[Dossier y obituarios sobre José Manuel Blecua]
I
José Manuel Blecua, mucho más que un amigo, por José A. Pascual, 29/05/2026, en Abc:
Era una persona seductora por su profunda y natural cordialidad, por su falta de dogmatismo, por ser uno de los seres más bien pensados que he conocido
Al filo de la noticia del fallecimiento de José Manuel Blecua, debería refugiarme en el silencio. Un silencio que se cerraría precisamente con una forma de despedida suya por medio de un «tenemos que hablar». Y no porque nos quedaran en el tintero muchas cosas por decir, sino por tantas como nos hemos dicho, aun sin palabras.
Es algo normal cuando las nuestras han sido en gran medida vidas paralelas, yendo él siempre por delante: la coincidencia en el penenazgo; en la cátedra de instituto; en la de universidad, donde ambos purgamos un tiempo como esos segundones a los que se los designaba como vicerrectores. Recuerdo de un modo particular la convivencia durante esos cinco años en que participamos en el programa 'Hablando Claro': experiencia inolvidable para los dos, tan llevadera que en aquellos programas en directo nos permitíamos hacernos bromas cruzadas, como la que le lancé yo diciéndole a los oyentes que en adecua no debía acentuarse la 'u'; (hoy ya sí se puede acentuar), y que para no olvidarlo pensaran que esa forma verbal rimaba con 'Blecua'. Hemos compartido silla en la Academia (cada uno la suya, pero menos alta la mía).
De esta vida paralela con quien fue más que un amigo no solo recuerdo los buenos momentos. Me vienen a las mientes otros bastante complicados: algunos con final feliz, como fue el caso de la organización del Congreso de la Lengua Española en Sevilla, en 1992, algunos azarosos tribunales de oposiciones; ciertos problemas en los que su capacidad diplomática fue decisiva para dar con una solución, como es el caso de la transición del Instituto Cervantes entre dos gobiernos o aquel momento en que, gracias a José Manuel, pudimos mediar en un problema departamental que tenía una universidad. Lo de complicado se queda superlativamente corto para describir aquella época que sufrió la dirección de la Real Academia Española, en los que no fue lo más duro torear con el grave problema de la congelación presupuestaria que se presentó durante su mandato.
Si soy testigo de una parte importante de su vida profesional, lo soy también de su condición humana: se trataba de una persona seductora por su profunda y natural cordialidad, por su falta de dogmatismo, por ser uno de los seres más bien pensados que he conocido, por haber creado uno de los Departamentos de filología más importantes de España, por haber formado a un nutrido grupo de discípulos. Es la suya una excepción a una idea que un buen amigo atribuye a muchos que somos incapaces de leer a los demás, por complacernos con leernos a nosotros mismos. José Manuel siempre iba por delante en el conocimiento de la bibliografía, lo que explica que su amor a nuestra lengua se cimentara en el profundo conocimiento que tenía de ella.
Vuelvo a hablar contigo, querido amigo, con el silencio.
II
Muere José Manuel Blecua, académico y ex director de la RAE, a los 86 años, en El Mundo, Efe, 29 mayo 2026:
Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, fue el responsable del volumen 'Fonética y fonología' de las dos ediciones de la 'Nueva gramática de la lengua española', de 2011 y 2025
José Manuel Blecua, Creu de Sant Jordi de la Generalitat, director de la Real Academia de la Lengua entre los años 2011 y 2014, y académico de esta institución -ocupaba el sillón con la letra h- ha fallecido este viernes en Madrid a los 86 años, ha informado la página de la RAE.
Nacido en Zaragoza el 21 de junio de 1939, fue elegido académico de número el 19 de junio de 2003 y tomó posesión el 25 de junio de 2006 con el discurso titulado 'Principios del Diccionario de Autoridades'.
Elegido director de la RAE en diciembre de 2010, ocupó el cargo entre 2011 y 2014. Además, fue secretario de la corporación de 2007 a 2009.
Era hijo de José Manuel Blecua Teijeiro (1913-2003), catedrático de Literatura Española de la Universidad de Barcelona y académico de honor de la Real Academia Española, y hermano del también filólogo Alberto Blecua (1941-2020).
Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, José Manuel Blecua fue el responsable del volumen 'Fonética y fonología' de las dos ediciones de la 'Nueva gramática de la lengua española', de 2011 y 2025.
Actividad académica en Barcelona
Fue profesor de la Universidad de Barcelona y de la Autónoma de Barcelona (UAB), de la que fue vicerrector, director del Servicio de Publicaciones y fundador y director del primer Seminario de Filología e Informática.
En 2011 recibió el reconocimiento de la Associació d'Amics de la UAB, en un acto en el que se presentó el libro 'Al otro lado del espejo', publicado en homenaje a sus años de docencia.
