sábado, 12 de febrero de 2011

Jacques Brel, ne me quitte pas


Ne me quitte pas en francés y en español, una archifamosa y archillorona canción de Jacques Brel que algunos han designado la mejor canción francesa de todos los tiempos.

Ne me quitte pas
il faut oublier
tout peut s'oublier
qui s'enfuit déjà
oublier le temps
des malentendus
et le temps perdu
a savoir comment
Oublier ces heures
qui tuaient parfois
a coups de pourquoi
le coeur du bonheur

Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

Moi je t'offrirai
des perles de pluie
venues de pays
où il ne pleut pas.
Je creuserai la terre
jusqu'après ma mort
pour couvrir ton corps
d'or et de lumière.
Je ferai un domaine
où l'amour sera roi
où l'amour sera loi
où tu seras reine.

Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

Je t'inventerai
des mots insensés
que tu comprendras;
je te parlerai
de ces amants-là
qui ont vu deux fois
leurs coeurs s'embraser.
Je te raconterai
l'histoire de ce roi
mort de n'avoir pas
pu te rencontrer.

Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas

On a vu souvent
rejaillir le feu
de l'ancien volcan
qu'on croyait trop vieux;
il est paraît-il
des terres brûlées
donnant plus de blé,
qu'un meilleur avril
et quand vient le soir
pour qu'un ciel flamboie
le rouge et le noir
ne s'épousent-ils pas.

Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas.

Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
a te regarder
danser et sourire
et à t'écouter
chanter et puis rire.
Laisse-moi devenir
l'ombre de ton ombre
l'ombre de ta main
l'ombre de ton chien.

Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas.
Traducción a español:

No me dejes:
hay que olvidar
y se puede olvidar
lo que ya fue:
olvidar el tiempo
del malentendido
y el tiempo perdido
para aclararlo.
Olvidar esas horas
que a veces mataban
a golpe de porqués
el corazón
de la felicidad.

No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes

Te ofreceré
perlas de lluvia
venidas de países
donde no llueve.

Escarbaré la tierra
después de mi muerte
para cubrir tu cuerpo
de oro y de luz.
Y haré un reino
donde amor será rey
donde amor será ley
donde tu serás reina.

No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.

Te inventaré
palabras sin sentido
que comprenderás.
Yo te hablaré
de los amantes
que han visto dos veces
corazones arder.
Te contaré
La historia de un rey
que murió por no haber
podido encontrarte.

No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.

Se ha visto a menudo
rebrotar el fuego
del antiguo volcán
que se creía harto viejo.
Hay tierras quemadas
que dan mejor trigo
que el mejor abril.

Cuando viene la noche
para que arda el cielo,
el rojo y el negro
¿acaso no se unen?

No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.

No voy a llorar.
No voy a hablar.

Me esconderé
para mirarte
bailar y sonreír,
y escucharte
cantar y reír.
Déjame volverme
sombra de tu sombra
sombra de tu mano
sombra de tu perro.

No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.

viernes, 11 de febrero de 2011

Frikada

Slick: -Oh, no. ¡Internet se ha caído!

Slick: (gritando) -¿Y ahora qué voy a hacer?

Slick: -Ay (suspiro)... Creo que voy a salir afuera...

Slick: -¡Ah! (grito de espanto) ¡¿Qué es esa cosa grande y brillante en el cielo?!

Squigley: -Se llama "Sol". Lo busqué en Google.

If

Carta de un padre a su hijo (Rudyard Kipling)

If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you;

If you can trust yourself when all men doubt you
But make allowance for their doubting too;

If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don’t deal in lies,
Or being hated, don’t give way to hating,
And yet don’t look too good, nor talk too wise:

If you can dream–and not make dreams your master;

If you can think–and not make thoughts your aim;

If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;

If you can bear to hear the truth you’ve spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build ‘em up with worn-out tools:

If you can make one heap of all your winnings
And risk it all on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breath a word about your loss;

If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: “Hold on!”

If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings–nor lose the common touch;

If neither foes nor loving friends can hurt you;

If all men count with you, but none too much,

If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds’ worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that’s in it,
And–which is more–you’ll be a Man, my son!

Roy Batty muere

Tyrell: Me sorprende que no hayas venido antes.
Roy: No es cosa fácil conocer a tu creador.
Tyrell: ¿Y qué puedo hacer yo por ti?
Roy: ¿Puede el creador reparar lo que ha hecho?
Tyrell: ¿Te gustaría ser modificado?
Roy: ¿Y quedarme aquí? [ pausa ] Pensaba en algo más radical.
Tyrell: ¿Qué? .... ¿Qué es lo que te preocupa?
Roy: La muerte.
Tyrell: ¿La muerte? Me temo que eso está fuera de mi jurisdicción, tú ....
Roy: Yo quiero vivir más, padre.
Tyrell: La vida es así. Hacer una alteración en el desarrollo de un sistema orgánico de vida es fatal. Un programa codificado no puede ser revisado una vez establecido.
Roy: ¿Por qué no?
Tyrell: Porque al segundo día de incubación, cualquier célula que ha sido sometida a mutaciones de reversión alcanza unas pautas de retroceso, como las ratas que abandonan el barco, que va a hundirse, y luego el barco se hunde.
Roy: ¿Qué hay de la recombinación EMS?
Tyrell: Ya lo hemos intentado. El Etil Metano Sulfato es un agente alcalino y un poderoso mutante. Creaba un virus, tan letal que el individuo moría antes de que acabara la operación.
Roy: Entonces una proteína represora que bloquee las células operantes ....
Tyrell: No impediría la duplicación, pero eso llevaría a un error en la réplica que hace que la recién formada DNA lleve consigo una mutación. Y así llegamos de nuevo al virus. Pero, esto solo es teoría. Tú fuiste formado lo más perfectamente posible.
Roy: Pero no para durar.
Tyrell: La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo. Y tú has brillado con muchísima intensidad, Roy. Mírate, eres el hijo pródigo. Eres todo un premio.
Roy: He hecho cosas malas.
Tyrell: Y también cosas extraordinarias. Goza de tu tiempo.
Roy: No haré nada por lo que el dios de la biomecánica me impida la entrada en su cielo.
[ Roy besa a Tyrell en la boca. Toma su cabeza entre sus manos, aplasta su cráneo y hunde los pulgares en sus ojos ]
[...]
I've seen thing you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I whatched C-beams glitter in the dark near the Tanhausser Gate. All those moments will be lost in time; like tears in the rain.Time to die.

