Me parece estupendo y me parece fascinante, pero todo eso no vale lo que una sola vida humana. Gástense el dinero primero en resolver los problemas importantes del estómago y la educación, después vendrán los del cerebro. ¿Si se pueden hacer ambas cosas? Supongo que sí, pero no es eso lo que estoy viendo; si no hubiera espectativas de crear nuevas armas o de reparto de royalties supongo que no habrían invertido tanto en un proyecto como el del CERN.
jueves, 1 de abril de 2010
Qué hace el colisionador de hadrones
Me parece estupendo y me parece fascinante, pero todo eso no vale lo que una sola vida humana. Gástense el dinero primero en resolver los problemas importantes del estómago y la educación, después vendrán los del cerebro. ¿Si se pueden hacer ambas cosas? Supongo que sí, pero no es eso lo que estoy viendo; si no hubiera espectativas de crear nuevas armas o de reparto de royalties supongo que no habrían invertido tanto en un proyecto como el del CERN.
Semana Laica
A mi hija Paloma le encantan estas ceremonias; tengo por ahí un dibujo de cuando era más pequeña en que se ve a la Virgen en un paso, asomando por debajo los pies de los costaleros, esa que cuando pasa por mi casa le arrojan una lluvia de pétalos de rosa. Sin embargo su entusiasmo se enfrió notablemente cuando la expulsaron de la cofradía sólo por no tener del todo correcto el anagrama y un poco más pálido el color de la túnica; decían que para no pagar multas al consejo de cofradías y para guardar la clasificación de Semana Santa de primera de Ciudad Real. Véase hasta qué punto ha degenerado una exposición de piedad, que ya sólo es un reclamo turístico y una costumbre muerta, que sólo sirve para expulsar y desencantar a niños con fe pura de niño. Bah.
Yo soy cofrade del Silencio. Como tengo tanta costumbre de autoflagelarme, tenía que pertecer a alguna cofradía, y es la única a la que puede pertenecer un profe de lengua; pero no voy con los hermanos, porque la túnica me parece muy costosa y porque no creo demasiado en la verdadera función piadosa y de caridad que deberían tener estas instituciones más de lo que creo en la Masonería, donde también hay un hermano mayor o gran hermano que se encarga de impartir disciplina. Veo a muchos hermanos (de otras cofradías, claro está) que son unos auténticos hipócritas. Y Jesús dijo "hermanos, pero no primos". Bah.
Hay gente que hace las torrijas con vino, borrachas, pero yo las prefiero como las hace mi suegra, sin vino. Están deliciosas, divinas o, mejor habría que decir, sacras, sacrosas, sacarosas. Uno se come tantas que al final dice a su mujer: "Ya sé porque sólo se pueden comer torrijas en Semana Santa: porque luego hay que hacer penitencia y ayuno". Bah.
Asistí a un oficio de tinieblas con música de Tomás Luis de Victoria. Cantaba un coro de Daimiel en la Catedral. Encontré allí a gente magnífica y honesta: Félix, director del colegio de mis hijas, o Javier Vacas, a quien me hubiera gustado poder parecerme en algo y siempre es agradable ver y recordar. He de confesar que la música era buena y el trabajo de los singer tricotoso y excelente, pero no me conmovió tanto como La Pasión Según San Mateo, de Bach. Qué le voy a hacer, no me va el grande Tomás Luis de Victoria; prefiero algo más moderno, como un oratorio de Karl Jenkins. Por otra parte, no utilizaron carracas, ni bajaron el último cirio tras el altar, y pusieron una vela más de las que decía el ritual; eso sí, con diapositivas de pinturas barrocas sobre la Pasión. Pero nada, no me conmovía lo más mínimo, no le veía la sobriedad y el miedo reverente del ceremonial antiguo, fuera de que, en muchos momentos culminantes ,sonaba la musiquilla en todo profana de un móvil ignoto. Bah.
Las pelis de romanos... ya ni las ponen; eso sí, Pactar con el Diablo, Harry Potter y demás. En realidad se trata de otra fiesta nacional, o nacionera, que rinde más vulgar o vulgareño. Qué desangelada está la religio hoy, que se trata de pura Entzauberung. Bah.
miércoles, 31 de marzo de 2010
Neira empieza a tocarles las narices a los políticos
De El Mundo, hoy:
El presidente del Consejo Asesor del Observatorio contra la Violencia de Género de Madrid, Jesús Neira, acusó al PSOE de cometer a lo largo de su historia "barbaridades y asesinatos", y dijo a los representantes socialistas madrileños que tenían que haber solicitado en su momento la dimisión del ex presidente del Gobierno, Felipe González, o la de "grandes criminales" como Rafael Vera y José Barrionuevo, relacionados con los GAL.
Neira respondió así a las declaraciones efectuadas por la secretaria de Políticas de Igualdad del Partido Socialista de Madrid (PSM), Carmen Toledano, que consideró que las "graves afirmaciones" realizadas por el profesor en su libro España sin democracia, denotan "una grave confusión mental y una falta de respeto a los más elementales principios democráticos y constitucionales", por lo que solicitó su dimisión como presidente del Consejo Asesor del Observatorio contra la Violencia de Género.
"Tengo que felicitar por una cosa a este partido, y es porque se hayan atrevido a pedir la destitución de alguien. Hubiese sido un ejemplo mejor que el Partido Socialista hubiera pedido la dimisión del señor González o pedir la dimisión de grandes criminales como Barrionuevo y Vera. Es una lástima que no tengan capacidad para hacerlo", precisó.
