domingo, 1 de mayo de 2011

El pobre y grande Ernesto Sábato

Era un hombre honesto hasta cuando se equivocaba y veía lo que quería ver, que era pocas veces. Siempre preferí al fenecido Ernesto Sábato más como ensayista que como narrador. Quizá porque su narrativa es demasiado abstracta, o expresionista, para lo muy concreto y vulgar que es ese género. Por eso se le da mucho mejor el ensayo, sobre todo el corto, en el que puede estrellar su desesperanza contra las ideas más puramente. Quien quiera disfrutar de esa faceta, que lea su Uno y el universo, Hombres y engranajes, Heterodoxia (en la barata edición de Alianza) y, sobre todo, su muy deprimente Antes del fin, que so capa autobiográfica ofrece en realidad una meditación sobre el sentido de la vida. He aquí unas frases suyas que saco del Abc, con alguna que otra que añado yo:


- «La literatura brota de la infelicidad. Los dioses no escriben»


- «La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse»


- «La vida de los hombres se centraba en valores espirituales hoy casi en desuso, como la dignidad, el desinterés, el estoicismo del ser humano frente a la adversidad. Estos grandes valores espirituales, como la honestidad, el honor, el gusto por las cosas bien hechas, el respeto por los demás, no eran algo excepcional, se los hallaba en la mayoría de las personas».
- «Cuando ya no hay un Padre a través del cual sentirnos hermanos, el sacrificio pierde el fuego del que se nutre. Si todo es relativo, ¿encuentra el hombre valor para el sacrificio? ¿Y sin sacrificio se puede acaso vivir?».


- «Las modas son legítimas en las cosas menores, como el vestido. En el pensamiento y en el arte son abominables».
- «El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria. Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse».
- «A cada hora el poder del mundo se concentra y se globaliza. La masificación ha hecho estragos, ya es difícil encontrar originalidad en las personas y un idéntico proceso se cumple en los pueblos, es la llamada globalización».
- «¿Qué se puede hacer en ochenta años? Probablemente, empezar a darse cuenta de cómo habría que vivir y cuáles son las tres o cuatro cosas que valen la pena». 
- «Habrá siempre un hombre tal que, aunque su casa se derrumbe, estará preocupado por el Universo. Habrá siempre una mujer tal que, aunque el Universo se derrumbe, estará preocupada por su hogar». 
- «Se discute si Dalí es auténtico o farsante. Pero ¿tiene algún sentido decir que alguien se ha pasado la vida haciendo una farsa?».
- «¿Por qué no suponer, al revés, que esa continua farsa es autenticidad? Cualquier expresión es, en definitiva, un género de sinceridad». 
- «El presente engendra el pasado». 
- «El oficio -en el arte-, consiste en que no se lo advierta». 
- «¿O será uno de esos seres solitarios y a la vez temerosos que sólo resisten la soledad con la ayuda de ese gran enemigo de los fantasmas, reales o imaginarios, que es la luz?».
- «Cada mañana, miles de personas reanudan la búsqueda inútil y desesperada de un trabajo. Son los excluidos, una categoría nueva que nos habla tanto de la explosión demográfica como de la incapacidad de esta economía para la que lo único que no cuenta es lo humano». 
«Todo hace pensar que la Tierra va en camino de transformarse en un desierto superpoblado... Este paisaje fúnebre y desafortunado es obra de esa clase de gente que se habrá reído de los pobres diablos que desde hace tantos años lo veníamos advirtiendo, aduciendo que eran fábulas típicas de escritores, de poetas fantasiosos». 
«Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa». 

viernes, 29 de abril de 2011

4.910.200

Casi cinco millones de parados, por no decir muertos en vida a esos simbólicos zombis que habitan la ficción imaginativa de las masas, eso sin contar los despreciados por el modo de numerarlos, lo que ya canta sobre la verdadera intención de los soi-disants políticos escañoles, elegidos por listas tan cerradas como sus cuentas fiscales y sus grupitos de mamandurria. Disimulo, hacer que hacen. Yo creo que esos gobernatadores -se supone que hacen algo bien ¿no?, ya que nadie dimite- no deben desanimarse (eso, que lo dejen a los parados -o peor, detenidos-) y, con un poco más de... de... de... (tartamudea uno de estreñimiento mental) de... mentira, estupidez, soberbia y corrupción, aún puede llegarse a los seis e incluso alcanzar, quién supiera, el cielo siempre lejano y utópico del pleno desempleo, lo cual, con la mitad de los jóvenes parados y uno de cada cuatro de cualquier edad, debía ya rondar la oquedad donde habita la mente trastornada de los profetas/mofetas/fumetas de la maniconomía política, e, incluso, por qué no, la de los periodistas babosones y gotacolgantes que hacen la corte lameculos (está en el diccionario) a los políticos y contribuyen con su acomodaticio pleasure y clientelismo a su mamandazgo y a la ruina común.


Por si quedaba duda de que algo no marcha ni cambia sino a peor en este redil, albañilería u hostal / costal de piojos llamado España. ¿Cabe esperar un apocalipsis zombi contra los gobernatas?

jueves, 28 de abril de 2011

Definiciones de Retórica

Tomado del blog Árbol de la retórica:

Aristóteles: La Retórica es “la facultad de descubrir en cada caso particular los medios que son adecuados para la persuasión”
Francis Bacon (1561-1626): “La Retórica es la aplicación de la razón a la imaginación para movilizar mejor a la voluntad”
A. Richards: “La Retórica es el estudio de los malentendidos y sus remedios”
Erika Lindemeann: “La Retórica es una forma de razonamiento sobre las probabilidades, basado en los acuerdos que la gente comparte en tanto que miembros de una comunidad"
Francis Christensen: “La Gramática postula el mapa sobre lo posible; la Retórica da cuerpo a lo posible asentándolo sobre lo deseable o lo efectivo. La cuestión clave de la retórica es cómo saber qué es lo deseable o preferible”
Sonja and Karen Foss: “La Retórica es el desempeño que tienen los principios humanos cuando se utilizan símbolos para comunicarse con el Otro…”
Boecio: “La Retórica trata con los discursos que a su vez dependen de la construcción de hipótesis, esto es, cuestiones que están rodeadas de una gran cantidad de determinaciones dadas en el tiempo y en el espacio, y con lo cual se comprende que, en todo momento donde se pone en marcha una tesis, es por que ésta encuentra una conexión con esas hipótesis. Las determinaciones son: Quién?, Qué?, Dónde?, Con ayuda de quien? Porqué?, De qué manera? En qué momento?”
Kenneth Burke: “Lo que fundamentalmente concierne a la Retórica es la manipulación de las creencias humanas para fines políticos… la función básica de la Retórica es el uso que los agentes hacen de las palabras para producir actitudes o para inducir a ciertas acciones a otros agentes humanos”
Lloyd Bitzer: “En suma, la Retórica es el modo de alterar la realidad no a través de la aplicación directa de energía a los objetos, sino mediante la creación de un discurso que puede cambiar la realidad a través de la mediación del pensamiento y la acción”
Anónimo del siglo XV: "La Retórica es la ciencia que refresca el hambre, que hace que el mudo hable, que el ciego vea, y que nos permite evitar que cometamos cualquier ineptitud con nuestra lengua"
Mark Backman: “La Retórica trata con las estructuras artificiales de la realidad cuya compleja composición constituye lo que llamamos cultura. Somos injustos al definirla sólo como comunicación… la Retórica es en sí misma un arte estructurante. Como arte de la persuasión, sus materiales son palabras e imágenes, sentencias y párrafos, argumentos y ejemplos, todos los cuales son utilizados para organizar las respuestas y las acciones de una audiencia dada. Como actitud ante la vida, la Retórica suscribe todos los tipos de procesos y métodos que intentan producir un orden frente al caos”
Donald Bryan: “La Retórica es el método, el órganon de los principios para decidir mejor las cuestiones que son indecidibles, para arribar a soluciones ante los problemas que son irresolubles, para instituir un método en esas fases vitales de la actividad humana donde no existe un método inherente a la materia de la que se ocupa una decisión. El arte de resolver este tipo de problemas es la Retórica"
Thomas Farell: “La Retórica es el arte colaborativo que guía las decisiones frente al juicio público en relación a materias sobre las cuales no se puede decidir a través de la fuerza o la experiencia”
William F. Imscher: “La Retórica es el estudio de los paradigmas que organizan las relaciones humanas; de las implícitas pero inviolables reglas con las que se vive en armonía social; de los acuerdos de los que toda comunicación, comprensión e identificación humana dependen”
George Briscoe Kerferd: "La superioridad de un logos sobre otro no es accidental, sino que depende de la presencia de dispositivos específicos. El estudio de esos dispositivos es el arte de la Retórica"
Richard McKeon: “El nuevo arte de la Retórica es un arte del descubrimiento. No es un método heurístico o una interpretación radical de las cosas, sino un arte de los tópicos o de la selección de los elementos que hacen posible el reconocimiento de nuevos hechos y que abre la percepción hacia estructuras y secuencias de las que no se tenía noticia”
o
David M. Berube: "La Retórica no se define sólo como el arte de descubrir los medios adecuados a la persuasión. En los últimos tiempos, se ha definido ya como un arte constructivo para la producción de conocimiento."
o
Edwin Black & Lloyd F. Bitzer: "Los estudios de Retórica se definen por su capacidad de explorar los procedimientos y las prácticas de la comunicación que tradicionalmente no son cubiertos por otras disciplinas de estudio"
o
Robert Ivie: "La retórica es un acto de crítica cultural circunstanciada, que se centra en el problema del chivo expiatorio, o de la demonización del Otro, y que afronta el correspondiente desafío de articular una cultura democrática más inclusiva"

Siestas

Nunca he sido siestero. Si puedo aprovechar o desperdiciar el tiempo de otra manera, lo hago. Pero los años no pasan en balde y me canso más, de forma que después de comer, incluso el puré de calabacín que corresponde a los diez kilos que llevo perdidos, me entra un sueño que me derrumbo. Si no lo duermo, permanezco en un estado letárgico, vegetativo y comatoso similar al de las discontinuas lagartijas o al de los habitantes de las noches sin duda intranquilizantes de George A. Romero. Voy a tener que dormir la siesta o me volveré un jocoso inválido. Mi problema es que, si duermo la siesta, no paro. Es el sueño atrasado, que se toma venganza cumplida de mí por las veces que le he cerrado mi puerta y lo mal que se lo he hecho pasar. Y no puedo cortarlo por lo sano con un despertador, porque entonces me despierto como un hombre lobo con muy malas y picadoras pulgas. No tengo remedio, maldita sea.

martes, 26 de abril de 2011

Gente seria



Ha habido un ridículo follón en el ridículo Senado con motivo del ridículo asunto de los ridículos eres del  ridículo Chaves, y las ridículas prebendas de su ridículo hijo. La ridícula oposición ha montado un cirio ridículo y hasta el ridículo presidente de la ridícula cámara ha tenido que hacer una ridícula intervención, como si  importasen algo sus ridículos asuntos.


Dicen que son gente seria.


Yo sólo veo a unos niñatos endomingados que se tiran mierda con la mano uno al otro y el otro al uno, y se dicen: "Mi mierda es más limpia que la tuya", como si no supiesen que toda la mierda es mala. Lo malo es que siguen siendo narcisistas, a pesar de que, si les presentan un espejo, no se reconocerían en él: prueba de que su inteligencia es muy limitada o su psicopatía muy severa (uno de los rasgos de la psicopatía es la incapacidad de empatía o capacidad para ponerse en lugar de otro, o incluso en el lugar de la imagen de un espejo).


Qué gente, perdón, qué gentuza.

lunes, 25 de abril de 2011

Grandes éxitos de este blog

He estado mirando las estadísticas de acceso a este blog. El artículo que gana por la mano es Vacas gigantes, supongo que por su espectacular fotografía: nada menos que 2438 accesos, aunque tampoco está mal escrito. Sigue, con 549, La naranja mecánica y El triunfo de la voluntad, que también tiene foto atractiva (a la gente sólo se la atrae por los ojos, las palabras importan un pimiento, a lo que se ve). Aquí consta. Tampoco queda mal El efecto Ripley, que no necesita foto para seducir, y otros que omito por considerarlos más anecdóticos.

"Protesto que, si me fusilaron, no me acuerdo de semejante cosa", un inédito de Félix Mejía.


Un articulito inédito de Félix Mejía. Alude al famoso periodista  moderado Andrés Borrego

Señores redactores de El Eco del Comercio:

Muy señores míos:


Espero  merecer de Vds. el favor de que tenga lugar en su periódico el siguiente artículo, del cual remito con esta fecha una copia exacta al señor Borrego, redactor de El Español.
           
Señor Borrego: los diablos tentaban al santo anacoreta del cochino y otros diablos tan diablos y tan tentadores como aquellos diablos, con tantas uñas y con tantos rabos, tentaron a Vd. también cuando, en su número de 1.º de marzo corriente, impugnando un artículo del periódico La Libertad, se tomó Vd. la de lanzar (sin venir a cuento) una alusión al periódico titulado El Zurriago que en unión con don Benigno Morales redactaba yo en los años 1820 al 23, a la par que escribía también en El Constitucional de la tarde y en El Eco de Padilla. Acaso llegó Vd. a imaginarse que, por mi situación apática y ajena al presente a las contiendas políticas, podría pasar desapercibida dicha alusión, y se ha engañado miserablemente porque, cuando me considero asistido de la razón y de la justicia, soy como la muerte que a nadie perdona, y como el dios Término, que ni a Júpiter quiso ceder.

Se permitió Vd. decir en su referido artículo: “Tenga entendido el público que se trata de resucitar la época de El Zurriago y sepa desconcertar con su indignación repecto a los autores de tan odiosa trama y con su simpatía hacia los órganos legítimos de la opinión, la crisis de un nuevo género a que conspiran a conducirnos los que no pueden dominar sin hollar las libertades de la nación, sin extaviar la opinión de los buenos para arrancar del miedo lo que les niega la razón y la conciencia del  país.”             .

