domingo, 22 de junio de 2014
Wikis varios
Tras una fatigosa investigación, he podido reconstruir más o menos algo de la historia del desaparecido monasterio manchego de La Sisla, en Toledo. Lo he compartido en Wikipedia, aquí. Entre mis últimos trabajos para la enciclopedia de Internet con relación a la cultura de la región están los referidos a los escritores manchegos antiguos Gonzalo de Ocaña, Francisco de Herrera Maldonado, Cosme Gómez Tejada de los Reyes, Alonso de Oropesa, el gramático y el lingüista alzazareño Diego de Torres Rubio, el teólogo protestante conquense asesinado por su hermano Juan Díaz y sus personajes cercanos, que también he tenido que biografiar para hacerme mejor idea de los dichos. Es una parte muy reducida de mi colaboración global con esa empresa pública, ya que mi enfermiza curiosidad nunca ha querido encoger sus ambiciones; este mes me he encargado sobre todo en adecentar la literatura holandesa y catalana en general, sobre todo, con algunas excursiones a los siglos XVIII y XIX españoles en general, áreas en que tengo alguna autoridad, aunque minúscula. Un poco antes me he metido a fondo con el género periodístico de la crónica de sociedad de entre siglos y creo que he conseguido biografiar a todos los cronistas de sociedad importantes. El artículo sobre el tema puede ser una referencia, Ecos de sociedad. Miro todo lo que un grafómano como yo ha hecho en este terreno en el pasado y apenas puedo creerlo, Dios mío. Hay huellas digitales mías por casi toda la parte humanística de ese monstruoso calamar electrónico, y digo calamar porque se hace de tinta eléctrica y extiende no ocho, sino diez brazos, más que los cuatro del dios Shiva, el destructor, o su cara femenina, Kali.
sábado, 21 de junio de 2014
Orgullo ilegítimo
Dice Felipe VI, el Súbito, que se siente orgulloso.
¿De qué?
Creo que ha dicho, porque no logro sentir el más mínimo interés por lo que dice, que de España.
Supongo que está orgulloso de que en España haya 10.000 aforados mientras que en los países más adelantados (o eso dicen), como EE. UU., Alemania y Reino Unido, no hay ninguno y en todos los demás no pasen de 12.
Supongo que envanece de seis millones de parados, algo también propio de España y tan intrínseco como la mediocridad de una clase media sin ideas ni ganas de sacarlas adelante para crear trabajo.
Supongo que se precia de una Constitución que no reconoce sino como burla la iniciativa legislativa popular, impide al defensor del pueblo realizar investigaciones y distribuye injustamente el voto promoviendo además listas cerradas.
Supongo que se ufana de que el único proceso legal que en España vaya rápido sea el de su proclamación, mientras que todos los referidos a la corrupción y a los derechos humanos terminan caducados y prescritos.
Supongo que alardea de cómo ha degenerado la enseñanza, la ciencia, la cultura, la economía, el arte, la televisión, la moral, las costumbres, la salud física y mental y hasta el crecimiento demográfico de España.
Supongo que presume de los establos de Augías de la corrupción y de que en España la ley no se use en los servicios para leer.
Supongo que chulea con esa plaza vacía de Ciudad Real donde, eso sí, había banderas para celebrar su proclamación, y se siente orgulloso de haber sido legislado rey rodeado de soldados armados hasta los dientes y muchas banderas y gente vestida por lujosos traperos.
Supongo que se engríe de que lo haya legislado rey la inercia y no la democracia.
Y supongo que hasta se gloria de la derrota de España en el mundial.
Muchos, la verdad, no nos sentimos orgullosos.
Porque, teniendo tantas otras cosas como otros países ansían, nos falta y falla algo elemental.
La Justicia.
¿De qué?
Creo que ha dicho, porque no logro sentir el más mínimo interés por lo que dice, que de España.
Supongo que está orgulloso de que en España haya 10.000 aforados mientras que en los países más adelantados (o eso dicen), como EE. UU., Alemania y Reino Unido, no hay ninguno y en todos los demás no pasen de 12.
Supongo que envanece de seis millones de parados, algo también propio de España y tan intrínseco como la mediocridad de una clase media sin ideas ni ganas de sacarlas adelante para crear trabajo.
Supongo que se precia de una Constitución que no reconoce sino como burla la iniciativa legislativa popular, impide al defensor del pueblo realizar investigaciones y distribuye injustamente el voto promoviendo además listas cerradas.
Supongo que se ufana de que el único proceso legal que en España vaya rápido sea el de su proclamación, mientras que todos los referidos a la corrupción y a los derechos humanos terminan caducados y prescritos.
Supongo que alardea de cómo ha degenerado la enseñanza, la ciencia, la cultura, la economía, el arte, la televisión, la moral, las costumbres, la salud física y mental y hasta el crecimiento demográfico de España.
Supongo que presume de los establos de Augías de la corrupción y de que en España la ley no se use en los servicios para leer.
Supongo que chulea con esa plaza vacía de Ciudad Real donde, eso sí, había banderas para celebrar su proclamación, y se siente orgulloso de haber sido legislado rey rodeado de soldados armados hasta los dientes y muchas banderas y gente vestida por lujosos traperos.
Supongo que se engríe de que lo haya legislado rey la inercia y no la democracia.
Y supongo que hasta se gloria de la derrota de España en el mundial.
Muchos, la verdad, no nos sentimos orgullosos.
Porque, teniendo tantas otras cosas como otros países ansían, nos falta y falla algo elemental.
La Justicia.
miércoles, 18 de junio de 2014
El sumo aforado
El caudillo, prohombre, mandamás o lo que sea por pingar pimpante, el incluso rey de la muy descompuesta España, se ha querido desllevar al trono y ha bajado de él por sí, motu proprio, sponte sua y con muy real gana, jiñándose en el pópulum con tanta pompa, boato, fausto, latín y fajín, y aun tanto flato y pedorreta popular, que no ha dejado tiempo ni para decir: "¿Quéee...?"
Para ello, faltaría más, no se ha consultado al monstruoso pueblo, más agitado ahora que antes gracias a los esfuerzos concitados de la porcina televisión, el destrozado cansancio de los pocos que trabajan, entre los que no incluyo al rey, jubilata de lujo, y la economía de guerra para dejarnos en pelota material y espiritual, siquier brasilera.
Solo han recurrido al senil senatus para desempolvar el texto jeroglífico del paritorio gadafranquista y han cosido la transición mejor que las calabazas, sin costura; aquí elegimos gobiernos cada cuatro años, pero los reyes nos los dan precocinados cada cuarenta y ni siquiera elegidos, como los visigodos, que también es verdad no morían nunca en su cama, sino como en Juego de Tronos; ha sido proclamado por una juntura de neofranquistas peperos y pseteros, con sus vistosas plumas de cobardes a la democracia todos ellos, Felipe sexto, el Urgente. Su reinado será largo, pues Juancarlos el Breve resultó oxímoron y castigó durante cuarenta añitos de pospaz, que no es nada. Tres generaciones, o casi. Admirados, hasta los egipcios han venido para tomar kantiano ejemplo de como hacer pirámides invisibles sobre súbditos pasotas que ven escrita la ley suma de "no nos dejarán hacer justicia"; porque somos súbditos, no como Felipe, que es un Súbito, no nuestro súbdito.
Procedimientos tan acelerados recuerdan las maniobras militares, la blitzkrieg, el golpe relámpago, la guerra lagartija, podríamos decir, y hacen que algún minúsculo republicano, escondido tras tanto soldado / hasta los dientes armado, pronuncie aquello de "qué golpe más rápido; ni la coz de mula maoísta de Tyson".
También remembra lo que decía en Luna Nueva un redactor jefe a su director Cary Grant: "No puedes hacer esto: somos demócratas desde hace veinte años". "No te preocupes" -contestaba- "Cuando hagamos lo que queremos volveremos a ser demócratas". Eso es la cosa nostra: democracia con interrupciones de lagartija y una historia continua, grande y libre, una unidad de destino en lo universal: "Marchemos todos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional", que mentía Fernando VII, el inventor de estas cosas, Borbón modélico. Seguro que era del pepe o del pesoe o de los dos, qué más da.
Con qué facilidad se suspende la democracia; como si se apagara una luz; incluso cuando más importa ser demócrata. Por eso nunca ha habido Demócratas en España, se los ha ninguneado y escondido, fuera de las urnas, fuera de la televisión, fuera de los periódicos, fuera de las radios, fuera casi hasta de Internet. No les han dejado espacio. Ni Cánovas ni Sagasta, cuando se repartieron el gobierno por medio de una constitución corrupta y con trampa se lo dejaron. Tampoco ahora Rajay-¡ay! y Rubiacalva. A lo más dejarán a Pablito poner algún chavito.
Los neofranquistas o transicioneros llaman "consenso" a lo que la calle llama "pasotismo", la física inercia y yo y mis otros desengaño barroco. Senequismo decía un diplomático tan suicida y estadista como Séneca, Ganivet. Ahora modalbea escribir "virus mental". Pero esta supuesta democrática Constitución lo único que hace es recomendar la democracia, ya que su fin fue consolidar una transición sin fin para "la casta" de repartidores de poder y aprovechados de él que configura una de esas transiciones interminables kafkianas que nunca llegan a nada, como las obras de Juan Benet o las novelas de mandarines de Espinosa, cuyas transiciones imperiales se cuentan en miles de millones de años. La eternidad se hace muy larga, sobre todo hacia el final.
Qué miedo da la voluntad popular, ozú, entre los conversos o transicioneros del concierto borbónico; el antaño rey va a pasar a ser un sumo aforado, el sumo sacerdote de una religión que podríamos llamar neofranquismo, cuyos acólitos suníes (peperos) y chiítas (pesoeteros), que podríamos resumir como pepesoeros (no hay más Juancarlos que Juancarlos y Felipe es su profeta), paraguas de su negocio de corruptelas y podres varias, van a hacer lo que decía hace meses: una componenda o pastel dulce corazón para ponerle remiendos a la agusanada Constituta en vez de hacer una nueva, o sea, van a hacer algo así como una momia de encaje o la mona de seda de Iriarte, o incluso una segunda incorrupta niña nostra siciliana de nuestra cuarentona Constituta, con la que se pondrá el ladrillo último a la piramidal sepultura de la democracia juancarlista, mamandazgo que en lo sucesivo presidirá una persona de mejor cartel y, según se dice, incluso ejemplar.
Porque, eso es lo curioso, es ejemplar la cúspide de toda esta mierda. Ese honrado y cabal Felipe, si fuera o pudiera o le vayan a dejar, porque deber siempre se ha debido y es deuda social jamás satisfecha por esos despreciables e inmorales agiotistas, para decirlo a las claras y honestamente. Uno no está habituado a ver milagros, revoluciones y transiciones históricas en vida, pero, como hace motivo germinal de la esperanza, parece que una poquita al menos si va a poder ver, y no a peor; cuando se cae se rebota. Ya es algo. Porque esperar una Constitución nueva y más democrática sería algo así como sembrar perales y que crezcan olmos. Eso sí, atención a las trampas que, indudablemente, van a intentar colar en la misma los mismos trapisondistas de siempre en la cuestión de la iniciativa legislativa popular, el referendum, el defensor del pueblo, el aforamiento, la anticorrupción, las garantías judiciales, la derogación de leyes, etcétera: todo lo que debe importar de una constitución verdaderamente democrática; porque en España primero se hacen las leyes y luego se definen los crímenes. Porque, como dice quien sabe algo de constituciones, Karl Loewenstein, la Constitución española es una Constitución semántica o Pseudoconstitución, esto es, "la aplicada, pero no tanto para regular el proceso político cuanto para formalizar y legalizar el monopolio de poder de determinados grupos sociales o económicos". ¿Qué se puede esperar de una mera y ya viciada reforma constitucional y no de la redacción de una nueva, en un lugar donde la ruptura no es posible, donde nunca es posible empezar?
Porque en aquí donde el tribunal de cuentas remite sus borradores a las Cortes para que los aprueben y en el que sus miembros son todos de casi la misma familia, con consanguinidad superior a la de los Austrias, debería ser, cuando menos, sospechoso. Es ese debería tan oscuro, típico y de siempre del derecho español, como el "deberán ser democráticos" de la Constituta. Tanto como para desempolvar esa vieja figura retórica, la antonomasia, y decir: "sospechoso como un miembro del Tribunal de Cuentas". Cuántos sospechosos, y aún más que sospechosos, hay en España. Casi tantos, por ejemplo, como aforados.
Para ello, faltaría más, no se ha consultado al monstruoso pueblo, más agitado ahora que antes gracias a los esfuerzos concitados de la porcina televisión, el destrozado cansancio de los pocos que trabajan, entre los que no incluyo al rey, jubilata de lujo, y la economía de guerra para dejarnos en pelota material y espiritual, siquier brasilera.
Solo han recurrido al senil senatus para desempolvar el texto jeroglífico del paritorio gadafranquista y han cosido la transición mejor que las calabazas, sin costura; aquí elegimos gobiernos cada cuatro años, pero los reyes nos los dan precocinados cada cuarenta y ni siquiera elegidos, como los visigodos, que también es verdad no morían nunca en su cama, sino como en Juego de Tronos; ha sido proclamado por una juntura de neofranquistas peperos y pseteros, con sus vistosas plumas de cobardes a la democracia todos ellos, Felipe sexto, el Urgente. Su reinado será largo, pues Juancarlos el Breve resultó oxímoron y castigó durante cuarenta añitos de pospaz, que no es nada. Tres generaciones, o casi. Admirados, hasta los egipcios han venido para tomar kantiano ejemplo de como hacer pirámides invisibles sobre súbditos pasotas que ven escrita la ley suma de "no nos dejarán hacer justicia"; porque somos súbditos, no como Felipe, que es un Súbito, no nuestro súbdito.
Procedimientos tan acelerados recuerdan las maniobras militares, la blitzkrieg, el golpe relámpago, la guerra lagartija, podríamos decir, y hacen que algún minúsculo republicano, escondido tras tanto soldado / hasta los dientes armado, pronuncie aquello de "qué golpe más rápido; ni la coz de mula maoísta de Tyson".
También remembra lo que decía en Luna Nueva un redactor jefe a su director Cary Grant: "No puedes hacer esto: somos demócratas desde hace veinte años". "No te preocupes" -contestaba- "Cuando hagamos lo que queremos volveremos a ser demócratas". Eso es la cosa nostra: democracia con interrupciones de lagartija y una historia continua, grande y libre, una unidad de destino en lo universal: "Marchemos todos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional", que mentía Fernando VII, el inventor de estas cosas, Borbón modélico. Seguro que era del pepe o del pesoe o de los dos, qué más da.
Con qué facilidad se suspende la democracia; como si se apagara una luz; incluso cuando más importa ser demócrata. Por eso nunca ha habido Demócratas en España, se los ha ninguneado y escondido, fuera de las urnas, fuera de la televisión, fuera de los periódicos, fuera de las radios, fuera casi hasta de Internet. No les han dejado espacio. Ni Cánovas ni Sagasta, cuando se repartieron el gobierno por medio de una constitución corrupta y con trampa se lo dejaron. Tampoco ahora Rajay-¡ay! y Rubiacalva. A lo más dejarán a Pablito poner algún chavito.
Los neofranquistas o transicioneros llaman "consenso" a lo que la calle llama "pasotismo", la física inercia y yo y mis otros desengaño barroco. Senequismo decía un diplomático tan suicida y estadista como Séneca, Ganivet. Ahora modalbea escribir "virus mental". Pero esta supuesta democrática Constitución lo único que hace es recomendar la democracia, ya que su fin fue consolidar una transición sin fin para "la casta" de repartidores de poder y aprovechados de él que configura una de esas transiciones interminables kafkianas que nunca llegan a nada, como las obras de Juan Benet o las novelas de mandarines de Espinosa, cuyas transiciones imperiales se cuentan en miles de millones de años. La eternidad se hace muy larga, sobre todo hacia el final.
Qué miedo da la voluntad popular, ozú, entre los conversos o transicioneros del concierto borbónico; el antaño rey va a pasar a ser un sumo aforado, el sumo sacerdote de una religión que podríamos llamar neofranquismo, cuyos acólitos suníes (peperos) y chiítas (pesoeteros), que podríamos resumir como pepesoeros (no hay más Juancarlos que Juancarlos y Felipe es su profeta), paraguas de su negocio de corruptelas y podres varias, van a hacer lo que decía hace meses: una componenda o pastel dulce corazón para ponerle remiendos a la agusanada Constituta en vez de hacer una nueva, o sea, van a hacer algo así como una momia de encaje o la mona de seda de Iriarte, o incluso una segunda incorrupta niña nostra siciliana de nuestra cuarentona Constituta, con la que se pondrá el ladrillo último a la piramidal sepultura de la democracia juancarlista, mamandazgo que en lo sucesivo presidirá una persona de mejor cartel y, según se dice, incluso ejemplar.
Porque, eso es lo curioso, es ejemplar la cúspide de toda esta mierda. Ese honrado y cabal Felipe, si fuera o pudiera o le vayan a dejar, porque deber siempre se ha debido y es deuda social jamás satisfecha por esos despreciables e inmorales agiotistas, para decirlo a las claras y honestamente. Uno no está habituado a ver milagros, revoluciones y transiciones históricas en vida, pero, como hace motivo germinal de la esperanza, parece que una poquita al menos si va a poder ver, y no a peor; cuando se cae se rebota. Ya es algo. Porque esperar una Constitución nueva y más democrática sería algo así como sembrar perales y que crezcan olmos. Eso sí, atención a las trampas que, indudablemente, van a intentar colar en la misma los mismos trapisondistas de siempre en la cuestión de la iniciativa legislativa popular, el referendum, el defensor del pueblo, el aforamiento, la anticorrupción, las garantías judiciales, la derogación de leyes, etcétera: todo lo que debe importar de una constitución verdaderamente democrática; porque en España primero se hacen las leyes y luego se definen los crímenes. Porque, como dice quien sabe algo de constituciones, Karl Loewenstein, la Constitución española es una Constitución semántica o Pseudoconstitución, esto es, "la aplicada, pero no tanto para regular el proceso político cuanto para formalizar y legalizar el monopolio de poder de determinados grupos sociales o económicos". ¿Qué se puede esperar de una mera y ya viciada reforma constitucional y no de la redacción de una nueva, en un lugar donde la ruptura no es posible, donde nunca es posible empezar?
Porque en aquí donde el tribunal de cuentas remite sus borradores a las Cortes para que los aprueben y en el que sus miembros son todos de casi la misma familia, con consanguinidad superior a la de los Austrias, debería ser, cuando menos, sospechoso. Es ese debería tan oscuro, típico y de siempre del derecho español, como el "deberán ser democráticos" de la Constituta. Tanto como para desempolvar esa vieja figura retórica, la antonomasia, y decir: "sospechoso como un miembro del Tribunal de Cuentas". Cuántos sospechosos, y aún más que sospechosos, hay en España. Casi tantos, por ejemplo, como aforados.
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viernes, 6 de junio de 2014
Lo que debería importar
Solo debería prestarse una atención especial a lo que dice la gente cuando sale del mundo. Eso le ha pasado a una niña muy inteligente llamada Athena Orchard, que murió de cáncer. Dejo escritos tras un espejo de su cuarto algunos de sus pensamientos, que son estos:
«El propósito de la vida es una vida con propósito»
«Cada día es especial, al menos la mayor parte de él»
«La vida solo es mala si lo haces mal»
«La felicidad depende de nosotros mismos»
«Tal vez no se trata de un final feliz , tal vez se trata de la historia».
«El propósito de la vida es una vida con propósito»
«La diferencia entre ordinario y extraordinario es ese pequeño extra. La felicidad es una dirección no un destino»
«Recuerda que la vida está llena de altibajos, sin las bajadas las subidas no significan nada»
«La vida es un juego para todos, pero el amor es el único premio»
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El currículum de Pablito
Tomado de por ahí:
Licenciado en Ciencias Políticas con Premio Extraordinario de Licenciatura (fue el mejor expediente de su promoción en 2004), licenciado también en Derecho, con dos máster- uno en Filosofía y Cine obtenido entre Suiza y EEUU con honores, otro en Humanidades por la Carlos III de Madrid, con sobresaliente. Doctor cum laude en Políticas con una tesis sobre desobediencia civil. Becado en Cambridge, Bolonia, México... El líder de Podemos, Pablo Iglesias, despliega en 23 páginas un curriculum aún más meritorio si tenemos en cuenta su edad, apenas 35 años. Su expediente saca los colores a más de uno de sus adversarios, algunos aupados al poder sin apenas méritos académicos o con una cartilla de notas más que cuestionable. Pocos son los que reconocen haber sido alumnos mediocres.
jueves, 5 de junio de 2014
Lo que me encontré al despertar
Cuando esta mañana me levanté a las cinco de la madrugada me encontré un fantasma en el pasillo y lo ignoré porque tenía en mi escritorio mucho trabajo por hacer. Él debió pensar lo mismo, porque desapareció, no sé si por una puerta, porque no las requieren. Si tenía él también tareas pendientes, quién sabe; no habrá mucho en qué entretenerse en el Masallá, donde debía estar dos veces muerto, la segunda de aburrimiento. Una gente tan pálida y discontinua debe soportar mucho tedio en tal no lugar, y no debe terminar de adaptarse, de forma que les da por volverse menos ficticios asomando de vez en cuando por el Masacá. De hecho, mi abuela y yo solemos hacer lo mismo cuando las horas se hacen largas y husmeamos por el más allá con ouijas y demás sortilegios inventados por gente con dos cuernos y dos rabos. Supongo que los fantasmas deben ser gente tan aburrida que pasa de un plano de realidad a otra como un adulto hastiado salta cuánticamente de un canal a otro en el mando electrónico.
Quizá estaba un poco adormilado y lo que vi era solo mi imagen reflejada en el espejo final del pasillo. Es la infamia de la cópula y los espejos, que multiplican el número de los entes. También podría tener que ver lo que le suelen echar al jarabe de la tos que estoy tomando; sea como fuere, y tomando por hipótesis razonable que yo sepa qué soy yo, me vi doble. Aunque quizá baste creer que la muerte es también, como decía, un espejo y todos tenemos que hacer de Alicias alguna vez en la vida, no en vano existe la palabra aliciente, sobre todo en ese pozo de la muerte, para mejor pasar el rato. La lógica absurda de Alicia no importa, pues no importa nada tras ese espejo. Que solo duramos un rato, como los fantasmas.
miércoles, 4 de junio de 2014
Numerales en ibérico
Hay consenso entre los especialistas en considerar estos vocablos como numerales cardinales, según se ve a través de la constatación del valor de las monedas de cecas ibéricas y fechas de inscripciones:
ban
bi
irur
laur
bors
sei
sisbi
sorse
barr
Veinte es "orkei". También hay un numeral divisor equivalente a nuestro medio o mitad, "erder". Algunos de estos numerales parecen extranjerismos indoeuropeos, seguramente introducidos a través del comercio, como los números correspondientes a uno, dos, tres, cuatro, seis y siete; no así los correspondientes a cinco, nueve y diez, cuyo origen indoeuropeo sería muy difícil de probar.
ban
bi
irur
laur
bors
sei
sisbi
sorse
barr
Veinte es "orkei". También hay un numeral divisor equivalente a nuestro medio o mitad, "erder". Algunos de estos numerales parecen extranjerismos indoeuropeos, seguramente introducidos a través del comercio, como los números correspondientes a uno, dos, tres, cuatro, seis y siete; no así los correspondientes a cinco, nueve y diez, cuyo origen indoeuropeo sería muy difícil de probar.
lunes, 2 de junio de 2014
Los reyes de la baraja y los de "este país"
Para una gran parte de una ciudad tan real como la nuestra, antes villa pero semejante a una aldea, quizá del Rey, los reyes de la baraja poseen mucho oro, tienen copas de más, mueven demasiado ruido de sables y abusan del basto tentetieso; cuentan con más bastardos y sotas que sobrinos los curas, su lugar es el de los cuentos para niños y su tiempo el de la Edad Media.
Pero yo quiero que se distribuya mejor la pobreza, especialmente entre quienes la generan, suministran y reparten chupando del bote; que no me juzguen o representen caudillos o magistrados borrachuzos o aficionados a las armas; que no me cuelguen la espada de Damocles sobre el cuello y que se dé ejemplo no solo en asuntos fiscales, sino de bragueta. Es más, quiero ser mayor -creo merecerlo, ya tengo cincuenta y dos añitos como para creer en reyes magos o mangantes o en caperucitas rojas como la Pasionaria- y vivir en mi época, mala o buena.
Hablar de monarquías modernas debería ser hacerlo de una curiosidad arqueológica y barata que promocionase el turismo impresionando a caciques indios, africanos o islámicos de regiones donde todavía no ha terminado el medioevo. Porque en todo medioevo hay chamanes para los ritos, nobles para las armas de caza y guerra y mujeres y esclavos para el servicio y el trabajo; castas, diría Pablito. Chamanes hay demasiados, nobles, uno, pero muy gordo, de cuya opacidad fiscal estamos hasta la coronilla; mujeres, maltratadas o en paro; esclavos, muchos de África, Hispanoamérica y Rumanía, harto explotados, pero que prefieren nuestro rey a sus caciques todavía más corruptos y explotadores.
Se sospechaba algo y yo mismo lo expuse en otros artículos; y rondaba cuando vimos al rey con sus colegas árabes, quizá comunicándoles la nueva antes que a los propios españoles. Yo prefiero una barata república al modelo escandinavo (con rey o sin él) o una constitución cantonal a la suiza, aunque eso tal vez no sea posible habida cuenta de la mediocridad, más mediana todavía cuando hablamos de españoles, de los políticos; podría concluirse verdaderamente ya la transición y el cuello de botella ademocrático formado por los resabios franquistas de la Constitución promulgando una nueva, moderna, plenamente democrática y sin la casta de gilipollas, medrantes y ladrones que promueve la antigua. La harían nuevos ciudadanos para nuevos ciudadanos y nuevos tiempos. La que se va a armar y la que se podría armar. Todo dependerá de si Felipito el Sexto no se duerme en los laureles -sus intenciones ahora se esconden más que una lagartija-, que lo hará si sigue con la inercia de la Constitución que nos dieron para acatar o nada, o bien dirige sin entrometerse un nuevo proceso constitucional que, previo desarme de la nomenclatura pseudodemocrática "de la Transición" (algo más difícil de hacer que el de las cortes franquistas) conduzca a un estado más representativo y rebelde a la corrupción, incluso sin rey por medio; podría salvarse la monarquía reducida a una justa proporción si lo hace bien; si no hace nada, o lo hace mal, podría convertir esto en un curso acelerado de balcanismo o algo peor. Tendría que asumir unos grandes recortes de prebendas y un nivel de democratización superior y demostrar que puede ser un primer ciudadano o primus inter pares y reducir las espectativas de república a una tormenta pasajera; su situación es semejante a la de Alfonso XIII durante la descomposición del sistema canovista de alternancia de partidos corruptos y posee los mismos riesgos. Hacerlo en esta situación, cuando no se vislumbran políticos ni partidos fuertes en el panorama futuro, ha sido inteligente... Precisamente antes de que se conozca de dónde le viene el dinero que gasta. Lo malo es que se le ve el plumero a él y al resto de la familia de reales pavos y tal vez sea demasiado tarde... o no. Lo que sí es evidente es que se acercan tiempos interesantes y moviditos.
miércoles, 28 de mayo de 2014
Breaking bad, una serie mortal y paramoral
"Volverse malo" es lo mismo que empezar mal, porque se acaba peor. Y ha sido una de las series que mejor han acabado: consiguió no defraudar al cerrar el telón. La serie me encanta, está entre las mejores que ha habido junto a britanadas como Yo, Claudio o Retorno a Brideshead, por el equilibrio sobresaliente que sostiene entre todos sus aspectos y por sus grandes, aunque cuidadosamente ocultas, simetrías estructurales... Lo bien que han sabido esconder las trampas del oficio estos guionistas... Hasta el punto de que nadie ha mencionado siquiera las palabras "fórmulas" o "esquematismos". Pero los tiene. Os revelaré algunos.
En primer lugar, los ejes de coordenadas temáticas que sostienen el tinglado argumental:
1. La transformación maligna de las células normales del cuerpo en células cancerígenas.
2. La síntesis, también a nivel simbólico, casi de piedra filosofal, de la ponzoñosa metanfetamina-sueño artificial desde los inocentes y reales átomos naturales de elementos simples que la componen. La riqueza o estúpido sueño americano (ser millonario) frente a la pobreza (ser un ganapán profesor de química).
3. El tira y afloja entre la conservación y la destrucción de las relaciones no solo familiares, sino también laborales de los protagonistas.
4. La metamorfosis mitológica de Walter White en Heisenberg y la opuesta pero asimismo implacable deconstrucción del maligno pero impostado Jesse Pinkman en una pobre, imbécil y simple buena persona. Del Ying al Yang y del Yang al Ying: en la raíz del uno está la esencia del otro.
Esas simpatías y simetrías, con reflejos y paralelismos de refuerzo en las historias secundarias, esa diferencia de potencial en estos cuatro ejes complementarios tira del desarrollo argumental de la serie hasta el final en medio de unos majestuosos y siempre crepusculares paisajes de Nuevo Méjico, junto a la simétrica oposición entre la superfluidad y estupidez de las mujeres-espejo de sus maridos frente al peso pesado de los protagonistas masculinos y la figura de secundarios de lujo paramorales como Mike o Saúl que no en vano van a pasar a un merecido spin-off: "Mejor llama a Saúl".
El filósofo Don Draper y compañeros mártires
De Mad men:
"He aprendido con el tiempo y por las malas a no dar consejos"
“Nuestra alma y nuestros sueños, para no morirse, deben renovarse”.
"Nacemos solos y morimos solos por más que la sociedad invente reglas para olvidarlo"
“Las personas nos dicen quiénes son, pero lo ignoramos: porque queremos que sean lo que nosotros queremos que sean”.
“Voy a un montón de sitios y termino siempre en algún lugar en el que ya he estado”.
“No hay ninguna gran mentira, no hay ningún sistema, el universo es indiferente”.
“El motivo por el que no lo has sentido es porque no existe. Lo que llamas amor fue inventado por tipos como yo para vender medias”.
“¿Qué quiere una mujer? La mayoría, pelea. Un motivo para descargar las hormonas y huir del sexo.”
“Si no te gusta lo que se dice, cambia de conversación”.
“¿Por qué está la botella vacía?”.
“Vivo como si no hubiera mañana, porque no lo hay”.
“No era una mentira, era ineptitud poco tapada”.
"He aprendido con el tiempo y por las malas a no dar consejos"
“Nuestra alma y nuestros sueños, para no morirse, deben renovarse”.
"Nacemos solos y morimos solos por más que la sociedad invente reglas para olvidarlo"
“Las personas nos dicen quiénes son, pero lo ignoramos: porque queremos que sean lo que nosotros queremos que sean”.
“Voy a un montón de sitios y termino siempre en algún lugar en el que ya he estado”.
“No hay ninguna gran mentira, no hay ningún sistema, el universo es indiferente”.
“El motivo por el que no lo has sentido es porque no existe. Lo que llamas amor fue inventado por tipos como yo para vender medias”.
“¿Qué quiere una mujer? La mayoría, pelea. Un motivo para descargar las hormonas y huir del sexo.”
“Si no te gusta lo que se dice, cambia de conversación”.
“¿Por qué está la botella vacía?”.
“Vivo como si no hubiera mañana, porque no lo hay”.
“No era una mentira, era ineptitud poco tapada”.
"Si la ayuda sirve de algo eres un héroe y, si no, un entrometido".
“Una nueva idea es algo que no se sabe aún, así que, por supuesto, no va a aparecer como opción”
"¿Qué es la felicidad? El momento antes de necesitar más felicidad. Y no me conformaré con el cincuenta por ciento de nada: quiero el cien por cien".
“Sterling & Cooper tiene más artistas e intelectuales fracasados que el Tercer Reich”.
“¿Esto es lo que quieres o lo que la gente espera de ti?”.
“¿Por qué todos necesitan hablar de todo?”.
“Es tu vida: nadie sabe cuánto durará; tú sí que no acabará bien. Debes moverte hacia adelante… tan pronto como descubras qué significa eso”.
“Somos defectuosos porque queremos demasiado”.
“Estoy contento de que éste sea el ambiente en que te sientas libre para fracasar”.
“Esto nunca pasó, te sorprenderá que nunca pasase”.
“Cuando un hombre entra en una habitación trae con él su vida entera. Tiene millones de razones para estar en otro lugar: pregúntale y verás”.
“Las personas desean que les digan qué deben hacer: por eso escucharán a cualquiera”.
“¿Quieres respeto? Ve fuera y consíguelo por ti mismo”.
“Eso es una cucaracha; vámonos a otro sitio más oscuro”.
“Nostalgia es palabra delicada, pero potente. En griego ‘nostalgia’ significa literalmente ‘dolor de herida vieja’. Es una agujeta en el corazón más poderosa que la memoria”.
“Llego tarde y tú no. Buen trabajo”.
"La única manera de no ser rechazado es rechazar antes".
"Lo único que te aleja de ser feliz es creer que estás solo".
"Un caballero no hace ni lo que quiere ni lo que siente, solo lo que debe"
"No he hecho nada; ahora no tengo a nadie". Y empieza a sonar My way por Frank Sinatra.
miércoles, 21 de mayo de 2014
El ayuno de los perros
Me resisto. Me resisto a escribir. Una parte de mí quiere y otra no y así ha sido siempre sin que una venza a la otra, porque el resultado es un equilibrio de pulso: por cada renglón hay un espacio en blanco y, tras cada palabra, otro.
Por supuesto, hace falta una diferencia de potencial para que cruce la energía hasta el punto final, pero la palabra que más resuena en mi conciencia es "no", el polo negativo. No creo nada, ni siquiera de mí mismo, y eso es muy molesto, incluso para levantarse por las mañanas: exige una reconstrucción perpetua, sin planos y sin manos. Cuando uno se ha vuelto líquido y correoso no puede levantar ninguna ridícula pirámide truncada masónica con sillares o sílabas de agua. Los masones siempre me han parecido ridículos individualmente, no en conjunto, con su mandilito y su mallete y su compás de niño de primaria. Por lo menos hacen obra benéfica, es lo único para lo que valen.
Porque en esto de escribir lo que importa es lo que uno echa fuera, la higiene que hace ver lo hermoso y limpio de la casa. No es raro ver a bellísimas personas que andan taradas y mal envueltas porque han vomitado su diablo a tiempo, antes de dejarlo cuidadosamente empaquetado para regalar a traición. Así es mucha gente: te pueden estrangular con un lacito; el perfecto vecino criminal.
Eso de que cuanto más se conoce a los hombres más se quiere al perro no es misantropía, es bestialismo. Es injusto con los perros, quienes, si se vieran en el caso, te consumirían como alimento espiritual al cabo de una larga ascética de ayuno.
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Sátiras
lunes, 19 de mayo de 2014
Solo una cosa no hay. Es el olvido
"Solo una cosa no hay. Es el olvido", dice Borges, un leído escritor que además es leído. O sea, dos veces leído. Muy releído, también, por lo cual nunca será desleído: es indele(gi)ble. Con lo cual quiero decir solamente lo que he dicho: que no se puede uno borrar así como así de la Entretela, de la Internet o Entrerred o como quieran ustedes llamar a la cosa esa en que están prendidas estas letras no letales, porque no pueden morir; siempre habrá alguna copia por ahí más o menos pirata, en alguna memoria o universo intermedio, ya que no paralelo. En Internet las estelas no se disuelven, no se hace camino al andar. Llegará un momento en que la Internet tenga tanta memoria, datos y consistencia que podrá compararse con una realidad, aunque rudimentaria, pasada y de ámbito local, y cuando eso llegue, que llegará, podremos llamarnos hijos de Dios y se habrá cumplido la profecía de la serpiente: "Y seréis como dioses". No dioses, pero sí muy parecidos.
Palabras moribundas
De ABC hoy:
El idioma es un organismo vivo que se encuentra en una situación constante de cambio y movimiento. Gracias a esa enorme flexibilidad, el español es capaz de adaptarse rápidamente a los cambios que la sociedad impone en su uso. Esta característica, por desgracia, posee también una parte negativa. Las palabras que caen en el desuso corren el riesgo de desaparecer con una rapidez cada vez mayor.
Por eso, cientos de sustantivos que eran de uso común hace apenas medio siglo hoy se encuentran al borde de la desaparición. Quizás con la intención de evitar que corran esa suerte, en «Yorokobu», web ganadora del Premio Especial del Jurado en los Bitácoras 2011, han elaborado una lista con 16 vocablos extraídos del libro “Palabras moribundas”, escrito por Pilar G. Mouton y Álex Grijelmo, que corren serio riesgo de extinción:
1.-Archiperres
Esta definición de trasto, cosa inútil se emplea en la zona de Burgos y es frecuente en la zona de la Rioja Alavesa, mientras que la variante “achiperris” es más bien madrileña. En Navalcán (Toledo), en cambio, se usa para para referirse a los collares, pulseras y demás abalorios de alguien que va muy sobrecargado.
2.-Aviador
La definición de esta palabra —«Dícese de la persona que gobierna un aparato de aviación o que va en él»— ha cambiado muy poco desde su inclusión en el diccionario en 1914. Posiblemente por ello al escucharla prácticamente todo el mundo piensa en un pionero con gafas de mosca, gorro y sus orejeras. Nada que ver con el mundo de la aviación en la actualidad.
3.-Cuchipanda
La RAE describe esta palabra como “comida que toman juntas y regocijadamente varias personas”. El tono arcaico de esta definición deriva del hecho de que no ha cambiado desde que se introdujo en el diccionario, en 1884.
4.-Dandi
Aunque esta designa a un «hombre que se distingue por su extremada elegancia y buen tono», a diferencia de lo que ocurría a mitad del siglo XX, prácticamente nadie la emplea ya en la vida diaria. Quizá el hecho de que su definición haya cambiado varias veces desde su inclusión en el Diccionario en 1950, tenga algo que ver con ello.
5.-Dulcería
Esta palabra que designa al “establecimiento donde los confiteros hacen y venden los dulces, y que a veces es también salón de té” es aún muy usada en Canarias y América. En la península, en cambio, se ha sustituido por pastelería o confitería.
6.-Ganapán
Este término, de etimología transparente, significa “Hombre que se gana la vida llevando recados o transportando bultos de un punto a otro”.
7.-Lechería
Esta palabra se utilizaba cuando aún se compraba leche del día, en botella de cristal y se devolvía el casco. El término se fue borrando a la vez que desaparecían los establecimientos a los que daba nombre.
8.-Niqui
El origen de este vocablo que da nombre a una prenda de punto se encuentra en el alemán. En España entró con una película de Nicholas Ray “Llamar a cualquier puerta”. En ella aparecía un niño llamado Nicky que vestía siempre una camiseta. A diferencia de lo que ocurrió con Alfred Hitchcock y su “Rebeca”, la moda no cuajó y la palabra ha tenido una vida muy corta en los diccionarios de español.
9.-Pardiez
De amplio uso entre el Siglo de Oro, este término hunde sus raíces en la expresión “Par Dios” y la fórmula de juramento “lo juro por Dios”, a las que se cambiaron la “s” por una “z” para evitar decir el nombre de Dios en vano. En la actualidad su uso es prácticamente nulo.
10.-Parvulito
A pesar de que el DRAE da varios sentidos a esta palabra —”Dicho de un niño: De muy corta edad”, “Inocente, que sabe poco o es fácil de engañar”—, tal vez los que comenzaron sus estudios preescolares a finales de los años 70 o comienzos de los 80 hayan sido los últimos en utilizarla de forma habitual.
“Descocado”, “enagua”, “fetén”, “gallofero”, “pololos” o”zorrocloco” son las otras palabras condenadas a desaparecer de los diccionarios que completan la curiosa lista elaborada por “Yorokobu”.
El idioma es un organismo vivo que se encuentra en una situación constante de cambio y movimiento. Gracias a esa enorme flexibilidad, el español es capaz de adaptarse rápidamente a los cambios que la sociedad impone en su uso. Esta característica, por desgracia, posee también una parte negativa. Las palabras que caen en el desuso corren el riesgo de desaparecer con una rapidez cada vez mayor.
Por eso, cientos de sustantivos que eran de uso común hace apenas medio siglo hoy se encuentran al borde de la desaparición. Quizás con la intención de evitar que corran esa suerte, en «Yorokobu», web ganadora del Premio Especial del Jurado en los Bitácoras 2011, han elaborado una lista con 16 vocablos extraídos del libro “Palabras moribundas”, escrito por Pilar G. Mouton y Álex Grijelmo, que corren serio riesgo de extinción:
1.-Archiperres
Esta definición de trasto, cosa inútil se emplea en la zona de Burgos y es frecuente en la zona de la Rioja Alavesa, mientras que la variante “achiperris” es más bien madrileña. En Navalcán (Toledo), en cambio, se usa para para referirse a los collares, pulseras y demás abalorios de alguien que va muy sobrecargado.
2.-Aviador
La definición de esta palabra —«Dícese de la persona que gobierna un aparato de aviación o que va en él»— ha cambiado muy poco desde su inclusión en el diccionario en 1914. Posiblemente por ello al escucharla prácticamente todo el mundo piensa en un pionero con gafas de mosca, gorro y sus orejeras. Nada que ver con el mundo de la aviación en la actualidad.
3.-Cuchipanda
La RAE describe esta palabra como “comida que toman juntas y regocijadamente varias personas”. El tono arcaico de esta definición deriva del hecho de que no ha cambiado desde que se introdujo en el diccionario, en 1884.
4.-Dandi
Aunque esta designa a un «hombre que se distingue por su extremada elegancia y buen tono», a diferencia de lo que ocurría a mitad del siglo XX, prácticamente nadie la emplea ya en la vida diaria. Quizá el hecho de que su definición haya cambiado varias veces desde su inclusión en el Diccionario en 1950, tenga algo que ver con ello.
5.-Dulcería
Esta palabra que designa al “establecimiento donde los confiteros hacen y venden los dulces, y que a veces es también salón de té” es aún muy usada en Canarias y América. En la península, en cambio, se ha sustituido por pastelería o confitería.
6.-Ganapán
Este término, de etimología transparente, significa “Hombre que se gana la vida llevando recados o transportando bultos de un punto a otro”.
7.-Lechería
Esta palabra se utilizaba cuando aún se compraba leche del día, en botella de cristal y se devolvía el casco. El término se fue borrando a la vez que desaparecían los establecimientos a los que daba nombre.
8.-Niqui
El origen de este vocablo que da nombre a una prenda de punto se encuentra en el alemán. En España entró con una película de Nicholas Ray “Llamar a cualquier puerta”. En ella aparecía un niño llamado Nicky que vestía siempre una camiseta. A diferencia de lo que ocurrió con Alfred Hitchcock y su “Rebeca”, la moda no cuajó y la palabra ha tenido una vida muy corta en los diccionarios de español.
9.-Pardiez
De amplio uso entre el Siglo de Oro, este término hunde sus raíces en la expresión “Par Dios” y la fórmula de juramento “lo juro por Dios”, a las que se cambiaron la “s” por una “z” para evitar decir el nombre de Dios en vano. En la actualidad su uso es prácticamente nulo.
10.-Parvulito
A pesar de que el DRAE da varios sentidos a esta palabra —”Dicho de un niño: De muy corta edad”, “Inocente, que sabe poco o es fácil de engañar”—, tal vez los que comenzaron sus estudios preescolares a finales de los años 70 o comienzos de los 80 hayan sido los últimos en utilizarla de forma habitual.
“Descocado”, “enagua”, “fetén”, “gallofero”, “pololos” o”zorrocloco” son las otras palabras condenadas a desaparecer de los diccionarios que completan la curiosa lista elaborada por “Yorokobu”.
sábado, 17 de mayo de 2014
Una moral muy mona
Anna Cabeza, "La moral de los bonobos", en Abc 17/05/2014:
Mientras de Waal era fotografiado, los chimpancés del Zoo estaban muy pendientes de él
Tan apenados como nosotros por la pérdida de un ser querido o cariñosos con la familia. El primatólogo Frans de Waal, que lleva décadas investigando el comportamiento de los primates, argumenta en su último libro, “El bonobo y los diez mandamientos”, que los simios y muchos animales se rigen por una moralidad similar a la de los seres humanos, lo que le lleva a defender que la ética es previa a la religión y que surge en los comportamientos de todo ser que vive en sociedad.
El experto en bonobos —los primates más parecidos al hombre— presentó esta semana su obra en Barcelona. En una visita en el Zoo de Barcelona y frente a los chimpancés del centro, que se mostraron muy empáticos con él, argumentó los sentimientos de empatía, compasión, justicia y equidad que muestran los simios y que tanto recuerdan a los humanos.
La clave del comportamiento humanizado de estos animales es, según De Waal, que «viven en un sistema social que se basa en la ayuda mutua y la supervivencia en grupo» por lo que «les preocupa el bienestar del otro». Así, los bonobos se ofrecen ayuda mutua y de manera altruista: «un chimpancé ayuda a su compañero, se implica y lo hace sin esperar beneficio a cambio», exclama.
El mejor de ejemplo de ello es el cuidado parental entre descendientes o el que ejercen monos con crías que quedan huérfanas, que adoptan y tratan como si fueran sus propios hijos o cómo los más jóvenes ayudan a los mayores a comer sin dificultades.
Reconciliaciones y duelo.
De Waal destaca también cómo los bonobos —especie que lleva más de 40 años estudiando por su gran parecido con los humanos— saben distinguir, como los humanos, entre lo correcto y lo incorrecto, lo aceptable y lo inaceptable, como mordisquearse entre ellos o como saben reconciliarse tras una pelea . Los bonobos se implican en la comunidad e «intentan restaurar la armonía si hay conflictos en el grupo colocándose entre las partes afectadas».
En este sentido, De Waal explica que, en uno de los experimentos que ha probado, dejaba a un bonobo con un saco de fruta y le daba la posibilidad de compartirla con un compañero y «siempre prefieren que haya dos beneficiados a uno».
Más rasgos que compartimos. Los bonobos presentan empatía y son muy afectuosos, y no hay mejor prueba que vivir cómo los ochos chimpancés del Zoo de Barcelona estuvieron atentos y graciosos con su cuidadora mientras De Waal estaba con ellos. También se nota en los juegos que improvisan con ramas o piedras. Y, destaca el primatólogo, «tienen cosquillas y sonríen, con sonidos guturales roncos pero con el mismo ritmo que la risa humana».
No todo son sentimientos positivos. Los bonobos y chimpancés sienten angustia tras la muerte de un ser próximo de manera parecida a los humanos. «De tan afectados que están, se quedan en silencio y algunos están días sin comer», destaca el primatólogo, que señala que los animales «son conscientes de que la muerte es irreversible y permanente». Y ejemplo de ello es que temen a las serpientes pero cuando las ven muertas se las puedan colgar por el cuello, ejemplifica.
Por otro lado, De Waal incide en que los bonobos pueden tener superstición y creer en unos ritos, unas premisas que extrae de ver las reacciones que tienen ante sonidos fuertes, como los de una tormenta eléctrica o un aguacero. «Hacen una especie de danza bipedal, como un ritual», detalla el etólogo y «aunque no podemos decir que los animales tengan una religión sí que parece obvio que algún sentimiento les mueve así».
Preservar sus casas
Otra eminencia sobre el comportamiento de los chimpancés del Congo, Jane Goodall, estuvo también esta semana en Barcelona, con motivo de su 80 aniversario, y aprovechó la ocasión para pedir en una conferencia más protección para los simios y para avisar de que sigue con mucha energía para trabajar para su bien. «Estamos destruyendo el hogar de muchos animales, como el de los chimpancés de África», denunció, al tiempo que aconsejó «cuestionarnos el origen de todo lo que consumimos», un acto en favor de una vida más sostenible y para garantizar la preservación de la naturaleza y de las especies en peligro.
Goodall incide en las semejanzas entre monos y humanos y reiteró que los primates «tienen comportamientos muy similares a los nuestros: se besan, se dan las manos y se abrazan», por lo que debemos tener más cuidado de ellos. Goodall creó en 1977 un prestigioso Instituto que tiene oficinas en 28 países del mundo.
miércoles, 7 de mayo de 2014
Inventado un genoma más complejo insertado con éxito en un ser vivo.
Javier Sampedro, "Ampliando el lenguaje de Dios. Científicos de California crean una bacteria con tres pares de bases de ADN en lugar de los dos naturales. El avance multiplica las aplicaciones de la biología sintética y plantea el debate de las patentes de seres vivos", El País, 7 de mayo de 2014
“Estamos aprendiendo el lenguaje con el que Dios creó la vida”, dijo Bill Clinton al presentar el primer borrador del genoma humano en el año 2000. De ser así, los científicos acaban de ampliar el lenguaje de Dios. El código genético natural está compuesto de solo dos pares de bases (el par A-T y el par G-C). Floyd Romesberg y sus colegas del Instituto Scripps en La Jolla, en California, han añadido ahora el par artificial d5SICSTP-dNaMPT. Ese tercer par de bases (o de letras) puede replicarse e incorporarse en el ADN de una bacteria sin ser reconocido como una anomalía, lo que demuestra que un organismo puede propagar establemente un alfabeto genético expandido, con tres pares de bases en lugar de los dos naturales.
La creación de vida artificial se acerca así un paso más, después de la creación de los genomas completos de una bacteria y de un cromosoma de la levadura, en ambos casos a partir de productos químicos de bote. Pero el nuevo avance plantea cuestiones inéditas, y no solo para los ingenieros. Por ejemplo, como el alfabeto ampliado permite construir genes y proteínas con componentes nunca vistos en la naturaleza, ¿se pueden patentar seres vivos con estas letras artificiales?
A estas alturas del siglo XXI sigue sin estar claro que haya leyes universales de la biología, pero si alguna puede aspirar a ese título es la naturaleza de la información genética. Desde la más humilde bacteria hasta el lector de este artículo, todos los seres vivos del planeta Tierra utilizan para ese propósito la doble hélice del ADN y un código genético de cuatro ‘letras’ (a, g, t, c), las cuatro bases o nucleótidos con que se escribe todo texto biológico, o “el lenguaje de Dios”, en la peculiar nomenclatura del presidente Clinton.
Ese lenguaje de cuatro letras ha resultado muy servicial a los seres vivos desde hace al menos 3.500 millones de años. Pero la razón, sabemos ahora, no es que sea el único posible, porque la bacteria creada por Romesberg y sus colegas parece funcionar igual de bien con seis letras que con las cuatro naturales. Animados por este hecho, los científicos ya están pensando en añadir aún más bases artificiales al código genético de sus criaturas. Aunque no es eso, desde luego, lo que más prisa les corre.
El trabajo de Romesberg, que se presenta en Nature, es una prueba de principio, pero tanto él como otros expertos en la emergente disciplina de la biología sintética –el diseño de organismos a partir de principios básicos— lo consideran un gran paso adelante. Creen que facilitará mucho los objetivos a corto plazo de esta tecnología, que son la síntesis de medicamentos, la producción de biocombustibles, la alimentación y la regeneración de los entornos dañados por toda clase de vertidos.
La biología sintética pretende crear desde cero sistemas biológicos –como circuitos genéticos, bacterias y células superiores— que no existen en la naturaleza, y que están diseñados para algún propósito práctico concreto. Pese a ser un campo de investigación con apenas 10 años de historia, ya se ha apuntado algunos logros: bacterias que funcionan como biosensores; otras que sintetizan artemisina (un fármaco contra la malaria), y una serie de fagos (virus bacteriófagos, o que infectan a las bacterias) diseñados para disolver los biofilms que forman los microorganismos.
Entre las perspectivas más inmediatas, los biólogos biosintéticos se plantean facilitar la producción de más fármacos –cuyas rutas sintéticas son a veces de una complejidad mareante, y de un precio disuasorio—, y también etanol y otros productos útiles como combustibles. “La capacidad de construir organismos fotosintéticos puede llegar incluso a permitirnos utilizar la luz solar como la fuente de energía última, y el dióxido de carbono (CO2) como la única fuente de carbono”, dice el bioquímico Andy Ellington, de la Universidad de Texas en Austin.
La bacteria parece funcionar igual de bien con seis letras que con las cuatro naturales.
Entender el avance de Romesberg y su equipo de La Jolla requiere un somero repaso de los elementos de la biología molecular. La doble hélice del ADN consiste en dos muelles imbricados entre sí (‘hélice’ no es más que el nombre matemático de un muelle). A lo largo de cada muelle discurre la secuencia de bases (ctaacgttaa…), el ‘texto’ que contiene la información genética. Y lo que mantiene unidos los dos muelles es la afinidad selectiva: ‘a’ se aparea con ‘t’, ‘c’ se aparea con ‘g’. Este apareamiento específico es la clave de la replicación: al separar los dos muelles, cada uno puede reconstruir al otro.
Las nuevas bases artificiales también se aparean una con otra (d5SICSTP con dNaMPT), y gracias a ello pueden replicarse como sus colegas naturales. Un logro esencial de los biólogos de California ha sido garantizar que la bacteria pueda conseguir del entorno las nuevas bases en su forma simple, para luego incorporarlas a su ADN. Ello ha requerido situar en su membrana un transportador con las suficientes tragaderas, que han tomado de un alga.
Dentro de cada muelle, la información se organiza en grupos de tres letras (tripletes, o codones, como agt o ccc). Cada codón de un gen significa un aminoácido de una proteína (las proteínas son rosarios de 20 tipos de aminoácidos). Con las cuatro bases naturales, se pueden formar 64 (4 elevado a 3) codones distintos. Con las seis bases que resultan al añadir las dos artificiales, se pueden formar 216 (6 elevado a 3) codones distintos. El nuevo par de letras, por tanto, triplica con creces la capacidad de código del ADN.
Los expertos en biología sintética lo consideran un gran paso adelante.
“Es posible que la maquinaria biológica que han usado Romesberg y sus colegas permita a la bacteria, con el tiempo, adoptar las dos bases artificiales como parte de su propio alfabeto genético”, escriben en Nature Ross Thyer y Jared Ellefson, del Centro de Biología Sintética y de Sistemas de la Universidad de Texas en Austin. “De ser así se abriría un nuevo panorama en el que la ingeniería humana podría saltar sobre un abismo que previamente había sido insondable para la evolución”. Habría que preguntarse entonces por qué la vida se paró en cuatro letras y ha seguido así durante 3.500 millones de años.
Thyer y Ellefson tienen claro cuál será el siguiente paso. El ADN no se traduce a proteínas directamente: hay un paso intermedio, lla mado transcripción, que saca una copia de trabajo de uno de los muelles de la doble hélice y produce una molécula muy similar al ADN, pero con solo una hilera de bases: el ARN, que es quien accede a las maquinarias celulares que traducen la secuencia de bases (ggtacctt…) a la secuencia de aminoácidos que forma las proteínas. Los científicos de California no han mostrado aún que las dos nuevas bases se puedan transcribir como ARN, y eso es lo próximo que tienen que comprobar.
De hecho, el ARN no es solo un intermediario para fabricar proteínas: también es capaz de plegarse en sofisticadas estructuras tridimensionales que tienen funciones propias. Por ejemplo, pueden reconocer pequeñas moléculas del entorno celular y activar o desactivar genes en consecuencia (los llamados riboswitches). También se asocian a las proteínas formando complejos esenciales para la vida (las ribonucleoproteínas).
La incorporación de las dos bases artificiales a estas estructuras abriría un nuevo campo para los bioingenieros. Y ello mucho antes de empezar a hablar de nuevas proteínas con inéditos aminoácidos que resulten útiles, e incluso patentables. Pero a la larga habrá que considerar esa posibilidad también. “Un alfabeto genético expandido conducirá a un alfabeto de proteínas expandido”, predicen Thyer y Ellefson. Es un tiro largo, pero no muy arriesgado.
El Tribunal Supremo de EE UU sentenció en 2013 que “los productos de la naturaleza” no se pueden patentar.
En junio del año pasado, el Tribunal Supremo de Estados Unidos sentó un precedente muy importante al dictaminar, en un caso contra la comercialización de un test para el cáncer de mama por la firma Myriad Genetics, que “los productos de la naturaleza” no se pueden patentar. Los jueces se referían a la secuencia de los genes que confieren susceptibilidad al cáncer, que en efecto son productos de la naturaleza, si bien no de los más brillantes.
Pero el nuevo ADN con seis letras es cualquier cosa menos un producto de la naturaleza, y tal y como está hoy la jurisprudencia, al menos en Estados Unidos, será tan patentable como la fórmula de la viagra, aunque seguramente no tan rentable
martes, 6 de mayo de 2014
La guerra de los mundos
Qué monstruosa es China; crecía al diez por ciento y para ellos es crisis hacerlo al siete y medio, mientras nosotros, pobres europeos, nos enanizamos. Es tan grande China que no cabe en sí misma y ha invadido y colonizado todos los demás países. El peligro amarillo es en realidad un planeta con ictericia que nos ha declarado la guerra económica de los mundos (la otra es menos inteligente). Los chienanos que nos invaden son clones y clonan todos nuestros productos; nos revenden más cara la coca-cola que compran en los almacenes a las horas que ellos no abren y nos atiborran de ciclamato monosódico con apariencia de arroz, mientras ellos comen rata y perro cocido y enseñan los dientes, esto es, sonríen. Los chienanos, ahora muy crecidos, son inmortales: no mueren nunca, al contrario que los del planeta rojo: se pasan los pasaportes y pasan de todo como de patrias y cataluñas. No contentos con invadir la Tierra, incluso ahora quieren invadir la Luna, que a este paso se va a volver amarilla, como el limón y la envidia que nos provocan. Y hablan un lenguaje rarísimo de escritura indescifrable que nadie puede entender sino echándole demasías de esfuerzo e inteligencia. Y aun así no basta, porque cuesta tanto entrar en su reservado y distante intríngulis como a una empresa española quedarse en su economía: siempre habrá una gran muralla entre nosotros.
La superioridad de estos limones que ganan cualquier guerra e incluso a los Estados Unidos viene de su medieval confucianismo, no de un comunismo trasnochado e ineficaz; Confucio organizó no solo la sociedad china, sino que disciplinó sus mentes para resistirlo todo igual que podría un budista en llamas; un estoico romano abriéndose las venas parece a su lado un tipo ridículo. Ahora China ha sido declarada primera potencia de este mundo ("Príncipe de este mundo" es uno de los títulos que dan al demonio los cristianos) y engaña a los occidentales como nosotros los engañábamos a ellos cuando China era un despojo del imperio británico. Pronto se ve que estos chinos no son del Domund, aunque cuenten los céntimos con celo digno del mejor causa; nos venden, por el contrario, el opio en bazares de todoacién y nos importan sus artes marciales, que son capaces de poner a un monje shaolín al revés sobre un dedo índice.
Y nos ponemos amarillos de envidia y nos horroriza su singular y alienada capacidad de resistencia al capitalismo no ya salvaje, sino bárbaro, mientras compramos sus malísimos productos sin garantía de calidad alguna y preferimos sus rollos de primavera a las cruces de mayo. La verdad, a mí los chinos me ponen como un flan.
Y nos ponemos amarillos de envidia y nos horroriza su singular y alienada capacidad de resistencia al capitalismo no ya salvaje, sino bárbaro, mientras compramos sus malísimos productos sin garantía de calidad alguna y preferimos sus rollos de primavera a las cruces de mayo. La verdad, a mí los chinos me ponen como un flan.
viernes, 25 de abril de 2014
Siete errores comunes en español
Siete errores comunes en español, en El País, hoy:
¿Por qué la RAE acepta aberraciones como almóndiga y asín y, sin embargo, destierra negrísimo para defender nigérrimo? Esta es una de las cuestiones que se plantea la periodista María Irazusta en el libro Las 101 cagadas del español (Espasa). A lo largo de sus páginas, la madrileña repasa, a menudo con humor, asuntos de este tipo, pero sobre todo incide en los errores que conforman nuestros bestiario de desafueros lingüísticos. Le pedimos que seleccione para ICON las meteduras de pata más frecuentes en castellano, hoy que es el Día del Libro y alguno se puede ver impelido a escribir su primera obra literaria. Tomen nota.
1. La coma de nuestros saludos epistolares. "La modalidad de poner coma para terminar los encabezamientos de cartas, correos electrónicos y similares, es anglosajona (Dear Peter,). En nuestro idioma, las fórmulas de saludo van seguidas de dos puntos y no de coma, tanto si se trata de documentos formales como informales. Y si se pone un nombre al ser vocativo, debe añadirse una coma. Ejemplo: Hola, Lola:".
2. Este agua que nunca deberíamos beber. "Nunca digas De este agua no beberé, porque además de arriesgado es incorrecto. En cambio, sí puedes decir: El agua que no has de beber, déjala correr. Este extraño fenómeno de travestismo tiene una explicación: los sustantivos femeninos que van precedidos de un determinante masculino (el agua, el arma…) cumplen dos requisitos: comienzan por ‘a’ y el acento recae sobre la primera sílaba".
3. Adolece. "Su uso incorrecto como sinónimo de carecer está muy extendido. Pero su verdadera acepción es tener o padecer algún defecto o enfermedad. Si alguien asegura que la Unión Europea adolece de liderazgo o que José María adolece de simpatía, lo que en realidad está asegurando es que esta o aquel no son más que defectos o enfermedades".
4. En base a, un error sin base ni perdón. "En base a que, a pesar de figurar en los ficheros de las incorrecciones comunes más buscadas, sigue campando a lo largo y ancho de nuestras conversaciones y escritos. En español (hablamos de la lengua de 500 millones de personas, no solo del castellano de España) para expresar que aquello de lo que se habla tiene su fundamento en algo, hay muchas posibilidades: sobre la base de, en función de, basándose en, a partir de, de acuerdo con, con base en o según".
5. Preveer. "Es un verbo tan difundido como inexistente. Es un engendro producto de la mezcla de prever y proveer".
6. Esas redundancias. "Al escribir o hablar, sobre todo en los medios de comunicación, caemos en el empleo enfático de términos similares: nexo de unión, aterido de frío, accidente fortuito, ambos dos, deambular sin rumbo, puños cerrados… Cuidado".
7. Manda uebos. "Contra lo que pudiera parecer, los huevos no tienen nada que ver con el origen de esta expresión tan mal utilizada. Proviene del latín, mandat opus, y significa la necesidad obliga. Opus derivó en uebos".
jueves, 24 de abril de 2014
Soneto al guasap
(Un soneto hecho a medias en dos horas entre Jerónimo Anaya y yo, luditas confesos):
Darle a la tecla para hablar a locas
y a tontas sin ninguna compañía,
es monótona y pura tontería,
pues ¿para qué nos sirven ya las bocas
si en ellas las palabras son bicocas
que se lleva el guasap con felonía?
Con mi mujer no me hablo en todo el día
que se plancha la oreja como pocas.
Cuando quiero pedirle que me bese,
tengo que teclearle la demanda
y ponerme a la cola aunque me pese.
Y, la muy tecnológica y nefanda,
como si consolarme eso pudiese,
emoticono de ósculo :-* me manda.
Todo en el guasap anda;
mas este que aquí ves yo considero
que es el primer soneto guasapero.
Darle a la tecla para hablar a locas
y a tontas sin ninguna compañía,
es monótona y pura tontería,
pues ¿para qué nos sirven ya las bocas
si en ellas las palabras son bicocas
que se lleva el guasap con felonía?
Con mi mujer no me hablo en todo el día
que se plancha la oreja como pocas.
Cuando quiero pedirle que me bese,
tengo que teclearle la demanda
y ponerme a la cola aunque me pese.
Y, la muy tecnológica y nefanda,
como si consolarme eso pudiese,
emoticono de ósculo :-* me manda.
Todo en el guasap anda;
mas este que aquí ves yo considero
que es el primer soneto guasapero.
Toponimia graciosa
De Abc, hoy:
Políticamente incorrectos. Los pueblos españoles de nombres más chocantes
Al pueblo burgalés de Castrillo el error de un escribano del siglo XVII le dejó en herencia el apellido de Matajudíos que ahora debate cambiar para recuperar su perdido nombre de Motajudíos o Mota de Judíos.
No hubo confusión en la denominación de Valle de Matamoros, en Badajoz, que sin embargo desconoce si realmente hubo una matanza en el lugar o su nombre proviene del apellido Matamoros, tan habitual en la nobleza medieval del cercano Jerez de los Caballeros.
Existen otras Matanzas, en León, e incluso un Matagorda, en El Ejido (Almería), cerca de la pedanía de Guardias Viejas aunque su nombre proviene de una mata del lugar, algo muy común en otros topónimos.
En Tortura, en el municipio alavés de Cuartango, apenas vive nadie hoy, pero sí en las dos La Degollada de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas, cuyo nombre sigue infundiendo temor.
Peleas de Arriba o Peleas de Abajo, ambas en Zamora, sí fueron lugar de enfrentamiento durante siglos entre moros y cristianos, separados por el arroyo de Valparaíso, aunque la leyenda popular atribuye el nombre a los bandoleros que asaltaban a los viajeros y se refugiaban en el lugar. Villanueva del Trabuco (Málaga) no viene de estos salteadores de caminos, sino de un ventero que se protegía de ellos con él.
La consulta de Castrillo Matajudíos recuerda la vivida hace apenas dos años en Guadiana del Caudillo. El municipio pacense de 2.530 habitantes decidió por votación seguir siendo «del Caudillo» porque «siempre se ha llamado así y así debe seguir» a tenor de las opiniones de la mayoría de los vecinos. Otras localidades que aún evocan a Franco en su topónimo, como Llanos del Caudillo, (Ciudad Real), Águeda del Caudillo (Salamanca) o Bembézar del Caudillo (Córdoba), no han llegado a plantear el cambio que sí llevaron a cabo en cambio en Bardena (Zaragoza) o Guadalcacín (Cádiz). La toledana Alberche del Caudillo lo debatió en pleno en 2007, pero se aplazó la decisión... y así permanece hasta ahora.
Otros cambiaron su nombre, aunque no por su dejo político. En 1909 Pocilgas, en Salamanca, cambió su nombre por Buenavista por la panorámica de la sierra de Gredos que tiene el pueblo y Barba del Puerco (Salamanca) se convirtió en 1916 en Puerto Seguro.
Asquerosa pasó a llamarse en 1943 Valderrubio y en los años cincuenta Villar del Puerco (Salamanca) se convirtió en Villar de Argañán. En 1957 Sacaojos, en León, decidió adoptar el de Santiago de la Valduerna. Alija de los Melones prefirió el de Alija del Infantado y Chozas, en Madrid, votó en 1959 pasar a denominarse Soto del Real como en el siglo XVII Porquerizas se convirtió en Miraflores de la Sierra después de que Isabel de Borbón, esposa de Felipe IV, dijera supuestamente aquel «mira, ¡flores!» cuando descansó en aquel lugar camino hacia el monasterio del Paular.
En todo recorrido por los rótulos más curiosos de las carreteras españolas no puede faltar el de Guarromán, en Jaén, que nada tiene que ver con ningún superhéroe poco pulcro. De hecho, el Ministerio de Obras Públicas le concedió en 1982 el premio al pueblo más limpio de España a Guarromán, y no a su vecino Baños. Su topónimo proviene del vocablo Wadi-r-Rumman, «río de los granados» como llamaron los árabes al hoy es conocido como el río Tamujoso. Éste dio nombre primero a la Venta de Guadarromán y posteriormente a Guarromán, que lejos de acomplejarse por su sonoro nombre, cobija la Asociación Internacional de Pueblos con Nombres Feos, Raros y Peculiares.
Su nombre recuerda a otro, el de Barroman (en Ávila), al que el boca a boca llevó de «el lugar de Juan Román» al actual topónimo que, como se ve, tampoco tiene que ver con ningún hombre de barro.
En Guasa (Huesca) no se toman así su nombre, como tampoco los vecinos oscenses de Triste lo son y a los de Valor (Granada) se les presupone de antemano su valentía como a los de Raíces (Pontevedra) su amor a la tierra.
Las leyendas sobre Cariño (La Coruña) hablan de una despedida del señor de Castro a su hermosa hija fallecida en el lugar o de las diez hermosas hijas solteras de un matrimonio y las atenciones que prestaron a trece náufragos, tres de los cuales escogidos al azar hubieron de partir. Otra leyenda cuenta que Bienservida (Albacete) debe su nombre a la Condesa de Paredes que en el siglo XVI que estuvo tan agradecida del buen trato que le dieron en el lugar, que dio pie a que se cambiara la denominación.
A Descargamaría se cree que le viene el nombre de ser un lugar donde reposaban la carga las mujeres que llevaban el agua o las cuadrillas de recolección. Ni esta población cacereña ni la de Bernuy de Porreros en Segovia cultivan marihuana, como tampoco Cenicero (La Rioja) ni La Colilla (Ávila) tienen relación con el tabaco que sí eligieron los vecinos de Asquerosa (Granada) que cultivaban tabaco rubio para cambiar su nombre por Valderrubio.
Contamina (Zaragoza) se desvincula de cualquier daño al medio ambiente. Su nombre proviene del latín Condomin (I) A (condominio)
También existen diversas teorías etimológicas sobre el origen del topónimo de Villanueva del Pardillo (Madrid) relacionadas con el color pardo de las antiguas vestimentas de su gente o con su posible derivación de pardina, un monte bajo de pasto. De Cotillas (Albacete) se dice que su denominación procede del castillo ahora en ruinas que en epoca árabe se conocía como Al Cutillas (debajo de la colina).
Villalibre de la Jurisdicción, en León, puede llevar a confusión porque los villalibrenses no son un pueblo sin ley, como tampoco Extramundi de Arriba, ni Extramundi de Abajo (ambos en La Coruña) viven fuera del mundo.
Alcantarilla , en Murcia, no tiene que ver con los desagües sino que proviene del término árabe ·al-qantara" que significa "puente" y en Cabañas raras (León) no hay construcciones que merezcan llamarse así, como tampoco en Aveinte (Ávila) o en Correpoco (Cantabria) hay que circular a menor velocidad.
Nada tienen que ver Casas de Fernando Alonso o Iniesta (ambas en Cuenca) con el famoso piloto de Fórmula 1 o con el futbolista del Barcelona. Un tal Fernando Alonso compró el convento de frailes que había en este lugar, casi en la frontera con Albacete, y formó una nueva villa a la que puso su nombre, mientras que en el caso de Iniesta remonta sus orígenes al siglo V a.C, según la web del Ayuntamiento.
Castilla-La Mancha cuenta con un Pulgar y con Uñas , La Coruña con Brazos y varias localidades llevan la cabeza en su nombre, pero para despedirse hay que llegar hasta Buenas Noches, en Málaga, o el definitivo Adiós, en Navarra.
Una broma de boda elevó a la fama el pasado enero a Villapene, en Cospeito (Lugo). El cartel indicador del pueblo llegó a una ceremonia nupcial por puro pitorreo, al ser el novio oriundo de esta pequeña localidad de menos de 200 habitantes llamada oficialmente Santa María de Vilapene. El origen de su topónimo no tiene nada que ver con el órgano genital masculino, según aseguraba entonces el exalcalde pedáneo José (Pepe) Balsa Labrada pero si no se sabe, podemos seguir con la broma y continuar siendo una celebridad», señalaba entre risas.
En las redes sociales Villapene competía en fama con otro pueblo gallego, Parderrubias, en Salceda de Caselas (Pontevedra), que en origen se refería a dos piedras, aunque otros recordaban a la localidad de Espolla, en Gerona y otros pueblos con desafortunados nombres fuera de España como Vagina, en Rusia, Condom en el departamento francés de Gers o Fucking, en Austria.
Tampoco tiene nada que ver con El Tocón (Granada) ni Mirón (Pontevedra).
Nada tienen que ver los «pepineros» con esta hortaliza que hoy da nombre a esta localidad toledana cercana a Talavera de la Reina. El origen de este pueblo de unos 2.600 vecinos se debe a que «uno de los siete herederos labradores antiguos que vivían en dicho lugar se llamaba Alonso Pepino». Tampoco el nombre de la cercana Cebolla, a 30 kilómetros de Pepino, tendría vinculación gastronómica. Al parecer sería fruto de la castellanización del término árabe «yevayla» que significa cerro.
En la misma Castilla-La Mancha existen otros nombres curiosos que evocan frutas como Ciruelos (Toledo) y Ciruelas (Guadalajara). Ajo y Jabugo hay que buscarlos en Cantabria. En Melón (Orense) no se cultivan los melones como en Villaconejos (Madrid) y tampoco sandías en Sandiás (tildado en la "a" y cuyo nombre viene del germánico Sánd-ila, que significa verdadero), también en Orense. Hay dos Calabazas (en Segovia y en Valladolid), un Rábano (Valladolid) y hasta un Pancrudo en Teruel (Aragón) del que no tienen culpa en Malcocinado, (Badajoz) ni en Guisando (Ávila).
Muchos de los pueblos españoles se fundaron alrededor de una iglesia y tomaron por nombre el santo al que se dedicaba devoción. San Pedro, presente en 80 poblaciones repartidas por todo el país, es el nombre más común junto a San Juan y San Vicente y el único castellano que aparece entre los treinta más repetidos de España.
De otros nombres, más curiosos, solo existe un ejemplo. Es el caso de Dios le guarde, en Salamanca, de Nombre de Dios o de Agua de Dios, en Santa Cruz de Tenerife. También existe un Salvadiós (Ávila), Valdediós (Asturias), así como Los Dioses, en Málaga y Almería.
Apatamonasterio en Vizcaya, que significa "monasterio de clérigos", se llamó así para diferenciar un monasterio que se fundó en este lugar de Atxondo de otro que existía en la vecina anteiglesia de San Agustín de Echevarría, mientras que La Hija de Dios, en Ávila, debe al parecer su nombre a la hija de un tabernero apellidado Dios.
Entre otros topónimos relativos al fenómeno religioso se encuentran Los Infiernos (Murcia) o El Infierno (Santa Cruz de Tenerife), El Calvario (Santa Cruz de Tenerife, Pontevedra o Zaragoza) y El Socorro (Tenerife).
miércoles, 23 de abril de 2014
Libros más vendidos en 2014
LOS LIBROS MÁS VENDIDOS EN ESPAÑA EN 2014
Yo fui a EGB (Plaza & Janés), de Javier Ikaz y Jorge Díaz
El juego de Ripper (Plaza & Janés), de Isabel Allende
La jungla de los listos (Espasa), de Miguel Ángel Revilla
Dispara, yo ya estoy muerto (Plaza & Janés), Julia Navarro
No estamos locos (Planeta), de El Gran Wyoming
La verdad sobre el caso Harry Quebert (Alfaguara), de Joel Dicker
Cincuenta sombras de Grey (Debolsillo), de E. L. James
La ladrona de libros (Debolsillo), de Markus Zusak
El francotirador paciente (Alfaguara), de Arturo Pérez-Reverte
Yo fui a EGB (Plaza & Janés), de Javier Ikaz y Jorge Díaz
El juego de Ripper (Plaza & Janés), de Isabel Allende
La jungla de los listos (Espasa), de Miguel Ángel Revilla
Dispara, yo ya estoy muerto (Plaza & Janés), Julia Navarro
No estamos locos (Planeta), de El Gran Wyoming
La verdad sobre el caso Harry Quebert (Alfaguara), de Joel Dicker
Cincuenta sombras de Grey (Debolsillo), de E. L. James
La ladrona de libros (Debolsillo), de Markus Zusak
El francotirador paciente (Alfaguara), de Arturo Pérez-Reverte
lunes, 21 de abril de 2014
Cuestión de fe
Agustín de Hipona: "El que nos creó sin contar con nosotros no nos salvará sin contar con nosotros"
Roy Batty, en Blade Runner: "¿Puede el que nos creó reparar lo que ha hecho?"
Baruc Spinoza: "Quien bien ama a Dios no debe exigir que Dios lo ame a él".
domingo, 20 de abril de 2014
Sobreaforados
Alfonso Villagómez, "¿Qué sentido tiene el aforamiento? La excepción española", en El País, 13 de abril de 2014.
La reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial que acaba de anunciarse por el Gobierno incluirá en la condición de aforados a la Reina y los Príncipes de Asturias. Esto es, que en caso de ser imputados, el asunto tendría que remitirse al Tribunal Supremo, tal y como ya ocurre con los diputados, senadores y miembros del Gobierno, entre otros cargos del Estado. Sin duda, el conjunto de “singularidades” procesales-penales de las que gozan nuestros parlamentarios (nacionales y autonómicos) y nuestros altos cargos es demasiado extensa y no tiene parangón en ningún otro ordenamiento jurídico comparado. Pero, una vez más, parece que se va a desaprovechar el trámite de esa nueva ley para disminuir la extensa lista de aforados con que contamos en España, algunos tan curiosos como los vocales del Consejo General del Poder Judicial, los propios magistrados del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional, los presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia, los fiscales de Sala del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional. Por no hablar del Defensor del Pueblo, ¡de sus adjuntos!, de los consejeros del Tribunal de Cuentas, de los del Consejo de Estado, los generales del Ejército, los almirantes, el fiscal Togado, los Defensores del Pueblo autonómicos…. y los miembros de la Policía Nacional, Guardia Civil, policía autonómica y hasta la policía local. Unos cuantos que están aforados al mismo Tribunal Supremo, otros a los Tribunales Superiores de las Comunidades Autónomas, y otros tantos a las Audiencia Provinciales, pero todos con idéntico “privilegio”.
“¿Por qué las normas procesales pueden ser modificadas para ciertas personas?” Y es que el aforamiento implica alterar las reglas de competencia judicial penal (objetiva, funcional y territorial) en beneficio de determinadas personas, que tiene derecho a ser encausadas y juzgadas por determinados tribunales previamente señalados. El aforamiento conduce al nombramiento de un instructor ex novo por el órgano que conocerá del juicio. Lo que supone que, tan pronto como le conste al juez de instrucción que está investigando un delito, que la persona que aparece en la causa está “protegida”, deberá remitirla al órgano jurisdiccional competente, perdiendo así el caso, y ello aunque existan otros imputados no aforados (salvo que sea posible el enjuiciamiento separado, que no es lo normal). De ahí lo que cuesta en la práctica que un juez de instrucción entretenido algún tiempo con un caso especialmente interesante decida imputar a un aforado. Pero es que, además, este “arrastre” trae consigo también una consecuencia curiosa, y es que los no aforados que de esta manera se ven arrastrados al tribunal superior pierden su derecho a la revisión de su caso en una segunda instancia en el supuesto de sentencia condenatoria, lo que genera una clara discriminación con relación al resto de ciudadanos. Y, como el órgano que decide es también el que instruye, el magistrado instructor forma parte de ese órgano, aunque no pueda integrar la sala que enjuicia.
¿Qué razón de ser tiene todo esto? Se ha pretendido justificar el aforamiento en las elevadas funciones de los cargos que exige protegerlos de quienes están dispuestos a proceder contra ellos movidos por razones políticas (las “venganzas políticas”). Es un argumento desquiciado, a menos que dentro de la categoría de vengativos incluyamos a los jueces de instrucción, que deciden la imputación basándose en un sólido conjunto de indicios. Se ha dicho también que se trata de un instrumento jurídico que tiene como objetivo garantizar la independencia institucional para aumentar la seguridad jurídica sobre personas que el legislador entiende que deben ser objeto de una tutela. Un argumento no menos desenfocado del tratamiento que hoy en día merece esta figura. Porque la verdad es que el aforamiento contradice radicalmente el principio de igualdad sin justificación alguna: ¿por qué las normas procesales tienen que ser modificadas en beneficio de ciertas personas? ¿Es que la llamada al proceso de unos es distinta de la de otros?
La protección de los miembros de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial no exige acudir de una manera tan extensiva al aforamiento. Si son aforados el presidente del Gobierno y los ministros, de acuerdo con el artículo 102 de la Constitución, y el artículo 71 reconoce el aforamiento a los presidentes del Congreso, del Senado y a los diputados y senadores, no hay necesidad alguna de extenderlo a los presidentes de los parlamentos autonómicos y a sus propios parlamentarios. Tampoco a los demás cargos judiciales y otros órganos del Estado. Ni tampoco excepcionar la competencia del juez natural. Podría suceder, en definitiva, que una vez que fuera concedido el suplicatorio por las Cortes Generales —ya que sin esta autorización no es posible inculpar ni procesar— el diputado o senador fuera acusado y enjuiciado por el órgano jurisdiccional competente según las reglas generales aplicables a todos los ciudadanos. Porque, si las Cortes deciden que sin ese parlamentario pueden funcionar adecuadamente (fundamento último de la inmunidad) cualquier privilegio ulterior carece de sentido.
sábado, 19 de abril de 2014
Eremitas de la investigación
Hay algo que no me cuesta ningún esfuerzo hacer: investigar. Puedo pasarme ocho horas o más consultando bibliografía, buscando informaciones, traduciendo y resumiendo textos y evaluando datos y me parece que han pasado solo dos minutos. Esto es de locos. ¿Y quién se aprovecha de ello? Desde luego, no yo; en todo caso, la Wikipedia. La costumbre de leer proporciona una especial habilidad para poderse orientar en el caos de la sobreinformación y poder llegar a buen puerto, incluso con la bodega cargada con buena pesca, pues no solo hay que arribar al puerto final, sino llegar con algo ganado en la travesía. Estos días, sin ir más lejos, he escrito biobibliografías de unos cuantos personajes importantes en la historia de nuestra cultura que me daba pena no la tuvieran. Entre ellos, Manuel Valbuena, el famoso humanista y traductor del XIX que compuso el diccionario latino-español más utilizado en el siglo XIX. Lo mismo respecto al latinista dieciochesco Rodrigo de Oviedo, o el historiador toledano Francisco de Ajofrín. Y respecto a otro, Pablo Hodar, un arabista sirio que trabajó a las órdenes de Miguel Casiri en la Biblioteca Real y la de El Escorial, me he tomado la molestia de sintetizar lo que ha recogido en un precioso trabajo una señorita que nadie se ha leído mas que yo. Ya he perdido la cuenta de las biografías que he escrito. Las de casi todos los hispanistas que hay en esa enciclopedia colaborativa, por ejemplo, las he compuesto yo. También he traducido casi todo el índice de autores de la Patrología latina de Migne. A ver si me animo a terminarla.
Pocos conocen la voluntad que hace falta para encontrar una fecha de nacimiento o defunción, descartar homónimos, sumar ítems bibliográficos, deslindar ediciones y decantar errores, simplificaciones, erratas y falacias. De los libros y las bibliografías hemos pasado a registrar una selva aún más oscura, la Internet o Entrerred. Entretela, podríamos decir. Los anticuarios somos esos bichos raros que peregrinan por las librerías de viejo y van inspeccionando los rastrillos para levantar las guardas de las encuadernaciones, abrir los forros de los abrigos y destripar los sofaes o sofás. Encontrar el segundo apellido de una persona solo célebre para una nutrida familia de tumbas del cementerio te puede llevar dos años o más leyendo protocolos notariales, padrones municipales y partidas de bautismo, casamiento, velación o defunción. Labor de chinos y que solo pueden soportar los que tienen una paciencia rayana en la obsesión compulsiva y una constancia a prueba de bomba. Requiere además la imaginación suficiente como para encontrar nuevas trochas en el monte sombrío y boscoso. Y luego viene lo peor, ordenar y revisar las notas para formar el esqueleto andante de la obra. Para desquiciarse.
Solo entrar en una época produce ya la misma grima que sentía Bernal Díaz del Castillo antes de entrar en batalla. Uno intenta escabullirse como puede del momento fatídico. Y, cuando no queda más remedio, atado ya a la silla, empiezan los círculos espirales y el mareo hasta que entras en el meollo ya ahogado en sudor frío, como un buzo encerrado en su escafrandra y enterrado por todo el océano, en busca a través de la corta mirilla de un tesoro que debe andar por algún lugar del enorme desierto del lecho oceánico. Sí, tienes una vaga idea de donde están los pecios, llevas tanto tiempo estudiando a los peces que casi te han salido branquias y te conoces estas aguas. Pero no te gusta ser tan poca cosa en medio de la enormidad del espacio interior. Te sientes incluso a gusto con menos peso, como dando saltitos por la cara oscura de la Luna, estás absolutamente solo en el reino de lo desconocido y viendo cosas que solo tú puedes ver; y te ocurre lo que describía al principio: el tiempo vuela y el día entero se te pasa en un suspiro, como si estuvieras en una dimensión desconocida, haciendo un viaje a la velocidad de la luz o viendo una película entretenida: sales del cine y resulta que se ha hecho de noche, que el tiempo se ha contraído o ha marchado más lento. Entonces te miras las manos y, si no has encontrado ni siquiera una mísera perla, sabes que tendrás que volver a sumergirte otra vez y que, probablemente, algún día descansarás allí, en esa sepultura donde tanta gente muerta se reúne.
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