lunes, 27 de enero de 2025

Entrevista al neurocientífico Rafael Yuste

Rafael Yuste, neurocientífico: “Tenemos que evitar una fractura en la humanidad, con unas personas aumentadas mentalmente y otras no”, en El País, Manuel Ansede, 5 ene 2025:

El investigador, de la Universidad de Columbia (EE UU), ha impulsado el nuevo Centro Nacional de Neurotecnología en España, un instituto que fabricará aparatos capaces de penetrar en la mente humana y modificarla. 

Hace casi un año tuvo lugar una escena inusual en el Congreso de los Diputados. Un pequeño grupo de parlamentarios se sentó a ver la última película del cineasta alemán Werner Herzog, Theatre of Thought (El teatro del pensamiento), un documental que alerta de que las neurotecnologías —aparatos capaces de leer o incluso modificar la actividad del cerebro humano— están a punto de transformar el mundo para siempre. La hipnótica voz en off del director resonaba en la Sala Constitucional del Congreso. “¿En el futuro podrás leer mi mente y ver mi próxima película antes incluso de que yo la ruede?”, pregunta Herzog a un investigador en un momento del film. El neurocientífico Rafael Yuste, protagonista del documental, estaba entre los diputados españoles, intentando concienciarlos de los riesgos de penetrar en la mente humana. Su respuesta a la pregunta del cineasta es estremecedora: “Probablemente”.

Yuste, nacido en Madrid hace 61 años, dirige el Centro de Neurotecnología de la Universidad de Columbia, en el corazón de Nueva York (EE UU). Cuenta que, hace una década, su vida cambió por un experimento. “Estudiando la corteza visual de un ratón, pudimos no solamente descifrar lo que estaba viendo, sino manipular su actividad cerebral para hacerle creer que estaba viendo cosas que no estaba viendo. Como si le metiésemos una alucinación en su cerebro. Y el ratón se empezó a comportar como si realmente estuviese viendo esta imagen falsa. Lo manejábamos como una marioneta. Aquella noche no dormí”, rememora por videoconferencia desde un pueblo madrileño, horas antes de las campanadas de Nochevieja. “Lo que hoy hacemos en un ratón se podrá hacer mañana en un humano. Hemos abierto la puerta a unos problemas éticos y sociales gordísimos, como le ocurrió al físico Robert Oppenheimer con la bomba atómica”, reflexiona.

“Tener un sensor en la cabeza será de rigor en 10 años, igual que ahora todo el mundo tiene un teléfono inteligente”

El neurocientífico español lleva cinco años trabajando en la sombra para dar forma al inminente Centro Nacional de Neurotecnología (Spain Neurotech), que se instalará en un edificio de la Universidad Autónoma de Madrid. Con una inversión prometida de 200 millones de euros hasta 2037, es una de las mayores iniciativas de la historia de la ciencia española. Yuste, que se define como “instigador” del proyecto, explica que está negociando para incorporarse como director científico.

Pregunta. En una entrevista hace tres años, usted afirmó que “tener un sensor en la cabeza será de rigor en 10 años, igual que ahora todo el mundo tiene un teléfono inteligente”. Quedan siete años. ¿Lo sigue pensando?

Respuesta. No sé si será obligatorio, pero las cosas van superrápidas. Hace ya más de un año, un equipo de la Universidad de Tecnología de Sídney, en Australia, y una empresa neurotecnológica desarrollaron un casco de electroencefalografía acoplado a un sistema de inteligencia artificial generativa. Consiguieron descifrar el lenguaje mental de 19 voluntarios, con una exactitud que en promedio era baja, de alrededor del 40%, pero con muchísima exactitud en algunos casos. Hay un vídeo en el que se ve cómo descifran las palabras que está generando una persona en su cerebro: “Buenas tardes, espero que estés bien. Me tomaré un capuchino con extra de café”. En realidad no sabemos lo que es un pensamiento, pero sí conocemos el lenguaje. Descifran las palabras que no se pronuncian. El potencial que tiene esto es brutal.

P. ¿En qué está pensando?

R. Supongo que esta empresa australiana quiere construir un sistema para que tú puedas, por ejemplo, escribir a máquina en la computadora a base de pensar, sin utilizar los dedos. Creo que estamos relativamente cerca de que eso ocurra y, cuando suceda, va a ser una revolución. Imaginemos que llevas un casco de estos o una gorra: puedes generar lenguaje internamente, que te lo descodifique el sistema, comunicarte con otras personas, dar instrucciones, manejar un equipo robótico. Se va a abrir un mundo entero. Tenemos que anticiparnos a este futuro que nos viene de frente, en el que vamos a utilizar neurotecnología en la vida corriente igual que utilizamos ahora los móviles, una neurotecnología que también nos aumentará las capacidades mentales y cognitivas.

P. ¿Cómo nos aumentará las capacidades?

R. Por ejemplo, hace ya dos años, un equipo de la Universidad de Boston utilizó neuroestimuladores electromagnéticos encima de la cabeza para estimular una parte del cerebro y aumentar la memoria un 30%. Era un experimento control para después probarlos en pacientes con alzhéimer u otras demencias. Imaginemos cuando se empiecen a vender: “¿Quiere usted tener más memoria? Pues le vendo un estimulador electromagnético que cuesta 1.000 euros y aumentará su memoria”. Vamos a tener una situación en el mundo en la que, con neurotecnología, podremos empezar a retocar la actividad cerebral, no solo descifrarla, sino cambiarla. Estamos hablando de una cosa gordísima, porque la actividad cerebral es el santuario de la mente humana, de ahí sale todo lo que somos mentalmente: nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras creencias, nuestra personalidad, nuestros recuerdos. Con neurotecnología, puedes mapear la actividad mental y cambiarla. Puede tener aplicaciones fantásticas: entender qué ocurre ahí dentro, sistemas para escribir a máquina a base de pensar, imaginemos todas las aplicaciones médicas… Pero también tenemos muchos riesgos, porque estamos abriendo la tapa de la mente de las personas, con tecnología. Tenemos que asegurarnos de que esto esté superprotegido desde el comienzo.

Cambiar la actividad cerebral es una cosa gordísima, porque es el santuario de la mente humana

P. ¿Cómo será el Centro Nacional de Neurotecnología?

R. Tendrá más de 250 investigadores y habrá tres grandes departamentos dedicados a fabricar neurotecnología: dispositivos para medir la actividad del cerebro humano y modificarla. Un departamento será de neurobiólogos, con métodos de genética, biología molecular, celular. Otro será de neuroingenieros, con métodos electrónicos, magnéticos, acústicos. El tercer departamento será de inteligencia artificial. Y luego habrá otros tres departamentos pequeños: uno para coordinar ensayos clínicos en toda España para aplicar las neurotecnologías a los pacientes, una pequeña incubadora de empresas para generar valor económico y otro de ética y derechos humanos. Sinceramente, no existe nada similar en el mundo.

P. El Ministerio de Ciencia se ha comprometido a poner 120 millones de euros, incluidos 40 millones de los fondos europeos; la Comunidad de Madrid, 78 millones; y la Universidad Autónoma de Madrid, dos millones. ¿Este dinero es suficiente?

R. Es fantástico. Yo lo he visto en primera fila y ha sido una cosa preciosa, que se tiene que contar. Con la tragedia de la covid, que devastó España, llegaron los fondos europeos para reconstruir el tejido tecnológico, industrial y científico. Surgió una oportunidad histórica para la ciencia española y las dos administraciones más enconadas que te puedes imaginar se han puesto de acuerdo. Han puesto la ciencia por encima de sus diferencias. Me he reunido varias veces tanto con la presidenta Isabel Díaz Ayuso como con el presidente Pedro Sánchez y no tengo ninguna queja. Han puesto todo lo que tenían que poner y más.

P. Usted y dos colegas alertaron hace un mes de que empresas como Meta [dueña de WhatsApp, Instagram y Facebook] y Apple ya han patentado, o están desarrollando, neurotecnologías vestibles que pronto llegarán al mercado con un alcance mundial nunca visto. Estás empresas, entonces, ya están invadiendo ese santuario de la mente humana.

R. Sí, ya empieza a haber cositas, aunque preliminares, por eso es tan urgente proteger la privacidad mental, porque ahora mismo hay montones de compañías de neurotecnología en todo el mundo que ya están acumulando datos cerebrales de los usuarios. Son dispositivos que se venden para dormir mejor, para meditar, para videojuegos, para pilotar drones con tu pensamiento, para mover un cursor en la pantalla de la computadora. Me preocupa que estas compañías estén acaparando todos estos datos. Ya se pueden empezar a descifrar, como se ha hecho en Australia, porque la inteligencia artificial está mejorando espectacularmente. Es cuestión de tiempo.

P. ¿A usted le da miedo que al comprar un videojuego con una diadema que lee la mente para mover un cursor, por ejemplo, esa lectura permita averiguar que padece ansiedad y ese dato acabe en una aseguradora?

R. Sí, esto, en principio, ya puede ocurrir. Los dispositivos médicos están regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, el problema son los destinados al consumo de masas. Nuestra fundación publicó un estudio en abril de 30 compañías de neurotecnología comerciales. Nuestro equipo jurídico se leyó la letra pequeña de todos los contratos que el usuario tiene que aceptar para poder encender el dispositivo o bajarse el software. Es un desastre. Si dices “Estoy de acuerdo”, las 30 empresas toman propiedad de todos tus datos neuronales. Y prácticamente todas las compañías se autorizan a vender esos datos a terceras partes, que puede ser una aseguradora o el Ejército de Corea del Norte. Es la situación de menor protección que te puedas imaginar. Como no hay leyes, las compañías dicen: “Bueno, de momento, me quedo con todo y me autorizo a venderlo”. Esta situación me preocupa muchísimo. Este agujero hay que taparlo inmediatamente.

Me preocupa muchísimo que las empresas estén tomando propiedad de todos tus datos neuronales

P. Usted afirma que los cinco neuroderechos básicos son: la privacidad mental, el acceso justo al aumento de la capacidad cerebral, preservar la identidad personal, estar libre de sesgos y mantener el libre albedrío.

R. Eso es. De los cinco, el más urgente es la privacidad mental, porque, como digo, hoy en España te puedes comprar en Amazon un casco de electroencefalografía para jugar por internet y todos esos datos son acaparados por la empresa que te lo ha vendido. Esto hay que pararlo inmediatamente. Sin embargo, al margen de la urgencia, el neuroderecho que yo pondría en primer lugar por importancia es el acceso equitativo al aumento cognitivo. Antes o después tendremos que lidiar con este problema. Vamos a tener la posibilidad de aumentarnos mentalmente, y ahí podemos crear una brecha en la sociedad con dos tipos de seres humanos: unos que están aumentados y otros que no. Tenemos que empezar ya a pensar en cómo evitar una fractura en la humanidad.

P. Técnicamente, ¿cuándo podría ocurrir eso?

R. Yo creo que pasará poco a poco. Quizá los dispositivos para aumentarnos la memoria pueden ser el primer aperitivo. No sé cuándo ocurrirá, pero lo veo en cuestión de pocos años.

P. Usted preside la Fundación de Neuroderechos, dedicada a alertar de las implicaciones éticas de la neurotecnología.

R. Ya hemos conseguido que la actividad cerebral esté protegida por ley en cuatro sitios en el mundo. Primero fue Chile, que hace tres años se convirtió en el primer país del mundo donde se protege la actividad cerebral de la ciudadanía. Después, en 2023, lo hizo el estado brasileño de Río Grande del Sur. Y en 2024 hemos conseguido que dos estados de Estados Unidos, Colorado y California, tengan leyes de protección de datos cerebrales. También hay proyectos de ley en discusión en Uruguay, en Ecuador, en México y en Brasil a nivel federal.

P. ¿Y en España?

R. En España todavía no se ha hecho nada, pero ya ha habido dos reuniones. La primera fue en febrero en el Congreso de Diputados. Hubo una buenísima recepción de todos los partidos políticos. Y hace un par de semanas me invitó el Senado para hablarles en la comisión de ciencia. Si todo va bien, vamos a empezar a trabajar con legisladores en 2025 para ver si España también se incorpora a este movimiento y lo lidera a nivel europeo. España sería el primer país en Europa en tener una legislación específica para proteger la actividad cerebral. La mejor solución sería establecer una regulación a nivel mundial, con un acuerdo de Naciones Unidas, y una agencia especializada, como el Organismo Internacional de Energía Atómica, pero ese es un objetivo muy complicado y a largo plazo.

