lunes, 8 de junio de 2015

Los surrealistas españoles, por Manuel Vicent


El triángulo compuesto por tres de los grandes, Dalí, García Lorca y Buñuel, ha constituido una forma de pesadilla, de la cual la cultura española contemporánea no ha logrado aún despertar del todo desde los inicios del siglo XX. Los tres vivieron la vida como un juego. En el ámbito internacional, Salvador Dalí fue el primero en darse cuenta de que la comunicación de masas había subvertido la escala de valores en el arte. La modernidad consistía en que la vida del artista, expuesta al sacrificio perenne de las cámaras, era una parte inseparable, sino la más importante, de su creación e invirtió lo mejor de su talento en hacer de la impostura una fuente de inspiración. Hoy, la controversia frente a este genio o payaso ha perdido ya la carga política que tuvo antaño, pero solo un dato no ofrece discusión: Dalí no hubiera sido lo que fue sin la perversa excitación a la que le sometió Gala, su mujer, amante, hidra de Lerna o medusa, la cual le quitó de encima el aire provinciano ampurdanés, convirtió su sexo ambiguo en una forma de esnobismo y sus extravagancias en un manantial de dólares. Querido, si finges ser loco o extravagante, deberás mantener la ficción hasta que estires la pata. Será este juego el que va a alimentar tu obra.

Salvador Dalí comenzó a imponer ya su personalidad a los tres años, cuando defecaba detrás de las cortinas de su casa para obligar a sus padres a buscar cada mañana en un lugar distinto sus excrementos y distinguirlos de los de su hermano muerto que había llevado su mismo nombre. Fueron sus primeras firmas auténticas. Cuando Dalí llegó a la Residencia de Estudiantes en 1922 tenía 18 años, sólo sabía contar hasta diez y apenas hablaba unas palabras en castellano. Desde la ventana del segundo pabellón, Luis Buñuel y Federico García Lorca lo vieron atravesar por primera vez el jardín con la chalina y la melena de bohemio modernista y ambos quedaron enamorados de aquel ser que parecía un arcángel. A partir de ese momento, entre ellos dos se estableció una competición sorda para arrebatarse mutuamente aquella presa, la cual a su vez parecía complacerse yendo del uno al otro para encelarlos.

Por su parte, Federico García Lorca había conseguido licenciarse en Derecho en la facultad de Granada sin abrir un solo libro gracias a la protección de Fernando de los Ríos, catedrático de Político, amigo de la familia, quien luego movió su influencia para que fuera recibido solo como músico o poeta en agraz, en la Residencia de Estudiantes, un centro enfocado a los estudios científicos. Tampoco Dalí tenía otra razón de caer por allí que el interés de su padre, grave notario de Figueres, en encontrar un lugar seguro y burgués para su hijo en Madrid. En cambio, Buñuel llegó a matricularse para ingeniero agrónomo, tal vez porque en Calanda su progenitor, que volvió rico de las Indias, había comprado tierras después de casarse con la joven más guapa del pueblo. “¿A quién me ha mandado?”, se quejaba el director de la Residencia, Alberto Jiménez Fraud a Fernando de los Ríos. “El joven Lorca anda por aquí todo el día inventando juegos con sus amigos y no deja estudiar a nadie”.

Mientras la mayoría de los residentes iban para ingenieros, biólogos y químicos, lo que les obligaba a un notable esfuerzo en el estudio, el poeta, el pintor y el cineasta, los tres todavía sin futuro, azuzados por otro señorito holgazán, Pepín Bello, vivían en estado de inocencia jugando a inventar gansadas surrealistas infantiles que hoy no harían la más mínima gracia. De forma turbia se enredaban y desenredaban, hasta que la Guerra Civil deshizo el triángulo y el surrealismo real, no el plástico ni el literario, los devoró, pero a cada uno a su manera.

Después de rasgar un ojo con una cuchilla de afeitar en Un perro andaluz, la fama le sobrevino a Buñuel durante el estreno de su película La edad de oro en 1930, en un cine de Montmartre en el que tuvo que montarse el propio escándalo al contratar a unos falsos y airados burgueses para que apedrearan la pantalla. Luego se nutrió del surrealismo católico, sexo de oficio de tinieblas, de procesiones, tambores, de coronas de espinas, de corazones de vírgenes traspasados por siete puñales y medias con costura. Por otra parte, ¿existe surrealismo más intenso que una violenta tramontana establecida durante una semana en el Ampurdán? Dentro de ese viento loco, los payeses sueltan las peores animaladas. Dalí comenzó a repetir en los círculos surrealistas de París las frases geniales, paranoicas, sin sentido que había oído a sus paisanos en los bares de Figueres.

La malvada medusa de Gala sabía que el surrealismo plástico y literario es sustancialmente imposible, puesto que el tiempo en que se tarda en elaborar un cuadro o un poema mata la espontaneidad del subconsciente y quiebra el principio del automatismo psíquico. El surrealismo solo funciona en acción, con hechos imprevisibles, disparatados, actuando en el circo mediático, al margen del cuadro o del poema, de modo que Gala cogió el látigo y no paró de azotar las nalgas de su criatura obligándola a realizar cada día un número más difícil todavía.

Pero la explosión sangrienta de la Guerra Civil fue la macabra experiencia colectiva que hizo posible vivir el surrealismo de verdad. ¿Qué verso de Poeta en Nueva York podría alcanzar una metáfora más insondable que una descarga de fusil al amanecer en un barranco de Víznar con la vega de Granada a los pies?. El surrealismo dejó de ser un juego. Al enterarse de la muerte de Lorca, desde la barrera Dalí gritó: “¡Olé!”, como si su martirio hubiese sido un lance taurino. A continuación, recomendó al Caudillo de España que continuara firmando sentencias de muerte porque eso le rejuvenecía mucho. André Breton nunca imaginó que el único surrealismo posible solo se componía de sangre verdadera. El resto eran payasadas.

Se demuestra que la creatividad y la psicosis están asociadas genéticamente.

Nuño Domínguez, "Creatividad y psicosis comparten las mismas raíces genéticas. Un estudio de más de 150.000 europeos relaciona la creatividad con genes que aumentan el riesgo de esquizofrenia y trastorno bipolar", en El País, 8-VI-2015:

Algunas enfermedades psiquiátricas pueden ser entendidas como una forma diferente de pensar. Eso mismo caracterizaba a Miguel Ángel, Charlie Parker, Beethoven, Virginia Woolf, Van Gogh y muchos otros. De ellos se ha dicho que su arte se debía en parte a trastornos psiquiátricos, lo que ha contribuido a reforzar la idea de que ningún genio ha existido sin una mezcla de locura, como dijo Aristóteles. Ahora, un estudio que ha analizado a decenas de miles de personas desvela que hay una conexión genética entre enfermedades como la esquizofrenia o el trastorno bipolar y la creatividad.

Como en cualquier otra rama de la biología, la gran pregunta es cuánto le debe la creatividad a factores ambientales, como la educación o estar rodeado de otros artistas, y cuánto a la genética heredada de padres y otros parientes.

El nuevo estudio, publicado hoy en Nature Neuroscience, intenta responder analizando el genoma de 86.000 personas en Islandia. Sus autores, liderados por la empresa de análisis genéticos deCODE, buscaron pequeñas variaciones en el orden de las 3.000 millones de letras de ADN que componen el genoma humano. Algunas de esas erratas pueden duplicar el riesgo medio de una persona de sufrir esquizofrenia o elevar un tercio sus probabilidades de padecer trastorno bipolar. Una vez detectadas esas variantes, y ante la inmensa complicación de definir qué es la creatividad y medirla, los expertos analizaron el genoma de 1.000 personas del mismo país que forman parte de asociaciones nacionales de artistas visuales, bailarines, actores, músicos y escritores. Este último grupo de profesionales, señala el trabajo, tenían un 17% más de posibilidades que el resto de la población de llevar alguna de las variantes de riesgo, aunque ninguno sufría las dos dolencias analizadas.

Las mismas variantes genéticas también estaban más presentes en las profesiones citadas cuando el equipo analizó los genes de más de 8.000 suecos y 18.452 holandeses. Los creadores tenían un 25% más de probabilidades de tener algún gen de riesgo. Los resultados no se explican por el cociente intelectual, el historial familiar de enfermedades psiquiátricas o el nivel educativo. Por eso sus autores concluyen que la creatividad se debe en parte a variantes genéticas que son las mismas que aumentan el riesgo de sufrir las dos enfermedades estudiadas.

“Estos resultados no deberían sorprendernos porque para ser creativo tienes que pensar de forma diferente al resto de la gente y nuestro equipo ya había demostrado en un estudio anterior que las personas portadoras de variantes que predisponen a la esquizofrenia lo hacen”, explica Kari Stefansson, director general de deCODE y coautor del trabajo, en el que también han participado centros de investigación de Islandia, Suecia, Reino Unido, Holanda y EE UU.

La esquizofrenia es un enigma evolutivo. La enfermedad tiende a reducir las capacidades reproductivas de los pacientes, pero su prevalencia parece muy estable, afectando en torno al 1% de la población general. Es posible que la enfermedad tenga ventajas asociadas, lo que podría explicar la paradoja. Pero según el nuevo estudio las personas creativas analizadas tenían menos hijos que la población general, lo que descarta en principio que los beneficios creativos asociados a la esquizofrenia expliquen el enigma.

Mezcla complicada

Miguel Bernardo, psiquiatra del Hospital Clínic (Barcelona) y presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, ofrece una opinión independiente sobre el trabajo liderado por Stefansson. “Es la primera vez que se realiza un estudio genético en busca de marcadores de esquizofrenia y creatividad en una población tan grande”, resalta. El hecho de que la mayoría de los participantes sean islandeses, una población muy homogénea desde el punto de vista genético, aporta mayor fiabilidad, destaca.

Pero el trabajo presenta también problemas que muestran lo difícil que es investigar este campo. “El marcador de creatividad era pertenecer a una sociedad profesional, lo que es muy relativo pues en ellas también habrá muchas personas que carezcan de ella”, advierte Bernardo.

Hasta el momento se han descubierto entre 100 y 110 variantes genéticas relacionadas con esta enfermedad, pero esta solo aparece “cuando se tienen varios genes asociados a ella y estos interactúan entre sí”, resalta el experto. Por lo tanto, las variantes de riesgo destapadas por el estudio pueden ser solo la punta del iceberg y que haya muchos otros condicionantes genéticos que predisponen a ser creativo y no estén relacionados con enfermedades psiquiátricas.

Un ejemplo metafórico sirve para explicarlo. Si la distancia total entre la persona menos creativa del mundo y un artista fuese de un kilómetro, dice David Cutler, del departamento de Genética humana de la Universidad Emory (EE UU), las variantes genéticas detectadas solo explicarían 3,9 metros de esa separación. “Los efectos observados” son “reales”, dice, pero también “pequeños y repartidos entre cientos o miles de genes”, resalta este experto en declaraciones recogidas por Science Media Centre. En otras palabras, aún queda mucho trabajo científico que hacer para conocer cuál es la mezcla exacta de locura que hay en la mente de un genio o de cualquier persona creativa.

Se cumplen siete años de Quesito

De Los Genoveses y este de El País, 13-VI-2008:

La Fiscalía Provincial de Ciudad Real ha abierto diligencias por presunta prevaricación de varios cargos locales del PP, incluidos el ex alcalde, Francisco Gil-Ortega, la actual alcaldesa, Rosa Romero, así como una diputada nacional. La sospecha es que se auto favorecieron y beneficiaron a parientes directos de otros cargos del partido en la adquisición de una decena de pisos protegidos por el Ayuntamiento de Ciudad Real, gobernado por el PP. Las pesquisas nacen de una denuncia del PSOE a partir de una información publicada en abril de 2007 por este diario.

La secuencia fue la siguiente: el gobierno municipal fijó que las 150 viviendas de un edificio céntrico de Ciudad Real denominado El Quesito quedaban sujetas al régimen de protección pública municipal. Si bien era obligatorio que tuvieran protección pública, dado que el solar inicialmente era municipal, la singularidad consistió en que se le dotó de protección municipal, "figura jurídica inexistente", según recoge la denuncia socialista. Pero esta fórmula brindaba una gran ventaja frente a las tipologías clásicas de protección oficial: limitaba igualmente el precio de venta, pero, en cambio, no establecía requisito alguno para los adquirientes. Daba igual si poseían o no otras viviendas, así como su nivel de ingresos.

Por tanto, los miembros del equipo municipal del PP y sus parientes podían, como ocurrió, copar estas viviendas que ellos mismos habían tasado. Con el añadido de que, en algunos casos, revendieron los pisos con notable plusvalía. Entre las personas que coparon tales pisos de protección vinculadas al PP figuran los siguientes, según la denuncia socialista:

- Francisco Gil-Ortega, anterior alcalde (gobernaba cuando ocurrieron los hechos), y hoy diputado autonómico, con dos viviendas.

- Rosa Romero Sánchez, actual alcaldesa, y anteriormente concejala y diputada nacional del PP, con una vivienda.

- Patricio Romero Fernández, padre de la anterior, con una vivienda.

- Carmen Quintanilla Barba (diputada nacional del PP), una vivienda.

- Gemma García Gujarro, portavoz del PP en Alcolea de Calatrava, casada con Francisco Cañizares Jiménez, concejal de Ciudad Real y portavoz de los populares en dicho consistorio.

- Dos hijos del ex concejal de Urbanismo, Gabriel Miguel Mayor, autor del plan por el que se protegió el inmueble ahora objeto de investigación, con sendas viviendas.

- Esperanza Vaquero Sosa, familiar del anterior alcalde, con una vivienda.

- Laura Vaquero Sosa, igualmente familiar del ex regidor del PP, con una vivienda.

domingo, 7 de junio de 2015

El burgués para Hesse

Hesse asimiló la crisis de la conciencia burguesa de los años veinte en una famosa novela, cuyo protagonista, H. H., con sus mismas iniciales, experimenta al mismo tiempo la atracción y el deprecio de la sociedad de su tiempo, la necesidad de aislamiento y de integración; definió al burgués en estos términos:

“Una persona que trata siempre de colocarse en el centro, entre los extremos, en una zona templada y agradable, sin violentas tempestades ni tormentas. Consiguientemente , es por naturaleza una criatura de débil impulso vital, miedoso, temiendo la entrega de sí mismo, fácil de gobernar. Por eso ha sustituido el poder por el régimen de mayorías, la fuerza por la ley y la responsabilidad por el sistema de votación. Es evidente que este ser débil y asustadizo, aun existiendo en cantidad tan considerable no puede sostenerse solo y en función de sus cualidades no podría representar en el mundo otro papel que el de rebaño de corderos entre lobos errantes…” El lobo estepario (1928) 

La moral en las series de TV

Jorge Carrión, "¿Son morales las series de televisión?", en El País, 7-VI-2015:

La lucha por la audiencia ha hecho proliferar personajes temibles y tramas pesimistas. La democracia y la justicia ya no son prioridad. 

La pregunta que da título a este artículo tiene dos respuestas, una corta y la otra larga. La corta es: por supuesto, no hay discurso o relato que no sea moral y político. La larga es menos obvia y muchísimo más interesante.

A Samsa Stark —de Juego de tronos— en los últimos momentos de la adolescencia la desvirga en su noche de bodas el noble psicópata con quien se ha casado. El antiguo sheriff Rick Grimes —protagonista de The Walking Dead— se va despojando de su humanidad hasta devenir un dictador. Frank Underwood, que llega a ser presidente de los EE UU en House of Cards, no defiende más valores que los que puedan serle útiles en cada momento, en su afán de monopolizar el poder. Y, por cierto, también es un asesino, no ajeno a la psicopatía. Los mismos males afectan, por tanto, a la nobleza, a la policía y a la presidencia democrática. Se podría argumentar que los tres ejemplos pertenecen a canales de cable (HBO, AMC y Netflix, respectivamente), pero encontramos la misma oscuridad, el mismo cinismo o nihilismo, en series de cadenas en abierto como NBC (Asuntos de Estado), Fox (24) o ABC (Scandal). Mucho huele a podrido en esos mundos y no porque sean dramáticos, ya que también en la comedia impera una visión negativa de la condición humana; ni siquiera porque sean norteamericanos, la misma plaga se extiende por Gran Bretaña (Black Mirror), Italia (Gomorra) o Dinamarca (aunque la Birgitte Nyborg de Borgen nada tenga que ver con el dubitativo Hamlet).

Parece que las series han dejado de trabajar a favor de la ilusión democrática, de la fidelidad histórica, del trabajo en equipo o, sobre todo, de la justicia. Lejos quedan El equipo A, The Equalizer o Doctor en Alaska. De la primera década del siglo XXI a la segunda hemos pasado de The West Wing como gran relato político, con el sello utópico de Aaron Sorkin, a la distopía de House of Cards. Aunque Underwood se mee en la tumba de su padre con los guardaespaldas a cuatro pasos y la Primera Dama haga lo propio frente al embajador de Rusia, estamos ante un relato casi realista: tanto Clinton como Obama han dicho que representan con bastante fidelidad lo que ocurre en Washington. Aunque lo dijeran en broma, sus palabras legitiman una mirada sobre el ejercicio del poder democrático que exagera la suciedad de la política estadounidense. O tal vez no. The Good Wife está mostrando la compra de votos en las elecciones de Chicago, entre otros trapos sucios; y Homeland, la ineficacia de la CIA, en tramas que conducen a la muerte de muchos más norteamericanos que terroristas islámicos.

En el nuevo paradigma, se imponen las historias que destilan una visión negativa de la condición humana tanto en el drama como en la comedia.

Hollywood parece haber abandonado la representación del sueño americano y la idea de que el principal enemigo es exterior. Pueden aparecer en sus ficciones villanos rusos, chinos, latinoamericanos o árabes, pero todos palidecen ante monstruos como los agentes secretos yanquis, el director de la CIA o el mismísimo presidente de los Estados Unidos. En 2001 no sólo comenzó el siglo XXI con el atentado contra las Torres Gemelas, también lo hizo con la publicación de libros como Juicio a Kissinger (Anagrama, 2002), donde Christopher Hitchens demostró que el secretario de Estado de Nixon y Ford planificó tanto asesinatos selectivos como matanzas en Indochina, Bangladesh, Chile, Chipre, Timor Oriental y Washington, D. C. Crímenes contra la humanidad. Durante la presidencia de Obama ha habido muchas más ejecuciones mediante drones que durante la de Bush, quien accedió al poder gracias a lo que Josep Fontana ha llamado un “golpe de estado judicial” (en Por el bien del imperio, Pasado y Presente, 2011). Ante semejante panorama no es de extrañar que, incluso cuando las series hablan de los años 20, como en Boardwalk Empire, o de los 60, como en Magic City, la obsesión de los guionistas parezca ser la de rastrear la genealogía del derrumbe de la nación.

Las tres industrias narrativas más poderosas de estos momentos tal vez sean los videojuegos, las teleseries y la telerrealidad. Su influencia es enorme, pero jamás directa. Pasa a través de cada uno de los cerebros, donde ocurre lo que Henry Jenkins ha llamado la convergencia mediática. En nuestras psiques construimos una mitología personal a partir de la remezcla de miles de relatos, personajes, modelos. Una ética individual en tensión con diversas morales colectivas. El viejo debate humanista de si el arte nos hace mejores quedó liquidado en el momento en que asumimos que Mao era librero; Mussolini, hijo de una maestra; Franco, un poco cinéfilo; y Stalin, un lector compulsivo. Yo creo que la cultura, en cambio, sí nos hace más conscientes y críticos, más libres, para bien y para mal. La competencia por cuotas de pantalla ha catalizado la presencia de personajes temibles y de historias desesperanzadoras, apenas matizadas por tímidos happy end como los de The Wire o Mad Men. En las últimas temporadas de ésta se interpreta la cultura norteamericana como un mecanismo en que California genera la innovación y las tendencias que Nueva York transforma en dinero, gracias a la población del interior del país, rural e inculta, consumista. La expansión de los 60 lleva a la muerte de Baltimore en la serie de Simon, a un presente posindustrial, a una sociedad en descomposición. Un sinfín de tramas, situaciones, desafíos o biografías, en guiones y direcciones de alto nivel estético, nos obliga a pensar en serio sobre el presente y sobre la historia que a él conduce.

El viejo debate de si el arte nos hace mejores quedó liquidado al asumir que Mao era librero y Mussolini, hijo de maestra.

Dice Javier Gomá en Ejemplaridad pública (Taurus, 2009) que es “impensable una civilización sin una poética” y que “los estilos artísticos han de acomodarse a los ritmos y a las necesidades morales y cívicas de cada estadio histórico”. Soy de la opinión que la lectura de Américo Castro del Siglo de Oro es correcta: del Quijote a Fuenteovejuna, del Lazarillo a La vida es sueño, su literatura se debe leer como una crítica política y moral a un imperio decadente. Una crítica ácida y oblicua, un ejercicio colectivo de decir sin decir, que no deja títere con cabeza. Intuyo que con el tiempo se irán disolviendo y olvidando las series que, como tantísimas tragedias, poemas o entremeses del siglo XVII, no están a la altura de su tiempo o no hacen más que alimentar una industria voraz, e irá quedando un canon que nos permitirá entender mejor nuestra época. Quién sabe si ese canon no será usado, en la democracia del futuro, como un ejemplo moral, aunque represente una constelación de universos que parecen carecer de ella.

Jorge Carrión es escritor. Acaba de publicar la trilogía de novelas Los muertos, Los huérfanos y Los turistas (Galaxia Gutenberg).

viernes, 5 de junio de 2015

Los principios políticos del periodista ciudadrealeño Félix Mejía

Hace más o menos ciento setenta años, el 16 de mayo de 1844, Félix Mejía editó el primer número de la tercera, última y hasta ahora desconocida época de El Zurriago; como no tenía suficiente dinero para pagar el tremendo depósito que exigía la ley para editar un periódico nuevo, y a pesar de haberlo ya anunciado en un prospecto, decidió imprimirlo sin título como "Suplemento" del principal periódico del Partido Progresista, El Eco del Comercio; por un pleito la anterior redacción se había casi desmantelado por completo y se reconstruyó poco más o menos casi a tientas. El Suplemento se publicó dos veces por semana hasta que lo prohibió el cabreado general Narváez en 1845 con una argucia legal.

Tuve que ahorrar seis meses para poder comprarme una edición más o menos completa del dichoso Suplemento, aunque está disponible en la Hemeroteca Nacional Digital. El decano del periodismo manchego escribió entonces (y de forma anónima, pues su situación de bígamo no le permitía firmar con su nombre sin correr algún riesgo, pese a lo cual dedicó algún artículo a Manuela Echeverría, la esposa que se había traído de América, lo que no impedía que cortejase a una tal Paca, bailaora de mucho tronío) un artículo con el que avisaba de los principios que iban a regir sus artículos hasta el momento bajo uno de los pseudónimos que utilizó en esta publicación, "El Galán Duende"; también uso los de "Perico el de los Palotes", "La Abuela" y "El Campanero de San Pablo", y otros de menor curso. Se identifica como jamancio (del verbo gitano jamar, "comer", esto es, liberal extremista, en alusión a la Jamancia, la revolución barcelonesa de 1843). Y, como mucho de lo que dice se puede aplicar a los periodistas y a la España de hoy, copiaré casi íntegro el artículo liminar, para que disfruten además de su estilo, inimitable mezcla de cultura y gracejo popular:

Si los calores no nos derriten y nuestros enemigos nos dejan medrar, vamos a daros, carísimos hermanos, muestras certeras de nuestro buen humor y cortesanía respondiendo a las cartas que nos dirijáis en vuestros ratos de ocio y festivas inspiraciones, con tal que vengan francas de porte, ya que no es posible que traigan dentro el cuarto del repartidor.
Si esta correspondencia aumenta las suscripciones hasta el punto de poder hombrearnos con los que tienen ayudas de otro género, bien de acá o del extranjis, os daremos de vez en cuando algunos mascarones y os pintaremos algunos monigotes [se refiere a grabados] que a vuestro sabor aplicaréis a quien convenga. Siempre, empero, teniendo presente los decretos-leyes...

Por desgracia no podemos regoldar de ricos, pues somos jamancios y, como tales, las vacas flacas de Egipto que descifró el bueno y casto José nos devoraron y dejaron en los huesos. Tenemos que esperar y ver cómo nos reciben nuestros hermanos y si adquirimos alguna boga para salir de nuestro estado miserable.
Dicen los economistas que la acumulación y abundancia de efectos disminuye los precios y, como en el mercado literario exceden los vendedores a los que compran, llegará el caso de que ni aun por un soneto del señor Salido darán dos cuartos. Esto es lo que tiene haber llegado al siglo ilustrado en el que todos son publicistas, economistas y poetas... Sin embargo, fortuna te dé Dios, hijo, [que el saber poco te vale, dice el refrán], pues todos conocemos a publicistas, economistas y poetas, menos que medianos, que se han hecho poderosos en cuatro meses y convertídose sus casas en palacios. ¡Ah! ¡Si viniese también para nosotros esta fortunilla! Allá veremos. Entretanto, os rogamos que nos dispenséis benevolencia y muchas suscriciones, si es que gustáis de nuestros articulejos olla podrida, que tal será el Suplemento, según la comezón que de escribir tenemos sin la aridez y secatura del vetusto Eco nuestro padre, que ya va rayando en regañón abacio [abacio, en griego, es el que no tiene derecho a voz ni voto]. VALETE, si lo entendéis.

MI CREDO POLÍTICO. 

Si hay tres cosas en el mundo que pueda decirse a la orden del día, y sin las cuales seria imposible que pasara esta vida ningún ciudadano español, son el comer, el dormir y el hablar de política. No hay más diferencia entre todas ellas sino el que, mientras para comer puede bastar con un par de reales por día y para dormir no es menester otra cosa que una cama, para darse el gustazo de decir cuatro friolerillas en política se necesitan seis mil durillos disponibles... y lo demás que se calla. Nosotros contamos, a Dios gracias, con ese dinerillo, y mal pudiéramos renunciar a saborearnos algunos ratos con satirizar a los gobernantes y gobernados al mismo tiempo que morderemos caritativamente a nuestros prójimos, sacando a plaza cuanto de ridículo veamos en ellos y en esta bendita sociedad a que pertenecen.

Esto vale tanto como decir que el Suplemento con que El Eco del Comercio obsequiará a sus lectores dos veces por semana desde hoy en adelante contendrá entre otras cosas sus artículos de política-burlesca. Ustedes no lo extrañarán, porque ya habrán visto en otras partes que esto de decir cuatro cosas a tiempo sobre lo que viene de por allá arriba es la comidilla favorita del GALÁN DUENDE. Pero como el oficio de periodista burlón, aun contando con los seis mil duros y todo, no deja de tener sus inconvenientes y sus tropiezos y como yo soy hombre que no gusto de que hoy me busquen, mañana me prendan y pasado mañana me envíen a Fernando Poo, ni mucho menos me acomoda que unos me llamen progresista, otros moderado, otros republicano y otros carlista, sin tomar en cuenta lo de jamancio, ayacucho y mil otros nombres que no entiendo ni sé lo que significan, he resuelto manifestar a mis lectores mis creencias acerca de tan importante materia, comenzando mis tareas con un credo político.
Desde luego me paso por alto todas aquellas verdades que en las altas regiones de la ciencia son de fe, porque esas las creo desde luego a ojos cerrados. Dicen, verbigracia, que el Pontífice romano es infalible y que el Monarca, siempre que habla, dice verdad. Pues ya saben ustedes que, en hablando el Santo Padre y el Rey, me callo y hago cuenta que estoy oyendo verdades como puños. Así que solo voy a manifestar a ustedes lo que yo creo acerca de aquellas cosas en que opina cada uno como mejor le parece.
Creo, lo primero de todo, que no hay en política una sola cosa que se pueda creer en todas sus partes; que la mayor parte de las verdades de esta ciencia engañan porque se presentan a la vista como muy sencillas, siendo así que comprenden, cada una, otra porción de ellas en las cuales viene a encontrarse luego el busilis. Entiendo, por lo mismo, que las cosas políticas deben creerse con su cuenta y razón. 
Veo por España y por las demás naciones de Europa muchas escuelas donde se predica que todos los hombres que no somos reyes ni ministros estamos aquí para servirles a estos de agradable entretenimiento, y más en donde se enseña que la rebelión y la anarquía son unos deberes muy santos y muy buenos y que el pueblo debe levantarse contra el gobierno siquiera una vez a la semana; creo que convendría mucho cerrar todas estas cátedras, y abrir escuelas de juicio y de buen sentido en materia de política.
Creo que la mayor parte de las cuestiones de gobierno no son cuestiones de gobierno, sino cuestiones de personas, y que mientras este interés personal no se aleje y separe de ellas enteramente (lo cual no hemos de ver en muchos años en la tierra de la madre Celestina), no habrá una cuestión gubernamental por cuyo fondo se puedan dar seis maravedises en moneda de Castilla.
Creo que a todos los hombres les gusta mucho ser libres y que la libertad es una de aquellas cosas de que todos se hacen lenguas a porfía; la única diferencia que existe entre los hombres bajo este respecto es que unos quieren la libertad para todos al paso que otros no la quieren sino para sí mismos. 
Creo que un gobierno que obra fuera del círculo de la ley por evitar obstáculos a su marcha no es gobierno. Que para gobernar es menester contar con que la gente está viva y se ha de menear y bullir; que el regir un estado por medio de la ilegalidad y el terror no tiene maldita la gracia ni revela otro don que el de la incapacidad y que un gobierno elevado sobre semejantes principios es tan efímero cono una pirámide que descansase sobre la punta. 

Creo, sin embargo de esto, que mientras se nos ponga entre ceja y ceja que los hombres que mandan, cualesquiera que ellos sean, han de hacer divinidades desde las sillas ministeriales y nos han de pintar pajaritas en el aire, tenemos para rato; y que si nos proponemos hacerles la guerra hasta que no se dejen cosa buena por hacer, no se nos ha de acabar tan pronto el oficio. 
Creo que es una insigne locura el imaginar que una constitución política es un talismán misterioso que lleve consigo por sí solo la felicidad de los pueblos; pero creo, al mismo tiempo, que no puede haber mayor calamidad para un país que el convertir la Constitución en un traje de capricho que se muda a placer de cada uno de los ministerios que vayan subiendo al poder. Encargamos, por lo mismo, a los señores secretarios del despacho, que anden a la moda en todo lo que gusten menos en esto.
Creo que es otra locura de marca mayor el figurarse que en este país andamos todos discordes y desalentados hasta el extremo de no convenir en cosa alguna sobre materias políticas. Precisamente es todo lo contrario: aquí los hombres, todos, cualesquiera que sean sus doctrinas y su color político, desean una sola y única cosa: el poder para ellos y sus amigos.

Creo que la monarquía absoluta y las formas inquisitoriales se han gastado hace mucho tiempo; que no estamos aquí dispuestos para república y que esa teoría popular tiene más de agradable al oído que de otra cosa; entiendo, por lo mismo, que los gobiernos mixtos son los mejores de todos ellos y creo que los que se obstinan en negar esta verdad no han saludado la historia o han empleado inútilmente todo el tiempo que han gastado en leerla.
Creo que no hay un partido político capaz de hacer por sí solo la felicidad de la España; creo también que no habrá por ahora coalición alguna que pueda durar arriba de un mes. Esto vale tanto como decir que yo creo imposible el que eso que llaman algunos felicidad dure más de treinta días seguidos en la España de estos tiempos. Así como así, en estas materias, es muy dueño cada uno de creer lo que le acomode.

Creo que los que se van a Roma en busca de libertad no son muy fuertes en la historia de aquel pueblo de esclavos y señores; que los que se van a Grecia por una carga de virtudes cívicas para traerlas a esta tierra han soñado sin duda en alguna hora tonta con los espartanos y con el paso de las Termópilas, y que los que andan a caza de gangas en los Estados Unidos para importarnos aquí buenas semillas no conocen ni con cien leguas el estado de su pobre patria. Partiendo, por lo mismo, que aquí debemos tomar las cosas como están y no soñar con Grecia ni con Roma, que nada tienen que ver con lo que ahora está pasando en la tierra de don Pelayo.
Creo que la instrucción pública es una de aquellas cosas que en España se encuentran en mejor estado y hacen más rápidos y asombrosos progresos. Tanto que, si seguimos como hasta aquí, estoy seguro de que los escritores públicos que deseamos ser entendidos no solo debemos abstenernos de hojear en adelante libro alguno, sino que hemos de aplicarnos a olvidar lo poquillo que hasta ahora tenemos estudiado.
Creo que nuestra expedición a Marruecos se parece mucho a la influencia política de la Rusia en la balanza europea: con otros podríamos hacer allí cosas muy buenas y de mucho gusto, no contando con quienes son los marroquíes y con las habilidades que allí se estilan. La Rusia también pudiera hacer mucho bueno por la Europa y por el Asia, no contando con quienes son los rusos. Cuando ellos sean mejores de condición, creo que ya estaremos nosotros en estado de marchar hacia Marruecos. 

Creo por fin otra porción de cosas, tanto en esto que llaman política general como en nuestros asuntos de política particular, las cuales ni tengo tiempo de enumerarlas más despacio ni me parece preciso decírselas hoy a mis lectores. El tiempo les irá enseñando poco a poco lo que yo pienso acerca de nuestras cosas y cuáles son mis opiniones en la ciencia gubernamental, aplicada al estado de nuestra patria. Únicamente les suplico desde ahora que cuando oigan por ahí a mis prójimos bautizarme con alguno de los nombres que distinguen a los ciento y tantos colores políticos que hay en España, lean antes de conformarse con esta denominación mi Credo político. Y solo me la apliquen cuando vean que concuerda con los principios que en él deja sentados.

La velada en Benicarló


Cándido Marquesán Millán, "Quizá el enemigo de un español es siempre otro español", en Nueva Tribuna, 1-V-2015:

Los españoles tenemos una idiosincrasia característica, en relación a la de otros pueblos. Entendida según el Diccionario de la lengua española de la RAE “Rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad”. Esta manera de ser y estar en el mundo se ha ido forjando y posando a lo largo de nuestra historia. A esta disciplina quiero recurrir ahora, para tratar de ver si de alguna manera hemos cambiado en nuestra esencia, o si por el contrario seguimos siendo igual; y también por las razones expuestas en el texto siguiente de Ortega y Gasset de su prólogo a la obra de Guizot Historia de la civilización en Europa:

 “Siempre ha acontecido esto. Cuando el inmediato futuro se hace demasiado turbio y se presenta excesivamente problemático el hombre vuelve atrás la cabeza, como instintivamente, esperando que allí, atrás, aparezca la solución. Este recurso del futuro al pretérito es el origen de la historia misma…Y cabe decir más. La mirada hacia el pasado busca en él a mayor o menor profundidad según sea el calado del azoramiento ante el futuro, según sean más o menos básicas las cosas que se han vuelto problemáticas”.

Uno de los personajes políticos más brillantes de nuestra historia, ha sido Manuel Azaña, al que ya me he referido en otras ocasiones. No quiero fijarme ahora en su faceta política sino en cómo ve a sus compatriotas, tratando de mostrarnos nuestra idiosincrasia. No es mi pretensión en si su concepción de alrededor de unos 80 años es diferente a la actual. Esta cuestión la dejo para que cada cual la haga, si tiene la paciencia de leer estas líneas.

Pocos personajes como Azaña han reflexionado tanto sobre la esencia de los españoles, y nos han conocido tan bien. Podría remitirme a muchas de sus obras. Mas en esta ocasión me fijaré en su obra La Velada de Benicarló. Diálogo de la Guerra de España, escrita hace 78 años. Según el mismo autor, fue escrita “dos semanas antes de la insurrección anarquista de mayo de 1937 en Barcelona contra la República y la Generalitat”. En plena guerra civil y en medio de este dramático enfrentamiento dentro del bando republicano”. Es un momento que en España corría mucha sangre y había mucha violencia, en el que él esta desilusionado por el fracaso del sistema republicano, en el que había depositado tantas ilusiones. Ahora se siente un político amortizado. El nombre de Benicarló, se explica por ser el lugar donde se reunió en repetidas ocasiones con Largo Caballero, al estar a medio camino su residencia de Barcelona desde septiembre de 1936 y la del Gobierno de la República en Valencia desde noviembre de 1936.

Es una obra en forma de diálogo, por lo que permite su representación teatral. Participan 11 personajes y aunque Azaña nos advierta en el prólogo: “Sería trabajo inútil querer desenmascarar los interlocutores tratando de encontrar personajes concretos”, algunos están identificados. El doctor Lluch, de la Facultad de Medicina de Barcelona es Negrín, Claudio Marón el abogado sería Ossorio y Gallardo. Pastrana, prohombre socialista es Indalecio Prieto. Barcala es Largo Caballero. Azaña estaría representado doblemente en Elíseo Morales, como escritor y en Garcés, como ex ministro. El resto son: Miguel Rivera, diputado a Cortes. Blanchart, comandante de infantería. Laredo, aviador. Paquita Vargas, del teatro. Un capitán. Ni que decir tiene que un diálogo a pecho descubierto entre los personajes mencionados tiene un valor incalculable. Los personajes que participan en el diálogo representan corrientes de opinión mayoritarias en la España republicana, y no participan los anarquistas por su negación del Estado en sí (objetivación de la razón política de Azaña), y catalanistas y nacionalistas vascos por au ataque al Estado español.; lo que tiene cierta lógica, si tenemos en cuenta su concepción racionalista del Estado. Todos los demás prototipos, el republicano, el intelectual, el socialista moderado, el socialista radical, el comunista, el militar republicano, y a pesar de sus diferencias, participan ya que todos ellos tienen el mismo ideal: la defensa del Estado republicano.

El tema fundamental de esta obra es la guerra fratricida, tratando de indagar las razones de semejante hecatombe, como también sacar consecuencias para el día después, ya que en la nota preliminar sus últimas palabras se refieren al consuelo y a la esperanza. En este libro devastador Azaña vertió los sentimientos de tristeza, angustia, abatimiento y pesimismo con que reaccionó ante el golpe militar del 18 de julio de 1936. Es un acto de desesperación, porque su alma está destrozada al contemplar cómo los españoles se están matando sin piedad, lo que supone el fracaso de su proyecto político. Por ello hace decir a Lluch: ¡Utilidad de la matanza! Parecen ustedes secuaces del Dios hebraico que, para su gloria espachurra a los hombres como el pisador espachurra las uvas, y la sangre le salpica los muslos. Vista la prisa que se dan a matar, busco el punto que podrá cesar la matanza, lograda la utilidad o la gloria que se espera de ella. No la encuentro… En cuanto a los culpables del desencadenamiento de la tragedia lo expresa Blanchart: En nuestro país, violento, intolerante, sin disciplina, los generales menores de sesenta años son un peligro nacional.

En todo momento el texto mantiene un tono pedagógico y justificativo: cómo y por qué se matan entre sí los españoles, como si fueran herederos de una tradición histórica, por ello las generaciones futuras deben conocerlo. Dice Garcés: ¿Qué aberración fascinante arrastra a los promotores de este crimen contra la nación y a quienes la secundan? Una porción de españoles ha pedido y admitido la entrada de los ejércitos extranjeros. De otra manera, no habría invasión. Con tal de reventar a los demás compatriotas, entregan la Península a un conquistador. Fuera de España, el caso no tiene semejanza en la historia contemporánea...

De nuevo Garcés: Otros pueblos ambiciosos o semibárbaros dirigen su furor contra el extranjero. España es el único que se clava su propio aguijón. Quizá el enemigo de un español es siempre otro español. Por ello tiene pleno sentido la pregunta que se hace Morales: ¿Qué se han hecho los españoles unos a otros para odiarse tanto?

Garcés nos define: Percibir exactamente lo que ocurre en torno nuestro, es virtud personal rara. Las muchedumbres no la conocen. En nuestro clima de visionarios, aquella virtud personal deja de parecerlo y se convierte tal vez en un estorbo, cuando no es un defecto injurioso. Mi comprobada ineptitud política se engendra de atenerme con rigor a la demostrable. Un cartelón truculento es más poderoso que el raciocinio… La moderación, la cordura, la prudencia de que yo hablo, estrictamente razonables, se fundan en el conocimiento de la realidad, es decir, en la exactitud. Estoy persuadido de que el caletre español es incompatible con la exactitud: mis observaciones de esta temporada lo comprueban. Nos conducimos como gente sin razón, sin caletre. ¿Es preferible conducirse como toros bravos y arrojarse a ojos cerrados sobre el engaño? Si el toro tuviese uso de razón no habría corridas.

Acabo con una cita más larga de Morales, que a todos los españoles nos debería servir de motivo para una profunda reflexión: Ustedes decían que el enemigo de un español es otro español. Cierto. ¿Por qué? Porque normalmente es de otro español de quien recibimos la insoportable pesadumbre de tolerarlo, de transigir, de respetar sus pensamientos…El blanco de su impaciencia, de su cólera y enemistad es otro español. Otro español quien le hace tascar el freno, contra quien busca el desquite. ¿El desquite de qué ofensa? La ofensa de pensar contrariamente. El español es extremoso en sus juicios. Está enseñado a discurrir partiendo de premisas inconciliables. Pedro es alto o bajo; la pared es blanca o negra; Juan es criminal o santo…Los segundos términos, los perfiles indecisos, la gradación de matices no son de nuestra moral, de nuestra política, de nuestra estética. Cara o cruz, muerte o vida, resalto brusco, granito emergente de la arena…

Estos fragmentos mostrados, una pequeña muestra aunque enjundiosa, nos pueden servir como un atractivo aperitivo para inducirnos a todos los españoles a conocer esta extraordinaria obra, una de las más importantes del pensamiento político español, el mejor documento quizá sobre la República y también un inapreciable testimonio sobre nuestra guerra civil. Por ello, debería ser lectura obligatoria entre los estudiantes de secundaria. La Velada de Benicarló cumple así dos importantes objetivos: por un lado, su valor es inmenso para que las generaciones actuales comprendan mejor la guerra y la República, y, por otro, refleja de modo meridiano la real dimensión de Manuel Azaña; el hombre de razón, el liberal insobornable que ni en los momentos más duros de su vida perdió su amor a España y a la libertad. Y por supuesto un tercer objetivo, para conocernos a nosotros mismos.

miércoles, 3 de junio de 2015

Golpe de estado económico mundial filtrado por Wikileaks


Wikileaks filtra el contenido de las negociaciones clandestinas entre medio centenar de gobiernos para establecer un acuerdo mundial secreto de comercio internacional de servicios que estará por encima de todas las regulaciones y normativas estatales y parlamentarias, en beneficio de las corporaciones.

El secretista tratado de libre comercio TTIP entre EEUU y la UE parecía imbatible como Caballo de Troya de las multinacionales. Pero en realidad es casi una cortina de humo para tapar la verdadera alianza neoliberal planetaria: el Trade in Services Agreement (TiSA), un acuerdo todavía más antidemocrático de intercambio de servicios entre medio centenar de países, incluida España, que no sólo se está negociando en el más absoluto de los secretos sino que se pretende que siga clasificado, oculto al conocimiento público, durante otros cinco años cuando ya haya entrado en vigor y esté condicionando el 68,2% del comercio mundial de servicios.

El nivel de encubrimiento con el que se elaboran los artículos y anexos del TiSA –que cubren todos los campos, desde telecomunicaciones y comercio electrónico hasta servicios financieros, seguros y transportes– es incluso superior al del Trans-Pacific Partnership Agreement (TPPA) entre Washington y sus socios asiáticos, para el que se prevén cuatro años de vigencia en la clandestinidad. Sin embargo, Público ha accedido –gracias a su colaboración con Wikileaks–, en exclusiva para España, a los documentos originales reservados de la negociación en curso, donde queda patente que se está construyendo un complejo entramado de normas y reglas diseñadas para evadir las regulaciones estatales y burlar los controles parlamentarios sobre el mercado global.

Los asociados periodísticos de Wikileaks que participan junto a Público en esta exclusiva mundial son: The Age (Australia), Süddeutsche Zeitung (Alemania), Kathimerini (Grecia), Kjarninn (Islandia), L'Espresso (Italia), La Jornada (México), Punto24 (Turquía), OWINFS (Estados Unidos) y Brecha (Uruguay).

Los gobiernos que impulsan el TiSA son los mismos que impusieron el fallido modelo de la OMC y provocaron la crisis financiera global que estamos todavía pagando.

Además, el TiSA es impulsado por los mismos gobiernos (EEUU y los de la UE) que impusieron el fallido modelo financiero desregulado de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y que provocaron la crisis financiera global de 2007-2008 (el crash del casino bursátil mundial simbolizado por el hundimiento de Lehman Brothers) que arrastró a las economías occidentales y todavía estamos pagando tras casi un decenio de austeridad empobrecedora, recortes sociales y rescates bancarios. Y lo que precisamente trata de imponer este nuevo pacto neoliberal mundial es la continuidad e intensificación de ese sistema, en beneficio desorbitado de las grandes compañías privadas transnacionales y atando las manos de gobiernos e instituciones públicas.

Esos objetivos son evidentes en la intención de mantener el tratado secreto durante años, puesto que así se impide que los gobiernos que lo ejecutan tengan que rendir cuentas ante sus parlamentos y ciudadanos. También es patente la intención fraudulenta de esa negociación clandestina por su descarada violación de la Convención de Viena sobre la Ley de Tratados, que requiere trabajos preparatorios y debates previos entre expertos y académicos, agencias no gubernamentales, partidos políticos y otros actores… algo a todo punto imposible cuando la elaboración de un acuerdo se efectúa en estricto secreto y a escondidas de la luz pública.

Por el momento, los gobiernos implicados en la negociación secreta del TiSA son: Australia, Canada, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Estados Unidos, Hong Kong, Islandia, Israel, Japón, Liechtenstein, México, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Suiza, Taiwán, Turquía y la Comisión Europea, en representación de los 28 países miembros de la UE, pese a ser un organismo no electo por sufragio universal. Además, entre los socios hay tres paraísos fiscales declarados, que participan activamente en la elaboración de los artículos, especialmente Suiza.
Lo que se busca es eliminar todo control o limitación a la liberalización global de los servicios financieros, suprimiendo cualquier restricción a 'inventos' como los que provocaron la crisis
Los textos de la negociación secreta del TiSA que ahora desvela Wikileaks muestran que lo que se pretende es eliminar todos los controles y obstáculos para la liberalización global de los servicios financieros, suprimiendo todo límite a sus instituciones y cualquier restricción a sus productos innovadores, a pesar de que fueron precisamente esos inventos financieros, como los derivados o los CDS (credit default swaps) –auténticas apuestas sobre posibles quiebras–, los que generaron la burbuja bursátil mundial que al estallar en 2007-2008 destruyó los fundamentos económicos de las potencias occidentales y obligó al rescate de esas entidades con cientos de miles de millones en fondos públicos.

Hace un año, Wikileaks ya filtró una pequeña parte de la negociación del TiSA (el anexo referido a Servicios Financieros, a fecha 19 de junio de 2014), pero hasta hoy no se había tenido acceso a las actas de las negociaciones secretas sobre todos los aspectos que cubrirá el futuro acuerdo: Finanzas (lo acordado a 23 de febrero de 2015), Telecomunicaciones, Comercio Electrónico, Transporte Aéreo y Marítimo, Distribución y Envíos, Servicios Profesionales, Transparencia, Movimientos de Personas Físicas, Regulaciones Nacionales Internas, Servicios Postales Universales…

Público ha tenido incluso acceso a las notas internas sobre las negociaciones con Israel y Turquía para que se adhiriesen al tratado secreto, algo que en cambio se negó a China y Uruguay cuando lo solicitaron, probablemente temiendo que filtrarían los contenidos del pacto en cuanto comprendieran el alcance de lo que se pretende.

Es revelador el listado de las naciones latinoamericanas que participan en el TiSA, todas ellas fieles aliadas de EEUU como Colombia, México y Panamá (paraíso fiscal que es muy activo en la negociación), así como la exclusión no sólo de los países bolivarianos sino incluso de Brasil y otras potencias regionales de las que Washington no se fía. En realidad, todas las potencias emergentes del llamado BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) han quedado apartadas del tratado secreto, precisamente porque serán las que más pierdan al aplicarse las condiciones pactadas.

No cabe duda de que se busca impedir el debate que reclamaron muchos países, sobre todo Ecuador, tras el crash financiero sobre las razones que lo provocaron y las soluciones para que no vuelva a producirse. EEUU, Canadá, Australia, Suiza y la UE se opusieron frontalmente incluso a las conclusiones de la Comisión Stiglitz de la ONU, en 2009, negándose a aceptar la evidente relación entre la desregulación bancaria/bursátil y la crisis, y en 2013 bloquearon todo intento de discutirlo en el seno de la OMC.

Mientras el TiSA pretende seguir secreto durante cinco años tras su entrada en vigor, los firmantes exigen una transparencia absoluta a los poderes públicos, con la intención de burlarlos
Entre lo más sarcástico del contenido del TiSA que ahora sale a la luz está la exigencia de transparencia total a las autoridades nacionales, que deberán anunciar de antemano y abrir a discusión previa todas las regulaciones y normativas que se dispongan a aplicar, asegurando así que las grandes corporaciones y los lobbies comerciales internacionales tengan tiempo y recursos para contrarrestar, modificar o incluso impedir esas decisiones soberanas en función de sus intereses.

Una imposición a los estamentos públicos que exigen los que no sólo pactan en secreto su propio modus operandi, sino que incluso pretenden que sus acuerdos ya en vigor permanezcan durante años como top secret, negando a los órganos de la soberanía popular hasta el conocimiento de las reglas que van a aplicar los gobiernos de cada país en sus relaciones internacionales.

En cambio, los acuerdos del TiSA –que se negocian al margen del Acuerdo General de Comercio en Servicios (GATS) y de la OMC– toman en cuenta todas y cada una de las exigencias de la industria financiera de Wall Street y la City londinense, así como los intereses de las grandes corporaciones multinacionales, para las que el tratado no sólo no es secreto sino su propio engendro. Como alertó hace meses la catedrática de Derecho de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda), Jane Kelsey, "el mayor peligro es que el TiSA impedirá a los gobiernos fortalecer las reglas del sector financiero".

Diseñado en estrecha consulta con ese sector financiero mundial, el TiSA obligará a los gobiernos firmantes a apuntalar y ampliar la desregulación y liberalización bursátil causantes de la crisis; les quitará el derecho de mantener y controlar los datos financieros dentro de sus territorios; los forzará a aceptar derivados crediticios tóxicos; y los atará de manos si tratan de adoptar medidas para impedir o responder a otra recesión inducida por el neoliberalismo. Y todo ello será impuesto por unos acuerdos secretos, sin que la opinión pública se pueda enterar de los verdaderos motivos que arrastran su sociedad a la ruina.

A menos que los órganos de la soberanía popular impidan este golpe de Estado económico mundial.

El bolivariano don Mariano nos mete en el TISA

Blatter dimite, pero el caudillo del PP, que puede enseñar corrupción a un bolivariano y es igualmente alérgico a la democracia (Chávez y Berlusconi también alteraron las leyes a su favor y desobedecieron las que había) carece de vergüenza, honor e hidalguía y ahora nos quiere meter en un nuevo negocio (o política, da lo mismo... y da mucho): el TTIP, y aun en algo peor, según se acaba de descubrir, un golpe de estado económico mundial secreto conocido como el TISA, que acaba filtrar Wikileaks, con asenso de su coaligado PSOE, con quien González quería (y quiere) volver a la explotación del posfranquismo que tantos réditos y sinecuras le ha dado en estos cuarenta años de nada, involución y paro.

Parece ridículo guardarle respeto a una piltrafa de presidente de gobierno que no consulta sus decisiones ni se tiene respeto a sí mismo enfangándose en corrupción hasta el colodrillo y no dimitiendo por cosas que al menos vergonzoso político europeo (salvo a Berlusconi, corruptor de mayores y menores, tan inocente como Strauss Kahn y otros angelitos) le habrían mandado a la calle con una patada en el culo. Para esconderse del honor, la decencia y todas las demás cosas que vende a la banca, el caudillo del PP imita bien las retóricas de Maduro, aunque en falsete (también Franco tenía voz de pito o falsete) y es menos orador; Mejía lo llamaría un arador (piojo de la sarna); en esas cuestiones no llega a la altura de un padrino como Sito Miñanco o el mismo Fidel, capaces de soplar la gaita galaica un día entero, aunque les sobrepasa en enanismo moral. Eso sí, Maduro le da menos patadas al diccionario, aunque diga las mismas mismologías que el registrador de egoísmos ("españoles, españoles, españoles", como si fuera el superlativo hebreo, que se construye también como "español de los españoles" o "español entre españoles"), habitual comidilla de los programas de bufonismo político de la Sexta. Ya no hay trío de las Azores, sino de la corrupción: Maduro, Rajoy, Berlusconi. Ahora dice que quiere cambiar a algunos de sus capos e incluso de consigliere. Es igual: todo queda en la omertà y no es cosa personal: solo negocios de los que se cuentan euros de tapadillo o "volquetes de putas", como dijo el pepero. A pesar de lo marianas y cubiertas de cadáveres que están las calles y las listas por esta "lucha de castas" que dice Manuel Valero.

Resulta paradójico que personajes tan antipúblicos y tan antidemócratas como el factor de inestabilidad Capone-Rajoy, cooptados a dedazo, asciendan tan resistible y brechtianamente a instituciones públicas y demócratas de forma ilegal con el silencio culpable de los juececillos que permiten el pisoteo de la Constitución y dejan que Valencia se haya transformado en una nueva Marbella, mientras se pasan diez años leyendo cientos de legajos de procesos interminables de corruptela. Pero en esta obra de arte del esperpento hay que dar su parte también a la ayuda de flojos sin ideas como Zapatero que no han pagado factura alguna ni literal ni metafóricamente y como los que han vendido el sistema de cajas de ahorro, el sistema educativo, el sistema legal y todos los sistemas más o menos decentes que había que vender en España: los que han vendido la honradez, en fin, para elaborar la puta en que hoy reconocemos a España. Hay que dar su parte también a vendedores de aeropuertos y otras vergüenzas y a momias que ¡todavía! siguen en política cuando debían estar abonando la tierra con su podredumbre. Como ya solo les quedaba por vender aire para sus aeropuertos, ahora han dejado a los partidos de la izquierda verdadera que les sacaran del atolladero por medio de una crítica feroz al Pepé mientras ellos esperaban rascándose la barriga y ahora encima quieren repetir sus mismos errores. ¿Lo harán? Claro que sí, siempre lo han hecho. Lo primero que tendrían que hacer es asegurar que los medios de comunicación puedan ser independientes eliminando subvenciones y a los que comen el erario, asegurando un estatuto del periodista y una retribución justa. Porque con medios de comunicación como las Tribunas, los Abecés, las TVs y otros medios lameculeros (incluso literalmente: La Tribuna le lame el culo a La Razón) el propietariado explotador lo tiene fácil.

Los lavadores de mentes consiguen estupidizar a todo el mundo repitiendo eslóganes "españoles, españoles, españoles" hasta la extenuación, mintiendo, mirando a otra parte, quemando papelotes, afectando ignorancia y no diciendo toda la verdad en lo que les es preguntado. Desde la familia real abajo, todos están pringados, con ayuda de leyes para limpiarse la cara de una vergüenza que en realidad no sienten ni han sabido que era desde la Guerra Civil que Unamuno definió genialmente como "suicidio moral" (el español ya no cree en otra ética que en el egoísmo) y, cuando ya no les queda remedio, recurren a jueces amigotes que les ponen puente de plata con las leyes de impunidad que llaman de aforamiento y puerta giratoria; no hay nada mejor en ningún ordenamiento político del mundo para evitar la justicia que la ley; en España, Dios y el Diablo son la misma persona, y su única función es beneficiar al individuo: no hay sentido de lo colectivo. Qué coño, si hasta han venido los militares egipcios a preguntar y copiar nuestro ordenamiento jurídico ¿recuerdan? En todo el mundo árabe, especialmente en la democrática Arabia Saudí, nos admiran por eso. Así no hay pito que valga ni perro que ladre, hace falta algo más, una orquesta entera de cien mil vuvuzelas o un Gran Hermano de políticos encerrados (no como en el Congreso). Qué narices, si hasta la ley mordaza ahora es ley cegata con eso de que ni se les pueda fotografiar en la puerta del juzgado. Ya lo decía Ambrose Bierce: si matas a tu padre y todavía estás en época de sentirte culpable, ve a pedir consejo a jueces, policías y sacerdotes, que ya tienen experiencia, y que ellos te digan cómo ocultar el cuerpo y qué procedimiento utilizar para que te juzgue el juez más interesado en recibir un favorcillo que nadie pueda identificar en algún pariente segundo o en Suiza. 

Ante este mundo al revés, deberíamos pedir justicia a ladrones y delincuentes... Perdón, se me olvidaba que ya se la estamos pidiendo.

Los modelos históricos de Don Quijote y Sancho, son naturales de Esquivias (Toledo) y parientes de la mujer de Cervantes

Tomado del boletín municipal de Esquivias Galatea núm. 241 (sept-oct. de 2014):


Alonso Quixada de Salazar,fue un hidalgo natural y vecino de Esquivias, en cuyo personaje se basó Miguel de Cervantes para dar vida a Don Quijote de la Mancha.

Fue Regidor en el Concejo de Esquivias en representación de los Hijos Dalgo del Lugar. Don Alonso Quixada de Salazar era pariente de Catalina de Salazar y Palacios.

La familia Quixada obtuvo Carta Executoria de Hidalguía ganada por Juan Quixada de Salazar el 30 de Noviembre de 1569 en la Real Chancillería de Valladolid, demostrando que descendían,por línea recta de varón, de la alcurnia de Gutierre Quixada, de Becilla de Valderaduey,Valladolid, cuyas gestas se hallan en los anales de las Crónicas del Rey Juan II de Castilla. De igual manera, en el Capitulo XLIX de la Primera Parte dice Don Quijote:“…y las aventuras y desafíos que también acabaron en Borgoña los valientes españoles Pedro Barba y Gutierre Quixada (de cuya alcurnia yo desciendo, por línea recta de varón), venciendo a los hijos del Conde de San Polo…”

Don Alonso Quixada falleció el 04 de Septiembre de 1604. Aún se conservan dos de las casas principales de los Quixadas de Esquivias: La Casa del Mayorazgo, en la Calle San Roque, rememorando en los escudos heráldicos la gesta de sus antepasados, y la Casa-Museo de Cervantes, dónde vivía Don Alonso Quixada de Salazar.

“En XX de Junio del dicho año (1569) El dicho Señor Pedro de Huete bautizó un hijo de los señores Hernando de Gaona y Luisa de Godoi su mujer que se llamó Sancho fueron sus compadres de pila el Reverendo Señor Juan de Palacios y la señora Ana de Rojas mujer del Señor Gaspar de Gaona.Testigos Juan Quixada E Juan BarrosoVecinos del dicho Lugar”. Pedro de Huete.

Es este uno de los personajes del Quijote más singulares en la historia de la Literatura Universal.

Seguramente que no le aventaja ninguno de esa caterva “quijotesca” de los 709 que humanizan y alegran todos los papeles, obrando el milagro de escapar de ellos y, materializándose, no sea preciso que entren en la conciencia de la fábula, ni siquiera por medio la lectura. Es parte Sancho legítima y vital del bagaje humano.

Y si un pueblo o ciudad conoce el sublime hecho de que Sancho es su vecino,su paisano, su “compatrioto” como él mismo solía decir de Ricote, la alegría y la honra deben ser colectivas.

Sabino de Diego (ya es del dominio público), en sus continuadas inmersiones investigadoras por estos libros tan valiosos del Archivo Parroquial de Esquivias, ha logrado encontrar un Sancho en nuestro Lugar, la querida patria de doña Catalina. Una persona que, por su situación en el tiempo y las circunstancias familiares que presenta, da evidentes señales de que sea el modelo vivo que inspira a Cervantes, como tantos otros de la villa, de este manantial fresco y vivaz, como el agua del nacimiento de un gran río, en la obra cumbre del Príncipe de los Ingenios.

martes, 2 de junio de 2015

Así se cocinan contratos y concursos públicos, se trocean fracturas y se burlan las estúpidas leyes hechas para esconderse del ciudadano

Raúl Rejón, "Así se cocinan contratos y concursos públicos", en El Diario (01/06/2015) pero publicado en Iniciativa Debate, 2-VI-2015:

Decenas de correos electrónicos entre dos empresas privadas beneficiadas y el organismo público Madrid 112 describen cómo se prepara un proyecto desde la presentación hasta la adjudicación final. La comunicaciones contienen la muestra inicial del plan, acuerdos de troceo de facturas para ser contrato menor y la redacción de documentos técnicos que se incluirían en el concurso público. El antiguo gerente del 112 y una encargada de una de las empresas se desdicen: “Al final no se hizo así”

Esta es la historia de cómo un organismo público prepara un proyecto y un concurso de adjudicación de un contrato en el que, al final de todo el proceso, los beneficiarios del presupuesto resultan ser las empresas privadas que han diseñado ese proyecto y ese concurso con ellos.

El relato lo cuenta una serie de correos electrónicos y documentos, a los que ha tenido acceso eldiario.es, que describen cómo se cuece la adjudicación de contratos y concursos públicos para que, al final del camino, los elegidos para recibir los fondos sean aquellos que previamente estaban en relación con el organismo público.

Los implicados son el servicio de Emergencias Madrid 112 y las empresas envueltas en la implantación de un sistema de acceso mediante huella digital a sus instalaciones y aplicaciones: las sociedades Xelios Biometrics y Simave. El objetivo final era la “implementación de un sistema biométrico en el organismo autónomo Madrid 112″. Con ese título se convocó un  concurso de procedimiento “abierto” y cuyo criterio de concesión era “el precio” que ofrecieran los diferentes competidores. Pero, según los documentos leídos por este medio, los beneficiarios de estos procesos mantuvieron comunicaciones con el 112 para diseñar los procesos muchos meses antes.

El desarrollo se remonta a la presentación que una de estas empresas realiza al organismo público e incluye el troceo de facturas para no superar el límite del contrato menor, la modificación de fechas sobre pedidos para ajustarse a la letra de la normativa y la redacción de las exigencias técnicas del concurso público siguiendo las directrices concebidas por la empresa privada. También aparece en esta preparación (meses antes de que se hiciera la convocatoria pública) la sociedad que, a la postre, ganaría el concurso así como las comunicaciones entre las empresas privadas para asegurar la adjudicación.

Presentación del sistema un año antes

La historia se remonta a 2009 y 2010. En abril de 2009, la empresa Xelios Biometrics (cuyo administrador único es Marcos Gómez-Acebo Cavero) realizó una presentación a Madrid 112 acerca de la integración biométrica en servicios 112. El día 23 de abril de ese año la sociedad remite al 112 la presentación en un correo electrónico que habla de la identificación de usuarios “mediante la huella dactilar” (…) en los accesos lógicos y físicos para personal sanitario y empleados (fase demo) y a la posterior implantación generalizada del sistema (extendiendo la biometría a pacientes, etc)”. Menos de un mes después, el 18 de mayo, otro mensaje empieza a dar cuenta de cómo está el “el proyecto de biometría”.

La gerente de Xelios, Beatriz Castro, contesta que “el 112 se puso en contacto con nosotros porque querían controlar la asistencia de los trabajadores, nos pidieron los teclados”. Y añade: “En enero de 2010 nos pidieron la aplicación informática”.

Para noviembre de ese curso, Xelios ya prepara un “primer borrador sobre el proyecto”. El 30 de noviembre esta empresa indica al organismo autónomo por escrito que “queremos insistir en que se trata de un borrador. Calculamos 2-3 meses de plazo para implantación”. El entonces director de Servicios Generales y Seguridad del 112 contesta en un email al día siguiente que hacía falta, entre otras cosas, “estudiar el presupuesto y ver formas de pago. Ya conocéis lo farragoso de los trámites administrativos y cuanto antes avancemos en ese terreno mejor”. El 4 de diciembre de ese año, Xelios informa al entonces gerente del 112, Eduardo San Román, sobre la remisión a ese organismo del “borrador técnico” y de la reunión proyectada entre ambas empresas.

Tras reuniones y comunicaciones entre los técnicos de Xelios y el 112, a lo largo de los primeros meses de 2010, un correo remitido por la empresa privada al gerente de Madrid 112 el 18 de mayo resume “la situación” del proyecto en un esquema adjunto. Ahí se da cuenta de qué parte se piensa facturar con compras directas de cuantía menor (troceando un presupuesto inicial), cuáles se achacarán a Xelios, cuáles deben ser facturadas por otra empresa y qué fases del proyecto son “por concurso”.

