domingo, 9 de noviembre de 2008

Nadal


¿Cuál es el secreto de la voluntad de hierro de este jovencito tan educado y vitalista? Se tendría la tentación de motejarlo de niñato, pero sus valores corteses, su buen carácter y su tenacidad ganan al cabo la justa admiración. Perteneciendo a una familia de la alta burguesía, con un futuro solucionado y una vida de holganza por delante, este muchacho ha renunciado a todo eso y se ha puesto a pegarle a las bolas con ferocidad y entusiasmo ocho horas diarias hasta transformarse en el mejor jugador del mundo. Cualquiera que le haya visto pelear en Queen's destrozando a las bestias del circuito y romper el maleficio de que nadie que haya ganado ese premio se ha salido con el consiguiente Wimbledon, sabrá admirar su fortaleza mental. Nadal, nuevo Anteo que recibe su fuerza de la tierra y Briareo de los ambidextros, es duro como el basalto, pero no en cuerpo, en espíritu. En su carne quemada por el sol se han reencarnado aquellos honderos baleares que tanto temían los legionarios romanos, según refiere Tito Livio. Nadal, pequeño David, asesta sus pedradas con un tino tal que es capaz de descalabrar y derribar a sansones como Davidenko, a donperfectos como Federer o a payasos tan peligrosos y balcánicos como Djokovic. Y decía el ya hombre después de sus abrumadores trabajos de Hércules: "Noto que empiezo a desmotivarme porque me cuesta más trabajo salir de la habitación del hotel. Yo soy muy activo y ya me cuesta más trabajo salir de la habitación del hotel, ni siquiera para salir a cenar". ¡Lo que faltaba! Nadal, último premio príncipe de Asturias y diosecillo menor de la prensa internacional, es, además... humano.

Urgencias

Una de las últimas entrevistas con Michael Crichton, publicada hoy en La Vanguardia, relata la génesis de una de las series más interesantes de la Edad de Oro de la TV, Urgencias.

En 1974 acababa de dirigir una película muy fantástica, Almas de metal, y decidí que mi siguiente proyecto debía tener un tono muy realista. Así que hice un guión sobre 24 horas en el área de urgencias de un gran hospital, a partir de las experiencias que yo había tenido en mis prácticas de medicina. Todo estaba dispuesto para rodar, los actores estaban contratados, pero el estudio tuvo miedo, lo encontraron demasiado técnico y con un ritmo demasiado rápido y lo pararon. Veinte años más tarde Spielberg, que ya había llevado al cine Parque Jurásico, compró el guión porque quería hacer una película de tema médico, y yo me mostré dispuesto a reescribirlo, aunque me gustaba tal como estaba. Pero Spielberg entró en una fase de mucho trabajo y un directivo de su compañía que estaba metido en productos televisivos sugirió convertirlo en una serie. Lo enseñó a unas cuantas cadenas y dijeron que no porque era demasiado técnico, demasiado rápido y demasiado centrado en los caracteres de los personajes. Decían que las audiencias no serían capaces de seguirlo, había demasiada charla sobre inyecciones y cosas por el estilo. Finalmente los responsables de una cadena, que era la que tenía los peores ratings de la época, se animaron a ponerlo en marcha, aunque me di cuenta de que no creían en el proyecto. Y esa fue la situación perfecta, porque no intervinieron, mientras que si el estudio cree en una película o en una serie todo el mundo quiere interferir y la destruyen. Aquí nos dieron libertad absoluta, es más, los directivos no querían ni tan sólo que se les fotografiara en el rodaje, ya que estaban convencidos de que iba a ser un gran fiasco. Yo escribí entero el primer capítulo y luego revisé los guiones siguientes, era una especie de editor. "Urgencias" me dio bastante trabajo durante unos años, fue un gran éxito y nadie entendía por qué.

Yo lo sé: porque es una serie que no desprecia al espectador y porque posee un guion excelente y buenos actores. El hecho de que la ciencia y el documental se haya incorporado a la ficción en series como ésta, que es la que ha originado el fenómeno, CSI y otras muchas es un buen síntoma.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Reseña deste día

He escrito para la Wikipedia una biobibliografía de José Benegasi y reformado el artículo que había sobre el escritor manchego Mariano Tomás; en estas idioteces se me ha largado casi toda la mañana. Si me preguntan por qué, no sabría decirlo: estoy hecho así, para escribir sobre quienes me gusta leer o me interesan por uno u otro motivo. Más abajo lo copio porque tiene dos sonetos muy bonitos que os pueden gustar también. Mañana, corregir exámenes y burocracias diversas de la tutoría.

A la tarde, más tarea buscando información sobre autores castellanomanchegos del XIX para el artículo que le debo a Calero. Revisando el Diccionario de Gómez Porro, los Catálogos de periodistas de Manuel Ossorio y de López de Zuazo, los índices de los tres tomos de poetas del XVIII de Leopoldo Augusto de Cueto, las bibliografías de Internet y qué se yo cuántas cosas más. De este trabajo saldrán algunas otras ramas: el de Escritores sobre astronomía de Castilla-La Mancha para el libro del Instituto y el de Autopsia sobre periodistas manchegos. Me interrumpe mi hija Ana Isabel, que quiere que le explique nada menos que los apuntes de Filosofía que le entran en el examen de primero de bachillerato. La materia: qué es la verdad, la diferencia entre ciencias empíricas y experimentales y entre ciencias sociales o humanas. El razonamiento deductivo y el inductivo. Los sistemas realistas de Aristóteles y los idealistas de Descartes, Kant y Hegel. Los intentos de superar esa dicotomía al borde del siglo XX por medio de las interpretaciones fenomenológica y hermenéutica. Me gusta tanto el tema y el libro de la niña me parece tan interesante que me gustaría ser ella para poder estudiármelo en su lugar y enterarme de todas esas cosas; hay algunas cosas sobre Hermenéutica que desconocía, al menos desde el punto de vista filosófico: conozco la hermenéutica filológica que cultivaban Leo Spitzer y Ludwig Pfandl, y sólo de oídas y mal digeridas la de la Escuela de Frankfurt; por lo visto, para enterarse de lo que son las cosas hay que volver a estudiar Bachillerato. Luego me llama Joaquín González Cuenca, que me hace el favor de traerme un programa informático filibustero que he perdido y que le dejé yo a su vez para exprimir documentos pdf. Llega después a casa tan jocundo como siempre, fumando como un carretero con chimenea; debe tener unos genes salubérrimos, porque con la nicotina que ha trasegado en su ya larga vida debía haber padecido ya no poco estropicio, pero está rozagantísimo. Yo, en cambio, mucho más joven, estoy hecho una franca mierda. Aprovechamos para hurgar en Internet en busca de una referencia que necesita para un trabajo que le han pedido en el Congreso sobre Teatro clásico y Biblia. Me cuenta una interesante anécdota sobre piratería informática; me prevengo de que es cada vez más difícil navegar por Internet; luego hablamos de lo de Carlos Otto, que fue alumno suyo. Tengo mucho que hacer y el día se me ha ido corriendo, como siempre.

Este es el artículo de esta mañana:

La madre de José Joaquín Benegasi Luján fue Ana de Peralta Irigoiti y su padre, el noble Francisco Benegasi (Arenas de San Pedro, 1656 - 1742) fue un célebre autor de entremeses, aficionado a la caza y a la música y diestro intérprete de arpa. José recibió una buena formación. Casó dos veces y a los 37 años ya estaba viudo de su segunda esposa y con un hijo, que murió muy niño. Fue señor de Terreros y de Valdeloshielos, del mayorazgo de Luján, y regidor perpetuo de la ciudad de Loja. Se quejó en alguna ocasión de la prodigalidad de su padre, que dilapidó cuantiosos bienes familiares, por lo que tuvo que vivir con estrecheces, ya que no podía pagar la dispensa de haber estado casado para ser sacerdote, lo que relató en un soneto:

Sólo por dispensar de la bigamia
cien doblones me piden, que no tengo,
con que a la iglesia yo ni voy ni vengo;
y mucho de bayetas todo el día.

Entrar en religión bueno sería,
pero al mirar mi chico me detengo;
y en darle curador jamás convengo,
pues con el curador enfermaría.

Casar tercera vez, fuera locura,
vestirme de seglar, también lo fuera,
ser sacristán sin voz, es cosa dura.

Pues si no he de casarme (aunque pudiera)
ni he de ser fraile, sacristán, ni cura,
¿no seria mejor que me muriera?

Participó en los círculos literarios madrileños contaminados de un cierto popularismo y epígonos de un conceptismo abaratado: Francisco Monsagrati y Escobar, Francisco Scoti, Fernández de Córdoba, José Villarroel, Diego de Torres Villarroel, el marques de la Olmeda, el marqués de Avellaneda fueron sus contertulios. Por eso fue clasificado por el gusto neoclásico de Leandro Fernández de Moratín entre "los poetas copleros y tabernarios". En sus escritos se mostró como un hombre digno que no quiso adular y que buscaba una vida bondadosa, austera y equilibrada:

Ser liberal, según las ocasiones,
favorecer al pobre desvalido,
proteger y gustar del entendido,
y no querer jamás adulaciones;

usar de las decentes diversiones,
estar siempre de libros prevenido,
resistir los harpones de Cupido,
sabiendo ser señor de sus pasiones;

no atender al mordaz y lisonjero,
ni proceder jamás con ligereza,
observa quien ser sabe caballero.

Esto debe apreciar, no la grandeza;
porque es mejor cabeza sin sombrero,
que no tener sombrero sin cabeza

Escribió Poesías líricas y jocoserias (Madrid, 1743, 1744 y 1746, tres vols.) y el poema burlesco Vida del portentoso negro San Benito de Palermo, descripta en seis cantos joco-serios (1750) en seguidillas. Fue poeta y escritor en prosa muy fecundo y se le daban mal los temas graves y el verso de arte mayor. A los cincuenta y seis años, en junio de 1763, tomó el hábito religioso agustino en la Real Casa Hospicio de San Antonio Abad, en Madrid. Escribió también algunas buenas piezas cortas de teatro como los bailes El ingenio apurado, El tiro a la discreción, El Papillote, La campana de descansar o El Amor casamentero y la comedia burlesca Llámenla como quisieren y fue amigo de Fray Juan de la Concepción, de quien escribió una Fama póstuma (Madrid, 1754); también tuvo trato con de Diego Torres y Villarroel y usó los pseudónimos de Juan Antonio Aspitarte, Juan del Rosal, Joaquín del Rosal y Joaquín Maldonado.

Obras: Poesías líricas y jocoserias (1743) Obras métricas a distintos asuntos, así serios como festivos (s. a.) Vida del portentoso negro San Benito de Palermo, descripta en seis cantos joco-serios (1750) Poesías líricas. Escrito en redondillas jocoserias (1752) Papel nuevo. Benegasi contra Benegasi (1760) Motes diferentes, en varios metros, así serios como festivos… (1760) Descripción festiva… Escribíala en seguidillas y con la introducción en octavas jocosas (1760) Metros diferentes, así serios como festivos… (1761) Vida del glorioso San Dámaso… Escríbela en redondillas jocoserias (1763, 2.ª edición aumentada) El fiambre de cuantos papeles han salido con motivo de las Reales Fiestas, así por tardo como por frío; el que sin sal ni pimienta compuso en prosa y metros distintos… (1766). Comedia (que no lo es) burlesca intitulada “Llámenla como quisieren”. Su autor ella lo dirá. Se hallará donde la encuentren, y será en la Imprenta y Librería de Juan de San Martín, calle del Carmen, donde se hallarán otros papeles curiosos escritos por el mismo autor, en Madrid, con todas las licencias necesarias, [¿Juan de San Martín?], s. a. Instrucción clara, aunque sucinta, para poder el que la observare parecer señor en pocos días, dictada por la experiencia, para el común desengaño. Se hallará este papel en la calle de los Majaderitos, y le da a luz un escribano que vive en la calle del Gato El ingenio apurado El tiro a la discreción El Papillote La campana de descansar El Amor casamentero Fama posthuma del Rmo. P. Fr. Juan de la Concepcion, escritor de su sagrada religion de Carmelitas Descalzos, Calificador de la Suprema, Secretario General, Consultor del Serenissimo Sr. Infante Cardenal, de la Real Academía de la Lengua Española, &c. Madrid, Imprenta del Mercurio, por Joseph de Orga, 1754.

Después de ido Joaquín, me dan las nueve y cuarto de la noche. Redacto este blog y después de leer el del padre Fortea , que comenta con gracia cómo se quedó calvo, sus impresiones de Jaén y que va a hacer el doctorado (¿de qué? ¿de Teología?), me voy a sacar la basura, a cenar con mi familia y a ver con ellos la tele o una película. Publico además en estas páginas el comentario de una atenta lectora, Rosa.

El honor de las injurias, de García Alix

Desde que tengo uso de razón he sostenido la creencia de que en la lectura, en el arte y en la vida en general y en todo lo vivo lo que el hombre busca es conocimiento, que ese conocimiento le provoca a veces dolor y que la parte más animal e infantil de nuestra naturaleza pretende hacerlo tolerable con religión, diversión y mito. Por eso y porque deseo aprender echo de menos en las programaciones el cine documental y lamento que exista la tendencia a hacer documentales anecdóticos o sobre temas ridiculos o que se quedan rascando la superfice de las cosas, como mera ilustración de fenómenos de actualidad, sin ahondar. El honor de las injurias es un documental sobre anarquista Felipe Sandoval realizado por el pintor y escritor leonés Carlos García-Alix (1957), habla sobre lo más feo de nuestra Guerra Civil y por eso se ha operado la natural elipsis informativa sobre el mismo, pese a lo cual mucho se ha hablado sobre él en Internet y quien desee verlo lo puede descargar desde Emule, aquí. El documental fue ganador de segundo premio de Tiempo de Historia de Seminci. Felipe Sandoval nació en el barrio de Las Injurias, sito en los arrabales de Madrid, en 1886, y fue albañil de profesión. Fue atracador de guante blanco, hombre de acción, fugitivo y verdugo de aristócratas. Su alias fue “Doctor Muñiz", y fue llamado "el enemigo público número uno” por la prensa de la República. El honor de las injurias, narrado por el propio Garcí­a Alix y realizado en un 80% con material de archivo, es una producción de Guillermo Salafranca, de la productora No Hay Penas. A partir de Nosotros los asesinos, un libro del periodista anarquista Eduardo de Guzmán, Carlos comenzó a investigar en los archivos de la época su rastro.
“No hay revolución sin verdugos. Poner el foco en el verdugo es la parte más fea y dolorosa. Sandoval fue un verdugo al servicio de la revolución. Hoy es muy difí­cil comprender el grado de violencia feroz que asolaba España. Mi lucha ha sido no caer en buenos y malos. Es una historia de venganza”, explica este realizador, que confiesa su simpatí­a profunda por el anarquismo.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Nunca llueve a gusto de todos


La amenaza de la recesión vuelve a la escena bursátil. Pasada la euforia por las elecciones en EEUU, las Bolsas han caído a plomo ante los malos datos económicos. Pero quien lee la letra menudilla y no los titulares discrepa. ¿Son malos datos económicos que el litro de petróleo valga menos de un euro por primera vez desde marzo de 2007 y que baje el Euribor de las hipotecas? Como se ve, los titulares de la prensa sólo hacen caso de los intereses de quienes tienen el poder o el dinero, no de quienes sufren bajo su presión: de ahí que nunca tengamos que fiarnos de ellos. También es verdad que todo esto ha redundado en más paro y puede derivar en una subida de precios etcétera y hay que tener en cuenta que las ayudas al desarrollo del Tercer mundo se reducirán.

Los medios de comunicación ofrecen una versión interesada de la verdad en los titulares, y lo que hay que leer es el final de las noticias, no el principio.

Entrevista a Savater


El País ha sometido a Fernando Savater, a quien tanto me gusta leer, a las preguntas de varios internautas. Es una modalidad de entrevista útil y con frecuencia valiosa, que escapa del adocenamiento general porque sólo acuden a preguntar personas motivadas y no periodistas atenazados por la rutina o el tópico; junto con Vargas Llosa es el único intelectual español incluido en la lista de los 100 pensadores vivos más influyentes realizada por una revista americana, a la vera y par de Fukuyama, Huntington, Joseph Nye... He seleccionado unas cuantas respuestas que me han parecido interesantes. A la declaración de "Filosofia, bella sciencia, per la quale con la quale e sin la quale tutto resta tale quale" responde que la Filosofía no pretende remediar el mundo, sino ayudarnos a vivir en él deliberadamente, esto es, con la mayor dignidad racional posible. Recomienda a los profesores el libro Sobre la buena y la mala educación, de Ricardo Moreno Castillo, y afirma que "La ética nace de la crisis, es decir del choque entre lo que es y lo que creemos que debería ser. Son los atropellos e injusticias los que hacen nacer la reacción ética y los valores, no la santidad." Recomienda también la que a su juicio es la mejor novela con fondo hípico que conoce, Caballo de copas, del chileno Fernando Alegría y, de novela negra, Sé que mi padre decía de Willy Uribe. Le gusta Spinoza porque es "un pensador del humanismo armonizado con el cosmos". Piensa que "la moral busca una vida mejor y la religión algo mejor que la vida, y son cosas diferentes", prefiriendo la primera a la segunda. No cree que se gane nada siendo pesimista, "aunque tampoco conviene pasarse con el optimismo. Yo creo que el optimismo (espera y todo se arreglará) y el pesimismo (espera y ya verás como se estropea todo cada vez más) son dos formas de pereza. Hay que ser pesimista (si no a rreglamos las cosas, tenderán a empeorar) pero activo (podemos intervenir para que lo peor no ocurra). Quejarse es una pérdida de tiempo. Si lo que te fastidia es irremediable, ¿para qué vas a quejarte, si el universo no tiene libro de reclamaciones? Y si tiene arreglo, ¿por que no pones manos a la obra, en vez de entretenerte con vanos lamentos?" Entre los escritores contemporáneos ya fallecidos, es un devoto de Pío Baroja, Ramón J. Sender y Valle Inclán y entre los actuales le gustan Javier Marías y Eduardo Mendoza. Es también un gran lector de cómics, desde el Capitán Trueno y Tintín hasta Mike Mignola, pasando por Alex Raymond, el Conan de John Buscema y tantos otros. Le gustan mucho los cómics italianos, los fumetti, en especial Dylan Dog y Dampir. Estima que hay muchos literariamente más interesantes que ciertas novelas...

Madrid, otra vez

Me levanto con las gallinas y me marcho a Madrid, mientras Obama celebra su triunfo en ese país de enfrente que no es Portugal. En el análisis de sangre sucede lo de costumbre: no me encuentran las venas, porque mi rojo elemento es tan difícil de hallar como el oro negro en tiempos de crisis. Con ambos brazos acribillados, al final se descubre una veta y pudieron llenar varios barriles o ampollas. Me midieron (1,87) me pesaron, me tomaron la tensión, me hicieron un test. Etcétera. Deprimente.

De nuevo me pilla demasiado tarde el tren y decido quedarme a comer en Madrid y a investigar diversas comisiones pendientes. Voy a la Biblioteca Nacional, donde anuncian una exposición sobre Espronceda. Las medidas de seguridad son todavía más exigentes que las últimas que recuerdo. Sólo falta que nos registren el ADN.

Encuentro nuevas posibilidades para identificar a Lidoro. Al menos ya conozco a uno de sus posibles compañeros de seminario, también poeta, de trayectoria muy parecida. Además leo algunos textos de clásicos manchegos del siglo XIX. El más divertido es el autor de La Perrología. Obra crítico-burlesca en diez conversaciones tenidas en la calle de Alcalá por las noches de estío y otoño en Madrid el año de 1819. Está a nombre de un tal F. T. L., pero el autor es un fraile manchego. Luego me entretengo leyendo las cartas del pobre Francisco Sánchez Barbero, muerto de hambre y de la falta de casi todo en el penal de Melilla, pese a lo cual escribía cartas divertidísimas a sus amigos en trozos pequeñísimos de papel que se podía agenciar, con poemas en latín y en castellano. Los melillenses metían en la categoría de contrabando cualquier cosa que les hacían llegar de España, desde carne hasta libros, así que los presos quedaban prácticamente en cueros y en especial Sánchez Barbero, que hacía bromas comparando su destierro con el de Ovidio, cuando más bien tenía el apellido de Horacio, Flaco. Es una pena que hayamos perdido para la literatura a un hombre tan jovial como este.

Vuelvo de noche andando por el Paseo del Prado hasta Atocha. Huele a verdor y rocío fresco, y a pútrido siglo XIX; yo sin embargo me siento transportado a los años sesenta, casi de pantalón corto. A mi lado, ocasionales y aislados oyentes de móvil, jovencitos de footing, paseantes de perros caros, putas eslavas envueltas en balcánica desdicha frente a los hotelazos del Palace y el Ritz y mendigos con sus carritos de cartones, esperando la oportuna manguera para mojarlos y estafar en el peso. Todo esto me da grima, entre árboles enormes como baobabs que agitan sus banderitas al gélido viento otoñal, y discurro por La llama eterna, por Cibeles, por Neptuno. A la vera del Jardín Botánico, hay una exposición de escultura al aire libre. No sé cómo se las ha apañado el artista para hacer de sus desnudos femeninos auténticos chicles masticados. Sin embargo hay dos o tres piezas que me gustan, que tientan la mano y están vivas, como ese grupo de futbolistas en gresca por la pelota, hechos un bosque de pies y brazos alzados ¿no podía haber hecho lo mismo con unos cuantos baloncestistas bajo el aro, estirados como los santos de El Greco y en sus inestables posturas? En otras piezas las formas se funden bien y logran una cierta polisemia visual. Me intereso por el nombre del autor, que resulta ser el zamorano Baltasar Lobo (1910-1993). No estoy de acuerdo en quienes critican estas exposiciones en la calle y sus argumentos me resultan ridículos en la era de Internet.

martes, 4 de noviembre de 2008

Ha muerto la mujer de Matías


Estamos consternados; yo no sabía nada y, comparando su caso con el de mi mujer, suponía tontamente que había superado su cáncer de mama de hace dos años y que ya no padecería recidivas. Pero el miércoles se sintió súbitamente mal y, según me ha contado Eduardo, hubo que ingresarla, de forma que ha fallecido hoy y ahora está en el Tanatorio del Camino de la Guija.

Pobre Matías; nadie se merece esto y mucho menos él, que es una persona tan maja y cordial y a la que debemos tanto; quienes hemos padecido cáncer, mi mujer y yo por ejemplo, creíamos saber lo mal que se las traía, pero esto viene a recordarnos que todo es posible y que podemos tomar el tren que nunca ha de volver cualquier tarde. Con la mujer de Matías ha muerto un poco de nosotros mismos y de nuestra escasa esperanza. Mañana iré a Madrid a ver otra vez a la doctora Vázquez. Para qué. La muerte nadie la cura. Pero hay que seguir en pie y ser fuertes por ellos, por los hijos.

Las buenas personas

Uno ha tenido la fortuna de encontrarse en esta vida, y ojalá se encuentre en las venideras, con buenas personas. Topar con estos raros ejemplares de humanidad despierta una especie de estupor y de incredulidad, porque desentonan de tal forma con su entorno que parece que son marcianos caminando sobre la tierra. Desentonan con su entorno, pero es difícil percibir ese aura extraña de buenas a primeras, porque suelen ser modestos y anónimos y se camuflan más que el camaleón y el calamar. El modo de reconocerlos es por medio del trato asiduo y de la vaga tristeza que les empaña la mirada y que tienen la virtud de contagiar más virulentamente que el Ébola, porque uno siente que es una tristeza legítima y con fundamento, pura y despiadada desolación. Uno anda a su lado con cuidado, no las vaya a quebrar o a estropear, tanto es el respeto que les tiene, similar al de una obra de arte o al que suscita lo sagrado. Hago cuentas y veo que en mi vida he llegado a conocer más de ocho o nueve, y mi mujer conoce a algunos más.

Lo usual es que las desgracias se ceben especialmente en estas personas; es como si tuviesen un imán para las desdichas: el diablo los ataca con fruición y les tienta de un modo extremo, pero ellos poseen una resistencia tan templada como la del santo Job, pues no en vano su mundo no es de este reino. Como decía Menandro, "aquellos a quienes los dioses aman mueren jóvenes". Y uno teme por ellos, por su debilidad, más aparente que real, puesto que su alma vulnerable y angélica está fabricada de un extraño metal líquido y celeste que no puede ser destruido ni tiene forma alguna, y asumen tal volatilidad que suelen pasar de este mundo al otro en un pispás. Y de esa poderosa forma que he dicho calan hondo y transmiten su fragilidad haciéndose querer de un modo volcánico e incondicional, porque eso es lo que los define: hacerse querer, suscitando lealtades inquebrantables y afectos unánimes. Son tan inatacables y queridos por sus cercanos que los malvados importantes y ambiciosos renuncian a herirlos, sabedores de su fortaleza, y su modo de humillarlos es alejarse de ellos, ningunearlos, olvidarlos, cubrirlos de colores grises y relegarlos a un rincón perdido de ninguna parte.

De algún modo imposible, conservan la candidez y la inocencia de la infancia y no han logrado comprender de ningún modo la maldad, la brutalidad, la ambición, la grosería, la estrechez de miras, la estupidez. Todas esas cosas les caen encima, pero no los manchan ni les calan ni cambian su naturaleza, y quedan tan inmaculados como siempre, paseándose por las películas de Frank Capra o los cuentos de William Saroyan.

Pobres bellas y buenas personas, siempre poniéndose en el lugar de los demás, siempre echando una mano al que lo necesita, siempre con una palabra oportuna, siempre con la sensibilidad a flor de piel, siempre incapaces de hacer el más mínimo daño, siempre haciendo digno el paso de la vida humana sobre la tierra.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Coplas y dichos manchegos

Algunas coplillas y frases hechas de factura manchega que ha recopilado Raimundo Escribano. Sus consideraciones lingüísticas, aunque algo enteradas, son ingenuas; no repara en que mucho del vocabulario que recoge es común en casi toda España o al menos en Castilla y que la mayoría de los fenómenos fónicos que comenta son propios del nivel vulgar del castellano.

Conocí la galera
por el platillear,
el andar de la mula
y el cantar del gañán.

Si subes al cielo,

que no subirás,
y ves a mi hermano,
que no lo verás,
le dices que baje,
que no bajará.

