No soy una columna y cada vez me cuesta más trabajo sostener nada, cuanto más a mí mismo. No soy como el pilar del Ayuntamiento de Toledo, donde grabara sus famosos versos el recto y valiente caballero Diego Gómez Manrique, en un tiempo en que las cosas estaban claras, ni tengo la musculatura espiritual de un Atlas o de un Hércules, cuando le hizo una interinidad. Cada día me tengo que reconstruir por la mañana con los pedazos que quedaron de ayer, usando el escaso pegamento de la venlafaxina o, como quiere nuestro manchego y melancólico hidalgo Garcilaso,
Solo sostiene la esperanza mía
un tan débil engaño, que de nuevo
es menester hacelle cada día,
Y si no le fabrico y le renuevo,
da consigo en el suelo mi esperanza
tanto que’n vano a levantalla pruebo.
Hoy me ha costado mucho venirme arriba. Cada día peso más, porque quiero irme abajo. En términos exactos, me da igual, y por eso los instintos prevalecen sobre una razón que, ante todo, quiere salvarse a sí misma. Pero la razón no soy yo (lo cual no quiere decir que no la pueda, o incluso quiera, tener); la razón no tiene identidad, y si la tiene es colectiva; sólo los sentimientos la tienen, y los sentimientos, las pasiones sobre todo, están hechos de plomo, que es el material en que se fabrican los sueños según Hammet; son tan insaciables como los gusanos cuando se ha padecido una miseria afectiva en el momento crucial en que se construía el corazón del espíritu. Los agujeros de esa naturaleza no se cierran aunque en el futuro el afecto lo abrigue y lo desborde a uno. La sangre se vacía y ya no fluye. La palidez del fantasma corre por las venas. Lo más se busca otra realidad donde ese agujero pueda llenarse; como a Merlín, este mundo ha acabado ya para ellos y se encuentran en tránsito, reducidos a piedras o visiones informes hasta que reciban su nueva forma acuñada por el escultor que geste otro universo. Aquí a mi lado la gente ríe y estornuda mientras cuentan que uno se ha matado en coche. La satisfacción de no ser ese estúpido muerto es mucha, se ve, se escucha, se palpa. Y se olvida. Qué franca es esa risa, qué involuntaria, qué natural. Es una ley tan natural como la de la gravedad (en latín, gravitas es pesadez). El hombre adoptó la postura erguida contra la disposición natural; en cierta manera, nos hemos erigido contra Naturaleza, contra el Todo; queremos hacer una Artificieza de una Naturaleza, incluso nos haríamos a nosotros mismos de otra forma con el barro con que estamos hechos y con el que hacemos adobes para vestir nuestro agujero de muros y casa. En ese agujero habita El gusano conquistador de Poe. Nos reduciríamos a una nube de unos y ceros incapaz de llover sino gotas de tinta.
Esa es nuestra identidad y también nuestro suplicio. Se puede adecentarla o hacerla más soportable recurriendo al arte, a la cultura, a la ciencia y a todas las otras formas del disimulo.
martes, 16 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
Una de Javier Marías
Javier Marías, "Suerte que no votamos mañana", El País, 14-XI-2010:
No saben bien Zapatero, su Gobierno y su partido lo irritados y hartos que tienen a muchos electores que se consideran más o menos de izquierdas o que en todo caso jamás votarían por una derecha como la española: furibunda, beata, corrupta (es corrupto quien no destituye y sí defiende a los presuntos pero muy probables corruptos), difamadora por sistema y en exceso reminiscente de la franquista. El hartazgo y la irritación de los izquierdistas hacia el PSOE no son sólo debidos a la reciente reforma laboral del Gobierno y al incumplimiento de sus promesas. También tiene que ver con su nulo entendimiento de lo que son las libertades individuales y aun la democracia, con su afán regulador y prohibicionista, con su puritanismo o mojigatería dignos de monjas, con la simpleza –cuando no abierta idiotez– de muchos de sus representantes, sobre todo ministros; con su soez usurpación del antiguo socialismo, con sus torpezas y rectificaciones, con su injustificado optimismo, rayano en el iluminismo, ante los problemas más acuciantes y graves. Si, como se prevé, numerosos votantes de izquierda se quedan en casa o depositan un papel en blanco en las próximas elecciones generales de 2012, y también en las municipales y autonómicas del ya cercano mayo (o de este mes en Cataluña), no será sólo por la situación económica, sino por lo que acabo de enumerar. La opción de Izquierda Unida y similares se antoja disparatada, por su entendimiento aún menor de las libertades y de la propia democracia.
El gran problema aparece cuando esos votantes reacios se paran a pensar en el día siguiente a las elecciones. Tal como está conformada la política española, el único otro partido que puede gobernar, y además con mayoría absoluta, es el PP. Antes de que lo hiciera por primera vez, en 1996, había comprensibles dudas y temores respecto a lo que era capaz de hacer en el poder. Después de ocho años de haberlo ejercido (1996-2004), ya sabemos cómo se las gasta. Uno siempre espera que la gente pueda cambiar, o que sea sustituida por otra más civilizada, pero este no es el caso del PP, a cuyo frente está un individuo que formó parte de los Gobiernos de Aznar, en cargos bien prominentes. Es chistoso que esta derecha haya calificado el nuevo nombramiento de Rubalcaba como “vuelta al pasado”, cuando Rajoy no es ni siquiera eso, sino la permanencia en él pura.
Desde que empezó la crisis económica, el PP ha evitado decir cómo la combatiría, y se ha cuidado de revelar cuáles serían sus medidas y recortes, seguramente porque, al lado de la que ellos harían, la reforma laboral de Zapatero parecería un favor a los trabajadores. Hace unas semanas Rajoy abrió por fin la boca –muy poco–, y lo único que fue capaz de anunciar es –oh sorpresa– que privatizaría; es decir, que vendería a particulares lo que se ha construido a lo largo de décadas con el dinero de todos los españoles. En concreto, explicó, los servicios postales, los trenes, los puertos y los aeropuertos. No he leído apenas comentarios a estas inquietantes declaraciones. Tomemos el caso de los trenes. ¿Podría explicar Rajoy los motivos para entregar la Renfe a una empresa privada? ¿Para que funcionara mejor? Es imposible. Los trenes, y sobre todo los AVEs, son una de las escasísimas cosas que van a la perfección en España. Salen y llegan puntuales, el servicio es excelente, son cómodos y rápidos, algo caros pero no demasiado, y van a tope casi siempre. Su éxito es indiscutible. ¿Entonces? ¿Se trataría acaso de privatizarlos para sacar más dinero y enriquecer a algún amigo? Recordemos el caso de Telefónica durante el Gobierno de Aznar. Algo costeado por todos pasó de pronto a manos privadas, encarnadas por las de un sujeto llamado Juan Villalonga del que sólo se sabía que había sido compañero de pupitre del entonces Presidente. Hoy ese señor ya no está al frente de Telefónica –medio que ha perdido hasta el nombre–, y lo único que ahora sabemos de él es que vive fuera de España la mayor parte del tiempo, se casa con ex-modelos y es multimillonario.
Margaret Thatcher llevó a cabo la privatización de la red ferroviaria británica, que pasó de ser una de las mejores del mundo a ser un completo desastre: no sólo en lo referente al funcionamiento, sino que –no sé si se acuerdan– proliferaron los accidentes mortales de manera alarmante. En los Estados Unidos, donde el ferrocarril unió al país, la privatización supuso que ese medio de locomoción dejara de existir prácticamente. Algo parecido ha sucedido en algunos países sudamericanos, en los que no hay modo de desplazarse utilizando la vía férrea. Si Rajoy quiere vender los trenes, que como servicio público son casi inmejorables, pueden imaginarse qué más vendería. ¿La Seguridad Social? ¿El Museo del Prado? Nada estaría a salvo. La Sanidad madrileña, según aseguran todos los médicos que conozco (y no son precisamente de izquierdas), ha sido destruida por la política “liberalizadora” de Esperanza Aguirre. La privatización de lo común, no se engañen, suele significar, para los ciudadanos que con su contribución han erigido instituciones valiosas y que deben ser deficitarias si no hay más remedio –pues a todos benefician–, pagar mucho más por ellas y obtener peor servicio, o su supresión a veces. Si esto es lo que el PP se atreve a anunciar, figúrense cómo será el resto de lo que no osa decir y se calla. En verdad estamos entre la espada y la pared, y esta vez es en serio. ¿Pared? ¿Espada? Menos mal que las elecciones no son mañana.
