sábado, 1 de octubre de 2011

El Choque


Manuel Rivas, 10/09/2011

¿Asistimos a una crisis o a una peste de miedo provocada? De Naomi Klein y su "doctrina del choque", en la que profetizó el auge de un capitalismo del desastre, podemos hoy decir lo que de la literatura de Kafka en su propia metáfora: escribió "como un reloj que adelanta". The shock doctrine se publicó en 2007, y fue criticado con sorna como un panfleto por los ventrílocuos del complejo mediático-financiero, entre otras cosas por poner con las vergüenzas al aire a la economía friedmanita. Una economía golpista, y lo digo en sentido metafórico, marítimo, que no se me incomoden los discípulos del talentoso premio Nobel y asesor de macroeconomía espiritual del filántropo Pinochet. A lo que vamos. Según Milton Friedman, "solo una crisis produce un verdadero cambio". Siempre, claro, que las ideas adecuadas "anden por ahí". Y vaya si andan. Nada de quilombos periféricos. Esta peste que se extiende en las viejas metrópolis tiene el contrapunto del éxtasis friedmanita, con cómicos números de farsa. Grupos desesperados de ricos intentan en vano que les suban los impuestos, conscientes los magnates de que pagan menos tasas que sus chóferes. A este paso, van a conseguir la exención total, para que se jodan por traidores. Mientras tanto, la nueva dirigencia de los conservadores republicanos, con el Tea Party, esa infusión con adictos globales, se ha fijado como objetivo recaudatorio en los más pobres. Al fin y al cabo, los homeless duermen en los bancos. Cuando todo gira en un carrusel de cifras irreales, también todo el resto se va contagiando de irrealidad. Así pasó en los años treinta, recuerda Steiner. Y llegó la irrealidad. Lo inhumano. La peste. Al final de El año de la peste, de Defoe, un friedmanita cantaba alegre: "Terrible peste Londres asoló / En mil seiscientos sesenta y cinco; / Cien mil almas se llevó. / ¡Pero yo sobrevivo!".

Filtros de información manipulados


Carmen Mañana, "La Red le adoctrina con su propio credo, si usted se deja. Buscadores y redes sociales filtran la información según los gustos del usuario. Es cómodo, pero peligroso: la visión que dan está sesgada".  El País, 21/08/2011

Miguel, un aventurero empedernido, busca la palabra Java en Google desde su casa de Madrid. A la misma hora pero en Nueva York, Steven, informático, introduce el mismo término en la misma herramienta. Cada uno obtiene resultados muy distintos: el primero, sobre la isla de Indonesia; el segundo, sobre el lenguaje de programación llamado así.

¿Por qué? Porque Google usa la localización, las búsquedas anteriores y toda la información que posee sobre el usuario para seleccionar de entre todos los resultados posibles aquellos que considera que pueden interesarle más. Es decir, personaliza la información que ofrece. Para ello emplea unos filtros que utilizan cada vez más webs y redes sociales, como Amazon o Facebook, y que, para muchos, solo hacen más cómoda la navegación a través del océano informativo que supone la Red.

Pero para otros, como el gurú de las redes sociales y asesor de Barack Obama, Eli Pariser, la proliferación y profundización de estos filtros es una involución de Internet y puede llegar incluso a ser peligroso para la sociedad. "La personalización invisible de las webs te hace pensar que tienes una visión total de un asunto, cuando lo que tienes es una visión distorsionada. Y a nivel social, esto se traduce en que cada vez resulta más difícil para la gente identificarse con distintos puntos de vista y tener un discurso democrático, lo que, al final, hace más complicado resolver los problemas sociales", asegura.

¿Demasiado dramático? Si empleamos los buscadores, redes sociales y webs de una manera "cómoda", dejándonos llevar, obtendremos solo la información que los sites deciden que nos interesa. Javier Arias, ingeniero de Google, explica que en su empresa se trabaja constantemente para afinar los algoritmos matemáticos que seleccionan los resultados supuestamente más relevantes para cada usuario. "El objetivo es que no sea preciso que el internauta nos diga qué está buscando sino que nosotros seamos capaces de decirle qué le conviene. Y ya se está yendo hacia ese lugar", adelanta.

Facebook, por ejemplo, no muestra por defecto en su página de inicio lo que han publicado todos sus amigos, sino las actualizaciones de aquellos con los que más se relaciona (en esta red social). Existe un botón que permite verlas todas, pero Facebook elige cuáles vamos a conocer primero basándose en sus criterios de afinidad.

"Tú no sabes cómo piensan Google o Facebook que eres, luego no sabes en base a qué editan la información que te ofrecen. Es algo que no sabemos", dice Pariser, al que no se le puede acusar de estar en contra de las nuevas tecnologías y sus avances. Este activista político de 31 años consiguió que medio millón de estadounidenses firmaran una petición online a favor de una respuesta no militar al 11-S, y recaudó unos 22 millones de euros para el Partido Demócrata a través de MoveOn.org, la web de la que es director ejecutivo.

El nuevo filtro de Facebook no ha pasado desapercibido para algunos usuarios, que han creado un grupo donde se quejan de que "para que una persona sea visible a todos sus amigos, debería dejar un comentario a todos ellos y viceversa. Lo que es imposible para la mayoría de la gente". Además, estos internautas explican cómo saltarse ese filtro y poder acceder a la totalidad de la información de sus amigos; cómo sortear la tendencia de las redes sociales a agrupar a la gente que tiene más cosas en común.

La tesis que mantiene Pariser en su libro The Filter Bubble: What Internet is hiding from you (Penguin Press) -La burbuja filtro: lo que Internet te oculta- es que si uno no le da al botón de "ver todo", si no toma una actitud proactiva para saltarse ese filtro, el supuesto objetivo de las redes sociales -que es abrirse a un inmenso mundo de amigos o conocidos a los que no se tiene un acceso inmediato o directo- acaba anulado.

Y, si esto se extrapola a páginas de información, blogs y buscadores, uno termina reproduciendo en la Red las mismas burbujas sociales, culturales e ideológicas en las que se encuentra encerrado en su vida offline. El internauta no se abre a nada nuevo porque con los filtros resulta más difícil encontrar información que desafíe sus puntos de vista. "Y un mundo construido a partir de todo lo que nos es familiar, es un mundo donde no hay nada que aprender", remata Pariser.

Julio Alonso, director de Weblogs SL, la mayor empresa de medios especializados online en español, está de acuerdo en que estos filtros pueden ser una herramienta de convergencia -"pueden ayudarte a profundizar en tus gustos y opiniones"- pero también de divergencia si se saben manejar. Cuando uno compra un libro en Amazon, por ejemplo, la página le ofrece una selección de títulos que considera que pueden gustarle basándose en sus compras anteriores o en las que han hecho otras personas que han adquirido el mismo libro y que, seguramente, tendrán gustos muy similares.

Con lo que, si uno simplemente se deja guiar, se puede producir un fenómeno que Pariser define como "adoctrinamiento con nuestras propias ideas". Aunque, por supuesto, esto no es una película mala de ciencia ficción donde las máquinas han acabado con el libre albedrío: uno siempre puede buscar en la página de los más leídos o simplemente navegar a la caza de algo que le saque de su rutina o su "dieta informativa", como dice Alonso. De la misma manera que se puede pasar de la sección de novela negra a la de autoayuda en una librería.

"Con los filtros sociales existe el peligro de focalizarte demasiado, pero todo depende de la persona", resume Enrique Dans, profesor de Sistemas de Información en IE Business School. Alonso coincide: "Alguien que solo lee diez blogs de su misma cuerda está aislado, sí. Pero lo está tanto como una persona que solo oye una radio, o lee un periódico o habla solo con gente que opina lo mismo que él".

Pero, ¿cómo romper con esa homogeneización a la que parecen llevar por defecto las redes sociales? Para empezar, Alonso afirma que las herramientas -blogs, redes sociales, webs- son neutrales. La clave, dice, está en la forma que en se emplean. "Cuanto más sofisticado y variado sea tu uso de estas herramientas digitales, más diversa será tu dieta informativa".

El director de Weblogs asegura que en las redes sociales, como en la vida real, todo depende de cómo uno seleccione su entorno. Si se buscan personas que refuercen nuestras ideas o personas que nos aporten otras nuevas.

"Si no sales a veces de tus RSS -sistema de suscripción a páginas de información y blogs- estás dándole siempre vueltas a las mismas interpretaciones, no avanzas. Yo trato de hacer siempre una excursión fuera", asegura Dans. El profesor considera que Twitter es un buen filtro para romper con la homogeneidad de contenidos, si se sabe elegir a quién seguir: "Gente que produzca bastante información y que aporte cosas interesantes a las que no llegarías por otras vías".

Pariser, sin embargo, no cree que las herramientas sean neutrales y considera que las compañías que las controlan deben tomar medidas.

El responsable de MoveOn.org propone tres pautas a seguir: transparencia, control y ética cívica. "Primero, las compañías deben decirnos cómo, cuándo y con qué criterios están escogiendo información para nosotros. Segundo: deben dar la posibilidad de instalar y desinstalar esos filtros". Y por último, el asesor de Obama opina que las páginas de información deben ayudar a poner en circulación las noticias o hechos importantes desde el punto de vista cívico. "Tal vez Facebook debería tener un botón de Importante además del de Me gusta. De tal forma que el tema Genocidio en Darfur pueda tener la misma visibilidad que He hecho una tarta".

No se trata de eliminarlos. Todos los expertos coinciden en que cierto grado de personalización y filtros es necesario para hacer frente a la explosión de fuentes de información que supone Internet. El usuario debe decidir qué leer y no resulta fácil determinar qué es relevante y de calidad. "Los criterios de selección clásicos, que se basan en seguir unas marcas que según la experiencia de cada uno tienen calidad, están obsoletos porque se quedan cortos, cierran mucho el embudo informativo. Así que hay que utilizar nuevos mecanismos que te permiten discriminar", argumenta Alonso.

Quizás el más usado sea el basado en algoritmos sociales. Como explica Dans, consiste en que cada vez que alguien pincha, comparte o vincula un contenido es como si emitiera un voto a favor de este. "Se supone que es una buena medida de relevancia, porque en el fondo somos gregarios, y porque al pasar a estar en manos de muchas personas, en vez de unos cuantos webmasters, el criterio es menos manipulable", dice.

Un buen ejemplo de este tipo de filtro por relevancia es la nueva red social de Google, Google +. Allí existe una opción llamada Intereses que recomienda artículos al usuario. "Si Google detecta que hay un reportaje de The Economist que está siendo muy compartido y entre tus Intereses está la economía, puede llegar a la conclusión de que te gustaría leerlo. Va un paso más allá y te proporciona la información antes de que la busques", dice Arias. El grado de aplicación de estos criterios de personalización es lo que marca el rechazo de personas como Pariser. Él reivindica que cuando los filtros son invisibles e inevitables -"como sucede cada vez con más frecuencia"- es como si se navegase por la Red con anteojeras. "Tú debes ser el responsable de lo que lees y oyes en Internet, no las grandes compañías que tratan de vender publicidad".

viernes, 30 de septiembre de 2011

Pólipos y demás

Mi médico de cosas de la tripa, el doctor Casanueva, ha dicho que los análisis me dan sospechosillo de algo; por eso me va a tener que abrir y mirar para sacar lo que tengo de más, si es que lo tengo, aunque con esto de la laparoscopia no será necesario, por más que tenga que dormirme, creo que parcialmente y no como un ceporro, como ya me han hecho antes. Lo más probable es que sean uno o más pólipos en la vejiga urinaria, aunque él, con exquisito y generalizador eufemismo, hablaba de infección, porque por eso puede entenderse cualquier cosa que viene de fuera y joroba los complicados engranajes del adeene.

Muchachos, muchachas, cuidaos, no os pase como a mí.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Filosofía para adolescentes


Antonio Fraguas, "Un filósofo en bata contra el conservadurismo adolescente. El escritor Ismael Grasa publica 'La flecha en el aire': diario de su aventura como profesor de Filosofía en bachillerato". El País, 29/09/2011

I

Imaginen que una adolescente llega un día y les dice: "Yo no pedí permiso para nacer, luego no tengo ninguna obligación". ¿Qué responder? En este y en otros trances parecidos se ha visto el escritor Ismael Grasa (Huesca, 1968) quien desde hace seis años decidió compaginar su actividad literaria con un puesto de profesor de Filosofía de bachillerato en un colegio privado de Zaragoza. Grasa, autor de varias novelas, libros de viajes y de relatos, vuelve a las librerías con La flecha en el aire (Debate), una obra peculiar (entre el diario íntimo y el manual de ética) en la que cuenta esta experiencia pedagógica y personal. "De pronto me he visto en el trance de enfrentarme a la Filosofía. Ha sido un redescubrimiento de lo que estudié, y también con los chicos en la clase", afirma Grasa en un reciente viaje relámpago a Madrid.

Un libro breve y ágil con cuya lectura se van a sentir aludidos no solo adolescentes y profesores, también cualquier persona interesada por lo que le rodea. La patria, la inmigración, los Derechos Humanos y la homosexualidad son algunas de las cuestiones, siempre de actualidad, que surgen en el aula de Grasa y también en estas páginas en las que el autor no da recetas mágicas y, en cambio, sí logra que el lector se ponga a filosofar: "El libro tiene la virtud de dejar insatisfecho, en el buen sentido, a quien lo lea. Cualquiera que se acerque con una ideología concreta se va a sentir distante e incómodo con él".

El autor defiende una noción de progreso alejada de las modas recientes (critica por ejemplo el planteamiento de la asignatura de Educación para la Ciudadanía) y cuestiona el relativismo que, afirma, va aflorando en los nuevos manuales de Filosofía escolar: "El relativismo cultural se ha vendido durante mucho tiempo como una muestra de progreso y eso no tiene por qué ser así. Si nuestro sistema democrático es bueno, tiene que ser bueno para todos. Otra cosa es que tengamos criterios de prudencia a la hora de intentar exportarlo. La idea de que todo depende de cada cultura, de cada siglo, es muy debilitadora".

Grasa arremete contra los biempensantes que reniegan de la tradición filosófica: "Me parece básico ese ideal que nace en Grecia (y se retoma en la Ilustración) de una racionalidad común y un proyecto universal. Esa idea es la que nos va permitir no bajar la guardia y defender en el mundo no solo una economía globalizada sino unos derechos globalizados".

También defiende sin complejos los ideales típicamente europeos, pese a las críticas más o menos fundamentadas que llueven desde sectores que se dicen multiculturales: "Estoy contra el adanismo, ese pensar que la inocencia de la juventud lo es todo y que los saberes antiguos son reaccionarios, hay que explicar por qué esa tradición es importante. Los Derechos Humanos, por ejemplo, no son menos valiosos por ser eurocéntricos. Lo importante es la semilla liberadora que el pensamiento occidental contiene. Lo estudiamos no porque sea europeo, eso da igual. Pero un exceso de autocrítica o de pasarnos de listos los europeos en esa autocrítica, nos sitúa ante dos peligros: uno, pasarle a Estados Unidos el relevo de la acción práctica y de la defensa de esos ideales. El otro peligro es el de debilitarnos, y en este periodo de crisis europea hay que mantenerse firmes en lo esencial. Abogo por la idea de una Europa transfronteriza que defienda toda una tradición".

Individuo y comunidad

Las páginas de La flecha en el aire trasmiten además un liberalismo "bien entendido". Grasa se explica: "El libro defiende la tradición liberal del individuo, entendido como la unidad básica de la sociedad; pero por otra parte es aristotélico en el sentido de la defensa de la virtud y de que nacemos en una comunidad. El concepto del liberalismo nos defiende de las agresiones a nuestra libertad, es algo pasivo. Luego está la parte activa, que depende de nosotros: es nuestro ejercicio de la virtud, del compromiso".

El objetivo último de Grasa es, con toda modestia, contribuir a mejorar la sociedad y esa contribución se hace desde las aulas: "A lo mejor me equivoco y soy un ingenuo, pero un sistema de personas formadas y libres va a tender, creo, a ser autocorrector con las injusticias. Cualquier otro modelo puede derivar hacia formas que restringen las libertades o hacia el extremo totalitario".

La flecha en el aire a la que se refiere el título es una metáfora de cada individuo y constituye la respuesta que Grasa le brinda a la despreocupada adolescente antes citada. Somos como flechas en el aire y en nuestras vidas nos toca orientar el rumbo mediante decisiones éticas y compromisos morales: "Esas obligaciones, como la flecha que ya está disparada, quieras o no, ya las has adquirido y no te puedes librar de tomar partido".

Además Grasa ofrece una idea, muy alejada de la corrección política que hoy se estila, de cómo debe ser la pedagogía. Defiende que entre docentes y estudiantes se establezca una clara distancia y una relación de subordinación, y lo defiende precisamente por el bien de los alumnos. "Aunque parezca contradictorio, esa distancia dogmática es una muestra de respeto hacia el alumno, y viene a ser el trasunto de otra paradoja clásica: educar es dar los instrumentos para que el alumno pueda liberarse de su educación y de su cultura, y ganar un juicio propio", apunta el autor en un pasaje del libro.

Así, con su corbata y su bata blanca, Grasa se enfrenta a la tarea de contribuir a la emancipación intelectual de sus estudiantes, extrayéndoles los prejuicios a los que están sujetos: "La mayoría de los alumnos son muy conservadores porque en el fondo han visto muy poco mundo. Se rigen mucho por estereotipos y, al fin y al cabo, para lo que estudian es para liberarse de su propia educación".

II

La patria

He mandado subrayar en el libro de texto unas páginas que trataban sobre el patriotismo. He preguntado luego sobre esta cuestión. La mayoría de los alumnos piensan que el patriotismo es un sentimiento bueno. Otros dicen que no, se ponen de parte de uno de los autores que acabamos de estudiar, Diógenes el Cínico, quien se consideraba antes ciudadano del mundo que ateniense. Doy la razón a los que en clase se han reconocido como patriotas, porque nos dignifica sentirnos orgullosos de todas aquellas cosas buenas que ha conseguido en el tiempo la comunidad a la que pertenecemos, por modestos que sean a veces estos logros. Incluso hay un patriotismo a pequeña escala que es deseable, como, por ejemplo, el sentirnos parte de la empresa en que trabajamos, la camaradería basada en el reconocimiento de una aportación común. Dicho esto, he hecho una matización: por encima del sentimiento patrio, o de pertenencia a una colectividad, están los derechos individuales, que, a su vez, deberían ser universales.Y aquí les he recordado lo que han estudiado sobre Kant y su concepto cosmopolita de ciudadanía. Un alumno entonces ha levantado la mano para intervenir. Ha dicho que los pueblos han de tener su propia dignidad y han de luchar cuando sea preciso para defender sus fronteras o su cultura, aunque ello suponga ir en contra de una mayoría. Ha puesto el ejemplo de los indígenas del Amazonas, asediados por la deforestación, y de los palestinos.Yo he dado mi opinión sobre esto. De los indígenas amazónicos he dicho que lo que habría que procurar, con tacto y buenas maneras, es que tuviesen acceso a un sistema educativo y sanitario. El alumno ha insistido en que hacerles perder su cultura es una indignidad por la que no deberían pasar.Yo he respondido a esto que el analfabetismo es una indignidad mayor, y que lo que no podemos pretender desde los países  desarrollados es que existan «reservas humanas», al modo de zoológicos o de aquellas colecciones antiguas de cromos donde aparecían las culturas del mundo. No se trata de obligarles a cambiar su modo de vida de un día para otro, pero sí de propiciar mejoras en sus conocimientos y costumbres, de manera que sean al menos libres para poder elegir. El concepto de «reserva cultural» no es propio de personas.

No he querido entrar en un debate sobre la cuestión de los palestinos, mis propios alumnos no contaban con mucha información sobre el asunto. Me he limitado a comentar la situación que describe una película que había visto hacía poco en el cine, Los limoneros: dos mujeres, una palestina y otra israelí, viven separadas por una valla de alambre. Una, la israelí, ha tenido una buena educación, viste elegantemente y toma la decisión de divorciarse; la otra es una mujer que vive del campo, tiene que llevar puesto el velo y, después de enviudar, ha de renunciar a tener tratos con otro hombre para no «ensuciar» la memoria de su esposo. Una organiza veladas con invitados en su casa, la otra ha de mantenerse apartada de los bares donde sólo hay hombres y vive aterrorizada por los rumores. ¿Se está contando aquí la historia de un pueblo oprimido por otro? Más bien, digo, lo que el espectador ve son dos mujeres, una de las cuales disfruta de unos derechos de los que la otra carece. De modo que los conflictos, digo pese al peligro de simplificar, no deberían ser tanto de fronteras como de derechos. Una de las mujeres de la historia puede ser libre y la otra no. La prisión de la segunda mujer no es exactamente la frontera israelí con la que linda su finca, sino el atraso en las costumbres de «los suyos».

Hay algunos planos en que las dos mujeres se quedan mirándose desde ambos lados de la valla. Sería inexacto decir que es una mirada «de mujer a mujer», de iguales.Y aquí dejo, por hoy, la cuestión de la patria.

Autoridad

Ha venido al colegio un alumno conflictivo: interrumpe las clases a voces, llega tarde, salta la valla, fuma con ostentación donde no está permitido y se queda dormido sobre su mesa a la vista de todos… Procede de un centro de enseñanza donde se ha habituado a estar con adultos y habla de sexo a voces cuando está entre sus compañeros, tratando de que le oigamos también los profesores. En la última clase en que estuve con él, antes de que tuviese que expulsarlo al pasillo, desabrochó por encima del jersey el sujetador de la chica que se sentaba delante.Yo fingí que no me daba cuenta, aunque el episodio tuvo alborotado a todo el fondo del aula durante mis explicaciones.Tampoco apaga en clase su teléfono móvil. Es, en definitiva, un chico que tiene sus días contados en el colegio, si no hay un cambio rápido en él. La profesora M. siente lástima por el nuevo alumno, ha tenido numerosas reuniones con su madre en un intento por tratar de evitar su expulsión.

Con frecuencia, los profesores aprobamos y entregamos diplomas a estudiantes aparentemente menos inteligentes que estos otros que acaban dejando los estudios o siendo expulsados.Alumnos que se dirigen al profesor en un tono insolente, en un tú a tú por el que dan a entender que no reconocen su autoridad ni su condición de enseñante. Alumnos que dan lugar a escrúpulos y conflictos de conciencia entre los profesores más inexpertos. El profesor quizá se dé cuenta entonces de que su trabajo no es descubrir genios, porque la genialidad está la mayor parte de las veces fuera de su campo. Durante la última expulsión temporal del nuevo alumno he expresado en clase la idea de que seguir una disciplina y una instrucción es también un modo sutil de inteligencia, porque supone una indisciplina a más largo plazo y un poder cambiar el día de mañana aquellas cosas que no nos gustan.

Otra novedad de este año es que me han encargado que dé las clases de la nueva asignatura de «educación para la ciudadanía».Ya el nombre, tan largo, me produce cierta incomodidad. Los libros de texto que he hojeado de la asignatura me resultan algo insustanciales y finalmente he decidido no mandar comprar ninguno. De entrada, no estoy muy seguro de que los valores sean materia de una asignatura ni de que pueda haber un profesor que específicamente los enseñe. Entiendo que enseñar valores es algo más bien de todos los empleados del colegio, de su puntualidad a la hora de empezar las clases, de la higiene que muestran o del modo de comportarse de cara a los alumnos y sus compañeros. En los próximos días tendré que ver cómo encauzo esta asignatura de modo que no sea una pérdida de tiempo para los alumnos ni para mí.

También me siento distante de algunas de las «orientaciones didácticas» que aparecen en el programa oficial de esta asignatura. Se habla de «la asamblea de la clase», en la línea de la actual ley de enseñanza de hacer hincapié en que los colegios son instituciones democratizadas.Yo estoy más bien con quienes piensan que si a algo no se tiene que parecer una clase es a una asamblea, por respeto a los propios alumnos y su derecho a aprender. La esencia de la educación es que no es democrática, como tampoco es democrática una familia. Se fundamenta en el afecto y en el amor a la libertad, pero se expresa mediante normas y el ejercicio de la autoridad. Además, hay cuestiones en las que el individuo quizá debería poder contar con el respaldo del Estado, y no depender de los criterios asamblearios del conjunto de padres y profesores de un centro. Por ejemplo, sobre la cuestión del velo islámico. Otra idea del programa oficial de la asignatura es la de «fomentar la tolerancia» entre los alumnos, y hacer que los alumnos construyan sus ideas «sobre las ideas de los otros». Así dicho parece algo que está bien, pero siempre y cuando no se olvide que, antes que sobre las ideas de sus compañeros de asiento, los alumnos deberían tener derecho a construir sus ideas sobre los conocimientos que recogen las obras de los grandes escritores y los manuales de historia. Porque una cosa, sin la otra, no lleva a nada.Y respecto a la tolerancia, el profesor debería empezar por enseñar que uno no puede ser tolerante con todas las ideas —por no hablar de todas las creencias—, porque no todas respetan, de entrada, nuestra libertad. La tolerancia, según se mire, es tanto un valor como la intolerancia.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Libros

Tengo aquí unos cuantos libros que he comprado, me han regalado o han venido a parar a mis manos. Uno de Antonio Navarrete; otro una biografía de Samaniego de mi antiguo profe de la Complutense Emilio Palacios; en Vialibri conseguí otro fósil bibliográfico para mi colección de antiguallas manchegas, una novela sobre una maestra escrita por una noble ciudarrealeña que parece autobiográfica, publicada en Barcelona, 1925, pero en realidad escrita en 1915. Sólo compro gangas, porque la crisis no da para más; sin embargo observo que mi colección ya vale algo. He leído que un médico manchego ha publicado dos novelas históricas, una La Galana, sobre la heroína de la Guerra de la Independencia manchega; otra, Orissón de Oreto, sobre ese famoso guerrero oretano que fue el único que pudo derrotar al cartaginés Amílcar con la famosa estratagema de los toros de fuego que dio lugar (aunque pocos lo saben) a esa estúpida ceremonia pirotécnica con que termina la Pandorga. Él pone que la batalla fue en el Cerro de los Ángeles, en Valdepeñas, pero en realidad sucedió en Elche de la Sierra. He visto también otras cosas tentadoras: una historia de la Vicalvarada en Ciudad Real, que hojeando me ha parecido curiosilla, pero también errada, insuficiente y discutible, y una Historia de la literatura celta de Sainero que parece interesante, aunque escasa y encogida, a pesar de que ya tuve el coraje de leerme hace años una obra parecida suya a pesar de sus peregrinas divagaciones lingüísticas, de las que tampoco prescinde en este libro; pero menos da una piedra, porque otro lo haría sin duda bastante peor. Un profesor amigo me ha regalado, por demás, lo que agradezco muchísimo, una edición facsímil con transcripción, de una Historia de Ciudad Real escrita por un diputado decimonónico que quiero leerme atentamente, por si recoge alguna información inédita; el proyecto ha sido auspiciado por el Ayuntamiento y el Cronista de Ciudad Real, también director de La Tribuna. 

Huy, lo que ha dicho Alessio Rastani


"La crisis es el sueño de quienes quieren hacer dinero", ha dicho este especulador; Goya dijo "el sueño de la razón hace monstruos" y el revolucionario francés Vergniaud, antes de ser guillotinado, "la revolución devora a sus propios hijos". Pero la única revolución que ha triunfado hoy es la de la dieta Dukan, lo único que se ha tragado son proteínas de más y el único resultado ha sido quedarte como estabas. Eso, antes de que se demostrase que esa revolución era una filfa y una estafa y además peligrosa para la salud. 

martes, 27 de septiembre de 2011

El hijo poeta, asesino, sodomita y ocultista de Garcilaso de la Vega


Pues sí: todo eso era el bastardo manchego Lorenzo de la Vega, hijo de Garcilaso de la Vega, degollado en Santo Domingo en 1550. Lo ha descubierto mi colega toledana María del Carmen Vaquero. He hecho un resumen de su estudio, con algunas especulaciones y cábalas mías, en el blog que consagro a la Literatura regional y que desde hoy voy a atender más que este mismo. Aquí.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Historia de la poesía lírica manchega del XIX


Ya he publicado otra sección de mi historia de la literatura manchega del siglo XIX. Es la correspondiente a la poesía lírica. Dentro de unos días publicaré las consagradas al teatro y la narrativa. El enlace es:

http://histomancha.blogspot.com/

y el de la historia del la lírica del XIX:

http://histomancha.blogspot.com/2011/09/historia-de-la-lirica-manchega-del.html/


Entrada 2501


Con esta el blog va por la entrada 2501; demasiadas, aunque hice lo que pude por no escribir. Leo, digiero y escribo, como si por lo que come mi cerebro tuviera que defecar perentoriamente, y no esperar a sucedáneos más higiénicos. Ahora leo los titulares y para entenderlos debo traducirlos al revés: "Los mercados europeos, bajo presión". Como si algo pudiera presionar a los mercados, cuando es la gente la que está sometida a la presión de esos mercados y bancos desregulados por políticos vendidos a mercados y bancos que nadie ha elegido. "Europa trata de evitar otro Lehman Brothers", al revés: "Otro Lehman Brothers trata de evitar a Europa". Qué asco de prensa, tíos: reproduce el lenguaje del poder. Siempre que leo un titular parece que estoy leyendo la conciencia, o falta de ella más bien, de un ogro de la calle Muro (güol strit), donde, por cierto, parece que unos indignados han intentado plantar el bonsay de una esperanza. Las esperanzas es que necesitan miles de años para hacerse secuoyas, incluso en América, donde hasta los kilómetros son más grandes y se llaman millas. El obispo de aquí ha echado a una familia a la calle por no pagar el alquiler y otras cuentas; seguro que todo eso ha sido un error, un obispo no hace ni deja hacer cosas de esas, que es feo y anticatólico. Obispo, monseñor, lo que sea o le llamen, haga algo, recurra a su ecónomo o a Cáritas, soluciónelo, que todos nos sintamos un poco mejor, especialmente esa gente, que ya empieza a hacer frío. Si hay que hacer una colecta, pues se hace.

El zar de todas las Rusias


Editorial de El País, "Farsa en Moscú. El regreso de Putin a la presidencia escenifica la imparable degradación de la política rusa", 26/09/2011.

Vladímir Putin seguirá al frente de Rusia durante un futuro previsiblemente muy largo, quizá 12 años. La farsa política se ha consumado en el congreso del partido gobernante y el actual primer ministro acepta regresar al todopoderoso cargo de presidente de la nación en las elecciones de marzo próximo, tras poner fin a meses de especulación que ha mantenido paralizada la pesada maquinaria burocrática rusa. Especulación relativa, puesto que todos parecían saber, según muestran las encuestas, que Putin se disponía a recuperar el puesto que prestó durante unos años a su protegido Dmitri Medvédev, solo porque la Constitución le impedía un tercer mandato consecutivo.

La restauración de Putin en la presidencia será a la postre simbólica, puesto que nunca ha dejado escapar el poder real. Durante los años que ha permanecido teóricamente a las órdenes del presidente Medvédev, el indisputado hombre fuerte de Rusia ha mantenido consigo los resortes de que disponía en el Kremlin. Medvédev, que por decisión de Putin se hará cargo de la jefatura del Gobierno tras las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre (tan conocido resulta su desenlace), nunca ha sido en este tiempo otra cosa que el rostro amable y pretendidamente liberal de una Rusia que nunca ha existido. El anuncio de este fin de semana en Moscú confirma lo que Putin ha hecho evidente durante su largo mandato: que la competición política ha sido sustituida por una simulación cuidadosamente coreografiada por el Kremlin. Resulta paradigmático el reciente caso del partido Causa Justa, creado por el poder como una alternativa a la silenciada oposición liberal, y cuyo millonario, iluso y dimitido líder llegó a creer que podía tener agenda e ideas propias.

En ausencia de una lucha abierta y limpia por la representación ciudadana, el Kremlin imita y manipula los ritos externos de la democracia. El impresentable apaño escenificado en el congreso de Rusia Unida emite un inequívoco mensaje que liquida las esperanzas liberalizadoras. Medvédev ha resultado ser un presidente inane, pero hace cuatro años, al denunciar el "nihilismo legal" de Rusia y su "eterna corrupción", alentó expectativas sobre un cambio que alejara al gran país del poder autoritario, la debilidad institucional y un creciente y tóxico nacionalismo. La vuelta de Putin a la presidencia devuelve el juego a la casilla cero.

sábado, 24 de septiembre de 2011

La lista de los reyes godos


¡Cuántos artificios mnemotécnicos tuvieron que idear los torturados estudiantes para retener esta ristra de ajos mentales, la de los reyes visigodos que reinaron a lo largo de trescientos años! El mejor, sin duda, esta macarrónica poesía:

    Ataúlfo en Barcelona:
¡los godos aquí ya están!
Su amor por Gala Placidia
mala suerte le traerá.
Pero el que a hierro mata
también así morirá,
conque el traidor Sigerico
siete días durará.
Walia, gloria. Teodoredo,
a Atila derrotará.
Turismundo, Teodorico
ajenos a España están,
en su corte tolosana,
pero Eurico a Iberia va.
Alarico, anticatólico,
vida en lucha perderá.
Su bastardo Gesaleico
así le sucederá.
Amalarico, otra lucha
pierde, y le asesinarán.
Teudis a Barcelona
la corte trasladará,
mas el lascivo Teudisclo
también de él se librará.
Agila... ¡otro enemigo
de los católicos va!
Vida pierde. Atanagildo
después le sucederá
tras un famoso interregno
de cinco meses. Y ya
Liuva primo, discutido
con el trono no podrá,
y a su hermano Recaredo
dolido lo cederá.
Este fanático arriano
de nadie tiene piedad,
ni tan siquiera de su hijo
que, cruel, ejecutará.
Pero otro hijo, Recaredo,
catolicismo traerá.
Otro hijo, Liuva II
al puñal sucumbirá.
Witerico, gran apóstata
por Toledo a rastras va.
Gundemaro y sus concilios,
para su trono afirmar.
Sisebuto, intolerante
contra los judíos va,
el Imperio los ayuda
y en España afincará.
Tras Recaredo el efímero
Suintila al fin echará
los de Bizancio. Y Chintila
decreto renovará:
¡expulsión contra judíos!
¡Y esta vez va de verdad!
Tulga, bondadoso y débil,
depuesto al fin se verá.
Chindasvinto, que es famoso
por su orden y severidad,
fenómeno entre los godos,
¡noventa años vivirá!
Recesvinto años difíciles
con sublevados tendrá.
Menos mal que por fin Wamba
enérgico triunfará,
pero tras la humillación
de Ervigio, dimitirá.
Este le sucede, abdica
en Egica, y el Islam
empieza una y otra vez
sus tentativas de entrar.
El reinado de Witiza,
oscuro fue y singular,
y el último rey, Rodrigo
en la Janda morirá,
con lo cual los visigodos
ya fuera de España están.


Los treinta y tres poéticos reyes godos:

Ataúlfo                      410-415
Sigerico                     415
Walia                        ?
Teodoredo                420-451
Turismundo               451-451
Teodorico                 453-467
Eurico                       467-485
Alarico                      485-507
Gesaleico                  507-511
Amalarico                 511-531
Teudis                       531-548 (Primero en residir en España)
Teudisclo       548-549             
Agila                         549-554
Atanagildo                 554-567
Liuva I                      567-568
Leovigildo                 568-586
Recaredo I                586-601 (Primer rey católico)
Liuva II                     601-603
Witerico                    603-609
Gundemaro               609-612
Sisebuto                    612-620
Recaredo II               621
Suintila                      621-631
Sisenando                 631-636
Chintila                      636-640
Tulga                         640-642
Chindasvinto             642-649
Recesvinto                649-672
Wamba                     672-680
Ervigio                      680-686
Egica                         687-701
Witiza o Acosta         701-809
Rodrigo                     709-711

Javier Marías, hoy

De El País, hoy:

Lejos queda hoy del solvente y académico Marías el chaval de 19 años que escribió Los dominios del lobo. Ahora, con 60, algunos le siguen llamando el "joven Marías". Y lejos está él de renegar de aquella primera novela. "Es mi obra más divertida". Una reivindicación de la imaginación y el territorio del escritor frente, dice él, "al daño que nos hizo el realismo social". Desde entonces hasta ahora han pasado 40 años y un recorrido de éxito constante, la búsqueda de un estilo basado en la indagación interior, la verdad íntima, la especulación como manera de conocer la verdad que le ha llevado a la conclusión de que la novela es un arte de reconocimiento: "Lo mismo que otros géneros lo pueden ser de conocimiento, la novela lo es de reconocimiento. Y digo esto en cuanto a que nos permite saber cosas que sabíamos, pero no teníamos idea de ellas hasta que no las leemos en una novela". Una gran verdad que le ha llevado a afirmar también, como recordaba Vásquez, "que el ser humano necesita conocer lo posible además de lo cierto y lo que pudo ser, además de lo que fue".

Hasta los neutrinos son manipulados

Las explicaciones para lo que está pasando con los neutrinos nacen de un señor calvo llamado Berlusconi, que pretende rebajar el presupuesto a los científicos italianos. La única manera de hacer intocable el importante caudal económico que necesitan los físicos de Gran Sasso y sus homólogos del CERN es llamar la atención con algo sensacional. Porque ese caudal estaría mejor invertido en causas sociales y filantrópicas prioritarias en vez de descubrirle el intríngulis a la materia, que está muy bien, pero después de evitar la muerte por hambre y sed de los niños panzudos, el desalojo de familias por falta de renta, las guerras interminables y un larguísimo etcétera. La única manera que tienen los físicos de evitar las tijeras de Berlusconi, decía, es montar el numerito con algo que saben que probablemente será falso y atraer los focos del mundo entero: estos italianos se las saben todas en picaresca. Pudiera ser que hubiera algo de verdad en estos resultados, pero han tenido que anticiparlos por aquello de los juguetes caros que necesitan los físicos para liar sus teorías, en vez de juguetes para estos tontos del haba de los que quieren comer todos los días, los parados y los diversos necesitados. Otra muestra de que hay que interpretar las noticias conforme a segundas, terceras, cuartas y quintas intenciones.

No estoy contra la ciencia, pero soy un ludita; quiero una ciencia que mejore al ser humano, porque hemos avanzado más en ciencia que en humanidades; hay que recuperar ese retraso, no debe ser así, no se deben despreciar de ese modo las humanidades, porque determinada ciencia crea injusticias dañosas. Primero consigamos humanizar al ser humano (aunque sea un animal, por lo menos eso hemos averiguado), quiero decir, consigamos mejorarlo de forma práctica, no utópica (ese ha sido el gran error del humanismo, creer en utopías que afirman que el hombre es más de lo que es; además, aún esperamos mucho de él y en demasiado poco tiempo), y después podremos consagrarnos al noble fin de investigar y arrancarle los secretos a la naturaleza; por demás, podría decirse que arreglar las miserias de la humanidad es algo mucho más complejo y difícil que verificar una teoría física o investigar la naturaleza: a las pruebas me remito, ya que no hemos avanzado casi nada en lo primero y sí mucho en lo segundo; es más difícil poner de acuerdo a dos personas que demostrar la teoría M. Y, sin embargo, son tareas ambas igual de humildes y aun las mismas y una sola: la ciencia empieza donde las humanidades acaban y viceversa. 

Empero, esto no debe alterar lo que he afirmado al principio de este párrafo, quizás con algún conocimiento de causa: hay que empezar por lo que más nos importa,  el hombre, y acabar también en él: ciencias que tocan ambas ramas como la medicina, la economía y la biología deben primar sobre otras que les deben estar subordinadas de forma práctica y no utópica. Resulta inconcebible que alguien se dedique a calcular el diámetro de una estrella a millones de años luz cuando hay un preso inocente que es ajusticiado, una familia que es desalojada y echada a la calle o una chica que es convertida en esclava sexual, por mencionar tres hechos que me consta están ocurriendo ahora mismo, cuando unos físicos están indagando la naturaleza del neutro y neutral neutrino. Los astrónomos podrían dedicarse más a estudiar los objetos cercanos a la tierra y prevenir y evitar catástrofes que a buscar planetas habitables que no vamos a poder habitar en cientos de miles de años o a buscar nuevas fuentes de energía en vez de a diseñar nuevas maneras de freír a la gente en radiación.

El neutrino que llega antes de salir


I

"Los neutrinos que llegaban antes de haber salido", El Mundo, 23 -Sep-2011 15:40:

Una de las cuestiones que me preocupa desde que ayer las redes comenzaron a hervir con la noticia de ese experimento sobre los neutrinos más veloces que la luz en el que se ha comprobado (pongamos todas las salvedades, es difícil de creer y desde luego no está confirmado ni corroborado por otros experimentos independientes, lo que ya nos obliga a demorar cualquier conclusión) es que si los neutrinos viajaron más rápido que la luz, y según la relatividad la luz es la que marca la línea de lo que sucede en el mismo momento, los neutrinos llegaron a Italia ANTES DE HABER SALIDO DE SUIZA.

Dentro de nada comenzará en Ginebra una rueda de prensa, para explicar el tema. A mi me pilla justo en las jornadas de ciencia de AMAZINGS 2011 Bilbao, donde precisamente están los mejores divulgadores de la ciencia de este país. Y ando preguntándoles a unos y otros qué opinan. Y hay que esperar, hay que ir entendiendo qué es lo que se ha descubierto y si las pruebas son adecuadas para la magnitud de la afirmación. Como comenta en su blog Migui (Miguel Rodríguez), la constancia de la velocidad en el vación es uno de los axiomas de la física moderna, exhaustivamente comprobada. Si lo tiramos, entonces nos quedamos sin teoría. Pero los GPS, que usan en sus cálculos la relatividad de Einstein, funcionan a la perfección, y toda la física se ha comprobado hasta los más extremos niveles de precisión... y nada indicaba que estaba todo mal. Para empezar de nuevo, habrá que pedir pruebas realmente extraordinarias.

Otro gran divulgador de la ciencia, Phil Plait comentaba que resulta curioso que si este experimento está en lo cierto, visto los nanosegundos que se han adelantado en esos 700 km de distancia del experimento, los neutrinos de la supernova que estalló en la Gran Nube de Magallanes el 23 de febrero de 1987, la SN 1987a, deberían haber llegado 4 años antes. Sin embargo, se midieron en el experimento  del Mont Blanc justo 3 horas antes de ver la primera luz visible, un desfase que se explica porque la explosión inicialmetne es opaca a la luz, pero no a los neutrinos, que escapan sin más. La pena es que no había detectores de neutrinos funcionando en 1983... aunque entonces ¿qué serían los neutrinos que sí se midieron y que viajaban a la velocidad de la luz -o muy cerca-? La cosa se complica...

La otra conclusión extraña, así a vuelapluma y en espera de ver lo que cuentan, que seguiremos ENVIVO desde El Mundo es que según la relatividad, la simultaneidad de dos sucesos se da precisamente porque un rayo de luz pasa de uno a otro: no consume tiempo. Es un poco complicado, pero es la manera que tienen los físicos de establecer cómo funciona el universo. Lo que pasa es que si los neutrinos fueron más veloces que un hipotético fotón, eso quiere decir que estaban siendo detectados en el Grand Sasso, en Italia, antes de haber salido.

¿Extraño? Demasiado como para no estar atentos a lo que sucede. Se lo iremos contando... Si ustedes no lo sabían ya antes.

II


Álvaro de Rújula, físico del CERN, "Más rápido que su sombra", El País, 24/09/2011:           

La paradoja de Lucky Luke es que disparaba más rápido que su sombra: más deprisa que la luz que la proyectaba. Es una paradoja tremebunda, porque la teoría de la relatividad de Einstein no es una teoría, sino una descripción comprobada y precisa de la realidad. El tiempo en el reloj de un piloto de avión pasa más despacio que el de relojes en tierra, precisamente como la teoría predice. Si volase a la velocidad de la luz, el reloj del piloto se pararía. Y si fuese más deprisa, echaría para atrás. En la teoría de la relatividad, la posibilidad de viajar más rápido que la luz es equivalente a la posibilidad de viajar al pasado. Si esto fuese factible, podría uno matar a su abuela antes de que pariera a mamá.

Los neutrinos llegarían desde el CERN al detector Opera más deprisa de lo que la luz lo haría... si el resultado anunciado fuera cierto. Sería uno de los mayores descubrimientos desde 1898, cuando Michelson y Morley establecieron que la velocidad de la luz es la misma para todo observador en movimiento no acelerado. En relación con un observador dado, otros tienen velocidades relativas pero la velocidad de la luz es absoluta.

En la teoría de la relatividad, la velocidad de la luz no solo es absoluta, sino también máxima. Podemos aumentar la energía de un protón en el LHC, pero para que su velocidad llegase a ser la de la luz se necesitaría una energía infinita. Sobrepasar a la luz es, por lo tanto, imposible. Cuando un protón del LHC pisa el acelerador, su velocidad, ya próxima a la de la luz, aumenta muy poquito. El LHC es un energizador, no un acelerador.

No es la primera vez que se mide la velocidad de los neutrinos. El resultado más preciso data del 1987, cuando llegó a la tierra la luz de la explosión de la supernova 1987A, en la Nube de Magallanes (una galaxia satélite de la nuestra) a unos 150.000 años luz de aquí. La explosión de una supernova de este tipo va precedida por la implosión del núcleo de la estrella, que produce neutrinos horas antes de que la noticia de que el núcleo implosionó llegue como onda de choque a la superficie y la reviente dentro de la estrella. Esta onda viaja a la velocidad del sonido, más lentamente que la luz (de ahí que en general todos parezcamos inteligentes antes de hablar).

Tanto los neutrinos de la supernova 1987A como la luz de la explosión se observaron desde la Tierra. Y ambos vinieron a la misma velocidad, con una precisión en la medida 100.000 veces superior a la de Opera. La única diferencia sustancial entre las dos observaciones es que los neutrinos de la supernova tienen energías unas 1.000 veces inferiores a los de Opera. Existen teorías no disparatadas en las que las dos velocidades pueden diferir. Michelson y Morley comprobaron que no hay un éter: un espacio absoluto en el que viajara la luz. Pero podría haber otro éter, que solo vieran los neutrinos y que implicase que viajan a velocidades distintas en función de su energía. Incluso así, la contradicción entre Opera y la supernova es demasiado grande como para poder explicarse.

Las posibilidades evidentes -que los neutrinos tienen masa, que interaccionan con la Tierra, que el Pentágono introduce aposta errores en el GPS comercial, que un becario descontento falsificó los datos, etcétera- son descartables. En mi opinión, la reacción más razonable al resultado de Opera es preguntarse dónde está el sutil error. En estas ocasiones hay que hacer más experimentos antes de vender la piel del oso. Y mojarse. Si el resultado se comprueba me corto la tiza, como los samuráis quiebran su sable.


viernes, 23 de septiembre de 2011

El sí de A. D.

Alfonso D., de regia nomenclatura, podría ser una especie de Imhotep capaz de hacer milagros en restauración de tejidos y se va a casar con la momia de una linajuda duquesa, de quien algunos infundios aseguran se mueve y aún alienta. Algunos le podrían llamar violador de sepulturas, pero a mí me parece un niño salvado de las aguas del Nilo bético como si fuese un don del mismo, el don que le va a dar el ser Duque consorte. Dicen ellos se conocían desde niños, pero, habida cuenta de la diferencia, más que abismal, de fosa de las Marianas en cuanto a edad, treinta añazos, es evidente que la memoria de uno de los dos flaquea, no sé si con conato de Alzheimer. Sospecho, no sé por qué, que es la de la damita en cuestión, que más que octogenaria parece cenozoica. Evidentemente, Alfonso D. no es hombre ilustrado, porque El sí de las niñas de Moratín atacaba los matrimonios desiguales. Alfonso D. no es ilustrado, es romántico; se casa por amor. Nadie duda de los numerosos encantos, nada ruinosos, aunque sí algo, bastante, bueno, muy arruinados de la Duquesa de Osiris, que de faraona tiene todo el oro y el moro que le han dejado sus poco agradecidos vástagos. La duquesa está triste y está sola y ha perdido el color y tiene, es la verdad, todo su derecho de ruina a escoger a un arqueólogo romántico, un Schliemann que la desentierre y le convenga (Schliemann, que era rico, se casó por poderes con una griega), un Schliemann que la restaure. Ya lo decía Agatha Christie: "Cásate con un arqueólogo: cuanto más envejezcas, más te querrá". Pero la Hammer, productora de las mejores películas de terror, hará bien en reservar los derechos cinematográficos de la noche de bodas para una inenarrable nueva producción: Muerte en el Nilo. Por más que a la culta Duquesa (sabe cinco idiomas, aunque no los use) le hayan gustado siempre los gays, como su segundo marido.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Posmodernismo


P. Tubella y J. R. Marcos, "El posmodernismo se convierte en historia moderna. Londres revisa el ascenso y caída del polémico movimiento cultural", El País, 22/09/2011:

Perfiles de edificios que juguetean de forma irreverente con diversos estilos arquitectónicos, en abierto desafío a la sobriedad del movimiento moderno; productos de uso doméstico, como una simple tetera, cuyas formas caprichosas priman la estética frente a todo sentido práctico; revolucionarios diseños gráficos y estrellas musicales decididas a abanderar la subversión con estilo. Y finalmente la rendición, el culto al dinero. Ese cajón de sastre que, bajo la etiqueta de posmodernismo, fue sinónimo de libertad radical hasta convertirse en el estilo del consumismo exacerbado, protagoniza el estreno de la nueva temporada museística en Londres.

Como herederos suyos, ¿somos víctimas o beneficiarios? Los artífices de la exposición que el museo Victoria & Albert abre este sábado (Posmodernismo: Estilo y Subversión 1970-90) no quieren entrar en disquisiciones filosóficas sobre un fenómeno que desafía una definición compacta. Su propuesta se centra en la historia reciente del arte y el diseño, en cómo un movimiento provocador nacido en el universo de la arquitectura acabó extendiendo su influencia en todas las áreas de la cultura popular, incluidos el cine, la música y la moda.

Frente a las connotaciones negativas que arrastra la etiqueta, la muestra explora a través de dos centenares y medio de piezas la vocación rupturista con el pasado inmediato, la pluralidad que reniega de toda narrativa dominante, también un estilo irónico y multifacético que abrió un sinfín de posibilidades.

"El posmodernismo toma fragmentos de estilos ya existentes y los reúne a modo de collage para crear algo diferente", subraya la comisaria de la exposición, Jane Pavitt, sobre una de las características principales del movimiento. Cuando Philip Johnson inauguró hace más de cinco lustros su diseño del rascacielos de la compañía AT&T (hoy edificio Sony) en Nueva York, que talla con un agujero circular el vértice del frontón triangular de la fachada, fue tildado de traidor. El arquitecto -como muestra uno de los bocetos que exhibe el V&A- rebatía la ortodoxia cúbica racionalista, de la que hasta entonces él mismo había sido adalid. El gesto entroncó con una joven generación que miraba con ironía hacia los monumentos del pasado, los reciclaba y combinaba.

Uno de los grandes exponentes del diseño y la arquitectura posmoderna en España fue Oscar Tusquets, cuyo Belvedere Georgina, construido en Llofriu (Gerona) en 1972, fue calificado como "la primera obra posmoderna sin mala conciencia". Lo hizo Charles Jencks, a cuyo ensayo El lenguaje de la arquitectura posmoderna, de 1977, se atribuye la popularización del término que puso nombre al cambio de sensibilidad apuntada ya en textos de Robert Venturi como Complejidad y contradicción en la arquitectura o Aprendiendo de Las Vegas.

Desde su estudio de Barcelona, Tusquets sostiene que "tenía que venir una revisión de esa época". No para reproducir su estética, aclara, sino para reconocer el valor que tuvo: "Fue una reacción de hartazgo contra el monolitismo puritano del movimiento moderno, que despreciaba el gusto de la gente y le decían cómo tenía que vivir. Lo tildaron de snob y reaccionario capitalista porque los modernos decían construir para los obreros, pero resulta que a los obreros les gustaban las cubiertas a dos aguas".

Si aquellas ideas no acabaron de encajar entre el público de los setenta, los diseños posmodernos logran en la siguiente década, con su boom económico, la aceptación de las masas, especialmente en su traslación a los objetos de la vida cotidiana. Los muebles de Ettore Sottsass, fundador del grupo Memphis, o los estilosos artículos domésticos de la firma Alessi, anteponen la originalidad y la ostentación a cualquier otra función, y aparecen como objetos irresistibles en las revistas de estilo que empiezan a proliferar. Todo era una declaración de estilo en aquella "década del diseño" que también impregnó el mundo de la música y a sus intérpretes, exponentes de la teatralidad, el colorido y la exageración. Jane Pavitt alega que el look de personajes tan diversos como David Byrne, Annie Lennox o la diva Grace Jones (a cuyos estilismos se dedica una sala) contribuyó a cuestionar las nociones de género, sexo e identidad, acarreando consigo nuevos aires de libertad.

La resistencia a la autoridad, en el ámbito artístico y en el social, que quiso encarnar el posmodernismo acabó cediendo a la seducción del dinero, simbolizados en el cuadro de Andy Warhol que en el tramo final de la exposición toma como estrella el signo del dólar. El arte como mercancía, la subversión que en realidad persigue el gancho comercial, la superficie a expensas de la profundidad.

"¿Frívola?", se resiste Tusquets. "Comparada con los edificios-estrella que han venido después y que ignoran olímpicamente el contexto en el que se levantan, la arquitectura posmoderna era de un rigor absoluto", ironiza. "En 20 años veremos que los proyectos de Zaha Hadid, por no hablar del Hotel Puerta América de Madrid, se aguantan menos que los de Michael Graves".

Con todo, el arquitecto catalán reconoce que "la desobediencia a Mies y Le Corbusier" y la recuperación de valores de la arquitectura tradicional no siempre encontró una creatividad a la altura de su ambición. Eso y la implantación arrolladora que conoció en los ochenta -"en EE UU Graves anunciaba tarjetas de crédito por televisión y el único arquitecto italiano al que conocían los alumnos era Aldo Rossi"- determinó su caída: "Su descrédito fue proporcional a su éxito". Posmoderno se convirtió en un insulto casi. Nada nuevo según Tusquets: "Cuando yo era niño, el modernismo, Gaudí incluido, era de mal gusto. Si no tiraron el Palau de la Música fue porque no había dinero".

Los detractores del fenómeno encuentran sus argumentos en los años noventa, cuando el posmodernismo, efectivamente, sucumbe ante su propio éxito. Por eso el Victoria & Albert remata ahora una programación que ha revisado los movimientos artísticos y del diseño en el siglo XX con una mirada retrospectiva hacia una escuela multiforme. Un movimiento que, en palabras de Pavitt, "lo adores o lo odies, tuvo en su momento el poder de inflamar", de socavar los dictados de la uniformidad, de abrazar "un diseño radical" y de abrir impensables vías de expresión.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Historia de la literatura manchega IV

Parece ser que blogger no me admite textos demasiado largos, así que he pasado todos mis post sobre Historia de la literatura manchega a un blog nuevo titulado Historia de la literatura en La Mancha. Ahí podréis consultar no sólo todo lo que he escrito sobre su siglo XIX, sino también otros materiales que he confeccionado sobre ese tema en otros siglos y que he publicado en otros lugares, por ejemplo la Wikipedia. Ese blog se irá ampliando todo lo que sea posible. De momento los textos están copiados tal cual, y faltan ilustraciones, algunas cursivas, números de notas y formatos, pero poco a poco iré adecentándolo todo.


Este es el enlace:

martes, 20 de septiembre de 2011

Matar a un ruiseñor


En Georgia (USA) van a ejecutar a un inocente. Suena injusto, cruel o imposible, pero eso es lo que va a pasar como ha pasado ya en doscientas ocasiones al menos en que sepamos se haya podido probar la inocencia del ejecutado (porque allá casi nadie se interesa por demostrar la inocencia de un muerto: es caro y, sobre todo, inútil). Lo más probable es que haya habido más inocentes en esa lista. 

Siete de los nueve testigos de la acusación se retractaron; no existe móvil,  no hay arma homicida y se sabe quién fue el verdadero homicida: el testigo principal de la acusación, que incluso ha admitido haberlo asesinado; una testigo (Quiana Glover) asegura que el único hombre cuyo testimonio fue determinante para condenarlo (Sylvester Cole) le ha confesado en una fiesta que él fue quien acabó con la vida del agente. No hay clemencia que valga. Da la casualidad de que el reo no es blanco y de que el crimen (del que se le acusa, no este que se va a cometer legalmente) fue el asesinato de un policía. El negro sospechosamente inocente tal vez sea un cómplice de Cole y debe morir porque un policía blanco inocente ha muerto.  El acusado se llama Troy Davis. Un millón de personas de todo el mundo ha firmado una petición de clemencia gestionada por Amnistía Internacional, yo mismo uno de ellos; han intercedido la Unión Europea,  el Papa, el expresidente Jimmy Carter, decenas de otros políticos ante el Estado de Georgia, pidiendo se perdonara al recluso o se le conmutara la sentencia. No ha servido de nada: no hay duda razonable que valga.

Sólo un comentario: si alguien debe morir por matar, que sean quienes matan a un inocente y no se arrepienten.

Jerónimo Anaya, Una vieja dama llamada selectividad


Publicado en Lanza, ayer:

UNA VIEJA DAMA LLAMADA SELECTIVIDAD

Desde que en el examen de la llamada Selectividad (ya sé que se llama prueba de acceso a las enseñanzas universitarias oficiales de grado, es decir, PAEG), correspondiente a la asignatura (ya sé que ahora no se llama así) de Lengua castellana y literatura, puede salir sola y exclusivamente un texto «divulgativo-informativo», el alumno se puede encontrar con cualquier texto de autores tan extraordinarios como una antigua ministra, de cuyo nombre, aunque no quiero acordarme, me acuerdo; un periodista excelente, o no tanto; o cualquier otro autor de los buenos que tenemos en España. Eso sí, nunca se podrá encontrar con un texto de Bécquer o Galdós, Unamuno o Machado, Lorca o Gerardo Diego, Delibes o Buero Vallejo. Menos de Gabriel Celaya; y, por supuesto, León Felipe no estará nunca entre los elegidos. Ni siquiera García Montero ni César Antonio Molina, aunque este fue ministro hace poco tiempo.
Por eso, que salga un texto contra Esperanza Aguirre es una insignificancia. El problema no está en que el texto «divulgativo-informativo» sea un ataque a Esperanza o a Zapatero; el problema está en que, en segundo de bachillerato, no hay, al menos oficialmente, lecturas obligatorias; en que nunca, nunca, nunca, podrá el alumno elegir un texto literario (Clarín, Juan Ramón Jiménez, Valle-Inclán, Alberti, Salinas, Alfonso Sastre, Eduardo Mendoza, Carmen Laforet… no tienen la altura suficiente para aparecer, por lo menos, en una de las dos opciones que se presentan). El problema está en que los textos literarios son menos importantes que los periodísticos o los humanísticos, pongo por caso. Todos son importantes, creo yo; pero en una asignatura que se llama Lengua castellana y literatura me parece que hasta un poema del olvidado (por la izquierda y la derecha) León Felipe debería tener prioridad sobre un texto de un periodista, por muy bueno que este sea. O al menos aparecer en una opción el periodista y en la otra el propio León Felipe, Benítez Reyes, Miguel Hernández o Pío Baroja.
El caso del texto, que en este duro septiembre ha salido a los alumnos castellano-manchegos, es un ejemplo más de lo mal que está la enseñanza. Pero no el texto en sí, sino todo lo que hay a su alrededor. Hoy los toros, el carnaval  y hasta el botellón son los máximos ejemplos de nuestra cultura. Pero comentar un texto de Azorín o de Martín Recuerda, comentar un poema de Dámaso Alonso o José Ángel Valente es una aberración, incluso si se propone en un examen de Lengua castellana y literatura.
¿Cuándo veremos que el emperador va desnudo? Bueno, verlo, lo vemos; pero decimos que lleva el más maravilloso de los trajes: el de la incultura.

Jerónimo Anaya Flores.
Profesor de Lengua castellana y literatura