lunes, 25 de febrero de 2013

Los primeros derechos humanos

La violencia ha dado mucho que meditar en nuestra época. Hay tres tipos: la física, que es la que prefieren ejercer los hombres; la emocional, que es la que emplean sobre todo las mujeres, y la intelectual, que consiste en mentir arteramente y la suelen ejercitar los políticos con sus pueblos y los psicópatas con sus títeres. Esta es la violencia más difícil de combatir, porque la mentira es pegajosa como la mierda y suele congregar las otras variedades cualquiera que sea la que se manifieste en primer lugar. Por ejemplo, la violencia política acarrea los otros tres tipos y se autoriza con un derecho humano fundamental que arranca de 1789: el derecho de resistencia a la opresión, consecuencia de todos los demás derechos, esto es, el derecho a cambiar la forma política del estado cambiando la ley, que solo es la forma que inviste la fuerza para hacerse soportable. El derecho a cambiar la forma como se ejerce ese fuerza puede ser o por el estilo de Solón, quien forjaba la leyes identificando el interés común, o por el estilo de Anacarsis, quien decía que las leyes solo son una hipocresía para el derecho del más fuerte; ambos eran dos de los siete sabios de Grecia, pero se contradecían al respecto; la opinión del buen Plutarco, sin embargo, era que Anacarsis estaba más en lo cierto. Esta contradicción la revela bien el liberal Cristóbal de Beña en una de sus Fábulas políticas, escritas cuando las Cortes de Cádiz, en 1812:


Tendió la Araña, diestra tejedora,
su fuerte red un día,
y el gusano y la mosca voladora
a cientos los prendía;
mas dio un Moscón en ella que, atrevido,
sin cuidar de sus lazos,
atravesó por medio del tejido
y la hizo mil pedazos.
Las leyes suelen ser tela de araña,
que rompe cuando quiere el poderoso,
mientras sufren los débiles su saña.


Durante los primeros tiempos de la Revolución Francesa se redactaron los que se creyeron primeros Derechos del hombre; pero en África, y en concreto en un lugar tan ajetreado últimamente como Mali, un señor llamado Sundiata Keita ya los había formulado más de quinientos años antes en una constitución llamada en su lengua Kurukan Fuga, o Carta del Mandén (1235).

La Kurukan Fuga es de intención universal: se dirige a "las doce partes del mundo" y está redactada en verso (una prosa que ha hecho gimnasia) para ser mejor memorizada. Suprime la esclavitud y proclama los siguientes derechos:

"Toda vida es una vida"
"El daño requiere reparación"
"Practica la ayuda mutua"
"Cuida de la patria"
"Elimina la servidumbre y el hambre"
"Que cesen los tormentos de la guerra"
"Cada quien es libre de decir, de hacer y de ver"

Contiene unos cuarenta capítulos repartidos en cuatro secciones:

Organización social (1-30)
Declaración de derechos (31-36)
Protección del medio ambiente (37-39)
Declaración de deberes (40-44).


Todo esto recuerda a los ingenuos tres mandamientos del derecho romano que, para quien quiera mirar al cielo, ese lugar hacia donde dicen que huyó Astrea, la diosa de la Justicia, asqueada de esta tierra en que todos querían lincharla, para quien quiera mirar al cielo, digo, para ver si no le cae algo de él, aparecen escritos en el friso superior del antiguo palacio de justicia de Ciudad Real: honeste vivere, alterum non laedere, suum cuique tribuere: "Vivir rectamente, no perjudicar a otro, dar a cada uno lo suyo".


Yo quisiera para España una constitución tan útil como la africana, pero a lo que se ve vamos a terminar haciendo otra torpona y europea o un remiendo de la anterior, que no sé qué sea peor. Una constitución de esas que proclaman la libertad, la igualdad y la fraternidad, pero no la justicia, como afirmaba un ciudarrealeño enmudecido por siglo y medio de falta de curiosidad, Félix Mejía.
Pero la existencia de la esclavitud provocó en América que resurgiera el pensamiento del rey Sundiata. En Guatemala se redactó la primera constitución que abolía la esclavitud y en los EE. UU. un peculiar personaje, el anarquista Henry David Thoreau, alérgico no solo a ella, sino al militarismo americano contra México (en 1848, EE. UU. arrebató a México el sesenta por ciento de su territorio, sus regiones más ricas: California, Texas, Arizona etc.) escribió su famosísimo ensayo Desobediencia civil. Decía en él, entre otras cosas, que cuando la ley segregada por el estado es injusta el hogar de un hombre honrado es la cárcel y que el gobierno más útil es el menos poderoso. Cervantes ya lo escribió en el Don Quijote: "Por la libertad no solo se puede, sino que se debe dar la vida"; lo sabía muy bien: ya se había jugado la vida por ella al menos seis veces. El pacifismo y su resistencia a transigir con el gobierno y pagar unos impuestos que se iban a emplear en armas llevaron a Thoreau al hogar de un hombre honrado. Pero su principio de no violencia, no cooperación y resistencia pasiva es el más noble y sagrado de los avances de la humanidad en su reclamación del derecho humano de resistencia a la opresión, consecuencia de todos los demás derechos. El derecho a hacer de la tela de araña una cadena tan fuerte e invisible como la Entrerred o Internet. 

Siempre, sin embargo, se ha interpretado la ley como ha dado la gana (eso es lo que afirmaba Mejía con lo de la falta de justicia) y, según como se interprete, el derecho de resistencia a la opresión puede ser esgrimido por cualquiera para justificar el dominio, la violencia política y el terrorismo particular o estatal; el criterio más recto es el de que ese derecho solo lo puede asumir el débil, nunca el fuerte, y por procedimientos que no vuelvan incoherente su demanda: no se puede oprimir para liberarse de la opresión, sino que se puede ignorar, rechazar y hacer ineficaz. La civilizada idea de Henry David Thoreau cundió entre débiles como Lev Tolstoy, Mahatma Gandhi, Luther King y Nelson Mandela.

jueves, 21 de febrero de 2013

Nina Simone


Julián Ruiz, "Niña Nina. Negra, rebelde, bisexual, bipolar, maravillosa... Hoy cumpliría 80 años", el Mundo, 21/02/2013

En una reciente visita de Alicia Keys a nuestro país, nos decía con pasión que su 'nirvana' llegaría cuando pudiera tocar lo que hacía Nina Simone. "Empezaba a tocar al piano una pieza de música clásica y lo convertía en algo de blues o de jazz con una facilidad asombrosa. Siempre me dejó impresionada".

Hace 53 años, tras el primer album de Nina, 'Little girl blue', el poeta y activista negro Lagnston Hughes escribió que "ella era extraña, como las obras de Jean Genet o Bertold Brecht, no tenían nada que ver con lo normal. Sus canciones eran como huevos crudos".

Desde aquello, Langston y Nina siempre fueron amigos. Y activaron una pureza activista, junto con Lorraine Hansberry, escritora y una de las grandes heroínas del movimiento afro-americano en los años 60, cuando era casi suicida.

Como resultado, hoy podemos disfrutar de aquella maravillosa canción 'Missisipi goddam', su recreación del momento en el que atacaron con disparos y mataron al abogado Medgar Evers en una iglesia en Birmingham, en Alabama.

80 años

Es uno de los momentos cruciales de la vida de Nina Simone y el que ha impulsado una nueva biografía sobre la 'princesa del soul'. Está escrita por otra mujer, Nadine Cohodas, gran especialista de Dinah Washington, otra epopeya de la música negra. Me gusta el título para Nina: 'Princess Noire', en francés.

Sí, porque Eunice Katheleen Waymon cumpliría mañana 80 años, de no haber muerto en su casa de Carry-Le-Rouet, cerca de Marsella, hace casi una década. Se hizo francesa, como decía ella misma. Prefirió luchar contra su cáncer de pecho, su bipolaridad, su "vientos de negra rara" en aquella casa de cara al mar. A veces decía en la intimidad que jamás había conocido bien su sexualidad. "He amado a todo el mundo". Una vez despejó las dudas de por qué se había cambiado el nombre. Le gustaba la palabra "niña", en 'spanish', como la llamaban en algunos tugurios más allá de Harlem, en sus inicios. Simone fue por Simone Signoret (ahí empezó su amor francés), a la que había visto en la película 'Casque d'or'

Quizá su sueño más hermoso siempre estaba destinado a un piano. Sólo tenía ocho años cuando recibió sus primeras lecciones en el Instituto Curtis de Filadelfia. Pero por ser negra, simplemente, le dijeron que se fuera, que no podía tocar. Con sólo 15 años empezó a tocar en bares, tan sólo para poder pagar sus clase de piano. Su madre no lo supo nunca.

El mismo año que se casaba con el beatnik Don Ross, grababa 'I loves you , Porgy' de Gershwin, más o menos como se lo había oído a Billie Holliday, a la que tenía aprendida de memoria. Fue un éxito en un pequeño sello discográfico y fue el final de su matrimonio. No "estaba interesada en hombres".

Por necesidades económicas puntuales, Simone vendió pronto por tan sólo 3.000 dólares los derechos de sus dos primeros álbumes, incluyendo 'My baby just care for me', que se convirtió, casi 30 años después, en un éxito enorme. Ha debido de perder más de dos millones de dólares. El caso es que Nina remontó y se casó con un policía detective de Nueva York, Adrew Stroud, que por algunos años ejerció de mánager. No duró mucho.

En 1965, Nina se enfadó muchísimo porque The Animals lograran un numero uno con una versión de 'Don't let me be misunderstood'. No le gustaba que la "hubieran robado". No le gustaba la versión.

Se politizó aún más. Escribió canciones activistas y asexuadas como 'Four women' y la excepcional 'To be young, gifted and black'. Algunas de ellas eran restos de poemas de su compañera Lorraine Hansberry, que había muerto en el año 65, con sólo 34 años. Nina la llamó "el gran amor de su vida". Fue en aquella época cuando empezó a vestir como un hombre o con 'dashikis' africanos para hombres. Era la época de mi album favorito de Nina, 'High priestess of soul', con la corona de Nefertiti en la portada y con el 'gospel' maravilloso 'Take me to the Water' entre los surcos. Era su época de la RCA.

A mediados de los años 70 le diagnostican esquizofrenia. Empezó a rondar las cercanías del suicidio y a sufrir perdidas de memoria. Los problemas los arrastraba con ella en hoteles y escenarios. Se volvió agria e insoportable con la que gente que iba a verla. Es famosa aquella frase: "Yo no llevo una sonrisa pintada en mi rostro como Louis Armstrong". En algunos momentos llegó a decir que era la mismísima reencarnación de la reina Nefertiti.

Los problemas financieros se dispararon. Tuvo que abandonar los Estados Unidos en 1973 porque no pagaba los impuestos. Se escapó a vivir a Barbados, a Liberia. Hasta que en 1993 se estableció en Francia, poco después de haber ganado algo de dinero con su autobiografía 'I put spell on you'.

Allí, Nina Simone nos recordaba que había grabado 39 albumes y que le habían pirateado nada menos que 70. Firmó su último disco en 1993, 'A single woman'. 'Marry me' es su última composición.

¿Que más nos queda de ella?. Bueno, podría recomendar un buen documental, 'Nina Simone: la legende', hecho por los franceses. Desde hace siete años está parada una película sobre su vida, centrada en su relación sexual con su asistente Clifton Henderson, que murió hace nueve años. Pero la única hija de Nina, Simone Kelly se niega a que la actriz Zoe Saldana protagonice el filme.

Nos quedan también frases definitorias. "El talento es una carga, no una felicidad". Pero me quedo con lo que llegó a decir en un concierto en el Royal Albert Hall: "Yo no soy de este planeta. Yo no vengo de vosotros. No soy como vosotros". Cantó una oscura versión de 'I put spell on you' y se fue del escenario la maravillosa princesa negra.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Bancos

Pincho en un periodicucho de la Entretela la noticia sobre una mujer que se ha quemado a lo bonzo en un banco como protesta; pero debo esperar, porque lo primero en salirme es el anuncio animado de un banco.¿Lo habrán hecho aposta? No creo. Pero, de todas formas, la publicidad le ha estropeado el numerito a la dos veces pobre (por desgraciada y por saqueada) mujer. Vivimos en una sociedad donde la publicidad lo es todo; hasta te epitafia en la eternidad electrónica.

Es el defecto del capitalismo: todo él es interferencia, ruido, rock, contaminación; produce demasiada basura; no solo basura material, sino basura humana, gente consumible o que en sí misma es basura y hace basura de los demás. Incluso produce Féisbuk y otras malolientes peyoridades. Los inventores de la democracia estaban tan hartos de ese régimen de cosas y de la publicidad que expelían sus políticos que establecieron, por higiene, el ostracismo, la expulsión del país para el político que daba más la lata. Con semejante medida, seguro que Berlusconi, el gran corruptor, de mayores y de menores, se habría ido a tomar por el ángulo oscuro... o por el reverso tenebroso de la fuerza (que esto lo leen no ya posrománticos lectores de Larmig y malsanos intérpretes de Rachmaninoff, sino cierta especie semifriki de pádawans). Todos querrían hacerse oír en el mercadillo goebbelsiano de la opinión, y mejor que sea así, pero yo no impondría el ostracismo para quien venda el pescado más alto y sonoro, aunque sí un impuesto brutal y disuasorio. El derecho al silencio debía ser un derecho humano; los ingleses, que fueron tan educados, lo escribieron: el undécimo mandamiento es "no molestarás" (al menos sin no haber sido presentado). El primero debía haber sido "no mentirás" (cuando la Iglesia le ha reservado tan bajo lugar en el Decálogo, es que no debe merecer mucho crédito, ni siquiera en sus cuentas). La publicidad nos devora lo mismo que el otoboke GuzutaPackman, el pajarito que comía migajas de pan electrónico.

Por cierto que dicen por ahí que el Papa ha dimitido. ¿Cómo? ¿Su Santidad Gregorio XVIII dimitir de la Santa Iglesia Católica Palmariana? Eso no se puede tolerar: fundemos un Vaticano nuevo aprovechando la Torre Gorda de Miguelturra, una especie de Taj Mahal donde "la mejilla del cielo lloró una lágrima". Claro está que enseguida vendrían los aprovechados buscando canonjías, sinecuras, prestameras, congruas, diezmos, primicias, prebendas y viles empleíllos con rentas de arzobispo toledano. Como dice la seguidilla manchega:

Si la torre gorda
fuese de azúcar,
estarían los churriegos
chupa que chupa.

Porque fama de aprovechados la tuvieron desde que los pintó Cervantes en la ínsula Barataria (es una broma); el alcalaíno, de familia cordobesa, odiaba La Mancha con toda su alma; su mayor creación, sin duda, es la figura típica, clásica, modélica, del gilipollas manchego: el bachiller Sansón Carrasco, todo un "licenciado". Debían levantarle una estatua, como a Maritornes y al Ventero; pero no caerá esa breva.

lunes, 18 de febrero de 2013

Ortografía de estudiantes


Elisa Silió y Consuelo Bautista, "El que escriba ‘habrir’ no debería graduarse", El País, 16-II-2013:

Las faltas de ortografía y de comprensión lectora abundan en la Universidad.
Los profesores se plantean si además de los conocimientos deberían evaluar un lenguaje viciado por los SMS. El lenguaje de los mensajes ha contaminado la redacción de los estudiantes. 

Escribir habrir es una falta de ortografía tan descabellada e inverosímil que parece un signo de rebeldía, como quien escribe okupa. Sin embargo, cuando una profesora de Hispánicas —letras— y otra de Agrónomos —ciencias— repasan en común mentalmente las faltas más habituales de sus alumnos aparece pronto el dichoso habrir. ¿Cómo llegan a una falta tan rocambolesca? Probablemente, conjeturan las docentes, porque no distinguen “habría” del verbo haber de “abría” (casi siempre escrito sin acento) de abrir. Los fallos ortográficos y de expresión son frecuentes en unos estudiantes que con esa ortografía no hubiesen pisado la Universidad. Los profesores reconocen que el panorama es desolador, pero pocos bajan la nota de un examen por la ortografía y la expresión —menos aún en las carreras de ciencias— y no existen reglas comunes para baremar este asunto en los departamentos de las facultades.

“Hay algo de verdad y algo de tópico. Si no hubiera sido por la métrica, el poeta podría haber dicho tal vez ‘cualquier ortografía pasada / fue mejor’. Antes había un sector de la población que no estudiaba y que apenas sabía escribir. Ese sector hoy ha accedido a la enseñanza y, por supuesto, escribe mejor”, explica el académico Salvador Gutiérrez, que fue el encargado de coordinar Ortografía de la lengua española, el polémico volumen de la RAE. “Sin embargo, los que antes estudiaban debían someterse a un largo y duro aprendizaje de corrección idiomática y, como consecuencia, su ortografía alcanzaba un nivel mucho más elevado que el que tienen los que, por ejemplo, acceden hoy a la Universidad”.

“El problema no es solo de ortografía. También, o más, de prosodia. Es decir, la organización de la sintaxis: los puntos, las comas… Entiendo “baca”, pero puedo no entender el discurso si no se organiza bien. Es difícil de marcar, pero no se esfuerzan”, plantea Flor Salazar, profesora de Filología Hispánica en la Universidad Complutense. “Por ejemplo, está muy de moda no poner las sangrías después del punto y aparte. Hemos copiado a los anglosajones y eso tenía su utilidad”, prosigue. “Yo, cuando era pequeña, todos los días hacía una redacción. Y es lo que deberían de hacer ahora. Redacción, redacción, redacción. Recuerdo a una compañera de facultad que, hace 40 años, tuvo un cero por escribir disminutivo”.

Sánchez Ron: “La ortografía no es un juicio relativo, es una ley absoluta”
Amparo Medina Bocos, profesora jubilada de Lengua en secundaria, remarca también la importancia de las tildes. “No es lo mismo ‘revólver’ que ‘revolver,’ pero está socialmente mejor visto que escribir vailar. Hemos caído en la dejadez. En la calle lees cafeteria y antiguedades. Nada”.

“Si un estudiante escribe que la toma de la Bastilla tuvo lugar en 1787 es probable que no obtenga un sobresaliente, aunque quizá tampoco un suspenso. Pero si escribe que la toma de la Bastilla tuvo lugar en 1987, o —como parece que escribió una vez cierto estudiante— que lo que tuvo lugar en 1789 fue la toma de la Pastilla, entonces no necesita una calificación, sino en rigor un aviso de que no ha llegado a ponerse en condiciones de ser calificado en un examen de Historia”, opina José Luis Pardo, catedrático de Filosofía en la Complutense. “Creo que este es el mismo caso de las faltas de ortografía (cuando son graves): no es lo mismo si un alumno de primero de Filosofía escribe Witgenstein con una ‘t’ de menos que si escribe el dever ser con uve. Hay que suspenderle, claro está. No hay otra manera de hacerle notar que no cumple las condiciones, pero conviene que se entere de que ha suspendido no por falta de conocimientos, sino por no reunir las condiciones previas necesarias para poder ser calificado”. “Es como si en la escuela de ingenieros se preguntasen si hay que ser exigentes en la construcción de puentes o si se debe levantar un poco la mano, aunque algunos viaductos se caigan a la primera ventolera”.

Pardo modela a los próximos filósofos y José Manuel Sánchez Ron, en la Autónoma de Madrid, a los que un día serán físicos. Este cuatrimestre el académico de la Lengua ha decidido bajar la puntuación en Historia de la Ciencia, una asignatura optativa, por los fallos “aunque de una manera generosa, no condicionará su aprobado”. “He tomado esta decisión individual a la vista de que no conduce a nada decirles que presten atención porque saldrán mejor preparados”. El primer día de clase, el científico les recuerda la importancia de escribir bien. “Les digo que no soy su colega y, por tanto, que no pueden escribir como un SMS a los amigos”.

La organización de la sintaxis y los acentos importan tanto como las faltas
El inglés es la lengua franca en ciencias, pero se niega a que se escuden en el argumento de que lo importante es ser capaces de resolver las fórmulas y problemas. “Es la manifestación de un movimiento posmoderno. La ortografía no es un juicio relativo, es una ley absoluta”, dice Ron.

Consensuar que se valore la forma y no solo el contenido de lo escrito no parece fácil. Hace una década un grupo de profesores de Hispánicas en la Complutense propuso al decanato un reglamento común al que ampararse ante las quejas estudiantiles, pero este adujo que el asunto no era de su competencia. “Debe bajarse la nota (incluso hasta llegar al suspenso) cuando se trata de faltas graves y/o muy reiteradas. No debería ser preciso ningún reglamento, como tampoco para ir a clase completamente vestido y calzado o no entrar en el aula con mascotas, y el simple decoro (el sentimiento de vergüenza ante el reproche común) debería bastar para que se inhibieran los infractores”, sugiere Pardo. Aunque, realista, concluye: “Está claro que esto ha dejado de ocurrir, de modo que es preferible que haya una norma común, si fuera posible de Estado, porque esto sería lo más parecido a no tener que estar todo el rato advirtiendo lo que en realidad no haría falta advertir porque es de sentido común”.

Que se lo digan a un profesor de un grado en Comunicación en una prestigiosa universidad pública española enfrentado a sus alumnos por su decisión de rebajar la nota con las faltas. Eso ha supuesto el suspenso de más de uno. “La culpa es de los alumnos, claro, pero también de los docentes. Rebajamos mucho el listón y obviamos la necesidad de subrayar que se debe escribir correctamente en cualquier caso, pero más en el nuestro, porque somos profesionales de la palabra”, sostiene desde el anonimato. “Algunos alumnos te dicen que se tiene que valorar solo el conocimiento de la materia y no cómo se escriben las palabras porque para eso existen correctores. Pero en las redacciones apenas queda esa figura y ya no hay tiempo para corregir. Y, aunque los hubiera, no sería excusa”.

Es habitual leer en los rótulos de la calle ‘cafeteria’ o  ‘antiguedades’
Este docente esboza un presente y futuro negro en la Universidad: “La comunidad educativa tiene cada vez más miedo a imponerse. Los alumnos se atreven a decir y hacer cosas que en nuestra generación nunca habríamos hecho, y los profesores se asustan —en algunos casos— o, sencillamente, evitan los problemas porque, con la crisis, ven recortados sus ingresos, aumentado su trabajo y lo último que les apetece es enfrentarse a reclamaciones y quejas”.

En la Comunidad Valenciana quieren ponerle coto a las faltas en las PAU (Pruebas de Acceso a la Universidad), eso sí, solo en las asignaturas de Lengua y Literatura II. En la Selectividad se rebajará hasta tres puntos por las faltas (0,25 por las grafías y 0,15 por las tildes), un descuento que llegará a los cuatro en 2015. El recorte es paulatino para dar tiempo a los institutos a que solventen el problema. La reforma de los planes de estudio del Ministerio de Educación prevé también reválidas al terminar la primaria y la secundaria. Dos pruebas externas que quizá obliguen al profesorado a hacer hincapié en la ortografía.

“Terminar con las faltas es complicado porque el resto de profesores consideran que es un tema de Lengua que no les compete y no bajan la nota”, lamenta Javier López, periodista de formación y docente de Lengua en el instituto Serranía de Alozaina (Málaga). Existe también la queja inversa: ¿si no le suspende el de Lengua, cómo lo voy a hacer yo en Historia? “El español no es patrimonio de los profesores de Lengua. Es de todos. Y cada uno en su ámbito tiene que enseñar su léxico y en clase de Matemáticas no puedes dejar que un niño escriba hangulo. No puedes”, razona Medina Bocos.

Hace tres cursos, López, de 37 años, comenzó a ser profesor de Lengua y Literatura y le sorprendió “una didáctica del siglo XIX en el XXI”. En su opinión, para mejorar la ortografía “ya no sirve, como funcionó con generaciones anteriores, hacer dictados o copiar muchas veces una palabra mal escrita”. Él mantiene contacto a través de las redes sociales con sus alumnos y les obliga a expresarse con corrección. “Cuando escribías una carta te esforzabas, aunque fuese a un amigo, porque era algo de lo que quedaba constancia y decía mucho de ti. Por eso quiero que entiendan que en Tuenti o en Facebook también se puede escribir bien y tienen que elevar el registro. La relación alumno-profesor no puede ser la misma que entre ellos”. López saltó a los medios con su campaña Tu ignorancia me alimenta. “Por cada falta que le restaba puntos en el examen tenían que traer un producto si querían recuperar la nota”, recuerda. Y así donaron 500 kilos de comida.

No todo son malas noticias. Hay una minoría muy preocupada por la lengua. Lo constatan en el departamento de dudas de la RAE, Español al Día, que recibe un centenar de preguntas diarias. “Cada vez más gente accede a la educación media y superior y un buen dominio de la herramienta lingüística es imprescindible para acceder a puestos de trabajo cualificados. También ahora hay más medios para obtener información y resolver cuestiones lingüísticas, como los diccionarios de dudas o servicios como el nuestro, que permiten a los hablantes obtener respuesta a sus preguntas sin tener que buscarla por sí mismos en manuales de gramática u obras de referencia, a menudo, difíciles de entender y digerir”, cuentan.

José Luis Pardo: “Debe bajarse la nota, incluso hasta llegar al suspenso”
El descrédito del uso del lenguaje es tal que unas oposiciones a Policía Municipal en Las Palmas de Gran Canaria levantaron polvareda el año pasado por esta razón. Cien candidatos denunciaron ante el registro del Ayuntamiento la prueba ortográfica que solo aprobaron 17 de los 168 opositores. La prueba consistía en descubrir los fallos de 22 frases en 10 minutos. La cuestión es: ¿debe el Estado bajar el nivel requerido? “No es que las instituciones hayan de ser severas, sino justas”, matiza Gutiérrez, también catedrático de Lingüística en la Universidad de León. “Los que desean acceder a un puesto de la Administración no solo han de conocer los asuntos que atañen a la plaza a la que concursa, sino también a la lengua en que se expresan. Si los policías tienen que redactar informes o levantar actas, han de demostrar en la oposición que pueden hacerlo de forma correcta”.

El filósofo Pardo no da crédito: “Denuncian al Estado los infractores de la norma más elemental para la convivencia (el uso respetuoso y compartido de la lengua), pero si el Estado permitiese las infracciones, que es lo que sí sería un delito atroz y una dejación escandalosa, nadie pondría una denuncia. Todo un ejemplo de moralidad pública”. Y se muestra categórico: “Los organismos no deben dejar de castigar a los infractores de la ortografía como no dejan de hacerlo con los infractores de las normas de tráfico”.

Con la reforma educativa del ministro Wert, los alumnos de secundaria recibirán un 25% más de clase de Inglés, Matemáticas y Lengua. Quizá entonces el drama de las faltas se acabe o, al menos, se aminore. De alcanzarse este objetivo, será el adiós al hit del momento: ola k ase.

Se + han = 'san'

El punto final no existe y las frases no arrancan con mayúsculas. Estas se usan indistintamente.
“Haber” y “a ver” es el mayor quebradero de cabeza.
Por contagio de la manera de escribir por móvil desaparece la ch, que pasa a ser x. Mucho es muxo.
La g es hoy w. Uno no es guapo sino wapo.
Las palabras acortadas en los apuntes de clase —tb por también o pq / porque— se ven en los exámenes.
Los términos se funden: derrepente, asique, osea.
“Hecho” de hacer y “echo” de echar no se distinguen.
Aparecen nuevas palabras como el gerundio tuviendo.
Una s por una x espectativas y una n que no existe transtorno.

sábado, 16 de febrero de 2013

Teología

Dice José Cadalso en Los eruditos a la violeta, cargándose en un párrafo dieciocho siglos de Teología:

No sé por que se ha escrito tanto sobre la Teología. Esta facultad trata de Dios. Dios es incomprehensible. Ergo es inútil la Teología. Este silogismo se aprenderá de memoria, y se repetirá con sumo desprecio hacia los teólogos para que no me echéis en cara que no os enseño Teología, y así seréis tan teólogos como yo. 

Ayudar a los que ayudan

No hay interés superior al de la propia especie humana. Pero somos capaces de lo mejor y lo peor; causamos genocidios y fundamos asociaciones como Cruz Roja, Cáritas, Alcohólicos Anónimos y Médicos sin Fronteras e instituciones como las Bibliotecas Gratuitas y las Academias de Ciencias. El Eclesiastés, libro de la Biblia, afirma lo mismo: el bien y el mal forman parte de nuestra naturaleza como las dos mitades de cualquier simetría; alternan como las caras de la moneda que arrojaba al aire el asesino de No es país para viejos, la novela de Cormac McCarty. Cualquier gobierno, en una crisis, provocada, como todas, por torpezas de gobiernos (no solo propios, sino extraños; de ahí lo necesario de integrarse en entes supranacionales), ha de escoger el bien para restablecer la simetría, lo que, en tal situación, quieren que sea solamente lo mejor de lo peor (en Islandia creen otra cosa); pero lo que nunca deja de ser legítimo, más legítimo que cualquier gobierno, porque es lo digno (la dignidad es un valor en la política española, porque no se encuentra) es que, cuando las cosas van mal, tengan que perder los débiles y los pobres más que los ricos, como si aquellos tuvieran más obligaciones que derechos y estos más derechos que obligaciones; guardar las proporciones macroeconómicas redunda en desgracias microeconómicas y en desgracias a secas, como los suicidios por desahucio o el abandono de programas como el que ha denunciado Cáritas; hechos realizados por personas ocultas tras alguien, pronombre indefinido que encierra siempre al miserable; en este caso, al que no quiere que los drogadictos se rehabiliten. Algo que rechazo con todas mis fuerzas.

Y así es, en primer lugar, porque los débiles y los pobres siempre son los primeros en sufrir los tan disculpables y disculpados errores de los poderosos. En segundo lugar, porque los poderosos pueden serlo solamente gracias al sostén de los débiles. En tercero, porque los débiles han dado el poder a los poderosos solo para que mejoren su situación, ya que ellos, en su postración, no pueden. En cuarto, porque el status del débil no se lo ha dado él mismo, sino un determinismo amasado casi siempre por una suerte desgraciada; una ignorancia regalada casi siempre por los dolosos medios de comunicación, y un tiempo que crea hábitos malsanos. Solo la creencia en que la suerte no se equivoca puede alimentar esa fe, tan pagana, en la legitimidad del poder: no se puede confundir el poder con el propio beneficio, ya que el poder lo han dado siempre los otros; si hay poderosos, es porque nosotros hemos dejado que lo sean. Hay que repartir el poder para aproximarlo al débil y al estropeado.

Vergonzoso es que el gobierno gaste en cosas que no sean ayudar a los que ayudan y se autoayudan: a Cáritas, a las ONG que presentan sus cuentas como es debido y no se dedican a vivir al estilo Amy Martin. Ayudemos a los que ayudan, tengan el pelaje que tengan, pero no a los que, en vez de ayudar, ayudan a que los demás se llenen los bolsillos. Y ayudémonos a nosotros mismos; puede que con el tiempo podamos llegar a merecer no tener gobiernos.

Escribe Vicenç Navarro


Como el artículo citado en el post anterior es muy ilustrativo, lo transcribo aquí mismo:

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento crítico” en el diario PÚBLICO, 02 de noviembre de 2012

Este artículo denuncia la manipulación de un artículo del profesor Navarro publicado en la revista SISTEMA hace un año y que ha sido ampliamente distribuido recientemente tras ser manipulado su texto. El artículo también hace una llamada a la movilización para denunciar y prevenir tales hechos que dañan enormemente a las fuerzas progresistas de este país tal como el artículo documenta.

Uno de los hechos que más me afectó cuando, tras muchos años de haber tenido que ausentarme por razones políticas de nuestro país, volví a integrarme a la vida académica y a la vida política española (mis áreas de trabajo y conocimiento son las ciencias políticas y sociales y la economía política), fue ver en primera persona las consecuencias que cuarenta años de dictadura habían dejado en la escasamente desarrollada democracia española. La cultura política reproducía con excesiva frecuencia comportamientos antidemocráticos con una abundancia de insultos y manipulaciones (sin límites y frenos) que, aún siendo mucho más frecuentes entre las fuerzas conservadoras (herederas de los estamentos y grupos sociales beneficiarios de la dictadura y todavía muy influyentes en los aparatos del Estado) también aparecía entre sectores de las izquierdas. Estos comportamientos empobrecían y continúan empobreciendo enormemente la democracia, ya en sí tan limitada, que existe en España. Ni que decir tiene que en otros países donde he vivido (Suecia, Gran Bretaña y EEUU) también ocurren ejemplos de tales comportamientos (mucho más en EEUU que en Suecia o la Gran Bretaña, pero, en general, son menores y menos frecuentes que en España, donde alcanzan niveles extremos (y que considero asfixiantes).
Todo esto sirve como prólogo a lo que voy a contar. En octubre del año pasado escribí un artículo en la revista Digital Sistema titulado “El fraude, la Banca, y el The New York Times” en el que citaba al The New York Times en su estudio del fraude fiscal en España y la tolerancia existente en el Estado hacia tal práctica realizada, entre otros, por personalidades del sector bancario del país. El The New York Times citaba el caso de la familia Botín que defraudó a fisco español sin que ello hubiera conllevado consecuencias para tal familia. Y así lo reproduje en mi artículo, en el que centraba mi crítica en el comportamiento fraudulento de la banca. Tal artículo mío, publicado ya hace un año, pasó sin pena ni gloria, prácticamente desapercibido no solo en los medios escritos de mayor difusión sino también en los medios digitales y en la red.
Ahora bien, hace solo unas semanas un lector de mi blog me notificó que una copia de este artículo había aparecido de nuevo y estaba siendo distribuido ampliamente en la red, habiendo sido reproducido en muchas revistas digitales de la izquierda radical. El lector, en su nota, me dijo que le había alarmado recibirlo porque leyéndolo vio algo que le hizo sospechar que era una manipulación. Decía el lector que una parte del texto no encajaba ni con el estilo ni con la narrativa que suelo yo utilizar. Es más, decía él,  en el artículo mío original yo centraba mis críticas en los banqueros, mientras que en el artículo que él recibió aparecía una larga lista de supuestos defraudadores, lista que incluía políticos conocidos, la mayoría de los cuales eran de sensibilidad conservadora. Contrasté inmediatamente la copia que el lector había recibido y que me había enviado con la copia original de mi artículo del 2011 colgada en mi blog. Y pude cpmprobar que sí que se había manipulado el texto. Un canalla (y no hay otra manera de definirlo) introdujo su propia lista de supuestos defraudadores del fisco, añadiéndola a la lista de banqueros que yo y el The New York Times citábamos. Poniendo tales nombres en mi artículo, el canalla quería utilizar la credibilidad que ofrece mi firma para dar la impresión de veracidad a lo que él o ella falseaba.
Me indignó y denuncié tal manipulación en mi blog escribiendo a las revistas que habían publicado tal artículo exigiendo su retirada con una nota correctora lo cual varias hicieron. Naturalmente, solo escribí a aquellas revistas que conocía que habían sido cómplices, sin saberlo, de tal canallada. Pero el hecho es que esta falsa y manipulada versión de mi artículo se ha distribuido extensamente consiguiendo así lo que tal canalla quería –difundir falsa información- lo cual me lleva a hacer la siguiente reflexión.
Existe demasiada laxitud en el comportamiento editorial de gran número (no todas) de revistas digitales de la izquierda radical que están dañando enormemente a las izquierdas, haciéndoles perder credibilidad. La evidencia es bastante extensa. Constantemente se publican datos, sin suficiente verificación, o se reproducen artículos sin citar el lugar de su publicación y/o sin autorización de los autores, y se citan a personas sin transcribir correctamente lo que tal persona ha dicho y así un largo etcétera. Se me dirá con razón que lo mismo ocurre en la mayoría de revistas y medios (mucho más frecuentemente en los medios de derechas que en los de izquierdas). La generalización de tales prácticas (junto con la enorme cantidad de insultos, sarcasmos, notas ofensivas, y continuo sectarismo) es precisamente un indicador de la baja calidad de la democracia limitadísima que este país tiene. Pero las izquierdas no pueden permitir en su seno que se reproduzcan las prácticas que masivamente se presentan en los medios de derechas de este país. El coste de estas prácticas es excesivamente elevado.
Un claro ejemplo de este coste es lo que ocurrió hace unos días en la Cámara de los Diputados de las Cortes Españolas, durante la presentación por parte del diputado Sabino Cuadra del partido Amaiur, de una moción sobre “la necesidad de abordar una política que impulse decididamente el reparto de las riquezas y rentas existentes en nuestra sociedad”, un tema de enorme importancia hoy en España. En la defensa de su moción, durante el debate que siguió a su presentación, el Sr. Sabino Cuadra me citaba a mí como fuente de la información sobre defraudadores del fisco por parte de figuras conocidas en el mundo político, indentificadas con nombre y apellidos, que habían aparecido en el artículo manipulado ampliamente distribuido en la red al cual me refiero en la primera parte del artículo. Ni que decir tiene que creó gran revuelo en la Cámara. Varios Congresistas sin embargo, le señalaron al Sr. Sabino Cuadra a nivel personal que tal información era falsa pues habían leído en mi blog mi denuncia de aquella manipulación canallesca de mi artículo. El Sr. Sabino Cuadra me escribió al día siguiente una carta de disculpas, reconociendo que se había equivocado utilizando la información provista en el infame artículo manipulado, en lugar de utilizar la versión auténtica original, aceptando mi crítica de que nunca tenía que haber hecho tal grave acusación sin comprobar la veracidad de la acusación conmigo o con mi blog. El daño, sin embargo, se había hecho y aun cuando me consta que el partido Amaiur ha hecho un comunicado pidiendo disculpas a mí y a los injuriados en sus declaraciones, el hecho es que tal error ha tenido y puede continuar teniendo costes políticos elevados, pues tales errores se utilizan para desacreditar a las izquierdas. La intoxicación mediática tiene este fin: dañar a las pocas voces críticas que existen tanto en el mundo académico como en el mundo político cuestionando su credibilidad, el activo más importante para cualquier voz que está en una situación minoritaria. De ahí que las izquierdas debieran ser las primeras en exigir rigor en sus revistas y comunicaciones, previniendo prácticas como las aquí denunciadas.
A lo largo de mi larga vida profesional, he intentado ser muy autoexigente en cuanto a los datos que utilizo, pues soy consciente que los muchos adversarios que analizan mis escritos con lupa, intentarán destruirme si pueden encontrar un error. De ahí que casi nunca, en su campaña de descalificación personal, se centran en los datos. Esta práctica me permite exigir que, por el bien de las fuerzas progresistas de este país, las fuerzas progresistas, partidos políticos, sindicatos y movimientos sociales denuncien con toda contundencia tales manipulaciones tomando las medidas necesarias que prevengan la difusión involuntaria de tales canalladas. Yo puedo controlar mis datos pero no aquellos que se manipulan en mis escritos o que se me atribuyen erróneamente. Contra esto no hay nada que pueda hacer, excepto denunciarlo cuando sé de su existencia. Tengo que pedir a las personas con sensibilidad democrática que lo denuncien también, y tomen medidas para que tales comportamientos se extirpen en este país.

Rectificación

Hace poco publiqué un post que contenía un artículo de Vicenç Navarro; pues parece que ha sido manipulado, según me han hecho saber y cuenta él mismo en

http://www.vnavarro.org/?p=8039

Como vemos, hay que tener mucho cuidado con lo que se publica hoy en día. Cualquiera puede meter la pata con la mejor intención, por ejemplo yo mismo. Por eso, y para evitar males mayores y que se dude de mi honradez, lo he suprimido. Pues eso y que se sepa.

viernes, 15 de febrero de 2013

La transición no es el final

Son nuestros diputados, senadores y autonomistas los que viven por encima de sus posibilidades. Y más cabría decir de sus parientes cercanos. Que enseñen impúdicamente sus feísimas declaraciones de la renta Rubalcalva, la Dolores o el Nanay del Rajay me la repanfinfloja; yo las que quisiera ver son las horrísonas de sus hijos, hermanos, tíos, primos, primos segundos, primos terceros, exesposas, ahijados, amigos, amiguetes, conocidos, allegados, catarriberas y demás gente que pasaba por ahí y se invitó a la fiestecilla, gente que utiliza a los semihonrados como paraguas para disimular sus fechorías y no se incluye en la miope ley de transparencia, que parece hecha por Rompetechos, como tampoco se incluye a la monarquía, invulnerable por precepto constitucional a cualquier fealdad, miseria y dopaje (y mira si hay sospechas). Quisiera saber si al rey le han descontado por enfermedad y baja lo que a cualquier funcionario. Antes de que Franco le diera la finca de España no era tan rico; cierto que no es su amigo Mohamed, que es el propietario de dos tercios de Marruecos, pero es que aquí hay más gente que quiere y puede tener una tajada del pastel y hacer una escapadita a Canadá, a Suiza, a las paradisíacas y fiscalíacas Islas Caimán, que también muerden nuestra renta con boca muy grande. Si comparamos el sueldo de los bipartidistas con el del líder de Izquierda Unida, vemos que no van a ser desahuciados precisamente ni Cánovas ni Sagasta. Cuánto mejor sería si los políticos de este chanchullo posdemocrático se decidieran a concluir la transición de una vez con una Constitución nueva en que no tuvieran nada que ver el rey, los políticos y sus amiguetes, sino simplemente los ciudadanos; digo los ciudadanos porque todavía no he visto una iniciativa legislativa popular para reformar la Constitución desde fuera de esa Constitución otorgada; pero consolémonos, el vino no es el final.

martes, 12 de febrero de 2013

La Dolores

Gracias a don Pepito "¿Vio usted a mi abuelo?" Bonito, a Josmari "Gobierna como puedas" Barreda y a Dolores "Ayayayay" Glosopeda nunca ha faltado en La Mancha vinagre para hacer una buena ensalada: tan simpáticos han sido, son. Los dolores de la Dolores son porque nos hace parir, no porque paramos, que aquí hay mucho parto de los Montes de Toledo. Lo que hubiéramos necesitado no son dolores, sino los dólares que ha traído Adelson a la sucursal manchega de Madrid llamada Alcorcón, que ahora se bautizará como Adercón; más vinagrillo para rabiar. El hispanista inglés Richard Ford, que nos conocía mejor que nosotros mismos, y hasta como si nos hubiese parido, escribió que "el pueblo español siempre ha sido muy superior a sus dirigentes"; bien lo dice la receta de ensalada popular que nos copió, para la que necesitaba "un pródigo para el aceite, un tacaño para el vinagre, un asesor para la sal y un loco para revolverla". No voy a preguntar por La Dolores, que a mí me parece más bien La Bienpagá, ni me voy a ir a Calatayud, que queda lejos, pero la verdad es que la famosa jojota aragonesa le pepeta:

Por ser amiga de diversiones 
por ser alegre en su juventud 
en coplas se vio la Dolores 
la flor de Calatayud 

Y una coplilla recorrió España 
pregón de infamia de una mujer 
y el buen nombre de aquella maña 
yo tengo que defender 

(Música) 

Si vas a Calatayud,
pregunta por la Dolores, 
que un Bárcenas la mató 
de vergüenza y sinsabores. 
Di que te lo digo yo, 
el hijo de la Dolores 

(Música) 

Dice la gente de mala lengua 
que por su calle la ven pasar 
no saben su padre quién era, 
Dolores, la del cantar 

Yo la quería con amor bueno 
mas la calumnia la difamó, 
y no supo limpiar el cieno 
que la maldad le arrojó.