Dictadores

Ramón Lobo, "No todos los dictadores acaban igual de mal", El País, hoy:

Ser dictador es un trabajo ingrato. Uno se pasa la vida desvelado y en un sinvivir por el bien de su pueblo y un buen día ese mismo pueblo, ignorante y manipulado por las redes sociales y las cadenas de televisión por satélite, te da la puñalada. Un buen dictador se muere en la cama. Sin miedo, sin baltasargarzones revoloteando, sin miles de personas en la calle exigiendo tu dimisión, exilio o cárcel. Stalin lo logró. Franco, casi; esquivó todo menos a su yerno-marqués disfrazado de médico.

Ser dictador es un trabajo muy rentable. Aunque el sueldo bruto no es para presumir entre la jetset, las grandes ganancias están en los extras, en las primas, en los tantos por cientos, en los intangibles. La mayoría de los dictadores no saben de finanzas. Depositan sus excesos en Suiza porque su banca tiene experiencia en borrar trazos y proteger clientes.

Jon Lee Anderson, uno de los últimos grandes reporteros, publicó hace poco en The New Yorker un artículo con tres normas básicas para sobrevivir a revueltas y golpes de Estado: no mostrar debilidad (Ceausescu); cuidar los detalles, que el diablo está en ellos (el abuso de autoridad de Ben Ali contra el vendedor callejero Mohamed Bouazizi), y retirarse de forma discreta (Suharto).
También hay tres categorías de dictadores: los que acaban mal o muy mal: Benito Musolini, Adolf Hitler, Leónidas Trujillo, el ya citado Nicolae Ceausescu, Mobutu Sese Seko, el Sah de Irán, Najibulá en Afganistán... Los hay que acaban bien o muy bien: los mencionados Stalin y Franco y Papá Doc Duvalier. Un tercer grupo, dificíl de calificar, es el más numeroso. Lo podríamos denominar los depende, depende de cómo se mire: Augusto Pinochet, Videla, Idi Amin Dada, Alfredo Stroessner... A Pinochet lo bajaron de la Historia, pero jamás se enfrentó a un tribunal.
Hosni Mubark es de los dictadores con experiencia. Sobrevivir 30 años en el poder da caché. En estos días debe de haber estado releyendo biografías de algunos de los antes citados. No ha mostrado debilidad. A sus 82 años puede permitirse el lujo de no presentarse a la reelección y sacar a su hijo de la línea sucesoria. Si alguien pensó que se trataba de un gesto de debilidad, envió esa misma noche a sus mantones para aterrorizar a los manifestantes. Ahora resiste. La calle también. Hoy ha elevado su apuesta. Los Hermanos Musulmanes, el principal grupo de la oposición, extrema la cautela. El tiempo corre en su favor.

La gran diferencia con el tunecino Ben Ali es que Mubarak ha luchado en varias guerras, es un héroe militar, está acostumbrado a la presión. No es un vulgar ladrón. Es un verdadero dictador. No le asusta la calle y con este discurso parace que cuenta con el apoyo de la cúpula del Ejército.
El poder absoluto no tiene sucesores. El autócrata corta la carrera y el cuello (ahora hay más opciones que incluyen el accidente de helicóptero) a cualquiera que le pueda hacer sombra. No es una costumbre nueva. Es consustancial al poder. El emperador romano Claudio pasó a la historia como ejemplo del disimulo para sobrevivir a las intrigas palaciegas. Un dictador mata, infunde terror, es indiscriminado y se rodea de una camarilla que tiene las manos manchadas de sangre y robo. Nadie está libre. Si cae el dictador, cae el sistema, caen todos.

Ahora en Egipto la lucha es entre la supervivencia de un sistema agotado en Mubarak y su vicepresidente Omar Suleimán, que parece Arias Navarro con sus declaraciones de que el pueblo no está preparado para la democracia, o un cambio en dirección desconocida. Esa ruta da miedo a todos. A EEUU, Israel y Arabia Saudí.

El poder abosluto está en la gran literatura. Obras como Una tumba para Boris Davidovich, de Danilo Kis, desnudan a ese poder brutal y a sus miserias. A las tres normas de Jon Lee Anderson se podría añdir una cuarta, esencial: un dictador no baja la guardia, no tiene complejos en el uso de la fuerza, diga lo que diga Barack Obama.

Un escritor checo me dijo en Praga hace años: "Quien vive 40 años bajo el comunismo pierde el sentido de la honestidad".

Da igual el adjetivo de la dictadura, la ausencia de libertad genera una asfixia, una pérdida colectiva de esa honestidad; es una tara social que se mantiene. Tras una larga dictadura llegan las turbulencias. Son inevitables. No siempre las cosas se mueven de acuerdo con los intereses de Occidente. Aunque lo quiera Jose Maria Aznar.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Un día menos.

Me siento bastante pocho física y espiritualmente, o las dos cosas, si es que son uno. Será el cambio estacional: deprime la química de la gente como yo. Llevo días con pruebas para la operación: un electro, una analítica, una radiografía del pecho. Parece además que me vuelven los vértigos. Como empecé a dejar de tomar pastillas -la analítica hubo que hacerla en ayunas- estoy lóbrego, tétrico, arisco y desagradable, sólo pienso en dormir y todo me importa un carajo. Llenaría la bañera de cemento y me metería luego. Buscar excusas o culpables a este sinvivir y este insomnio es tontería; he intentado llegar a asumirme desde que nací, y lo único que me ayuda es ver a la gente contenta y feliz, tanto si es extraña como si no; eso me alivia, me carga las pilas, aunque no pueda lo que se dice dar ejemplo de ello; supongo que uno sólo aprecia lo que realmente necesita, y yo necesito eso, ver a la gente contenta; la mala leche ajena lo único que hace es multiplicarme a la enésima potencia. Da igual que siempre haya alguno o alguna (y seguramente quien se sienta aludido o aludida errará), con su paranoia de siempre, de esos o esas que tienen por imborrable cualquier futesa o gilipollez que se imaginen sufrir; qué gigantesco es su ombligo, su vanidad, su todo. Castíguelos su pegado, con su pan se lo coman y allá se lo hayan; como yo mismo, no se merecen estar mal; tal y como andan las cosas uno sólo necesita gente que se sienta bien, no quien se entretenga con un estúpido vudú mental en el que todos acabaríamos como puercoespines. Para eso y por eso es fundamental el papel del humor. Por suerte la mayoría de la gente es, todavía, indulgente, admirable, positiva, gentil. En Nínive había pocos justos, pero entre nosotros hay muchísimos. A mí me ha tocado la mueca para abajo de la máscara, pero hasta eso tiene sus compensaciones y su chiste; por ejemplo, que como uno no puede descender más (aunque se puede, ya lo creo) sólo cabe rebotar e ir hacia arriba. Cierto: si no puedes elegir de qué estás hecho, procura conformarte lo mejor posible con arreglo al entorno y a tu propia capacidad de mutación y adaptación.

Se es prescindible.

En una película de Harold Ramis, Cosecha de hielo, se hace una curiosa parábola sobre la historia de dos hermanos gemelos opuestos que mueren el mismo día. Todo es un sinsentido: lo que suma uno lo resta otro y al final la cuenta da cero, como quería el Eclesiastés. A veces mi hermano gemelo (todos tenemos uno que nace con nosotros y muere con nosotros) se muestra tan muerto de iure que le gustaría serlo de facto y pasar de la apariencia a la esencia. Es blasfemo renegar de la vida, es tirarle a Dios, o a lo que haya en su lugar, incluso esa fuerza negra y oscura en la que creía Schopenhauer, su regalo a la cara. Lo bueno que tiene no estar entre nosotros no sería que lo olvidaran, sino que él mismo se olvidara de sí. Lo más insoportable es coexistir con la rutina y sus desequilibrios de serotonina; ha ido perdiéndose la inercia del nacimiento y quiere hallar en el sueño un refugio que se desea prolongar eternamente sin sueños. Curioso que para la falta de existir se busque la falta absoluta de existir; es lo bueno que tiene estar muerto: que no se vive ni se cree estar viviendo. La rutina es un cansancio abstracto, pero que se va haciendo tan presente y se va pegando tanto al alma como la carne a los huesos, hasta el punto de que ya es imposible prescindir de ella sin prescindir de uno mismo. Y, sin embargo, todavía hay algo que lo logra poner en pie todas las mañanas.

martes, 8 de febrero de 2011

De aquí para allá y de allá para aquí.

Ya he corregido dos bloques y medio de exámenes. Los alumnos, contentos, porque aprueba la mayoría, y algunos incluso con nota alta. Yo, buscando rebañar minutos de donde sea, y también tiempo para no hacer nada y recobrar el aliento. Ahora tengo que hacer unas composiciones en Quarkexpress para la revistilla del Instituto y darle forma definitiva al trabajo sobre el vino, devolver el libro que me ha protestado de demora la biblioteca pública y sufrir la insoportable pena merecida por este crimen. Leerme los ensayos de León y de Paco Chaves me va a resultar imposible antes del verano, porque también tengo que redactar unos apuntes para mis muchachos, pasar las notas y pasar las faltas y saberme por dónde me ando. Estas últimas cosas son lo más difícil.

Hablé con J. M. M. M., ese catedrático de la Uni de Cádiz. Le pregunto que por qué ha impreso la edición de un humanista antes que una tesis doctoral con premio. ¿Qué ha sido de los fondos prometidos para la edición de mi libro? ¿Han sido detraídos? Me promete que se imprimirá este año. Pues qué bien. Se ve que prometer no cuesta nada. No sé si hablar con mis amigos en Cádiz, porque ellos están interesados en crear ya esa colección Nifo de libros sobre historia de la prensa, cuyo primer texto sería el mío (y los siguientes los suyos); pero Maestre quizá quiere tirar para su molino. Dice que espera a una reunión del CSIC para recaudar fondos el día 25. No sé si conspirar con los de Cádiz y acudir a alguno de esos abogados nada picapleitos que saben donde morder (y hay mucho que morder, por lo que sé), porque este asunto ya me trae frito.

También hablé con Calero, quien dice que tengo que eliminar los dos últimos apéndices de mi edición de Juan Calderón. Siempre que te llaman, es para que recortes, nunca para que amplíes; nunca te dirán "que maravilla de libro, amplíalo", sino "es muy largo, recorta". Es una pena, sobre todo porque el segundo contenía una selección de las correcciones más brillantes al Quijote realizadas por este cervantista manchego.

Necesito tiempo para organizar un calendario y poder siquiera proseguir con la edición de las Fábulas. He estado pergeñándome una idea más o menos de lo que voy a hacer, pero tengo ya que manejar las notas acumuladas y empezar a redactar. Quizá pueda darle un empujón definitivo en Semana Santa.

Mi mujer ha comprado un coche Honda de segunda mano, mixto de eléctrico y gasolina, que es una barbaridad. Sólo le falta darte los buenos días, tan educado es el nipón. Tiene los máximos requisitos en seguridad y es tan automático que se diría que se conduce sólo. Está diseñado para ahorrar lo máximo. Un coche del futuro, muy chato, pero con mucho culo; hasta para eso tiene sus ventajas, porque tiene unas células fotoeléctricas que te pitan si lo arrimas demasiado al aparcar. Ni una señorita lo haría mejor. No soy un caballero rodante, sino andante, pero es bonito que los demás tengan cosas como esas, si es que les hacen felices. Nunca me atrajeron los coches; por lo general, los coches sólo les interesan a quienes les interesan los zapatos y los cuidan maravillosamente, tuneándolos de betún y vistiéndose de hermosos calcetines. Yo, que soy un bárbaro, creo que los zapatos son sólo un soporte y mis pies una máquina de caminar, como las botas de Nancy Sinatra.

M. me escribe un correo diciéndome que será mejor que nos acostumbremos a prescindir de los derechos de autor, porque con la costumbre de sobrevivir de subvenciones que tienen las editoriales manchegas no hay manera de soñar con eso. Hace tiempo que no tengo noticias de E, pero espero correo suyo un día de estos.


Me escriben de la Diputación diciéndome que han reseñado mi libro Ilustración y literatura en Ciudad Real en Estados Unidos, y me dan la fotocopia del texto en inglés. Está muy bien, habida cuenta de que no he enviado el libro a nadie, y aun así me lo han reseñado también en los Cuadernos de Ilustración y Romanticismo en Cádiz. Leída la reseña de Cádiz me doy cuenta de que en España no me lee nadie, a excepción de los libreros de viejo, que en sus reportes del libro para los catálogos traen unos resúmenes muy exactos y se ve que han leído con curiosidad las solapas e incluso algo más; leída la de América, se ve que allí uno me ha leído e incluso le solaza. Creo que se me lea tan poco es culpa mía. Se lo envié a unos cuantos aprovechados que me lo pidieron y luego no me lo reseñaron, como el Gotor en Roma, que presume de biblioteca y se puso muy pesado pidiéndomelo. Pues que se joda, y además no le renuevo la suscripción a mi lista de correo sobre historia de la prensa, Histoprensa, que la administro yo. Que la paciencia está cara.

Me da pereza presentar mi libro sobre Félix Mejía. Soy reacio a ese tipo de actos, aunque creo que el personaje lo merece y por ello habría que hacer algo por él. Pensé en mi descuidado (por mí) amigo, el jurista y exembajador Raúl Morodo, el compañero de viaje de Tierno Galván, a quien ahora evocan, y que escribía muy bien (no precisamente en sus bandos de petimetre neoclásico, sino en sus ensayos sobre la novela histórica y en sus memorias Cabos sueltos) Morodo fue además miembro de la UNESCO y me enseñó una edición de Mejía que compró en Chile, pero me da no sé qué presentarlo en este conventillo, sobre todo pensando en los silencios del señor C. ante el día que seleccionó para presentar mis tres libros la otra vez y la ignorancia supina que me tiene cierto polémico y tan rara y unánimemente detestado por todo el mundo don Gilipuertas, ignorancia en la que me siento muy a gusto y en la que me gustaría seguir estando; no así su compañero, que siempre se ha esmerado en sacar pulcramente mis ediciones en la Diputación y se ha mostrado hombre atento, formal y hasta majo.

lunes, 7 de febrero de 2011

Manuales de la Nueva gramática de la lengua española gratis

http://www.fileserve.com/file/R8rBQxj

http://hotfile.com/dl/100481192/5a96e8e/RAE_-_Manual_de_la_Nueva_Gramtica_de_la_Lengua_Espaola_pdf.rar.html

Discusiones ortográficas II

Discusiones ortográficas II

Javier Marías

Además de las expuestas el pasado domingo, hay algunas objeciones que quisiera hacer a las nuevas normas de la reciente Ortografía de la Real Academia Española y de las otras veintiuna, sobre todo americanas, que la han acordado por unanimidad.“En la Academia hay quienes consideran que discutir y objetar a estas cosas es perderse en minucias”a) Mayúsculas y minúsculas. En realidad no entiendo por qué tal cosa ha de ser regulada, ya que, a mi parecer, pertenece al ámbito estilístico personal de cada hablante –o, mejor dicho, de cada escribiente–. Habrá ateos que escriban siempre “dios” deliberadamente, y todo creyente optará por “Dios”, por poner un ejemplo extremo. Según la RAE, supongo, habría que escribirlo en toda ocasión con minúscula, ya que ha decidido que todos los nombres que sean comunes (“rey”, “papa”, “golfo”, “islas”, etc.) han de ir así obligatoriamente aunque formen parte de lo que para muchos hablantes funciona como nombre propio. Así, “islas Malvinas”, “papa Benedicto”, “mar Mediterráneo” o “rey Juan Carlos”. E, igualmente, al referirse a un rey concreto, omitiéndole el nombre, habría que escribir “el rey” y nunca “el Rey”. Yo no pienso seguir esta norma, porque considero que algunos títulos y nombres geográficos funcionan como nombres propios y topónimos, o son sustitutivos de ellos. Cuando en España decimos “el Rey” –y dado que sólo hay uno en cada momento–, utilizamos esa expresión como equivalente de “Juan Carlos I”, algo a lo que casi nadie recurre nunca. De la misma manera, “Islas Malvinas” funciona como un nombre propio en sí mismo, equivalente a “República Democrática Alemana”, que era el oficial del territorio también conocido como Alemania Oriental o del Este. Según las últimas normas, deduzco que nos tocaría escribir “la república democrática alemana”, con lo cual no sabríamos bien si se habla de un país o de qué. Si yo leo “el golfo de México”, ignoro si se trata de una porción de mar o de un golferas mexicano –tal vez del golferas por antonomasia, ¿acaso Cantinflas?–. Y si leo “príncipe de Gales”, dudo si se me habla del tejido así llamado o del heredero a la corona británica.b) Zeta. La RAE ha decidido que el nombre de esa letra se escriba sólo con c, porque con ésta se representa ese sonido –en parte de España– antes de e y de i. Siempre me pareció tan adecuado que el nombre de cada letra incluyera la letra misma que durante largo tiempo creí que la x se escribía “equix”, aunque todos digamos “equis” y así se escriba de hecho. Pero es que además el reciente Diccionario panhispánico de dudas, de la misma RAE, valida grafías como “zebra” (aunque la juzga en desuso), “zinc” o “eczema”. Y, desde luego, no creo que se oponga a que sigamos escribiendo “Ezequiel” y “Zebulón”. No veo, así pues, por qué “zeta” pasa a ser ahora una falta. No está mal que haya algunas excepciones o extravagancias ortográficas en las lenguas, y en español son tan pocas que no veo necesidad de suprimirlas.c) Qatar. La RAE decide que este país y sus derivados –“qatarí”– se escriban con c. El origen de esa peculiar grafía –aceptada en casi todas las lenguas– está, al parecer, en la recomendación de arabistas, que distinguen dos clases diferentes de fonema /k/ en árabe. Por eso, arguyen, se escribe “Kuwait” y se escribe “Qatar”, pese a que nosotros percibamos el fonema en cuestión de una sola manera. La representación gráfica de las palabras –eso lo sabe cualquier poeta– tiene un poder evocativo y sugestivo que las nuevas normas desdeñan. Si yo leo “Qatar”, en seguida se me sugiere un lugar exótico y lejano. Si leo “Catar”, en cambio, lo primero que me viene a la imaginación es una cata de vinos. Pero es que además, para ser consecuente, la RAE tendría que condenar la ortografía “Al Qaeda” y proponer “Al Caeda” o quizá “Al Caida” o quién sabe si “Al Caída”. Los internautas iban a tener graves problemas para encontrar información sobre esa organización terrorista, desconocida en el resto del mundo, y de la que lamentablemente hoy se habla a diario.d) Ex. Decide la RAE que no se separe ese prefijo del vocablo que lo acompañe, y que se escriba “exmarido”, etc. Sin embargo, y dado que en español hay numerosas palabras largas que empiezan por “ex” sin que esa combinación sea un prefijo, un estudiante primerizo de nuestro idioma puede verse en dificultades para saber si “exayuntamiento” es un vocablo en sí mismo o si “exacerbación” o “execración” se componen de dicho prefijo y de las inexistentes “acerbación” y “ecración”.e) Adaptaciones. Las grafías “mánayer” o “pirsin”, que la RAE propone, son tan irreconocibles como lo fue “güisqui” en su día (fea y además mal transcrita, como si escribiéramos “güevos”). En cuanto a “sexi”, es directamente una horterada, siento decirlo.En la Academia hay quienes consideran que discutir y objetar a estas cosas es perderse en minucias. Puede ser. Pero habrá de concedérseme que también lo es, entonces, dictaminar sobre ellas y aplicarles nuevas normas. Si la Ortografía se ha molestado en mirarlas, no veo por qué no debamos hacerlo quienes estamos en desacuerdo con sus modificaciones. Termino reiterando lo que ya dije hace una semana: mis modestas objeciones no me impiden reconocer el gran trabajo que, en su conjunto, supone la nueva Ortografía, obra admirable en muchos sentidos. Habría sido redonda si no hubiera querido enmendar lo que quizá ya estaba bien, desde su versión de 1999. Porque para mí nuestra lengua es ahora un poco menos elegante y menos clara.

domingo, 6 de febrero de 2011

Para después de la revolución en Egipto

Después de la luna de miel

Moisés Naím, El País, 06/02/2011
"La economía de Egipto ha resistido bien la crisis... Las amplias reformas adoptadas desde 2004 han reducido las vulnerabilidades fiscales y monetarias. La gestión económica ha sido mejor de lo esperado... La confianza de los inversionistas ha aumentado, la Bolsa de valores se ha recuperado, los flujos de capital también y las reservas internacionales están creciendo...". Estas fueron algunas de las conclusiones de la evaluación que hizo el Fondo Monetario Internacional sobre Egipto en marzo del año pasado. Antes, el Banco Mundial lo había situado en el primer lugar entre los países que estaban reformando sus economías. Es evidente que las reformas no le sirvieron de mucho a Hosni Mubarak. Más bien, contribuyeron a su caída. ¿Cómo es posible?

Egipto prepara una larga transición


Un pueblo que descubre que puede ser protagonista del cambio ya no espera: sale a la plaza a exigir

Entre las varias razones hay dos muy importantes: la crisis mundial y la corrupción. La crisis desaceleró el crecimiento de Egipto, disminuyendo los beneficios que la población comenzaba, muy lentamente, a obtener de esos cambios. Pero lo más importante fue que la vasta corrupción, largamente tolerada por Mubarak, hizo que las reformas económicas fueran vividas por el pueblo como una trampa más de un Gobierno que cuidaba a los ricos e ignoraba a los pobres. En todo esto hay una importante lección para el Egipto que viene. Su economía no tiene ninguna esperanza de generar los puestos de trabajo necesarios para ocupar a su creciente población juvenil si no se profundizan y amplían los cambios de 2004. Pero hablar de reformas ("¡como las de Mubarak!"), y más aún, llevarlas a cabo, serán píldoras difíciles de tragar para los próximos líderes. Esta tensión entre reformas económicas impopulares y la impaciencia de la gente moldeará el futuro del gran país árabe.

Obviamente, los próximos días y meses serán muy importantes. Pero tanto o más importantes, y mucho más inciertos, serán los primeros años pos-Mubarak. El inminente Gobierno provisional, seguramente apoyado por los militares y con representantes de diversas fuerzas políticas, tendrá que restablecer la seguridad de los ciudadanos, devolver la calma en las calles y organizar elecciones.

Probablemente, en los meses venideros los egipcios conocerán libertades y derechos hasta ahora inéditos para ellos. Durante esta "luna de miel democrática" proliferarán nuevos líderes, grupos políticos, medios de comunicación y propuestas alternativas. Y habrá sorpresas: los Hermanos Musulmanes, por ejemplo, descubrirán que reclutar simpatizantes para competir contra atractivos rivales políticos que rechazan su modelo teocrático es, irónicamente, mucho más difícil que reclutar opositores al opresivo régimen de Mubarak.

La esperanza es que, después del Gobierno provisional, emerja un presidente elegido en los comicios más libres y justos que Egipto haya tenido. Su nuevo Gobierno no solo enfrentará una endiablada madeja de restricciones (económicas, políticas, institucionales, internacionales), sino numerosos grupos con el poder de vetar o descarrilar sus iniciativas. Este escenario, donde el estancamiento económico es una clara posibilidad, me lleva de nuevo al tema de las reformas económicas, la corrupción y las expectativas de la gente.

En las dictaduras donde la corrupción en las altas esferas es tan obscena y palpable como lo es la miseria de las grandes mayorías, la presunción generalizada es que la salida del poder de las élites corruptas conlleva casi automáticamente la mejoría de la situación de los pobres. Es común la suposición de que "el país es rico" y que si solo los poderosos y sus adláteres dejasen de robar habría, casi automáticamente, más para todos. Obviamente esto no es así y los esfuerzos para aliviar la pobreza y disminuir las desigualdades tardan más en arrojar resultados de lo que la sociedad que acaba de derrocar al tirano espera y exige. De hecho, el convencimiento de que los Gobiernos que sucedan al actual aliviarán rápidamente los males heredados de Mubarak será una importantísima fuente de inestabilidad política. Un pueblo que después de tres décadas descubre que puede ser el protagonista de grandes cambios es un pueblo que ya no espera pacientemente en sus casas los resultados de las políticas gubernamentales. Sale a las plazas a exigirlos.

Esta impaciencia popular no tiene por qué crecer hasta amenazar la naciente democracia egipcia. Para evitar que la frustración de la gente infle las velas de populistas y fundamentalistas, el Gobierno debe demostrar con hechos que las reformas económicas son para beneficiar al pueblo y no para enriquecer a los corruptos de siempre. Esto implica acompañar las reformas con una lucha frontal contra la corrupción. Esta lucha no es solo justa; es el requisito indispensable para tener el tiempo que hace falta para mostrar resultados.

Educación a la china

¡Cuidado! La 'madre tigre' devora a sus hijos. Un libro que defiende la disciplina extrema con los niños suscita las iras en EE UU - Ni el exceso de permisividad ni demasiada rigidez funcionan

YOLANDA MONGE / J. A. AUNIÓN Él País, 06/02/2011
Le han llamado loca, monstruo e incluso ha recibido amenazas de muerte. En algunos programas de radio, los oyentes reclamaban que intervinieran las autoridades y que le quitaran la custodia de sus hijas. El tema de su libro se ha hecho recurrente en cenas, corrillos de café en oficinas y medios de comunicación de todo Estados Unidos y ha llegado, en mayor o menor medida, a buena parte de los países de Occidente.

Amy Chua ha calentado el frío invierno estadounidense con unas memorias -Himno de batalla de la madre tigre- sobre su creencia de que a los hijos hay que educarlos en una estricta disciplina que deja fuera cosas tan comunes y populares como que los niños se queden a dormir en casa de los amigos. Chua también considera que los pequeños no pueden ver la televisión, jugar en el ordenador o participar en las obras de teatro del colegio. Tampoco pueden tener notas inferiores al sobresaliente. Y deben tocar el piano o el violín. Cualquier otro instrumento no es una opción; solo el piano y el violín forjan carácter.

Casada con un norteamericano, Chua es hija de inmigrantes chinos nacida en EE UU y profesora de Derecho en la Universidad de Yale. En el libro, la autora defiende el estilo estricto de las "madres chinas" sobre el, según ella, excesivamente sobreprotector de las madres "occidentales".

¿Por qué se ha levantado tanta polémica con la revisión de una idea -la de la coerción y el autoritarismo como método educativo- tan antigua y, en la mayor parte de los países desarrollados, tan superada? Un claro factor parece ser la atracción de Occidente por Asia y, en especial, por China. "Existe hacia lo chino un imaginario paradójico: nos fascina y le tememos", dice el profesor de Psicología Social de la Universidad de Valencia José Vicente Esteve.

De hecho, algunos analistas han apuntado que, en el fondo, la causa del revuelo es el pánico de los estadounidenses a ser devorados por el gran gigante chino, no solo económicamente, sino 'también' en la educación. A esa idea ayuda el recientemente publicado informe PISA de la OCDE -un macroexamen de lectura, matemáticas y ciencias a los alumnos de 15 años de 65 países del mundo-, en el que los alumnos de Shangái y Corea del Sur han obtenido los mejores resultados, incluso por encima del paradigma europeo de educación de calidad: Finlandia. "Está claro que a raíz del último informe PISA vamos a vivir en los próximos años un cambio en el referente educativo", dice el presidente de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España, Juan Antonio Planas.

Pero quizá la clave de la gran polvareda levantada es que, a pesar de que la mayoría de los especialistas rechazan de plano sus recetas, quizá Chuan tenga parte de razón en sus críticas. "Se está viendo que una sociedad tan permisiva y sobreprotectora está generando personas inmaduras emocionalmente. Pero en educación los extremos nunca son buenos. Ni este tipo de educación espartana como el de la madre tigre ni la excesiva permisividad son buenos referentes", añade Planas.

"Ciertamente, en el modelo (hablando de generalidades) occidental, sobre todo el de algunos estereotipos norteamericanos, los adultos parecen exhibir una inseguridad y una ansiedad que efectivamente no es beneficiosa para la educación ni familiar ni escolar", señala la profesora de Psicología de la Universidad de Córdoba Rosario Ortega, que rechaza, en cualquier caso, las ideas de Chua, las cuales llega a calificar de "aberrantes" y como "una sarta de barbaridades".

El hecho es que David Brooks, columnista del diario The New York Times, escribía que son legión quienes ven a Amy Chua como "una amenaza para la sociedad" norteamericana. Y que la revista Time dedicó la portada de su último número de enero a Chua, la madre tigre que ruge sobre las consciencias de los padres norteamericanos que llevan décadas creyendo en las bondades de educar a sus hijos en la autoestima por encima de los logros.

"La práctica tenaz es crucial para conseguir la excelencia", explica Chua en su libro. "La repetición rutinaria está mal vista en EE UU", dice, "las familias occidentales se preocupan más por la autoestima de los niños que por su esfuerzo personal". Al sociólogo de la Universidad Complutense Mariano Fernández Enguita, esa idea es la que más le interesa del debate: ¿Es necesaria la autoestima para conseguir algo o hace falta conseguirlo para tener autoestima? "Probablemente sean las dos cosas, una relación circular, pero no cabe duda de que cierto pedagogismo occidental ha llevado las cosas al extremo", señala.

Para Chua existen las madres occidentales y las madres chinas. Una madre occidental le dirá a su hijo que ha hecho algo muy bien la primera vez que lo haga y el niño perderá todo interés por volver a repetirlo, según la autora. Una madre china sabe que nada resulta divertido hasta que "se domina". "Hay que trabajar duro", expone Chua. "Y los niños nunca quieren trabajar, por eso tenemos que decidir por ellos". Inteligente, con cierto sentido del humor, explica que su objetivo final no era caerles "bien" a sus hijas, sino hacer de ellas seres capaces de enfrentarse al mundo, competitivo y cruel como es.