José Manuel Blecua también fue profesor en Ohio State University (1971), en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México (1986-1987), en los cursos de verano para extranjeros de la Universidad de Zaragoza en Jaca (Huesca) y colaborador docente, desde 1976, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Asimismo, fue miembro de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona y correspondiente de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz.
Blecua fue también director académico del Instituto Cervantes (1994-1995).
Coautor del primer libro de estilo del periódico barcelonés 'La Vanguardia' (1986), participó en programas de divulgación lingüística, como 'Hablando claro' (TVE 1987-1992).
Distinguido con numerosos galardones, José Manuel Blecua recibió por ejemplo la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2015), el Premio Aragón de Investigación (2005) por su labor en los campos de la gramática y la lexicografía, la distinción Jaume Vicens Vives al mérito docente otorgada por el Gobierno de la Generalitat (2005), el Premio Atlántida (2011), la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza (2011), el Premio de las Letras Aragonesas 2012 y el Premio Heraldo a los Valores Humanos y el Conocimiento (2014).
También fue distinguido con el doctorado 'honoris causa' por la Universidad Carlos III de Madrid y presidente del jurado del primer premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa. Además, fue galardonado con la Creu de Sant Jordi y con la Medalla de la Universidad de Zaragoza.
En 2015 recibió el Premio EFE Cultura, que otorgaba por primera vez la agencia.
III
Fallece el académico José Manuel Blecua, portal de la RAE, 29 de Mayo de 2026:
El académico José Manuel Blecua ha fallecido este viernes 29 de mayo en Madrid a los 86 años.
Nacido en Zaragoza el 21 de junio de 1939, fue elegido académico de número el 19 de junio de 2003 para ocupar la silla h y tomó posesión el 25 de junio de 2006 con el discurso titulado Principios del «Diccionario de Autoridades». Elegido director de la RAE en diciembre de 2010, ocupó el cargo entre 2011 y 2014. Además, fue secretario de la corporación de 2007 a 2009.
Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, José Manuel Blecua fue el responsable del volumen Fonética y fonología de las dos ediciones de la Nueva gramática de la lengua española de 2011 y 2025.
Durante su mandato como director de la RAE, José Manuel Blecua fue también presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) y del patronato de la Fundación del Español Urgente. En este periodo, bajo su dirección, se celebró el III Centenario de la Real Academia Española, en cuya sesión conmemorativa, presidida por los reyes, se presentó oficialmente la 23.ª edición del Diccionario de la lengua española.
Fue profesor de la Universidad de Barcelona y de la Autónoma de Barcelona, de la que fue vicerrector, director del Servicio de Publicaciones y fundador y director del primer Seminario de Filología e Informática. En 2011 recibió el reconocimiento de la Associació d'Amics de la UAB, en un acto en el que se presentó el libro Al otro lado del espejo, publicado en homenaje a sus años de docencia.
José Manuel Blecua también fue profesor en Ohio State University (1971), en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México (1986-1987), en los cursos de verano para extranjeros de la Universidad de Zaragoza en Jaca y colaborador docente, desde 1976, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Asimismo, fue miembro de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona y correspondiente de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz.
Fue secretario ejecutivo de la Comisión Científica del Congreso de la Lengua Española (Sevilla, 1992) y responsable de la Sección de Lengua y Tecnología, así como secretario del Comité Académico del I Congreso Internacional de la Lengua Española (Zacatecas, 1997), cuyo lema fue «La lengua española y los medios de comunicación». Blecua fue también director académico del Instituto Cervantes (1994-1995).
Especialista en lexicografía e historiografía lingüística, colaboró con Juan Alcina en la obra Gramática española (1975) y dirigió el Diccionario VOX de sinónimos y antónimos, el Diccionario general de sinónimos y antónimos (1999) y el Diccionario escolar de sinónimos y antónimos (1999).
Miembro del Consejo de Asesoramiento Científico de la colección Historiografía de la Lingüística Española y director de la colección Enseñanza Crítica (ed. Crítica), formó parte del Consejo de Redacción de la Nueva Revista de Filología Hispánica, de la Revista de Lexicografía, del Boletín de la Biblioteca Menéndez Pelayo y del Consejo de Dirección de Cuadernos de Filología.
Coautor del primer libro de estilo del periódico barcelonés La Vanguardia (1986), participó en programas de divulgación lingüística, como Hablando claro (TVE, 1987-1992).
José Manuel Blecua recibió, entre otros galardones, la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2015), el Premio Aragón de Investigación (2005) por su labor en los campos de la gramática y la lexicografía, la distinción Jaume Vicens Vives al mérito docente otorgada por el Gobierno de la Generalitat (2005), el Premio Atlántida (2011), la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza (2011), el Premio de las Letras Aragonesas 2012 y el Premio Heraldo a los Valores Humanos y el Conocimiento (2014).
Fue distinguido con el doctorado honoris causa por la Universidad Carlos III de Madrid y presidente del jurado del primer premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa. Además, fue galardonado con la Creu de Sant Jordi y con la Medalla de la Universidad de Zaragoza. En 2015 recibió el Premio EFE Cultura, que otorgaba por primera vez la agencia, y el Consejo de Ministros del 9 de octubre acordó concederle la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, recibida el 21 de enero de 2016.
Su labor también fue reconocida por varias academias de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE). En 2014 las academias Venezolana y Guatemalteca de la Lengua le distinguieron con el título de miembro honorario de ambas corporaciones; fue recibido como miembro ilustre de la Academia Chilena, y nombrado miembro correspondiente de la Academia Paraguaya.
IV
Muere el filólogo José Manuel Blecua, exdirector de la RAE, a los 86 años, en El País, por Manuel Morales, 29 de mayo de 2026:
La etapa en la que estuvo al frente de la Academia se caracterizó por las dificultades económicas debido a los sucesivos recortes en la aportación del Estado a la institución
El filólogo José Manuel Blecua Perdices, exdirector de la Real Academia Española (RAE), ha fallecido este viernes a los 86 años en Madrid, han confirmado en la institución a este periódico. Nacido en Zaragoza, el 21 de junio de 1939, fue elegido director de la RAE en diciembre de 2010, cargo que ocupó entre enero de 2011 y finales de 2014. Fue la suya una época marcada por las dificultades económicas de la Academia debido a los sucesivos recortes en la aportación estatal.
Blecua, que ocupaba la silla h, fue elegido académico el 19 de junio de 2003 y tomó posesión el 25 de junio de 2006 con el discurso titulado Principios del ‘Diccionario de Autoridades' (este fue el primero del español que publicó la RAE, en seis tomos entre 1726 y 1739). Antes de ser director, había sido secretario entre 2007 y 2009. Hombre entrañable, destacaban los que lo conocieron, fue un sabio de la lengua española. En su labor en la Academia destaca como responsable del volumen Fonética y fonología de las dos ediciones de la Nueva gramática de la lengua española, publicadas en 2011 y 2025, informa la RAE en su nota.
José Manuel Blecua era hijo del también filólogo y gramático José Manuel Blecua Teijeiro y hermano mayor del filólogo Alberto Blecua, fallecido en 2020. Conformaban una estirpe de la filología española. Precisamente, con su hermano se aficionó desde niño a la lectura a través de tebeos como El Coyote y a la literatura popular gracias a autores como Kipling. Él decía que su infancia había sido feliz, a pesar de las restricciones de la posguerra civil. En una entrevista en este periódico cuando entró en la RAE, destacaba lo importante que había sido para él tener profesores como Francisco Ynduráin, Rafael Lapesa, Martín de Riquer o su propio padre. “Los maestros marcan mucho el destino de una persona”, decía, quien también era un gran aficionado al fútbol.
Sobre los diccionarios y la incorporación de vocablos, señalaba que tenía “que ser constante, porque lo que innova la lengua es la vida, y la vida innova cada día”. “Si algo no está [en el Diccionario] pero lo utilizan García Márquez y Vargas Llosa, úsenlo sin miedo". Cuando tomó posesión de su silla en la RAE, subrayó que “América era lo más atractivo del español por sus características de tipo social” y reconocía que, en lo referido a la gramática, España había vivido “un poco de espaldas” a los americanos.
En cualquier caso, Blecua era optimista respecto al futuro de la lengua española “por su gran dimensión literaria”. En su mandato, la RAE celebró su tricentenario, pero vivió la cara amarga del descenso de la subvención del Estado a la casa, que pasó de 3,8 millones cuando se hizo cargo de la institución en 2011, a 1,6 millones en su último año, el 2014, una situación que él mismo calificaba de “dramática”. Hay que tener en cuenta que en aquella época el presupuesto de la RAE dependía al 50% del Estado.
Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, fue profesor de la Universidad de Barcelona y de la Autónoma de Barcelona, de la que fue vicerrector y director del Servicio de Publicaciones. Asimismo, fue colaborador docente, desde 1976, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Fuera de España, ejerció como profesor, entre otros centros, en la Ohio State University (1971).
Especialista en lexicografía e historiografía lingüística, colaboró con Juan Alcina en la obra Gramática española (1975) y dirigió el Diccionario VOX de sinónimos y antónimos, el Diccionario general de sinónimos y antónimos (1999) y el Diccionario escolar de sinónimos y antónimos (1999). Precisamente, el pasado 20 de mayo la RAE publicó su primer Diccionario de sinónimos y antónimos en sus tres siglos de historia. Además, fue coautor del primer libro de estilo del periódico La Vanguardia (1986) y participó en programas de divulgación lingüística, como Hablando claro, de TVE, entre 1987 y 1992. Fue designado presidente del Comité Ejecutivo de la Comisión del IV centenario del Quijote por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Doctor honoris causa por la Universidad Carlos III de Madrid en 2014, fue secretario ejecutivo de la Comisión Científica del Congreso de la Lengua Española, que se celebró en Sevilla, en 1992, y secretario del Comité Académico del I Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), en Zacatecas (México), en 1997.
Entre sus reconocimientos, destacan la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2015), la distinción Jaume Vicens Vives al mérito docente, otorgada por la Generalitat de Cataluña (2005), y el Premio de las Letras Aragonesas de 2012. Además, fue galardonado con la Creu de Sant Jordi y con la Medalla de la Universidad de Zaragoza. En 2015 recibió el Premio Efe Cultura, que otorgaba por primera vez la agencia de noticias.
Su labor también fue reconocida por otras academias de la lengua española. En 2014, las academias venezolana y guatemalteca le distinguieron con el título de miembro honorario. Igualmente, fue miembro ilustre de la Academia Chilena y miembro correspondiente de la Paraguaya.
V
Blecua. Su cordialidad era inseparable de su amor por las palabras, Luis García Montero, El País, 1 jun 2026:
Los topónimos no son fríos. Era siempre una emoción hablar con José Manuel Blecua de todo lo que cabe en las palabras, seres vivos que se escapan de los diccionarios para respirar entre las personas. Hace ahora dos años, cuando dejó un legado en la Caja de las Letras, recordó su trabajo como director académico del Instituto Cervantes entre 1994 y 1995. Poner en marcha la institución junto a Nicolás Sánchez-Albornoz le hizo comprender que los topónimos no son fríos. Cada vez que escuchaba noticias sobre algún suceso en El Cairo o en Beirut, una sequía, una guerra, los topónimos se llenaban de gente, personas que salían todas las mañanas a la calle, caminaban entre las dificultades de la existencia y decidían, por ejemplo, estudiar o enseñar un idioma. La cordialidad de Blecua era inseparable de su amor por las palabras. A través de ella había aprendido, como lector y filólogo, a respetar el menester y la conversación de los hablantes.
Los apellidos tampoco son fríos. Hablar con Blecua era también estudiar a Lope de Vega con su padre, don José Manuel, o a Garcilaso con su hermano Alberto. El apellido Blecua es un sinónimo de la palabra filología, salta de los libros a la admiración para juntarse con Lázaro Carreter, Ynduráin o Alvar, y luego con Góngora o Juan de Mena, pasando más tarde a la gramática española, la lingüística y la significación de todo tipo de antónimos. Porque si tienen valor los sinónimos, tampoco carecen de importancia los antónimos. Su respeto a la vida de las palabras le llevó a entender la importancia de la diversidad de nuestro idioma y la riqueza del español en América. Desde el Instituto Cervantes abrió el camino que desembocaría poco después en el primer Congreso Internacional de la Lengua Española en Zacatecas. Allí se comprobó que los topónimos no son fríos y que el amor a la literatura y las palabras es inseparable del respeto a la dignidad los seres humanos.
VI
Fallece el académico zaragozano José Manuel Blecua, exdirector de la RAE, en Aragón Digital, Redacción, 29/may/26:
Durante su etapa al frente de la RAE presidió igualmente la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale) y el patronato de la Fundación del Español Urgente (Fundéu)
La cultura y la lengua española despiden este viernes a una de sus figuras más reconocidas. El exdirector de la Real Academia Española (RAE) y académico José Manuel Blecua ha fallecido en Madrid a los 86 años, según ha informado la propia institución a través de un comunicado.
Nacido en Zaragoza el 21 de junio de 1939, Blecua desarrolló una larga trayectoria vinculada al estudio y la divulgación de la lengua española. Fue elegido académico de número de la RAE el 19 de junio de 2003 para ocupar la silla H y tomó posesión el 25 de junio de 2006 con el discurso titulado 'Principios del Diccionario de Autoridades'. Además, fue director de la institución entre 2011 y 2014, tras ser elegido para el cargo en diciembre de 2010, y ejerció como secretario de la corporación entre 2007 y 2009.
Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, fue también el responsable del volumen 'Fonética y fonología' de las dos ediciones de la 'Nueva gramática de la lengua española' de 2011 y 2025. Durante su etapa al frente de la RAE presidió igualmente la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale) y el patronato de la Fundación del Español Urgente (Fundéu).
