sábado, 16 de febrero de 2013

Ayudar a los que ayudan

No hay interés superior al de la propia especie humana. Pero somos capaces de lo mejor y lo peor; causamos genocidios y fundamos asociaciones como Cruz Roja, Cáritas, Alcohólicos Anónimos y Médicos sin Fronteras e instituciones como las Bibliotecas Gratuitas y las Academias de Ciencias. El Eclesiastés, libro de la Biblia, afirma lo mismo: el bien y el mal forman parte de nuestra naturaleza como las dos mitades de cualquier simetría; alternan como las caras de la moneda que arrojaba al aire el asesino de No es país para viejos, la novela de Cormac McCarty. Cualquier gobierno, en una crisis, provocada, como todas, por torpezas de gobiernos (no solo propios, sino extraños; de ahí lo necesario de integrarse en entes supranacionales), ha de escoger el bien para restablecer la simetría, lo que, en tal situación, quieren que sea solamente lo mejor de lo peor (en Islandia creen otra cosa); pero lo que nunca deja de ser legítimo, más legítimo que cualquier gobierno, porque es lo digno (la dignidad es un valor en la política española, porque no se encuentra) es que, cuando las cosas van mal, tengan que perder los débiles y los pobres más que los ricos, como si aquellos tuvieran más obligaciones que derechos y estos más derechos que obligaciones; guardar las proporciones macroeconómicas redunda en desgracias microeconómicas y en desgracias a secas, como los suicidios por desahucio o el abandono de programas como el que ha denunciado Cáritas; hechos realizados por personas ocultas tras alguien, pronombre indefinido que encierra siempre al miserable; en este caso, al que no quiere que los drogadictos se rehabiliten. Algo que rechazo con todas mis fuerzas.

Y así es, en primer lugar, porque los débiles y los pobres siempre son los primeros en sufrir los tan disculpables y disculpados errores de los poderosos. En segundo lugar, porque los poderosos pueden serlo solamente gracias al sostén de los débiles. En tercero, porque los débiles han dado el poder a los poderosos solo para que mejoren su situación, ya que ellos, en su postración, no pueden. En cuarto, porque el status del débil no se lo ha dado él mismo, sino un determinismo amasado casi siempre por una suerte desgraciada; una ignorancia regalada casi siempre por los dolosos medios de comunicación, y un tiempo que crea hábitos malsanos. Solo la creencia en que la suerte no se equivoca puede alimentar esa fe, tan pagana, en la legitimidad del poder: no se puede confundir el poder con el propio beneficio, ya que el poder lo han dado siempre los otros; si hay poderosos, es porque nosotros hemos dejado que lo sean. Hay que repartir el poder para aproximarlo al débil y al estropeado.

Vergonzoso es que el gobierno gaste en cosas que no sean ayudar a los que ayudan y se autoayudan: a Cáritas, a las ONG que presentan sus cuentas como es debido y no se dedican a vivir al estilo Amy Martin. Ayudemos a los que ayudan, tengan el pelaje que tengan, pero no a los que, en vez de ayudar, ayudan a que los demás se llenen los bolsillos. Y ayudémonos a nosotros mismos; puede que con el tiempo podamos llegar a merecer no tener gobiernos.

Escribe Vicenç Navarro


Como el artículo citado en el post anterior es muy ilustrativo, lo transcribo aquí mismo:

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento crítico” en el diario PÚBLICO, 02 de noviembre de 2012

Este artículo denuncia la manipulación de un artículo del profesor Navarro publicado en la revista SISTEMA hace un año y que ha sido ampliamente distribuido recientemente tras ser manipulado su texto. El artículo también hace una llamada a la movilización para denunciar y prevenir tales hechos que dañan enormemente a las fuerzas progresistas de este país tal como el artículo documenta.

Uno de los hechos que más me afectó cuando, tras muchos años de haber tenido que ausentarme por razones políticas de nuestro país, volví a integrarme a la vida académica y a la vida política española (mis áreas de trabajo y conocimiento son las ciencias políticas y sociales y la economía política), fue ver en primera persona las consecuencias que cuarenta años de dictadura habían dejado en la escasamente desarrollada democracia española. La cultura política reproducía con excesiva frecuencia comportamientos antidemocráticos con una abundancia de insultos y manipulaciones (sin límites y frenos) que, aún siendo mucho más frecuentes entre las fuerzas conservadoras (herederas de los estamentos y grupos sociales beneficiarios de la dictadura y todavía muy influyentes en los aparatos del Estado) también aparecía entre sectores de las izquierdas. Estos comportamientos empobrecían y continúan empobreciendo enormemente la democracia, ya en sí tan limitada, que existe en España. Ni que decir tiene que en otros países donde he vivido (Suecia, Gran Bretaña y EEUU) también ocurren ejemplos de tales comportamientos (mucho más en EEUU que en Suecia o la Gran Bretaña, pero, en general, son menores y menos frecuentes que en España, donde alcanzan niveles extremos (y que considero asfixiantes).
Todo esto sirve como prólogo a lo que voy a contar. En octubre del año pasado escribí un artículo en la revista Digital Sistema titulado “El fraude, la Banca, y el The New York Times” en el que citaba al The New York Times en su estudio del fraude fiscal en España y la tolerancia existente en el Estado hacia tal práctica realizada, entre otros, por personalidades del sector bancario del país. El The New York Times citaba el caso de la familia Botín que defraudó a fisco español sin que ello hubiera conllevado consecuencias para tal familia. Y así lo reproduje en mi artículo, en el que centraba mi crítica en el comportamiento fraudulento de la banca. Tal artículo mío, publicado ya hace un año, pasó sin pena ni gloria, prácticamente desapercibido no solo en los medios escritos de mayor difusión sino también en los medios digitales y en la red.
Ahora bien, hace solo unas semanas un lector de mi blog me notificó que una copia de este artículo había aparecido de nuevo y estaba siendo distribuido ampliamente en la red, habiendo sido reproducido en muchas revistas digitales de la izquierda radical. El lector, en su nota, me dijo que le había alarmado recibirlo porque leyéndolo vio algo que le hizo sospechar que era una manipulación. Decía el lector que una parte del texto no encajaba ni con el estilo ni con la narrativa que suelo yo utilizar. Es más, decía él,  en el artículo mío original yo centraba mis críticas en los banqueros, mientras que en el artículo que él recibió aparecía una larga lista de supuestos defraudadores, lista que incluía políticos conocidos, la mayoría de los cuales eran de sensibilidad conservadora. Contrasté inmediatamente la copia que el lector había recibido y que me había enviado con la copia original de mi artículo del 2011 colgada en mi blog. Y pude cpmprobar que sí que se había manipulado el texto. Un canalla (y no hay otra manera de definirlo) introdujo su propia lista de supuestos defraudadores del fisco, añadiéndola a la lista de banqueros que yo y el The New York Times citábamos. Poniendo tales nombres en mi artículo, el canalla quería utilizar la credibilidad que ofrece mi firma para dar la impresión de veracidad a lo que él o ella falseaba.
Me indignó y denuncié tal manipulación en mi blog escribiendo a las revistas que habían publicado tal artículo exigiendo su retirada con una nota correctora lo cual varias hicieron. Naturalmente, solo escribí a aquellas revistas que conocía que habían sido cómplices, sin saberlo, de tal canallada. Pero el hecho es que esta falsa y manipulada versión de mi artículo se ha distribuido extensamente consiguiendo así lo que tal canalla quería –difundir falsa información- lo cual me lleva a hacer la siguiente reflexión.
Existe demasiada laxitud en el comportamiento editorial de gran número (no todas) de revistas digitales de la izquierda radical que están dañando enormemente a las izquierdas, haciéndoles perder credibilidad. La evidencia es bastante extensa. Constantemente se publican datos, sin suficiente verificación, o se reproducen artículos sin citar el lugar de su publicación y/o sin autorización de los autores, y se citan a personas sin transcribir correctamente lo que tal persona ha dicho y así un largo etcétera. Se me dirá con razón que lo mismo ocurre en la mayoría de revistas y medios (mucho más frecuentemente en los medios de derechas que en los de izquierdas). La generalización de tales prácticas (junto con la enorme cantidad de insultos, sarcasmos, notas ofensivas, y continuo sectarismo) es precisamente un indicador de la baja calidad de la democracia limitadísima que este país tiene. Pero las izquierdas no pueden permitir en su seno que se reproduzcan las prácticas que masivamente se presentan en los medios de derechas de este país. El coste de estas prácticas es excesivamente elevado.
Un claro ejemplo de este coste es lo que ocurrió hace unos días en la Cámara de los Diputados de las Cortes Españolas, durante la presentación por parte del diputado Sabino Cuadra del partido Amaiur, de una moción sobre “la necesidad de abordar una política que impulse decididamente el reparto de las riquezas y rentas existentes en nuestra sociedad”, un tema de enorme importancia hoy en España. En la defensa de su moción, durante el debate que siguió a su presentación, el Sr. Sabino Cuadra me citaba a mí como fuente de la información sobre defraudadores del fisco por parte de figuras conocidas en el mundo político, indentificadas con nombre y apellidos, que habían aparecido en el artículo manipulado ampliamente distribuido en la red al cual me refiero en la primera parte del artículo. Ni que decir tiene que creó gran revuelo en la Cámara. Varios Congresistas sin embargo, le señalaron al Sr. Sabino Cuadra a nivel personal que tal información era falsa pues habían leído en mi blog mi denuncia de aquella manipulación canallesca de mi artículo. El Sr. Sabino Cuadra me escribió al día siguiente una carta de disculpas, reconociendo que se había equivocado utilizando la información provista en el infame artículo manipulado, en lugar de utilizar la versión auténtica original, aceptando mi crítica de que nunca tenía que haber hecho tal grave acusación sin comprobar la veracidad de la acusación conmigo o con mi blog. El daño, sin embargo, se había hecho y aun cuando me consta que el partido Amaiur ha hecho un comunicado pidiendo disculpas a mí y a los injuriados en sus declaraciones, el hecho es que tal error ha tenido y puede continuar teniendo costes políticos elevados, pues tales errores se utilizan para desacreditar a las izquierdas. La intoxicación mediática tiene este fin: dañar a las pocas voces críticas que existen tanto en el mundo académico como en el mundo político cuestionando su credibilidad, el activo más importante para cualquier voz que está en una situación minoritaria. De ahí que las izquierdas debieran ser las primeras en exigir rigor en sus revistas y comunicaciones, previniendo prácticas como las aquí denunciadas.
A lo largo de mi larga vida profesional, he intentado ser muy autoexigente en cuanto a los datos que utilizo, pues soy consciente que los muchos adversarios que analizan mis escritos con lupa, intentarán destruirme si pueden encontrar un error. De ahí que casi nunca, en su campaña de descalificación personal, se centran en los datos. Esta práctica me permite exigir que, por el bien de las fuerzas progresistas de este país, las fuerzas progresistas, partidos políticos, sindicatos y movimientos sociales denuncien con toda contundencia tales manipulaciones tomando las medidas necesarias que prevengan la difusión involuntaria de tales canalladas. Yo puedo controlar mis datos pero no aquellos que se manipulan en mis escritos o que se me atribuyen erróneamente. Contra esto no hay nada que pueda hacer, excepto denunciarlo cuando sé de su existencia. Tengo que pedir a las personas con sensibilidad democrática que lo denuncien también, y tomen medidas para que tales comportamientos se extirpen en este país.

Rectificación

Hace poco publiqué un post que contenía un artículo de Vicenç Navarro; pues parece que ha sido manipulado, según me han hecho saber y cuenta él mismo en

http://www.vnavarro.org/?p=8039

Como vemos, hay que tener mucho cuidado con lo que se publica hoy en día. Cualquiera puede meter la pata con la mejor intención, por ejemplo yo mismo. Por eso, y para evitar males mayores y que se dude de mi honradez, lo he suprimido. Pues eso y que se sepa.