El temor que expresa la profesora de Yale es el de que las generaciones posteriores a los padres chinos que hicieron el duro trabajo de emigrar y hacerse un hueco en la sociedad norteamericana se acomoden y acaben fracasando. Chua habla de fracaso material, no fracaso emocional, aunque reconoce en sus memorias que hubo un momento en que se dio cuenta de que si continuaba presionando a su hija pequeña de la manera en la que lo estaba haciendo la perdería. Lulu llegó a cortarse ella misma el pelo ante la negativa de su madre de llevarla a una peluquería porque lo que debía de hacer era practicar y practicar con el violín.

Fernández Enguita le quita importancia a la polémica generada por un texto que "tiene mucho de (auto)parodia", opina. "A lo largo del libro resulta difícil saber cuándo está orgullosa de su carácter de estricta gobernanta y cuándo se burla y se expone a sí misma como una exageración. Creo que es simplemente un alegato en defensa de que las estrictas madres chinas no quieren a sus hijos menos que las complacientes madres anglosajonas y de que hay otras maneras de educar que la que se ha impuesto en el discurso pedagógico, psicopedagógico y hasta popular en el occidente desarrollado", añade.

Pero tanto Esteve como Ortega insisten en advertir en contra de discursos como el de Chua. Ya que no solo se trata de lo bien o mal que cada uno vea sacrificar el bienestar o la felicidad de los hijos para asegurarles un futuro mejor, sino que, además, la eficacia de esos métodos para alcanzar esos objetivos también es muy cuestionable.

"El control, la presión y el castigo tienen efectos perversos porque no dejan la posibilidad de experimentar y gestionar por sí mismos áreas esenciales para una vida plena, satisfactoria y feliz. Además, generan resentimiento y no aseguran que cuando las condiciones de vigilancia no estén presentes, la conducta castigada no aparezca. Los niños aprenden a simular un comportamiento correcto para que el castigo no les alcance. Como el miedo y el conformismo no les permiten expresar sus intereses y necesidades, llegan a la madurez con carencias importantes que pueden arrastrarlos a la ansiedad y a la depresión o a estallidos violentos", asegura el profesor Esteve. "La educación requiere que los adultos próximos estén cerca de los niños, les den su apoyo y confianza, que crean en ellos, y dulcemente (no violentamente) sostengan sus criterios y su confianza en ellos", añade Ortega.

Chua estuvo presente en el último foro de Davos, algo que debe a la polémica suscitada por la publicación de su libro, agotado en casi todas las librerías de Washington. Allí tuvo un cara a cara con Larry Summers, hasta hace unos meses asesor económico de Barack Obama y hoy de vuelta en su cátedra en Harvard. Durante el encuentro -relatado por el diario The Wall Street Journal, que fue quien primero publicó el extracto del libro de Chua y abrió la caja de los truenos- Summers le dijo a Chua que quizá debería de reconsiderar su veneración por los logros académicos. "¿Quiénes son los dos estudiantes de Harvard que más han transformado el mundo en los últimos 25 años?", se preguntó Summers. "Porque ni Bill Gates [fundador de Microsoft] ni Mark Zuzkerberg acabaron sus estudios universitarios".

Las reglas

Una madre tigre no permite a sus hijos:

- Dormir fuera de casa.

- Asistir a fiestas.

- Participar en una obra de teatro del colegio.

- Protestar por no estar en una obra de teatro del colegio.

- Ver la televisión o jugar en el ordenador.

- Elegir sus propias actividades extracurriculares.

- Sacar una nota por debajo del sobresaliente (A).

- No ser el número uno en todas las asignaturas (excepto gimnasia y teatro).

- Tocar un instrumento que no sea el violín o el piano.

11

De bruja a Hada? - 06-02-2011 - 08:55:10h

Las pruebas de selectividad para las universidades chinas no las pasariamos sin problemas ni los ingenieros de los planes antiguos cuando para aprobar tenías que estar estudiando 8 horas al dia y 12 antes de los examenes.Lo de los chinos no es solo trabajo, son muchos y se toman la vida muy muy en serio.Si no nos ponemos las pilas en 30 años la Merkelada se recordará con cariño.

10

JVR - 06-02-2011 - 08:54:13h

pep, la letra no entraba con los curas, porque ellos mismos eran analfabetos, por tanto, no había letra posible.

9

Anubis - 06-02-2011 - 08:52:04h

Menudo montón de burradas, si presionas a alguien de esa manera, se acabará rompiendo. Si las madres chinas conocieran las ideas felices de esta mujer, huirían corriendo en dirección contraria, cualquier tipo de extremo es tan malo como el otro.

8

gaztambide - 06-02-2011 - 08:44:21h

Se me ocurre que me puedo ir a China, porque lo que yo toco desde pequeño son las maracas y seguro que hacen falta entre tanto violin y piano.

7

revolver por enredar - 06-02-2011 - 08:42:59h

Que el modelo español es un desastre salta a la vista.Y las tareas de Merkel a España la podrian calificar de madre tigre, o sea que la cosa no va solo de chinos. Miedo me da cuando le pida al "niño" el sobresaliente.

6

gaztambide - 06-02-2011 - 08:35:02h

Notas de sobresaliente pueden tenerlas cuando hay dos o tres chinos, porque en una clase de todos chinos por lógican tiene que haber chinos debajo de la média. No se como será el modelo chino, pero a mi el que más me atrae es de la europa del norte, GB, Suecia, Alemania y Suiza, que son honrados, trabajadores y se preocupa por los perdedores.

5

gaztambide - 06-02-2011 - 08:21:45h

Lo que yo veo es que en España los chinos prosperan y los tenderos chinos te atienden mejor que incluso los nativos. Una vez vi un chino con un perro y no recogio la caca, es todo lo que puedo decir contra los chinos. Otro dia hablais de que la corrupcion galopante de los funcionarios chinos y la honradez de los estadounidenses.

4

pep - 06-02-2011 - 08:20:15h

..la letra con sangre entra? Eso ya lo pusieron en práctica los curas en la España de Franco.....No es un invento Chino.....

3

Juan (BCN) - 06-02-2011 - 07:43:31h

De acuerdo, sus notas académicas serán brillantes, sus conocimientos estarán por encima de la media, tendrán acceso a mejores trabajos y a mejores puestos en ellos, podrán ganar más diner, sin embargo, ¿Que clase de personas serán? o ¿eso no importa?

2

Maestra y a mucha honra - 06-02-2011 - 07:43:27h

Cuando a China y a Corea comiencen a llegar inmigrantes de todas las partes del mundo y en sus aulas haya estudiantes cada uno de su madre y de su padre y hablando mil lenguas diferentes, entonces y solo entonces, le prestare atencion alguna al sistema educativo de dichos paises. Mientras tanto me quedo con lo que ocurre en las aulas de EE.UU., Canada y Europa. Lo demas son cuentos chinos.

1

Winston Smith ( http://hacksperger.wordpress.com/ ) - 06-02-2011 - 07:07:38h

El experimento social catastrófico chino no es referencia de nada. A ver si empezamos a desenmascarar el totalitarismo brutal chino. Amy Chua no dice mas que tonterias. Que predique en china si la censura oficial se lo permite. El modelo chino no nos interesa. Es inaceptable.

Multiculturalismo

Merkel y Cameron dan por fracasado el multiculturalismo, pero eso es porque no exigen unos principios comunes para todas las culturas, de forma que aquellas que hayan llegado a los mismos se privilegien frente a las otras. Deberían empezar por los derechos (y, sobre todo, por las obligaciones) humanas.

sábado, 5 de febrero de 2011

El gigantismo de Egipto

Se entiende poco la importancia de Egipto; son 81 millones de personas, mucho más que todo el Magreb junto y diez millones más que Turquía, país más envidiado por los norteafricanos a causa de sus libertades. Desde luego, es el más importante del Másrheq (lo opuesto al Magreb, el nordeste de África más la Península Arábiga), aunque no el más rico. El sur de Sudán, por ejemplo, que ahora se va a secesionar del norte musulmán, posee más riquezas y futuro. Egipto contiene la mayor aglomeración urbana de África, la larga serpiente de siete lenguas del Cairo (ni siquiera Lagos, en Nigeria, se le puede comparar), pues no en vano se dice que Egipto es un don del Nilo. El gigantismo de Egipto no se debe sólo a su arquitectura ni a su historia, con la que sólo puede competir China, sino también a que sólo Indonesia es un estado musulmán más grande (cien millones), aunque más equilibrado socialmente. Fuera de esto, está situado en una posición clave geográfica e históricamente. Cuando amenaza con que estalle el caos Mubarak, juega con las asociaciones que la gente hace entre su caso y el de otro dictadorzuelo, pero este peor, Sadam Hussein, y tal vez amenaza con crear un grupo terrorista semejante al que cubre de sangre todavía ese país.

viernes, 4 de febrero de 2011

Epidemiología del cáncer en Ciudad Real

El servicio de oncología del Hospital General de Ciudad Real está muy sorprendido por un estudio epidemiológico, según el cual el porcentaje de enfermos de cáncer en Ciudad Real es mucho mayor que el de nuestro entorno. No pretendo saber más que tan doctos y acreditados especialistas, sino sólo apuntar algo que oí hace tiempo y que tal vez pueda explicar, al menos en parte, esos datos tan desagradables y negativos para la sanidad local.

Se trata de un tipo de aditivo no autorizado y cancerígeno que se usa para preparar el pan y resulta indetectable a posteriori. Algunos panaderos de la región lo usan porque les resulta mucho más económico ese producto que otros equivalentes, me consta. ¿Podría ser esta, al menos, una de las causas? Por otra parte, algunas bebidas autorizadas, como el zumo de frutas Salobreña, contienen nada menos que nueve aditivos diferentes y algunos colorantes que podrían deteriorar seriamente las paredes internas de la vejiga, causando carcinoma vesical.

Tanto yo como mi esposa hemos sido antiguos enfermos de cáncer, y estos problemas nos preocupan; creemos que podemos haber superado las recidivas a causa del número de años que ya llevamos sin malas noticias, pero este estudio epidemiológico nos preocupa, como es de suponer. Todos deberíamos esforzarnos en evitar que algunos empresarios desconsiderados jueguen con nuestra salud.

Es cultura y escultura

En general, en España interesa más el abdomen que la cultura. O la contemplación, que no consumición, de la tableta de chocolate, que es lo mismo. Hay que bajar de peso a la cultura para que en el abdomen asomen las onzas. Eso se cumple en C. Ronaldo, cuyo trabajo principal es dar patadas. El mundo para él es redondo, pero sólo porque se parece a una pelota. Todo el mundo le quiere ver con pelotas, y hasta en pelotas. Pelotudo, que dicen allá. Cuando no había fútbol, el vulgo masculino tenía su eje cultural en los toros; el femenino ha pasado de recrearse con otro tipo de cuernos, los de las fotonovelas de Corín Tellado, a los culebrones y el Hola.

La CE, el FMI y el BCE siguen en su linea de reducir a la poblacion europea a la servidumbre en pro de una elite aristocrática, polìtica, religiosa, financiera y política, banda de piratas que nos llama piratas a nosotros, mientras el valor del trabajo se deprecia y merma la capacidad económica del que lo produce. Pero la inoperancia de quienes deben regir estas materias sigue sin ser sancionada y esa gentuza sobrelevada cree que puede seguir en esa deriva sin que le atemorice la posibilidad de una revuelta social como las del norte de Africa, que no son por la libertad ni por la democracia, ni por otras vaguedades, sino por el precio del pan y el agua.

La ortorexia hace estragos. Espanto da ver a parejas de veganos con hijos deficientes mentales a causa de su dieta ultravegetariana. Todo eso manifiesta ese pensamiento mágico, ese déficit de razón que se cultiva de forma desasosegante por medio de la publicidad hiperconsumista. Todas las dietas son mágicas, todo lo que dice alguien, si es alguien, sobre todo si está bien dicho y presentado, por falso que sea, está bien dicho, es sacramental y va a misa; usar el propio discernimiento es signo de atraso cultural. Cuán gritan esos malditos.

De las noticias

El sátrapa de EE. UU. en Egipto, Mubarak, dice que si se va del país, será un caos. Sin comentarios. Por otra parte, es la primera vez que un moro salta la valla de Ceuta... para ir a Marruecos en vez de a España. Sin comentarios. En realidad no somos una especie muy avanzada; hasta la cebolla y la pulga de agua tienen más genes que nosotros.