martes, 9 de marzo de 2010

Jueces


José Yoldi, "El tribunal que no sabía contar", El País, 8-III-2010

La maestra pregunta en clase: "Vamos a ver Miguelito, ¿cuánto son ocho por nueve?". A lo que éste replica: "Los que conocemos nuestras limitaciones sabemos ocho por cinco". Esta tira de Mafalda, del humorista Quino, refleja lo que pudo ocurrir en un tribunal de selección para jueces por el turno de reconocida competencia y en la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial, que confundieron 15 con 17. Porque, como alguno de ellos dice, "somos de letras", lo que parece justificar tan fatídico error de número. Pero que 15 no es igual a 17, como dice el monologuista Goyo Jiménez, "lo saben hasta los de la Logse".

Ya saben que debido al aumento de la litigiosidad, o sea, a que todo el mundo lleva sus problemas a los tribunales, hay escasez de jueces, por lo que las oposiciones a la carrera judicial no son la única vía para acceder a la judicatura. También se puede llegar a ser magistrado tras superar un proceso de selección para juristas de reconocida competencia con 10 años de ejercicio profesional. Las plazas fueron convocadas en julio de 2008 y eran 15 para la jurisdicción civil y, por separado y en idéntico número, para los órdenes penal, social y contencioso administrativo. En cada una de las cuatro convocatorias se especificaba expresamente que el tribunal, tras finalizar el proceso de selección, elevaría al Consejo del Poder Judicial la relación de aprobados con la puntuación correspondiente, "sin que en ningún caso pueda formular una propuesta que contenga un número de aprobados mayor que el de plazas convocadas". Es decir, que podía no llegar a cubrirse el cupo, pero nunca excederlo.

Por ello, los tribunales correspondientes aprobaron 12 candidatos de lo penal, ocho de lo social y 10 de lo contencioso administrativo. ¿Y qué pasó en lo civil? Pues que, aunque el requisito parece claro, tanto el tribunal como la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (integrada por el presidente Carlos Dívar, y los vocales Margarita Robles, Manuel Almenar, Antonio Dorado y Almudena Lastra) aprobaron a 17 candidatos.

Y usted, querido lector, pensará que el asunto no es para tanto, que la generosidad del tribunal y del Consejo tiene que ser un valor y que estamos necesitados de más buenos jueces para desatascar el monumental atasco de la justicia. Y seguramente tiene razón. ¿Sabe lo que ocurre? Que, aunque muy probablemente todo el proceso sea inocente, el candidato que ha obtenido la última plaza, con la peor calificación de todo el proceso de selección, es Miguel Ángel Chamorro, hermano de Jesús María Chamorro, que preside la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias y, además, es presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), la asociación judicial conservadora y mayoritaria en la carrera judicial y que tan buena representación tiene en el Consejo. Ya ha superado el periodo de formación y se encuentra a la espera de destino. ¿Es sólo una casualidad? Pues es posible, aunque varios jueces a los que he preguntado por el asunto no lo creen así y casi todos me recuerdan que Robles, por Jueces para la Democracia, y Almenar, por la Asociación Profesional de la Magistratura, negocian en el Consejo el reparto de cargos judiciales y que precisamente el mercadeo afecta ahora a varias presidencias de tribunales superiores de justicia y que el portavoz de JpD Miguel Ángel Gimeno opta a una de ellas, con muchas posibilidades de resultar elegido.
Un ilustre magistrado, que me pide que no le mencione por si luego no le nombran nunca para nada, irónicamente manifiesta que hemos mejorado mucho. Es verdad que ahora han ampliado las plazas, pero es que antes le hubieran dado el puesto directamente al enchufado, dejando fuera al candidato que tenía los méritos y el derecho.

Un pesimista como Woody Allen afirma que la vida se divide en dos: "Lo horrible y lo desdichado". Y usted se preguntará: ¿Esto de la convocatoria elástica es una horrible prevaricación administrativa o un desdichado error? Yo, que defiendo la presunción de inocencia, prefiero creer que Dívar, Robles, Almenar y los demás simplemente se perdieron la clase de Barrio Sésamo en la que se enseñó a contar. Usted puede pensar lo que quiera, faltaría más.

domingo, 7 de marzo de 2010

Última de Chomsky

Noam Chomsky, "El poder que nadie ha elegido", El Público, hoy.

Los desplazamientos -actuales o potenciales- del poder en el mundo constituyen un animado asunto entre los estrategas de la política y los observadores. Una de las preguntas es si China desplazará (o cuándo) a Estados Unidos como protagonista dominante global, tal vez junto a India. Este cambio provocaría que el sistema mundial volviera a ser algo parecido a como era antes de las conquistas europeas. China e India han experimentado un rápido crecimiento económico y, gracias a que rechazaron las políticas occidentales de desregulación financiera, han sobrevivido a la recesión mejor que la mayoría de países.

Sin embargo, surgen interrogantes. Uno es el referido a la situación de la población. Una medición estándar de bienestar social es el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, cuyos datos más recientes corresponden a 2008. India ocupa el puesto 134 -ligeramente por encima de Camboya, y debajo de Laos y Tayikistán-, aproximadamente el mismo sitio que ha ocupado durante años. China se ubica en el lugar 92, empatado con Belice, un poco por encima de Jordania y por detrás de la República Dominicana e Irán. India y China tienen mucha desigualdad, así que más de mil millones de sus habitantes caen todavía más en la escala.

Otra preocupación es la deuda de EEUU que, se teme, coloque al país bajo el yugo de China. Aparte de un breve interludio, desde hace mucho Japón ha sido el principal poseedor internacional de deuda del Gobierno estadounidense. Además, el estancamiento de los prestamistas está sobrevalorado.

En una dimensión, la del poder militar, EEUU se yergue completamente solo. Y Obama está imponiendo niveles históricos con su presupuesto militar. Casi la mitad del déficit estadounidense se debe al gasto militar, intocable en el sistema político.

Al considerar los otros sectores de la economía estadounidense, el premio Nobel Joseph Stiglitz y otros economistas advierten de que debemos cuidarnos del "fetichismo deficitario". El déficit estimula la recuperación y puede superarse con una economía al alza, como sucedió después de la II Guerra Mundial, cuando el déficit era mucho peor. Respecto a la deuda, se espera que crezca, debido principalmente al ineficiente sistema privatizado de cuidado de la salud -también virtualmente intocable, gracias a la habilidad de las empresas de superar la voluntad pública-.

Sin embargo, el marco de estas discusiones es engañoso. El sistema global no sólo es una interacción entre estados donde cada uno busca cierto "interés nacional" ajeno a la distribución del poder en el interior del país.

Esto se ha entendido desde hace mucho tiempo. Adam Smith concluyó que los "principales arquitectos" de la política en Inglaterra eran los "comerciantes y manufactureros", quienes se aseguraban de que sus propios intereses fueran "atendidos de la forma más peculiar", sin importar sus "penosos" efectos sobre los demás, incluyendo el pueblo inglés. La máxima de Smith sigue siendo cierta, aunque actualmente los "principales arquitectos" son las corporaciones multinacionales y, particularmente, las instituciones financieras, cuya participación en la economía se ha disparado desde los años setenta.

En Estados Unidos hemos visto un ejemplo espectacular del poder de las instituciones financieras. Durante la última elección presidencial, aportaron el núcleo de la financiación del presidente Obama. Naturalmente, esperaban ser recompensados, y así fue, con los Programas de Alivio de Activos en Problemas (TARP) y con mucho más. Por ejemplo, Goldman Sachs, la firma más dominante en la economía y el sistema político, hizo una fortuna vendiendo títulos respaldados por hipotecas e instrumentos financieros más complejos. Conocedora de la fragilidad de los paquetes que ofrecía, la compañía aceptó apuestas con la gigantesca aseguradora American International Group de que las ofertas iban a desplomarse. Cuando el sistema financiero colapsó, AIG también se vino abajo.

Los arquitectos de la política, gente de Goldman, no sólo negociaron un paquete de rescate para Goldman, sino que también lograron que los contribuyentes salvaran a AIG de la bancarrota, rescatando también por esa vía a Goldman. Ahora Goldman está registrando ganancias históricas y pagando voluminosos bonos. Junto con algunos otros bancos importantes, es más grande y fuerte que nunca.

El pueblo está furioso. La gente puede ver que los bancos que fueron agentes principales de la crisis están prosperando enormemente, mientras que la población que los rescató se enfrenta a un desempleo de casi el 10%. El descontento popular finalmente evocó un cambio de retórica de la Administración, que respondió acusando de codiciosos a los banqueros y formulando algunas sugerencias políticas que a la industria financiera no le agradan (la Regla Volcker y otras propuestas).