Algunas cabezas parecen de ajo (para censurar amistosamente, algún olvido u omisión);

Amigos, pero el borrico en la linde (en ciertos casos o negocios no cuenta la amistad);

Agua pa -apócope de para- mi melonar (celebración de la lluvia);

A medida del santo son las cortinas (decir o hacer algo ajustadamente);

Como un bebedero de patos (tener alguna cosa muy mal aspecto);

Como llamado con campanillas (llegar oportunamente);

Comer más que la gangrena (en referencia a los daños que provoca ese mal);

Comer más que una pupa mala (similar a lo anterior);

Como es el poblache, es el justiciache (que existe proporción entre dos elementos cuya relación se establece);

Con puntos, comas y cagadas de moscas (aprenderse o transmitir algo con todo detalle);

Chocotajas y bocado en la pringue (en referencia a la ambición desmedida);

Dar igual Pitete que Marianete (no haber diferencia entre dos proposiciones);

Del cerdo, hasta los cascabiles (todo es aprovechable);

Esos son otros garcías (eso es otra cosa, otra cuestión);

El que no sea pagallo, a capallo (quien no asuma sus obligaciones, aténgase a las consecuencias);

El estómago no tiene ventanas (nadie puede saber si se ha comido o no);

Gorrino jaro, poco arrobero (se refiere a cierta raza de cerdos que no alcanzan gran peso);

Hacer la visita (acudir a la iglesia y orar ante el Santísimo);

Ir como los cojones de los galgos ( ir detrás de algo o alguien, ir a remolque);

Ir más de culo que san patrás (retroceder, empeorar en algún aspecto de la vida);

La mejor mula, sin manta (olvidar o desatender algún asunto principal);

Más flojo que un vendo (encontrarse alguien sin fuerzas);

Más pulgón que las habas de Octavio (algo que está muy deteriorado, podrido);

Menudo paso llevamos con el muerto (reflexión sobre lo deprisa que pasa la vida);

Morderle el queso al cura (se dice de los niños cuando les caen los dientes);

Más basto que la paja de habas (por ser especialmente áspera);

Mas viejo que el haza “la torta” (ser muy mayor);

Más pelado que Carracuca (estar sin dinero);

Más difícil que encontrar un piojo bizco (se dice de algo prácticamente imposible);

Más mugre que el jarrillo del Ayuntamiento (que no se limpiaba nunca);

Para la siega del tocino (para la época de la matanza casera, por San Andrés);

Pedir más que la estudiantina “El Pollito” (iban tres tocando y veintinueve pidiendo);

Que es tarde y vié lloviendo (al terminar la jornada en el campo);

Que San Juan cayó en viernes (cuando alguien quiere salirse del tema);

Recorrer las estaciones (recorrer los bares);

Ser más pesado que Ricardito, que mató una vaca a besos (ser insoportable);

Vaya ojo pa (apócope) echar lluecas (tener poca vista, equivocarse);

Raimundo Escribano


Recuerdo que uno de los pocos libros de poesía manchega que compré fue uno de Raimundo Escribano, Agenda íntima y otros sonetos. Había algunos poemas en esa colección que me encantaban por su suave serenidad, y todavía perduran en mi memoria algunos endecasílabos: "Hoy llueve en la ciudad. Son como venas / abiertas estas calles inundadas / que se hicieron costumbre en las pisadas / de tanta gente huyendo de sus penas" y enteramente el soneto Agenda íntima, uno de los mejores. El pobre ya tiene sus años, pero he descubierto un blog con algunos de sus artículos y su correo electrónico; le he escrito para conseguir el permiso de publicación de un par de sus poemas. Si queréis leer algunos de sus artículos, pinchad aquí.

El lenguaje de los editores

Tomado de por ahí:

Lo que dicen / lo que piensan

Una de las comidillas de la pasada Feria del Libro de Frankfurt fue la divulgación de un “diccionario del inglés de la feria”, el llamado ‘bookfair English’, con traducción literal y traducción real de ese argot que los profesionales del libro, sobre todo agentes literarios y editores, emplean en sus negociaciones tanto para explicar su mercancía como para oscurecer lo que no les interesa divulgar. Con los años todo el mundo aprende a interpretar lo que los demás ponen sobre la mesa, nadie se llama a engaño y esa sabiduría común es la que se ha animado a explorar el editor italiano del grupo Mauri Spagnol, Oliviero Ponte di Pino, en un capítulo de su recién aparecido libro I mestieri del libro. Dall´ auttore al lettore (Tea Pratica), en el que aborda además un abanico de temas del mundo del libro actual. Con permiso del autor, recogemos algunas de sus perlas.


INGLÉS DE LA FERIA / TRADUCCIÓN LITERAL / TRADUCCIÓN REAL

Commercial / comercial / basura que se vende

Really commercial / realmente comercial / basura que a lo mejor no se vende

Literary / literario / puede gustar pero es difícil de vender

Upmarket / destinado al lector más sofisticado / literario pero más fácil de vender

Experimental / experimental / ilegible (y naturalmente nada vendible), aunque quizás le guste a algún crítico

Quiet / tranquilo / aburrido

Beautiful descriptions / bellas descripciones / aburrido e inútil

Page turner / engancha al lector / en la trama al menos sucede alguna cosa

Very well written / muy bien escrito / a veces te encuentras frases con más de siete palabras

Good reviews / buenas críticas / gusta pero no vende

Positive response / buena acogida / hasta ahora no lo ha contratado nadie

There is a lot of interest / interesa mucho / se lo estoy proponiendo a todo el mundo

It is very much talked about / se habla muchísimo / porque nadie se lo ha leído

Hot / caliente / queremos un montón de dinero

I sold it in Slovenia, Slovakia, Turkmenistan and Korea / lo he vendido a muchos mercados / pero ninguno importante

Couldn’ t stop reading it / no podía parar de leerlo / me lo he tenido que leer esta noche

Being edited / estamos haciendo la revisión / demasiado largo, habrá que cortar mucho, lo sabemos

There is no other book on this subject / no hay otro libro sobre este tema / interesa sólo a unos cuantos maníacos

Very promotable / fácil de promover / el autor/autora estaría encantado de hacer un viaje a su país a expensas de la editorial

Sátiras literarias de hoy

Tomado de La fiera literaria:


A Pere Gimferrer, por haber prologado un libro de Antonio Gala

Pedantón balbuciente y cotillero
que proteges tan mísero librillo
en el suave percal del calzoncillo
y en la curva sublime del trasero.

No quede tu retrato en el tintero,
casullón, carilleno y de flequillo,
que si grasa destila el monacillo
mucho más el abad y más certero.

En tu jeta pendeja y blancuzcona,
se amerenga sin fin la petulancia
con hortera sonrisa sacristona.

Poetitonto enjaulado en la pedancia,
tu alma mezquina ya se te acartona,
amarilla, mugrienta, seca y rancia.

Álvaro Satén y Condenado

Ante la novela de Javier Marías"Mañana en la batalla piensa en mí"

¡Vive Dios que me espanta esta morralla
y que diera un doblón por destruilla!
Pues ¿a quién no sorprende y maravilla
tanta mugre barrida en la "Batalla"?

Si intento de una vez justiprecialla,
me encuentro mucha mierda, y es mancilla
que dure tanto tiempo esta morcilla
en el mundo después de alfaguaralla.

Si aqueste escribidor no da la talla
¿por qué lo meten hasta en las tortillas,
en la sopa, en el postre, en las vaxillas?

Su sitio, seco, está junto a una valla,
en la basura, en las alcantarillas
y el vertedero crítico que calla.

Latino de Híspalis

El nuevo académico

De Marías nos dijeron
que era novelista nato,
porque se pasaba el rato
coces dando al aguijón.

Si en dar patadas consiste
el ser genio y estilista,
Marías es un artista,
pues patea el español.

Alcurnia

Un Marías, don Julián,
fue padre de don Javier,
y escribió lo que se dice
de libros, más de los cien.

Esperemos que su hijo
no lo intente ni imitar,
pues lo que Javier escribe
es un veneno mortal.

A Javier Marías

Una felación sin gracia
nos contaste en un mal día,
no fue felación, Marías,
sino una simple falacia.

Álvaro Satén y Condenado

Juan Cruz

Recadero, friegaplatos,
correveidile de Prisa,
nunca pierdes la sonrisa
cuando tratas de tus tratos.
Subidito a tus zapatos,
porque te falta estatura,
luces pulcro tu hermosura
que resplandece a la luz,
pero te falta, ay Juan Cruz,t
alento, genio y figura.

Álvaro Satén y Condenado

Latino de Híspalis

Coplas a la muerte
de la novela española

Recuerde el ama dormida,
agite el sexo y despierte
contemplando
cómo se ganan la vida
de los listos, más de siete,
novelando.
Los unos porque no saben
los otros por muy premiados
con dineros,
los unos porque lo lamen
y ahora son promocionados
los primeros.
Hay los que son curritancos
pero se dejan mandar
como peleles,
que lo que diga Polanco
siempre les hace triunfar
en los papeles .

