jueves, 3 de marzo de 2011

Patitos intrépidos






Tommaso Koch, "Tras la pista de los patos (de goma) náufragos" El País, Madrid - 01/03/2011

Un periodista estadounidense reconstruye en un libro la aventura de 29.000 juguetes que se cayeron de un carguero en el océano y flotaron durante años.- Su destino sirvió a los oceanógrafos para estudiar las corrientes marinas.

Probablemente, al principio tuvieron miedo. Una cosa es una bañera. Otra, el océano. Pero finalmente debieron de cogerle gusto, dado que algunos siguen dando vueltas por el globo 19 años después. Ahora, los 28.800 patos amarillos (la mayoría), castores rojos, ranas verdes y tortugas azules de plástico que en 1992 cayeron de un barco que navegaba por el Pacífico, hasta podrían volver a encontrar a sus antiguos amigos. Ni que fuera Perdidos. El periodista estadounidense Donovan Hohn ha reconstruido, en su primer libro Moby Duck (que se puede adquirir en Amazon) trayectos y destinos de la mayoría de los juguetes y de otros objetos que flotaron por el mar, en una mezcla de ternura, picos sonrientes, corrientes oceánicas y polución. "Tenía que ser un trabajo corto. Me ha costado, sin embargo, cinco años y viajes por todo el planeta", cuenta el autor por teléfono desde Nueva York.

El 10 de enero de 1992 una tormenta sorprendió, cerca de las Islas Aleutianas, a un carguero que cruzaba el océano Pacífico desde Hong Kong al estado de Washington. 12 contenedores cayeron por la borda, uno se abrió y llenó el mar de miles de juguetes producidos por la compañía china First Years Inc. Los animalitos se dispersaron, presas de las corrientes oceánicas. Un naufragio conmovedor, que una compañía de coches aprovechó años después para un vídeo publicitario. Pero desde el principio el asunto cogió también otro camino, más serio.

Varios oceanógrafos se dieron cuenta de que los patos que tocaban tierra solían desembarcar en determinadas zonas. Hasta llegaron a realizar un mapa que se basaba en las corrientes y reconstruía los trayectos de navegación de los patitos. El oceanógrafo y cazador de juguetes náufragos Curtis Ebbesmeyer encontró el punto exacto en el que el container se había caído. Y, según contó a The Independent, aprovechó los movimientos de los juguetes para estudiar el giro oceánico (una gran corriente constante y circular) del Pacífico Norte, entre Japón, Alaska e Islas Aleutianas, descubriendo por primera vez que un objeto tarda tres años en completar el ciclo.

En 2005 Hohn, fascinado por esta aventura, empezó a tirar del hilo. Su investigación le llevó a contactar con Ebbesmeyer, del que recibió una sorprendente respuesta: "No puede cazar a los patos por teléfono. Tiene que salir de casa y buscar", como publicó The New York Times. Hohn le tomó la palabra. "Primero fui a China, a la fábrica donde construyeron los patos", explica. Y luego empezó a recorrer los sitios del mapa. Escocia, Hawai, incluso cogió un crucero para viajar por el mar Ártico. Una larga ruta con un imprevisto agradecido: "En una playa escondida y desierta, en Alaska, encontré a un castor de plástico, escondido bajo un árbol. No contaba con que a lo largo de mi ruta hallaría a uno de los animalitos".

El castor, que en un tiempo fue rojo y ahora es más bien blanco, está en su casa. Pero, ¿cómo puede estar seguro de que sea uno de los miembros de la flota de juguetes? "Por la marca, el color, el material. Hay pruebas ciertas. En cambio, después de los primeros hallazgos se desató un entusiasmo por el que todo el mundo decía que había encontrado uno de los animalitos famosos".

La mayoría de los patos han acabado en las playas del mapa, tras un viaje largo y peligroso. Según Hohn, "la imagen más encantadora de todo esto es la de un minúsculo pato amarillo que desafía en solitario al océano salvaje". Muchos le han ganado el pulso a la naturaleza, a costa de perder su color original y están a salvo, en casas de coleccionistas o cazadores casuales. Centenares de juguetes, sin embargo, se han deteriorado y han acabado hechos pedazos. Pero "debe de haber cientos que todavía están flotando", sostiene Hohn. Y cuenta: "Varias veces me he imaginado estar tumbado en la playa y de repente ver aparecer en el horizonte un patito amarillo". Ese patito sería hoy 19 años más viejo y tendría el pico sonriente de quien ha sobrevivido al océano.

Una armada de objetos

Los patos no están solos. Uno de los objetivos del libro Moby Duck es llamar la atención sobre el problema de los objetos que se caen de los barcos y acaban dañando al medioambiente y al mar, degradándose o hundiéndose a lo largo de los años. Las cifras, según Hohn, son significativas: "Hay cientos de containers y en consecuencia miles de objetos que acaban en el océano cada año. Una cifra exacta es imposible dado que las compañías de transporte marítimo no están interesadas en contabilizarlo. A menudo estos incidentes pasan desapercibidos. En mis búsquedas me he encontrado con estimaciones de más de 10.000 objetos al año".

Un caso ejemplar se dio en 1998, cuando un carguero perdió en el Pacífico 407 contenedores. "Contenían de todo: bicicletas, teléfonos inalámbricos, ropa. Las consecuencias para el medioambiente son muy dañinas", sostiene Hohn. El daño proviene también de tierra, de los objetos abandonados en el mar. "Los más frecuentes son botellas, juguetes y zapatos".

miércoles, 2 de marzo de 2011

La Tecnología y el señor Cualquiera

La tecnología exige una acumulación de un tipo de saber que no es permanente ni plurifuncional. No es un verdadero saber, ni un único saber, porque es un saber que se aplica y justifica momentáneamente, y es un saber que no tiene centro y muchos menos centro humano, como la misma Entrerred. Son saberes de usar y tirar (u olvidar). Uno puede desperdiciar un tiempo muy valioso en aprender un código o un software para tener que olvidarlo y usar otro presuntamente mejor, aunque cubra la misma necesidad que el antiguo sin apenas diferencia. ¿Realmente se necesita otro software, si el texto es uno? O debería serlo, a menos en significado, porque cualquier texto de la entrerred se transforma en una selva de puentes, un infierno hecho sólo de pasillos que dan a otros pasillos, un laberinto en fin, una inter-textualidad tan des-leída y desleíble y remitente como un artículo de Wikipedia. Desde luego, la riqueza del mundo y la libertad que proporciona no son prescindibles, pero las insuficiencias del individuo ponen límites y restricciones a esa adaptación, y es más, reclaman un sentido, e incluso un sentido último para esa adaptación. A veces, e incluso muchas veces, el esfuerzo no se proporciona a los resultados obtenidos, escasos o pobres o no deseados, de forma que se ahueca y anula, por medio de la descompensación, ese fin último que se pretende, que es la educación, no la preparación. ¿Sirve de algo un aprendizaje (no una educación) de algo que luego no va a quedar ni va a servir por su carencia de contenido? ¿No estaremos aprendiendo en realidad a despreciar toda forma de conocimiento y lo que es peor, a despreciar el esfuerzo que cuesta alcanzarlo? Hemos ido del profesor hueso, pero con sustancia, al profesor hueco, con muchas cáscaras, como una matriuska, pero vacío. Los procesos de adaptación requieren de un tiempo extenso, de una humanidad y de un gradualismo que con frecuencia se olvidan en aras a una exigencia mecánica y continua que olvida los fines y se atasca en los medios. Carecen de alma, y hasta se diría que de sentimiento y de amor.
Otro aspecto perjudicial de la tecnología, fuera de su exigencia de rapidez, de su antihumanismo, de su obsolescencia o carácter desechable y de su esencia de apariencia o saber impermanente, es su inusitado fragmentarismo y desarticulación. La tecnología, con su caracter segmentado y disperso, con su carácter disgregado y poco abierto a causa de rivalidades de mercado y de marca, con su perenne atención a las variantes, las ventanas y los senderos, desconcentra y transforma a los seres humanos en apéndices de sí mismos, en seres concisos y telegráficos que ignoran cualquier interpretación profunda y matizada de los problemas, encerrados como están en una jaula excesivamente abierta de aplicaciones, instrucciones y procedimientos que le alejan de la verdadera palabra y del verdadero sentido, y no siempre reproducen el modo de pensar ni las intenciones del cerebro, que siempre prefiere lo más directo, lo que le permite dispersar menos su atención. Calar un libro exige completa atención, completa unidad de criterios y de intereses frente al texto, completo yo: una página electrónica, con todas sus ventanas abiertas al abandono, invita a la deserción por algo mejor o diferente que nunca llega y que se deja arrinconado en un limbo cibernético, sin formar construcción o sistema unificado alguno. El mismo desorden de los archivos que tengo en mi ordenador, su falta de clasificación dentro de un presunto orden alfabético o cronológico, delata cuanto estoy diciendo, al menos en mi caso.

martes, 1 de marzo de 2011

Gadafi es sólo un dictador más.

Los dictadores son en el fondo unos repetidores. Esa es su dedicación: repetirse, repetirse, como en el infierno repiten sus vanas tareas Tántalo y Sísifo. Siempre quieren más de lo suyo, que es su yo, más de lo mismo. Quieren más dinero, más poder, más todo, pero sobre todo quieren ser más, más, over, over, over: se aman a sí mismos por sobre todas las cosas. De ahí que les gusten los retratos, los espejos, los comentarios, los vasallajes, recibir (no sólo dinero, sino también personas que vienen a contemplar su belleza y su vileza), los periódicos escritos con sus titulares y su foto y las teles y radios que hablan no sólo de su ego, sino también de sus proezas, magnificencias y atributos incomparables.

Pero todos los dictadores se parecen entre sí, y son iguales, como los chinos.

lunes, 28 de febrero de 2011

Leyes de la estupidez, según Cipolla


Dice la Biblia que "es infinito el número de los necios". De ello se concluye que todos somos estúpidos y sólo nos cabe ser un poco menos estúpidos que cuando empezamos. Las leyes de la estupidez según Cipolla parecen axiomas del principio general formulado en la Biblia. El colega Rafael Robles, muy cabreado porque una serie de estúpidos han destrozado el huerto escolar de su instituto, aduce también el llamado Efecto Lucifer. Los hombres más peligrosos son siempre los que más perfectos se creen, en especial los líderes no democráticos y cualquier tipo de optimistas gilipollas, en realidad narcisistas irredentos o paranoicos con delirio de magnitudes.

1. Siempre e inevitablemente cualquiera de nosotros subestima el número de individuos estúpidos en circulación.

2. La probabilidad de que una persona dada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica propia de dicha persona.

3. Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño a sí misma en el proceso.

4. Las personas no-estúpidas siempre subestiman el potencial dañino de la gente estúpida; constantemente olvidan que en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, asociarse con individuos estúpidos constituye invariablemente un error costoso.

5. Una persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que puede existir.

sábado, 26 de febrero de 2011

Memoria


Juan Cruz, "Somos nuestra infancia" El País, 26/02/2011

La memoria se fija en la niñez y nos da identidad: lo primero que se aprende es lo último que se olvida - Según se pierden recuerdos uno se despide de sí mismo.

Cuando Pasqual Maragall, el expresidente de Cataluña, que sufre alzhéimer, subió al estrado de los Goya a recoger el premio que correspondió al documental Bicicleta, cuchara, manzana sobre su experiencia, probablemente tenía en la mente el poderoso influjo de su infancia, acaso sus recuerdos más felices o sólidos.

Su mujer, Diana Garrigosa, vicepresidenta de la fundación que preside su marido, dice que "todo lo que cuenta del colegio, todo lo que se refiere a su madre, a su padre, a su hermano, le da seguridad. La suya fue una infancia muy feliz". De los recuerdos sólidos, los que tiene de cuando se inauguraron los Juegos Olímpicos de 1992, "él, ante una multitud, hablando catalán". Fue siempre una persona positiva, así que almacena "los mejores recuerdos, así fue toda la vida; los malos los aparcó siempre".

Le gustó hacer la película, y verla; "recreó situaciones y sitios, como la casa en la que vivimos en Nueva York". Y cuando agradeció el premio, ante tanto artista, "se sintió cómodo; con gente siempre dice cosas con sentido; lo sintió como una gratificación, y ese cariño es muy positivo para él. Y sí, en este tiempo recibe como postales de la niñez; cuando siente que le quieren recuerda a su madre, a su padre, a su hermano, aquella época. Y del mismo modo siente el cariño a sus nietos, la preocupación por ellos es un síntoma de su cariño por la infancia".

La infancia es la primera memoria, y es la última que se pierde. A la infancia se vuelve, siempre, ahí está la raíz de la memoria; cuando los recuerdos se evaporan, el último bastión es la infancia. Julio Llamazares, el poeta y narrador que escribió Memoria de la nieve y, aún más, La lluvia amarilla, dice: "La memoria es la identidad. En la infancia se determina nuestro ADN".

El poeta alemán Michael Krüger escribió en su libro Previsión del tiempo (NorteySur, traducción de J. L. Reina Palazón) unos versos que resumen la importancia que la infancia tiene en ese ADN del que habla Llamazares: "A veces me escribe la infancia / una tarjeta postal: ¿Te acuerdas?"

La infancia es la caja negra de la memoria. En la ahora famosa película El discurso del Rey, candidata a 12 oscars, el personaje que encarna Colin Firth (Jorge VI) le confiesa detalles de su infancia a Lionel Logue (Geoffrey Rush), su excéntrico logopeda. Y en ese relato sobre las maldades que sufrió de niño descubre Lionel la raíz de la tartamudez de su ilustrísimo cliente.

La memoria, dice el doctor Carlos Belmonte, director del Instituto de Neurociencias de Alicante, almacena "los recuerdos intensos, las amenazas; y cuando esos recuerdos proceden de la infancia son más difíciles de eliminar". Durante un periodo de tiempo, eso que está en la memoria desde la infancia "puede ser borrado, reforzado o cambiado, pero pervive sobre todo lo que viene de la niñez, que es la memoria más vívida". "Mire, por ejemplo", dice Belmonte, "Ciudadano Kane... Lo único que Kane recuerda es Rosebud, el nombre de su trineo...".

La infancia, en efecto, envía postales. Hay un libro de Llamazares, Escenas de cine mudo, en el que aparecen "muchas de esas postales que la infancia nos envía". "El metabolismo sentimental de las personas lo marca la infancia". Y la memoria que se nutre de ese metabolismo "es un campo de arenas movedizas, como un banco de nubes que dejan pasar la luz o que la niegan".

La memoria, dice Soledad Puértolas, novelista, "nos sitúa en la infancia; en ese recuerdo estás". Ella recibe postales, por decirlo así, "de compañía y de soledad". Y cuando son de compañía le viene la imagen de su abuela materna. "Ella es la referencia del cariño incondicional, la metáfora de la persona que nunca te deja". Y la postal de su soledad es el balcón del piso que tenían en Zaragoza. Sería imposible vivir sin olvido, por mucha insistencia que ponga la infancia en enviar postales. "Así que borras aquello que no quieres que haya sucedido". Pero vuelve; es la esencia de la literatura, "que deja volver también los recuerdos indeseados".

La escritora Ángeles Mastretta tiene dos memorias: "Una es diestra, pero caprichosa: elige, abandona y en el caso de la infancia siempre recompensa", dice. "La otra me tilda de idiota, me hace sentir inferior, no me acompaña en los nombres y los hechos diarios".

Pero la memoria no solo tiene su lugar de nacimiento (en la infancia), a partir de los tres años, sino que tiene un sitio. El doctor Jorge Tizón, psiquiatra, psicólogo y neurólogo, autor de varios libros de su especialidad, está de acuerdo con Llamazares: hay muchas memorias (la psicológica, la neurológica, la endocrina, la inmunitaria...), todas nos permiten reacciones (el amor, el odio...), pero la que más nos importa, la que el común de los mortales llama simplemente memoria, "es la que nos proporciona identidad".

Hay maneras de agredir a esta memoria, hay formas de traumatizarla con sufrimientos y otras alteraciones. Cuando esto se produce en la infancia, cuando más postales estamos percibiendo para enfrentarnos luego a la vida, "se producen estragos que duran en forma de alergias y otros inconvenientes". Entre estas alteraciones está, por ejemplo, la afección que ahora resulta tan famosa que parece de ficción: la tartamudez del rey Jorge VI.

Todo lo que recordamos más nítidamente nace a los tres años, y ese almacenamiento más puro dura hasta la adolescencia. Luego, la memoria empieza a ser quebradiza; a los 40 años tenemos charcos, a los cincuenta ya hay lagunas, y la memoria empieza a causar malas pasadas cuando superamos los sesenta. Y hay un momento, dice el doctor Tizón, en que se deshace la memoria; por ejemplo, a causa del alzhéimer. "No solo se deshacen los recuerdos; se deshace la identidad... Las experiencias están ahí, en el hipocampo, donde se almacenan". En esa "unidad central de procesamiento" están. El alzhéimer los aleja. La infancia los hace durar.

Estamos programados genéticamente, dice el doctor Tizón; el sistema nervioso va diciendo cuánta memoria nos queda, y nada detiene ese proceso cuya intensidad marca la infancia. Los medicamentos no impiden la acción del tiempo sobre el hipocampo. Ahí se concentra el temor que animaba esta frase de Henry James que recuerda Tizón: "La mayor fuente de terror en la infancia es la soledad". Y la felicidad es lo que hace sólido el recuerdo que más cuesta perder. Esas postales de las que habla Krüger y en las que insiste, por ejemplo, la memoria de Maragall.

Andrés Trapiello, que narra su vida en diarios, considera que fijar lo que sucede "sirve para reconstruir la memoria, pues si esta actúa te ha de hallar recordando". La memoria es "un movimiento continuo"; "hay un libro mío, El arca de las palabras, que nace de mi recuerdo de cómo aprendí el significado de una serie de palabras que descubrí en mi infancia. Ahí relaciono los recuerdos con las primeras palabras, y por tanto con la infancia". La infancia "es intensiva (la edad adulta es extensiva). Nos obliga a sumergirnos, a ahondar (la memoria involuntaria de Proust). La edad adulta discurre, se extiende. La infancia es un territorio ilimitado, insondable; la edad adulta tiene límites".

Trapiello recuerda lo que decía Wordsworth: "El niño es el padre del hombre". Y José Saramago (uno de cuyos últimos libros fue Las pequeñas memorias) decía que uno va con el niño que fue. Un ejemplo literario de que esto es así es toda la obra de Juan Marsé, y sobre todo el libro que el premio Cervantes acaba de presentar ahora, Cartografía de los sueños. Esta novela es como una recolección de "postales" recibidas de la infancia.

Y le pregunté a Marsé qué "postales", siguiendo lo que dice Krüger, son esas que recibe más a menudo. "Las postales están en la novela... Recuerdo esas correrías por los campos del Penedés, hacia las albercas. Corríamos con los chavales del pueblo, robábamos frutas. Iba con mi abuela a buscar hierba para los conejos. Para mí esa es la imagen de la felicidad".

Y eran tiempos duros, se ve en Cartografía de los sueños. Pero incluso en esos tiempos de la posguerra, Marsé recuerda ese fulgor feliz "de los chicos contando aventis porque no teníamos ni juguetes ni pelotas para jugar al fútbol. Lo siento así, como el paraíso perdido. Ya sé que era una época atroz, pero esa es la sensación que me ha dejado, la de un paraíso perdido. Y convivo con esas postales como una colección que llevara en la cartera".

Jorge Semprún, el autor de La escritura o la vida, también recuerda un tiempo atroz, que aparece en ese libro, y que le lleva también a la Guerra Civil, cuando tenía 13 años y veraneaban en Lekeitio hasta que fue precisa la diáspora... Esas postales marcarían su vida... "Pero afirmaron mi identidad; la infancia es mi identidad. Sin memoria, después de haber usado tantas identidades falsas, yo no hubiera sido nada, y esa memoria es la de la infancia. La memoria corrige la esquizofrenia del exilio, de los nombres falsos, de mi propio ser bilingüe. Me aferro a la memoria para decir: 'Yo soy aquel niño de Santander que veía a su padre recitar versos ante la bahía".

Cristina Fernández Cubas, la escritora de Cosas que ya no existen, nació en Arenys de Mar. Allí reside su memoria, "que antes que nada fue de sueños, que nos contábamos en casa a la hora de comer". Luego de los sueños vino la escritura, "como un juego con el que vencía los largos inviernos de Arenys... Y esa niña sigue estando en mí, porque uno no deja de ser jamás la personita que fue".

De pequeña quieres volar, dice Cristina Fernández Cubas, "y de mayor me hice escritora, dos formas de volar gracias a lo que viví en la infancia".

José María Ruiz Vargas, catedrático de Psicología de la Memoria en la Universidad Autónoma de Madrid, cree que, para los creadores, y para todo el mundo, "la memoria es como un cesto de cerezas; nos esforzamos un poco, y ahí está la memoria enviándonos postales, casi siempre de la infancia". ¿Y por qué de la infancia? "Porque a esa edad estamos abiertos a todo tipo de estímulos; somos esponjas, inmaduros, y guardaremos esas memorias hasta que nos muramos". Además, dice Ruiz Vargas, "a partir de los 35 años ya recordamos mucho más nítidamente todo lo que nos ocurrió hasta los quince. Ahí hay una avalancha de recuerdos que son los que, por decirlo con esa metáfora, nos vienen en las postales...".

Ruiz Vargas recuerda una frase de Henry Roth (Llámalo sueño): "La vida es una secuela de la infancia". De otra manera, lo que decía Michael Krüger: "A veces me escribe la infancia / una tarjeta postal: ¿Te acuerdas?" Como las postales que reciben Maragall y tantos, padezcan alzhéimer o no, que viven la memoria gracias a aquel periodo en el que empiezan los recuerdos, y también los recuerdos felices.

Un nuevo lenguaje desde el alzhéimer

Da escalofrío escuchar la evidencia de Albert Solé, de 48 años, cuyo padre, el político Jordi Solé Tura, padeció alzhéimer. El hijo retrató ese episodio en Bucarest, su documental. De ahí viene su conocimiento de causa. "Lo último que olvidas es lo primero que aprendes". Es un viaje hacia la infancia, sus gestos. Al final del amargo proceso de olvidar, Jordi "se inventó un lenguaje propio: besitos, gestos de cariño, y nosotros interpretamos también así nuestra relación afectiva con él". En esa reconstrucción "se produjeron postales muy contradictorias". "La mía fue una infancia muy atípica, pero merced a esta experiencia se produjo en mí una reconciliación con los paraísos perdidos de la infancia. Pues al fin y al cabo en aquel exilio sentí que había vivido en una atmósfera de seguridad". Y Bucarest sirvió "para sacar todas las cosas de los armarios e ir ordenando los recuerdos... Fue un viaje alucinante al fondo de mi propia memoria".

Le pregunté al historiador José Álvarez Junco, que pasó su infancia en un pueblo de Zamora. Como él ha trabajado en la memoria de este país, y recientemente reconstruyó su pasado en contacto con los dramas de la posguerra, nos contó una experiencia que es ahora como una postal dramática. "Había una mujer, Remedios, que vestía siempre de negro y que lavaba en casa la ropa, con las manos ateridas. Un día se casó, por poder, con un hombre que vivía en Francia. Yo tendría siete u ocho años, y un día me previno: '¿Ves los falangistas? No creas que son tan buenos. ¿Sabes cómo humillan a las chicas del pueblo, qué hacen con ellas?'. Me lo dijo, y esa fue la primera noticia que tuve de la guerra. Una postal tremenda"

viernes, 25 de febrero de 2011

Es cultura y escultura

En general, en España interesa más el abdomen que la cultura. O la contemplación, que no consumición, de la tableta de chocolate, que es lo mismo. Hay que bajar de peso a la cultura para que en el abdomen asomen las onzas. Eso se cumple en C. Ronaldo, cuyo trabajo principal es dar patadas. El mundo para él es redondo, pero sólo porque se parece a una pelota. Todo el mundo le quiere ver con pelotas, y hasta en pelotas. Pelotudo, que dicen allá. Cuando no había fútbol, el vulgo masculino tenía su eje cultural en los toros; el femenino ha pasado de tenerlo en las fotonovelas y culebrones a tenerlo en el Hola.


La CE, el FMI y el BCE siguen en su linea de reducir a la población europea a la servidumbre en pro de una elite aristocrática, religiosa, financiera y política, banda de piratas que nos llama piratas a nosotros, mientras el valor del trabajo se deprecia y merma la capacidad económica del que lo produce. Pero la inoperancia de quienes deben regir estas materias sigue sin ser sancionada y esa gentuza deshumanizada cree que puede seguir en tal deriva sin que le atemorice la posibilidad de una revuelta social como las norteafricanas (que no son por la libertad ni por la democracia ni otras vaguedades, sino por el precio del pan y del agua)

La ortorexia hace estragos. Espanto da que las parejas de veganos tengan hijos minusválidos a causa de su dieta ultravegetariana. Son manifestaciones de ese pensamiento mágico, cultivado de forma desasosegante por la publicidad y el hiperconsumo. Porque todas las dietas son mágicas y todo lo que dice alguien, si es alguien y está bien vestido y vendido y publicitado y perfumado, es verdad sacramental. Cuán gritan esos malditos.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Circo

En Albacete quieren poner un Museo Nacional del Circo; aquí, en Almagro, ya tenemos nosotros uno del teatro -eso de ser hipócritas se nos da muy bien a los manchegos-. No sé por qué quieren poner el del Circo en Albacete ¿no sería mejor en el Congreso de Diputados? Hasta podría ser de tres pistas: Congreso, Senado y Tribunal Constitucional. "Bono defiende a Suárez de las críticas inmisericordes 30 años después del 23-F". Lo que voy a decir puede parecer obvio, pero es que el titular es tan tontorrón -o maligno, según se mire- que no merece otro: a buenas horas mangas verdes. Más: "Dos pilotos libios se tiran en paracaídas de un avión para evitar bombardear a civiles". Deberían tomar ejemplo otras personas que vuelan demasiado alto.

He estado otra vez de médicos; si no me mata la Enseñanza me va a matar la Seguridad Social.

martes, 22 de febrero de 2011

Pensamiento mágico

Las mujeres son muy proclives al pensamiento mágico, una forma de pensar basada en la fe, la imaginación, los deseos, las emociones o las tradiciones que genera opiniones carentes de fundamentación lógica robusta o estricta; este tipo de pensamiento, a diferencia del lógico, no distingue la correlación de la causalidad. En parte es esta diferencia la que hace que algunos hombres no entiendan demasiado a las mujeres y que algunas mujeres vean como demasiado tontos a los hombres: las mujeres contemplan siempre las cosas como conjuntos u ovillos mientras que los hombres las entienden como series o ristras de eslabones en las que siempre hay un principio y un fin. Las obsesiones son algo a lo que a las mujeres les resulta muy difícil prescindir: generan un capullo de sentimientos en el que se encuentran muy a gusto, ya que les funciona como un armazón, una casa, algo en lo que se pueden sentir seguras, y, enredadas, no desean salir de él y cuando ven que el hombre no concede la misma importancia a esas obsesiones, a esas construcciones de prejuicios, o que se quedan atascados en un detalle cualquiera de los mismos, que es el comienzo o el fin de algo, ya que entienden todo como un proceso secuencial o como una película, hablando vulgarmente, se desesperan. La acción es algo paralizante para las mujeres. Eso se ve en la famosa disputa por el mando de la TV: las mujeres siempre prefieren estar en un canal, mientras que los hombres los exploran todos.

lunes, 21 de febrero de 2011

De nuevo el Lazarillo

Pablo Jauralde, el quevedista, escribe en este blog de los textos que aporto para demostrar la autoría de Diego Hurtado de Mendoza del Lazarillo que, se non è vero, è ben trovato. Halaga, viniendo de quien viene; en realidad, como bien sabe, Hurtado es el borrador de Quevedo en muchas cosas, no sólo obviamente en las literarias, sino en las vitales. He tenido que releer a Hurtado para un artículo que me han pedido en mi instituto para un libro colectivo; el verso del granadino no está tan pulido como el de Garcilaso o el de Aldana, pero creo que ese aparente descuido en realidad no es aparente, sino consciente, fuera de que los poetas del quinientos nunca estimaran sus obras como para editarlas personalmente; un coleccionista de manuscritos como el propio Hurtado prefería la letra manual a la mecánica. Sobre Hurtado cocinó una novela mi maestro, el nebuloso, planetario y difuso Antonio Prieto., a cuyo homenaje aporté algún escritillo y que, seguro, no se acuerda de mí. Aquí, en Ciudad Real, sólo se ha ocupado de la novelita picaresca un enigmático personaje del siglo XIX, el arqueólogo aficionado y bibliófilo Benito Maestre, del que ya hablé en algún post anterior, con respecto a su cabreo contra Miñano, dudoso padre de Eugenio de Ochoa, que le había perdido (o birlado, que es lo más probable, conociendo la catadura de este abate) un manuscrito para el cual había empleado mucho tiempo y documentación. Maestre, padre de eminentes y eruditos ingenieros de minas, era de origen manchego y residió muchos años en Ciudad Real, donde tenía propiedades, pero nació en Madrid, como puede averiguarse por unos documentos que he consultado. Consiguió reunir una portentosa colección de narrativa de los siglos XVI y XVII que luego donó a la Biblioteca Nacional, con la cual pudo Menéndez Pelayo elaborar sus Orígenes de la novela; sin embargo, se prodigó poco en los periódicos. Hizo, eso sí, y por eso me acuerdo de él, la que se considera primera edición seria del Lazarillo de Tormes. He reunido unos cuantos datos sobre él que tal vez exponga, si logro reunir tiempo para ello.

De médicos

Fui al especialista ayer, en el tétrico y superpoblado Hospital General. Sobre su horrenda arquitectura ya me he despachado en alguna ocasión; los suelos no lo son menos, formados como están por trapecios dentro de otros trapecios. Sólo la moqueta del siniestro hotel Overlook en El Resplandor es peor. La doctora, sin embargo, era majísima, aunque tardó en llegar una eternidad; me ha cambiado la medicación; veremos cómo resulta, porque voy a tener que ajustar la dosis. No quisiera dormirme sobre una de esas nubes descorchadas de Magritte, ni andar tan zombi como un personaje de Delvaux en sus noches de radiografía.

No voy a tener demasiado tiempo para escribir post. Se acercan las evaluaciones, hay mucho por corregir y trabajos pendientes por hacer; me siento inútil, hueco, hastiado. Tal vez toda esta presión me haya hecho tener sueños raros; ayer, sin ir más lejos, soñé que estaba en una especie de archipiélago hecho de mesetas y columnas griegas conectadas con ramas y tuberías. Había un argumento que apenas recuerdo, muy dramático y confuso; aparecía un dios infernal, Hades, después de llamarlo tres veces y que se negara dos a volver.

Tengo abandonada mi novelita El danés, aunque está muy perfilado lo que va a ocurrir. Es una pena; me divierte mucho escribirla y hablar de ella con mi hija mayor, que es algo así como mi cómplice literaria. Siempre estamos dándole vueltas a qué hacer con el pobre Torben. ¡Si supiera la que le espera!

Cada vez tengo menos ganas de nada, salvo de escribir ficción, y me importa todo un carajo; me sentaría en la calle a ver la gente pasar, como una abuelita, o bajo un árbol, a escuchar el viento entre las hojas; el tiempo ni vuelve ni tropieza. Si la vida fuese un escrito, se diría que cada vez tengo más páginas en blanco; algunos viernes me sorprendo sin saber decir cómo ni en qué he pasado la semana. La escritura tal vez detiene las aguas del olvido lo suficiente como para decir "he vivido", impone una disciplina, una rutina de observación que ancla las cosas en algún sitio, pero no más: uno lee sus paginas viejas y parece otro. Y eso de querer ser otro es muy literario, de hecho es esa esquizofrenia la que crea un otro mundo literario paralelo o personajes que no existen sobre un fondo de papel de blanca angustia.

domingo, 20 de febrero de 2011

La insultopedia del capitán Haddock



Insultopedia del capitán Haddock

A: Acaparador, alborotador, alcornoque, ametrallador con babero, anacoluto, anfitrión, animal, antipático, antracita, antropófago, antropopiteco, apache, aprendiz de dictador, archipámpano, arlequín, arquitecto, asno, Atila de guardarropía, atropellador, autócrata, avasallador, azteca.

B: Bachi-buzuk, bárbaro, bastardo, bebe-sin-sed, beduino interplanetario, bergante, berzotas, bestia, bibéndum, bicharraco, bicho con plumas, bribón, brontosaurio escapado de la prehistoria, bruto sombrío, bulldozer a reacción, burgués.

C: Cabeza de mula, cafre, calabacín, cebollino, ceporro, cercopiteco, chafalotodo, charlatán, chinche, chuc-chuc, chupa coleópteros, chupatintas, ciclón ambulante, ciclotrón, coleóptero, coloquíntido, cordero mal peinado, corsario, cotorra charlatana, cow-boy del volante, cretino de los Alpes, cromagnon, cucaracha, Cyrano de cuatro patas.

D: Desalmado, descamisado, desharrapado, dinamitero, diplodocus, doríforo.

E: Ectoplasma, egoísta, emplasto, energúmeno, equilibrista, esclavista, escorpión, espantajo, espantapájaros, esperpento gigante, esquizofrénico, estropajo, extracto de hidrocarburo.

F: Fátima de baratillo, filibustero, filoxera, finolis, flebotama, fulano.

G: Galápago, gamberro, ganapán, gángster, gasterópodo, giroscopio, gran fariseo, granuja, grasa de trombón, grotesco polichinela, grumetillo del diablo, gusano.

H: Herético, hidrocarburo.

I: Iconoclasta, idiota, imbécil, inca de carnaval, indio, individualista, infame, infeliz, insecto, invertebrado.

J: Judas, jugo de regaliz.

K: Krrtchmvrtz, Ku klux Klan.

L: Ladrón de niños, lechuguino, lepidóptero, lobo come-niños, loco, logaritmo, loro feo.

M: Macaco, macrocéfalo, majadero, mamarracho, mameluco, marinero de agua dulce, marmota, mataperros, matón, megaciclo, magalómano, mejillón relleno, mequetrefe, mentiroso de órdago, mercader de alfombras, mercantilista, merengue, merluzo, microbio, molde de gofre, momia, monigote, moscardón, mujik, Mussolini de carnaval.

N: Naufragador, negrero, nictálope, niña pantera, nuez de coco.

O: Oficleído, oricterópodo, ornitorrinco, ostrogodo.

P: Pacta-con-todos, pajarraco. Palurdo de los Cárpatos, paniaguado, papagayo, papanatas, papú de mil diablos, paranoico, parásito, patagón, piel roja, pirata de carnaval, pirómano, polígrafo, proyectil teledirigido, puerco espín.

R: Rapaz, ratón renegado, reptil, residuo de ectoplasma, ridículo, rizópodo, rocámbole.

S: Sajú, saltimbanqui, salvaje, sapo, sátrapa, sietemesino con salsa tártara.

T: Tecnócrata, tonto del capirote, torturador, tozudo, traficante de carne humana, traidor, tramposo, troglodita.

V: vampiro, vándalo, vegetariano, vendedor de guano, víbora, visigodo, viviseccionista.

Z: Zapoteca, zopenco, zuavo, zulú.

En pro de la atribución del Lazarillo a Diego Hurtado de Mendoza.

"Más da el duro que el desnudo", dice el ciego a Lázaro, y habla del "dulce y amargo jarro" educativo, que enferma y da salud. En Don Diego Hurtado de Mendoza, muy posible autor del Lazarillo, hay un pasaje paralelo en su famosa Epístola a Boscán: el hombre bueno y justo "todo se mira, de sí mismo es juez / reposado en su vida está y seguro / uno en la juventud y en la vejez. / Es por de dentro y por defuera puro / piensa en sí lo que dice y lo que ha hecho / duro en creer y en esperar más duro [...] ni se da tanto a la riguridad / que por seguilla olvide la blandura. / Deja a veces rendir la voluntad / mezclando de lo dulce y de lo amargo / y el deleite con la severidad." El texto pone la mosca en la oreja, porque además luego alude a las lágrimas del hombre, como en el otro texto a las de Lázaro, entre otras semejanzas. Toda la carta es un elogio de la horaciana "medianeza comedida" o aurea mediocritas, junto al nil admirari prope res est una, también horaciano. No debe extrañar tampoco que don Diego sea autor de otra epístola en tercetos "En loor del cuerno": Lázaro es cornudo y vive del sudor de sus cuernos; en un pasaje añadido de la edición de Amberes también aparecen los cuernos profetizados, por no hablar del testarazo del toro que le despertó de la inocencia en que como niño dormido estaba. Escribe don Diego: "Solamente el que fue marido de Eva / de cuantos en el mundo se han casado / la cabeza sin tu divisa lleva / y aquesta fue la culpa del pecado". Además, si recordamos que Lázaro quería arrimarse a los buenos para ser uno de ellos, lo corrobora don Diego: "Por él vemos que muchos abatidos / vinieron a subir a gran alteza / por él vemos que a más de mil maridos / les sobran amistades y dineros / que vivieran sin él no conocidos" (los pregoneros como el Lazarillo anunciaban los vinos con un cuerno). Por demás, no voy a contar como acaba la epístola (el cuento del anillo anticornudos) porque es un poco verde.

Otros versos suyos glosan casi el final del episodio del jarro de vino:

Lugar solo y sin consuelo / de pensamientos misterio / no hay en ti otro refrigerio / sino peñascos y cielo. / [...] Pensé hallar algún medio / buscando la soledad / hízoseme enfermedad / lo que tomé por remedio. / Como médico y paciente / siento el despecho y el daño: / despecho por el engaño / daño por el accidente (XLIV Carta)

Curioso ¿no? Es un motivo más para añadir a la candidatura de don Diego, que creo muy probable.

sábado, 19 de febrero de 2011

A vueltas con la ética

"Alfredo Arija Blázquez", No estamos en Finlandia. El País, 18/02/2011:

Ha llegado el momento de que mi novia y yo nos compremos un piso. Somos tan afortunados y jóvenes que nos dejan hipotecarnos por 40 años si fuese necesario, esa es la gracia de mi generación. Al encontrar algo que nos gusta nos sugieren pagar una parte en B para que ambas partes nos ahorremos impuestos. "Me crea usted un dilema moral", le dije al vendedor, "pues estuve unos años viviendo en Finlandia, donde la tributación no es a la carta y todo funciona la mar de bien".

Echando cuentas nos ahorraríamos aproximadamente un año entero de mi sueldo íntegro si decidimos defraudar, aun así no me decido a robar a papi Estado.

Sin embargo, pronto me ponen al día de cómo funcionan las Sicav que no tributan más que el 1%, mientras la empresa de mi hermano (donde solo trabaja él) aporta el 25% de sus beneficios. Me cuentan que el notario sale expresamente de la sala donde comprador y vendedor intercambian el capital para no hacerse partícipe de la trampa y no realizar por tanto su trabajo. O de cómo desde la Administración se deja caducar un expediente de fraude para no tener que husmear un asunto tan turbio.

Pero resulta que soy yo quien tiene que rescatar a un país a medio hundir laborando unos 365 días de más, cuando es el Gobierno quien debería realizar un control riguroso que no dé opción a la duda moral del pago o no de impuestos.

Los finlandeses no tienen más moralidad que nosotros por naturaleza. Lo que sí tienen es un sistema que persigue y se preocupa del fraude fiscal.

Eefectivamente, no estamos en Finlandia, y no porque nosotros no seamos como los finlandeses sino porque no nos dejan serlo

viernes, 18 de febrero de 2011

Consejos para un aspirante a escritor

19 CONSEJOS PARA UN ASPIRANTE A ESCRITOR
1. Lo primero es conoser vien la hortografia.
2. Cuide el concordancia, el cual son necesaria para que Vd. no caigan en aquellas errores
3. Y nunca empiece por una conjuncion.
4. Evite las repeticiones, evitando asi repetir y repetir lo que ya ha repetido repetidamente.
5. Use; correctamente. Los signos: de, puntuacion.
6. Trate de ser claro; no use hieréticos, herméticos o errabundos gongorismos que puedan jibarizar las más que mejores ideas alquitaradas.
7. Imaginando, creando, planificando, un escritor no debe aparecer equivocandose, abusando de los gerundios.
8. Correcto para ser en la construccion, caer evite en trasposiciones.
9. Tome el toro por las astas y no caiga en lugares comunes.
10. Si Vd, parla y escribe en castellano, O.K.
11.Voto al chapiro!... creo a pies juntillas que deben evitarse las antiguallas.
12. Si algún lugar es inadecuado en la frase para poner colgado un verbo, el final de un parrafo lo es.
13. Por amor del cielo!, no abuse de las exclamaciones.
14. Pone cuidado en las conjugaciones cuando escribéis.
15. No utilice nunca doble negacion.
16. Es importante usar los apostrofo's correctamente.
17. Procurar nunca los infinitivos separar demasiado.
18. Relea siempre lo escrito, y vea si palabras.
19. Con respecto a frases fragmentadas.

Un impuesto moral

ÓSCAR GUTIÉRREZ - Madrid - 17/02/2011

Robin Hood apunta al corazón del G-20. Decenas de organizaciones en todo el mundo solicitan a la presidencia francesa del grupo de los 20 países más desarrollados que impulsen la tasa Robin Hood, gravamen del 0,05% sobre las transacciones financieras especulativas cuya recaudación iría destinada al desarrollo y la lucha contra la pobreza

Mejor que un arquero como Robin Hood hay pocos para meterse en el bosque de las transacciones financieras. Bien conocía el héroe de Nottingham la frondosidad de Sherwood. Decenas de organizaciones en todo el mundo han lanzado -simbólicamente, que se sepa- flechas para hacer diana en el G-20 (grupo de 20 países más desarrollados), que este fin de semana vuelve a reunirse en París. En la punta de la flecha, la tasa del 0,05% a las transacciones financieras especulativas, una propuesta que ya ha estado en la mesa de otras reuniones del grupo tras el estallido de la actual crisis, pero que sigue en el aire hasta alcanzar un mayor consenso. La ONG española Intermón Oxfam, que como el resto de la alianza de la que forma parte conoce este gravamen como tasa Robin Hood, ha entregado hoy su particular flecha al embajador francés en España, Bruno Delaye, para que su país, que preside en la actualidad el G-20, mantenga su postura favorable.

"El problema para que se aplique la tasa no es técnico sino político" ha manifestado en conversación telefónica Susana Ruiz, miembro de Intermón Oxfam y portavoz de la Alianza Tasa Robin Hood. Esto es, existen medios técnicos para gravar las transacciones especulativas -Ruiz pone como ejemplo el uso del software CLS (Continuos Linked Settlement) utilizado en el mercado de divisas-, pero falta consenso en los Gobiernos para su aplicación. Según los cálculos manejados por Intermón, si se aplicara a los flujos de capital especulativos (derivados financieros, intercambio de divisas o acciones, emisión de bonos) una tasa del 0,05% se podría recaudar unos 300.000 millones de euros al año para luchar contra la pobreza.

Si cada transacción hecha en España perdiese por el camino un 0,05% en favor de políticas de desarrollo, la recaudación sería entonces y según un informe de La Fundación Ideas de entre 1.300 y 6.300 millones de euros anuales. "España, como Francia,está a favor de la tasa -así lo defendió el presidente Zapatero durante una cumbre de la ONU en septiembre-, pero falta el último paso para que la defiendan con la misma intensidad" ha señalado Susana Ruiz.

La estabilización del mercado

Pero no solo de lucha contra la pobreza y desarrollo vive la tasa Robin Hood. El segundo efecto de su aplicación sería la correción del mercado. Un bien necesario para evitar crisis como la actual en el que coinciden tanto Intermón, su alianza, como el estudio de la Fundación Ideas y el catedrático de Economía de la Autónoma y presidente de Transparencia Internacional España, Jesús Lizcano Álvarez. Según los datos de Lizcano, las transacciones financieras tienen un importe 75 veces superior al de las transacciones reales (bienes y servicios), mientras que el mercado de divisas, el mayor del mundo, alcanza un volumen de negocio 15 veces superior al PIB mundial.

"La tasa tiene más viabilidad ahora que cuando la propuso hace más de 30 años [el economista estadounidense James] Tobin" ha explicado por teléfono Lizcano. "Gracias a la tecnología, hoy sería más fácil de controlar". No obstante, el catedrático advierte de que igual que la tecnología ayudaría a recaudar ese 0,05% de cada operación, también abriría y abre con más facilidad los caminos a deslocalizar en "paraisos fiscales" esas transacciones. "La solución estaría en penalizarlo". Lizcano plantea que al consenso del G-20 -de producirse- tendría que unirse el FMI.

El embajador francés Delaye, flecha en mano, ha adelantado que ya son siete los países que apoyan la tasa: Francia, España, Noruega, Austria, Bélgica, Benín y Brasil. ¿Qué pasa con el gran mercado británico? "Londres es el mayor centro financiero", ha aclarado Lizcano durante la conversación. "Sería el que más tendría que perder si las transacciones se desviasen a otros puntos". Buen trabajo tiene todavía Robin Hood en su propia casa.

España no necesita razones para ser mediocre

Siempre he afirmado que los males de España son de naturaleza moral. Esta es una prueba más. "Razones" como las que se repiten en este escrito se "repiten" a cada instante en este país:

M. A. Ruiz Coll "Demasiado sabio para la Universidad de Alicante", en Abc, 18/02/2011

La Universidad de Alicante (UA) rechaza contratar a un experto en Historia medieval porque es «un erudito del siglo XXI»

Cuando el doctor en Historia David Garrido compareció ante el tribunal de la Universidad de Alicante (UA), sus miembros le cubrieron literalmente de elogios: «Le veo como un escritor renacentista que sabe de todo», dijo uno de los catedráticos. «La cantidad de sus publicaciones es abrumadora, va usted camino de ser un erudito del siglo XXI», agregó otro de los examinadores.

Pero tras esta catarata de muestras de admiración, el tribunal le comunicó su decisión de no adjudicarle la plaza de profesor titular de Ciencias y Técnicas Historiográficas alegando que no se ajusta al «perfil» del Departamento, pese a ser el único aspirante por decisión del Tribunal Supremo. Otro miembro de la comisión intentó justificarse ante un atónito David Garrido: «Siempre ha habido injusticias, y seguirán existiendo hasta que desaparezca el mundo», sentenció uno de los catedráticos.

El pleito que el doctor Garrido mantiene con la Universidad de Alicante se remonta al año 2003, cuando optó por primera vez a este puesto. El mismo tribunal le rechazó entonces y decidió adjudicar la plaza ilegalmente a otra aspirante que no cumplía los requisitos establecidos en la convocatoria. De hecho, cuando el departamento de Historia pidió al rectorado que convocara la plaza, hizo constar en el mismo documento el nombre de la aspirante a la que deseaba adjudicar el concurso.

Nuevo rechazo

Después de ocho años de pleitos, tanto el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) como el Tribunal Supremo han dado la razón a Garrido: ambas instancias han anulado el nombramiento de la adjudicataria de la plaza y han instado de nuevo a la UA a valorar los méritos de David Garrido para ocuparla. Que no son pocos: doctorado en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona —donde ejerció la docencia durante tres años—, está especializado en paleografía medieval y diplomática (el estudio de los escritos y documentos antiguos). Es uno de los pocos investigadores españoles que ha logrado publicar en la más prestigiosa revista internacional de esta materia, «Scriptorium». Tras la sentencia del Supremo, la UA ha vuelto a rechazar a Garrido y le «condena» a acudir de nuevo a la Justicia.

Ruiz Mateos y Shoemaker, ejemplos de los males del optimismo

José María Ruiz Mateos y un tal Shoemaker son ejemplos vivos de los males derivados del optimismo injustificado. Porque el justificado es positivo para la sociedad, como compás o vaivén que permite salir del negro agujero pesimista y llevar a un lugar más alto. Porque el optimismo injustificado no es más que pesimismo disfrazado. La abejita debía saber que no hay más cera que la que arde, ni más riqueza que la que uno puede amasar consigo mismo honradamente. Los ilusos hacen mucho daño, porque la luz de la llama los deslumbra y ciega, de forma que conducen a otros ciegos al abismo. Igualmente, la abejita del político mentiroso debía saber que el frondoso árbol de la mentira termina desplomándose sobre su dueño, cuando la verdad le come las raíces, como enseña el Libro de Patronio (don Juan Manuel).

No pretendo extraer conclusión alguna. Cada cual tiene sus propios combates y luchas en este escenario que es el mundo. Es el valor moral de la responsabilidad lo que convierte a la pieza en una tragedia, poque los palos (del sombrajo) caen siempre sobre los mismos. Que no son ni el primero ni el segundo de los divos o papeles principales, sino los últimos actores, la comparsa. A los espectadores nos da igual: es una obra que hemos visto repuesta ya demasiadas veces.

martes, 15 de febrero de 2011

Con el tiempo mereceremos no ser g****

Siempre hay alguno que quiere tener toda la razón, pero la razón hay que repartirla un poco para que tengamos todos al menos un trocito. Y lo mismo ocurre con el poder, que también hay que repartirlo para que unos no sean más g**** que otros, aunque todos seamos igualmente g****. Yo soy optimista y creo que llegará un futuro en que mereceremos que no haya g****.

Un monasterio peruano y su origen ciudarrealeño

Manuel Atanasio Fuentes, Estadística general de Lima, Lima: Tip. Nacional de M. N. Corpancho, por J. H. del Campo, 1858, p. 446 y ss.

Origen del Monasterio del Prado, en Lima, Perú

Ángela de Iriarte y Rocalde, monja de la Encarnación, deseosa de llevar una vida más ascética, se propuso formar un monasterio a imitación del que fundaron en Madrid los Reyes Felipe III y D. Margarita de Austria de Agustinas Descalzas, bajo las constituciones que formó la venerable madre Mariana de San José. Obtenidas para el efecto las necesarias licencias, salió de su convento el 1.° de Setiembre de 640, para erigir el de eremitaría de Recoletas de San Agustín, bajo la advocación de Nuestra Señora del Prado, acompañada de cuatro religiosas más que debían ejercer los oficios en la nueva casa, en la cual hicieron segunda profesión, en manos del Provisor y Vicario general D. Juan de Cabrera, quien dio el hábito en el mismo dia, á la madre María Antonia de la Cruz, que fué prelada después de la muerte de la fundadora.

El Dean y Cabildo de esta iglesia, en sede vacante, dieron al monasterio recién fundado, las constituciones que creyeron convenientes; mas como Sor Angela tuviese la intención de adoptar aquellas que dejamos indicadas, ron hechas para el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid, y que eran ríjidas y estrechas que las sancionadas por el Cabildo, esperó que hubiese un Arzobispo para poner aquellas en observancia, y lo consiguió asi del señor D. Pedro Villagómez.

Desde entonces se dividieron las monjas en dos partidos que sostuvieron seria lucha en favor de ambas constituciones: alegando las unas, que habiendo profesado bajo el imperio de las dadas por el Cabildo, no podian sujetarse á otras más austeras, y apoyándose las otras en que la madre Sor Angela, al emprender la fundación, lo hizo bajo el propósito de seguir la regla de las Agustinas Descalzas de Madrid. Sometida la controversia á la decisión de varios teólogos, fueron estos de opinión que se recurriese á Roma en solicitud de una resolución definitiva.

A los pocos años de realizada la fundación, tuvo el monasterio otro largo y reñido litigio. Juan Clemente de Fuentes, hombre piadoso y de considerable caudal, ofreció á Sor Angela ayudarla en su obra de erección, contribuyendo desde luego con 50,000 $ para que sus réditos sirviesen para los alimentos de la comunidad, debiendo erogar mas adplante 300,000 $ para la fábrica, y legará su muerte, á favor del instituto, todas sus valiosas haciendas. Estas donaciones debian hacerse con tal que el donante fuese nombrado patrón del monasterio, y bajo otras ciertas condiciones y gravámenes algo onerosos. La comunidad las aceptó, sin embargo, por la necesidad de- proveerse de los recurso s de que tanto carecía, y tomó los .50,000 $• que fueron depositados en las arcas reales.

Tiempo después, de haber sido Fuentes nombrado patroa, murió bajo un testamento cerrado que ñió abierto judicialmente, y en el cual nada se deciade los 300,000 $ ni menos de las haciendas. Tal circunstancia obligó á las religiosas á recurrir á la autoridad eclesiástica pidiendo la nulidad del testamento que fué declarada en efecto absolviéndose al monasterio de las obligaciones que habia contraído bajo la base de la donación, con la calidad de que devolviese los 50,000 $ recibidos de antemano.

Sor Angela murió en el mea de Enero de 657 después de haber r ejido diez jiños el convento que le debió su origen, y por su falta fué nombrada Abademi, como ya lo dijimos, la madre María Antonia de la Cruz. Debióse á la diligencia de esta Prelada y á la decidida protección del arzobispo D. Pedro Villagomez, no solo la conclusión de lo material del edificio, sino el considerable aumento de sus rentas. En recompensa á los servicios del Arzobispo, se le nombró patrón del monasterio á quien legó, al tiempo de morir,, su corazón que hasta el dia se conserva en el nicho que para recibirlo se construyó en el presbiterio, al lado del evangelio.

El interior de este monasterio se conserva, según sabemos, en perfecto estado de aseo y arreglo, notándose como cosas dignas de atención, la sillería del coro bajo, trabajada con primor y toda tallada, y un altar del ante-coro á cuyos lados, y en toda la extencion de los muros, hay colocadas pinturas de primera clase que representan varios actos de la Pasión del Señor. Las capillas interiores están también adornadas de esculturas y pinturas de bastante mérito.

La iglesia, aunque nada tiene de sobresaliente, es limpia y está bien cuidada. El altar mayor no es de construcción moderna. En su centro y sobre el santuario, está colocada la titular, Nuestra Señora del Prado, cuyo tamaño es de una tercia de vara. La historia de esta imagen es harto curiosa é interesante, tanto por su origen, como por la multitud de prodigios que ha obrado, de los cuales no solo se tiene noticias por simples tradiciones, sino por testimonios escritos de personas notables de esta capital, y entre ellas de los vireyea D. Baltazar de Zuñiga y Fonseca, Conde de Monterrey, y el Conde de Lémus.

En Ciudad Real, capital de la provincia de la Mancha, se encontraba en la la parroquia matriz una imagen del Prado sentada en una silla; parecióle á los devotos que no era muy buena la actitud, y quisieron ponerla de pié á semejanza de una imagen de la Encarnación, que conservaba en su poder un hombre muy acreditado por su piedad y algo inteligente en escultura y pintura, nombrado Antonio Poblete. Propusieron á este que se encargase de la obra pero, después de haberse resistido, á pesar de las grandes sumas que se le ofrecieron, indicó que se confiase de la compostura á otro escultor, Francisco Castillo, ofreciendo él asistir al trabajo. Aceptada esta indicación, se reunieron, para dar principio ala obra, el cura, los rejidores y el mayordomo de la Virgen. Tomó Castillo una hacha y al quererla levantar, se atemorizó de tal modo que se le cayó de las manos. Animáronle el cura y los rejidores á cuyas instancias dio el primer hachazo en la pierna derecha que la imagen tenia sobre la izquierda, pero al golpe de la herramienta, respondió un fuerte temblor de tierra que dejó á los circunstantes fuera de sí. Recóbralos en parte de su estupor, repitió Castillo la operación y se hizo sentir por segunda vez el temblor, que como es natural suponer, aumentó la confusión y el terror. Sin embargo, no podia quedar ya la Virgen medio destrozada, y á fuerza de súplicas alentaron al escultor á que continuase, y á que diera el tercer hachazo; al tiempo que iba á descargarlo, cayó de lo alto una enorme piedra, que no causó ningún daño. En vista de semejantes prodigios, se resolvió Castillo á dejar el hacha y usar herramientas menos groseras, y la compostura se llevó á punto de dejar la efigie en el estado apetecido. Ocurrieron estos sucesos en el año de 1574
Todas las personas que se hallaron presentes, se repartieron, como reliquias las astillas y fragmentos que se desprendieron del bulto, guardándose un resto de ellos asi como la pierna y muslo en el sagrario de la parroquia. A los pocos dias, concibió Poblete la idea de tener una imagen hecha de esa pierna y la pidió al cura que contestó con una negativa; pero firme aquel en su propósito, se entendió con el sacristán conviniendo en que un señalado día se reunirían en la iglesia para el efecto. Acudió Poblete, pero estando ocupado el sacristán, le dio la llave, para que solo sacase un pedazo de pierna y lejos de hacerlo así, se apoderó del muslo y pierna, y cubriéndoles con su capa se dirijió muy contento á su casa. Tan luego que llegó á ella; se puso á trabajar sin descanso, logrando ver terminado un bulto, de una tercia de alto y de una belleza admirable. Poblete se creyó poseedor de un tesoro y por una impulsión misteriosa y secreta, no pensó desde entonces sino en venir al Perú. Tenia, sin embargo, para realizar su viaje, el grave inconveniente de la falta de recursos, pero á pesar de no haber comunicado á nadie su proyecto, paseando por una calle de Ciudad Real, oyó que le gritaron tres veces ¡Poblete! en entrando el año fe ¿ras l Con este solo motivo, vendió cuánto poseía, y abandonando su pais, se dirijió a Sevilla con su muger y su hijo. En esta ciudad, encontró aun conocido suyo llamado Machuca, que había alcanzado un destino honorífico para el Perú, quien le ofreció traerlo en su compañía.

Embarcaron e con dirección al Callao, en Abril de 576, haciendo escala en Cartajena y Panamá. Pasaremos por alto, en obsequio á la concisión que nos hemos propuesto, los pormenores de la navegación en que la imagen del Prado, que Poblete traía en una caja, salvó milagrosamente la nave del inminente peligro que corrió en el puerto de Perico, y operó otros muchos prodigios.

Poblete llegó á Lima, donde permaneció poco tiempo, pasando después á las provincias del Alto Perú y reino de Chile, acompañado siempre de su virgen que exponía é la veneración pública, en todos los pueblos que atravesaba.

Asuntos particulares obligaron á Poblete á regresar á esta capital y fijar en ella su residencia, siendo ya presbítero, por haber fallecido su muger en Potosí; tomó una casa en el Cercado, y en ella elijió una pieza que sirviese de Oratorio á la Virgen, colocándola en él, el 18 de Setiembre de 1602. En ese año fué cuando la Virgen obró el portentoso milagro con la muger de un pregonero, librándola del espíritu maligno de que estaba poseída. Agradecida la muger al beneficio recibido, instó á un individuo, dueño de una casita, cuyo terreno ocupa hoy el monasterio, á que la cediese á la Virgen, para fundar en ella una hermita. El individuo no solo accedió á la petición^ sino que anmentó la donación con otra finca sobre cuya área se edificó la actual iglesia.

Poblete deseoso de perpetuar el culto de su Señora del Prado, y juzgando que tal vez con su muerte, decaería la devoción que la profesaban, hizo donación de la hermita al padre Agustino Fr. Diego Castro y por muerte de este, al convento de su orden, sin perjuicio deque su hija D.a María fuese patrona durante su vida. Esta ratificó posteriormente la donación hecha por su padre, añadiendo la clausula de que se fundase un monasterio de religiosas Agustinas, lo que movió á D. Ángela de Zarate á presentar al Virrey un memorial, solicitando la licencia necesaria para esa fundación.