miércoles, 18 de mayo de 2011

Sentada en Madrid


Por qué no estar sentado allí, en el kilómetro cero, yo y mis otros. Pondré una cita del Ensayo sobre la desobediencia civil de H. D. Thoreau: "Cuando las leyes van contra lo justo, el lugar de un hombre honrado es la cárcel". No sé si seré honrado, pero creo que mi lugar sería ese o el de la plaza de mi pueblo, donde se han sentado unos cuantos, cobijados bajo las alas y las palabras de José Luis Sampedro, el único intelectual lo bastante honesto como para ya haber dicho lo que ellos y nosotros estamos diciendo. Y estas son las frases de los que están sentados pero querrían estar de pie y trabajando: "Si no nos dejan soñar, no os dejaremos dormir", "Lo llaman democracia y no lo es". "Queremos decidir, no elegir", "Democracia real ya", "Queremos un pisito / como el del Principito", "Sin trabajo, sin pensión, sin casa, sin sueldo, sin miedo", "No hay pan para tanto chorizo", "Todos al suelo / esto es un banquero", "Nosotros no somos antisistema, el sistema es antinosotros y ni siquiera sabéis como prohibirnos", "La lluvia moja, no disuelve", "Si nos movemos los de abajo, los de arriba se caerán"; "Tenemos la solución, los corruptos a prisión"; "Menos porrazos y más abrazos"; "Aquí están los de Salamanca / con sus perros y sus flautas". En la manifestación del 19 de junio, se renuevan los lemas; en Sevilla: "Es el Fondo Monetario / un juntorio de ladrones / que nos vienen a quitá / toícas las ilusiones". Camina junto a ellos un perro con un letrero: "Indigna-dog"; "Todos los caminos llevan a Islandia"; "Es una estafa, no una crisis"; "De norte a sur / de este a oeste / la lucha sigue cueste lo que cueste"; "Respeto"; "Caminemos contra la crisis y el capital"; "Parados, moveos"; "Pienso, luego estorbo"; "Así, no"; "Mir para los políticos"; "Perroflauta peligroso"; "Dormíamos y despertamos"; "Lo llaman democracia y no lo es"; "Tejiendo barrios, cambiando el presente"; "Así, así, así lucha Madrid"; "Esto es esperanza y no la presidenta"; "Democracia real ya"; "Violencia es cobrar seiscientos euros"; "Peoples of Europe, rise up!"; "Que no, que no, que no nos representan!"; "Lucha obrera contra el paro"; "A por la tercera ya!"; "Grecia, eres la cuna de la democracia, no desistas nunca!"; "Únete, a ti también te roban"; "Detrás de un corrupto hay seis tertulianos"; "Sapatero, lacayo de los banqueros"; "No seas violento"; "Manos arriba, esto es un contrato"; "Un banquero se balanceaba sobre la burbuja inmobiliaria"; "La patronal nos quiere esclavizar"; "Se vende: Estado del bienestar"


Bajo el asfalto y los adoquines de la Puerta del Sol no hay ninguna playa tropical, sino el agujero negro y voraz de una estación de metro poblada de hormigas desempleadas y submileuristas indignados, capaces de subir las escalerillas para exigir a los gordos banqueros y sus amigos políticos y periodistas un futuro mejor. Pero ahora hacer una reforma es tarea más grande que hacer una revolución: en el mayo francés y en la generación beat se quería cambiar el mundo, ahora resulta casi imposible cambiar unas leyes; la verdad es que la reforma está mejor dirigida que la revolución, tiene más seso que ella, quizá por eso es más peligrosa para el stablishment, si no a medio, a largo plazo, y si no, se verá. Si la democracia se construyó contra la dictadura -que no se construyó, sino que vino de ella y ella la parió como parió su madre muerta a Macduff, el asesino del tirano Macbeth-  Si la democracia se construyó contra la dictadura, ¿por qué no se puede reconstituir y regenerar contra el anquilosamiento y la disfuncionalidad? 

martes, 17 de mayo de 2011

El multiculturalismo no ha fracasado.

Merkel dice que el multiculturalismo ha fracasado; pero hay un argumento que estropea su conclusión de forma definitiva, y es que las revueltas en el norte de África tienen contenido democrático. Eso no se puede explicar sino porque una cultura intolerante como la islámica ha asimilado valores occidentales y procura incorporarlos. Para eso, más que las políticas de convivencia, aunque también, ha colaborado otro factor de interculturalidad más poderoso todavía, que es Internet. Nos escuchamos unos a otros más ahora que nunca. Eso nos da cierta esperanza.

domingo, 15 de mayo de 2011

La gente non grata y la justicia poética.


Hay una obra de teatro en alemán donde se argumenta la legitimidad moral de ejecutar sumariamente a los banqueros, porque la gente tiene que defenderse; son cosas de esa licencia literaria que llaman justicia poética; pero yo creo que no hay que ir tan lejos, porque la justicia que impera en el mundo es de la otra, no de la que se marchó al Cielo con Astrea; véase, si no, cómo hay gente en la calle porque en España una hipoteca no puede cancelarse devolviendo el piso que te crio, lo que no ocurre en ningún ordenamiento que se diga legal de Europa (más que legal, el ordenamiento español es penal, o sea, de pena); desde luego, hay algunos degenerados logreros impresentables que algunos piensan debían ser excluidos de cualquier país civilizado, llevados a la solución final o recluidos en poco costosos campos de exterminio, ya que abultan menos que sus bolsillos y su número es escaso, comparado con el daño que hacen; gente como ese Gilito bien parido de Botín, de astronómico pero no legítimo sueldo; pero uno, que por algo es mejor que esos nazis, prefiere dejarlos vivitos y robando (a los mendigos, no a los suyos). Uno de ellos, el director del Fondo Monetario Internacional, acaba de ser acusado de violar a una camarera en Nueva York; al margen de que la acusación sea cierta o no, los banqueros tienen tan mala prensa que uno incluso da crédito a la noticia, y más que darle presunción de inocencia, le da presunción de la otra. Después de todo ¿hay alguien que se atreva a decir que un banquero es inocente como los gentiles corderitos que triscan en los prados intensamente verdes de la Heidi? ¿Que es tan poco pederasta como el abuelo? Porque que el señor Dominique Strauss-Kahn, presidente del FMI y con bastantes antecedentes (conocidos) ya por esas cosas, pueda marchar al saco en la amante compañía de delicados pero fornidos negritos del sidoso Harlem le hace a uno creer, quién lo diría ya a estas alturas, en... una especie de... como diría yo... justicia poética.

Otro poema de Luis Alberto de Cuenca

Luis Alberto de Cuenca

HELENA: PALINODIA

 
No, no es verdad, amor, aquella historia.
No llegó a seducirte aquel imbécil
de rizos perfumados. No te fuiste
precipitadamente de la fiesta
de nuestro aniversario, con los ojos
clavados en el bulto que emergía
de entre sus piernas, y con las narices
saturadas de droga. No embarcaste
en su yate de lujo con lo puesto
-que casi no era nada-, mientras yo
te buscaba en la calle como un loco,
creyendo que te había pasado algo.
No desapareciste de mi vida
como una exhalación y para siempre.
No puede ser verdad aquella historia.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Siempre hay un mundo mejor



Otro vídeo, este de un compañero, Juan Ángel Notario

Darse de alta en autónomos



El infierno de la burocracia española, en un cortometraje de apenas dos minutos. Es una miniatura impresionante que ha recibido un premio y ya lleva más de un millón de descargas en Internet. Daría risa si no fuera tan realista. Es este

H. Gardner

Howard Gardner ha sido distinguido con el Príncipe de Asturias de ciencias sociales. Los premios siempre son discutibles, pero nadie puede negar que su Teoría de las inteligencias múltiples es atractiva y sugerente; tal vez no sea definitiva ni del todo cierta, pero sí ha planteado correctamente el problema al ligar la inteligencia al cometido de la misma y al entorno en que se desarrolla. Hete aquí algunos textos sacados de por ahí que tienen que ver con su idea de la educación:


El propósito de la educación es lograr que las personas quieran hacer lo que deben hacer.


El diseño de mi escuela ideal del futuro se basa en dos hipótesis: la primera es que no todo el mundo tiene los mismos intereses y capacidades; no todos aprendemos de la misma manera. La segunda hipótesis puede doler: es la de que en nuestros días nadie puede llegar a aprender todo lo que hay para aprender.


Una escuela centrada en el individuo tendría que ser rica en la evaluación de las capacidades y de las tendencias individuales. Intentaría asociar individuos, no sólo con áreas curriculares, sino también con formas particulares de impartir esas materias.


Conjuntamente con los especialistas evaluadores, la escuela del futuro deberá contar con el "gestor (broker) estudiante-curriculum". Su trabajo consistiría en ayudar a emparejar los perfiles de los estudiantes, sus objetivos e intereses, con contenidos curriculares concretos y determinados estilos de aprendizaje.

Diego de Torres y Villarroel, Ventajas educativas de la severidad

Este texto es de la Vida de Diego Torres y Villarroel; en él habla de los maestros que, como Lucius Pupillus Orbilius contra el pobrecillo  Horacio, usaban del zurriago contra los malos y díscolos alumnos:
 
Don Juan González de Dios, hoy doctor en filosofía y catedrático de letras humanas en la Universidad de Salamanca, hombre primoroso y delicadamente sabio en la gramática latina, griega y castellana  y entretenido con admiración y provecho en la dilatada amenidad de las buenas letras, fue mi primer maestro y conductor en los preceptos de Antonio de Lebrija. 

Es don Juan de Dios un hombre silencioso, mortificado, ceñudo de semblante, estático de movimientos, retirado de la multitud, sentencioso y parco en las palabras, rígido y escrupulosamente reparado en las acciones. Y con estas modales y las que tuvo en la enseñanza de sus discípulos, fue un venerable, temido y prodigioso maestro. 

Para que aprovechase sin desperdicios el tiempo me entregaron totalmente mis padres a su cuidado, poniéndome en el pupilaje virtuoso, esparcido y abundante de su casa. Poco aficionado y felizmente medroso cumplía con las tareas del estudio y los demás ejercicios que tenía impuestos la prudencia del maestro para hacer dichosos y aprovechados a los pupilos. Procuraba poner en la memoria las lecciones que me señalaba su experiencia con bastante trabajo y porfía porque mi memoria era tarda, rebelde y sin disposición para retener las voces. El temor a su aspecto y a la liberalidad del castigo vencía en mi temperamento esta pereza o natural aversión que siempre estuvo permanente en mi espíritu a esta casta de entretenimientos o trabajos. La alegría, el orgullo y el bullicio de la edad me los tenía ahogados en el cuerpo su continua presencia. Interiormente hallaba yo en mí muchas disposiciones para ser malo, revoltoso y atrevido, pero el miedo me tuvo disimuladas y sumidas las inclinaciones. La rigidez y la opresión importa mucho en la primera crianza: el gesto del preceptor a todas horas sobre los muchachos les detiene las travesuras, les apaga los vicios, les sofoca las inconsideraciones y modera aun las inculpables altanerías de la edad. A la vista del maestro ningín muchacho es malo, ninguno perezoso, todos se animan a parecer aplicados y liberales y la repetición y el vencimiento les va trocando las inclinaciones y haciendo que tomen el gusto a las virtudes.

Regañando interiormente, lleno de hastío y disimulando la inapetencia a los estudios y a la doctrina tragué tres años las lecciones, los consejos y los avisos y, a pesar de mis achaques, salí bueno de costumbres y medianamente robusto en el conocimiento de la gramática latina. De muchos niños se cuenta que estudiaron esta gramática en seis meses y en menos tiempo; yo doy gracias a Dios por la crianza de tan posibles penetraciones, pero creo lo que me parece y lo que aseguro es que en mi compañía cursaban cuatrocientos muchachos las aulas de Trilingüe y a todos nos tocó ser tan rudos que, el más ingenioso, se detuvo el mismo tiempo que yo, y otros permanecieron por muchos dias. Es verdad que estos adelantamientos y milagros se los he oído referir a sus padres y, como estos son partes tan apasionadas de sus hijos, se puede dudar de sus ponderaciones. 

Adelanta poco un niño en saber la gramática de corta edad; es gracia que sirve para el entretenimiento, pero es muy poca la disposición que adquiere para la inteligencia de las facultades superiores. No pierde tiempo el que gasta tres o cuatro años entre los Horacios, los Virgilios, los Valerios y los Ovidios: entre tanto crece la razón, se dilata el conocimiento, se madura el juicio, se reposa el ingenio y se preparan sin violencia el deseo, la  atención y la porfía para vencer las dificultades. Mas allá del uso de la razón ha de pasar el que toma la tarea de los estudios: el silogizar no es para niños. Nada malogra el que se detiene hasta los quince o diez y seis años entretenido en las construcciones de los poetas (hasta aquí hablo con los que han de seguir los estudios para oficio y para ganancia; los que no han de comer de las facultades, en cualquiera tiempo, edad y ocasión que las soliciten caminan con ventura, porque es todo adelantamiento cuanto emprenden, gracia cuanto saben y virtud cuanto trabajan).

Salí del pupilaje detenido, dócil, cuidadoso y poco castigado porque viví con temor y reverencia al maestro. Gracias a Dios no mostré entonces más inquietudes que tal cual fervor de los que se perdonan con facilidad a la niñez. Fui bueno porque no me dejaron ser malo: no fue virtud, fue fuerza. En todas las edades necesitamos de las correcciones y los castigos, pero en la primera son indispensables los rigores. Una de las más felices diligencias de la buena crianza es coger a los muchachos un maestro grave, devoto y discreto a quien teman e imiten. Muchos mozos hay malos porque no tienen a quien temer y muchos viejos delincuentes porque están fuera de la jurisdicción de los azotes. El maestro y la zurriaga debían durar hasta el sepulcro, que hasta el sepulcro somos malos y de otro modo no se puede hacer bondad con el más bien acondicionado de los hombres. Los años, la prudencia, la honra y la dignidad son maestros muy apacibles, muy descuidados y muy parciales de nuestros antojos y apetitos; el zurriago es el maestro más respetuoso y más severo, porque no sabe adular y solo sabe corregir y detener. Murió pocos años ha el maestro de mis primeras letras y lo temí hasta la muerte: hoy vive el que me instruyó en la gramática y aún lo temo más que a las brujas, los hechizos, las apariciones de los difuntos, los ladrones y los pedigüeños, porque imagino que aún me puede azotar: estremecido estoy en su presencia y a su vista no me atreveré a subir la voz a más tono que el regular y moderado. 

Ello parece disparate proferir que se hayan de criar los viejos con azotes como los niños, pero es disparate apoyado en la inconstancia, soberbia, rebeldía y amor propio nuestro que no nos deja hasta la muerte. Ahora me estoy acordando de muchos sujetos que, si los hubieran azotado bien de mozos y los azotaran de viejos, no serían tan voluntariosos y malvados como son. En todas edades somos niños y somos viejos mirando a lo antojadizo de las pasiones: en todo tiempo vivimos con inclinacion a las libertades y a los deleites forajidos y valen poco para detener su furia las correcciones ni las advertencias. El palo y el azote tienen más buena gente que los consejos y los agasajos. Finalmente, en todas edades somos locos y el loco por la pena es cuerdo.

lunes, 9 de mayo de 2011

Un romance del XIX sobre tierras manchegas y miguelturreñas

De Joaquín Lorenzo Villanueva, Poesías escogidas, Dublín: Imprenta de T. O'Flanagan, 1833, pp. 295 a 298:


EL CUENTO DE LOS CARROS
ROMANCE.


A contarte empecé ayer,
Mendo, el cuento de los carros,
y entró aquel destripacuentos
que es un insigne pelmazo.


Hoy, que nadie nos joroba,
te le ensartaré en dos trancos
antes que el tal martagón
se nos venga a destriparlo.


"Quedamos en que salí
de Madrid el dos de mayo
huyendo del cañoneo...."


—¿Cenamos, o no cenamos?
¿Dónde andará el tal Belín?
¡Si habrá ido a picos pardos!
¡Belín! —Señor... —Pon la mesa,
que ya está cantando el gallo.


"Sin más que levita y gorro,
corbata y sombrero gacho,
sin guía ni pasaporte,
salí medio turulato".


—Seis perdices nos ha puesto.
—¡Belín es un perdulario!
¡Toma! Y ocho codornices 
y medio jamón y un pavo.
¿Crees que somos de Jauja, 
o que estamos ayunando 
un siglo para sacar 
hoy la tripa de mal año?


"Llegué, pues, a Villaverde 
molido, como si a palos 
me hubieran hecho una alheña 
los nervios del espinazo.... "


—¡Hola, el vinillo, ahí es nada, 
cuatro botellas y un frasco 
del puro de Cariñena! 
¡Bien podemos beber largo! 
Di, Belín, ¿este clarete 
ha venido de regalo? 
¿No respondes? ¿Estás lelo?


"Pues..., como iba relatando, 
de Villaverde a Toledo 
a lomo me llevó un asno 
y yo fui más asno que él,
pues, por no sufrir su paso, 
enfadado eché pie a tierra".


—Trincha ese pájaro asado, 
mientras de las perdicillas 
doy yo cuenta al escribano—.


"Llegué al fin a Talavera
mas ¿cómo? pisando barros,
y dejé en un chapatal
las medias y los zapatos...." 


—¿Sabes qué digo? Mejor 
será que echemos dos tragos, 
que, de tanto hablar, se pone 
la lengua como un esparto.
¡Un bálsamo es el tintillo! 
¡Echa y no cuentes los vasos! 
¿No probamos el jamón?


"Como digo, un puro charco
era el pago de Cebolla 
y yo... hecho un fraile descalzo. 
Dirás tal vez: —Alcornoque, 
¿y cuándo vienen los carros?
Los carros aún están lejos 
porque tardé en alcanzarlos 
y he dicho mal: están cerca, 
porque voy a dar un salto: 
te pintaré al carretero, 
que bien merece un retrato: 
¡si vieras qué mozancón! 
Si digo que era más alto 
que la torre de Tavira 
no le marraría un palmo. 
Montera piramidal 
que se iba cogote abajo, 
pelo que a los pasajeros
pedía un peine prestado,
pecho asomado al balcón
en invierno y en verano..."


—Tres pepinos te has comido:
¿piensas tú que soy cegato
y que no observo la acucia
con que zampas a destajo?
¡De los pepinos, ni el tufo!
¡Mejor te sentara el apio!
El pepino es indigesto:
a él le debí un entripado.
¡Con el apio digirieras
aun cuando comieses clavos!
Pero vuélvome a mi historia:
"Tenía el carro dos machos,
el uno tuerto de un ojo
(que de los dos fuera chasco)
el segundo fue rabón
desde que quedó sin rabo,
por cuya regla pelones
llamamos hoy a los calvos
(mas esto es de la Academia:
metime en el excusado).


De Toledo atravesé
los cerros y los barrancos
y a dar vine a Miguelturra,
do dicen que nació Sancho.
Esta exótica anecdota
no la saben más de cuatro:
revelómela a mí un ciego
al venderme un calendario."


—Ya estamos en la palestra,
lindamente hemos cenado.
¿De dónde saldrá este gas
que se me sube a los cascos?
El hilo perdí del cuento,
no sé de qué estaba hablando.
¿He salido de la Mancha?
Pero, pregunto, ¿y he entrado?
¡Oh, Mancha, Mancha! En ti fue
mi tremebundo fracaso.
No me olvidare de ti,
venterillo desalmado,
que me hiciste pagar liebre
y me diste a comer gato. 
Estas lúgubres memorias, 
aun después de tantos años, 
me apestan, me vuelven loco; 
pero mejor es no hurgarlo.


"Cata, al salir de la venta, 
el primer carro atestado
de sacas de lana churra
que llegaban a los aros.
¿Y mi asiento? —Sobre el toldo
podéis a placer sentaros".


Aquí perdí los estribos,
y aún no he podido encontrallos. 
¡Mucho desatino, Mendo, 
y no es por culpa del jarro, 
que un azumbre no es beber
y menos si el vino es rancio! 
Pero a bien que, de esta fiebre, 
quedaré limpio roncando, 
que así se limpiaban de ella 
persas, sirios y tebanos: 
¡hazme mañana memoria 
del toldo de mis pecados 
y, acabada esta aventura, 
iremos al otro carro! 

domingo, 8 de mayo de 2011

Historia de la literatura chimpancé



No sé de qué se admiran. La verdadera noticia sería constatar que los humanos no se comportan como los chimpancés:

"Los chimpancés hablan, mienten y hacen poesías con el lenguaje de signos" Sergio Andreu en El Mundo, Barcelona 05/05/2011:

El matrimonio estadounidense Deborah y Roger S. Fouts ha dedicado su vida a combatir la idea de que el lenguaje es el "último bastión" de la singularidad humana y el resultado ha sido más de 40 años de trabajo con unos chimpancés que no sólo han aprendido a comunicarse con el lenguaje de signos, sino a mentir y hacer poesía.

Esta pareja de psicólogos comparativos, del Instituto de Comunicación entre Humanos y Chimpancés de la Central Washington University, se jubilará el próximo verano sabiendo que han cumplido su misión y que han podido "cerrar la boca" a muchos científicos -entre ellos al lingüista Noam Chomsky- que durante décadas negaban esta posibilidad comunicativa, explican en una entrevista con Efe.

Los Fouts fueron continuadores de los trabajos iniciados en los 60 por otro matrimonio -los también psicólogos Allen y Beatrice Gardner- a quienes la NASA cedió la chimpancé Washoe después de que la agencia espacial abandonó su investigación con "chimponautas".

Cuatro palabras en seis años.

Washoe fue introducida en un ambiente humano donde sólo se hablaba el lenguaje de sordomudos, una vía muy diferente a la de equipos que, décadas antes, habían intentado enseñar lenguaje oral a una chimpancé que en seis años sólo pudo pronunciar, y no claramente, cuatro palabras: "mamá", "papá", "taza" y "arriba", explica Roger simulando los sonidos que salieron de la boca de la primate.

Los Gardner y su equipo, donde Roger era becario, creían que la vocalización de los chimpancés era involuntaria, como el sonido que hace un humano si se golpea el dedo con un martillo. Apostaron por aprovechar el movimiento natural de sus manos (como utilizan los ejemplares salvajes, con dialectos propios) y decidieron criar a Washoe como una niña sorda, con el lenguaje de signos de EEUU.

La primate aprendió más de un centenar de signos viendo cómo se comunicaba el equipo, y así podía pedir comida o que le rascasen, o expresar conceptos complicados como "estoy triste" o pedir perdón.

Demasiado 'humana'.

Pero la vida doméstica con Washoe se hizo complicada. Cuando los Gardner decidieron cederla a un centro de Oklahoma, Roger no quiso dejarla sola en aquel laboratorio -donde iba a pasarlo mal en jaulas junto a unos congéneres a los que llamaba "bichos negros"- y logró que la trasladaran con él a Washington para seguir investigando, hasta la muerte de la chimpancé en 2007.

En todos estos años, el matrimonio de investigadores, que ha pasado por Barcelona invitado por CosmoCaixa y la Fundación Mona, pudo ver cómo Washoe trasladó el lenguaje a su "familia", Tatu, Dar y Loulis -una cría adoptada que aprendió los signos sin intervención humana- hasta niveles sorprendentes: llegaban a hablar ellos solos mientras "leían" una revista, ya que son capaces de poner nombre a lo que ven en las fotos (bebida, comida, helado, zapatos...).

"Hablan como una familia; si unos discuten, se intenta poner paz; cuando Loulis le quitaba una revista a Washoe, ella le maldecía y le decía 'sucio'", explica Deborah, que indica que los primates también saben utilizar los signos para mentir.

Así se ve en una grabación en la que Dar hizo creer a Washoe que Loulis le había pegado y se tiró al suelo señalándole y pidiendo con signos a su madre un "abrazo", que además acabó regañando al supuesto agresor, una infantil malicia típica de Bart Simpson o de un delantero en el área pequeña.

La poesía de los grandes simios

Más sorprendente si cabe fue otra grabación en la que uno de los chimpancés repetía "llorar, llorar; rojo, rojo; silencio, silencio; divertido, divertido", un enigma para el equipo hasta que un amigo poeta de la pareja apuntó que los signos de estas palabras eran similares y que se trataba de una aliteración de la lengua de signos, ¡¡una composición poética!!

"Hay evidencias de que son capaces de aprender los signos, de ordenarlos y conversar, tienen una sintaxis, incluso son capaces de inventar y transmitirlos", remarca Roger Fouts.

Aunque se jubilarán de su trabajo en la universidad para dedicarse a sus cinco nietos a los que ven poco, reconocen que seguirán yendo a ver a sus otros "nietos" chimpancés. "No podemos decirles que tenemos 68 años y nos jubilamos; iremos a verles aunque ya no cada día", adelantan.

Los Fouts están satisfechos de la prohibición de las corridas de toros en Cataluña y confían en que se extienda al resto de España. "Con nuestros compañeros animales hemos tenido una relación de explotación, los hemos tratado como esclavos; ahora, aunque poco a poco, al menos estamos pasando al camino de compasión", afirma esperanzado el científico, crítico con el trato que aún se da a los chimpancés en muchos laboratorios de EEUU.

La pareja lamenta que la difusión de sus sorprendentes investigaciones no hayan servido para detener el maltrato a estos primates, pero confía en que éstas lleguen a las escuelas y que provoquen un cambio de actitud en las nuevas generaciones.

Chistes malos de buenas personas


Ana María Matute: "Va una cabra y se come un trozo de celuloide. Otra cabra le pregunta: ¿Estaba bueno? Y responde: me gustó más el libro".

El llorado y tan lamentablemente perdido Severiano Ballesteros, después de superar su cuarta operación contra el cáncer: "Ahora soy mejor persona: me quitaron lo malo". 


El argentino Andrés Neuman-¿Por qué los argentinos siempre se duchan con agua fría? -Para que no se empañe el espejo.


Don Félix (Grande): ¿Qué piensa de la famosa frase de Theodor Adorno, de que escribir poesía después de Auchswitz es un acto de barbarie? -Pues que es una frase de adorno, nunca mejor dicho. 

sábado, 7 de mayo de 2011

Ciudadanos asqueados


Ana Marcos, El País, 06/05/2011:

Manual para volver a ser ciudadano y no súbdito. Baltasar Garzón, Ignacio Escolar y Federico Mayor Zaragoza presentan 'Reacciona', un libro de propuestas para cambiar el mundo. 
      
Un comité de sabios se ha reunido este viernes en el Círculo de Bellas Artes de Madrid dispuesto a desvelar las claves de cómo "otro mundo no sólo es posible, sino seguro", como cree José Luis Sampedro. Entre los asistentes al cónclave, el juez Baltasar Garzón, Federico Mayor Zaragoza, antiguo director general de la UNESCO, el periodista Ignacio Escolar, el economista Juan Torres y la muñidora de este encuentro que ha tomado forma de libro bajo el título de Reacciona (Aguilar), Rosa María Artal.

"Vivimos una crisis sistémica que no encuentra una respuesta globalizada en un mundo que, sin embargo, es cada vez más global", ha comenzado diciendo Mayor Zaragoza, encargado de arengar en defensa de la reconversión del individuo a ciudadano para que de una vez por todas deje de ser "un súbdito del mercado". "En 1989, cuando el sueño de cambiar la guerra por la paz era posible, llegaron los globalizadores y nos dijeron que no había dividendos para la paz". Ahora, en 2011, Zaragoza ha intercambiado a Mandela por la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff: "Una vez me dijo que para convertir los sueños en realidad hay que superar los límites de lo posible". Y así, el actual presidente de la fundación Cultura para la Paz, ha inoculado el virus de las revoluciones ciudadanas del norte de África a la audiencia que abarrotaba la sala.

El pinchazo de la esperanza ha dolido un poco más con las palabras de Garzón, quien ha lanzado sus dardos contra los políticos. El juez de la Corte Penal Internacional cree que el mayor pecado que cometen los gobernantes en democracia es "reírse de los ciudadanos". Por eso ha propuesto un contrato, para que tanto líderes políticos como ciudadanos se comprometan a cumplir sus funciones y, así, acabar con "la normalización de la indiferencia a causa de la crisis de liderazgo" que se vive en estos momentos.

Las cláusulas del acuerdo que Garzón propone las ha esgrimido el economista Juan Torres. Cuatro principios a evitar para llevar a término esta nueva empresa: "La inmoralidad de llamar inversores a los culpables del crimen organizado de la humanidad, el hambre. La irresponsabilidad de seguir callados pensando que todo pasará. Hay que empezar a pedir cuentas. La insensibilización de no enrabietarse y solidarizarse con los demás. Y la inhumanidad a la que nos quieren someter los que como Botín y compañía pretenden que vivamos para ganar más a costa de los otros".

Tal vez, los que primero tengan que asumir la receta de Torres sean los jóvenes, representados en Reacciona a través de Ignacio Escolar. El mismo que ha tenido que desposeerse de esta condición al haber cumplido los 35 y salirse de los requisitos que solicita el INE para engrosar esa categoría. El periodista ha utilizado su capítulo para hablar de la que considera "una generación estafada". Esa que desactualiza "datos terroríficos" en solo dos meses. "Se ha pasado del 40% al 41% desde que se publicó la primera edición del libro -ahora ya va por la cuarta-". Escolar ha recordado que esta es la primera vez en la historia de Europa que la juventud vivirá peor que sus padres, pese a los avances. "Tenemos Internet, algo que no tuvieron nuestros progenitores. Nos han cambiado el derecho a una vivienda digna por la PS3. El derecho a formar una familia por la descarga de películas". Pero esta nueva forma de comunicación también ha permitido que los mileuristas "puedan comunicarse entre ellos sin tener que pasar por los medios de comunicación haciendo que la relación entre los poderes sea menos vertical".

Carlos Martínez y Javier López Facal, los investigadores del CSIC encargados del capítulo científico del libro, se han atrincherado en la primera fila hasta que no han tenido más remedio que enfrentarse a la audiencia y sacudir las lamentaciones decimonónicas que España siempre esgrime cuando de avances científicos se trata. "Predecir es muy difícil, pero lo que es seguro es que aquellos que usen el conocimiento y lo pongan al servicio del ciudadano, transformarán la realidad, crearán riqueza y generarán un mayor conocimiento en un mundo mejor".

Antonio Calvo, pobre hombre.

Era profesor de español en Princeton, salido de un pueblecito leonés y exclusivamente entregado a sus alumnos, pero casi nada dedicado a la investigación, algo peligroso en un puesto como el suyo, que no mide la entrega; la dedicación al ser humano es peligrosa en este tipo de mundo, calado hasta lo último por el bullying, porque la gente que posee el don de la empatía es incapaz de soportar emocionalmente la crítica y ellos, que tanto ayudan a todos (resulta conmovedor esa línea de su nota de suicidio que pide no se lo digan a su padre -un fervoroso católico campesino castellano de setenta años-), carecen de los reflejos de pedir ayuda cuando padecen un problema serio; su carencia de egoísmo y su total extraversión de jericós les hace imposible vestirse de muros, laberintos y anticuerpos y ser víctimas de lo más duro, inclemente y negativo de la sociedad; en Estados Unidos hay que querer y saber defenderse de ese mobbing


Por todos los demás son vistos como una roca en que amarrarse y apoyarse, son magníficos ayudantes de todos, pero ellos, ¿en qué se amarran y apoyan? Eso es lo que le pasó al pobre compatriota Antonio Calvo, víctima además de la presión contra los gays que existe en las altas capas de la sociedad cacadémica estadounidense. Obsérvese, por ejemplo, a su jefa, Gabriela Nouzailles, una bienparida pija agentina de cuidado con el coco comido por Lacan, o a la rectora de Prínceton, una bióloga molecular famosa por ser la primera mujer rectora de su universidad que, además, pertenece al consejo privado de Google; Tilghman está acostumbrada a tratar con conceptos, pero no con sentimientos, y es también una vieja trepa incapaz de ponerse en el lugar de nadie, ni siquiera de su marido, del que se divorció; esa workadict sí que tenía ego, al contrario que ese otro workadict, pero del trato humano, Calvo. Los alumnos se han sublevado en Princeton contra ese modo de ser, pero en Princeton hay miedo y hay egoísmo y los que pueden, que pueden porque son miedosos y egoístas, prefieren los rumores a la cruda y desagradable verdad y se niegan siquiera a hacer una investigación que deje bien claros quiénes son miedosos y egoístas. La carencia de contratos fijos y de baremos objetivos destroza a personas solidarias y exigentes como Antonio Calvo y sólo deja hipócritas y gilipollas trepadores agarrados a la liga de la hiedra, o esa desagradable Shirley Tilghman.

viernes, 6 de mayo de 2011

Una ética contra el nihilismo

Jean Daniel, "Lo que yo creo: una ética de izquierda", en El País, hoy:

1. Ya no quiero cambiar el mundo; quiero reformarlo. De hecho, creo que el mundo cambia por sí mismo mucho más deprisa que nuestro deseo de cambiarlo. Pero si quiero ser reformista no es solo porque haya renunciado a la revolución, sino porque creo en los progresos, y quiero subrayar que he escrito esta última palabra en plural. Es evidente que ya no se puede creer en el progreso en el sentido en que lo hacían Condorcet, Marx o Auguste Comte. Pero antes de que un águila le devorase el hígado, Prometeo consiguió robar ciertos secretos a Zeus; y entre ellos había algunos que hicieron posible que la humanidad diera un enorme salto hacia en el conocimiento. La reforma consiste en hacer desaparecer aquellos secretos que resultaron ser maléficos.

2. El siglo anterior debería conducirnos a desconfiar de todas las revoluciones, a comprender todas las resistencias y a abrazar el espíritu reformista. A condición que esta conversión se lleve a cabo con un radicalismo que impida que los compromisos se conviertan en componendas. El "reformismo radical" excluye todo relativismo desencantado. Mendes-France decía que la tensión reformadora debe inocular constantemente patetismo en la virtud. La democracia debe ser una pasión.

3. La explosión de los dogmas y de las ideologías debería condenarnos a la humildad y a un verdadero culto de la complejidad. Al margen de las justas políticas y los divertimentos de las polémicas, lo perentorio ya no es soportable. En lo que a mí respecta, he decidido interesarme siempre por las razones de quienes están en desacuerdo conmigo. En este terreno, mi maestro es Raimundo Lulio, un monje mallorquín del siglo XIII que invitaba a los impíos a no escoger entre los tres monoteísmos, sino a formarse su propia síntesis personal.

4. La sabiduría consiste ahora en no separar nunca los conceptos de libertad e igualdad. La primera sin la segunda conduce a la jungla de las competiciones. La igualdad sin libertad lleva a la uniformidad y a la tiranía. Tampoco se debería separar nunca la preocupación por la creación de riquezas de la preocupación por su reparto. El hombre sigue siendo la meta de toda creación.

5. Desde esta óptica, el dinero solo puede ser el símbolo de unamercancía y el instrumento que sirve para hacerla circular mejor. Cuando la especulación conduce a considerar el dinero como un fin y no como un medio, en otras palabras, cuando el capital se "financiariza", la sociedad entera se transforma en una bolsa de valores que ya solo puede optar entre un individualismo cínico y un latrocinio organizado.

6. Según Marx, la violencia viene provocada por el paso de una sociedad a otra, como ocurrió durante la transición del feudalismo al capitalismo. Solo en este caso considera que la violencia es progresista o, si se quiere, revolucionaria. Contrariamente a lo que se repite por doquier, esta noción no es hegeliana. Hegel elogió la Revolución (1789), pero no el Terror (1793), en el que no vio un progreso, sino todo lo contrario: una regresión. No existe pues una fatalidad progresista de la violencia, sino al revés. Soy partidario de una no violencia ofensiva y no sacrificial.

7. No obstante, puede ocurrir que una guerra a la vez "inevitable e inexcusable" sea necesaria por razones de autodefensa. Pero solo podría ser declarada como último recurso, después de descartar todas las demás soluciones. Una vez que se ha decidido ir a la guerra, hay que tener en mente tres reflexiones: a) "Sí, a veces hay que resignarse a la guerra, pero sin olvidar nunca que, pese a la equidad de la causa, eso significa participar de la eterna locura de los hombres" (Barack Obama); b) "Cada vez que un oprimido toma las armas en nombre de la justicia, da un paso en el campo de la injusticia" (Camus); c) "La justicia, esa fugitiva que a menudo deserta del campo de los vencedores" (Simone Weil).

8. No está en el destino de una víctima el seguir siéndolo; después de liberarse, puede convertirse en verdugo. Todos aquellos que aceptan responder a la barbarie con la barbarie, utilizando las mismas armas que sus enemigos y traicionando así los valores por los que combaten deberían tener presente este pensamiento. En tal caso, no hay inocentes, solo vencedores o muertos. En una época en la que la fragmentación de los dogmas y los conflictos de la fe conducen a los fanatismos y en la que cada vez es más difícil hablar de valores universales, un odio debe imponerse -y la palabra no es demasiado fuerte-: el odio hacia todos los absolutos. El principio del exterminio de un pueblo constituye el mal absoluto. Los supervivientes de Auschwitz y Ruanda no deben decirse: "Nosotros nunca más", sino "esto nunca más".

9. Ya en mi más tierna infancia aprendí a considerar la humillación como uno de los peores males de la humanidad. Más aun que las opresiones, las ocupaciones y las alienaciones, la humillación es lo que más profundamente hiere el alma de un individuo o una colectividad. Y lo que está detrás de las revoluciones controladas y de las revoluciones fanáticas.

10. Hay varios medios para no colocar nuestro sillón en el sentido de la resignación ante las desgracias de la vida y la maldición de los hombres. Por ejemplo, considerar que "la vida no es nada, pero nade vale más que una vida" (Malraux), que "no hay que buscar a Dios en ninguna otra parte que en todas partes" (Gide) y que solo la admiración que se transforma en amor puede impedirnos ver la vida como "un cuento lleno de ruido y furor contado por un idiota y que no significa nada" (Shakespeare). De todas formas, como dice magníficamente François Cheng, "todos los juicios, todos los cultos y todos los ritos pueden desaparecer, salvo uno solo, el de la Belleza".

Jean Daniel es director de Le Nouvel Observateur. Traducción: José Luis Sánchez-Silva.

Aplicaciones de la Teoría de la relatividad a La ley del embudo



El Banco de España ve "excesiva" la subida de los sueldos de la gente común; pues la subida de sueldos a los banqueros, la verdad, yo (y no pocos más) no la vemos excesiva, sino desmesurada, absurda. ¿A quién le harán más caso, a los que son más e importan menos o a los que son menos e importan más? Ah... ¿No le llamaban a esto la ley del embudo?


No me extraña que los políticos, después de haber gobernado, terminen con esos sueldazos en los grandes consejos de administración de los bancos españoles, aunque no cobren bonus como sus patrones.

Cinismo y Educación

De Bertrand Russell:

El cinismo moderno no se puede curar con la simple prédica, ni poniendo ante los jóvenes ideales mejores que aquellos que sus pastores y maestros pescan en la herrumbrada armadura de las supersticiones gastadas. La cura se producirá solamente cuando los intelectuales logren dar con una ocupación que dé cuerpo a sus impulsos creadores. No veo otra prescripción sino la antigua que preconizaba Disraeli: "Educar a nuestros maestros". Pero ha de haber para ello una educación más real que la que por lo común se da en nuestros días a los proletarios o a los plutócratas, y ha de haber una educación que tenga en cuenta los verdaderos valores culturales y no sólo el deseo utilitario de producir tantos artículos que nadie tenga tiempo de disfrutarlos.

No se consiente a un hombre que practique la medicina a menos que sepa algo del cuerpo humano, pero se consiente a un financiero que opere libremente sin el menor conocimiento de los múltiples efectos de sus actividades, con la única excepción del efecto que tengan sobre su cuenta bancaria. ¡Qué agradable sería un mundo en el que no se permitiera a nadie operar en la bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega, y en el que los políticos estuviesen obligados a tener un sólido conocimiento de la historia y de la novela moderna! Imagínense a un magnate enfrentado a la siguiente pregunta: "Si estableciera un monopolio triguero, ¿qué efectos tendría sobre la poesía alemana?". La causalidad en el mundo moderno es más compleja y remota en sus ramificaciones que nunca debido al crecimiento de las grandes organizaciones, pero los que controlan estas organizaciones son hombres ignorantes que no conocen la centésima parte de las consecuencias de sus actos.

Rabelais publicó su libro anónimamente por miedo a perder su puesto en la universidad. Un Rabelais moderno no escribiría jamás el libro, consciente de que su anonimato sería violado por los perfeccionados métodos de la publicidad. Los gobernantes del mundo siempre han sido estúpidos, pero nunca fueron tan poderosos como lo son ahora. Por tanto, es más importante que nunca dar con algún sistema para asegurarnos de que sean más inteligentes. ¿Es insoluble este problema? No lo creo así, pero sería el último en sostener que la solución es fácil.

1935

jueves, 5 de mayo de 2011

Un beato con malas pulgas

De Juan G. Bedoya:

El ya fallecido cardenal de Sevilla y ex presidente de la Conferencia Episcopal, José María Bueno Monreal, un gran colaborador del cardenal Tarancón, había ido a despedirse del Papa porque quería jubilarse y osó decirle en su despacho, a solas: 

-"Santidad, mi conciencia me impone hacerle presente que existen problemas como los del celibato, la escasez de clero y la cantidad de sacerdotes que siguen esperando la dispensa de Roma".

-"Y mi conciencia de Papa me impone echar a su eminencia de mi despacho",

Fue la respuesta de Wojtyla. El bondadoso cardenal contó a sus amigos el incidente admirándose, textualmente, "de las malas pulgas del Papa". Días más tarde, sufrió un infarto y cesó en el cargo. No tardó en morir.

martes, 3 de mayo de 2011

Wilde, flor en el ojal.

Se sorprendía mucho Borges, después de merendarse a Óscar Wilde, al extraerle la curiosa extravagancia de que tenía razón, o que, de otra forma dicho, tenía una forma muy poco singular de aproximarse a la verdad. En efecto, así es. La frivolidad en él es doblemente aparente, y encubre un pensamiento profundo que, en última instancia, parece venir de los alemanes, a los que leía de tapadillo, puesto que siempre se consideró un afrancesado; en esa mezcla de ironía volteriana, filosofía germánica y decadentismo logró alturas admirables con el cohete del epigrama. Aquí copio una de sus obras, muy desconocida, pero excepcional: 


Frases y filosofías para uso de la juventud


Óscar Wilde


La primera obligación en la vida es ser tan artificial como se pueda. La segunda obligación hasta ahora no ha sido descubierta.


La perversión es un mito inventado por las personas buenas para describir el curioso atractivo de los demás.


Si los pobres tuvieran por lo menos un buen perfil, sería sencillo resolver el problema de la pobreza.


Los que no ven diferencias entre el alma y el cuerpo no tienen ninguna de las dos.


Un ojal realmente bien hecho, es el único vínculo entre el arte y la naturaleza.


Las religiones mueren cuando se prueba que son ciertas. La ciencia es el registro de las religiones muertas.


Las personas de familia contradicen a otros. Las personas sabias se contradicen a sí mismas.


Nada de lo que realmente ocurre tiene algo de importancia.


La estupidez es el principio de la seriedad.


En todos los asuntos sin importancia, es el estilo, no la sinceridad, lo verdaderamente esencial.


Si alguien dice la verdad, es seguro que tarde o temprano, será descubierto.


El placer es la única cosa por la que se debe vivir. Nada envejece tan rápido como la felicidad.


La única forma de vivir en la memoria de las clases comerciales es nunca pagando las deudas.


Ningún crimen es vulgar, pero toda vulgaridad es un crimen. Vulgaridad es la conducta que toman los demás.
Sólo los superficiales se conocen a sí mismos.


El tiempo es una pérdida de dinero.


Uno debería ser siempre un poco improbable.


Siempre existe una fatalidad en las buenas resoluciones. Siempre son tomadas demasiado pronto.


La única forma de expiarse por estar de vez en cuando exageradamente vestido es ser siempre exageradamente educado.


Ser prematuro equivale a ser perfecto.


Cualquier preocupación sobre qué está bien y qué está mal demuestra un estancamiento en el desarrollo intelectual.


La ambición es el último refugio del fracaso.


Una verdad deja de serlo cuando más de una persona cree en ella.


En los exámenes, los tontos siempre preguntan cosas que los sabios no pueden responder.


Los atuendos griegos eran verdaderamente inartísticos. Nada debe revelar al cuerpo, excepto el cuerpo mismo.


Uno debería: o ser una obra de arte o llevar una consigo.


Sólo perduran las cualidades superficiales. La naturaleza interior del hombre siempre es sacada a la luz.


Las industrias son la raíz de la fealdad.


Las eras existen en la historia por su anacronismo.


Sólo los dioses experimentan la muerte. Apolo ha muerto, pero Jacinto aún vive. Nerón y Narciso estarán siempre con nosotros.


Los viejos todo lo creen, los adultos todo lo sospechan, pero los jóvenes todo lo saben.


La condición para ser perfecto es ser ocioso, el objetivo de la perfección es la juventud.


Sólo los grandes maestros del estilo logran ser oscuros.


Hay algo terriblemente trágico acerca del gran número de jóvenes en Inglaterra que actualmente empiezan una vida con perfiles perfectos y terminan adoptando una profesión útil.


Amarse a uno mismo es el inicio de un romance que dura toda la vida.

domingo, 1 de mayo de 2011

Nobles y ninis

E·l manchego poeta ilustrado Cándido María Trigueros, lleno de legítima furia social, decía esto de los nobles del siglo XVIII (al estilo Guillermo y Catalina o Felipe y Leticia -con c- en el XX), y podría decirlo también de los políticos de ahora:

De todas estas gentes   la Razón, admirada,
detesta nuestros nobles,   que no sirven de nada.
Entre tanto, nosotros,   con soberbia fiereza,
al ocio consagramos    a la antigua nobleza.
Sus celebrados padres,   que tan útiles fueron,
derecho de no serlo   por herencia les dieron.
Inútiles estorbos   entre los ciudadanos,
nacieron sólo para    adorarse a sí vanos;
porque no se degrade    tan sublime excelencia,
renuncian a las artes,    renuncian a la ciencia,
y a los plebeyos dejan,    enteramente ociosos,
el bajo y vil empleo    de sernos provechosos.


El poeta filósofo, canto I

Cálculo de esqueletos

En Topología (disciplina matemática que tiene mucho que ver con la marinera Cabuyería, arte manual y pragmática que corresponde a la abstracta teoría de nudos), es una disciplina importante el cálculo de esqueletos. Uno, que no necesita ayuda para saberse un esqueleto, e incluso para hacerse un lío, siempre ha sentido interés por estas disciplinas, entre otras cosas porque no sabe hacer la O con un canuto, ni siquiera con una cuerda, como los vaqueros de Texas (obvio: ¿cómo si no podría hacerse uno un lío gordo, un lío gordiano?), por más que se pase de experto jugando al Mahjong y haya concluido victorioso todas las peligrosas versiones del Doom o sepa defenderse en el zoológico origami (papiroflexia, para entendernos); lo único que busca en todo esto es el arte que pueda haber, no precisamente la seca ciencia inhumana. Con los nudos y los esqueletos y los laberintos y los poliominós y poliformas nos acercamos peligrosamente al terreno del arte, de la literatura, y del matemático Escher terminamos pasando al artista Escher, como este pasa de un demonio a un ángel y de un pez a un pájaro. Lo malo es que para conocerlo todo hay que pasar por el aro de Moebius, que sólo ofrece una cara, como la luna.