Hay las también escritoras
que sólo son periodistas
no muy buenas,
y se vuelven muy señoras
con nombre de novelistas
y dan pena.
Los Marías y Almudenas,
los Galas y hasta Monteros
son legión,
hay también algunos Tenas,
Guelbenzus y otros Landeros
del montón.
Recuerde el alma... Quizás
quédese mejor
dormida
para siempre,
que es mejor no recordar
la mierda tan extendida
del presente.

Álvaro Satén y Condenado

Anoche

Anoche, cuando dormía,
soñé, bendita ilusión,
que cambiaba el gran Marías
toda su adjetivación.
Y que ordenaba las frases
como si fuese escritor.
Incluso que conjugaba
con bastante precisión.
¿Habrá, por fin, me decía,
visto la cara de Dios?
Sólo esto explicaría
tan grata transformación.
Después soñé que soñaba
y que Marías seguía,
siguiendo su condición,
escribiendo porquerías.

Álvaro Satén y Condenado

Críticos

El ser crítico consiste
en escribir cuatro páginas
y en vender una novela
a la editorial que paga.
Esto lo saben muy bien
los que cobran de Anagrama,
los que cobran de Tusquets,
los que cobran de Alfaguara,
los que cobran de Planeta
y los que cobran de Espasa.
También hay otros que cobran
y de quién cobran se callan.
No existe crítica pues
en esta mísera España,
y son las editoriales
las que opinan, porque pagan.

Álvaro Satén y Condenado

Conferencia de Muñoz Molina

-Boscán, tarde llegamos, ¿hay asiento?
-Preguntad al conserje, Garcilaso.
-¿Invitación? –Es que estamos de paso.
-Pues entonces de pie, aquí, lo siento.
Como empezara a hablar aquel momento
el de la cara de soldado raso,
entrambos caballeros del Parnaso
atendieron su hueco parlamento.
-Boscán, ¿cómo es posible que en España,
un solo día se junte tanta gente
para escuchar tamaña felipeta?
-Afilad, Garcilaso, la guadaña,
preguntad por Madrid, que estoy demente,
o andamos todavía por la Españeta.


Rodrigo de Triana

domingo, 2 de noviembre de 2008

Carlos Otto Reuss


Si lo que pretendía Díaz de Mera era escarmentar a un periodista con honor, acaba de perder el suyo de una manera lamentable. Sin ser lo que se dice una lumbrera, como no lo suelen ser estos millonarios especuladores de tres al cuarto, que confunden los euros con las neuronas, se ha pasado de tonto: los chicos de la prensa van a caer sobre él y sobre sus negocios dudosillos con saña y le van a mirar con lupa hasta dentro de los calzoncillos. Ahora mismo está en el punto de mira de todos los periodistas cabreados del país. Se ha publicado su caso en El Mundo, que tiene dos redactores importantes de aquí, y en El Público. Se va a enterar, y bien, de lo que cuesta buscarle las cosquillas a la libertad de expresión.

Pobre juventud

Dice el perspicaz Martín Varsavsky en El Mundo (véase mi blog Redvista de Prensa) que esta es, en muchos países industrializados, la primera generación en que los hijos viven peor que los padres; otros (la muy lúcida y anoréxica Espido Freire creó la palabreja en su ensayo Mileuristas: cuerpo, alma y mente de la generación de los 1000 euros, 2006) lo llaman mileurismo; los jóvenes están desilusionados por un futuro que ya ni siquiera les prometen y ahora con la crisis mucho menos; y eso no es lo peor, el problema más grave es que no sólo esta generación vive por primera vez peor que sus padres en promedio económico, sino que se le ha desacelerado la creatividad, que es la puerta a toda salida de esa ominosa situación. La misma forzosa elección de un itinerario en enseñanzas medias ya es reveladora de por donde van los tiros: se da preparación, no cultura.

Don Quijote en el país de las éticas materiales

En Estados Unidos y en general en las culturas protestantes la gente hace más de lo que dice. Aquí hace menos de lo que dice. Cervantes ya lo avisaba: "No es un hombre más que otro si no hace más." Y lo decía porque estaba harto de ver que muchos eran más por lo que decían, cotilleaban, calumniaban y amigueteaban que por lo que hacían. "Voto a Dios que me espanta tanta grandeza..." y "Un valentón de espátula y greguesco..." dan fe de ello. En realidad, lo que hizo don Quijote fue intentar acercar las palabras a los hechos, y así le fue. Pobre héroe kantiano, don Alonso, imperativo categórico y ética formal en el país de las éticas materiales.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Salvo mejor parecer

Como muchas veces, el padre Fortea en su blog acierta de pleno, salvo mejor parecer:

Los predicadores debemos recordar que no nos hemos hecho mensajeros de ese Dios invisible para estar siempre hablando de lo que es pecado. Debemos recordar que en nuestra lucha contra el Mal, no debemos estar siempre predicando contra el Mal. Nuestro mensaje es el Bien. Todas las cuestiones intraeclesiales son muy bonitas, para una novela resultan preciosas. Pero lo que importa es la verdadera esencia, el núcleo de todo eso que es externo.

Me gusta leer a este padre Fortea, con más hidalguía que Pío XII, donde andan revueltos hasta lo indiscernible la modestia y la soberbia, al que acaban de mover de su parroquia como castigo injustificado y al que discriminan los idiotas no sólo por ser uno de los dos exorcistas que hay en España, sino por ser un escritor discretamente ruidoso, erudito y notable que no tiene miedo a decir lo que piensa, aunque lo diga, eso sí, de forma tan equilibrada y entre líneas, y tan more jesuita que hay que haber leído latín y aun griego para coger algunas de sus indirectas, que no tienen nada de las del Padre Cobos.

Los adolescentes con problemas prefieren el Chat

Resumo un artículo de mi Redvista de Prensa:

Los adolescentes con problemas mentales pasan más tiempo haciendo amigos virtuales con el chat y desdeñan el correo electrónico, que exige estabilidad en sus relaciones. La depresión y la ansiedad elevan el riesgo de engancharse a la Red; la dependencia de Internet es más un síntoma que un trastorno en sí mismo. Los amigos virtuales les son preferibles a los reales porque en la Red no se ven inmediatamente excluidos ni rechazados por sus dificultades para comunicarse o entablar amistad. Son proclives los adolescentes con el trastorno esquizotípico de la personalidad (TEP) y los que padecen otros problemas mentales, pasan más tiempo en chats o en juegos on-line en comparación con los sanos. Los esquizotípicos son
un uno por ciento de la población: los que ni desean ni disfrutan con las relaciones sociales, muestran frialdad emocional, no suelen tener amigos y tampoco manifiestan interés por las relaciones sexuales; no son esquizofrénicos (la esquizofrenia es en realidad un batiburrillo de diversas enfermedades), sino personas que se comportan de forma un poco extraña o friki y sostienen creencias poco comunes (supersticiones, brujería...) a las cuales se adhieren tan fuertemente que se aíslan y no tienen relaciones interpersonales normales. Pierden la noción del tiempo cuando están enganchados al ciberespacio y le roban dedicación a los estudios o al trabajo y perjudican sus relaciones con la familia o los amigos a causa de la obsesión por navegar. Los que se autodefinen como obsesos por internet son los que padecen más ansiedad y disfunción social, convirtiéndose en otakus. Invierten más tiempo chateando y la única excepción es el correo eléctronico, porque se requiere de una red social de amigos previa.

Leyes

La ley es la forma que toma la fuerza para hacerse duradera o, por mejor decir, soportable. La ley, como decía Anacarsis a Solón, es una tela de araña que prende al débil mosquito, pero es destrozada por el gran bicho o pajarraco. Las leyes están hechas para que el poderoso cuando tire los dados saque seis y tire otra vez, mientras que el débil saque uno; a eso algunos lo llaman ley y otros trampa. Las leyes están hechas para quienes tienen dinero y pueden comprar legisladores, abogados, jueces, policías, políticos, verdugos, sacerdotes, periodistas y sindicalistas.

Y, esto dicho, hay leyes y leyes. Una de las peores es la Sharia:

Ni era una mujer, ni tenía 24 años, ni era una adúltera. Si hay un país en el mundo en el que lo malo se convierte en peor, ése es y desde hace décadas, Somalia. Y la historia de Asha Ibrahim Dhuhulow, la supuesta mujer de 24 años lapidada en público el pasado lunes en la ciudad portuaria de Kismayo, es sólo un reflejo. Porque no era mujer, sino casi niña. Asha no tenía 24, sino 14 años. No había cometido adulterio. Había sido violada por tres hombres del clan más poderoso de la ciudad. Ayudados por el tribunal islámico impuesto por las milicias integristas de Al Shabab, la muerte a pedradas de la menor sirvió para borrar todo rastro del crimen.

Y esto, que ocurre en Somalia, sucede también en Europa de forma distinta, con otras palabras, a escala diferente y con otros sujetos. Otro ejemplo: un empresario compra un piso en un edificio situado en el mejor barrio de Bilbao con la intención de comprar a buen precio todo él, compuesto de tres:

Urdió un plan para echar a los molestos propietarios de la planta baja. Alquiló su vivienda, de cerca de 400 metros cuadrados, por un euro al mes a una familia gitana que cumplía a la perfección con el estigma que arrastra su etnia: un clan que vivía en una caravana después de haber sido expulsado de la localidad vizcaína de Sestao por su conducta conflictiva. "Les dejó el palacete con instrucciones de comportarse de la manera más cafre e incordiante posible", cuenta el abogado de la familia denunciante, Ignacio Imaz. La familia asegura que intentó dialogar con el empresario, que reconoció su plan sin tapujos: "Les advirtió de que daría igual si lograban desahuciar a sus arrendatarios, porque en ese caso metería a otros gitanos". Después de 14 meses de boicoteos, consiguieron que un juzgado de Getxo ordenara el desalojo del clan gitano. El caso ha llegado hasta un Juzgado de lo Penal de Bilbao.

Y si no se produjera seguramente no tendría por qué traer esto a colación, ya que un puñado de palabras y un dejarse ver manifestado en un rincón de este planeta no cambiaría más las cosas, como no las cambiaron tres huelgas generales habidas en este país hace algunos años y que el mismo gobierno que las aguantó, que se llamó socialista, se pasó por el ano. ¿De qué sirven las palabras? De muy poco: lo único que pueden provocar es un cambio en las conciencias, y las más veces eso lo provoca más la poesía y la moral que la imbécil ideología. Principios éticos: "Si cada cual limpia su camino, la calle estará limpia", decía kantianamente Goethe. Que cada cual procure mejorarse a sí mismo, y el mundo mejorará o, cuando menos, será un poco mejor mañana que hoy, aunque sea al sacrificado y dolorido estilo Jesús Neira.

Enterremos decentemente algunos muertos que apestan. La española Ley de Amnistía de 1977 va, según la ONU, que recomenda al gobierno español su derogación, contra la Convención de Derechos Políticos y Civiles de 1966 ratificada por España el 27 de julio de 1977: la amnistía en relación con graves violaciones de los derechos humanos está en contradicción con las disposiciones de esta Convención.

viernes, 31 de octubre de 2008

Los muertos

Hoy he ido a ver a los muertos. No exactamente como Eneas, con la rama dorada de la Sibila de Cumas, sino con mi mujer y unas cuantas flores de plástico. Llovía, como suele llover en esta época y en los cementerios, de forma indecisa y a ratos copiosa, también desde los árboles; circulaba poca gente; algunas ancianas de luto se erguían sollozantes ante la tumba de sus seres queridos; sí había, en vez del perro Cerbero, gatos furtivos como dioses menores, brincando súbitos desde cualquier hueco o rincón, largos y hermosísimos y con todo el cenizo arcoiris de la discreción; los cuidan, imagino, los hamletianos enterradores de este allá. Es como una zapatería, todo está lleno de cajas. Sobre ellas, ángeles en camisón neoclásico, amoretti infantiles sosteniendo desmayadamente antorchas como si fuesen helados, Cristos de abrazo indolente y clavado sin fuerza, Piedades de Miguel Ángel, efigies ovales, túmulos de cacique, nichos malolientes y contenedores atestados. Cómo es lógico en un país como éste, no veo columbarios ni tumbas de judíos, protestantes, musulmanes, masones, ortodoxos (rusos o griegos), anglicanos, unitarios, adventistas, mormones, pentecostales, testigos de Jehová o ateos, que los hay ¿dónde narices estarán?

Caminábamos contritos entre los altos cipreses, que chorreaban el fruto de las lágrimas, intentando orientarnos en el laberinto y discurriendo por las callejas con la zozobra de poder hundirnos en una tumba resquebrajada.


-Vaya, la primera vez que leo una lápida y resulta que tiene mis apellidos

Dice la supersticiosa de mi mujer. El ciprés toma nombre del amante de Apolo Cipariso; cuando murió lo transformó en el árbol de las lágrimas; su madera es la que menos se pudre, buena para fabricar instrumentos musicales. Las piedras son espaldas para llevar el tiempo, que aparece borroso, como las letras desperdigadas o perdidas de los nombres de los muertos donde habita el olvido. Las lápidas han perdido los nombres para volver a ser piedras. El agua, los líquenes, el tiempo, el óxido. Y la poesía, en las palabras y en algunas esculturas. Leo cerca de la tumba del padre de Ana: "Si sueñas con la verdad, no despiertes nunca". Más allá, la tumba más hermosa del cementerio: el lecho mortuorio de la bella durmiente, con su rico dosel y su belleza intemporal, que todavía el tiempo sigue respetando pero que ya exigiría una restauración. Es una auténtica obra de arte.

La muerta más antigua enterrada en esta tierra nació en 1797. En un rincón están todas esas primeras lápidas, algunas con cierto arte de antaño. Mi mujer me cuenta la hermosa historia del santo anónimo que duerme en uno de estos nichos y que relataré después, si tengo tiempo, o mañana. Nuestros muertos están cerca del rectángulo infantil, una guardería siniestra donde no crece la hierba y donde las tumbitas de los niños dan grima. Primero buscamos a su padre; luego a mi madre; atisbo entre las tumbas a un antiguo profesor de lengua compañero en el Hernán Pérez del Pulgar; es Luis Marcos Armesto: está como siempre. Se ve que nuestras familias reposan en lugares aledaños. Le saludo y me voy discretamente, por timidez. La tumba de mis padres y su rosal cortado me aflige.

Ponemos luego flores en una tumba donde está enterrada junto a nuestros familiares una mujer trabajadora y muy pobre que no tenía para costearse la tumba y que nos ayudó cuando la necesitamos con aquello que toda persona puede dar y siempre resulta útil; la recordamos con mucho cariño y cada año le traemos sus flores.

Es un lugar tranquilo, con casetas de autopsias y de registro. A lo lejos hay una zanja para enterrar restos, la huesa u osario, de donde asoman cráneos, fémures y omóplatos restos de tórax fracturados. Se puede salir del cementerio de muchas formas; Eneas salió por la puerta de donde escapan los sueños falsos; uno sabe que tendrá que volver a entrar aunque sea sólo una vez más, pero lo que no sabe es qué habrá de verdadero en ello.

Tomamos nuestra particular barca de Caronte, un Renault que gasta mucha gasolina, para volver a casa.

jueves, 30 de octubre de 2008

¡Caray con Mejía!

Pues no me está saliendo libertino ni nada el tipo. Estoy descubriendo más documentos sobre su segunda esposa, Manuela, que ha resultado ser una lianta guatemalteca, la tercera (según dice) de sus esposas y la segunda de sus bigamias. Por no hablar de sus amantes, si hemos de creer el rumor del ménage à trois con una francesa y el coronel Lescura que corría allá por 1822. Y los dos hijos que tenía la tal Manuela son del manchego, en efecto, más uno que murió. Y surgen más parientes de Mejía, ya no sólo en Sevilla, sino en Carmona. Además de los de la rama aragonesa.

También hay nuevos datos sobre su biografía: su huida y residencia en Tabasco, su relación con el general Morazán, su desembarco en Cádiz -lo que no concuerda con el presunto desembarco en Santander que se narra en el segundo Zurriago, cuya atribución habría que revisar. Y los dos estrenos de La Suiza libre o Los carbonarios.

Por otra parte he hallado nuevos artículos del manchego, ya no sólo en Guatemala, sino en Cuba. Y no son pocos: una larga serie de artículos con ideas sobre el teatro, críticas teatrales, consideraciones sobre la República Mexicana y poemas diversos. Polémicas literarias, además.

Más detalles. Por lo visto prosiguió su enemistad con Torre hasta declarar contra él junto con Benigno Morales al identificarlo como redactor de El Procurador.

Mucho, mucho que refundir. Voy a tener que rehacer mi biografía otra vez. ¡Cuándo va a terminar esto!

Algo no funciona en España

Algo no funciona en España. Tal vez sea porque los partidos políticos no se financian de las cuotas que reciben de sus miembros. Tal vez sea porque los sindicatos tampoco. Tal vez sea porque la Iglesia tampoco se sustenta de sus propios fondos. Tal vez sea porque la administración regional es más fácil de corromper que la nacional. Tal vez sea porque no existe un verdadero estatuto del periodista. Tal vez sea porque no hay listas abiertas. Tal vez sea porque el defensor del pueblo no puede emprender investigaciones. Tal vez sea por el atraso inveterado de la justicia. Tal vez sea por la corrupción del ladrillo en todos los órdenes. Tal vez sea por el desprecio generalizado entre los políticos a una política educativa coherente. Tal vez sea por los excesivos gastos superfluos de las tres administraciones simultáneas. Tal vez sea por la triple comisión que cobran las tres corrupciones superpuestas...

Tal vez sea porque aquí no hay ética ninguna. Y, por qué no, tal vez sea porque tampoco funciono yo.

La Guerra de los Mundos


La del Tercer Mundo contra el Primero, por supuesto, o más bien al revés, mientras los del segundo huyen del tercero y persiguen al primero. Menos mal que el Tercer mundo será aniquilado por los más humildes seres vivientes del creador, el microbio de la malaria y el virus del Sida.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Windows 7


La ¿nueva? mierda de Microsoft intenta superar el nivel escatológico de Vista; el excremento se llamará Windows 7; dicen que es más simplificado... No sé cómo se puede simplificar algo que ni siquiera es una mierda consistente, es pura diarrea. Esta gente es que nos cree tonto'lhabas. Windows es un puro disparate de compatibilidad consigo mismo y con todos los demás sistemas, y cada nueva versión lo único que hace es enredar más las cosas. Si el giliGates tuviera vergüenza y supiera qué es el sentido del horror, se haría el harakiri, pero lo único que tiene es una avaricia, incultura y paletez monstruosos. Si no fuera por su filantropía y por su financiación de la medicina en el tercer mundo... Es lo que le salva.

martes, 28 de octubre de 2008

Lenguas de Babel

Ethnologue es la entidad que cataloga las lenguas que se hablan en el planeta. Resultará curioso saber que, según esta entidad, el español es la más hablada (332 millones) después del chino Mandarín (885 millones de hablantes), por poco sobre el inglés (322). En China no se habla solamente una lengua, sino varias: la más general, que habla casi todo el mundo, es el Mandarin; pero también poseen muchísimos hablantes otras diez: el Wu (77), el Yue (66), el Min nan (49), el Jin Yu (45), el Xiang (36), el Hakka (34), el Gan, el Min Bei, el Zhuang o el Uyghur. Y en estas lenguas hay dialectos tan personalizados que muchas veces sus hablantes no pueden entenderse entre ellos.

Pero peor es en la India, un país un poco menos populoso, aunque ya anda casi por los mil millones de habitantes. Ahí hay cerca de 1.500 lenguas y ninguna predomina para tener un status parecido al del mandarín en China; el inglés ha venido a cumplir esa misión de lingua franca, y un poco menos la lengua más hablada, el Hindi (182 millones) o el Bengalí, que lo es en Bangla Desh (189). Pero hay otras muchas con numerosísimos hablantes, como el Telugu, el Marathi, el Tamil, el Urdu de Pakistán, el Gujarati, el Malayo, el Kannada, el Oriya, el Punjabi, el Bhojpuri, el Maithili, el Awadi, el Assamés, el Chittagoniano de Bangla Desh, el Ariano, el Maruari, el Magati, el Deccano, el Chhattisgarhi o el Pastún de Pakistán.

Aeropuerto y Hermandad de Cabezones


El amigo Carlos Otto Reuss tiene dos atributos así de grandes. Ha mostrado en su blog, cuyo enlace está aquí al lado, el montaje del aeropuerto y quién está detrás: nada menos que el cacique Domingo Díaz de Mera, que es el dueño de casi todo Ciudad Real. A las 24 horas de hacerlo ya estaba despedido del periódico donde trabajaba, El Día, en parte propiedad de ese sinvergüenza, al que le molesta la pura, llana y simple verdad. Véase y vótese la correspondiente noticia en Menéame. Al Aeropuerto le faltan "la solicitud y autorización de los vertidos, la finalización de las obras de saneamiento, el plan de aislamiento acústico de las viviendas afectadas de Villar del Pozo y la compra de 252 hectáreas de la Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA) afectada, así como la aprobación del plan de gestión de la misma. Del mismo modo, es necesario la aprobación y aplicación del programa agroforestal asociado y de la declaración oficial de reserva de fauna y su correspondiente publicación en el diario oficial de la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha. Además se está tramitando el cambio de las rutas de entrada y salida de las aeronaves, propuestas por el promotor, y recientemente comunicadas al Ministerio, con el fin determinar si es necesario someterlo al proceso de Evaluación de Impacto Ambiental completo. Estas medidas se consideran fundamentales pues son la garantía de que los impactos en la Red Natura 2000 previstos por la explotación del aeropuerto, sean compensados adecuadamente y se proteja la coherencia ambiental de la Red". Y además, la conexión al AVE etcétera. Hay otros caciques como los hermanos Antonio e Ignacio Barco, que forman la llamada "Hermandad de Cabezones" paralela que es la que viene controlando Ciudad Real desde hace siglos, al menos desde el XV. Un ejemplo de este control: se pide que la Asociación de la Prensa de Ciudad Real haga algún movimiento. Pero para colmo resulta que el redactor jefe de Carlos es el vicepresidente de esta asociación y tendrá que elegir entre darle un toque a su jefe o callarse.

Nadie puede escribir la verdad en Ciudad Real sin pagar un precio y es de lamentar que los periodistas no puedan disfrutar de un estatuto y de contratos sólidos que les permitan ejercer su oficio con independencia y seguridad. Domingo Díaz de Mera (presidente del Balonmano Ciudad Real, accionista mayoritario del periódico El Día, de la TV Local CRN, de la licencia de radio de la cadena Ser y promotor inmobiliario de varias sociedades, auque muchas en concurso de acreedores), la Alcaldesa de Ciudad Real, con un suelo mayor que el gozado por el corrupto alcalde de Sevilla y que está imputada por quedarse un par de pisos de protección pública que hizo el Ayuntamiento, y que encima coloca a su marido como director de marketing en el Aeropuerto de Ciudad Real, Jose María Barreda, presidente de CLM y amigo personal de Díaz de Mera (la Junta de Comunidades y la Diputación son los máximos accionistas de la sociedad que gestiona el Aeropuerto), cuya familia es maestra en autopromocionarse, etcétera...


La Hermandad de Cabezones, in fine.

lunes, 27 de octubre de 2008

El siguiente

-Ave María Purísima

-Sin pecado concebida.

-¿Cuándo fue la última vez que te confesaste?

-¡Uf, ni lo recuerdo!

-¿De qué te acusas?

-De ser un criticón de la Iglesia; no porque no me considere anticatólico, sino porque pienso que mi forma de ser religioso es ayudar a progresar a la religión atacando los numerosos sinsentidos e hipocresías que percibo en la actitud de la religión que me ha tocado; es mi modo de entender el Evangelio.

-No te entiendo. ¿Así que te consideras un católico anárquico? Pues, entonces, ¿qué haces aquí?

-Llámeme como quiera. Escribo lo que pienso y lo que siento. Es que los criticones nos hallamos siempre muy solos, no como ustedes, que se tienen entre sí. Yo, con tal de hablar...


-¿Qué más?

-Me acuso de tenerme envidia a mí mismo.

-¿A ti mismo? ¿No será eso Soberbia en vez de Envidia? La envidia se tiene a los demás...

-No, yo creo que es envidia. De los demás nunca he envidiado otra cosa que la paz y la tranquilidad. La envidia que yo siento se tiene cuando se vive embotellado en un mar de soledad absoluta. Fuera hay una muchedumbre de olas que susurra cosas que no comprendo. Verá, algunos dicen lo maravilloso que soy, que cuánto he conseguido, que soy un padre magnífico, esto, lo otro y lo de más allá; pero como no siento gratificación por esas loas, me envidio ferozmente, porque no me reconozco en ese tipejo y solo me creo lo que me espeto y se escucha de malo sobre él, porque también me digo y se dice mucho de malo sobre él: que es despistado y desordenado, que soy y es antipático, que es y soy muy serio, que no me cuido ni se cuida, que no es un buen padre etcétera. Quisiera ser como ese otro, pero solo me reconozco como el peor, no como el mejor. También atisbo los límites infinitos del mar y del cielo y me siento un miserable. Me veo como un Endriago, derrotado y humillado constantemente por el Amadís que es ese otro. Es más, lo veo ya tan inalcanzable que incluso no quiero ser como él, no deseo esforzarme, no deseo nada ya, ni siquiera sentir envidia. He pasado al pecado de la abulia, y solo no consigo librarme de la funesta manía de escribir sin parar.

-Bueno, pongamos que te tienes algo de amor propio descarriado o envidia, ególatra sin remedio. ¿Qué más?

-Me acuso de ser un completo y rematado ignorante, y de haber profundizado en la duda hasta la extenuación. Dudo hasta de que se pueda decir la verdad con palabras, e incluso que sea verdad lo que está contado aquí.

-Mi querido sinvergüenza, debes dejar eso en las manos de Dios, que lo sabe todo y puede alumbrar el fondo de los corazones.

-Dudo de Dios, y dudo incluso de mí mismo. ¿Quién nos ha dicho que no somos algo tan construido y derivado como nuestros mismos prejuicios sobre Dios? Me mantiene en pie solo una apuesta, la apuesta por la vida general y por una razón sin nombre.

-Tus palabras suenan demasiado retóricas y literarias, muchachito. Después de todo, lo único que estás haciendo con esta confesión es hablar contigo mismo transfigurado como cura, o como Dios, si prefieres. Como ves, estás más solo de lo que creías, pero puedes mantener la ilusión de que no has oído esto último si te tratas como un personaje literario y rezas dos padrenuestros y tres avemarías. El siguiente.