viernes, 15 de febrero de 2013

La transición no es el final

Son nuestros diputados, senadores y autonomistas los que viven por encima de sus posibilidades. Y más cabría decir de sus parientes cercanos. Que enseñen impúdicamente sus feísimas declaraciones de la renta Rubalcalva, la Dolores o el Nanay del Rajay me la repanfinfloja; yo las que quisiera ver son las horrísonas de sus hijos, hermanos, tíos, primos, primos segundos, primos terceros, exesposas, ahijados, amigos, amiguetes, conocidos, allegados, catarriberas y demás gente que pasaba por ahí y se invitó a la fiestecilla, gente que utiliza a los semihonrados como paraguas para disimular sus fechorías y no se incluye en la miope ley de transparencia, que parece hecha por Rompetechos, como tampoco se incluye a la monarquía, invulnerable por precepto constitucional a cualquier fealdad, miseria y dopaje (y mira si hay sospechas). Quisiera saber si al rey le han descontado por enfermedad y baja lo que a cualquier funcionario. Antes de que Franco le diera la finca de España no era tan rico; cierto que no es su amigo Mohamed, que es el propietario de dos tercios de Marruecos, pero es que aquí hay más gente que quiere y puede tener una tajada del pastel y hacer una escapadita a Canadá, a Suiza, a las paradisíacas y fiscalíacas Islas Caimán, que también muerden nuestra renta con boca muy grande. Si comparamos el sueldo de los bipartidistas con el del líder de Izquierda Unida, vemos que no van a ser desahuciados precisamente ni Cánovas ni Sagasta. Cuánto mejor sería si los políticos de este chanchullo posdemocrático se decidieran a concluir la transición de una vez con una Constitución nueva en que no tuvieran nada que ver el rey, los políticos y sus amiguetes, sino simplemente los ciudadanos; digo los ciudadanos porque todavía no he visto una iniciativa legislativa popular para reformar la Constitución desde fuera de esa Constitución otorgada; pero consolémonos, el vino no es el final.

martes, 12 de febrero de 2013

La Dolores

Gracias a don Pepito "¿Vio usted a mi abuelo?" Bonito, a Josmari "Gobierna como puedas" Barreda y a Dolores "Ayayayay" Glosopeda nunca ha faltado en La Mancha vinagre para hacer una buena ensalada: tan simpáticos han sido, son. Los dolores de la Dolores son porque nos hace parir, no porque paramos, que aquí hay mucho parto de los Montes de Toledo. Lo que hubiéramos necesitado no son dolores, sino los dólares que ha traído Adelson a la sucursal manchega de Madrid llamada Alcorcón, que ahora se bautizará como Adercón; más vinagrillo para rabiar. El hispanista inglés Richard Ford, que nos conocía mejor que nosotros mismos, y hasta como si nos hubiese parido, escribió que "el pueblo español siempre ha sido muy superior a sus dirigentes"; bien lo dice la receta de ensalada popular que nos copió, para la que necesitaba "un pródigo para el aceite, un tacaño para el vinagre, un asesor para la sal y un loco para revolverla". No voy a preguntar por La Dolores, que a mí me parece más bien La Bienpagá, ni me voy a ir a Calatayud, que queda lejos, pero la verdad es que la famosa jojota aragonesa le pepeta:

Por ser amiga de diversiones 
por ser alegre en su juventud 
en coplas se vio la Dolores 
la flor de Calatayud 

Y una coplilla recorrió España 
pregón de infamia de una mujer 
y el buen nombre de aquella maña 
yo tengo que defender 

(Música) 

Si vas a Calatayud,
pregunta por la Dolores, 
que un Bárcenas la mató 
de vergüenza y sinsabores. 
Di que te lo digo yo, 
el hijo de la Dolores 

(Música) 

Dice la gente de mala lengua 
que por su calle la ven pasar 
no saben su padre quién era, 
Dolores, la del cantar 

Yo la quería con amor bueno 
mas la calumnia la difamó, 
y no supo limpiar el cieno 
que la maldad le arrojó.

¡Graaa...! ¡Bah! Yo prefiero a la Lola de España (no sé muy bien qué es eso, pero ya lo veremos en otra ocasión), aquella de quien dijo Pemán

Torbellino de colores,
no hay en el mundo una flor
que el viento mueva mejor
que se mueve Lola Flores.

Por cierto, y ahora que no viene al caso, creo yo que el problema del Papa se arreglaba muy burocráticamente, nombrado un vicepapa o un papa adjunto para América latina, con lo que tendría tiempo para rezar el Rosario todo el día y nos ahorrábamos cónclave y leches; pero es lo que pasa, que el Papa es monárquico de cojones y no le gusta delegar, como tampoco al Borbón cuya dudosilla parentela asesinó a hombres tan mejores como Rafael del Riego o Juan Prim. Pero, claro, eso no es terrorismo, sino razón de estado, ahora que estamos celebrando el quinto centenario del De principatibus de Niccolò Macchiavelli. Y dejémonos ya de pitorreo, que no pretendía hacer higiene mental encima de ustedes, mancha.

viernes, 8 de febrero de 2013

Un manchego toma el expreso de medianoche

Está bien documentada la actividad teatral de los cautivos españoles del Siglo de Oro en Berbería para solazarse en la adversidad y reafirmar su identidad nacional y religiosa. Fray Antonio de Sosa insiste en ello en la Topografía e historia general de Argel, que mi sufrido amigo -¡vaya si las ha pasado canutas!- Daniel Eisenberg atribuye al propio Cervantes, muy relacionado con él, según demuestra; pero contamos además, y es lo que nos interesa, con el testimonio de un manchego que, para variar, era enteramente ajeno al autor del Don Quijote. Se trata del consaburense Diego Galán, quien escribió su autobiografía con el título Cautiverio y trabajos de Diego Galán (por cierto que hay una hermosa edición crítica -Cuenca, 2001- de este clásico, obra del profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha y valdepeñero de pro Matías Barchino). 

Acaeció que este manchego vino a caer cautivo en Argel hacia 1590, cuando ya hacía unos años que Cervantes había sido rescatado. Contó por extenso sus miserias, incluso su traslado a Constantinopla (Cervantes estuvo a pique de marchar allí también cuando llegó justo a tiempo la suma completa de su rescate). Es más, da pelos y señales de su ulterior fuga, tan aventurera como el expreso de medianoche de Billy Hayes. Pero nosotros, que nos interesa la literatura del asunto más que las cosas que tienen los turcos, nos centraremos solo en el capítulo tercero, en que refiere con prolijidad el lamentable episodio del intento español de hacer comedia en los baños y el final no de comedia, sino de tragedia que tuvo, que hubiera podido esperarse, habida cuenta del tema que escogieron para la pieza teatral, que debía escocer con rabia y en especial a los moriscos que habían huido allí desde las Alpujarras donde don Juan de Austria les había dado hule. He aquí el pasaje, que copio de otro blog hallado en Internet

En el baño del  bajá, que es donde están recogidos los más cautivos que hay en la ciudad, adonde estaban al presente quinientos y cincuenta que tenía mi amo, y se juntan otros muchos de particulares de diversas naciones y provincias, y ordinariamente se aúnan españoles con españoles, italianos con italianos, y así todos los demás de una región y provincia, y se entretienen unos con otros, sucedió que los italianos, por aliviar sus penas, hicieron una comedia de Santa Catalina de Sena, con la cual se entretuvieron una tarde. Los españoles, visto que los italianos se habían holgado con la farsa, tuvieron envidia […]. En fin, envidiosos, ordenaron de hacer otra comedia de La toma de Granada, repartiendo a cada uno papel según su sujeto. Y, después de estudiada, apariencias y armas como de pobres cautivos, porque tenían morriones y petos de papel, espadas de palo, y a este modo todos los demás pertrechos de guerra. Y la persona que había de hacer el papel del rey don Fernando, no contento con armas de papel  –principio de la futura desdicha–, intentó que un capitán inglés que a aquella sazón estaba en el puerto de Argel –que entran allí de paz los ingleses–, con una industria que buscó, pedille prestado un peto, espaldar, morrión y espada […] pidiéndole un billete para el inglés  diciendo que, porque los cautivos se querían holgar haciendo una representación, le hiciese merced de prestalle las armas referidas […].

Maliciaron los turcos […] que los cautivos se querían alzar con la ciudad, pues iban a pedir armas al inglés. Y sin detenerse un punto salieron del navío, entrando por la ciudad dando voces: “¡Al arma, al arma, que los cautivos se quieren levantar con Argel!”. Y en un instante se movió tanta confusión y alboroto contra los pobres cautivos que parecía haber llegado nuestro fin […].

Luego cogieron a los que habían llevado el billete y, dándoles tormentos, confesaron que para hacer una comedia, con orden del doctor Juan Blanco, habían ido al navío y pedido al inglés las armas referidas. Vista la confesión por el bajá, mandó traer a su presencia al doctor Juan Blanco, y así como le vio, dijo:

—Perro, si no dices la verdad te tengo de hacer pedazos a tormentos.

Y aunque confesó lo propio que los demás, le dieron crueles tormentos, visto lo cual por el pobre doctor y que padecía sin culpa, dijo al bajá:

—Para que tu alteza desengañe, haga traer los petos, morriones, espadas y broqueles, que todo es de palo y papel, que estaban apercibidos para la comedia, y echará de ver cómo no hay malicia.

Y al punto mandó el bajá que fuesen por  ello y, traído a su presencia, parece que mostró algún género de desengaño. 

Mas era tanta la turba de la gente bárbara que daba voces diciendo “¡Mueran todos!”, que el bajá, no pudiendo resistir la bárbara fiereza del vulgacho, les entregó a seis de los comediantes para que hiciesen en ellos su gusto […].

Luego el pueblo bárbaro se entregó en los infelices cautivos, ejecutando en ellos más tormentos y crueldades que se cuentan de Diocleciano, emperador de Roma, pues arrastraron a uno atado a las colas de cuatro caballos, a otro empalaron, a dos ahorcaron a la puerta de Babazón, y a los otros dos quebrantaron los huesos con mazos de hierro a la puerta de Babalbete. Y estos dos últimos eran andaluces, y se llamaba el uno Alonso de Vera, hombre gracioso, y el otro Juan de Buendía, los cuales habían salido juntos de España, y los cautivaron juntos y eran de un propio amo que se llamaba Chafor, genovés renegado, y habían remado juntos, y juntos fueron a gozar de Dios, adornados con la preciosa corona del martirio. (cap. 3, p. 94-99)

No terminan aquí las aventuras del audaz Diego Galán, que no tiene nada de crítico cinematográfico, aunque sí lo sea su portentosa vividura; lo realmente curioso es que Jerónimo Alcalá Yáñez, en su picaresca novela Alonso, mozo de muchos amos,  II, 7, narra un episodio tan parecido y con tanto detalle que la semejanza no puede ser casual, como hábilmente ha descubierto Miguel Zugasti. No obstante, nos importa más ahora hablar también de otro manchego de la orilla de enfrente, el ciudarrealeño de nación y morisco por más señas llamado Amurates que, expulsado de su patria, donde se ganaba la vida como honesto zapatero, por esas cosas absolutas que de vez en cuando les dan a tontolhabas como Felipe III, tuvo que ganarse la vida haciéndosela imposible a los valencianos por medio de una formidable flotilla con patente del Gran Turco con que invadió, saqueó, secuestró, robó y pirateó a mansalva practicando el bandolerismo de agua, no sin algún regodeo vengativo por su parte, lo que no nos excluye de sentir legítima y torera vergüenza por su espantosa muerte, digna de figurar en los anales de la tortura junto al mismísimo becerro de Falaris del que tanto se escandaliza Cicerón. Pero eso es otra historia.

martes, 5 de febrero de 2013

Adelson y los Montes de Toledo

BLAS: Pero ¿dónde está Alcorcón? Veamos. ¡Atiza! ¡Pero si está "pegando" a los Montes de Toledo! ¡Y a la misma distancia de Madrid que de Toledo! ¡Ya entiendo por qué la Cospe quiere privatizar los montes de Toledo! ¡Quiere venderle un coto de caza a los jugadores de Adelson! ¡Chalets en la sierra! ¡Adelson, que es judío, y quiere atraerse a unos cuantos judíos a la sagrada Toledo!
EPI: Eres un limón ¿cómo puedes pensar tan retorcidamente de quien viene a regenerar España y a crear un montón de puestos de trabajo? ¿De quien va a resucitar la decaída industria turística española con menos putiferio, mafia y corruptela? ¿No tenemos ya una maquinita de crear ludópatas en cada bar? ¿Pues qué es esto sino más de lo mismo? España es la tierra de las oportunidades, como el desierto de Nevada.
BLAS: Eres una naranja; todo lo ves demasiado dulce. 
EPI: Es que me gusta disfrutar de la vida. Con razón mi madre me puso por nombre Epicuro. En cambio, tú eres un amargado. Se nota que tu madre se acordó, al bautizarte, de Blas Pascal.
TRIKI: El hecho de que seáis pareja de hecho no quita que no podáis tener una discusión como cualquier pareja de recién casados. Por cierto... ¿no tenéis galletas? Ha llegado la hora de merendar.
BLAS: Por haber matado al rey godo Fruela, se considera a un oso el primer republicano. Pero, ¿quién podrá cargarse a un cazador tan experto como Adelson? 
TRIKI: El rey no, desde luego: tiene la vista tan gorda que necesita cazar elefantes para acertar. Y, además, me han dicho que es monárquico. Seguro que se está vengando por lo de Fruela.
EPI: Siempre tendremos al Principito.
BLAS: La verdad, a mí me parece El principito de Maquiavelo. Y lo que es más grave, casado con una periodista. Estamos perdidos: no hay redención posible.
TRIKI: También creíamos imposible ganar un Mundial, y ya ves. ¿Y las galletas?