¡Graaa...! ¡Bah! Yo prefiero a la Lola de España (no sé muy bien qué es eso, pero ya lo veremos en otra ocasión), aquella de quien dijo Pemán

Torbellino de colores,
no hay en el mundo una flor
que el viento mueva mejor
que se mueve Lola Flores.

Por cierto, y ahora que no viene al caso, creo yo que el problema del Papa se arreglaba muy burocráticamente, nombrado un vicepapa o un papa adjunto para América latina, con lo que tendría tiempo para rezar el Rosario todo el día y nos ahorrábamos cónclave y leches; pero es lo que pasa, que el Papa es monárquico de cojones y no le gusta delegar, como tampoco al Borbón cuya dudosilla parentela asesinó a hombres tan mejores como Rafael del Riego o Juan Prim. Pero, claro, eso no es terrorismo, sino razón de estado, ahora que estamos celebrando el quinto centenario del De principatibus de Niccolò Macchiavelli. Y dejémonos ya de pitorreo, que no pretendía hacer higiene mental encima de ustedes, mancha.

viernes, 8 de febrero de 2013

Un manchego toma el expreso de medianoche

Está bien documentada la actividad teatral de los cautivos españoles del Siglo de Oro en Berbería para solazarse en la adversidad y reafirmar su identidad nacional y religiosa. Fray Antonio de Sosa insiste en ello en la Topografía e historia general de Argel, que mi sufrido amigo -¡vaya si las ha pasado canutas!- Daniel Eisenberg atribuye al propio Cervantes, muy relacionado con él, según demuestra; pero contamos además, y es lo que nos interesa, con el testimonio de un manchego que, para variar, era enteramente ajeno al autor del Don Quijote. Se trata del consaburense Diego Galán, quien escribió su autobiografía con el título Cautiverio y trabajos de Diego Galán (por cierto que hay una hermosa edición crítica -Cuenca, 2001- de este clásico, obra del profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha y valdepeñero de pro Matías Barchino). 

Acaeció que este manchego vino a caer cautivo en Argel hacia 1590, cuando ya hacía unos años que Cervantes había sido rescatado. Contó por extenso sus miserias, incluso su traslado a Constantinopla (Cervantes estuvo a pique de marchar allí también cuando llegó justo a tiempo la suma completa de su rescate). Es más, da pelos y señales de su ulterior fuga, tan aventurera como el expreso de medianoche de Billy Hayes. Pero nosotros, que nos interesa la literatura del asunto más que las cosas que tienen los turcos, nos centraremos solo en el capítulo tercero, en que refiere con prolijidad el lamentable episodio del intento español de hacer comedia en los baños y el final no de comedia, sino de tragedia que tuvo, que hubiera podido esperarse, habida cuenta del tema que escogieron para la pieza teatral, que debía escocer con rabia y en especial a los moriscos que habían huido allí desde las Alpujarras donde don Juan de Austria les había dado hule. He aquí el pasaje, que copio de otro blog hallado en Internet

En el baño del  bajá, que es donde están recogidos los más cautivos que hay en la ciudad, adonde estaban al presente quinientos y cincuenta que tenía mi amo, y se juntan otros muchos de particulares de diversas naciones y provincias, y ordinariamente se aúnan españoles con españoles, italianos con italianos, y así todos los demás de una región y provincia, y se entretienen unos con otros, sucedió que los italianos, por aliviar sus penas, hicieron una comedia de Santa Catalina de Sena, con la cual se entretuvieron una tarde. Los españoles, visto que los italianos se habían holgado con la farsa, tuvieron envidia […]. En fin, envidiosos, ordenaron de hacer otra comedia de La toma de Granada, repartiendo a cada uno papel según su sujeto. Y, después de estudiada, apariencias y armas como de pobres cautivos, porque tenían morriones y petos de papel, espadas de palo, y a este modo todos los demás pertrechos de guerra. Y la persona que había de hacer el papel del rey don Fernando, no contento con armas de papel  –principio de la futura desdicha–, intentó que un capitán inglés que a aquella sazón estaba en el puerto de Argel –que entran allí de paz los ingleses–, con una industria que buscó, pedille prestado un peto, espaldar, morrión y espada […] pidiéndole un billete para el inglés  diciendo que, porque los cautivos se querían holgar haciendo una representación, le hiciese merced de prestalle las armas referidas […].

Maliciaron los turcos […] que los cautivos se querían alzar con la ciudad, pues iban a pedir armas al inglés. Y sin detenerse un punto salieron del navío, entrando por la ciudad dando voces: “¡Al arma, al arma, que los cautivos se quieren levantar con Argel!”. Y en un instante se movió tanta confusión y alboroto contra los pobres cautivos que parecía haber llegado nuestro fin […].

Luego cogieron a los que habían llevado el billete y, dándoles tormentos, confesaron que para hacer una comedia, con orden del doctor Juan Blanco, habían ido al navío y pedido al inglés las armas referidas. Vista la confesión por el bajá, mandó traer a su presencia al doctor Juan Blanco, y así como le vio, dijo:

—Perro, si no dices la verdad te tengo de hacer pedazos a tormentos.

Y aunque confesó lo propio que los demás, le dieron crueles tormentos, visto lo cual por el pobre doctor y que padecía sin culpa, dijo al bajá:

—Para que tu alteza desengañe, haga traer los petos, morriones, espadas y broqueles, que todo es de palo y papel, que estaban apercibidos para la comedia, y echará de ver cómo no hay malicia.

Y al punto mandó el bajá que fuesen por  ello y, traído a su presencia, parece que mostró algún género de desengaño. 

Mas era tanta la turba de la gente bárbara que daba voces diciendo “¡Mueran todos!”, que el bajá, no pudiendo resistir la bárbara fiereza del vulgacho, les entregó a seis de los comediantes para que hiciesen en ellos su gusto […].

Luego el pueblo bárbaro se entregó en los infelices cautivos, ejecutando en ellos más tormentos y crueldades que se cuentan de Diocleciano, emperador de Roma, pues arrastraron a uno atado a las colas de cuatro caballos, a otro empalaron, a dos ahorcaron a la puerta de Babazón, y a los otros dos quebrantaron los huesos con mazos de hierro a la puerta de Babalbete. Y estos dos últimos eran andaluces, y se llamaba el uno Alonso de Vera, hombre gracioso, y el otro Juan de Buendía, los cuales habían salido juntos de España, y los cautivaron juntos y eran de un propio amo que se llamaba Chafor, genovés renegado, y habían remado juntos, y juntos fueron a gozar de Dios, adornados con la preciosa corona del martirio. (cap. 3, p. 94-99)

No terminan aquí las aventuras del audaz Diego Galán, que no tiene nada de crítico cinematográfico, aunque sí lo sea su portentosa vividura; lo realmente curioso es que Jerónimo Alcalá Yáñez, en su picaresca novela Alonso, mozo de muchos amos,  II, 7, narra un episodio tan parecido y con tanto detalle que la semejanza no puede ser casual, como hábilmente ha descubierto Miguel Zugasti. No obstante, nos importa más ahora hablar también de otro manchego de la orilla de enfrente, el ciudarrealeño de nación y morisco por más señas llamado Amurates que, expulsado de su patria, donde se ganaba la vida como honesto zapatero, por esas cosas absolutas que de vez en cuando les dan a tontolhabas como Felipe III, tuvo que ganarse la vida haciéndosela imposible a los valencianos por medio de una formidable flotilla con patente del Gran Turco con que invadió, saqueó, secuestró, robó y pirateó a mansalva practicando el bandolerismo de agua, no sin algún regodeo vengativo por su parte, lo que no nos excluye de sentir legítima y torera vergüenza por su espantosa muerte, digna de figurar en los anales de la tortura junto al mismísimo becerro de Falaris del que tanto se escandaliza Cicerón. Pero eso es otra historia.

martes, 5 de febrero de 2013

Adelson y los Montes de Toledo

BLAS: Pero ¿dónde está Alcorcón? Veamos. ¡Atiza! ¡Pero si está "pegando" a los Montes de Toledo! ¡Y a la misma distancia de Madrid que de Toledo! ¡Ya entiendo por qué la Cospe quiere privatizar los montes de Toledo! ¡Quiere venderle un coto de caza a los jugadores de Adelson! ¡Chalets en la sierra! ¡Adelson, que es judío, y quiere atraerse a unos cuantos judíos a la sagrada Toledo!
EPI: Eres un limón ¿cómo puedes pensar tan retorcidamente de quien viene a regenerar España y a crear un montón de puestos de trabajo? ¿De quien va a resucitar la decaída industria turística española con menos putiferio, mafia y corruptela? ¿No tenemos ya una maquinita de crear ludópatas en cada bar? ¿Pues qué es esto sino más de lo mismo? España es la tierra de las oportunidades, como el desierto de Nevada.
BLAS: Eres una naranja; todo lo ves demasiado dulce. 
EPI: Es que me gusta disfrutar de la vida. Con razón mi madre me puso por nombre Epicuro. En cambio, tú eres un amargado. Se nota que tu madre se acordó, al bautizarte, de Blas Pascal.
TRIKI: El hecho de que seáis pareja de hecho no quita que no podáis tener una discusión como cualquier pareja de recién casados. Por cierto... ¿no tenéis galletas? Ha llegado la hora de merendar.
BLAS: Por haber matado al rey godo Fruela, se considera a un oso el primer republicano. Pero, ¿quién podrá cargarse a un cazador tan experto como Adelson? 
TRIKI: El rey no, desde luego: tiene la vista tan gorda que necesita cazar elefantes para acertar. Y, además, me han dicho que es monárquico. Seguro que se está vengando por lo de Fruela.
EPI: Siempre tendremos al Principito.
BLAS: La verdad, a mí me parece El principito de Maquiavelo. Y lo que es más grave, casado con una periodista. Estamos perdidos: no hay redención posible.
TRIKI: También creíamos imposible ganar un Mundial, y ya ves. ¿Y las galletas?

domingo, 3 de febrero de 2013

Retorcidos y desconsiderados

Las encuestas recientemente publicadas por El País y La Vanguardia muestran una tendencia clara hacia un cambio político real. Incluso más que político: de forma de gobierno. Podría abrirse el camino hacia una nueva constitución, un estado federal o incluso una república. Esto, si fuera posible con un sistema de valoración del voto como el d'Hont, que lo hace muy improbable, aunque basta para justificar especulaciones como esas. Una fábula de Esopo, la ducentésimo octogésimo quinta del repertorio de Perry, traducida por nuestros llorados helenistas manchegos Francisco Martín García y Alfredo Róspide López, instruye sobre qué está teniendo lugar en el pueblo. Se titula El hombre que rompió una estatua:

Un hombre que tenía un dios de madera, como era pobre, le suplicaba que le hiciera algún bien. Y como, a pesar de hacer eso, vivía en la mayor pobreza, encolerizado, lo cogió de una pierna y lo estrelló contra la pared. Rompiéndose al instante su cabeza, corrió de ella oro y, mientras lo recogía, gritó: "Eres retorcido, según creo, y desconsiderado, pues cuando te honraba no me socorriste y cuando te he golpeado me has pagado con muchos bienes". La fábula muestra que no te beneficias honrando a un hombre malvado; sacarás, en cambio, más provecho si lo golpeas.

La verdadera piedad, por tanto, consiste no en honrar, sino en exigir virtud y castigar el vicio especialmente en los poderosos. Toda Iglesia, si quiere verdadera fe, tendrá que dar ejemplo y depurarse de pedófilos, sinvergüenzas y drogadictos como Marcial Maciel, que medran en la penumbra de la hipocresía, y con ello saldrá reforzada, no debilitada, como quieren sus filisteos. Y la Política verdadera, por tanto, se hará echando del poder a los partidos que solo están de acuerdo en lograr su propio beneficio, no el de la nación, con lo que saldrá regenerada del fuego que abrasó la mano de Mucio Escévola. El congreso está demasiado lleno de Tarquinos soberbios.

Aunque, claro está, para eso hace falta una reforma educativa en que todavía puedan traducirse las fábulas de Esopo del griego, ese idioma que intentan expulsar del canon educativo de la misma manera que intentan echar a Grecia de la Unión. Político, en griego, equivale al adjetivo castellano Ciudadano, y más de una vez me ha extrañado oír a un político decir que "hay que concienciar al ciudadano". En efecto, hay que concienciar a los políticos. Y en especial a los que no tienen conciencia. ¿Hay alguno que la tenga?

lunes, 28 de enero de 2013

Enseñar al que no sabe

Para enseñar hay que tener algo. En España, cada vez hay menos... de lo que sea. Un señor llamado Tomás de Iriarte, que se murió de asco a fines del siglo XVIII y a quien algunos llaman fabulista, aunque no por escribir fábulas, lo que es sola una manera de reducir sus méritos de escritor (el jibarismo de la cultura de masas es lo que tiene) ya lo dijo, como ahora podríamos:


¡Oh mi Dalmiro! El lamentable estado
de la sabiduría en esta corte, 
dos siglos ha maestra de las ciencias
y en el nuestro aprendiz de las del Norte, 
la causa de este mal, sus consecuencias 
a referirte voy. Permite, amigo, 
que desahogue mi pesar contigo: 
la mala educación echó raíces; 
los niños, que de escuela carecieron 
en sus primeros años infelices, 
ya son hombres idiotas que subieron 
a ocupar los empleos de importancia, 
en que es leve defecto la ignorancia. 
¿Quién te ha dicho que, aquí, desacredita 
a un racional el ver que no ejercita 
la parte intelectual de su individuo? 
Comen, duermen, se adornan, se pasean 
y del día el residuo 
en total ocio u en el juego emplean. 
Gastan dinero, tren, tiempo en visitas, 
las paciencias de todos (que aun no bastan) 
y solo sus potencias jamás gastan, 
que al morir se las dejan nuevecitas. (Epístola I,  11 de noviembre de 1774)

Cojo las tijeras y recorto un pasajito del editorial de El País de esta mañana, que dice así (pongo religión con mayúscula, porque en el original no viene, y alivio alguna que otra desmesura ortográfica):

Mientras en España se suprime Educación para la ciudadanía, se favorece la enseñanza de la Religión y se apuesta por las materias troncales y por los ciclos superiores, en Francia se refuerza la educación infantil, la educación cívica laica y las materias culturales que permiten una formación más humanista. El objetivo es que los alumnos tengan más conocimientos, más competencia, pero también más cultura. El sistema de reválidas que se quiere implantar aquí tal vez pueda lograr que los escolares tengan más conocimientos, pero la educación es algo más.

Sumen ambas cosas (sin usar los dedos de las manos); tal y como van las marchas y las testas, igual terminamos confundiendo un pensamiento con un dolor de cabeza, pues hay que sacar la etiqueja ¿o no?


Cuadremos las cuentas matando viejos (para el museo de los horrores)


De El País:

Tiene 72 años, pero a Taro Aso, viceprimer ministro y ministro de Finanzas de Japón, no le tembló la voz cuando pidió a millones de compatriotas ancianos que se hagan el haraquiri para cuadrar las cuentas del país desarrollado más deficitario —la deuda supera el 200% del Producto Interior Bruto (PIB)—. Durante una reunión de expertos sobre la reforma de la seguridad social, Aso declaró que el sistema médico debe cambiar de manera que “se mueran pronto” muchos de los pacientes terminales que ahora utilizan “el dinero del Gobierno” para sus caros tratamientos.

La frase no fue fruto de un exabrupto, sino que el ministro continuó explicando su tesis a los boquiabiertos expertos. “A esos pacientes se les mantiene vivos incluso si desean morirse”, afirmó. “Yo no puedo dormir bien si pienso que estoy utilizando el dinero del Gobierno [para recibir un tratamiento muy caro]”, añadió.

El impertinente Aso, que ya en 2008 cuando era primer ministro habló de la murga que daban los “viejos chochos”, ha perfeccionado su vocabulario y en la reunión de esta semana se refirió a los enfermos como la “gente del tubo”.

La población japonesa es una de las más longevas del planeta. El 25% del total supera ya los 60 años. Desde 2007 ha comenzado a disminuir, y en 2012 se redujo en 212.000 personas, un récord que se bate cada año. Las menguantes cifras muestran que en la actualidad hay algo menos de 126 millones de japoneses y en 2060 no llegarán a 87 millones, según informó el Ministerio de Salud el 31 de diciembre.

El diario en inglés The Japan Times señala que el ministro-secretario del Gobierno, Yoshihide Suga, trató de apagar el incendio, afirmando que las palabras de Taro Aso habían sido “mal interpretadas”. Horas después, el díscolo ministro señaló que se trataba de un “punto de vista personal”. “Retiro lo que he dicho y pido se omita del acta de la sesión”, dijo a los periodistas.