España sería el primer país en Europa en tener una legislación específica para proteger la actividad cerebral

P. Usted es uno de los 12 miembros del Comité Español de Ética de la Investigación, el organismo que ha analizado el caso del rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado. A él y a sus colegas les han retirado 75 estudios por prácticas fraudulentas, pero ha dicho que no va a dimitir. El diario local La Gaceta de Salamanca ha publicado que es el comité de ética el que no tiene ética.

R. Yo puedo asegurar que todas las deliberaciones que hemos tenido han sido escrupulosas desde el punto de vista de la ética y del respeto a los derechos del rector de la Universidad de Salamanca.

P. Desde el entorno del rector se criticó al comité de ética por estar, supuestamente, politizado [una acusación sin pruebas de estar manejado por el Gobierno socialista]. Sin embargo, a usted lo eligió como miembro la Comunidad de Madrid, presidida por Isabel Díaz Ayuso (PP).

R. Eso es, yo estoy representando a la Comunidad de Madrid en el comité de ética. En realidad, representamos a los ciudadanos, no tenemos ninguna afiliación política. Puedo asegurar que no hay ninguna falta de ética en el comité, eso es un poco el colmo.

Frases de sarcasmo

 Las frases más sarcásticas de la Historia.

“El sexo es mejor que el fútbol porque nadie reclama mano dentro del área” [Anónimo]

“Jamás olvido una cara, pero en su caso voy a hacer una excepción”. [Groucho Marx]

“Llevo 10 minutos tratando de matar un mosquito a aplausos. A estas alturas debe pensar que me fascina como vuela”. [Anónimo]

“Más vale prevenir que currar”. [Anónimo]

“A veces necesito lo que solo tú me puedes dar: tu ausencia”. [Ashleigh Brillian]

“Cuando te mueres no sabes que estás muerto, no sufres por ello, pero es duro para el resto. Lo mismo ocurre cuando eres imbécil” [Anónimo]

“La ortografía no enamora, pero tampoco me veo con alguien que quiera aserme mui felis” [Anónimo]

“El mundo se está quedando sin genios: Einstein murió, Beethoven se quedó sordo… y a mí me duele la cabeza”. [Anónimo]

“La diferencia entre una mujer enojada y un terrorista es que con el terrorista al menos se puede negociar”. [Anónimo]

“Yo no tengo tatuajes ni piercings, por la misma razón que un Ferrari nunca se tunea”. [Anónimo]

“Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha”. [Roberto Fontanarrosa]

“El hecho de que seas paranoico no significa que no vayan detrás de ti”. [Joseph Heller]

“¿Por qué viene una tía del futuro a explicarme cómo funciona la lejía?” [Spot TV]

“Si una mujer te contesta 'OK' revisa la conversación y averigua dónde la cagaste”. [Anónimo]

“Hay la misma diferencia entre un sabio y un ignorante que entre un hombre vivo y un cadáver”. [Aristóteles]

“Corre tras tus sueños. Si no los alcanzas, al menos adelgazas” [Anónimo]

“Cásate conmigo y juro que nunca más miraré a otro caballo” [Groucho Marx]

“Se está muriendo gente que antes no se moría”. [Anónimo]

“No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, del mismo modo que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo”. [Camilo José Cela]

“El mejor amigo del perro es otro perro”. [Anónimo]

“Si la mierda tuviera valor, los pobres nacerían sin culo”. [Gabriel García Márquez]

“Si ves a un banquero suizo saltar por una ventana, salta tú detrás. Seguro que hay algo que ganar”. [Voltaire]

“Hay dos palabras que te abrirán muchas puertas: “tirar" y "empujar””. [Anónimo]

“No dejes para mañana lo que puedes dejar para pasado mañana”. [Mark Twain]

“Bienaventurados los borrachos, porque ellos verán a Dios dos veces” [Anónimo]

“Muchos hombres se enamoran de un hoyuelo y cometen el error de casarse con la chica entera”. [Stephen Leacock]

“La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo”. [Proverbio sueco]

“Tengo el dinero suficiente cómo para dejar de trabajar y vivir cómodamente el resto de mi vida. Suponiendo que me muera pasado mañana”. [Anónimo]

“Solo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo”. [Woody Allen]

“Es contrario a las buenas costumbres hacer callar a un necio, pero es una crueldad dejarle seguir hablando”. [Benjamin Franklin]

“Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas”. [Oscar Wilde]

“El trabajo en equipo es esencial. Te permite echarle la culpa a otros”. [Anónimo]

“Se llama “sueño americano” porque hay que estar dormido para creérselo”. [George Carlin]

“Un caballero jamás hablará mal de una mujer. Eso es trabajo de sus amigas”. [Anónimo]

“Los espejos no pueden hablar. Por suerte para ti, tampoco pueden reír. [Anónimo]

“Nunca subestimes a un idiota, un día puede ser tu presidente”. [Anónimo]

“Tenemos que fabricar máquinas que nos permitan seguir fabricando máquinas, porque lo que nunca va a hacer una máquina es fabricar máquinas". [Mariano Rajoy]

"No llevo corbata, eso significa que todos podemos ahorrar desde el punto de vista energético y he pedido a todos que en la medida de lo posible no utilicen la corbata y así todos ahorraremos". [Pedro Sánchez]

“Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Al gobernante tampoco”. [Jaume Perich]

“Un banquero es alguien que nos presta un paraguas cuando el sol brilla y nos lo reclama cuando empieza a llover”. [Mark Twain]

“Tuve que poner la voz del GPS masculina, porque la femenina, cuando no seguí su indicación, dejó de hablarme en todo el viaje. [Anónimo]

“Me he comprado un nuevo boomerang. ¿Y que hiciste con el viejo? Lo tiré. Lo tiré. Lo tiré. Lo tiré. Lo tiré. Lo tiré”. [Chiste]

El Fary trató de ligarse a Ava Gardner cuando estuvo en España y ella se lo sacó de encima como si fuera una pulga. Gardner: el milagro Anti-Fary*” [Andreu Buenafuente] [Spot TV]

La deriva de Fernando Savater

 ‘Fernando Savater, la deriva de un intelectual’, de Justo Serna: los derroteros del pensador, Jordi Gracia, en El País 8 ene 2025:

Alejado de la biografía razonada el ensayo sobre el filósofo que fundó Basta Ya traza un recorrido errático, caprichoso y asistemático por su obra.

Que a Fernando Savater el siglo XXI se le atragantó es una verdad inconcusa que comparte la inmensa mayoría de los lectores que lo descubrieron a lo largo de su misma existencia, mientras leían con ansia desatada y concernida sus libros de los años setenta y los innumerables artículos de El País. El galope tendido de su prosa (nunca mejor dicho, dada su afición a las carreras de caballos) y la desacomplejada mezcla de humor, sarcasmo, fiereza, imaginación y estilo no tuvo rival nunca durante… no sé, ¿treinta años? El polemista que incautamente creyó poder discutir con él algún punto de vista, una disidencia, un aquel o un acullá, salió muy mohíno por la irreverencia y la frescura de una prosa sin culpa: medio chiste o una cita esquinada e incisiva servían para despachar al discrepante con una risotada escandalosa.

Toda esa magia, o casi toda, se desparramó por libros de lectura lujuriosa y felizmente disolvente, fuese cuando se inmiscuía en las lecturas de su adolescencia y juventud con una pieza maestra como La infancia recuperada, fuese cuando se ponía más serio y sin renunciar al humor defendía la ética combativa de una democracia militante en La tarea del héroe o, más serio todavía, en Ética como amor propio, sin dejar tampoco de alentar posiciones fuertes en términos sociales y morales que desatascaban muchos de los corredores íntimos de una sociedad que había crecido bajo la ley del miedo al qué dirán y proclive a mejor callar, simplemente.

Pero todo eso se fue acabando, un poco como le pasó a Ortega y Gasset, que es el único hermano de sangre a su altura a lo largo del siglo XX (si Unamuno hubiera sido un poco más joven, habría sido el tercer hermano de sangre: algo tiene él mismo de machihembrado de los dos). No hay ninguno más a su altura —ni en sentido horizontal ni vertical—. Los años veinte y treinta estropearon a Ortega —lo apagaron a la sombra del amor propio herido y en el fuego del resentimiento— como la primera década del siglo fue hundiendo a Savater en un ciclo de confrontación desolada por los tiempos que corren… Lo que el joven Savater hubiese hecho con los escritos del Savater de la última década y pico es de no saber, o no saber cómo salir del atolladero. Lo que no ha perdido Savater es desparpajo, y ese es también un alivio para quienes lo hemos querido locamente y hoy nos tiene contritos y pesarosos. Si mantiene el desparpajo es que la alegría circula todavía por las tuberías frágiles de la edad, aunque el rumbo de colisión con la realidad pueda haberlo estozado ya contra ella. Pero al menos seguirá haciéndolo con unas risas, como el correcaminos de los dibujos animados.

Estas melancólicas cogitaciones provienen de la lectura de un ensayo de Justo Serna que reproduce más o menos el mismo recorrido que acabo de simplificar pero no es en absoluto la biografía analítica y razonada que pide un autor de su envergadura. La mezcla de la voz de hoy —decepcionada y desengañada— con la del comentarista de los libros y actividades de Savater en los últimos veinte años no acaba de armonizarse, propende en exceso a la divagación, la digresión innecesaria y la especulación inconclusa. La revisión de su obra es por fuerza caprichosa y asistemática, errática demasiadas veces, y le hubiese convenido una poda más radical de los materiales procedentes de su antiguo blog, aunque sí clava alguna de las citas ajenas que ilustran algo de lo que le pasa a Savater en los últimos años, y una de su amantísimo Borges sobre morirse bien, “sin demasiado ahínco de quejumbre”.

En realidad, lo que provoca el ensayo de Serna es alentar todavía de forma más rotunda la urgencia de que un animal joven —preferiblemente de 30 años, por decir algo— asuma como urgencia vital la lectura íntegra de su obra —desde la filia abertzale original hasta el compadreo reaccionario de hoy— de este pensandor hiperactivo y a menudo desaforado. El capítulo que reconstruya la peripecia que arranca con el coraje de fundar y liderar Basta ya, enfrentarse a ETA a cara descubierta, surfear moralmente la amenaza de linchamiento y el puro asesinato sin dejar de hablar y escribir, será de los más difíciles, pero también quizá el que ayude a entender la deriva de la última década larga de un pensador que fue insustituible y ha dejado de serlo. No es la política la que estropea a las personas necesariamente, a veces sí y a veces no (aunque a él no le ayudó desde luego el despliegue de sus incansables recursos en favor de perfiles saturados de rencor como Rosa Díez al frente de UPD, o de sectarismo morboso y ultramontano como Ayuso y su fiel Miguel Ángel Rodríguez, por quienes pidió el voto Savater desde estas mismas páginas en 2021).

Savater fue una víctima superviviente a la extorsión de ETA, y luego ya tuvo las energías disminuidas o maltratadas para afrontar con alegría y lucidez dos nuevas trincheras inesperadas y demasiado correosas: la escalada del independentismo y la emergencia de Podemos. Contra ninguna de las dos tuvo ya ni la imaginación moral ni la fantasía intelectual para combatirlas sin incurrir en la pura negación del principio analítico de realidad. ¿Secuela de su lucha contra el terrorismo? Puede ser. En todo caso, ese futuro libro que imagino habrá de ofrecer la razón —las razones— por las que Savater sigue siendo el primer escritor de ideas y el primer ensayista de la España que cuajó la democracia…. y luego la abandonó a su suerte, o ella le abandonó a él.

Maestros por vocación

 Carina Farreras, "Maestros por vocación", en La Vanguardia, 27 de enero de 2025:

 Destacaron con una nota brillante en la selectividad y eligieron la carrera de educación infantil o primaria por sus firmes convicciones personales en tiempos de una crisis mundial de profesores

Cinco jóvenes de brillantez académica han defendido su vocación de maestros ante la sorpresa de su entorno. Obtuvieron en junio de 2024 notas de acceso a la universidad por encima de 12,50 (sobre 14) lo que les abría las puertas a casi todos los grados que ofrecen las universidades españolas con la promesa de carreras de prestigio, viajes, posiciones de liderazgo, alta remuneración. Sin embargo, eligieron ser maestros, una profesión clásica, humilde, muy exigida, no suficientemente valorada y que, desde luego, no enriquece a quien la ejerce.

Estos cinco jóvenes, David Tostado (estudiante de primaria, 12,64 en las PAU), Paula Altet (infantil, 13,18), Marta Vera (primaria, 13,26), Gerard Ortiz (infantil y primaria, 12,85) y Lucía Vitoria (infantil y primaria, 12,84), todos estudiantes en la Universitat de Barcelona (UB), devuelven la pelota a aquellos que les cuestionan por su determinación con reflexiones sobre qué significa alcanzar el éxito personal.

“Escoges esta carrera por vocación”, define en una frase David Tostado. Etimológicamente vocación es “acción de llamar”, una llamada que da sentido trascendente a un propósito, satisfacción interior y coherencia con uno mismo.

“Yo valoro ir al trabajo feliz, estar contenta con lo que hago y volver a casa y tener cosas que explicar a mi familia que estar triste o aburrido a cambio de tener más dinero”, apunta Marta Vera. Algunos tienen padres maestros y destacan la fuerza de los vínculos: “yo he vivido en casa cómo se quiere a los alumnos” (Gerard Ortiz) y cómo “los alumnos quieren a los profesores” (Lucía Vitoria).

Marta Vera

“Si vas a trabajar cada día en algo que te gusta eres mucho más feliz que ganando mucho dinero”

Ciertamente, todos reconocen haber recibido bromas de amigos o consejos para desviarse de su opción universitaria. De todo, lo que más sorprende a Gerard –y los demás asienten es cómo los propios profesores de bachillerato los trataban de desincentivar. “No se dan cuenta, infravaloran su propio trabajo”, considera el futuro maestro.

Y, sin embargo, se preguntan, ¿qué hay más importante que educar, acompañar a “pequeñas personas” en su proceso de “construcción”? De cero a diez, califican rotundamente con un diez. ¿Qué más importante –cuestionan– que enseñar a los niños conocimientos, defender lo que es justo e inferirles fortaleza para cambiar lo que no les gusta de la sociedad? Mostrarles, como sostiene Paula Altet, que es posible convivir en un mundo con personas diversas. El respeto empieza en los primeros años. En definitiva, desean impulsarles a ser “curiosos”, “cultos”, “inconformistas”, “tolerantes con los demás” para que construyan entre todos un espacio donde convivir en paz.

Gerard Ortiz

“Nací en una casa de maestros y he visto en primera persona cómo se quiere a los alumnos”

La Unesco cifra el déficit de profesores para el 2030 en 44 millones en todo el mundo. Mayormente son docentes de secundaria. Europa no se libra y países como Francia, Italia, Alemania o Portugal, están aplicando políticas de atracción y retención de docentes ante el abandono de la profesión y la jubilación de los mayores.

En España, la docencia aún muestra músculo, según Enric Prats, vicedecano de la facultad de Educación de la UB. Aún son más los que quieren ser maestros que los que pueden acceder a la universidad. Las notas de corte a la universidad han subido (del 6,79 en 2018-2019 al 8,15 de promedio en España).

Pero el relevo generacional está a la vuelta de la esquina. Cuatro de cada diez profesores se va a jubilar en primaria en los próximos 10 años mientras que el grupo de maestros más jóvenes (menores de 40 años) representa poco más del 25% del total. Prats apunta a que la carencia podría quedar compensada por el “dramático” descenso de niños en las aulas.

En 2013 se contabilizaron 8 millones de estudiantes (INE) en España en educación obligatoria (de infantil a ESO). Desde entonces, se han perdido casi medio millón y se estima que en 2037 ya serán un millón menos. Todo puede cambiar si la natalidad se recupera y las jóvenes tienen más de dos hijos. No obstante, y teniendo en cuenta el aumento de niños de familias migrantes, los expertos no esperan este cambio de tendencia.

Por otro lado, el problema del abandono de la profesión no se da como en países vecinos. Quizás porque ésta es una profesión que, frente a otras, da estabilidad y seguridad económica, además de que preserva los horarios y las vacaciones. Los jóvenes valoran cada vez más estas facetas.

En los primeros meses de carrera, estos estudiantes ya han tejido amistades y relaciones con sus compañeros de una manera fácil porque forman parte de un grupo con un deseo común. “Somos distintos, unos extrovertidos y otros introvertidos, pero tenemos el mismo objetivo y eso lo notas, es muy fuerte”, describe David sobre su experiencia universitaria. Pero también se parecen en su faceta aplicada y constante. “Nos volcamos mucho en las actividades de clase, en hacer bien los trabajos”, explica Lucía Vitoria.

Paula Altet

“Es muy importante fomentar un buen ambiente en clase porque ese grupo es una pequeña muestra de lo que se van a encontrar en la sociedad”

Creen que el espacio de una escuela, en el que estarán en el futuro, es un lugar motivador porque hay dinamismo, vitalidad, desafíos, otros profesionales con los que colaborar y crecer. Vínculos y más vínculos. “Se trabaja con niños y se comparte mucho en los claustros, al final, es como una segunda familia”, considera Marta Vera.

Esperan despertar amor por el conocimiento, aportando “temarios contextualizados con la realidad” y generar espíritu crítico. Confían también en ser cercanos sin “coleguear”, lograr infundir autoridad sin tener que imponerla. Todo eso han reflexionado y han compartido con La Vanguardia, como la importancia de ser un modelo, insisten en la idea, un referente para los niños de la clase.

David Tostado

“Me gustaría formar en el espíritu crítico para fomentar que crezcan personas librepensadoras”

Atisban la dificultad en frenar la presión de las familias sobre las escuelas. “No puedes acomodarte a las exigencias de los 25 padres de una clase. Ellos tienen que entenderlo y confiar en tu trabajo”, afirma Paula Altet.

“A mí me gustaría cuidar sus sueños, que sean lo que quieran ser”, aspira Gerard Ortiz. “Somos importantes como maestros porque somos el inicio de todo”, sigue Paula Altet. Sin los maestros, en verdad, no existirían las otras profesiones porque todo el mundo tiene que ser enseñado en su infancia, asienten y sonríen con satisfacción por la importancia de su rol.

Lucía Vitoria

“Al saber mi nota mis amigos me insinuaron que eligiera otra carrera, pero sabían 100% que yo elegiría educación”

Estos estudiantes son los últimos que estudiarán con el plan de estudios de los grados de educación infantil y primaria. El Gobierno va a reformar el currículum para que los futuros profesionales estén formados a las necesidades y desafíos de las escuelas actuales. Está previsto que este año se publique la orden que regula el marco común de los grados que imparten las universidades españolas. En los mismos se determinará la carga lectiva de cada materia y los niveles de prácticas. Allí se verá qué y cuánto se pide que sepan los maestros para ejercer su profesión.

Enric Prats: "Un maestro tiene que leer para saber interpretar el mundo"

Catalunya

La mitad de los que quieren ir a magisterio suspende mates

La vocación por sí misma no es garantía de convertirse en un buen profesor. En cambio, una buena base académica es condición deseable para cumplir con esa función. Con esta premisa, Catalunya creó hace 11 años el Programa de Millora i Innovació en la Formació de Mestres que estableció una prueba de aptitud personal (PAP) como requisito para matricularse en las facultades de educación catalanas (ahora las privadas permiten matricular, a condición de que el estudiante se presente y apruebe durante el primer curso). Queda al margen el máster que conduce a la docencia en la etapa secundaria, incluido el bachillerato y la formación profesional, que no exige ningún filtro. En estas pruebas, que el Gobierno español quiere extender a todas las facultades, se basan en conocimientos de lengua y matemáticas de 4º de ESO ya que a las mismas pueden presentarse estudiantes de ciclos formativos que no han cursado bachillerato.

En los últimos cinco años se ha detectado una bajada importante en el desempeño de matemáticas. En el 2024 fueron aptos en esta materia cuatro de cada diez y en el 2023, solo tres de cada diez. Esto quiere decir que siete estudiantes que quería matricularse obtuvieron una puntuación inferior a 4. Se aprueban las PAP en el caso de superar un 4 en ambos exámenes y si la suma de ambos da una media de 5. En el 2024 fue apto para las PAP el 58% de los que se presentaron, algo más respecto al 2023 en que lo hizo el 55%.

Según la plataforma Unportal, en el 2024 se obtuvo una nota promedio de 4,70 en el examen de competencia lógico-matemático y un 5,07 en el de competencia comunicativa y razonamiento crítico. En el 2023, la nota del ámbito matemático fue de 3,87. Tampoco llegó a 5 en el 2020 ni en el 2021. En estos cinco años sólo se obtuvo una media superior a 5 en el 2022, con un promedio de 5,64.

Es cierto que un poco menos de la mitad de los aspirantes no superaron las PAP y no pudieron matricularse en universidades presenciales públicas (sí en las privadas u online). Por tanto, si su desempeño fue realmente bajo, arrastró hacia abajo la puntuación y descompensó las medias de los que sí aprobaron. Además de las PAP, los jóvenes deben pasar por selectividad.

Y como aún hay más estudiantes dispuestos a entrar en las facultades que plazas disponibles, las notas de corte aumentan lo que exige a los estudiantes un rendimiento medio alto. Si quieren estudiar en Catalunya el doble grado (infantil y primaria) deben tener entre un 7,99 (Rovira Virgili de Tarragona) y un 11,34 (Universitat de Barcelona) sobre 14. En infantil, las ponderaciones se encuentran a partir de 5 y en primaria, a partir de 7,45.

Las notas de corte de las universidades presenciales y públicas españolas se han situado en puntuaciones de entre 7 y 8 sobre 14, por debajo de medicina y matemáticas, pero por encima de derecho o económicas. Esto se explica porque, tras la pandemia, han mejorado los expedientes académicos de bachillerato y las pruebas de selectividad se han relajado.

Por lo demás, los estudiantes del grado de educación se encuentran entre los más aplicados de todas las carreras, según las estadísticas de Datos y Cifras 2024 (Ministerio de Ciencia y Universidades) que ofrece los datos del conjunto de universidades españolas. Destacan también los de enfermería y medicina, carreras que comparten una alta feminización y un bajo abandono. La tasa de rendimiento, los créditos que se aprueban en relación con los que se matriculan es del 94%. Los estudiantes terminan la carrera en tiempo idóneo, esto es, acaban a los cuatro años de haber empezado (en otras carreras el promedio es de 5 y 6 años) y la media de la nota al acabar es de un 7,84 en infantil y 7,77 en primaria. Sólo superan estas calificaciones las futuras enfermeras (7,88) y las igualan los futuros titulados en medicina (7,76).

Texto: Carina Farreras


domingo, 26 de enero de 2025

5 libros para empezar en Filosofía según Enric F. Gel

 Seleccionados por Enric con tres criterios: que no sean los de siempre, tampoco que sean clásicos de la filosofía, y, por último, que sean apasionantes.

1. Una buena guía de viaje o manual. Frederick Copleston, Historia de la Filosofía, 9 vols. Más sintético, en un volumen, Julián Marías, Historia de la Filosofía.

2. Para familiarizarse con el barco de la Filosofía. José Ortega y Gasset, ¿Qué es la Filosofía? Otros: Gilles Deleuze y Felix Guattari, ¿Qué es la Filosofía? y Martin Heidegger, ¿Qué es la Filosofía?

3. Carta para sortear los peligros del océano. Mortimer J. Adler, 10 Philosophical MistakesDiez errores filosóficos.

4. Modelo inspirador. James Miller, Vidas sujetas a escrutinio. De Sócrates a Nietzsche. También Platón, Apología de Sócrates. Robin Waterfield, Platón de Atenas. Una vida en la Filosofía. Gilbert K. Chesterton, Santo Tomás de Aquino. Lou Andreas Salomé, Nietzsche en sus obras. Ray Monk, Ludwig Wittgenstein.

5. Misión o propósito en el mundo de la Filosofía y qué podría pasar sin ella. Hannah Arendt, Eichmann en Jerusalén.

Otros seguidores de su canal señalan

En Chile el manual de Breve historia de la filosofía de Humberto Gianinni y también muchos recomiendan Historia sencilla de la filosofía de Rafael Gambra. El Honor de los Filósofos, de Víctor Gómez Pin. Walden, de Henry D. Thoreau. Cuánta verdad necesita el hombre, de Rüdiger Safranski. Principios de la filosofía. Una introducción a su problemática, de Adolfo Carpio. En el tercero, para evitar escollos donde encallar, y sistematizar los grandes conceptos de la filosofía, Lecciones preliminares de Filosofía de Manuel García Morente. Un buen diccionario filosófico como el de Nicola Abbagnano. El conocimiento del amor: ensayos de filosofía y literatura, de Martha C. Nussbaum. Su tesis es que las historias pueden analizarse como planteamientos de problemas éticos. DK The Philosophy Book - Big Ideas Simply Explained de Will Buckingham. Explica con esquemas y extractos, los principales pensamientos de varios filósofos. También hay una lista que propuso Oscar Chao (Filosofía de película) que consta de unos 24 libros, todos de primera mano. Dogmática reformada de Herman Bavinck. Del citado Mortimer J. Adler Cómo leer un libro. Pero, si vais a comprar "Cómo leer un libro" os daréis cuenta de que tenéis que leerlo primero para poderlo leer. Schopenhauer y los años salvajes de la filosofía, de Safranski. Historia de la Filosofía de A. C. Grayling. "La filosofía de la filosofía" de Timothy Williamson. "La filosofía de la redención" de Philipp Mainlander. Historia de la filosofía sin temor ni temblor - Fernando Savater. Historia de la filosofía occidental - Bertrand Russell. El conocimiento humano - Bertrand Russell. Soy dinamita, Una vida de Nietzche - Sue Predaux. Los caminos de la libertad - Bertrand Russell / El mito de Sísifo - Albert Camus / La voluntad de poder - F. Nietzsche. Y, claro, Enric F. Gel, ¿Hay filosofía en tu nevera?

Cómo evitar el bloqueo del escritor

 De Álvaro García, en su Jardín mental, "Cómo Evito el Bloqueo Creativo y Dejo de Mirar la Página en Blanco. La única técnica que me ha funcionado" 15 de enero de 2025

Esa sensación de estar frente a la página en blanco y ser incapaz de escribir…

Es frustrante y, casi siempre se debe a la falta de dirección. Si con frecuencia te sientas a escribir y no sabes ni por donde empezar, tengo buenas noticias para ti: no necesitas enfrentarte a la página en blanco jamás.

Hay una forma eficiente y simple de comenzar: haz un esquema de escritura.

Al principio creía que empezar con la hoja en blanco cada mañana era la rutina de cualquier escritor, pero tras más de 150 artículos en Substack en menos de un año, diseñé un método con el que escribo más rápido y disfruto mucho más del proceso.

Comencemos.

1. Cómo hacer un esquema de escritura

Abre tu ordenador o toma una libreta. Piensa en un tema sobre el que quieras escribir. A continuación, comienza a listar todas las ideas que te vengan a la mente relacionadas con ese tema. Da igual el orden, solo escribe lo que pienses.

Una vez tengas esa lista, selecciona las ideas más interesantes.

Ahora, lo que vas a hacer es transformar cada una de esas ideas en un concepto central para un apartado de tu texto. Por ejemplo, supongamos que estás escribiendo sobre "Cómo mejorar tu productividad." Es probable que tus ideas iniciales hayan sido algo como esto: Productividad: Distracciones, tecnología, horarios, trabajo en equipo, ahorro de tiempo, agotamiento, tareas...

De esas ideas, seleccionaste las que realmente aportan valor y luego las desglosaste en acciones claras y aplicables.

Aquí te dejo un par de ejemplos de cómo hacerlo:

Cómo mejorar la productividad

“Las distracciones son un problema.”

¿Cuáles son las distracciones comunes?

¿Cómo eliminarlas?

Pasos para eliminarlas

Paso 1

A más específico, más práctico y aplicable será. Al final el esquema será algo así:

Introducción: ¿Por qué es importante la productividad?

Idea 1: Identifica tus distracciones y elimínalas.

Idea 2: Crea un horario y cíñete a él.

Idea 3: Delega tareas para trabajar en equipo.

Conclusión: Tu productividad depende de tu disciplina.

Una vez que tienes hecho tu esquema, el trabajo más difícil ya está hecho.

2. Título: Responder a un asunto o problema

Ponte en la piel de quienes te leen: ¿qué buscan en ti? ¿Qué necesitan resolver o saber? Un buen título te ayuda a aclarar el resto del texto. Evita títulos amplios y difusos, trata de acotar claramente de lo que vas a hablar.

El título delimita el asunto.

Cambia “Cómo Escribir Mejor” por “7 Técnicas Para Vencer El Bloqueo Creativo”.

Cambia “Cómo Ser Productivo” por “3 Hábitos Matutinos Que Cambiaron Mi Día”.

Cambia “Aprende a Programar” por “Guía Para Dominar Python Desde Cero”.

¿Notas la diferencia?

Un título amplio y genérico pierde fuerza porque no promete nada concreto. En cambio, un título específico responde a una pregunta o necesidad real.

Cuando alguien me dice “cómo escribir mejor”, mi primera reacción es: ¿Escribir mejor qué? ¿Libros? ¿Artículos científicos? ¿Emails? Y si es “mejor”, ¿a qué se refieren? ¿Más claridad? ¿Menos errores? Sin definición clara, quien escribe y lee terminan perdidos.

El título es la brújula, úsalo para indicar el rumbo que tu texto va a seguir.

3. Introducción: Poner en valor al texto

La introducción debe dejar claro por qué merece la pena seguir leyendo.

La realidad es que la mayoría de contenido en redes se consume rápidamente, saltando entre líneas y, con frecuencia, no tardarán ni 5 segundos en decidir si seguir viéndolo o irse. Por eso es crucial ser conciso y claro.

Presenta brevemente el asunto o problema (el bloqueo creativo, en este caso), y propón una solución aplicable (como hago aquí). Asegúrate de dejar claro por qué merece la pena tu contenido, qué valor aportas frente al millón que hay en la red.

Yo me hago estas preguntas en mi esquema de escritura.

¿Qué puedo enseñarte?

Ejemplo: “Si alguna vez te has enfrentado a la página en blanco sin saber por dónde empezar, te diré herramientas prácticas para superar ese momento.”

Ejemplo: “Voy a mostrarte cómo puedes escribir correos atractivos incluso si tienes timidez y 0 experiencia escribiendo.”

¿A quién voy a escribirle?

Ejemplo: “A una persona creativa que escribe o comunica y le interesa saber la mejor manera de hacer que sus palabras tengan un impacto.”

Ejemplo: “Personas inexpertas en el mundo de la programación informática no saben nada todavía.”

¿Por qué es valioso lo que te cuento?

Ejemplo: “Lo que digo no es teoría, son herramientas que he usado para escribir cientos de artículos y que me han ayudado en tiempo récord.”

Ejemplo: “No te voy a dar consejos genéricos, sé lo difícil que es la programación, así que hice el trabajo duro por ti y te diré solo lo importante”.

¿Por qué puedes confiar en mí?

Ejemplo: “Tras décadas escribiendo para periódicos y plataformas con audiencias enormes, he cometido todos los errores posibles antes de encontrar lo que funciona.”

Ejemplo: “Como programador autodidacta que comenzó sin saber nada, sé exactamente qué obstáculos te encontrarás y cómo evitarlos.”

Cuando tienes claras las respuestas a estas preguntas, la introducción se escribe sola. Y no te preocupes si crees que no tienes nada que aportar, la realidad es que todo el mundo tiene algo que contar, solo que no lo has puesto aún en valor.

Si la introducción es una invitación, estás dando razones para aceptar tu invitación.

4. Ideas principales: Dar valor

A estas alturas ya tenemos casi todo hecho, queda mi parte favorita.

Con tu esquema "preparado" ahora solo necesitas llenar los espacios. Comienza a escribir bajo cada idea principal como si estuvieras explicándoselo a un amigo. Habla de forma sencilla y no te preocupes por el estilo. Luego, cuando lo hayas escrito todo, podrás releerlo y ajustar la longitud, nivel de detalle y tono.

Solo asegúrate de responder de forma específica y aplicable a lo que prometiste.

5. Conclusión: Lo que no deben olvidar

Una cosa que aprendí con el tiempo es que no son siempre necesarias.

Como decía al inicio, en internet la mayoría lee a toda velocidad y no se detienen más que unos segundos antes de pasar a otro contenido. Si ya has cumplido con lo que prometiste en las ideas principales, cierra el texto. No hace falta que repitas puntos ya mencionados o hagas un resumen. Opta por la brevedad.

Si la escribes, puede ser una idea fundamental que deben recordar, una moraleja de lo que contaste o una idea para tomar la iniciativa y pasar a la acción.

Todo lo que te he contado puedes dejarlo hecho de antemano en un borrador de Substack. Luego, cada vez que vayas a escribir, haces una copia del borrador para usar tu esquema y nunca más volver a ver la horrible página en blanco.

Aquí puedes ver mi esquema para nunca bloquearme frente a la página en blanco.

3 trucos más que uso para superar el bloqueo creativo

1. Empieza por lo que sabes

Si te encuentras atascado, empieza por lo que ya tienes claro.

He escrito artículos comenzando directamente por la conclusión porque ya reflexioné sobre el tema y tenía la respuesta final, así que lo que hice fue ingeniería inversa: comencé por la conclusión y luego trabajé hacia atrás, desarrollando las ideas principales que me llevaron a esa conclusión.

Si no sabes por dónde empezar, agarra lo que sabes bien y construye desde ahí.

Un ejemplo de texto en el que me pasó eso: El brainstorming no funciona, haz esto en su lugar. Tenía claro que el brainstorming no era la forma óptima de generar ideas, esa fue mi conclusión basada en mi experiencia. La pregunta era, ¿qué hacer en su lugar?

El resto responde justo a eso.

A eso me refiero cuando digo que empieces por lo que ya sabes.

2. Muévete

Tu entorno afecta tu creatividad.

Si te atacas, cámbiate de lugar. Escribe en un parque, en una cafetería, o en una habitación distinta de tu casa. Un cambio de escenario puede hacer maravillas. Y si puedes, haz cualquier actividad que te permita desconectar un momento, como caminar. Está demostrado que pasear aumenta la creatividad.

Y lo puedo confirmar, las ideas fluyen cuando doy un paseo y dejo a mi mente volar.

3. Usa límites de tiempo

No terminamos las cosas porque no tenemos fecha para terminarlas.

Ponte un límite de tiempo realista, pero ajustado, que te empuje a terminar el borrador. Da igual si está perfecto o no, lo primero es tener algo en papel, y luego, más adelante, podrás pulirlo. Esto elimina el perfeccionismo de una vez por todas.

He usado este truco infinidad de veces.

Como ves, superar el bloqueo de la página en blanco no va de tener una chispa de inspiración, va de tener un sistema efectivo. Antes, rezaba y esperaba a que llegara la inspiración. Ahora, la inspiración llega todos los días a la misma hora.

Justo cuando me siento a escribir.

Gramática de la estupidez

 De Álvaro García en Quora. "Diez signos evidentes de poca inteligencia"

Se complican con problemas simples.

Las personas menos inteligentes suelen atascarse con tareas cotidianas que requieren sentido común o pensamiento lógico. En lugar de buscar soluciones prácticas, se pierden en la confusión o dependen de otros para resolverlas.

Carecen de curiosidad genuina.

Nunca se cuestionan el "por qué" de las cosas. No sienten interés por explorar nuevas ideas o entender el mundo más allá de su experiencia inmediata. Prefieren quedarse en lo que ya conocen porque es cómodo.

Piensan en blanco y negro.

Se apegan rígidamente a creencias o ideas, rechazando cualquier perspectiva que desafíe su visión del mundo. Para ellos, cambiar de opinión no es una posibilidad; es una amenaza.

No entienden lo abstracto.

Las metáforas, las ideas complejas o los conceptos filosóficos tienden a ir más allá de su comprensión. Ven las cosas de manera literal, perdiéndose los matices que enriquecen la vida.

No manejan bien el cambio.

Se aferran a sus rutinas como si fueran su único refugio. Cuando algo inesperado ocurre, se sienten perdidos, incapaces de adaptarse o encontrar nuevas formas de avanzar.

Falta de empatía.

Tienen dificultades para ponerse en el lugar de los demás, entender sus emociones o considerar perspectivas distintas a las propias. Esto no solo afecta sus relaciones, sino también su capacidad de navegar situaciones sociales con éxito.

Hablan mucho, dicen poco.

Su forma de comunicarse es limitada. Usan un vocabulario básico y, a menudo, no logran expresar sus ideas de forma clara o coherente. No se trata de su nivel de educación, sino de su capacidad para articular pensamientos.

Actúan antes de pensar.

La impulsividad domina sus decisiones. Rara vez se detienen a considerar las consecuencias a largo plazo, lo que los lleva a repetir patrones de comportamiento dañinos o a lamentarse constantemente de sus acciones.

Tropezar con la misma piedra, siempre.

Hacen los mismos errores una y otra vez porque no reflexionan sobre lo que salió mal. La autocrítica no es parte de su repertorio, y el aprendizaje de experiencias parece un concepto lejano.

Todo lo ven simple, aunque no lo sea.

Los problemas complejos los abordan con explicaciones excesivamente básicas que ignoran factores importantes. En lugar de analizar todos los ángulos, prefieren quedarse con lo más fácil de entender, aunque esté equivocado.

Sentido común

 Yibrán Jalil Yibrán: "Ellos me acusaron de que yo estaba loco. Yo les dije que ellos estaban locos. Y, ni hablar, me ganaron por mayoría de votos"

sábado, 25 de enero de 2025

Quiero dormir

 Un perro viejo y cansado pasea por un parque, un hombre se acercó al perro y examinó su collar, por su barriga estaba bien alimentado e intuyó que el perro tenía un hogar.

Luego el perro lo siguió hasta la casa, bajó por el pasillo, saltó sobre el sofá, se acomodó y se durmió.

El hombre pensó que era bastante extraño y lo dejó dormir. Después de aproximadamente una hora, el perro se despertó, caminó hacia la puerta y el hombre lo dejó salir.

El perro movió la cola y se fue.

Al día siguiente, el perro volvió y arañó la puerta.

El hombre abrió la puerta, el perro entró, bajó por el pasillo, saltó sobre el sofá, se acomodó y se durmió una vez más.

El hombre lo dejó dormir.

Después de aproximadamente una hora, el perro se despertó, caminó hacia la puerta y lo dejó salir.

El perro movió la cola y se fue.

Esto continuó durante días...

El hombre sintió mucha curiosidad. Colocó una nota en el collar del perro: “Tu perro ha estado durmiendo la siesta en mi casa todos los días”.

Al día siguiente, el perro llegó con otra nota en su collar:

“Vive en una casa con cuatro niños; está tratando de recuperar el sueño. ¿Puedo ir con él mañana”?

Apólogo del caballo

 De Anahí Michel, en Quora. Es un apólogo que recuerda al Enxiemplo de la falsa beguina de don Juan Manuel o al "Ojo por ojo y el mundo acabará ciego" de Gandhi:

Una vez un caballo estaba amarrado y tiraba para soltarse, vino un demonio y lo soltó.

El caballo se metió en la finca de un campesino y comenzó a comerse la siembra. El dueño de la finca se enojó, tomó su rifle y mató al caballo.

Entonces el dueño del caballo también se enojó, tomó su rifle por venganza y mató al dueño de la finca.

Después la mujer del dueño de la finca lo vio y mató al dueño del caballo.

Entonces el hijo del dueño del caballo se enfureció fuertemente y mató a la mujer del dueño de la finca...

Los vecinos, enardecidos, mataron al muchacho y quemaron su casa; entonces le preguntaron al demonio:

—¿Por qué hiciste todo eso?

Y el demonio respondió:

—Yo solo solté al caballo.

El demonio solo puede tentar: hace cosas simples porque sabe que la maldad está en nuestros corazones y solitos hacemos el resto. Por eso es bueno pensar antes de actuar, no sea que una cosa sin importancia cause mucho daño en sus consecuencias, siempre más difíciles de calcular que las causas. Recuerden: la palabra es algo muy poderoso, tiene el poder para dar vida y para dar muerte, para bendecir o para maldecir... Siempre hay que pensar mucho antes de actuar.

viernes, 24 de enero de 2025

¿Cuál es la regla de oro? Que el oro hace las reglas

 O sea, los bancos.

Pero el que tiene la fuerza las cambia.

Y, con todo, poderoso caballero es don Dinero.

jueves, 23 de enero de 2025

Una hazaña del gran seductor de España, por Alfonso Ussía

 "El seductor", Alfonso Ussía, en Hola, 6/5/2022:

A lo largo de su historia, han sido protagonistas de ¡HOLA! grandes seductores. Desde Ghunter Sachs a Luis Miguel Dominguín, pasando por Bertín Osborne, y Philippe Junot, sin olvidar al Duque de Edimburgo. El gran Herbert Von Karajan, director titular de la Filarmónica de Berlín, enloquecía a las mujeres con sus gestos y movimientos con la batuta, escrito sea con la mayor inocencia. Para mí, que el gran playboy español fue el marqués de Portago, Alfonso Cabeza de Vaca, un adelantado a los acontecimientos. Campeón de bobsleight y el primer gran campeón español de automovilismo, fallecido en plena competición. Y el conde de Villapadierna, cuyo pañuelo de bolsillo emergía de tal modo del bolsillo izquierdo de la chaqueta que superaba, el día del derby en La Zarzuela, la altura de su bombín. Evidentemente, y de esto nadie se atreverá a ponerlo en duda, la seducción es mucho más sencilla si el seductor sostiene tras su encanto, atractivo y simpatía, una formidable cuenta corriente en números positivos. De ahí, que nadie haya superado en el arte del enamoramiento femenino a Faustino Gudamendi Garazáibal, también conocido por su apodo Chiquito de Igueldo.

Chiquito de Igueldo tenía un modesto caserío en la cuerda del Monte Igueldo, en San Sebastián. Trabajaba de sol a sol, y con el ocaso, procedía a las conquistas femeninas, con dos duros en el bolsillo. Era un tapón, y de ahí el mote. Y feísimo. Pero resultaba irresistible. Tenía un modo de hablar que derrumbaba cualquier muralla del pudor imperante en sus tiempos, la década de los sesenta del pasado siglo.

Su problema, que era imprudente. Entre el 6 de mayo y el 29 de octubre de 1965, dejó preñadas a ocho jóvenes de diferentes puntos guipuzcoanos. Una en Igueldo, y el resto, en Pasajes de San Juan, Oyarzun, Zarauz, Guetaria, Orio, Mondragón, y Hernani. Los padres de las ocho jóvenes seducidas y embarazadas por Chiquito de Igueldo le amenazaron de muerte, y el escándalo llegó hasta los espacios del Obispado. El Obispo de San Sebastián, en aquellos años, era un hombre tolerante, bondadoso y estricto en la moral y las buenas costumbres cristianas. Y una mañana, cuando Chiquito recolectaba su maizal, a principios de septiembre, recibió en mano una nota del señor Obispo que demandaba su presencia. En aquel País Vasco, los deseos de un Obispo se cumplían como si fueran órdenes, y Chiquito, leída la nota, le comunicó al sacerdote-correo que acudiría sin falta a la cita con Monseñor. A todo esto, es conveniente recordar que había dejado embarazada a una novena ‘neska’, hija de un marinero de Fuenterrabía.

Chiquito se vistió con su kaiku más elegante, y se presentó de dulce en el Obispado. El señor Obispo le aguardaba en su despacho, y Chiquito, que era creyente y practicante, si bien no excesivamente ejemplar, saludó al Obispo besando con respeto su anillo episcopal. Y el Obispo le señaló su asiento. La conversación, breve y directa, llegó a mí a través de una de sus primas, que regentaba una caseta en el parque de atracciones del Monte Igueldo.

-A ver, Faustino, estoy preocupado contigo.

-Yo también, señor Obispo. No me separo de la escopeta. Me han amenazado de muerte.

- Lo sé. Y lo lamento. Lo malo, es que si yo fuera el padre de cualquiera de las nueve jóvenes embarazadas, quizá yo también te habría amenazado.

- Pues con las nueve, solo lo hice una vez.

- ¡Vaya puntería, Chiquito!

-Que Su Ilustrísima lo diga. Solo una vez con las nueve y, ¡pumba!, las nueve embarazadas.

- Eso me pregunto, yo, Chiquito. ¿Cómo es posible que en tres meses hayas pecado mortalmente y dejado en cinta a nueve mujeres de Igueldo, Pasajes de San Juan, Oyarzun, Guetaria, Orio, Zarauz, Mondragón, Hernani y Fuenterrabía?

-Señor Obispo, porque tengo ‘bishicleta’.

Respuesta incontestable del gran seductor de España en el siglo XX.

El desdén de la mujer de rojo, por Alfonso Ussía

 Alfonso Ussía, en Hola, 20 de mayo de 2021:

Bella dama de rojo

‘Nada más cruzar el umbral que se abre al jardín posterior, Wilson se quedó pasmado ante la belleza y la perfección de un trasero. El trasero era propiedad de una mujer que lucía un apretado vestido carmesí’

Era Primer Ministro del Gobierno de S. M. británica el laborista Harold Wilson. Un político sagaz e inteligente, esclavo de dos tentaciones. La ginebra y las mujeres. Dos tentaciones magníficas y llevaderas, por otra parte. Los ingleses son muy hábiles negociando, y Wilson había alcanzado un acuerdo petrolífero con Venezuela muy favorable para el Reino Unido.

Según Stephen Leacock, los ingleses siempre consiguen los mejores contratos internacionales porque tienen cara de pez. Los hay con perfil de besugo, de merluza y de ciprino dorado, esos de escamas naranjas y amarillas que viven en los estanques de los grandes parques de Europa. Un caribeño, extralimitado en los gestos, las voces y los hablares, nada tiene que hacer cuando negocia con un pez. El pez no mueve un músculo de la cara, no comenta, no interrumpe y al final, por cansancio del contrario, alcanza su objetivo. Que el adversario firme en el papel lo que el pez desea. El inglés con más cara de pez de los últimos cincuenta años es el Duque de Kent, cuya fundamental obligación institucional es la de entregar, en nombre de su prima la Reina, los trofeos a los campeones y finalistas de Wimbledon. Harold Wilson, sorprendentemente, no tenía cara de pez. Parecía un oso blanco.

Viajó de Londres a Caracas para sellar con su firma el contrato energético. Y durante el vuelo, martini va, martini viene, se bebió una botella de ginebra. Al llegar a las cercanías del aeropuerto de Maiquetía de Caracas, el avión sobrevoló la zona durante una hora para escapar de una tormenta. Esa hora la superó con un nuevo martini. Ya en tierra, le aguardaba a pie del avión el embajador del Reino Unido en Venezuela. 

–Rápido, Excelencia, que se tiene que poner el smoking para asistir a la cena-baile que le ofrece el Presidente de Venezuela en el Palacio de Miraflores-. 

Y, mientras se ajustaba el smoking en la embajada, cayó un nuevo lingotazo de ginebra.

Entre el cambio de horas y la botella y media de ginebra, Wilson llegó algo confuso a la residencia presidencial. Erguido y digno, pero confuso. Y nada más cruzar el umbral que se abre al jardín posterior, con anterioridad al saludo a su anfitrión, se quedó pasmado ante la belleza y la perfección de un trasero. El trasero era propiedad de una mujer que lucía un apretado vestido carmesí. Wilson, que chapurreaba el español, no vaciló. Se oían los acordes de una composición musical, y Sir Harold se atrevió a adelantar el curso de los acontecimientos. Se acercó a ella y le susurró.

-Bella dama de rojo. ¿Me concede este vals?

La bella dama, en aquel momento, no estaba para mover el esqueleto con un desconocido. Es más. Se negó en rotundo, con firmeza, pureza herida y pudorosa resistencia. La voz de la bella dama de rojo nada tenía de melódica y romántica. Y sin volver su rostro respondió con seca contundencia.

-No le concedo este baile por tres razones. La primera, que no me considero una bella dama. La segunda, que lo que se oye no es un vals, sino el Himno Nacional de Venezuela. Y la tercera, porque soy el arzobispo de Caracas.

Harold Wilson encajó con dolor las palabras que le había dirigido su capricho fallido. Acudió a saludar al Presidente, en cuyo honor se interpretó el Himno Nacional que sir Harold tomó por un romántico vals.

Charló con el Presidente, se excusó por el cansancio del viaje, y durmió la moña con envidiable serenidad en la Embajada.

A primeras horas de la mañana siguiente, se levantó, se bañó, se puso el traje y la corbata de los grandes contratos, firmó y voló de retorno a Londres.

Pero firmó, lo cual no carece de valor.

Y sin cara de pez.

El bromato de potasio del pan, un aditivo que no es para bromas

 ¿Qué tan malo es el bromuro agregado en los ingredientes de la confección del pan de cada día, el mismo que comemos? 

Muy buena pregunta. La razón es que el bromato de potasio es muy bueno para el pan, pero un veneno para nosotros.

El Bromuro es un tipo de sal que se usa para mejorar el rendimiento de la harina, utilizado en la industria del Pan. En muchos países está prohibido su uso, aunque clandestinamente aún es utilizada por panaderos inescrupulosos, mucho más de lo que parece, porque es prácticamente indetectable. El Bromato de Potasio se agrega con un máximo total de 7 gramos por cada 100 kg de harina. Este 0,07% es suficiente para que 100 kilos de harina mejoren su rendimiento, pero….

Panaderos antiguos

Los Bromuros son agentes oxidantes que actúan sobre la proteína glutenina, favoreciendo la formación de una red que retiene agua y gas provenientes de la fermentación. Es decir, puede favorecer la unión y la capacidad de absorber más agua y retenerla al unirse a las proteínas presentes en la harina, utilizando para ello la posibilidad de asociarse a los azufres de los aminoácidos que lo componen. De esta manera un saco de 50 kilos de harina produce hasta 68 kilos de marraquetas, pero…

¿Dónde está el pero?... Pues en que el mismo efecto que le hace a las proteínas de la harina también lo hace en nuestro cuerpo. De hecho no lo hace únicamente con nuestras proteínas, sino que va más allá, abarca partes muy delicadas de nuestra biología, nuestro DNA. El Bromato de Potasio es un potente carcinógeno genotóxico, mmm esto es serio y muy siniestro.

Ahora, viajemos a uno de los salones de amasado en nuestra imaginación… El panadero y sus ayudantes se disponen a hacer el agregado de los ingredientes y por error el ayudante confunde esta sal (bromuro) con la sal común. Estos errores se han cometido infinitas veces cuando, debido a la falta de orden y rotulación adecuada que claramente diga qué es, dosis, el lote, las fechas, etc. Y eso que muchos panaderos prefieren mirar a otro lado porque les hace abaratar más el pan y ganar más dinero.

Pero algunos panaderos, en la ignorancia de los estragos de los peligros de este químico, no le daban importancia a los errores e incluso, al no tener una balanza de gramos, no podían saber verdaderamente la cantidad apropiada y lo ponían a su idea. Por cada saco de 50 kilos, la cantidad máxima era 3,5 gramos, menos de una cucharita de café…

Esto no se cumplía, y para no causar alarma pública nunca se notició esta falta de control de la autoridad y entonces muchos compradores inadvertidos pagaron con su salud y algunos con su vida… Por dosis extremas o por el efecto acumulado de comer pan todos los días.

Los síntomas de la intoxicación por bromuro son vómitos, diarrea y dolor abdominal. Cuando el panadero enviaba a la sala de venta un pan con 2 o 3 veces la cantidad máxima permitida estaba dándoles a los consumidores un veneno que a la larga producirá insuficiencia renal aguda, como mínimo...

En los casos graves se produce pérdida de la audición irreversible, edema hepático, metahemoglobinemia, hemólisis y trombocitopenia, entre otras consecuencias varias que redundaban en cáncer.

Afortunadamente (quizá) hoy se usan otros mejoradores de la harina, se conocen varios sustitutos del bromato de potasio. Por ejemplo, el ácido ascórbico. También se usan enzimas que son proteínas de usos específicos, elaboradas con procesos biotecnológicos.

miércoles, 22 de enero de 2025

Dossier Carmen Martín Gaite

I

Carmen Martín Gaite, la escritora de nunca acabar

Figura clave de la literatura española del siglo XX, en su centenario la polifacética autora es reivindicada por un inagotable número de lectores, esos nuevos interlocutores que la encontraron en sus cuentos, novelas, ensayos y collages

Andrea Aguilar

18 ene 2025 - 05:30CET

No estudió en colegio de monjas, en sus años universitarios pasó unos meses becada en el extranjero —primero en Portugal y luego en el sur de Francia—, tuvo un buen grupo de amigos y amigas que se dedicaban también a la escritura a los que se fueron sumando a lo largo de los años nuevas generaciones. Logró vivir de su pluma; hizo traducciones, prólogos, guiones, obras de teatro, investigaciones históricas, ensayos, poemas, cuentos, novelas, críticas y reseñas, se separó de su marido y padre de su única hija; fue invitada a impartir clases en varias universidades de Estados Unidos. La vida de Carmen Martín Gaite, la escritora cuyo centenario se celebra en 2025, no parece tan lejana del siglo XXI, aunque ella vivió la guerra de niña y se hizo adulta y desarrolló su carrera en plena dictadura. Tenía 50 años cuando murió Franco, pero es la libertad lo que define en gran medida su vida y una obra en la que mezcló géneros, siguiendo su instinto y curiosidad natural, defendiendo siempre que el impulso que guía la escritura es el de la conversación y no el del ensimismamiento. “No basta con querer que unos ojos nos miren y unos oídos nos escuchen: también nosotros tenemos que mirar esos ojos y aprender a graduar el ritmo de nuestra voz para adaptarlo a esos oídos”, apunta en El cuento de nunca acabar, un brillante y heterodoxo ensayo en el que trabajó más de una década y donde logró plasmar sus ideas sobre la narrativa.

Martín Gaite escribe para llegar a otro, para compartir, para crear un vínculo que ella también sentía como lectora incluso con un olvidado ministro del siglo XVIII perseguido por la Inquisición, entre cuyos papeles pasó sumergida los siete años que le llevó El proceso de Macanaz. “No pedía permiso para vivir ni para escribir”, subraya la novelista Belén Gopegui, quien conoció a Martín Gaite en el Café Manuela de Madrid tras una lectura de poemas, y con quien mantuvo una buena amistad antes incluso de publicar su primera novela. “El precio de no pedirlo a veces fue la condescendencia y el ninguneo ejercidos desde un entorno supuestamente triunfador, pero siguió adelante. Al abrirse camino, nos lo abría. Porque la suya fue siempre una libertad generosa, que hacía sitio a muchísimas personas, algunas escribían, cantaban, pintaban, otras no; nunca buscó el nombre ni el valor de cambio de las compañías, sino la amistad franca. Supo ver lo mejor que había en cada cuál y lo hizo crecer”.

Figura clave en la literatura española del siglo XX, ganadora del premio Café Gijón en 1955 con su primer libro, El balneario, y del Nadal en 1957 con Entre visillos, premio Nacional en 1978 por El cuarto de atrás, premio príncipe de Asturias en 1988, y premio Anagrama por Usos amorosos de la posguerra española, 25 años después de su muerte, Martín Gaite, la “reina de la feria del libro de Madrid” como la bautizó Jorge Herralde, editor de sus exitosas novelas de los años noventa, se mantiene como una de las voces más escuchadas de la llamada generación de los cincuenta.

Hoy es una autora reivindicada por un inagotable número de lectores nacidos en democracia. Para muchos de ellos el primer encuentro llega de la mano de Miss Lunatic y Sarah Allen, los personajes de Caperucita en Manhattan, y es precisamente la adaptación teatral de Lucía Miranda de este libro en el teatro de la Abadía, cuyo estreno está previsto el 23 de enero, el primero de los actos en torno a la escritora que marcarán el 2025 —seguirá el 27 de febrero el montaje de Rakel Camacho de El cuarto de atrás también en La Abadía—. Miranda recuerda que compró Caperucita en una feria del libro de Madrid que visitó con su madre desde su ciudad, Valladolid. “Es una obra de viaje, de descubrimiento, una Alicia”, recordaba esta semana en Madrid, antes de añadir el azaroso destino que la volvió a unir a ese libro cuando fue becada como lectora de español en Vassar College. Allí descubrió no sólo que aquel campus estaba ligado a la génesis del cuento, sino que la niña que había prestado su nombre a la protagonista, hija de la traductora de Martín Gaite al inglés, se sentaba en su clase —”dime, ¿cuántas posibilidades hay de que una chica de Valladolid se encuentre con Sarah Allen?”—. El nuevo montaje, con cuatro actrices y un músico sobre el escenario, dice Miranda que es “muy fiel” al texto original, en el que ella identifica una versión “gamberra” de la autora. “No quiso convertirse en una señora, fue como quiso ser, sin la normatividad que se esperaba y en eso era muy adelantada”, subraya. En la dedicatoria a su exmarido de Usos amorosos del dieciocho en España ella escribió: “Para Rafael, que me enseñó a habitar la soledad y a no ser una señora”.

Caperucita surgió de las conversaciones de Martín Gaite con el ilustrador Juan Carlos Eguillor cuando llegó a Nueva York en 1985 camino de Vassar, donde había sido invitada para dar clase. Un viaje que estuvo teñido por el duelo de la reciente muerte de su hija Marta, como ella misma explicó en El otoño de Poughskeepsie: “Dentro de una semana me marcho a Nueva York. Y de allí a Vassar, a dar un curso de cuatro meses sobre el cuento español contemporáneo. Cerraré esta casa y no quedará nadie en ella. Por primera vez en mi vida no podré llamar a través del océano al 2745644 porque nadie cogerá el teléfono para decirme, ¡qué alegría oírte, qué voz tan bonita tienes!”. Este texto, junto a otro que Martín agite dedicó a su madre, se reedita en marzo en la Biblioteca Carmen Martín Gaite de Siruela en el epqueño volumen De hija a madre y de madre a hija.

¡Yo, cuando la inventé, no sabía que en la isla de Bergai había focas. Mount Desert Rock… el más apartado de los faros de Maine, está a veinte millas al sur de Mount Desert Island. Collage del libro 'Visión de Nueva York'. CARMEN MARTÍN GAITE (EDITORIAL SIRUELA)

Caperucita en Manhattan estrenó la llegada de la autora a Siruela en 1990. “Vivíamos cerca y nos conocíamos. Un día almorzando le hablé del proyecto de una colección con libros para todas las edades, que pudieran leer niños y mayores. Ella me habló de un cuento que tenía que no sabía dónde encajar. Fue un éxito enorme desde el principio, y hoy es un clásico”, recuerda Jacobo Fitz-James Stuart. No era la primera vez que Martín Gaite apostaba por una editorial joven: en 1973 inauguró Nostromo, —de Mauricio D’Ors, Diego Lara y Juan Antonio Molina Foix, con quienes trabajó su hija adolescente— con La búsqueda del interlocutor y otras búsquedas, y en Trieste de Andrés Trapiello sacó El cuento de nunca acabar, (apuntes sobre la narración, el amor y la mentira). Estos libros revelan la maestría de Martín Gaite como ensayista y demuestran con contundencia que la tan celebrada etiqueta de “literary non fiction” va mucho más allá del ámbito anglosajón.

Traductora de Emily Brontë, de Natalia Ginzburg y de Virginia Wolf, las reflexiones sobre vida y escritura recorren su obra. “No hay en otros ensayistas españoles una voz como la suya que convierte cualquier abstracción en un cuento. Nunca depone su condición de narradora a la hora de abordar las ideas, y, aunque exista esa implicación personal, no desestima la investigación o el rigor. Su interés personal en los temas hace que la mirada sea viva”, afirma el profesor José Teruel, autor de Carmen Martín Gaite. Una biografía, que llegará a las librerías el 12 de marzo y es la obra ganadora del XXXVII premio Comillas de Tusquets, fallado esta semana. Teruel llegó a este nuevo libro tras su trabajo en los siete volúmenes de la obras completas de la escritora, un proyecto que se prolongó desde 2008 hasta 2019 y cuyo resultado final quedó malogrado por la quiebra de Círculo de Lectores. Aunque algunos ejemplares de los últimos tomos pueden encontrarse en internet, la mayor parte fueron destruidos.

Infatigable estudioso de la obra de Martín Gaite, José Teruel también ha prologado y seleccionado el reciente Páginas escogidas, una suerte de biblioteca portátil para nuevos lectores de Martín Gaite, y ha trabajado en De viva voz, que recoge las conferencias, y en las antologías de sus artículos, Tirando del hilo, y de sus relatos Todos los cuentos, publicados en Siruela. El profesor, que será el comisario junto a María Isabel Toro de la exposición prevista en la Biblioteca Nacional en otoño, conoció a la autora a los 23 años cuando escribió un primer artículo sobre ella. “No fui amigo suyo, pero tuve trato de interlocutor-oyente y me encantaba escucharla hablar”, recuerda y apunta que Martín Gaite es el “paradigma de la mujer de letras” en España en el siglo XX. “Es copartícipe, testigo y legataria de los llamados niños de la guerra, pero la afirmación de su poética frente a los grandes iconos masculinos de su generación reivindica los afectos y la comunicación”.

“Frente a sus contemporáneos como su amigo Juan Benet o el que fue su marido Rafael Sánchez Ferlosio, ella muestra una naturalidad y una curiosidad que la sitúan en otro lugar”, apunta el novelista Marcos Giralt Torrente, a quien Martín Gaite, amiga de su familia, alentó cuando arrancaba su carrera. “Era una narradora portentosa, y eso va más de allá de si alguien es buen o mal escritor. En su trabajo siempre hay un detalle que se sale, respira vida y autenticidad”.

Ese impulso narrativo inquieto queda maravillosamente reflejado en sus Cuadernos de todo. Su hija Marta le regaló el primero de esos blocs de notas en los sesenta y le puso el título. Y en uno de ellos cuajó Visión de Nueva York, el libro de collage que recoge sus impresiones de esa ciudad durante su estancia en otoño de 1980, una joya que se editó póstumamente y que ahora ha sido reeditada. Esos collages se mostrarán en una exposición de la Casa del lector en Matadero en Madrid desde mediados de marzo.