domingo, 3 de febrero de 2013

Retorcidos y desconsiderados

Las encuestas recientemente publicadas por El País y La Vanguardia muestran una tendencia clara hacia un cambio político real. Incluso más que político: de forma de gobierno. Podría abrirse el camino hacia una nueva constitución, un estado federal o incluso una república. Esto, si fuera posible con un sistema de valoración del voto como el d'Hont, que lo hace muy improbable, aunque basta para justificar especulaciones como esas. Una fábula de Esopo, la ducentésimo octogésimo quinta del repertorio de Perry, traducida por nuestros llorados helenistas manchegos Francisco Martín García y Alfredo Róspide López, instruye sobre qué está teniendo lugar en el pueblo. Se titula El hombre que rompió una estatua:

Un hombre que tenía un dios de madera, como era pobre, le suplicaba que le hiciera algún bien. Y como, a pesar de hacer eso, vivía en la mayor pobreza, encolerizado, lo cogió de una pierna y lo estrelló contra la pared. Rompiéndose al instante su cabeza, corrió de ella oro y, mientras lo recogía, gritó: "Eres retorcido, según creo, y desconsiderado, pues cuando te honraba no me socorriste y cuando te he golpeado me has pagado con muchos bienes". La fábula muestra que no te beneficias honrando a un hombre malvado; sacarás, en cambio, más provecho si lo golpeas.

La verdadera piedad, por tanto, consiste no en honrar, sino en exigir virtud y castigar el vicio especialmente en los poderosos. Toda Iglesia, si quiere verdadera fe, tendrá que dar ejemplo y depurarse de pedófilos, sinvergüenzas y drogadictos como Marcial Maciel, que medran en la penumbra de la hipocresía, y con ello saldrá reforzada, no debilitada, como quieren sus filisteos. Y la Política verdadera, por tanto, se hará echando del poder a los partidos que solo están de acuerdo en lograr su propio beneficio, no el de la nación, con lo que saldrá regenerada del fuego que abrasó la mano de Mucio Escévola. El congreso está demasiado lleno de Tarquinos soberbios.

Aunque, claro está, para eso hace falta una reforma educativa en que todavía puedan traducirse las fábulas de Esopo del griego, ese idioma que intentan expulsar del canon educativo de la misma manera que intentan echar a Grecia de la Unión. Político, en griego, equivale al adjetivo castellano Ciudadano, y más de una vez me ha extrañado oír a un político decir que "hay que concienciar al ciudadano". En efecto, hay que concienciar a los políticos. Y en especial a los que no tienen conciencia. ¿Hay alguno que la tenga?

lunes, 28 de enero de 2013

Enseñar al que no sabe

Para enseñar hay que tener algo. En España, cada vez hay menos... de lo que sea. Un señor llamado Tomás de Iriarte, que se murió de asco a fines del siglo XVIII y a quien algunos llaman fabulista, aunque no por escribir fábulas, lo que es sola una manera de reducir sus méritos de escritor (el jibarismo de la cultura de masas es lo que tiene) ya lo dijo, como ahora podríamos:


¡Oh mi Dalmiro! El lamentable estado
de la sabiduría en esta corte, 
dos siglos ha maestra de las ciencias
y en el nuestro aprendiz de las del Norte, 
la causa de este mal, sus consecuencias 
a referirte voy. Permite, amigo, 
que desahogue mi pesar contigo: 
la mala educación echó raíces; 
los niños, que de escuela carecieron 
en sus primeros años infelices, 
ya son hombres idiotas que subieron 
a ocupar los empleos de importancia, 
en que es leve defecto la ignorancia. 
¿Quién te ha dicho que, aquí, desacredita 
a un racional el ver que no ejercita 
la parte intelectual de su individuo? 
Comen, duermen, se adornan, se pasean 
y del día el residuo 
en total ocio u en el juego emplean. 
Gastan dinero, tren, tiempo en visitas, 
las paciencias de todos (que aun no bastan) 
y solo sus potencias jamás gastan, 
que al morir se las dejan nuevecitas. (Epístola I,  11 de noviembre de 1774)

Cojo las tijeras y recorto un pasajito del editorial de El País de esta mañana, que dice así (pongo religión con mayúscula, porque en el original no viene, y alivio alguna que otra desmesura ortográfica):

Mientras en España se suprime Educación para la ciudadanía, se favorece la enseñanza de la Religión y se apuesta por las materias troncales y por los ciclos superiores, en Francia se refuerza la educación infantil, la educación cívica laica y las materias culturales que permiten una formación más humanista. El objetivo es que los alumnos tengan más conocimientos, más competencia, pero también más cultura. El sistema de reválidas que se quiere implantar aquí tal vez pueda lograr que los escolares tengan más conocimientos, pero la educación es algo más.

Sumen ambas cosas (sin usar los dedos de las manos); tal y como van las marchas y las testas, igual terminamos confundiendo un pensamiento con un dolor de cabeza, pues hay que sacar la etiqueja ¿o no?


Cuadremos las cuentas matando viejos (para el museo de los horrores)


De El País:

Tiene 72 años, pero a Taro Aso, viceprimer ministro y ministro de Finanzas de Japón, no le tembló la voz cuando pidió a millones de compatriotas ancianos que se hagan el haraquiri para cuadrar las cuentas del país desarrollado más deficitario —la deuda supera el 200% del Producto Interior Bruto (PIB)—. Durante una reunión de expertos sobre la reforma de la seguridad social, Aso declaró que el sistema médico debe cambiar de manera que “se mueran pronto” muchos de los pacientes terminales que ahora utilizan “el dinero del Gobierno” para sus caros tratamientos.

La frase no fue fruto de un exabrupto, sino que el ministro continuó explicando su tesis a los boquiabiertos expertos. “A esos pacientes se les mantiene vivos incluso si desean morirse”, afirmó. “Yo no puedo dormir bien si pienso que estoy utilizando el dinero del Gobierno [para recibir un tratamiento muy caro]”, añadió.

El impertinente Aso, que ya en 2008 cuando era primer ministro habló de la murga que daban los “viejos chochos”, ha perfeccionado su vocabulario y en la reunión de esta semana se refirió a los enfermos como la “gente del tubo”.

La población japonesa es una de las más longevas del planeta. El 25% del total supera ya los 60 años. Desde 2007 ha comenzado a disminuir, y en 2012 se redujo en 212.000 personas, un récord que se bate cada año. Las menguantes cifras muestran que en la actualidad hay algo menos de 126 millones de japoneses y en 2060 no llegarán a 87 millones, según informó el Ministerio de Salud el 31 de diciembre.

El diario en inglés The Japan Times señala que el ministro-secretario del Gobierno, Yoshihide Suga, trató de apagar el incendio, afirmando que las palabras de Taro Aso habían sido “mal interpretadas”. Horas después, el díscolo ministro señaló que se trataba de un “punto de vista personal”. “Retiro lo que he dicho y pido se omita del acta de la sesión”, dijo a los periodistas.

Sus meteduras de pata son famosas, pero nadie espera que dimita. Aso representa a uno de los grandes linajes políticos de Japón —su tatarabuelo Toshimichi Okubo jugó un importante papel en la llamada Restauración Meiji por la que el Imperio del Sol Naciente se abrió a Occidente en 1868—. Tiene conexiones con los barones industriales a través de la mayor cementera del país que levantó su padre dentro del gigantesco conglomerado familiar, que incluye unas 70 empresas, desde minas a un banco, pasando por una compañía eléctrica. Es multimillonario y en los últimos 13 años ha ocupado las más diversas carteras. En 2001, al convertirse en ministro de Economía, declaró que lucharía por sacar a Japón de la crisis económica y convertirlo en el país ideal de los “judíos ricos”.

En septiembre de 2008, Taro Aso consiguió su objetivo de convertirse en jefe del Gobierno. Le duró solo un año. Al septiembre siguiente su formación, el Partido Liberal Democrático (PLD) que había gobernado Japón durante medio siglo, sufrió la mayor derrota de su historia. Los japoneses no le toleraron el nepotismo con que había gobernado. “He colocado a la gente adecuada en el sitio preciso”, dijo cuando formó su Gabinete con amigos sacados de los sitios más diversos.

Este manipulador nato, que se declara entusiasta de los manga (los cómics japoneses), es el principal soporte del primer ministro Shinzo Abe, quien, en septiembre pasado, dio con el apoyo de Aso un golpe de mano y se hizo con el liderazgo del PLD. Tres meses más tarde y tras una resonante victoria, el PLD volvió a gobernar Japón.

Defensor a ultranza de que el Gobierno invierta en grandes obras de infraestructura, Taro Aso es considerado, como Shinzo Abe, un halcón del PLD. Muy conservador y nacionalista, su política augura, en estos momentos de tensión por las distintas disputas territoriales con sus vecinos, unas difíciles relaciones con China y Corea del Sur. Estos países no han olvidado la brutalidad del Ejército imperial durante la colonización y las ofensivas desatadas desde finales del siglo XIX hasta su derrota en la Segunda Guerra Mundial. Aso se vio obligado a pedir disculpas en 2007, tras afirmar que muchas de las 200.000 prisioneras coreanas, chinas, filipinas y de otras nacionalidades utilizadas como esclavas sexuales por el Ejército nipón “lo habían hecho de forma voluntaria”.

En 2005, dijo que China representaba una “amenaza considerable”, con sus 1.300 millones de habitantes, sus bombas nucleares y su “presupuesto militar que aumenta dos dígitos por año desde hace 17 años sin que se sepa qué uso van a darle”.

Huy


Mientras en Castilla-No Marcha inventa la polémica figura del "maestro becario" y  miles de maestros tienen que dar clases gratis a cambio de créditos para las oposiciones (cualquiera que sepa un poco de historia sabrá que a esto lo llamaban en ese siglo al que volvemos, el XIX, "meritoriaje", y el empleado que trabajaba gratis a cambio de la esperanza de que lo eligieran fijo se le llamaba "meritorio"),  y mientras no cambia lo que ya decía Tomás de Iriarte en el siglo XVIII, Francia opta por más maestros y más dinero para la enseñanza y España por maestros más cabreados:

"Ejemplos educativos. En contraste con España, Francia refuerza la enseñanza y aumenta el número de profesores", editorial de El País, 28-I-2013:

Francia y España han tenido en las últimas décadas y tienen ahora Gobiernos de signo contrario. Por eso, no resulta extraño que apliquen políticas diferentes y hasta antagónicas. Ambos países han emprendido ahora una reforma educativa destinada, en ambos casos, según dicen sus Gobiernos, a mejorar la calidad de la enseñanza. Pero el camino elegido no puede ser más diferente. Mientras el Ejecutivo de Mariano Rajoy aplica al sistema educativo el criterio de la austeridad, con un recorte presupuestario que suma 6.300 millones de euros —acumulado desde 2010— y una reducción de plantillas que se estima en decenas de miles de profesores, el Gobierno francés que preside François Hollande acaba de confirmar un aumento de los presupuestos y la incorporación de 60.000 nuevos enseñantes y funcionarios.

Es cierto que Francia parte de una situación económica mucho más saneada que la española, con una deuda pública muy inferior y un índice de paro que apenas llega al 10%. Pero su apuesta por la educación es estratégica: el Gobierno de Hollande tiene claro que la formación de los ciudadanos es un elemento clave para el futuro del país y por eso ha decidido preservar el sistema educativo de la política de austeridad y frenar así el deterioro provocado por los recortes aplicados por su antecesor, Nicolas Sarkozy.

Pero las diferencias no se limitan a la cuantía de los recursos. También al modelo educativo. Mientras en España se suprime Educación para la Ciudadanía, se favorece la enseñanza de la religión y se apuesta por las materias troncales y por los ciclos superiores, en Francia se refuerza la educación infantil, la educación cívica laica y las materias culturales que permiten una formación más humanista. El objetivo es que los alumnos tengan más conocimientos, más competencia, pero también más cultura. El sistema de reválidas que se quiere implantar aquí tal vez pueda lograr que los escolares tengan más conocimientos, pero la educación es algo más.

La ley Wert está aún en fase de proyecto. Todavía a tiempo de rectificar. España debería seguir la estela de modelos considerados exitosos, como el finlandés, que se caracteriza por una defensa decidida de la educación infantil y una excelente formación de sus docentes, que, además de estar bien retribuidos, gozan de una gran consideración social.

La enseñanza no cambia.


Así describe Tomás de Iriarte en su Epístola primera (11 de noviembre de 1774) la enseñanza española por entonces:


¡Oh mi Dalmiro! El lamentable estado
de la sabiduría en esta corte, 
dos siglos ha maestra de las ciencias
y en el nuestro aprendiz de las del Norte, 
la causa de este mal, sus consecuencias 
a referirte voy. Permite, amigo, 
que desahogue mi pesar contigo: 
la mala educación echó raíces; 
los niños, que de escuela carecieron 
en sus primeros años infelices, 
ya son hombres idiotas que subieron 
a ocupar los empleos de importancia, 
en que es leve defecto la ignorancia. 
¿Quién te ha dicho que, aquí, desacredita 
a un racional el ver que no ejercita 
la parte intelectual de su individuo? 
Comen, duermen, se adornan, se pasean 
y del día el residuo 
en total ocio u en el juego emplean. 
Gastan dinero, tren, tiempo en visitas, 
las paciencias de todos (que aun no bastan) 
y solo sus potencias jamás gastan, 
que al morir se las dejan nuevecitas. 

Una definición dieciochesca de la lengua española

La escribió el latinista Francisco Sánchez Barbero, y se lee en los diálogos satíricos que copia la nonumental edición de Leopoldo Augusto de Cueto, Poetas líricos del siglo XVIII, Madrid, Atlas, II, 1955, p. 605:

Es lenguaje vulgar y chabacano
y vos, un pobre Estante,
¡parbleu! no lo dijeras
si en Dresde y en Berlín morado hubieras.
Desde el principio:
por allá no está en moda
una lengua formada
de mil heterogéneos elementos,
en parte gutural amorunada,
parte semilatina, parte goda,
llena de rustiquez, follaje y ripio.
A los míos y a mí nos acomoda
la nasal expresión y los acentos,
y los... ¿cómo decís? Ah, los matices.

domingo, 27 de enero de 2013

Parecidos razonables


Quentin Tarantino, un Lucifer de videoteca.
Amy Martin, la Leire Pajín del refinamiento.
Audrey Hepburn, una Nefertiti con solitaria que cena una alita de pollo y hoja de lechuga.
El PP, el heredero legítimo del Franquismo.
El PSOE, el heredero bastardo.
España, ni siquiera una Italia: Marruecos con mala conciencia europea.
Rajoy, un notario que flota como una tapadera sobre el Vesubio de la mierda.



jueves, 24 de enero de 2013

Reforma educativa en Francia



"Francia salva de la austeridad a la escuela y recluta 60.000 profesores. Hollande hace de la educación la bandera de su mandato. Refuerza la primaria y la formación de los docentes, amplía el horario y hace evaluable ‘Ciudadanía’"

Sin comentarios.

martes, 22 de enero de 2013

Milagros de la Ciencia española


 Santiago Grisolía: "Me da miedo que podamos perder a una generación de científicos españoles". El Mundo: "Europa otorga 300 becas de alto nivel y sólo 15 son para España, la mitad que Holanda". 

Con estas condiciones, resulta un milagro que hayamos obtenido la única vacuna capaz de impedir y paralizar el Alzheimer. Que se la pongan los políticos para recordar el secular atraso de la ciencia española.

domingo, 20 de enero de 2013

De la Corrupción a la Regeneración

Viene, va y se está poniendo tan fácil y sinónimo hablar de corrupción y cagarse en todo que a quien presume de serio le tienta quedarse mudo o sembrar patatas en ella, alabando las múltiples caras que forman y la fertilidad del suelo español. Hércules, un griego por cierto, limpió los establos de Augías; con la corrupción española no habría podido.

Corrupción es vocablo que proviene de la Medicina; designa el estado final de una gangrena. Su significado político empezó a perfilarse a principios del XIX, cuando varios ministros de Hacienda negociaron empréstitos cada vez más ruinosos para el país. Con eso, y con la ayuda del estúpido Fernando VII y sus mal avenidos herederos, se creó una deuda crónica y un ejército chusquero que lastraron al estado español hasta hoy. El progresista Mendizábal terminó de joderlo todo echando a perder la única esperanza de una futura y gruesa clase media española por un plato de lentejas. Esa fue la causa última y lejana en el tiempo de nuestra guerra incivil entre uniformados (sotanas, ejército, paramilitares) y descamisados varios. Pobres de nosotros, terceros en discordia, a los que no guardó ni Dios su helado corazón. 

Recuerdo que en Malagón lincharon al ministro de economía ilustrado Miguel Cayetano Soler por haber subido el precio del vino con un impuesto. ¡Qué tiempos aquellos! ¡Y sin sindicatos! Ahora, como mucho, perderíamos el culo por cualquier prebenda o enchufe. Desde Mendizábal que estamos padeciendo a toda esta chusma/superestructura de miserables. 

Por supuesto que vinieron otros santos hombres con otras bonitas palabras, tan hermosas como las de Mendizábal, buscando el antónimo sagrado de la corrupción: la regeneración. Otro vocablo médico, toma ya. Pero algo era: un intento de cambiar las cosas. En Ciudad Real lo intentó, cuando la regencia de Espartero (1841-1843) un carbonario amigo de Félix Mejía, catalán por más señas, nombrado para el puesto de Jefe Político expresamente para armarla, Tomás Bruguera; cuando estaba a punto de lograr algo, tras casi dos años de tejemanejes, Narváez lo envió a escardar cebollinos. El nombre de Tomás Bruguera no les sonará: es lógico. La actitud de los manchegos ante el progreso se resume en un endecasílabo: "Si es de aquí, no va a ninguna parte". Tomás Bruguera no era de aquí y lo echaron. Aunque lo deploraran algunos manchegos en los periódicos de la época, que no pararon de lamentarlo.

De nuevo volvió un intento de regeneración por parte de "regeneracionistas" e "institucionistas", encabezados los primeros por el voluntarioso Joaquín Costa, quien anduvo, es cierto, por La Solana, dejando algún que otro artículo como "Los desposorios en La Mancha" en la Revista General de Legislación y Jurisprudencia, XC, 1897, pp. 177 y ss., antes de salir corriendo en su silla de ruedas (no es recochineo: por entonces una parálisis progresiva como la de Hawking había empezado a comerle el cuerpo, que no la moral). Don Joaquín es que sentía una gran curiosidad por el derecho consuetudinario no escrito castellano, plasmado en anticuadas ceremonias, refranes y literatura oral; es una pena que sus libros anden tan caros; lo único que hizo fue hablar con unos cuantos curas y agricultores y con el médico local; no consta que se acercara lo más mínimo a Rivas Moreno, quien lo hubiera podido ilustrar debidamente. 