Dado que se suponía que Obama iba a ser su hombre en Washington, los principales arquitectos del poder perdieron poco tiempo antes de lanzar sus instrucciones: a menos que Obama se alineara nuevamente, enviarían sus fondos a la oposición política. En pocos días, Obama informó a la prensa de que los banqueros eran buenos tíos, singularizando a los dos principales, JP Morgan Chase y Goldman Sachs: "Al igual que la mayoría de los estadounidenses, no tomo a mal la riqueza o el éxito de la gente. Es parte del sistema de libre mercado" -del modo en que se interpretan los "mercados libres" en la doctrina del capitalismo de Estado-. Ese cambio radical de Obama es una fotografía reveladora de la máxima de Smith en acción.

Los arquitectos de la política también están operando un verdadero cambio de poder: el de la fuerza mundial de trabajo al capital transnacional. Martin Hart-Landsberg, economista y especialista en China, explora la dinámica. China se ha convertido en la planta ensambladora de un sistema de producción regional. Japón, Taiwán y otras economías asiáticas desarrolladas exportan a China partes y componentes de alta tecnología, donde se ensamblan y exportan los productos terminados.

El creciente déficit comercial de EEUU con China ha generado preocupación. Se ha hablado menos de que este se ha reducido marcadamente con Japón y el resto de Asia conforme toma cuerpo el nuevo sistema de producción regional. Las manufactureras estadounidenses están siguiendo el mismo camino, enviando partes y componentes a China para que esta ensamble y exporte, en su mayoría de regreso a EEUU. Para las instituciones financieras, comercializadoras gigantes de venta minorista y los dueños y gerentes de industrias manufactureras, estos desarrollos son celestiales.

Y bien entendidos. En 2007, Ralph Gomory, director de la Fundación Alfred P. Sloan, declaró ante el Congreso que "en esta nueva era de globalización, los intereses de las empresas y los países han divergido. En contraste con el pasado, lo que es bueno para las empresas globales estadounidenses ya no es necesariamente bueno para los estadounidenses".

La riqueza fluye hacia pocos bolsillos, llevando probablemente a la mayor desigualdad de la historia de EEUU

Examinemos a IBM. A finales de 2008, más del 70% de los 400.000 trabajadores de la empresa estaba en el extranjero, según la revista Business Week. En 2009, IBM redujo su nivel de empleo en EEUU otro 8%. Para la fuerza de trabajo, el resultado podría ser "penoso", según la máxima de Smith, pero es bueno para los principales arquitectos de la política.

Las investigaciones actuales indican que aproximadamente una cuarta parte de los empleos estadounidenses será extranjerizado en dos décadas, y los que queden se enfrentarán a beneficios y sueldos menores debido a la mayor competencia de los trabajadores reemplazados. Este patrón sigue a 30 años de estancamiento o desplome para la mayoría, mientras la riqueza fluye hacia pocos bolsillos, llevando probablemente a la mayor desigualdad de la historia estadounidense.

Pese a que China se está convirtiendo en la ensambladora y plataforma de exportaciones del mundo, los trabajadores del país están sufriendo junto al resto de la fuerza laboral mundial, como sería de prever en un sistema diseñado para concentrar riqueza y poder y para que los trabajadores compitan entre ellos globalmente. En el mundo, la participación de los trabajadores en el ingreso nacional se ha reducido en muchos países -de manera radical en China-, generando una inestabilidad creciente en esta sociedad altamente desigual.
Así que tenemos otro cambio importante en el poder mundial, de la población general a los principales arquitectos del sistema global, proceso asistido por el socavamiento de la democracia funcional en los países más poderosos. El futuro depende de cuánto esté dispuesta a soportar la gran mayoría, y si se puede desarrollar una respuesta constructiva que confronte los problemas en el centro del sistema capitalista de estado de dominación y control. De lo contrario, los resultados podrían ser tétricos, como lo revela más que abundantemente la historia.

viernes, 5 de marzo de 2010

El Lazarillo es de Diego Hurtado de Mendoza


"El Lazarillo no es anónimo", en El Cultural, 5-III-2010

La noticia es trascendental para la historia de nuestra literatura. El Lazarillo, considerada como la primera novela moderna, embrión del Quijote, no es anónimo, como hasta ahora se ha venido considerando. La paleógrafa más prestigiosa y reconocida en el mundo académico, Mercedes Agulló, documenta en un libro que aparecerá dentro de unos días en la editorial Calambur con el modesto título de A vueltas con el autor del Lazarillo, que Diego Hurtado de Mendoza -personaje fascinante del siglo XVI- es, con toda probabilidad, su autor. Los papeles encontrados por Mercedes Agulló en la testamentaría del cronista López de Velasco, su albacea, así lo acreditan.

Ala gran paleógrafa Mercedes Agulló (Madrid, 1925) le debemos el hallazgo. Lleva Mercedes décadas -toda su vida de investigadora, en realidad- revisando inventarios de libros, buscando en fuentes documentales de todo tipo, así que A vueltas con el autor del Lazarillo “no es el resultado de un hallazgo casual, sino de la tenaz persecución de un hilo durante todo este tiempo”.

La considerada como primera novela moderna -embrión del Quijote- ha sido motivo de estudio de los mejores especialistas. Durante los dos últimos siglos se le han adjudicado autorías distintas y procedencias estéticas e ideológicas muy diversas, pero nunca se había encontrado un testimonio directo que lo relacionara con un autor, y que permitiera un estudio documentado. El Lazarillo se publicó en 1554 y, al poco tiempo, en 1559, sus supuestas obscenidades e irreverencias lo llevaron al Catálogo de Libros Prohibidos.

Quiere Mercedes Agulló que quede claro que la casualidad no ha intervenido en su investigación. Y para ello quiere empezar por el principio, por su Tesis doctoral, que versó sobre La imprenta y el comercio de libros en Madrid. Siglos XVI-XVIII.

- Para redactarla me fue necesario consultar la documentación de Archivos parroquiales, Archivo Histórico de Protocolos y el Histórico Nacional, esencialmente. Entre esos documentos figuran muchos Inventarios de libros, tanto de impresores y libreros, como de personajes. Acabada la Tesis, no terminé yo mi tarea sino que la continué con idea de hacer unas “Adiciones”, que en este momento ya tengo preparadas para su publicación, una vez que la Tesis está en Internet, para que al menos sea útil y no esté sometida a “saqueos”. En estas “Adiciones”, he prestado especial atención a los Inventarios y tasaciones y, en mi búsqueda, di con el de los libros pertenecientes a un abogado Juan de Valdés, dueño nada menos que de casi 300 obras (todas inventariadas con su lugar de impresión y año, lo que no es muy habitual). Más importante todavía es que, junto al Inventario de ese Valdés, su hermana y testamentaria realizó el de los bienes y libros de Juan López de Velasco, de quien el abogado había sido testamentario.

Papeles de López de Velasco
“¡Ese Inventario sí que es una auténtica joya y un centón de noticias!”, subraya Mercedes, que está preparando ya un trabajo sobre ambas “librerías” (como se llamaban entonces las bibliotecas). Nos recuerda la autora la importancia de este personaje de la corte de Felipe II, cosmógrafo, gramático, historiador, que poseía una biblioteca impresionante de libros sobre América. Pero, lo más importante, López de Velasco fue encargado (¿por el Rey?) oficialmente de “castigar” el Lazarillo en 1573, es decir, de podarlo y censurarlo para poder sacarlo del Catálogo de los libros prohibidos.

“Puede suponer -cuenta Mercedes- con qué atención y minuciosidad leí ese Inventario. Junto a un importantísimo bloque documental de “papeles” americanos y una gran parte de las obras de San Isidoro (recogidas en la Cartuja sevillana de Las Cuevas, en León, en Alcalá… porque López de Velasco estaba trabajando en el tema), se encontraba en una serie de serones y cajones el impresionante lote de documentos acumulados por don Diego Hurtado de Mendoza durante su larga vida -75 años- ya que al Cosmógrafo Real se le había encargado la administración de su hacienda. Ahí encontramos, al lado de “Una copia de Las guerras de Granada y otros papeles de la hacienda de Carmona”, dos líneas que dicen: UN LEGAJO DE CORRECCIONES HECHAS PARA LA IMPRESIÓN DE LAZARILLO Y PROPALADIA.

“Creo que estuve leyendo y releyendo esas dos líneas no sé el tiempo…” añade.
Todo esto lo cuenta Mercedes Agulló con un garbo y una memoria envidiables, impropios de sus 84 años desde su casa de El Puerto de Santa María, donde vive con su perro, su gato y millares de copias de legajos valiosos, que esconderán sin duda secretos de nuestra literatura y nuestra historia. Ahora trabaja sobre tapiceros y bordadores de los siglos XVI al XIX, “pero de lo que sí presumo -dice entre risas- es de ser una buena paleógrafa”.

La afirmación no es baladí porque la lectura de documentos de los siglos XVI y XVII es una tarea complicadísima, casi imposible, para el común de los mortales. A partir de aquel hallazgo, la investigadora confiesa haber invertido en el Lazarillo sus buenos cinco años, “¡ no siempre escribiendo, claro!, sino esperando libros pedidos que tardaban meses en llegar y cuya petición tramitaba Pilar Alcina, sin cuya ayuda no habría sido posible contar con ellos”. Cinco años de comprobaciones, lecturas, “porque un buen investigador debe siempre conocer, antes de escribir una sola línea, lo que ya se ha dicho y escrito”, y en el caso del Lazarillo la bibliografía casi alcanza la del Quijote…

Museos de Madrid
Mercedes fue directora durante once años de los Museos Municipales de Madrid , que es la actividad profesional de la que se siente más satisfecha. “De mí dependieron -cuenta con orgullo - el viejo Museo (25 años cerrado hasta mi llegada) de la calle de Fuencarral, el Arqueo- lógico, por algún tiempo el Conde Duque y hasta la Ermita de San Antonio de la Florida. Hicimos algunas de las Exposiciones más importantes sobre Madrid; no le doy títulos porque fueron más de cincuenta, y sus catálogos, hoy en su mayoría agotados, son imprescindibles para el estudio de la Villa”.

Cauta y rigurosa, aunque entusiasmada, Mercedes Agulló insiste en que “desde luego, nada puede darse como absolutamente definitivo, pero el hecho de que el legajo con correcciones hechas para la impresión de Lazarillo se hallara entre los papeles de don Diego Hurtado de Mendoza, me ha permitido desarrollar en mi libro una hipótesis seria sobre la autoría del Lazarillo, que fortalecida por otros hechos y circunstancias apunta sólidamente en la dirección de don Diego”.

-Su investigación da al traste con dos siglos de estudios por parte de prestigiosos especialistas y eruditos como Martín de Riquer, Blecua, Rico, Rosa Navarro...
-Hasta ahora, todas las atribuciones del precioso librillo no han tenido base documental en que apoyarse.Trabajos excepcionales han considerado diferentes aspectos de la obra, la formación y lecturas de su autor, su conocimiento de la sociedad de su tiempo, tan maravillosamente reflejada en la obra, pero no había referencia a un texto que relacionase autor y obra. Para mí todas las opiniones son aceptables y todas tienen su justificación y son resultado de importantes averiguaciones. Yo he analizado el tema desde el punto de vista de un historiador…

A vueltas con el autor del Lazarillo (Calambur) verá la luz dentro de unos días y conoceremos entonces cuál es la reacción de los especialistas. Probablemente haya que cambiar muchas cosas de los libros de literatura. Mientras tanto, la investigadora me transmite esta petición: “Habrá que pedir al alcalde de Madrid que ponga una placa de don Diego Hurtado de Mendoza en la calle de Toledo y en la casa, que yo he localizado, donde murió.”
Blanca BERASATEGUI

¿Quién era Diego Hurtado de Mendoza?

Don Diego Hurtado de Mendoza era un hombre fascinante. Fue el gran personaje público del siglo XVI. Nació en la Alhambra en torno al 1500. Su padre, Íñigo López de Mendoza, Capitán General del Reino de Granada ejercía de gobernador, y el joven Diego recibió una educación exquisita, contando con los mejores preceptores de la época, como Pedro Mártir de Anglería. Conocía el latín, el griego, el hebreo y el árabe, entre otras lenguas. Fue delegado del emperador Carlos V en el Concilio de Trento y embajador en la corte de Inglaterra, en Roma y en Venecia, donde se convirtió en una personalidad respetadísima, protector de Vasari y Tiziano, entre otros.

Escribe Mercedes Agulló en su libro A vueltas con el autor del Lazarillo que “don Diego Hurtado de Mendoza era un hombre de una pieza, que no tenía miedo a nada, y que dirigió importantes acciones militares. Representa como pocos el ideal renacentista de unión de las armas y las letras”. Hombre extrovertido y generoso, adoraba a su hermana María Pacheco, mujer del comunero Francisco Maldonado, para quien pidió el perdón real. Mecenas de pintores y escritores, lector infatigable de manuscritos, era nieto del Marqués de Santillana, amigo de Gracián y santa Teresa de Jesús, y recibió elogios literarios de Lope de Vega: “¿Qué cosa aventaja a una redondilla de don Diego Hurtado de Mendoza?”. Su vida pública, en cambio, fue todo menos apacible: por ejemplo, siendo gobernador de Siena fue acusado por sus enemigos de irregularidades finacieras y el proceso que exigió para demostrar su inocencia se falló treinta años después con su absolución (1578).

Gozó del favor y del afecto del Emperador Carlos V, pero Felipe II, sin embargo, lo detestaba y fue ruin con él. La investigadora cree que el verdadero motivo de su desafecto “era el deseo del rey de hacerse con la biblioteca de don Diego, una de las más destacadas en la época, tanto en impresos como en su valiosísima colección de manuscritos. Le regaló al rey seis o siete baúles llenos de manuscritos árabes”.

Tras un accidente se le gangrenó la pierta, que tuvieron que cortársela. A los cuatro días, el 14 de agosto de 1575, murió y fue enterrado en el Monasterio de la Latina. La pierna amputada la habían enterrado antes, en la sacristía de la iglesia de los Santos Justo y Pastor. “¡Ah, cuando le cortaron la pierna gangrenada, no usó más anestesia que el rezo del Credo! ¡Échale temple!”, apostilla Mercedes Agulló.

jueves, 4 de marzo de 2010

Encuentro digital con Marías

Saludos Sr. Marías. Sólo quería preguntarle que le aporta ser miembro de la Real Academia de la Lengua, y qué cree usted que puede aportar a la sociedad actual. Y una cosa más, ¿cuál fue la última novela en español (escrita en esta lengua quiero decir) que ha leído? Muchas gracias.

No llevo mucho tiempo en la RAE, pero me aporta la posibilidad de estar en contacto con gente mucho más sabia que yo y de colaborar en el Diccionario, lo cual es divertido, amén de una responsabilidad considerable. La RAE es una brújula para los hispanohablantes, orienta, sugiere, aconseja. Nunca ordena. Es muy útil, creo yo, sobre todo ahora en que se habla y escribe mal en general. Estoy leyendo La noche de los tiempos, la nueva novela de Muñoz Molina. De nada, señor Alí.

Sigo sus artículos de "El país semanal". ¿No crée que es demasiado pesimista en cuando a sus opiniones sobre España y los españoles? No creo, ni mucho menos, que seamos un país perfecto, pero suele tener mejor opinión del extranjero y yo creo que cada país tiene lo suyo.

Sin duda cada país tiene lo suyo, pero yo soy español (más o menos) y es lógico que señale lo que no me gusta de mi país, y no tanto los de otros en los que no vivo. Es como con la propia familia: uno habla mal de ella porque pretende mejorarla, pero quizá no aceptaría de buen grado los mismos comentarios en boca de personas ajenas.

Señor Marías, ¿qué opina del ingreso en la Academia de tanto escritor en detrimento de excelsos filólogos, lingüistas o gramáticos?

No sé por qué dice eso, señor Livio. En la RAE hay muchos filólogos y lingüistas, desde Seco y Salvador y Blecua hasta Inés Fernández Ordóñez y Pascual y Salvador Gutiérrez. Un exceso de ellos en detrimento de los escritores sí me parecería inadecuado y peligroso. El concurso de los filólogos es fundamental, pero tienden –algunos- a ver la lengua como una disciplina exclusivamente científica. Las lenguas dependen en gran medida del lenguaje literario. Es éste el que las mantiene vivas y en evolución permanente, junto con el de la calle, clarop está, y suelen ser los escritores quienes tienen lo que podríamos llamar “sentido de la lengua”. A mi modo de ver, son aún más necesarios que los lingüistas.

¿Le resulta más difícil escribir sobre reflexiones íntimas o sobre asuntos sociales y políticos?

Creo hacerlo por igual. Muchos de mis artículos tratan de personas desaparecidas de mi vida, o bien son evocativos de mi infancia. En éstos, desde luego, procuro no caer en sensiblerías ni cursilerías, y los escribo siempre con cierto pudor, casi disculpándome. En los de asuntos sociales y políticos no me disculpo nunca, y así me gano bastantes enemigos, supongo. Ambos tipos de textos son difíciles, no crea.

Buenas tardes. Soy licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca y en ninguno de los cursos hemos estudiado la mayor obra literaria española, El Quijote. ¿Qué piensa al respecto? Muchas gracias.

Me quedo estupefacto. ¿A qué se dedican ustedes, entonces? ¿A estudiar a Dragó, tal vez?

Abogado y abogada. Médico y médica. ¿Miembro y miembra? ¿Qué opina de la polémica en relación al género o sexo y que su compañero Reverte defiende? ¿Qué opinión le merece la RAE? ¿Cree que se adapta rápidamente los cambios linguísticos de la sociedad?

Son casos distintos. No veo impedimento en decir médica o abogada. Sí en decir cancillera o jueza, porque ni canciller ni juez tienen una términación propiamente masculina. Miembra es otro caso, y decir eso sería tan absurdo como decir víctimo o colego para referirse a un varón. Algunas palabras terminan en -a o en -o sin que esa terminación indique género.

Hola Javier. En este país cada vez se escribe y se habla peor. Aquel que utiliza un mínimo de vocabulario se le califica inmediatamente como pedante. ¿No cree que deberiamos reaccionar de una vez y manifestar mayor beligerancia verbal con aquellos que prostituyen el castellano? Saludos

La beligerancia no suele dar buenos resultados. El mayor problema es que la gente que habla y escribe mal está ufana de ello, y deberíamos conseguir que la escasez de vocabulario se sintiera como un baldón. Pero, claro, si ayer mismo le oí a un político del PP decir "independientemente de estacionalidad o de no estacionalidad". ¿Qué diablos quiere decir eso? Si quienes hablan a menudo en público sólo tantean la lengua, sin un dominio de ella, es difícil que el conjunto de la población se preocupe por mejorar su nivel.

¿Qué opina sobre las nueva 'Generación Nocilla' y sus elogiadas e 'innovadoras' estructuras narrativas?

No tengo una opinión muy formada, señor Fran, al haber leído poco de lo publicado por esa corriente. Pero, si no le he seguido más, ha sido precisamente porque me da la impresión de ser una literatura vieja y anticuada, en contra de cómo nos la han presentado. Lo que ahora se ofrece como novedad lo hizo ya mi generación en su juventud, en los años setenta: la fragmentación, la falta de historia, la mezcla de elementos pop, televisivos, hoy ciberespaciales si usted quiere, con otros estrictamente literarios. No sé, es como si el mundo no tuviera memoria, lo cual lo condena a repetir viejas fórmulas creyendo que son nuevas. Es sólo una intuición, y como tal injusta, pero me parece que se trata de una innovación que ya nace anticuada. La vanguardia es otra cosa.

¿Tienes buenos recuerdos de tu etapa como profesor en Oxford? ¿Por qué no has continuado bien allí en Oxford o en alguna otra Universidad, incluido España?

Muy buenos, sí. Pero mi contrato tenía una duración máxima de dos años. Así que estuve cuatro años más enseñando Teoría de la Traducción en la Complutense de Madrid. Guardo buen recuerdo de mis alumnos, pero pésimo del departamento en que estaba. Me dio la impresión de que la Universidad española busca deliberadamente la mediocridad, así que me largué, y no me quedaron ganas de volver a sitios así.

¿Cree posible que una traducción pueda igualar la calidad literaria de la obra original? ¿No es un atentado similar al del doblaje de la versión original de una película? Gracias.

Sí, creo que en algunos casos incluso puede mejorarla (si el original no es gran cosa, por ejemplo). Rara vez sucede eso, sin embargo, y menos ahora en español, cuando el nivel general de las traducciones es bastante desastroso. Creo en todo caso que la traducción no es comparable al doblaje. Es más bien como la interpretación musical: la partitura es invariable, como el original, pero puede sonar de forma muy distinta si la inter`preta un pìanista como Gould, o Pollini o Michelangeli.

Buenas tardes, un placer saludarle. El estilo de su prosa le distingue de los demás, pese a la existencia de algún imitador. Alguna vez se ha hecho referencia a que su sintaxis es más anglosajona que castellana, con ecos de prosas de autores ingleses clásicos sobre todo (p.ej. Sterne). Como académico, ¿cree que hay algo de ello?, ¿hay una sintaxis más propia de una lengua que de otra? ¿Se le ocurren otras excepciones?

Sí, claro, la sintaxis varía de lengua a lengua. Yo he procurado a veces forzar la del español (intentando no caer en barbaridades), entre otras razones porque esa es una forma de flexibilizar y enriquecer la lengua propia. Si un escritor "doblega" su lengua y el resultado es aceptable, eso queda ya incorporado a dicha lengua. Le recujerdo que de Borges, hoy tenido por el Escritor Argentino por antonomasia, se dijo durante mucho tiempo que era un escritor inglés, y se decía con desdén. Lo que hace el tiempo al pasar ...

Me sorprende este encuentro digital, teniendo en cuenta la nula relación que tiene -o dice tener- usted con internet. ¿Aceptó la invitación de El País antes de saber qué demonios es un "encuentro digital"?

No, ya tuve uno hace años, en la editorial Alfaguara. Una cosa es que el ordenador no me guste para escribir mis libros y artículos. Otra, que no sepa darle a un teclado un día suelto. Aunque lo encuentro incómodo, no se crea, señor Internete.

Sr. Marías. Enhorabuena por la calidad de su obra literaria y de sus artículos. ¿Puede contar algo más de su próxima novela de la que sólo ha revelado que el narrador es una mujer? Gracias!

No, lo siento. Yo mismo no sé demasiado de esta novela. Sólo las comprendo cabalmente, las que escribo, una vez terminadas. Lo único que puedo añadir es que será un libro pesimista. Gracias.

¿Puede ser que los españoles hablemos peor nuestro idioma que, por ejemplo, los franceses o los ingleses el suyo?

No lo sé con seguridad, ya que tengo amigos ingleses y franceses que me dicen que la situación del habla es también desastrosa en sus países. A mí, sin embargo, me parece difícil que se pueda superar en ningún sitio el deterioro del español de España, donde demasiada gente no sabe ni construir entera una frase simple. Me temo que gran parte de culpa es de los medios de comunicación y de los Ministerios de Cultura de los últimos cuarenta años. Me temo que la cosa ya no tenga vuelta atrás.

Javier, ¿ya se ha recuperado del cansancio que le supuso concluir la trilogía de "Tu rostro mañana"? Sea bueno, dígame que vendrán más novelas.

No del todo, en parte porque llevo casi un año viajando de aquí para allá para hablar del tercer volumen de TRM en los países en que va saliendo traducido, y me aburro a mí mismo. Tengo una nueva novela en marcha, quizá mediada, pero su escritura me he visto obligado a interrumpirla en los últimos meses. Me falta tranquilidad de espíritu, con tanto ajetreo, y aún no le he dado el “visto bueno”. Quiero decir que ni siquiera sé si acabará existiendo. Supongo que sí, pero yo soy muy inseguro con todo lo que escribo, y todavía no me ha llegado ese momento en que uno se dice “Que sea lo que San Conrad quiera”.

¿Es cierto que Borges dijo en alguna ocasión que el mejor Quijote era el traducido al inglés? ¿Qué le parece?

Creo recordar que sí. que a él le gustaba más la traducción de Shelton. A Borges le gustaba mucho provocar, decir boutades, escandalizar a los patrioteros y a los ortodoxos. También le gustaba decir tonterías en las entrevistas, o digamos que los periodistas se las pedían y él les daba satisfacción. Esa afirmación suya yo la veo a mitad de camino entre la provocación con gracia y la tontería deliberada. No hay que fijarse tanto en sus manifestaciones cuanto en sus textos. En ellos no suele haber tonterías de ninguna clase.

Dicen que el final del libro impreso está a punto de llegar.¿Usted aceptaría publicar sus novelas exclusivamente en edición digital? Admito que yo, así, no sé si las leería. Cuídese.

Si no hubiera más remedio, si no existiera ya la imprenta… Pero no creo que eso suceda, imagino que coexistirán las dos formas de edición, y desde luego ya no estoy para renunciar a los libros. Muchos seguiremos comprándolos. Y la verdad es que no me cuido mucho, pero gracias, señora Rucita.

Sr Marías: ¿Qué tal el reciente encuentro con Paul Auster en Nueva York? ¿Lo repetiría?

Fue muy grato. Bueno, él leyó lo suyo y yo lo mío, luego contestamos a unas pocas preguntas al alimón. Después nos fuimos a cenar y nos llevamos muy bien. Él me habló de baseball y yo a él de fútbol. También coincidimos en nuestra devoción por algunos actores secundarios americanos de los años 30, 40 y 50. Se quedó muy sorprendido de que yo supiera quiénes eran Eric Blore o Franklin Pangborn. Me debió de considerar un bicho raro, pero creo que nos caímos muy bien. Además, aún fumamos los dos, y eso hoy une mucho.

¿Qué palabra utilizaría para definir a la clase política de este país?

Si sólo ha de ser una, cochambrosa.

¿Qué le recomendaría a un joven para para ser un buen escritor?

Leer, leer a los que es seguro ya que son buenos: a Tito Livio, a Amiano Marcelino, a Dickens, a Conrad, a Montaigne, a Flaubert, a Shakespeare y a Cervantes, entre otros. Y, si puede y sabe, traducir: es la mejor escuela para aprender a escribir.

He leido que junto a Pérez Reverte y algún otro escritor miembro de la RAE, se han propuesto recuperar la palabra "acercanzas", que ciertos miembros de la academia querían eliminar. Me gustaría saber hasta que punto considera legítimo por parte de la Academia el eliminar palabras de la lengua española.

