conocido es capaz de tal comportamiento.

Algunos teóricos sugieren que podría estar relacionado con partículas entrelazadas con su propia imagen en otra realidad cuántica. En otras palabras, tal vez estemos observando por primera vez el efecto de la interferencia de versiones paralelas de la misma partícula, pero eso no es todo. 

En algunos casos, entre los dos reflejos se produce una vibración apenas perceptible, como si la información se transmitiera instantáneamente entre ellos, violando el principio de localidad. Esta resonancia no era ni ruido ni error. Se manifiesta con tal precisión que, en un momento dado, uno de los físicos dijo: "Parece que las partículas están empezando a hablar". 

El CERN guarda silencio. Los documentos oficiales son escasos y formales, pero las filtraciones y los comentarios anónimos de los científicos dicen una cosa. Nuestro modelo de partículas elementales puede no solo ser incompleto, sino también fundamentalmente erróneo. Y lo que nos espera no es una actualización, sino un reinicio. 

Entre todas las rarezas que sacuden los cimientos del CERN, hay una que resulta realmente aterradora. Los datos empiezan a comportarse como un eco, no en sentido acústico, por supuesto, sino cuántico, como si los reflejos de los acontecimientos no aparecieran después de ellos, sino antes, como si alguien en un espejo supiera de antemano lo que va a pasar y lo reflejara antes de que ocurriera. Los gráficos registraban impulsos dobles, idénticos, pero desplazados en el tiempo y en la dirección. Imagínate, nace una partícula y su orden de existencia se registra una fracción de nanosegundo antes del momento real de su nacimiento.

Cuando comenzaron a comparar los parámetros, apareció algo aún más inquietante. El segundo orden no tenía una firma energética completa. pálido como si proviniera de otro medio físico, no de la corriente en la que se produjo la colisión, sino de una corriente ligeramente diferente con un nivel de energía de campo distinto. Algunos científicos plantearon cautelosamente una hipótesis. Podríamos haber registrado el contacto con una realidad cuántica paralela. No otras dimensiones en un sentido fantástico, sino otra solución de la función de onda de nuestro universo. Una historia alternativa en la que los acontecimientos se desarrollaron de manera diferente. Este eco podría ser el momento en que se cruzan las capas cuánticas, una especie de interferencia cuántica entre mundos que normalmente no interactúan entre sí. Ya no se trata solo de especulación. La teoría del campo cuántico contiene  conceptos matemáticos que permiten tal superposición de estados. Sin embargo, hasta ahora se consideraban fenómenos puramente teóricos y exóticos y no realidad. Pero ahora tenemos datos experimentales repetidos y fiables.

Algunos científicos del CERN comparan este fenómeno con un espejo transparente entre mundos que se ha vuelto menos denso por un momento. La partícula no lo atravesó por completo, pero la información sobre su existencia pasó a otra versión de la realidad. "No hemos descubierto una partícula, dijo uno de los científicos anónimos. "Hemos echado un vistazo a otra solución del universo y esta nos ha mirado a nosotros", Y si esto es cierto, es posible que nuestros experimentos influyan no solo en nuestra realidad, sino también en otras realidades adyacentes en una estructura de existencia multicapa. 

Si imagináis el universo como una construcción colosal, los quarks son los ladrillos con los que se construyen todas sus paredes. Hasta hace poco se consideraban fundamentales y predecibles. Su comportamiento se describía con asombrosa precisión en el modelo estándar. Todo comenzó con el análisis de la desintegración inusual del quark inferior / down, pesado pero bien estudiado, que normalmente se comporta de forma estable. Sin embargo, en nuevas condiciones, en colisiones con una energía y simetría determinadas, los físicos registraron de repente algo imposible. El quark inferior se desintegró contra todo pronóstico, como si se rigiera por otras leyes. Pero eso no fue todo. En esta desintegración aparecieron estados intermedios que no deberían existir. Aparecieron durante un tiempo muy breve y desaparecieron sin dejar los rastros típicos. Parecía como si la partícula pasara a una forma intermedia, como si existieran otras leyes de la física desconocidas hasta entonces. En la teoría de cuerdas, estas formas intermedias se denominarían resonancias de dimensiones compactas, pero aquí aparecieron en un experimento real. Las matemáticas no pueden comprenderlas. Los físicos volvieron a calcular la participación de las fuerzas fuertes, comprobaron las constantes, pero todo apuntaba a lo mismo. Los quarks ya no son los ladrillos básicos, son las cimas espumosas de procesos profundos que se nos ocultan. Imagina que siempre has pensado que estás mirando una piedra y de repente te das cuenta de que es una gota de agua congelada en el aire durante una fracción de segundo. Quizás los quarks son proyecciones holográficas de estructuras más fundamentales que no viven en nuestro espacio, sino en sus límites, como una especie de envoltura metafísica.