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domingo, 14 de noviembre de 2010
Huérfanos
Hoy hemos ido a cenar en un burguer con unos amigos, Maribel, Javier y familia. Hace poco han traído de Nepal el mejor de los regalos, un niño adoptado vivo y juguetón, con rasgos chinos, que hace muy buena pareja con su otra adoptada, una especie de Naomi Campbel que saca dieces en la ESO y que lograron sacar de uno de los hospicios de la Madre Teresa en Calcuta. Han tenido mucha suerte con sus hijos, y sus hijos han tenido mucha suerte con esos padres que les quieren y se desviven por ellos. En el budismo, adoptar los hijos de otros es un rasgo de nobleza de categoría muy superior al de cuidar de los propios. El chinito, muy cariñoso, se asomó a un escaparate de la calle General Rey donde vio la efigie de una diosa nepalí, a la que reconoció al momento al lado de Buda, que él llama Buta (quizá de ahí venga la denominación de ese estado aledaño a Nepal, Bután). Señaló con el dedo al cielo, porque debía ser una divinidad celeste (los dioses nepalíes se identifican con las altísimas montañas del Tibet). Los chicos se comportaban maravillosamente; sin embargo, al lado de nuestra mesa, unos cuantos muchachos españoles gritaban y aullaban, escandalizando en vano a nadie, los pobres, como si quisieran llamar la atención de algún padre más allá del que pueda haber en lo alto. Quizá se encontraban más huérfanos que esos dos niños, el nepalí y la hindú.
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sábado, 13 de noviembre de 2010
Técnicas de timo mediúmnico
Quienes estudiamos y manejamos la palabra, al igual que los psicólogos y los magos, solemos desconfiar mucho de los medium, tal vez porque sabemos lo engañosa que es y lo mucho que pervierte la retórica la percepción de lo real. He aquí una demostración de la retórica aplicada a las artes del engaño mediúmnico:
Escoger nombres comunes: "Estoy sintiendo una conexión con P...¿Hay algún Pedro, Pepe, Paula, Patricia envuelto en esto de alguna forma?" Como hay al menos cien invitados, alguno habrá, y tan tonto que gritará: "¡Si, yo tengo un tío Pedro que está muerto!"
No mojarse con detalles, o retroceso genérico ante tropiezos concretos: está hablando ya con el Pedro muerto cuando sale con "¿quién murió en un accidente de coche?" El interlocutor no sabe, y, entonces, o menciona el cáncer o cualquier otra causa frecuente de exterminio humano, o entonces agrega rápidamente, "sí, no es un accidente de coche sino un golpe..." y si se equivoca, , bueno, ¿qué esperabas? Es difícil hablar con los muertos, y puede no ser el muerto correcto. En todo caso, un empleo imaginativo de la intuición.
Comenzar con algo muy preciso y luego ampliar el tema hasta que "agarre" algo: Empezar con: "Estoy sintiendo que alguien está molesto por un negocio familiar (pausa) una disputa, alguien siente que no fue tratado justamente ¿en alguna manera?" Alguien en el centenar de personas dice, "Bueno, sí, seguro se trata de nuestras tías. No testaron omo debieron haberlo hecho". ¿No veis? No tiene nada que ver con negocios familiares, ni con una sola persona sintiéndose engañada, sino con un grupo. Pero ¡uau! estuvo bastante cerca de todas formas y, hablando con un grupo de extraños. ¡Que enigmático es este medium!
Selección previa del público entre los que quieren creer, o entre famosos a los que les conviene enseñar la jeta.
Ejercicio exhaustivo de la "lectura fría" al estilo Sherlock Holmes. Si una persona está muy gorda, seguro que tendrá problemas de autoestima, corazón, hipertensión, etcétera... Por su forma de vestir o su compañía podrá saberse también más o menos su psicología.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Post número 2000
"Ni por treinta ni por ochenta mil euros le daré nunca la mano a cómplices de la incoherente barbarie bancaria y militar, ni tampoco a gente que trabaja activamente contra el bien común. Creo que somos muchos los que estamos hartos ya de estar hartos de una casta política que se turna en el poder con el único objetivo de explotar a la población y ponerla al servicio de intereses privados. La democracia es una estafa, es la dictadura perfecta. Se elige entre dos dictadores: uno que sonríe y otro que gruñe. Ambos tienen los mismos jefes. Han convertido las elecciones en un acto de adhesión al régimen. Y si tras sus campañas propagandísticas multimediáticas no tragas, te mandan a los antidisturbios y listo. No sé hasta cuándo vamos a soportar esto, realmente no lo sé. Son unos malditos hijos de banquero, es decir, todo es puro business."
jueves, 11 de noviembre de 2010
Pan bendito
Voy a copiar aquí lo que es imposible leer en ningún periódico local ni medio informativo de radio o televisión de Ciudad Real, tomado de aquí, Periodista Digital, 09 de noviembre de 2010 a las 22:19:
"Renovalia Ciudad Real" da palos a quien informa sobre su jefe. Díaz de Mera utiliza el balonmano contra un medio de comunicación
Amigo de la infancia de José Mª Barreda, implicado de lleno en la desaparición de CCM y principal accionista del Aeropuerto de Ciudad Real
Ryanair abandona a Barreda y al casi hundido aeropuerto de Ciudad Real
'Le Monde' califica el aeropuerto de Ciudad Real como una "triste desviación de las finanzas públicas"
Saquean CCM horas antes de ser intervenida por el Banco de España
Primer palo judicial a Moltó tras el saqueo de CCM
El PSOE manchego arropa en público a Hernández Moltó
Es lógico que uno se pregunte qué tiene que ocultar -para atacar a los medios de comunicación que se limitan a informar- o qué fuertes intereses quiere conseguir Díaz de Mera para llegar a protagonizar esta actuación tan desmedida
Una pataleta del Renovalia Ciudad Real que atenta contra el libre ejercicio del periodismo (Editorial)
Domingo Díaz de Mera, presidente del Balonmano Ciudad Real ha utilizado a la plantilla del equipo, jugadores y entrenador, para criticar, menospreciar y vilipendiar a un medio de comunicación ciudadrealeño y a sus trabajadores.
En un contundente editorial el digital miciudadreal.es detalla que "El club de balonmano Renovalia Ciudad Real está protagonizando durante estos días un episodio que atenta directamente contra el libre ejercicio de la profesión periodística, el cual no debe tener más tutela que la de la Constitución y las leyes. El artículo publicado la semana pasada por nuestro compañero Santos González Monroy, titulado "Domingo Díaz de Mera, el incómodo convidado del poder (I y II)", ha provocado las iras de la plantilla al completo con su entrenador a la cabeza, Talant Dujshebaev, quien profirió el pasado viernes unas duras descalificaciones contra el redactor de este digital en el transcurso de una concurrida rueda de prensa".
Todo por informar acerca de nuevos "proyectos y negocios" de Díaz de Mera que tienen relación directa con terrenos y asuntos urbanísticos ciudadrealeños. La simple transmisión de información ha provocado una reacción por parte del promotor inmobiliario absolutamente desproporcionada y, sobre todo, injusta e intolerable.
Ante semejante comportamiento es lógico que uno se pregunte qué tiene que ocultar -para atacar a los medios de comunicación que se limitan a informar- o qué fuertes intereses quiere conseguir Díaz de Mera para llegar a protagonizar esta actuación tan desmedida.
Díaz de Mera, íntimo amigo del presidente socialista José Mª Barreda, ha sido accionista durante mucho tiempo del periódico El Día de Ciudad Real. Sigue teniendo una fuerte influencia sobre la línea editorial del diario. De hecho, la directora, Cristina Vives, es su sobrina, y la redacción comparte la sede con CRN, el canal de televisión propiedad de Díaz de Mera.
Incluso, según fuentes de la redacción, algunos meses la nómina no la ha pagado el Grupo de Comunicación El Día, sino Green Publicidad y Medios, que es la sociedad instrumental a través de la que Díaz de Mera realiza sus inversiones en el sector de los medios de comunicación.
Díaz de Mera es socio -junto con el presidente y principal accionista del Grupo de Comunicación El Día, el conquense Santiago Mateo- del polémico y controvertido proyecto urbanístico del Aeropuerto de Ciudad Real. Sociedad que en la actualidad se encuentra en quiebra, a pesar de lo cual José Mª Barreda le ha concedido un aval de 140 millones de euros.
La relación e implicación del empresario ciudadrealeño con José Mª Barreda y con los escándalos manchegos va más allá. Díaz de Mera es el principal accionista del referido Aeropuerto de Ciudad Real -sociedad que consiguió el 40 % de los créditos de la desaparecida Caja Castilla La Mancha (CCM).
Recientemente, Cristina Caballero publicaba en El Mundo, que CCM fue saqueada antes de ser intervenida. Según un informe del Banco de España, en esos momentos se realizaron hasta seis operaciones contrarias a cualquier lógica económica, con un reducido grupo de constructores entre los que se encuentra el propio Domingo Díaz de Mera.
También indica un supuesto 'pelotazo' con Renovalia. En enero de 2008, Renovalia compró por 200 millones de euros a los hermanos Barco y a Domingo Díaz de Mera, unas sociedades con activos eólicos y solares. Los empresarios, principales deudores de CCM, aportaron como garantía en diferentes operaciones con la caja los derechos de cobro resultantes de la venta a Renovalia de los terrenos.
Renovalia se comprometió a pagar cuando saliera a cotización. Si no salía antes del 31 de diciembre de 2008, tendría que devolver las sociedades a sus antiguos dueños. En enero de 2009, pasado el plazo sin que Renovalia cotizara, se acordó la novación del contrato ampliando el plazo hasta 2012.
Para realizar esa novación, se necesitaba la conformidad de todas las partes, incluida CCM, que era el acreedor de las garantías. Pero en vez de CCM, figura Antonio Barco como mandatario verbal de la caja. El Banco de España cuestiona ese mandato, pues es más que extraño que el principal deudor de CCM actué en nombre de la propia caja. Teniendo en cuenta que, además, no fue aprobado por los órganos de CCM.
Al ratificar la segunda novación, la caja perdió sus garantías, ya que los vendedores recuperaron sus sociedades y se extinguieron los derechos de cobro. Todas las operaciones garantizadas con Renovalia superan los 60 millones de euros, que la caja da por perdidos.
¿Tendrá todo esto algo que ver con el hecho de que José Mª Barreda se haya negado por ocho veces a crear una comisión de investigación que explique qué sucedió en CCM como para haber llegado a su desaparición?.
Eso sí, curiosa o causalmente, hoy el equipo de balonmano de Domingo Díaz de Mera se llama "Renovalia Balonmano Ciudad Real".
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Un problema de sintaxis
Leo en el periódico: "La espía que vendió Bush". Si fuera el sujeto Bush, ya que tiene que serlo porque los complementos directos de persona llevan la preposición a, debería escribirse "La espía a que vendió Bush" o más propiamente "a quien vendió Bush", pero en castellano se puede decir "que vendió" y el que C. D. en ese caso puede no admitir preposición, tal vez prevalido de su condición de pronombre sin significado fijo, ya que los pronombres átonos no tienen necesidad de preposición; pero, en ese caso, ¿por qué suena más correcto "La espía a que vendió Bush"? Está demás el problema de la focalización incidental y el hecho de que no pueda desdoblarse *"La espía quien vendió Bush". Tampoco vale suponer que la a está embebida en la a final de espía, ya que: "El hombre que vendió Bush"
Muerte de un don nadie
JUAN DIEGO QUESADA, "Muerte de un don nadie", el País, 11/11/2010
La familia de un indigente se entera de su fallecimiento por Internet
Luis Ramiro Álvarez, un delineante de 29 años, consultó la semana pasada Internet en el estudio de ingeniería en el que trabaja. Tecleó en Google el nombre de su padre, de quien no sabía nada desde hacía cuatro años. Lo encontró en una lista de fallecidos. Averiguó que había muerto seis meses antes en un hospital y que lo habían enterrado en la zona de caridad del cementerio sur al no hallar a su familia. El chico, impresionado, abrió su blog y escribió la historia de su progenitor en un post que tituló así: "Reconocimiento a la muerte de un don nadie".
Aún no sale de su asombro. "¿Cómo no nos han avisado si sabían su nombre y apellidos?" Los protocolos establecidos para localizar a las personas que mueren sin documentación no han funcionado en este caso. Bastaba con echar un vistazo a la guía telefónica para encontrar a cinco personas con los mismos apellidos del difunto, Álvarez Fidalgo. Dos de ellas son sus hermanas.
Luis Ramiro encontró el nombre de su padre en la lista de fallecidos del periódico Abc del 23 de julio. Ramiro Álvarez Fidalgo (0). No se especificaba su edad. "Con este simple dato en mis manos, me puse a mirar más páginas, y finalmente hallé el lugar en donde había sido enterrado a través de una página web de esquelas que además ofrece servicios funerarios", relata. Después fue al cementerio y entonces supo que había muerto en la Jiménez Díaz. Le acompañaba un tío cuando fue a la clínica: "Al visitarla en busca del historial médico para saber de qué demonios había muerto, nos encontramos con que allí poseían no solo su fecha de nacimiento, sino incluso su número de DNI, datos suficientes para poder haberse puesto en contacto con alguno de sus familiares en el momento de su defunción". Las Administraciones implicadas no se explican lo sucedido.
Luis Ramiro aún recuerda el día que encontró a su padre en un banco de Atocha, rodeado de gente fumando filtros, agarrados a unos cartones de vino como quien se abraza a una religión. Llevaba la camisa llena de lamparones. Se dio cuenta de que su progenitor se había convertido en uno de los muchos indigentes que merodean por la ciudad. Su declive personal había empezado a principio de los años noventa. Su mujer murió de un ataque al corazón y al año siguiente cerró la fábrica de piezas de coche donde trabajaba. Con 40 años se vio viudo y sin empleo. Nunca más volvió a encontrar un oficio.
El dinero que había cobrado por el despido se fue agotando hasta el punto de no poder afrontar el alquiler de la casa en la que vivía con sus dos hijos, Luis Ramiro y Diana. Mandó a los niños a vivir con sus tíos y él se echó a la calle, a dormir al raso. No quería la ayuda de nadie. "Es muy difícil y desesperante apoyar a alguien que no quiere. Es frustrante", cuenta Luis Ramiro. La familia le ofreció un piso vacío donde pudiese dormir y ducharse, pero siempre lo rehusó con alguna excusa.
Luis Ramiro se empeñó en hacerle el DNI hace cuatro años. Fue una de las últimas veces que lo vio. Se presentó repeinado y con una camisa blanca con manchas para ir a comisaría, pero no pudo renovar el documento porque le faltaba un papel del padrón. Ramiro prometió volver al día siguiente pero no lo hizo. Poco después murió su madre, una mujer muy mayor que le daba dinero para tabaco y comida. No fue al entierro. "Creo que no quería que nadie le viese", piensa el hijo.
Nadie sabe qué fue de Ramiro hasta el 12 de junio de este año. Sufrió un paro cardiaco en un albergue de la capital y le atendió el Samur. En el parte de los servicios de emergencias se recoge su nombre (no se sabe quién lo facilitó) y a continuación se especifica que sus antecedentes personales eran desconocidos. Lo trasladaron a urgencias de la clínica de la Concepción y un rato después lo subieron a la UCI. Allí falleció a las seis de la tarde. El hospital dio parte al Juzgado de Instrucción número 3 de Madrid, que decretó que el cadáver fuese trasladado al Instituto Anatómico Forense. Permaneció un mes en los frigoríficos de la Ciudad Universitaria hasta que el juez ordenó a la funeraria que lo enterrara.
En el protocolo que se sigue tras la muerte de un desconocido, en el que participa la policía, el juzgado y el hospital, algo falló. Nadie logró ponerse en contacto con la familia una vez que se le había identificado plenamente. La ley no aclara con precisión qué hacer en un caso como este. "Es un caso extraño. Ha habido un agujero en alguno de los pasos", aciertan a decir los encargados del protocolo.
La directora comercial de Interfunerarias, Sara Revilla, explica que hay dos formas de identificar a un paciente: que lleve documentación o que una tercera persona dé fe de su identidad. Después están los no identificados. "El hospital contacta entonces con servicios sociales para intentar localizar a la familia con los pocos datos que tengan, en este caso solo un nombre. Si no lo consigue, manda la documentación al juzgado y allí dan parte a la Policía Científica para que averigüe de quién se trata. Después, claro, hay que avisar a algún familiar para que lo sepa y puedan decidir qué hacer con el cuerpo", continúa Álvarez. Este último paso no se llevó a cabo esta vez.
El misterio se agranda al ver en el registro que en su parte de defunción tan solo aparecen su nombre y apellidos. El resto de casillas como el domicilio, la fecha de nacimiento o la edad están completadas con un "no consta". En un entierro de beneficencia que costó 2.262 euros al Ayuntamiento, Ramiro Álvarez fue enterrado en soledad. El municipio se hace cargo de unos 15 entierros de caridad al mes y en ello se ha gastado casi medio millón de euros este año. Un 18% más que en 2009.
Es imposible saber cuántos casos como este han ocurrido en la ciudad, pero la idea carcome al hijo del fallecido. "Si esto ocurre con normalidad, habrá que decirlo. Hoy ha pasado con mi padre, pero hay que evitar que ocurran cosas como estas con los indigentes. ¿Quién se ocupa?", agrega. Su padre se convirtió en un solitario que ni siquiera aparece en ningún registro de los Servicios Sociales del Ayuntamiento, que en febrero de este año contabilizó a 596 personas sin techo durante un recuento nocturno.
En el blog, Luis Ramiro deja sus impresiones: "No poseo el conocimiento de si este es el modus operandi en todos los fallecimientos de indigentes, pero lo que sí puedo saber es que mi padre mereció al menos un mínimo reconocimiento, ya no en vida, la cual eligió y no quiso ayuda de ningún tipo, pero por lo menos en su muerte por parte de sus familiares".
Continúa: "Vivió en la calle durante más de 10 años como un desconocido, y fue enterrado de igual manera, solo. Solo queda decir que hay quienes no le olvidamos, a pesar de que por lo visto se ponen medios para que esto ocurra". Luis Ramiro quiere que, ante todo, esto sirva de homenaje a su padre, muerto como "un don nadie". Que así sea.
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Buenas noticias: cuánto se equivocan los economistas
miércoles, 10 de noviembre de 2010
EE. UU. no tiene moral, sólo bolsillos
EEUU empieza a dar la razón a Marx
Por Felipe Fernández-Armesto, historiador y titular de la cátedra William P. Reynolds de Artes y Letras de la Universidad de Notre Dame (EL MUNDO, 10/11/10):
Marx tenía razón. Por lo menos, ahora me parece posible que la tuviese en un par de profecías hasta ahora aparentemente disparatadas: sí se producirá una revolución del proletariado; y sí se iniciará en EEUU.
Parece atrevido decirlo tras las elecciones legislativas de la semana pasada, en las que triunfó la derecha, con un programa de recortes presupuestarios, liberación del sector privado y disminución del papel del Estado en la economía. Los resultados de los comicios ocultan, además, una tendencia profunda en la sociedad estadounidense aún más favorable a la derecha. Los anuncios políticos por radio y televisión proclaman los méritos de los candidatos, o denuncian los de sus opositores, con un vocabulario único de conservadurismo.
En el rincón del Estado de Indiana, típicamente estadounidense, donde yo trabajo, el escaño en la legislatura estatal lo ganó una ama de casa anciana y aparentemente simpática -con esa bonhomía entrañable de una mujer amigablemente gordita y bajita en grado tranquilizador, de cara sonriente, sencilla y arrugada de cariño- que parece en sus anuncios rodeada de sus familiares, felicitándose por sus muchos años de casada, sus muchos hijos y nietos, sus varios años de servicio a la comunidad y su vida entera de cristiana. «Vótenle por sus valores conservadores», rezaba el anuncio electoral. El programa que proponía la señora es de rechazo al Estado de Bienestar, odio a los inmigrantes, condena al Gobierno y recortes salvajes en el presupuesto.
Cuando vi el anuncio por primera vez, ni se me pasó por la cabeza la posibilidad de que esa candidata perteneciese al Partido Demócrata, supuestamente de izquierdas. Pero resulta que así era. Y sucede lo mismo con el representante demócrata de Indiana, Joe Donnelly -persona en el fondo sincera y honrada-, que ha tenido que condenar la política del Gobierno, de su propio partido, para ganar los comicios con una mayoría tenue, contra una adversaria que proponía desmantelar el sistema de seguridad social.
Gore Vidal solía decir que en Estados Unidos existen dos partidos: el conservador y el reaccionario. El chiste ya no tiene gracia, porque se ha convertido en una descripción literal del país. Hasta los miembros del Partido Demócrata se proclaman conservadores. En la clase política estadounidense, ya se sabe, ni hay socialistas. Ahora ya no hay ni socialdemócratas ni siquiera liberales.
Pero, a pesar de estos hechos incontrovertibles, vuelvo al principio. Me hallo pensando en los pronósticos marxistas con un renovado respeto y un nivel nuevo de anticipación. En los años 60, siendo yo un adolescente, rechacé los postulados del marxismo, en una época en la que Marx era el gran profeta de los intelectuales y todos mis maestros de Historia compartían su análisis del pasado como «una historia de conflictos de clases», dirigida por las fuerzas gigantes del determinismo económico. Lo rechacé, tanto como rechacé a esa edad todas las ortodoxias de los adultos. En el mismo momento, rechacé el catolicismo. Al cabo de pocos años volví al seno de la Iglesia, después de una larga reflexión que me llevó a comprender el valor de su tradición y la verdad de sus conceptos. El marxismo, en cambio, nunca logró convencerme. Me parecía -y sigo manteniendo la misma opinión- que las economías no son sino una parte de la red inmensa de la cultura humana, y que las clases son unas clasificaciones que tienen cierta utilidad para comprender la historia decimonónica pero que no pueden aplicarse al resto de la Historia.
Además, parecía obvio que el futuro previsto por Marx no había sucedido. Él creía que la revolución obrera se iniciaría en Estados Unidos, por ser consciente de que allí la clase obrera disponía de más oportunidades de organizarse, de armarse y de lanzar movimientos políticos que en los sistemas represivas más eficaces que existían en el Viejo Mundo. Supo, además, que los trabajadores norteamericanas eran, en cierto sentido, los más explotados del mundo, ya que incluían a un número elevado de inmigrantes pobres y de negros esclavizados, que, aun cuando se les concedía libertad, se convertían en peones miserables. La clase dirigente de la revolución industrial estadounidense, además, se animaba por un espíritu de capitalismo sin compromisos, que sometía la moralidad al mercado. Así que se daban todas las condiciones para que en el suelo norteamericano pudiera surgir un nuevo Espartaco que diera lugar a un nuevo alzamiento de bagaudae [tropa]. Efectivamente, hasta los años 30 del siglo XX, el socialismo era un movimiento bastante fuerte en Estados Unidos.
Pero Marx no tomó en cuenta las condiciones que condenaban el movimiento obrero revolucionario. Faltaba mano de obra; así que los obreros disponían de poder económico y eran capaces de negociar sueldos elevados y condiciones de trabajo cada vez mejores. La Iglesia católica se dedicó a evitar una revolución, procurando que los sindicatos se comportasen pacíficamente y que los políticos y los dueños de empresas respetasen sus derechos. Los inmigrantes, en su inmensa mayoría, se unían al proyecto nacional de convertir a EE UU en el mayor país del mundo, y adoptaban el fervor patriótico como ideología suya. Sobre todo, los industrialistas escucharon el mensaje de Marx y ajustaron su estrategia. Se dieron cuenta de que una población activa próspera favorecía sus negocios, por constituir un mercado más pródigo y un sector más productivo. Por fin, en esa sociedad profundamente republicana, sin ningún sistema oficial de conceder títulos ni honores, la filantropía cívica vino a ser la única carrera hacia una reputación elevada -el único modo de pagarse el esnobismo-. Los ricos compartían su riqueza con los demás y los motivos de una revolución se esfumaron. Se dejó de hablar de una clase obrera en Estados Unidos, donde la supuesta clase media abarca a casi todo el país. Los empresarios pagaban a los obreros lo pactado; y éstos se convirtieron en burgueses aspirantes, si no actuales.
Ahora, empero, los ricos han olvidado las lecciones de la Historia y las amenazas de Marx. La avaricia capitalista ya es el código ético del mundo de los negocios. Los sindicatos se han socavado en casi todo el mundo. La diferencia entre los ingresos de los patronos y de los obreros se ha convertido en un escándalo mundial, con su ejemplo más escandaloso en EEUU.
Según sondeos recientes, la mayoría de los estadounidenses piensa que en un mundo justo el 20% de las personas más ricas dispondrían de la tercera parte de la riqueza nacional. Pues bien, lo cierto es que ya disponen de más del 85%. En la primera década de este siglo, los salarios de los que ganan más de 100.000 $ al año subieron casi el 80%, mientras los de los demás aumentaron en menos del 25%. En muchas compañías, el jefe ya gana más de 300 veces el salario medio de sus empleados, sin contar las exorbitantes primas indecentes. Luego interviene el hecho de que -casi como en la Edad Media, cuando los vasallos pagaban impuestos mientras que la nobleza gozaba de exención fiscal- los ricos disponen de unos medios espantosos para escaparse de la obligación de pagar impuestos.
El individuo más rico de EEUU, Warren Buffett, cuya fortuna es de unos 40 billones de dólares, confesó que paga sólo el 17% de sus ingresos al Estado, mientras que su secretaria, que gana un sueldo modesto, paga más del 30%. Como dijo una vez la notoria millonaria fraudulenta, Leona Helmsley, que acabó encarcelada por sus trucos, «los impuestos son algo que sólo paga la gente que no significa nada». De la diferenciación económica surge ya un lumpen proletariat racial. Hace unos 25 años, la diferencia media entre los ingresos de una familia blanca y una familia negra era en EEUU de alrededor de 20.000 $ anuales. Ahora llega casi a los 100.000. A estos marginalizados se añade el sector más oprimido de todos: los inmigrantes, mayoritariamente hispanos, indocumentados, sin defensa ninguna ante los abusos de los patronos.
La victoria del Partido Republicano en las elecciones de la semana pasada no significa en absoluto una vuelta hacia el capitalismo de parte de los electores. Todo lo contrario. El conservadurismo que les anima es un conservadurismo social, de retorno a los valores familiares, de rechazo a la desenfrenada libertad sexual, al aborto subvencionado por el Estado, al matrimonio entre homosexuales, a la droga y a los supuestos excesos de la clemencia judicial.
Hace un par de meses, yo estaba trabajando con una pareja simpatiquísima, especialistas en publicidad, para realizar un vídeo promocional sobre un libro mío. Se quejaban mucho de la desigualdad económica, del comportamiento escandaloso de Wall Street, del egotismo de los ejecutivos, de la falta de responsabilidad de las grandes empresas. «Pues, ¿por qué votáis al Partido Republicano -les pregunté-, que apoya ferozmente todos esos intereses repugnantes?». «Es que nuestros valores son conservadores», me contestaron.
Tanto lo eran los de Marx, en el mismo sentido. Ese gran pensador burgués fornicaba con su doncella de servicio, pero -o tal vez por ello- denunciaba el capitalismo por dar lugar a la inmoralidad sexual. Y los de la extrema izquierda siempre hacen patente su puritanismo. Como dijo el gran líder comunista francés, Maurice Thorez, «les orgasmes pour les petits cons, les pilules pour des salopes; ça ne nous interesse pas» [«los orgasmos para los pequeños idiotas, las píldoras para las putas; eso no nos interesa»].
No existe en la Norteamérica actual ningún entusiasmo por los conservadores económicos. El Partido Republicano alcanza un nivel de aprobación de sólo el 25-30% en los sondeos. La alianza entre el capitalismo de los políticos y el conservadurismo del pueblo no durará. Mientras tanto, lo más probable es que los ricos seguirán volviéndose cada vez más ricos, los pobres cada vez más pobres, los miserables de esta tierra cada vez más explotados. Marx se felicitaría por su sagacidad. Al cabo de un siglo y medio, por fin, una de sus profecías parece factible. Lo que Lenin llamó «una situación prerrevolucionaria» empieza a producirse en Estados Unidos.
martes, 9 de noviembre de 2010
La Malkiel-Lida
María Rosa Lida o las luces de la filología
FRANCISCO RICO El País, 07/11/2010
Hoy, 7 de noviembre, se cumple un siglo del nacimiento de María Rosa Lida en Buenos Aires, y pronto hará medio de su muerte en California, el 26 de septiembre de 1962. A quien no sepa qué alturas de excelencia alcanzó en la filología y en la historia de la literatura, quizá quepa sugerírselo resumiendo que en ella confluyen y se incrementan todas las virtudes de las tradiciones en que se formó y cuyo entrelazarse fue el tema central de sus estudios: las tradiciones de Atenas y Jerusalén, la Argentina de la Weltliteratur, la España del Centro de Estudios Históricos.
De familia asquenazí decidida a arraigarse en una nueva cultura, un hermano suyo, el admirable Raimundo Lida, la recordaba "muy niña, inclinado el rostro -hora tras hora, domingo tras domingo, verano tras verano- sobre las páginas amarillentas de la Biblioteca Clásica" de Hernando. La inicial vocación de helenista se trocó en entusiasmo por la literatura española al entrar (1933) en el Instituto de Filología que Amado Alonso, su gran maestro (y acaso su gran pasión voluntariamente ignorada), dirigía como espléndida prolongación de la escuela de Menéndez Pidal.
Pero el Instituto eran también Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, Américo Castro, hombres con la misma amplitud de horizontes que don Amado, y precisamente en una Buenos Aires leída y cosmopolita hasta el exceso, la Buenos Aires de Victoria Ocampo y Jorge Luis Borges, donde María Rosa se codeaba con ambos dando por radio una conferencia o publicando en Sur un ensayo sobre el mito de Helena, y únicamente echaba en falta una colección de libros antiguos como las mejores europeas.
A principios de los años cuarenta, tenía poco menos que terminado un estudio monumental en torno a la huella de Flavio Josefo en las letras hispánicas desde la Edad Media hasta el periodo colonial, con frecuentes miradas a otros dominios y un montón de estupendas digresiones. No había elegido el asunto al azar: Josefo, el judío helenizado y civis romanus, no podía resultarle sino íntimamente atractivo; y acotar su influencia en tal marco, del viejo al nuevo mundo, era como situarse ahí ella misma.
Ese trabajo, donde se aprecian ya en plenitud las que serían para siempre las coordenadas mayores de su quehacer, quedó sin embargo inédito (solo póstumamente ha ido llegándonos a retazos), mientras por los mismos años María Rosa empezaba a dar a luz una serie de artículos que, cordialmente pregonados por Amado Alonso, causaron el deslumbramiento de todos los lectores, con don Ramón a la cabeza, y le ganaron un prestigio con aureola de mito. Eran artículos, como Transmisión y recreación de temas grecolatinos en la poesía lírica española o Dido y su defensa en la literatura española, en los que la autora indagaba la Nachleben, la pervivencia de los motivos clásicos con una erudición y un discernimiento como nunca se habían visto después de Menéndez Pelayo.
Trasladada a los Estados Unidos, en 1948 se casó con el insigne romanista Yakov Malkiel. La relación entre ambos había comenzado por vía epistolar, en una correspondencia, por fortuna conservada, que constituye un paradigma de elegancia y artes de seducción (en España se publicará con el título de Amor y filología); y el mismo día en que se vieron y se tutearon por primera vez se prometieron en matrimonio.
En Berkeley, donde enseñaba su marido y por tanto no podía hacerlo ella (así estaban las cosas), con solo breves etapas de visitante en otras universidades, los tres lustros escasos que le quedaban de vida fueron de una fecundidad pasmosa. A las múltiples aportaciones en revistas especializadas, vinieron entonces a sumarse los grandes libros sobre Juan de Mena (1950), la idea de la fama en la Edad Media (1952) y La originalidad artística de La Celestina (1962), el gigantesco volumen al que había dedicado tanto esfuerzo y talento y que no llegó a ver impreso.
En las pocas líneas que aquí son posibles, no me siento con fuerzas para explicar a quienes no lo hayan apreciado por sí mismos el valor de esos trabajos y de la entera obra de María Rosa Lida. Quizá la clave última esté en que solo por excepción abordaba y dilucidaba un punto concreto sin contemplarlo a la vez como elemento de una serie literaria, no en el sentido del formalismo ruso ni de una sosa búsqueda de fuentes e influencias, sino en cuanto eslabón de una cadena, ideal o real, de potencialidades expresivas, de capacidades de comunicación. En la tradición literaria de Europa y América, en particular, de la Antigüedad a nuestros días, un texto se lee siempre a la luz de otros, se entiende y cambia de sentido a la luz de otros, y cada uno afianza la unidad del conjunto. La turbación de Melibea al oír el nombre de Calisto es y no es la de Fedra y la de Ana Ozores.
María Rosa Lida no tuvo discípulos, porque solo breve y ocasionalmente ejerció la docencia; y no crear escuela fue el precio de poseer unas dotes tan excepcionales. Mucho me temo que hoy tampoco se la recuerde ni se siga su ejemplo como merecería. Yo confieso con cuánta nostalgia estoy evocando la estrella fugaz "la cui fiamma passò sulla mia giovinezza" y ha continuado guiándome incluso cuando me tocaba disentir.
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Bibliofilia
La bibliofilia es un lujo para un pobre profesor de instituto (ahora más pobre por la rinrazón del gobierno). Todo lo más, lo único que puede hacer es seleccionar un criterio de interés, en mi caso clásicos manchegos, y buscar gangas prevalido de su conocimiento en la materia, superior al de unos libreros que sólo entienden de su valor comercial. Por eso me he hecho con dos ejemplares dieciochescos de los inencontrables Patres toletani del cardenal Lorenzana, fusilados sin piedad por Migne y algún alemán que otro, los consagrados a las obras completas del historiador Ximénez de Rada, del gran poeta San Eugenio y del insigne teólogo San Ildefonso, a un precio módico, pero aun así que escamonda mi depauperada economía de pater familias. Lo que tampoco es mal negocio, ya que dentro de unos pocos años valdrán veinte o treinta veces más, como he podido comprobar con otros libros que andan por mis estantes. Por tener, incluso tengo al raro de los raros León María Carbonero y Sol y sus Esfuerzos del ingenio literario (1890). Algún friki daría un pie por este libro. Cuando me muera no sé que será de estos huérfanos; de mis huérfanas, quiera Dios que cuide mi mujer. De momento, lo que hago es hojear la nueva edición de La novela en España. Catálogo de novelas y novelistas españoles. Siglo XIX, de Juan Ignacio Ferreras, en busca de referencias de escritores manchegos. Pero es un suplicio continuo: no hago más que llevarme las manos a la cabeza, porque el pobre Ferreras no deja de meter la pata. Unas veces es incompleto, otras mezcla autores, otras se equivoca en el título, otras marra al hacer de Madrid a un asturiano o a un burgalés, no evalúa el rigor de las fuentes (lo que es grave tratándose en un especialista en crítica sociohistórica), considera novelas obras que son poemas o piezas teatrales, etcétera... Apenas utiliza la hemerografía y se nota que en informática es, menos que novicio, profano. En fin, un estropicio continuo y terrible que, más que guiar, puede desorientar al inexperto.
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Sobre anticlericalismo, por Savater
Fernando Savater, "¿Hasta cuándo?", El País, 09/11/2010
"Han preferido el deshonor a la guerra y ahora tendrán el deshonor y la guerra", dijo Churchill en una ocasión famosa; podríamos parafrasear sus palabras para aplicarlas a las circunstancias de la visita de Benedicto XVI a España: nuestras autoridades renunciaron al laicismo democrático para no pasar por anticlericales y ahora se ven sin dignidad laica y encima tachadas de anticlericales por el beneficiario de su abandono de los principios.
¿Acaso aún no han aprendido que la Iglesia es insaciable y se toma todas las concesiones sin agradecimiento por lo que se le da y con aire ofendido por lo que aún se le niega? En eso se parece mucho a los nacionalismos... a los que tanto debe y que tanto le deben.
El Papa denuncia el terrible laicismo de España no solo a pesar de que recibe en su viaje la pleitesía exagerada de todas las autoridades civiles, no solo pese al financiamiento y privilegios fiscales de la Iglesia, no solo a pesar de que se mantiene el concordato de origen franquista que impone la presencia clerical en la educación y hasta en el ejército, sino por los terribles agravios y la "persecución" que sufre por parte de un Parlamento que legisla sobre el aborto o sobre el matrimonio homosexual sin obedecer al clero y que hasta pretende sustentar una asignatura de educación cívica que no cuenta con el níhil óbstat episcopal.
Para el Papa, estamos como en el año 36 y de ahí a quemar iglesias solo hay un paso. Por lo visto, ni siquiera 40 años de franquismo bajo palio nos autorizan a emanciparnos un poquito de una institución que tan eficazmente ha trabajado por perpetuar el atraso intelectual y la falta de libertades políticas en nuestro país desde comienzos de la modernidad.
Se ha puesto de moda proclamar al inquisitorial Ratzinger nada menos que como una cima de sabiduría insuperable. Para diversos opinadores mediáticos que probablemente no han leído tratado metafísico más profundo que ¿Quién se ha llevado mi queso?, es el primer intelectual europeo, mundial, universal, no inferior en méritos a sabios de la altura de Rappel o Belén Esteban.
Destaca precisamente en teología, una de las ciencias más útiles y con mayor futuro, la única que inventa su objeto mientras dogmatiza sobre él. Por eso puede establecer con especial autoridad la relación entre verdad y libertad. Porque la verdad no es una función que se alcanza a través de la razón que observa, experimenta y deduce, sino la revelación que llega por la boca del que habla desde la infalibilidad. ¡Abajo el relativismo, escuchemos al Absoluto! Y la libertad,claro, es la de obedecer no a humanos vulgares y a las leyes por ellos consensuadas, sino a quienes representan e interpretan el poder de lo sobrehumano...
A algunos de nuestros políticos -no olviden sus nombres a la hora de votar- les encanta que por fin las cosas se pongan así de claras, contra la falta de valores y confusión en que chapoteamos. Además, parece que cuenta con beneficios electorales, de modo que bendito sea Dios.
Por si fuera poco, el Papa merece los máximos honores porque se trata nada menos que de un jefe de Estado. ¡Y menudo Estado, a fe mía! El único de la Europa actual que abiertamente no respeta quisquillosos derechos humanos como la libertad religiosa, la igualdad de sexo para optar a cargos públicos y otras menudencias democráticas semejantes. Es un Estado tan original y único en su género, prueba de la especial protección divina que lo ampara, que se parece mucho más a las teocracias de otros lugares del mundo que a los impíos regímenes laicos que le rodean. El Vaticano es una especie de Arabia Saudí pero decorada por Miguel Ángel y Rafael, lo cual es una gran mejoría estética, aunque en cambio representa poco avance político.
Evidentemente, el gran problema religioso y la mayor amenaza para las libertades públicas en España lo representan las mujeres que llevan velo islámico, no el ver a nuestros representantes electos mostrar todo tipo de deferencia y reconocimiento moral al gobernante de ese Estado modélico... que por lo visto ejemplifica las raíces de la Europa democrática mejor que tanto laicismo y tanta ciencia sin trascendencia como vemos por ahí.
Pese a los menguados coros y danzas que han acompañado la visita papal a Santiago y Barcelona, indudablemente fervorosos (en televisión una señora confesaba: "Se me puso tal nudo en la garganta que no podía ni sacar fotografías"), lo cierto es que las prácticas católicas no dejan de disminuir en nuestro país. ¡Pero si ya incluso hay más matrimonios civiles que eclesiásticos...!
De modo que parece llegado el momento de, sin ofender a los católicos, no agraviar tampoco a quienes no lo somos y a quienes siéndolo comparten con nosotros el deseo de un Estado realmente laico, en el que la religión o la falta de ella sean un derecho de cada cual pero no una obligación de nadie... y mucho menos de las instituciones que son de todos y para todos.
Por eso, es necesaria y urgente una ley de libertad religiosa a la altura de nuestra realidad social y del siglo en que vivimos. Para que los creyentes puedan ejercer a título personal su religión al modo que prefieran, siempre que no conculquen las leyes civiles... y, sobre todo, para que los no creyentes o los que creemos otras cosas no tengamos forzosamente que sentirnos avasallados por la fe de nadie.
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Lo peor
Lo peor no es que alguien tuviera que decir si volaba o no a una cúpula de terroristas, lo peor es que alguien haya tenido que verse en esa tesitura. Para impedir esto habría, en primer lugar, que prohibir las armas y autorizar las razones, esas a las que tanto miedo les tienen las armas.
lunes, 8 de noviembre de 2010
Mi amigo Daniel Eisenberg está en la cárcel.
Vaya por Dios. Me entero de que uno de los mejores cervantistas, Dan Eisenberg, amigo mío, está en la cárcel en Nueva York, como el propio Cervantes, por algo que en España no es delito. Estas cosas sólo acaecen en los Estados Unidos, donde el sistema judicial, viciado por el consuetudinarismo, se funda en casuística antes que en leyes generales, como ocurre en la Europa del Derecho romano. Daniel ha escrito ensayos magníficos, editó por vez primera los Sonetos del amor oscuro de Federico García Lorca y fue responsable de la edición de varios libros de caballerías. Se divorció y volvió a casar. Me regaló una hermosa edición facsímil en cuatro tomos del Quijote de John Bowle., impresa por esa excelente editorial que lleva el nombre del famoso impresor del XVI y XVII, Juan de la Cuesta. Deberíamos apoyar una iniciativa conjunta para que alguna institución española interceda en su favor. Hay un artículo en Wikipedia que le escribí yo, es este.
Un hereje en Barcelona
El obispo de Roma, que a sí mismo se llama papa, aunque cada cual tiene su padre más o menos dudoso, ha ido a Barcelona a inaugurar la Sagrada Familia. La liturgia, en catalán, me ha gustado, ha sido preciosa. El papa se detenía a cada trecho a saludar a los nenes, que miraban con susto, porque no había paredes cercanas para arrimar el culo. Es verdad que Cristo decía "dejad que los niños se acerquen a mí", y yo no tendría nada que objetar si los sacerdotes fuesen un pan bendito como el mismo Jesús, pero es que algunos clérigos dan grima, como el mismo Benedicto, que para abreviar llamaremos Benito y que es el monarca de lo que tendría que ser una república cristiana. Seguramente quería así expiar uno de los numerosos pecados de la iglesia, que tiene también algunas virtudes, aunque más en sus bases que en sus cimas, una de ellas la defensa de la vida; la defensa de la familia vamos a dejarla, porque formas de amar hay muchas y no todas son del gusto de algunos, empezando por ciertos curas.
El hereje afirmó que en España se practica un anticlericalismo agresivo, y leyendo por pasiva se entiende que los católicos han sido muy agresivos con los no católicos. Pero yo creo que la crítica le hace bien a la iglesia, porque, ¿qué sería de la iglesia si no la criticaran y si no la persiguieran? Que perseguiría y criticaría ella misma a los demás, como históricamente ha sucedido. Después de todo, la fe fue un imperio, y los imperios aplastan que es una barbaridad. Que a la iglesia le sienta bien la persecución lo demuestra la actitud que ha tomado últimamente contra los pederastas, que se debe exclusivamente a la crítica exterior a la iglesia, no precisamente a una corriente que naciera dentro de ella, y ha transformado a la iglesia en algo más puro y espiritual. ¿Es eso malo? Que venga Dios y lo vea. Y que me digan si han conseguido algo parecido los que, en vez de criticar a ciegas a la Iglesia, se ponen sin cesar a cantar sus alabanzas, con lo que lo único que logran es pervertirla y hacerla más hipócrita. Al papa, que no sólo es culto, sino inteligente, no se le ocultaba el hecho, cuando decía "cuánta suciedad hay en la iglesia" y eso de que la penitencia era más necesaria ahora que nunca. La penitencia es una forma de crítica y de autocrítica. Resulta curioso que algunos se quejen de eso, de que la iglesia sea más pura, de que haga penitencia. El mismo Cristo la hacía, siendo quien era. Algunos sacerdotes o, más bien, algunos obispilletes deberían dar gracias por la críticas que reciben, ya que los hacen mejores, y dejar de meterse en hopalandas y casullas de once varas, porque, si no, bien les pasaría lo que a Siagrio, el sucesor del manchego San Ildefonso de Toledo, como cuenta Berceo. Y siempre cabe decir lo que Voltaire: en país de una sola iglesia, es imposible vivir; en país de dos, apenas, porque hay guerra civil, pero allí donde hay treinta, como en Inglaterra, gracias a Dios, hay paz.
domingo, 7 de noviembre de 2010
Las grotescas ambiciones de los muchos
De verdad que hay gente incomprensible. Desean demasiado demasiadas cosas. Para ellos la felicidad no es ir prescindiendo de lo inútil y accesorio, sino ir acumulando lo que joroba tanto como al camello de Nietzsche. No hay saciedad suficiente a su fáustica hambre de sensaciones, de dinero, de propiedad. Neciamente se la llama propiedad, pero nada hay menos propio, o más ajeno, que esa propiedad, con frecuencia arrebatada a los otros y que es tan pegadiza o postiza como la carne y los huesos que nos llevamos al sepulcro. Los budistas, para librarse de tanta carga, cogen una piedra y se concentran en ella hasta que la conocen en absoluto, tanto que pueden prescindir de ella, de su existencia real, porque la han interiorizado por completo; después empiezan a descomponerla en sensaciones en su mente hasta que inexiste; posteriormente emprenden similar operación con su yo. Así llegan a ese estado llamado Buda, o al nirvana de la escuela zen.
¿Qué deseo yo? Como los budistas, principalmente no sufrir y que no sufra la gente a mi alrededor; tal vez eso sea más egoísta de lo que parece, porque considero realmente que casi toda la gente sufre viendo sufrir; no soy de los que crean que una mayoría sienta schadenfreude (según las estadísticas, el sesenta por ciento de la gente siente schadenfreude), creo que la bondad humana existe y que podría encontrarse incluso en el más bestia. No creo que la hidalga "vergüenza ajena" que caracteriza a los castellanos sea algo aprendido o cultural, como caracteriza al hidalgo catalán el seny. De hecho, creo que la mayor raíz de infelicidad del hombre contemporáneo ha radicado en creerse malo cuando en realidad es bueno, esto es, creerse algo que no es ni puede ser por más que se esfuerce, o ignorar, ningunear o arrinconar su ingénita bondad. Todas esas utopías inhumanas, el nazismo, el comunismo, el capitalismo, por ejemplo, son aprendidas, y se reducen a que el hombre ha creído ser más de lo que es y, también, mucho menos de lo que es realmente. El hombre debe esforzarse en encontrar el tamaño justo que sirve a su esperanza para poderla encarnar y que habite entre nosotros.
Debo dejar estas líneas, pues otras ocupaciones me reclaman.
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sábado, 6 de noviembre de 2010
Sierra rechaza los 30.000 euros del Premio Nacional de Artes Plásticas
Sierra rechaza su premio Nacional de 30.000 euros al grito de ¡Salud y Libertad!
"Es mi deseo manifestar en este momento que el arte me ha otorgado una libertad a la que no estoy dispuesto a renunciar. Consecuentemente, mi sentido común me obliga a rechazar este premio". Es uno de los argumentos del artista Santiago Sierra para decir no al Premio Nacional de Artes Plásticas, dotado con 30.000 euros, que le fue concedido este jueves. "Según mi opinión", añade en una carta firmada que el artista publica en el blog 'Contraindicaciones', del que es colaborador, "los premios se conceden a quien ha realizado un servicio, como por ejemplo a un empleado del mes".
Sierra (Madrid, 1966) ha enviado esta misiva a la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, en la que afirma también que "este premio instrumentaliza en beneficio del Estado el prestigio del premiado. Un estado que pide a gritos legitimación ante un desacato sobre el mandato de trabajar por el bien común sin importar qué partido ocupe el puesto. Un estado que participa en guerras dementes alineado con un imperio criminal. Un estado que dona alegremente el dinero común a la banca. Un estado empeñado en el desmontaje del Estado de Bienestar en beneficio de una minoría internacional y local".
Con este gesto, Sierra se convierte en el primer artista que rechaza este galardón en sus más de 20 años de trayectoria. De algún modo, este gesto puede ser asimilado como una más de las acciones con las que el madrileño ha ido cimentando un discurso crítico que descree de la mecánica del poder con una poética sulfurosa que se convierte así en herramienta de combate y protesta desde el centro mismo de los maniqueísmos del sistema y el mercado.
Y añade en su carta: "El estado no somos todos. El estado son ustedes y sus amigos. Por lo tanto, no me cuenten entre ellos, pues yo soy un artista serio. No señores, No, Global Tour". Para concluir, despide con un "¡Salud y libertad!" una misiva cuyo envío a la ministra han corroborado desde el Ministerio y fuentes cercanas al artista.
Entre las últimas creaciones de Santiago Sierra figuran: 'El Pasillo de la Casa del Pueblo' (Rumanía, Bucarest, 2005), '245 metros cúbicos' (Stommeln, Alemania, 2006), 'Los Castigados' (Fráncfort, Alemania, 2006) y 'Colección de Joyas' (Madrid, España, 2006). También escandalizó Londres con una exposición de excrementos, formada por "21 monolitos compactos de caca seca".
El Ministerio de Cultura expresa su sorpresa
Por su parte, el Ministerio de Cultura ha expresado su sorpresa ante el rechazo del Premio Nacional de Artes Plásticas por el artista y ha anunciado que tendrá que "estudiar" qué se hace en un caso como éste, el primero que se produce respecto al citado galardón.
Fuentes del Ministerio de Cultura han señalado a Europa Press que el jurado concedió el galardón por "mayoría" y que es "sorprendente" para ellos la actitud de Sierra, expuesta a través de una carta enviada por el artista a la ministra Ángeles González-Sinde y hecha pública en la tarde de este viernes. "Y es sorprendente sobre todo después de haber hablado con ella y de mostrarse superagradecido, igual que ha ocurrido con otros artistas que reciben un premio de esta naturaleza", han indicado.
Asimismo, las citadas fuentes recuerdan que en otras ocasiones Sierra "ha tenido colaboración del Gobierno de España, por ejemplo en la Bienal de Venecia, por eso sorprende su postura", insisten. "Vamos a ver qué pasa ahora porque hay una ley que cumplir en estos casos. Tendremos que ver qué se va a hacer", han apuntado
Novedades en la ortografía académica
Javier Rodríguez Marcos, "Limpia, fija... y jubila letras y acentos. La nueva ortografía llama 'ye' a la 'i griega', suprime la tilde en 'solo' y escribe 'cuorum' " El País, 06/11/2010
Que la ortografía es un ente mutante lo ilustra bien el hecho de que, en 1741, la primera edición lanzada por la Real Academia Española apenas 30 años después de su fundación se titulaba Orthographía. Por otro lado, que la disciplina que rige la correcta escritura es un asunto sensible para mucha gente lo demuestra la polémica que se desató cuando en 1815 se eliminó la "h" de la palabra "Christo". Por eso, Salvador Gutiérrez Ordóñez, coordinador de la nueva Ortografía académica que publicará Espasa antes de Navidad, evita usar incluso la palabra reforma. No digamos ya revolución.
Pero más que la susceptibilidad de hablantes que se han acostumbrado a guión o quorum como otros se habían acostumbrado antes a obscuridad o Christo, lo decisivo es que, mucho más que el diccionario o la gramática, la ortografía constituye la mayor garantía de unidad del idioma: "En la inmensa extensión del mundo hispanohablante, el español presenta variedades fónicas y léxicas. Sin embargo, comparte unas mismas normas ortográficas. Por eso podemos leer a Rulfo y a Delibes como si tuvieran una misma voz". Puede que la palabra manejar no signifique lo mismo en España y en América, pero en las dos orillas se escribe exactamente igual.
Según su responsable, la nueva obra trata de ser razonada y exhaustiva -tendrá 800 páginas, casi cuatro veces más que la última, de 1999-, pero también simple y legible. Y sobre todo "coherente" con los usos de los hablantes y las reglas gramaticales. De ahí la pertinencia, dice, del consenso panhispánico perseguido por la comisión que ha representado a las 22 Academias de la Lengua Española de todo el mundo. El miércoles pasado, esa comisión, reunida en San Millán de la Cogolla (La Rioja), echó el cierre a la nueva Ortografía de la lengua española. A falta de su ratificación definitiva el próximo día 28 en la Feria del Libro de Guadalajara (México), Gutiérrez Ordóñez, sentado en la biblioteca donada a la RAE por Dámaso Alonso, repasa una obra que en unos casos "legisla" y en otros solo "orienta", pero que, pese a la sorpresa que puedan provocar algunas de sus "innovaciones", tiene cuatro pilares: "El uso, las autoridades (es decir, la literatura), la evolución de la lengua y la coherencia gramatical". Nada que ver con la incendiaria propuesta de García Márquez de jubilar la ortografía, "terror del ser humano desde la cuna". La ge y la jota siguen ahí; las haches rupestres, también. Algunas cosas, sin embargo, cambian.
- La i griega se llamará ye. Cosas del panhispanismo: América pierde la be alta y España, la i griega. Hasta ahora, algunas letras del alfabeto recibían varios nombres: be, be alta o be larga para la b; uve, be baja o be corta, para la v; uve doble, ve doble o doble ve para la w; i griega o ye para la letra y. La nueva Ortografía propone un solo nombre -"sin apellidos"- para cada letra: be para b; uve para v; doble uve para w; ye para y (en lugar de i griega). Según el coordinador del nuevo texto, el uso mayoritario en español de la i griega es consonántico (rayo), de ahí su nuevo nombre, frecuente en muchos países de América: "También decimos yeísmo". Por supuesto, la desaparición de la i griega afecta también a la i latina, que pasa a denominarse simplemente i.
- Ch y ll ya no son letras. Desde el siglo XIX, las combinaciones de letras ch y ll eran consideradas letras, pero ya en la Ortografía de 1999 pasaron a considerarse dígrafos, es decir, "signos ortográficos de dos letras". Sin embargo, tanto ch como ll permanecieron en la tabla del alfabeto. La nueva edición los suprime "formalmente". Así, las letras del abecedario pasan a ser 27.
- Solo en casa, ambiguo pero sin tilde. Hasta ahora, el acento gráfico indicaba la diferencia de uso de formas como este y solo. Pero ya desde 1959 las normas ortográficas limitaban la "obligatoriedad del acento gráfico" a las situaciones de posible am bigüedad (Dijo que ésta mañana vendrá / Dijo que esta mañana vendrá; Pasaré sólo este verano / Pasaré solo este verano). Dado que "esos casos son muy poco frecuentes y se resuelven fácilmente por el contexto", la nueva Ortografía indica que "se puede no tildar el adverbio solo y los pronombres demostrativos". Eso sí, no se "condena" su uso si alguien utiliza la tilde, pero solo en caso de ambigüedad. La RAE, no obstante, lleva ya décadas predicando con el ejemplo y, desde 1960, en sus publicaciones no pone tilde en ninguno de esos casos. Desde hace algunas semanas, este periódico tampoco.
- Un guion puede tener un goya, pero no una tilde. De los 450 millones de hablantes del español, unos pronuncian como diptongo lo que para otros funciona como hiato, por eso la RAE permitía la escritura con tilde a "aquellas personas que percibieran la existencia de hiato". Se podía, por tanto, escribir guion-guión, hui-huí, riais-riáis, Sion-Sión, truhan-truhán, fie-fié... La nueva Ortografía considera que estas palabras son "monosílabas a efectos ortográficos" y que, se pronuncien como se pronuncien, deben escribirse siempre sin tilde.
- 4 o 5 y no 4 ó 5. Las viejas ortografías se preparaban pensando en que todo el mundo escribía a mano. La nueva, entre tanto, no ha perdido de vista los ordenadores. Hasta ahora, la conjunción "o" se escribía con tilde cuando aparecía entre cifras (4 ó 5 millones). Sin embargo, los teclados de las computadoras han eliminado el peligro de confundir la letra o con la cifra cero. Y donde no hay peligro no hay señal de peligro.
- Gran premio de Catar. Aunque no siempre lo fue, como recuerda el coordinador de la nueva ortografía, la letra k ya es plenamente española, de ahí que se elimine la q como letra que representa por sí sola el fonema /k/: "En nuestro sistema de escritura, la letra q solo representa al fonema /k/ en la combinación qu ante e o i (queso, quiso). Por ello, la escritura con q de algunas palabras (Iraq, Qatar, quórum) representa una incongruencia con las reglas". De ahí que pase a escribirse ahora: Irak, Catar y cuórum. ¿Y si alguien prefiere la grafía anterior? Deberá hacerlo como si se tratase de "extranjerismos crudos": quorum, en cursiva y sin tilde. Los nombres propios, sin embargo, quedan excluidos. Llegará, pues, el día en que leer Qatar sea como leer London.
- La ex del golfo de México. Dadas las continuas dudas que provoca la colocación de las mayúsculas, la nueva Ortografía ha optado por un criterio claro: "Se eliminan de los términos genéricos que se anteponen a los nombres propios (golfo de México, calle Felipe IV)". Además, la partícula ex se homologa al resto de prefijos, es decir, "se escribirán unidos a la base cuando sea una palabra simple (exmarido, antisocial, proamericano)" y separados cuando "afectan a bases léxicas compuestas (ex capitán general, pro derechos humanos)".
La 'y griega' se convierte en 'ye', Efe, 05/11/2010 13:58 horas
La nueva edición de la Ortografía, elaborada por las veintidós Academias de la Lengua, no cambia las reglas sustanciales pero sí contiene novedades interesantes: la 'y' se denominará 'ye', en América deberán dejar de llamar "be alta" y "be baja" a la 'b' y la 'v', y 'guión' y 'truhán' pierden la tilde.
El texto básico de la nueva 'Ortografía de la lengua española', una de las grandes obras de referencia de los hispanohablantes, ha sido aprobado esta semana por la Comisión Interacadémica de la Asociación de Academias de la Lengua Española, y su contenido no será definitivo hasta que lo ratifiquen los máximos responsables académicos el próximo día 28 en Guadalajara (México).
Como afirmaba en una entrevista Salvador Gutiérrez, director de esta gran obra, lo que han preparado las Academias es una edición "amplia, razonada y explícita" de la Ortografía (tendrá más de 800 páginas), y será una obra "sumamente clara, es decir, que pueda leerla una persona que tenga una formación de bachillerato".
En la nueva edición, que la editorial Espasa publicará antes de Navidades en todos los países de habla hispana, se da un paso más en la decisión, adoptada hace ya años, de no tildar el adverbio 'solo' ni los pronombres demostrativos "incluso en casos de posible ambigüedad ('voy solo al cine'), "pero no condena su uso si alguien quiere utilizar la tilde".
Las Academias han acordado también que la escritura con 'q' de algunas palabras (Iraq, Qatar, quásar, quórum) representaba "una incongruencia con las reglas". Para evitarla han decidido escribirlas con 'c' o con 'k', según los casos: Irak, Catar, cuásar cuórum. Quienes prefieran la grafía originaria, tendrán que hacerlo como si fueran extranjerismos crudos y escribirlas en cursiva y sin tilde.
El prefijo 'ex' se escribirá unido a la base léxica si afecta a una sola palabra: "exmarido", "exministro", "exdirector" y continuará escribiéndose separado cuando preceda a palabras compuestas: "ex capitán general".
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