martes, 13 de enero de 2009

Sueño

Quisiera recordar algo de lo que sueño. Uno de mis blogueros preferidos, el padre Fortea, siempre recuerda lo que sueña y tiene sueños perfectamente banales e irreales; yo no. A veces pienso que lo que me ocurre lo he soñado, pero hace años que no consigo recordar ningún sueño. Es una especie de Alzeimer de la fantasía. La modorra me acomete en el bus, en el asiento de espera del barbero o del médico, en cualquier parte. Podría dormirme sobre el palo de una escoba, pero todos mis sueños los tengo despierto; quizá por eso mis sueños son grises y vulgares y no los recuerdo, porque ejercito demasiado mi fantasía con la realidad y cuando me duermo, también ella descansa y se despierta mi sentido práctico y realista y empieza a hacer la aburrida y necia contabilidad de los hechos y pifias del pasado día. Me han operado alguna vez con anestesia general: siempre les ha costado dormirme una barbaridad, hasta el punto de que el anestesiólogo llegó a asustarse por la cantidad de aestesia que tenía que ponerme. Yo no recuerdo nada; la muerte debe ser algo así; es como si te metieran en un bote de conservas oscuro con el pensamiento absolutamente detenido y luego te descongelaran poco a poco cuando te despiertan. Si eso es la muerte, poco miedo me da.

Entre las pocas razones que hay para justificar un asesinato, acaso unas de las pocas válidas que hay es que no te dejen dormir. Si no duermes lo suficiente puedes acabar volviéndote tan paranoico e insoportable que todo te puede dar igual. Cualquiera que haya pasado tres o cuatro días sin dormir sabe de lo que hablo. Si uno no duerme lo suficiente, morirá. No hay sistema nervioso que pueda soportar una presión semejante.

También los sueños son cultura. Nada nos puede decir tanto del espíritu de una persona como sus sueños; por fortuna la Antigüedad nos ha conservado los sueños de los antiguos griegos y romanos en la Onirocrítica de Artemidoro. Se trata de un manual compuesto por un profesional en el desciframiento de estos sueños; era un oficio en aquella época, y contiene una lista de sueños habituales. Cualquiera que lea esta curiosa obra quedará pasmado al ver cómo ha variado el repertorio de nuestras obsesiones. En la actualidad poca gente sueña que es esclavo o que es crucificado. Esto nos revela qué rigurosamente atada a las cosas concretas está nuestra fantasía: su vocabulario, aunque posee el elemental materia prima de la frustración que tan bien nos describió Freud, reviste siempre las formas culturales y la imaginería de una época concreta.

Cuando era más joven me pasaba otra cosa con los sueños; sencillamente, me sentía tan dueño de ellos que, cuando se torcían, los cambiaba diciendo: "No, esto está mejor de esta otra manera", como si fuera un director de cine. Se ve que ya entonces me iba la vocación de narrador. Pero algunas veces la cosa se descontrolaba y no lograba saber si era realidad o sueño lo que estaba pasando. Era lo que Poe llamaba "un sueño dentro de un sueño". El sueño utilizaba trozos de realidad tan verosímiles que lograba desconcertarme por completo. Esos son los peores, los sueños tan parecidos a la realidad que te dan el pego, y sobre todo los sueños metaficcionales, en los que sueñas que te estás soñando. Eso te instala en un mundo alternativo donde todo puede suceder. Y cuando todo puede suceder, cualquier horror es posible.

Los franceses tienen una palabra, rêve; nosotros tenemos ensueño, duermevela, trasueño, soñarrera. Es un momento en el que no hay ni sueño ni realidad y pueden surgir los monstruos de los que hablaba Goya.

San Juan de la Cruz era un psicólogo aficionado. Está demostrado que en la Universidad de Salamanca asistió con aplicación a las clases en que uno de sus profesores explicaba los tratados menores sobre los sueños de Aristóteles. Creo que no se han estudiado suficientemente sus difíciles poemas en función de esta interpretación y que debería explorarse esa vía de exégesis para aclarar algunas imágenes desconcertantes todavía hoy.

domingo, 11 de enero de 2009

Un santo nada santo

Leo en un interesante reportaje de El País una hermosa décima del anarquista Melchor Rodríguez García-Triana, (Sevilla , 1893 -Madrid, 1972), militante de la CNT y de la FAI y delegado de prisiones de la República, que salvó de la muerte a mil doscientos jerarcas franquistas, entre ellos Muñoz Grandes y Serrano Suñer, ganándose así la enemiga de unos y otros. Su Hija, Amapola Rodríguez, dice al periodista: "Con la cantidad de veces que estuvieron a punto de matarle, la verdad es que no me explico cómo pudo morir sin creer en Dios". Ella sí cree en Dios y también en el anarquismo de su padre. "Antes de que estallara la guerra me llevó a ver la obra de teatro ¡Abajo la guerra! Le gustaba mucho la naturaleza. Me puso Amapola porque decía que es una flor rebelde que nace sola en el campo sin tener que sembrarla". Aunque a sus 87 años goza de una memoria excelente, y recita una poesía escrita por su padre:

Anarquía significa:
belleza, amor, poesía,
igualdad, fraternidad
sentimiento, libertad
cultura, arte, armonía,
la razón, suprema guía,
la ciencia, excelsa verdad,
vida, nobleza, bondad,
satisfacción, alegría...
todo esto es anarquía
y anarquía, humanidad.


El escritor y cineasta Alfonso Domínguez, autor de una novela biográfica y de un guión de cine sobre Melchor Rodríguez que espera llevar a la imprenta y a la pantalla, la figura de este libertario cobra cuerpo y se agiganta con la perspectiva de los años, a medida que se profundiza en el estudio de la guerra y resurgen las sacas, los paseos, las checas (centros de detención y tortura) y los fusilamientos masivos, impíos, interminables, de los ya vencidos que no encontraron oposición en el clero franquista, ni siquiera una vez terminada la guerra...

Porque, acabada la guerra, Melchor Rodríguez se convirtió en un personaje incómodo. En sus esfuerzos por asimilarlo, los franquistas que le debían la vida trataron siempre de explicar su comportamiento adjudicándole un soterrado "espíritu cristiano". Tuvo que aclararlo en más de una ocasión. "Si he actuado con humanidad, no ha sido por cristiano, sino por libertario". Y también protegerse de sus agradecidos benefactores franquistas a los que había salvado la vida. Rechazó un puesto en el sindicato vertical franquista y devolvió tachado e inutilizado el caritativo cheque de 25.000 pesetas que le habría ahorrado muchos agobios económicos. Finalizada la guerra -a él le cupo protagonizar el traspaso simbólico de la capital española a los golpistas vencedores; "Amapola, he entregado Madrid", le dijo a su hija entre lágrimas-, fue condenado, primero a cadena perpetua; luego, a 20 años, y finalmente, a cinco, gracias a la intermediación del general Agustín Muñoz Grandes, pieza clave del Ejército y mano derecha de Franco durante años. Con el respaldo de dos millares de firmas que solicitaban clemencia para el reo, Muñoz Grandes hizo durante el consejo de guerra una encendida defensa del "ángel rojo" que explica la clemencia de la condena. A la salida de la prisión, él continuó desarrollando sus actividades políticas y fue nuevamente detenido y encarcelado por difundir propaganda política ilegal.

Siguió también ocupándose de los presos aprovechando el ascendente moral adquirido sobre las personalidades a las que había salvado la vida. Vivía en la calle Libertad, muy pobremente, en un piso diminuto que compartía con un antiguo banderillero y su mujer. El anarquista de verbo fácil y vehemente que se malganaba la vida vendiendo seguros y se había separado de su mujer. De los testimonios familiares se deduce que Melchor Rodríguez fue una persona respetuosa con las creencias religiosas de su mujer y sumamente cariñosa con su hija. Y también que el héroe anarquista estaba hecho de la misma pasta que el resto de los mortales: soberbio y vanidoso, irascible e intransigente en ocasiones, pero nunca codicioso ni interesado. Aborrecía el dinero como si fuera un invento satánico, aunque aceptaba el trueque y los regalos, una camisa, por ejemplo, siempre que se la entregaran con los puños cortados. Sostenía que mostrar los puños de la camisa por debajo de la chaqueta era "propio de burgueses". en la última etapa de su vida vivió de la suma de dos miserias: la que le correspondía de jubilación y la resultante de su pobre cartera de clientes en la compañía de seguros La Adriática, donde trabajó. Él cree saber de qué materia estaba hecho Melchor Rodríguez. "Yo no he conocido ningún santo, pero supongo que, si existen, deben ser como Melchor, seres inocentes que pueden alcanzar cierto estado de gracia, en este caso civil; gentes infantiles, sin malicia, aunque rebeldes, como lo son la mayoría de los niños". Piensa que su amigo fue siempre un inadaptado para la vida y los negocios, un idealista que descubrió en el anarquismo la utopía de los hombres justos y santos y quiso ser uno de ellos.


¿A que no me lo canonizan?

sábado, 10 de enero de 2009

Comentarios a este blog

No tengo inconveniente, todo lo contrario, me gusta y agradezco que haya comentarios a mis post, por más que escriba muchas más veces para mí mismo que para otros; pero a los que dicen que no debería aprobarlos tengo que contestar que la experiencia me demuestra que no hay nada que se dé más a gusto y gratuitamente que el insulto, el odio, la envidia y el prejuicio; por demás, las opinones son como el culo, todo el mundo tiene una; si hay supervisión en las "Cartas al director" de todos los periódicos ¿por qué no la ha de haber en la de mi blog? Mi criterio es lo bastante amplio como para admitir casi de todo, salvo estupideces, insultos, garrulerías... Estoy harto de verlos todos los días, porque soy profesor y algunos alumnos (no todos) suelen no ser lo bastante sabios todavía como para comprender la pata que están metiendo, por más que se lo expliquen. Cualquiera que haya editado en la Wikipedia sabe la cantidad de vándalos que hay que se dedican a estropear las cosas y a dejar su cagada o pintada personal o anónima en cualquier sitio, pese a lo cual, todavía la Wikipedia es legible, porque hay gente que se dedica a limpiar esos excrementos. Y, a Dios gracias, no he tenido que censurar hasta ahora ningún comentario. ¿Ha quedado explicada la cuestión?

viernes, 9 de enero de 2009

Dios y la publicidad

Cuando alguien tan incontestable como Dios necesita publicitarse en los autobuses urbanos es que algo anda mal. Ya sé que entre tanto anuncio de Coca-cola, perservativos, automóviles y compresas es difícil encontrar a Dios, aunque se anuncie en gregoriano y en latín; al latín y a la religión la están masacrando en los planes educativos, como a todas las humanidades; y yo defiendo al latín y a la religión como defiendo a todas las humanidades. Porque incluso hasta los ateos están promocionándose, y eso demuestra que, en general, lo que necesita promoción es el conocimiento, cualquiera que este sea, porque lo único que está de sobra promocionado es la imbecilidad.

Una proposición indecente.

Comienza el año con propósitos nuevos, como siempre. Llevarlos hasta el final es lo dificil. Tres millones de parados rebasados ampliamente y se preveen cuatro para el año que viene, y Shoemaker dice que él solito podrá con todo. Mientras, admitiremos a un millón de nietos de emigrados por la guerra civil y a más inmigrantes; quien quiera trabajar de verdad tendrá que trabajar de verdad y no le van a dejar hacer el vago. Manos a la obra. Mientras, el Gobierno da ayuditas a los bancos para curarles de su avaricia desmedrada. ¿La avaricia se cura con dinero? Una proposición indecente: un plan general de inversiones públicas para crear nuevas escuelas e institutos con el fin de reducir la ratio, mejorar la enseñanza, reactivar la industria de la construcción y atajar el problema del paro.

Pero claro, eso es una proposición indocente e indecente. Mejor dar dinero a los bancos para curarles de su avaricia y adoptar medidas huecas, aparentes y aparatosas. ¿Qué diría el recién creado ministerio de deportes si le quitasen su asignación para crear escuelas? ¿Qué las comunidades autónomas si les quitan su asignación para bailes folclóricos?

miércoles, 7 de enero de 2009

Los facciosos de Jara

Buscando datos sobre el ajedrecista y poeta decimonónico de Valdepeñas Antonio Solance, me he encontrado de repente en la Revista Española, núm. 486 (28 de junio de 1836), p. 3, con esta curiosa nota, redactada con un algo que me inquieta vagamente:


Nota de los facciosos que a las órdenes de Jara han perecido en la acción del 16 de junio en el valle de Valtuerto, y efectos cogidos en la misma.

Francisco Jara, hijo del cabecilla; Vicente Mejía, alcalde mayor de Miguelturra; N. Felices, secretario de Jara; Pedro Solance, exguardia de corps; uno de Fuente del Fresno, titulado capitán; Pedro Cagigas, administrador que fue de Alcantarilla; otro que no se sabe como se llama, y es persona de distinción; un prisionero llamado Jimeno, de Miguelturra, con 18 heridas; enterrados en el Bohonal, diez; en el Horcajo, uno; encontrados en los valles, veinte y ocho; comidos por los lobos, hasta cuarenta; mulas 3; caballos y yeguas 40, burros 80, calderos 58, fusiles 2, escopetas 40, carabinas 14, pistolas 13, espadas y sables 31, 20 arrobas de garbanzos y otras cargas de jamón de tocino, trigo, harina y otros víveres.

martes, 6 de enero de 2009

Centenarios de España: lo que pueden enseñar.

"Debe de lo que sabe el hombre largo ser", dice nuestro antiquísimo Libro de Alexandre. Algo parecido cuenta uno de los relatos más remotos de Oriente, la Epopeya de Gilgamesh. Los antiguos miraban a los más antiguos, a sus viejos centenarios, con una especie de repeto religioso, cual quien contempla un olmo o una encina milenarios y copudos de extensa sombra, o con el respeto y admiración que se le debe a la pirámide que el tiempo teme o al monumento de época ya pasada pero cuya magnificencia y misterio avisan como la esfinge al lado de su ruina desnarigada. ¿Cómo pudo tanto resistir? ¿Qué cualidades de supervivencia le hicieron llegar a hoy? Y la admiración por esos portentos hacía a esos jóvenes rondar y dar vueltas -¿qué habrá querido decir?- a las escasas consideraciones que brotaban de sus labios y a la filosofía desengañada y circunspecta que las alimentaba, fruto de largos años de experiencia (se ve que los jóvenes de ahora, pendientes del ahora, no son los de ayer).

¿Cuáles son los nuestros? Pepín Bello, el ingenioso ingeniero y compañero de viaje de la Generación del 27, poco ha fallecido, por desgracia, que mantuvo vivo el calor y el espíritu de una excelencia en medio de la mediocridad supina de la posguerra fascista. Francisco Ayala, cuyas largas memorias, de tan bien escritas y lo interesantes que son, se hacen cortas; todavía recuerdo ese kafkiano relato maestro suyo, El hechizado; o esa genial condensación del barroco pictórico sevillano: "De la amargura de Valdés Leal a la dulzura de Bartolomé Esteban Murillo"; Vicente García de Diego, con tal desinterés por los estudios que su padre lo mandó a los doce años a Argentina sin billete de vuelta y sin dinero para que se ganase la vida con su trabajo; allí ahorró lo suficiente como para comprarse el billete de vuelta y al regresar tenía tal sed de saber que se transformó en director de instituto y en uno de nuestros principales filólogos, folckloristas y eruditos (así quisiera yo que hicieran algunos padres); todavía a los 98 años seguía lúcido escribiendo y publicando. Y por último aunque no el último, Manuel Gómez Moreno, casado con la hija de Gayangos, quien hizo útil el consejo de Agatha Christie ("cásate con un arqueólogo: cuanto más envejezcas más te querrá"), quien estudió los vestigios más antiguos de nuestra cultura, cuando en verdad lo que hubiera debido hacer era estudiarse y conocerse a sí mismo.

Elixires del espíritu



Orfidal, Tranquimazin, Lexatín, Diazepam, Tranxilium, Alprazolam, Venlafaxina, Fluoxetina, Flurazepam, Difrenhidramina, Doxilamina, Mirtazapina, Trazodone, Secobarbital, Pentobarbital, Amobarbital, Fenobarbital, ocho Benzodiazepinas a gusto del consumidor, la Imidazopyridina Zolpidem, el Zaleplom, tres Antihistaminas a elegir, las Zoplicona, Eszopiclona y Metacualona, los Ramelteon, Etclorvinol, Hidrato de cloral, Meprobamato; la Glutetimida, el Metiprilon, el Gammahidroxibutirato... Ya no hace falta buscar la religión, el opio del consuelo se encuentra en las farmacias.

Sedantes, tranquilizantes, antidepresivos, ansiolíticos, relajantes, hipnóticos, soporíficos, psicotrópicos, disociativos, analgésicos, psicofármacos... Si alguno es durillo de pelar, ahí está el armamento pesado: Flufenazina, Haloperidol, Tiotixeno, Trifluoperazina, Loxapina, Perfenamina, Proclorperazina, Clorpromazina...

Con lo sencillo que es ir al cine, ponerse a leer un libro en un sillón o comerse un pollo con patatas fritas y dos litros de cerveza con algunos amigos.

lunes, 5 de enero de 2009

San Juanito

He leído un artículo sumamente interesante sobre San Juan de la Cruz en la Enciclopedia Católica y lo compartiré con vosotros; es este:

Fundador -con Santa Teresa de Ávila- de las Carmelitas de Descalzas, doctor de teología mística, nacido en Fontiberos, Castilla Vieja, el 24 junio, 1542; falleció en Ubeda, Andalucía, el 14 de Diciembre de 1591. Juan de Yepes, el último de los niños de Gonzalo de Yepes y Catalina Alvarez, tejedores de seda pobres de Toledo, conoció desde su más temprana edad las penalidades de vida. El padre, que pertenecía a una buena familia fue desheredado por su matrimonio más humilde, se murió siendo muy pequeño; la viuda, ayudada por su hijo mayor, pudo a duras penas procurar las necesidades básicas. Juan estudió en la escuela pública de Medina Campo, donde la familia había ido a vivir, y demostró ser un alumno atento y diligente; pero cuando se colocó como aprendiz de un artesano, parecía que era incapaz de aprender algo. Don Alonso Álvarez de Toledo el gobernador del hospital de Medina lo tomó en su servicio, y durante siete años Juan dedicó su tiempo a atender a lo más pobre de entre los pobres, y a asistir a una escuela de los Jesuitas. Ya desde es edad temprana sometió su cuerpo a los mayores rigores; dos veces fue librado de la muerte por la intervención de la Virgen. Preocupado sobre el sentido de su vida, se le revelo en oración que su tares era servir Dios en una orden de antigua perfección para ayudar a su restauración. En los Carmelitas que habían fundado una casa en Medina, tomó los hábitos el 24 febrero de 1563, y con el nombre de Juan de San Matías. Después de la profesión obtuvo licencia de sus superiores para seguir estrictamente la regla original carmelita sin las mitigaciones concedidas por algunos papas. Le enviaron a Salamanca para cursar los estudios superiores, y se ordenó sacerdote en el año 1567; en su primera Misa recibió la convicción que debía conservar su inocencia bautismal. Pero, abrumado por las responsabilidades del ejercicio del sacerdocio, decidió hacerse cartujo.

Sin embargo, antes de seguir adelante lo consultó con Santa Teresa que había ido a Medina para fundar un convento de monjas y fue quién le persuadió para permanecer en la Orden Carmelita y ayudarla en la fundación de un monasterio de frailes que llevasen la regla primitiva. La acompañó a Valladolid para tener experiencia practica de la forma de vida de las monjas reformadas. Cuando le fue ofrecida una casa pequeña, enseguida San Juan decidió probar la nueva forma de vida, aunque Santa Teresa no pensaba que nadie, a pesar de gozar de una gran espiritualidad, pudiera soportar las incomodidades de aquella casucha. Se le unieron dos compañeros, un antiguo prior y un hermano laico con quienes inició la reforma de los frailes, el 28 de Noviembre de 1568. Santa Teresa ha dejado una clásica descripción de la forma de vida de las primeras Carmelitas Descalzas, en los capítulos XIII y XIV del "Libro de las Fundaciones." Juan de la Cruz, nombre que ahora adopta, fue el primer maestro de novicios, y puso las bases del edificio espiritual que pronto iba a asumir proporciones majestuosas. Ocupa varios puestos en diferentes lugares hasta que Santa Teresa lo llamó a Avila como director y confesor del convento de la Encarnación del que ella había sido nombrada priora. Permaneció allí, con pocas interrupciones, durante más de cinco años. Entretanto, la reforma se extendió rápidamente, pero su permanencia fue puesta en serio peligro, por un lado por la confusión causada por órdenes contradictorios - unas emitidas por el General de la orden y el capítulo general y otras provenientes del nuncio Apostólico, y por el otro por la pasión humana que a veces alcanzó altos niveles

A San Juan le ordenó su provincial volver a la casa de su profesión (Medina), y al negarse a hacerlo, dedo que la orden no era original del provincial sino por orden del delegado Apostólico, la noche del 3 de diciembre de 1577 fue encarcelado, y llevado a Toledo, donde estuvo más de nueve meses aislado en una celda estrecha, y sofocante, y además sometido a castigos adicionales como podrían aplicarse en los casos de crímenes más serios. En medio de sus sufrimientos fue asistido por consuelos celestiales, y en este periodo están fechadas algunas de sus elevadas poesías. Consiguió escapar de forma milagrosa, en agosto de 1578. Durante los años siguientes se ocupó principalmente de la fundación y el gobierno de monasterios en Baeza, Granada, Córdoba, Segovia, y otros lugares, pero no formó parte de las negociaciones que permitieron el establecimiento de un gobierno separado para los Carmelitas de Descalzos. Después de la muerte de Santa Teresa (el 4 de Octubre de 1582), cuando las dos tendencias de los Descalzos, los Moderados bajo Jerónimo Gracián, y los Estrictos bajo Nicolás Doria se esforzaron por unirse, San Juan apoyó al anterior y compartió su destino. Durante algún tiempo ocupó el puesto de vicario provincial de Andalucía, pero cuando Doria cambió el gobierno de la orden y se concentra todo el poder en las manos de un comité permanente llamado Consulta, San Juan se resistió. Al apoyar a las monjas en su intento de afianzar la aprobación papal de sus constituciones que las hacía depender directamente de un superior descalzo elegido, pero no de la Consulta, se granjeó el disgusto del superior quién lo privó de sus cargos y lo relegó a uno de los monasterios más pobres, donde cayó gravemente enfermo. Uno de sus antagonistas, el padre Diego Evangelista, fue más lejos investigando hasta el modo de como se gestionaron los bienes de los monasterios para tratar de imputarle graves cargos, buscando la expulsión de la orden que había ayudado a fundar.

Aunque su enfermedad iba en aumento se le retiró al monasterio de Ubeda, donde fue tratado al principio con dureza; su oración constante, "sufrir y ser despreciado", se cumplió así literalmente casi hasta el final de su vida. Pero al final incluso sus adversarios reconocieron su santidad, y en su entierro hubo una gran manifestación de homenaje. El cuerpo, todavía incorrupto, como se ha constatado en los últimos años, se trasladó a Segovia, y sólo una pequeña parte permanece en Ubeda; existen disputas sobre su posesión. Un fenómeno extraño se ha observado frecuentemente en relación con las reliquias de San Juan de la Cruz para el que no se ha dado ninguna explicación satisfactoria: Francisco de Yepes, el hermano del santo, y después de él muchas otras personas han notado la apariencia en sus reliquias de imágenes de Cristo en la Cruz, la Santísima Virgen, San Elías, San Francisco Javier, o otros santos, según la devoción del espectador. La beatificación fue el 25 de Enero de 1675, la traslación de su cuerpo 21 mayo del mismo año, y la canonización el 27 de Diciembre de 1726.

Nos dejo las obras siguientes, publicadas en Bruselas en 1619 por primera vez.

"Ascensión al Monte Carmelo", la explicación de algunos versos que empiezan: "En una noche oscura con amor ansioso inflamado." Este trabajo debiera comprender cuatro libros, pero se corta en la mitad del tercero.

"Noche Oscura del Alma", otra explicación de los mismos versos, terminando en el segundo libro. Ambas obras se escribieron poco después de su fuga de la prisión, y, aunque incompletos, se complementan y forman un tratado lleno en teología mística.

La explicación del "Cántico Espiritual", (una paráfrasis del Cantar de los Cantares) que empiezan "¿Dónde te has ocultado?" en parte compuesta durante su encarcelamiento, y completado y comentado después de algunos años por la petición de la Venerable Ana de Jesús.

La explicación de un poema que empieza: "Llama de Amor viva", escrito aproximadamente el año 1584 petición de Dona Ana de Peñalosa.

Algunas instrucciones y cuidados espirituales.

Unas veinte cartas, principalmente a sus penitentes. Desgraciadamente el grueso de su correspondencia, incluyendo numerosas cartas a y de Santa Teresa, fue destruido, parte por él mismo, y parte durante las persecuciones de las que fue víctima.

"Poemas" de los que se han publicado veintiséis hasta ahora, veinte en las ediciones más viejas, y recientemente seis más, descubierto en parte en la Biblioteca Nacional en Madrid, y en parte en el convento de monjas Carmelitas de Pamplona.

"Una Colección de Máximas Espirituales" (en algunas ediciones en número de cien, y en otras trescientas sesenta y cinco) que puede difícilmente ser considerada una obra independiente, ya que éstas están escogidas de sus otros escritos.

Se ha considerado que durante sus estudios a San Juan le gustaba particularmente la sicología; esta contrastado ampliamente por sus escritos. No era lo que puede llamarse un especialista, pero conocía profundamente la "Suma" de Santo Tomas de Aquino, como lo demuestra casi cada página de sus obras. Las Sagradas Escrituras parece que se las sabe de memoria, su dominio le viene evidentemente más por meditación que por las clases. N hay en él ningún rastro de influencia de enseñanza mística proveniente de los Santos Padres, el Aeropagita, Agustín, Gregorio, Bernardo, Buenaventura, etc., de Hugo de San Victor, o de la escuela dominicana alemana. Las pocas citas de patrística en sus obras se relacionan fácilmente con el Breviario o la "Suma". Ante la ausencia de cualquier influencia consciente o inconsciente de escuelas místicas más tempranas, su propio sistema, así como el de Santa Teresa cuya influencia es claramente profunda, podría ser denominado misticismo empírico. Ambos arrancan de su propia experiencia, Santa Teresa lo confiesa, mientras el San Juan casi nunca habla de él "no inventa nada" (por citar al Cardenal Wiseman), "no pide prestado nada de nadie, pero nos da claramente los resultados de su propia experiencia la suya y la de otros. Lo presenta con un retrato, no como un cuadro elegante. Describe el ideal de uno que ha pasado, como él lo ha hecho, a través del camino de la vida espiritual, a través de sus dificultades y de sus victorias."

Su axioma es que el alma debe vaciarse del ego para ser llenada por Dios, que debe purificarse de los últimos rastros de escoria terrenal antes de vestirse para la unión con Dios. En la aplicación de esta máxima simple se muestra dotado de una lógica sin ataduras. Partiendo de que el alma que se esfuerza habitualmente por estar en estado de gracia y que se esfuerza por ir adelante para alcanzar cotas mejores, lo logra a través del mismo camino que le lleva, en su opinión a Dios, y que, a la vez, pone palpablemente ante sus ojos sus propias y diversas heridas de las que estaba totalmente ignorante, lo que llama los pecados capitales espirituales. Cuando éstos se hayan pasado (una tarea más que formidable) el alma está preparada para ser admitida en lo que llama la "Noche Oscura" que consiste en la purgación pasiva donde Dios a través de pruebas pesadas, particularmente interiores, perfecciona y completa lo que el alma había empezado por propio acuerdo. Es ahora pasiva, pero no inerte, ya que por el sometimiento a la acción Divina el alma coopera en la medida de su capacidad. Aquí reside una de las diferencias esenciales entre el misticismo de San Juan y un falso quietismo. La purgación perfecta del alma en la vida presente le permite actuar con energía maravillosa: de hecho casi podría decirse que obtiene una participación en la omnipotencia de Dios, como se muestra en los hechos maravillosos de tantos santos. Cuando el alma surge de la Noche Oscura entra en la claridad del mediodía descrita en el "Cántico Espiritual" y en "Llama de Amor Viviente." San Juan la lleva a las alturas más altas, de hecho al punto donde se vuelve un "participe de la Naturaleza Divina". Es ahora cuando se percibe claramente la necesidad de la limpieza anterior, el sentido del dolor, de la mortificación, de la limpieza de todos sentidos, poderes y facultades del alma que son recompensadas ampliamente por la gloria que se está revelando en ella.

San Juan ha sido representado a menudo como un carácter austero; no hay nada más falso. Era de hecho austero en extremo con él, y, en cierta manera, también con otros, pero tanto de sus escrituras y de las declaraciones de aquéllos que lo conocieron, le vemos como un hombre que derrama caridad y bondad, una mente poética profundamente influenciada por lo bello y lo atractivo.

La primera obra sobre la vida de San Juan de la Cruz fue escrita por el P. Fr. José de Jesús María O.C.D. publicada en Bruselas por Juan Meerbeeck en 1628, 1014 páginas.
La mejor publicación de fue escrita por Fr. Jerónimo de San José O.C.D (Madrid, 1641, 906 páginas), pero, no siendo aceptado por los superiores, no estaba incorporado en las crónicas del orden, y el autor perdió su posición de analista.


BENEDICT ZIMMERMAN, Traducido por Félix Carbo Alonso

Francisco de Encinas, el hereje

Francisco de Encinas o Enzinas o Dryander, o Françoys du Chesne, Quernaeus, Eichmann, van Eyck, conocido también como Claudium Senarclaeum (Burgos, 1520 - Estrasburgo, 30 de diciembre de 1552) fue un helenista, teólogo, escriturista y traductor protestante español. Estudió en Alcalá y París y dos años en Lovaina bajo el magisterio de Luis Vives; en 1541 marchó a Wittenberg con cartas de presentación para Lutero y Melanchton; se albergó con este último y se matriculó en la universidad del lugar con el nombre de Franciscus Dryander Hispanus (Dryander significa "encina" en griego). Melanchton le propone traducir el Nuevo Testamento al español directamente del griego por primera vez desde la versión parafrástica al cuidado de Alfonso X. Escogió la edición griega de Erasmo de Rotterdam y en año y medio terminó y marchó a Lovaina para imprimirla, cuando ya se perseguía a los protestantes. Los teólogos de la universidad le desaniman y marcha a Amberes, donde un impresor accede a publicarlo y el 25 de octubre de 1543 ve la luz la primera edición dedicada al emperador Carlos V, a quien piensa darle un ejemplar un mes después en Bruselas; el 23 de noviembre de 1543 le presenta el obispo de Jaén y capellán de Carlos V Francisco de Mendoza y se lo da al confesor de Carlos V, el dominico Pedro de Soto, futuro consejero de María Tudor; éste le pide una entrevista para que le arreste un pelotón de soldados; encarcelado en Bruselas, se le acusa de sospechoso de luteranismo, amigo de luteranos e impresor del Nuevo Testamento en castellano. La edición es requisada y destruida. Se le acusa de poner las palabras de Romanos, III, 28: "Concluimos, pues, que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la ley" en mayúsculas. Al cabo de un año consigue huir a Wittenberg y escribe sus Memorias en casa de Melanchton; se le busca para que vuelva a prisión bajo pena de muerte y pérdida de todos sus bienes; averigua que su hermano Jaime ha muerto en una hoguera de la Inquisición. Se casa con Margarita Elter y vive dos años en Inglaterra bajo la protección del obispo Thomas Cranmer enseñando griego en la universidad de Cambridge; allí traduce al español a Lucio Floro, Plutarco y Luciano. Vuelve al continente y el 30 de diciembre de 1552 muere por la peste que asola Estrasburgo, cuando buscaba impresor para su propia traducción de toda la Biblia, para lo que consiguió la ayuda de su amigo Sebastián Castellón.

Entre sus obras destacan:
  1. El Nuevo Testamento De nuestro Redemptor y Salvador Iesu Christo. Traduzido de Griega en lengua Castellana, por Francisco de Enzinas, dedicado a la Cesarea Magestad. Amberes: Mierdmann 1543. Juan Pérez de Pineda revisó esta traducción y Julián Hernández consiguió distribuirla por todo el país.
  2. Historia de statu Belgico et religione Hispanica. Wittenberg 1545 (dos copias manuscritas)
  3. Historia vera de morte sancti viri Ioannis Diazii Hispani, quem eius frater germanus Alphonsius Diazius, exemplum sequutus primi parricidae Cain, velut alterum Abelem, refariem interfecit. Per Claudium Senarclaeum (i.e.: F. de Enzinas). Basilea: Oporinus, 1546 (Historia verdadera de la muerte del santo varón Juan Díaz, español, al cual su hermano Alfonso Díaz asesinó siguiendo el ejemplo del primer parricida Caín. Narra el asesinato de este converso al Protestantismo por orden de su propio hermano católico Alfonso, de Cuenca.
  4. Acta Consilii Tridenti Anno M.D.XLVI celebrati. Basilea: Oporinus 1546
    Histoire de tous les cardinaux françois de naissance ou quiont esté promevs av cardinalat par recommandation de nosroys: enrichie de leurs armes et de leurs portraits. París: Estienne Pepingvé, 1660. 2 v.
  5. Histoire des Chanceliers, et Gardes des Sceaux de France distingué, par les Regnes de nos Monarques depuis Clovis jusques á Louis XIV: enrich. de leurs armes, blasons... Paris: s. n., 1680.
  6. Dos Informaciones: una dirijida al Emperador Carlos V, i otra, á los Estados del Imperio obra, al parezer, de Franzisco de Enzinas. Precede una Suplicazion á D. Felipe II. obra, al parezer, del Dr. Juan Perez Ahora fielmente reimpressas, i seguidas de vários Apendizes. S.l., s.n., 1857; es edición de Luis de Usoz sobre una copia que hizo Juan Calderón en el Museo Británico.
  7. Epistolario ed. Ignacio J. García Pinilla. Genève: Librairie Droz, 1995.
  8. Les memorables de Francisco de Enzinas. Savignac, Jean de (trad.). Bruxelles: Librairie Encyclopédique, 1963.
  9. Historia de los estados de los Países Bajos y de la religión de España, 2 vols. (La Aurora, 1943); se han traducido también con el título de Memorias, edición y traducción de Francisco Socas. Madrid: Clásicas, 1992.
  10. Traducción de las Vidas paralelas de Plutarco (1551)
  11. Traducción de Luciano de Samosata.
  12. Traducción de Mosco (Lyon, 1550)
  13. Traducción de las Décadas de Tito Livio (Amberes, 1552).

Otros lugares de nadie donde perderse. Guedes, Pescadores, Ocea y Coroa.

Copio esta interesante noticia, que demuestra que todavía hay algunos rincones del mundo que no pertenecen a nadie, esto es, pertenecen a todo el mundo:

Una vieja polémica es rescatada del olvido y convertida en artículo en la wikipedia.

El estudiante español o extranjero que busque información sobre las provincias españolas y utilice la wikipedia en su versión española como fuente de datos (algo nunca recomendable) puede provocar un conato de infarto o carcajadas a su maestro o profesor si llega al artículo "Oceanía española" y se lo toma en serio. Este artículo informa de que España posee varias islas del Pacífico (Guedes, Pescadores, Ocea y Coroa) y que dichas islas constituyen un "Territorio ultramarino español". Además informa, y cito literalmente que:


"Estas islas legalmente pertenecen a España, pero debido a que su valor económico y estratégico es mínimo, el gobierno español no las ocupa de forma permanente ni las ha reclamado como posesiones propias. Además se añade un gran desconocimiento del gobierno de la existencia de estas islas, por lo que ni tan siquiera protestó a los gobiernos japonés y los EEUU por la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que algunas batallas y campañas se desarrollaron cerca de estas islas."

Toda esta supuesta polémica sobre las islas de soberanía española en el Pacífico data de 1948-1950 y regresa cada cierto tiempo como el Guadiana, especialmente desde que existe Internet y proliferan blogs y foros. En realidad todo se originó en 1948 cuando el jurista Emilio Pastor y Santos, revisando en el archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores todos los tratados por los que España vendió sus islas Carolinas, Marianas y Palaos a Alemania en 1899 tras la derrota frente a EEUU en 1898 y la perdida de Cuba, Filipinas, Puerto Rico y Guam, "descubrió" que algunos islotes y atolones de soberanía formal española en la zona, aunque nunca ocupados y no pertenecientes extrictamente a las Carolinas se habían "olvidado" y, en consecuencia, seguian siendo legalmente españoles. En 1949 la insistencia de Pastor y Santos logró que el tema llegara al Consejo de ministros presidido por Franco que declaró que los derechos sobre las islas"subsistian", aunque "no era el momento de abordar la cuestión". De hecho España estaba aislada internacionalmente y no pertenecía a la ONU, organismo que tras la guerra había otorgado el "fideicomiso" de la zona a EEUU.

En 1950 don Emilio logra que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas le publique el libro "Territorios de Soberanía Española en Oceanía", auténtico libro de culto "freak" en nuestros días. No tiene desperdicio de principio a fín, basicamente intenta justificar su hipótesis de la "españolidad" de las islas y de los beneficios que reportaría su ocupación, llegando a proponer su colonización efectiva "a la romana" con "cien familias pobres, honradas e industriosas", los colonos además debían cumplir ciertos requisitos: "...buena salud, no pasar de 40 años, ser completamente útiles para el servicio de armas, poseer un arte u oficio de utilidad para la Colonia y no haber sufrido condena por delito común ni hallarse bajo tutela de los tribunales de justicia...". Recuerdo la fecha del libro: 1950.

Además, aunque "desgraciadamente" no entra en detalles, Pastor y Santos también proclama la soberanía española sobre otros territorios (Perejil, Aruba,las islas Limacos o Caracoles), nuestro derecho a establecer "factorías" o "estaciones navales" en Haifa, Orán, Sierra Leona, Eritrea, Vietnam, otras islas de Micronesia al margen de las "españolas" y en "Australia del Espíritu Santo" (actual Vanuatu), además de una "Estación ballenera" en la Antártida. También reclama para Filipinas Guam y el norte de Borneo. Lamentablemente no publicó más obras y el tema cayó en el olvido, en 1986 los Estados Federados de Micronesia obtuvieron la independencia de EEUU y España estableció relaciones con ellos sin efectuar ninguna "reserva de soberanía"... Estoy esperando que el autor del artículo en wikipedia sobre la "Oceanía Española" publique otros artículos sobre las restantes "provincias" del libro de Pastor, pero sobre todo espero que nadie se lo tome en serio y nadie lo utilice con fines académicos

Quijotes del XVIII

Entresaco este texto de un magistral trabajo de Francisco Aguilar Piñal, "Anverso y reverso del «quijotismo» en el siglo XVIII español":

Francisco de la Justicia y Cárdenas publica El Piscator de Don Quijote (1745) «para satirizar los andantes piscatores». El Padre Isla hace de su Fray Gerundio el Quijote de los predicadores (1758), pero en realidad es él mismo quien se siente Don Quijote, como afirma en carta a su hermana. Por su parte, el periódico madrileño titulado El bufón de la corte (1767) manifiesta su pretensión de ser «un Don Quijote del buen gusto», y otro periódico, El Censor (1785), se proclama a sí mismo «Don Quijote del mundo filosófico, procurando desfacer errores de todo género y enderezar entuertos y sinrazones de toda especie».

Con el látigo de la sátira en la mano, salen también a denunciar defectos sociales, en aras de la mentalidad neoclásica: el sacerdote Donato de Arenzana, con su Don Quijote de la Manchuela (1767) en el que arremete contra los necios que pretenden seguir estudios académicos; Manuel del Pozo, que en su Quijote sainetero (1769) ridiculiza a los malos poetas que sientan plaza de moralizadores; Cadalso, que en Los eruditos a la violeta (1772) critica la falsa erudición; Tomás de Iriarte, quien introduce a Cervantes en Los literatos en cuaresma (1773) con el objeto de censurar las comedias del día, «espejos de disparates, ejemplos de necedades e imágenes de lascivia»; Juan Beltrán y Colón, autor de La acción de gracias a Doña Paludesia (1780), que presenta como obra póstuma del Bachiller Sansón Carrasco, fustiga con violencia la vanidad de los literatos; Alonso Ribero y Larrea, con su Quijote de la Cantabria (1782) insiste en la sátira contra el afán nobiliario; el agustino fray Pedro Centeno hace salir al segundo Quijote, «alias el Escolástico» (1788) bajo el seudónimo de Eugenio Habela Patiño, para demoler la obsoleta filosofía escolástica; Moratín, en La derrota de los pedantes (1789) toma por modelo el Viaje del Parnaso para satirizar a los malos poetas; finalmente, Cándido María Trigueros (continuador de La Galatea) da vida al Quijote de los teatros (1802) para enderezar los vicios de la escena. Novela, pues, digna de imitación para los ilustrados, que sólo ven en el género novelesco su utilidad como sátira de costumbres.

También el teatro del XVIII ofrece algunos casos de obras inspiradas en la novela cervantina. Tal es el caso de El Alcides de la Mancha y famoso Don Quijote (1750) de Rafael Bustos Molina; Las bodas de Camacho (1784) de Meléndez Valdés; El amor hace milagros (1784) de Pedro Benito Gómez Labrador; El Rutzvandscadt o Quijote trágico (1785) de José Pisón y Vargas; las Aventuras de Don Quijote y religión andantesca, manuscrito anónimo, sin fecha, sobre el pasaje de Lucinda y Dorotea.
Jacinto María Delgado escribió en 1786 Adiciones a la historia del ingenioso Hidalgo Don Quixote de la Mancha, en que se prosiguen los sucesos ocurridos a su escudero, el famoso Sancho Panza, escritas en arábigo por Cide Hamete Benengeli, y traducidas al castellano con las memorias de la vida de éste. Después aparece en Madrid otro libro: La moral del más famoso escudero Sancho Panza, con arreglo a la historia que del más hidalgo manchego Don Quixote de la Mancha escribió Cide Hamete Benengeli. Su autor, Pedro Gatell, que años antes había dado a luz otro libro titulado La moral de Don Quixote (1789). El inédito Viage de Roberto Montgolfier al País de los Antípodas de la Nueva Zelanda. Fábula instructiva que tiene por objeto el destierro del Quijotismo. Esta curiosa novela «utópica», con la que el autor, Ramón Bonifaz y Quintano, «intenta imitar a Cervantes», fue rechazada por la censura de la Real Academia de la Historia en 1786 y creo que el original se ha perdido.

domingo, 4 de enero de 2009

Nella fantasia

Nella fantasia es una canción cuya música fue compuesta por Ennio Morricone y se ha hecho ya clásica. Es un tópico afirmar que la banda musical de La Misión de Roland Joffe es la mejor banda sonora de la historia del cine. Algo hay de verdad en ello. La música de Gabriel's Oboe es muy hermosa, y la letra bastante ajustada.

Nella fantasia io vedo un mondo giusto,
Li tutti vivono in pace e in onestà.
Io sogno d'anime che sono sempre libere,
Come le nuvole che volano,
Pien' d'umanità in fondo all'anima.

Nella fantasia io vedo un mondo chiaro,
Li anche la notte è meno oscura.
Io sogno d'anime che sono sempre libere,
Come le nuvole che volano.
Pien' d'umanità.

Nella fantasia esiste un vento caldo,
Che soffia sulle città, come amico.
Io sogno d'anime che sono sempre libere,
Come le nuvole che volano,
Pien' d'umanità in fondo all'anima.

En la fantasía yo veo un mundo justo
donde todos viven en paz y honestidad.
Yo sueño que las almas son siempre libres
como las nubes que vuelan.
Lleno de humanidad.

En la fantasía yo veo un mundo claro
donde la noche es menos oscura.
Yo sueño que las almas son siempre libres
como las nubes que vuelan.
Lleno de humanidad.

En la fantasía existe un viento cálido
que sopla sobre la ciudad como amigo.
Yo sueño que las almas son siempre libres
como las nubes que vuelan
lleno de humanidad en el fondo del alma.

Spanish Lady

De vez en cuando me gusta traducir poemas y canciones de otros idiomas para ir mejorando mi conocimiento de los mismos y al mismo tiempo penetrar en la índole de la forma poética. Para mejorar mi horroroso inglés, por ejemplo, me he decidido por una hermosa canción tradicional irlandesa que he oído cantar a Celtic Woman, Spanish Lady, en la que la mujer española es probablemente un eufemismo para evitar mencionar a una mujer dudosa. La alusión al revolucionario James Napper Tandy sirve para fechar la composición hace dos siglos, en los mismísimos fines del XVIII y comienzos del XIX.

1. As I went out through Dublin City
At the hour of twelve o'clock at night
Who should I spy but a Spanish lady
Washing her feet by candlelight
First she washed and then she dried them
Over a fire of ambry coals
In all my life I never did see
A maid so sweet about the soles

Chorus:

¡Whack fol a too ra loo ra laddy
Whack fol a too ra loo ra lay
Whack fol a too ra loo ra laddy
Whack fol a too ra loo ra lay!

2. I stopped to look but the watchman passing

Said, "Young fellow, the night is late."
Along with you home or I will wrestle you
"Straight away through the Bridewell gate."
I threw a look to the Spanish lady
Hot as the fire of ambry coals
In all my life I never did see
A maid so sweet about the soles.

Chorus:

3. As I walked back through Dublin City
As the dawn of day was over
Who should I spy but the Spanish lady
When I was weary and footsore
She had a heart so filled with loving
And her love she longed to share
In all my life I never did see
A made who had so much to spare


Chorus:

4. Now she's no mot for a puddle swaddy
With her ivory comb and her mantle so fine
But she'd make a wife for the Provost Marshall
Drunk on brandy and claret wine
I got a look from the Spanish lady
Hot as a fire of ambry coals
In all my life I never did meet
A maid so sweet about the soles

Chorus:

5. I've wondered north and I've wondered south
By stoney Batter and Patrick's Close
Up and around by the Gloucester Diamond
And back by Napper Tandy's house
Old age has laid her hands on me
Cold as a fire of ashy coals
But where is the lonely Spanish lady
Neat and sweet about the soles?

Chorus:

6. As I was leaving Dublin City
On that morning, sad of heart
Lonely was I for the Spanish lady
Now the forever we must part
But still I always will remember
All the hours we did enjoy
But then she left me sad at parting
Gone forever was my joy

Chorus:

A medianoche, así que me fui / por la Ciudad de Dublín, ¿a quién que vi diréis? / Pues a una señorita española / que lavaba sus pies iluminada / por la luz de un candil; primero los lavó / y luego los secó sobre fuego de carbones. / Y en toda mi vida nunca vi / a tan dulce servidora sobre unas suelas. / Dejé de mirar, pero el guarda / me dijo al pasar: "Muchacho, pasó ya la hora. / Vete con Dios o te tendré que pegar" / Y al momento por la puerta Bridewell / lancé una mirada a la señorita española/ ardiente como fuego de carbones. / En toda mi vida vi nunca / a tan dulce servidora sobre unas suelas. / Así que me volví a la Ciudad de Dublín. / Y me amaneció pensando si sería ella una espía / cansado y dolorido de pies. / Pero la señorita española tuvo un corazón / tan lleno de cariño y de amor / que lo quiso compartir con ganas / con quien tanto tenía que ahorrar. / Ahora ella ya no es ninguna mosquita muerta / con su peine de marfil y su mantón de Manila. / Sería una buena esposa para el preboste Marshall / borrachuzo de brandy y de vino clarete. / Conseguí una mirada de la señorita española / ardiente como fuego de carbones. / En toda mi vida jamás encontré / a servidora tan dulce sobre unas suelas. / Y la busqué al norte, la busqué al sur, / por Stoney Blatter y Patrick Close / encima y alrededor de Gloucester Diamond / y tras la casa de Napper Tandy; / la Vejez ha puesto sus manos sobre mí / y el frío como un fuego de carbones cenicientos. / ¿Pero dónde estará la solitaria señorita española / limpia y dulce sobre unas suelas? / Como yo dejaría la ciudad de Dublín / en aquella mañana, triste de corazón. / Sólo existía yo para la señorita española; / ahora para siempre deberemos separarnos. / Pero de todos modos, siempre recordaré / todas las horas de las que realmente disfrutamos. / Ella entonces me dejó triste en su partida / y partió ya para siempre mi alegría.