La cuestión es que, de acuerdo con las comunicaciones entre las empresas, las conversaciones dieron con un “acuerdo de facturación” de este cariz, según se recoge en un correo enviado por la gerente de Xelios al director de Servicios del 112 el 14 de mayo de 2010: “Dividir el presupuesto original en 2 presupuestos de 18.000 euros cada uno, con el traslado de algunas partidas de una parte a otra y el traspaso de algunas otras para pago por Simave [otra sociedad que a la postre ganaría el concurso]. Fechar los presupuestos en enero 2010 [el original es de 12 de mayo]”. Para la emisión de facturas se queda en que “18.000 euros de los teclados por una empresa diferente a Xelios. 18.000 por Xelios”.

¿Por qué 18.000? “Probablemente había algún límite”, recuerda ahora la gerente Beatriz Castro. Lo cierto es que esa cantidad marca el límite que la ley establece para celebrar un contrato menor. Estos contratos no exigen procedimiento ni pliegos. No existe la publicidad ni fiscalización. Tampoco se puede exigir garantías ni la revisión de precios.

La gerente se niega a sí misma al contestar a eldiario.es que “yo puedo proponer muchas cosas pero creo que, al final, no se pudo hacer. Estaba viendo cómo se podía hacer”.

Eduardo San Román ha contestado a eldiario.es que “todo se realizó correctamente. Todo el expediente es correctísimo y con el visto bueno de los servicios jurídicos de la Comunidad de Madrid”. Sobre el troceo de facturas de importe menor, el antiguo gerente explica en 2015 que “eso puede ser una propuesta del proveedor pero yo digo que eso no se realizó así”.

El correo electrónico emitido desde Xelios a la entidad pública dice textualmente: “Tras las conversaciones que habéis mantenido con Xelios los últimos días te remito adjunto tres documentos: El acuerdo de facturación al que habéis llegado”, no hace referencia a una proposición.

La “otra empresa diferente a Xelios” que emite finalmente una de esas facturas menores se llama Instant Byte. De manera que el 14 de mayo, Xelios remite a esta segunda sociedad “el presupuesto que corresponde a la factura que emitiríais al Madrid 112, en su caso”. Así ocurrió, sólo cuatro días después cuando, también por correo electrónico, es Xelios la que envía al 112 el presupuesto de Instant Byte: “Te adjunto -por fin- presupuesto de Instant Byte correspondiente a nuestro presupuesto”, explican en el envío.

La explicación que ofrece Castro es que el material (un teclado) con el que ellos trabajan “estaba descatalogado así que no podían adquirirlo y se tenía que recurrir a un proveedor acreditado de la Comunidad de Madrid. Hasta tuvimos que asumir los portes para que cuadraran las cifras”.

Es más, en los presupuestos para las facturas directas, las de menos de 18.000 euros, también se acuerda cierta estrategia, de acuerdo con la misma comunicación del 14 de mayo. Según informa Xelios al organismo público, lo que se ha preparado es que “por los primeros 18.000, en concepto aparecen 50 teclados, pero en realidad incluye los teclados y las partidas de Hardware de la segunda página [del presupuesto que se ha troceado]. Además, por “los segundos 18.000 euros, fechado en enero, será facturado por Xelios. Aunque aparecen sólo cinco partidas, se os entregará/instalará TODO lo restante de la segunda página [del presupuesto original]”.

En el resumen que Xelios realiza para el gerente de Madrid 112, la parte más cuantiosa del programa asciende a 93.377 euros (más IVA) que debe pasar por concurso público. Castro, la encargada de Xelios, argumenta que “son dos cosas diferentes: por un lado el control del personal y por otro el acceso físico a las instalaciones que fue un concurso”. Aquí, Xelios informó al gerente de que se ha elaborado y enviado “una documentación sobre las características de hardware y software para el concurso”. La versión modificada de esa documentación llegó al organismo público unos días después, el 27 de mayo, en un correo electrónico.

Basta con comparar ese documento con el  Pliego de Prescripciones Técnicas para comprobar que son prácticamente idénticos. El pliego es la guía para que los posibles aspirantes sepan qué es lo que pide la Administración. Ese documento oficial fue publicado el 13 de agosto, al menos dos meses y medio después que el documento redactado por Xelios. Para este particular, el exgerente argumenta que “es una práctica habitual recurrir al mercado” a la hora de especificar los pormenores técnicos que se desean incorporar.

“Aquí pecamos de ignorancia”, relata Beatriz Castro.”Querían unos terminales concretos que son los nuestros, aunque no en exclusiva, y nos pidieron un documento técnico” que se les preparó.

Además, en ese resumen de situación, se advierte de que queda “pendiente conversación con SIMAVE por parte de XELIOS”. “Simave es la dueña de los códigos fuente del sistema CENTINELA, cualquier concurso de seguridad debe contar con ellos”, contrapone San Román. Para luego añadir que “era un concurso abierto al que se hubiera podido presentar y ganar cualquier porque el criterio era la mejora del precio”.

Justamente, estas dos empresas también cruzan, en los meses anteriores a la publicación del concurso, público algunas comunicaciones.

“Evitar problemas a la hora de la adjudicación”

El 20 de mayo, el director de Contrato de Simave, escribe al admistador único de Xelios sobre este particular y le dice: “Para el asunto que tenemos entiendo que si cualquier otra empresa os pidiese precios estos serían bastante más altos que los que tenemos para evitar problemas a la hora de la adjudicación”.

El problema es que algún competidor presentara una oferta más ventajosa y se llevara el concurso. La contestación es: “Por supuesto los precios son exclusivos para ustedes”. A día de hoy, Xelios se escuda en que “tenemos una política de acuerdos con diferentes empresas. Y no todos los acuerdos y descuentos son los mismos”.

Sólo unos días más tarde, tienen que arreglar cierto malentendido. El problema surge porque Xelios envía dos presupuestos, uno más caro y otro más barato. El caro es para que termine en el 112, “en base a las instrucciones recibidas ayer”, relatan. Y el barato será el que utilicen entre las dos empresas privadas “para dejarles un margen más bien simbólico que otra cosa”, les dicen.

La explicación es que Xelios es la que tiene tanto los materiales como la instalación y configuración de los aparatos pero es Simave la que acudirá al concurso convocado por M112. “Cualquiera podría haber comprado esos dispositivos para acudir a la adjudicación”, repite San Román. Castro coincide: “Cualquier solución para este concurso tenía que ser compatible con el software de Simave. Pero cualquier empresa cuyos terminales fueran compatibles podía presentarse”. A la pregunta de si, a la postre, Xelios fue quien sirvió la tecnología Castro ha contestado: “Sí, pero no sé si se compraron además a otros”.

Finalmente, el 27 de mayo, es Xelios la que envía al 112 el presupuesto de estas partidas pero incluye en el documento una referencia a Simave así que el director de Servicios de la empresa pública le advierte: “El presupuesto tiene que figurar únicamente Xelios y no debe aparecer ninguna referencia a Simave, te agradecería que me lo volvieras a remitir”.

El 112, dependiente de la Consejería de Presidencia, publicó el 13 de agosto de 2010 la convocatoria del concurso. Presupuestó 188.901 euros (con IVA). El criterio para adjudicarlo era el precio. El 10 de septiembre, el gerente del organismo público firmaba la adjudicación provisional. El ganador era Simave por un precio de 186.067 euros. Una rebaja del 1,5%. Simave no ha contestado a las preguntas de eldiario.es para esta información.

Un directivo del PP y la extension de la huella por Madrid

Eduardo San Román fue director general de Protección Ciudadana en el Gobierno del Alberto Ruiz Gallardón hasta 2003. En julio de 2007, fue nombrado gerente del Organismo Autónomo Madrid 112. Su nombramiento fue firmado por el consejero de Presidencia del momento, Enrique Granados y la presidenta Esperanza Aguirre. El 8 de julio de 2011 cesó en su cargo. Actualmente es encargado en la Empresa Pública de Servicios de Alcorcón (ESMASA), una ciudad gobernada los últimos cuatro años por el PP con David Pérez a la cabeza.

El administrador único de Xelios Biometrics es Marcos Gómez-Acebo Cavero, sobrino de la hermana del rey Juan Carlos que se vio envuelto en un asunto de comisiones sin justificar hace siete años, según publicaba El Mundo. Además de en esta empresa, también aparece como apoderado en la sociedad Inmobiliaria Nueva Orelans S.A., que gestiona el patrimonio inmobiliario de la familia Cavero. Allí están de consejeros Piedad y Antonio Cavero Latallaide y Enrique Cavero Martínez de Campos. Tíos y hermano del actual consejero en funciones de la Transportes de la Comunidad de Madrid, Pablo Cavero.

La sociedad Xelios Biometrics está relacionada con más proyectos de identificación digital de la Comunidad de Madrid. La relación de correos electrónicos a los que ha tenido acceso eldiario.es muestra que la sociedad de Marcos Gómez Acebo Cavero también se implicó en un proyecto piloto para implantar este sistema “que permitirá a los madrileños la posibilidad de ser identificados mediante el registro de sus huellas digitales”. Lo presentó, para el área de Vallecas, la presidenta Esperanza Aguirre el 7 de marzo de 2011. Sólo unos meses antes, la misma Aguirre también presentó una remozada sala de urgencias en el hospital Príncipe de Asturias que contaba con un método para identificar pacientes con la huella para acceder a sus historiales médicos. Ambos proyectos están reseñados en las comunicaciones de Xelios.

La sociedad Simave ha visto prorrogado el contrato de Supervisión y Control General de Seguridad en el 112 durante cuatro años, la última vez en diciembre de 2014 para prestar ese servicio durante 2015.