domingo, 25 de diciembre de 2011
Teoría de la recesión actual
A todo lo que dice este hipócrita señor, responsable él mismo de algo equivalente al boom inmobiliario, pero en el sector de la televisión en general y por cable en particular a través de PRISA, habría que agregar la desregulación del capitalismo salvaje y el ascenso de Asia. Muchas causas para una misma desgracia: la mano invisible de Adam Smith más se parece a la protagonista del filme de terror La mano (1981) de Oliver Stone que a otra cosa.
Joaquín Estefanía, "Gran recesión. Cuarto año 'triunfal' (y sigue...)", El País, 24/12/2011
El rapto de Europa. Sirva la mitología griega para resumir un curso desgraciado. El Viejo Continente, que tantas veces sirvió de faro para construir la sociedad del bienestar, sufrió el acoso de los mercados financieros, que primero reclamaron dinero público a espuertas para salvarse y luego exigieron a los Estados que pagaran ya su deuda, a costa de cualquier sacrificio.
Los científicos sociales, y especialmente los economistas, habrán de esforzarse en explicar a los ciudadanos cómo una crisis del sector privado originada en el corazón del sistema financiero de Estados Unidos con el estallido de la burbuja de las hipotecas locas (de alto riesgo) ha devenido, cuatro años después, en una crisis del sector público, localizada en la deuda soberana de los países europeos. De lo privado a lo público, de Estados Unidos a Europa: parece una conspiración.
Y sin embargo no lo es. El mecanismo de esta contorsión ha sido más o menos el siguiente: las pérdidas originadas por el agujero de los productos subprime (primero hipotecas y después otros muchos, igual de opacos, complicados y arriesgados) pusieron a muchos bancos en pérdidas, con problemas primero de liquidez y luego de solvencia, y se contagiaron al resto de entidades financieras. Al mismo tiempo, a través de los desahucios de las viviendas, del aumento del paro y del empobrecimiento de las clases medias, la economía real entró en recesión: dejó de crecer. La tormenta perfecta: economía real estancada y economía financiera en peligro de quiebra. Para intentar arreglar estos problemas, los Estados pusieron en circulación billones de euros y dólares (muchos más para solucionar los problemas bancarios que los reales) que aumentaron exponencialmente el déficit y la deuda pública de los países.
La paradoja consiste en que los mismos que fueron ayudados para que sobreviviesen, con dinero público a espuertas (los mercados financieros, en sus distintas modalidades), son los que ahora exigen a los Estados que paguen sus deudas y que reduzcan sus déficits con rapidez, lo que llevará a inmensos sacrificios y recortes a los ciudadanos de esos Estados. El Gran Saqueo.
Cuatro años y medio después de que comenzase la Gran Recesión, afectando al mundo entero, la crisis ha dividido al planeta en dos velocidades: en la primera figuran las zonas geográficas donde los problemas se han agudizado más (el antiguo Primer Mundo: Estados Unidos, Europa y Japón); en la segunda, los países emergentes, muchos de los cuales están creciendo a tasas cercanas a los dos dígitos y viendo reducir sus porcentajes de pobreza absoluta. Esta es una característica novedosa en la serie de las crisis de los últimos tiempos: la actual ni ha comenzado en la periferia ni se ha transmitido a la misma con idéntica intensidad.
En cuanto a las políticas económicas que se han puesto en práctica para superar los problemas, hace ya tiempo que se perdió una especie de sentido común económico compartido y se ha establecido con carácter oficial una desavenencia: los que creen que para salir de la crisis hay que ajustar primero las economías como condición imprescindible para crecer, y los que opinan que este es el momento del crecimiento económico y que solo cuando se obtenga una velocidad de crucero habrá que combatir los desequilibrios que se han formado. Europa se ha convertido, durante el año 2011, en la campeona de la ortodoxia económica.
Más de dos décadas después de su elaboración, Europa está aplicando con extremo rigor los principios fundamentales del Consenso de Washington, que se aplicó sobre todo en los países latinoamericanos. El primero de ellos es la obtención urgente de la estabilidad presupuestaria, con la lucha prioritaria contra el déficit público a costa de lo que sea, incluso del crecimiento económico. Por ello, la zona europea va rezagada en el proceso de recuperación económica respecto a las otras partes del globo. Hace tiempo que los países emergentes destilaron y luego extrajeron lo que de bueno había en el Consenso de Washington, arrojaron a la basura lo malo (el fundamentalismo y la rigidez en su aplicación) y extendieron su política económica, con menor o mayor acierto, hacia las reformas de segunda generación y hacia aspectos tales como el crecimiento, la mejora de la equidad, un mayor equilibrio entre el Estado y el mercado, las necesidades regulatorias, evitar que la competitividad se nivele en el listón más bajo en asuntos como la degradación del medio ambiente, el dumping social, los flujos migratorios, etcétera. Muchos países de los que mejor resisten las secuelas más nocivas de la Gran Recesión están inmersos en políticas heterodoxas y semiestatales, con aumentos de las reservas de divisas como colchón para resistir los embates de los desequilibrios macroeconómicos, gastos en infraestructuras y en I+D, reducción del superávit primario, políticas sociales selectivas... Los heterodoxos han devenido en ortodoxos, y viceversa.
Existen otras diferencias sustantivas entre el clima intelectual que reina en Europa y el de otras partes del planeta. El zeitgeist (el tiempo vital, lo que cada generación llama "nuestro tiempo", decía Ortega y Gasset) europeo -la austeridad a toda costa- es distinto, por ejemplo, del latinoamericano. Europa está inmersa en una fuerte crisis de endeudamiento: deuda soberana, deuda exterior, deuda interna y deuda privada. Y, en parte como consecuencia de ello, con dificultades muy importantes en su sistema financiero, una porción del mismo nacionalizada al menos coyunturalmente, y otra parte asistida con las muletas de la liquidez proporcionadas por el Banco Central Europeo, con garantías de los Estados, con compra de sus activos, etcétera. América Latina, a diferencia de otras crisis recurrentes, ha mantenido un sistema financiero conservador, aburrido, pero básicamente sano; durante la Gran Recesión, ningún banco de la región ha precisado de ayudas administrativas para continuar operando. Los países europeos que han precisado de planes de rescate para sobrevivir sin llegar a la suspensión de pagos (en una primera tanda, Grecia, Irlanda y Portugal), y que han debatido exhaustivamente la posibilidad de cumplir las condiciones obligatorias para ser ayudados y sobre la estabilidad fiscal de sus cuentas públicas, se asemejan genéricamente a los países latinoamericanos aquejados de la crisis de la deuda externa en la década de los años ochenta, y que dio lugar a la década perdida de la región.
Estas diferencias, entre otras, sirven para revisar el tono vital de las sociedades, que desprende la comparación entre el Eurobarómetro y el Latinobarómetro: mientras que en Europa los ciudadanos contestan mayoritariamente que sus hijos vivirán peor que ellos (esta opinión también es mayoritaria en el resto de Occidente), en América Latina (y seguramente en otros países emergentes de zonas distantes) sucede lo contrario: es mayoritaria la esperanza de que los hijos de los que responden vivirán mejor que sus progenitores. ¿Ha cambiado de instancia el espíritu y el concepto de década perdida?
En ese convento de la ortodoxia en que se ha convertido Europa en el último año, los problemas instrumentales (la deuda soberana, la recapitalización bancaria, las condiciones del rescate a Grecia) han sustituido a los problemas finalistas de la zona, en particular el estancamiento de la mayor parte de las economías, con su secuencia lógica en materia de incremento del paro. El desempleo es el principal factor diferencial de Europa respecto a otras regiones. Según los datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), hay más de 200 millones de parados en el planeta, de los cuales 30 millones se han generado en los años de la actual crisis económica. Casi 80 millones de jóvenes menores de 25 años no encuentran empleo, y 1.200 millones de trabajadores, el 40% de la fuerza de trabajo global, son considerados vulnerables por las condiciones en que laboran o por los escasos emolumentos que perciben. De esos 200 millones de parados, más de 23 millones corresponden a Europa, y entre los trabajadores vulnerables se pueden incluir, por ejemplo, a los siete millones de personas que en Alemania (país que tiene unas tasas de desempleo por debajo de la media regional) cobran menos de 400 euros.
La apuesta en este terreno sigue siendo de la misma naturaleza que en los cuatro años anteriores de la Gran Recesión: generar los 30 millones de trabajos perdidos en esta crisis, más los 170 millones que ya no existían antes, más los millones de empleos para los jóvenes que cada año se incorporan al mercado de trabajo; incluso crear o potenciar los sistemas de protección de los que ya han desistido, desanimados, de buscar un lugar en el sistema productivo, debería ser la prioridad política si se quiere evitar que la crisis económica devenga en una crisis social, con explosiones parecidas a las de la Gran Depresión. La propuesta de incorporar el empleo a los objetivos centrales de los organismos multilaterales o a los estatutos de los bancos centrales (ya está en los de la Reserva Federal de Estados Unidos) dará la medida de la voluntad política para atacar un problema central para la democracia.
Dentro del factor diferencial europeo del desempleo, España ha ocupado un lugar mayor. En 2011 se han cumplido cuatro años de destrucción masiva de puestos de trabajo. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de desempleo española supera el 21% de la población y los cinco millones de personas. Ningún analista pronostica que al menos en los primeros trimestres de 2012 deje de crecer. Con ser extraordinariamente negativo ese porcentaje, más lo son algunos datos desagregados: el paro juvenil, que afecta a los menores de 25 años, supera el 46% del total de la generación más preparada de la historia de España ("superpreparados y superparados"); el número de hogares en los que nadie de los que buscan trabajo lo encuentra se encontraba por encima de los 1,3 millones; se superaban por primera vez desde el año 1996 los dos millones de parados de larga duración (más de un año buscando empleo), y el colectivo que crece con más rapidez es el de los que llevan dos años a la búsqueda de empleo, que superaba el millón (que ya no tienen derecho al seguro de desempleo, uno de los corazones del Estado de bienestar). El 55% de los empleos perdidos durante la crisis son del sector de la construcción, lo que manifiesta la intensidad que el estallido de la burbuja inmobiliaria tuvo en España. La tasa de temporalidad ronda el 25% de los activos.
Cuatro años de crisis ya es un periodo suficiente para que se comiencen a desvelar las huellas que está dejando en la sociedad en términos de pobreza y de desigualdad. Se sabe que, en general, la desigualdad tiende a crecer en épocas de recesión y afecta de manera especial a los sectores más vulnerables. Estos últimos son, en una crisis de la naturaleza de la actual, los relacionados con la pérdida de su puesto de trabajo. Se empieza a deducir, a través de los datos empíricos, que los sectores más afectados son los más vulnerables a la situación de desempleo a largo plazo y que la situación en el mercado de trabajo es clave para interpretar lo que está ocurriendo con la desigualdad. También, que las políticas públicas de protección no parecen estar adecuándose plenamente a esta coyuntura ni a los riesgos que implica que esta se extienda en el tiempo.
En definitiva, se pueden ya sacar algunas conclusiones estructurales sobre las secuelas que la Gran Recesión que arrancó en julio de 2007 está dejando en España: un claro empeoramiento de los indicadores sobre el estado de la distribución de la renta, en relación con los objetivos razonables de equidad. Aunque la crisis afecta a todos, la capacidad de defensa y de recuperación del bienestar es muy diferente según el lugar que se ocupe en la distribución de la renta. Hay un punto de inflexión, que comienza en 2008, en cuanto a los indicadores de privación material, debido al aumento de hogares con dificultades financieras, especialmente en familias de inmigrantes. A partir de ese año se agudizó mucho, lo que es explicable en gran medida por el incremento espectacular del paro de larga duración, más del 40% del total. Los trabajadores de origen extranjero se sitúan entre los grupos más afectados como consecuencia del hundimiento de los sectores productivos que constituían sus nichos de empleo; también los jóvenes, los hogares con varios adultos en paro, los trabajadores con baja cualificación o las familias formadas por una mujer parada o con empleo precario y con hijos a su cargo.
A pesar de los esfuerzos realizados desde las políticas públicas, la insuficiencia de las medidas de protección al desempleo, la falta de articulación de las rentas mínimas autonómicas y las restricciones financieras de las Administraciones públicas en el actual contexto de aumento de la pobreza y la desigualdad suscitan serios interrogantes sobre el peligro de inestabilidad social en el futuro inmediato. La recuperación económica -que no está en el horizonte inmediato-, a la luz de experiencias pasadas en España y otros países, no implica una mejora inmediata de las variables distributivas, dada la segmentación existente en el mercado de trabajo y la precariedad de muchos empleos creados.
Ninguno de estos afectos que afligen a las sociedades europeas en uno u otro grado han sido abordados, para desesperación y desapego de los ciudadanos, en las cumbres multilaterales celebradas el año que termina: ni en los Consejos Europeos ni en la reunión del G?20 en Cannes. Cuando se pregunta a los jóvenes indignados qué opinan del sistema que les acoge, responden con cuatro calificativos: fallido, corrupto, indiferente e irresponsable. Se podría actualizar la frase de Keynes cuando escribió: "Uno podría leer las entrañas de las ovejas, como hacían los romanos, con tanta seguridad como se hacen las predicciones de los mercados".
Una revolución norteamericana
Un fantasma recorre los Estados Unidos. Cargas policiales, decenas de heridos y cientos de detenidos... ¿Qué ocurre? ¿Son los Indignados, una revuelta racial, una protesta contra las pena de muerte, una manifestación contra la venta pública de armas?
No: Nike acaba de poner a la venta sus nuevos modelos de zapatillas.
Por si alguien no siente vergüenza de pertenecer a la grey humana.
Diez películas tristes
Jordi Costa parece el único crítico cinematográfico digno de nota en El País (no puedo con el necio partisano Diego Galán, y mucho menos con el pijo y desganado Carlos Boyero, que oculta ignorancia y perrería bajo su informalidad) y se ha tomado la depresora molestia de congregar en su blog pasajes de 10 películas tristes para Navidad. Podría habérselo ahorrado: la tristeza no es algo muy a propósito para regalo en estas fiestas para algunos tan mortecinas. Pero ha sido interesante para acrecer mi lista de excelencias ignoradas a contemplar algún día con tiempo bastante (ese algún día encoge que es un horror). Por ejemplo Nadie sabe, (2004) de Hirokazu Koreeda, de la que me quedo, sin haber visto otra cosa que el escueto retal cortado por Costa, con esa mirada del niño hacia el avión y luego abajo, hacia lo que de verdad importa y duele, no voy a decir qué. También es novedad para mí Umberto D de Vittorio de Sica (1952), donde un jubilata alarga la mano; cualquiera que haya visto Ladrón de bicicletas podrá desde luego afligirse con ojo tan desnudo como el suyo; soy un incondicional del Neorrealismo italiano desde que vi La commare seca de Bertolucci una memorable noche de soledad. En esa misma línea quiero ver también la famosa La Strada (1954) de Fellini porque, habiendo contemplado casi todo lo suyo, esto precisamente no, por más que el pasaje selecto por Costa me haga lamentarlo y rabiar por verla. La chica de la fábrica de cerillas (1990) de Aki Kaurismäki debe ser lastimera si de verdad se inspira en el cuento de la cerillera de Andersen; recuerdo que la historia del gran danés me causó pesadillas: no he leído nada más apagado en mi vida; sólo en pasajes de Dickens puede uno descorazonarse igual. Tampoco sé de Rompiendo las olas (1996) de Lars von Trier, porque si el plúmbeo Dreyer me producía somnio, imaginé que su vástago sería lo mismo o peor.
Lo demás lo he visto y es discutible, salvo mi coincidencia en que ¡Qué bello es vivir! (1946) es una película siniestra por las dobles lecturas que atesora; sólo un filmante de cuentos de hadas como Frank Capra era capaz de acumular tanto pristino horror bajo tanta ingenuidad hipócrita y transformar el sueño americano en el infierno de un infierno con las ventanas cerradas; qué caramelo más ponzoñoso. Igualmente negro y letal, acaso más, porque toca el paraíso perdido de la infancia, es AI, Inteligencia Artificial, de Spielberg-Kubrick. Con toda limpieza destruye una a una las vanas ilusiones que le cabe esperar al ser humano; no es apta para ilusos, porque a poco que tengan pelota se quedarán sin pelotas. Almodóvar y Coixet parecen escogidos por patriotismo; yo me quedaría con Coixet, pero no por Mi vida sin mí, sino por La vida secreta de las palabras, si bien hay mejores ejemplos de alicaimiento y no escribiré más, que tengo que hacer y estoy afligido.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Ha pasado un ángel
Cuando paso el silencio me acompaña;
se ve que soy un ángel (en el nombre),
pero haberme ganado tal renombre
no me molesta ya ni desengaña.
Quien me conoce sabe que es patraña
por la facha juzgar qué sea el hombre:
¿es que no hay todavía quien se asombre
de que tengan que ver cara y calaña?
La vieja muda acera si me topa,
se asusta hasta mi perro si lo miro
y no cae tan mal mosca en la sopa.
Pero no lograréis que me dé un tiro,
sinvergüenzas: que os den y por la popa,
que seguro que daréis algún suspiro.
Experimentos con las fobias
Uno tiene preferencias y amores, y también ganas de alejarse de algunas cosas que, no sabe (o sé) por qué, le causan profundo y racional, sí, racional, desagrado y desprecio. Se habla de que el ocho por ciento de la población padece nomofobia, miedo a los móviles. Yo no les tengo miedo, sólo odio, odio africano puro y simple; preferiría comunicarme con tam-tam. No quiero formar parte de una red que me acepte tan insistentemente y tozuda como socio, pero me ha sido imposible librarme del facebook o librocaretos y demás horrores pegajosos como la mierda. Y otra cosa que odio: también es la publicidad, con todas mis fuerzas y en todas sus formas, a veces, la misma televisión, que usa como vertedero para sus inmundicias, precisamente porque amo la narrativa, incluso la audiovisual y electrónica, de calidad.
Sugiero a cualquiera que padezca una ristra, que no serie, de anuncios televisivos que quite completamente el sonido. Si hace ese experimento verá que hay otro mundo bajo los adoquines y por debajo de la persuasión, un cosmos onírico latente que puede subtitular como le dé la gana, pleno de sugerencias y arte, que uno ni se imaginaba atisbar con una simplicísima sordera. Se puede disfrutar de él, aunque sería deseable quitasen también los letreros y sería perfecto. Sin texto hablado o escrito la parte más creativa de los spots se vuelve surrealismo y de repente se empieza a expresar la lengua sin palabras de los ángeles, aunque alguna vez, sin embargo, aparece también la del demonio
Sugiero a cualquiera que padezca una ristra, que no serie, de anuncios televisivos que quite completamente el sonido. Si hace ese experimento verá que hay otro mundo bajo los adoquines y por debajo de la persuasión, un cosmos onírico latente que puede subtitular como le dé la gana, pleno de sugerencias y arte, que uno ni se imaginaba atisbar con una simplicísima sordera. Se puede disfrutar de él, aunque sería deseable quitasen también los letreros y sería perfecto. Sin texto hablado o escrito la parte más creativa de los spots se vuelve surrealismo y de repente se empieza a expresar la lengua sin palabras de los ángeles, aunque alguna vez, sin embargo, aparece también la del demonio
Propuesta de anticonspiración antiparanoica
Soy serio; no aprecio hablar de algo tan ridículo como la política, que tanta madera trae a la hoguera de las necedades. Divierte, por caso, ver a Chacón exigir medidas chaconianas para democratizar el Caspoe, Pepoe, Psé-¡ohé! o como se llame, o ver al Joseluisitismo decir ahora es Rubalcalvinismo y que hubo predestinación, no Botín sobre Zapatín, y prometer prometidos para después de no cumplidos, cuando ya se tiene nómina bien nutrida a costa de las demás (las demenos, mejor). Cierto, dura fue la zapateta prodigiosa y sarasatiana bajo la circense lluvia de chuzos y amo jugar del vocablo, pero hacerlo con vidas humanas es algo que no puede permitirse un humanoide, cuanto más un ridículo o político, por moral. Y de moral hablo, porque cualquiera posee más moral que un político, incluso yo, que ni siquiera sé qué pueda ser..
El ejercicio del escepticismo puede dejarlo a uno vacuo y exhausto, pero al cabo comprueba sólo es un instrumento y el fin de todo instrumento es independizarse de él. Si uno quiere ser escéptico tiene que deshacerse de su propio escepticismo y creer en algo, es decir, reclamarlo. El escepticismo te conduce así al borde de lo que no sabes y te despeña dentro de lo que debes, quieres y puedes saber. Es útil para hacer higiene, pero llega un momento en que se plantea hacer higiene hasta de ti mismo y echarte fuera o nada. Y ese yo se resiste a salir; se da cuenta de que está hecho de yoes (lo que es algo muy común, porque todos nos parecemos un poco, como Adán a todos sus hijos, o como el mismo Adán a su padre) y uno tiene que realizarse como su propio héroe, ideal o mejorado.
Pero uno no mejora. La naturaleza, desde luego, empeora y se desgasta. El caso es mejorar en el terreno de lo posible sin desmejorar a nadie. Y todo conspira contra Don Quijote, a no ser que Guy Fawkes, con la ayuda de Uve de vendetta, haga estallar un parlamento británico vacío.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Feliz Navidad
Os felicito a todos la Navidad con una pieza musical no muy conocida, pero en verdad divina, de uno de mis compositores favoritos, el postromántico Rachmaninoff, perteneciente a Vísperas op. 37; es un clásico casi desconocido:
Su Ave María.
El Topo
Yo leía un libro el día en que ocurrió algo terrible a mi familia. Con el tiempo tiraron los papeles, unos papeles que ni siqiuiera hoy sabría si querer ver, pues nunca me planteé siquiera la cuestión, que ahora, tampoco, soy capaz de resolver, aunque ya no pueda hacerse nada. Ese libro era El topo, en lengua original Tinker, tailor, soldier... spy, de John LeCarré. Me dirán que qué hacía un chico de diecisiete años leyendo cosas como esas. Yo siempre he leído cosas muy raras, a qué negarlo; quizá porque nadie me dijo nunca qué debía leer; si hubiera tenido cincuenta o sesenta años hubiera tenido más sentido; esos son los actores-lectores legítimos para LeCarré. Por entonces lo entendía a medias; notaba que algo se me perdía. Años más tarde lo releí y ya tenía caja de resonancia para esos fondos.