La RAE no elimina palabras de la lengua, sólo el Diccionario de uso, para que siga siendo manejable y porque hay que dejar espacio a los nuevos términos. Esos vocablos que se “jubilan” pasan al Diccionario histórico, no es que se supriman ni se pierdan. Si no hay registro escrito de una palabra después de 1500, quiere decir que está completamente fuera de uso, salvo excepciones. No es lo mismo si apareció en un tratado farmacológico o en Gonzalo de Berceo, por ejemplo. También eso es la RAE lo tiene en cuenta.

La decadencia de la literatura en español ¿es cosa de las editoriales o es falta de talentos?

No veo mayor decadencia en esa literatura de la que hay en otras, en la francesa, la alemana, la italiana o la inglesa. Estando aún en activo García Márquez, y Mutis, y Vargas Llosa, y José Emilio Pacheco, por citar a unos pocos, no veo excesiva decadencia. Piense en lo que quedará de cuanto se escribe hoy en día. ¿Diez autores de todo el mundo? Si es así, mi opinión es que alguno habrá de los que escriben en español.

Vivo en Chile desde hace diez años y he conocido a muchos De La Garza españoles. Javier, ¿conoció usted a alguno o simplemente nació de su ingenio literario? Disfruté de lo lindo con el personaje y me reí como nunca, de él por supuesto.

Ese personaje tiene un 25% de algunas de las personas que he conocido y un 75% de invención o de fabulación, que no son términos sinónimos. Me alegra que se riera con él o de él. En todo caso tenga en cuenta que todo lo que proviene de la realidad ha de pasar por un filtro en una novela, y no distinguirse, a la postre, de lo que tiene una procedencia estrictamente literaria.

¿Cree que el talento literario nace o se va haciendo con el tiempo? Gracias

Las dos cosas, señor Ostro. Hay gente empeñada en escribir a la que Dios no ha llamado por esa senda, eso es seguro. Por mucho que se esfuercen, poco mejorarán. Pero quien tiene ciertas dotes para eso no llegará tampoco muy lejos si además no se esfuerza e intenta hacerlo siempre lo mejor posible. Lo peor que le puede suceder a un autor de talento es que todo lo que salga de él será bueno porque sí. Ese autor está perdido.

Me imagino el volumen de su biblioteca. ¿Puede darnos una idea aproximada de un número aproximado, ediciones, etc.? Un saludo, Samuel Rodríguez, Maspalomas

Creo que mi biblioteca consta de unos 20.000 volúmenes. Creo. En todo caso me ocupa ya demasiado sitio. Voy a tener que tirar unos cuantos.

Leí recientemente un relato corto suyo publicado en la revista cultural New Yorker. ¿Cree usted que los críticos literarios españoles le tratan igual que los extranjeros?

No, creo que no. Para entendernos: es muy raro que un crítico español manifieste entusiasmo por mis novelas. Entre los extranjeros, en cambio, eso se da a menudo, o incluso una euforia un poco exagerada, a mi parecer. Yo la agradezco, en todo caso, ya que es algo que anima y estimula. En mi país es infrecuente que me sienta estimulado por los críticos, sí en cambio por bastante lectores.

¿Qué poder le otorga a la lengua, a las palabras?

Mucho, como todo el mundo, empezando por los políticos, que quieren dominarla y amansarla. No otra cosa es la llamada corrección política, una especie de censura reaccionaria disfrazada de empresa izquierdista. Es bueno que cada cual hable como le parezca. Eso, además, nos ayuda a saber con quién nos las estamos viendo en cada ocasión. Lo peor es la uniformidad, y hacia ella se nos quiere llevar.

¿Qué libros ha leído últimamente? ¿Recomienda alguno a sus lectores? (No necesariamente novedades; leí su artículo del pasado domingo.)

Un libro que leí en inglés hace años, que mencioné en un artículo ya antiguo y que por fin acaba de salir en España, con poco eco, por cierto: Diario de un desesperado, de Friederich Reck. Es una verdadera maravilla, sobre todo para quien esté interesado en documentos autobiográficos de la Segunda Guerra Mundial. También dice algo de la crítica española que apenas haya reparado en esa obra impresionante.

¿Cuánto de autobiografía hay en TRM? He leído partes y luego el todo y creo que algo de eso existe.

Como he explicado, hay sobre todo dos personajes que vienen de la realidad, Sir Peter Wheeler y el padre del narrador. Pero mire, a mi modo de ver es o debe ser indiferente la procedencia de los materiales de una novela. Todo debe formar un continuum, tanto lo que viene de la propia experiencia como lo que surge puramente de la imaginación. Si a los ojos del lector esto no es así, es que el autor ha fallado un poco, o mucho.

¿Cuáles son las 3 novelas imprescindibles de la literatura del siglo XX?

Tres son pocas. Pero en fin, yo tengo debilidad por Lolita de Nabokov, por Luz de agosto de Faulkner y por El guardián entre el centeno , del recientemente fallecido Salinger, de quien además traduje tres cuentos hace ya muchos años. Cuentos inencontrables, por cierto, y que más de uno, en su día, creyó que eran míos en realidad. Ojalá.

Bilis negra

La bilis negra era uno de los cuatro humores de la medicina medieval; en latín es atra bilis, de donde viene el adjetivo atrabiliario, que significa furioso, enojado o enfadado. Este artículo, publicado hoy, es curioso al respecto, por eso lo copio:

Manuel Rodríguez Rivero, "Bilis negra", en El País, 3-III-2010:

Si usted sufre con o sin motivo (aparente), si no es feliz, si se siente frustrado o malquerido o culpable por algo que hizo o dijo (o que cree que pudo haber dicho o hecho), o porque la vida es injusta y no ha conseguido lo que de ella esperaba, si le entristece la pérdida o la traición de un ser querido, si experimenta cualquiera de esas sensaciones (o de otras semejantes), entonces es que está usted enfermo y precisa cura. Pero, tranquilícese: la farmacia está siempre ahí para ayudarle. Al fin y al cabo, su felicidad puede depender de un sencillo ajuste neuroquímico.

Treinta millones de estadounidenses a los que se les ha diagnosticado depresión en cualquiera de sus grados se gastan cada año más 10.000 millones de dólares en antidepresivos y ansiolíticos. La antigua bilis negra de los clásicos, la acedía medieval, la abstracta Melancolía a la que Durero puso rostro y decorado en inolvidable grabado, el spleen de caballeros y damas posrománticos, se ha transformado ahora en depresión, auténtico Weltschmerz -mal del mundo- de una época en la que nadie quiere sentirse responsable de nada, en la que el dolor no se tolera (aunque se inflige a otros) y el deseo y la pasión pueden ser interpretados como síntoma de insania.

Desde hace poco más de medio siglo, cuando su nombre comenzó a pronunciarse en las consultas de los médicos de cabecera, la depresión se ha convertido en un útil comodín ideológico. La medicalización de la tristeza -o de la felicidad, según el énfasis que se ponga- ha llegado a ser una de las más sustanciosas fuentes de beneficios de las empresas farmacéuticas. Manufacturing depression, un libro de Gary Greenberg (Simon & Schuster, en EE UU, y Bloomsbury, en Reino Unido), analiza la apabullante patologización de la depresión que ha tenido lugar en Occidente en el último medio siglo. Las medicinas puestas en circulación para combatirla han sido tan diversas -y contradictorias- como las anfetaminas de los años cuarenta y cincuenta, los ansiolíticos de los sesenta, los derivados de las benzodiacepinas de los setenta y ochenta (¿quién, con más de 40 años, no conoce el Valium?), o el hasta hace poco "definitivo" Prozac, cuya campaña de promoción ("la depresión no es sentirse bajo, es una enfermedad real con causas reales", decía uno de sus eslóganes) le costó a la firma Lilly 22 millones de dólares en los primeros meses de su comercialización (con tanto éxito que las revistas Time y Newsweek dedicaron sendas cubiertas al fármaco).

Bernard Marx y Lenina Crowne, igual que todos los demás ciudadanos de Un mundo feliz, consumen habitualmente soma, una droga -"con todas las ventajas del cristianismo y del alcohol y ninguno de sus defectos"-, para mantener el buen ánimo. También para ellos la felicidad es un asunto de química: un gramo a tiempo y se puede afrontar lo que sea (incluso un fin de semana). Greenberg no critica en su polémico libro que se les administre antidepresivos a quienes los necesitan: no es lo mismo la terrible enfermedad tan magistralmente descrita por William Styron en su libro Esa visible oscuridad (La otra orilla) que el malestar -mezcla de aburrimiento y frustración personal-, que conduce a Emma Bovary al suicidio, o que la náusea metafísica y sartreana de Antoine Roquentin. En una época en la que arrecia la ofensiva contra las terapias de la palabra (y especialmente contra el psicoanálisis), Greenberg las reivindica (y no sólo la "profesional") como alternativa al muy rentable imperialismo de la farmacopea. Dejando claro también, frente a la mitificación ideológica de la "felicidad" como pretendido "estado natural" de los seres humanos, que el sufrimiento forma parte de la vida y es factor fundamental de crecimiento y transformación personal.

Ostentar cuernos

Me parece muy bien que se supriman las corridas de toros; lo que ya no me parece tan bien es que no se supriman otras fiestas nacionales, o más bien nacionalistas, como las guerras, donde se sacrifican seres humanos. a intereses menos lúdicos y artísticos, pero más devoradores que Moloch, Ares o Jehová. No sé cuál debería ser la prioridad ni quiero hablar sobre qué seres son más inocentes, pero creo que es evidente que nos interesa más lo segundo y que hacer lo primero sin lo segundo sería hipócrita; de forma que sólo dejará de serlo cuando consigamos prohibir, o todavía mejor, evitar las estúpidas guerras, civiles o no -toda guerra es civil, porque se hace entre seres indistintos (Quevedo hablaba de la guerra civil de los nacidos)-. No sólo hay que respetar personas y animales, sino incluso a las cosas, porque han servido, sirven y pueden servir a las personas y a los animales. El agradecimiento y el amor se extiendería así de forma física por el mundo. Esto es anarquismo, pero también es sentido común, por más que algunos quieran ver en ello gente con cuernos y cola.

Ahora bien, si suprimir las corridas de toros es un primer paso para suprimir las guerras, eso me parece bien, por más que veo sociedades donde no existen las corridas de toros y donde se dieron guerras más crueles que las españolas; es evidente, pues, que ha de ser lo primero suprimir las guerras, pues hacerlo con las corridas de toros no nos garantiza ser más humanos que los demás, y ni siquiera más catalanes, porque eso es, en el fondo, lo que se está discutiendo ahora en Cataluña, que es sólo una palabra y una historia, aunque algunos digan que también es un concepto y una esencia.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Emilio Lledó

Muy bonito y profundo el discurso de Emilio Lledó en el Congreso virtual de la lengua española. Allí aparece citado un pasaje de Las Leyes de Platón:

"Lo que la mayoría de las gentes llaman paz no es más que un nombre y en realidad hay por naturaleza una guerra perpetua y no declarada de cada ciudad contra todas las demás… ¿Y acaso siendo eso verdad de las ciudades con respecto a otras ciudades lo es también de una aldea contra otra aldea y una casa respecto a otra casa y de un hombre respecto a otro hombre …y uno mismo con respecto a si mismo ha de considerarse también como enemigo?"

La respuesta de Clinias a su compañero ateniense es sobrecogedora: "Todos los hombres son pública o privadamente enemigo de todos los demás y cada uno también enemigo de sí mismo." (I,626a2,ss.)

Este pasaje heraclitiano tiene mucha aplicación al De utriusque Fortunae de Petrarca y el prólogo de La Celestina que inspira, incluso a la última frase de Quevedo, poco antes de morir: "Hay cosas que sólo son un nombre y una figura".

El papel -higiénico- del asco

Nos dice la entropía que, en líneas generales, el tiempo no genera ni hace germinar las cosas, sino que las descompone poco a poco. El demiurgo de Platón elabora en su torno copias imperfectas, como las pirámides del soneto de Shakespeare, de su propio arquetipo, al igual que el Dios judío se ponía a hacer kenes y barbies de arcilla a su imagen y semejanza,

Oficio noble y bizarro
entre todos el primero
es el oficio del barro
pues Dios fue el primer alfarero
y el hombre el primer cacharro

Sin embargo, la Biblia no dice si Dios tuvo que limpiarse la mierda tras el trabajo; quizá llevaba guantes y un mandil masónico fabricado por ángeles con éter o ectoplasma; lo más dice que se echó la siesta (que viene del latín hora sexta, correspondiente a las doce del mediodía, "cuando hace la calor", aunque antiguamente las horas duraban el doble, por lo cual se contaban doce). Y es que hay que ser higiénico en la vida, separarse de lo sucio. Ese es el origen del asco; Dios, o la Evolución, si place, ha puesto en nosotros la semilla del vómito, de la catarsis; es un distanciamiento que hace grande a autores dramáticos como Shakespeare o Brecht, a los que sus personajes les importan un bledo porque les horrorizan muchísimo. Sienten un pánico terrible ante sus sentimientos y sus pasiones, no las pueden ni ver: se alienan de ellas, como buenos poetas, aunque se dejan enajenar o enalienar cuando están inspirados para hacer su trabajo. El creador ante su obra padece una sobredosis de asco, se quiere separar de ella al igual que una madre, alienada nueve meses con un feto, con síndrome de postparto. Y es que el asco es una droga; ningún ser que sea humano puede andar por ahí sin criticar: los animales no pueden distinguirse de lo que hacen, son lo que hacen, los seres humanos, muchos al menos entre ellos, poseen más caras y fases que la luna o que cualquier poliedro y son difícilmente resumibles a geometría. Y acaso esta diversidad es la causa misma del asco. Como el asco, alienta siempre en nosotros un deseo insobornable de pureza y de sencillez que es nuestro más noble y primer impulso: el deseo de ser, y de ser plenamente.

martes, 2 de marzo de 2010

Oh tiempo, tus pirámides

Que decía Borges en "La biblioteca de Babel" (Ficciones), creo yo que evocando un serventesio del soneto CXXIII de Shakespeare:

No, Time, thou shalt not boast that I do change:
thy pyramids built up with newer might
to me are nothing novel, nothing strange;
they are but dressings of a former sight.


Tiempo, no has de jactarte de mis cambios:
alzas con nuevo brío tus pirámides
y no son para mí nuevas ni extrañas
sino aspectos de formas anteriores.
Esto, en traducción de Mujica Laínez; una versión más precisa es esta:

No podrás ufanarte de mis cambios
oh Tiempo, que pirámides eriges
que no son novedad y no me asombran,
pues sólo reedificas cosas vistas.

Y quizá la mejor, en alejandrinos rimados, es la realizada por William Ospina:

No tiempo, de mis cambios no habrás de envanecerte,
aunque alzas tus pirámides con un nuevo vigor,
nada extraño o distinto veo en ellas, de suerte
que no son más que aspectos de una forma anterior

Pero esto es sólo un pretexto para lo que voy a decir: que existe una política piramidal como existe una estafa piramidal; consiste, por decirlo en castizo, en vender la piel del oso antes de haberlo cazado + el cuento de la lechera. Goberrantes, autonómanos y ayunteros suben impuestos, gabelas, contribuciones, multas, cánones, iva y bajan, sólo, el sueldo; clases medias humildes o agobiadas marchan al paro o a la detención, que empiezan a sinonimizarse, o a la ere, si queremos eufemismos, a comer y a vestir en los almacenes Cáritas o a Alemania otra vez, a emigrar como turcos; hasta las pateras empiezan a vaciarse y remitir. Hay bancarrotas familiares, pero ya no hay de bancos o de políticos: la crisis ataca a los débiles y los gobiernos, con estas medidas, protegen sólo a pudientes y conservaduros, por no hablar de ellos mismos y sus futuros puestos en consejos de administración y dorado pensionazo perpetuo.
Despilfarro es utilizar mal el dinero; lo reparten con alegría los que lo sacan de nuestran nóminas, los cientos o miles de enchufados (aquí enchufa todo quisque, ya sea del pepoe, del psepe o amigote constructivo de ambos) . El saqueo político no está tipificado como delito, ni el pretexto imbécil que intenta justificar la pérdida o sustracción, en plata, de dinero público en sobornos, viajes, regalos, comilonas -no precisamente en comedores de cáritas-, putas, arreglos de despacho, representación, molicie, negocios, casas, pisos, vacaciones, alquileres, trabajos, enchufes. Y los sindicatos saquean también, en medio de una mentira oficial que recuerda a la de fines del XIX; los representantes no representan y los honestos dimiten o se esconden de puro asco, porque nada puede hacerse contra una impunidad tan grande, tan pertrechada en las leyes y en las estructuras del poder, incólumes desde el franquismo y encaminadas a paso legionario hacia el modelo italiano. Nadie sabe siquiera el nombre de su más representante que representador, porque no sirve para nada: el ciudadano es sólo el sujeto paciente de campañas de publicidad privada o política, el objeto inmóvil de la estafa y la estafeta, de las vacunas inútiles o de la energía limpia, por ejemplar: coste del megawatio: energía nuclear, 36 euros; eólica, 84 euros; carbón, 52 euros; gas, 60 euros; fotovoltaica, 430 euros. Bancos y cajas dan créditos sólo a amigotes, compran sólo la deuda pública y no dan créditos a bancos y pymes, desahucian a quien no paga una mensualidad de la hipoteca pero condonan las multimillonarias deudas de los partidos y los amigotes de los partidos y, donde todo el mundo roba, quieren castigar la copia de música con pena de cárcel. Los goberrantes dicen que el déficit real es del 11,4%, pero las estimaciones de deuda del Tesoro son: Estado: 116.000 millones de euros; Autonomías: 31.000 millones; Entidades locales: 7.000 millones, y eso suma 154.000 millones, que es el 14,9% del PIB ¡para fiarse de un gobierno que no sabe sumar, y sin contar la deuda de 4.000 empresas públicas de las autonomías, la de AENA: 11.000 millones, o los 35.000 millones que se deben a las PYMES! Y la diferencia entre ingresos y gastos en 2009 es de 168.000 millones: 16,2% del PIB. Con cuatro millones de parados y creciendo y Zapaparo bailando bajo la crisis, sin convocar elecciones anticipadas -qué miedo-, y la oposición no presenta moción de censura, porque ellos viven también del saqueo; cuando no recauden más sino menos, subirán más el iva, y nunca pararán hasta que lleguemos a la situación de Grecia, o algo peor.

El fútbol y la gramática

Juan José Millás, "Oraciones", EL PAÍS, 28-V-2004
Ahora mismo estoy escribiendo una oración compuesta que tendrá dos o tres subordinadas en función de lo que quiera decir o de lo que desee alargarme. Punto y seguido. Ahí está la oración, que ha quedado de este modo: "Ahora mismo estoy escribiendo una oración compuesta que tendrá dos o tres subordinadas en función de lo que quiera decir o de lo que desee alargarme". Para pronunciar o escribir una frase tan tonta es necesaria, sin embargo, una competencia lingüística notable. No somos conscientes de la cantidad de recursos gramaticales que utilizamos al cabo del día en la comunicación con nosotros mismos o con los demás. Para pedir a nuestros hijos que estudien o que no vuelvan tarde a casa el sábado, ponemos en pie todo un edificio verbal con más complejidades arquitectónicas y emocionales que un rascacielos.
No sé mucho de fútbol, pero me parece que llevar el balón desde una portería a la contraria e introducirlo entre sus palos se parece mucho al proceso de contrucción de una oración compleja. Cuanto más larga es la frase (o la jugada), más necesarias son las emociones y las reglas sintácticas. No basta con elegir bien los sustantivos y los adjetivos. Las conjunciones y las preposiciones, pese a su aparente modestia, son piezas tan esenciales como la rótula en la pierna o el codo en el brazo. Una oración bien construida es un cuerpo lleno de huesecillos gramaticales que el hablante no necesita conocer para que funcionen como Dios manda. Tampoco estamos pendientes de la concordancia, pero nadie, excepto un entrenador de fútbol extranjero, diría que "las jugador está enfadada porque no cobraría el nómina de la mes".
El problema del Real Madrid es que ha perdido competencia lingüística. Tiene excelentes sustantivos y adjetivos, sí, pero le faltan conjunciones y preposiciones, que es lo mismo que poseer una hermosa puerta con su quicio, pero carecer de bisagras para su articulación. Los jugadores del Madrid saben dar puntapiés, es decir, saben pronunciar palabras aisladas, pero no logran que los puntapiés de unos concuerden con los de los otros para hilar una frase. No necesitan un entrenador, necesitan un gramático y un logopeda.

El sentido de los viajes

La golondrina de mar migra anualmente desde el Polo Norte al Polo Sur; puede recorrer más de 70.000 kilómetros durante toda su vida: es capaz de viajar tres veces ( ida y vuelta) a la Luna. Prodigioso; ahora bien, algunos ciudarrealeños morirán en su casa sin haber pisado nunca Miguelturra, aunque hayan estado en China, la India, Sudáfrica, Nueva York y Beluchistán. Un viaje no iniciático, un viaje del que no se aprende nada, del que no se saca nada, ni siquiera un balazo, un libro, una novia, una disentería, unos amigos, un idioma, un hijo o una pierna de menos, no merece la pena; para eso mejor estar en casa viendo postales o viajando por Internet.

Procrastinación

La procrastinación, la falta de voluntad, la noluntad, que diría Unamuno, es el defecto, la enfermedad más bien, entre muchas la más grave, que aqueja a nuestro país: dejarlo todo para mañana. Ya lo describía el refranero, ya lo satirizaba, con humor negro genial, Mariano José de Larra; ya lo estudiaba también Ángel Ganivet, a quien sus sucesores olvidaron, con el nombre más imprecisador de abulia; José Antonio Marina ha dedicado a este tema páginas sabias y memorables; por eso yo no redundaré más y dejaré sola esta indicación, que a él y a ellos remite.

Ibn Ezra

Entre los poetas hispanohebreos que me descubría el gran libro de Ángel Sáenz Badillos, uno de los más interesantes era Abraham ibn 'Ezra (1089-1164). Los horizontes de su alma eran muy amplios, pese a lo cual la temática de su poesía es cotidiana y realista. Eran amplios, porque, por ejemplo, escribía:

Los poemas de los ismaelitas, sobre amores y placeres;
los de los cristianos, sobre guerras y venganzas;
los de los griegos, sobre ciencias y astucias;
los de los de oriente, sobre parábolas y enigmas;
los de los israelitas, cánticos y alabanzas
al Dios de los ejércitos.


Y realistas, porque exponía claramente las diferencias sociales:


Si temprano a casa del magnate me dirijo,
me dicen: "Se ha ido a cabalgar";
si por la noche vuelvo,
me explican: "Duerme ya".
O sube a la carroza,
o sube al lecho.
¡Ay del hombre miserable
nacido sin estrella!

Luego están los grandes líricos,
ibn Gabirol, ansioso de conocimiento y lacerado como un santo Job; ibn Nagrella, en cuyos versos resuena la mejor filosofía de la Biblia, la del Eclesiastés; pero lo que más clama al cielo es que la obra de Todros ben Yéhudah ha-Levi Abulafiah (1247-1306), desarrollada en el áureo e intelectual Toledo de Alfonso X el Sabio, auténtico oasis de libertad de pensamiento, no haya sido vertida aún completamente al español; esa tarea debería ser acometida por la JCCM.

Principios

Manuel Ruiz Zamora, "Feminismos", en El País, 2-III-2010:

En una de sus últimas intervenciones en esta Tribuna (Sobre la identidad democrática), Fernando Savater dibujaba magistralmente las diferencias entre una "cultura de la identidad", caracterizada por formas de adhesión primarias a lo que ya somos, y la identidad democrática, que definía como "una manera de estar junto a otros, para convivir y emprender tareas comunes, pese a las diferencias de lo que cada uno es o pretende ser". Extremos destacados de la cultura de la pertenencia serían las identidades religiosas, las idiosincrasias nacionalistas y las perspectivas "llamadas de género". Ahora bien, mientras que la idiosincrasia nacionalista es difícilmente conjugable con el concepto moderno de ciudadanía, el imperante feminismo de la diferencia constituiría una especie de perversión identitaria con respecto a las aspiraciones cívicas que inspiraron al feminismo clásico.


Al igual que el nacionalismo excluyente o cualquier otra ideología que establezca distinciones ontológicas entre los seres humanos, lo que define al feminismo radical es su sectarismo. Lo expresa muy bien Odo Marquard: "Buscan chivos emisarios, diablos generados desde dentro, humanos-no humanos, a los que cuelgan el blasón de ser los autores de la infelicidad en la historia, de modo que los agentes del progreso puedan estilizarse como exclusivos portadores de la felicidad, o sea, como salvadores". La propia denominación "violencia de género" proyecta una sombra de sospecha sobre cualquier individuo por su mera pertenencia a un determinado sexo. La prueba: la exclusión de las estadísticas oficiales de las víctimas que pertenezcan al sexo masculino o a los colectivos de gays y lesbianas.
Si el nacionalismo es, en definición de Santayana, "la indignidad de tener un alma controlada por la geografía", el feminismo, en su formulación más identitaria, consistiría en tenerla dominada por el sexo. Los individuos devienen, así, arquetipos: simplificaciones más o menos estereotipadas en las que cualquier rasgo de singularidad se convierte en la expresión de una imperfección o deficiencia que debe ser suprimida. Por eso, aunque este tipo de perspectivas introducen una dimensión de anomia que perjudica la salud democrática de toda la sociedad, quizá sus víctimas más directas sean, paradójicamente, las propias mujeres.
Al confundir igualdad con homogeneidad, el feminismo feroz interpreta que cualquier opción personal que no comulgue con sus parámetros supone una agresión potencial contra las determinaciones convencionales de la Idea. El pretexto de Procusto será, a tales efectos, la apelación a la dignidad, que no es nunca la dignidad de las personas concretas, sino la que totémicamente le es asignada al ídolo ideológico por la minoría sacerdotal que custodia sus esencias: quien domine el arquetipo tendrá el poder de decretar qué es lo bueno y qué es lo malo. Los vientos que nos llegan desde esas orillas no son nunca, por tanto, vientos de emancipación, sino manifestaciones de un puritanismo adusto que se reafirma en las mismas prácticas con las que lo ha hecho siempre toda forma de puritanismo: la prohibición y la censura.
Como en toda ideología cerrada se juega con dos recursos cardinales: en primer lugar, la descalificación integral de cualquier crítica que venga a poner en evidencia la naturaleza de sus excesos. El segundo, es la conminación a que cualquier diferencia, por razonable que pueda ser, debe ser silenciada para no hacer el juego a aquello que se pretende combatir. Afirmar, por ejemplo, que no todo vale para combatir la "violencia de género", supone la acusación fulminante de ser al menos cómplice, cuando no instigador de la misma.
Los perjuicios que de ello se derivan resultan inobjetables: la ruptura, por ejemplo, de los principios sacrosantos de igualdad ante la ley y de presunción de inocencia que instaura la Ley integral contra la violencia de género, no puede ser considerada progresista. La resistencia del feminismo radical al reconocimiento legal de la custodia compartida de los hijos no sólo es intrínsecamente reaccionaria: es machista. Parte de la rancia convicción de que el cuidado y la educación de los hijos es un asunto predominante, si no exclusivamente, femenino. Lo mismo ocurre con el paternalismo a partir del cual se instituyen los sistemas de cuotas, tan ofensivos para todas aquellas mujeres que son conscientes de sus propias virtualidades. La excelencia, declaraba una neurobióloga, no es un asunto de hormonas sino de neuronas. Lo peor de ello no son sólo los asaltos potenciales o efectivos contra algunos de los principios funcionales del Estado de derecho, sino las reticencias sociales que se van acumulando contra algunos de los postulados verdaderamente igualitaristas del feminismo más cívico.
Desde tales presupuestos, no debe parecer extraño que entre muchos que se consideran progresistas hayan ido cundiendo ciertas prevenciones con respecto a algunas manifestaciones del feminismo. No del feminismo de la razón, que parte de los ideales del universalismo ilustrado para denunciar cualquier discriminación por motivos de sexo y reivindicar una igualdad efectiva entre todos los ciudadanos, pero sí de ese feminismo feroz que ha suplantado los ideales emancipadores del feminismo clásico, y que Nietzsche hubiera identificado como una expresión arquetípica de la moral del resentimiento.
Manuel Ruiz Zamora es historiador del arte y filósofo.

Respeto

De El País, hoy:

Sobre la degradación del concepto de lo público en la sociedad y su relación con la degradación del lenguaje el director de la RAE ha afirmado: "Octavio Paz decía que por la corrupción del lenguaje empiezan otras corrupciones, era una idea que viene ya de Andrés Bello. El gran líder independentista, cuando surgieron las jóvenes repúblicas hispanoamericanas, decía que hacía falta la educación después para construir la ciudadanía republicana. Por la corrupción del lenguaje empiezan muchas otras corrupciones".

Hablar bien o, cuando menos, con precisión, que es casi lo mismo, supone un acto de respeto; el respeto es una mezcla de apego y de desapego, de desprecio y de admiración, de odio y de amor, de dependencia y de independencia; es civilización, en suma. Y lo que se respeta es una tradición, un pasado, una cultura, algo que es otro, sin destruirlo ni acatarlo. Eso es lo que deben aprender los jóvenes.

sábado, 27 de febrero de 2010

Principios para unas nuevas humanidades

El valor de la literatura es que da forma a la cultura; si la ciencia nos hace la vida más fácil, sólo la cultura y el arte hacen que merezca la pena vivirla; igualmente, la religión, considerada como humanidades, nos da esperanza para afrontar la desgracia y la finitud y sólo la ética, la historia y la filosofía nos dan los márgenes en que contener esa peligrosa esperanza, que puede degenerar en utopía y que nos hace perseguir cosas más allá de lo que nos hace humanos, defecto esencial de la ciencia y de otros saberes instrumentales que nos hacen perder de vista el fin humano del saber, e impiden reformar la sociedad para evitar el sufrimiento, primera condición de cualquier cosa que aspire a acción, como que es el primer principio de todo lo humano o, por mejor decir, vivo.

El conocimiento de la literatura no se tiene que reducir solamente a filología, a tecnología, sino a texto, historia y alma viva; la enseñanza de las lenguas, clásicas o no, también ha de asumirlo; lo procedimental y descarnado debe ser ulterior, y siempre con fundamento en ese principio.

Por supuesto que hay antecedentes de esta manera de pensar, pero es que es precisamente la ignorancia de estos antecedentes lo que hace necesario que se repita
.

Del fin de la historia al apocalipsis de la crisis

De El País, hoy:

Entre 1990 y 2006 el número de democracias pasó de 76 a 123. Nada parecía capaz de cuestionar los logros y los cimientos políticos liberales. Francis Fukuyama insinuó provocativamente en 1989 que el mundo se hallaba ante "el fin de la historia", como "punto final de la evolución ideológica humana y universalización de la democracia liberal como forma final de gobierno humano". [...] Veinte años después, esa fuerza expansiva se halla en un grave estancamiento. Las democracias llevan tres años retrocediendo, y se han reducido a 116. [...] A los factores específicos, nacionales, de cada colapso, se suma ahora un preocupante temblor global: la crisis económica. Incubada y estallada en el seno del capitalismo, se abate ahora sobre el modelo político liberal con agresividad, alimentando frustración popular y evidenciando fragilidades de su sistema de gobierno. A la ineptitud para regular adecuadamente los mercados financieros, los gobiernos democráticos suman ahora tremendas dificultades para paliar el desastre y tomar medidas necesarias pero impopulares. Si las democracias ricas titubean, las pobres tiemblan. "En el análisis del impacto de la crisis es fundamental dividir entre esos dos grupos. En el primero, por ejemplo, se extiende el caldo de cultivo para el populismo; pero en el segundo, directamente hay riesgos de colapso del sistema político", argumenta Ignacio Urquizu, profesor de Sociología de la Universidad Complutense, remitiendo a un interesante estudio de Adam Przeworski y Fernando Limongi, Modernization: theories and facts. Przeworski y Limongi han observado 101 democracias entre el año 1950 y el 1990. Ninguna de las 32 con renta per cápita superior a los 6.055 dólares colapsó en todo el periodo estudiado; entre las restantes 69, cayeron 39. De ellas, 18 lo hicieron al año siguiente de un retroceso de la renta per cápita. "Las democracias, especialmente las pobres, son extremadamente vulnerables en los ciclos económicos negativos", concluyeron los dos profesores sobre la base de contundentes datos. El ensayo es de 1997.

Disidentes


Mientras un disidente cubano moría tras 86 días de hambre, voluntad y dignidad en su cárcel, por el solo delito de pensar libremente, Fidel, Lula y demás dirigentes hispanoamericanos se abrazaban y posaban risueños para una foto. Quedará el nombre de estos últimos, no el de los muertos por su causa. En Barcelona, muere un bombero tras salvar la vida a un niño que se había quedado atrapado en un transformador eléctrico y el niño se debate ahora mismo entre la vida y la muerte. No hay foto del suceso;
no tengo nada más que decir.

viernes, 26 de febrero de 2010

Arturo Pérez Reverte y Félix Mejía

Leo una entrevista con Arturo Pérez Reverte en El Cultural y, de repente, resulta que suelta lo mismo que decía mi estudiado Félix Mejía en 1821. Lo copio:

“¿Sabes realmente cuál es mi lamento histórico? Es que aquí nos faltó una guillotina al final del siglo XVIII. El problema de España, a diferencia de Francia, es que no hubo una guillotina en la Puerta del Sol que le picara el billete a los curas, a los reyes, a los obispos y a los aristócratas... y al que no quisiera ser libre le obligara a ser libre a la fuerza. Nos faltó eso, pasar por la cuchilla a media España para hacer libre a la otra media. Eso lo hemos hecho luego, hemos fusilado tarde y mal, y no ha servido de nada. El momento histórico era ése, el final del XVIII. Las cabezas de Carlos IV y de Fernando VII en un cesto, y de paso las de algunos obispos y unos cuantos más, habrían cambiado mucho, y para bien, la Historia de España. Nadie lo hizo, perdimos la ocasión, y aquí seguimos todavía, arrastrando ese lastre que nos dejaron aquellos que sobrevivieron y que no tenían que haber sobrevivido”.

Una inyección de moral

Espronceda veía a los jóvenes manchegos corriendo por el campo en pelotas:

Como van aún en las aldeas
sucias las caras feas
y el cuerpo del color de la morcilla
los chicos de La Mancha y de Castilla

(J. de Espronceda, El diablo mundo, 2193-6)

Ahora una profesora mexicana, la del artículo que copio más abajo, coincide en decir de los mexicanos que son una generación nini, como la de los españoles acá; ahí es que el absentismo escolar es peor. La verdad es que entre los manchegos jóvenes hay buenas personas, quijotes y sanchopanzas, somos nosotros los que los hacemos unos sansocarrascos con nuestra desgana o fatalidad; así me hace pensar la nobleza de un alumno que me ha comentado un post positivamente, deseándome me recupere. No todo está perdido, y, mejor, no todo puede perderse todavía. Eso me hace pensar positivamente, y ya es algo. Es verdad, hay buenos alumnos, aunque no siempre saquen las mejores notas, hay buenos alumnos en el mejor sentido de la palabra buenos, el cualitativo, el de lo que no puede medirse.