[Tomado de uno de sus blogs, Ética y filosofía]:
Mayo 31, 2017
DISCURSO DE DESPEDIDA DE UN PROFESOR TÓXICO
"Como me voy del convento
me cago dentro",
este conocido proverbio, conseja o no sé cómo llamarlo,
nunca ha sido el mío ni lo será.
La verdad, no considero que yo fuera más feliz si en el D´Opazo
se declarase
una epidemia de fiebres tifoideas
que se llevase por delante a medio claustro
una vez me hubiese ido...
(Epidemia tal vez provocada
por una micción verdácea
que yo mismo sembré
una mañana aciaga de febrero de 2013)
- Quiero decir que mis últimas
palabras en este centro escolar
ante el bien nutrido claustro de profesores
no han de ser de odio
sino todo lo contrario:
En primer lugar
porque odio el sentimiento del odio,
del que nada bueno se deriva,
En segundo término
porque no creo
que un buen tifus, o un simple virus gripal
vaya a dejar medio muertos
a la mitad de mis compañeros de trabajo
cuando yo ya ,me haya ido...
No es la mejor solución
para este conflicto de dignidades
que sostenemos donosos
desde hace ya ocho años
Parece que de toda la vida...:
-Inspeccionado
incoado,
sancionado,
advertido,
amenazado,
inquirido,
investigado,
interrogado,
denunciado,
acusado
(no acosado)
expedientado
fui la putita participial donde se vuelcan
las feas fantasías acusatorias del auto-fóbico.
Y yo me entiendo...
El proceso contencioso-administrativo no es menos bello
que el proceso, también sujeto a leyes, de la creación artística
hacia la hegemonía de un nuevo canon. Y todo eso.
-El Arte fue una gilipollez supina, la verdad:
Hay más de un millón de mujeres por ahí
en su gran mayoría follables
que no sienten el menor interés
ni por mí ni por el Arte ni por la Poesía ni por nada.
De hecho no sé
qué coño han venido a hacer aquí .
Creo que han venido por dinero.
Se aburren si no ven el brillo del oro
o billetes estampados de 500.
- Yo creo que son ángeles,
viejos ángeles,
ángeles normales,
ángeles tradicionales,
ángeles de lo más convencionales,
Phantasmata et espiriti...
De modo que, en definitiva, no les deseo
ningún mal a mis compañeros y amigos del Juan D´Opazo.
Insisto: De ninguna manera les deseo
la súbita malaria,
la sífilis,
el ébola,
la viruela,
el SIDA...
No quiero para vosotros
ninguna desas horrendas enfermedades:
Que Dios Nuestro Señor aparte de vuestras
bocas, cerebros y hasta anos
infecciones, tumores malignos, melanomas.
No quiero cosas como el tifus, el cólera o la peste que podrían
declararse a mi partida.
Siento en este preciso momento
que el corazón va a salírseme del pecho,
en un exceso dramático de emoción:
(en realidad la cosa no va de savias ni de grasas
sino de quántico-etérico:
sostiene una serie de fibras de poder
en interacción con el mundo,
idea juegos de palabras en idiomas urdus,
da miedo el superdotado asustado por el genio
pero a cargo del idiota.
Sátiras en chino-japonés en kanjis de antes de la reforma).
- Siento en este instante
-probablemente el de mi despedida-,
que estoy muy emocionado
y que a nadie odio
y de ninguno me acuerdo.
- Estos largos ocho años de retiro
o tal vez de destierro aquí en Daimiel
he visto pasar todo tipo de nubes
y por ninguna re-siento
y de ninguna me acuerdo.
Ni de Inés Marcos
Ni de Sandra de Dibujo
ni mucho menos de Ana mi compañera y ex-amiga
por la que a día de hoy no siento
"ni afecto
ni gratitud
ni amor"
igual que por la mayoría de vosotros...
Ex-amigas y ex-amigos,
ex-parejas, ex-madres (pues ya no lo son),
mis ex-hijos ex-abortos, exabruptos,
el ex-clavo de mi ex-marido con el que nunca echo un clavo.
- Sí, sería mucho más hermoso, mucho más edificante sentir
que os amo
y que en vos me amo a mí mismo
como amo a mi madre o a Conxi.
Pero la verdad: No es así.
Términos maximalistas,
alérgicos al matiz
son los que abundan
en la literatura de homenajes.
y arruinan el filo de los retores.
No, no sería real.
De modo que no voy a llorar
como esos futbolistas-niños
que se descomponen el día
que dejan su club.
- Más bien quiero dar las gracias
a esos pocos rostros amigos
que aún me sonríen cada vez que nos cruzamos
y hasta condescienden
a tomarse un café de vez en cuando conmigo en el Escusa:
Nieves, Javier Sánchez Segura, Isabel Arauzo,
y hasta un poco Elizabeth la poetisa, periodista y estudiante de italiano, Yolanda, históricos joseluises,
electrónico Miguel Ángel semejante a Paul Newman , Jesús, José Carlos
con el añadido bienhechor este año de Javier y el de Carmen
siempre risueños y amables, y aún:
L´Émile, Mélanie, las dos Anas, Fátima, Santi, Juan de Dibujo,, María Ángeles
Salvador Patón, Adelaido
y
Ángel Quesada
in memoriam,
pues él me abrió las puertas del teatro y del pueblo.
-Gracias a los conserjes Gema, Tino, Pilar, Rodi
y por supuesto a los alumnos amigos
cuya enumeración desbordaría estos versos.
"Rostros de amigos: eran del alma: con entusiasmo pasaron":
David- Fernández Menor, David, el pelirrojo Lector de Francés,
y la bella Berenice.
Y a las madres y padres que me aprecian.
- En cuanto a aquellos que no lo hacen
puedo decir
que les comprendo perfectamente
ya que yo
a menudo me odio de manera muy intensa
y me hago cargo
de hasta qué punto soy insoportable e insufrible.
Mi vida
es semejante a una calleja solitaria
donde hace mucho frío y ventoleras y se escucha
por ahí
entre tinieblas
el silbido
de un vampiro.
Así eran mis desayunos solitarios
en la calle Calatrava en la acera del Escusa desde 2011 ó 2012.
- A mis no-simpatizantes les reconozco
el mérito de asustarme
cuando en general
voy por la vida a lo loco
(o tal vez iba) y sin miedo.
Me han enseñado lo que sabían:
a cumplir normas en las que no creen;
solo por miedo;
a cuidarme de ellos, del NCOF, del PMAR,
del ACNEE y del ACNAE,
del dropBox, de la sirena, de la ropa que gastan los superiores,
he progresado adecuado y soy un objetivo valorable
un estándar alcanzable en des-programar
lo pre-programado
en las post-programaciones
con hiper-vínculos
y a analizar los resultados con propuestas de mejora.
- Gracias al sufrimiento y al conflicto
puedo afirmar que he aprendido mucho:
Soy ahora más taimado, más miedoso,
más puntual,
más o menos absentista
y muchísimo más cínico.
Debido a mi mal comportamiento
-(o lo que es lo mismo: a mi comportamiento
indisciplinado y bohemio)-
he sido repetidamente sancionado desde 2009
con reiteradas detracciones de salario.
Desde el siglo pasado no sé lo que es cobrar
12 nóminas completas.
Un mes sí y otro no, mi Director (entonces Maroto)
se veía obligado a castigarme
porque falté una mañana o no fui a la CCP
o nadé en una ciénaga
o me emborraché en un cercao.
Esto me ha enseñado
-y de ahí mi fuerte inclinación hacia José Joaquín Maroto, Julio Gómez y otros de la Vieja Guardia, qué nostalgia-
a vivir con mucho menos de 2000 euros
y buscarme otras formas de ganar dinero
que no vienen al caso
pero que a día de hoy
me hacen poseedor
de un pisazo en pleno centro
y en la cuenta del Banesto
más de 96.000 euros disponibles
-lo que me arroja una renta
de dos mil euros al mes durante cuatro años-
en extracciones de 500 a través de una deliciosa
tarjeta negra (pues es de color negro)
que cojo cuando se me antoja
y siempre tiene más dinero....
Lo que no está nada mal
si pensamos
en la mayoría quejosa
que siempre anda mal de cuartos.
-En sintonía con el gobierno de mi nación
y las recomendaciones del FMI
(como todo el mundo sabe
mantengo un cierto tipo de relación
con la madame Lagarde)
he atravesado los Años del Pelotazo, los de la Crisis y los del Recorte
y ahora con el riñón bien cubierto me coloco en la línea de salida
de la época que con el tiempo se conocerá
como El Rebote (o el Rebrote).
Con cerca de 100.000 euros en mis arcas
puedo hacer frente a muchas emergencias
y contemplar un hermoso futuro a mis 60 y mis 70.
-Luego creo que me moriré
y mi huella será olvidada tarde o temprano como todas.
-Con esa pasta respaldándome
no puedo quejarme de carecer de posibles
ni de estar aterrorizado por el rumbo
hacia entropía de mi organismo biológico.
Sí, solo deseo agradecer a los organismos justamente punitivos
que curso tras curso me hayan retraído parte del sueldo por mi inepcia,
mis retrasos, mi bohemia
y por mi culpa.
De veras les agradezco la experiencia
de andar escaso
y desarrollar mi picaresca
como hace en general la mayoría de la población mundial
oscilando entre pobreza e indigencia.
Yo gracias a vosotros he demostrado que se puede
vivir en el pueblo con un presupuesto de 70 céntimos al día, o menos,
y beber y comer lo suficiente
(- siempre que no fumes, claro).
Esto me produjo una gran tranquilidad
en mi afán
de alimentarme
como Víctor Truviano
del aire:
Es imposible que en este mundo,
en este tiempo,
en este país,
en este pueblo,
en este mi bendito terreno manchego
y hasta tal vez en otros a los que no tanto pertenezco
yo me vea solo y pobre
y muriéndome de asco.
Es imposible.
Dios provea.
-Así que de veras lo agradezco
(- aunque a veces el curso pasado
me sentí tan acabado y tan viejo
que lloré por mi pobreza y por mis celos
y hasta mis sueños
eran siempre en suburbios y en afueras).
- Por último pedir perdón, disculparme
y hasta gemir él "lo siento"
para los seres que herí
a conciencia, con saña y sabiéndolo.
Pues debo decir la verdad, ahora que me marcho:
Mis faltas absolutas de respeto,
mis ataques al honor de las señoras y mujeres,
mis vejaciones de alcohol,
mis comentarios soeces,
todos mis incumplimientos,
faltas, desautorizaciones,
todas mis desobediencias,
broncas, regañinas, peleíllas y peleas,
rifirafes, movidas,
salidas de tono,
miradas asesinas,
incorrección con los subordinados, los iguales
y sobre todo los superiores,
incumplimiento de las normas,
disparates y gestos bordes diversos,
todo lo que a través de años me volvió odioso para todos,
no pudiera decir yo
que lo hice sin intención,
sin darme cuenta,
o que "iba ciego", "estaba loco"
sino con toda intención
y ardiéndome la conciencia
en un extraño entusiasmo.
- Por eso les pido perdón
a todas las humilladas, a todos los humillados,
ofendidas y acosados:
desde las 6 compañeras
que se `personaron (alguna con su marido y abogado de refuerzo)
para acusarme
en los Juzgados de Daimiel,
hasta numerosos alumnos
maltratados,
pasando por mujeres de la limpieza,
madres con crisis de ansiedad que profieren
amenazas de muerte por mi culpa ("Yo por mi hijo mato" )
y equipo de conserjes: Perdonadme.
Que me perdonen los gatos.
Pido perdón también a la caldera, a la sala de máquinas, a los ordenadores
y hasta al suelo y los encerados
por todos los perjuicios causados.
Tal vez alguien como yo
hubiese mejor nacido muerto
o no-sido
tomando en cuenta la magnitud de las cosas que destruye
-la amistad, el amor, la paz, familias, el simple afecto-
el cálculo de su rendimiento cósmico, está super-requete-claro.
-Solo me explico que siga vivo
porque soy malo.-
Pero de todas maneras yo también moriré
igual que hoy, en este preciso instante, me marcho de este centro:
Sin sentirme imprescindible ni importante
sino más bien nocivo,
tóxico,
anti-educativo,
un pésimo ejemplo.
- Mi objetivo es ser mucho mejor en Destino Nuevo.
Llegar al aula 20 ó 30 minutos antes de las 8.30,
a eso de las ocho y diez o hasta a las ocho cero cuatro,
esperarles meditando o haciendo acrobacias inofensivas como salir volando por la ventana y revolotear en círculos por el patio...
Con los años pretendo ser cada día más libre, más joven
y llevar a la práctica ese y otros prodigios atléticos. No descarto
la tentación del trapecio,
la natación de lagunas
o convertirme en el contorsionista de una troupe de magos ...
-Aunque pueda sonar insensato.
-Pero yo sé que otros lo hicieron antes que yo
y que yo solo sigo el sendero de los hombres de conocimiento,
de los hombres de Dios,
de los locos de Dios,
de los antiguos guerreros...
- Mi objetivo es cobrar la paga íntegra un año entero
en Málaga del reencuentro
y gastármelo con Mufflin y con mi hijo Palacios
en espetos, pintarroja, conchas finas, vino de Cádiz y café negro.
Bueno,
y si eso no puede ser
tampoco pasa nada; no solo de espetos, de pan,
vive el hombre.
- Mi objetivo, colegas, en realidad es que no sé
cuál es exactamente mi objetivo
más allá de la vacuidad de "ser mejor persona".
Mi hermano me dice "¡ A ver si maduras a los 60!"
-Y ya cierro:
Solo me queda de nuevo pedir disculpas sin pronunciar los nombres
de aquellos y de aquellas
a los que herí en mi locura:
Lo siento,
lo siento,
creedme,
compañeras,
compañeros que lo siento.
Y aunque no me améis,
aunque yo pueda entender que no me tengáis aprecio,
perdonadme al menos.
- Y todas mis bendiciones
para el convento que dejo
(algo más sucio).
Ese convento que fue
8 años mi convento.
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