La sociedad se ha olvidado de la humanidad, ha olvidado el compartir y la solidaridad. Se trata de una enorme y monstruosa conspiración informal y sistémica contra los valores que no se puedan reducir a material capitalismo. Su brazo armado son los medios de comunicación y alienación.
Se contiene más maldad en una programación televisiva que en una cárcel. Y la raíz de todo ese mal es la mentira, la fuerza que mueve todo ese mundo. Véase por ejemplo el valor estructurante de la publicidad.
La mentira genera violencia, es ella misma violencia intelectual, y la violencia es el mal. Huya de la ambigüedad y de la confusión: son formas de mentira y, por tanto, de maldad. Pero no se adhiera por eso a ideologías dogmáticas y restrictivas que le impidan ver claro el bien general; también esas ideologías son maldad.
Solo puede haber bien si es bien para todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario