sábado, 8 de agosto de 2026

George Sanders, el canalla profesional y actor inglés que sabía escribir bien

 George Henry Sanders (1906 -1972) fue un actor y cantante británico cuya carrera abarcó más de 40 años. Su marcado acento inglés de clase alta y su suave voz de bajo a menudo lo llevaron a interpretar personajes sofisticados pero malvados. Se le recuerda por sus papeles como el malvado Jack Favell en Rebecca (1940), Scott Ffolliott en Foreign Correspondent (1940, un raro papel heroico), Saran de Gaza en Samson and Delilah (1949, la película más popular del año), el crítico de teatro Addison DeWitt en All About Eve (1950, por la que ganó el Premio Óscar al Mejor Actor de Reparto ), Sir Brian De Bois-Guilbert en Ivanhoe (1952), el rey Ricardo Corazón de León en King Richard and the Crusaders (1954), Mr. Freeze en un episodio doble de Batman (1966) y la voz de Shere Khan en El libro de la selva de Disney (1967). También protagonizó como Simon Templar en cinco de las ocho películas de la serie El Santo (1939-1941),  y como un elegante luchador contra el crimen al estilo de El Santo en las primeras cuatro de las dieciséis películas de El Halcón (1941-1942).

Sanders nació el 3 de julio de 1906 en San Petersburgo, Rusia, hijo del fabricante de cuerdas Henry Sanders y de la horticultora Margaret (de soltera Kolbe), quien también nació en San Petersburgo, de ascendencia mayoritariamente alemana, pero también estonia y escocesa (Sanders escribió sobre la descendencia de su madre de "los Thomas Clayhills de Dundee, que fueron a Estonia en 1626 para establecer un negocio allí"). Se refería a sus padres como "acomodados" y señalaba a los "antepasados ​​de sólida posición social e impecable respetabilidad" de su madre, afirmando que "hasta donde él sabía, su padre llegó por correo". Una biografía publicada en 1990 alegaba que las recientes revelaciones de los miembros de la familia indicaban que el padre de Sanders era hijo ilegítimo de una noble rusa de la corte del zar y de un príncipe de la Casa de Oldenburg, casado con una hermana del zar. En el momento del nacimiento de Henry Sanders, la familia anglorrusa Sanders vivía en San Petersburgo; la madre, Dagmar, era dama de compañía de la emperatriz viuda, y se decía que fue a través de esta conexión que Henry fue adoptado por la familia Sanders.

En 1917, al estallar la Revolución Rusa, Sanders y su familia se mudaron a Gran Bretaña. Al igual que su hermano, asistió a Bedales School y Brighton College, una escuela independiente para varones en Brighton, luego pasó al Manchester Technical College, después de lo cual trabajó en investigación textil.

Sanders viajó a Sudamérica, donde administró una plantación de tabaco. La Gran Depresión lo obligó a regresar a Gran Bretaña, donde se mantuvo como oficinista de una agencia de publicidad; en ella la secretaria de la empresa y aspirante a actriz Greer Garson le sugirió que se dedicara a la actuación. En Gran Bretaña Sanders aprendió a cantar y consiguió un papel en el escenario en Ballyhoo, que tuvo un corto recorrido pero ayudó a consolidarlo como actor. Comenzó a trabajar ya regularmente en los escenarios británicos, apareciendo varias veces con Edna Best. Coprotagonizó con Dennis King en The Command Performance. Viajó a Nueva York para aparecer en Broadway en una producción de Conversation Piece (1934) de Noël Coward, dirigida por el propio Coward, que solo se representó durante 55 funciones. 

20th Century-Fox buscaba un actor para interpretar a un villano en su película de Hollywood Lloyd's of London (1936). Sanders fue elegido para el papel de Lord Everett Stacy junto a Tyrone Power, en uno de sus primeros papeles protagónicos como héroe; su suave acento inglés de clase alta, sus modales refinados y su aire elegante, superior y algo amenazante lo convirtieron en un actor muy solicitado para películas estadounidenses durante los años siguientes, pues Lloyd's of London fue un gran éxito y en noviembre de 1936, Fox le ofreció a Sanders un contrato de siete años.

Por eso Sanders regresó a Hollywood, donde RKO quería que interpretara al héroe en una serie de películas de serie B, El Santo. El Santo en Nueva York (1938) ya se había realizado con Louis Hayward en el papel principal, pero como este actor decidió no volver al papel Sanders lo reemplazó para El Santo Contraataca (1939). En 1940, Sanders interpretó a Jack Favell en Rebecca de Alfred Hitchcock, junto a Laurence Olivier y Joan Fontaine. Luego fue cedido por United Artists para interpretar el papel principal en The Moon and Sixpence (1942), basada en la novela de William Somerset Maugham. RKO canceló su serie de El Santo y la reemplazó con El Halcón en 1941. George Sanders fue elegido para el papel principal de Gay Laurence, un elegante dandi siempre involucrado en casos de asesinato; pero el autor de El Santo, Leslie Charteris, consideró que el parecido entre El Halcón y El Santo era muy evidente y demandó al estudio por competencia desleal, fuera de que el propio Sanders también estaba descontento por interpretar a otro detective en películas de serie B y se retiró de la serie en 1942 después de solo cuatro películas; lo sustituyó su hermano mayor, Tom Conway.

En julio de 1942, Fox suspendió a Sanders por negarse a interpretar el papel principal en The Undying Monster (1942). «Me gusta aparecer en películas que al menos parezcan valer un poco la pena», y en septiembre fue suspendido otra vez por negarse a un «papel antipático» en The Immortal Sergeant (fue reemplazado por Morton Lowry). En noviembre de 1942, Fox y Sanders llegaron a un acuerdo: el estudio le ofreció un aumento de sueldo y el papel principal en una película, School for Saboteurs, que se convirtió en They Came to Blow Up America. RKO lo volvió a llamar para This Land Is Mine (1943). Le compraron una historia original, Nine Lives, pero la película nunca se realizó. Fue cedido a Columbia Pictures para Appointment in Berlin (1943).

En febrero de 1943, Fox anunció que estaba desarrollando tres proyectos cinematográficos para Sanders: The Porcelain Lady, un misterio de asesinato, además de biopics de Charles Howard, vigésimo conde de Suffolk y héroe de la Segunda Guerra Mundial, y del médico canadiense Norman Bethune. Fox anunció originalmente que interpretaría al detective en Laura (1944) junto a Laird Cregar, pero ninguno terminó apareciendo en la película final. 

En 1947, Sanders interpretó al rey Carlos II en la fastuosa producción de Fox de la escandalosa novela histórica Forever Amber y firmó un nuevo contrato de tres películas con RKO, comenzando con Action in Arabia (1944); aunque superficialmente la película parecía cara en realidad era un largometraje de bajo presupuesto adornado con espectaculares tomas de exteriores filmadas en 1933 para una producción inacabada sobre Lawrence de Arabia. Por su papel como el mordaz y despiadado crítico de teatro Addison DeWitt en Eva al desnudo (1950), Sanders ganó un Óscar al Mejor Actor de Reparto. Sanders fue el protagonista de Black Jack (1950), pero volvió a interpretar papeles secundarios de villano en I Can Get It for You Wholesale (1951). Firmó un contrato para tres películas con Metro-Goldwyn-Mayer, donde apareció en The Light Touch (1951) e Ivanhoe (1952), interpretando a Sir Brian de Bois-Guilbert, quien muere en un duelo con Robert Taylor tras profesar su amor por la joven judía Rebecca, interpretada por Elizabeth Taylor; fue un gran éxito. Después fue a Italia para actuar junto a Ingrid Bergman en Viaje a Italia (1954). De regreso en Hollywood, realizó varias películas para MGM: Jupiter's Darling (1955), Moonfleet (1955), The Scarlet Coat (1955) y The King's Thief (1955) (nuevamente como Carlos II).  En 1955, se anunció que Sanders presentaría y aparecería ocasionalmente en The Ringmaster, una serie de televisión sobre el circo. Sanders interpretó el papel principal en Muerte de un canalla (1956) y en la serie de televisión El teatro misterioso de George Sanders (1957). Trabajó una última vez con Power en Salomón y la reina de Saba (1959), pues Power murió repentinamente durante el rodaje y fue reemplazado por Yul Brynner.

