Elon Musk revienta cohetes hoy con superordenadores e IA, mientras que la NASA nos dice que Neil Armstrong aparcó manualmente en la Luna con una calculadora de bolsillo en 1969. Una sola cosa es cierta: la tecnología nos viene cada vez más grande. Nos terminará pasando lo que en la Erfurter Latrinensturz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario