martes, 19 de abril de 2011

Arcadia

Acabo de ver una película del gran cineasta político Constantin Costa Gavras, Arcadia, (Le couperet, 2005) en la que un ingeniero químico víctima de una ERE y ya tres años en paro decide eliminar a los contrincantes más capacitados para un puesto de trabajo ideal que le permite salvar su forma de vida y a las únicas personas que le importan, su familia; una especie de Dexter doblemente perverso, ya que mata personas buenas para salvar a otras personas buenas, no por odio, sino por necesidad. Una gran película, que hace reflexionar sobre si el crimen y el terrorismo no son el fondo la misma cosa y vislumbrar el verdadero y siniestro alcance de lo que es la relatividad moral del nihilista. ¿Qué es el protagonista? ¿Un asesino en serie, un gran padre de familia, alguien que ha comprendido cómo funciona el sistema y adopta sus mismos medios o un terrorista? Porque, si la sociedad le ha declarado la guerra, lo primero que ha hecho es conseguir un arma para defenderse. Una película de gran calado moral, social y filosófico, y también una gran comedia, de un realismo conmovedor, que, como ha señalado la crítica, no se aleja mucho de Monsieur Verdoux. No me extraña que haya pasado absolutamente desapercibida: es más que incómoda y, como todas las verdades, se quiere esconder más que una lagartija. Una frase para la antología: "Cuando hayan destruido la economía y todos estén parados, ¿a quién venderán sus productos de mierda?" No me extraña que los zombis estén de moda: bajo esa apariencia se esconde la de algo más familiar, un parado o un ser humano que importa tan poco como un parado. El nihilismo, en fin. Y este artículo trata de eso. Qué casualidad, las dos cosas el mismo día:

Antón Costas, "Quiebra moral de la economía de mercado", en El País, 18/04/2011:

Si la política no recobra su autonomía frente a los mercados financieros y la sociedad no es capaz de manifestar su indignación, no habrá límites a la especulación, la volatilidad financiera y la desigualdad

Uno. Los argumentos económicos son insuficientes para comprender las causas profundas del desastre que estamos viviendo. No solo ha habido "fallos" de la regulación financiera y "errores" de política, como dicen los economistas. Hay algo más intrigante: una quiebra moral del nuevo capitalismo que emergió en los años ochenta del siglo pasado.

Si no se toma en consideración esa quiebra moral es imposible comprender la crisis financiera de 2008. Y, lo que es más importante, tampoco se ven algunos de los destrozos que deja: la deslegitimación social de la economía de mercado; una deslegitimación que abarca a las políticas que están haciendo los Gobiernos.

Es descorazonador ver cómo se utiliza el argumento del too big to fail [demasiado grande para caer] con el fin de justificar el rescate público de los bancos y el mantenimiento del empleo y sueldo a los banqueros, haciendo pagar al resto la factura con sus impuestos y recortes de gastos sociales. Esa "medicina", además de culpabilizar a las víctimas, aumentará la desigualdad.

El riesgo es, entonces, el desprestigio de la política democrática y la aparición de problemas serios de gobernabilidad de nuestras sociedades.

Dos. Para comprender las raíces de esa quiebra moral, es necesario cruzar las fronteras del análisis económico y adentrarse en otras disciplinas que captan mejor los fundamentos éticos de la economía, basados en valores como la confianza, la equidad, la justicia o la buena fe en las relaciones económicas; y las consecuencias negativas de la desigualdad, el fraude, el expolio o la corrupción.

Esa convicción me ha llevado a coordinar un ensayo colectivo que en su propio título expresa esa necesidad: La crisis de 2008. De la economía a la política y más allá, editado en la colección Mediterráneo Económico de Fundación Cajamar (www.mediterraneoeconomico.com). Junto a la opinión de economistas, incluye la de filósofos, sociólogos, historiadores, periodistas, ensayistas y novelistas. Aunque sus miradas son diferentes, la polifonía de voces no desentona. Al contrario, ofrece una visión más comprensiva, en la que las voces de los economistas se ven complementadas por la de otros pensadores y científicos sociales.

Tres. Los economistas ofrecen cuatro tipos de explicaciones, no excluyentes entre sí, que descansan sobre la idea de "fallos", "errores" y "desequilibrios".

La primera, atribuye la burbuja de crédito y la asunción de riesgos a los "fallos" de la desregulación financiera que propició la desaparición del viejo modelo de banca prudente y aburrida, que mantenía el riesgo en su propio balance, y fomentó nuevas prácticas ("innovación financiera") que llevaron a la toma de riesgos excesivos para esparcirlos por todo el globo.

La segunda, se centra en los "errores" de una prolongada política de bajos tipos de interés practicadas en Estados Unidos (para evitar la recesión posterior a la explosión de la burbuja punto.com a inicios del 2000), y en Europa (para intentar sacar a Alemania de su anorexia posintegración).

La tercera se fija en los "desequilibrios globales", que hicieron que algunos grandes exportadores de manufacturas, como China y Alemania, en vez de consumir esos ingresos crearan grandes masas de ahorro (global savings glut) que financiaron la burbuja de crédito en EE UU y en la periferia europea.

Una cuarta explicación vincula la burbuja de crédito y la burbuja inmobiliaria con la desigualdad. Incapaces de hacerle frente mediante políticas redistributivas, los Gobiernos habrían utilizado el crédito barato y las políticas de desgravación a la vivienda para compensar la caída de ingresos de las clases medias y trabajadoras. El hecho de que la burbuja inmobiliaria haya sido más intensa en los países del Atlántico Norte, como España, parece apoyar esa hipótesis.

Cuatro. Los no economistas dirigen la mirada hacia otro lugar. Buscan las raíces de la crisis en una "quiebra moral" de la economía que se habría producido en los años noventa.

Estamos ante un fenómeno intrigante. Algo sucedió en los ochenta que invirtió la tendencia a la reducción de la desigualdad desde la II Guerra Mundial. A partir de los ochenta la distribución de la renta se hizo más desigual. Los ricos, especialmente en el sector financiero, se han hecho cada vez más ricos.

Las causas no están claras. Coincidió con cambios de diverso tipo: tecnológicos (las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones), económicos (la globalización), políticos (caída del muro de Berlín) e ideológicos (aparición de la ideología del mercado libre de trabas). Pero parecen haber tenido más influencia las políticas desreguladoras y la debilitación de instituciones que ejercían un cierto control social, como los sindicatos y los medios de comunicación.

La caída del muro de Berlín y del socialismo jugó un papel decisivo. Paradójicamente, no solo dejó huérfano de fundamento ético al socialismo, sino también al capitalismo. La vieja ideología calvinista, basada en la ética del esfuerzo y la responsabilidad individual, dejó paso a una nueva ideología donde la retórica de las "leyes impersonales del libre mercado" impediría juzgar la conducta de los actores desde una perspectiva moral. Es decir, la lógica del mercado haría desaparecer el libre albedrío y, por tanto, la responsabilidad individual. La economía quedaría así liberada de fundamentos éticos.

Esta falacia dio carta de naturaleza al "nuevo héroe" del capitalismo. Un personaje amoral, desacomplejado, libre de cualquier tipo de cortapisas, que lo quiere todo y ahora, que busca maximizar el valor de la acción y su rentabilidad inmediata, y no a la creación de valor económico a largo plazo. Además, se beneficia del paraguas del llamado "riesgo moral": sabe que las consecuencias negativas de sus acciones no las pagará él, sino la sociedad que vendrá a su rescate.

Los economistas han tenido un papel importante en esa quiebra ética. Aunque saben poco de cómo funciona el mundo real, practican una economía arrogante, basada en supuestos idealizados del comportamiento económico, que han utilizado para apoyar políticas de libre mercado. Solo una economía humilde, que reconozca que sabe poco sobre los mercados financieros, será fuente de progreso y estabilidad.

Cinco. Si es cierta esta quiebra moral de la economía, la pretensión bienintencionada de que corrigiendo los "fallos" de la regulación financiera será suficiente para acabar con las conductas amorales y meter al genio de la inestabilidad financiera dentro de la botella es un wishful thinking, una ilusión interesada.

La evidencia de que es una falsa solución está en la rápida reaparición de las mismas conductas de riesgo y sobresueldos protagonizadas por los responsables de las agencias de rating y de las instituciones financieras que causaron el desastre y fueron rescatadas con dinero público. Causa sonrojo ver la desfachatez con que vuelven a practicar las mismas conductas. No es que sean inmorales, son amorales. Practican un "fraude inocente".

Una salida estable y duradera a la crisis requiere una refundación moral del capitalismo. No creo que necesitemos otro capitalismo, pero sí necesitamos salvar al capitalismo de estos capitalistas. El problema es que la política ha perdido autonomía y capacidad para hacerlo. Causa desazón ver la confesión de impotencia de David Cameron en el Parlamento británico al señalar que su Gobierno no puede hacer nada para frenar esas conductas.

Pero si la política no recobra su autonomía frente a los mercados financieros, y la sociedad no es capaz de manifestar su indignación ante estas conductas, no habrá límites eficaces a la economía especulativa, a la volatilidad financiera y a la desigualdad.

De ser así, el mayor riesgo de la próxima década será la creciente ingobernabilidad de nuestras sociedades democráticas. Algunas señales apuntan ya en esa dirección.

Antón Costas es catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona.

lunes, 18 de abril de 2011

Mirando a España.

Miremos España con criterio meramente óptico. No es como la República Checa, una especie de páncreas seccionado por la diabetes de su Eslovaquia, ni como Gran Bretaña, que parece una señora con pamela escocesa o un fox-terrier lisiado; tampoco como Francia, hexágono sin abeja lleno de ríos, unicornio o más bien rinoceronte, pues posee un segundo cuernecillo mucho menor. Italia es, sí, una bota de señora, ese tacón es de señora; lo malo es que no se ve más arriba de Liguria; Alemania, que superó su esquizofrenia mural, parece una pieza de Tetris encajada con Austria; Finlandia es un jamón colgado, Suecia un condón desinflado, Dinamarca una chimenea humeante y Noruega un ciempiés vikingo o una vomitona de borracho. Pero España ¿qué es? Los muy sosos de los geógrafos insisten en decir que es una península, de peni (casi) e ínsula (isla). Está "lanzada al mar como una carabela", dijo no sé quién o parece una piel de toro como escribió no sé cuál, creo que Estrabón. Mira a América con el tiro en la nuca de Barcelona, el divieso de Tortosa y los chichones de Valencia, Alicante y Almería. Lo más elegante es el flequillo de las rías gallegas, pero España no tiene rostro. Se lo ha quitado la muy cabrona de Portugal, esa especie de Chile soso y venido a menos que no quiere ser ibérica. Se diría que España tiene la careta puesta de Portugal para que no se conozca su identidad; también funciona como una mordaza, de forma que cuando España quiere decir algo su voz es tan débil que no se escucha en el resto del mundo y apenas le hacen caso. Es español el que no puede ser otra cosa, pero más bien parece lo es el que no sabe quién es o sí y lo oculta tímidamente. No me extraña que nuestra política parezca carnaval; aquí nadie conoce a nadie.

La dimisión y sus implicaciones éticas

He leído un artículo sobre la dimisión en El País. Cuando uno lee la nómina que forman los poquísimos políticos que han ejercido ese derecho y obligación, se da cuenta de que la dimisión es algo que ninguno de los que la rechazaron sospecharía: es un mérito que practica la gente honrada que conoce sus límites y se pone en el lugar de los demás en vez de en el suyo propio, exactamente lo que debe hacer un político.


Creo que es evidente que hay que despreciar a un político que no tenga al menos una dimisión en su currículum. Un obcecado termina siendo un Hitler, un Mubarak, un Gadafi, un Franco, un Castro, un Chaves, un Shoemaker o quizá algo más ridículo aún, un Gollum.

domingo, 17 de abril de 2011

Cómo veían los Paganos a los Cristianos.

Sabemos que los hebreos consideraban a Cristo una especie de mago. Para Luciano de Samosata era un embaucador al estilo de los que engañaban con distintos refritos pitagóricos. ¿Y para los paganos? Todo el munco conoce más o menos cómo el emperador Juliano el Apóstata se horrorizaba de un mundo "que se había vuelto gris con el aliento del pálido galileo", como cantaba Swinburne, y no pudo frenar las cosas. La fuente de la profecía se había secado en Delfos: era el signo imparable de los tiempos. Ahora bien, podemos percibir todavía lo que sentían peligrar en las palabras que se nos han conservado de aquellos pocos paganos que quisieron resistir al Edicto de Tesalónica del año 380 en que se prohibió el politeísmo pagano, no sólo en los más o menos afectos al círculo de Símaco. Tenemos la Historia nueva de Zósimo, el Discurso verdadero contra los cristianos de Celso, traducido e impreso hace unos años con cientos de erratas, la crónica de Amiano Marcelino y el itinerario de Rutilio Namaciano y sus tropezones con los cristianos. 


Extraigo de la red (Celtiberia.net) algunos textos del poeta y funcionario imperial Rutilio Namaciano, que vivió entre los siglos IV y V d.C.  y escribió un diario en hexámetros, De reditu suo, en plena invasión bárbara, que narra su viaje marítimo bordeando la península Itálica desde Roma a su Galia natal. Tenía a los cristianos y a los judíos por los verdaderos causantes de la ruina del Imperio y más aún que Nerón les echaba a ellos y a su iglesia la culpa de las invasiones bárbaras y los desequilibrios sociales del imperio, añorando el gobierno de la Roma pagana. En Falesia se encuentra a un posadero judío, y despotrica así:





“...nos paseamos por un bosque: nos seducen unos estanques deliciosos de aguas bien cercadas. La espaciosa extensión del agua allí encerrada permite que los peces retocen juguetones por entre los viveros. Pero el posadero, más cruel que Antífates con sus huéspedes, nos hizo pagar caro el reposo de este ameno paraje. Y en efecto, regentaba este lugar un judío quejumbroso, animal incompatible con el alimento humano (alude a la abstinencia de carne de cerdo y al tabú del cerdo por parte de los judíos) . Nos cobra por haber zarandeado unos arbustos y pisado unas algas y se pone a gritar que hemos derramado agua causándole graves prejuicios. Devolvemos los insultos apropiados a esta raza sucia que se recorta desvergonzadamente el prepucio, origen de insensateces (se refiere al origen judío de la “insensatez “ cristiana) , y que tan dentro del corazón lleva esos fríos sábados (la fiesta judía del sabat, celebrada los sábados) , pero su corazón es aún más frío que su religión. Uno de cada siete días se condenan a un vergonzoso letargo como afeminado retrato de su dios cansado (¡según los judíos y cristianos su dios descansó agotado al séptimo día tras crear el mundo!). Los restantes disparates de esta cuerda de esclavos mentirosos opino que ni un chiquillo puede creérselos. ¡Ojalá Judea no hubiera sido nunca sometida por las armas de Pompeyo y el mando supremo de Tito!, pues el contagio de esta peste, aunque se estirpe, se expande más y más, y así una nación vencida envenena a sus vencedores.”



Continúa el viaje y, tras contar varias anécdotas, cerca de la isla toscana de Capraria da cuenta de una comunidad de monjes cristianos recluidos en aquella isla toscana y deja lugar a su opinión sobre el monacato:





“Navegamos a lo largo de la costa y he aquí que surge delante de nosotros Capraria. La isla está llena, rebosa de esos hombres que huyen de la luz. Se llaman a sí mismos “monjes”, sobrenombre que viene del griego, porque quieren vivir solos y sin testigos. Recelan de los dones de la fortuna, pues temen sus reveses. ¿Se puede hacer uno voluntariamente desgraciado por temor a llegar a serlo? ¿Qué locura es la de estos cerebros desquiciados? ¡Porque temen los males de la vida no saben aceptar los bienes! ¿Se trata de reclusos que buscan un refugio donde expiar sus acciones? ¿O hay que suponer que negra bilis llena su triste corazón?. Así, Homero atribuyó a una enfermiza demasía de bilis las angustias de Belerofonte (compara la bilis negra de los monjes con la de Belorofonte de los textos homéricos porque también aquel, como los monjes, incurrió en el odio a los Dioses) . Dícese, en efecto, que al caer herido este joven tras las acometidas de un dolor brutal, sintió aversión por el género humano."

En otro momento del viaje alude a un joven, de noble familia que habiendo sido seducido por el Cristianismo se había enterrado vivo en una isla cercana a Córcega llevando una vida solitaria y antisocial:

“...recuerdo una reciente desgracia: aquí se frustró sepultándose en vida un conciudadano nuestro, pues nuestro era hasta hace poco ( es decir , aún era pagano) ese joven de ilustres antepasados, en nada inferior a ellos en hacienda o en matrimonio, quien impelido por las Furias abandonó hombres y tierras y vive la superstición (el Cristianismo), desterrado en vil escondrijo. Cree el infeliz que las divinidades celestiales se alimentan de su inmundicia y así mismo se tortura con mayor crueldad de lo que lo harían los dioses ofendidos. ¿Acaso no es peor, pregunto yo, esta secta que los venenos de Circe?. En aquel entonces se transformaban los cuerpos , ahora las almas.”


Zósimo se muestra más inteligente en su Historia nueva a la hora de combatir el Cristianismo, de lo que ya da indicio la casi universal enemiga que le tenían los historiadores cristianos; que se apercibían de la pólvora que llevaban sus renglones da cuenta que sólo haya subsistido un ejemplar de la misma salvado de la Antigüedad, aun así estragado por un lagunón formidable en la época de Diocleciano, que fue quizá el emperador que más persiguió a los cristianos. El escribe que la fecha de la conversión de Constantino fue muy posterior a la que afirmaban los historiadores cristianos, y que estuvo motivada por el hecho de que buscara perdón por el asesinato de su hijo Crispo y de su mujer Fausta, lo cual no le daba ninguna confesión pagana, sino sólo la Cristiana, en la persona de un egipcio cristiano que venía de Hispania, probablemente Osio de Córdoba. Esta especie de justificación psicológica de la conversión de Constantino parece muy plausible.


Celso hacía a Cristo descendiente de un soldado romano llamado Pandera y jugaba con anagramas para justificarlo. Plinio el Joven se escribió con Trajano, que se mostró partidario de ser moderado con los cristianos más templados y menos fanáticos. Por supuesto, no voy a hablar aquí de la falsificación de la Donación de Constantino y de las demás supercherías en que se asienta el papado del obispo de Roma, conocido como Papa por los católicos, y en realidad uno más entre los muchos cristianos que somos.






sábado, 16 de abril de 2011

Letrilla satírica propia

Canción del profe jubilado
(Con música de La bien pagá)


Na te debo,
na te pido,
me voy de la escuela
olvídame ya,
que he pagao con oro
tu falta de cuentas,
no maldigas, Junta,
estamos en paz.


No te quiero,
no me quieras,
si ESO me diste
yo na te pedí,
no me eches en cara
que to lo jodiste,
también en la escuela
yo el tiempo perdí.


Bien pagá,
si tú eres la bien pagá
porque tu aumento pagué
y a mí supiste robar
un buen puñao de parné,
bien pagá,
bien pagá,
bien pagá
fuiste, joder.


No te engaño,
me jubilo;
no pienses por la ESO
que te traicioné,
tras pagar las cajas
y tanta hipoteca,
mi pensión quedó seca
y me jorobé.


Na te pido,
na me llevo,
¡entre estas paredes
dejo sepultás
penas y alegrías
que t'he dao y me diste,
y Reformas que ahora
otro sufrirá!


Bien pagá,
si tú eres la Bien pagá...

Dos regalos

Se trata de dos cancioncillas clásicas, de esas que tienen el poder de dinamitar el presente y revivir todo el pasado. Una fue compuesta con el espíritu de los Beatles, encarnado esta vez en The Mamas & the Papas, California Dreaming. La figura patizamba, gordita y dinámica de Mama Cass, una vocalista y de prestigio, me inspira una ternura sin límites, así como esa nostalgia de la soleada California bajo el otoño rojizo, el cielo gris y los predicadores helados de Nueva Inglaterra. Todos murieron más o menos de droguería, menos la delgaducha, que es la autora de la letra, quién lo iba a decir. Aquí.

La otra cancioncilla legendaria es de esa abuela vivaz y con melena de león que es Tina Turner, ¡qué mujer más grande! Ya no las hacen así. El día que muera la reina del rock van a faltar lágrimas para llorarla. Acá. ¿Me la vais a comparar con Beyoncé? Venga ya, esa es sólo un culo que canta.

Claro está que los grandes rockeros nunca mueren. En todo caso, se aparecen, como Elvis.

viernes, 15 de abril de 2011

Chistes editoriales

Soy un aficionado al humor gráfico. Es casi lo único que me interesa de forma constante en los diarios. Creo en el humor, he reflexionado sobre el mismo más de una vez. A veces un chiste define más un tema que un largo ensayo sobre el mismo.


Forges es sólo un costumbrista; lo demuestra incluso en su sensibilidad ante el lenguaje, algo poco habitual entre los humoristas gráficos. Es ingenioso y muy creativo, y también un artista comprometido. Lo único que me molesta de él es lo impostado de su ingenuismo, aunque lo entiendo y aun lo defiendo. Se puede decir que es la antítesis de Máximo, su antes colega en El País. Máximo es un intelectual un poco gilipollas y pedante y no sabe dibujar, aunque con todas esas manías y en su estilo es de lo mejor que hay. Peridis es sólo un copión de los humoristas gráficos franceses. Gallego y Rey tienen muy mala leche, hay que reconocerlo, a veces ponen el dedo en el ojo de forma incomparable; cuando están poco inspirados, sin embargo, suelen caer en cierto automatismo de fórmulas, y se les nota. Son los únicos humoristas gráficos a los que han echado de un periódico (El País) por su ácido inconformismo e independencia. Y, último, más no menos importante, el mala leche superior, un filósofo del humor que domina forma y fondo, discípulo digno de Goya y Solana, El Roto, el mejor de todos, un genio. Se podría hacer una tesis sobre él. No le han echado de ningún periódico porque, de hecho, juega en otra galaxia donde no pueden identificarse nombres propios, sino la lucha a bayoneta y sangrienta de las ideas abstractas.

jueves, 14 de abril de 2011

La rosa rota de tacto, y su origen.

No la toques más, que así es la rosa, escribió JRJ, quien luego abrevió: así es la rosa en su sin fin obra en obra. Seguía enredando la rosa del Dante el lujoso vorticista Ezra Pound con su rosa es una rosa es una rosa, cuando esa flor, que no es la azul de los románticos, crece en tierras ignoradas / no tiene aroma, ni forma, ni color, como quería Manuel Machado, sino nombre, según Eco y otros ecos, ecos, ecos. Quiero decir que al muy orna-mental y parnasiano nobel Sully-Prudhomme le decían, en broma, (era un frío ingeniero de metal eiffel que se dio a la lírica) que de tan delicado y fino no había que tocarlo, que se rompía, que se quebraba, como si le hubiera caído encima una lluvia de nitrógeno líquido de esas que hay en Titán. Qué otoño de las rosas, que inmortalidad de rosa llorando bajo la lluvia. Pensando en esas cosas pensó JRJ en él (lo cual se le daba muy bien al hombre isla, incluso en Puerto Rico, donde lo fue dos veces)  porque, aunque luego le dio por la lírica de las ingles o inglesa, antes estuvo comido de mal francés, antes, o sea, de su strip-tease con braguitas de inocencia y demás encajes, puesto que ya dijo liliumque non tactum el bueno de Marcial, V, 37, en su epigrama a una niña muerta, que ya es morir, como escribió Poe.

puella senibus dulcior mihi cycnis,
agna Galaesi mollior Phalantini,
concha Lucrini delicatior stagni,
cui nec lapillos praeferas Erythraeos
nec modo politum pecudis Indicae dentem
niuesque primas liliumque non tactum,
quae crine uicit Baetici gregis uellus
Rhenique nodos aureamque nitellam,
fragrauit ore quod rosarium Paesti,
quod Atticarum prima mella cerarum,
quod sucinorum rapta de manu glaeba,
cui comparatus indecens erat pauo,
inamabilis sciurus et frequens phoenix.

Niña a mí más dulce que la más blanda oveja del Galeso falantino, que la más delicada concha del pantano Lucrino y a quien no antepondrías ni las piedras eritreas, ni el recién pulido diente del animal índico, ni las nieves primeras ni el lirio intocado, ni la que venció con su pelo al vellón del rebaño bético y a las trenzas del Rin y a la áurea comadreja y perfumó con su boca lo que el rosal de Pestum o las primeras mieles de las ceras áticas o lo que un pedazo de ámbar arrebatado de la mano; a ella comparado era indecente el pavo real, indeseable la ardilla y frecuente el Fénix.


Un problema teológico

Escribe Propercio I, xix, 12, que traicit et fati litora magnus amor, literalmente que "incluso las riberas del fin traspasa un gran amor", esto es, un niño grande y con flecha como Amor, o Cupido. "Nadar sabe mi llama l'agua fría", que decía el muy Protesilao de Quevedo, en su soneto sobre las cenizas entendidas, concluso como advirtió Borges con otra properciada perteneciente al mismo poema.  "Es penoso hablar a la ceniza", escribió antes Catulo
No sé; cuando yo me casé -ya sé que al ilustre cojo "eso de casamientos, a los bobos"- me hicieron prometer que estaría casado "hasta que la muerte nos separe". Hum... ¿Y después? ¿No creemos los católicos en la vida después de la muerte? ¿Es que podemos creer en eso, e incluso en otros dogmas discutibles, pero no en un matrimonio perpetuo? ¿La Parca decreta divorcio? Son muy cucos estos teólogos, que se evitan juzgar el problemita de la bigamia ultraterrena más allá de la muerte, si uno hubiere tenido esposas legítimas que ya no estuviesen entre nosotros.

Leyes útiles, no como las del gobierno



Tomado de Porahí:

Leyes de la vida

1)- Una persona saludable es aquella que no fue suficientemente examinada por los médicos..
2)- Si tienes tu mente demasiado abierta, se te pueden caer los sesos.
3)- La edad es un precio demasiado alto a pagar por la madurez.
4)- La inteligencia artificial no se iguala con la estupidez natural.
5)- Si tienes que elegir entre dos males, toma aquel que nunca hayas probado..
6)- Es mucho más fácil obtener perdón que permiso.
7)- Para cada acción hay un programa gubernamental que impide llevarla a cabo.
8)- La conciencia es aquello que te duele cuando todas las otras partes de tu cuerpo se sienten muy bien.
9)- La mediana edad se produce cuando la amplitud de criterio y la estrechez de cintura cambian de lugar.
10)- Cachivache es algo que guardamos durante años y que tiramos a la basura tres semanas antes de necesitarlo.
11)- La experiencia es una cosa maravillosa. Te permite reconocer un error cuando vuelves a cometerlo.
12)- Mientras no encuentre a la persona ideal, diviértase con la que tiene a mano.
13)- Los psiquiatras dicen que una de cada cuatro personas tiene alguna deficiencia mental. Si está con tres amigos y no nota nada raro, comience a preocuparse.
14)- En realidad, lo difícil no es aguantar el peso de los cuernos. Lo realmente difícil es seguir manteniendo a la vaca.
15)- Para lograr un objetivo es necesario soñar. Por lo tanto, no pierda tiempo: ¡váyase a dormir!
16)- Si un día la mujer o el hombre que usted ama le es infiel, y usted está pensando en tirarse por una ventana, recuerde: Usted tiene cuernos,¡no alas!.
18)- Desde que el mundo es mundo, las mujeres perdidas son las más buscadas.
19)- ¿Qué semejanza hay entre una mujer embarazada, una tarta quemada y una cerveza congelada?... Que si la hubieses sacado antes ninguna de ellas habría ocurrido jamás.
20)- Si un buen día usted siente un gran vacío interior, ¡coma!... es hambre.
Ley de la Relatividad Documentada:
Nada es tan fácil como parece, ni tan difícil como lo explica el manual..
Ley de la Administración del Tiempo
Todo lleva más tiempo que todo el tiempo del que Ud. dispone.
Ley de la Experiencia
Sólo sabe la profundidad del pozo quien cae en él.
Leyes de la Telefonía:1)- Cuando se comunica... Si usted tiene bolígrafo, no tiene papel. Si tiene papel, no tiene bolígrafo. Si tiene ambos, nadie contesta.
2)- Cuando usted marca números de teléfono equivocados, nunca están ocupados.
3) Todo cuerpo sumergido en una bañadera, hace sonar el teléfono.
Ley de la Búsqueda Indirecta1) El modo más rápido de encontrar una cosa, es buscar otra.
2) Siempre encontrarás aquello que no estás buscando.
Ley de los Especialistas:
1) Especialista es aquella persona que sabe cada vez más sobre cada vez menos.
2) Super especialista es el que sabe absolutamente todo sobre absolutamente nada.
Ley de las filas y los embotellamientos
La fila de al lado siempre avanza más rápido. No sirve de nada cambiar de carril. La ley no se altera.
Ley de la cinta adhesiva
Existen dos tipos de cinta adhesiva: la que no pega y la que no sale.
Ley de Atracción de las Partículas
Toda partícula que vuela siempre encuentra un ojo abierto. 

El tonto del pueblo



Un cuento tradicional arreglado a los tiempos modernos por menda. Por cierto que este tonto del pueblo me recuerda a Nick Corey, el protagonista de 1280 almas, de Jim Thompson.

Se cuenta que, en un poblado del interior del Brasil, un grupo de personas se divertía con el tonto del pueblo, llamado Lázaro. Era un pobre infeliz, de poca sal en la mollera, que vivía de pequeñas chapuzas y recados y vestía mal, casi como un pordiosero. Siempre traía  una cara de despiste descomunal. Diariamente los muchachos y hasta los hombres de las tabernas llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una grande de cuatrocientos reales y otra más pequeña de dos mil. El tonto siempre escogía la mayor y menos valiosa, lo que era motivo de risas y chanzas para todos.

Cierto día, uno de los miembros del grupo le llamó y le preguntó si todavía no había notado que la moneda mayor valía menos.

- Usted es una buena persona, así que se lo voy a decir. Claro que lo sé; yo soy tonto, pero no tan imbécil. La grande vale cinco veces menos, pero el día que elija la otra el jueguito se acabará y no se volverá a repetir, de forma que no ganaría una vez y otra mi moneda. Y le ruego que no lo cuente, por favor -y guiñó un ojo, dicho lo cual, añadió el tonto, que sabía latín: "Stultorum infinitus est numerus"; es un placer para un hombre que se sabe tonto aparentar que no se sabe tonto delante de un tonto que se sabe listo -.

Y desapareció entre las sombras.

Glosario sobre sistemas políticos

Tomado de por ahí. He remozado el estilo y añadido alguna cosilla.

GLOSARIO PRÁCTICO PARA ENTENDER LOS SISTEMAS POLÍTICOS

FEUDALISMO: Usted tiene dos vacas y el señor de la comarca se lleva parte de la leche.

FASCISMO: Usted tiene dos vacas, el gobierno hace un inventario completo de su existencia, lo obliga a negociar con sus peones el precio de venta y luego el Estado se encarga de distribuir la leche.

NACIONALSOCIALISMO: Usted tiene dos vacas y el Estado le entrega una lista de los toros habilitados para aparearse con ellas con el fin de mantener inalteradas las características genéticas de la raza bovina que está criando. El precio de la leche está fijado por la capacidad de producción de dicha raza específica multiplicado por un factor de corrección establecido por el Ministerio de Agricultura a fin de equiparar las ganancias de los productores que se dedican a criar otras razas.

COMUNISMO TEÓRICO: Usted tiene dos vacas. Sus vecinos lo ayudan a criarlas, usted los ayuda a sembrar el pasto, las vacas pastan en cualquier parte y todo el mundo se toma la leche que algún voluntario ordeña cuando se le da la gana.

COMUNISMO REAL: Usted tiene dos vacas, usted las cuida y el Partido se lleva la leche.

TIRANÍA: Usted tiene dos vacas, el Jefe de Estado se las lleva y la policía estatal lo fusila a usted.

TIRANÍA A LA RUSA: Usted tiene dos vacas, el gobierno se las lleva y declara que jamás existieron, pero como la venta de leche está prohibida usted termina construyendo un dique en Siberia.

DEMOCRACIA NIGERIANA: Usted tiene dos vacas y el gobierno se las lleva, a  usted lo degïellan y las vacas van a parar a Suiza.

MILITARISMO: Usted tiene dos vacas y las autoridades se las confiscan; a usted lo reclutan.

DEMOCRACIA DE SINGAPUR: Usted tiene dos vacas y el gobierno lo multa por posesión ilegal de animales salvajes en zona urbana.

DEMOCRACIA DIRECTA: Usted tiene dos vacas y sus vecinos deciden quién se queda la leche.

DEMOCRACIA REPRESENTATIVA: Usted tiene dos vacas y sus vecinos eligen a una persona que decide quién se quedará con la leche.

DEMOCRACIA NORTEAMERICANA: El gobierno le promete dos vacas si lo vota en las próximas elecciones. Tras ellas el presidente es llevado a juicio político por especular con acciones vacunas a futuro, la  prensa escandaliza con el escándalo del "Vacagate" y una de las vacas le pone pleito a usted por incumplimiento de contrato.

DEMOCRACIA BRITÁNICA: Usted tiene dos vacas, las alimenta con seso de oveja, se vuelven locas y el gobierno no hace absolutamente nada.

DEMOCRACIA EUROPEA: Usted tiene dos vacas y el gobierno dicta cuándo puede alimentarlas y cuándo ordeñarlas, y después le pagará por no ordeñarlas y después se las llevará, sacrificará a una de ellas, ordeñará a la otra y echará la leche por la cloaca. Tras todo eso, lo obligará a llenar una docena de formularios para justificar la desaparición de la vaca faltante.

CAPITALISMO: Usted tiene dos vacas, vende una y se compra un toro.

CAPITALISMO DE HONG KONG: Usted tiene dos vacas, pero vende las tres a una compañía inscrita legalmente en el Registro Público de Comercio por medio de un crédito abierto por su cuñado en el banco de su suegro; haciendo un swap de acciones con oferta pública general, termina recomprando las cuatro vacas con reducción de impuestos por criar cinco vacas. Como los derechos de venta por la leche de seis vacas resultan transferidos después vía intermediario panameño a una compañía domiciliada en las Islas Caimán que posee, secretamente, el accionista mayoritario (el cual le revende el derecho de venta por la leche de las siete vacas a la misma compañía que inició el trámite), en el balance de la empresa a fin de año figura que la compañía posee ocho vacas con opción de compra de una vaca adicional. En el ínterin, usted regala las dos vacas a Sociedad Dragón Rojo porque les debe dinero y han hecho una oferta que no ha podido rechazar.

CAPITALISMO POLÍTICAMENTE CORRECTO: Usted está asociado (el concepto de propiedad es un símbolo del pasado falocéntrico, belicista e intolerante que debemos superar) con dos diferentes bóvidos de género inespecífico y edad indefinida (aunque, no por ello, menos valiosos para la sociedad).

CONTRACULTURA: Usted no tiene dos vacas: decidió hacerse vegano, y su hijo ha nacido tonto por falta de vitamina B12. 

SURREALISMO: Usted tiene dos jirafas y el gobierno exige que tomen lecciones de flauta dulce.

GOBIERNO ARGENTINO: Usted tiene dos vacas, sacrifica una para el asado de la campaña electoral del futuro gobernador de provincia y esconde la otra para no pagar impuestos que, de todos modos, ascenderán a un valor total de cuatro vacas....

miércoles, 13 de abril de 2011

Paradojas

Se discute mucho, porque cada uno cree tener toda la razón y los demás ni siquiera un pedacito. Al contrario de lo que escribió Descartes, la razón es el menos compartido de los dones que nos dio el Señor. Toda la razón se la dio al individuo en vez de a la colectividad. Así nos va. Porque todas las razones son distintas unas de otras y se confunden con las opiniones, que son como el culo: todo el mundo tiene una y a nadie le huele mal la suya. Como escribió Handke, toda razón es arbitraria para la razón. Muy pocos separan la razón del componente emotivo que la embriaga y la aliena.

Si algo sé de retórica es por aprender de mis alumnos, sobre todo cuando discuto fechas de exámenes. Cuando llega la fecha niegan la mayor. Dicen los muy sofistas que era para el día siguiente y es inútil que esgrima razones de lo contrario: no admiten estar equivocados ni intentan siquiera aludir a mis argumentos refutándolos: lo único que les sirve es su propio criterio, que ni siquiera les aprovecha, ya que su decisión (con el prestigio de colectiva) es siempre peor para ellos que la que hubiera tomado quien quisiera el bien colectivo. El populacho obra así: pan para hoy y hambre para mañana. De forma que la iniciativa individual y el propio culo resulta ser al fin y al cabo lo mejor para el conjunto de la sociedad, argumento que han esgrimido los liberales para sostenerse cuando los han encumbrado diciendo lo contrario. Habría así que huir las opiniones del populacho, que degrada hasta la mentira y la estulticia cualquier idea que al principio pudiera ser verdadera y sensata. Habría que huir del populacho que nos gobierna, muy inferior al pueblo que es gobernado y que es verdaderamente pueblo: aristócrata, estoico, duro y sufrido, no esos gallinas vocingleros y aprovechados que andan malgobernando España para desastre común y propio beneficio.

martes, 12 de abril de 2011

Dolores de alma

Esta mañana estoy chungo. Seguramente no tengo derecho a estar chungo, pero lo estoy. Chungo es un vocablo con algo de cómico, pero otro sería más increído y menos oíble. La gente no escucha gritos pelados, quizá porque la intensidad es siempre inarticulada y no tiene, no posee, no le consta sentido alguno. Y así es como uno se siente sin sentido que le ladre, reducido a gemir en algún oscuro y profundo calabozo de sí mismo. 

Nos despegamos del suelo como un altibajo de pulso; nos atrevemos a deformar el horizonte con nuestra facha erguida y a marchar a nuestro destino marcado por el itinerario de la nómina y las obligaciones de todo tipo que nos pesan como a un globo los sacos terreros. Desfilamos en las filas del orden y aspiramos a instaurarlo rezongantes en las cabecitas vírgenes de los fulanitos españoles.

Pues que así sea. Qué más dará.

domingo, 10 de abril de 2011

Viaje a Miguelturra

Emprendemos un viaje a Miguelchurra el sábado, levantándonos para ello a las ocho de la mañana. Muchos ciudarrealeños han estado en Perú, en todas partes de América y de África y en amplias zonas de Asia y Oceanía, pero no han estado en el pueblo de al lado, en Miguelturra. Hagan la prueba. 

Me había acostado a las tres porque quería ver el último episodio de Espartaco, sangre y arena. Todas las versiones de la historia de Espartaco se obstinan en ignorar que procede de la novela de Arthur Koestler (1940) o del arreglillo de Howard Fast (1951) en que se basó Dalton Trumbo para la película de Kubrick; está bien, lo dejo aquí apuntado. A la versión televisiva le sobra truculencia y hormonas (sexo, violencia, musculitos y emociones desatadas), hay que reconocerlo, pero es que el tema se presta y se las trae; la historia real muy bien hubiera podido ser así o incluso peor y confieso que estos culebrones a la romana (véase Roma y Yo, Claudio) me fascinan, porque soy lector de novelas históricas. Me iba a dormir cuando me quedo a un Expediente X que no he visto. Trata de un fotógrafo de crímenes inmortal. 

Bueno, que nos despertamos. Yo me izo a mi mismo como el Barón de la Castaña, pero con ayuda de cabrias y gavias, y nos embutimos en nuestra lata con ruedas mi suegra, mi mujer, mi hija mayor y yo. El pretexto oficial es un concurso de pintura rápida al que nuestra hija se ha empeñado en ir. A lo lejos se dibuja la torre gorda bajo la azul mejilla del infinito: parece que el infinito lloró una lágrima. Miguelturra es algo así como la legaña. La Torre gorda es el Taj Majal de La Mancha, el Vaticano de un hipotético estado pontificio manchego, la mano de un almirez para majar gachas.

Si la Torre Gorda
fuera de azúcar,
estarían los miguelturreños
chupa que chupa.

Se nota que esta seguidilla irregular está hecha por culipardos (ciudarrealeños, en despectivo), porque lo que cuadra más a la métrica en el tercer verso es churriegos (miguelturreños, en despectivo) con dislocación acentual o sinéresis, y contando con la anacrusis del primer verso. Ambas poblaciones se odian cordialmente desde la medieval batalla de Malas Tardes entre los realengos de Ciudad Real y los calatravos de Miguelturra. Ellos dicen que Ciudad Real es un barrio de Miguelturra. Nosotros les llamamos pastores de ovejas de lana mala, es decir, de churras, churriegos. Ellos, por los calzones pardos que vestían los merinos o sheriffs de la Santa Hermandad, nos llaman culipardos, en correspondencia con la lana buena de las ovejas merinas. Pero la copla dice bien del espíritu aprovechado de los Perlerines miguelturreños, que tan bien supo captar el alcalaíno eterno.

El día anterior fuimos a Miguelturra de noche, como don Quijote y Sancho Panza cuando entraron a oscuras en un villorrio y dijeron "con la iglesia hemos dado, Sancho". Porque eso fue los que nos pasó cuando subíamos la cuesta de la torre del Cristo, que así se llama, y parecía emerger como el cabezón de uno de los desaforados gigantes que decía don Quijote. Más que darnos un morrón nos dimos un torrón. El lugar es lúgubre: en el jardincillo que rodea el monumento como un preservativo había tres viudas negras sentadas hilando conversación, como las tres Parcas de Goya, lo que espeluznaba bastante. Pero no se acabaron las viudas ahí: por la mañana nos encontramos con una invasión de viudas de toda La Mancha, que venían a un congreso o algo así y ocuparon toda la plaza. Cada gurupo llevaba un estandarte, pendón o pancarta con las letras de su pueblo de origen; aquello parecían las legiones viudas de algún Hitler. Yo me quedé sin poder mear, porque de tanto constreñimiento y autopullman las mujeres estaban querenciosas de ganar el baño del bar en la plaza y una treintena de meonas había tomado posesión también del meadero de hombres, montando guardia en una larga cola, y nos echaron. Las viudas, ya se sabe.

Nos sentamos en un banco de metal de la plaza de la Constitución. Los encantos de mi suegra, con ochenta y tres años que no aparenta, prendieron mecha en un maestro y abogado de unos setenta que se acercó a sentarse con nosotros, el señor Cesáreo Asensio Trujillo, y en un rato nos enteramos de que fue maestro en Daimiel y abogado en Ciudad Real, que compró el bufete a uno de los abogados del amigo del padre de Javier Paulino médico del mismo nombre, que estuvo en el PSP y fue vicepresidente de las Cortes; que vivía en una esquina de la plaza de la Constitución, en un segundo piso con vistoso balcón vitrado, para lo que ustedes quieran mandar,  y escribió una parodia del If de Kipling. Tiene una hija de veintitrés años que ha estudiado arqueología y está ahora en unas excavaciones en Murcia. Él me enseñó en la hora corta que hablamos la coplilla que viaja arriba y otras cosas que no es el caso referir aquí. 

La plaza tiene una bonita iglesia y unos árboles que hacen bóveda carpanel de nervios con sus ramas. Por dentro está decorada con frescos modernos que representan a Pío XII, a Gandhi, a un cura manchego asesinado por los rojos, a un norteamericano ahora desconocido y qué sé yo más. A la entrada hay tres campanas en el suelo con borrosas inscripciones en latín. Como la iglesia estaba invadida por las viudas negras, salimos antes de que sus glóbulos negros nos fagocitasen.  Dejamos a mi hija pintando y a mi suegra con las palomas e hicimos la compra semanal en el Mercadona del pueblo, situado al lado de una ermita. Miguelturra es un pueblo bonito para lo que se estila en los contornos. En las paredes hay pegados anuncios de conciertos de uno de los grupos del lugar, La madre que los parió. Me encuentro con alumnos míos de garantía social, que quieren irse a Ciudad Real; me ha alegrado verlos. Hay un hermoso parque con el nombre del doctor Fleming y hospitalarios mesones. En un rincón hay dos árboles maravillosos en cuyos troncos hay brotes de color violeta y unas hojas de un verde desconocido en este mundo. Me quedo con ganas de haberle hecho una fotografía. La primavera estalla con fulgor y los niños juegan por doquier y, mirón como soy, me hago la promesa de venirme algún día de verano a comer aquí al fresco, en uno de los mesones. 

Mi mujer, que es muy popular, se encuentra por supuesto con uno, dos, tres, cuatro, cinco conocidos. No hay remedio: es mi antítesis. Hasta en Laponia encontraría a algún conocido. Pasamos unas horas de la tarde invitados en la casa de una conocida suya, donde hay una maravillosa maceta y una ninfa que atiende por el nombre de Pitu, cariñosísima, de copete gris. Sigue a sus dueños con devoción y les ha perdonado el pisotón inadvertido que le endilgaron una vez. El veterinario la resucitó con una inyección de antiinflamatorios. Hablamos sobre fantasmas; nuestra hospitalaria amiga tiene algo de médium. Luego vemos en un mesón cerca de Mercadona los últimos momentos de la prórroga del partido entre Madrid y Barcelona de baloncesto, y el partido completo de fútbol Barcelona-Almería. Iniesta no está fino. Las chicas (Paloma se ha unido a la excursión tras la comida, que hacemos en un buffet chino) miran ropa en una tienda también de chinos. China se está haciendo tan grande que ya ocupa media España y parte de la cuesta de Cascorro, en el Rastro; mi mujer, incluso, a veces adopta una apariencia un tanto porcelanosa.

También paseo por las callejuelas del centro. Un almacén de papelería con un inolvidable y grato olor a celulosa y goma de borrar. Me meto en un bazar, "todo a cien" o "chollo" gigantesco, del que emerjo con tres soportes metálicos para sujetar libros; he descubierto que los puedo combinar para fabricar un facistol o atril mucho más efectivo que los torpes mecanismos convencionales. Siempre he echado en falta atriles con vidrio para aplastar las hojas. ¿Es que a nadie se le ha ocurrido tan sencilla idea?

Los pintores andan por ahí trajeados ligeramente, con sombrero de paja contra el sol; advierto a mi hija que se cubra, pero es tan cabezona como siempre; resultado, acaba por la tarde roja y cocida como un cangrejo y le tenemos que poner crema en la espalda; reconozco el mismo estilo pintor de siempre: realismo e hiperrrealismo, poco más. Hay mucha técnica y poca poesía e imaginación, acaso por el pie forzado del tema, pero la mayoría son solventes. Algunos no miden bien las proporciones, lo que se distingue en cómo desfiguran el volumen y representación de los coches. Prisas, tal vez. De uno o dos podría decirse que tiene su mérito pintar con las nalgas. Otros pocos son también ingenuistas o naïf. Mi hija se está volviendo surreal; algunos de sus árboles tienden sus ramas hacia la torre eclesial como manos imploratorias, y las raíces de árboles y edificios se funden en un todo fluctuante. Un ciprés, más que ascender, desciende a una estatua y la estatua hasta el suelo. Escucho comentarios de pintores; saben que mi hija no es competidora para ellos, ya que el óleo y el color prima sobre el modesto dibujo en plata y oro, pero les gusta su técnica. Con sus móviles fotografían la obra de los competidores, porque aprenden de los errores y aciertos de otros.

En la exposición me encuentro con mi colega Victoria, cuyo hermano pinta y va por toda España participando en concursos de estos; creo que ha ganado el segundo premio. A mi suegra la ha inmortalizado en un cuadro suyo un pintor joven con bigote; es quizá la figura más notable del cuadro, sentada en un banco y con gafas redondas y blancas; yo estoy también, pero anónimo y de espaldas; aparecen sedentes también una alemana que estaba en la plaza leyendo un libro con un alsaciano a los pies y una mochilera rubia en botas que es su hija, muy simpática y guapa ella. Me quedo con ganas de poseer el cuadro. Mi hija la reconoce: es otra pintora, que se dice ser novia del pintor ganador, que se ha llevado el primer premio; vienen de Alicante. El cuadro del primer premio tiene un contraluz muy raro, pero sugerente, a más de una aglomeración de personas sin cara que parece salida de una película de George A. RomeroY eso es todo; nada más, pero tampoco menos.

Ha muerto Sidney Lumet

Hay dos Sidneys, Pollack y Lumet. El segundo fue un director con inquietudes sociales, lo que le garantizó no conseguir jamás un óscar (la sociedad siempre ha recompensado con el desprecio a los que han luchado por ella y contra la injusticia, lo cual demuestra a fin de cuentas quién manda en la sociedad y quiénes son los verdaderamente egoístas); de todo lo que he visto, yo me quedaría con cuatro de sus películas: Serpico, Veredicto final, Punto límite y Doce hombres sin piedad. En estas acertó de lleno; otras poseen un interés menos social, pero son igualmente atractivas: Pactar con el diablo