Porque en La Mancha solo tuvimos a un regeneracionista de talla, el miguelturreño Francisco Rivas Moreno, a quien no le hicimos ni puto caso en su idea de fundar una Caja de ahorros agrícolas; así nos fue. ¿Qué hubiera dicho si levantara la cabeza y hubiera visto lo que han hecho con las cajas de ahorros gente que se proclama su heredera? Se habría vuelto a morir. Algo quedó, sin embargo, de su infatigable labor: la idea del cooperativismo agrícola, que dio bastante fruto. En cuanto a los institucionistas, tuvimos de los mejores: un león como el Secretario de la Junta para la Ampliación de Estudios, José Castillejo, (las memorias de Irene Claremont, su mujer inglesa, Respaldada por el viento, es de lo mejor que puede leerse) o Lorenzo Luzuriaga; ahora nuestro generoso Isidro Sánchez, que se acaba de jubilar, ha coordinado un buen libro colectivo sobre la labor del primero; cómprenlo, y verán de qué les hablo: el borrador de una España que no fue, echada abajo por la España de siempre. He escrito algunas de las biografías de ese volumen y algo tengo aún que añadir sobre el tema (en cuanto a discípulos manchegos directos de Sanz del Río), pero habrá que esperar: tengo que ganarme las habichuelas y lo único que me da tiempo a hacer es acumular notas y más notas.

En fin, que la Regeneración no regeneró nada y todo se pudrió incluso más tras la Guerra Civil. Y, ahora, una preguntita. ¿Cómo nos va a ir si ni siquiera se habla en los periódicos de Regeneración? El nihilismo de nuestra época hasta nos ha negado el consuelo de esperanza.

martes, 15 de enero de 2013

La Biblioteca Virtual de la Universidad de Pennsylvania

Es una delicia ver los textos digitalizados hace poquísimo de la Biblioteca de la Universidad de Pennsylvania aquí... y una pena no poder trabajar con ellos; hay manuscritos poéticos desconocidos de romances y del famoso y desvergonzado franciscano Cornejo, sobre el que tengo alguna curiosidad derivada de su madre manchega y de que anduvo por el Convento de San Francisco de Ciudad Real estudiando filosofía, en la que destacaría hasta el punto de ser catedrático de prima en Alcalá; también hay otros muchos materiales de valor inencontrables, algunos relacionados con Quevedo y Hurtado de Mendoza. Merece la pena echarles un vistazo, pero no he tenido tiempo de concluir mi inspección. 

lunes, 14 de enero de 2013

El pelotazo de la inminente Ley de Costas


De Asier Martiarena, "El ‘escándalo’ que quiere tapar Cospedal", en Kaos en la Red:

Varios medios de comunicación, entre los que se encuentra El Día de Castilla-La Mancha, han recibido en las últimas semanas sendas cartas de los abogados de María Dolores de Cospedal y de su marido, Ignacio López del Hierro...
... por la que exigen la rectificación de un texto que relaciona a ambos en una supuesta "red de intereses" que habría influido sobre la Ley de Costas. Unos datos que destaparían otro asunto noticiable de la secretaria general del PP.

La información se basa en un informe de Greenpeace que destaca la coincidencia en los caminos profesionales del ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, y del marido de la presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal -ambos han tenido cargos de responsabilidad en la empresa inmobiliaria Bami Newco-.

Así, siempre según destaca la denuncia de Greenpeace, un grupo de constructores cercanos al PP se beneficiarían de la nueva Ley de Costas, impulsada por Miguel Arias Cañete. Bautista Soler, promotor de diez edificios en la playa de la Patacona (Alboraia, Valencia), se podría beneficiar de una disposición que permitirá privatizar terrenos situados detrás de un paseo marítimo. Bautista Soler, socio y amigo de otros empresarios del sector, como el marido de María Dolores de Cospedal, Ignacio López del Hierro, o Joaquín Rivero, han estado relacionados con Arias Cañete en la inmobiliaria Bami Newco.

El proyecto de ley propone una revisión de los terrenos costeros públicos que, para Greenpeace, cae en toda una serie de ilegalidades, además de que "no contiene ni un solo artículo para la protección de la ribera del mar ni para asegurar su integridad física frente a inundaciones o la subida del nivel del mar por el cambio climático". Pero además, dice, "reduce de forma muy significativa el dominio público marítimo terrestre", y es "más permisiva" con los "usos de la costa como espacio económico".

Por todo lo expuesto, Greenpeace pide al Gobierno que no continúe con la reforma de la Ley y que cualquier modificación de la Ley de Costas de 1988 cumpla escrupulosamente los numerosos pronunciamientos del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo sobre los deslindes ejecutados y con la ciencia existente sobre cambio climático, erosión marina y protección de los ecosistemas.

Tasando libros viejos

Hoy mi mujer me ha encargado tasar unos libros viejos de un amigo para venderlos. No había nada excepcional, pero sí, por lo menos, una primera edición de una de las dos obras teatrales que escribió el vago, bohemio y famélico Eulogio Florentino Sanz, Achaques de la vejez, (1854). Es raro y, por su buen estado, podría llegar a venderse quizá a cien euros. Curiosa era la traducción de Giner de los Ríos de Dos novelas sobre la escuela de Edmundo d'Amicis, que incluía en realidad tres novelas cortas. La cuarta traducción, muy pacata, por Gabino Tejado de I promessi sposi de Manzoni, 1904, y unos Principios de Geografía astronómica de Verdejo, vigésima edición nada menos (1851), muy común. ¡Quién tuviera la rarísima Uranografía vulgar de José Reguero Argüelles, impresa en Toledo en 1842! Por lo menos valdría unos mil quinientos euros, si no mencionamos los tres volúmenes de su Astronomía física (1850-1851). Más moderna era la Enciclopedia de magia (1951 de Antonio de Armenteras, un mago español muy famoso, libro al que se deben no pocas vocaciones por esa disciplina. Había un Gil Blas de 1866 al que le faltaba el segundo volumen, y un voluminoso Anuario de 1931 muy curioso de leer por los nombres que aparecen, Santos españoles, una hagiografía del franquismo barata pero impresa con cierta ostentanción por Magisterio Español y provista de unos grabados tipo Enciclopedia Álvarez cuyo kitsch me encandila; el resto no merece mención.