En 1960, Sanders se adentró en el género de ciencia ficción y terror, protagonizando Village of the Damned como un profesor decidido a enseñar a un grupo inusual de niños de cabello blanco y ojos brillantes a ser humanos. La película fue innovadora por su uso de efectos especiales de pantalla dividida y compuesta, que parecían mostrar los ojos de los niños brillando en tiempo real mientras usaban sus poderes para manipular a los habitantes del pueblo y sembrar la destrucción. En 1961, apareció en The Rebel con Tony Hancock antes de ser el protagonista de Cairo (1963), y luego apareció en The Cracksman (1963), Dark Purpose (1964) y The Golden Head (1964). Peter Sellers y Sanders aparecieron juntos en la secuela de La Pantera Rosa, A Shot in the Dark (1964). Sanders había inspirado previamente al personaje de Sellers, Hercules Grytpype-Thynne, en la serie de comedia radiofónica de la BBC The Goon Show (1951–60). 

En 1966 Sanders se declaró en bancarrota por sus malas inversiones; fue elegido para la comedia musical Sherry!, pero se retiró del espectáculo mientras estaba de gira y fue reemplazado por Clive Revill para Broadway. Apareció brevemente en el thriller de espionaje The Quiller Memorandum (1966) y en el thriller policíaco Warning Shot (1967). Posteriormente, prestó su voz al tigre de Bengala Shere Khan en la exitosa película animada de Disney El libro de la selva (1967). Participó en un cuádruple papel en la película Good Times (1967), protagonizada por Sonny & Cher y ópera prima de William Friedkin, seguida por una ecléctica variedad de películas de bajo presupuesto, como The Candy Man (1969) y la extravagante The Girl from Rio (1969). En 1969, Sanders anunció su retiro de la actuación, pero sin embargo aún tuvo un papel secundario importante en The Kremlin Letter (1970) de John Huston, donde su primera escena lo mostraba vestido de mujer y tocando el piano en un bar gay en San Francisco, y también lo requirieron para papeles secundarios en Doomwatch (1972) y Endless Night (1972), esta última una adaptación de la novela homónima de Agatha Christie. Recibió el primer lugar en los créditos de su última película: Psychomania (1973), estrenada póstumamente después de su suicidio en España.

Dos novelas policíacas escritas quizá por autores fantasma fueron publicadas bajo su nombre para sacar algún provecho de su fama en el apogeo de su serie de películas de tiempos de guerra. La primera fue Crime on My Hands (1944), escrita en primera persona y que menciona sus películas Saint y Falcon. Durante la producción de El libro de la selva, Sanders no estuvo disponible para prestar su voz para el personaje de Shere Khan durante la grabación final de la canción " That's What Friends Are For " y según Richard Sherman, Bill Lee, miembro de The Mellomen, fue llamado para sustituir a Sanders; Sanders era un pianista consumado que mantuvo su técnica durante muchos años. En 1959, mientras filmaba El último viaje, la revista Life lo observó en el set "tocando estudios de Chopin" durante los descansos del rodaje. 

El 27 de octubre de 1940 se casó con Susan Larson (nacida Elsie Poole) y la pareja se divorció en 1949. Desde finales de ese año hasta 1954 Sanders estuvo casado con Zsa Zsa Gabor, con quien protagonizó la película Muerte de un canalla (1956). El 10 de febrero de 1959, se volvió a casar con Benita Hume, viuda de Ronald Colman, hasta que ella murió de cáncer de huesos en 1967, con 60 años, el mismo año en que el hermano de Sanders, Tom Conway, murió de insuficiencia hepática, un eufemismo para indicar alcoholismo. Sanders se había distanciado de su hermano debido por ese problema de Conway. En 1942, el Club de Prensa Femenina de Hollywood nombró a Sanders ganador del premio Sour Apple Award de ese año que se otorga casi anualmente a los artistas que muestran un comportamiento grosero o difícil en el set.

La autobiografía de Sanders, Memoirs of a Professional Cad, se publicó en 1960 y recibió elogios de la crítica por su ingenio. Sanders sugirió el título A Dreadful Man para su biografía, que posteriormente escribió su amigo Brian Aherne y se publicó en 1979. El cuarto y último matrimonio de Sanders, el 4 de diciembre de 1970, fue con Magda Gabor, la hermana mayor de su segunda esposa. Este matrimonio duró 32 días y terminó en anulación. A finales de la década de 1960, Sanders se había vuelto cada vez más solitario y sufría de depresión debido a una serie de tragedias personales, incluyendo la muerte de su tercera esposa, su madre y su hermano Tom, todo en el lapso de un año. A esto le siguió una inversión fallida que le costó millones de dólares. Según la biografía de Aherne, también sufrió un derrame cerebral leve. Sanders no podía soportar la perspectiva de perder la salud o necesitar ayuda para realizar las tareas cotidianas, y cayó en una profunda depresión. También bebía en exceso. Tras descubrir que ya no podía tocar su piano de cola, lo sacó al exterior y lo destrozó con un hacha. Su última novia, Lorraine Chanel, con quien mantuvo una relación intermitente durante los últimos cuatro años de su vida, lo persuadió para que vendiera su querida casa en Mallorca, España, de lo que luego se arrepintió amargamente. A partir de entonces, se dejó llevar por la inercia. El 23 de abril de 1972, Sanders se registró en un hotel de Castelldefels, la ciudad costera cerca de Barcelona, ​​donde llamó por teléfono a su amigo George Mikell. Dos días después de ingerir el contenido de cinco frascos del barbitúrico Nembutal , murió de un paro cardíaco. Dejó dos notas de suicidio, una de las cuales decía:

Querido mundo, me voy porque estoy aburrido. Siento que ya he vivido lo suficiente. Os dejo con vuestras preocupaciones en este dulce pozo negro. Buena suerte.

David Niven escribió en Bring on the Empty Horses (1975), el segundo volumen de sus memorias, que en 1937 su amigo George Sanders predijo que él, Sanders, se suicidaría por una sobredosis de barbitúricos cuando tuviera 65 años, y que en sus cincuenta parecía estar deprimido porque sus matrimonios habían fracasado y le habían ocurrido varias tragedias. Sanders tiene dos estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood , una por cine en 1636 Vine Street y otra por televisión en 7007 Hollywood Boulevard. 

El canalla culto: esa es la imagen que perdura de George Sanders, mantenida viva gracias a sus apariciones en decenas de películas famosas. A pesar de un impecable acento inglés, era un aristócrata ruso, nacido en San Petersburgo. Su familia se mudó a Inglaterra en 1917, escapando por poco de la Revolución Rusa. El éxito en el mundo del espectáculo le llegó sin mucho esfuerzo aparente. Noel Coward dijo una vez de Sanders: "Tiene más talento que cualquiera de nosotros, pero no lo usa". Sanders ganó un Óscar por su interpretación del mordaz y altivo crítico de teatro en Eva al desnudo y fue un canalla convincente en Rebeca y La luna y seis peniques, pero sobre todo se movía por las películas con una despreocupación extrañamente atractiva que fascinaba incluso a quienes trabajaban con él. Quizás era su forma de hablar, como un violonchelo bien afinado que expresaba aforismos. Su autobiografía, Memorias de un canalla profesional, publicada por primera vez en 1960, es probablemente el libro más ingenioso jamás escrito por un actor. Habla con una superficialidad entrañable sobre su juventud en Inglaterra y Latinoamérica, su segunda esposa, Zsa Zsa Gabor, y sus secadores de pelo, el arte de ser un soltero exitoso (con mayordomo incluido), el romance, el sexo, las mujeres y su carrera, que incluyó el rodaje de películas con King Vidor, Ingrid Bergman, Roberto Rossellini, Yul Brynner, Tyrone Power y muchos otros. Los últimos años de Sanders se caracterizaron por un rápido deterioro de su salud física y mental. En 1972, a los 65 años, tomó una sobredosis de pastillas, acompañada de alcohol. En su nota de suicidio decía que estaba aburrido, casi como si la escena hubiera sido escrita para una película.

¿Qué podríamos esperar de la autobiografía de un actor, incluso de una estrella tan carismática como George Sanders? En el caso de Memorias de un canalla profesional, posiblemente obtenemos más de lo que merecemos. George Sanders, sin duda, llevó una vida colorida, glamurosa e incluso llena de acción, que abarcó los años dorados de Hollywood. Pero el mayor placer de sus memorias reside en su humor y en la aguda perspicacia de su autor. Cada capítulo, repleto de citas memorables, demuestra que el encanto sardónico y la inteligencia que aportó a la pantalla grande no eran meras insinuaciones. George pasó su infancia en la Rusia zarista, antes de verse obligado a huir con su familia a Inglaterra en vísperas de la Revolución Rusa. Sobrevivió a dos internados ingleses antes de buscar aventuras en Chile y Argentina, donde vendía cigarrillos y tenía un avestruz como mascota en su apartamento. Solo podemos agradecer que, tras un duelo de honor (casi a muerte), George se viera obligado a abandonar Sudamérica y a dedicarse a la actuación para ganarse la vida. Memorias de un canalla profesional tiene mucho que decir sobre Hollywood y las estrellas con las que George Sanders trabajó y entabló amistad, sin mencionar a la incontenible Zsa Zsa Gabor, quien se convirtió en su esposa. Pero en esencia, es menos una autobiografía convencional y más una guía maquiavélica sobre la vida y el arte de vivir, escrita por un hombre que sabía mucho del tema. Así, se nos invita a compartir las perspicaces reflexiones de George sobre las mujeres, la amistad, las ventajas y desventajas de la terapia, el envejecimiento, las posesiones y la necesidad de los contrastes (la máxima de Sanders: «cuanto más extremo el contraste, más plena la vida»). Tras décadas descatalogada, Memorias de un canalla profesional se erige hoy como una de las memorias clásicas de Hollywood, escrita por una de sus estrellas más originales, perdurables e inimitables. Esta edición incluye además un nuevo epílogo de la sobrina de George Sanders, Ulla Watson: «Incluso al pedirle el abrigo a la chica del guardarropa, transmitía la impresión de un gato malévolo relamiéndose con esmero ante la perspectiva de un ratón particularmente apetitoso». 

En Inglaterra estudió en Bedales y Brighton College. Debutó en el cine británico en 1929, pero fue en el Hollywood de los años treinta donde perfeccionó su singular y encantadora, a la vez que peligrosa, personalidad en pantalla: el arquetipo del canalla. Ganó un premio Óscar por su papel más emblemático, el de Addison DeWitt en All About Eve (1950). Continuó trabajando en el cine hasta su muerte en 1972. En la década de 1940, su estatus de estrella de cine impulsó la publicación de sus dos novelas policíacas, ambas con héroes claramente inspirados en él: Crime on My Hands (1944) y Stranger at Home (1946). En 1960 publicó su tercer libro: su autobiografía, acertadamente titulada Memorias de un canalla profesional, en la que la línea entre ficción y realidad se difumina aún más convincentemente —y con mayor ingenio— que en las novelas. Las tres obras están disponibles en formato electrónico a través de Dean Street Press.

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