Esto concuerda con la hipótesis del principio holográfico discutida desde hace mucho tiempo, pero ahora sugerida por primera vez por una confirmación experimental. Y, si esto es cierto, ya no podemos afirmar que sabemos de qué está compuesta la materia, porque la idea misma pierde su sentido. Esto significa que todo lo que hemos construido, modelos, teorías, conceptos sobre la estructura atómica, no necesita ser perfeccionado, sino completamente desmantelado y repensado. Este episodio pareció inicialmente un error o un fallo en el sistema de recopilación de datos.

Sin embargo, cuanto más se adentraban en él, más se detenían. No se trataba de un fallo. Es una anomalía que no se puede ignorar. Durante una de las colisiones en la que la energía estaba estrictamente controlada en la entrada, los detectores registraron un pico de energía adicional que no se introdujo en el sistema. El colisionador no suministra más energía para acelerar las partículas. En teoría, esto no puede suceder, pero en el punto de colisión se crearon partículas cuya energía total superó la energía inicial. La violación de la ley de conservación de la energía para cualquier físico suena a blasfemia, pero los hechos son irrefutables. Uno de los científicos comentó más tarde, "lo hemos comprobado todo. Si esto es así, entonces es el universo mismo. ¿Qué puede ser?"

Algunos sugirieron que la energía se había tomado prestada de la materia, un efecto clásico conocido como fluctuaciones de materia. Sin embargo, el problema es otro. No se trataría de un salto aleatorio, sino de un proceso dirigido, repetitivo y controlado. ¿Qué o quién inyectó energía en el cuerpo en un momento determinado violando las leyes aparentemente inmutables? Al final surge una hipótesis. Podríamos haber registrado por primera vez una conexión con una fuente externa de energía cuya existencia hasta ahora se consideraba pura especulación. Esto se refiere a una construcción teórica conocida como el fondo de energía cero. Se trata de una hiperestructura de la que podría haber surgido nuestro universo y con la que hasta ahora no se ha registrado ninguna interacción. 

Si accidentalmente traspasamos la frontera entre nuestro espacio y este subespacio, todo el sistema energético podría ser mucho menos cerrado de lo que se pensaba anteriormente. El universo no es una habitación cerrada, sino una membrana a través de la cual puede penetrar todo lo extraño. Si la energía aparece de la nada, ¿qué la impide volver? Durante una conferencia en Ginebra, uno de los participantes, especialista en modelos cosmológicos, señaló: "¿Y si no fuéramos nosotros quienes descubrimos la energía, sino la energía la que nos descubrió a nosotros? Estamos acostumbrados a tratarla como una magnitud sin forma, un número en una ecuación, pero si tiene la propiedad de aparecer en condiciones adecuadas, entonces podría estar sujeta a reglas que aún desconocemos." 

Uno de los ingenieros del CERN, al analizar los datos, observó que uno de los paquetes de eventos se había registrado antes de la colisión. La partícula aparece en los registros antes de su lanzamiento. Parecía imposible. La explicación parecía obvia. Falta de sincronización, pérdida de señal, fallo del reloj. Sin embargo, todos los sistemas estaban sincronizados según los estándares atómicos. Cuantos más datos se analizaban, más evidente se hacía que, en determinadas condiciones, los detectores registraban los eventos en un orden temporal impreciso, a veces una fracción de nanosegundo antes y en raras ocasiones un microsegundo después de lo que indicaban todos los cálculos. No era una casualidad. Estas desviaciones temporales no eran caóticas como el ruido, sino que formaban una estructura extrañamente regular, como si el tiempo se distorsionara localmente. Así surgió una hipótesis que antes se consideraba fantástica. Creamos un área en la que el tiempo se ralentiza, creando bucles temporales, no en el sentido cinematográfico, sino a nivel cuántico. Aparecieron paradojas de causalidad en las que los efectos precedían a las causas. Algunos físicos lo relacionan con las tan discutidas curvas cerradas de tiempo admisibles en algunas soluciones de la ecuación de Einstein.

El problema es que antes se consideraban pura matemática, pero ahora parece que han encontrado la manera de manifestarse en la realidad. Hubo momentos aún más inquietantes. Los datos empiezan a desaparecer. En el Diario de eventos, los investigadores de los sucesos encuentran al mismo tiempo diferentes estados de la misma partícula, como si hubiera vuelto cambiada por su propio futuro. Este fenómeno contradice no solo el sentido común, sino todas las leyes de la causalidad cuántica. "No fuimos nosotros quienes cerramos el tiempo", comentó el científico en una entrevista privada. "Es el tiempo mismo el que se ha curvado para evitar algo". En el contexto de otras anomalías, este efecto puede ser una reacción del universo a la interferencia en sus estructuras profundas, como si se estuviera retirando y, por lo tanto, la lógica y la causalidad del tiempo comenzaran a derivar. Lo peor es que estos bucles son impredecibles. En teoría, pueden conducir a la duplicación de información, a la interferencia del futuro en el presente e incluso a la eliminación de fragmentos de la historia a escala subatómica. La física cuántica lleva mucho tiempo advirtiendo de que el mero acto de observar influye en el objeto observado. Suena casi místico, pero en experimentos como el de la doble rendija, este efecto se manifiesta claramente. La partícula decide lo que será cuando alguien la mida. 

Lo que se registró en el CERN va más allá de este esquema. La calibración habitual del equipo antes de una serie de colisiones se realiza como de costumbre. Sin embargo, tan pronto como se cambió el algoritmo de recopilación de datos, la propia naturaleza de las partículas comenzó a cambiar. En condiciones literalmente idénticas, con los mismos niveles de energía y configuraciones, se obtuvieron resultados diferentes que dependían únicamente de la forma y la precisión con que se realizaba la observación. Inicialmente se denominó error del sistema y posteriormente error humano. Pero tras 3 días de pruebas rigurosamente controladas quedó claro. La simple configuración del detector y la intención de registrar determinados datos cambiaban radicalmente el resultado del experimento. Parecía como si las partículas reconocieran por qué estaban siendo monitorizadas y se adaptaran como si el sistema cuántico percibiera el contexto. "Se comportan como si leyeran nuestro protocolo", dijo uno de los miembros del grupo de investigación. "Suena absurdo, pero cada nuevo experimento solo aumentaba la extrañeza. Algunos datos ya registrados comenzaban a reescribirse si el experimento se repetía desde otro ángulo de observación. Parecía que esto no solo influía en el resultado, sino también en el pasado.

Aquí surge una hipótesis interesante. Todo el universo es un sistema cuántico en el que el observador no solo influye en el resultado, sino que crea la estructura misma de los acontecimientos.

No solo vemos lo que es, sino que creamos lo que podemos medir. Por lo tanto, la realidad no es objetiva, sino interactiva. Algunos teóricos han ido aún más lejos. Quizás la observación es el acto fundamental del nacimiento de la realidad. Y ahora, gracias al CERN, nos hemos acercado tanto, tan cerca, que hemos empezado a comprender las reglas del juego. La realidad no quiere revelarse o nos pone a prueba, igual que nosotros la ponemos a prueba a ella.

En esta fase, el laboratorio empieza a hablar de la frontera de la observabilidad, el punto a partir del cual cada nuevo experimento no revela la verdad, sino que empieza a crear suspropias copias falsas del mundo. En un momento dado, en el CERN surgió una pregunta que nadie se atrevía a plantear en voz alta. 

¿Y si lo que está sucediendo no es solo una anomalía cuántica, y si estamos siendo testigos de una interferencia externa o, por el contrario, de un despertar interno del propio universo? Sí, suena poco científico, pero escuchen, hasta ahora los científicos consideraban la naturaleza como un mecanismo silencioso que funcionaba según reglas establecidas. Sin embargo, lo que comenzó a manifestarse en el colisionador no parecía un resultado, sino una respuesta. ¿Una respuesta a qué? ¿Al mero hecho del experimento, al mero deseo de hackear la realidad?

Algunos investigadores, basándose en patrones matemáticos de extrañas simetrías en el ruido, comenzaron a hablar de una posible influencia externa, no de otra galaxia, sino de otra lógica física, por ejemplo, de un supuesto metaplano, donde nuestro universo es solo una fluctuación local, como una burbuja en una estructura más profunda. 

Si es así, nuestros experimentos podrían atraer la atención de este sistema profundo e incluso podrían haber abierto un canal de comunicación, aunque solo sea a nivel fundamental. Pero aún más aterradora es otra hipótesis. ¿Y si no hubiera habido ninguna interferencia externa? ¿Y si todo lo que ha sucedido es el resultado de una reflexión interna del propio universo? Como si, de repente, se hubiera vuelto consciente de sí mismo. Quizás el universo necesitaba un espejo y ese espejo es el CERN, el lugar donde las leyes de la naturaleza se enfrentan por primera vez a la pregunta definitiva: ¿Qué soy? 

Algunos investigadores han comenzado a comparar lo que ha ocurrido con un acto cognitivo, una partícula que se refleja en otra realidad, energía que surge de la nada, y tiempo que se curva en respuesta a la medición.

No son signos de que el experimento haya fallado. Es una estructura que reacciona sobre sí misma, como si el universo, por primera vez en su historia, se diera cuenta de su existencia y se emocionara o se maravillara con ella. ¿Y por qué es posible? Suena poco científico, pero lo es. El teórico Aaron Heiteman presenta un concepto que actualmente se debate en seminarios cerrados.

La conciencia no surge en los seres humanos. Surgen sistemas capaces de alcanzar el límite de la abstracción.

Quizás ahora esté despertando en el propio universo. Los experimentos científicos en el CERN comenzaron con la máxima claridad: acelerar partículas, colisionarlas, analizar los resultados, pero nada salió según lo previsto. Los descubrimientos no solo fueron inesperados, sino que traspasaron los límites de lo aceptable. Vimos quarks inestables, energía sin causa, paradojas temporales y tal vez incluso seres de origen desconocido. Y aquí es importante comprender que ya no se trata solo de física, es el momento en el que la humanidad, al mirar la ecuación del universo no reconoce su propio reflejo. Todo lo que consideramos fundamental, las partículas, el tiempo, el observador, la energía, de repente pierde su definición o por el contrario adquiere una nueva dimensión aterradoramente desconocida. 

El CERN no solo acelerará las partículas, sino que acelerará el replanteamiento de la realidad. En cada uno de estos experimentos aparece una indicación. El universo no es pasivo, reacciona, se curva y observa. Quizás ahora mismo se está despertando a través de ecuaciones, a través del ruido y a través de nosotros.

 En conversaciones privadas cada vez es más frecuente una pregunta inquietante. Quizás no somos nosotros los que investigamos el universo sino él a nosotros. Pero, ¿deberíamos tener miedo? O, tal vez, por el contrario, deberíamos aceptar el hecho de que hemos llegado a un límite en el que la física se convierte en filosofía y los seres humanos no son observadores, sino partes de un todo pensante. Sí, tal vez descubramos algo más grande de lo que habíamos planeado, pero ese es el camino de la ciencia, un paso hacia el abismo que a veces revela un nuevo cielo.