viernes, 11 de febrero de 2011

If

Carta de un padre a su hijo (Rudyard Kipling)

If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you;

If you can trust yourself when all men doubt you
But make allowance for their doubting too;

If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don’t deal in lies,
Or being hated, don’t give way to hating,
And yet don’t look too good, nor talk too wise:

If you can dream–and not make dreams your master;

If you can think–and not make thoughts your aim;

If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;

If you can bear to hear the truth you’ve spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build ‘em up with worn-out tools:

If you can make one heap of all your winnings
And risk it all on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breath a word about your loss;

If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: “Hold on!”

If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings–nor lose the common touch;

If neither foes nor loving friends can hurt you;

If all men count with you, but none too much,

If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds’ worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that’s in it,
And–which is more–you’ll be a Man, my son!

1 comentario:

  1. Dénosla en castellano, que uno (algunos más) no llega

    Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
    todos la pierden y te echan la culpa;
    si puedes confiar en tí mismo cuando los demás dudan de tí,
    pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
    si puedes esperar y no cansarte de la espera,
    o siendo engañado por los que te rodean, no pagar con mentiras,
    o siendo odiado no dar cabida al odio,
    y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduria...


    Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
    si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
    si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso (desastre)
    y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
    si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho:
    tergiversada por bribones para hacer una trampa para los necios,
    o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida
    y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas...


    Si puedes hacer un hato con todos tus triunfos
    y arriesgarlo todo de una vez a una sola carta,
    y perder, y comenzar de nuevo por el principio
    y no dejar de escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
    y si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
    a servirte en tu camino mucho después de que hayan perdido su fuerza,
    excepto La Voluntad que les dice "!Continuad!".


    Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud
    o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
    si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,
    si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
    si puedes emplear el inexorable minuto
    recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos
    tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
    y lo que es más, serás un hombre, hijo mío.

    ResponderEliminar