Entonces recordaba que allí se hablaba de un baúl que heredó alguien que nunca quiso abrirlo, porque con el tiempo y por las malas había aprendido que algunas cosas están mejor guardadas que a la vista. Alguien tan psicópata y curioso como era yo de adulteciente no entendía entonces tan peregrino razonamiento: yo habría roto y despanzurrado cualquier juguete, cuanto más revuelto cualquier baúl. El personaje del chico vigilante, ese observador inicial que sigue a todas partes al profesor misterioso, que al final averiguaremos es el espía quemado, tiene algo de Jim en la posada del Almirante Benbow, siguiendo a todas partes los pasos vacilantes y beodos del Capitán y antes de abrir el cofre del muerto; pero a la novela de Lecarré le falta alegría y la ventolera barojiana de Stevenson. Es una novela que da grima, con interiores oscuros y fríos, aún mucho más sombría para mí que la lei en esas desoladoras circunstancias, que trae aparejadas a mi memoria. La elíptica serie de televisión que hizo la BBC con Alec Guiness en el papel del cornudo Smiley era memorable, no ya por su guion, interpretación y ambientación, ni siquiera por la música de Geoffrey Burgon, sobre todo ese angélico Nunc dimittis que servía para cerrar a plomo cada capítulo, sino por sus silencios de piedra. Y ahora dicen que han hecho una versión cinematográfica. Quizá vaya a verla. Aunque, como dice la novela, algunas cosas no son para vistas.
Entonces recordaba que allí se hablaba de un baúl que heredó alguien que nunca quiso abrirlo, porque con el tiempo y por las malas había aprendido que algunas cosas están mejor guardadas que a la vista. Alguien tan psicópata y curioso como era yo de adulteciente no entendía entonces tan peregrino razonamiento: yo habría roto y despanzurrado cualquier juguete, cuanto más revuelto cualquier baúl. El personaje del chico vigilante, ese observador inicial que sigue a todas partes al profesor misterioso, que al final averiguaremos es el espía quemado, tiene algo de Jim en la posada del Almirante Benbow, siguiendo a todas partes los pasos vacilantes y beodos del Capitán y antes de abrir el cofre del muerto; pero a la novela de Lecarré le falta alegría y la ventolera barojiana de Stevenson. Es una novela que da grima, con interiores oscuros y fríos, aún mucho más sombría para mí que la lei en esas desoladoras circunstancias, que trae aparejadas a mi memoria. La elíptica serie de televisión que hizo la BBC con Alec Guiness en el papel del cornudo Smiley era memorable, no ya por su guion, interpretación y ambientación, ni siquiera por la música de Geoffrey Burgon, sobre todo ese angélico Nunc dimittis que servía para cerrar a plomo cada capítulo, sino por sus silencios de piedra. Y ahora dicen que han hecho una versión cinematográfica. Quizá vaya a verla. Aunque, como dice la novela, algunas cosas no son para vistas.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Tigre en ebullición
Tengo un archivo en el ordenador destinado a contener cosas por las que merece la pena vivir. La mayoría son muy conocidas, otras son tan humildes que pueden sorprender: oír el viento entre las hojas, beber un vaso de agua con sed... Una de las últimas en añadirse es tocar un instrumento en una banda de dixie jazz, cuando lo que se interpreta es el Trapo del tigre, el ragtime del Tigre, el tiger rag, que este año cumple más o menos noventa añitos de edad. Eso es alegría en plena ebullición, probablemente la pieza clásica de jazz más versionada del mundo; y es muy difícil tocarla bien, con la suficiente dosis de caos y matemática; más melancólica pero igualmente agitada es "Cuando los santos se marchen", en piano.
lunes, 19 de diciembre de 2011
El emperador está vestido
Parece que el famoso cuento del emperador desnudo, que ya aparece en Juan Manuel, se ha vuelto a repetir en la actualidad, con la salvedad de que nadie quiere ver a un político en pelotas y siempre le andan regalando trajes para que disimule sus vergüenzas a los paparazzi. Nadie quiere ver a un poderoso desnudo; el proverbio español afirma que "a quien de ajeno se viste, en la calle lo desnudan", pero es que sólo quieren vestir de ajeno a los poderosillos y esos papanoeles los cubren de regalos dejándonos a nosotros en cueros y en caros ropajes a gente como Urdangarín, que parece nombre también de cuento, pero de hadas. Y es el pueblo el que ve las vergüenzas, porque lo que son los políticos, los jueces, los periodistas, esos no ven nada. También es verdad que andan muy bien vestidos. Como decía Baroja, hay un santo en el cielo que baila delante del Altísimo, San Pascual Bailón, y que a quien le pide siempre la da de más: a quien tiene mucho, le da más, más, más; y a quien tiene poco le da menos, menos, menos... Siempre mucho de gracia o de desgracia, pero nunca repartir como Dios manda... ¿Manda algo Dios? Porque, a lo que se ve, no se le hace mucho caso, la verdad.
Que Dios reparta suerte.
Que Dios reparta suerte.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Ciencia
Por la humildad la ciencia ha llegado a una soberbia injustificada, porque toda ella describe tan sólo el cuatro por ciento de la realidad material; el resto, lo denominado energía y materia oscura, es desconocido aún y parece que lo seguirá siendo mucho tiempo, puesto que cada vez es más caro y difícil de describir. Escapa a la retentiva humana. Se sabe que existe, no qué sea. Y si saber el cuatro por ciento de todo es descorazonador, cómo será conocer que ese todo es a lo mejor más gordo y mostrenco de lo que -muy difícilmente- se muestra. Lo conjeturo, porque si algo he aprendido en esta brizna de tiempo que he vivido es que las cosas son mucho más difíciles, complejas y penosas de lo que aparecen. En suma, no sé nada, es menos, no sé por qué no sé.
Cada vez hallo más correlación entre la fantasía y la realidad. Precisamente porque la fantasía es más pobre, debe estar inclusa en lo real; por eso cualquier quimera se vuelve razonable si le das la realidad que necesita. Incluso la de los universos paralelos, que más que para lelos son para cada uno, pues cada yo, cada individuo, es un universo paralelo, o la conciencia de su particularidad en el mundo se lo hace ser.
La ciencia intenta desmontar la naturaleza, pero no ha podido repararla ni perfeccionarla. Ni siquiera ha podido desmontar y reparar al hombre mismo. ¿Puede el creador reparar lo que ha hecho?, dice Roy Batty a su demiurgo en Blade runner. Para nadie es un secreto que la sociedad necesita una reparación urgente, no precisamente una revolución o una reforma. Una reparación es hacer que los medios lleguen a sus fines sin desviarse, detenerse o lograr aquello que no pretenden sus premisas, que a veces es incluso lo contrario. Algunos dicen que no hay fines; quizá esa no sea la palabra. Yo creo en las obligaciones; de hecho, tenemos obligaciones programadas por nuestro mismo cuerpo: vivir, hacer y dejar vivir, amarnos los unos a los otros, crear y trabajar, mejorar, entender. También tenemos derechos, pero los derechos nos vienen de fuera, no de dentro. Hay quien dice que el hombre se hace y no se nace, pero nada puede hacerse si no es sobre un fundamento preexistente, un algo, y ese algo es ya lo que debemos ser.
Cada vez hallo más correlación entre la fantasía y la realidad. Precisamente porque la fantasía es más pobre, debe estar inclusa en lo real; por eso cualquier quimera se vuelve razonable si le das la realidad que necesita. Incluso la de los universos paralelos, que más que para lelos son para cada uno, pues cada yo, cada individuo, es un universo paralelo, o la conciencia de su particularidad en el mundo se lo hace ser.
La ciencia intenta desmontar la naturaleza, pero no ha podido repararla ni perfeccionarla. Ni siquiera ha podido desmontar y reparar al hombre mismo. ¿Puede el creador reparar lo que ha hecho?, dice Roy Batty a su demiurgo en Blade runner. Para nadie es un secreto que la sociedad necesita una reparación urgente, no precisamente una revolución o una reforma. Una reparación es hacer que los medios lleguen a sus fines sin desviarse, detenerse o lograr aquello que no pretenden sus premisas, que a veces es incluso lo contrario. Algunos dicen que no hay fines; quizá esa no sea la palabra. Yo creo en las obligaciones; de hecho, tenemos obligaciones programadas por nuestro mismo cuerpo: vivir, hacer y dejar vivir, amarnos los unos a los otros, crear y trabajar, mejorar, entender. También tenemos derechos, pero los derechos nos vienen de fuera, no de dentro. Hay quien dice que el hombre se hace y no se nace, pero nada puede hacerse si no es sobre un fundamento preexistente, un algo, y ese algo es ya lo que debemos ser.
martes, 13 de diciembre de 2011
Un bulo muy extraño
Un reputado arqueólogo alemán, dicen, afirma que hay un faraón enterrado en el Valle de los Caídos junto a sus esclavos y pinturas murales que representan anagramas con ibis, azores y flechas. Por lo visto estableció un efímero reino en tiempo de unas desconocidas guerras prerromanas ibero-tartesias. Proyecta desenterrarlo para estudiar la momia, pero al momento ha caído sobre él una maldición periodística tan fuerte que se ha tenido que meter en cama y llamar no ya al médico, sino al padre Fortea, experto demonólogo y exorcista, para que le libre de tantos espíritus con mala leche como andan por ahí. El arqueólogo estaba interesado en estudiar las técnicas de tortura de la antigüedad, pues, según escribe el sumo sacerdote Manetón, fueron ensayadas con su pobre cuerpo aún vivo las formas más refinadas para alargar la vida en plena enfermedad, por razón de estado o, tal refiere Herodoto, siempre demasiado crédulo, por mero interés crematístico. Sabemos que se trata del faraón hispano, porque en el texto griego se alude a él con una fórmula más o menos traducible como "Archirrecontrageneralisimísimo de los ejércitos por la gracia de Horus" y "Vencedor de las hordas rojas de Mitanni" y la "conspiración semito-mazdea"
Ignoro cómo concluirá esta historia; lo más probable es que los órganos del faraón terminen en los vasos canopes de los museos y que su pobre efigie tenga que comparecer en otro penoso documental de National Geographic.
Ignoro cómo concluirá esta historia; lo más probable es que los órganos del faraón terminen en los vasos canopes de los museos y que su pobre efigie tenga que comparecer en otro penoso documental de National Geographic.
Reyes económicos
Seguir siendo el Rey todavía, a pesar de todas las piedras habidas en el camino, es algo digno de nota, aunque, por así decir, un poco absoluto ¿no? Ni quito Ni pongo, que parece ministro japonés, pero creo que un monarca sale muy caro, sobre todo porque son muy fecundos y viajeros y gorrones y amantes del lujo y las hopalandas del deporte y la caza y los coches caros y las meriendas de doscientos comensales y los hoteles de cinco estrellas y los palacios y las joyas y los trajes y los gastos de representación y los gastos en general, sobre todo en esta España de las autonomías que quiere ser, paradójicamente, de las economías. Con lo barato que saldría un presidente y un estado cantonal y uniadministrativo, tan multilingüe y barato como el suizo, donde no hay diputados ni senadores, sino solo ciudadanos que votan leyes y donde los pocos cargos que hay son rotativos, de manera que la corrupción se ha vuelto prácticamente imposible; por ejemplo, para elevarse un sueldo un político, en Suiza, donde hay democracia y no sucedáneos mafiosos, tendría que someterse eso a referéndum y aunque se aprobase no duraría mucho en el chollo.
El pedencioso, o pedorretoso Urdangarín es un deportista; ya no puede vivir de sus musculitos y necesitaba un chalet de dos millones de euros evadiendo dinero a través de organizaciones benéficas de discapacitados. Es un hombre de estos tiempos, un amoral, un acomodaticio que desprecia a la gente de nómina; lo suyo es triscar por los campos de balonmano, vivir de las bragas Princesa, ordeñar la vaca sagrada real, engañar a Hacienda y vivir de la jeta y del cuento; qué injusta es la sociedad; la crisis la padece el pobrecito y el riquecito, incluso a la atlántica distancia que da el estar evadido evadiendo dinero en los Estados Unidos de la América del Norte, hacia donde ha marchado huyendo del pitorreo, o algo más peligroso, en compañía de una borbona a quien le ha hecho unos cuantos herederos rubitos y bien plantados; uno echa de menos esos genes de jeta, porque los tiene proletarios y nada deportivos, sino domestiquillos y de muy baja calidad.
El Borbón que hay debajo de nuestra coronilla (que vendió en el siglo XIX, con otras joyas reales, el ladrón Pepe I, entonces llamado Duque de Survilliers) también me cae simpático, a pesar de haber sido elevado al poderío por un genocida gallego, a pesar de su afición al whisky caro y a pesar de su dudosillo pasado fratricida, en eso muy español, trastamarero y guerracivilero; o sea, como una especie de Iván el Loco, que algunos traducen como el Terrible, aunque Iván, o Juan, que es lo mismo, mató en realidad no a su hermano, sino a su propio hijo; me cae simpático incluso con su rijosa ristra de vástagos ilegítimos, que ya tenía uno antes de casarse con Sofía, y sus innumerables amantes. Y me cae simpático porque cruzar casi incólume por toda esa mugre franquista sin apenas mancharse de mierda sino muy levemente, con sólo unos pecados de bragueta y una disculpable muerte en la conciencia, habla en favor de una naturaleza recia y responsable por debajo de toda esa despreocupación aparente. Es hombre de una pieza, aunque abierto, que parece sencillo y no lo es, y por eso se ha ganado justamente las adhesiones inquebrantables que le dan. Si hemos de tener un rey, no está mal que sea él, por más que no sepa escribir discursos y provoque un sopor invencible, narcótico, con esa retórica anodina, deslucida y tópica que tan bien sabe imprimir a su pedánea y gris oratoria.
El pedencioso, o pedorretoso Urdangarín es un deportista; ya no puede vivir de sus musculitos y necesitaba un chalet de dos millones de euros evadiendo dinero a través de organizaciones benéficas de discapacitados. Es un hombre de estos tiempos, un amoral, un acomodaticio que desprecia a la gente de nómina; lo suyo es triscar por los campos de balonmano, vivir de las bragas Princesa, ordeñar la vaca sagrada real, engañar a Hacienda y vivir de la jeta y del cuento; qué injusta es la sociedad; la crisis la padece el pobrecito y el riquecito, incluso a la atlántica distancia que da el estar evadido evadiendo dinero en los Estados Unidos de la América del Norte, hacia donde ha marchado huyendo del pitorreo, o algo más peligroso, en compañía de una borbona a quien le ha hecho unos cuantos herederos rubitos y bien plantados; uno echa de menos esos genes de jeta, porque los tiene proletarios y nada deportivos, sino domestiquillos y de muy baja calidad.
El Borbón que hay debajo de nuestra coronilla (que vendió en el siglo XIX, con otras joyas reales, el ladrón Pepe I, entonces llamado Duque de Survilliers) también me cae simpático, a pesar de haber sido elevado al poderío por un genocida gallego, a pesar de su afición al whisky caro y a pesar de su dudosillo pasado fratricida, en eso muy español, trastamarero y guerracivilero; o sea, como una especie de Iván el Loco, que algunos traducen como el Terrible, aunque Iván, o Juan, que es lo mismo, mató en realidad no a su hermano, sino a su propio hijo; me cae simpático incluso con su rijosa ristra de vástagos ilegítimos, que ya tenía uno antes de casarse con Sofía, y sus innumerables amantes. Y me cae simpático porque cruzar casi incólume por toda esa mugre franquista sin apenas mancharse de mierda sino muy levemente, con sólo unos pecados de bragueta y una disculpable muerte en la conciencia, habla en favor de una naturaleza recia y responsable por debajo de toda esa despreocupación aparente. Es hombre de una pieza, aunque abierto, que parece sencillo y no lo es, y por eso se ha ganado justamente las adhesiones inquebrantables que le dan. Si hemos de tener un rey, no está mal que sea él, por más que no sepa escribir discursos y provoque un sopor invencible, narcótico, con esa retórica anodina, deslucida y tópica que tan bien sabe imprimir a su pedánea y gris oratoria.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Vetusta Morla
Parece que los chicos de voz aterciopelada que forman Vetusta Morla están haciéndose oír con sus metancólicas canciones. A mí me gusta en especial Copenhague, por mi personaje, el Danés, que sigue esperando en la cola para que termine de escribir la primera de sus historias; a veces me ronda por la imaginación exasperado, tirándome de los pelos y gritándome que por qué no le dejo salir. Incluso me pide que lo deje todo y me vaya con él, o viaje a Madrid y marche por alguna de las callejas por donde irá hacia la siniestra Tienda de Antigüedades. Sufro mucho por ello, y por él. Es ese tipo de sufrimientos que sólo podemos entender los que han creado mundos que son sólo para los demás pompas de imaginación, mientras que para nosotros son la pesada materia de la que están hechos los sueños.
Prometeo huyendo de la Crítica
Qué sabio es el silencio. Contiene todo lo que uno debía saber. Pero lo rompo, lo rompemos, se rompe con mucha facilidad y entonces desaparece con todas esas riquezas. ¿Por qué escribe uno? Se critica con pretexto, pero también cuando no se pretende y la inocencia se muestra manchada desde que se la nombra con una boca salivosa y sucia y sonidos estridentes y mezquinos. Todo lo que se escribe es susceptible de error y falsía en su interpretación, de sesgo contra el que lo hace o lo sufre (o uno se lo imagina, que también) y se encuentra veneno y resentimiento hasta donde no lo hay; la palabra se transmuta tan bien como en Babel, cambia de piel como la víbora de lengua partida y nadie la entiende. Tal vez porque nadie, ni el más santo, está libre de ira, miedo o remordimiento, aunque nada de eso valga tanto como el oro de lo otro, es más, no vale ni paga nada. Pero se hace más de notar, hiere más que sana: en la cara de un hombre puede leerse a la fiera o al ángel, pero lo que más destaca es lo primero; otro como uno mismo le vislumbra la agresividad o el rencor cuando el que dibuja el gesto cree reflejar cansancio o dolor. La gente interpreta a su manera y nada le resulta recto porque cada cual tuerce las cosas para que le entren en la mollera o en la horma prediseñada de sus manías, nada se le muestra a derechas porque la gente se vuelve zurda, o incluso diestra, si eso es lo que le conviene. Porque cuando te interpretan bien no es porque esté bien, sino porque les conviene en ese momento que sea así.
Hasta del escepticismo se cansa uno, porque el escepticismo es, sin duda, la obra maestra del arte de mentir, de la pura hipocresía, de la pura iconoclastia. Uno se cansa de escribir e intentar entender cosas y personas, hacer lo correcto y no saber siquiera qué es eso, y sustituye cada una de sus heridas por una espina. Es un infierno parecido al de San Agustín, quien rompió el silencio mejor que nadie sobre todo eso.
Hasta del escepticismo se cansa uno, porque el escepticismo es, sin duda, la obra maestra del arte de mentir, de la pura hipocresía, de la pura iconoclastia. Uno se cansa de escribir e intentar entender cosas y personas, hacer lo correcto y no saber siquiera qué es eso, y sustituye cada una de sus heridas por una espina. Es un infierno parecido al de San Agustín, quien rompió el silencio mejor que nadie sobre todo eso.
Concierto de Caridad para el Centro de Acogida de Personas Sin Ayuda. Divulgadlo.
El buen compañero y amigo que es Vicente Castellanos me informa de que el próximo viernes 16 de diciembre, a las 20 horas, en el salón de actos del Colegio San José de Ciudad Real, dará un Concierto de Navidad en beneficio de Cáritas Interparroquial de Ciudad Real. Se trata de una aportación al Centro de Acogida de Personas Sin Hogar que abrirá sus puertas en la ciudad el día 1 de enero próximo. Es una acción de ayuda cristiana muy real, nada especulativa, como todas las que realiza Cáritas. En estos momentos de crisis nuestra actitud ante la vida y los demás puede ser de egoísmo, intentando reforzar nuestra propia seguridad, o de solidaridad, en este caso con los que tienen bastante menos que nosotros, con aquellos que han perdido incluso su dignidad y se ven obligados a vivir en la calle. Por ello tenemos la ilusión de que la gente participe en este evento y se acerque el viernes. La entrada cuesta 5 euros y se vende en todas las parroquias de Ciudad Real, en Cáritas Interparroquial y en el mismo local del concierto antes del mismo.
jueves, 8 de diciembre de 2011
El Petronio del Imperio Ming y una venganza china
Hay un novelón del Naturalismo chino compuesto por Lanling Xiaosiao Sheng, pseudónimo que quiere decir "El erudito en burlas", titulado Jin Ping Mei, El ciruelo en vaso de oro, o también El loto de oro, título que alude a sus tres protagonistas. Está ambientada a principios del siglo XII y escrita en registro vulgar, adecuado para lo que describe; se considera una joya literaria prohibida largo tiempo en su país y se suele añadir como quinta obra al canon de las Cuatro novelas clásicas chinas, el Romance de los Tres Reinos (1330) de Luo Guanzhong, A la orilla del agua (1373?) de Shi Nai'an y Luo Guanzhong, Viaje al Oeste (1590) atribuido a Wu Cheng'en y Sueño en el pabellón rojo (1792) de Cao Xueqin. Su primera edición impresa data de 1610. Ha sido traducido por fin al español y ya va por su tercera edición, lo que es algo sorprendente, ya que su primer tomo pasa de las mil doscientas páginas; se trata de una compilación de horrores históricos, conspiraciones de gineceo y anécdotas interesantes acontecidas durante la dinastía Ming. Copio el resumen de un pasaje.
Un rey Han tenía una concubina muy bella de la que estaba profundamente enamorado. Se llamaba dama Qi. Esta tenía un hijo y temía por su futuro una vez muerto el rey, así que el rey le prometió destituir a su otro hijo como heredero y poner a Ruyi, el hijo de dama Qi, en su lugar. Pero la Emperatriz Lü se enteró de sus planes y movió ficha para que esto no pudiera suceder así. El caso es que cuando muere el rey, la emperatriz mandó matar a Ruyi y (ahí viene lo fuerte) ordena que a dama Qi se le corten los brazos y piernas, le arranquen los ojos, le quemen los oídos y le suministren un brebaje para dejarla muda, tras lo cual la arrojarían a las letrinas para que viviera allí hasta el final de sus días.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Obama como escritor de fantaciencia
"Nuestro país tiene éxito si todo el mundo recibe una oportunidad, todos cumplen su parte y todos están sujetos a las mismas reglas"
Sin duda la literatura fantástica anglosajona es algo grande, algo que a unos partidarios del realismo sucio literario como somos los españoles nos suscita tanta melancolía...
martes, 6 de diciembre de 2011
Aumenta en Europa la distancia entre ricos y pobres
Amanda Mars, "La brecha entre ricos y pobres alcanza su nivel más alto en 30 años", El País, 05/12/2011
La OCDE pide los gobiernos que revisen los impuestos para que los ricos paguen más.- La diferencia de ingresos crece incluso en países tradicionalmente igualitarios como Alemania, Dinamarca y Suecia
Uno de los legados de la última gran bonanza económica vivida entre las grandes potencias y los países emergentes es una brecha mayor entre ricos y pobres. La desigualdad ha aumentado al nivel más alto de los últimos 30 años en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), debido sobre todo a la creciente diferencia entre los salarios, que suponen el 75% de los ingresos de un hogar. Lo ha hecho precisamente en esos años de crecimiento, según el informe hecho público ayer por la OCDE con datos de 2008, previos a la Gran Recesión.
La bonanza de un país no se traslada de forma automática ni natural a la reducción de la brecha social y las políticas correctoras -los impuestos y los servicios sociales- han ido perdiendo efecto como redistribuidores de riqueza desde mediados de los noventa. El 10% más pudiente de la población gana como promedio 9,6 veces más que el 10% más desfavorecido en el conjunto de la OCDE, según el estudio, y la distancia ha crecido incluso en los países tradicionalmente más igualitarios, como Alemania, Suecia o Dinamarca, aunque sigue muy por debajo de la media.
"El contrato social se está empezando a deshacer en muchos países. La incertidumbre y los miedos a la exclusión han alcanzado a la clase media en muchas sociedades, la gente siente que está sufriendo una crisis de la que no son responsables, mientras esos con altos ingresos resultan perdonados", alertó ayer el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, al presentar el informe Estamos divididos, Por qué la desigualdad sigue creciendo. Gurría hizo un llamamiento a los Gobiernos: "Tratar la cuestión de la justicia es una condición sine qua non para el restablecimiento de la confianza".
Los españoles no salen bien parados. El ingreso medio del 10% de la población mejor situada era en 2008 alrededor de 38.000 euros, casi 12 veces más que ese 10% que menos gana (una media de 3.500 euros), un punto más que en el informe anterior. La distancia se ha estrechado respecto a la España de los ochenta, pero no en los últimos años. Las cifras de la oficina estadística europea (Eurostat), que llegan hasta 2010 y comparan el 20% de los más ricos con el 20% de los más pobres. El año pasado la desigualdad alcanzó el nivel más alto desde 1995 y en 2009, último que permite comparar entre los países de la Europa de los Veintisiete, solo Letonia, Lituania y Rumanía superaban a España en disparidad de rentas.
La desigualdad queda por encima de la media y de países como Italia (10), aunque por debajo de Estados Unidos (14). Se llevan la palma México y Chile, con ratios de 26 y 27, respectivamente. Pero, poniendo el foco fuera de la OCDE, la brecha es muy superior en otros países, como el floreciente y admirado Brasil el país donde los más pudientes ganan 50 veces más que los peor situados.
El informe también recoge el indicador Gini, en el que uno indica desigualdad absoluta y cero reparto perfecto, que refleja la misma tendencia "políticamente explosiva", según la OCDE.
El estudio analiza otros motivos de la brecha social, como los efectos de la globalización y cambios demográficos y de estructura familiar, con más hogares unipersonales, pero destaca la brecha salarial y el sistema fiscal como las grandes causas. El beneficio ha ido mejorando para los más formados y empeorando para los empleados de menor cualificación y han proliferado los trabajos a tiempo parcial. Por eso el organismo insta a los Gobiernos a invertir más en capital humano y la creación de "más y mejor empleo".
Y, en plena ola de recortes sociales en Europa, lanza una petición: es importante tener servicios públicos de calidad de acceso libre, como la educación, salud y atención, sobre todo en los países emergentes.
La OCDE también pone sobre la mesa otro de los debates candentes y advierte del recorte en los impuestos a los que más ganan, así que pide a los Gobiernos "que revisen su sistema fiscal para asegurar que los más ricos contribuyen en su justa medida en el pago de impuestos".
Aunque, más que un incremento en las tasas, la organización cree que pueden resultar más efectivas medidas como la eliminación de las exenciones fiscales y replantearse el papel de otros tributos sobre la propiedad o la transferencia de activos.
Gurría defendió un aumento de la fiscalidad para los más ricos, pero poniendo el acento en el 1% con los recursos más elevados o incluso en un porcentaje inferior, porque a su juicio ahí "hay margen", y dijo que en muchos casos su nivel de impuestos es relativamente menor que el de otros grupos de población.
La OCDE pide actuar. Gurría lo recalcó. "No hay nada inevitable en esta alta y creciente desigualdad".
lunes, 5 de diciembre de 2011
Recortes y reinvoluciones
En Italia, entre lágrimas de cocodrilo, una ministra ha subido la jubilación hasta las puertas de la muerte; en el horizonte de la jubilación empieza a vislumbrarse a San Pedro con sus llaves. Dentro de poco, las Cuatro Postrimerías del catecismo serán cinco: Jubileo, Muerte, Juicio, Infierno y Gloria (no necesariamente en ese orden). Habría que buscar un nuevo Valdés Leal que lo pintara como se merece (no, por favor, Tapies no). El poder puede permitirse matar a diestro y siniestro, que siempre tiene legisladores, abogados y periodistas para limpiar la sangre, como bien sabía Don Berlusconi. Resulta curioso que, siempre que se arreglan las cosas en Europa, sea a costa de prescindir de los políticos, como ocurre en Bélgica, en Suiza y en Italia. Los políticos, como las guerras, sólo sirven para empeorar o aplazar los problemas, no para solucionarlos.
Consecuencia inevitable de la ininterrumpida suma de gobiernos conserva-duros desde mediados del siglo XX es la pérdida en las legislaciones de un derecho laboral conquistado con sangre, sudor y lágrimas de trabajadores durante siglo y medio de luchas sindicales y revoluciones burguesas. Es el comienzo del fin de la clase media, a la que se pretende desollar, esquilmar y aborricar hasta que sea manejable por los instrumentos estadísticos del insaciable poder económico. ¿Qué van a aumentar después que esto? ¿Años de Purgatorio de vida laboral ultraterrena? ¿Expedirán bulas pontificias para exonerar de años de Purgatorio? ¿Habrá reforma protestante, para que no exista Purgatorio? ¿O reformarán la Seguridad Social hasta que tengamos que pagar las bolsas de sangre y los órganos que donamos gratis? Eso, si es que hay todavía una Seguridad Social que nos haga vivir más para pagar una pensión que no merece la pensión con artritis reumatoide, arrugas, próstata hinchada, hipertensión arterial y un andador de metal hasta el trabajo, porque así vamos a tener que ir al curro los que no hayamos terminado de cotizar.
En Brasil un capitalismo emergente va a aprobar ya una ley para la Amazonia que consagra definitivamente la destrucción de una de las principales zonas de reciclado de CO2, por no hablar del vergel de especies naturales protegidas; ese suelo se va a destinar a la plantación de caña de azúcar para producir etanol, un combustible dizque ecológico que sustituye al petróleo y provoca el mismo o más CO2.
No hay que ir tan lejos; según datos de La Tribuna, en el año 2010 hubo en Ciudad Real 875 personas que ingresaron más de 100.000 euros (declarados; de los otros ni se sabe). Y son 51 más que en 2009, una buena noticia... para esos 51, porque el paro ha subido y, en realidad, el número de los que ganan menos de 5.000 euros ha crecido hasta los 50.000 también en la provincia. Veremos, dijo un ciego, quién paga más impuestos y a quién se le piden más sacrificios.
La más de la gente no emigra, se queda aquí comiendo (mal) de su trabajo, del paro y de Cáritas; sólo emigran los cerebros, y esos se van a China, Asia u otros lugares donde también se quedan los científicos e ingenieros chinos; los parados chinos sí que emigran... a España, a vendernos sus productos, tan bien hechos y tan baratos que da grima comprarlos, en inmejorables condiciones laborales compradas con las de China. En la Universidad Española no hay cátedras de flan chino mandarín siquiera, no interesa, mejor es hacerse oenejero, trabajador social e irse a redimir negritos o amarillitos haciendo de rey godo Turismundo. Mervilleux!
Acaban de sacar plazas para profesores asociados doctores en la UCLM; sólo hay que ver el papeleo, lo que no pagan, lo que exigen, los horarios infames, la necedad de los programas, el desinterés de los alumnos y el baremo manipulable y de edad de piedra para que una insuperable pereza me haga pasar a otra cosa mariposa, como antes de ahora, pues no tengo tanto ego que quiera ser más de mí mismo. Como escribía Montaigne, soy tan pobre como me imagino, sire. No más rico. Si lo que quiero es publicar o arrendar mis escritos, que es lo único que podría querer y para lo que no tengo problemas (la verdad es que tampoco me apetece demasiado, o no tanto como escribir narrativa o ensayo) que sigan con sus pobrecillos becarios sido/sado/sodo/porculizados. A quien no vale para trabajar lo envían a la Universidad a esparragar y difundir las bondades del estropicio, la ignorancia y el clientelismo, House dixit. No me extraña: sólo hay que ver los numerosos errores de tontol'haba que se encuentran en las necias pruebas de selectividad por todo género de materias y universidades, esta entre otras no pocas. Eso sí, mire usted lo llenas que están las facultades de Económicas y de Políticas: todo el mundo quiere ser banquero o político. ¿No era lo mismo el ying que la yang? Es lo necesario al país: bancopolíticos, o politibanqueros, déjese usted de científicos, técnicos y hombres de letras, que viven como Carpanta. Voltaire decía que si se contempla a un banquero suizo tirarse por la ventana, uno se debe tirar detrás, porque seguro hay algo que ganar. Si queremos que la OTAN valga lo que cuesta, en vez de declararle la guerra a Afganistán y a los moros tendríamos que declarársela a Suiza, a los Paraísos fiscales, a los banqueros y a los políticos. Curiosamente, en la pacifista y pacífica y neutra Suiza no hay banqueros ni políticos, sólo ladrones y mercenarios. Casi lo mismito que en Afganistán.
Consecuencia inevitable de la ininterrumpida suma de gobiernos conserva-duros desde mediados del siglo XX es la pérdida en las legislaciones de un derecho laboral conquistado con sangre, sudor y lágrimas de trabajadores durante siglo y medio de luchas sindicales y revoluciones burguesas. Es el comienzo del fin de la clase media, a la que se pretende desollar, esquilmar y aborricar hasta que sea manejable por los instrumentos estadísticos del insaciable poder económico. ¿Qué van a aumentar después que esto? ¿Años de Purgatorio de vida laboral ultraterrena? ¿Expedirán bulas pontificias para exonerar de años de Purgatorio? ¿Habrá reforma protestante, para que no exista Purgatorio? ¿O reformarán la Seguridad Social hasta que tengamos que pagar las bolsas de sangre y los órganos que donamos gratis? Eso, si es que hay todavía una Seguridad Social que nos haga vivir más para pagar una pensión que no merece la pensión con artritis reumatoide, arrugas, próstata hinchada, hipertensión arterial y un andador de metal hasta el trabajo, porque así vamos a tener que ir al curro los que no hayamos terminado de cotizar.
En Brasil un capitalismo emergente va a aprobar ya una ley para la Amazonia que consagra definitivamente la destrucción de una de las principales zonas de reciclado de CO2, por no hablar del vergel de especies naturales protegidas; ese suelo se va a destinar a la plantación de caña de azúcar para producir etanol, un combustible dizque ecológico que sustituye al petróleo y provoca el mismo o más CO2.
No hay que ir tan lejos; según datos de La Tribuna, en el año 2010 hubo en Ciudad Real 875 personas que ingresaron más de 100.000 euros (declarados; de los otros ni se sabe). Y son 51 más que en 2009, una buena noticia... para esos 51, porque el paro ha subido y, en realidad, el número de los que ganan menos de 5.000 euros ha crecido hasta los 50.000 también en la provincia. Veremos, dijo un ciego, quién paga más impuestos y a quién se le piden más sacrificios.
La más de la gente no emigra, se queda aquí comiendo (mal) de su trabajo, del paro y de Cáritas; sólo emigran los cerebros, y esos se van a China, Asia u otros lugares donde también se quedan los científicos e ingenieros chinos; los parados chinos sí que emigran... a España, a vendernos sus productos, tan bien hechos y tan baratos que da grima comprarlos, en inmejorables condiciones laborales compradas con las de China. En la Universidad Española no hay cátedras de flan chino mandarín siquiera, no interesa, mejor es hacerse oenejero, trabajador social e irse a redimir negritos o amarillitos haciendo de rey godo Turismundo. Mervilleux!
Acaban de sacar plazas para profesores asociados doctores en la UCLM; sólo hay que ver el papeleo, lo que no pagan, lo que exigen, los horarios infames, la necedad de los programas, el desinterés de los alumnos y el baremo manipulable y de edad de piedra para que una insuperable pereza me haga pasar a otra cosa mariposa, como antes de ahora, pues no tengo tanto ego que quiera ser más de mí mismo. Como escribía Montaigne, soy tan pobre como me imagino, sire. No más rico. Si lo que quiero es publicar o arrendar mis escritos, que es lo único que podría querer y para lo que no tengo problemas (la verdad es que tampoco me apetece demasiado, o no tanto como escribir narrativa o ensayo) que sigan con sus pobrecillos becarios sido/sado/sodo/porculizados. A quien no vale para trabajar lo envían a la Universidad a esparragar y difundir las bondades del estropicio, la ignorancia y el clientelismo, House dixit. No me extraña: sólo hay que ver los numerosos errores de tontol'haba que se encuentran en las necias pruebas de selectividad por todo género de materias y universidades, esta entre otras no pocas. Eso sí, mire usted lo llenas que están las facultades de Económicas y de Políticas: todo el mundo quiere ser banquero o político. ¿No era lo mismo el ying que la yang? Es lo necesario al país: bancopolíticos, o politibanqueros, déjese usted de científicos, técnicos y hombres de letras, que viven como Carpanta. Voltaire decía que si se contempla a un banquero suizo tirarse por la ventana, uno se debe tirar detrás, porque seguro hay algo que ganar. Si queremos que la OTAN valga lo que cuesta, en vez de declararle la guerra a Afganistán y a los moros tendríamos que declarársela a Suiza, a los Paraísos fiscales, a los banqueros y a los políticos. Curiosamente, en la pacifista y pacífica y neutra Suiza no hay banqueros ni políticos, sólo ladrones y mercenarios. Casi lo mismito que en Afganistán.
Qué se le va a hacer
Vuelvo, y no debía. Muchas son las cosas que debo y no hago. Desobedezco hasta a mí mismo. La mano diestra no sabe qué haga la siniestra, así que debo ser evangélico y ambidextro. La escritura es casi lo único que alivia; pondría me alivia pero no lo hago yo solo así, de esta manera, sino que escribo para alguien que también puede aliviarse en escribir o leer incluso; leer no alivia, pero hace olvidar, distrae o maravilla, casi lo mismo.
No me agriman los recortes inminentes de alas, sino los de después: sé que no arreglarán nada y menos cuando no haya qué recortar sin producir sangre, como en el dilema de Shylock; por entonces esto será un corralito africano de niños panzudos y desnutridos, muchos venidos de un África subsahariana, poligamista y fornicatriz que produce aún más niños panzudos y desnutridos que saltan las vallas onduladas del desierto, del mar y de la Unión. El problema de Ameuropa es la emergencia de China y los demás dragones flamígeros del capitalismo salvaje. No podemos competir; no, al menos, con un sistema de consumo y crecimiento, porque crecer ya no es posible sino recortando como Shylock, y eso no es crecer, sino consunción y anorexia; mas es mejor redistribuir la pobreza para que la gente sufra menos y nos quedemos igual, atacar los parásitos paraísos fiscales para que no ardamos en el infierno impositivo, transformar la memocracia en una democracia real del talento, la inteligencia y la educación para que la innovación nos permita ir por delante y aminorar el estadillo del sufrimiento humano, que nadie lo mide. Por demás, hay amenazas en el horizonte: el Islam, bajo una apariencia democrática beneficiosa, se está volviendo más inestable y más sensible a la crisis que nosotros y dentro de nada algunos fanáticos tendrán allí la bomba atómica y las ganas de usarla, si surge alguna figura occidental que quiera provocar a las turbas del turbante.
En un mundo cada vez más parecido al mío la gente conduce autos usados y gana un sueldo cada vez más reducido e insuficiente. Paga impuestos crecientes por tener hijos, educación y salud, incluso por tener políticos, periodistas, publicitarios, banqueros, ejércitos y otros piojos insufribles. La mitad está casada y casi la mitad vive en suburbios y ninguno es enteramente pobre, pero muchos se describen como náufragos, supervivientes, con vías de agua, cansados de bracear y con pocas expectativas: los van a masacrar.
No estoy diciendo que vayamos a las bo-barricadas. Mucha gente parece vivir como en el mundo de los personajes de Philip K. Dick y pensar que la realidad no es real, sino platónica, hasta que la ven degradarse poco a poco por una ruina oxidante parecida a la actualidad; Philp K. Dick era un gran, un heterodoxo lector de Platón. Otros, por el contrario, están absorbidos en purgatorios particulares y necesitan liberarse del miedo, del remordimiento y de la ira, sentimientos que los esclavizan, para poder mirar fuera y descubrir el infierno real. Otros, los diosecillos menores estacionados en Palm Springs acabarán descubriendo que la corta distancia entre el cielo y el infierno es la de una simple avería del aire climatizado. La atmósfera es nuestro climatizador. Y ven así que hace mucho que el mundo dejó de ser un paraíso y está muy, pero que muy, caliente.
No me agriman los recortes inminentes de alas, sino los de después: sé que no arreglarán nada y menos cuando no haya qué recortar sin producir sangre, como en el dilema de Shylock; por entonces esto será un corralito africano de niños panzudos y desnutridos, muchos venidos de un África subsahariana, poligamista y fornicatriz que produce aún más niños panzudos y desnutridos que saltan las vallas onduladas del desierto, del mar y de la Unión. El problema de Ameuropa es la emergencia de China y los demás dragones flamígeros del capitalismo salvaje. No podemos competir; no, al menos, con un sistema de consumo y crecimiento, porque crecer ya no es posible sino recortando como Shylock, y eso no es crecer, sino consunción y anorexia; mas es mejor redistribuir la pobreza para que la gente sufra menos y nos quedemos igual, atacar los parásitos paraísos fiscales para que no ardamos en el infierno impositivo, transformar la memocracia en una democracia real del talento, la inteligencia y la educación para que la innovación nos permita ir por delante y aminorar el estadillo del sufrimiento humano, que nadie lo mide. Por demás, hay amenazas en el horizonte: el Islam, bajo una apariencia democrática beneficiosa, se está volviendo más inestable y más sensible a la crisis que nosotros y dentro de nada algunos fanáticos tendrán allí la bomba atómica y las ganas de usarla, si surge alguna figura occidental que quiera provocar a las turbas del turbante.
En un mundo cada vez más parecido al mío la gente conduce autos usados y gana un sueldo cada vez más reducido e insuficiente. Paga impuestos crecientes por tener hijos, educación y salud, incluso por tener políticos, periodistas, publicitarios, banqueros, ejércitos y otros piojos insufribles. La mitad está casada y casi la mitad vive en suburbios y ninguno es enteramente pobre, pero muchos se describen como náufragos, supervivientes, con vías de agua, cansados de bracear y con pocas expectativas: los van a masacrar.
No estoy diciendo que vayamos a las bo-barricadas. Mucha gente parece vivir como en el mundo de los personajes de Philip K. Dick y pensar que la realidad no es real, sino platónica, hasta que la ven degradarse poco a poco por una ruina oxidante parecida a la actualidad; Philp K. Dick era un gran, un heterodoxo lector de Platón. Otros, por el contrario, están absorbidos en purgatorios particulares y necesitan liberarse del miedo, del remordimiento y de la ira, sentimientos que los esclavizan, para poder mirar fuera y descubrir el infierno real. Otros, los diosecillos menores estacionados en Palm Springs acabarán descubriendo que la corta distancia entre el cielo y el infierno es la de una simple avería del aire climatizado. La atmósfera es nuestro climatizador. Y ven así que hace mucho que el mundo dejó de ser un paraíso y está muy, pero que muy, caliente.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Los profesores, de Nicanor Parra
Rompo un momento mi autoimpuesto silencio para celebrar el premio Cervantes concedido hoy al antipoeta Nicanor Parra; siempre me gustó una poesía como la suya, que abomina de una lírica de "tontos solemnes" como yo mismo de lo que llamo "mester de tontería". Resulta que él fue profesor antes de ser ingeniero, y como el tema de uno de sus poemas más célebres, "Los profesores", tiene que ver con la educación, lo copio aquí para así dar algo de pábulo y pábilo a que se le lea:
LOS PROFESORES
Los profesores nos volvieron locos
a preguntas que no venían al caso
cómo se suman números complejos
hay o no hay arañas en la luna
cómo murió la familia del zar
¿es posible cantar con la boca cerrada?
quién le pintó bigotes a la Gioconda
cómo se llaman los habitantes de Jerusalén
hay o no hay oxígeno en el aire
cuántos son los apóstoles de Cristo
cuál es el significado de la palabra consueta
cuáles fueron las palabras que dijo Cristo en la cruz
quién es el autor de Madame Bovary
dónde escribió Cervantes el Quijote
cómo mató David al gigante Goliat
etimología de la palabra filosofía
cuál es la capital de Venezuela
cuándo llegaron los españoles a Chile
Nadie dirá que nuestros maestros
eran unas enciclopedias rodantes
exactamente todo lo contrario:
unos modestos profesores primarios
o secundarios no recuerdo muy bien
-eso sí que de bastón y levita
como que estamos a comienzos de siglo-
no tenían para qué molestarse
en molestarnos de esa manera
salvo por razones inconfesables:
a qué tanta manía pedagógica
¡tanta crueldad en el vacío más negro!
Dentadura del tigre
nombre científico de la golondrina
de cuántas partes consta una misa solemne
cuál es la fórmula del anhídrido sulfúrico
cómo se suman fracciones de distinto denominador
estómago de los rumiantes
árbol genealógico de Felipe II
Maestros Cantores de Nüremberg
Evangelio según San Mateo
nombre cinco poetas finlandeses
etimología de la palabra etimología.
Ley de la gravitación universal
a qué familia pertenece la vaca
cómo se llaman las alas de los insectos
a qué familia pertenece el ornitorrinco
mínimo común múltiplo entre dos y tres
hay o no hay tinieblas en la luz
origen del sistema solar
aparato respiratorio de los anfibios
órganos exclusivos de los peces
sistema periódico de los elementos
autor de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis
en qué consiste el fenómeno llamado es-pe-jis-mo
cuánto demoraría un tren en llegar a la Luna
cómo se dice pizarrón en francés
subraye las palabras terminadas en consonante.
La verdad de las cosas
es que nosotros nos sentábamos en la diferencia
quién iba a molestarse con esas preguntas
en el mejor de los casos apenas nos hacían temblar
únicamente un malo de la cabeza
la verdadera verdad de las cosas
es que nosotros éramos gente de acción
a nuestros ojos el mundo se reducía
al tamaño de una pelota de fútbol
y patearla era nuestro delirio
nuestra razón de ser adolescentes
hubo campeonatos que se prolongaron hasta la noche
todavía me veo persiguiendo
la pelota invisible en la oscuridad
había que ser búho o murciélago
para no chocar con los muros de adobe
ése era nuestro mundo
las preguntas de nuestros profesores
pasaban gloriosamente por nuestras orejas
como agua por espalda de pato
sin perturbar la calma del universo:
partes constitutivas de la flor
a qué familia pertenece la comadreja
método de preparación del ozono
testamento político de Balmaceda
sorpresa de Cancha Rayada
por dónde entró el ejército libertador
insectos nocivos a la agricultura
cómo comienza el Poema del Cid
dibuje una garrucha diferencial
y determine la condición de equilibrio.
El amable lector comprenderá
que se nos pedía más de lo justo
más de lo estrictamente necesario:
¿determinar la altura de una nube?
¿calcular el volumen de la pirámide?
¿demostrar que raíz de dos es un número irracional?
¿aprender de memoria las Coplas de Jorge Manrique?
déjense de pamplinas con nosotros
hoy tenemos que dirimir un campeonato
pero llegaban las pruebas escritas
y a continuación las pruebas orales
(en una de fregar cayó Caldera)
con una regularidad digna de mejor causa:
teoría electromagnética de la luz
en qué se distingue el trovador del juglar
¿es correcto decir se venden huevos?
¿sabe lo que es un pozo artesiano?
clasifique los pájaros de Chile
asesinato de Manuel Rodríguez
independencia de la Guayana Francesa
Simón Bolívar héroe o antihéroe
discurso de abdicación de O'Higgins
ustedes están más colgados que una ampolleta
Los profesores tenían razón:
en verdad en verdad
el cerebro se nos escapaba por las narices
-había que ver cómo nos castañeteaban los dientes-
a qué se deben los colores del arcoíris
hemisferios de Magdeburgo
nombre científico de la golondrina
metamorfosis de la rana
qué entiende Kant por imperativo categórico
cómo se convierten pesos chilenos a libras esterlinas
quién introdujo en Chile el colibrí
por qué no cae la Torre de Pisa
por qué no se vienen abajo los Jardines Flotantes de Babilonia
¿por qué no cae la Luna a la Tierra?
departamentos de la provincia de Ñuble
cómo se trisecta un ángulo recto
cuántos y cuáles son los poliedros regulares
éste no tiene la menor idea de nada.
Hubiera preferido que me tragara la tierra
a contestar esas preguntas descabelladas
sobre todo después de los discursitos moralizantes
a que nos sometían impajaritablemente día por medio
¿saben ustedes cuánto cuesta al estado
cada ciudadano chileno
desde el momento que entra a la escuela primaria
hasta el momento que sale de la universidad?
¡un millón de pesos de seis peniques!
Un millón de pesos de seis peniques
y seguían apuntándonos con el dedo:
cómo se explica la paradoja hidrostática
cómo se reproducen los helechos
enuméreme los volcanes de Chile
cuál es el río más largo del mundo
cuál es el acorazado más poderoso del mundo
cómo se reproducen los elefantes
inventor de la máquina de coser
inventor de los globos aerostáticos
ustedes están más colgados que una ampolleta
van a tener que irse para la casa
y volver con sus apoderados
a conversar con el Rector del Establecimiento.
Y mientras tanto la Primera Guerra Mundial
Y mientras tanto la Segunda Guerra Mundial
La adolescencia al fondo del patio
La juventud debajo de la mesa
La madurez que no se conoció
La vejez
............ con sus alas de insecto.
De Hojas de parra (Santiago, Ganímedes, 1985)
LOS PROFESORES
Los profesores nos volvieron locos
a preguntas que no venían al caso
cómo se suman números complejos
hay o no hay arañas en la luna
cómo murió la familia del zar
¿es posible cantar con la boca cerrada?
quién le pintó bigotes a la Gioconda
cómo se llaman los habitantes de Jerusalén
hay o no hay oxígeno en el aire
cuántos son los apóstoles de Cristo
cuál es el significado de la palabra consueta
cuáles fueron las palabras que dijo Cristo en la cruz
quién es el autor de Madame Bovary
dónde escribió Cervantes el Quijote
cómo mató David al gigante Goliat
etimología de la palabra filosofía
cuál es la capital de Venezuela
cuándo llegaron los españoles a Chile
Nadie dirá que nuestros maestros
eran unas enciclopedias rodantes
exactamente todo lo contrario:
unos modestos profesores primarios
o secundarios no recuerdo muy bien
-eso sí que de bastón y levita
como que estamos a comienzos de siglo-
no tenían para qué molestarse
en molestarnos de esa manera
salvo por razones inconfesables:
a qué tanta manía pedagógica
¡tanta crueldad en el vacío más negro!
Dentadura del tigre
nombre científico de la golondrina
de cuántas partes consta una misa solemne
cuál es la fórmula del anhídrido sulfúrico
cómo se suman fracciones de distinto denominador
estómago de los rumiantes
árbol genealógico de Felipe II
Maestros Cantores de Nüremberg
Evangelio según San Mateo
nombre cinco poetas finlandeses
etimología de la palabra etimología.
Ley de la gravitación universal
a qué familia pertenece la vaca
cómo se llaman las alas de los insectos
a qué familia pertenece el ornitorrinco
mínimo común múltiplo entre dos y tres
hay o no hay tinieblas en la luz
origen del sistema solar
aparato respiratorio de los anfibios
órganos exclusivos de los peces
sistema periódico de los elementos
autor de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis
en qué consiste el fenómeno llamado es-pe-jis-mo
cuánto demoraría un tren en llegar a la Luna
cómo se dice pizarrón en francés
subraye las palabras terminadas en consonante.
La verdad de las cosas
es que nosotros nos sentábamos en la diferencia
quién iba a molestarse con esas preguntas
en el mejor de los casos apenas nos hacían temblar
únicamente un malo de la cabeza
la verdadera verdad de las cosas
es que nosotros éramos gente de acción
a nuestros ojos el mundo se reducía
al tamaño de una pelota de fútbol
y patearla era nuestro delirio
nuestra razón de ser adolescentes
hubo campeonatos que se prolongaron hasta la noche
todavía me veo persiguiendo
la pelota invisible en la oscuridad
había que ser búho o murciélago
para no chocar con los muros de adobe
ése era nuestro mundo
las preguntas de nuestros profesores
pasaban gloriosamente por nuestras orejas
como agua por espalda de pato
sin perturbar la calma del universo:
partes constitutivas de la flor
a qué familia pertenece la comadreja
método de preparación del ozono
testamento político de Balmaceda
sorpresa de Cancha Rayada
por dónde entró el ejército libertador
insectos nocivos a la agricultura
cómo comienza el Poema del Cid
dibuje una garrucha diferencial
y determine la condición de equilibrio.
El amable lector comprenderá
que se nos pedía más de lo justo
más de lo estrictamente necesario:
¿determinar la altura de una nube?
¿calcular el volumen de la pirámide?
¿demostrar que raíz de dos es un número irracional?
¿aprender de memoria las Coplas de Jorge Manrique?
déjense de pamplinas con nosotros
hoy tenemos que dirimir un campeonato
pero llegaban las pruebas escritas
y a continuación las pruebas orales
(en una de fregar cayó Caldera)
con una regularidad digna de mejor causa:
teoría electromagnética de la luz
en qué se distingue el trovador del juglar
¿es correcto decir se venden huevos?
¿sabe lo que es un pozo artesiano?
clasifique los pájaros de Chile
asesinato de Manuel Rodríguez
independencia de la Guayana Francesa
Simón Bolívar héroe o antihéroe
discurso de abdicación de O'Higgins
ustedes están más colgados que una ampolleta
Los profesores tenían razón:
en verdad en verdad
el cerebro se nos escapaba por las narices
-había que ver cómo nos castañeteaban los dientes-
a qué se deben los colores del arcoíris
hemisferios de Magdeburgo
nombre científico de la golondrina
metamorfosis de la rana
qué entiende Kant por imperativo categórico
cómo se convierten pesos chilenos a libras esterlinas
quién introdujo en Chile el colibrí
por qué no cae la Torre de Pisa
por qué no se vienen abajo los Jardines Flotantes de Babilonia
¿por qué no cae la Luna a la Tierra?
departamentos de la provincia de Ñuble
cómo se trisecta un ángulo recto
cuántos y cuáles son los poliedros regulares
éste no tiene la menor idea de nada.
Hubiera preferido que me tragara la tierra
a contestar esas preguntas descabelladas
sobre todo después de los discursitos moralizantes
a que nos sometían impajaritablemente día por medio
¿saben ustedes cuánto cuesta al estado
cada ciudadano chileno
desde el momento que entra a la escuela primaria
hasta el momento que sale de la universidad?
¡un millón de pesos de seis peniques!
Un millón de pesos de seis peniques
y seguían apuntándonos con el dedo:
cómo se explica la paradoja hidrostática
cómo se reproducen los helechos
enuméreme los volcanes de Chile
cuál es el río más largo del mundo
cuál es el acorazado más poderoso del mundo
cómo se reproducen los elefantes
inventor de la máquina de coser
inventor de los globos aerostáticos
ustedes están más colgados que una ampolleta
van a tener que irse para la casa
y volver con sus apoderados
a conversar con el Rector del Establecimiento.
Y mientras tanto la Primera Guerra Mundial
Y mientras tanto la Segunda Guerra Mundial
La adolescencia al fondo del patio
La juventud debajo de la mesa
La madurez que no se conoció
La vejez
............ con sus alas de insecto.
De Hojas de parra (Santiago, Ganímedes, 1985)
lunes, 21 de noviembre de 2011
Aquí cabemos todos
Si no lo copio, reviento: del blog del profesor de lengua en Castellón Antonio Solano, "Aquí cabemos todos":
Jaime T. acaba de llegar de Cuba y no se adapta muy bien al modo español de recibir clases. Como su idioma es el castellano, no tiene posibilidad de recibir refuerzos.
Amelia G. procede de Guinea Ecuatorial y le cuesta hablar castellano, pero tampoco saldrá a refuerzos porque se matriculó a final del curso pasado, con lo que pierde su condición de recién llegada.
María S. rumana, lleva un año en España y habla muy poquito. Apenas sabe escribir. Cuando se está adaptando, sus padres regresan a Rumanía y se la llevan con ella.
Denis R. viene de Rumanía; se incorpora este curso y por eso está exento de valenciano. Su vocabulario se reduce a unas cincuenta palabras con las que trata de sobrevivir.
Elena R. está en la misma situación que Denis, aunque a lo largo del curso falta durante semanas porque sus padres deben solucionar problemas en Rumanía y se tiene que quedar con sus primos.
Miguel O. rumano, es el tercero de nueve hermanos a los que sus padres apenas pueden seguir el rastro. Es habitual que desaparezca a mitad de jornada saltando la valla. No hemos conseguido que escriba nada.
Antonio H. se ausenta por largos periodos debido a problemas médicos de los que nunca aporta justificación. La última vez que lo vimos fue en noviembre.
Larissa N. gitana y rumana, sobrelleva con dignidad el desamparo familiar. Tiene una ACIS que no puede seguir porque abandona el centro a mitad de curso, tras haber venido a clase apenas quince días en un trimestre.
Juan José G. vino de República Dominicana con un informe en el que explicaban que era buen chico. Su nivel es de primer curso de Primaria.
Elena M. debe ocuparse de su abuela enferma, así que suele faltar dos o tres días a la semana. Allá por enero deja de venir a clase.
Jénnifer V. procede de un centro de acogida, ya que agredió a un vigilante de seguridad. No hay constancia de que tenga familia. Es violenta en ocasiones, tanto como infeliz.
Meriem W. argelina, ha repetido primero y repite ahora segundo. Es inteligente, pero su carácter la hace intratable. Consigue reengancharse en un programa de diversificación.
Andrea D. viene dando tumbos por varios institutos; tiene una hermana autista y no es fácil encontrar centros especializados en los que la atiendan. Es una chica trabajadora, pero no entiende que en clase tenga que sufrir lo mismo que en casa, pues le gustaría ir a un grupo 'normal'.
Verónica J. es la que controla el patio; es pequeña, pero insulta y pega como una fiera, así que nadie le hace sombra. Viene expulsada de otro centro, así que la fama le resulta útil.
Arturo F. viene de Venezuela. Es un ligón y sus intereses no están en los libros. Se pelea varias veces con otros chicos de clase para marcar el territorio.
David B. es gitano y solo viene a clase cuando pasan los servicios sociales, es decir un par de días al mes. Por supuesto, viene con las manos en los bolsillos.
Omar B. primo del anterior, hace exactamente lo mismo, pero en días distintos; es una cuestión de familia.
Melody C. es prima de Verónica. Lleva dos años sin escolarizar porque se portaba tan mal que en los colegios no querían ni verla. Es extremadamente lista, tanto como inconstante y ciclotímica. Acumula expedientes por insultos.
Ernesto A. sufre trastorno de hiperactividad y déficit de atención, con minusvalía reconocida. No recibe atención especializada porque nunca se le tuvo en cuenta ese problema y se le fue aprobando todo. Viene de un colegio concertado que ya no lo aguanta más.
Liviu D. es rumano y ya ha vivido en tres lugares distintos en el último año. Es especialista en saltar la valla.
Adriana L. rumana, introvertida, muy trabajadora. Sufre en silencio las bromas de sus compañeros.
Daniel V. también rumano y muy responsable. Intenta pasar desapercibido, sin preguntar nada aunque no lo entienda bien.
Gabriela F. tiene problemas de hipoacusia y de logopedia. Es un desastre y casi siempre olvida su audífono, de modo que no puede seguir la clase. Vive con su abuela porque sus padres están en Colombia.
George T. es tío de Alberto G. también de Guinea Ecuatorial. Nadie se quiere sentar a su lado porque es negro.
Es uno de los grupos de 2º de ESO que he tenido. En estos días, algunos políticos defienden la inversión en centros privados y concertados alegando que así pueden garantizar que "cada padre elija el tipo de centro y educación que quiere para sus hijos". Imagino que los padres de mis chavales también querrían elegir un entorno más 'amigable', pero es lo que hay... esto es la pública, y aquí sí que cabemos todos.
Epílogo:
De todos ellos, al menos cinco consiguieron acabar la ESO. Tres llegaron a Bachillerato, todo un éxito. Otro grupo de 2º de ESO, similar a éste, tuvo menos suerte y ninguno de ellos llegó siquiera a 3º de ESO.
sábado, 19 de noviembre de 2011
Suspensión temporal de mis blogs
Por los muchos trabajos en que me encuentro y acaso no debí asumir, he resuelto abandonar temporalmente la redacción de mis blogs hasta mediados de enero, o quizá más. Que los aficionados a leer los artículos que cribo y escribo me disculpen el corte; también para mí será difícil. Quién sabe, igual en vez de en blogs, los borrajeo en esos blocs Papyrus milimetrados que tanto me gustan, porque, parar de escribir, no he podido nunca, ni siquiera mentalmente. A los bienvenidos a este lugar gracias, en especial a las y a los que se asomaron comentando estas líneas, aquí puestas todavía por el tiempo que Dios quiera.
Á. R.
Á. R.
El psicópata, una epidemia social
María Sánchez-Monge, "El retrato del psicópata", El Mundo, 19/11/2011
Viven entre nosotros y no siempre son violentos. Mienten, manipulan y no tienen ningún sentimiento de culpa. Hacen la vida imposible a quienes les rodean, pero suele ser difícil 'cazarles'. Son los psicópatas integrados. A veces llegan a ser encantadores, aunque sólo es una fachada. En las relaciones de pareja, a menudo, se presentan como príncipes azules y prometen la luna. Hasta que emerge el maltratador -físico o psicológico- y el cuento termina en tragedia.
Las uniones sentimentales son uno de los nichos en los que estas personas despliegan su personalidad. El experto en psicología jurídico-forense y criminológica José Manuel Pozueco Romero ha elegido como tema para su tesis doctoral a los psicópatas integrados en las relaciones amorosas. "Pretendo extraer una serie de recomendaciones para las víctimas, que son las que mayor importancia tienen y las que realmente lo pasan mal, ya que ellos ni sienten ni padecen", declara. Para proteger a quienes sufren sus desmanes, lo primero que hace falta es dejar claro qué es y qué no es un psicópata.
El término 'psicópata' tiene ya más de dos siglos de vida, pero su significado sigue suscitando una gran confusión. Prueba de ello es que aún hay sentencias que exoneran de culpa a estas personas o reducen su pena por la supuesta enfermedad mental que padecen. Sin embargo, los estudiosos tienen claro que no estamos ante una patología psiquiátrica, sino una forma de ser. "Son plenamente imputables porque tienen sus capacidades intelectiva y volitiva intactas. Es decir, saben lo que hacen y quieren hacerlo", explica Pozueco Romero.
El propio Robert Hare, psicólogo de la Universidad British Columbia de Canadá que se ha convertido en un referente indispensable en esta materia, sostiene la tesis de que los psicópatas son más malos que 'locos'. El sistema de diagnóstico que desarrolló este experto (ver gráfico), denominado PCL-R, es la herramienta que hoy en día se utiliza en todo el mundo para identificarlos.
Entre los rasgos característicos de dicho método de diagnóstico hay algunos muy extremos, como la versatilidad criminal, el pobre autocontrol de sus conductas o la delincuencia juvenil. Sin embargo, otros nos resultan mucho más familiares: locuacidad y encanto superficial, necesidad de estimulación y tendencia al aburrimiento, impulsividad, insensibilidad afectiva y ausencia de empatía... ¿Quién no conoce a alguien que reúna alguna de estas facetas? Cuidado: sólo se considera psicópatas a los que presentan muchas de ellas y en un grado elevado.
Asesinos en serie
Cuando pensamos en esta clase de individuos, generalmente no miramos a nuestro alrededor. Lo primero que evocamos es la imagen de un asesino en serie. En los últimos años hemos tenido múltiples muestras, como el caso del ruso Alexander Pichushkin, detenido en 2006 tras asesinar a 49 personas desde 1992 hasta poco antes de su captura. Conocido como 'el asesino del ajedrez', pretendía que sus víctimas igualaran el número de casillas de un tablero de dicho juego, es decir, 64.
Pichushkin, que no mostró arrepentimiento alguno en su juicio, puede ser calificado como psicópata sin lugar a dudas. De hecho, casi todos los asesinos en serie responden a este perfil. Pero igual de cierto es que la mayoría de los psicópatas no llegan a ingresar en prisión y, seguramente, ni siquiera cometen delitos a lo largo de su vida. Y no es porque sean mejores personas; simplemente, no entraba en sus planes.
La cuestión es que estos sujetos son muy abundantes. No hay estudios al respecto, pero algunos expertos estiman que la psicopatía puede afectar al 1% de la población, lo que supondría unas 900.000 personas en España.
Entre quienes se dedican a indagar sobre los psicópatas existe la conciencia de que la sociedad actual potencia dicho modo de sentir y actuar. Por ello, vaticinan una epidemia de sociópatas, que es tal vez la denominación más afortunada. Al fin y al cabo, si se le pudiese llamar enfermedad, sería una patología social. Los psicópatas no nacen, sino que se hacen. Hasta ahora no se ha encontrado ninguna base biológica o genética que les caracterice de forma inequívoca.
"Es algo muy triste", apunta Pozueco Romero. "Y lo peor es que empiezan a darse casos en chavales de muy corta edad, algunos de los cuales cometen delitos gravísimos, como asesinatos y agresiones sexuales", se lamenta.
Puesto que no se trata de una enfermedad, no mejora con fármacos. Por otro lado, los intentos de rehabilitación han resultado infructuosos. La única forma de atajar el problema es la prevención. Algo muy difícil en una sociedad en la que, según el psicólogo, predomina el "superegocentrismo" y el afán de "tenerlo todo al precio que sea".
En cuanto a las víctimas de estos sujetos, recomienda mucho sentido común. "Si se te presenta alguien que te ofrece una vida de película, desconfía", aconseja. Una persona con "la vida bien configurada y un carácter poco dependiente estará más protegida, pero no debemos subestimar las capacidades de estos sujetos", advierte.
Ganar
Es evidente que el movimiento global indignado no tiene programas ni líderes (aunque no, precisamente, propuestas, a las que nadie hace caso, más por supuesto que por presupuesto), porque, si bien plantea cuestiones mundiales, no existe una autoridad mundial lo suficientemente mundial para responderlas, y mucho menos con el poder de acción para (intentar) solucionarlas, sino un caos del que se beneficia el capitalismo salvaje (si no es que es el capitalismo salvaje el mismo caos y sus instituciones, presuntamente globales, una forma de desregular y, por tanto, perpetuar ese caos). De los polvos y desregulaciones de Reagan y Thatcher vinieron estos lodos y crisis, pues, ¿qué es la crisis sino una falta de regulaciones, un caos? O una falta de obligaciones o deberes (el trabajo uno de ellos) y una sobra de derechos (por ejemplo, en cuanto toca a poseer y consumir). Que desaparezca la obsesión por crecer y aparezca la obsesión por repartir, no precisamente la riqueza, sino la pobreza, con la cual nadie tiene derechos, sino solo obligaciones, porque ya se sabe lo del rey Lagarto: quien parte y reparte, se lleva la mejor parte, salvo con la pobreza, porque sólo hay que repartir números negativos.
Que "se" reparta la pobreza de modo que nadie tenga demasiado de nada y todos tengan lo suficiente de todo, primando las necesidades colectivas sobre las individuales, pero no olvidando tampoco estas últimas; que se acepten por vez primera unánimente no sólo los derechos, sino los deberes humanos, si es que queremos ser humanos, que esa es otra.
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