El profesor de Derecho Constitucional y Teoría del Estado de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, se alegró de que los socialistas madrileños lean el libro, porque "así aprenden algo los del talante". "Y sería bueno que aprendiesen algo en el respeto a la libertad de expresión de los demás y a la democracia, porque es indigno e inaudito que pidan la dimisión a un señor porque escriba un libro", agregó.
Neira se reafirmó de lo escrito "desde la primera página hasta la última, una, mil y 10.000 veces". Criticó que el PSM le acuse de "confusión mental", y precisó que, en su opinión, "deben hacerse revisar la cultura del talante". Además, negó que las opiniones manifestados en su libro incumplan el principio de lealtad y fidelidad a la Constitución, que debe guardar toda persona que desempeña un cargo público, tal y como señalaron los socialistas, a los que calificó de "ignorantes".
Respecto a las críticas que ha recibido por señalar en su libro que la Carta Magna de 1978 fue una "anormalidad democrática" y "un apaño y arreglo entre las partes", el profesor universitario explicó que dicha anormalidad se debe a que en España no hubo un poder constituyente.
"Cualquier persona que sepa alto de Teoría Política, Teoría del Derecho o Derecho Constitucional sabe que para haber una Constitución tiene que haber un poder constituyente y ésta se hizo sin tenerlo", explicó.
Por otro lado, señaló que la Carta Magna, "para todos los que sepan leer", tiene un título dedicado a su reforma, "por lo que no tiene intangibilidad ni ningún aspecto que no sea reformable".
"Deslealtad por mi parte ninguna, sino la de esta gente que viene diciendo estas y otras barbaridades años y años, que no saben que la Constitución es reformable. Qué se lean el título", espetó el presidente del Consejero Asesor del Observatorio a los socialistas madrileños, que defienden su destitución porque consideran que una personas que se manifiesta en contra de los principios de la Constitución "no puede, bajo ningún concepto, seguir desempeñando este puesto".
Por último, el profesor de Derecho Constitucional y Teoría de Estado pidió que se lea todo su libro tranquilamente "y no coger las cosas a salto de mata", puesto que todas las ideas que allí se recogen "están perfectamente razonadas" y es un libro "muy prudente".
Por su parte, la delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcarce, afirmó que las declaraciones de Neira en su libro 'España sin Democracia' son "como mínimo inquietantes" y afirmó que la solicitud de una licencia de armas como la que ha pedido el profesor es "inusual".
En declaraciones a la cadena Ser recogidas, Valcarce señaló que comparte "absolutamente" la "reflexión" realizada hoy por los socialistas madrileños, que le acusan de "grave confusión mental y una falta de respeto a los más elementales principios democráticos y constitucionales".
"Comparto la reflexión de los socialistas madrileños, pero también tengo que añadir que para cualquier ciudadano y cualquier persona de bien estas declaraciones son como mínimo inquietantes. Y sobre todo me preocupa que los cargos públicos y los servidores públicos, si están obligados como todo ciudadano al respeto del Estado de Derecho, en un servidor público mucho más, porque es el garante de nuestros derechos y libertades públicas", manifestó la delegada del Gobierno en Madrid.
martes, 30 de marzo de 2010
Sobre religiosidad norteamericana
El País: "Una reciente encuesta revela que la cuarta parte de los votantes del Partido Republicano creen que Barack Obama es el Anticristo".
La vela de Finnegan
De El País:
Lo cierto es que la edición original no era muy fiable. Durante los 17 años que duró el proceso de composición, entre copias y revisiones llegó a haber 20 versiones diferentes. El texto que entregó Joyce a los editores estaba bastante corrupto. Él mismo señaló la existencia de errores, pero estaba ciego, lo cual no lo convertía en el corrector idóneo. La ingente tarea de revisión la iniciaron hace 30 años dos expertos, Danis Rose y John O'Hanlon, que forman un tándem formidable, ya que entre los dos cubren los campos de la filología y la física teórica. Juntos han llevado a cabo una exhaustiva revisión de un corpus textual que comprende más de 20.000 páginas de notas manuscritas repartidas en 60 cuadernos. En total se ha detectado 9.000 errores.
Tras una ceremonia casi ritual celebrada hace unas semanas en el castillo de Dublín, como deferencia a la ciudad natal del autor, la editorial Houyhnhm lanzará oficialmente la versión expurgada de Finnegans Wake hoy en su sede de Londres. Quienes tengan curiosidad por ver el resultado deben prepararse para pagar un precio bastante elevado: 300 euros por la edición básica y 900 por la especial, ambas encuadernadas en piel de becerro negro. A diferencia de lo que ocurre con el precio, la nueva versión de la obra es mucho más accesible que la original. Se ha llegado incluso a hablar de coherencia, lo cual ha causado cierta consternación entre algunos adeptos. La posibilidad de que el libro se pueda comprender podría arrebatarle el aura de misterio que lo rodea. No todo el mundo comparte esa preocupación. El secretario de la Sociedad Finnegans Wake de Nueva York, Murray Gross, conduce los encuentros mensuales de aficionados que se citan desde hace dos décadas para leer el libro. Y siempre ha sostenido el carácter democrático de la obra. Ve a esta edición una ventaja incontestable: "El nuevo texto tiene 120 páginas menos, lo que quiere decir que al ritmo que llevamos, tardaremos cinco años menos en leerla".
Lo que les une
Rosa Díez, "Lo que les une", El País, 30-III-2010:
El día 23 de febrero defendí en el Congreso de los Diputados una Proposición no de Ley para instar al Gobierno a que impulse urgentemente la reforma de la Ley Electoral. Lo hice a la vista de que nuestra iniciativa legislativa duerme el sueño de los justos desde abril de 2008 en la Comisión Constitucional. Únicamente Izquierda Unida (IU) me apoyó. El resto de grupos parlamentarios votó en contra y afeó mi conducta: "Cómo se atreve usted a traer aquí este tema que ya estamos analizando en la subcomisión... Esto es una burla al Parlamento...". Conclusión de su trabajo: carpetazo a cualquier reforma que garantice más igualdad y más proporcionalidad.
No cabe duda de que el sistema electoral español, diseñado en plena transición política, cumplió con las necesidades del momento: promover un bipartidismo fuerte y evitar la excesiva atomización de fuerzas políticas en el Parlamento para facilitar los acuerdos y construir la democracia. Pero no puede consolidarse en el tiempo un sistema injusto y contrario a la igualdad de derechos de todos los ciudadanos.
El argumento principal para proponer una reforma urgente de la Ley Electoral es la defensa de la igualdad, consagrada y conectada en distintos artículos claves de nuestra Constitución: el 1.1 (igualdad como valor superior de nuestro ordenamiento jurídico); 9.2 (participación de los ciudadanos en la vida política); 23.2 (acceso a los cargos públicos) y 68.1 (voto igual).
El sistema actual conculca dos derechos fundamentales: el derecho pasivo de todas las formaciones políticas a ser elegidas en igualdad de condiciones y el derecho activo de cada uno de los ciudadanos de elegir en igualdad de condiciones. Lo más intolerable en términos democráticos es que el voto de cada ciudadano tenga un valor diferente en función de la parte de España en la que viva y de la opción política que elija. Dicho de otra manera: lo que urge corregir es el hecho de que el voto de mi vecino, que vota PNV, valga seis veces más que el mío.
En el Pleno de 23 de febrero se me dijo (todos los grupos, salvo IU lo hicieron de forma descalificadora y algunos hasta grosera) que ya está creada una subcomisión para analizar todas estas cuestiones. Pero ya hemos visto cuál era el objetivo: cercenar todo tipo de avance hacia un sistema más justo y mantener el pacto de hierro entre el PSOE y el PP para que nada cambie y se consoliden los privilegios y la desigualdad.
Resulta muy interesante analizar el informe del Consejo de Estado y sus propuestas, tales como aumentar el número de diputados de 350 a 400; rebajar la representación mínima inicial de dos a un diputado o buscar una fórmula electoral más proporcional que la D'Hont (como la Hare, Droop, Sainte Lagüe...).
Pero es importante que nos fijemos en sus argumentos. El informe confirma un primer problema indiscutible: existen desigualdades en la distribución y atribución de escaños, lo que ataca directamente el principio constitucional de igualdad de voto o sufragio. Por eso, el Consejo plantea reducir el mínimo por circunscripción y elevar a 400 el número de diputados para buscar "un incremento de la calidad democrática del sistema político".
El informe afirma también que el sistema actual produce "primas que obtienen los partidos más votados y penalizaciones que sufren los menos votados, especialmente cuando estos últimos cuentan con un electorado disperso". O sea, prima a las dos grandes formaciones políticas de ámbito nacional y castiga al resto de partidos nacionales. Vean, si no, los números de las últimas elecciones generales: el Partido Socialista Obrero Español necesitó 66.801 votos para conseguir un escaño; el Partido Popular necesitó 66.740 votos; Izquierda Unida, 484.973 y Unión Progreso y Democracia, 306.079. Más claro, agua.
Me interesa incidir en las reflexiones del Consejo de Estado en relación con la igualdad de voto. Dice así: "En principio, la igualdad de sufragio se contempló en los textos constitucionales para significar que cada elector tiene un solo voto. No obstante, la jurisprudencia alemana ha superado esta interpretación clásica de la igualdad de voto, afirmando que este principio impone tanto el igual valor numérico como el igual valor del resultado del sufragio: igual valor numérico significa que el número y la fuerza del voto de cada elector deben ser los mismos; igual valor de resultado supone que todos los votos deben contribuir de manera semejante a la obtención de representación". Es claro el ejemplo: mi vecino sólo vota una vez, pero su voto vale seis veces más que el mío; luego el principio de igualdad está claramente pervertido.
Sigue analizando el Consejo las peculiaridades del sistema proporcional en relación con el mayoritario en el que sólo son eficaces los votos emitidos a favor del candidato ganador. E insiste en que "en un sistema proporcional los votos deben tener, aparte de un idéntico valor numérico, un igual valor de resultado", con los límites que se establezcan en razón de la racionalización y eficacia de gobiernos parlamentarios.
Quiero llamar la atención sobre el Código de Buenas Prácticas en materia electoral, aprobado en 2002 por la Comisión de Venecia, donde se distingue entre la igualdad en los derechos de voto y la igualdad del poder del voto. Es esta referencia la que le sirve al informe del Consejo para sostener que, si bien la igualdad de los derechos de voto no está amenazada salvo en las democracias emergentes, "la igualdad del poder del voto se ve puesta en cuestión en algunos países" (como en España) "mediante la aplicación de mecanismos tales como la asignación de un número fijo de representantes a cada una de ellas con independencia de su población y el establecimiento de una reducida composición de la Cámara, que determina un diferente peso del sufragio antes de ser emitido en función de la circunscripción en que se encuentre el elector". O sea, que el voto "vale" diferente en función de la parte de España en que vivas, lo cual es un claro atentado al principio de igualdad.
El citado Código de Buenas Prácticas indica que la igualdad proporcional implica que los partidos deben ser tratados en función de su número de votos. Es por eso que el informe del Consejo insiste en que "el mayor o menor grado de proporcionalidad de un sistema electoral afecta a la igualdad de oportunidades de tales partidos, en cuanto verdaderos actores de la competición electoral...". "En razón de estas consideraciones", prosigue, "el análisis crítico de las desigualdades en la atribución de escaños no debe realizarse (sólo) desde la perspectiva del poder del voto de los electores, sino de la igualdad de oportunidades de las distintas candidaturas".
Es indiscutible que el resultado práctico de la aplicación de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) está produciendo claros ejemplos de desigualdades e injusticias en el valor del voto atribuido a cada ciudadano. Si nuestra Constitución proclama en su artículo 1.2 que "la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan todos los poderes del Estado", el sistema electoral ha de ser respetuoso con ese principio esencial de la democracia y no puede distorsionar la voluntad libremente manifestada por los ciudadanos en las urnas. La regeneración democrática exige una modificación y mejora democrática de nuestra ley electoral que se hace prioritaria e improrrogable de cara a futuras consultas electorales.
lunes, 29 de marzo de 2010
Los maestros
Se aprende más de los padres, de los amigos, de la naturaleza, de los libros, en un taller, en un trabajo, en una tertulia, en un cine, en unos billares, en una biblioteca pública. Y se aprende más del conjunto de todo eso y de todos los maestros que de uno solo. Para aprender uno no necesita maestros ni libros, sólo una curiosidad tremenda, devoradora, obsesionante. Eso es una pasión, y nuestra juventud es demasiado desapasionada y desencantada.
Mis primeros maestros se aparecen hoy borrosos. Recuerdo a don Sabino, profesor de matemáticas, ahogado en nuestra ciclópea ignorancia. Me pidió que le dibujase una pirámide, y yo le dibujé una pirámide con unas palmeras al lado. El hombre se resignó; eso de las abstracciones geométricas y de los volúmenes sólidos no estaba diseñado para mí; a mí me había impresionado una película de Howard Hawks, Tierra de faraones, y se ve que ya por entonces las humanidades eran lo mío. Creo yo que necesitaban más horas y que se limitaban solamente a recoger las espigas más granadas del secano. Se esforzaban en enseñarnos a resolver raíces cuadradas, pero nos mandaban a los niveles superiores ya con esa habilidad olvidada. Mis padres no me ayudaban, pero yo manoseaba continuamente la Enciclopedia Durvan que compró mi padre y me leía cada vez tres o cuatro artículos, incesantemente.; además susrcibieron a mi hermano, que iba para ingeniero, al círculo de lectores, y él sólo se interesaba por cosas técnicas, así que pronto fui yo el que pedí libros al círculo y el único que los leía. También leía el Quijote en una edición de Martí de Riquer que mi padre manoseaba de vez en cuando, y me lo leí por primera vez ahí; ahora está desencuadernado y hecho una mierda, el pobre. De forma uue llegué a sacar una cultura poco común para la media, pero no precisamente del cole adocenado y aburrido. Además, pienso que lo que me ayudó a leer con soltura y me hizo buscar los libros no fue precisamente el cole, sino los tebeos y la existencia de tiendas donde se podían cambiar a precio prácticamente de baratillo; no creo que nadie se haya leído tantos tebeos, cómics e historietas como yo. Además, la ciencia ficción nos hacía interesarnos por la ciencia, la tecnología, el vocabulario científico. El diccionario agregado a la Enciclopedia Durvan terminó prácticamente desencuadernado de tanto sobo, y el atlas igualmente añadido como apéndice terminó igualmente ajado. Pero de la escuela recuerdo solamente las interminables tablas de multiplicar, las ilustraciones del libro de religión y las clases de lectura en voz alta, que se me daban muy bien.
Del colegio nacional de Jaén pasé a los Salesianos de Puertollano. Recuerdo a don Anselmo, un cura salesiano que se dormía en las clases, del que no aprendí nada. Recuerdo a don Chema, otro cura, con voz de pito, que enseñaba ciencias naturales y secuestraba ranas atontándolas con cloroformo para luego diseccionarlas. De este asesino en serie aprendí tan sólo que no me gustan las ranas y que es dudosamente ético matar ranas sin qué ni para qué, ni siquiera para aprender que no te gustan las ranas y que es dudosamente ético matar ranas sin qué ni para qué. Tenía una paciencia de santo Job y aburría como tal; los niños se ponían a hablar porque no lo entendían; yo era el raro, me interesaba lo que decía, a pesar de todo; daba vueltas a los nombres de taxonomías minerales como si fuesen dulces en el paladar, y sus propiedades me parecían casi mágicas; miraba los fósiles con arrobamiento y los iba a buscar a las tolveras y derrubios de las minas de carbón; de mi padre obtuve piritas, plata, plomo, mercurio, galena, cinabrio; también me agencié yo mismo algunos fósiles de helechos e incluso encontré un cristal mineral precioso en la laguna de Caracuel, un día que paramos allí; también me compraron un juego de química, aunque mi entusiasmo se detuvo un poco cuando me estalló un tubo de ensayo. Luego estaba don Ángel, el profesor de francés; las interminables fichas de ejercicios en este idioma me hicieron padecer mucho; de conjugaciones verbales hice muchísimas, pero su significado me estaba vedado a causa de la brutalidad de su mecanicismo; él se ponía unas gafas de sol y nos interrogaba por orden alfabético golpeando la mesa para indicar que pasaba el turno. Ese siniestro ritual me resultaba aterrador y asqueroso. Don Fernando era un seglar y por eso tenía un cierto encanto explicando; su aroma era diferente al de un salesiano; los salesianos tenían algo, no sé, de tarado o de deformidad espiritual, incluso física; eran muy hipócritas, les gustaba mandar y parecían investidos de una autoridad de origen divino, como la de un rey absoluto. Era bastante frecuente que nos enviasen por sorpresa a la iglesia o para darnos alguna instrucción religiosa o con flores a María; tenían una gran ilusión en que alguno de nosotros nos hiciésemos curas, pero había algo de triste, de hipócrita y de frío en su actitud que no terminaba de cuadrarme, aunque yo sentía en mí alguna disposición espiritual que nunca he podido negar, incluso en la actualidad, en que tan descreído me he vuelto. Nos obligaban a ir a misa todos los domingos, incluso nos pedían un resumen del sermón, y esa especie de estado policial religioso terminó por resultarme insufrible: parecía que en el mundo no había otra cosa que salesianos, misas, Juan Bosco, Domingo Sabio, María y Domund; era una especie de Amarcord soso y sin encanto. Creo que desde entonces detecto las comeduras de coco y los discursos totalitarios a cien kilómetros. ¡Y eso que los salesianos se consideraban los más progesistas entre los católicos! Pues yo creo que si hubiera caído en un lugar más estrecho de miras, me habría muerto de verdad de puro asco. Quien no destacaba en baloncesto o balonmano y era una nulidad en fútbol, o quien no iba para cura o para técnico, no interesaba en nada a los Salesianos. Yo destacaba en humanidades, y eso a los santos padres les daba igual. Devoraba una revista salesiana juvenil a la que estaba suscrito, J20, y participaba en cualquier cosa que tuviera que ver con papel o cine. Nadie, sin embargo, se ocupó en despabilar mi imaginación ni mi interés por la literatura, ni siquiera cuando gané el concurso de redacción provincial de Coca-Cola; yo tenía un teatro en el cuerpo que nadie me hizo sacar.
Por el contrario, la biblioteca pública de Puertollano y el cine Gran Teatro eran lugares mágicos para mí. Me pasaba las horas muertas de las tardes en ambas instituciones, leyendo tebeos y libros o viendo programas dobles dos veces; colarse en el cine era muy fácil, pero yo recurría a esa estratagema pocas veces, porque me daba vergüenza. Siempre echaban las mismas películas, y yo, para no aburrirme, me fijaba en los detalles y en la estructura del filme. Ahondé en esas pasiones hasta ser el que soy ahora mismo, un modesto bibliófilo y un cinéfilo, pero nunca logré sentirme parte de nada salesiano; nada de lo que ahí se hacía me parecía sincero y estuve muy solo, de no ser por mis amigos proletarios: Vitoria, Santiago, Quique, Alfonso, Godeo y Emiliano el panadero; quizá de este último he heredado mi afición a los loros.
domingo, 28 de marzo de 2010
Un ilustre ciudarrealeño, Fernando del Portillo y Torres
El encuentro fue extremadamente afectuoso. El Virrey Pedro Mendinueta y Muzquiz, ilustrado y laborioso, les recibió en Julio de 1.801 prodigándoles toda clase de atenciones. El Arzobispo Fernando del Portillo y Torres les mandó su coche y entraron acompañados de más de sesenta jinetes; como se sabía que llegaban a visitar a Mutis, tenido en la ciudad con gran consideración en razón de su avanzada edad, de su crédito en la corte y de su carácter personal, se trató de dar un cierto brillo a la llegada y de honrar a Mutis en las personas de los sabios visitantes.
Humboldt describió el encuentro de la siguiente forma: Una casa propia con patio, jardín y cocina. En este domicilio nos aguardaba el anciano botanicus de la corona, una figura noble, llena de genio, en traje sacerdotal. Mutis estaba acompañado de sus amigos. Al descender yo con el barómetro en la mano y al no querer confiárselo a nadie, sonrió; nos abrazó muy cordialmente y en esta primera entrevista se comportó con tanta humildad que parecía turbado. De inmediato hablamos sobre asuntos científicos... pero él dirigió la conversación hábilmente sobre tópicos generales a fin de que fuera más comprensible a los circundantes. En los cuartos que nos habían sido preparados se sirvió una comida excelente.
En el teatro científico pudieron discutir los viajeros sus ricas experiencias con Mutis. Ellos le mostraron su herbario de la región del Orinoco, especialmente las hierbas enormes (bambús) del Casiquiare, que Mutis naturalmente desconocía y a la vez se enteraron por intermedio de él de todo lo concerniente a la flora colombiana. Él tiene de 2.000 a 3.000 dibujos en folio mayor que parecen miniaturas. De esta colección regaló a Humboldt aproximadamente cien cuadros en colores muy hermosos que llevó al Instituto Nacional de Ciencias de París. Estas láminas, admiradas por cuantos las ven, no solo son prodigiosos modelos de dibujos sino que están bella y primorosamente iluminadas con una paciencia y precaución admirables.
Humboldt anotó que los dibujos se hacían en papel de Grand Aigié y se escogían al efecto las ramas más cargadas de flores. El análisis y anatomía de las partes de la fructificación se ponía al pie de la lámina. Parte de los colores procedían de materias colorantes indígenas desconocidas en Europa. Jamás se ha hecho colección alguna de dibujos más lujosa y aún pudiera decirse que en más grande escala.
En 1.802 también se sumó al Instituto el joven sabio en matemáticas y astronomía, Francisco José de Caldas, discípulo de Mutis en Ciencias Naturales. Mutis había prometido que para finales del siglo estarían terminados los primeros volúmenes de su gran obra y el gobierno de Madrid le invitó a pasar a España a que hiciera él mismo la publicación, presidiendo la impresión y dirigiendo el grabado de las láminas que habían de adornarla, pero no se resolvió a regresar y prefirió que la impresión de las láminas iluminadas se hiciera bajo la dirección de la Academia de San Fernando, lo que tampoco llegó a realizarse.
Inéditos de Miguel Hernández
sábado, 27 de marzo de 2010
Suspensión de incredulidad
Cosas que pasan
No querría estar en estos momentos en la casulla de Benedicto XVI, porque si yo fuese la mujer adúltera y tuviese un hijo sodomizado por uno de sus curitas cachondos, ahora mismo no estaría cogiendo una primera piedra, sino un bate de béisbol.
Cinco inéditos de Borges
I
Encorvados los hombros, abrumado
por su testa de toro, el vacilante
Minotauro se arrastra por su errante
laberinto. La espada lo ha alcanzado
y lo alcanza otra vez. Quien le dio muerte
no se atreve a mirar al que fue toro
y hombre mortal, en un ayer sonoro
de hexámetros y escudos y del fuerte
batallar de los héroes. Ilusoria
fue tu aventura, trágico Teseo;
de la bifronte sombra la memoria
no ha borrado las aguas el Leteo.
Sobre los siglos y las vanas millas
ésta da horror a nuestras pesadillas.
II
Me pesan los ejércitos de Atila,
las lanzas del desierto y las murallas
de Nínive, ahora polvo; las batallas
y la gota del tiempo que vacila
y cae en la clepsidra silenciosa
y el árbol secular donde clavada
por Odín fue la hoja de la espada
y cada rosa y cada primavera
de Nishapur. Me abruman las auroras
que son y fueron, los ponientes,
el amor, y Tiresias y las serpientes
las noches y los días y las horas.
gravitan sobre la sombra que soy.
La carga del pasado es infinita.
III
Ya somos el olvido que seremos.
El polvo elemental que nos ignora
y que fue el rojo Adán y que es ahora
todos los hombres y los que seremos.
Ya somos en la tumba las dos fechas
del principio y el fin, la caja,
la obscena corrupción y la mortaja,
los ritos de la muerte y las endechas.
No soy el insensato que se aferra
al mágico sonido de su nombre;
pienso con esperanza en aquel hombre
que no sabrá quien fui sobre la tierra.
Bajo el indiferente azul del cielo,
esta meditación es un consuelo.
IV
Los órdenes de libros guardan fieles
en la alta noche el sitio prefijado.
El último volumen ha ocupado
el hueco que dejó en los anaqueles.
Nadie en la vasta casa. Ni siquiera
el eco de una luz en los cristales
ni desde la penumbra los casuales
pasos de vaga gente por la acera.
Y sin embargo hay algo que atraviesa
lo sólido, el metal, las galerías,
las firmes cosas, las alegorías
el invisible tiempo que no cesa,
que no cesa y que apenas deja huellas.
Ese alto río roe las estrellas.
V
¡Cuántas cosas hermosas! Los confines
de la aurora del Ganges, la secreta
alondra de la noche de Julieta.
El pasado está hecho de jardines.
Los amantes, las naves, la curiosa
enciclopedia que nos brinda ayeres,
los ángeles del gnóstico, los seres
que soñó Blake, el ajedrez, la rosa,
El cantar de los cantares del hebreo,
son la flor que florece en el desierto
de la atroz Escritura, el mar abierto
del álgebra y las formas de Proteo.
Quedan aún tantas estrellas.
Suspendo aquí esta vana astronomía.
Millás y los profes
"Si Ratzinger Zeta ocultó y protegió a sus párrocos corrompidos, la justicia española continúa anulando pruebas o desestimando sumarios a todo tren. Parece el séptimo de caballería cabalgando en ayuda de los de la trama Gürtel, que están rodeados. Los profesores de bachillerato lo tienen crudo para hacer una lista de héroes que mostrar, como ejemplo a seguir, al alumnado. De entrada, ni jueces ni políticos ni patriarcas de la Iglesia. Belén Esteban es, hoy por hoy, la Virgen María."
viernes, 26 de marzo de 2010
Frase
David Foster Wallace dijo: "Los escritores americanos no escriben sobre la sociedad actual, sino sobre la manera en la que la vemos en la tele".
Dimisión o cárcel para el papa.
Juan G. Bedoya, "Una bancarrota moral", El País, 26-III-2010:
El teólogo Karlheinz Deschner, católico en tiempos, empezó en 1970 a escribir en Alemania la Historia Criminal del Cristianismo, proyectada para 10 volúmenes, de los que han aparecido nueve. Tendrá que ampliar el relato, si la jerarquía romana no toma por los cuernos su actual crisis de moralidad. Hasta ahora, Deschner ha descrito los métodos de delincuencia en el comercio y las finanzas, en la educación, en la propagación de la ignorancia y la superstición, o en la explotación de una moralidad sexual disparatada.
En 1971 fue acusado de difamar a la Iglesia católica. Ganó el proceso. Hoy se estará regocijando, tras documentarse sin ningún género de dudas de que la Iglesia católica ha encubierto durante décadas a clérigos pederastas y maltratadores.
Lo que ahora publica The New York Times sobre la implicación del papa Ratzinger en tanto encubrimiento era un secreto a voces, con testimonio documental. Se trata de una carta que el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio de la Inquisición) mandó en 2001 a los obispos de Estados Unidos exigiéndoles secreto sobre las investigaciones que involucraban a sacerdotes en abusos sexuales. Exigía, además, que todas las pesquisas "preliminares" hechas por eclesiásticos fuesen enviadas a su oficina en el Vaticano. Esta escandalosa misiva ya fue usada en un juicio contra una iglesia de Tejas y contra el propio Ratzinger, por obstrucción a la justicia.
En cualquier organización esta oleada de escándalos serían percibidos como una bancarrota moral. La Iglesia católica es distinta. Siempre encuentra motivaciones ajenas al asunto principal. Se ha podido leer estos días a cuento de los abusos producidos en Alemania. Un prelado incluso acudió a la matemática. De los 210.000 casos de abusos denunciados en ese país desde 1995, sólo 94 afectan a personas de la Iglesia católica. Como el porcentaje que sale es de un 0,044, la jerarquía apela a una disculpa sucia: "El anticlericalismo de los medios de comunicación".
Detrás de este tipo de justificaciones se alza la idea de que la Iglesia cristiana sigue siendo una Sociedad Perfecta (así la definió el BOE español en 1953), por encima de códigos y de castigos en la Tierra. Sus jerarquías, por tanto, estarían sometidas a una ley superior y, en todo caso, al Derecho Canónico. Los abusos sexuales serían en ese contexto sólo un pecado, no un delito. Bastaría con confesarlos y arrepentirse, para dejarlos atrás.
jueves, 25 de marzo de 2010
Maldad estructural
Se equivocan: la maldad, como cualquier cosa que atañe al menos a dos personas, a un sujeto y a un objeto, es algo estructural, abstracto e inconcreto, forma largas cadenas de eslabones, como los chorizos, es de naturaleza pegajosa, se contagia y provoca recidivas de la misma manera que una idea, un sentimiento o una plaga; su carácter graso engorda cualquier presupuesto y cualquier barriga, inficiona instituciones públicas y privadas, se vuelve endémica, ataca desde al papa hasta al que no tiene capa. El abuso de los lazos familiares en sociedades donde se da la familia extensa, o de los lazos corporativos, por ejemplo, son típicos. Véase la ladrillocracia española, la banca y sus barcos blindados y su filibustero secreto bancario, la Iglesia católica y sus pederastias y secretos confesionales (son siempre muy de secretos estas mafias) o esa otra iglesia, la Universidad por ejemplo, donde confluyen ambos tipos de corrupción; el compadreo, el intercambio de favorcillos, el reparto previo de cualquier prebenda, franquicia o negociete, el amiguismo, el clientelismo (que nadie se ha ocupado en estudiar, ni falta que hace), el oscurecimiento interesado de cualquier procedimiento de legitimizarse, la búsqueda de padrinos y la explotación de becarios, la manipulación previa de cualquier reparto de poder... Son procedimientos estructurales de generalización del mal que hallan correlato en la justificación, por parte del que se siente desintegrado, del saqueo individual organizado o bandolerismo que puede percibirse en actos como el rumor de descrédito, el robo de grandes almacenes, la desaparición de folios y bolígrafos y la rapiña general de material de oficina, con lo que de algún modo se pretende reducir ese mal abstracto percibido como concreto e infligido de forma siempre difusa, de forma que pocas veces se toma el chocolate espeso. La consagración de los precedentes para hacer las cosas mal en vez para hacerlas bien, el tráfico de influencias, el ninguneo interesado, la falta de incentivos a la dimisión y a la circulación del poder, el trabajo oscuro en los pasillos de ministerios o empresas, las llamadas telefónicas a domicilios privados , la manipulación de horarios o el uso de recursos públicos para fines privados son ejemplos. Todo esto es lo que los sociólogos denominan anomía.
La maldad puede ser pública o privada, pero su abundancia demuestra siempre que la sociedad está enferma: en su grado refleja la temperatura de una fiebre. Hay naciones realmente calientes y gravísimas, como Italia, Méjico, la mayoría de los países árabes etcétera. En el mejor de los casos, cualquier ocasión de hacer justicia se aprovecha para cortar las cabezas de corruptos singulares y encubrir la sustitución de unos corruptos por otros, un partido por otro, etcétera. La situación se vuelve ya alarmante cuando empiezan a cortarse las siempre escasas cabezas honradas, y se vuelve auténticamente horrorosa cuando algún partido toma la hegemonía de la honestidad y se vuelve totalitario, musoliniano o comunista. La corrupción estructural vicia completamente la endeble y frágil democracia en la que vivimos. Es una corrupción que existe en el sistema electoral, con listas blindadas y cúpulas de los partidos que reparten los puestos en las listas según un riguroso, y no explícito, sistema de mercadeo de favores que impide la circulación del poder de las bases a las alturas. En general, todo el sistema neoliberal es un sistema corrupto en el que está claro que quienes ocupan el poder se encargan de que las leyes que rigen la vida social, política y económica, favorezcan directamente sus intereses particulares aun a costa de los intereses generales o de la mayoría. Un sólido grupo de presión, con límites difusos pero claros, está utilizando todo el sistema a su favor. Lo forman altos ejecutivos de las empresas, altos funcionarios políticos y también altos dirigentes de diversas organizaciones, del poder judicial o de los medios de comunicación. Convirtiendo la propia legalidad en algo corrupto consiguen que nunca se les pueda acusar de corrupción ni de nada en las decisiones malévolas que toman constantemente.
En el biológico siglo XIX, en que se contemplaban en germen muchas cosas que hoy son una auténtica selva, se utilizaban expresiones médicas para bautizar estos males estructurales, que eran sentidos como enfermedades, como hoy en día las tomamos de la arquitectura: se la llamaba corrupción, y su antítesis era la regeneración. La maldad estructural, tan presente en la política, en la religión, en la educación, es una forma de saqueo organizado y, en consecuencia, ni más ni menos que una forma de bandolerismo decimonónico, aunque los trabucos ofensivos y defensivos han sido sustituidos por las leyes y los sumarios. E, igual que el bandolerismo era algo muy regional y concentrado, el estado autonómico no hace sino favorecerlo y desarrollarlo.
Dudas de Fortea
Un soneto de Manuel del Palacio
En recuerdo de la Revolución de septiembre de 1868
Un año cumple que la inmunda tropa
de moderados, frailes y Borbones,
del poder arrojada á pescozones
pasó á la emigración con viento en popa.
Dejando de ser fábula de Europa,
reconquistó la España sus blasones
y entre vivas y aplauso y ovaciones
bebimos del placer la dulce copa.
Hoy, pueblo, te amenazan nuevos daños:
los que cual rey te adulan á porfía,
te envuelven en la red de sus engaños.
¡Tú, de ti mismo rey! No todavía;
¡has llevado la albarda muchos años,
para vestir la púrpura en un día!
Madrid, 1869.
Manuel del Palacio es el gran satírico del siglo XIX, el Quevedo de su época. Algunos botones de muestra; el primero, de su facilidad para versificar:Por cuestión de negra honrilla
me propongo demostrar
que el hacer una quintilla
es la cosa más sencilla
que se puede imaginar.
Contra la famosa monja de las llagas, sor Patrocinio
Tuvo sobre Isabel mucho dominio
la milagrosa monja Patrocinio.
Quien el motivo averiguar anhele
cambie la pe de Patrocinio en ele.
El segundo, dedicado al duque de Almodóvar del Río, ministro de Estado que lo castigó con la jubilación forzosa:
Parece Grande y es chico;
fue ministro porque sí;
y en cuatro meses y pico
perdió a Cuba, a Puerto Rico,
a Filipinas y a mí.
O el que dedica al Ministerio, como dice Valle, de Desgobernación; el reloj aludido lo compondría un famoso liberal emigrado en Londres, Losada, que tenía ahí un afamado taller de relojería:
-Ese reló tan fatal
que hay en la Puerta del Sol
-dijo a un turco un español-
¿por qué anda siempre tan mal?
Y el turco, con desparpajo,
contestó cual perro viejo:
-Ese reló es el espejo
del gobierno que hay debajo.
Y un famoso epigrama:
¡Igualdad! oigo gritar
al jorobado Torroba,
y se me ocurre pensar:
¿Quiere verse sin joroba,
o nos quiere jorobar?
Otro:
Mas, si queréis ejemplo más profundo,
en Palacio hallaréis una señora
que es capaz de joder con todo el mundo.
Un belén es en la lengua clásica un "alboroto, asunto o situación confusa y complicada", en este caso en política. Por cierto que hizo célebre su definición de esta última, que aún hoy muestra justeza:
Política: arte ramplón
que se aprende mal y pronto,
y en la española nación
es constante ocupación
de algún sabio y muchos tontos.
Como recuerda nuestro manchego Pepe Esteban, Eduardo de Lustonó, que acabó el pobre, como tantos posrománticos, loco de atar, lo retrató con claridad:
Cáustico, duro, severo,
eco fiel de claridades,
nos dijo cuatro verdades...
y paró en el Saladero.
Allí purgó noche y día
pecados de su soneto
por revelar un secreto
que todo el mundo sabía.
miércoles, 24 de marzo de 2010
Berlín y qué sé yo.
En la feria del libro de ocasión he comprado una edición crítica de El escolástico, de Cristóbal de Villalón, donde se habla de alumnos y de profesores del siglo XVI; también la segunda edición de una biografía de Alfonso X el Sabio bastante buena y documentada, aunque incompleta, de Manuel Fernández Jiménez; por ejemplo, no menciona las leyendas sobre Alfonso X incluidas por Boccaccio en su Decamerón, sobre la cual mi compa jubileta Pedro Ysado ha escrito algo, usando una edición muy buena que yo le suministré, por más que menciona otras, como la del sueño de Beatriz de Suabia o la blasfemia del rey. Se tratan las Cortes de Almagro, el fallecimiento de Fernando de la Cerda en Ciudad Real, en plena crisis contra los Benimerines, las falsificaciones del díscolo Sancho IV, su obra como mecenas y poeta y la Ida del imperio. En los nombres a veces se equivoca, como cuando cita al trobador asesinado en Villarreal como Anes do Crotón, siendo como es Eanes do Croton.
Otra vez de vuelta a médicos, a llevar los papeles de mi salud; tengo ganas de mandarlos a todos a hacer puñetas. Qué coño me importa a mí mi salud. Llevo trece años sin recidivas de mi carcinoma vesical, pero para qué. El tiempo me pasa cada vez más deprisa y yo estoy cada vez más deprimido. Pero no quisiera morirme sin acabar todo lo que tengo en la mente por escribir y sin ayudar a que mis hijas tengan la vida resuelta. Y sobre todo no quisiera morirme sin esperanza, algo que a veces ni veo ni encuentro. A veces pienso que algunos no podemos vivir sin cambiar de contexto. Como la luna, doy una luz que me es ajena; como una viga en la que mucho se sostiente, pero que no se apoya ella misma en nada.