viernes, 25 de julio de 2008
Gitanos
No tengo nada contra los gitanos; son como todos: los hay buenos y los hay malos; han sido perseguidos por la historia, pero su cultura, que no es escrita, como la judía, es aristocrática: descienden de una casta guerrera hindú derrotada por los musulmanes, y por eso son muy suyos: ese sistema de castas es muy racista: son racistas, y hasta que no superen esa especie de orgullo aristocrático que poseen no podrán integrarse en la sociedad, porque ese orgullo es precisamente un deseo de no integración. No han tenido la suerte de tener una cultura común o una escritura, como los judíos, pero el evangelismo protestante ha hecho mucho por ellos: todos conocemos al admirable pastor cuya hija fue asesinada por un payo desalmado y degenerado; todos conocemos a Peret y algunos hemos leído Lavengro y La Biblia en España, de George Borrow; la verdad, prefiero a un gitano a un genuino y payo gilipollas castellano de clase media; por lo menos a un gitano lo veo venir, si no es un Farruquito a mil por hora.
miércoles, 23 de julio de 2008
Archivos e investigadores
León de Arroyal, nuestro revolucionario manchego
II
Coplero imitador
Que a Horacio y Anacreón
imita porque Odas hace
pregonando se deshace
en las gacetas Cleón.
No es, por cierto, desatino,
que, al fin, aunque no parejas,
puede, por tener orejas,
llamarse Horacio un pollino.
XVII
Contra un coplero ignorante que dio en ser satírico
Contra los semieruditos
sátiras hace Cleón,
gastando en la reprensíón
trescientos versos malditos.
Cuánto es pródiga de más
su caridad, ved aquí:
deja de curarse a sí
por curar a los demás.
XXIV
Literato al uso.
Por la ganancia traduce
devocionarios Cleón,
y su gloria y su opinión
a cuentos vanos reduce.
Su virtud o ingenio fino
ved en intento tan sano:
para honrarse lo profano,
para ganar lo divino.
XL
A un mal poeta adulador.
Tan grandes son las acciones
y tan miserables son
los versos con que Cleón
los rebuzna en sus canciones,
que al verte, Conde, sus dones
admitir tan placentero,
o que no los lees infiero,
o que entra en tu heroicidad
la heroicísima bondad
de que te elogie un coplero.
XLI
A un mal epigramático
Extrañas que tan crüeles
sean los fríos este invierno;
¿no ves que en él de Cleón
los epigramas salieron?
XLII
Que en las gacetas publique
Cleón su labor, no extraño;
que el que es sólo una gaceta
sólo en gacetas es sabio.
XLVIX
Sabiduría de la mujer
¿Por qué Rita, que es tan sabia,
ama a Babio, mal poeta,
y, siendo en todo discreta,
en eto su juicio agravia?
Floro, corta es tu experiencia;
aunque más sabias las vieres,
nunca llega en las mujeres
hasta la cama la ciencia.
También creo que se refiere a Arroyal este soneto de Forner:
A UN POETA MANCHEGO QUE SE RETIRÓ A SU PATRIA
Así siempre de pámpanos y flores,
árida Mancha, la estación süave
cubra tu suelo, y su verdor acabe
cuando esparza de nuevo sus favores;
opima copia aliente los rigores
que sufre tu cultor, y menos grave
el ábrego crüel no menoscabe
la esperanza feliz de sus sudores:
si es tanta la virtud que retirados
a ti tus don Quijotes sin violencia
cobran el seso en nuestro mal perdido,
¡oh!, libranos de versos endiablados.
Cleón vuelve a tu seno, su dolencia
cure, y denle los cielos lo que pido.
domingo, 20 de julio de 2008
Benito XVI y los pederastas
Investigar en España
Este cerebro no volverá a investigar
La historia de un matemático premiado que abandona por un sueldo fijo
ANTÍA CASTEDO - El País, Granada - 20/07/2008
Facultad de Ciencias de Granada, en pleno julio. Sólo están los conserjes, los guardianes que atesoran las llaves de las aulas, ahora vacías. Santiago Morales, matemático de 32 años, recorre los pasillos. Vuelve a su antigua casa y sonríe a los nuevos inquilinos para que le dejen entrar. "Aquí es donde yo daba clases", cuenta. Y mira las actas de notas que todavía cuelgan de la pared. "Sólo suspendía a los que no había más remedio", confiesa. Hace cuatro años que cambió la universidad por un instituto de secundaria en Manzanares, Ciudad Real.
Este granadino de ojos grandes y expresivos ganó en 2006 el premio más prestigioso para un joven en su disciplina por sus trabajos sobre las superficies minimales. Más tarde, tomando un refresco al abrigo del calor estival de Granada, intenta explicarlo para no iniciados. "Cuando sumerges un alambre en forma de circunferencia en agua con jabón, la capa de jabón resultante, que se apoya en el alambre, es una superficie minimal". El jurado del premio José Luis Rubio de Francia, otorgado por la Real Sociedad Matemática Española, destacó su trayectoria en el departamento de Geometría. Pero el premio llegó tarde, él ya había abandonado.
El niño que se empezó a hacer preguntas cuando su padre, carpintero de profesión, les inculcaba a él y a su hermano la curiosidad por el mundo con un atlas que les parecía demasiado grande, se cansó un día de no poder hacer planes y no saber qué pasaría el año siguiente. Su periplo es similar al de miles de jóvenes españoles, expertos por necesidad en encadenar becas y contratos temporales para tratar de hacer valer su vocación por la ciencia.
Comienza la enumeración: en 4º de carrera, beca de iniciación a la investigación. Al acabar 5º, beca del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Después, otra beca más, en el departamento de asistencia informática. Y luego otra para empezar su tesis doctoral en el Departamento de Geometría. El primer año cobraba 500 euros al mes; el último, 900. Después de leer su tesis llegaron dos contratos temporales más, de colaborador. El sueldo rondaba ya los 1.200 euros. Santi estaba impaciente por lograr una estabilidad laboral y económica que, a los 28 años, no vislumbraba cercana ni certera.
Antonio Martinón, catedrático de Matemáticas de la Universidad de La Laguna, explica las dificultades a las que se enfrentan los investigadores noveles: "Hay jóvenes con una capacidad extraordinaria que se están quedando fuera". Para intentar cambiar esta tendencia, un grupo de profesores y catedráticos de Matemáticas rescataron la historia de Santiago Morales en una carta reciente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para reclamar medidas que faciliten la incorporación de los jóvenes investigadores a la universidad y criticar "el progresivo envejecimiento" del profesorado. La media de edad en las universidades supera con creces los 40, y en algunas, como la Complutense de Madrid, un tercio de los profesores tiene entre 50 y 60 años. Hasta ahora han firmado 150 personas.
Los firmantes, todos docentes veteranos, pretenden que se remedie la carrera de obstáculos a la que se ven abocados los jóvenes, que no logran la estabilidad "hasta pasados los 35 años".
Esa ansiada tranquilidad la encontró el matemático en Ciudad Real, donde, además, se reunió con su mujer. Y, con la estabilidad, llegó un hijo. El pequeño Santiago, de 15 meses. "Si no hubiera renunciado a la investigación, no sé si tendría ahora un hijo".
"El primer examen de bachillerato que les puse a mis alumnos, lo suspendieron todos", sonríe con la picaresca del que ha aprendido la lección. Retó a los alumnos como lo retaron a él. Pero los tiempos han cambiado. "Los muchachos se rebotaron porque el examen era muy difícil", cuenta.
Santiago Morales reflexiona sobre el giro que ha dado a su vida. La investigación requiere muchas horas, incluso en vacaciones, porque no basta con cumplir. Para publicar y acumular méritos, hay que revisar artículos, ir a congresos, leer mucho y pensar. Durante horas. Llega un momento en que tienes las incógnitas tan presentes que puedes trabajar mientras caminas. Pero es un esfuerzo gratificante. Ni playas desiertas, ni viajes alrededor del mundo: "Si me tocase la lotería, me pondría de nuevo a investigar", dice el galardonado científico.
El momento de recibir el premio fue agridulce. De un lado, el reconocimiento por los años de trabajo. De otro, la sensación de alejamiento de un mundo que le apasiona. La noticia llegó una tarde de domingo, entre lloros, papillas y pañales. Luego, más tranquilo, pensó: "¿Y si sacara algo de tiempo para seguir con la investigación?". Pero van pasando los días. Y la rutina engulle.
jueves, 17 de julio de 2008
El canónigo de Ciudad Real Juan Mugueta, apóstol de la Santa Cruzada
Fue a visitar a su hermana, casada en Buenos Aires, en 1932, donde pasó dos años de permiso. Después fue, al parecer chantre del cabildo prioral de Ciudad Real y rector y profesor de Teología Dogmática de su Seminario Diocesano. Al morir, en 1956, tras dos años de enfermedad cardiaca, era prefecto de estudios y profesor de griego del Seminario, habiendo dedicado además esos dos años a elaborar una decena de sermones sobre la Virgen del Prado.
Era un hombre sin vicios, ni siquiera tomar vino, tabaco o café; por lo que cuentan carecía de dotes pedagógicas y era tan exaltado y fogoso que se le aprovechó para la predicación. Su única rareza consistía en ocultar su calvicie con un peluquín y un sombrero que no se quitaba ni siquiera en casa. Muy aficionado a la pelota vasca de joven, del mucho trato que tuvo con ella le quedaron unas manos enormes y deformes. Fue este el único amor de su vida, si exceptuamos a la Iglesia Católica.
Allí se dice que los enemigos de España son, entre otros el liberalismo, la democracia y el judaísmo. Y para aclarar bien las cosas, a las infantiles mentes de sus educandos se les enseña que todos los demócratas liberales con la Gran Cruzada han quedado vencidos. Sin embargo teme este padre dominico que no hayan sido aniquilados y se lamenta de ello, porque –en su violenta postura– considera que como sabandijas ponzoñosas escóndense en mechinales inmundos, para seguir desde las sombras arrojando baba y envenenando el ambiente. La dureza, la crueldad, la censura y el espionaje entre españoles, son las actitudes falsamente evangélicas que se desprenden de la enseñanza de este religioso español, que no fue la única, sino sí la más frecuente y casi única en el ambiente de nuestra posguerra (pág. 11). Ante el hecho evidente del adelanto de los países protestantes.... Los países protestantes son los más adelantados con un adelanto parcial, unilateral y morboso que lleva fatalmente en germen la catástrofe, y la causa del relativo atraso de España en la época moderna fue el haberse olvidado de sí misma y querer vivir de prestado copiando al extranjero. Afirma este padre que los partidos políticos no subsistirán en el Estado español porque son creaciones artificiales del régimen parlamentario para dividir, inutilizar y explotar la nación. A continuación hace la apología de lo que él llama "Estado totalitario cristiano", que es –según él– el que tenemos en España, porque conviene a nuestra estructura y tradición nacionales. Este clérigo condena asimismo la libertad de conciencia o elegir la religión que más agrade. El Gobierno, por tanto, no debe amparar la libertad de cultos, algo que contradice incluso a teólogos clásicos como Soto y Suárez, que la habían defendido en el siglo XVI para América. Al Gobierno sólo le incumbe profesar y amparar la única religión verdadera, la católica. Las demás libertades de enseñanza, propaganda y reunión –aceptadas como derecho inalienable del hombre por el Vaticano II– eran libertades perniciosas que no se pueden ni siquiera tolerar (pg. 13).
Dice el historiador inglés Preston que en la España civil (que no roja) se fusiló tres veces menos que en la rebelde España militar. Si lo dice un extranjero hispanista, será más de fiar que lo que pueda decir un nativo de aquí, aunque hay que desconfiar un poco de él por otros motivos: la Guerra civil es también un gran negocio editorial del que sacan tajada no pocos historiadores y escritores sensacionalistas.
El caso es que militares y curas, uniformados y coaligados ambos, como en el XIX el Altar y Trono, se alzaron contra el pueblo (por lo general es el pueblo el que se suele alzar: curiosa manipulación del lenguaje) y lo masacraron, de forma que el pueblo respondió con otra masacre, que no fue la primera, por cierto. Tendría sentido hablar de reconciliación (aunque siempre tiene sentido esta palabra) cuando dos han sufrido por igual o casi igual, pero, si eso no fuera así (y para Preston no es así), lo que sí tiene sentido es hablar de injusticia, crimen, castigo y ansia de retribución, lo que algunos, incluidos los que andan royéndole los zancajos a Garzón, se empeñan en no ver, no notar, no palpar y sobre todo no oler, como ocurre con esos cadáveres que todavía aguardan fosa individual. El estudioso manchego de estas matanzas a la serbia, Francisco Alía, por lo que sé, se limitó a contar y no pasó a más, seguramente por lo espinoso del tema y su libro lo leyó con avaricia mi padre, que me contó cosas de estas que él sin duda conoce pero deja en la inmaculada imparcialidad del número y la lista de nombres.
miércoles, 16 de julio de 2008
Mis modestas investigaciones y descubrimientos
Y como es mucho el terreno a tratar, lo he limitado a lo que tengo más cerca: Ciudad Real, La Mancha, sin ser estrictamente un manchego, ya que, aunque mis padres lo son, nací en Jaén y me siento andaluz por motivos sentimentales, ya que la patria de un poeta es su infancia, como dijo Rilke, y yo, que no soy un poeta, siento que allí he vivido una época esplendorosa donde pude ser feliz. Los manchegos me deben parte de su memoria colectiva; son gente generosa, a pesar de que el personaje que los identifica, el gentil caballero Sansón Carrasco, no hacía otra cosa que intentar desilusionar a la gente y matar cualquier ideal o idea generosa que se saliese de madre. La hipocresía les hace verse como Quijotes y Sancho Panzas, pero yo, que no soy manchego, tengo mejor vista, aunque ya cansada; el Quijote sirve a muchos para no leer ningún otro libro y para ignorar la otra literatura y cultura que floreció, sí, floreció en esta desértica tierra.
Estoy escribiendo sobre muchas cosas que he desenterrado, y no puedo abastecerlas todas con el tiempo de que dispongo. Antes me era difícil publicar, ahora parezco la gallina de los huevos de oro y todo el mundo quiere algo mío, y no doy abasto y me siento agobiado y satisfecho, pero también cansado, porque todo eso me ha llegado tarde. Ahora mismo ando averiguando sobre un poeta ciudarrealeño desconocido que acabo de descubrir. Es un ilustrado, pero de los nacionalistas al estilo Mayáns y Siscar, nada progresista. Escribe con seudónimo y me está costando horrores identificarlo; el tiempo, el dinero en fotocopias y el coste en vida y entusiasmo que valen esas investigaciones nadie me los devolverá; no sé promocionarme a mí mismo ni evitar las zancadillas de la envidia, sólo sé investigar. Investigo sólo para satisfacer una pasión en mí inmoderada, la curiosidad, pero mi escaso entusiasmo por publicar hará que al cabo la mayoría de mis investigaciones queden inéditas cuando muera, tal vez pronto, pues mi salud no es todo lo sólida que debería, ni yo quiero cuidar de ella como debería. Una enorme pulsión negativa y la sensibilidad exacerbada de todo lo que duele en este mundo conspiran contra mí.
martes, 15 de julio de 2008
Coherencia
lunes, 14 de julio de 2008
Informe de Amnistía Internacional sobre Víctimas del Franquismo
Tenemos el deber de no olvidar. Mucho sufrieron las víctimas de un lado de la Guerra Civil, nada menos que cuatro años de Guerra Civil. Algunos de los del otro lado, cuarenta y tres. Todavía hay gente represaliada en los famosos cuarenta años que anda sepultada sin nombre. Este es el informe de Amnistía Internacional sobre los desaparecidos; las fotos son estremecedoras:
http://www.es.amnesty.org/uploads/tx_useraitypdb/victimas_franquismo_05.pdf
Las víctimas tienen derecho a recursos efectivos, derecho a saber, derecho a la justicia y derecho a la reparación, correspondientes a las faltas de derechos que sufrieron en época franquista. Unos les llamarán rencor; otros, un pobre consuelo. Pero tenemos el deber de no olvidar.
El Messenger
oola !!
Nas
k tl?
bn y tu? !!
Tb bn :-)
K t kntas?
Nda
nda?
Nda y tuuh?
Tmpoko nda
Bueno, pues...
K?
No,nda
...
k aces aora?
aki, kn el msn
¡¡aaah!!! weno..
weno, adios.
xao
La conversación se alarga un poco cuando una de las personas siente atracción por la otra:
Olaaa!!
Nas
k tl?
Bn. Y tu?
Tb bn
K t kuentas?
Nda
nda?
Nda ¿Y tu?
Tmpoko nda
weno, pues...
K?
No, nda.
...
k aces aora?
aki, kn el msn.
A. vale.
Te lias conmigo?
...
No
OWNED
k?
nda
weno, adios.
xao.
domingo, 13 de julio de 2008
Qué sea la literatura
Qué difícil
miércoles, 9 de julio de 2008
La nariz de Darwin
martes, 8 de julio de 2008
Una posible teoría de la religión
La naturaleza da a los animales no sólo los órganos con su funcionalidad bien desarrollada, sino un sistema cerradísimo de programas de funcionamiento que se han elaborado con la misma minuciosidad y por los mismos procedimientos con que se han elaborado los órganos. A eso, al conjunto de programas de ejecución, es a lo que llamamos instinto. La naturaleza fabrica el robot orgánico, su procesador y un sistema operativo; el software suplementario es la educación del entorno y sólo en las ejecuciones últimas le deja márgenes de opcionalidad. La capacidad de generar lenguajes sería, pues, un instinto, aunque bien curioso, pues vendría a ser algo así como la capacidad de generar programas o software secundario. ¿Cuántos instintos tenemos? Los básicos eran para Freud Eros y Tanatos, perseguir el placer y huir el dolor, positivos y negativos, diría un beahaviorista o conductista riguroso. Yo encuentro tres:
1. El conservatario. (Comer, beber, respirar, descansar, huir del peligro)
2. El gregario. (Incluye la necesidad de compañía y familia)
3. El simbólico. (Incluye el arte, el lenguaje, la ciencia, los sueños)
Creo que la conjunción de estos tres últimos instintos podría explicar la universalidad del fenómeno religioso: la necesidad de cohesión social y la necesidad de autoafirmarse mediante símbolos. La religión vendría a ser pues, como quería un materialista tan heterodoxo como Jorge Santayana, la culminación de nuestras aspiraciones, pero no una forma de conocimiento en sí misma, ya que admite como intocable o sagrado el misterio: la ciencia no lo tiene por intocable y en ese sentido su potencial trascendente -que los religiosos llamarían transgresor- es muy superior al de la religión.
La violencia no es un instinto en sí mismo, es un instrumento. No pertenece al ámbito ni de la razón ni de la fe. En abstracto sería poder y como tal sería un factor jerarquizador, tampoco un instinto. Reducirlo a ser demuestra la penetración de Nietzsche en nuestra psicología primitiva, pero el hombre es algo más complejo que un dictador y que esas grotescas figuras que pintan las novelas de Ayn Rand.
Empatía
Algunos médicos señalan que simplemente prestando atención a un paciente de una
residencia de la tercera edad los síntomas de demencia se pueden suavizar.
Afirman que en pruebas aleatorias de medicamentos antipsicóticos para la
demencia, entre el 30% y el 60% de los pacientes de los grupos a los que se les
administraba placebo, mejoraban: "Es alucinante, estos pacientes con demencia
grave no responden al poder de la sugestión, responden a la atención que se les
presta cuando participan en un ensayo clínico". "Reciben cuidados médicos y
humanos, cosa que no habían recibido hasta ahora. Dice muy poco a favor de la
forma en que tratamos a los pacientes con demencia".
Se ve que el sentido común es el menos común de los sentidos. Pero la noticia está incompleta: también hay que señalar cómo afecta cuidar a un trastornado a los que lo cuidan, porque a veces, a menos que se produzca nula empatía, se produce un transvase de locura y tristeza a los enfermeros o familiares que los cuidan.
Recetas para cargar y descargar las pilas
Oír de vez en cuando el Arabesco de Debussy, el Concierto para guitarra de Vivaldi o el Hoedown de Copland original o el de Emerson, Lake and Palmer; o el Confortable de Kinobe, Eloise, en versión de Tino Casal; Hoy no me puedo levantar o No es serio este cementerio de Mecano; leer a Richmal Cropton o a Woodehouse o a Thoreau. Ver a Rita Moreno, no a Natalie Wood, o Con faldas y a lo loco de Wilder, Luna Nueva de Hawks; Flashdance, Clerks; o MASH de Altman. Algo cañí, por ejemplo El manisero de Machín o Aires de fiesta de Karina, cualquier cosa de Denis Roussos o las Spice Girls, El Capitán Trueno de Asfalto, Penny Lane de los Beatles o El rock de la cárcel de Elvis Presley.
Acaso funcione, si no se abusa de ello.
Para caerte con todo el equipo y no dar palo al agua:
Empieza el espectáculo, de Bob Fosse. El concierto para piano número 21 de Mozart; Música para cuerda, percusión y celesta de Bela Bartok; cualquier cosa de Rachmaninoff; la versión en sintetizador Moog por Walter Carlos de la Música para el funeral de la reina María; Alfonsina y el mar, de Eduardo Falú; el Adagio para cuerda de Samuel Barber; cualquier cosa de Cecilia o de Leonard Cohen , incluso las alegres, pero especialmente Suzanne; el Adagietto de Mahler, aunque hay mucho en sus otras sinfonías; la Fantasía sobre un tema de Thomas Tallis de Vaughan Williams; la Pavana para una infanta difunta de Ravel; la Zarabanda de Haendel; Claro de luna de Beethoven; Romeo y Julieta de Prokofiev; Déjame de Los Secretos, Clara de Juan Bautista Humet o La Bienpagá de Carlos Cano.
Para no salir de ese círculo infernal, vuélvase al principio. Todo se reduce a eso, una sístole y una diástole: comer y trabajar, como hacen los hamster corriendo en el cícrulo de su jaula.