miércoles, 23 de julio de 2014

Enfermedades de transmisión textual

El porqué de escribir ha sido siempre materia de discusión aguerrida y aspérrima. Materia oscura, desde luego. En un poema dije: "Escribo para ver si es verdad", actitud que expresaba algo del desconcierto y la enajenación que produce una rama tan frondosa del quehacer. Umberto Eco afirma que la escritura sirve para ordenar la experiencia, pero no indicó si lograba su fin o no; para muchos escritores la anchurosa botella es la alternativa, el lubricante social; para el asexuado Alonso Quijano era la locura; para un profesor de latín muy conocido en nuestros lares, no precisamente indeclinable, sino defectivo y semideponente, un escritor necesita en primer lugar una paranoia de primer orden. Benedetti compiló en un hermoso artículo todas las razones que fue coleccionando a lo largo de los años, y redujo la "alquimia verbal" de Rimbaud a una sola y oximorónica conclusión: "Soledad comunicante". No voy ahora a meterme en camisas de once varas, o, en camisas aún más largas, en camisas de América, donde hasta los kilómetros son más largos y los llaman millas, pero sí incluiré un soneto malo que he compuesto en diez minutos y glosa al llorado uruguayo:

Este palabrerío menos mío
es cada que lo suelto, porque es vuestro
y anida en la oreja que secuestro 
aunque vuelva silencio de vacío.

Otorgáis porque doy mi propio frío,
algo que para todos es siniestro
y provoca temblores si demuestro
que es un mutuo y común escalofrío.

Pero si la palabra surge y bruñe
el color del calor que nos conforta,
no habrá poeta aquí que refunfuñe;

la vida es miserable, ruda y corta;
desde luego nos sobra quien nos gruñe;
el que la hace agradable nos importa.

La tristeza es la más común de las enfermedades de transmisión textual; menores parecen los virus de las erratas, con los que ahora me enfrento al corregir una edición de fábulas para Castalia; son pecata minuta las comunes bacterias de las faltas de ortografía, las inconsecuencias, los anacolutos, los respingos de las frases sin equilibrar y los hipérbatos, los adjetivos imprecisos, los odiados adverbios y demás. Y la retórica, ay la retórica, a la que he dedicado un concurrido portal de internet. "¿Qué no habrá que no perviertan la retórica y la literatura?" exclamaba Francisco Sánchez en su Quod nihil scitur, "Que nada se sabe". Cada vez que escribro me desequilibro.

sábado, 19 de julio de 2014

Fray Luis y los pájaros.

Dice fray Luis: "despiértenme las aves / con su cantar süave no aprendido". ¿Y qué quiere decir? Ese deseo de pureza, que refleja en él por puro neoplatonismo renacentista, se encuentra expresado en el sonido y la luz: "luz no usada", "son divino" en sus palabras. La búsqueda de lo genuino. Pero escribe Celso en Orígenes: "Pues si los pájaros, por así decir, nos desvelan por unos signos todo lo que Dios les ha revelado, se sigue de esto que viven en una intimidad más estrecha que nosotros con la Divinidad, sobrepasándonos en esta ciencia y siendo más caros a Dios que nosotros...". Pero habría que poner en correlato a esto el texto de San Mateo, VI, 24-34, que pone a los pájaros como ejemplo de falta de ambición, y el milagroso sermón a los pájaros de San Francisco de Asís así como, desde luego, el famoso poema de John Keats y la respuesta escéptica al mismo de Thomas Hardy. El "Si linguis angelicis / loquar, et humanis..." de los Carmina Burana.

miércoles, 9 de julio de 2014

Los avasallados

En la Villaplana de Antonio Heras Zamorano, trasunto de la Ciudad Real de 1936, año en que se publicó en Madrid, por Espasa, su novela à clef Vorágine sin fondo, todo el mundo se muere de asco y de aburrimiento, incluso entre las putas flamencas del Compás de Santo Domingo, pero quienes más padecen son las mujeres, víctimas de una inhumana represión social y mental, una represión cuya fuerza viene de la misma corrupción que forma los lazos de poder de la sociedad: secretos y mentiras. Lo que forma toda ficción, según sabemos bien los estudiosos de la narrativa. Quitadle a un culebrón esos ingredientes, veréis cuán poco queda. 

Pero hoy parece que las mujeres, a despecho de Galdós, quien veía en ellas la única esperanza para España, fueran las que nos reprimen a nosotros y nos llenan de secretos y mentiras: Merkel, Cope/Cospe, Aguírrete y no te menees, jubilata por conveniencia, y las otras mujeras del PP. Incluso la Thatcher, modelo prístino de todas ellas, de la que ahora nos enteramos "extravió" los documentos que investigaban una red de pederastia de la que eran consumidores miembros muy destacados de su partido. Esto de la corrupción de mayores y de menores es muy político y no necesariamente inglés -véase Berlusconi-; también hubo algo parecido, creo, en el gobierno portugués, y aun dicen que en la curia romana manejan algunos el hisopo equivocadamente.

Yo creo que la corrupción habita allí donde el poder no se distribuye lo suficiente, pues que el poder corrompe absolutamente. Ya era hora de que estas cosas se atajasen como se deben, ahora que no está de moda la hipocresía, y no porque hayamos mejorado de moral, sino porque Internet y los avances audiovisuales la han puesto más que difícil. Y no se sabe muy bien si eso es bueno o es malo, porque los ejemplos malos persuaden a los volubles mejor que los buenos, que, por el contrario, se ocultan y desaparecen tan rápido que parecen invisibles a la primera. Video meliora proboque, deteriora sequor. Decidme, por ejemplo, un solo político bueno y sin tacha... Hasta al más honrado, algo así como Julio Anguita, le podrían poner el marchamo infamante de gilipollas o engreído. Qué fácil es cagarse en todo.

La infamia está tan ampliamente institucionalizada que muchos se sirven de ella para medrar a su abrigo disimulando la suya; por eso a cualquier ingenuo y honrado utopista lo llaman peligroso corrupto bolivariano, defensor de ETA y qué sé yo más; pues creo yo habría que buscar corruptos, populistas y proviolentos más arriba en la escala evolutiva del poder, entre los unidos partidos del mamandazgo monárquico. Pues vamos a ver: parece que ETA ya lleva rato largo sin matar y los bolivarianos financian a sus afines, no a sus iguales, como por cierto hacen los unidos partidos prorreales. ¿Tanto miedo les da Pablito a los marimamones de siempre? ¿Quieren decorar con sus mierdas de oropimente la imagen nueva de lo que nunca han visto ni en sueños, la voluntad popular? Qué bien manipulan, los jodíos: saben cómo pringar de prejuicios ideológico-emotivos cualquier careto justijuicioso que se les venga, sabedores de que pocos piensan, y, si lo hacen, en forma vicaria o ancilar. La servidumbre, la alienación del españolito de siempre. Por eso utilizan los prejuicios como máximas y zurriagos para encaminar a las ovejas; la propaganda, en suma. Debieran fijarse en que un exceso de propaganda produce efectos adversos y retruque al billar. Que es imposible engañar todo el tiempo a todo el mundo.

Oyendo los proferimientos expelidos por los candidatos al califato psoetero, uno se queda admirado de la vacuidad ideológica y del naderío sin brazos de sus propuestas para arreglar los asuntos. La solución de todo es... "derribar a Rajoy". Estoy seguro de que tan profunda política sería la misma en Rajoy con las letras cambiadas. Ya se ve lo que les interesa; después de todo, gracias a las leyes, nunca han tenido votantes, solo clientes. Y ahora la comparsa desengañada busca una agencia de publicidad con mejores ideas y menos engaño mientras ellos enmierdan a los enanos creciditos, mirando tan lejos, como siempre, como Tales de Mileto, que se cayó en un pozo. Ya lo dijo Don Draper: "Si no te gusta lo que se dice, cambia de conversación".

Para saber dónde se está

Del enigmático artista y escritor canadiense francófono Réjean Ducharme, autor de El valle de los avasallados:

"Yo estoy solo. No tengo más que cerrar los ojos para darme cuenta. Cuando se quiere saber donde se está, se cierran los ojos. Estamos donde nos encontramos cuando tenemos los ojos cerrados: estamos en la oscuridad y en el vacío".

Cuando uno lee eso, piensa inmediantamente en el famoso final del cuento del "sucio" Raymond Carver, un gran lector de poesía, por cierto.

En los campos de Flandes

Como recuerdo a quienes murieron en la I Guerra Mundial, he traducido "En los campos de Flandes", un célebre poema del cirujano y soldado John McCrae tras la segunda batalla de Yprés:

En los campos de Flandes

En los campos de Flandes
las amapolas se mecen
entre cruces fila tras fila
marcando nuestro sitio; y en el cielo
las alondras, todavía cantando con valentía, vuelan
apenas oyendo los cañones.
Somos los muertos. Hace cortos días
vivimos, sentimos amanecer, vimos rojos ocasos,
amamos y nos amaron y ahora yacemos
en los campos de Flandes.
Tomad nuestra lucha contra el enemigo:
en defecto de manos, os arrojamos
la antorcha; vuestra tarea es llevarla alta.
Si nos traiciona quien muera
no descansaremos, aunque surjan amapolas
en los campos de Flandes.

  
In Flanders Fields and Other Poems (1918)

    In Flanders fields
    In Flanders fields the poppies blow
          Between the crosses, row on row,
       That mark our place; and in the sky
       The larks, still bravely singing, fly
    Scarce heard amid the guns below.
    
    We are the Dead. Short days ago
    We lived, felt dawn, saw sunset glow,
       Loved and were loved, and now we lie
             In Flanders fields.
    
    Take up our quarrel with the foe:
    To you from failing hands we throw
       The torch; be yours to hold it high.
       If ye break faith with us who die
    We shall not sleep, though poppies grow
             In Flanders fields.

lunes, 7 de julio de 2014

Pensamientos para caer mucho más bajo

Copiado de por ahí:

1. «Ningún dolor más grande / que el de acordarse del tiempo dichoso/en la desgracia», Dante Alighieri, «La divina comedia»

2. «La naturaleza lleva al hombre a despreciar a quien lo trata con respeto y a reverenciar a quien lo trata sin concesiones», Tucídides, «Historia de la guerra del Peloponeso»

3. «Se sabe que en las grandes cortes hay otro modo de medrar: plegarse», Charles-Maurice de Talleyrand

4. «Es conforme al ordinario curso de las cosas que no trate uno de evitar nunca un inconveniente sin caer en otro», Nicolás Maquiavelo, «El Príncipe»

5. «La sociedad ejerce una tiranía social más formidable que muchas de las opresiones políticas [...] pues penetra mucho más en los detalles de la vida y llega a encadenar el alma», John Stuart Mill, «Sobre la libertad»

6. «La fantasía humana, hostigada por ese instinto irreprimible de jerarquía, inventa siempre algún nuevo tema de desigualdad», José Ortega y Gasset,«La rebelión de las masas»

7.«Creo que toda acción es fundamentalmente inútil y que el hombre ha frustrado su destino, que era el de no hacer nada», Emil M. Cioran

8. «Tal nos parece, por instantes, que hayamos sido lanzados de España para que seamos su conciencia; para que derramados por el mundo hayamos de ir respondiendo de ella, por ella», María Zambrano, «Carta sobre el exilio»

9. «... del amor no sabiendo o no pudiendo desenlazarse, ni sabía morir ni le aprovechaba vivir», Boccaccio, «Decameron»

10. «Esos transeúntes idiotizados... ¿Pero cómo hemos podido caer tan bajo?», Emil M. Cioran

jueves, 3 de julio de 2014

La gente ha perdido el hábito de meditar

Javier Sampedro, "A solas con sus pensamientos. Las personas aborrecen quedar a solas con sus pensamientos, prefieren una descarga eléctrica", en El País, 3-VI-2014: 

No pienses en nada, deja la mente en blanco. Se dice pronto, pero no resulta nada fácil. En cuanto se pone uno a la tarea, resulta que nada empieza a ser algo. Peor aún, algo inaprensible y efímero como un espectro, un itinerario absurdo sin memoria del origen ni aspiración a un destino, una patera a la deriva sin la menor esperanza, una pesadilla de oscuridad y vacío. ¿Te ha pasado alguna vez? A los voluntarios del experimento de Timothy Wilson, un psicólogo audaz de la Universidad de Virginia, sí les ha pasado, y no una vez sino 11: durante los 11 interminables experimentos a los que han sido sometidos, y que seguramente no olvidarán en lo que les quede de vida.

El concienzudo estudio de Virginia muestra por encima de toda duda razonable que los humanos odiamos quedarnos solos con nuestros pensamientos, aunque solo sea 10 minutos. Si te dejan solo sin el móvil ni la tableta, sin el libro ni la música, tu pensamiento no logra concentrarse en nada y se limita a vagar de una cosa a otra de la forma más torpe e inútil. La experiencia es tan desagradable que el 67% de los hombres y el 25% de las mujeres prefieren recibir una descarga eléctrica antes de acabar esa experiencia pavorosa, esos 10 minutos de eternidad. Increíble pero cierto, y publicado en Science.

Pocos artículos técnicos vienen encabezados por una cita poética, pero en este caso Wilson, de manera comprensible, no ha tenido más remedio que recurrir al Paraíso perdido de Milton: "La mente es su propia morada, y en sí misma puede hacer un cielo del infierno, un infierno del cielo". Y sobre todo lo segundo, cabría añadir tras este trabajo.

"Nuestra investigación", dicen Wilson y sus colegas de Virginia y Harvard, "muestra que la mayor parte de la gente prefiere estar haciendo algo –incluso dañarse a sí mismos— que no hacer nada o sentarse en soledad con sus pensamientos". Los 11 experimentos muestran de distintas formas que los participantes, antes de quedarse solos consigo mismos, prefieren escuchar música, navegar por la red o mandar mensajes con su smartphone. Incluso recibir una desagradable descarga eléctrica y largarse a su casa antes de que pasen los 10 minutos. Cabe preguntarse qué ha sido de la proverbial gandulería que se le supone a la especie humana.

Los 10 minutos son solo un promedio: los experimentos oscilaron de 6 a 15 minutos –esto último ya una tortura—, e incluyen a gente de los 18 a los 77 años de todo tipo de extracción social y nivel académico y cultural. "Aquellos de nosotros que anhelamos tener un poco de tiempo para no hacer nada más que pensar", dice Wilson, "seguramente encontramos estos resultados sorprendentes; para mí desde luego lo son; ni siquiera la gente mayor mostró la menor debilidad por quedarse sola pensando".

El primer autor del estudio no cree que ese horror al vacío sea una consecuencia del ritmo frenético de la sociedad actual o la seducción incesante de las novedades tecnológicas. Más bien piensa que esa interminable sucesión de innovaciones técnicas es una consecuencia de nuestra sed natural de actividad. Primero fue el horror al vacío, y después vino Whatsapp a paliarlo. Antes había libros y punto de cruz para la misma función.

Wilson y sus colegas intentan averiguar ahora a qué se debe esa pasión de la gente por hacer cualquier cosa en lugar de no hacer nada. "Todo el mundo disfruta de vez en cuando soñando despierto", dice el psicólogo, "o fantaseando sobre cualquier cosa, pero este tipo de pensamiento parece ser placentero solo cuando ocurre espontáneamente, no cuando se le pide explícitamente a la gente que lo haga". Pedir a alguien que deje la mente en blanco no parece ser una gran ayuda.

La mente es en verdad su propia morada, dijo Milton. Pero, como señaló otro poeta, en ninguna parte se está como fuera de casa.

miércoles, 2 de julio de 2014

La lavandera del Guadiana

La chispa nace del choque entre eslabón y pedernal. Y la literatura y la utopía tienen chispa. Lo explicaré, aunque recurra a los falaces razonamientos analógicos llamados alegorías en el lugar donde me siento más seguro, La Mancha, y en un tema a mí menos fatigoso, la poética.

Érase que se era / una lavandera. De un tiempo inconcreto, pero antiguo; pues no había lavadoras, sino lavanderas. Y nuestra señorita fue a ejercer su oficio a las riberas del río que se esconde como una lagartija y otros denominaron Guadiana. Nosotros, que hemos venido en una máquina del tiempo para asistir al acontecimiento, magno pero sin duda no histórico y presto para pasar a los anales de la insignificancia, contemplamos su faena escondidos tras unas matas de carrizo, y observamos con atención tomando notas del evento y grabándolo en cinta cuatridimensional. De repente, la lavandera empieza a cantar. Nos sorprendemos mucho, porque en nuestra reconstrucción teórica del hecho en el siglo XXI eso no entraba en el rol, así que luego en la moviola estudiamos concienzudamente los elementos que forman la anomalía.

La integrante del experimento está sola, lo hemos comprobado, pero debe dirigirse a alguien, ya que, si no, su comunicación no tendría propósito alguno, algo que repugna a la definición aristotélica del hombre como animal racional. Porque fue comprobado que no estaba loca, aunque tal vez estuviese fuera de sí. Uno del departamento de gastos inútiles recuerda que no por ser racionales somos menos animales, y que los animales suenan con propósito y sin propósito alguno "un cantar süave no aprendido", como dice Fray Luis de León. Pero un becario que ha leído otras obras de Aristóteles sugiere que ese conjunto de sones es una reprodución o imitación de un recuerdo que asimiló porque se le quedó grabado cuando aprendió la canción y tenía la memoria más tierna. Que esa canción es mímesis, vaya, imitación, eco, reminiscencia platónica si queremos. Nos rascamos la cabeza perplejos y asombrados de lo listo que era el Aristogato o como se llame. Pero no nos convence. ¿Cuál es el móvil? ¿Por qué lo hace en ese momento, cuando lava, y no antes ni después? 

"Porque le gusta", prosigue el becario. Según Epicuro obtiene un placer que equlibra o supera un dolor y libera una presión del ánimo que la perturba, como puede ser la soledad del entorno que la rodea o la dificultad, monotonía y suciedad del desagradable trabajo que desempeña; por eso canta: para alienarse con otros momentos mejores que este. Fuera de que así busca compañía; lo hace para oír una voz y llamar la atención de la especie por si hay otros miembros de la manada que se acerquen y agrupen y la protejan. Porque la canción es pegadiza. 

Aunque sigue sin convencernos, es cierto que algunos de nosotros hemos tarareado el cantar sin saber muy bien por qué, como si hubiesen oído a alguien silbando y, de repente, se pusieran también ellos a silbar sin qué ni para qué, como si fuera un virus cultural. Y cierto que la soledad es uno de los grandes temas literarios. Ese atractivo canto de sirena-lavandera que nos congrega para su estudio abre posibilidades y libertades en la imaginación, cuenta cosas que en ese pargmático momento no ocurren ni probablemente ocurran o hayan ocurrido, se enajena y aparta de la desagradable realidad y de un río que ya en esa época empezaba a correr pestuzo, cansino y sin náyades garcilasianas ataviadas con refajo y basquiña, si el Tajo fuere, porque eso de bañarse desnudo no va con la cauta, cicatera y circunspecta moralidad de las  ninfas manchegas de la época, por muy paganas que fueran.

En fin, que la lavandera se evadía de la grotesca realidad con poesía, utopía y literatura. El contacto con la mierda cotidiana generaba en ella una presión poética imposible de aguantar, y cantaba que se las pelaba. Así, nosotros, viendo el burka frailuno y los aforamientos varios con que se tapan los políticos las vergüenzas toreras de Curro Romero, soñamos en repúblicas, utopías, y procesamientos a lo Sarkozy, ay, como si en estos tiempos pudiera haber eso que se dijo democracia en España; como uno que se quita la mierda del polvo y del sudor cantando bajo la ducha.

domingo, 22 de junio de 2014

Wikis varios

Tras una fatigosa investigación, he podido reconstruir más o menos algo de la historia del desaparecido monasterio manchego de La Sisla, en Toledo. Lo he compartido en Wikipediaaquí. Entre mis últimos trabajos para la enciclopedia de Internet con relación a la cultura de la región están los referidos a los escritores manchegos antiguos Gonzalo de Ocaña, Francisco de Herrera Maldonado, Cosme Gómez Tejada de los Reyes, Alonso de Oropesa, el gramático y el lingüista alzazareño Diego de Torres Rubio, el teólogo protestante conquense asesinado por su hermano Juan Díaz y sus personajes cercanos, que también he tenido que biografiar para hacerme mejor idea de los dichos. Es una parte muy reducida de mi colaboración global con esa empresa pública, ya que mi enfermiza curiosidad nunca ha querido encoger sus ambiciones; este mes me he encargado sobre todo en adecentar la literatura holandesa y catalana en general, sobre todo, con algunas excursiones a los siglos XVIII y XIX españoles en general, áreas en que tengo alguna autoridad, aunque minúscula. Un poco antes me he metido a fondo con el género periodístico de la crónica de sociedad de entre siglos y creo que he conseguido biografiar a todos los cronistas de sociedad importantes. El artículo sobre el tema puede ser una referencia, Ecos de sociedad. Miro todo lo que un grafómano como yo ha hecho en este terreno en el pasado y apenas puedo creerlo, Dios mío. Hay huellas digitales mías por casi toda la parte humanística de ese monstruoso calamar electrónico, y digo calamar porque se hace de tinta eléctrica y extiende no ocho, sino diez brazos, más que los cuatro del dios Shiva, el destructor, o su cara femenina, Kali

sábado, 21 de junio de 2014

Orgullo ilegítimo

Dice Felipe VI, el Súbito, que se siente orgulloso.

¿De qué?

Creo que ha dicho, porque no logro sentir el más mínimo interés por lo que dice, que de España. 

Supongo que está orgulloso de que en España haya 10.000 aforados mientras que en los países más adelantados (o eso dicen), como EE. UU., Alemania y Reino Unido, no hay ninguno y en todos los demás no pasen de 12.

Supongo que envanece de seis millones de parados, algo también propio de España y tan intrínseco como la mediocridad de una clase media sin ideas ni ganas de sacarlas adelante para crear trabajo.

Supongo que se precia de una Constitución que no reconoce sino como burla la iniciativa legislativa popular, impide al defensor del pueblo realizar investigaciones y distribuye injustamente el voto promoviendo además listas cerradas.

Supongo que se ufana de que el único proceso legal que en España vaya rápido sea el de su proclamación, mientras que todos los referidos a la corrupción y a los derechos humanos terminan caducados y prescritos.

Supongo que alardea de cómo ha degenerado la enseñanza, la ciencia, la cultura, la economía, el arte, la televisión, la moral, las costumbres, la salud física y mental y hasta el crecimiento demográfico de España.

Supongo que presume de los establos de Augías de la corrupción y de que en España la ley no se use en los servicios para leer.

Supongo que chulea con esa plaza vacía de Ciudad Real donde, eso sí, había banderas para celebrar su proclamación, y se siente orgulloso de haber sido legislado rey rodeado de soldados armados hasta los dientes y muchas banderas y gente vestida por lujosos traperos.

Supongo que se engríe de que lo haya legislado rey la inercia y no la democracia.

Y supongo que hasta se gloria de la derrota de España en el mundial.

Muchos, la verdad, no nos sentimos orgullosos.

Porque, teniendo tantas otras cosas como otros países ansían, nos falta y falla algo elemental.

La Justicia.

miércoles, 18 de junio de 2014

El sumo aforado

El caudillo, prohombre, mandamás o lo que sea por pingar pimpante, el incluso rey de la muy descompuesta España, se ha querido desllevar al trono y ha bajado de él por sí, motu proprio, sponte sua y con muy real gana, jiñándose en el pópulum con tanta pompa, boato, fausto, latín y fajín, y aun tanto flato y pedorreta popular, que no ha dejado tiempo ni para decir: "¿Quéee...?"

Para ello, faltaría más, no se ha consultado al monstruoso pueblo, más agitado ahora que antes gracias a los esfuerzos concitados de la porcina televisión, el destrozado cansancio de los pocos que trabajan, entre los que no incluyo al rey, jubilata de lujo, y la economía de guerra para dejarnos en pelota material y espiritual, siquier brasilera. 

Solo han recurrido al senil senatus para desempolvar el texto jeroglífico del paritorio gadafranquista y han cosido la transición mejor que las calabazas, sin costura; aquí elegimos gobiernos cada cuatro años, pero los reyes nos los dan precocinados cada cuarenta y ni siquiera elegidos, como los visigodos, que también es verdad no morían nunca en su cama, sino como en Juego de Tronos; ha sido proclamado por una juntura de neofranquistas peperos y pseteros, con sus vistosas plumas de cobardes a la democracia todos ellos, Felipe sexto, el Urgente. Su reinado será largo, pues Juancarlos el Breve resultó oxímoron y castigó durante cuarenta añitos de pospaz, que no es nada. Tres generaciones, o casi. Admirados, hasta los egipcios han venido para tomar kantiano ejemplo de como hacer pirámides invisibles sobre súbditos pasotas que ven escrita la ley suma de "no nos dejarán hacer justicia"; porque somos súbditos, no como Felipe, que es un Súbito, no nuestro súbdito.

Procedimientos tan acelerados recuerdan las maniobras militares, la blitzkrieg, el golpe relámpago, la guerra lagartija, podríamos decir, y hacen que algún minúsculo republicano, escondido tras tanto soldado / hasta los dientes armado, pronuncie aquello de "qué golpe más rápido; ni la coz de mula maoísta de Tyson".

También remembra lo que decía en Luna Nueva  un redactor jefe a su director Cary Grant: "No puedes hacer esto: somos demócratas desde hace veinte años". "No te preocupes" -contestaba- "Cuando hagamos lo que queremos volveremos a ser demócratas". Eso es la cosa nostra: democracia con interrupciones de lagartija y una historia continua, grande y libre, una unidad de destino en lo universal: "Marchemos todos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional", que mentía Fernando VII, el inventor de estas cosas, Borbón modélico. Seguro que era del pepe o del pesoe o de los dos, qué más da.

Con qué facilidad se suspende la democracia; como si se apagara una luz; incluso cuando más importa ser demócrata. Por eso nunca ha habido Demócratas en España, se los ha ninguneado y escondido, fuera de las urnas, fuera de la televisión, fuera de los periódicos, fuera de las radios, fuera casi hasta de Internet. No les han dejado espacio. Ni Cánovas ni Sagasta, cuando se repartieron el gobierno por medio de una constitución corrupta y con trampa se lo dejaron. Tampoco ahora Rajay-¡ay! y Rubiacalva. A lo más dejarán a Pablito poner algún chavito.

Los neofranquistas o transicioneros llaman "consenso" a lo que la calle llama "pasotismo", la física inercia y yo y mis otros desengaño barroco. Senequismo decía un diplomático tan suicida y estadista como Séneca, Ganivet. Ahora modalbea escribir "virus mental". Pero esta supuesta democrática Constitución lo único que hace es recomendar la democracia, ya que su fin fue consolidar una transición sin fin para "la casta" de repartidores de poder y aprovechados de él que configura una de esas transiciones interminables kafkianas que nunca llegan a nada, como las obras de Juan Benet o las novelas de mandarines de Espinosa, cuyas transiciones imperiales se cuentan en miles de millones de años. La eternidad se hace muy larga, sobre todo hacia el final.

Qué miedo da la voluntad popular, ozú, entre los conversos o transicioneros del concierto borbónico; el antaño rey va a pasar a ser un sumo aforado, el sumo sacerdote de una religión que podríamos llamar neofranquismo, cuyos acólitos suníes (peperos) y chiítas (pesoeteros), que podríamos resumir como pepesoeros (no hay más Juancarlos que Juancarlos y Felipe es su profeta), paraguas de su negocio de corruptelas y podres varias, van a hacer lo que decía hace meses: una componenda o pastel dulce corazón para ponerle remiendos a la agusanada Constituta en vez de hacer una nueva, o sea, van a hacer algo así como una momia de encaje o la mona de seda de Iriarte, o incluso una segunda incorrupta niña nostra siciliana de nuestra cuarentona Constituta, con la que se pondrá el ladrillo último a la piramidal sepultura de la democracia juancarlista, mamandazgo que en lo sucesivo presidirá una persona de mejor cartel y, según se dice, incluso ejemplar.

Porque, eso es lo curioso, es ejemplar la cúspide de toda esta mierda. Ese honrado y cabal Felipe, si fuera o pudiera o le vayan a dejar, porque deber siempre se ha debido y es deuda social jamás satisfecha por esos despreciables e inmorales agiotistas, para decirlo a las claras y honestamente. Uno no está habituado a ver milagros, revoluciones y transiciones históricas en vida, pero, como hace motivo germinal de la esperanza, parece que una poquita al menos si va a poder ver, y no a peor; cuando se cae se rebota. Ya es algo. Porque esperar una Constitución nueva y más democrática sería algo así como sembrar perales y que crezcan olmos. Eso sí, atención a las trampas que, indudablemente, van a intentar colar en la misma los mismos trapisondistas de siempre en la cuestión de la iniciativa legislativa popular, el referendum, el defensor del pueblo, el aforamiento, la anticorrupción, las garantías judiciales, la derogación de leyes, etcétera: todo lo que debe importar de una constitución verdaderamente democrática; porque en España primero se hacen las leyes y luego se definen los crímenes.  Porque, como dice quien sabe algo de constituciones, Karl Loewenstein, la Constitución española es una Constitución semántica o Pseudoconstitución, esto es, "la aplicada, pero no tanto para regular el proceso político cuanto para formalizar y legalizar el monopolio de poder de determinados grupos sociales o económicos". ¿Qué se puede esperar de una mera y ya viciada reforma constitucional y no de la redacción de una nueva, en un lugar donde la ruptura no es posible, donde nunca es posible empezar? 

Porque en aquí donde el tribunal de cuentas remite sus borradores a las Cortes para que los aprueben y en el que sus miembros son todos de casi la misma familia, con consanguinidad superior a la de los Austrias, debería ser, cuando menos, sospechoso. Es ese debería tan oscuro, típico y de siempre del derecho español, como el "deberán ser democráticos" de la Constituta. Tanto como para desempolvar esa vieja figura retórica, la antonomasia, y decir: "sospechoso como un miembro del Tribunal de Cuentas". Cuántos sospechosos, y aún más que sospechosos, hay en España. Casi tantos, por ejemplo, como aforados

viernes, 6 de junio de 2014

Lo que debería importar

Solo debería prestarse una atención especial a lo que dice la gente cuando sale del mundo. Eso le ha pasado a una niña muy inteligente llamada Athena Orchard, que murió de cáncer. Dejo escritos tras un espejo de su cuarto algunos de sus pensamientos, que son estos:

«El propósito de la vida es una vida con propósito»

«Cada día es especial, al menos la mayor parte de él»

«La vida solo es mala si lo haces mal»

«La felicidad depende de nosotros mismos»

«Tal vez no se trata de un final feliz , tal vez se trata de la historia».

«El propósito de la vida es una vida con propósito»

«La diferencia entre ordinario y extraordinario es ese pequeño extra. La felicidad es una dirección no un destino»

«Recuerda que la vida está llena de altibajos, sin las bajadas las subidas no significan nada»

«La vida es un juego para todos, pero el amor es el único premio»

El currículum de Pablito

Tomado de por ahí:

Licenciado en Ciencias Políticas con Premio Extraordinario de Licenciatura (fue el mejor expediente de su promoción en 2004), licenciado también en Derecho, con dos máster- uno en Filosofía y Cine obtenido entre Suiza y EEUU con honores, otro en Humanidades por la Carlos III de Madrid, con sobresaliente. Doctor cum laude en Políticas con una tesis sobre desobediencia civil. Becado en Cambridge, Bolonia, México... El líder de Podemos, Pablo Iglesias, despliega en 23 páginas un curriculum aún más meritorio si tenemos en cuenta su edad, apenas 35 años. Su expediente saca los colores a más de uno de sus adversarios, algunos aupados al poder sin apenas méritos académicos o con una cartilla de notas más que cuestionable. Pocos son los que reconocen haber sido alumnos mediocres.

jueves, 5 de junio de 2014

Lo que me encontré al despertar

Cuando esta mañana me levanté a las cinco de la madrugada me encontré un fantasma en el pasillo y lo ignoré porque tenía en mi escritorio mucho trabajo por hacer. Él debió pensar lo mismo, porque desapareció, no sé si por una puerta, porque no las requieren. Si tenía él también tareas pendientes, quién sabe; no habrá mucho en qué entretenerse en el Masallá, donde debía estar dos veces muerto, la segunda de aburrimiento. Una gente tan pálida y discontinua debe soportar mucho tedio en tal no lugar, y no debe terminar de adaptarse, de forma que les da por volverse menos ficticios asomando de vez en cuando por el Masacá. De hecho, mi abuela y yo solemos hacer lo mismo cuando las horas se hacen largas y husmeamos por el más allá con ouijas y demás sortilegios inventados por gente con dos cuernos y dos rabos. Supongo que los fantasmas deben ser gente tan aburrida que pasa de un plano de realidad a otra como un adulto hastiado salta cuánticamente de un canal a otro en el mando electrónico.

Quizá estaba un poco adormilado y lo que vi era solo mi imagen reflejada en el espejo final del pasillo. Es la infamia de la cópula y los espejos, que multiplican el número de los entes. También podría tener que ver lo que le suelen echar al jarabe de la tos que estoy tomando; sea como fuere, y tomando por hipótesis razonable que yo sepa qué soy yo, me vi doble. Aunque quizá baste creer que la muerte es también, como decía, un espejo y todos tenemos que hacer de Alicias alguna vez en la vida, no en vano existe la palabra aliciente, sobre todo en ese pozo de la muerte, para mejor pasar el rato. La lógica absurda de Alicia no importa, pues no importa nada tras ese espejo. Que solo duramos un rato, como los fantasmas.

miércoles, 4 de junio de 2014

Numerales en ibérico

Hay consenso entre los especialistas en considerar estos vocablos como numerales cardinales, según se ve a través de la constatación del valor de las monedas de cecas ibéricas y fechas de inscripciones:

ban
bi
irur
laur
bors
sei
sisbi
sorse
barr

Veinte es "orkei". También hay un numeral divisor equivalente a nuestro medio o mitad, "erder". Algunos de estos numerales parecen extranjerismos indoeuropeos, seguramente introducidos a través del comercio, como los números correspondientes a uno, dos, tres, cuatro, seis y siete; no así los correspondientes a cinco, nueve y diez, cuyo origen indoeuropeo sería muy difícil de probar.

lunes, 2 de junio de 2014

Los reyes de la baraja y los de "este país"

Para una gran parte de una ciudad tan real como la nuestra, antes villa pero semejante a una aldea, quizá del Rey, los reyes de la baraja poseen mucho oro, tienen copas de más, mueven demasiado ruido de sables y abusan del basto tentetieso; cuentan con más bastardos y sotas que sobrinos los curas, su lugar es el de los cuentos para niños y su tiempo el de la Edad Media.

Pero yo quiero que se distribuya mejor la pobreza, especialmente entre quienes la generan, suministran y reparten chupando del bote; que no me juzguen o representen caudillos o magistrados borrachuzos o aficionados a las armas; que no me cuelguen la espada de Damocles sobre el cuello y que se dé ejemplo no solo en asuntos fiscales, sino de bragueta. Es más, quiero ser mayor -creo merecerlo, ya tengo cincuenta y dos añitos como para creer en reyes magos o mangantes o en caperucitas rojas como la Pasionaria- y vivir en mi época, mala o buena.

Hablar de monarquías modernas debería ser hacerlo de una curiosidad arqueológica y barata que promocionase el turismo impresionando a caciques indios, africanos o islámicos de regiones donde todavía no ha terminado el medioevo. Porque en todo medioevo hay chamanes para los ritos, nobles para las armas de caza y guerra y mujeres y esclavos para el servicio y el trabajo; castas, diría Pablito. Chamanes hay demasiados, nobles, uno, pero muy gordo, de cuya opacidad fiscal estamos hasta la coronilla; mujeres, maltratadas o en paro; esclavos, muchos de África, Hispanoamérica y Rumanía, harto explotados, pero que prefieren nuestro rey a sus caciques todavía más corruptos y explotadores.  

Se sospechaba algo y yo mismo lo expuse en otros artículos; y rondaba cuando vimos al rey con sus colegas árabes, quizá comunicándoles la nueva antes que a los propios españoles. Yo prefiero una barata república al modelo escandinavo (con rey o sin él) o una constitución cantonal a la suiza, aunque eso tal vez no sea posible habida cuenta de la mediocridad, más mediana todavía cuando hablamos de españoles, de los políticos; podría concluirse verdaderamente ya la transición y el cuello de botella ademocrático formado por los resabios franquistas de la Constitución promulgando una nueva, moderna, plenamente democrática y sin la casta de gilipollas, medrantes y ladrones que promueve la antigua. La harían nuevos ciudadanos para nuevos ciudadanos y nuevos tiempos. La que se va a armar y  la que se podría armar. Todo dependerá de si Felipito el Sexto no se duerme en los laureles -sus intenciones ahora se esconden más que una lagartija-, que lo hará si sigue con la inercia de la Constitución que nos dieron para acatar o nada, o bien dirige sin entrometerse un nuevo proceso constitucional que, previo desarme de la nomenclatura pseudodemocrática "de la Transición" (algo más difícil de hacer que el de las cortes franquistas) conduzca a un estado más representativo y rebelde a la corrupción, incluso sin rey por medio; podría salvarse la monarquía reducida a una justa proporción si lo hace bien; si no hace nada, o lo hace mal, podría convertir esto en un curso acelerado de balcanismo o algo peor. Tendría que asumir unos grandes recortes de prebendas y un nivel de democratización superior y demostrar que puede ser un primer ciudadano o primus inter pares y reducir las espectativas de república a una tormenta pasajera; su situación es semejante a la de Alfonso XIII durante la descomposición del sistema canovista de alternancia de partidos corruptos y posee los mismos riesgos. Hacerlo en esta situación, cuando no se vislumbran políticos ni partidos fuertes en el panorama futuro, ha sido inteligente... Precisamente antes de que se conozca de dónde le viene el dinero que gasta. Lo malo es que se le ve el plumero a él y al resto de la familia de reales pavos y tal vez sea demasiado tarde... o no. Lo que sí es evidente es que se acercan tiempos interesantes y moviditos.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Breaking bad, una serie mortal y paramoral

"Volverse malo" es lo mismo que empezar mal, porque se acaba peor. Y ha sido una de las series que mejor han acabado: consiguió no defraudar al cerrar el telón. La serie me encanta, está entre las mejores que ha habido junto a britanadas como Yo, Claudio o Retorno a Brideshead, por el equilibrio sobresaliente que sostiene entre todos sus aspectos y por sus grandes, aunque cuidadosamente ocultas, simetrías estructurales...  Lo bien que han sabido esconder las trampas del oficio estos guionistas... Hasta el punto de que nadie ha mencionado siquiera las palabras "fórmulas" o "esquematismos". Pero los tiene. Os revelaré algunos.

En primer lugar, los ejes de coordenadas temáticas que sostienen el tinglado argumental:

1. La transformación maligna de las células normales del cuerpo en células cancerígenas.
2. La síntesis, también a nivel simbólico, casi de piedra filosofal, de la ponzoñosa metanfetamina-sueño artificial desde los inocentes y reales átomos naturales de elementos simples que la componen. La riqueza o estúpido sueño americano (ser millonario) frente a la pobreza (ser un ganapán profesor de química).
3. El tira y afloja entre la conservación y la destrucción de las relaciones no solo familiares, sino también laborales de los protagonistas.
4. La metamorfosis mitológica de Walter White en Heisenberg y la opuesta pero asimismo implacable deconstrucción del maligno pero impostado Jesse Pinkman en una pobre, imbécil y simple buena persona. Del Ying al Yang y del Yang al Ying: en la raíz del uno está la esencia del otro.

Esas simpatías y simetrías, con reflejos y paralelismos de refuerzo en las historias secundarias, esa diferencia de potencial en estos cuatro ejes complementarios tira del desarrollo argumental de la serie hasta el final en medio de unos majestuosos y siempre crepusculares paisajes de Nuevo Méjico, junto a la simétrica oposición entre la superfluidad y estupidez de las mujeres-espejo de sus maridos frente al peso pesado de los protagonistas masculinos y la figura de secundarios de lujo paramorales como Mike o Saúl que no en vano van a pasar a un merecido spin-off: "Mejor llama a Saúl".

El filósofo Don Draper y compañeros mártires

De Mad men:

"He aprendido con el tiempo y por las malas a no dar consejos"

“Nuestra alma y nuestros sueños, para no morirse, deben renovarse”.

"Nacemos solos y morimos solos por más que la sociedad invente reglas para olvidarlo"

“Las personas nos dicen quiénes son, pero lo ignoramos: porque queremos que sean lo que nosotros queremos que sean”.

“Voy a un montón de sitios y termino siempre en algún lugar en el que ya he estado”.

“No hay ninguna gran mentira, no hay ningún sistema, el universo es indiferente”.

“El motivo por el que no lo has sentido es porque no existe. Lo que llamas amor fue inventado por tipos como yo para vender medias”.

“¿Qué quiere una mujer? La mayoría, pelea. Un motivo para descargar las hormonas y huir del sexo.”

“Si no te gusta lo que se dice, cambia de conversación”.

“¿Por qué está la botella vacía?”.

“Vivo como si no hubiera mañana, porque no lo hay”.

“No era una mentira, era ineptitud poco tapada”.

"Si la ayuda sirve de algo eres un héroe y, si no, un entrometido".

“Una nueva idea es algo que no se sabe aún, así que, por supuesto, no va a aparecer como opción”

"¿Qué es la felicidad? El momento antes de necesitar más felicidad. Y no me conformaré con el cincuenta por ciento de nada: quiero el cien por cien".

“Sterling & Cooper tiene más artistas e intelectuales fracasados que el Tercer Reich”.

“¿Esto es lo que quieres o lo que la gente espera de ti?”.

“¿Por qué todos necesitan hablar de todo?”.

“Es tu vida: nadie sabe cuánto durará; tú sí que no acabará bien. Debes moverte hacia adelante… tan pronto como descubras qué significa eso”.

“Somos defectuosos porque queremos demasiado”.

“Estoy contento de que éste sea el ambiente en que te sientas libre para fracasar”.

“Esto nunca pasó, te sorprenderá que nunca pasase”.

“Cuando un hombre entra en una habitación trae con él su vida entera. Tiene millones de razones para estar en otro lugar: pregúntale y verás”.

“Las personas desean que les digan qué deben hacer: por eso escucharán a cualquiera”.

“¿Quieres respeto? Ve fuera y consíguelo por ti mismo”.

“Eso es una cucaracha; vámonos a otro sitio más oscuro”.

“Nostalgia es palabra delicada, pero potente. En griego ‘nostalgia’ significa literalmente ‘dolor de herida vieja’. Es una agujeta en el corazón más poderosa que la memoria”.

“Llego tarde y tú no. Buen trabajo”.

"La única manera de no ser rechazado es rechazar antes".

"Lo único que te aleja de ser feliz es creer que estás solo".

"Un caballero no hace ni lo que quiere ni lo que siente, solo lo que debe"

"No he hecho nada; ahora no tengo a nadie". Y empieza a sonar My way por Frank Sinatra.

miércoles, 21 de mayo de 2014

El ayuno de los perros

Me resisto. Me resisto a escribir. Una parte de mí quiere y otra no y así ha sido siempre sin que una venza a la otra, porque el resultado es un equilibrio de pulso: por cada renglón hay un espacio en blanco y, tras cada palabra, otro.

Por supuesto, hace falta una diferencia de potencial para que cruce la energía hasta el punto final, pero la palabra que más resuena en mi conciencia es "no", el polo negativo. No creo nada, ni siquiera de mí mismo, y eso es muy molesto, incluso para levantarse por las mañanas: exige una reconstrucción perpetua, sin planos y sin manos. Cuando uno se ha vuelto líquido y correoso no puede levantar ninguna ridícula pirámide truncada masónica con sillares o sílabas de agua. Los masones siempre me han parecido ridículos individualmente, no en conjunto, con su mandilito y su mallete y su compás de niño de primaria. Por lo menos hacen obra benéfica, es lo único para lo que valen.

Porque en esto de escribir lo que importa es lo que uno echa fuera, la higiene que hace ver lo hermoso y limpio de la casa. No es raro ver a bellísimas personas que andan taradas y mal envueltas porque han vomitado su diablo a tiempo, antes de dejarlo cuidadosamente empaquetado para regalar a traición. Así es mucha gente: te pueden estrangular con un lacito; el perfecto vecino criminal.

Eso de que cuanto más se conoce a los hombres más se quiere al perro no es misantropía, es bestialismo. Es injusto con los perros, quienes, si se vieran en el caso, te consumirían como alimento espiritual al cabo de una larga ascética de ayuno.

lunes, 19 de mayo de 2014

Solo una cosa no hay. Es el olvido

"Solo una  cosa no hay. Es el olvido", dice Borges, un leído escritor que además es leído. O sea, dos veces leído. Muy releído, también, por lo cual nunca será desleído: es indele(gi)ble. Con lo cual quiero decir solamente lo que he dicho: que no se puede uno borrar así como así de la Entretela, de la Internet o Entrerred o como quieran ustedes llamar a la cosa esa en que están prendidas estas letras no letales, porque no pueden morir; siempre habrá alguna copia por ahí más o menos pirata, en alguna memoria o universo intermedio, ya que no paralelo. En Internet las estelas no se disuelven, no se hace camino al andar. Llegará un momento en que la Internet tenga tanta memoria, datos y consistencia que podrá compararse con  una realidad, aunque rudimentaria, pasada y de ámbito local, y cuando eso llegue, que llegará, podremos llamarnos hijos de Dios y se habrá cumplido la profecía de la serpiente: "Y seréis como dioses". No dioses, pero sí muy parecidos. 

Palabras moribundas

De ABC hoy:

El idioma es un organismo vivo que se encuentra en una situación constante de cambio y movimiento. Gracias a esa enorme flexibilidad, el español es capaz de adaptarse rápidamente a los cambios que la sociedad impone en su uso. Esta característica, por desgracia, posee también una parte negativa. Las palabras que caen en el desuso corren el riesgo de desaparecer con una rapidez cada vez mayor.

Por eso, cientos de sustantivos que eran de uso común hace apenas medio siglo hoy se encuentran al borde de la desaparición. Quizás con la intención de evitar que corran esa suerte, en «Yorokobu», web ganadora del Premio Especial del Jurado en los Bitácoras 2011, han elaborado una lista con 16 vocablos extraídos del libro “Palabras moribundas”, escrito por Pilar G. Mouton y Álex Grijelmo, que corren serio riesgo de extinción:

1.-Archiperres
Esta definición de trasto, cosa inútil se emplea en la zona de Burgos y es frecuente en la zona de la Rioja Alavesa, mientras que la variante “achiperris” es más bien madrileña. En Navalcán (Toledo), en cambio, se usa para para referirse a los collares, pulseras y demás abalorios de alguien que va muy sobrecargado.

2.-Aviador
La definición de esta palabra —«Dícese de la persona que gobierna un aparato de aviación o que va en él»— ha cambiado muy poco desde su inclusión en el diccionario en 1914. Posiblemente por ello al escucharla prácticamente todo el mundo piensa en un pionero con gafas de mosca, gorro y sus orejeras. Nada que ver con el mundo de la aviación en la actualidad.

3.-Cuchipanda
La RAE describe esta palabra como “comida que toman juntas y regocijadamente varias personas”. El tono arcaico de esta definición deriva del hecho de que no ha cambiado desde que se introdujo en el diccionario, en 1884.

4.-Dandi
Aunque esta designa a un «hombre que se distingue por su extremada elegancia y buen tono», a diferencia de lo que ocurría a mitad del siglo XX, prácticamente nadie la emplea ya en la vida diaria. Quizá el hecho de que su definición haya cambiado varias veces desde su inclusión en el Diccionario en 1950, tenga algo que ver con ello.

5.-Dulcería
Esta palabra que designa al “establecimiento donde los confiteros hacen y venden los dulces, y que a veces es también salón de té” es aún muy usada en Canarias y América. En la península, en cambio, se ha sustituido por pastelería o confitería.

6.-Ganapán
Este término, de etimología transparente, significa “Hombre que se gana la vida llevando recados o transportando bultos de un punto a otro”.

7.-Lechería
Esta palabra se utilizaba cuando aún se compraba leche del día, en botella de cristal y se devolvía el casco. El término se fue borrando a la vez que desaparecían los establecimientos a los que daba nombre.

8.-Niqui
El origen de este vocablo que da nombre a una prenda de punto se encuentra en el alemán. En España entró con una película de Nicholas Ray “Llamar a cualquier puerta”. En ella aparecía un niño llamado Nicky que vestía siempre una camiseta. A diferencia de lo que ocurrió con Alfred Hitchcock y su “Rebeca”, la moda no cuajó y la palabra ha tenido una vida muy corta en los diccionarios de español.

9.-Pardiez
De amplio uso entre el Siglo de Oro, este término hunde sus raíces en la expresión “Par Dios” y la fórmula de juramento “lo juro por Dios”, a las que se cambiaron la “s” por una “z” para evitar decir el nombre de Dios en vano. En la actualidad su uso es prácticamente nulo.

10.-Parvulito
A pesar de que el DRAE da varios sentidos a esta palabra —”Dicho de un niño: De muy corta edad”, “Inocente, que sabe poco o es fácil de engañar”—, tal vez los que comenzaron sus estudios preescolares a finales de los años 70 o comienzos de los 80 hayan sido los últimos en utilizarla de forma habitual.

“Descocado”, “enagua”, “fetén”, “gallofero”, “pololos” o”zorrocloco” son las otras palabras condenadas a desaparecer de los diccionarios que completan la curiosa lista elaborada por “Yorokobu”.

sábado, 17 de mayo de 2014

Una moral muy mona

Anna Cabeza, "La moral de los bonobos", en Abc 17/05/2014:

Mientras de Waal era fotografiado, los chimpancés del Zoo estaban muy pendientes de él
Tan apenados como nosotros por la pérdida de un ser querido o cariñosos con la familia. El primatólogo Frans de Waal, que lleva décadas investigando el comportamiento de los primates, argumenta en su último libro, “El bonobo y los diez mandamientos”, que los simios y muchos animales se rigen por una moralidad similar a la de los seres humanos, lo que le lleva a defender que la ética es previa a la religión y que surge en los comportamientos de todo ser que vive en sociedad.

El experto en bonobos —los primates más parecidos al hombre— presentó esta semana su obra en Barcelona. En una visita en el Zoo de Barcelona y frente a los chimpancés del centro, que se mostraron muy empáticos con él, argumentó los sentimientos de empatía, compasión, justicia y equidad que muestran los simios y que tanto recuerdan a los humanos.

La clave del comportamiento humanizado de estos animales es, según De Waal, que «viven en un sistema social que se basa en la ayuda mutua y la supervivencia en grupo» por lo que «les preocupa el bienestar del otro». Así, los bonobos se ofrecen ayuda mutua y de manera altruista: «un chimpancé ayuda a su compañero, se implica y lo hace sin esperar beneficio a cambio», exclama.

El mejor de ejemplo de ello es el cuidado parental entre descendientes o el que ejercen monos con crías que quedan huérfanas, que adoptan y tratan como si fueran sus propios hijos o cómo los más jóvenes ayudan a los mayores a comer sin dificultades.

Reconciliaciones y duelo.

De Waal destaca también cómo los bonobos —especie que lleva más de 40 años estudiando por su gran parecido con los humanos— saben distinguir, como los humanos, entre lo correcto y lo incorrecto, lo aceptable y lo inaceptable, como mordisquearse entre ellos o como saben reconciliarse tras una pelea . Los bonobos se implican en la comunidad e «intentan restaurar la armonía si hay conflictos en el grupo colocándose entre las partes afectadas».

En este sentido, De Waal explica que, en uno de los experimentos que ha probado, dejaba a un bonobo con un saco de fruta y le daba la posibilidad de compartirla con un compañero y «siempre prefieren que haya dos beneficiados a uno».

Más rasgos que compartimos. Los bonobos presentan empatía y son muy afectuosos, y no hay mejor prueba que vivir cómo los ochos chimpancés del Zoo de Barcelona estuvieron atentos y graciosos con su cuidadora mientras De Waal estaba con ellos. También se nota en los juegos que improvisan con ramas o piedras. Y, destaca el primatólogo, «tienen cosquillas y sonríen, con sonidos guturales roncos pero con el mismo ritmo que la risa humana».

No todo son sentimientos positivos. Los bonobos y chimpancés sienten angustia tras la muerte de un ser próximo de manera parecida a los humanos. «De tan afectados que están, se quedan en silencio y algunos están días sin comer», destaca el primatólogo, que señala que los animales «son conscientes de que la muerte es irreversible y permanente». Y ejemplo de ello es que temen a las serpientes pero cuando las ven muertas se las puedan colgar por el cuello, ejemplifica.

Por otro lado, De Waal incide en que los bonobos pueden tener superstición y creer en unos ritos, unas premisas que extrae de ver las reacciones que tienen ante sonidos fuertes, como los de una tormenta eléctrica o un aguacero. «Hacen una especie de danza bipedal, como un ritual», detalla el etólogo y «aunque no podemos decir que los animales tengan una religión sí que parece obvio que algún sentimiento les mueve así».

Preservar sus casas

Otra eminencia sobre el comportamiento de los chimpancés del Congo, Jane Goodall, estuvo también esta semana en Barcelona, con motivo de su 80 aniversario, y aprovechó la ocasión para pedir en una conferencia más protección para los simios y para avisar de que sigue con mucha energía para trabajar para su bien. «Estamos destruyendo el hogar de muchos animales, como el de los chimpancés de África», denunció, al tiempo que aconsejó «cuestionarnos el origen de todo lo que consumimos», un acto en favor de una vida más sostenible y para garantizar la preservación de la naturaleza y de las especies en peligro.

Goodall incide en las semejanzas entre monos y humanos y reiteró que los primates «tienen comportamientos muy similares a los nuestros: se besan, se dan las manos y se abrazan», por lo que debemos tener más cuidado de ellos. Goodall creó en 1977 un prestigioso Instituto que tiene oficinas en 28 países del mundo.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Inventado un genoma más complejo insertado con éxito en un ser vivo.

Javier Sampedro, "Ampliando el lenguaje de Dios. Científicos de California crean una bacteria con tres pares de bases de ADN en lugar de los dos naturales. El avance multiplica las aplicaciones de la biología sintética y plantea el debate de las patentes de seres vivos", El País, 7 de mayo de 2014 

“Estamos aprendiendo el lenguaje con el que Dios creó la vida”, dijo Bill Clinton al presentar el primer borrador del genoma humano en el año 2000. De ser así, los científicos acaban de ampliar el lenguaje de Dios. El código genético natural está compuesto de solo dos pares de bases (el par A-T y el par G-C). Floyd Romesberg y sus colegas del Instituto Scripps en La Jolla, en California, han añadido ahora el par artificial d5SICSTP-dNaMPT. Ese tercer par de bases (o de letras) puede replicarse e incorporarse en el ADN de una bacteria sin ser reconocido como una anomalía, lo que demuestra que un organismo puede propagar establemente un alfabeto genético expandido, con tres pares de bases en lugar de los dos naturales.

La creación de vida artificial se acerca así un paso más, después de la creación de los genomas completos de una bacteria y de un cromosoma de la levadura, en ambos casos a partir de productos químicos de bote. Pero el nuevo avance plantea cuestiones inéditas, y no solo para los ingenieros. Por ejemplo, como el alfabeto ampliado permite construir genes y proteínas con componentes nunca vistos en la naturaleza, ¿se pueden patentar seres vivos con estas letras artificiales?

A estas alturas del siglo XXI sigue sin estar claro que haya leyes universales de la biología, pero si alguna puede aspirar a ese título es la naturaleza de la información genética. Desde la más humilde bacteria hasta el lector de este artículo, todos los seres vivos del planeta Tierra utilizan para ese propósito la doble hélice del ADN y un código genético de cuatro ‘letras’ (a, g, t, c), las cuatro bases o nucleótidos con que se escribe todo texto biológico, o “el lenguaje de Dios”, en la peculiar nomenclatura del presidente Clinton.

Ese lenguaje de cuatro letras ha resultado muy servicial a los seres vivos desde hace al menos 3.500 millones de años. Pero la razón, sabemos ahora, no es que sea el único posible, porque la bacteria creada por Romesberg y sus colegas parece funcionar igual de bien con seis letras que con las cuatro naturales. Animados por este hecho, los científicos ya están pensando en añadir aún más bases artificiales al código genético de sus criaturas. Aunque no es eso, desde luego, lo que más prisa les corre.

El trabajo de Romesberg, que se presenta en Nature, es una prueba de principio, pero tanto él como otros expertos en la emergente disciplina de la biología sintética –el diseño de organismos a partir de principios básicos— lo consideran un gran paso adelante. Creen que facilitará mucho los objetivos a corto plazo de esta tecnología, que son la síntesis de medicamentos, la producción de biocombustibles, la alimentación y la regeneración de los entornos dañados por toda clase de vertidos.

La biología sintética pretende crear desde cero sistemas biológicos –como circuitos genéticos, bacterias y células superiores— que no existen en la naturaleza, y que están diseñados para algún propósito práctico concreto. Pese a ser un campo de investigación con apenas 10 años de historia, ya se ha apuntado algunos logros: bacterias que funcionan como biosensores; otras que sintetizan artemisina (un fármaco contra la malaria), y una serie de fagos (virus bacteriófagos, o que infectan a las bacterias) diseñados para disolver los biofilms que forman los microorganismos.

Entre las perspectivas más inmediatas, los biólogos biosintéticos se plantean facilitar la producción de más fármacos –cuyas rutas sintéticas son a veces de una complejidad mareante, y de un precio disuasorio—, y también etanol y otros productos útiles como combustibles. “La capacidad de construir organismos fotosintéticos puede llegar incluso a permitirnos utilizar la luz solar como la fuente de energía última, y el dióxido de carbono (CO2) como la única fuente de carbono”, dice el bioquímico Andy Ellington, de la Universidad de Texas en Austin.

La bacteria parece funcionar igual de bien con seis letras que con las cuatro naturales. 

Entender el avance de Romesberg y su equipo de La Jolla requiere un somero repaso de los elementos de la biología molecular. La doble hélice del ADN consiste en dos muelles imbricados entre sí (‘hélice’ no es más que el nombre matemático de un muelle). A lo largo de cada muelle discurre la secuencia de bases (ctaacgttaa…), el ‘texto’ que contiene la información genética. Y lo que mantiene unidos los dos muelles es la afinidad selectiva: ‘a’ se aparea con ‘t’, ‘c’ se aparea con ‘g’. Este apareamiento específico es la clave de la replicación: al separar los dos muelles, cada uno puede reconstruir al otro.

Las nuevas bases artificiales también se aparean una con otra (d5SICSTP con dNaMPT), y gracias a ello pueden replicarse como sus colegas naturales. Un logro esencial de los biólogos de California ha sido garantizar que la bacteria pueda conseguir del entorno las nuevas bases en su forma simple, para luego incorporarlas a su ADN. Ello ha requerido situar en su membrana un transportador con las suficientes tragaderas, que han tomado de un alga.

Dentro de cada muelle, la información se organiza en grupos de tres letras (tripletes, o codones, como agt o ccc). Cada codón de un gen significa un aminoácido de una proteína (las proteínas son rosarios de 20 tipos de aminoácidos). Con las cuatro bases naturales, se pueden formar 64 (4 elevado a 3) codones distintos. Con las seis bases que resultan al añadir las dos artificiales, se pueden formar 216 (6 elevado a 3) codones distintos. El nuevo par de letras, por tanto, triplica con creces la capacidad de código del ADN.

Los expertos en biología sintética lo consideran un gran paso adelante.

“Es posible que la maquinaria biológica que han usado Romesberg y sus colegas permita a la bacteria, con el tiempo, adoptar las dos bases artificiales como parte de su propio alfabeto genético”, escriben en Nature Ross Thyer y Jared Ellefson, del Centro de Biología Sintética y de Sistemas de la Universidad de Texas en Austin. “De ser así se abriría un nuevo panorama en el que la ingeniería humana podría saltar sobre un abismo que previamente había sido insondable para la evolución”. Habría que preguntarse entonces por qué la vida se paró en cuatro letras y ha seguido así durante 3.500 millones de años.

Thyer y Ellefson tienen claro cuál será el siguiente paso. El ADN no se traduce a proteínas directamente: hay un paso intermedio, lla mado transcripción, que saca una copia de trabajo de uno de los muelles de la doble hélice y produce una molécula muy similar al ADN, pero con solo una hilera de bases: el ARN, que es quien accede a las maquinarias celulares que traducen la secuencia de bases (ggtacctt…) a la secuencia de aminoácidos que forma las proteínas. Los científicos de California no han mostrado aún que las dos nuevas bases se puedan transcribir como ARN, y eso es lo próximo que tienen que comprobar.

De hecho, el ARN no es solo un intermediario para fabricar proteínas: también es capaz de plegarse en sofisticadas estructuras tridimensionales que tienen funciones propias. Por ejemplo, pueden reconocer pequeñas moléculas del entorno celular y activar o desactivar genes en consecuencia (los llamados riboswitches). También se asocian a las proteínas formando complejos esenciales para la vida (las ribonucleoproteínas).

La incorporación de las dos bases artificiales a estas estructuras abriría un nuevo campo para los bioingenieros. Y ello mucho antes de empezar a hablar de nuevas proteínas con inéditos aminoácidos que resulten útiles, e incluso patentables. Pero a la larga habrá que considerar esa posibilidad también. “Un alfabeto genético expandido conducirá a un alfabeto de proteínas expandido”, predicen Thyer y Ellefson. Es un tiro largo, pero no muy arriesgado.

El Tribunal Supremo de EE UU sentenció en 2013 que “los productos de la naturaleza” no se pueden patentar.

En junio del año pasado, el Tribunal Supremo de Estados Unidos sentó un precedente muy importante al dictaminar, en un caso contra la comercialización de un test para el cáncer de mama por la firma Myriad Genetics, que “los productos de la naturaleza” no se pueden patentar. Los jueces se referían a la secuencia de los genes que confieren susceptibilidad al cáncer, que en efecto son productos de la naturaleza, si bien no de los más brillantes.

Pero el nuevo ADN con seis letras es cualquier cosa menos un producto de la naturaleza, y tal y como está hoy la jurisprudencia, al menos en Estados Unidos, será tan patentable como la fórmula de la viagra, aunque seguramente no tan rentable

martes, 6 de mayo de 2014

La guerra de los mundos

Qué monstruosa es China; crecía al diez por ciento y para ellos es crisis hacerlo al siete y medio, mientras nosotros, pobres europeos, nos enanizamos. Es tan grande China que no cabe en sí misma y ha invadido y colonizado todos los demás países. El peligro amarillo es en realidad un planeta con ictericia que nos ha declarado la guerra económica de los mundos (la otra es menos inteligente). Los chienanos que nos invaden son clones y clonan todos nuestros productos; nos revenden más cara la coca-cola que compran en los almacenes a las horas que ellos no abren y nos atiborran de ciclamato monosódico con apariencia de arroz, mientras ellos comen rata y perro cocido y enseñan los dientes, esto es, sonríen. Los chienanos, ahora muy crecidos, son inmortales: no mueren nunca, al contrario que los del planeta rojo: se pasan los pasaportes y pasan de todo como de patrias y cataluñas. No contentos con invadir la Tierra, incluso ahora quieren invadir la Luna, que a este paso se va a volver amarilla, como el limón y la envidia que nos provocan. Y hablan un lenguaje rarísimo de escritura indescifrable que nadie puede entender sino echándole demasías de esfuerzo e inteligencia. Y aun así no basta, porque cuesta tanto entrar en su reservado y distante intríngulis como a una empresa española quedarse en su economía: siempre habrá una gran muralla entre nosotros.

La superioridad de estos limones que ganan cualquier guerra e incluso a los Estados Unidos viene de su medieval confucianismo, no de un comunismo trasnochado e ineficaz; Confucio organizó no solo la sociedad china, sino que disciplinó sus mentes para resistirlo todo igual que podría un budista en llamas; un estoico romano abriéndose las venas parece a su lado un tipo ridículo. Ahora China ha sido declarada primera potencia de este mundo ("Príncipe de este mundo" es uno de los títulos que dan al demonio los cristianos) y engaña a los occidentales como nosotros los engañábamos a ellos cuando China era un despojo del imperio británico. Pronto se ve que estos chinos no son del Domund, aunque cuenten los céntimos con celo digno del mejor causa; nos venden, por el contrario, el opio en bazares de todoacién y nos importan sus artes marciales, que son capaces de poner a un monje shaolín al revés sobre un dedo índice. 

Y nos ponemos amarillos de envidia y nos horroriza su singular y alienada capacidad de resistencia al capitalismo no ya salvaje, sino bárbaro, mientras compramos sus malísimos productos sin garantía de calidad alguna y preferimos sus rollos de primavera a las cruces de mayo. La verdad, a mí los chinos me ponen como un flan.

viernes, 25 de abril de 2014

Siete errores comunes en español

Siete errores comunes en español, en El País, hoy:

¿Por qué la RAE acepta aberraciones como almóndiga y asín y, sin embargo, destierra negrísimo para defender nigérrimo? Esta es una de las cuestiones que se plantea la periodista María Irazusta en el libro Las 101 cagadas del español (Espasa). A lo largo de sus páginas, la madrileña repasa, a menudo con humor, asuntos de este tipo, pero sobre todo incide en los errores que conforman nuestros bestiario de desafueros lingüísticos. Le pedimos que seleccione para ICON las meteduras de pata más frecuentes en castellano, hoy que es el Día del Libro y alguno se puede ver impelido a escribir su primera obra literaria. Tomen nota.

1. La coma de nuestros saludos epistolares. "La modalidad de poner coma para terminar los encabezamientos de cartas, correos electrónicos y similares, es anglosajona (Dear Peter,). En nuestro idioma, las fórmulas de saludo van seguidas de dos puntos y no de coma, tanto si se trata de documentos formales como informales. Y si se pone un nombre al ser vocativo, debe añadirse una coma. Ejemplo: Hola, Lola:".

2. Este agua que nunca deberíamos beber. "Nunca digas De este agua no beberé, porque además de arriesgado es incorrecto. En cambio, sí puedes decir: El agua que no has de beber, déjala correr. Este extraño fenómeno de travestismo tiene una explicación: los sustantivos femeninos que van precedidos de un determinante masculino (el agua, el arma…) cumplen dos requisitos: comienzan por ‘a’ y el acento recae sobre la primera sílaba".

3. Adolece. "Su uso incorrecto como sinónimo de carecer está muy extendido. Pero su verdadera acepción es tener o padecer algún defecto o enfermedad. Si alguien asegura que la Unión Europea adolece de liderazgo o que José María adolece de simpatía, lo que en realidad está asegurando es que esta o aquel no son más que defectos o enfermedades".

4. En base a, un error sin base ni perdón. "En base a que, a pesar de figurar en los ficheros de las incorrecciones comunes más buscadas, sigue campando a lo largo y ancho de nuestras conversaciones y escritos. En español (hablamos de la lengua de 500 millones de personas, no solo del castellano de España) para expresar que aquello de lo que se habla tiene su fundamento en algo, hay muchas posibilidades: sobre la base de, en función de, basándose en, a partir de, de acuerdo con, con base en o según".

5. Preveer. "Es un verbo tan difundido como inexistente. Es un engendro producto de la mezcla de prever y proveer".

6. Esas redundancias. "Al escribir o hablar, sobre todo en los medios de comunicación, caemos en el empleo enfático de términos similares: nexo de unión, aterido de frío, accidente fortuito, ambos dos, deambular sin rumbo, puños cerrados… Cuidado".

7. Manda uebos. "Contra lo que pudiera parecer, los huevos no tienen nada que ver con el origen de esta expresión tan mal utilizada. Proviene del latín, mandat opus, y significa la necesidad obliga. Opus derivó en uebos".

jueves, 24 de abril de 2014

Soneto al guasap

(Un soneto hecho a medias en dos horas entre Jerónimo Anaya y yo, luditas confesos):

Darle a la tecla para hablar a locas
y a tontas sin ninguna compañía,
es monótona y pura tontería,
pues ¿para qué nos sirven ya las bocas

si en ellas las palabras son bicocas
que se lleva el guasap con felonía?
Con mi mujer no me hablo en todo el día
que se plancha la oreja como pocas.

Cuando quiero pedirle que me bese,
tengo que teclearle la demanda
y ponerme a la cola aunque me pese. 

Y, la muy tecnológica y nefanda,
como si consolarme eso pudiese,
emoticono de ósculo :-* me manda.

Todo en el guasap anda;
mas este que aquí ves yo considero
que es el primer soneto guasapero.