            De todo el cúmulo de palabrotas que se comprenden en el periodo  inserto, que encierra conceptos harto metafísicos, se descubre que la opinión de Vd. respecto a El Zurriago y a sus redactores está en perfecta armonía con la que intentaron en vano generalizar, cuando se publicaba dicho periódico, los serviles de aquella época, los que se titulaban moderados, que eran peores que los serviles, los egoístas partidarios del poder despótico, los magnates que vivían en placeres sin trabajar y a costa del sudor del pobre y los escritores vendidos al poder que se alimentaban con el pan de la ignominia, como Vd. no debe ignorar. Toda esta cáfila de bichos de mal agüero se empeñó entonces en abrumar a los redactores de El Zurriago con las más groseras calumnias y con las más negras imposturas. Decían de continuo que estábamos pagados por la Santa Alianza, por el Rey y por el Embajador de Francia; pero escupían al cielo y les caía la saliva en la cara, porque todos los hombres de sentido común hallaban desmentidas las tales calumnias al considerar que estabamos haciendo la guerra más esforzada a los mismos por quienes se decía que éramos pagados, y no era creíble que los tales pagadores alimentasen viboreznos para que les royesen las entrañas… al vernos marchar por la revolución rodeados de puñales… al contemplarnos rodando de calabozo en calabozo… al verme sentenciado a dos años de prisión en las Peñas de San Pedro por Poncio Pineda… al mirarme sufriendo una prisión de dos meses en la cárcel pública y otra de cinco meses en mi casa con un alguacil de vista a mi costa… al mirarnos pobres y saqueados por las frecuentes multas y pago de costas procesales… al vernos escribir al mismo tiempo nuestro osado papel con el cadalso en hombros, pero diciendo la verdad toda entera al pueblo español… al escuchar nuestras diarias filípicas en las tribunas populares contra tantos y tantos pícaros empeñados en destruir el edificio social…

            Los patriotas por tanto nos escuchaban como a oráculos y las calumnias fueron despreciadas y los calumniadores merecieron el anatema universal. Nuestra opinión se incrementó cuando nos vieron denunciar con tres días de anticipación la insurrección de los guardias, que se pronunicaron a la voz de “¡Viva el rey absoluto y mueran los redactores de El Zurriago…!” cuando nos vieron pelear contra los mismos guardias en el memorable día del 7 de julio, en el cual vencieron los libres y se perdió la libertad, porque en vez de justicia hubo pasteles, intrigas, picardías e impunidad que detalladamente denunciamos a la opinión pública en nuestro periódico y ahí están los señores Martínez de la Rosa, Galiano, Burgos y otros muchos bien informados de estos hechos que atestiguarán esta verdad que pasará indestructible hasta la última generación.

            ¿Y callaron, sin embargo, los calumniadores? No, señor Borrego; ni callaron entonces ni se avergozaron ni callarán ni se avergonzarán jamás, porque nadie puede dar lo que no tiene y porque los partidarios del poder despótico son como los diablos que nunca se arrepienten.   

            ¡Que inhumanidad, señor Borrego! Me vieron salir de Cádiz confinado a las Islas Canarias por un golpe despótico del gobierno cuando estaba para expirar la libertad  en 1823, y vieron marchar a mi compañero Morales para unirse a las fuerzas que comandaba el inmortal Riego… Me vieron confinado en la isla del Hierro… Vieron salir de Cádiz apenas se entronizó el despotismo una fragata que debía traerme a la Península bajo partida de registro a sufrir la última pena…Vieron marcharse al Hierro a  25 soldados en mi busca… que milagrosamente pude fugarme de aquella isla… que los patriotas que contribuyeron a mi evasión sufrieron muchos meses de prisión en el castillo de Paso Alto y fueron arruinados en sus fortunas… Me vieron emigrar en la mayor miseria a los Estados Unidos del Norte de América, en cuyo país no conocía el idioma… Que allí continué trabajando a favor de la libertad de mi patria y de la de todos los hombres, escribiendo la tragedia titulada Rafael del Riego o la España en cadenas, con otras varias obras… Vieron también morir en un cadalso en Almería a mi compañero Morales… Me vieron sentenciado a muerte en rebeldía en esta corte… Y sin consideración ni miramiento a mis servicios ni a mi decisión por la santa causa de la libertad ni a las mil y mil suertes que he sufrido en 20 años de emigración… todavía hubo, señor Borrego, quien me calumniase… quien me mordiese con diente canino. ¡Esto es creíble! El señor don Joaquín María Ferrer, y Dios le perdone, como yo le perdono, tuvo la bondad de decir ante la respetabilidad del Senado que había yo marchado a Caracas a hacer una revolución y allí me habían fusilado.

            En cuanto a mi viaje a Carracas [sic], juro a Dios y a la Cruz y a la Veracruz que jamás he estado en Carracas [sic] ni en parte alguna de aquella república. Y en cuanto al fusilamiento, ruego a Vd, señor Borrego, que no crea Vd. lo que dijo el señor Ferrer, si no se le presenta una plena justificación del fusilamiento y en este caso sí crea Vd. que fue fusilado, y no será extraño que yo también lo crea y me persuada que por una extraordinaria metempsicosis he vuelto a España en cuerpo y alma a desmentir respetuosamente al señor Ferrer; pero, por ahora, protesto cuantas veces sean necesarias  por derecho que, si me fusilaron, no me acuerdo de semejante cosa.

            Materia es esta, señor Borrego, sobre la cual podían escribirse algunos tomos en folio, incluyendo en ellos la vida y milagros de muchos bribones con quien he peleado en la arena periodística; pero acaso se acerca el día en que aparezca de nuevo El Zurriago y entonces hablaremos más despacio y nos oirán los sordos. Concluyo por ahora rogando a Vd. me tenga en su santa gracia que se deje de alusiones a mi dormido Zurriago y pelillos a la mar.

            Con la mayor consideración y afecto saluda a Vd. respetuosísimamente su más humilde servidor q. b. s. m. Madrid 6 de marzo de 1846. Félix Megía.

sábado, 23 de abril de 2011

El retorno del panfleto

Víctor Lenore, "El retorno del panfleto", en El País, 22/04/2011
       
Textos cortos, combativos y contundentes plantan cara a la crisis. El superventas ¡Indignaos! es solo la punta del iceberg de un movimiento que reclama cambios urgentes.

Es el best seller más inesperado del año. Se llama ¡Indignaos! (Destino) y lo ha escrito Stepháne Hessel, veterano de la resistencia antinazi que a sus 94 años anima a los jóvenes a enfrentarse a los abusos del sistema financiero. Conquistó las listas de venta en Francia y recibió críticas feroces. Según sus detractores, el texto "no cuenta nada nuevo", ni tampoco "ofrece soluciones". ¿Se han quedado sin ideas los insumisos al sistema? Contestando a esos reproches, este mes, Aguilar ha editado Reacciona, libro colectivo con prólogo del propio Hessel. Por sus páginas desfilan 10 personajes muy conocidos de la cultura española, entre ellos el escritor Javier Pérez de Albéniz, el periodista Ignacio Escolar o el economista José Luis Sampedro.

El problema es que la izquierda oficial está adormecida. La derecha domina los medios

Todos coinciden en la necesidad de tomar postura contra el capitalismo salvaje."La sociedad actual nos educa para ser competitivos, productivos e innovadores. Es decir, para tratarnos a empujones", señala Sampedro. Quien busque programas concretos puede recurrir a Manifiesto de economistas aterrados (Barataria), que propone 22 medidas políticas para salir de la crisis. Su estrategia es sencilla y contundente: que paguen los que más tienen. En Francia se han adherido a sus tesis 3.100 personalidades del mundo del pensamiento.

Emmanuel Rodríguez, miembro del Observatorio Metropolitano y de la librería asociativa Traficantes de Sueños, explica así el regreso de los textos de batalla: "Es un formato que resurge en 1999, la época de las revueltas de Seattle contra el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio. Entonces se fundaron en España varias editoriales independientes que hoy siguen muy activas. Hoy vivimos otra pequeña primavera de los libelos, panfletos y píldoras críticas".

Rodríguez es coautor de La crisis que viene (cuyo PDF puede descargarse gratuitamente en Traficantes.net), un texto que no se limita a hacer análisis de la situación, sino que ofrece alternativas para enfrentarse a ella. Sobre todo, recomienda desconfiar del discurso machacón de los economistas ortodoxos. "Aparte de nuestro libro, ATTAC o el grupo Taifa han publicado cosas muy interesantes contra la reforma de las pensiones. El problema es que la izquierda oficial está adormecida, sus medios tienen mucha menos vitalidad que los de la derecha. Ellos dominan la tele, la radio y, además, la Fundación FAES de Aznar publica informes a tutiplén. También han tomado las aulas: la Universidad Francisco de Vitoria usa textos de Judith Butler para hacer creer a los alumnos que el feminismo es antifamilia. Su estrategia es mucho más efectiva que la nuestra", lamenta.

Isidro López, responsable del programa de Radio Círculo Ecos de sociedad, que entrevista regularmente a sociólogos, activistas y filósofos, explica: "En Francia están más acostumbrados a este tipo de combates dialécticos. Hay todo un ámbito de debate extraparlamentario. Aquí se ignoran estas cosas. Es una de las herencias de la Transición, donde se desterró la cultura del intercambio de ideas políticas más allá del sistema de partidos. En España, la derecha ni siquiera necesita defender el capitalismo. Le basta con criticar aquello que defiende el PSOE". La gran pregunta para el presente y el futuro es si sectores sociales hoy despolitizados (precarios, emigrantes, jóvenes parados) serán capaces de articular algún tipo de respuesta colectiva en defensa de sus intereses.

Hace pocas semanas se creó la web Madrilonia.org con el objetivo de combatir la hegemonía de la derecha en la capital. Su ciberpanfleto Miedo y asco en Madrid es un homenaje al estilo cáustico del legendario periodista Hunter S. Thompson. El texto denuncia, entre otras cosas, que la comunidad que preside Esperanza Aguirre es "la que menos gasta en educación y sanidad pública de toda la Unión Europea". Internet será el próximo campo de batalla (si no lo es ya). Por eso, editoriales como Traficantes de Sueños cuelgan todos sus textos gratis en su web. El pasado 7 de abril, la plataforma Juventud Sin Futuro reunió en Atocha (Madrid) entre 3.000 y 10.000 manifestantes bajo el lema "Sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo".

A través de mailings o redes sociales circulan propuestas ambiciosas. Por ejemplo, el Manifiesto de los comunes, del colectivo Universidad Nómada. Buscan conquistar nuevos derechos sociales, desde la libre circulación del conocimiento hasta una renta básica de supervivencia. "Para escribir un buen panfleto es preciso haber entendido antes la situación de quienes sufren la crisis. En esto casi toda la izquierda tradicional está condenada a dar palos de ciego", explica Raúl Sánchez Cedillo. Muchos dirán que son objetivos ingenuos, pero Cedillo recuerda que este tipo de movimientos ya han logrado algún éxito notable. "La agitación en la red contra la Ley Sinde ha sido extraordinaria, con un uso renovado del panfleto que ha probado su eficacia". ¿Quién se atreve a negar eso?

jueves, 21 de abril de 2011

Semana Santa

A algunos sorprende que defienda el Catolicismo, a pesar de que nunca se me han ocultado sus tachas y, siempre que he podido, las haya sacado a la luz, pensando que hacía bien a la misma religión; nunca me he podido persuadir de que la verdad no restaure la religión y la purifique volviéndola más libre, higiénica, buena y saludable, aunque no más fuerte, porque la fortaleza de la religión católica reside en su debilidad, en su bondad, en su pobreza, en su apertura generosa hacia todo cuanto es distinto y diferente; la fe no es una roca aislada en medio de la tierra, sino la tierra misma, la fértil y humilde arena: dentro de ella puede crecer algo, pero no en las piedras ni entre las piedras. La tierra perdura más que las piedras, si hemos de ser geólogos de la fe; para los católicos la fe es un tipo de piedra brillante, una gema que ilumina el cosmos; yo creo que la belleza es algo más multiforme y vario. De hecho me parece que, si tuviera que haber un mandamiento suplementario, aparte del inglés "no molesten", podría ponerse este, que es en su fundamento el único verdaderamente corrector: dirás la verdad. Pero el decálogo es más sutil y ambiguo, lo único que dice, y detrás de muchos otros mandamientos, es que "no mentirás". ¿Y si la religión fuera una mentira o tuviese gran parte de ella? Ya lo dijo Pilatos: "¿Qué es la verdad?" ¿Es malo preguntar por ella, intentar buscarla? ¿No la buscaría si no la hubiera encontrado, como escribió San Agustín? ¿Vamos a poner decir la verdad por debajo de creer en Dios? Decir la verdad y no mentir ni dar falso testimonio son dos cosas distintas, muy distintas, vaya que sí; la mentira y la verdad se amalgaman muy bien y se apoyan la una a la otra que da gusto, como si tuvieran entrelazamiento cuántico. Y, quieras que no, velis nolis, como dicen en latín o como de otro modo Catulo, sive id non pote sive pote, no puedo renegar mi historia, mi identidad, mi memoria ni mi cultura, porque están ahí; el catolicismo forma una parte muy importante de mí y de mis valores, una parte a veces muy dolorosa, ya que me es imposible ser sin simetría. Existe la verdad y existe la historia. Y si nosotros mismos, nuestro yo mismo es historia, somos algo fundamentalmente falso frente a una verdad natural fundamental y diferente, como quería Spinoza, y esa verdad nos sería algo fundamentalmente ajeno. 


Otra cosa será el tipo de Catolicismo (que es también parte de algo llamado Cristianismo, como el Cristianismo es parte de algo superior) que adoptemos, porque, si no fuéramos libres, no podríamos ser católicos; la verdad nos hará libres, dice Juan, pero la verdad es algo muy amplio e interminable, y no tenemos suficiente con nuestra pobre vida y nuestro pobre tiempo y nuestro pobre discernimiento para poderla abarcar sino sólo en parte. Como los sabios budistas ciegos que describían un elefante palpando cada uno una parte de él. 


Creo que la Religión forma parte de las Humanidades, es cultura, y me resisto a que desaparezca del currículum académico; cualquiera que prescinda de ella nos empobrecerá no sólo culturalmente: prescindirá de lo que nos hace humanos y mejorar hasta considerarnos parte de lo divino; prescindirá del deseo de algo más allá, de lo trascendente; es lo que llamaba Pascal "la apuesta". Pero también hay que admitir las cuentas de la lechera; la religión se transforma en algo horrible cuando pierde su científica y pobre humildad vestida de hopalandas episcopales, estrangulando con sus rosarios armada hasta los dientes con espadas de cruzado; su fortaleza estriba en su debilidad, en su pobreza, en su caridad, no en su liturgia; eso es precisamente lo que desquiciaba a uno de sus más importantes críticos, Nietzsche, para quien los valores eran algo individual que cada uno se tenía que forjar; no estará de más recordar que Jeffrey Dahmer, uno de los asesinos en serie más famosos por haberse comido los cuerpos de sus víctimas, construyó un altar en su casa y cuando le preguntaron a quién estaba dedicado dijo: a mí. Uno tiene que respetar una voluntad superior que le aliene mejorándolo, no empeorándolo. Y el bien que hay fuera de nosotros es mucho mejor y más objetivo que el que hay dentro. La religión crea cohesión social, y no me extrañaría que la evolución nos hubiera dirigido a esto porque es una ventaja evolutiva. En el fondo, Dawkins y sus oponentes podrían de estar de acuerdo en esto. Hay muchos tipos de religión y de creyentes, y la religión católica no es la única; si se tiene que dar dentro del currículum oficial y cómo ya es otra cuestión. 


Por eso critico lo malo que tiene el Catolicismo, sobre todo su enorme, espectacular y cobarde hipocresía, pero también soy el primero en alabar lo bueno que posee: la caridad, la pobreza, la humildad, su amor o caridad a los necesitados, oprimidos y excluidos. Cristo siempre andaba entre hambrientos, enfermos, ladrones y prostitutas.

Puntos cardinales del cerebro.

Sólo hay dos áreas del cerebro implicadas en el lenguaje. Una es el área de Broca, otra el área de Wernicke. Esta segunda parece ser la responsable del significante, mientras que la otra se ocupa más bien de la morfología, el léxico y el significado. Entre ambas se establece una relación dinámica controlada por otras partes del cerebro, especialmente el córtex prefrontal, donde reside un software de sintaxis lógica que tiene correlato en otro polo opuesto, la amígdala, que contiene, desarrolla y modula las emociones más elementales. Los neurólogos que diseñan un modelo de funcionamiento del cerebro debían empezar por estudiar las conexiones entre esas cuatro zonas que forman algo así como las cuatro esquinas del recuadro que somos, aunque ellos saben mucho mejor que yo... de lo que hablan.

Contrato oficial de 1923 para maestras argentinas


      AÑO 1923
    CONSEJO NACIONAL DE EDUCACIÓN - CONTRATO DE MAESTRAS 
    Este es un acuerdo entre la señorita............maestra, y el Consejo de Educación y de la Escuela por el cual la señorita .................................acuerda impartir clases por un periodo de ocho meses a partir del......................de 1923. 
    La señorita acuerda:
    1* - No casarse. Este contrato quedara automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.
    2* - No andar en compañía de hombres.
    3* - Estar en su casa entre las ocho de la tarde y las seis de la mañana, a menos que sea para atender una funcion escolar.
    4* - No pasearse por las heladerías del centro de la ciudad.
    5* - No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin el permiso del presidente del Consejo de Delegados.
    6* - No fumar cigarrillos. Este contrato quedara automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.
    7* - No beber cerveza, vino ni otras bebidas espirituosas. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra bebiendo....
    8* - No viajar en ningún coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre.
    9* - No vestir ropas de colores brillantes. 
    10* - No teñirse el pelo.
    11* - Usar al menos dos enaguas.
    12* - No usar vestidos que queden a mas de cinco centímetros por encima de los tobillos.
    13* - Mantener limpia el aula: 
    a) Barrer el suelo del aula al menos una vez al dia.
    b) Fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua corriente y jabón. 
    c) Encender el fuego a las siete, de modo que la habitación esté caliente a las ocho cuando lleguen los niños.
    d) Limpiar la pizarra una vez al día. 
    14* - No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.
    Fuente: Revista del Consejo Nacional de la Mujer, año IV, núm. 12 (marzo, 1999), Buenos Aires.

De copas con el Madrid

De Madrid al cielo / porque es notorio / que va al cielo quien sale / del Purgatorio. El Madrid gana una copa y luego la chafarra, qué torpes.  Ni siquiera una inglesa que ansía ver a la niñata Catalina vestida de blanco, esa que enseñaba el culo por la ventana de la resi de señoritas, podría soportar la curva de glucemia merengue; y precaución, que el amante de Cibeles, Atis, no Atletis, acabó sin cojones, que no descojonado, y capón del copón; le pueden robar las pelotas cuando se vuelvan a ver. Que tengan cuidado, los sincuitados. ¿Qué va a decir la Virgen de la Almudena cuando ese Cristiano Galahad, en nombre de los otros blancos e inmaculados caballeros, le traiga el Santo Grial menos chulo que un ocho tumbado? Gilipuertas.

miércoles, 20 de abril de 2011

Receta de pollo al ayuntamiento



POLLO AL AYUNTAMIENTO 


Ingredientes: 


Un pollo 
Un despacho 
Varios chorizos 


Preparación: 


1. Se coge el pollo y se le pone una corbata 
2. Se le coloca en el mejor despacho de un ayuntamiento. 
3. Lo rodeamos de unos chorizos frescos. 
4. Se le deja a su antojo durante un tiempo. 
5. Y él solito se va haciendo rico, rico, rico

Saramago y Torrente

El sonido del sol al caer en el mar

José Saramago14/02/2010

Entré en la obra de Gonzalo Torrente Ballester por su puerta mayor: La saga/fuga de J. B. Mi primera reacción al leerlo, sólo comparable a la que me había causado el Quixote, fue que un libro así no podía existir. A su lado todo me pareció pequeño, insignificante, innecesario, hasta el punto de llegar a decir más tarde que de buena gana daría dos o tres novelas mías a cambio de ser el autor de una obra que considero genial desde cualquier punto de vista que se analice. Cuando en los años ochenta, en Lisboa, pude conocer personalmente a Torrente Ballester esperaba encontrar a un titán, un atlante, una especie de San Sebastián capaz de llevar sobre los hombros el mundo entero. Era todo eso, pero no estaba a la vista. Tenía frente a mí a un hombre precozmente envejecido, medio ciego, bajo, con el cuerpo ladeado, una figura desconcertante que inmediatamente se reveló como el más agudo de los conversadores, sarcástico, brillante, de réplica instantánea como sucedió una noche en Faro ante un auditorio tan numeroso como fascinado. A uno de los presentes, supongo que español, se le ocurrió preguntar: “Don Gonzalo, ¿usted cree en Dios?”. La respuesta fue fulminante: “¿Y a usted qué le importa?”. Tuve todas las razones para ser amigo de Torrente y creo que él fue mi amigo, aunque a la manera un poco distraída con la que pautaba sus contactos con los demás y que creo es también una característica de los gallegos en general. Un día, estando en Lisboa, recibo una carta de una editorial francesa, Actes Sud, en la que se me invitaba a escribir un prefacio para la Saga/fuga. Aún hoy no sé por qué pensaron en mi persona para tan delicado trabajo. No tenía ninguna relación con el editor, ni personal ni profesional, pero la carta no dejaba dudas, venía dirigida a mí y me pedía que escribiese sobre Torrente Ballester. Tal vez nunca, hasta ese momento, había sentido con tanta intensidad lo que significa la responsabilidad de escribir. Me atreví a dejar de lado los habituales tópicos valorativos (falsamente valorativos, diría yo) y me lancé en los brazos de la imaginación. Imaginé, al contrario de lo que parece haberse señalado hasta la consumación de los siglos, que Alonso Quijano no enloqueció, antes dio lugar al otro que él también era, imaginé que la multiplicación de identidades que encontramos en la obra de Pessoa por la construcción de los heterónimos tiene una correspondencia clara en el equilibrio compensatorio establecido entre José Bastida y los semipersonajes que son el elegantísimo inglés Mister J. Bastid, el romántico portugués José Barbosa Bastideira, el bien parecido francés Monsieur Joseph Bastide y, finalmente, el imponente Joseph Petrovich Bastidoff, ruso y anarquista. Acabé el prefacio sentando a Gonzalo Torrente Ballester en un lugar al lado de Cervantes. Y el texto allá se fue para Actes Sud. Curiosamente, Gonzalo y yo nunca hablamos del asunto. Tiempo después, en un congreso en Santiago, leí lo que había escrito y me pareció, por los pequeños movimientos afirmativos de la cabeza, que a Torrente le estaba gustando lo que oía. A partir de ese momento nos volvimos más cercanos. Les visitamos, a él y a su incomparable Fernanda, en La Romana, después fueron ellos a Lisboa, a nuestra casa, y, un recuerdo que nada podrá apagar, estuvimos con ellos, Pilar y yo, en Roma, en la entrega del Premio Unión Latina, fue el extraordinario discurso en el que Torrente habló de los soldados romanos que cada tarde iban a Finisterre para oír cómo el sol caía en el mar. Podía haber sido el principio de la internacionalización de la obra de Torrente Ballester, pero el peso del pasado, esa supuesta y nunca suficientemente aclarada adhesión al franquismo, habrán dificultado la penetración de sus libros en la arena internacional. Otro encuentro inolvidable ocurrió en Santiago con Salman Rushdie y Jorge Amado. Acababan de estar Gonzalo y Fernanda en Lanzarote, que a uno y a otro les deslumbró, los encuentros con amigos nuestros de aquí, las cenas, las comidas, las largas conversaciones, la perra Greta, que se prendó de amor de Gonzalo. Después vino la enfermedad, las preocupaciones de todos nosotros por su estado de salud, que se fue agravando poco a poco, hasta el desenlace. Acompañamos el cortejo fúnebre a pie, como toda la gente, hasta el cementerio de Ferrol, donde la música de Negra sombra hizo la guardia de honor al descenso de Torrente Ballester a la tumba. Se había apagado la luminosa sombra de Gonzalo, había comenzado la sombra melancólica de la memoria. Hasta hoy y para siempre.

Merkel necesita españoles capacitados


"Oferta de Merkel a parados españoles", en  El Mundo, 23/01/2011 13:53

'Me iría a Alemania. Es difícil vivir en España siendo un trabajador cualificado y honrado'

Madrid.- El próximo febrero se concretará más la oferta de trabajo que la canciller Angela Merkel ha planteado hacer a los jóvenes españoles cualificados en paro, dentro de la rutinaria consulta hispano alemana en Madrid. Para esa fecha, Zapatero ya habrá dibujado el nuevo marco para la jubilación y pensiones y para las cajas de ahorro, las dos próximas grandes reformas económicas del país para intentar paliar el problema de la deuda y aligerar el desempleo.

"¿Con un 20% de paro en España? ¿Tú qué crees...?", esa es la tajante respuesta de uno de los lectores de ELMUNDO.es en el foro creado para conocer su respuesta a la oferta de la canciller alemana, necesitada de mano de obra cualificada. Sin embargo, las reflexiones volcadas en la web se lamentan del mercado laboral de nuestro país que no reconoce la cualificación ni preparación de sus trabajadores mientras otras alertan del peligro de la descapitalización de la mano de obra, o fuga de cerebros, mientras que el idioma, ni la edad, ni la familia, ni el clima, no serían especialmente un inconveniente para hacer las maletas.

Desde allí, los que gozan ya de un empleo en Alemania que pronostica para este año un crecimiento económico del 2,3%, celebran el haber tomado la decisión de expatriarse, básicamente por el reconocimiento que han encontrado a su cualificación empresarial, el salario y la seriedad en el trabajo. Estas son las principales reflexiones de los lectores de EL MUNDO.es.

"Estoy cansado de este país: Se desprecia a la mano de obra cualificada de forma terrible", dice un comentarista que ya ha tomado la decisión de expatriarse el próximo mes de junio. "España se va a descapitalizar de gente cualificada, es peligrosísimo", dice un investigaor español que lleva ya tres años afincado en Francia.

"Con amigos como la sra. Merkel, ¿quién necesita enemigos? Tenemos la mano de obra cualificada más cualificada y barata de Europa. Quién no la querría? Todos a Alemania, a pagar impuestos allí mientras que la formación de esos trabajadores los pagamos los de aquí".

"Soy cirujano con 13 años de experiencia en España. Estoy buscando precisamente trabajo en Alemania. Es difícil vivir en España siendo un trabajador cualificado y honrado". Y pregunta a su vez: "¿quién nos sustituira?".

No volvería ni loco

"Pero me parece fantastico que la gente capaz tenga una oportunidad y una opcion en un pais que reconoce el trabajo duro", apunta alguien que no se plantea salir de España.

"Pues sí, os animo que a que salgáis y lo intentéis. Yo ya llevo 2 años y medio en Alemania y estoy muy contento".

"Mucha suerte y seguro que aquí encontráis un mejor futuro. Y seguro que con empeño, el idioma no será barrera".

"Llevo 3 años en Berlín y estoy encantado. No volvería ni loco. Llevo un nivel de vida mucho mejor que cualquiera de los de mi promoción que se quedaron en España. Se me valora profesionalmente", dice otro expatriado que se compara con sus colegas.

"Soy mujer, 47 años, he sido directiva en multinacional y desde que volví a España hace 2 años estoy en el paro. Me han ofrecido un trabajo estupendo, con más sueldo del que ganaba antes, basado en Colonia, y me voy... ¡Ni una vez durante el proceso me han preguntado la fecha de nacimiento!".

"Un país es tuyo si te ofrece oportunidades", dice otro recalcando que eres de donde trabajas y vives y no de donde naces.

"No solo que me iría al extranjero, es que además a este paso no me va a quedar más remedio".

Más feliz que una perdiz

"Soy profesor de secundaria y cobro con cuatro meses de experiencia lo mismo que un profesor que lleve en España diez años (con sus complementos de antigüedad), mis alumnos quieren aprender y tienen una disciplina en clase que nunca he visto en España. No quiero vivir en un país que no me reconozca mi valía".

"Tengo 30 años, 2 licenciaturas, 1 Máster, hablo con fluidez 3 idiomas y hace 2 que me vine a Frankfurt, pasé de mileurista a ganar el triple".

"Me vine para Alemania y estoy más feliz que una perdiz".

"Soy arquitecto e ingeniero de caminos, hablo español, italiano y alemán. Tengo 38 años pero estoy en el paro desde hace dos años. ¿Le sirvo a la señora Merkel?, porque en este país me siento un inútil, no encuentro empleo ni de telefonista".

"Hay que ir donde te respeten y valoren profesionalmente" mientras otro recuerda aquel tristemente famoso "Vente pa Alemania, Pepe".

La felicidad en el trabajo



Cristina Llagostera, "¿Se siente atrapado en su Trabajo?", El País 13/02/2011
     
¿Se siente útil? ¿Le motiva su ocupación, o simplemente no puede prescindir de ella? Encontrar la vocación implica hacerse preguntas y asumir riesgos sin miedo al fracaso.


Si el dinero dejara de ser un problema, si tuviera que decidir en qué quiero ocupar mis horas, mis días, en qué quiero contribuir al mundo, ¿seguiría dedicándome a lo que realizo ahora? Esta pregunta plantea un dilema importante: hasta qué punto la elección del trabajo o estilo de vida está guiada por la vocación.


“Seguir la vocación significa encontrar el propio rumbo. Dirigirse hacia donde uno quiere aunque implique ir contracorriente”


“Un primer requisito es atreverse a soñar. Demasiado a menudo cortamos las alas al entusiasmo, cavilando sobre los problemas”


Cuando se responde con una afirmación, significa que uno se siente útil realizando algo que ama, más allá de las ganancias o comodidades que le pueda aportar. Pero no suele ser lo más común: muchas personas se sienten atrapadas en trabajos que no les satisfacen y de los que no pueden prescindir. A otras les aterra el riesgo de iniciar un cambio y equivocarse, y otras tantas están inmersas en una rueda que no les deja apenas tiempo ni espacio para plantearse otras alternativas.


¿Siempre es posible realizar la vocación? Seguramente este sea uno de nuestros mayores retos: descubrir y dar forma a nuestro potencial como personas inmersas en una sociedad. Puede que las circunstancias no acompañen, pero en algún lugar o de alguna manera es conveniente expresar esas capacidades e inquietudes que bullen en el interior, sea con la actividad profesional o en el tiempo libre, pues de lo contrario puede aparecer el sufrimiento o la desidia en alguna de sus manifestaciones.


Interés más capacidad


“Donde los talentos y las necesidades del mundo se cruzan, ahí está nuestra vocación” (Séneca)


A cada persona le fascinan cosas diferentes; eso se expresa como una inclinación natural que la motiva a seguir aprendiendo sobre ciertos temas. Por otra parte, todos los seres humanos poseen talentos o habilidades especiales, cosas que realizan con mayor creatividad o facilidad de manera instintiva. Cuando se da esa conjunción entre interés genuino y aptitudes individuales, el resultado suele ser superior en todos los sentidos.


Existe una diferencia radical entre lo que se realiza por vocación o por mero deber. La capacidad de esfuerzo y concentración aumenta cuando nos dedicamos a algo que nos interesa. La persona se siente como pez en el agua, moviéndose en un ambiente afín, más dispuesta a superar los obstáculos. Y quizá lo más importante: la tarea o el trabajo dejan de ser un medio para convertirse en un fin.


La palabra vocación significa llamada. Tiene que ver, por tanto, con seguir aquello que uno siente que le atrae y que además le permite aportar algo al mundo. Descubrir la propia vocación es una de las cosas que da mayor sentido y orientación a la propia vida.


A la hora de elegir una ocupación, a menudo se tienen en cuenta factores externos: las posibilidades de trabajo, de remuneración, el prestigio social, la opinión de los padres, los maestros, los amigos… Seguir la vocación, en cambio, significa encontrar el propio rumbo no a partir de señales externas, sino internas. El objetivo es dirigirse hacia lo que uno quiere ser, aunque implique ir contracorriente.


Un primer requisito es atreverse a soñar. Demasiado a menudo cortamos las alas al entusiasmo, cavilando sobre las condiciones adversas o los problemas, lo que impide conectar con las necesidades o deseos verdaderos. Pero precisamente allí donde se despierta el entusiasmo se halla una isla de interés, algo que nos atrae y nos hace vibrar de emoción, y es preciso escuchar esta señal.


Una dificultad es que las primeras decisiones sobre la profesión se producen en la adolescencia, momento en que se suele estar confuso y con el peso de grandes expectativas sobre las espaldas.


Sin embargo, conocerse mejor: saber qué aspectos nos definen, cuáles son nuestras cualidades, en qué tipo de ambientes nos movemos mejor, qué valores y principios nos sustentan, en qué actividades destacamos… ayuda a encontrar una orientación. El siguiente paso supone plantearse cómo conseguir realizar estos deseos y capacidades a través de una actividad o profesión.


Víctor Frankl decía que el trabajo es el espacio en el que la peculiaridad del individuo se enlaza con la comunidad. Todas las personas necesitan aportar algo. Si sabemos cuáles son nuestras capacidades, podemos entonces preguntarnos qué es lo que queremos ofrecer para encaminarse hacia aquello que uno desea.


Una vez definido dónde se quiere llegar, puede imaginarse el camino que habrá que recorrer. Supone una manera de dar forma en la mente a la intención, para bajarla al mundo concreto, pero también de advertir el esfuerzo necesario y los obstáculos que pueden surgir.


Los retos del camino


“No es porque las cosas sean difíciles por lo que no nos atrevemos; es porque no nos atrevemos por lo que son difíciles” (Séneca)


A menudo, las personas aducen una larga lista de razones por las que no están haciendo lo que les gusta. Sin embargo, detrás de toda limitación externa suele esconderse un miedo, y este en la práctica supone el mayor obstáculo. En este punto se puede seguir a merced de los propios temores o, por el contrario, intentar ser más consciente de ellos.


Como comienzo, la persona puede realizarse preguntas como, por ejemplo: ¿Qué me digo a mí mismo cuando pienso en lo que me gustaría hacer? ¿Qué es lo que más me asusta? ¿Cuál sería la peor posibilidad si fracasase en el intento?


En la base del miedo se suelen encontrar creencias acerca de uno mismo, los demás o la situación, como: “No soy suficientemente bueno”, “es demasiado difícil”… Frases que se repiten una y otra vez y que conforman una especie de lentes a través de las cuales vemos la realidad. Si estas creencias hacen sentir a la persona más capaz y la estimulan, bienvenidas. Pero si generan frustración, sensación de incapacidad… es mejor revisarlas, pues suponen un freno importante.


La entrega


“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad” (Albert Einstein)


Cuando lo que se hace está en sintonía con los propios valores, gustos y principios, ya no es necesario buscar contraprestaciones ni imponerse obligaciones o castigos, pues la motivación principal proviene del interior. La persona funciona de manera integrada, siguiendo la corriente de lo que realmente le inspira, y con ello la energía y la capacidad se multiplican.


Quien se dedica a su vocación nunca deja de aprender. Sigue manteniendo esa mirada de interés y curiosidad hacia lo que le atrae, incluso aunque se jubile. Ahora bien, esto no debe confundirse con la obsesión por el trabajo, que implica más bien una huida y una desconexión.


Una persona puede escuchar su voz, descubrir hacia dónde le llama, y preguntarse si quiere o no aceptar el reto. La vocación requiere entrega, compromiso, insistencia, aprendizaje… Seguramente nadie se siente capaz de realizar algo hasta que no lo intenta. Por eso resulta inútil esperar a estar absolutamente seguro o preparado para dar el paso. La reafirmación vendrá más adelante, cuando uno compruebe que está en el buen camino.


En la vocación, lo que se realiza fuera es un reflejo del interior. Implicarse en una labor significa comprometerse con uno mismo para dar lo mejor. Cuando surjan conflictos o dificultades, la persona tiene la sensación de estar en el lugar correcto, y eso le da solidez e integridad.


“La mayor tentación es conformarse con demasiado poco”, decía Thomas Merton, poeta y pensador estadounidense. La vocación nos llama y nos invita a esperar más, a luchar por lo que amamos y hallar un sentido más profundo en lo que hacemos. Si aún no la has encontrado, no te conformes, sigue buscando.


Para aprender más
1. Libros


– ‘El 8º hábito’, de Stephen R. Covey. Ed. Paidós.


– ‘El trabajo ideal: descubre cuál es tu verdadera vocación’, de Richard J. Leider y David Shapiro. Ed. Paidós.


2. Películas


– ‘En busca de la felicidad’, de Gabriele Muccino.

Contra los anglicismos

Tomado de Por ahí:

TERRORISMO LINGÜÍSTICO

Juan Gómez Pérez, consultor de una conocida compañía del mercado, fue detenido ayer en las oficinas de esta empresa por "desafiar a los directivos, al utilizar en repetidas ocasiones un correctísimo español en su labor profesional", según consta en la denuncia presentada en comisaría.

El detenido, según los testigos, habría provocado diversas escenas de terror lingüístico entre sus compañeros.

Los problemas comenzaron un par de meses atrás, cuando Gómez Pérez llegó a la empresa e insistió en poner Jefe de Producto en su tarjeta de visita, en lugar del Product Manager que aparecía en las de sus compañeros. "Desde el primer día nos extrañó su actitud", comentó Francisco de Borja Acebo-Guindaleda y Álvarez de Las Asturias, Account Manager (Director de Cuentas) de la compañía, "pero nunca creímos que fuera a reaccionar con la violencia verbal con que se despachó después".

El mes pasado, durante la presentación del catálogo comercial, Gómez Pérez proyectó sobre una pantalla varias láminas que mostraban rótulos escritos en un perfecto castellano, mientras comentaba en voz alta los gráficos y cifras de la empresa en un discurso totalmente desprovisto de anglicismos. Ante los ojos de sus compañeros - "horrorizados", según su propio testimonio - desfilaron varias decenas de frases escritas en la lengua de Cervantes sin que el infractor mostrara ningún pudor o vergüenza por lo que estaba haciendo.

"El catálogo de la empresa había sido traducido y, por lo tanto, manipulado", aseguró el Managing Director (Director General), Juan Jacobo O'Callaghan García-Carrizosa de Fontejudo. "Este sujeto había sustituido todos los markets, targets, inputs, slides y sponsors... por mercados, objetivos, entradas, diapositivas y patrocinadores. El resultado fue que no entendíamos nada de la presentación, lo que provocó el desconcierto general".

Además, y según consta en la denuncia, el detenido habría cambiado las palabras outsourcing, finances y transactions por subcontrataciones, finanzas y transacciones. "Y se había quedado tan campante. ¡Hasta ahí podríamos llegar!", comentó indignado el responsable de la empresa.

Gómez Pérez no pudo terminar su presentación, pues fue reducido por dos compañeros de la empresa, el Phone & Door Manager (Recepcionista) y el Security Surveillance Officer (Encargado de Seguridad), que le mantuvieron maniatado hasta la llegada de la policía, la que puso al infractor a disposición de la justicia.

"Lo ha hecho para provocar. ¿Quién se cree que es? ¿Un Vicepresident (Subdirector)?" - comentaba ayer Ramón María Antúnez de Biedma y Fernández de Malvarrosa - "El día en que cualquier jerk (badulaque) entienda los conceptos del marketing, vamos a tener un sistem crash que nos sacará a todos del mercado. ¡Esto es terrorismo!" - sentenció como comentario final.

Inside Job

La perpetua historia de la infamia

Carlos Boyero, El País, 25/03/2011

Creo recordar que las únicas palabras interesantes en la última ceremonia del Oscar salieron de la afilada boca de Charles Ferguson, creador de Inside job. Citó a los delincuentes de guante blanco que después de haber causado una ruina mundial siguen en la calle y escandalosamente ricos. Se supone que Ferguson se ha propuesto hacer un documental, pero en su intento por ser realista y didáctico le ha salido una extraordinaria película de terror. Yo, al menos, paso progresivo e infinito miedo ante la clase magistral que Ferguson nos ofrece sobre algo tan farragoso como la economía. Este pavoroso y racionalista relato, que debería ser exhibido en todos los colegios para que los niños entendieran las esencias y los mecanismos del fraude y de la rapiña, la naturaleza y la metodología de monstruos pulcros que hunden en la miseria los ahorros, el trabajo, las hipotecas, las ilusiones de millones de personas, tiene prólogo, desarrollo y desenlace.

Lo contado provoca estupor y angustia; el final pone los pelos de punta.

Comienza en un paraíso llamado Islandia, el país con la renta per cápita más alta de Europa, inacabables prestaciones sociales, autosuficiente en la energía, con generalizada calidad de vida, algo cercano a la utopía. Es el lugar sobre el que se posan los encorbatados vampiros para arrasar lo que parecía inexpugnable. De ahí nos trasladan a Nueva York, al corazón de la bestia, donde banqueros privados y públicos, ejecutivos y políticos que intercambian sus papeles con desvergonzada naturalidad y protegidos por leyes que han decretado ellos, provocan el colapso económico mundial como resultado de haber pasado décadas vendiendo humo, jugando con lo inexistente, especulando en plan hiena, haciéndose inmensamente ricos en los descalabros que provocan y que pagarán los inocentes, acumulando propiedades, aviones privados y yates en grado tan excesivo que les resultará imposible disfrutarlos, acumulando y tapando mierda, estimulados continuamente por ese polvito blanco que les hace sentirse dioses y putas de superlujo que relajan del extenuante trabajo de robar al prójimo. En ese engranaje participan eminentes catedráticos de teoría económica, asesores de la Casa Blanca, mercenarios de cuello almidonado, un aterrador foco de corrupción que cobra cifras mareantes de esos banqueros que se declaran en quiebra. Evidentemente, la mayoría de ellos se niega a ser entrevistado, pero los menos astutos o demasiado arrogantes que se atreven a dar la cara y a ofrecer sus imposibles argumentos quedan retratados como lo que son, gánsteres que se saben impunes por mucho que les interrogue y acorrale esa mosca cojonera llamada Charles Ferguson.

Matt Damon ejerce de narrador en la historia de la infamia. No es casual. Y entiendes las razones de su desencanto ante Obama. Si lo que nos han contado antes te provoca estupor y angustia, el final logra ponerte los pelos de punta. Los villanos no solo han esquivado el castigo, sino que este modélico presidente les ha recolocado para que dirijan la economía de Estados Unidos. Han sido, son y serán los reyes del sistema. Todo está atado y bien atado.