martes, 19 de enero de 2016

Silvia Plath


 Jenn Díaz, "El club de los poetas suicidas: Sylvia Plath", en Jot Down

Nunca volveré a hablar con Dios. Esa es la respuesta que Sylvia Plath le da a su madre cuando esta le comunica que su padre ha muerto. La infancia de la poeta, hasta que su padre muere, es bastante común en la medida que las familias felices son comunes. Los padres eran personas inteligentes: Otto, un erudito bastante más preocupado por su carrera y sus publicaciones que de su familia; Aurelia, capaz de renunciar a su carrera y su intelecto, quedar en un segundo plano para tener lo que ella entiende por hogar feliz. La madre, que ayudaba en las divulgaciones científicas a su marido y se hacía cargo de la pequeña Plath, hablaba así de su primer año de matrimonio, muy diferente de lo que fue el primer año del matrimonio Hughes-Plath: Comprendí que si quería un hogar tranquilo (y así era) tendría que hacerme a la idea de ser más sumisa, aunque no iba con mi carácter. Así, el hogar Plath era tranquilo gracias a la renuncia de la madre. Otto, en cambio, se encerraba en su estudio a trabajar, con un rol mucho más autoritario y respetuoso, pero también distante: él era el centro de la familia y los miembros de esta debían adaptarse a su condición de hombre culto y académico. El primer problema con el que se enfrenta Sylvia Plath, con dos años, es que ha nacido su hermano Warren. Un bebé. Odio a los bebés. Yo, que durante dos años y medio había sido el centro de un tierno universo, sentí que el eje se torcía y que un frío polar me paralizaba los huesos. Ese tierno universo se lo debía, en parte, a sus abuelos maternos, a los que convirtió en refugio y en recuerdo perfecto a lo largo de los años. Además de que el abuelo la tenía endiosada —una diosa y una mujer en miniatura—, con las recurrentes enfermedades del hermano y, más tarde, del padre, Sylvia Plath se vio agradablemente obligada a pasar más tiempo con ellos. Entonces, Aurelia le mandaba cartas a su hija, a la casa junto al mar en la que se había instalado: Estoy muy orgullosa de lo bien que coloreas los dibujos. Procura escribir tan bien como coloreas. Procura escribir las palabras en vez de imprimirlas.

De aquellas cartas y de la importancia que le daba su madre a la perfección, Sylvia Plath dedujo que la exigencia con la que creció era materna, sobre todo porque la muerte del padre borró aquellas escenas en las que, ya muy enfermo, su hermano Warren y ella acudían una vez al día al estudio de Otto, en el que se exhibían porque el resto del día el padre no podía atenderlos. Aquellas visitas poco comunes en un ambiente familiar como el que vivía con sus abuelos, hizo que la figura del padre se convirtiera, de algún modo, en la medida de las cosas, como un juez: los hermanos mostraban sus habilidades, recitaban poemas, daban cuenta de lo que sabían. Sin embargo, la muerte de Otto a los 55 años (tras una diabetes que no quiso tratarse, la convalecencia, la amputación de la pierna y una fulminante embolia pulmonar) hizo que en su frágil memoria la perfeccionista fuera la madre, que mandaba aquellas cartas con dibujos para colorear, pidiéndole que no se saliera del contorno. La muerte del padre no solo alteró los roles, sino que produjo una inestabilidad económica y emocional. Aurelia, que quedó conmocionada cuando era pequeña al ver llorar a su madre, evitó hundirse en el duelo ante sus hijos, para ahorrarles lo que ella vivió, de modo que los niños no pudieron vivir de forma natural la desgracia y la tristeza de una pérdida tan importante, cosa que Sylvia Plath después le recriminaría a su madre. Además, tuvo que ponerse a trabajar dando clases y renunciar, en una nota que Sylvia le hizo firmar, a volverse a casar. La muerte del padre irrumpió en la vida de dos niños que, de pronto, se sintieron profundamente dependientes de Aurelia; ya habían perdido a uno. Warren, al recibir la noticia, se alegró de que su madre fuera veinte años más joven que el padre y todavía estuviera sana, pero Sylvia lo único que quería era: que su madre llorara, que no se volviera a casar, que Dios no la volviera a decepcionar de aquel modo. Ese hueco que dejó Otto fue el mismo que usó Plath para escribirle un poema a su hijo hablando de su marido, que ya no viviría con ellos: Serás consciente de una ausencia, ahora. Aun así, la paz volvió al hogar Plath: los abuelos se mudaron a su casa y, poco después, por un curso que impartiría Aurelia en la universidad, se marcharon los cinco al interior (con mejor clima para las enfermedades de todos), en el que Sylvia volvió a reconducir su pequeño mundo hacia una estabilidad. Escribía, pintaba, sacaba matrículas de honor, tocaba el piano. La mayor diferencia con respecto a la vida que habían llevado con su padre era que, de pronto, el poder estaba repartido en tres personas distintas y, sobre todo, que se estableció una especie de matriarcado al que ni Sylvia ni Warren estaban acostumbrados cuando su padre vivía. Aurelia, en unas memorias inéditas, habla del poco dinero que tenían, pero de todos modos tenía un fondo destinado a libros y teatro, a los que les daba carácter de imprescindible. En ese ambiente renovado y sano, creció una Sylvia Plath aplicada, inteligente y sensible.

La chica que quería ser Dios

En cuanto ingresa en el colegio de bachillerato superior, Sylvia Plath se divide en dos: la que escribe compulsivamente en su diario, anotándolo todo, y la que se preocupa de salir con el mayor número de chicos posible (hasta el punto de apuntar cuántas veces le habían pedido cita, cuántas veces la había pedido ella, sus correspondientes rechazos y citas en total). Se propone cambiar de actitud, no ser tan restrictiva consigo misma, y se busca un diminutivo para esa nueva Sylvia: Sherry. Aun así, la señorita Plath se abre paso entre las murallas de la enfermedad llamada adolescencia y empieza a formar parte de un grupo selecto de estudiantes del profesor Crockett. En el programa especial, estudian y leen a Hemingway, Eliot, Frost, Dickinson, Faulkner, Lawrence, Yeats, Joyce, Woolf, Dylan Thomas, Shakespeare, Platón, Dostoievski… La Sylvia Plath, bajo el estímulo del profesor y el grupo, vuelve a mostrar su lado más vital y entusiasta, y aunque en ningún momento el objetivo del profesor Crockett era volverlos competitivos, Sylvia no se relaja y acaba siendo la mejor en todo; Crockett, que la recordó años más tarde diciendo que le debía mucho, se preguntaba si se relajaría alguna vez. La respuesta era no. En aquel curso, Sylvia anotó en su diario: Nunca jamás conseguiré la perfección que anhelo con toda mi alma… mis pinturas, mis poemas, mis cuentos.

Entre artículos, diarios, cuentos y poemas, Sylvia empieza a coquetear con la literatura, que ya iba un poco más allá de la propia escritura, y se da cuenta de que todo lo que vive lo justifica, de algún modo, convirtiéndolo en ficción, reciclando todo cuanto le pasa. En casa, sobre mi escritorio, está el mejor relato que he escrito. ¿Cómo puedo decirle a Bob [Riedeman, su novio] que mi dicha se debe a haber arrancado un trozo de mi vida, un trozo de dolor y belleza, y haberlo transformado en palabras mecanografiadas sobre un papel? ¿Cómo puede saber él que justifico mi vida, mi emoción intensa, mi sentimiento, convirtiéndolos en letra impresa? Sylvia, que ha dejado atrás a Sherry y la ligereza, ingresa en la Universidad, en Smith, y eso la hace profundamente feliz. Va a convivir en una residencia femenina de estudiantes con otras (casi 50) chicas, y no hay nada que le agrade tanto como ser la protagonista del momento dulce que está viviendo. Además, procura desvincularse de la mujer común y se niega a cocinar tres veces al día, a la jaula, a la rutina, a la costumbre; La chica que quería ser Dios es lo que desearía, escribe en su diario, y olvidarse de las restricciones y las limitaciones, ya como Sylvia Plath, sin necesidad de dualizar su personalidad (Sherry no tenía apenas fuerza). Pero la felicidad de la futura poeta es siempre efímera, porque su autoexigencia la mantiene constantemente alerta y sin relajarse, como decía el profesor Crockett: Me aterra pensar que la vida se me escapa como agua entre los dedos… tan deprisa que tengo poco tiempo para parar de correr. No quiere descansar y detenerse un momento a pensar, porque le angustia no poder estar en todos los sitios que desea; sitios, por supuesto, de reino intelectual. Lo único que la calma es sacar las notas brillantes que saca y que la inviten al baile los chicos, pero no es suficiente.

La vida es soledad, pese a todos los opiáceos, pese a las máscaras risueñas que todos nos ponemos. Y cuando al fin encuentras a alguien a quien crees que podrás mostrar tu alma, te detienes asustado por tus propias palabras… palabras tan apagadas, tan feas, tan vacías y débiles… por haber permanecido tanto tiempo en tu angosto y oscuro interior. Sí, existe la alegría, la satisfacción y el compañerismo… pero la soledad del alma en su pasmosa timidez es abrumadora y espantosa.

Sylvia Plath vivía atemorizada por sus propias preguntas: ¿Para qué es mi vida? ¿Qué voy a hacer con ella? En sus diarios, que escribía metódicamente, vemos cómo se va abocando a un dramatismo poco característico para una joven de su edad, con las oportunidades y la mente brillante que poseía; todas las cualidades que tenía se volvían en su contra, hasta el mundo de angustiarse por no tener pareja, una pareja real, y creía que se volvía loca, que el sueño era negro, y el desvanecimiento, y la muerte. Igual que Alfonsina Storni vivía como un hombre (que quería decir, para la época, libremente), Sylvia Plath siente que la mujer tiene a su alrededor unos barrotes, como de cárcel, que el hombre ni siquiera ve. Y escribe:

Estoy de malas. Me disgusta ser chica porque como tal he de comprender que no puedo ser hombre. En otras palabras, tengo que canalizar mis energías en la dirección y la fuerza de mi compañero. Mi único acto libre es elegir o rechazar a ese compañero.

Mi gran tragedia es haber nacido mujer

Dick Norton y Sylvia Plath eran novios en su primer año de Smith. En las vacaciones de primavera, Sylvia aceptó un trabajo para poder estar más cerca del que creía que sería su marido. Aunque discutían y vivían momentos que a Sylvia le parecían desagradables, estaba tan angustiada por ser todavía virgen y no encontrar al hombre perfecto, que se negaba a romper con su compromiso. En aquellas vacaciones, Sylvia, resentida, se negó a visitar a Norton cuando este se lo pidió, de modo que acabó intimando con una camarera a la que había conocido en aquellos días. La traición de Norton hizo que Sylvia sintiera todavía con más pesar aquel disgusto por ser una chica, aquella importancia que se le daba a ciertas cosas porque así estaba determinado socialmente. Estaba absolutamente decepcionada e indignada: Mi gran tragedia es haber nacido mujer. La poeta se estaba reservando la virginidad para su marido, posiblemente Dick Norton, mientras él había hecho el amor con una mujer que no le importaba en absoluto. La sexualidad era un tema recurrente en los cuentos y en sus meditaciones, sobre todo por lo que leía y por lo que debía ser en aquella época una mujer ideal; además, no dejaba de tener en cuenta todo lo que se decía, como que la mujer no se siente satisfecha con el acto sexual o que se necesita tiempo y seguridad para alcanzar el placer completo. El sexo era el enemigo; el hombre, por tanto, también.

En aquel curso Sylvia leía a Ortega y Gasset o Thomas Man, pero uno de los libros más importantes fue Male and Female, de Margaret Mead, precisamente porque encontraba en él la provocación para sus propios pensamientos y vivencias. Plath subrayaba: ¿Hemos hecho algo igualmente desastroso para todos educando a las mujeres igual que a los hombres? Las mujeres verán el mundo de forma distinta que los hombres. Ed Cohen, un amigo con el que se escribía filosófica, literaria e íntimamente, un gran apoyo que Plath necesitaba, le mandó estas líneas:

Tienes que afrontarlo… nosotros los “radicales” creemos que la mujer debe compartir la vida y las experiencias de su marido, pero para la mayoría de la gente la mujer tiene un papel social definido en el matrimonio que no permitirá la existencia (sic) que me siento inclinado a creer que tú deseas antes de dedicarte al hogar y a los niños y todo lo demás. Si me permites ser mordaz por una vez, los buenos chicos pulidos que conoces (ya sabes, los que quieren que la madre de sus hijos sea virgen, etc.) se morirían ante la sola idea de que su esposa viviera en la selva mexicana o en la orilla izquierda de París. Lo cual significa simplemente que el tipo de individuo que cree en lo que yo llamo un tanto despectivamente moralidad convencional, llevará también un tipo de vida un tanto convencional. Y es probable que tal situación sea literariamente bastante estéril… Puedes dedicarte a tu carrera, o puedes criar una familia. Pero me extrañaría mucho que pudieras hacer ambas cosas dentro del marco social en que vives.

La elección de Sylvia la dejaba profundamente deprimida, porque no quería renunciar a nada (la imagen de la higuera en La campana de cristal). No sabía quién era, adónde quería ir, qué sentido podía encontrarle a su existencia. Tenía grandes esperanzas en convertirse en escritora y, a un tiempo, no creía poder hacerlo aunque confiaba en su trabajo y lo defendía. Por otra parte, no había otra cosa que deseara más que encontrar un buen hombre con el que casarse y tener una familia (esa sumisión que Aurelia aceptaba para tener un hogar tranquilo). Pero algo la iba a hacer desplomarse y dejar el matrimonio y todas las cosas que le preocupaban a un lado, porque estaba a punto de sucumbir a su propia oscuridad. Fue invitada cuatro semanas a Nueva York como redactora de Mademoiselle, una revista femenina de moda de la que era becaria, y allí le prepararon una cita con un rico peruano sin escrúpulos, que intentó violarla, insultándola con violencia. Después de aquello, y de la relación con Dick cada vez más insignificante, arrojó toda la ropa que se había comprado para aquellas cuatro semanas, renunciando a la moda femenina, a ese lado de la mujer; sería una persona distinta a partir de entonces. Pero después de aquel forcejeo consigo misma, cayó, como tantas otras veces pero con un motivo mayor, en su propia enfermedad. Estaba tan deprimida, con (sus primeras) ganas de acabar con su vida, que su madre, al encontrarle cortes en las piernas, acabó por convencerla para que hiciera terapia de shock. Algún dios me agarraba por las raíces del pelo. Y aquel dios que le agarraba por las raíces del pelo con sus voltios azules, con aquella terapia de shock, no fue suficiente para aplacar el mal de Sylvia Plath, que acabó tomando somníferos hasta perder el conocimiento. Estuvo inconsciente dos días en el sótano de su casa, donde se escondió. Salgo a dar un paseo largo. Volveré mañana.

La bella joven de Smith

Sylvia Plath estuvo desaparecida esos dos días porque se había metido en un lugar poco accesible debajo de la casa y no daban con ella. Aurelia, su madre, denunció la desaparición: investigaciones, policías, reporteros, voluntarios, ciudadanos, noticias nacionales. La bella joven de Smith, que así fue como la llamaron, estuvo desaparecida en Wellesley hasta que Warren oyó un gemido, la buscó y la encontró semiinconsciente, con contusiones y cortes bajo el ojo derecho. Una vez en el hospital, cuando abrió los ojos y su madre le dio ánimos, diciéndole que toda la familia estaba muy contenta de hacerla encontrado, Sylvia se lamentó: Fue mi último acto de amor. Aurelia explicó que el suicidio se debía a su incapacidad para escribir, a la falta de fluidez (entonces ya tenía muchos relatos escritos, además de ser redactora de la revista), o incluso que Sylvia estaba enamorada de Perry Norton (hermano de Dick y amigo de su hija) y este se había comprometido hacía poco. Los médicos dijeron que no había síntomas de psicosis ni esquizofrenia y que, con ayuda, se recuperaría completamente; aun así, la actitud de Sylvia era incompatible con el diagnóstico esperanzado: no quería curarse y no quería avanzar hacia ninguna parte, sino de nuevo al interior, a ese abismo. Había perdido la facultad de escribir y leer, y una vez en semana su antiguo profesor Crockett la visitaba y le daba refuerzo para que volviera a ser la señorita Plath que todos conocían. En 1953, Sylvia estaba recuperada y un año más tarde estaba lista para ingresar de nuevo en Smith, ya como escritora respetada y admirada por todas sus compañeras de estudio. En cuanto a su enfermedad, que extrañaba tanto a sus amigas, la escritora decía que Duele todo. Era como si ardiera bajo la piel. De la relación entre locura y escritura, que tan romántica parece, Plath dijo que no existe: Cuando estás loca, estás ocupada en estar loca… todo el tiempo… Yo cuando estaba loca, era solo eso, una loca.

Un Adán violento

En 1955 le dan una beca para que estudie en Cambridge y Sylvia parece que recupera toda la vitalidad y la energía necesaria. Por entonces, la poeta se ha despedido de aquella niña Sherry que quería liberarse y volverse algo más ligera, pero precisamente esa libertad, sobre todo sexual, tensa la relación con su madre. Sylvia mantiene relaciones con varios hombres, y para su ingreso en Cambridge sigue en pie encontrar un marido, pero como la beca financia todo lo que tendría que hacer un hombre, su despreocupación la lleva a una vida un poco menos ordenada e inmediata. Aun así, Inglaterra no iba a ser la cura a todos sus temores, porque en febrero de 1956, en su diario se puede ver cómo vuelve a analizarlo todo minuciosamente hasta el hartazgo. Lo determinante es una carta que le manda a su médico en la que le confiesa que vuelve a sentir los mismos síntomas, cuando se intentó suicidar:

Querido doctor: Me encuentro muy mal. He tenido el corazón en un puño con palpitaciones y amagos. De repente, los simples rituales del día se resisten como un caballo terco. Resulta imposible mirar a la gente a la cara. ¿Puede irrumpir de nuevo el mal? ¡Quién sabe! La conversación intrascendente es fatal.

También la hostilidad aumenta. Esa virulencia peligrosa y devastadora que surge del alma enferma. La mente enferma, también. En nuestro interior se derrumba la imagen de identidad que a diario luchamos por grabar en el mundo indiferente u hostil; y nos sentimos aplastados.

Esa inseguridad la reconduce en cólera, porque tiene 23 años y sigue soltera. Y ese pesar, sin que lo sepa todavía, estaba a punto de disolverse, porque compra un ejemplar de una revista literaria en la que vienen poemas de Ted Hughes que, como ya imaginamos, la sobrecogen. Aquella misma noche se presentó en la fiesta de la revista y conoció al poeta, que se convertiría en su marido. En una habitación aislada…

Me besó violentamente en la boca y me arrancó la cinta del pelo, mi pañuelo rojo del pelo que había soportado el sol y mucho amor y no volveré a encontrar otro igual, y mis pendientes de plata preferidos: ja, continuaré, rugió. Y me besó el cuello y yo le mordí fuerte la mejilla y cuando salimos de la habitación la sangre le caía por la cara.

Sylvia Plath se enamora y cree haber encontrado al hombre más fuerte del mundo, un Adán alto, desmañado, saludable, con voz de trueno (así se lo cuenta a su madre en una carta), un vagabundo que jamás se detendrá. Un hombre (le cuenta a su hermano) igual a ella, con la voz más rica y extraordinaria que Dylan Thomas, capaz de sacar uno de los libros de su vitrina y ponerse a leerlos como ella misma, un contador de historias. Sin embargo, también le parecía un aplastador de cosas y personas, un hombre al que le gustaba beber y conquistar mujeres. El 16 de junio de 1956, Ted Hughes y Sylvia Plath se casan.

Tiempo antes de la muerte

Aunque por fin había encontrado lo que tanto anhelada, un marido, la Sylvia Plath esposa escribe esto en su diario en el primer tiempo de su matrimonio (tan diferente a la actitud sumisa de su madre, que también se había casado con un hombre inteligente al que admiraba):

La ofensa penetrando, nítida como una navaja, y sangre oscura que mana… Sentada en el comedor con camisón y jersey contemplando la luna llena, hablando con la luna llena, iniquidad que crece hasta llenar la casa como planta antropófaga. La necesidad de salir. Todo está en silencio. Quizá él esté dormido. O muerto. Cómo saber cuánto tiempo hay antes de la muerte…

El amor que sentían el uno por el otro era devastador y fuerte. Si tenemos en cuenta el historial de Sylvia Plath, podríamos adivinar, sin saber cómo acabó finalmente el matrimonio, que no le haría ningún bien. Era la esposa de un hombre brillante al que admiraba y al que seguía donde fuera, pero su condición de casada le coartaba, como ya había reflexionado tanto en su reciente juventud, una libertad que para la poeta había sido siempre vital. Caminaba un poco por detrás de Ted y siempre le complacía lo que a él, como advertían los amigos que compartían con ellos los primeros años de noviazgo. Pero Sylvia quedó embarazada y las sombras eran menos sombras, daban menos miedo y de alargadas pasaron a insignificantes. Frieda encarnaba la luz que tanto faltaba a su madre.

Me miré el vientre y vi a Frieda Rebecca [su primera hija], blanca como harina, con la crema que cubre a los recién nacidos, con graciosos garbancitos de pelo aplastados en la cabeza, y enormes ojos azul oscuro… La comadrona la limpió con una esponja junto a mi cama en la palangana grande de pírex y la echó en la cuna bien tapadita con una botella de agua caliente; mamó unos minutos como una pequeña experta, consiguió sacar unas gotas de calostro y luego se durmió… Nunca me había sentido tan feliz.

Sylvia Plath y Ted Hughes 2

Entonces Sylvia Plath pasó a ser madre, no escritora. Y el cambio de rol le traía problemas de identidad con Ted y consigo. Estoy pensando ponerme a trabajar yo misma si Ted se ocupa de dar de comer a la niña al mediodía. Sylvia empezaba a ser, aunque lo advirtiera solamente ella, la madre de Frieda y también una escritora publicada; sus dos identidades estaban condenadas a entenderse, porque eran igual de fuertes. Después de las buenas críticas, el The New Yorker le ofrece mandar todos los poemas para publicárselos. Por entonces, Sylvia sufre un aborto y en el poema Tulipanes aparece una mujer hospitalizada que quiere quedarse ingresada, en un momento de plenitud total (quizá porque la relación con Ted ya había estado salpicada de momentos tensos, coléricos; el hospital ofrecía a Plath un lugar sin connotaciones negativas, como un limbo).

Soy una monja ahora, nunca he sido tan pura.

No deseaba flores, querría únicamente
yacer con las palmas hacia arriba, totalmente vacía.

La campana de cristal

La novela autobiográfica que escribió Sylvia Plath tenía la intención de narrar las cuatro semanas que pasó como redactora invitada por Mademoiselle, su ruptura, su depresión, el intento de suicidio. Pero además, con la imagen de la higuera, trataba un tema que todavía le preocupaba: elegir. Una mujer tenía necesariamente que elegir, y ahora Plath era madre y escritora a la vez.

Vi mi vida desplegándose ante mí mi vida como las ramas de la higuera verde…

En la punta de cada rama, como un grueso higo morado, me hacía señas y me llamaba un futuro maravilloso. Un higo era un marido y un hogar feliz e hijos y otro higo era una famosa poeta y otro higo era una brillante profesora y otro higo era E Ge, la asombrosa editora, y otro higo era Europa y África y Sudaméricca y otro higo era Constantino y Sócrates y Atila y un montón de amantes con nombres extraños y profesionales originales y otro higo era una campeona del equipo olímpico y por encima y más allá de todos los higos había muchos más que ni siquiera podía distinguir.

Me veía sentada en la horquilla de la higuera, muriéndome de hambre, sólo porque no podía decidir qué higo quería elegir. Los quería todos y cada uno, pero elegir uno significaba perder todos los demás…

Entretanto, Sylvia y Ted tienen su segundo hijo, Nick, pero el matrimonio es cada vez más una desgracia para ambos. Ted se ausenta injustificadamente, amantes, esas mujeres a las que le gustaba conquistar como ya sospechaba Plath en el noviazgo. Sylvia es celosa y aquel primer encuentro, en el que él la besa violentamente y ella le muerde la mejilla hasta sangrar, no es más que la primera escena de una vida que los iba a conducir a la locura, a la desesperación, cuando ya no controlas nada. El forcejeo al que se vieron sometidos era más de lo que Plath podía soportar; aunque daba muestras de querer solucionar su matrimonio y convertirlo en aquel perfecto que tanto había soñado, la realidad era bien distinta. Sus hijos, Frieda y Nick, eran pequeños, y Sylvia quemaba las cartas y el manuscrito de una novela dedicada amorosamente a Ted en una pequeña pira funeraria, para horror de Aurelia, que quiso evitarlo sin éxito. Sylvia estaba desatada, encolerizada. La ruptura era inevitable. Y finalmente Ted la abandona por la poeta Assia Wevill.

Se han librado de los hombres
patanes torpes, embotados, balbucientes.

Morir es un arte

No creía en la cura. Si el corazón es frágil, como una taza de porcelana, y una gran pérdida lo hace añicos, ni todo el tiempo y la bondad del mundo podrán ocultar las feas grietas. En cuanto el precioso líquido del amor se derrama, te quedas seca. Seca y vacía.

Sylvia se había quedado seca y vacía, y además tenía un corazón frágil y ya lo sabía, como una taza de porcelana que lo único que había hecho era romperse en más pedazos, unos irreconciliables, tras una gran pérdida, como la ausencia de su padre. No, no había cura. Y la cura era devastadora. Ya en el poema Filo, la mujer alcanza la perfección cuando está muerta. Sylvia Plath tiene una gran (y oscura, tremenda) productividad que compensa la soledad, la ausencia y ese mal que volvía, como advertía en la carta que le mandó desde Cambridge a su doctor; ese mal volvía y no solo eso, sino que estaba dispuesto a quedarse, estaba dispuesto a volver el cuerpo de la mujer pura perfección, pura muerte.

Morir
es un arte, como todo.
Yo lo hago excepcionalmente bien

Tan bien, que parece un infierno.
Tan bien, que parece de veras.
Supongo que cabría hablar de vocación.

El 11 de febrero de 1963, Sylvia se despierta a las seis de la mañana y le prepara el desayuno a sus hijos, de tres y un año. En una bandeja lleva a la habitación de Frieda y Nick: pan, mantequilla, leche. Vuelve a la cocina en la que acaba de prepararlo, cierra la puerta, tapa todos los resquicios con toallas. Mete la cabeza en el horno. Abre el gas.

La mujer alcanzó la perfección.

lunes, 18 de enero de 2016

Prueba del algodón de la mediocridad de la Universidad española: los últimos en captación de alumnado extranjero

Pilar Álvarez, "España triunfa con los Erasmus pero no con todos los titulados extranjeros", en El País, 18 ENE 2016 (la tabla comparativa solo se ve en el enlace):

Los campus españoles están a la cola de Europa en captación de alumnos internacionales.

Suiza, 16,5 %
Austria, 15,4 %
Francia, 11, 8 %
Dinamarca, 8, 1% 
Holanda, 7,2 %
Alemania, 7 %
Suecia, 6,3 %
Grecia, 5 %
Portugal, 4,7 %
Italia, 4 %
España, 2,8 %

Vienen a pasar un año o unos meses, pero no se animan a estudiar una carrera entera. España, el gran receptor de estudiantes Erasmus, está a la cola si se trata de alumnos extranjeros dispuestos a venir para graduarse. Solo el 2,9% de los alumnos son de fuera, lejos de Reino Unido (17,1%) o Suiza (16,5), a la cabeza de la tabla y por detrás también de la vecina Portugal (4%) o de Italia (4,7%). La falta de titulaciones en inglés, la escasez de becas para extranjeros y la amplia burocracia a cumplimentar son algunas de las causas que están detrás de estas cifras.

Es una "paradoja que requiere soluciones", reflexiona Francisco Michavila, director de la Cátedra Unesco de Gestión y Política Universitaria y autor de la monografía Comparación internacional del sistema universitario español, presentada este lunes y en la que se comparan estos datos. Michavila recomienda como una de las soluciones que España aumente su oferta de programas y grados en inglés "igual que está haciendo Francia".

"El Gobierno actual ha tenido muy desatendida la formación del profesorado y es una profesión que requiere mejorar las lenguas de comunicación", señala este experto, que ha empleado en su trabajo los últimos datos comparativos disponibles de la OCDE, Eurostat y la Unesco, entre otros organismos. En el caso de la estadística sobre alumnos extranjeros, esos datos corresponden a 2012.

Las becas universitarias retroceden a la cuantía de hace una década

El trabajo está hecho en colaboración con la conferencia de rectores españoles, la Crue. Su presidente, Segundo Píriz, coincide con Michavila en un segundo freno: la burocracia. Y reclama al Gobierno que flexibilice los trámites burocráticos para que las universidades españolas se conviertan en el gran campus de América Latina. "Tenemos un país al que quiere venir todo el mundo y una lengua que hablan 400 millones de personas, así que hagamos una política de país con este asunto como hace Francia", señala Píriz.

La burocracia en contra

El secretario general de Universidades del Ministerio de Educación, Jorge Sainz, asegura que hay en marcha una estrategia de internacionalización "en la que estamos trabajando todos de forma continuada para facilitar los trámites burocráticos a los estudiantes que vienen a España". Sainz añade que se ha firmado un acuerdo con Inmigración "para que las universidades participen directamente en el proceso y sea más fácil" y que América Latina "es un mercado prioritario" para España.

Los rectores piden también que se aumente el esfuerzo estatal en becas y ayudas a estudiantes, también extranjeros. España está muy por detrás de la media de la OCDE. En concreto, destina el 0,11 % del PIB, casi un tercio de la media (0,31%). "Francia invierte dinero para dar becas a alumnos que vienen de todo el mundo y cree en la importancia que tiene formar a líderes mundiales desde sus campus", cita el presidente de la Crue.

El lugar en los 'rankings'

El estudio analiza la presencia de las universidades españolas en los cada vez más influyentes rankings internacionales por los que también se guían los estudiantes que buscan una carrera fuera de su país. Señala que la posición del sistema universitario español en producción científica "es mejor que la que le correspondería por el tamaño de la economía, más aún si se considera el bajo nivel de gasto en I+D que se realiza en comparación con otros sistemas de educación superior", señala el informe. En uno de los más reconocidos, el ranking de Shanghái, solo una universidad española (la Universidad de Barcelona) aparece entre las 200 primeras en su edición de 2015 y hay otras 13 entre los primeros 500 lugares.

Un trabajo publicado por el Ministerio de Educación hace un año, la Guía de buenas prácticas para la participación de las universidades españolas en los rankings internacionales, hacía una foto más amplia en la que los campus patrios quedaban mejor. España, según ese informe, es de los países con mayor número de universidades en los rankings (en referencia al año 2012-2013) con 283 presencias por áreas, materias o disciplinas y 496 titulaciones universitarias españolas con algún tipo de reconocimiento.

En ese documento se daban instrucciones muy básicas a los campus para mejorar su posicionamiento en las clasificaciones, empezando por la sistematización de los datos que se envían a los organismos que realizan estos rankings o cuestiones tan simples como que un investigador firme siempre del mismo modo —sin usar iniciales o incluyendo el guion de un apellido en todas las rúbricas— para que contabilice siempre en los catálogos de publicaciones y citaciones científicas y mejore su nota. Según el responsable de universidades del Ministerio de Educación, las universidades están poniendo en práctica estos consejos "y su efecto se está notando significativamente".

Informe de la OXFAM sobre desigualdad económica en el mundo

El informe puede descargarse aquí.

Paco Carrión, pintor de Ciudad Real

De Colectivo Kokoro, Planura de tinta, "El Retorno de la Bohemia", en Miciudadreal, 18 de enero de 2016 (Para ver los cuadros, pinchar el enlace).

Hace quince años, el arte de esta ciudad se quedaba algo cojo;  un joven prometedor de aproximadamente treinta años cogía sus bártulos (nunca mejor dicho) y marchaba hacia la ciudad condal, decepcionado con las pocas posibilidades y las muchas limitaciones que  su propia tierra le ofrecía.

Y en Barcelona se instalaba,  y allí ha  pasado estos últimos tres lustros, dando forma y perfeccionando tanto su obra pictórica como el resto de sus facetas artísticas, que son muchas y variadas.

Ciudad Real desde entonces ha cambiado lo suficiente para que, por fin, se haya desgastado la rancia pátina que impedía dibujar y colorear algo nuevo sobre el lienzo en blanco que resulta ser la cultura culiparda. Y tras pasar doscientas lunas fuera, aquel joven prometedor que se llevó sus pinceles a la vera del Mediterráneo, ha regresado a la ocre meseta manchega, ha vuelto a cruzar la puerta de Toledo para instalarse de nuevo en su ciudad natal, pero lo ha hecho coronado con los laureles de la experiencia y la profesionalidad.

Envuelto por el mundo del arte desde que es consciente de sí mismo, Paco ha demostrado ser un creador bastante versátil; su vasta producción artística, que abarca desde la pintura hasta la música, pasando por el teatro o el cómic, oscila entre lo fantástico y lo real, siempre pretendiendo llevar al espectador a otra dimensión donde los monos cuentan con un C. I.  de 160 y donde los astronautas caminan solitarios y tristes, enfundados en sus complicados trajes, por desiertos escenarios apocalípticos.

Pero independientemente del amplio poliedro de facetas artísticas que Paco Carrión domine, son el dibujo y la pintura las dos armas con las que mejor se expresan sus manos de gigante.

Gran fan, desde niño, de la ciencia ficción y del cómic, siempre ha soñado con seguir la estela de los grandes maestros que le han inspirado: WilEisner, Alex Raymond, el dibujante catalán  Josep Maria Beà o el genial Moebius (con quien llega a coincidir en la revista La Cruda) son algunas de sus influencias y han dejado un evidente poso en su particular estilo gráfico, en el que también se puede apreciar su admiración por clásicos como Goya, Velázquez y Dalí, o por la corriente hiperrealista, más concretamente por nuestro paisano Antonio López Villaseñor, con quien comparte también una gran tendencia hacia los paisajes, personajes y conceptos más crudos y descarnados.

En su pintura observamos cómo paisajes reales, a veces de aspecto impresionista, o escenas cósmicas se conjugan con personajes fantásticos como robots, elementos oníricos y retratos de virtuosa ejecución.

Ha realizado gran diversidad de trabajos como el diseño de robots, armas y vehículos futuristas para largometrajes como Eva, Bruc. El desafío o el western futurista Young Ones. También se ha ocupado desde el diseño de habitaciones y vestuario para cine y publicidad, la creación de storyboards, fondos de mapping, decorados para publicidad e incluso animación en 2D. Algunos de sus diseños robóticos tienen la calidad y el detalle de un proyecto de ingeniería. Además, durante su paso por Barcelona fundó la compañía de teatro “La Droguería Teatro”, donde se encargó tanto de la música como de la escenografía. Es, por lo tanto, imprescindible reconocerle a Paco no solo la genialidad y calidad que rezuma su abundante obra, sino también el papel de embajador de la singularidad y del arte manchego que, inconsciente e inevitablemente, ha representado durante todos estos años de exilio.

Es quizás el reconocido escritor Francisco Chaves,  amigo personal de Paco y con quien ha colaborado en varias ocasiones, quien mejor ha sabido retratarlo con palabras. Enlazamos aquí un artículo de su blog, que además de servirnos como apoyo para escribir este modesto texto nos ha ayudado a ponerle título y nos sirve como introducción para una modesta entrevista que le hemos hecho al gran Paco.


ENTREVISTA

1 – Háblame de tus inicios y de cómo y cuándo decidiste dedicarte a esto.

Mi primer recuerdo es dibujando toros, panteras y leones en sitios inadecuados por toda la casa. Tenía 3 años. Es casi innecesario decir que desde que recuerdo yo quería ser pintor. Mi formación comenzó a los 7 años con Purificación Adán, pintora paciente y generosa que me enseñó los fundamentos del dibujo y la pintura, cuando yo salía del colegio. Del mismo modo compaginé el Bachillerato con la Escuela de Artes y Oficios. Fue la época del primer intento de hacer un fanzine en Ciudad Real. Cuentos, poesías, artículos, ilustración y cómics. Surreal Ciudad nunca vio la luz, pero aquel proyecto fallido y lleno de ilusión a mí personalmente me marcó mucho, afianzó mis ganas de seguir en esta senda y ramificó mis intereses. Así, con 14 años me dije: Definitivamente quiero ser pintor y dibujante de cómics y vivir de ello.

2 – ¿Crees que es importante tener estilo propio para dedicarse profesionalmente al grafismo y la ilustración?

Para mí es básico e imprescindible, pero no absolutamente necesario. Sobre todo porque hay muchísimos ilustradores, pintores y dibujantes que viven de esta profesión y sus obras serian intercambiables. Pero indudablemente tener un estilo propio reconocible es lo que marca la diferencia. No es fácil, evidentemente. Es como crear una marca distintiva. Pero ha de ser una marca sincera, limpia, abierta a la evolución y no a la repetición. A veces se confunde la repetición con el estilo propio. El estilo tiene más que ver con la verdad. Y, justamente por eso, la repetición frustra la evolución, porque no escucha nuestra necesidad interior. Solo reitera una fórmula que funcionó, y justo por repetirla le quita el valor que tuvo. ¡Cuidado con la repetición! Y no olvidemos que casi siempre es el estilo el que te encuentra, con lo que no es bueno obsesionarse.

3 – Háblame de cómo ha evolucionado tu estilo a lo largo de tu trayectoria profesional.

La evolución ha sido constante y a todos los niveles, desde el cromático al temático. Pero, antes, una pequeña aclaración: desde nuestra infancia somos esponjas que asimilan influencias e inevitablemente vamos acumulando experiencia y horas de excelencia en nuestro oficio. Y esa es la base de la evolución. Es decir, la evolución es un hecho natural e inevitable. Lo que quiero decir es que nunca le he prestado demasiada atención a la evolución porque he estado ocupado dibujando y pintando. Pero ahora, con la perspectiva del tiempo, puedo decir que toda mi obra se ha ido enriqueciendo y que en definitiva se ha hecho mejor, porque el resultado está cada vez más cerca de lo que pienso. Sé mejor cómo contar las cosas y cómo pintarlas, ilustrarlas e iluminarlas. Mis temáticas se han complejizado, al igual que el color, la dicción, el trazo y la pincelada. Digamos que cada día soy más preciso y tengo mis herramientas (mi cerebro, mis manos, mis ojos) mejor entrenadas.

4 – ¿Tienes predilección por alguna técnica, soporte o medios concretos?

En pintura me decanto por el óleo sobre tabla, o sobre tabla entelada. Para dibujar lo que mas disfruto y uso es un pincel y un bote de tinta india negra. Para la plumilla es mejor una tinta menos espesa. Para colorear, tintas de colores y acuarela. Esto es con lo que estoy más cómodo; pero a lo largo de mi vida he tenido trabajos tan dispares que cada uno de ellos ha requerido una técnica, un soporte y una forma de hacer distintos.

5 – ¿Cómo te las apañas para ser tan prolífico? ¿Usas algún método ultraeficaz para gestionar y conjugar (sin volverse loco) tiempos de trabajo y momentos de “mala vida”?

No se cómo me las apaño. Pero te contaré una anécdota. Hubo un día en que estuve trabajando en una productora desde las diez de la mañana a las doce y media de la noche: dibujando y diseñando sin parar. Acabé esa jornada realmente hecho polvo. Bien, cuando llegué a mi casa una hora después, me puse a garabatear en un rincón de un papel y, sin darme cuenta, estuve otras 3 horas dibujando y gasté un boli bic. Me relajé de tanto dibujar dibujando.

A la segunda cuestión te diré que no he encontrado métodos para compaginar los momentos de trabajo con la “mala vida” que no supongan esfuerzo y cierta disciplina. Supongo que solo hay uno: llevar una «buena vida». Cosa complicada si eliges la bohemia como camino vital. La clave está en la «mala buena vida».

6 – ¿Que cosas y proyectos te preocupan o te tienen abducido en la actualidad?

Mi objetivo a corto plazo es publicar Los archivos artrodésicos. Es una mezcla de diario ilustrado, libro de viajes y metacómic. Son dos tomos de unas 250 páginas cada uno, y espero que el primer tomo esté en vuestras manos en pocos meses. Otro de los proyectos es exponer la ingente cantidad de obra tras 15 años en Barcelona. Seleccionar la obra y diseñar las exposiciones es otra de las cosas que más me ocupan las neuronas. Aparte de estas dos cosas de carácter más personal e individual, los proyectos junto al Colectivo gráfico Kokoro son otras de las cosas que más tengo en mente. Todos los proyectos son propuestas interesantes tanto para el ilustrador como para el espectador. Y siempre intentando salir de la zona de confort y ofrecer, en la medida de lo posible, arte de riesgo, con soportes no convencionales, pero no por ello menos válidos. Uno, a corto-medio plazo, es una revista que recupere el espíritu de las extintas revistas de cómics de los ochenta.

7 – ¿Donde prefieres encontrarte una obra tuya; en la pared de un museo (cuadro / academia) o en la estantería de un adolescente (cómic/underground)?

En ambos estoy cómodo. Me gusta que mi obra la disfrute el máximo de gente, indistintamente de su condición económica, cultura, raza o etc… También me gustaría ver mis cómics en un museo, porque conozco al menos a dos adolescentes que tienen cuadros míos en sus habitaciones. Lo importante de un Museo es que no se convierta en la fría y elitista nevera en que a veces lo quieren convertir. Pero eso ya es otro tema y otro negocio.

8 – Por orden de importancia en tu vida y en tu obra nómbrame tres discos, tres libros, tres cómics y tres películas.

Es la típica pregunta que a veces cuesta años responder. No sé si por orden de importancia, pero son estos:

Discos:

Siroco de Paco de Lucia. Tubular bells de Mike Oldfield.  Hot rats de Frank Zappa.

Libros:

Saga Dune de Frank Herbert. Saga Fundaciones de Isaac Asimov. Endymión de Dan Simmons

Cómics:

Spirit de WillEisner. Mundo Mutante de Richard Corben. El Garaje hermético de Jerry Cornelius, de Moebius.

Películas:

Los olvidados de Luis Buñuel. 2001 una odisea del espacio de Stanley Kubrick. F de fraude de Orson Welles.

9 – ¿Encuentras esperanza y motivación suficiente en esta Ciudad Real, tan cambiada, al haber regresado tras quince años  de tu marcha?

Sin lugar a dudas. Además nunca he estado completamente desvinculado con la ciudad que me vio nacer, con lo que he podido seguir esta transformación y es evidente que quince años han dado para muchos cambios a nivel cultural y de infraestructuras para las Artes, pero no es sino el principio de hasta dónde puede llegar esta ciudad.

10 – ¿Qué le dirías o aconsejarías a esos chavales jóvenes que empiezan o quieren empezar y dedicarse profesionalmente a este mundo?

Que amen profundamente lo que hacen. Que lo defiendan. Que nunca tiren la toalla. Que no dejen de luchar. Que dibujen todos los días. Que nunca se quiebren. Que intenten ser flexibles como el junco ante el huracán, porque este mundo puede ser incluso cruel. También muy placentero y con muchas recompensas; pero es un camino de trabajo duro y dedicación. Dicho esto, lo más importante es vivir con plenitud y sin traicionarse a sí mismo. Somos como somos, y hay que aceptar nuestra luz, pero también nuestra oscuridad. Nuestra obra y nuestro entorno nos lo agradecerán.

emblema-colectivo-kokoroIrene Hervás/Marino Muñoz
Planura de tinta –  Colectivo Kokoro
https://www.facebook.com/colectivokokoro/?fref=ts

Un economista habla del desastre social causado por el euro

Entrevista con el historiador económico y ganador del premio Balzac Joel Mokyr por Irene Hernández Velasco: "El euro puede sobrevivir, pero será muy caro" en El Mundo 15/01/2016 :

Nacido en Holanda, crecido en Israel y con la mayor parte de su carrera profesional desarrollada en Estados Unidos, Joel Mokyr es un economista que brilla con la misma voluptuosa y plateada intensidad con que lo hace el mercurio. Es absolutamente pionero en relacionar la economía y su historia con la teoría de la evolución y, sobre todo, en desentrañar los misterios que en su opinión unen el desarrollo económico con el auge del conocimiento. Aunque, más que un economista, por encima de todo se considera un historiador económico. "La historia económica se ocupa del material del que está hecho la vida: trata de cómo los humanos se relacionan con el principio bíblico de que ganarás el pan con el sudor de tu frente, de cómo la gente lucha en un ambiente recalcitrante y adverso por sacar a sus familias adelante y sobrevivir al hambre, al frío, a las enfermedades. Se ocupa de impuestos, rentas y otras formas con las que los fuertes y poderosos obtienen recursos de los pobres y débiles. Pero también de los milagros de la cooperación humana". Con todos ustedes Joel Mokyr, galardonado recientemente con el premio Balzan, uno de los más prestigiosos reconocimientos europeos.

Usted sostiene que el enorme caudal de creatividad y conocimiento que acompañó a la Ilustración fue lo que provocó la aparición de la Revolución Industrial. ¿Es así?

Sí, así es.

¿Y por qué la Ilustración tuvo lugar en Europa y sólo en Europa?

Sí, sólo Europa ha tenido una Ilustración. No existe una Ilustración china, ni una Ilustración en el islam, ni una Ilustración india... Sólo existe una Ilustración europea. Los motivos son varios pero uno de ellos, muy importante, es la fragmentación que había en Europa en aquel momento. La fragmentación significa que nadie, ni el rey de España ni ningún dirigente absolutista, podía imponer su voluntad y poner freno a las nuevas ideas que circulaban por entonces en Europa. Es cierto que a algunos, como por ejemplo a Giordano Bruno, les mataron pensando que eso disuadiría a otros y frenaría el avance de las nuevas ideas. Pero no lo lograron: la gente podía huir, moverse, trasladarse a otro sitio donde ese dirigente no tenía autoridad, reunirse con otras personas... y eso es lo que hicieron. Los gobernantes lo sabían, así que la mayoría optó por no hacer nada, que en realidad es lo mejor que podían hacer. Los gobiernos se rindieron, con la única excepción quizás de lo que hoy es el sur de Italia y España, movidos por su fundamentalismo católico, y el resultado es que esos países que antes habían liderado importantes áreas del conocimiento como la Ciencia y las Matemáticas quedaron atrás.

¿Esa fragmentación de Europa estimuló asimismo la competición científica y cultural entre los distintos estados, con lo que se fomentó el surgimiento de la Ilustración y de la Revolución Industrial?

Así es. David Hume en el siglo XVIII ya se percató de ello: la proliferación de pequeños estados genera beneficios, como ocurre con la competición entre varias compañías. La eficacia económica es un concepto que básicamente comienza en la Ilustración, y que no creo que nadie ponga en duda.

Sin embargo, la Unión Europea es lo contrario, ¿no? ¿El proyecto común europeo frena entonces el desarrollo?

Lo que ocurre ahora es que la competición es a nivel global, y en ese terreno la UE es sólo uno de los actores. Hay otro que se llama EEUU, un tercero que se llama China, un cuarto que es Rusia, Oriente Medio, África quizás algún día... El partido hoy se juega a nivel global, y Europa hoy compite con Norteamérica y China. Y aun así, dentro de la propia UE existe obviamente competición. De hecho, no creo que haya mucha gente que se considere primero europea y luego española o alemana o francesa.

Es más: a causa de la crisis, en muchos países europeos no deja de aumentar el número de quienes miran con recelo a la UE...

El euroescepticismo en estos momentos es algo absolutamente normal, algo inevitable. Yo sin embargo soy un gran defensor de la UE, siempre me ha parecido una idea fantástica, sobre todo porque ha conducido a la desmilitarización de Europa. Piense que Europa en 1914 destinaba entre el 10 y el 12% de su PIB a armamento y que todos los países tenían ejércitos inmensos que consumían muchísimos recursos. Lo que esencialmente ha logrado la UE es que la probabilidad de que estalle una guerra en Europa sea prácticamente insignificante. Y eso es increíble. Llevo 50 años estudiando la Historia europea y que se haya logrado eso es asombroso. Cuando ahora se dice que hay un conflicto entre Hollande y Merkel, todos sabemos que no va a desembocar en un ataque armado, pero hasta hace muy poco eso no era así. La otra cosa fantástica de la UE es que las barreras comerciales han desaparecido y el libre comercio, que siempre es muy positivo, se ha logrado. Europa lo ha conseguido, como también EEUU. Es verdad que EEUU defiende el libre comercio desde su Constitución, los estados no pueden imponer barreras al comercio con otros estados, y eso ha funcionado estupendamente en términos económicos. Pero Europa ha dado un paso de gigante para lograr ese sueño económico de hacer del continente una enorme zona de libre comercio. Y para que se logren los enormes beneficios del libre comercio no es necesario que haya una política única, no es necesario que haya un solo estado; lo importante es que los bienes, los servicios y los trabajadores puedan moverse libremente de país a país.

¿Pero considera usted que el euro funciona?

No. El euro es un absoluto desastre. De hecho, creo que hay un enorme desequilibrio entre la UE y el euro. El euro, para empezar, sólo funciona en 19 de los 28 Estados miembros de la UE, y eso ya es un problema. La verdad es que el euro ya era una mala idea cuando surgió, y eso es algo que piensan todos los economistas americanos que conozco, ya sean de derechas o de izquierdas y que disienten en todo lo demás. Martin Feldstein y Paul Krugman sólo coinciden en que el euro fue una mala idea. El euro sólo está bien si uno es turista y viaja de Holanda a España y se ahorra el tener que cambiar de moneda. Pero el número de turistas que visitan Suiza o Inglaterra, países que no tienen el euro, tampoco ha disminuido por eso. El euro ha sido una muy mala idea desde el principio y el problema ahora es cómo salir de él

El futuro del euro

¿Dentro de 10 años seguirá existiendo el euro?

No lo sé. Aunque con grandes dificultades, ha logrado sobrevivir a las últimas crisis. Había bastante gente que pensaba que moriría y no lo ha hecho. La analogía histórica que se me ocurre al respecto, aunque no sea muy buena, es con el patrón oro. Antes de 1914 cada país tenía su propia moneda, pero era plenamente convertible en otra con un cambio fijo en base a sus reservas de oro. Cada país europeo tenía sus reservas de oro, pero cuando estalló la Primera Guerra Mundial todos los países excepto EEUU abandonaron el patrón oro porque no podían mantener sus reservas de oro, y ese sistema colapsó. Volvió a instaurarse sin mucho éxito en los años 20 y murió definitivamente en los años 30. Pero fue necesario algo como la I Guerra Mundial para acabar con el patrón oro. Espero que no ocurra algo parecido que liquide al euro. Si no hay una guerra, el euro puede sobrevivir. Pero será caro, muy caro.

¿Qué precio habrá que pagar entonces por mantener vivo al euro?

Las fluctuaciones en los cambios entre monedas es el modo fundamental que tienen las economías para equilibrarse internamente, y el euro ha acabado con eso. Y al no existir eso, hay que ofrecer otra cosa a cambio que suele resultar más cara, como el paro. La razón por la que España o Grecia tienen el problema de desempleo que tienen es porque no pueden devaluar su moneda; si pudieran hacerlo, la situación mejoraría rápidamente. La cuestión por la que la economía de Irlanda ha estado en el primer semestre de 2015 al borde del colapso por culpa de la burbuja inmobiliaria es porque no podía devaluar. Incluso países que tienen acuerdos de libre comercio, como EEUU y Canadá, tienen monedas que fluctúan.

¿Y no tiene arreglo el euro?

El euro ha sido una mala idea, y sólo será una buena idea cuando ocurran dos cosas. La primera es que las políticas fiscales de todos los países del euro funcionen de manera unitaria, cosa que por ahora no ocurre: cada país tiene sus impuestos, su propia fiscalidad. Y segundo, es necesario que los europeos hablen la misma lengua, para que así haya un verdadero mercado libre de trabajo que permita a un griego encontrar un trabajo adaptado a sus capacidades en Alemania. Si en Alemania ahora mismo hay trabajo, ¿por qué no van los griegos que están en paro a trabajar allí? Porque no hablan alemán, y para muchos trabajos es imprescindible saber la lengua. La lengua es, en mi opinión, una de las grandes barreras que están lastrando al euro y la movilidad laboral, y que habría que arreglar con la adopción de una lengua común. EEUU sí tiene una política fiscal común y una lengua común, y eso permite que si en Illinois no hay trabajo y en Los Ángeles sí, la gente de Illinois se traslade allí.

Pero quizás Europa no quiera ser EEUU...

Quizás no quiera y eso está muy bien, pero en ese caso los países deberían volver a sus monedas anteriores al euro: al dracma, a la peseta, al marco, etc. Pero no lo harán, por motivos más políticos que económicos, y pagarán un alto precio.

¿Y tiene alguna predicción sobre cuándo logrará Europa quitarse definitivamente de encima la crisis y acabar el paro de los países del sur?

No, no tengo respuesta para eso. Lo que sé es que EEUU ha conseguido salir bastante bien de la crisis sin aplicar ninguna política de austeridad y gastando en programa de estimulación económica. El concepto de austeridad que Alemania está imponiendo a los países con una fuerte deuda es completamente erróneo. Alemania está aplicando unos principios que no funcionan en muchos países europeos, y que yo creo que están más guiados por motivos morales que económicos. Los alemanes quieren que los griegos, los italianos o los españoles sean como ellos, pero son distintos. De hecho, uno de los motivos por los que a Europa le está costando mucho salir de esta crisis es porque las políticas económicas europeas las dicta en gran medida Alemania. Todos sabemos que Alemania pasó en el siglo XX por varios eventos traumáticos, pero el que ha dejado una huella profunda en la psicología alemana no es su derrota en la I Guerra Mundial, ni en la II Guerra Mundial, sino la gran inflación de 1922-1923. Esa inflación fue para Alemania más traumática que las dos guerras mundiales. Y desde entonces, viven mórbidamente aterrados de la inflación.

Volviendo a la Ilustración... Con la crisis, los gobiernos europeos están reduciendo los gastos en educación e I+D ¿Así se sale de la crisis?

No. Algunos gobiernos piensan que cortar en educación e I+D puede ser la solución. Pero todas las evidencias muestran que invertir en estas áreas reporta beneficios multiplicados por cien. El problema con la investigación es que es muy vulnerable por su propia naturaleza, se realizan cien investigaciones y de esas sólo cinco funcionan y nadie tiene idea de cuáles van a ser. Es muy tramposo hablar de ciertas investigaciones como de un despilfarro del dinero público, porque la investigación funciona precisamente así. En EEUU teníamos un senador por Wisconsin que trataba de hacer carrera buscando las investigaciones más ridículas y denunciando el derroche de dinero público que suponían. Es muy difícil encontrar políticos que tengan altura intelectual, tanto en Europa como en EEUU. En EEUU, un político que sea intelectual tiene que ocultar que lo es. John Kerry, cuando se presentó a presidente, fingía que hablaba mal francés, a pesar de que lo habla perfectamente y de ser francófono, porque sabía que eso le restaba votos. Obama, a quien admiro enormemente y a quien he dado clase, habla increíblemente bien, de manera muy lógica, es un placer escucharle... Pues a los americanos les gusta alguien como Bush o Reagan, un idiota que no diga nada como Donald Trump, el último representante de esa categoría. Y en Europa también noto que no hay políticos inteligentes. Y luego, la gente inteligente no quiere entrar en política. En fin: es muy difícil encontrar a políticos que entiendan lo importante que es invertir en I+D.

Las 62 personas más ricas del mundo poseen lo mismo que la mitad más pobre del planeta

I


Desde el comienzo de la crisis allá por septiembre de 2008, numerosos organismos e instituciones internacionales han venido alertando del crecimiento de la desigualdad social y del abismo, cada vez mayor, que separa a las clases más altas de las más bajas. El último informe que ahonda en esta realidad lo ha presentado esta noche Oxfam Intermon, coincidiendo con los preparativos de la reunión del poderoso Foro Económico Mundial que se celebra en la ciudad suiza de Davos. El estudio recoge, entre otras conclusiones, que las 62 personas más ricas del mundo tienen una fortuna equivalente a la de la mitad de la población más pobre. Si la cifra resulta llamativa, no lo es menos que hace sólo un año eran 80 y no 62 quienes amasaban tamaña riqueza y, si retrocedemos hasta 2010, se concentraba en las manos de 388 personas, lo que significa que el dinero se ha concentrado, aún más.En concreto, la riqueza en manos de esas 62 personas se ha incrementado un 44% en los últimos cinco años hasta alcanzar 1,76 billones de dólares. En este contexto, la organización no gubernamental, con sede en Londres, pide medidas urgentes para atajar la "crisis de la desigualdad" y demanda a los líderes del mundo acción contra los ricos que se benefician de dudosos arreglos fiscales, algo que priva -añade- a los Gobiernos en desarrollo de millones de libras al año que podrían ser utilizados para mejorar la sanidad y la educación.Oxfam añade que la brecha entre los ricos y los pobres se ha ampliado "dramáticamente" en los últimos 12 años. Agrega que, si bien el número de personas que viven en la pobreza extrema disminuyó entre 1990 y 2010, el ingreso promedio anual del 10% de las personas con recursos limitados ha aumentado menos de tres dólares al año en los últimos 25 años.Oxfam considera que medidas contra la evasión fiscal deberían formar parte de acciones para combatir la desigualdad, junto con un aumento de la inversión en servicios públicos y un incremento de los ingresos de la población que menos gana.El director ejecutivo de Oxfam en el Reino Unido, Mark Goldring, dijo que es "inaceptable que la mitad de la población mundial no tenga más que un pequeño grupo de super-ricos globales, tan pocos que los podrías meter en un solo autobús"."La preocupación de los líderes mundiales sobre la escalada de la crisis de la desigualdad no se ha traducido en medidas concretas para asegurar que los que están al final (de la escala social) tengan su participación en el crecimiento económico", agregó."En un mundo en el que uno de cada nueve se va a la cama con hambre cada noche, no se puede permitir seguir dando a los más ricos una porción más grande del pastel", subrayó.Según Oxfam, los super-ricos tienen unos 7.600 billones de dólares en cuentas de paraísos fiscales. "Acabar con la extrema pobreza requiere que los líderes del mundo atajen la creciente diferencia entre los más ricos y el resto (del mundo)", insistió Goldring.EspañaLas conclusiones de este informe sobre España tampoco son más alentadoras. Según el informe, el país sigue estando a la cabeza de la OCDE como el lugar donde más ha crecido la desigualdad desde el inicio de la crisis, tan solo por detrás de Chipre y superando hasta en catorce veces a Grecia.La ONG asegura que la pobreza y la exclusión en España han aumentado "de manera alarmante" en los últimos años, con 13,4 millones de personas en riesgo de exclusión en el año 2014 (el 29,2% de la población española). La distancia entre ricos y pobres ha crecido y en 2015 el 1% de la población concentró tanta riqueza como el 80% de los más desfavorecidos."La fortuna de sólo veinte personas en España alcanza un total de 115.100 millones de euros", explica el informe.En este sentido, España es el segundo país de la Unión Europea en el que más ha crecido la distancia entre rentas altas y bajas, sólo por detrás de Estonia, y entre 2007 y 2014 el salario medio español se desplomó un 22,2 %.Además, según los datos de la OCDE, los hogares más desfavorecidos son los que han sufrido una mayor caída de los ingresos durante la crisis, y el salario de los más ricos es 18 veces superior al del 10% más pobre.Por otra parte, el informe denuncia que la reforma fiscal que entró en vigor en España el 1 de enero del año pasado es "una herramienta para garantizar privilegios a unos pocos", lo que ha dado como resultado que España siga teniendo una de las presiones fiscales más bajas de toda Europa.

II



Veinte personas alcanzaron un patrimonio de 115.100 millones de euros en 2015 en España, lo que equivale a la riqueza que concentra el 30% más pobre del país, según el estudio 'Una Economía al servicio del 1%' realizado por Oxfam Intermón en el que se denuncia las "cotas insoportables" que está alcanzando la desigualdad en el mundo. El patrimonio de estas grandes fortunas españolas se incrementó un 15% en el último año, mientras que la riqueza del 99% restante cayó un 15% en el mismo periodo. España, según datos de Eurostat, es de los países en los que más ha aumentado la desigualdad desde el inicio de la crisis, casi 10 veces más que el promedio europeo. Oxfam manifiesta que la pobreza y la exclusión social han aumentado de manera "alarmante" desde el inicio de la crisis en España. Durante 2015, el 1% más rico de la población concentró casi tanta riqueza como el 80% más pobre. Además, la fortuna del 5% más acaudalado superó la riqueza del 90% más pobre, es decir actualmente hay 2,3 millones de personas en España que poseen un patrimonio superior al de 42 millones de personas. Según la organización, España, que se sitúa entre los cinco países más desiguales de la Unión Europea solo por detrás de Portugal, Italia y Grecia, ha visto cómo los hogares más pobres han ido perdiendo poder adquisitivo a través de los salarios y de un modelo fiscal "cada vez más regresivo". "La concentración de riqueza y patrimonio en muy pocas manos no ha encontrado frenos para seguir creciendo", afirma. Oxfam destaca que este año ha sido un año "excepcional" en actividad para las sicav, ya que han alcanzado un mercado de 38.000 millones de euros, según el resumen anual del BME de 2015. La confederación internacional apunta que en 2015 se registraron un total de 126 nuevas sicav en España. Según el informe, España sigue teniendo una de las presiones fiscales efectivas más bajas de toda Europa, con 8,2 puntos por debajo del promedio de la eurozona, con un diseño en el que el 85% del esfuerzo recae sobre las familias. "La brecha fiscal en España se explica en gran medida porque recaudamos mucho menos de lo que deberíamos, recaudamos poco de quien tiene más, recaudamos sin distribuir apenas y tenemos uno de los niveles de evasión y elusión fiscal más elevados de nuestro entorno europeo", apunta Oxfam. Paraísos fiscales En lo que respecta a la fuga hacia paraísos fiscales, la organización internacional recuerda que la inversión desde España hacia paraísos fiscales no ha contribuido a generar más que un stock de empleo neto de 296 puestos de trabajo. En el informe se señala que España es el segundo país de la Unión Europea en el que más ha crecido la distancia entre el 20% con más rentas y el 20% más pobre desde que empezó la crisis. En lo que respecta al salario, se ha producido una caída del 22,2% entre 2007 y 2014. Según Oxfam, el 82% de los ciudadanos españoles coincide en la necesidad de reforzar los marcos reguladores y un 70% considera que la ingeniería fiscal de grandes transnacionales priva de acceso a la educación y sanidad a los países de desarrollo. Desde Oxfam Intermón apuntan que la lucha contra la desigualdad debe tener lugar a nivel español, europeo y global, y también al interior de los países en desarrollo. Otra de las recomendaciones que se ponen de manifiesto en el informe es que para lograr la equidad en la población española se deberán hacer políticas redistributivas. Para Oxfam, el primer paso que debe dar España es aprobar urgentemente una ley contra la evasión fiscal.

La última de Tarantino: Los odiosos ocho

La he visto ayer en los cines Las Vías. 

Es un callejón sin salida y creo que su mejor definición es que se imita a sí mismo y nada suena a nuevo. Hasta los actores de doblaje son los mismos que los de su anterior western, bastante mejor que este. Como se ha gastado casi todo el presupuesto en buenos actores, la película carece de exteriores salvo al principio y transcurre casi enteramente en una mercería que sirve de posada a los viajeros de una diligencia en medio de una ventisca. Las muertes y la violencia las deja para el final, todo lo demás es la vistosa e ingeniosa cháchara propia de Tarantino, pero sin el brillo habitual de otras veces. Se nota que la ha dirigido con desgana, tras que le divulgaran su guion y tuviese que cambiar el final. Es larga, tres horas, pero a pesar de todo logra que uno quede pendiente de qué parará. Como era de esperar, para en tomate. No está a la altura de sus otras películas y es un Tarantino menor.

Epigramas de Arturo Pérez-Reverte

Epigramas de Arturo Pérez-Reverte en twitter:

Una liebre paralizada e inmóvil en mitad de una carretera, deslumbrada por los faros, esperando que la atropellaran. Ése ha sido y es Rajoy.

En comparación con Pedro Sánchez, Zapatero va a parecernos Churchill.

Entre ministros y presidentes de Gobierno, el día que en España haya un juicio de Nuremberg cultural van a faltar sogas.

Sprezzatura

Todas las expresiones de una lengua son traducibles a otra lengua, salvo las muy específicas, que lo son parcialmente. Lo que en italiano es ligereza desenfadada de trazo (lo que Baldassare Castiglione llamó sprezzatura) puede traducirse al español por desenvoltura, una palabra que ya gustaba mucho a Feijoo y que el mismo Feijoo consideraba intraducible, pero no incluye el matiz de desapego y desprecio desafiante al convencionalismo que contiene en italiano.

Karoline von Günderrode

Acabo de escribirle un artículo en la Wikipedia que no tenía. Este texto es del poema “Amor en todas partes”, dedicado a Creutzer, que la abandonó; ella se suicidó después; solo tenía veintiséis años:

Todo vacío, todo mudo está,
ya nada me contenta;
ni aroman los perfumes
ni los aires refrescan [...]

¿Puedo en mi corazón guardar tan cálidos deseos?
Contemplar las coronas de flores de la vida,
y pasar frente a ellas sin llevar yo corona alguna,
¿y no debo, además, triste despertar?

¿Renunciaré, altanera, al deseo más querido?
¿Debo, valiente, entrar al reino de las sombras,
implorar a otros dioses otros gozos,
pedir nuevos placeres acaso a los muertos?

Descendí, pero incluso en el reino de Plutón,
en el seno de las noches la pasión arde tal que,
anhelantes, las sombras se inclinan a otras sombras.

Pues perdido está aquel sin fortuna en el amor,
e incluso aunque bajara a la laguna Estigia,
en el fulgor del cielo, seguiría sin éxtasis.

sábado, 16 de enero de 2016

El Colegio vocal de Gante, el Kirov y otros portentos

Qué gran poder tiene la música. Consigue cautivarme hasta el enamoramiento, que se vuelve pasíón si encima la música nace de una mujer guapa: para perder la chaveta. Esto me ha pasado con el Colegio vocal de Gante y la soprano Hana Blažíková cantando a Bach, con  Lisa Kelly y las demás de Celtic Woman, con las hermanas pianistas Khatia y Gvantsa Buniatishvili (otra vez Bach),  con Sabina Puértolas cantando el Stabat mater de Pergolesi, con Yyeoka. Y si ya es el ballet, es una locura: el Kirov de San Petersburgo con Tchaikovski o a Diana Vishneva interpretando a Julieta en el ballet de Prokofiev del teatro Mariinski , por ejemplo. Estas cosas me impresionan tan fuertemente que me quedo varios días con la música (y las músicas y bailarinas) resonando y revoloteando por toda mi cabeza.

Alquien que conoce bien a Francisco Marhuenda habla de él

Arcadi Espada "¿Por qué lloriquea el periodista Marhuenda?" en El Mundo, 12-I-2016:

Esta mañana, donde Alsina, y de manera repentina, el periodista Paco Marhuenda se echa a llorar. Yo le había interrumpido para discutir algo respecto de la actitud del Rey y del Gobierno ante la sedición catalana. Y entre la cascada argumental que ya es corriente (soberbio, chulo, te crees en posesión de la verdad), el lloriqueo:

-Yo no soy un piernas -iba balbuciendo. ¡Yo soy el director de un periódico!

Me temo que los oyentes no darían crédito. Yo sí. Aunque nunca como hoy se había producido una confesión semejante, no es la primera vez que Marhuenda se ha mostrado desagradablemente sentimental conmigo. El pasado, la ola borgiana, no tiene solución. Y siempre hay que tener en cuenta su resaca.

Hace unos 30 años Paco Marhuenda subía las cocacolas en la redacción de "El Noticiero Universal", diario de la tarde. Y mucho peor: se las subía al director, Jordi Doménech, que lo había colocado en aquel periódico con funciones ambiguas, que nunca supe exactamente cuáles eran. Llevaba entonces Marhuenda un flequillo rubio, unas gafitas de pasta y casi siempre ternos encorbatados. Para los 20 años que tenía eso era un disfraz tan riguroso como el de Pablo Iglesias Alcampo. Él era un tierno muchachito de derechas y nosotros, la sección de política de aquel periódico, una manada de bestias pardas. Cada vez que se acercaba por allí, atraído como un imán, le caían unos bufidos salvajes. A su visión de la vida se añadía la sospecha de que era un confidente del director; pero el escarnecimiento al que se le sometía me pareció muchas veces excesivo. Yo despreciaba sus opiniones e ironizaba frecuentemente sobre su candidez; pero le tenía simpatía. Como saben bien los militantes de los partidos políticos, obligados a soportarse por su afinidad ideológica, la simpatía tiene poco que ver con la coincidencia o no en las ideas. El joven Marhuenda me inspiraba, además, una cierta compasión: quizá fuera fácil ser Marhuenda en la covacha del director; pero no debía de serlo cuando cruzaba la puerta y entraba en aquella redacción donde se respiraba la humareda de tanto fatuo comunistoide, y yo el primero.

No sé qué tiene Marhuenda en contra de aquel grumete, y qué complejos y heridas le aviva su recuerdo. Yo nada, desde luego. Es más, estoy seguro de que mucho de lo que decía e incluso de lo que no se atrevía a decir era bastante más razonable que todo lo que nosotros voceábamos. Pero es evidente que cada vez que Marhuenda se cruza conmigo le vuelve, como una náusea, aquel pasado. Y llora. Y solloza y patalea gritando que ya no es aquel grumete, sino (¡pas mal!) todo un director de periódico. Está bien. Pero querría convencerle de que cuando me cruzo con él no veo nunca aquel grumete. Mis problemas con el periodista Marhuenda, si se me ocurriera tenerlos, estarían centrados en el periodismo que hoy hace y no en las cocacolas que subía. Aunque le admito la continuidad de su indemne carácter servil.

Lo que le falta a la política en España

“No es menester mucha probidad para que un gobierno monárquico o un gobierno despótico se mantengan o se sostengan. En uno, la fuerza de las leyes, y en otro, el brazo del príncipe siempre levantado, bastan para regular y ordenar todo. Pero en un estado popular es necesario un resorte más: la VIRTUD.

Los políticos griegos, que vivían en un gobierno popular, no reconocían más fuerza para sostenerlo que la virtud. Los políticos de hoy no nos hablan más que de fábricas, de comercio, de finanzas, de riquezas e incluso de lujo.

Cuando la virtud deja de existir, la ambición entra en los corazones capaces de recibirla y la codicia se apodera de todos los demás. […] Antes, los bienes de los particulares constituían el tesoro público, pero en cuanto la virtud se pierde, el tesoro público se convierte en patrimonio de los particulares. La república es un despojo y su fuerza ya no es más que el poder de algunos ciudadanos y la licencia de todos.”

Montesquieu, El espíritu de las leyes, 1748

jueves, 14 de enero de 2016

Citas de Unamuno

Citas de Unamuno, tomadas de Wikiquote:

"Acaso la enfermedad misma sea la condición esencial de lo que llamamos progreso, y el progreso mismo una enfermedad".
Fuente: Del sentimiento trágico de la vida(Capítulo 2).

"Amor definido deja de serlo."
Novela: Niebla

"A veces, el silencio es la peor mentira."

"Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aún por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da."

"Creo en Dios porque creo a Dios."

"Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee."

"[Él] creía acaso en la resurrección de la carne, a la manera judaica, no en la inmortalidad del alma, a la manera platónica [griega]. [...] Las pruebas de esto pueden verse en cualquier libro de exégesis honrada".
Nota: En referencia a Jesucristo.
Fuente: (La agonía del cristianismo).

"¿De qué te sirve meterte a definir la felicidad si no logra uno con ello ser feliz?"
Fuente: Del sentimiento trágico de la vida (Capítulo 6)

"El cristianismo es apolítico."

"El general Millán-Astray quisiera crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por ello desearía una España mutilada..."
Nota: 12 de octubre de 1936, en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, contestando a Millán-Astray, inválido de guerra sin una pierna, sin un ojo y sin un brazo.

"El hombre es un producto social y la sociedad debe impedir que se pierda para ella."

"El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura."

"El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia."

"El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él."

"Es débil porque no ha dudado bastante y ha querido llegar a conclusiones."

"Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos."

"Es en el aspecto religioso donde hay que ir a buscar lo más típico y lo más radical de un pueblo."

"Es muy triste no sentirse amado, pero es mucho más triste no ser capaz de amar."

"Es un hombre que sabe de todo, ¡qué tonto será!"

"Hablar de nacionalidades oprimidas, perdonadme la fuerza, la dureza de la expresión, es sencillamente una mentecatada; no ha habido nunca semejante opresión, y lo demás es envenenar la Historia y falsearla".
En las Cortes el 2 de julio de 1932.
En alusión a Cataluña.

"Hablo de mí porque es el hombre que tengo más a mano"

"Hasta un ateo necesita a Dios para negarlo."

"No sé de qué se trata, pero me opongo"

"Hay que buscar la verdad y no la razón de las cosas. Y la verdad se busca con humildad."

"He dicho alguna vez, con escándalo acaso de ciertos pedantes, que la verdadera universidad popular española han sido el café y la plaza pública."
Nota: en su discurso de jubilación como profesor en la Universidad de Salamanca.[sin fuentes]

"Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante."

"La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual."

"La fe es la fuente de la realidad, porque es la vida; creer es crear."

"La fe no es creer lo que no vimos, sino crear lo que no vemos."

"La inmortalidad del alma [...] es un dogma filosófico pagano."
Fuente: (La agonía del cristianismo).

"La moda, es decir, la monotonía en el cambio."

"La patria de un cristiano no es de este mundo."

"La razón es la muerte del fascismo."

"Lo cierto es que creer en Dios es hoy, ante todo y sobre todo, para los creyentes intelectuales, querer que Dios exista."
Del sentimiento trágico de la vida (Capítulo 9).

"Los jesuitas [...] nos vienen con la cantinela esa del reinado social de Jesucristo, y con ese criterio político quieren tratar los problemas políticos y los económico-sociales. [...] El Cristo nada tiene que ver ni con el socialismo ni con la propiedad privada. [...] [Él] dijo que su reino no era de este mundo."

"Los que reniegan de Dios es por desesperación de no encontrarlo."

"Me cago en el vapor, la electricidad y en los sueros inyectados."
Fuente: Los intelectuales de la edad de plata de la cultura española
Variante: "Me cago en la electricidad."[sin fuentes]

"Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando."[sin fuentes]

"No me cabe en la cabeza que un hombre de verdad no sólo se resigne a gozar más que de esta vida, sino que renuncie a la otra, y hasta la rechace".

"Ni, pues, el anhelo vital de inmortalidad humana halla confirmación racional, ni tampoco la razón nos da aliciente y consuelo de vida y verdadera finalidad a ésta. Mas he aquí que en el fondo del abismo se encuentran la desesperación sentimental y volitiva y el escepticismo racional frente a frente, y se abrazan como hermanos. Y va a ser de este abrazo, un abrazo trágico, es decir, entrañadamente amoroso de donde va a brotar el manantial de la vida, de una vida seria y terrible."

"Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir."

"Porque Augusto no era un caminante, sino un paseante de la vida"
Niebla

"Primero la verdad que la paz."
Nota: frase grabada en la fachada de la Casa Museo de Unamuno - Salamanca.

"Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado."

"Qué aberración y no otra cosa es el hombre mera y exclusivamente racional."
Del sentimiento trágico de la vida (Capítulo 5)

"¡Que inventen ellos!"

"¿Racionalizar la fe? Quise hacerme dueño y no esclavo de ella, y así llegué a la esclavitud en vez de llegar a la libertad en Cristo."

"Refinada soberbia es abtenerse de obrar por no exponernos a la crítica."

"Salamanca, Salamanca, renaciente maravilla, académica palanca de mi visión de Castilla."

"Si sientes que algo te escarabajea dentro, pidiéndote libertad, abre el chorro y déjalo correr tal y como brote."

"Siente el pensamiento, piensa el sentimiento."

"Si, ya se qué uno de esos caudillos de la que llaman revolución social ha dicho que la religión es el opio del pueblo. (...) Sí, démosle opio, y que duerma, y que sueñe."
San Manuel Bueno, Mártir

"Sólo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe."

"¡Son tantos los mortales que no pueden digerir la felicidad! La felicidad no es cosa fácilmente digerible; es, más bien, muy indigesta".

"Todo acto de bondad es una demostración de poderío."

"Tu desconfianza me inquieta y tu silencio me ofende."

"Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo como se multiplican los mutilados a su alrededor."

"Un pedante es un estúpido adulterado por el estudio."

"Una de las ventajas de no ser feliz es que se puede desear la felicidad."

"Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha."
Nota: 12 de octubre de 1936, en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, contestando a Millán-Astray y otros.

"...leyó esto: “Dios es una gran equis sobre la última barrera de los conocimientos humanos; a medida que la ciencia avanza, la barrera se retira”. Y escribió al margen: “De la barrera acá, todo se explica sin él; de la barrera allá, ni con él ni sin él.”
En Del sentimiento trágico de la vida.

"Siempre me han aburrido y repugnado las corridas de toros."

"Sólo el que ensaya lo absurdo es capaz de conquistar lo imposible."

"Y el Cristo dijo: "Padre, perdónalos, pues no saben lo que hacen", y no hay hombre que sepa lo que se hace. Pero ha sido menester convertir a la religión, a beneficio del orden social, en policía, y de ahí el infierno."
Del sentimiento trágico de la vida (Capítulo 4)

"¿Y qué es el derecho a la vida? Me dicen que he venido a realizar no sé qué fin social; pero yo siento que yo, lo mismo que cada uno de mis hermanos, he venido a realizarme, a vivir".
Del sentimiento trágico de la vida (Capítulo 1)

"-No ves que me he pasado la vida soñando."
La tía Tula

"Sí, ya me han dicho que se ha hablado bastante de mi asistencia al mitin organizado por Falange Española en Salamanca. Fui a este mitin como voy a todos los que quiero. No asisto a aquellos actos a los que me invita la empresa, sino a los que yo quiero ir. Cuando comenzó el mitin comenzaron a tirarme de la lengua, pero yo, naturalmente, ni interrumpí ni hice caso alguno. A mí no me tira nadie de la lengua: tengo por costumbre contestar a aquello que no se me pregunta y dejar sin respuesta aquello que se me interroga. Por lo demás, ese muchacho -refiriéndose a José Antonio- tiene mucho talento y una cabeza que funciona perfectamente. Llegará hasta donde quiera, porque, además, es un carácter de cuidado... ¡Mucho ojo con estos muchachos del brazo en alto!"
Recogido en la Gaceta Regional en alusión al mitin dado en Salamanca por Falange Española el 10 de febrero de 1935.

La educación y mister Feynman

Guillermo Orts-Gil "Educación, ciencia y éxito según el fantástico Mr. Feynman" Huffington Post, 14/01/2016

Fui a Princeton y al MIT y seguía sin saber responder a las preguntas de mi padre.

Richard Feynman

Olvidemos la opinión de los expertos, las definiciones académicas y el nombre de las cosas. En ocasiones, esto es necesario porque, tal como explicaba un genio al que le gustaba tocar los bongos, "uno puede estudiar en la mejor universidad del mundo pero no ser capaz de responder a las preguntas de una persona sin estudios". Para que ustedes entiendan de qué les estoy hablando, permítanme contarles una historia sobre el físico, profesor y artista Richard Feynman.

Feynman y el nombre de las cosas

Durante una excursión familiar a las montañas, un chico se acercó al todavía niño Richard Feynman, para preguntarle: ¿sabes cómo se llama ese pájaro? Feynman respondió: "no tengo ni la más remota idea". El chico más mayor, complacido con esto, afeó a Feynman con indisimulada suficiencia: "Tu padre debería enseñarte algo de ciencia". Años más tarde, no sabemos qué pasó con el chico que conocía el nombre de algunos pájaros, pero sí sabemos que Feynman se convirtió en uno de los físicos más reconocidos del mundo, siguiendo precisamente algunos consejos de su padre: olvidemos el nombre de las cosas, porque éste no nos dice casi nada sobre ellas. Feynman sabía que lo importante de un pájaro no era su nombre (éste podría diferir de un idioma o región a otro), lo imperturbable y valioso era conocer sus hábitos, y entender cómo éstos respondían a necesidades, a causas. De este modo, Feynman, quien llegó a ganar el premio Nobel de Física, no consideraba importante acordarse del nombre de muchas de las teorías que utilizaba, para jolgorio de sus colegas científicos.

"Tengo mucha experiencia enseñando, y lo único que sé es que no sé cómo enseñar", R. Feynman

La educación, la ciencia y el éxito según Feynman

Según muchos de sus contemporáneos, Richard Feynman era un gran profesor. En palabras de D. Goodstein y G. Neugebauer, del Instituto Tecnológico de California, Feynman llegó incluso a ser el mejor de su era. Tal como relatan en el prefacio especial del libro Seis piezas fáciles, "cuando Feynman impartía una clase, el aula era un teatro, el conferenciante un actor y el acto un espectáculo cautivador". Según escribía The New York Times, "Feynman se comportaba como una combinación imposible de físico teórico, artista de circo, todo movimiento corporal y efectos de sonido".

Pese a toda esa maravillosa reputación como docente, cuando en cierta ocasión se le pidió a Feynman que diera una charla sobre ciencia a profesores de ciencias de escuelas elementales, éste no tuvo reparos en sincerarse: "Tengo mucha experiencia enseñando a estudiantes de física, y lo único que sé es que no sé cómo enseñar". Durante el resto de la charla, Feynman les contó a los profesores la historia sobre el nombre de los pájaros que yo les exponía anteriormente, con el propósito de dar a entender que tal vez habría que dejar de lado las definiciones durante las primeras fases del aprendizaje.

Es posible aprender definiciones y, al mismo tiempo, no aprender nada

[Vídeo sobre la vida de Richard Feynman (es posible activar los subtítulos en español)]

Durante esa charla, Feynman trató de responder a lo que podría parecer una pregunta simple: ¿qué es la ciencia? Es posible que tras su visión de la ciencia se esconda uno de los grandes mensajes de Feynman sobre educación: "La ciencia es el resultado de redescubrir, a base de de comprobar una y otra vez por experiencia propia, las cosas que valen la pena, sin confiar ciegamente en las experiencias pasadas de otros humanos". 

En otra ocasión, se le preguntó a Feynman sobre cómo el ganar el premio Nobel había cambiado su vida, a lo que él respondió: "El éxito es hacer cosas interesantes y divertidas; el mejor premio: el placer de descubrir y entender".

Una herramienta para entender lo que se oculta tras los nombres

Dejamos atrás 2015, pero lo cierto es que, según la idea de Feynman sobre los nombres, este número no nos dice prácticamente nada sobre lo que ha sucedido en los últimos doce meses (algunas voces incluso sostienen que ni siquiera ese número coincide con el tiempo transcurrido desde el nacimiento del mesías). Supongo que Feynman también estaría de acuerdo con lo siguiente: por suerte, tenemos algunas herramientas para tratar de discernir entre el nombre de las cosas y lo que las cosas son, una de las más poderosas: la ciencia. Y ha sido precisamente con esa intención, la de descubrir lo que se esconde tras el nombre de las cosas, que en este 2015 me he dedicado a investigar y compartir con ustedes algunas cosas que conocemos bajo el nombre de educación, éxito, miedo, ética, soledad, amor, sexo, creatividad, humanidad, verdad y felicidad.

Mi lectura de Feynman: nombres y palabras que no dicen mucho sobre las cosas

Intuyo que, como consecuencia de la ignorancia sobre la realidad de las cosas que se ocultan tras sus nombres utilizamos éstos, con mucha frecuencia, de forma errónea o interesada. Por ejemplo, lo realmente importante tal vez no sea si a personas que matan a otros seres humanos les colgamos el cartel de "asesinos" o de "militares" (Feynman explica que su padre le enseñó a no dar valor a los uniformes ni a las medallas). También etiquetamos concienzudamente como "refugiados" o "inmigrantes" a millones de personas, sin entender que hay seres humanos que, por distintas razones, buscan una vida mejor. Más aún, es posible que lo importante en política no sea dirigir gobiernos propios y ajenos en nombre de algo llamado "democracia", sino entender el concepto que sustenta tal palabra y tratar de recuperar su esencia. Lo vital, a lo mejor, no es que te digan que te quieren, sino sentir que alguien lo hace de verdad (Feynman se casó con su novia, gravemente enferma de tuberculosis). Es posible que, lo necesario de verdad, sea tener a algunas personas que harían casi cualquier cosa por ti sin dudarlo un segundo, en lugar de acumular a cientos/miles de amigos virtuales. Es posible, también, que en ocasiones confundamos las palabras y que lo que llamamos "normal" sea solamente lo que deberíamos llamar "habitual".

También seguimos llamando "deporte" a lo que en realidad deberíamos llamar "competición", y "solidaridad" a algo que probablemente sea más parecido a la "caridad". Continuamos apreciando algo que llamamos "éxito", sin saber lo que esto significa, y separando, por tanto, a las personas entre "ganadores y perdedores" sin demasiado criterio (Feynman dijo que no creía en los premios, ni siquiera en el Nobel).

El legado de Feynman

El legado de Feynman es extenso y no se limita a la ciencia o a la enseñanza de ésta, sino que se expande hasta aspectos artísticos y humanísticos. Pero el tema de hoy era presentarles un concepto que Feynman fue capaz de transmitir en una sola clase, ante un buen número de profesores de ciencias: todos conocemos muchas palabras, muchos nombres, pero en realidad sabemos poco sobre las cosas que se esconden tras de ellos.

Por todo ello, doy gracias por el año que dejamos atrás, porque he podido invertir tiempo y energías en tratar de entender un poco mejor lo que se esconde tras el nombre de las cosas.

Doy gracias a Richard Feynman por recordarme que esta tarea tiene sentido. Gracias a ustedes también por interesarse por las cosas que se ocultan tras los nombres.