TRAYECTORIA ACADÉMICA Y DOCENTE
Blecua impartió clases en la Universidad de Barcelona y en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde desempeñó distintos cargos, entre ellos los de vicerrector, director del Servicio de Publicaciones y fundador y director del primer Seminario de Filología e Informática. En 2011 recibió el reconocimiento de la Associació d'Amics de la UAB en un acto en el que se presentó el libro 'Al otro lado del espejo', publicado en homenaje a sus años de docencia.
También fue profesor en Ohio State University (1971), en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México (1986-1987), en los cursos de verano para extranjeros de la Universidad de Zaragoza en Jaca y colaborador docente, desde 1976, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Asimismo, fue miembro de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona y correspondiente de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz, según ha informado la RAE.
Fue secretario ejecutivo de la Comisión Científica del Congreso de la Lengua Española celebrado en Sevilla en 1992 y responsable de la Sección de Lengua y Tecnología. También ejerció como secretario del Comité Académico del I Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Zacatecas en 1997 bajo el lema 'La lengua española y los medios de comunicación'. Además, fue director académico del Instituto Cervantes entre 1994 y 1995.
Especialista en lexicografía e historiografía lingüística, colaboró con Juan Alcina en la obra 'Gramática española' (1975) y dirigió el 'Diccionario VOX de sinónimos y antónimos', el 'Diccionario general de sinónimos y antónimos' (1999) y el 'Diccionario escolar de sinónimos y antónimos' (1999).
Miembro del Consejo de Asesoramiento Científico de la colección Historiografía de la Lingüística Española y director de la colección Enseñanza Crítica (ed. Crítica), formó parte del Consejo de Redacción de la 'Nueva Revista de Filología Hispánica', de la 'Revista de Lexicografía', del Boletín de la Biblioteca Menéndez Pelayo y del Consejo de Dirección de Cuadernos de Filología.
Fue además coautor del primer libro de estilo del periódico barcelonés 'La Vanguardia' (1986) y participó en programas de divulgación lingüística como 'Hablando claro' (TVE, 1987-1992).
RECONOCIMIENTOS Y DISTINCIONES
José Manuel Blecua recibió, entre otros galardones, la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2015), el Premio Aragón de Investigación (2005) por su labor en los campos de la gramática y la lexicografía, la distinción Jaume Vicens Vives al mérito docente otorgada por el Gobierno de la Generalitat (2005), el Premio Atlántida (2011), la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza (2011), el Premio de las Letras Aragonesas 2012 y el Premio Heraldo a los Valores Humanos y el Conocimiento (2014).
También fue distinguido con el doctorado honoris causa por la Universidad Carlos III de Madrid y presidió el jurado del primer premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa. Además, recibió la Creu de Sant Jordi y la Medalla de la Universidad de Zaragoza.
Su trayectoria fue reconocida igualmente por varias academias de la Asale. En 2014, las academias Venezolana y Guatemalteca de la Lengua le concedieron el título de miembro honorario de ambas corporaciones; fue recibido como miembro ilustre de la Academia Chilena y nombrado miembro correspondiente de la Academia Paraguaya.
VII
De Biblioteca Virtual de la Filología Española:
José Manuel Blecua Perdices es un filólogo español, nacido en Zaragoza en 1939 e hijo del también filólogo José Manuel Blecua Teijeiro (1913-2003) y hermano de Alberto Blecua (1941-). Desde muy joven se aficionó a la lectura y tuvo como profesores a humanistas importantes como Francisco Ynduráin (1910-1994) o Idelfonso Manuel Gil (1912-2003). Tras ser profesor de enseñanzas medias, se doctoró en Filología Románica en 1970 con una tesis sobre la Silva de poesía del doctor Eugenio Salazar. Consiguió la agregación –entonces paso obligatorio acceder a una cátedra– de Lengua Española de la Universidad Autónoma de Barcelona en 1975. En esta Universidad, fue vicerrector y dirigió el Seminario de Filología e Informática. Ha sido profesor invitado de la Ohio State University (1970) y en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México (1986-1987). Ha dirigido el Diccionario general de sinónimos y antónimos, actualización del repertorio de Samuel Gili Gaya (1892-1976), y ha llevado a cabo numerosos trabajos lexicográficos e historiográficos. Asimismo, junto con Juan Alcina Franch (1917-1998), escribió la conocida Gramática española. En 2003 fue elegido miembro de la Real Academia Española y en 2006 tomó posesión con el discurso Principios del Diccionario de Autoridades. Entre el 16 de diciembre de 2010 y el 11 de diciembre de 2014 fue director de la Institución. Fue, además, responsable del volumen Fonética y Fonología de la Nueva gramática de la lengua española (2011).
Obra
Atlas de la literatura española, Jover, Barcelona, 1975.
Lingüística y significación, Salvat, Barcelona, 1973.
Principios del Diccionario de Autoridades. Discurso leído el día 25 de junio de 2006 en su recepción pública por el excelentísimo señor D. José Manuel Blecua y contestación del excelentísimo señor D. José Antonio Pascual, Real Academia Española, Madrid, 2006.
José Manuel Blecua (dir.), Diccionari avançat de sinònims i antònims de la llengua catalana, 7ª ed., Biblograf, Barcelona, 1997.
José Manuel Blecua (dir.), Diccionario general de sinónimos y antónimos, Biblograf, Barcelona, 1999.
José Manuel Blecua, Juan Gutiérrez y Lidia Sala (eds.), Estudios de grafemática en el dominio hispánico, Universidad de Salamanca-Instituto Caro y Cuervo, Salamanca, 1998.
Juan Alcina y José Manuel Blecua, Gramática española, Ariel, Barcelona, 1975.
VIII
Tomás Fernández y Elena Tamaro. «Biografia de José Manuel Blecua» [Internet]. Barcelona, España: Editorial Biografías y Vidas, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/blecua_jose_manuel.htm [página consultada el 1 de junio de 2026].
(José Manuel Blecua Perdices; Zaragoza, 1939) Filólogo español. Desde su juventud estuvo vinculado al mundo universitario barcelonés; la primera causa de ello fue el hecho de que su padre, el también prestigioso filólogo José Manuel Blecua Teijeiro, ganara las oposiciones en Barcelona, ciudad en la que Blecua, al igual que su hermano Alberto, finalizó sus estudios de filología, que había empezado en Zaragoza y continuado en Madrid.
Al terminar su formación universitaria inició su labor docente, primero en la Universidad de Barcelona y posteriormente, desde septiembre de 1968, como profesor de lengua española en la Universidad Autónoma, donde dirigió el Seminario de Filología e Informática. Fue profesor invitado en la Ohio State University (1971) y en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios del Colegio de México (1986-1987); secretario ejecutivo de la Comisión Científica del Congreso de la Lengua Española (Sevilla, 1992) y director académico del Instituto Cervantes.
Muchos libros y trabajos jalonaron su carrera. Algunos son obras colectivas, diccionarios y estudios de gramática y de otros ámbitos de la filología (trabajos de lexicografía, de historia de las ideas lingüísticas en España, de aplicación de las nuevas tecnologías al estudio de la lengua española y de la situación del español como lengua extranjera), aunque no faltan manuales de uso didáctico y estudios sobre literatura, especialmente sobre literatura medieval. Colaboró con Juan Alcina en la Gramática española (1975), publicó el libro de estilo del periódico barcelonés La Vanguardia (1982), un trabajo pionero en este campo, y dirigió el Diccionario general de sinónimos y antónimos (1999).
El 25 de junio de 2006 ingresó en la Real Academia Española de la Lengua, donde ocuparía el sillón “h”, vacante tras el fallecimiento del también filólogo Emilio Lorenzo. En el curso del solemne acto, Blecua leyó su discurso de ingreso centrado en “arrojar un poco de luz” sobre algunos aspectos teóricos y prácticos de las páginas iniciales del primer diccionario de la institución, el Diccionario de autoridades (1726).
En su discurso, Blecua recordó que la primera vez que entró en el Salón principal de la institución fue el 21 de marzo de 1954, día en que escuchó otro discurso de ingreso, el de quien poco después sería su maestro, Rafael Lapesa. “Desde entonces, los momentos y las horas han ido cavando en mi vivir, a jornal de mi pena y mi cuidado, […] Es verdad que no sólo no he perdido la ilusión juvenil que tenía entonces, sino que además he ganado en el inmenso asombro que me produce encontrarme en este lugar”, dijo emocionado.
Blecua ha manifestado en diversas ocasiones lo importante que es cuidar el uso del idioma, algo que queda bien claro en el epígrafe, tomado de unas palabras del poeta Pedro Salinas, utilizado en uno de sus libros: “Cabe la esperanza de que cuando los hombre hablen mejor, mejor se sentirán en compañía, se entenderán más delicadamente”.
Una visión de la lengua íntimamente relacionada con las intenciones fundamentales del Diccionario de autoridades, acerca del cual Blecua disertó en su discurso de ingreso en la RAE, que son “cultivar y fijar la pureza y elegancia de la lengua castellana, desterrando todos los errores que en sus vocablos, en sus modos de hablar, o en su construcción ha introducido la ignorancia, la vana afectación, el descuido, y la demasiada libertad de innovar: será su empleo distinguir los vocablos, frases, o construcciones extranjeras de las propias, las anticuadas de las usadas, las bajas y rústicas de las cortesanas y levantadas, las burlescas de las serias, y finalmente las propias de las figuradas”. Todo un programa.
Tras pronunciar su discurso, introducido por los también académicos de la institución el poeta Francisco Brines y el arquitecto Antonio Fernández Alba, fue respondido por el lexicógrafo y también académico José Antonio Pascual, quien destacó del nuevo académico su perfección y “enorme cuidado” en todas sus tareas.
Pascual subrayó como características fundamentales de la personalidad de Blecua el haberse entregado desde muy joven “en cuerpo y alma” a un trabajo que le apasiona, y cuya especialización no ha sido en absoluto incompatible con la divulgación. Incluso, cabría añadir, tampoco ha sido incompatible con la incorporación, tanto al trabajo de investigación como al docente, de las nuevas tecnologías, y así le fue reconocido por la Generalitat de Catalunya, que en 2005 le concedió el premio Jaume Vicens Vives a la calidad docente universitaria, en reconocimiento a su larga trayectoria profesional, “especialmente como promotor de la renovación en el campo de la filología, teniendo en cuenta la incorporación de las nuevas tecnologías a los estudios de lengua y literatura”.
Blecua, que en 2005 fue presidente de la Comisión Nacional del IV Centenario de El Quijote, con ocasión del cuarto centenario de la publicación de la obra más reconocida de Miguel de Cervantes, reconocería que Don Quijote de la Mancha “puede ser el camino de acceso a los clásicos, uno de los grandes problemas de la enseñanza”. De hecho, la enseñanza y la divulgación, junto a la investigación, han ocupado y ocupan al nuevo académico y guían su actividad como filólogo. “La entrada en la Academia -tal como él mismo declaró- es un honor, es la culminación de una carrera.”
Pero no empezaba en 2006 su relación con la institución. Ya en el año 2002, antes de su nombramiento, inició un trabajo de gran trascendencia para la Real Academia Española. Ignacio Bosque dirigía la elaboración de una gramática descriptiva y moderna, y a Blecua le correspondería dirigir el equipo que preparaba los materiales de fonética y fonología.
Esta nueva gramática permitiría a Blecua cultivar una de sus pasiones: el español que se habla en América. Sobre esta cuestión manifestó al escritor Ignacio Vidal-Folch, en junio de 2006, que “es formidable contemplar de cerca la enorme capacidad que tiene América para mantener, por una parte, una fuerte tradición de elementos que se han perdido en la Península, construcciones gramaticales que piensas que por la extensión que tienen han de ser del siglo XVI, y, por otra parte, su capacidad de innovación: por ejemplo, en la formación de palabras. Esa doble fuerza de América le da un sello especial a la lengua”.
Blecua reconocía que todavía hoy podía maravillarse yendo “a un pueblecito pequeño de Uruguay y encontrar a una persona que tiene unas características fonéticas que nunca habías imaginado”, de lo cual concluía que “hay una riqueza tan grande […] que América quizá sea lo más atractivo que tiene la lengua española”. Y todo esto iba a quedar de manifiesto en la nueva gramática, pues según el filólogo, “este aspecto de incorporar los elementos americanos de una manera sistemática va a hacer que ésta sea realmente revolucionaria”.
IX
José Manuel Blecua, mucho más que un profesor, por Carme Riera, en La Vanguardia, 29/05/2026 20:49
Ha fallecido en Madrid José Manuel Blecua Perdices. Había superado un ictus y se encontraba mucho mejor y eso nos hacía suponer que pronto volvería a incorporarse a los trabajos de la RAE, a la Comisión de Neologismos, en la que coincidíamos, y al Pleno posterior, en que me sentaba a su lado. Me va a ser muy difícil acostumbrarme a su ausencia. José Manuel Blecua (Zaragoza 1939) filólogo, no era solo un profesor. Era un maestro y un amigo.
Tal vez porque, al igual que su hermano Alberto, seguía el modelo de su padre, José Manuel Blecua Teijeiro, tan cercano al espíritu de la Institución Libre de Enseñanza y a su manera de transmitir los saberes y educar en valores. En consecuencia, la pedagogía de los Blecua iba mucho más allá de lo que nos enseñaban en clase. Los Blecua nos transmitían una forma de ver el mundo y de estar en él, basada en el respeto, la tolerancia, la amabilidad y la empatía. Una forma humanística y civilizada, que hoy escasea.
Con José Manuel desaparece también, desde mi punto de vista, una manera de acercarse a los textos, de leer los textos explorando todas sus posibilidades, sin prisa y y sin los atropellos que hoy parecen condicionar cualquier lectura. Blecua impartió durante veinticinco años, en la Universitat Autònoma de Barcelona, una asignatura titulada Comentario lingüístico de textos literarios , cuya importancia fue tan grande que sus discípulas, Dolors Poch y Glòria Clavería, le ofrecieron el homenaje de un libro, Al otro lado del espejo , en el que a través de diez miradas distintas se complementaban aspectos tratados en sus cursos.
Los Blecua, aragoneses, aunque afincados en Barcelona durante mucho tiempo, tanto el padre, al que llamábamos Blecua padre e incluso algunos el padre Blecua, como los hijos, fueron primero catedráticos de instituto, antes de hacer oposiciones a cátedras de universidad. José Manuel enseñó en el instituto Menéndez y Pelayo de Barcelona. Sus alumnos eran tan solo unos pocos años menores que él y muchos le recuerdan con afecto.
Con muchísimo afecto también le recuerdan sus alumnos de la Autònoma de Barcelona, donde ocupó cargos, decano, vicedecano, secretario, vicerrector director de publicaciones y fundador del Laboratorio de Fonética. Ligado al Seminario de Filología e Informática que se convirtió en un centro pionero. En 2003, año en que entra en la Real Academia Española, fue nombrado responsable de la Fonética y Fonología de la Nueva Gramática de la Lengua Española de la Real Academia. En la RAE ocupó los cargos de secretario y de director.
José Manuel deja un vacío enorme no solo en su mujer María Luisa, en sus hijas, Irene y Pete, o en sus nietos sino también en sus amigos. Será duro constatar que no está.
X
José Manuel Blecua Perdices, el español ya te echa de menos, en El Periódico de Aragón, Daniel Monserrat, Zaragoza, 29 MAY 2026:
El filólogo y lingüista defendía desde su optimismo que "las modas afectan a la lengua, pero en muchos aspectos es impermeable y siempre se enriquece"
Si alguien se acercó a la lengua con mimo, cuidado y con la modestia de aprender de ella para tratar de comprender el mundo que habitábamos ese fue José Manuel Blecua Perdices. Un estudioso de la lengua que desde su discreción y su tranquilidad nunca dudó en defender su sincero amor por la lengua... y por su tierra. Lean si no la siguiente definición: "Es una lengua exacta y precisa que cumple su función de comunicación, y que como el español de otras zonas dialectales tiene algunas característica que, en nuestro caso son el acento, el alargamiento de la cantidad vocal al final de las palabras, el horror al esdrújulo (como platano y medico), y un léxico especial como decir luna a un patio; pero sin que ello interfiera en su comprensión por el interlocutor". Así definió el español que hablamos en Aragón cuando en 2012, el Gobierno de Aragón decidió otorgarle el Premio de las letras aragonesas.
Entonces, Blecua Perdices reivindicó a los profesores de Lengua que tuvo en el Instituto Goya que, según explicó, le enseñaron a amar "la belleza de la lengua" y a entender, como él defendía siempre que le invitaban a pronunciar una conferencia, "que el español es un idioma muy vivo" y de esa forma había que acercarse a él. "El dinamismo en la lengua es propio de su función", decía en una entrevista a este diario en 2012, pero alertaba que hay que tener cuidado con las agresiones "que se producen con la simplificación, al eliminar lo imprescindible (en algunos sectores de jóvenes). Quizá algunos descuidos en la enseñanza repercuten en la pobreza estilística y de vocabulario", señalaba. Aun así, Blecua Perdices siempre hacía gala de su optimismo: "Las modas afectan a la lengua, pero en muchos aspectos es impermeable y siempre se enriquece".
Heredero de una pasión
Ese era Blecua, heredero de una tradición familiar de filólogos y consciente de que su verdadera pasión era convivir con la lengua y, sobre todo, enseñarla, de hecho, fue profesor de instituto y de universidad y oírle hablar siempre era como asistir a una de sus clases magistrales. Hace dos años, el Instituto Cervantes decidió abrir uno de los habitáculos de su Caja de las letras a la familia Blecua (su hermano Alberto, fallecido antes que él, también fue un destacado lingüista).
José Manuel Blecua legó en la caja de seguridad toda una declaración de intenciones, un ejemplar de la 'Gramática Española' (1975), un tomo de la 'Nueva gramática de la lengua española' (NGLE), 'Fonética y Fonología' y su discurso de ingreso en la RAE.
"Estoy muy contento, pero creo que es inmerecido", decía el catedrático con gran modestia en uno de sus reconocimiento, ya que al recordarle su trayectoria hacía extensivos sus méritos a los grandes lingüistas que ha dado esta tierra "que además ha creado una gran tradición de directores de la RAE, que comenzó con Miguel Asín y siguió con Pedro Laín, Manuel Alvar y Lázaro Carreter", recordaba. Todos han marcado el camino de Aragón que ahora se queda si uno de sus más ilustres amantes de la lengua, que será la primera que le eche de menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario