jueves, 25 de abril de 2013

Queremos legislar


Antoni Gutiérrez-Rubí, "Queremos legislar", en El País, 24 de abril de 2013:

Hace falta renovar la alianza entre representantes y representados que profundice la arquitectura democrática actual. La tecnología puede llevar a las instituciones el conocimiento disponible en una sociedad abierta.

La constatación de que lo público (el interés general) ya no está garantizado –suficiente y exclusivamente– por lo político es más evidente cada día. Las limitaciones de la política formal (partidos e instituciones) se muestran descarnadamente en su incapacidad para interpretar y comprender bien la realidad, seleccionar el capital humano y gestionar eficientemente los recursos públicos, representar a la ciudadanía generando entornos transparentes, confiables y permeables, y proponer soluciones sostenibles e innovadoras a los retos sociales con una acción ejecutiva y legislativa adecuada en tiempo y forma. En definitiva, la desconfianza ciudadana crece por los límites de la política en su ejemplaridad y, también, en su eficiencia y eficacia. La corrupción es la puntilla.

A todo ello, hay que añadir una progresiva reducción del poder de la política, de su fuerza para situarse como el último resorte, de su autoridad para priorizar el interés general como principio que articule y jerarquice nuestra sociedad y que sea el límite insuperable e insobornable a lo vorazmente especulativo. La política retrocede, incapaz e inerte, ante la destrucción que impone un modelo socioeconómico que favorece el desorden cortoplacista e hipoteca nuestro futuro –y el de las generaciones venideras– en forma de deuda insostenible, cambio climático, pobreza, desempleo estructural...

Los niveles de desafección democrática no dejan lugar a dudas. Los datos son abrumadores, demoledores con los políticos, los partidos e instituciones. La fosa se hace más profunda. Gran parte de la desconfianza se debe a la opacidad que genera todo lo que rodea a la política. La ciudadanía cada vez se siente, además, más frustrada a la hora de participar porque constata que no es escuchada ni atendida. A veces, incluso, es despreciada e insultada.

En este estado de cosas, se impone una renovada alianza entre representantes y representados que supere –profundice, mejore, aumente– la legitimidad por delegación de la arquitectura democrática actual, construyendo gobiernos y parlamentos más útiles, gracias a la cooperación pública. La política es demasiado importante para dejarla exclusivamente en manos de nuestros políticos. Y los retos a los que nos enfrentamos ya no permiten la acomodaticia tranquilidad de delegar nuestra soberanía –y nuestro futuro– por períodos electorales, sin mayor implicación cívica y responsabilidad ciudadana. No podemos esperar, ni podemos desentendernos. Nuestra democracia formal no es suficiente para garantizar el nivel de fuerza y capacidad política que se necesita, si queremos horizontes compartidos. Hace falta más política: más acción, más (y mejor) legislación, más (mucha más) representación y participación.

La política es demasiado importante para dejarla exclusivamente en manos de nuestros políticos
En el ámbito legislativo, por ejemplo, uno de los pocos canales de participación con los que actualmente contamos los ciudadanos son las Iniciativas Legislativas Populares (ILP). Recoger y presentar una ILP es un proceso titánico, son necesarias 500.000 excesivas firmas (a nivel comunitario solo se exige un millón entre siete países al menos) y, una vez aceptada, debe superar todavía una serie de trámites burocráticos solo para que sea debatida.Y las cifras demuestran que no es una herramienta útil para propiciar la participación ciudadana: solo una ILP ha llegado a buen término. El desenlace final de la reciente aprobación de la nueva ley antidesahucios, con los únicos votos a favor del Partido Popular, ha dejado un reguero amargo de reproches políticos dentro y fuera de la Cámara. Nos invade un sabor a fracaso de los canales oficiales para la participación democrática, que no está asegurada simplemente con la aceptación de una tramitación y que no garantiza la co-creación legislativa (partidos, asociaciones, ciudadanos). Ustedes proponen (los ciudadanos y sus lobbies sociales y económicos) y nosotros (los representantes y sus mayorías) decidimos es la respuesta formal de nuestra democracia. La evidencia de que este modelo no es suficiente para legislar bien y mejor, crece.

El «escaño 351» (propuesta del programa electoral del PSOE, cuyo objetivo era que los ciudadanos pudieran intervenir en el Pleno del Congreso en defensa de las ILP) era un insuficiente, pero interesante, paso para dar voz. También las comparecencias parlamentarias abiertas a expertos y representantes sociales y económicos en la elaboración de una Ley –como sucede estos días con la Ley de Transparencia (en la que participaré)– son adecuados pero tímidos pasos. Hay que ir más allá.

Las organizaciones políticas y las instituciones públicas deben realizar una mirada inteligente a la transformación que están llevando a cabo las empresas más lúcidas y responsables. Los modelos de innovación abierta, a través de la creación colectiva, son fórmulas que permiten aproximar a las organizaciones a un grado de permeabilidad óptimo que amplía sus oportunidades. La llave de todo es el talento compartido como motor de cambio, reforma y adaptación. Las organizaciones permeables son aquellas que saben escuchar y hacer partícipe al cliente –su mejor prosumidor– con más transparencia y promoviendo la innovación y la creatividad. El mundo empresarial está sustituyendo, progresivamente, sus estructuras organizativas verticales por nuevas estructuras horizontales y en red. Los gobiernos y los parlamentos no lo hacen suficientemente. Desconfían.

¿Por qué no vamos a utilizar todo el talento disponible en nuestra sociedad para legislar, por ejemplo, favoreciendo la apertura de datos, su accesibilidad, facilidad de uso y reutilización, con el objetivo de crear ecosistemas públicos para resolver problemas complejos? Evitaríamos fiascos (y manipulaciones), como el sucedido en un estudio clave para justificar la austeridad económica en la Unión Europea que contiene graves errores de Excel y que, si hubiera estado abierto, habría sido advertido y corregido por otros actores sociales, impidiendo –probablemente– que la política tomara decisiones equivocadas con datos insuficientes o inexactos.

Las multitudes inteligentes (que no solo opinan, sino que quieren co-crear y co-decidir) pueden actuar de una forma semejante en la política ejecutiva y legislativa, siendo una excelente oportunidad para recuperar la confianza en el sistema democrático, como ya empiezan a explorar algunas Administraciones públicas de proximidad. Más talento y más democracia es la fórmula.

Lo público debe ser el punto de encuentro de quienes desean una  sociedad sostenible y justa
¡Queremos legislar!, decimos. No solo porque queremos, podemos y debemos, sino porque sabemos. El conocimiento disponible en la sociedad abierta y en red es superior al de sus representantes y expertos. No estamos hablando de masas inertes y amorfas, sino de multitudes activas e inteligentes en la sociedad red, capaces de articular –o al menos iluminar– soluciones públicas para problemas complejos si se dispone de entornos abiertos gracias a la tecnología. Lo público debe ser el punto de encuentro, no solo una capa superpuesta de representación, de todos los actores que desean una sociedad sostenible y justa, la única capaz de generar riqueza, gracias a una progresiva y eficiente capacidad de repartirla.

Nuestra sociedad decepcionada, crítica y muy informada, tiene en sus manos herramientas para monitorizar y fiscalizar las actividades políticas: es el momento de la política vigilada. Pero necesitamos más, queremos la política participada. La tecnología disponible (que conecta personas, procesos, máquinas y objetos) re-articula la sociedad porque crea comunidades de intereses, entornos de conocimiento y permite la movilización social de una manera extraordinariamente atractiva y potencialmente muy democrática.

Esta inaplazable transformación de las estructuras (y de las mentes y actitudes) debe encontrar pues una oportunidad en entornos digitales pensados para las aplicaciones personales y móviles: apps, geolocalización, realidad aumentada, visualizaciones, etc. Algunos gobiernos ya lo han visto y están aprovechando su potencial. La Administración Obama, por ejemplo, lo hace con proyectos como data, recovery o transparency; y en el Reino Unido encontramos data.gov.uk. En el ámbito legislativo hay que aprender e implantar, urgentemente, las recomendaciones del Global Center for ICT in Parliament, el organismo multilateral que promueve la modernización parlamentaria a través de la tecnología abierta y la participación ciudadana.

La inteligencia de las multitudes supone una nueva mirada a la gobernanza de las organizaciones, ya que el uso de la tecnología ha cambiado la concepción del poder. Si la política formal no valora –e impulsa– el uso de la inteligencia colectiva en su modelo de acción, las barreras entre ciudadanos y representantes públicos no dejarán de incrementarse. La política crowd no solo es una oportunidad (inteligente), sino un requerimiento (democrático) para una mejor acción política. Para la que se necesita y ya no puede esperar.

Antoni Gutiérrez-Rubí es asesor de comunicación

miércoles, 24 de abril de 2013

Una historia de posguerra: Castor García Rojo


Fue un escritor notable e incluso mejor persona, un héroe manchego que lo arriesgó todo cuando lo fácil era no hacerlo, por lo que su nombre y verdadero valor permanecieron ocultos en una época, la franquista, en que se destacaba solo por lo que no se era. Ahora ocurre lo mismo, con toda esa generación de políticos neofranquistas, autopresuntos héroes de la Democracia; pero, bien lo sabemos, los tiempos se toman su tiempo en cambiar... y algunas personas no cambian  nunca si pueden aprovecharse de ello; algo que no hizo nunca Castor García Rojo.

Castor García Rojo (Castellar de Santiago, 1895- ¿?) fue un funcionario del cuerpo de prisiones, en cuyo escalafón llegó a director. Los presos lo llamaban "el Cristiano", porque era muy buena persona. Pero, como un pequeño José Bergamín, este hombre sintonizaba la espiritualidad con el anarquismo, de modo que colaboró con  la Agrupación X de la CNT, una red carcelaria clandestina formada por miembros del sindicato. Qué paradoja: en realidad no se jugaba nada, sino ir a parar a la misma prisión en que estaba, pero esta vez como preso. 

Muchas obras suyas se han perdido; yo he rescatado algunas de librerías de viejo a poco precio. Sin duda alguna, su mejor novela es Sanatorio de almas, que tuvo cuatro ediciones en unos veinticinco años. La primera (Alcalá de Henares: imprenta de la Escuela Industrial de Jóvenes, 1926, lleva un prólogo del famoso general republicano, también manchego y escritor, Juan García Caminero, en realidad Juan García Gómez-Caminero (Valdepeñas, 1871 - 1937), no solo autor de tratados teóricos de medio millar de páginas como De la guerra (Cádiz: Imprenta de la Revista Médica, 1925),  sino también de un estudio sobre el colonialismo, El problema ibero-americano, (Madrid: Plus Ultra, 1926), con prólogo del famoso médico y escritor alcalde de Madrid José Francos Rodríguez, masón como él, de alguna novela en francés publicada en Brasil y otra en castellano, Aparece Sanjurjo (1924), que tengo también entre mis libros, así como un puñado de piezas teatrales y un compendio de máximas morales. Pero ya he hablado en otro lugar de este sujeto, y me apresuro en añadir que en esta larga narración García Rojo utilizó su experiencia humana como moderno regenerador de presos en la línea de  Concepción Arenal, aquella dama del XIX que se vestía de hombre para poder acudir a estudiar derecho en la Universidad, y que no alcanzó título alguno, porque no se concedían a las mujeres, a pesar de ser reconocida como una autoridad en derecho penal en toda Europa y América. Sanatorio de almas es una novela que cuenta la regeneración integral de un preso, algo que tan bien ha descrito en Los miserables Víctor Hugo, desde una perspectiva típicamente española. La segunda edición vio la luz en Almagro, en la famosa Tipografía del Rosario, en 1928, con un retrato del autor, como compruebo por mi ejemplar. 

Por entonces colaboraba en el semanario Renovación de Almagro, donde he visto un artículo suyo publicado en 1931; para mí que sufragaba este semanario el Conde de Padul, asociado al partido monárquico y maurista Renovación Española, especialmente su primo Fernando de Contreras, que publicó en la Tipografía del Rosario su tocho Ideales dominicanos (1924), que tengo delante. Este benefactor protegió mucho la restauración de los dominicos en Almagro, soñando incluso la creación de una universidad católica como la que hubo en el pasado. Pero en ese mismo año 1931, el de la caída de la Dictadura de Primo de Rivera, publicó Castor García Rojo El espejo de la realidad, 1931, que cuenta un hecho verídico: la construcción y ruina de una central eléctrica en su pueblo natal de Castellar, cuyo nombre apenas disimula. Asimismo hizo una tercera edición de su Sanatorio de almas, sin cuna, año ni editorial, posiblemente en Vigo o Canarias, lugares adonde había sido trasladado como oficial de prisión preventiva; en el archipiélago publicó algunas novelas cortas sueltas como Una mujer difícil. Estalló la Guerra Civil; en los primeros momentos de desorden, fueron fusilados todos los frailes del convento almagreño y la activa vida cultural que promovían se fue a hacer puñetas. Pudo, sin embargo, hacer una cuarta edición de su exitoso Sanatorio en Valencia: R. Gimeno, sin duda en los años ya  posteriores a 1941, cuando ve la luz en la capital levantina su Canarias (V.: América, 1941). 

Gracias a Rafael Montaner (Diario Levante, Valencia, 2 de mayo 2005) sabemos que en la prisión de Valencia conoció a Isidro Guardia, un militante valenciano de la CNT nacido en 1921 que perdió su juventud en las cárceles de Franco. Por arrojar cinco mil octavillas en Valencia padeció 21 interminables días de torturas y palos a granel en los sótanos de la Jefatura Superior de Policía, tras los cuales fue encerrado medio muerto en la cárcel. Su caso lo conmovió y, habiendo simpatizado con la CNT hasta el punto de colaborar con la agrupación X, una red clandestina carcelaria formada por miembros del sindicato, suministró a los presos de la agrupación diversos recortes de periódicos y los boletines informativos que emitían los consulados europeos de Valencia, y sacó clandestinamente entre 1946 y 1950, en el doble fondo de una fiambrera, desde el interior de la cárcel de San Miguel de los Reyes, centenares de artículos de Isidro Guardia que se publicaban después en París, México y Nueva York, en la prensa del exilio republicano: España Libre y Comunidad Ibérica, por ejemplo. Guardia empezó a escribir instigado por los presos catalanes y pronto llegó a escribir un artículo cada diez días, porque en 1946 todo el mundo esperaba que Franco cayera tras la victoria de los Aliados en Europa, como habían caído Hítler y Mussolini, pero no fue así. 

Con los materiales de García Rojo confeccionaba Guardia un periódico manual para los presos; firmaba sus colaboraciones con los pseudónimos de Codine y Juan Lorenzo y estuvieron a punto de cogerlos en 1947, cuando desarticularon el Comité nacional de la CNT en Valencia, del que Guardia era la voz oficiosa, e hicieron varios registros en la cárcel, pero hubo suerte, porque uno de los cenetistas, enfermo desahuciado, asumió las culpas y la investigación fue parada. Es imposible saber si García Rojo era un topo del coronel Blanco, jefe del SIM o Servicio de Inteligencia Militar, habiéndose destruido sus registros (por supuesto que interesada y anticonstitucionalmente, no como se hizo con la República Democrática Alemana, que conservó abiertos al público y los investigadores los ingentes archivos de la Stasi), pero todo parece afirmar que el riesgo que sufrieron Castor García Rojo e Isidro Guardia fue real y auténtico. Este último, conmutada su pena de muerte a cadena perpetua, pudo salir en libertad vigilada en 1950 tras diez años de prisión. 

La obra de García Rojo fue progresando, siempre con ese contenido humano y esa profundidad que la hacen tan grata. Publicó, primorosamente ilustrado con grabados de Federico García Calvo, su libro de ensayos y pensamientos Jardín Espiritual (Valencia: tipografía de Gráficas Calvo y taller de Impresos Cosmos, 1947), seguramente su libro más denso, y cinco novelas cortas para niños "y mayores" y "para forjar hombres", como frecuentemente acompaña los títulos, en Bilbao, entre 1950 y 1951. La última obra suya de que tengo noticia es El libro de la vida. Sinfonías del dolor. [S.l. s.n., 1960] Sus coterráneos de Castellar de Santiago no lo han olvidado, y han puesto su nombre a una calle en su pueblo. Aquí, en Ciudad Real, tenemos menos imaginación, menos cultura o más desprecio; qué más da.

martes, 23 de abril de 2013

Habla Adrados


Javier Rodríguez Marcos, El País, 22 de abril de 2013, “La literatura está siendo arrinconada”. Francisco Rodríguez Adrados, último Premio Nacional de las Letras, rastrea en su nuevo ensayo las fuentes comunes de la ficción europea lejos de nacionalismos 

Francisco Rodríguez Adrados tiene 90 años y la energía de un becario. En noviembre recibió el Premio Nacional de las Letras y en marzo viajó a Grecia para dictar la conferencia inaugural del congreso de historia de la lengua griega; los jueves acude a la Real Academia Española y los viernes a la de la Historia, de las que es miembro. Honores aparte, en una mesa de su casa madrileña tiene las galeradas de una nueva edición de la Ilíada –obra de un colega- que corrige estos días y junto al televisor, un ejemplar de El río de la literatura (Ariel), el libro de 600 páginas que acaba de publicar y que él describe como “de pensamiento, no de erudición” pero cuya ambición está bien reflejada en su subtítulo: De Sumeria y Homero a Shakespeare y Cervantes.

Si se piensa que Adrados ha escrito en la última década libros como El reloj de la historia (Homo sapiens, Grecia Antigua y Mundo Moderno), Nueva historia de la democracia o Historias de las lenguas de Europa se entiende la amplitud de intereses de este sabio nacido en Salamanca en 1922. En su opinión, el “núcleo central” de la literatura universal está en el “corredor” que forman Egipto, Oriente próximo, Grecia, Roma, la Edad Media europea y las literaturas europeas y americanas modernas. Pero matiza: “Ese ‘río’ no es el único en el mundo, pero es el que más ha influido, el más globalizado”. Catedrático emérito de Filología Griega de la Universidad Complutense, Adrados es consciente de que su manera de estudiar la literatura contrasta con la tendencia a hacerlo embalsando las aguas de ese ‘río’ en los pantanos del nacionalismo decimonónico: “Es imposible dominarlo todo, pero está claro que la literatura occidental tiene una fuente común: la oralidad”.

La épica, la lírica y la literatura sapiencial son los tres géneros esenciales desde Sumeria, un “agregado de ciudades” cuyo idioma fue la lengua culta del Próximo Oriente -“como el latín en la Edad Media”- y cuya literatura –con el Poema de Gilgames como cumbre- contiene ya muchos temas aún vigentes: del origen del mundo al amor pasando por las fábulas (campo en el que Adrados es una autoridad mundial). Hace 40 años se publicó su pionero estudio Fiesta, comedia y tragedia –enseguida traducido al inglés-, y algunas de sus ideas vuelven a recorrer ahora El río de la literatura. Sobre todo la central: si el origen de la literatura es oral, el origen de la oralidad es la fiesta: “En ella se mezclaban imitaciones, ritos y deporte”. La palabra, insiste, iba acompañada de música y danza. “Lo del autor encerrado en su despacho destilando sus sentimientos es muy posterior, aunque hubiera un Ahikar asirio, un Ptahhotel egipcio o un Homero griego (si es un nombre real). En la fiesta el sentimiento es de todos. Es difícil de entender con la sacralización actual de la autoría y de la originalidad, pero es así”. Según su autor, El río de la literatura trata de contextualizar piezas que hemos conocido aisladas: “Cuando hablamos de literatura oral con poemas, fábulas o representaciones dramáticas, desgajamos esa pieza del entorno en que nació. Es inevitable pero empobrecedor, como si arrancásemos una escultura de la fachada de una catedral y la viéramos aislada en un museo”.

Tal vez vivamos una decadencia, pero puede nacer algo grande.

Para este helenista que recuerda su primer viaje a Grecia en 1953, la cultura griega es el gran hito por lo que tiene de resumen de lo anterior –Egipto, Sumeria- y de vanguardia: “La literatura occidental es como una carrera ciclista. Avanza en grupo pero a veces alguno salta del pelotón: esos que saltan son los griegos. Ellos inventaron el individuo humano. En el comienzo de la Ilíada se ve cómo a Agamenón le dicen todas las verdades en asamblea, como si fuera el parlamento de aquí. Aquello asustaba a la gente. Tanto que la palabra democracia estaba prohibida en la Edad Media”.

Según el profesor Adrados, no solo los argumentos y los géneros de la literatura son constantes, también lo son sus ciclos. Por eso subraya el paralelismo entre la Antigüedad y el Medievo: al origen oral le siguió un esplendor de la escritura que terminó en decadencia (“cae el imperio romano, se rompen las comunicaciones, las lenguas vernáculas se imponen al latín, desaparece la gran tragedia, los cristianos vetan los géneros eróticos…”). La Edad Media empezó con la oralidad popular y rehizo el mismo camino. “Parecía que de tanto avanzar se había llegado al comienzo”, resume Adrados. “Se dio una terrible estratificación social. La alta literatura se refugió en las bibliotecas. La gente común no leía, le bastaba con la Historia Sagrada esculpida en los templos”.

La tecnología ha acostumbrado a la gente a mensajes pequeños.

Vista la actualidad de un resumen así, ¿vivimos una nueva Edad Media? “No quiero ponerme fúnebre”, responde Rodríguez Adrados. “Se siguen haciendo grandes librotes, pero el influjo de los medios electrónicos ha acostumbrado a la gente a mensajes pequeños, más concentrados, tal vez más frívolos. La literatura nace de la fiesta, pero ahora siempre es fiesta. En la fiesta usted se viste de otra manera, come y bebe de otra manera, puede hacer bromas sobre el vecino.... La fiesta era un descanso y una liberación. Ahora, como decía Larra, todos los días son carnaval. Ese chisme [dice señalando al televisor] es pura fiesta. La literatura era fiesta y ayudaba a vivir; ahora la literatura está siendo arrinconada”.

Adrados asume que el libro “se enfrenta hoy a la competencia de medios que requieren menos esfuerzo”, pero su conocimiento del pasado le impide ser lapidario respecto al futuro: “Tal vez vivamos una decadencia desde el punto de vista de la literatura antigua, pero puede nacer otra gran literatura. Antes la literatura popular era para las masas y la culta, para gente con cierta formación. Hoy la culta podría llegar a todos pero los niveles de enseñanza han bajado. Eso es lo preocupante”. La escritura no acabó con la oralidad ni la imagen con la escritura, recuerda. “La Iglesia se carga el teatro pero renace al cabo de los siglos; la épica había desaparecido y en el XIX resucita en cierta novelística, en Gogol, por ejemplo. La naturaleza humana es muy fuerte. Todo lo que prohibieron los cristianos –las instituciones políticas libres, los baños, el desnudo, el deporte- volvió al cabo de mil años. Ahí están”.

viernes, 19 de abril de 2013

Poemas de periódico


De El País, hoy:

Los poemas del periódico

Como se sabe, Ernest Hemingway pescó el más impresionante microrrelato escrito nunca en la página de anuncios de un periódico: "Se vende par de zapatos de bebé. Sin usar". José Hierro utilizó una noticia del periódico para escribir uno de sus más intensos y desbordados poemas, y Félix Grande, en Blanco Spirituals, acaso su libro más potente, también hacía uso de noticias recortadas para utilizarlas como trampolín con el que elevar sus poemas.

Los periódicos son fuente de inspiración poética constante, y no es difícil que sigan siéndolo -aunque tengan los días contados y la información se haya encontrado con nuevas maneras de ser transmitida-. Uno de los libros más reconocidos de la poesía de estos últimos años lleva desde el título un claro guiño a esta relación entre periodismo y poesía (o información y poesía, como quieran): El día en que dejé de leer EL PAIS, de Jorge Riechman. Pero no es el único poeta actual que encuentra en los periódicos -incluso en el hecho de dejar de leer los periódicos- trampolines para, a través de noticias publicadas en ellos, hacer poesía. Se podría hacer una antología de poemas escritos a partir de noticias cazadas en el periódico y resultaría a la vez un gran libro de poemas y un buen noticiero.

En Guerra del Fin del Sueño, de Mario Cuenca Sandoval  hay unos cuantos poemas precedidos de recortes periodísticos. Por ejemplo el poema Viene el tiempo lleva como cita una información aparecida en EL MUNDO en la que se da cuenta de la paliza que unos jóvenes dan a un mendigo que dormía en un cajero de un banco mientras otro joven grababa la acción en su teléfono móvil. "Ya viene el tiempo de pagar muy caro/ el haber sido fáciles y la banalidad/ con que miramos siempre la violencia", comienza el poema, que no se limita a ser un comentario de la noticia, sino de utilizar ésta para ahondar uno de los más evidentes males de la época, una época en la que "el mundo habrá empezado a ajustarnos el precio/ el precio de mirar/ el precio de estar quietos/ el precio de vivir como si nada".

Queda claro que el texto del poema, sin la mención del hecho que le da pie, hubiera quedado oscurecido lo suficiente como para perder buena parte de su potencia, ya que las imágenes previas de la paliza de los jóvenes al mendigo ponen al lector sobre aviso: en realidad el poema no es sólo el poema, es también la cita del periódico que lo antecede. Es un poema, por decirlo así, ilustrado: la imagen previa es tan necesaria como el texto, sin que éste se conforme con ser un mero pie de foto. Igual sucede en los demás poemas donde se imprimen fragmentos de noticias cazadas en los periódicos, como el impresionante poema sobre la muerte de un futbolista del Manchester Unidad, la muerte en directo, el silencio espectral delante de las cámaras.

También Virginia Aguilar Bautista en su primer libro, Seguir un buzón, (Editorial Renacimiento) lee el periódico para escribir poemas, va encontrando en las páginas entintadas del diario motivos suficientes como para, haciendo una delicada operación llena de ironía, conseguir poemas como éste titulado BERLIN: "El País vende ciudades/ de lunes a miércoles/ Hoy he comprado Berlín/ -una compra rápida/sin cola y sin problemas-/ y no sé qué hacer ahora/ con toda una población/ a la que no comprendo".

A veces la noticia de la que parte el poema es en sí misma "poética", sección Tragedia, como la información acerca de alguien que, al prenderle fuego a las cartas de su ex, quema mil novecientas hectáreas. El resultado de un hecho real tan espantoso es, sin embargo, un hermoso poema de amor. Seguir un buzón tiene algo de diario íntimo, de cuaderno particular de apuntes al hilo de los días. La economía oriental –el libro está lleno de haikus y tankas-, la capacidad para fijar la fuerza del ingenio en un solo detalle, permite a la autora momentos de deslumbrante síntesis: La poda de un jazmín/ requiere unas tijeras,/ cualquier día de enero,/ un poco de valor/ y, es indispensable, / fe durante seis meses.

Más lejos aún llega en Estaciones Javier García Rodríguez, que, a la manera de Hemingway, no necesita añadir a algunas cosas encontradas en los periódicos, una sola coma, apenas el título: noticias o anuncios por palabras se copian íntegros, son ready-mades, objetos a los que el poeta ha sacado del lugar donde los encontró enterrados para elevarlos a poesía. He aquí el titulado Hace dos meses que nadie habla conmigo: "Todo comenzó con un tirón de pelo al entrar en el examen de Lengua. El profe iba a colocarnos por orden de lista porque en el último control dos niños habían copiado. Dejamos las mochilas y salimos fuera de la clase. El profesor nos llamó por orden alfabético. Cuando oí mi nombre estaba al final del pasillo y Mario, antes de entrar en el aula, me tiró del pelo y me dijo: Pasa, nena. Hace dos meses que nadie habla conmigo. He encontrado un escondite debajo de la escalera de incendios y desde allí veo jugar a los de mi clase. He conocido a un niño de tercero que da de comer a una araña que vive en un agujero en el suelo. Tampoco tiene amigos".

Lo he comprobado: el texto copia exactamente la declaración de un niño llamado David de 11 años,  acosado por compañeros de colegio, y publicada como suelto de acompañamiento a una información sobre bullying publicada en el diario EL MUNDO. El poeta vio claro que no había nada que añadir, se limitó a ejercer de poeta: prestarle al testimonio estremecido una página de su libro porque los poetas no pueden dejar de ser poetas cuando leen el periódico, porque leer el periódico es una actividad poética si uno tiene, como poeta, el lema vivificador: Permaneced siempre alerta.

Y en efecto su lección no deja de tener efecto en el lector que quiera llevarla más allá de su libro y a continuación vaya a un periódico: le bastará acudir allí a la página de necrológicas y leer de corrido, sin saltarse ningún nombre, ningún número (y ay cuando los números son muy bajos, y ay cuando conocemos algún nombre) la Lista de Fallecidos Ayer en Madrid –o donde sea-, para darse de bruces con un poema estremecedor, un poema que se publica todos los días y que todos los días es distinto, aunque sea el mismo.

Don Isidro

Fui al homenaje a Isidro Sánchez. Me cuesta mucho salir de entre mis libros y mis manías, pero el mérito es de ese nombre propio, "Isidro", como bien ha sabido definir nuestro culto comentador José Rivero. Hace unos días me invitó Raúl Morodo a su discurso de entrada en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas en Madrid, donde hay que ir con atavío de persona seria y responsable, y se me olvidó, conque vean si es difícil que acuda a algún sitio; pero el homenajeo a Isidro no se me pasó por alto. Eso sí, me dejé las gafas de lejos en casa, por lo cual solo pude ver bien a las personas que se acercaron a saludarme. Fueron tres: el propio Isidro: "Siempre tan discreto, Ángel"; el decano de Letras, Matías Barchino, sepultado por unos bigotazos a lo Pancho Villa y que dejó su fama de remoto e inaccesible para venirse a mi vera y preguntar por mi salud, y el gran editor Juan Pablo Calero, a quien tanto debemos los escritores rarillos de La Mancha (¡Calero, saca mi libro sobre Juan Calderón de una vez, leñe!). A todos los demás los veía como manchones desleídos de una acuarela. Por ejemplo, en una semiesfera esplendente cuyo brillo parecía augurar una nueva era, reconocí de inmediato la calva de Felipe Pedraza, siempre identificable en cualquier aglomeración por esta característica, mejor incluso que por sus modelitos de figurín. A su derecha, sentado en la mesa donde ministraban su oratoria los egregios, vi una patata que al parecer era el exrector Luis Arroyo. Todos los cercanos a él, sentados en las primeras filas, le rieron los chistes. Los del fondo, ninguno. Por ahí oía diversos comentarios denigrantes: "Huele fatal. Huele a corrupción", por ejemplo; pues lo que yo olía era un perfume magnífico a rosas que alguien preocupado por el ambiente había podido insuflar con un espray. Me gustaron los tres primeros discursos y el de Isidro. Yo he sido alumno de Isidro; solo tengo que agradecerle cosas buenas; es un hombre generoso; y dejaré aquí para la historia una anécdota. Si él no hubiese hablado como quien no quiere la cosa en una clase de El Zurriago, probablemente yo no me habría interesado por Félix Mejía, su editor, y no habría emprendido la dificilísica investigación que más me ha tenido ocupado a lo largo de mi vida. Así que eso también hay que agradecerle, entre tantas cosas más como no se pueden evaluar y que no cabe señalar, por ejemplo, en muchas otras personas que andaban por allí. Mi homenaje, pues, a Isidro, un hombre de antaño y que iba al trabajo en bicicleta, como ese mismo ilustre personaje ciudarrealeño a quien tanto se parece, José Castillejo.  

jueves, 18 de abril de 2013

Economistas de Harvard que no saben ni matemáticas ni informática

Daniel.basteiro@huffingtonpost.es



Daniel Basteiro, "Un estudio clave para justificar la austeridad económica contiene graves errores de Excel", en Huffington Post, 17/04/2013 21:10

Sirvió para asentar un verdad científica convertida en leitmotiv de los defensores de la austeridad. El alto endeudamiento es enemigo del crecimiento. Es perjudicial por naturaleza. Para demostrarlo, Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, prestigiosos profesores del Harvard Kennedy School y la Universidad de Harvard, recopilaron datos de varias décadas de una veintena de países y llegaron a la conclusión de que en los países con una deuda de más de un 90% del PIB, el crecimiento se reducía al -0,1%. Pero era mentira. Usaron mal la hoja de cálculo de Excel.

Los dos profesores lo han reconocido tras ser descubiertos por otros tres académicos de la Universidad de Massachusetts, que les acusan además de dejar fuera datos sin dar una explicación convincente. El estudio en cuestión, titulado Crecimiento en tiempos de deuda, fue publicado en enero de 2010 y fue considerado una obra académica de referencia, pero nunca pasó el escrutinio al que son sometidas las grandes investigaciones.

LA UE HIZO SUYO EL ESTUDIO

El estudio de Reinhart y Rogoff tuvo un gran eco en ámbitos académicos e inmediatamente pasó a alimentar los argumentarios de los partidarios de la austeridad a cualquier precio. Se pueden encontrar referencias a él en documentos de cabecera como las previsiones económicas de la Comisión Europea, que siempre se acompaña de advertencias o exigencias a los países del euro, discursos del presidente del Banco Central Europeo y un sin fin de publicaciones que han ayudado a diseñar grandes recortes del gasto público.

El comisario comunitario de Economía, Olli Rehn, llegó a dar por hecho los datos del estudio y los utilizó como justificación a la consolidación fiscal. En una carta remitida a los ministros de Economía europeos, rescatada por el periodista Miquel Roig, de Expansión, el también vicepresidente de la Comisión asegura que "está ampliamente admitido, basado en estudios académicos serios, que cuando los niveles de deuda pública suben por encima del 90%, tienden a tener un impacto negativo en el dinamismo económico, lo que se traduce en bajo crecimiento durante muchos años".

Los académicos de la Universidad de Massachusetts tomaron el modelo de Rogoff y Reinhart y volvieron a hacer las cuentas. El resultado era sensiblemente distinto. Sin errores, el crecimiento con una deuda mayor al 90% del PIB pasaba del -0,1% al 2,2% de media. Por ese segundo dato de crecimiento suspira, sin ir más lejos, el Gobierno de España, embarcado en una reducción del gasto sin precedentes. Según las últimas previsiones económicas del Fondo Monetario Internacional, publicadas este martes, la deuda española aumentará del 85,3% actual al 91,8% a final de año, superando el umbral mágico de Rogoff y Reinhart.

EN QUÉ QUEDAMOS, LA AUSTERIDAD ¿ES BUENA O MALA?

¿Qué consecuencias tiene el escándalo académico? Un endeudamiento por encima del 90% del PIB no tiene las catastróficas consecuencias para el crecimiento de la economía que señalaban los dos académicos, pero al descubrimiento tampoco puede dársele la vuelta para afirmar lo contrario. "Los resultados no eran robustos", reconoce a El Huffington Post Joaquín Maudos, Catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universitat de València. La deuda per se no tiene unos u otros efectos, sino que depende de otros factores, como el propio "crecimiento, el tipo de interés real al que se financie la economía, el déficit primario (es decir, antes de sumarle el pago de intereses de la deuda) o la estructura de la economía", señala.

Un buen ejemplo es EEUU, "que con un 110% de deuda no tiene ningún problema porque crece". Sucede como en "una familia, donde el endeudamiento no es malo, sólo depende de cómo se financie", algo en lo que tiene especial relevancia factores como el empleo.

Para Maudos, "la cifra del 90% hay que ponerla en cuarentena", porque "ha hecho mucho daño" al acabar afectado al crecimiento. El profesor recuerda que el FMI ha reconocido que el ritmo de la austeridad es demasiado rápido y que en algunos casos reducir el gasto público es malo para reducir el gasto público, ya que se produce un efecto "multiplicador" de los efectos que daña a toda la economía. Eso es, precisamente, lo que muchos economistas creen que le está ocurriendo a la eurozona, ensimismada con una austeridad que la ha dejado en el furgón de cola mundial en la vuelta al crecimiento y ha devastado la economía de Grecia y otros países.

En palabras de Paul Krugman, premio Nobel de Economía y conocido crítico de la austeridad, el estudio de Rogoff y Reinhart es uno de los dos documentos que ayudaron a erigir el "edificio intelectual de la austeridad", usado por "Gente Muy Seria" (los gobernantes) para poner en marcha drásticas políticas de austeridad. Pero se trataba sólamente de "mala aritmética" y "correlaciones" que en ningún caso prueban nada, según él, más que la "culpabilidad" de los que "buscaron excusas para infligir dolor".

lunes, 15 de abril de 2013

La Hoja parroquial y Juan de Robres

Cada día parece más cierto aquello de que uno no se va a hacer rico trabajando, pero a lo mejor sí haciendo trabajar a los demás. A Amancio Ortega me remito, que no terminó la ESO y anda ya por segundo más rico del mundo, a fuerza de mano de obra dizque esclava. Aunque no lo he tratado íntimamente, muy rico no debe ser, porque estos personajos nunca tienen bastante, aunque hagan gestos como los del señor don Juan de Robles del epigrama de Juan de Iriarte:

El señor don Juan de Robres,
con caridad sin igual,
hizo hacer este hospital...
y también hizo los pobres.

A Amancio Ortega, de nombre futbolista y filosófico, lo peor y lo mejor de España, discreto como es, no le harán nunca un escrache,  que dicen es coacción y acoso. Ahora bien, menudo acoso y menuda coacción es que te echen de tu casa, de tu trabajo o de la vida, como a esos pobres niños ahogados por una madre en la bañera, coaccionada por las hipoteca, el paro, el hambre, un marido pegón y sumida en las tinieblas por falta de pago. Seguro que el nene de la Soraya tiene (mejor) vida, además de unos ojos preciosos. Con esas coacciones de los mamandatarios es fácil echar a una madre de la razón, aunque tuviera mucha, supongo que por los motivos sin motivo que se acostumbran en este género de patadas en el culo. Porque el deporte de dar patadas, aunque sea a la pelota, es muy popular en España.

Si tuviéramos que seguir las habituales metáforas médicas que gasta el periodismo desde el siglo XVIII, que, ahora, con las nuevas normas ortográficas, habría que escribir xviii, diríamos que la enfermedad de España es un cáncer y tiene su misma solución: cirugía, veneno y vigilancia para que no se repitan las cosas. Podíamos empezar por extirpar el senado, la monarquía, la constitución y la mayoría de las frondosas leyes, en especial los matojos autonómicos; para hacer una buena poda, en vez de bisturí y "cirujano de hierro", que decía Joaquín Costa, se podría utilizar la navaja de Occam. Solo con el ahorro en papel se podría pagar toda la investigación científica en España. En cuanto a los grasos lipomas autonómicos y demás granos en el culo, lo mejor es cortar por lo sano; lo malo es que en la cirugía política no se ha inventado todavía la anestesia, y los politicastros aullarían como hienas sin carroña de corrupción que comer.

jueves, 11 de abril de 2013

Aprendizaje colaborativo, una estrategia


Carlos Arroyo, "Cuando el compañero es el profesor", El País,  08 de abril de 2013:

Consuelo García Tamarit, directora general de Curselia, es hoy nuestra firma invitada.

Vivimos tiempos complicados para la educación. Nos faltan infinidad de cosas: profesores, recursos económicos y materiales, tiempo para abarcarlo todo y, por qué no decirlo, quizá ilusión y ganas de hacer cosas. Al mismo tiempo parecemos empeñados en dejar inutilizado algo con un extraordinario potencial educativo: el irrefrenable afán juvenil por compartir.

Son tiempos de redes sociales, y proliferan como setas las webs y blogs en los que aficionados a cualquier cosa comparten pasiones, manías e incluso odios. Los jóvenes se vuelven locos por hacer partícipes a sus amigos de sus actividades, sus planes, sus fiestas, sus fotos, sus expectativas, sus amores e incluso sus motivos de tristeza. Todo se ha vuelto compartible.

¿Y qué hacemos los adultos? ¿Quedarnos estupefactos, fruncir el ceño y ver pasar todo esto como lejanas extravagancias? ¿Y los centros escolares? ¿Es inteligente que se queden observando el fenómeno desde lejos o lo sería mucho más aprovecharlo en beneficio de los estudiantes? ¿Porqué no valerse de este enorme potencial colaborativo para fines más útiles y desafiantes desde el punto de vista formativo?

Dice un refrán inglés: “To teach is to learn twice” (“Enseñar es aprender dos veces”). Pues bien, el aprendizaje entre compañeros (“peer learning” o aprendizaje entre iguales, en la jerga especializada) tiene una larga tradición. Consiste en adquirir conocimientos y desarrollar habilidades mediante la ayuda activa y el apoyo de compañeros de igual o similar nivel o estatus. Es decir, se trata de ayudar a los demás a aprender y, en este proceso, aprender también uno mismo.

Hay que precisar que a veces podemos creer que fomentamos el aprendizaje entre compañeros, cuando lo único que hemos hecho es juntar a los chicos en grupos y esperar que suene la flauta y surja el aprendizaje. Al final, los estudiantes acaban por trabajar casi individualmente o perder el tiempo, y el “experimento” fracasa al poco de empezar.

Esa sería una gran pérdida, porque prácticamente todos los estudios confirman que el aprendizaje entre compañeros es una metodología que genera resultados muy positivos para el rendimiento académico en todo tipo de materias. Por si fuera poco, mejoran las habilidades sociales y de comunicación, así como el desarrollo afectivo (esto último, difícil de medir, representa un claro valor añadido). Y para acabar, una ventaja nada despreciable en los tiempos que corren: es una de las estrategias más eficientes y rentables, por la combinación de alta eficacia e ínfimo coste.

Cuando los estudiantes se implican activamente y de manera positiva en un proceso de ayuda mutua, se promueve la cohesión social y el aprendizaje es mucho más rico y emocionalmente sostenido. El ayudado aprende más y mejor, sin duda. Pero el ayudante debe monitorizar la ejecución del ayudado, y detectar, diagnosticar, corregir y gestionar sus errores de interpretación. Justamente aquí es donde radica el principal beneficio para el ayudante: capta la materia de una manera más compleja, comprensiva y reflexiva, y también mejora sus propias capacidades analíticas y explicativas.

A medida que la relación se desarrolla, ayudante y ayudado se hacen más conscientes de lo que está sucediendo en su interacción, y son más capaces de controlar y regular la efectividad de sus estrategias en diferentes contextos. Es decir, no sólo aprenden más, porque se siente mutuamente cercanos en su funcionamiento mental, sino que son más conscientes y estratégicos a la hora de aprender. Y además, en ese proceso se van sintiendo cada vez más seguros de que pueden lograr aún más, y que su éxito es solo el resultado de sus esfuerzos.
 Culminar con éxito este proceso de aprendizaje colaborativo requiere una cuidadosa preparación por parte del centro y el profesor. No se trata de pedir a los estudiantes que se reúnan y quedarse sentado a que acaben. Las cosas no son tan espontáneas, sino que requieren una monitorización y un acompañamiento adecuados para evitar los principales errores que pueden hacer fracasar esta metodología:

El primer error clásico es pensar que los que ayudan tiene que ser los “mejores estudiantes”. Como si fueran los sustitutos del profesor. No es así. La clave no es que unos sepan mucho y otros poco, sino que la diferencia de conocimientos del ayudante y ayudado no sea excesiva. En caso contrario ocurre que el ayudante cree que no saca nada de su esfuerzo didáctico y, a la inversa, el ayudado no se implica lo suficiente porque no entiende a su nuevo profesor. Así que los agrupamientos deben hacerse con sentido estratégico, con un conocimiento muy preciso sobre los diferentes niveles de conocimiento.

El segundo error se conoce con el término técnico de metaignorancia. Consiste en el frecuente hecho de que ayudante y ayudado, especialmente el primero, desconocen que no conocen el tema lo suficiente para enseñar a otro o, en su caso, para que le sea enseñado por un compañero. El profesor debe medir bien el nivel de profundidad y claridad de ideas de los estudiantes en relación a un tema, un procedimiento o una actividad.

El tercer error consiste en reducir el proceso a un mero intercambio mecánico de preguntas-respuestas con escasas correcciones o, al contrario, con un tipo de feed-back excesivo o indiscriminado. Para evitar ese enfoque mecánico o repetitivo, sería mejor reducir los ejercicios o prácticas muy elementales, y concentrarse en el análisis, la explicación, la comprensión, la revisión a fondo de los errores y incluso la especulación, que son los procesos mentales potencialmente más enriquecedores, aunque sean más difíciles de evaluar.

El cuarto error es subestimar el tiempo necesario. Está comprobado que para que se produzca un buen aprendizaje entre iguales se necesita tiempo no solo para hacer las tareas, sino, previamente, tiempo para que el ayudante las prepare a conciencia. Y ambos necesitan compartir objetivos y planes de actuación: qué quieren conseguir y cómo lo van a hacer.

El quinto error es suponer que esto funciona abandonando a los estudiantes a su suerte. Al contrario, esta metodología necesita el apoyo de los profesores, que enseñan a desarrollar y gestionar actividades cercanas al conocimiento de ambas partes (ni fáciles, ni extremadamente complicadas) y a su ritmo de progreso y, en su caso, a resolver conflictos sobre la marcha.

El sexto error es creer que el aprendizaje entre compañeros puede tomarse como una actividad más, como si fuera la octava de una lista de nueve. No es así, no puede ser una actividad aislada: es una estrategia a medio y largo plazo. Para que despliegue todo su poder educativo y tenga un impacto real en los estudiantes del centro, necesita estabilidad y continuidad, el apoyo político de la dirección y el compromiso firme del profesorado en su conjunto.

Una vez vistos los errores más frecuentes, ¿cómo podríamos sortearlos y evitar así el fracaso y la lógica frustración personal e institucional al poner en marcha los procesos de aprendizaje entre compañeros? Dicho de otro modo, ¿cuáles son los principales factores de éxito en este tipo de experiencia pedagógica?

Reducir la distancia de conocimiento o capacidad de ayudante y ayudado. Así encontrarán la actividad atractiva y estimulante, porque serán conscientes de que están recorriendo juntos un camino hacia un nivel de conocimiento superior.
Definir bien los objetivos. ¿Queremos profundizar en un conocimiento específico, optimizar la realización de exámenes, mejorar la actitud y el comportamiento, reforzar el autoconcepto de los estudiantes o desarrollar algunas habilidades? Cuando el objetivo se define, el trayecto presenta menos obstáculos y desviaciones.

Asignar materiales, tiempo y espacio necesarios. ¿Qué recursos se necesitan y cómo pueden utilizarlos los estudiantes? ¿Cuánto tiempo planearemos y dedicaremos a esta estrategia? ¿Dónde y cuándo trabajarán?

Garantizar una monitorización y supervisión efectivas. Es crucial asegurarse la calidad del proceso: que funciona, que los conflictos se resuelven, que las parejas o grupos avanzan.

Ofrecer formación a los que participan en el proceso. Profesores, ayudantes, ayudados, supervisores del proceso, todos necesitan formación previa sobre la metodología.

Prever cuidadosamente los roles de los participantes, incluidos los eventuales cambios de rol ¿Quiénes serán los ayudantes y quiénes los ayudados? ¿En función de qué criterios haremos las parejas o grupos? ¿Quiénes serán los formadores en la experiencia, y quiénes supervisarán y asegurarán la calidad del proceso? Un enfoque interesante sería que, para actividades diferentes, ayudante y ayudado puedan cambiar sus roles de forma planificada, lo que resulta muy valioso para estimular la autoestima, al convertirse todos en referentes.

Realizar una minuciosa evaluación y valoración de las experiencias. Necesitamos definir previamente qué partes deben ser autoevaluadas, evaluadas por ambos o externamente. Y, por supuesto, evaluar el resultado y el proceso en su conjunto para saber si ha funcionado o por qué razones no ha llegado a funcionar.

Dar un sólido feed-back y el necesario refuerzo. Todos los participantes necesitan ser evaluados para mejorar en el futuro. Ayudante y ayudado deben ser reconocidos tanto por los resultados como por el desempeño personal a lo largo del proceso. Es obvia la conveniencia de proporcionar refuerzo extrínseco al ayudante en forma de felicitación pública, una anotación positiva, una mejora de la calificación, etc.

Nuestros jóvenes estudiantes tienen un extraordinario potencial comunicativo, como observamos cada día con la ebullición de las redes sociales. Lo inteligente es que los centros educativos tomen nota, en lugar de mirarlo a distancia, y aprovechen esa tendencia en beneficio de los estudiantes. Es una metodología experimentada, cuyos principales errores y claves del éxito están sólidamente estudiadas. Ahora se trata de tomar la decisión y generar una nueva alianza pedagógica entre profesores y estudiantes para trabajar en la misma dirección, conscientes como somos, de que “quien enseña aprende dos veces”.


lunes, 8 de abril de 2013

El poder de la ley no lo gobierna nadie


De José Antonio Fortea:

Hay un tema sobre el que nunca he hablado, pero que hoy me gustaría abordar. Un tema de Derecho que siempre me ha resultado preocupante. Veréis, si a una persona es detenida, tiene una serie de derechos, de garantías legales. Pero esas mismas garantías son mucho mucho más difusas, cuando alguien contra su voluntad es detenido contra su voluntad en un centro psiquiátrico.

El sistema no funciona mal porque los psiquiatras son profesionales, que buscan el bien de los pacientes. ¿Pero qué sucede si un agente de la autoridad corrupto se alía con un psiquiatra corrupto en uno de esos centros? El resultado ya os lo podéis imaginar. El psiquiatra corrupto podría contar con una perfecta coartada (basada en informes policiales) para que el falso enfermo pudiera estar una buena temporada encerrado. Desde luego un inocente encerrado allí, sí que parecería totalmente loco. Desde luego parecería un esquizofrénico si se le ocurre negar todas las cosas que los falsos informes policiales den como hechos indudables.

Insisto, el sistema funciona bien porque está en manos de gente honesta. Pero bastan dos individuos compinchados para que la maquinaria de la ley y de la sanidad se convierta en un callejón sin salida. Por eso el Poder tiene que estar legalmente tan vigilado, porque el Poder tiene medios extraordinarios para liberarse de alguien.

Me comentaba un psiquiatra que cuando alguien es encerrado contra su voluntad en un psiquiátrico, en veinticuatro horas tiene que pasarse por ahí alguien del juzgado para comprobar si es adecuado o no ese confinamiento. Pero que el secretario del juzgado se limita a llegar y firmar el asentimiento a lo que dice el médico. Lógico, pues el secretario no tiene ni idea de psiquiatría. Es muy triste que todo el sistema de derechos, de protección, frente al ingente poder del Estado se pueda burlar tan fácilmente. Dejo en manos de los especialistas qué es lo que se debería hacer. Pero esta puerta trasera es muy perturbadora.

Pensamos que los que se dedican a estas cosas de la Ley, saben lo que hacen y que no tenemos que preocuparnos. Hace poco escuché como un ladrón al que se le había detenido quince veces en España, siempre se le dejaba libre porque no había usado la violencia y no sé qué otras memeces más que marcaba la ley. ¡Quince veces! Si éste y otros casos son públicos y evidentes, deberíamos preocuparnos más por las puertas traseras.

Pero nos quedamos tranquilos, confiando en el que tiene el Poder, confiando en que debe haber gente más inteligente de nosotros que ya se ocupa de esas cosas. Error, terrible error. El Poder, el Estado, la inmensa y férrea maquinaria de la autoridad, es siempre el que más debe ser vigilado. Porque él se puede convertir en nuestro mayor enemigo.

domingo, 7 de abril de 2013

Hoy remato mi edición de las fábulas del siglo XVIII

Durante cerca de dos años he estado preparando una edición de fábulas para Castalia. No lo pedí, me la ofrecieron, y, tonto de mí, acepté. Estoy hasta los cojones de Samaniego e Iriarte. Cierto que he aportado algo al tema y he descubierto algunas cosillas, cierto que ahora conozco mejor el último tercio del siglo XVIII, como conozco el primero del siglo XIX. Pero me voy a morir igual y todo eso no me va a servir de nada. Estoy hasta los cojones de Iriarte y Samaniego, como lo estoy de prensa decimonónica, de liberales emigrados, de heterodoxos de todos los tiempos, de manchegos raros y de poetas posrománticos. Tengo mi ordenador repleto de notas sobre todos esos temas y algunos más. Y, además, parte de la Wikipedia. Y estoy harto, lo repito. Es el último libro de investigación que escribo. ¿Por qué? No me queda vida suficiente para desaguar todos esos materiales ordenándolos y redactándolos y querría vivir un poco, inspirar un poco de aire no inficionado por coniosis de archivo y vericuetos informáticos o, por lo menos, hacer literatura de creación sin agobios de tiempo y gilipolleces por el estilo.  

Ocurrencias

Carles Casajuana:

"Hace cerca de un siglo G. K. Chesterton se declaraba horrorizado por el escaso número de políticos que iban a la horca. Hoy nos repugna la pena de muerte, pero entendemos muy bien la ironía del escritor inglés. La entendemos tan bien que si sustituimos horca por cárcel la frase se convierte en un lugar común. También entendemos a Kissinger cuando decía con guasa que el problema de los políticos es que hay un 90% que echa a perder la reputación de todos los restantes".

jueves, 4 de abril de 2013

Responsabilidades reales

Dice nuestra m. de Constitución: "La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad". Algo es algo; en la  de 1812 esa inviolabilidad se extendía a los miembros de la familia real, por lo cual no se pudo acusar al rey ni a sus familiares, que actuaban por orden suya, de todas esas cosas tan feas de que se le acusó en 1822, más o menos intentar dar un golpe de estado que acabó con muchos muertos por uno y otro lado, el 7 de julio de 1822. Tampoco de lo de 1823: pedir a Francia, cabeza de la Santa Alianza, que invadiera el reino y se quedara un decenio ahí (pagando los súbditos las costas) para evitar que lo echasen, porque no se fiaba de su propio ejército, que lo había puesto en un trono de sangre después de haber vendido España a Napoleón por un plato de lentejas. El rey aprovechó entonces para arrastrar por las calles en un saco a Rafael del Riego, ahorcarlo y descuartizarlo, y para indicar a su ministro Calomarde que se cerraran las Universidades, que eso de saber estaba muy feo. Luego, como después de todo era un afrancesado, al ver que no estaba de moda la brutalidad entre sus congéneres de allende, cambió y empezó a utilizar a los más cambiacolores o resellados, o como se dice ahora, chaqueteros, para dar a España un aspecto parecido al de las demás naciones europeas, y así. Porque no se fiaba de su hermanito Carlos, al parecer más bruto que él, que ya es decir. Volvieron las universidades a funcionar, cayó Calomarde, empezaron las cuatro guerras civiles carlistas, si incluimos la de 1936, y hasta ahora.

Qué decir de nuestro rey. Que es muy ligón. Que según malas lenguas, tendría posiblemente más hijos ilegítimos que naturales, alguno incluso anterior al que debe llevar la corona. Que, como es inviolable, no le pueden hacer pruebas de ADN, como podrían hacerle y de hecho creo han intentado hacer; que salvó la democracia, si es democracia este sucedáneo; que, según alguna biografía oscurecida por mano aún más oscura, habría matado accidentalmente a su hermano, traicionado a su padre, a su esposa y a Hacienda (y no sé que sea más malo), y, desde luego, sirvió a un genocida, y, que, a pesar de todo, nos cae simpático, habida cuenta de que podría ser peor o menos bueno. Que voy a decir... que soy monárquico, como me obliga a declarar esta constitución de m.   

miércoles, 3 de abril de 2013

Catecismo de activismo no violento



Del profesor y activista de la Fundación Albert Einstei Gene Sharp

GLOSARIO DE TÉRMINOS IMPORTANTES
EN LA LUCHA NO VIOLENTA

Acomodación: mecanismo de cambio en la acción no violenta mediante el cual el contrario decide, mientras todavía tienen la opción, acordar un compromiso y conceder ciertas demandas a los opositores no violentos. La acomodación se produce cuando los contrarios no han cambiado sus puntos de vista ni han sido coaccionados sin violencia, pero han llegado a la conclusión de que es preferible llegar a una fórmula conciliatoria. La acomodación puede ser consecuencia de factores que de continuar, podrían llevar a la conversión, la coerción no violenta, o la desintegración del sistema de los contrarios o del régimen.

Autoridad: La cualidad que lleva a que los juicios, decisiones, recomendaciones y órdenes de determinadas personas e instituciones sea aceptada voluntariamente como correcta, y, por lo tanto, a ser implementados por otros a través de la obediencia o la cooperación. La autoridad es una fuente principal del poder político, pero no es exactamente igual a él.

Boicot: no cooperación, ya sea social, económica o política. 

Abstención ciudadana: Sinónimo de actos de no cooperación política.

Acción cívica: Sinónimo de acción noviolenta realizada con fines políticos.

Desafío civil: Actos asertivos de protesta noviolenta, resistencia o intervención realizada con fines políticos.

Resistencia Civil: Sinónimo de resistencia noviolenta con un objetivo político.

Huelga cívica: cierre económico realizado por motivos políticos. No sólo los trabajadores pueden ir a la huelga, sino, y más importante, pueden participar estudiantes, profesionales, comerciantes, funcionarios (incluyendo empleados del gobierno), y miembros de la clase alta.

Desobediencia civil: Violación pacífica deliberada de leyes específicas, decretos, reglamentos, ordenanzas, órdenes militares o policiales, y similares. Generalmente son leyes que se consideran como intrínsecamente inmorales, injustas o tiránicas. A veces, sin embargo, se pueden desobedecer leyes de carácter ampliamente regulatorio o moralmente neutro, como signo de oposición a políticas más generales del gobierno.

Conversión: Cambio del punto de vista de los contrarios sobre quienes se libra la acción noviolenta, de tal manera que se convencen de que es correcto aceptar los objetivos del grupo noviolento. Este es uno de los cuatro mecanismos de cambio en la acción noviolenta.

Desintegración: Cuarto mecanismo de cambio en la acción noviolenta, en la que los contrarios no se coaccionan simplemente, sino que su sistema o gobierno se desintegra y desmorona como consecuencia de la nocooperación masiva y el desafío. Las fuentes de poder se restringen o suspenden por la falta de cooperación a un grado tan extremo, que el sistema de los contrarios o el gobierno simplemente se disuelve.

Cierre Económico: Suspensión de las actividades económicas de una ciudad, área o país a una escala tal que produce una parálisis económica. Las razones son generalmente políticas. Esto puede lograrse con una huelga general de trabajadores, al mismo tiempo que la administración, los negocios, instituciones comerciales y pequeños comerciantes cierran sus establecimientos y paralizan sus actividades económicas.

Libertad (política): Condición política que permite la libertad de selección y acción para que la gente, y también individuos y grupos, participen en las decisiones y funcionamiento de la sociedad y el sistema político.

Gran estrategia: La más amplia concepción de cómo un objetivo puede alcanzarse en un conflicto mediante la elección de un curso de  acción. La gran estrategia sirve para coordinar y dirigir todos los recursos apropiados y disponibles (humanos, políticos, económicos, morales, etc.) del grupo, para alcanzar sus objetivos en un conflicto. Se pueden aplicar varias estrategias en forma más limitada dentro de una 
gran estrategia, para alcanzar determinados objetivos en las fases  menores de la lucha global.

Grupo de Reclamos: Grupo de personas cuyos reclamos son temas del conflicto y están representados por la oposición noviolenta.

Recursos humanos: Término que se utiliza aquí para indicar el número de personas y grupos que obedecen al "gobierno" (es decir, el grupo gobernante en comando del Estado), cooperan, o lo ayudan a hacer su voluntad. Esto incluye la proporción de estas personas y grupos respecto a la población en general, y la extensión, formas e independencia de sus organizaciones. El poder de un gobernante se ve afectado por la disponibilidad de estos recursos humanos, que constituyen una de las fuentes del poder político.

Recursos materiales: Esta es otra fuente de poder político. El término se refiere a la propiedad, recursos naturales, recursos financieros, el sistema económico, los medios de comunicación, y las formas de transporte. El grado en que el gobernante controle, o no, ayuda a determinar el alcance o los límites de su poder.

Mecanismos de cambio: Proceso mediante el cual se logra el cambio en los casos exitosos de lucha noviolenta. Los cuatro mecanismos son conversión, acomodación, coerción noviolenta y desintegración.

Métodos: Medios de acción específicos dentro de la técnica de la acción noviolenta. Cerca de doscientos métodos específicos han sido identificados hasta ahora. Se clasifican en tres clases principales:

la protesta noviolenta y la persuasión,

la no cooperación (social, económica y política)

 y la intervención noviolenta.

No cooperación: Amplia gama de métodos de acción noviolenta que implican la restricción intencional, la interrupción o suspensión de la cooperación social, económica o política (o una combinación de estos) a una persona, actividad, institución o régimen rechazado. Los métodos de no cooperación se clasifican en las subcategorías de no cooperación social, no cooperación económica (boicots económicos y huelgas), y no cooperación política.

Noviolencia (religiosa o ética): Creencias y comportamiento de diversa índole en los que los actos de violencia se prohíben por razones religiosas o éticas. En algunos sistemas de creencias, no sólo la violencia física está prohibida, sino también los pensamientos y las palabras hostiles. Ciertos sistemas de creencias, además, imponen actitudes y comportamientos positivos hacia los contrarios, o incluso el rechazo a sus conceptos. Quienes tienen esas creencias a menudo 
pueden participar en luchas noviolentas al lado de gente que las practica por razones pragmáticas, u optar por no hacerlo.

Acción noviolenta: Técnica general para realizar protestas, resistir, e intervenir sin violencia física. Estas acciones pueden realizarse mediante: (a) actos de omisión—es decir, los participantes se niegan a realizar actos que normalmente hacen, que se espera se realicen por costumbre, o que están obligados a realizar por leyes o normativas, o b) actos de comisión—es decir, los participantes realizan actos que por lo general no hacen, que se espera no se realicen por costumbre, o están prohibidos por leyes o normativas, o (c) una combinación de ambos. La técnica incluye una multitud de métodos específicos que se agrupan en 
tres clases principales: la protesta y persuasión noviolentas, la no cooperación, y la intervención noviolenta.

Coerción noviolenta: Mecanismo de cambio en la acción noviolenta mediante el cual las demandas se logran en contra de la voluntad de los contrarios, porque se les ha quitado el control efectivo de la situación  debido al desafío y a una amplia falta de cooperación. Sin embargo, los contrarios aún permanecen en sus cargos oficiales y el sistema aún no 
se ha desintegrado.

Insurrección noviolenta: Levantamiento político popular mediante el uso masivo de la no cooperación y el desafío contra un régimen establecido considerado opresivo.

Intervención noviolenta: Amplia gama de métodos de acción noviolenta que en una situación de conflicto interfieren directamente, a través de medios noviolentos, con las actividades del contrario y el funcionamiento de su sistema. Estos métodos son distintos de las protestas simbólicas y la nocooperación. La intervención perturbadora la mayoría de las veces es física (como una ocupación con personas  sentadas), pero puede ser psicológica, social, económica o política.

Protesta y persuasión noviolenta: Amplia gama de métodos de acción noviolenta, que son actos simbólicos que expresan opiniones de la oposición o intentan persuadir (tales como vigilias, marchas o manifestaciones). Estos actos van más allá de las expresiones verbales de opinión, pero no llegan a la no cooperación (como la huelga) ni a la intervención noviolenta (como una ocupación con personas sentadas).

Lucha noviolenta: La lucha en un conflicto determinado mediante formas fuertes de acción noviolenta, especialmente en contra de grupos opuestos decididos y con recursos, que pueden responder con represión.

Armas noviolentas: Métodos específicos de la acción noviolenta.

Pilares de apoyo: Instituciones y sectores de la sociedad que proporcionan al régimen existente las fuentes de poder necesarias para mantener y ampliar su fortaleza. Ejemplos de ello son la policía, las prisiones, las fuerzas militares, la aplicación de sanciones, líderes morales y religiosos que reconocen la autoridad (legitimidad), grupos laborales y empresariales e inversores que aportan recursos económicos, y otras fuentes identificadas similares de poder político.Desafío político: Aplicación estratégica de la lucha no violenta con el fin de desintegrar una dictadura y sustituirla por un sistema democrático. Esta resistencia mediante la no cooperación y el desafío moviliza el poder de la población oprimida, con el fin de limitar y cortar las fuentes de poder de la dictadura. Esas fuentes son provistas por grupos e instituciones llamadas "pilares de apoyo". Cuando el desafío político 
se utiliza con éxito, puede hacer un país ingobernable para la actual o cualquier dictadura futura, y por lo tanto capaz de preservar el sistema democrático frente a posibles nuevas amenazas.

Jiu-jitsu político: Proceso especial que puede operar durante una lucha noviolenta para cambiar las relaciones de poder. En el jiu-jitsu político las reacciones negativas a la violenta represión de los contrarios en contra de la resistencia noviolenta se desvía para que opere políticamente contra el régimen, lo que debilita su posición de poder y fortalece la resistencia noviolenta. Esto sólo puede funcionar cuando la represión violenta coincide con el desafío noviolento continuo, no así con la violencia o la rendición. La represión por parte de los contrarios luce entonces de la peor forma. Resulta probable que se produzcan cambios de opinión entre terceros, el grupo general de reclamos, e incluso los partidarios usuales del régimen. Esos cambios pueden producir tanto el retiro del apoyo a los contrarios como un mayor respaldo a la resistencia noviolenta. El resultado puede ser la condena generalizada a los contrarios, oposición interna entre ellos y una mayor resistencia. Estos cambios pueden a veces producir variaciones importantes en las relaciones de poder en favor del grupo de lucha noviolenta. El jiu-jitsu político no funciona en todos los casos de lucha noviolenta. Cuando está ausente, el cambio en las relaciones de poder depende en gran medida del alcance de la no cooperación.

Poder político: Conjunto de influencias y presiones disponibles que se usan para determinar y aplicar políticas oficiales a una sociedad. El poder político puede ser ejercido por las instituciones del gobierno, o 
en oposición al gobierno, por grupos disidentes y organizaciones. El poder político se puede aplicar directamente en un conflicto, o puede ser mantenido en reserva para su posible uso posterior.

Sanciones: Castigos o represalias, violentos o noviolentos, impuestos ya sea porque la gente ha dejado de actuar en la forma esperada o deseada, o porque la gente ha actuado de un modo inesperado o 
prohibido. Las sanciones noviolentas son menos probable que sean,como las violentas, simples represalias por desobedecer, y lo más probable es que pretendan alcanzar un objetivo determinado. Las sanciones son una fuente de poder político.

Autodependendencia: Capacidad para manejar sus propios asuntos, tener su propio criterio y proporcionar para sí mismo, para su grupo u organización, independencia, autodeterminación y autosuficiencia.

Destrezas y conocimiento: Fuente de poder político. El poder del gobernante se apoya en las destrezas, conocimientos y habilidades que proporcionan personas y grupos en la sociedad (recursos humanos), y la relación entre esas destrezas, conocimientos y habilidades que poseen, con las necesidades que el gobernante tenga de ellas.

Fuentes de poder: Son la fuente del poder político. Incluyen: autoridad, recursos humanos, destrezas y conocimiento, factores intangibles, recursos materiales y sanciones. Estos se derivan de la sociedad. Cada una de estas fuentes está estrechamente asociada y depende de la aceptación, cooperación y obediencia de la población y las instituciones de la sociedad. Con una buena provisión de estas fuentes el gobernante será poderoso. En la medida que la provisión se debilite o se fraccione, el poder del gobernante se debilitará o 
colapsará.

Lucha noviolenta estratégica: Lucha noviolenta que se aplica de acuerdo con un plan estratégico preparado sobre la base del análisis de la situación de conflicto, las fortalezas y debilidades de los grupos en pugna, la naturaleza, capacidades y requerimientos de la técnica de la acción noviolenta, y en especial, los principios estratégicos de ese tipo de lucha. Ver también: gran estrategia, estrategia, tácticas y métodos.

Estrategia: Plan para la realización de una fase superior, o campaña dentro de una gran estrategia para el conflicto general. Una estrategia es la idea básica sobre cómo la lucha se desarrolla en una campaña específica, y cómo sus componentes por separado se coordinan para contribuir más ventajosamente en el logro de sus objetivos. La estrategia opera en el ámbito de la gran estrategia. Las tácticas y métodos de acción específicos se utilizan en las operaciones a menor escala para implementar la estrategia de una campaña específica.

Huelga: Restricción voluntaria o suspensión del trabajo, generalmente temporal, para presionar a los empleadores y lograr un objetivo económico o, a veces, al gobierno para alcanzar un objetivo político.

Táctica: Plan de acción limitado basado en el concepto de cómo, en una fase restringida de un conflicto, utilizar eficazmente los medios de acción para lograr un objetivo específico limitado. Las tácticas están diseñadas para utilizarse dentro de la implementación de una estrategia más amplia en una etapa del conflicto general.

Violencia: Violencia física contra otros seres humanos que causa daño o la muerte, o amenaza con infligir ese tipo de violencia, también cualquier acto que depende de una imposición o amenaza similar. Algunos tipos de noviolencia religiosa o ética conciben la violencia en forma mucho más amplia. Esta definición más restringida permite que quienes estén de acuerdo con esas creencias cooperen con las personas y grupos que están preparados sobre bases pragmáticas, a practicar la lucha noviolenta.


MÉTODOS DE ACCIÓN NO VIOLENTA

LOS MÉTODOS DE PROTESTA
Y PERSUASIÓN NO VIOLENTA

Declaraciones formales

1. Alocuciones públicas
2. Cartas de rechazo o de apoyo
3. Declaraciones por parte de organizaciones e instituciones 
4. Declaraciones públicas firmadas
5. Declaraciones de acusación y de revelación de intenciones
6. Peticiones en grupo o en masa

Comunicaciones dirigidas a públicos más amplios

7. Eslóganes, caricaturas y símbolos 
8. Pancartas, carteles y otros medios de comunicación visual
9. Volantes, folletos y libros
10. Periódicos y boletines
11. Grabaciones, radio y televisión
12. Escritura aérea y terrestre

Representaciones en grupo

13. Delegaciones
14. Premios satíricos
15. Grupos de cabildeo
16. Montar guardias con piquetes
17. Elecciones satíricas

Actos públicos simbólicos

18. Exhibición de banderas y de colores simbólicos 
19. Uso de símbolos en la vestimenta 
20. Rezos y ceremonias
21. Reparto de objetos simbólicos 
22. Desnudos de protesta
23. Destrucción de bienes propios 
24. Luces simbólicas 
25. Exhibición de retratos
26. Pintar como protesta
27. Señales y nombres nuevos 
28. Sonidos simbólicos
29. Reclamos simbólicos 
30. Gestos groseros

Presiones sobre las personas

31. "Perseguir" a las autoridades
32. Burlarse de las autoridades
33. Confraternizar
34. Vigilias

Drama y música

35. Sátira y burlas
36. Representaciones teatrales y musicales
37. Cantar

Procesiones

38. Marchas
39. Desfiles 
40. Procesiones religiosas
41. Peregrinaciones 
42. Desfiles de vehículos

Homenajes a fallecidos

43. Luto político
44. Funerales satíricos 
45. Manifestaciones en funerales
46. Homenajes en los cementerios

Asambleas públicas

47. Asambleas de protesta o de apoyo
48. Reuniones de protesta
49. Reuniones de protesta camufladas 
50. Seminarios

Retiradas y renuncias

51. Abandonar la reunión
52. Guardar silencio
53. Renunciar a honores
54. Dar la espalda

LOS MÉTODOS
DE NO COOPERACIÓN SOCIAL

Exclusión de personas

55. Boicot social
56. Boicot social selectivo
57. Boicot sexual
58. Excomunión
59. Interdicto 

No cooperación en Acontecimientos, Tradiciones e Instituciones

60. Suspensión de actos sociales y deportivos
61. Boicot de asuntos sociales
62. Huelga de estudiantes
63. Desobediencia social 
64. Retirarse de instituciones sociales

Retirarse del sistema social

65. Quedarse en casa
66. No cooperación personal total
67. "Huida" de trabajadores
68. Asilo religioso
69. Desaparición colectiva
70. Emigración de protesta (hijrat)

LOS MÉTODOS
DE NO COOPERACIÓN ECONÓMICA:
BOICOTS ECONÓMICOS

Acciones por parte de los consumidores

71. Boicot de los consumidores
72. Negarse a consumir productos boicoteados
73. Política de austeridad
74. Retención de renta
75. Negarse a alquilar
76. Boicot nacional de consumidores
77. Boicot internacional de consumidores

Acciones por parte de trabajadores
y de productores

78. Boicot de trabajadores
79. Boicot de productoresAcciones por parte de intermediarios
80. Boicot de proveedores y de distribuidores

Acciones por parte de propietarios y directivos

81. Boicot de comerciantes
82. Negarse a alquilar o a vender propiedades
83. Cierre patronal
84. Rechazo a la asistencia sectorial
85. "Huelga general" de minoristas

Acciones por parte de titulares
de recursos financieros

86. Retiro de depósitos bancarios
87. Negarse a pagar estipendios, deudas y valuaciones
88. Negarse a pagar deudas o intereses
89. Retiro de fondos y de créditos
90. Rechazo de impuestos
91. Rechazo de dinero procedente del gobierno

Acciones por parte de los gobiernos

92. Embargo doméstico
93. Listas negras de comerciantes
94. Embargo de vendedores internacionales
95. Embargo de compradores internacionales
96. Embargo comercial internacional

LOS MÉTODOS
DE NO COOPERACIÓN ECONÓMICA: 
LA HUELGA

Huelgas simbólicas

97. Huelga de protesta
98. Huelga sin previo aviso (huelga relámpago)

Huelgas agrícolas

99. Huelga de campesinos
100. Huelga de trabajadores agrícolas

Huelgas de grupos especiales

101. Rechazo de trabajos forzosos
102. Huelgas de presos
103. Huelgas de artesanos
104. Huelgas profesionales

Huelgas sectoriales comunes

105. Huelga corporativa
106. Huelga sectorial
107. Huelga de solidaridadHuelgas restringidas
108. Huelga por actividad
109. Huelga empresarial selectiva
110. Huelga de brazos caídos
111. Huelga de apego excesivo a las normas
112. Suspensiones por enfermedades fingidas
113. Huelga por renuncia
114. Huelga limitada 
115. Huelga selectiva

Huelgas multisectoriales

116. Huelga generalizada 
117. Huelga general

Combinaciones de huelga y de cierre económico

118. Hartal46
119. Paralización económica 

LOS MÉTODOS
DE NO COOPERACIÓN POLÍTICA: 

Rechazo de la autoridad

120. Negar o retirar la obediencia
121. Negarse al apoyo público
122. Publicaciones o discursos en defensa de la resistencia

No cooperación ciudadana hacia el gobierno

123. Boicot de los órganos legislativos
124. Boicot de elecciones
125. Boicot de empleos y cargos públicos
126. Boicot de departamentos, agencias y otros organismos gubernamentales
127. Retiro de las instituciones educativas gubernamentales
128. Boicot a organizaciones respaldadas por el gobierno
129. Negarse a colaborar con los agentes de autoridad
130. Retiro de carteles y distintivos propios
131. Rechazo a aceptar designación de funcionarios
132. Negarse a disolver las instituciones existentes

Alternativas ciudadanas a la obediencia

133. Mostrarse reacio y tardarse en cumplir las normas
134. Desobediencia en ausencia de supervisión directa
135. Desobediencia popular
136. Desobediencia encubierta
137. Negarse a disolver una asamblea o reunión
138. Ocupación con personas sentadas
139. No cooperación con reclutamientos y deportaciones
140. Ocultarse, huir y usar identidades falsas
141. Desobediencia civil de leyes "ilegítimas"

Acciones por parte de los empleados públicos

142. Negarse selectivamente a apoyar iniciativas gubernamentales
143. Bloqueo de líneas de mando e información
144. Obstaculización y obstrucción 
145. No cooperación administrativa en general
146. No cooperación judicial
147. Ineficacia deliberada y no cooperación selectiva por parte de los agentes del orden
148. Insubordinación

Acciones gubernamentales domésticas

149. Evasivas y retrasos cuasilegales
150. No cooperación por parte de las unidades gubernamentales constituidas

Acciones gubernamentales internacionales

151. Cambio de representaciones diplomáticas y de otro tipo
152. Retraso y cancelación de actividades diplomáticas
153. Retiro del reconocimiento diplomático
154. Ruptura de relaciones diplomáticas
155. Retiro de organismos internacionales
156. Negarse a pertenecer a organismos internacionales
157. Expulsión de organizaciones internacionales

LOS MÉTODOS
DE INTERVENCIÓN NO VIOLENTA

Intervención psicológica

158. Autoexposición a los elementos
159. Ayuno:
a) Ayuno de presión moral 
b) Huelga de hambre 
c) Ayuno satyagraha
160. Juicio inverso
161. Acoso noviolento

Intervención física

162. Ocupación con sentada
163. Ocupación de pie
164. Ocupación con vehículos
165. Ocupación de espacio abierto
166. Ocupación dando vueltas en grupo
167. Ocupación rezando
168. Incursión no violenta
169. Incursiones aéreas no violentas
170. Invasión no violenta
171. Interposición no violenta 
172. Obstrucción no violenta 
173. Ocupación no violenta

Intervención social

174. Establecer nuevos modelossociales 
175. Congestionamiento de instalaciones
176. Enlentecimiento de negocios legales
177. Discursear e interrumpir
178. Teatro repentino
179. Instituciones sociales alternativas
180. Sistema de comunicación alternativo

Intervención económica

181. Huelga inversa 
182. Huelga de permanencia
183. Apropiación no violenta de terrenos
184. Desafío a los bloqueos 
185. Falsificación con fines políticos
186. Compras excluyentes
187. Apropiación de bienes y capitales
188. Dumping 
189. Clientela selectiva
190. Mercados alternativos
191. Sistemas de transporte alternativos
192. Instituciones económicas alternativas

Intervención política

193. Saturar los sistemas administrativos 
194. Divulgación de la identidad de agentes secretos
195. Hacerse arrestar
196. Desobediencia civil a leyes "neutras"
197. Trabajar sin colaborar
198. Doble soberanía y gobierno paralelo.

Muy a menudo los pueblos que luchan por los derechos democráticos y la justicia no son conscientes de la amplia gama de métodos de acción noviolenta. Una estrategia acertada, la atención a la dinámica de la lucha noviolenta y la selección cuidadosa de los métodos, puede aumentar las posibilidades de éxito de un grupo. Gene Sharp investigó y catalogó 198 de estos métodos y suministró una rica selección de ejemplos históricos en su obra original, La Política de la Acción Noviolenta (3 vols.) Boston: Porter Sargent Publishers, 1973.


46 N. del T. En India, huelga como protesta política.