“¿A quién no le ha agobiado alguna vez su propia biografía, quién no ha sentido el deseo de arriar el personaje que la vida le impele a encarnar y con cuyo espantajo irreversible le acorralan los malos espejos , esos ojos que no saben mirar ni leer más que lo ya mirado o leído por otros?”, escribió Martín Gaite en un texto de 1972 recogido en La búsqueda del interlocutor. Giralt Torrente destaca la mezcla curiosa de la autora, quien jugaba muchas veces a señorita de provincias, pero tenía una mirada sofisticada y cosmopolita. “Su exploración del mundo literario no se agotaba en sus libros y creó un personaje excéntrico y por momentos extravagante. Tenía desparpajo y falta de pretensión. Fue por libre y se sobrepuso a cosas muy duras. Siempre estuvo rodeada de jóvenes a quienes regaló su atención, consejos y lectura de manuscritos”.

Rafael Chirbes, uno de los autores a quienes apoyó, habla en la introducción a la edición de 2003 de Cuadernos de todo de “la difícil y voluntaria posición de excentricidad que permitió a Carmen Martín Gaite mirar de modo original los problemas de su tiempo, los modos literarios, los consensos políticos, los usos cotidianos”. La clave para la novelista Belén Gopegui está en un “rigor que siempre fue compatible con la alegría, una alegría respetuosa porque estaba transida por la pena aunque no lo manifestara”.

Martín Gaite apunta en Bosquejo autobiográfico en 1980: “He hecho ediciones críticas, traducciones, prólogos, artículos, guiones de cine, adaptaciones de clásicos, colaboraciones para la radio, y hasta he cantado canciones gallegas en un teatro. Pero siempre he evitado, aun a costa de vivir más modestamente, los empleos que pudieran esclavizarme y quitarme tiempo para dedicarme a la lectura, a la escritura y a otra de mis pasiones favoritas: el cultivo de la amistad. Los amigos son para mí la cosa más importante del mundo, la más significante y consoladora, y se requieren de una delicadeza y un tino especiales para no perderlos”. Prosigue: “Hablar con gente de la más diversa condición y edad es algo que me encanta, y escuchar tanto o más que hablar”. En su escritura pervive esa “buena conversación” por la que ella, decía, “lo dejaría todo”.

II

LIBROS | CRÍTICA DE 'A RACHAS. POESÍA REUNIDA' Y 'DE VIVA VOZ. CONFERENCIAS'

Carmen Martín Gaite, más allá de la narrativa. Las recién editadas conferencias y poemas de la escritora son un complemento imprescindible de sus ficciones y ensayos

Domingo Rodenas de Moya

22 jul 2023 

A Carmen Martín Gaite (1925-2000) le encantaba conversar, contar de viva voz. La presencia del otro, oyente que mira y reacciona o lector hipotético y fantasmal, era la fuente de legitimidad del relato y su fuerza impulsora, su causa determinante y su destino último. La palabra dicha adquiría todo su sentido si era compartida, y en ese compartir se modulaba, se acompasaba al ritmo y la avidez del destinatario para acunarlo o soliviantarlo, para pulsar sus cuerdas emotivas, persuadirlo o cautivarlo con el encantamiento irresistible de la voz. De esto escribió muchas veces desde 1966 (fecha de su breve ensayo La búsqueda de interlocutor) y hasta su muerte prematura en 2000, pero de todo lo escrito descuella por su hermosura un ensayo inacabado (por inacabable) que llamó en 1983 El cuento de nunca acabar y subtituló Apuntes sobre la narración, el amor y la mentira. Hasta entonces, la escritora apenas había tenido que enfrentarse a un oyente distinto y plural, el de las salas de conferencias, en cuyos mil ojos es imposible escrutar la reacción de complicidad o disgusto, de asentimiento o discrepancia. Desde entonces, esa masa expectante de personas sería con frecuencia su compañero de baile verbal.

En el volumen VI de las Obras completas que editó en 2017 José Teruel, toda la segunda parte, que ocupa más de 500 páginas, se destinó a reunir sus conferencias y discursos, que son, debe quedar claro desde ahora, un complemento imprescindible de su obra narrativa y ensayística. Especialmente imprescindibles, junto a sus Cuadernos de todo, para quienes deseen conocer desde dentro la íntima sala de máquinas de su escritura. Esta compilación deriva de aquellas páginas, pero las novedades que incorpora se describen en relación con la miscelánea Agua pasada que en 2003 reunió con cierto desorden sus papeles póstumos. De este modo, conferencias importantes como El telar del escritor o Juan Benet: la inspiración y el estilo, que ya figuraban en las OC, aquí se dan como novedades sin serlo propiamente.

La palabra dicha se acompasaba al ritmo del destinatario para acunarlo o soliviantarlo, para persuadirlo o cautivarlo

Lo que constituye una novedad en toda regla es el último capítulo, ‘Brechas en la costumbre. Sobre el contenido de la materia literaria’, que agrupa las cinco conferencias que Martín Gaite tenía que pronunciar el año 2000 en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Abordaba en ellas su concepción de la literatura fantástica (“una brecha en la costumbre”, que iba a ser el título de sus primeros cuentos), la relación entre la Historia y las historias ficcionales (esclarecedor el vínculo entre su investigación sobre el dieciochesco Melchor de Macanaz y Retahílas), la relación de la memoria y la narración oral (uno de sus temas más entrañados), el papel de los espacios como generadores de la imaginación narrativa (y aquí revela la génesis locativa y teatral de sus novelas) y, en fin, los viejos y la literatura. Sin desmerecer las cuatro anteriores, esta última conferencia es extraordinaria en su sabia errabundez y en muchas de sus reflexiones, como la de que intentar imitar literariamente la perspectiva de un viejo (el “estilo tardío” o el haber sufrido toda suerte de cornadas en el ruedo de la vida) es un fraude: es como torear sin toro.

El resto de las conferencias se ordena en cinco bloques temáticos cuyo interés no decae, aunque los tres primeros, sobre el oficio de escribir, el recuerdo autobiográfico como argumento y la sección miscelánea, con trabajos sobre el viaje como búsqueda, sobre la mujer en la literatura o sobre Cumbres borrascosas (esta fue una de sus últimas intervenciones), son los más suculentos. Los otros dos, dedicados a su querido siglo XVIII (con una disertación sobre el “estilo amoroso de la mujer” a través del tiempo, fruto directo de su ensayo Usos amorosos de la posguerra española; 1981) y a Elena Fortún y el personaje de Celia (producto de un ciclo en la Fundación Juan March), ayudan a completar la imagen de Carmen Martín Gaite como una mujer de letras preocupada por la cartografía a veces nubosa de la memoria colectiva y por los ecos y resonancias de la memoria personal.

En sincronía con la aparición de las conferencias se ha recuperado la obra poética de la autora que tituló ya en su primera edición en 1976 A rachas. Era un modo de poner de manifiesto la intermitencia con que soplaba para ella el viento lírico desde su adolescencia en los años cuarenta hasta aquel momento. Entonces era un puñado de poemas que salieron a la luz por empeño de Jesús Munárriz entre dos de sus más logradas novelas, Retahílas (1974) y El cuarto de atrás (1978), y el mismo año de una novela menos feliz aunque con un título de lo más declarativo: Fragmentos de interior. En sucesivas ediciones, en 1986 y en 1993 se incrementó con 9 y 14 poemas respectivamente, y en 2000, en el tercer volumen de las ya citadas Obras completas, Teruel añadió cinco poemas entre dispersos e inéditos. Este conjunto es el que ahora se reedita —solo se descarta un poema de circunstancias— con un bonus espléndido: la recitación de los poemas en la voz de la propia escritora, accesible mediante un código QR. Junto a letras para cantar y hasta travesuras poéticas, hay poemas memorables, como el lacerante ‘Pájaro vegetal’, o la estampa narrativa ‘Todo es un cuento roto en Nueva York’. Qué saludable es que se facilite la perduración de las voces de Carmen Martín Gaite.

De viva voz. Conferencias

Carmen Martín Gaite

Edición y prólogo de José Teruel

Siruela, 2023

528 páginas. 29,95 euros

A rachas. Poesía reunida

Carmen Martín Gaite

Edición de José Teruel

La Bella Varsovia, 2023

160 páginas. 15,90 euros

III

Martín Gaite, Carmen, 1925-2000

Escritora salmantina, su padre no quiso que recibiera una educación religiosa, por lo que en sus primeros años fue educada en casa, compaginando rigor y pasión por la literatura. Profundizó en este interés inicial por las letras gracias a Rafael Lapesa, su profesor de Filología Románica en el bachillerato.

Ya en la universidad, se beneficiará de la maestría de figuras intelectuales como Antonio Tovar y Zamora Vicente. Igual o más importante para su formación, dejando aparte su vida, será su encuentro en Madrid con jóvenes literatos que formarán la Generación de Medio Siglo: Ignacio Aldecoa,  Josefina Rodríguez, Agustín García Calvo, Jesús Fernández-Santos y Rafael Sánchez Ferlosio, con quien se casará en 1953. Este será el núcleo de la Revista Española, ambiciosa pero efímera creación de Rodríguez Moñino, que no llegará a superar los 27 suscriptores.

En su periodo universitario escribió sus primeros poemas, participó en representaciones teatrales, y ya mostró su predilección por la novela. Gracias a diversas becas pudo viajar a Coimbra y Cannes, donde adquirió conocimiento de la literatura francesa; y tras casarse viajó a Italia, lo que le permitió conocer a autores como Cesare Pavese y Natalia Ginzburg, que tendrán una gran influencia sobre ella. Ya ha decidido dejar aparcada su carrera universitaria para centrarse en la literatura. Los resultados serán inmediatos y en 1954 ganó el Premio Café Gijón por su primera novela, El balneario, de estilo neorrealista. Tan solo cuatro años después recibirá el prestigioso premio Nadal por Entre visillos, en la que retrataba el ambiente del Instituto femenino de Salamanca. También fue finalista del Premio Biblioteca Breve por Ritmo lento (1963).

Pese a su fulgurante irrupción en el mundo literario, en los años 60 decidió retornar a sus estudios históricos, centrándose en el siglo XVIII español. El fruto de siete años de investigación fue El proceso de Macanaz: historia de un empapelamiento (1970), un extraordinario documento que según muchos comentaristas se encuentra entre lo mejor de su producción. En la misma línea, dos años más tarde publicó Usos amorosos del dieciocho en España (1972), reelaboración de su tesis doctoral, que contra todo pronóstico se convirtió en un gran éxito tanto de crítica como de público.

Tras una década alejada de la ficción, en 1974 se produce su regreso a la novela con Retahílas, que se convierte en un nuevo éxito gracias a su naturalidad y cercanía con el lector.

Ese mismo año publicó el libro de poemas A rachas, y dio muestras de su versatilidad a través de sus colaboraciones en prensa, teatro y televisión, como su escritura del guion de la serie Santa Teresa. En los años 80 fue invitada por diversas universidades de los Estados Unidos, y su figura fue cada vez más reconocida internacionalmente. Su estilo siguió evolucionando, y en 1983 publicó El cuento de nunca acabar, en el que mezclaba ensayo y ficción.

En 1985 se produce la trágica muerte de su hija, que propiciará que se centre todavía más en su trabajo. Así, en 1987 publicó otro de sus grandes textos, Usos amorosos de la Postguerra española, con el que volvió a ganarse el favor del público. En esta época recibió diversos premios, entre los que destaca el Príncipe de Asturias de las Letras. También mostró un gran talento en su labor como traductora, tanto del italiano como del inglés, con versiones canónicas de clásicos como Cumbres borrascosas. Una nueva muestra de la amplitud de sus intereses artísticos será la escritura de libros juveniles, caso de Caperucita en Manhattan (1990), vertiente que también queda de manifiesto con su participación en la serie de televisión Celia, basada en el personaje de su admirada Elena Fortún.

Durante la última década de su vida continuó desplegando una gran actividad, escribiendo novelas como Nubosidad variable (1992), La reina de las nieves (1994) o Lo raro es vivir (1998), con las que se mantuvo como una de las escritoras españolas más leídas y queridas de la finales del siglo XX.

PREMIOS

1954: Premio Café Gijón por El balneario

1957: Premio Nadal por Entre visillos

1987: Premio Anagrama por Usos amorosos de la postguerra española

1988: Premio Príncipe de Asturias de las Letras

1994: Premio Nacional de las Letras Españolas

Cronología

1954

Premio Café Gijón por El balneario

1987

Premio Anagrama por Usos amorosos de la postguerra española

1994

Premio Nacional de las Letras Españolas

1957

Premio Nadal por Entre visillos

1988

Premio Príncipe de Asturias de las Letras

 V

La biografía de Carmen Martín Gaite de José Teruel se alza con el Premio Comillas 2025

El jurado del galardón valora “la minuciosa reconstrucción de la vida de la narradora, ensayista y mujer de letras, una de las voces literarias en lengua española más importantes del siglo XX” al cumplirse 100 años de su nacimiento

Consuelo Bautista, El País 16 ene 2025 

El libro de memorias Carmen Martín Gaite. Una biografía, del profesor José Teruel, se ha alzado con el Premio Comillas 2025, que otorga la editorial Tusquets. El jurado ha valorado especialmente la “minuciosa reconstrucción de la vida de la narradora, ensayista y mujer de letras, una de las voces literarias en lengua española más importantes del siglo XX”, y apunta que las memorias describen “con brillantez el contexto social y literario de una narradora que supo conquistar a varias generaciones de lectores, al tiempo que evoca con exquisita sensibilidad las tragedias que condicionaron la personalidad de la autora salmantina”. El libro se publica el 12 de marzo.

“José Teruel nos brinda claves esclarecedoras para interpretar un mundo literario de gran hondura psicológica, que se ilumina con el sabio manejo de la interesantísima correspondencia, los incontables apuntes personales de Martín Gaite y muchos textos inéditos. Al cumplirse cien años del nacimiento de la escritora, esta magistral biografía está llamada a ser la obra de referencia en los estudios sobre su vida y su escritura”, prosigue el fallo del jurado.

Con su primera novela corta, El balneario, Martín Gaite obtuvo en 1955 el Premio Café Gijón y, tres años después, su novela Entre visillos le valdría el prestigioso Premio Nadal. Se iniciaba así una de las trayectorias literarias más brillantes e interesantes de la reciente literatura en lengua española, en la que sobresalen, entre otras novelas y cuentos, El cuarto de atrás, Nubosidad variable, La reina de las nieves o Caperucita en Manhattan, así como los ensayos Usos amorosos del dieciocho en España, El cuento de nunca acabar y Usos amorosos de la postguerra española.

Para componer esta completísima biografía, que será referencia obligada para conocer la vida y la obra de Carmen Martín Gaite, José Teruel ha podido acceder a una ingente documentación, en gran parte inédita o poco conocida, compuesta de cartas y abundantes cuadernos de apuntes, notas y observaciones de toda índole de la autora, así como a datos aportados por familiares y amigos que la conocieron bien.

Este premio, que se otorga desde 1988, nació con la intención de despertar en el público en lengua española el interés por las obras biográficas, memorialistas e históricas. Los últimos galardonados han sido Manuel Calderón por Hasta el último aliento (2024), Ian Gibson y su Un Carmen en Granada. Memorias de un dublinés (2023), Miguel Dalmau por Pasolini. El último profeta (2022), Miguel Ángel Villena por Berlanga. Vida y cine de un creador irreverente (2021), Yolanda Arencibia por Galdós. Una biografía (2020) o Javier Padilla por A finales de enero (2019).

martes, 21 de enero de 2025

Acoso al profesor

 "Es un linchamiento", "No sirves para nada". El infierno de los profesores en los grupos de WhatsApp de padres

Las agresiones hacia los docentes han pasado de los empujones y las collejas a un ciberacoso despiadado que incluye la suplantación de identidad en redes, viralizar fotos y memes para ridiculizarles y las falsas acusaciones

En El Confidencial, por Albert Sanchís

20/01/2025

"Mira tonto, por tu asignatura no vamos a vivir, lo haremos por matemáticas, por lenguaje y por todo lo demás, pero por gimnasia no"; “Ni su padre ni yo le vamos a castigar ni regañar por haber suspendido algo con lo que no va a llegar a ningún sitio”; "Lo que pasa es que creo que le has cogido manía". Son solo algunas frases a las que se ha enfrentado directamente Eduardo Martín (nombre ficticio, ya que prefiere no revelar su identidad) con varios padres y madres de alumnos de 1º de la ESO en servicios de mensajería instantánea. En los grupos de WhatsApp de padres, ya sin la presencia de los docentes, la cosa se pone incluso peor: insultos, amenazas, vídeos, fotos y datos del pasado de los profesores, difamaciones, memes... El ciberbullying crece a pasos agigantados en el sistema educativo, pero la atención mediática e institucional ha estado poniendo el foco en el alumnado y, poco a poco, se ha ido abandonando a otro grupo que lo sufre día a día, el profesorado. "Es un linchamiento", señalan fuentes del servicio del Defensor del Profesor. Marín relata que una tarde abrió su ordenador y a través de la aplicación de enseñanza que usan en su centro (Microsoft Teams), la madre de un alumno que había suspendido le envió alrededor de 15 mensajes de texto y varios audios. "Empezó a hablarme con una falta de respeto brutal, criticando mi manera de dar clase. Y en ese momento se te pasa por la cabeza mandarla a tomar viento, pero al final tienes que estar a la altura de tu trabajo. A las 24 horas le contesté de manera educada, pero estuve varias semanas sopesando la idea de denunciarla". En los correos electrónicos es algo que él y sus compañeros viven con frecuencia: "Recibimos todos los días mensajes desagradables y amenazas, como el del padre de un chaval que había castigado y que me decía que iba a presentarse aquí y que todo iba a arder. Nos hemos acostumbrado a que nos hablen con tono de superioridad".

El curso pasado, un total de 1.947 docentes de toda España pidieron ayuda al Defensor de Profesor, una figura creada por el sindicato ANPE en 2005. Desde entonces, sus actuaciones ascienden a 44.386. Y el 98% de los casos provienen de la enseñanza pública. En la mayoría de llamadas que la institución recibe, se menciona el uso cada vez más perverso que se le está dando a los famosos grupos de WhatsApp de los padres y de las madres, en los que muchas veces la información que se comparte trasciende y llega al propio profesor. En otras ocasiones, las familias usan las redes sociales como Instagram, X o plataformas de los propios centros para "desprestigiar" y escribir "absolutas barbaridades". "Se vierten informaciones que perjudican a los profesores porque son meras opiniones, pero que cuando se extienden se convierten en difamaciones graves. Hay familias que están utilizando esos grupos para difundir injurias y calumnias, para decir que 'mi hijo ha sufrido esto o lo otro en clase'. Incluso nos llegan casos de padres que deciden salirse de estos círculos porque se sienten avergonzados", explica a El Confidencial Guadalupe Pérez, coordinadora del Defensor del Profesor de ANPE Madrid.

"Papá, no me saques en Instagram": la exposición de tus hijos ya es un problema familiar

Albert Sanchis

El sindicato ha llegado a denunciar que un grupo de padres realizó pintadas y colgó carteles en la residencia de un docente. También lleva tiempo advirtiendo de que "nadie es anónimo en las redes". Y piden que las cosas se solucionen de otra forma, pero "no buscando la camarilla en el grupo del WhatsApp". Hace poco trascendió la condena a una madre que amenazó con arrancarle los ojos a la profesora de su hija. "También nos encontramos comentarios muy perniciosos en las fichas de Google de los propios centros. Bajo apodos y sin mencionar ningún nombre, se escriben insultos o acusaciones infundadas como que la profesora ha maltratado a su hijo o que el profesor es un acosador. El objetivo siempre es producir un daño al claustro", señala Pérez. Cuestionar la forma de explicar del docente se ha convertido en una constante. "Generalmente, las familias que hacen este tipo de comentarios no se dirigen al profesor y tampoco ponen en duda los comentarios que les hacen los hijos, es algo que pasa muchísimo en Educación Infantil. Ciertas situaciones en el aula son sobredimensionadas y no se intenta aclararlo con el profesor, sino que directamente se vierte en el grupo de WhatsApp y empieza el linchamiento", añade la docente.

El hostigamiento de los propios alumnos

El acoso digital no solo viene por parte de los progenitores, sino también de los estudiantes: "Aquí la cosa sí que se pone muy fea. A algunos profesores les hacen fotos en las aulas sin que se den cuenta para crear memes. Usan las orlas para hacer stickers que van pasándose por los grupos que tienen. Son profesionales del stalkeo y encuentran enseguida todos tus datos en la red", menciona un profesor de secundaria consultado, que relata cómo a un compañero le metieron en un grupo de WhatsApp con decenas de alumnos que empezaron a insultarle sin fisuras. "Yo he llegado a tener una alumna que me servía como confidente y que me iba chivando cosas para proteger a los afectados", cuenta. En nuestro país hay un ciberacosador por cada aula de 28 alumnos. Es lo que se desprende de una investigación de la Universidad Complutense de Madrid con la participación de 15 Consejerías de Educación, 325 centros educativos de toda España y casi 21.000 estudiantes de entre 4º de Primaria y 4º de Secundaria. Las agresiones del alumnado hacia los docentes han pasado de los empujones, el lanzamiento de objetos o alguna colleja a un ciberacoso digital despiadado que incluye la suplantación de identidad en redes sociales para ridiculizarles, viralizar fotos, vídeos o mensajes sin permiso, llamadas con amenazas para asustar, acusaciones falsas o presiones para subir las notas.

La inteligencia artificial y el auge de las redes sociales como TikTok ha impulsado esta problemática, pues la IA ya se utiliza en el 20% de los casos de ciberbullying, según la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación ANAR. Datos que constatan esa "deriva peligrosa" de la que ya alertó la Fiscalía, cuando se pronunció sobre un incremento de la criminalidad entre menores de edad que usan medios telemáticos o Internet, fundamentalmente en casos de acoso escolar. ¿Los medios más usados? WhatsApp, Instagram y TikTok. Según el mismo informe, los insultos, los motes y las burlas hacia la persona que sufre acoso son la forma más habitual de meterse con la víctima. También la difusión de rumores y las críticas a su aspecto físico. "Es un linchamiento. Hay familias que utilizan los grupos para difundir calumnias" "Cuando nos llaman escuchamos situaciones esperpénticas, casos en los que los alumnos sacan el móvil en clase y graban a la profesora cuando está de espaldas, siempre con connotación de burla e incluso les añaden unos cuernos o cosas por el estilo. La cuestión es mofarse del profesor, molestar. Otras veces se dan situaciones más graves como falsificar el perfil de los docentes", señala Pérez. Eso ha desembocado en casos en los que a los profesores ya les da miedo entrar en clase y otros que derivan en denuncias.

Crecen las bajas por ansiedad y depresión

El informe anual del Defensor del Profesor arroja que han aumentado un 45% los casos de bajas laborales denunciados en su servicio y el porcentaje de docentes atendidos por el servicio a los que se les ha diagnosticado depresión, que alcanzó el 13,4% (frente al 12,7% del curso 2022-2023), y se mantienen muy altos los niveles de ansiedad (69,9% de los casos) y de bajas médicas (16,1%). ¿Cómo te defiendes? En este sentido, la ANPE afirma que lo que mejor que puede hacer el docente es convocar a todas las familias y dar las informaciones pertinentes. El problema es que los propios profesores no se enteran de que están siendo acribillados en grupos privados de mensajería y, cuando se empiezan a enterar el runrún, ya lleva meses produciéndose. "En la mayoría de casos siempre hay una familia, un padre o una madre que prende la mecha. Hay que tener en cuenta que las familias son muy heterogéneas, con perfiles muy diferentes. Hay algunas muy problemáticas que complican mucho nuestro trabajo, que ponen pegas a todo: si su hijo es disruptivo, la culpa es del profesor porque no sabe motivarle. Otros dicen que su hijo es muy inteligente y que se aburre en clase. Lo justifican todo".

La idea de la Fiscalía contra el odio en redes tras el asesinato de Mateo. "Es algo imposible"

Albert Sanchis

El centro no puede impedir que ningún alumno, padre o madre vaya hablando mal del docente fuera del mismo. Por lo tanto, las soluciones han de venir desde fuera del ámbito educativo. Eso ha obligado al sindicato a elaborar un decálogo para mejorar el uso de los grupos de mensajería instantánea de madres y padres dirigido a los propios progenitores. Una especie de documento de buenas prácticas para "favorecer la dignificación de la profesión docente" en estos ambientes. En él, se solicita "no ser cómplice" de actitudes de insulto o difamación y llamar al resto de participantes a tratar de "cortar este tipo de actitudes". También se les pide que no compartan las tareas que llevan los alumnos a casa o no agregar a nadie el grupo sin consultárselo previamente. "El resultado es que todo ese ciberacoso va mellando y quebrando la estabilidad emocional del profesorado, que entra en una espiral y da como resultado casos de depresión o ansiedad. Es lo que denominamos síndrome del profesor quemado. El problema es que de la situación del profesorado nunca se habla. Nosotros hemos demandado al Ministerio de Educación porque la salud mental del claustro va mermando poco a poco y algún día esto va a estallar por algún lado", concluye Pérez.