Si la oyerais cantada por las guapísimas Hayley Westenra, Chloë Agnew, Órla Fallon, Méav Ní Mhaolchatha y Lisa Kelly; ¡ufff!

Trabajo y más trabajo

Llevo meses investigando para un artículo sobre Historia de la literatura manchega del XIX y empiezo a estar harto, pese a lo gratificante de la tarea. Cada día me acuesto a las cuatro de la mañana, los librotes se acumulan en mi despacho y mis hijas se horrorizan cuando lo ven, después de lo mucho que nos ha costado ponerlo en orden. No veo la tele, y lo único que hago es leer, pensar, escribir, comer y dormir. Y aun esto último no demasiado, porque sueño con lo que tengo que hacer mañana y a veces me desvelo y me levanto para atajar trabajo. Los pensamientos sobre lo que me ocupa me interrumpen la conexión con la realidad y vago por la casa como un zombi lunático, mascando bibliografías, agrupando autores y encajando variables por el lado más constante que les encuentro. Vaya vida la mía.

sábado, 3 de enero de 2009

Artículos

Cuando en el curso de mis investigaciones reparo en que hay algo no aludido en Wikipedia, escribo un artículo para que el que venga después no tenga que cargar con esa ignorancia, siguiendo la menos propia de las éticas, la kantiana. Estos son algunos de los últimos: Francisco José Barnés y Tomás, Ippolito Nievo, Rafael Boira, Rosa de Eguílaz y Renart, John Mason Good, Abhay Ashtekar, Antonio Ledesma Hernández, Antoine de Latour, Nicolás Díaz de Benjumea, Narciso Sentenach, Desierto de Bolarque, Bernardo Espinalt, Luis de la Escosura y Morrogh.

De nada.

Amén, de Costa Gavras

Vi Amén, de Costa Gavras. La historia de un SS químico con problemas de conciencia al suministrar el gas Zyclon que aniquiló a seis millones de judíos y un cura que intenta convencer al santo padre Pío XII de que haga algo.

Los príncipes de este mundo, ah. Creer que tienen la sabiduría para administrar bien el poder sobre millones de seres humanos tan conscientes como ellos, ah. Y los pobres individuos, creer que pueden juzgar a los dirigentes y no juzgarse a sí mismos, ah.

El SS se ahorcó en su celda; su amigo el sacerdote católico se convierte al judaísmo, se mete en un vagón con el pueblo elegido y termina gaseado con ellos. Pero Pio XII y los otros pillos de la SS siguieron viviendo.

¿Se sentenciaron alguna vez a sí mismos?

BOE e Internet, y lo que significa (o debería significar)

Me parece muy bien que pase el BOE a Internet para reducir costes. Es más, ¿por qué no pasamos a Internet también al Rey para reducir costes? Con una representación electrónica quedaríamos todos más unidos y ahorraríamos más dinero. Y lo mismo cabría decir del mismo Estado y de los políticos: si cada medida se votara por Internet, tendrían que sudar lo suyo para explicar sus decisiones a los ciudadanos y convencerlos, o incluso podría gobernarse el país por comisiones de especialistas rigurosamente controlados en vez de por imbéciles, corruptos y degenerados. He ahí la expicación de la lentitud de In ternet y del retraso secular de la informática en España. El día que se generalice, habrá cosas que serán muy difíciles de explicar y que sigan estando como están.

Pobrecillos. ¿Qué harían sin mamancia ni redes de amiguetes? ¿Llorar? ¡Qué va! ¡Seguro que estarán cobrándonos impuestos por el uso de Internet, vendiéndonos acceso a telefonía móvil o, lo que es peor, dirigiendo agencias de publicidad!

Y es que mi experiencia con otras redes, las electrónicas, por lo que he visto en la Wikipedia, no es muy optimista, aunque hay desde luego elementos positivos que hacen que la cosa salga a flote a pesar de todo y bastante bien además. La naturaleza humana es igual en todas partes, como quería Leopardi, y el hecho fundamental para nosotros es su conflicto con la brutal naturaleza y una corta vida para nuestras grotescas ambiciones. ¿Quizás una reforma ética? Leyendo la Historia de la filosofía de Bouvier traducida por el gordo y ambicioso cardenal Antolín Monescillo he llegado a la conclusión de que la iglesia sólo ha tenido miedo en dos mil años de historia de una persona: de Kant y de su reforma ética y laica.

Aquí, en España, de uno de sus discípulos, de Karl Christian Friedrich Krause.

Nievo, Paloma, Spitzer


Un artículo de El País sobre una nueva traducción de la obra maestra del escritor decimonónico Ippolito Nievo en Acantilado, Le confessioni d'un italiano o Las confesiones de un italiano (1867) me ha descubierto a esta figura del Realismo; lleva la recomendación del futuro nobel Claudio Magrís, que no es poco. Se le desconoce en casi toda Europa; por paliar algo ese desconocimiento en estos lares y autoinformarme he traducido el artículo que le dedica la Wikipedia en italiano y he puesto mi versión en la española, aquí. Ojalá pueda encontrar ocasión de leérmelo y dejar de escribir tanta crítica literaria de autores manchegos del XIX, aunque eso me ha hecho leer a algunos autores raros y descubrir bellezas que no creía pudiera atesorar nuestro XIX. Hace años sueño con consagrarme sólo a la literatura de creación. Me han comprado de Reyes un sillón para leer y unas gafas para mi vista cansada, lo que era mi deseo desde hace tiempo. He hecho sufrir a mi amadísima hija Paloma mi carencia de serotoninas la noche pasada, después de montar arduamente el sillón, que vino embalado y desmontado. Esta mañana le he dado una retahíla de besos, pero me duele tanto meter la pata en cosas así... Me hace ver que no domino los automatismos psíquicos de mi depresión incluso cuando estoy menos estresado (quisiera saber cuando no estoy estresado: no lo conozco desde hace años). Empiezo a sentir que estoy perdiendo a mis hijas, por mi culpa tal vez, acaso por la natural evolución de las cosas.

El artículo avanza, aunque a paso de caracol; lo que llevo me deja satisfecho, pero me asalta la duda de que desbordará el tamaño exigido para el capítulo de un libro. Dejaré las tijeras para después. Soy incapaz de trabajar mal en estas cuestiones, para mí esto es como la relojería, algo que no admite errores, ni siquiera mínimos, pero diferente en el sentido de que sí reclama intuiciones. Cada vez comprendo más a Menéndez Pelayo, aun con su subjetividad, y la Hermenéutica de Leo Spitzer; creo que ese tipo de crítica exegética es lo que siempre he estado haciendo.

viernes, 2 de enero de 2009

Jesús Neira se está recuperando


Hoy lo entrevistan en El Mundo; parece un milagro que se haya recuperado, tan depauperado lo muestra la foto, pero ya está en plena posesión de sus facultades mentales, que no físicas. Dice que no es un héroe, pero lo que hizo lo define como tal, ya que no ha muerto y puede dar ejemplo todavía. Es un héroe de la ética kantiana. Necesitamos, la Humanidad necesita, más gente como él, que dé ejemplo y avergüence a los mierdas de siempre, que los desarme y nos desarme con su integridad moral, con su sacrificio, con su valor moral y físico.