Sus meteduras de pata son famosas, pero nadie espera que dimita. Aso representa a uno de los grandes linajes políticos de Japón —su tatarabuelo Toshimichi Okubo jugó un importante papel en la llamada Restauración Meiji por la que el Imperio del Sol Naciente se abrió a Occidente en 1868—. Tiene conexiones con los barones industriales a través de la mayor cementera del país que levantó su padre dentro del gigantesco conglomerado familiar, que incluye unas 70 empresas, desde minas a un banco, pasando por una compañía eléctrica. Es multimillonario y en los últimos 13 años ha ocupado las más diversas carteras. En 2001, al convertirse en ministro de Economía, declaró que lucharía por sacar a Japón de la crisis económica y convertirlo en el país ideal de los “judíos ricos”.

En septiembre de 2008, Taro Aso consiguió su objetivo de convertirse en jefe del Gobierno. Le duró solo un año. Al septiembre siguiente su formación, el Partido Liberal Democrático (PLD) que había gobernado Japón durante medio siglo, sufrió la mayor derrota de su historia. Los japoneses no le toleraron el nepotismo con que había gobernado. “He colocado a la gente adecuada en el sitio preciso”, dijo cuando formó su Gabinete con amigos sacados de los sitios más diversos.

Este manipulador nato, que se declara entusiasta de los manga (los cómics japoneses), es el principal soporte del primer ministro Shinzo Abe, quien, en septiembre pasado, dio con el apoyo de Aso un golpe de mano y se hizo con el liderazgo del PLD. Tres meses más tarde y tras una resonante victoria, el PLD volvió a gobernar Japón.

Defensor a ultranza de que el Gobierno invierta en grandes obras de infraestructura, Taro Aso es considerado, como Shinzo Abe, un halcón del PLD. Muy conservador y nacionalista, su política augura, en estos momentos de tensión por las distintas disputas territoriales con sus vecinos, unas difíciles relaciones con China y Corea del Sur. Estos países no han olvidado la brutalidad del Ejército imperial durante la colonización y las ofensivas desatadas desde finales del siglo XIX hasta su derrota en la Segunda Guerra Mundial. Aso se vio obligado a pedir disculpas en 2007, tras afirmar que muchas de las 200.000 prisioneras coreanas, chinas, filipinas y de otras nacionalidades utilizadas como esclavas sexuales por el Ejército nipón “lo habían hecho de forma voluntaria”.

En 2005, dijo que China representaba una “amenaza considerable”, con sus 1.300 millones de habitantes, sus bombas nucleares y su “presupuesto militar que aumenta dos dígitos por año desde hace 17 años sin que se sepa qué uso van a darle”.

Huy


Mientras en Castilla-No Marcha inventa la polémica figura del "maestro becario" y  miles de maestros tienen que dar clases gratis a cambio de créditos para las oposiciones (cualquiera que sepa un poco de historia sabrá que a esto lo llamaban en ese siglo al que volvemos, el XIX, "meritoriaje", y el empleado que trabajaba gratis a cambio de la esperanza de que lo eligieran fijo se le llamaba "meritorio"),  y mientras no cambia lo que ya decía Tomás de Iriarte en el siglo XVIII, Francia opta por más maestros y más dinero para la enseñanza y España por maestros más cabreados:

"Ejemplos educativos. En contraste con España, Francia refuerza la enseñanza y aumenta el número de profesores", editorial de El País, 28-I-2013:

Francia y España han tenido en las últimas décadas y tienen ahora Gobiernos de signo contrario. Por eso, no resulta extraño que apliquen políticas diferentes y hasta antagónicas. Ambos países han emprendido ahora una reforma educativa destinada, en ambos casos, según dicen sus Gobiernos, a mejorar la calidad de la enseñanza. Pero el camino elegido no puede ser más diferente. Mientras el Ejecutivo de Mariano Rajoy aplica al sistema educativo el criterio de la austeridad, con un recorte presupuestario que suma 6.300 millones de euros —acumulado desde 2010— y una reducción de plantillas que se estima en decenas de miles de profesores, el Gobierno francés que preside François Hollande acaba de confirmar un aumento de los presupuestos y la incorporación de 60.000 nuevos enseñantes y funcionarios.

Es cierto que Francia parte de una situación económica mucho más saneada que la española, con una deuda pública muy inferior y un índice de paro que apenas llega al 10%. Pero su apuesta por la educación es estratégica: el Gobierno de Hollande tiene claro que la formación de los ciudadanos es un elemento clave para el futuro del país y por eso ha decidido preservar el sistema educativo de la política de austeridad y frenar así el deterioro provocado por los recortes aplicados por su antecesor, Nicolas Sarkozy.

Pero las diferencias no se limitan a la cuantía de los recursos. También al modelo educativo. Mientras en España se suprime Educación para la Ciudadanía, se favorece la enseñanza de la religión y se apuesta por las materias troncales y por los ciclos superiores, en Francia se refuerza la educación infantil, la educación cívica laica y las materias culturales que permiten una formación más humanista. El objetivo es que los alumnos tengan más conocimientos, más competencia, pero también más cultura. El sistema de reválidas que se quiere implantar aquí tal vez pueda lograr que los escolares tengan más conocimientos, pero la educación es algo más.

La ley Wert está aún en fase de proyecto. Todavía a tiempo de rectificar. España debería seguir la estela de modelos considerados exitosos, como el finlandés, que se caracteriza por una defensa decidida de la educación infantil y una excelente formación de sus docentes, que, además de estar bien retribuidos, gozan de una gran consideración social.

La enseñanza no cambia.


Así describe Tomás de Iriarte en su Epístola primera (11 de noviembre de 1774) la enseñanza española por entonces:


¡Oh mi Dalmiro! El lamentable estado
de la sabiduría en esta corte, 
dos siglos ha maestra de las ciencias
y en el nuestro aprendiz de las del Norte, 
la causa de este mal, sus consecuencias 
a referirte voy. Permite, amigo, 
que desahogue mi pesar contigo: 
la mala educación echó raíces; 
los niños, que de escuela carecieron 
en sus primeros años infelices, 
ya son hombres idiotas que subieron 
a ocupar los empleos de importancia, 
en que es leve defecto la ignorancia. 
¿Quién te ha dicho que, aquí, desacredita 
a un racional el ver que no ejercita 
la parte intelectual de su individuo? 
Comen, duermen, se adornan, se pasean 
y del día el residuo 
en total ocio u en el juego emplean. 
Gastan dinero, tren, tiempo en visitas, 
las paciencias de todos (que aun no bastan) 
y solo sus potencias jamás gastan, 
que al morir se las dejan nuevecitas. 

Una definición dieciochesca de la lengua española

La escribió el latinista Francisco Sánchez Barbero, y se lee en los diálogos satíricos que copia la nonumental edición de Leopoldo Augusto de Cueto, Poetas líricos del siglo XVIII, Madrid, Atlas, II, 1955, p. 605:

Es lenguaje vulgar y chabacano
y vos, un pobre Estante,
¡parbleu! no lo dijeras
si en Dresde y en Berlín morado hubieras.
Desde el principio:
por allá no está en moda
una lengua formada
de mil heterogéneos elementos,
en parte gutural amorunada,
parte semilatina, parte goda,
llena de rustiquez, follaje y ripio.
A los míos y a mí nos acomoda
la nasal expresión y los acentos,
y los... ¿cómo decís? Ah, los matices.

domingo, 27 de enero de 2013

Parecidos razonables


Quentin Tarantino, un Lucifer de videoteca.
Amy Martin, la Leire Pajín del refinamiento.
Audrey Hepburn, una Nefertiti con solitaria que cena una alita de pollo y hoja de lechuga.
El PP, el heredero legítimo del Franquismo.
El PSOE, el heredero bastardo.
España, ni siquiera una Italia: Marruecos con mala conciencia europea.
Rajoy, un notario que flota como una tapadera sobre el Vesubio de la mierda.



jueves, 24 de enero de 2013

Reforma educativa en Francia



"Francia salva de la austeridad a la escuela y recluta 60.000 profesores. Hollande hace de la educación la bandera de su mandato. Refuerza la primaria y la formación de los docentes, amplía el horario y hace evaluable ‘Ciudadanía’"

Sin comentarios.

martes, 22 de enero de 2013

Milagros de la Ciencia española


 Santiago Grisolía: "Me da miedo que podamos perder a una generación de científicos españoles". El Mundo: "Europa otorga 300 becas de alto nivel y sólo 15 son para España, la mitad que Holanda". 

Con estas condiciones, resulta un milagro que hayamos obtenido la única vacuna capaz de impedir y paralizar el Alzheimer. Que se la pongan los políticos para recordar el secular atraso de la ciencia española.