Hipocresía empresarial

El presidente de la Confederación de Cámaras de Comercio: "Los sindicatos deben dejar de proteger a los vagos". Añado yo: "Y los gobiernos de proteger a los empresarios y a los bancos". En este país, donde cualquiera puede establecer una empresa y eludir la responsabilidad con sus clientes con sólo cambiar el nombre de la misma, y donde el presidente de la asociación de promotoras urbanísticas afirma que antes que rebajar los precios de los pisos se los regala a los bancos, decir que los sindicatos protegen a los vagos no es tener caradura, es tener rostro acorazado con refuerzo de hierro colado.

A ver cómo se hace rico un empresario con un pico, una pala y, además, un jefe como el que dice esas cosas.

domingo, 26 de octubre de 2008

Millonarios de España

Basta echar un vistazo a los ricos españoles de la Lista Forbes para hacerse una idea de qué es lo que enriquece groseramente a la mayoría: el ladrillo y la banca, con pocas excepciones, como la de Amancio Ortega, que se ha hecho rico con su negocio de ropa de usar y tirar en Zara. No se trata de riqueza de ingenio técnico o creatividad empresarial o esfuerzo personal, qué va: mera especulación, corrupción administrativa, abuso de información privilegiada, gestión de herencias y compadreo de fondos. Esta es la lista: Amancio Ortega, Rafael del Pino, Alicia Koplowitz, Manuel Jove, Esther Koplowitz, Isak Andic, Rosalia Mera, Jose Maria Aristrain, Emilio Botin, Florentino Perez, Juan Abello, Gabriel Escarrer, Enrique Banuelos, Luis Portillo, Alberto Cortina, Alberto Alcocer, José Manuel Loureda, Luis del Rivero.

Ranking o escalafón de Google

He hecho un pequeño experimento; como es natural, hay distorsiones estadísticas derivadas de la diversidad y diversas acepciones y significados de las denominaciones y de los diversos idiomas; yo he utilizado el español y el entrecomillado cuando era más de una palabra. Se trata de saber qué es lo más popular según el algoritmo de búsqueda y las bases de datos de Google; los resultados son curiosos. Por ejemplo, se ve que Madonna posee un departamento de marketing mucho más ingenioso que el de Dios, aunque su hijo en la denominación de Jesús gana por goleada, no así en la de Jesucristo, batida ampliamente por denominaciones como Real Madrid o Angelina Jolie. Por delante de Dios se sitúa también, parece que temporalmente, el aspirante a presidente de los Estados Unidos Barack Obama; Alá es muchísimo más popular que Dios, y a la denominación del dios de los cristianos le siguen de cerca los Beatles, Bill Gates y Paris Hilton y otros aspirantes a presidentes de EE. UU. o presidentes del mismo país en ejercicio. Angelina Jolie es más popular que la denominación Cristo, según Google, lo que suena a blasfemia estadística, aunque ese es el escandaloso recuento que ha hecho el buscador. Para escandalizarse menos bastaría con separarlos por temáticas y las cosas andarían más equilibradas. Los científicos muy poco valorados, véase por ejemplo el pobre último de la lista. Pero hay curiosidades como que Fernando Torres es más o menos tan popular como el Demonio o Charles Darwin, o un poco más.

298.000.000 de Jesús

110.000.000 de Alá.
94.600.000 de Madonna
88.000.000 de Barack Obama.
73.900.000 de Dios
65.200.000 de John McCain.
63.800.000 de Beatles
52.700.000 de Bill Gates
50.300.000 de Paris Hilton.
39.400.000 de George W. Bush.
39.300.000 de Hitler
37.500.000 de Angelina Jolie.
35.700.000 de Cristo
34.700.000 de Picasso
34.400.000 de Real Madrid.
31.500.000 de Michael Jackson
25.800.000 de Brad Pitt.
24.700.000 de Rolling Stones.
21.500.000 de Elvis Presley
16.800.000 de Buda
16.000.000 de Albert Einstein
13.000.000 de Stalin
12.000.000 de Marilyn Monroe.
11.100.000 de Lenin
9.850.000 de Moisés
8.710.000 de Bruce Willis
8.380.000 de Steven Spielberg
7.780.000 de Roger Federer.
7.500.000 de Oprah Winfrey.
7.280.000 de Che Guevara
7.220.000 de Karl Marx
5.900.000 de Rafael Nadal
5.280.000 de Antonio Banderas.
4.910.000 del Demonio
4.790.000 de Fernando Torres.
4.720.000 de Charles Darwin.
4.240.000 de Jesucristo
3.160.000 de José Luis Rodríguez Zapatero.
3.040.000 de Isaac Newton
2.270.000 de Immanuel Kant.
2.130.000 de Mariano Rajoy.
1.470.000 de José María Aznar.
1.380.000 de Iker Casillas
1.280.000 de Felipe González
1.100.000 de Francisco Franco.
811.000 de Mahoma.
240.000 de Adolfo Suárez.
180.000 de Santiago Ramón y Cajal

Asesinos ficticios

Como aficionado a la antropología cultural, siempre me han interesado los misántropos irreductibles o asesinos especialmente motivados. Los llamo así, aunque la denominación tópica y oficial es asesinos en serie; estos se deben distinguir de los homicidas accidentales o por dar coba, de los ocasionales por lucro, negocio o simple conveniencia, o también del asesino estatalizado y oficial conocido como de masas o asesino político/religioso, el vulgar genocida, en realidad terrorista público. La diferencia es meramente cuantitativa: si matas a uno, te llevan a la silla eléctrica; si matas a varios, te llaman asesino en serie y ruedan una película; si matas a cien mil, te invitan a Ginebra, a negociar. Puedo parecer un poco cínico, pero eso es lo que pasa, y nadie me podrá convencer de lo contrario ya que, entre los diversos modos de relacionarse que tenemos con desconocidos o relaciones internacionales, la guerra es la más antigua, según escribe la historia. Mientras no se tenga más respeto a la ética que a la política (que es una forma de hacer la guerra por otros medios) no cabe hablar de otra forma.

Pero querría tratar esta vez de la triste mitología actual, presente en leyendas urbanas, arquetipos televisivos y mitos cinematográficos. Si examinamos los modelos o perchas a las que hemos vestido en estos siglos los ropajes del mal, hay algunos estereotipos interesantes que pueden informarnos sobre la evolución espiritual que estamos sufriendo o, por qué no decirlo, gozando, si tan sadomasoqueros somos. En el orden de los filmes de terror son los más complejos el redentor ingeniero Jigsaw y el gastrónomo y psiquiatra Hannibal Lecter; algún interés ofrecen también el inocible y cosificado Chucky, el feo durmiente Freddy Krueger, la bellobestia matarife Catherine Tramell, el maniqueo Anton Chirurg y el incomparativamente vacío y mascariento Tom Ripley, por otros motivos. Ningún aliciente ofrecen, por demás, los grotescos Cara de cuero, Jason y Michael Myers, zafios pintores de brocha gorda roja.

Curioso resultará, sin embargo, comprobar que, por dura que sea la versión que aparece en pantallas y literatura, la realidad supera ampliamente a la pero que muy corta ficción. Asesinos de hilera los cría muy más la teología calvinista, para la cual no hay perdón, sino predestinación, y por eso abundan especialmente en el norte. Entre los asesinos reales también hay gente que hace pensar, como el matemático anarquista Theodore Kaczynsky, el pervertido sinólogo Ted Bundy o el intelectual con apetitos insanos Jeffrey Dahmer, a quien los muertos se le pudrían, por lo que perfeccionó un método para conservar los cuerpos más tiempo: inyectarles agua hirviendo en el cerebro para transformarlos en zombies. Algunos están predirigidos por la anomalía genómica XYY, otros son víctimas de su educación represora o de una mortal predisposición psicopática a lo desalmado, motivada por una selección natural que impulsa a la caza. Reveladora es la obsesión taxidermista de muchos de estos predadores desde la más temprana infancia: las personas son para ellos cosas, objetos; por esto son además increíblemente fríos y muy manipuladores. Según los psicólogos, todos los asesinos en serie comparten tres rasgos desde la infancia: torturar animales, piromanía y enuresis nocturna. Matan, cocinan y marcan el territorio. Les gustan los uniformes y respetan la autoridad y los modales, como gente más formal, al estilo de la Gestapo del Opus. Otros son los que tienen el muy temido y temible Complejo de Dios, habitualmente padecido por políticos, religiosos y médicos y enfermeras y cuya posición hace especialmente factible que se transformen en una plaga peor que las que combaten; es el caso del doctor Harold Shipman, autor de 270 muertes. La mayoría son sencillamente necrófilos o cosófilos que asumen reducir a la gente al estado de cosas (matar o cadavificar) para poderse excitar sexualmente o tener una simple relación social. Un capítulo especial entre los psicópatas o sociópatas son los monstruos a secas, casi siempre pederastas, como el colombiano Luis Alfredo Garavito, récordman mundial de asesinato de niños con el número de 170, y a quien podríamos llamar con justicia "El Coco", seguido a mucha distancia por Andrei Chikatilo y John Wayne Gacy. Entre otras deshonras para la raza humana, como Anatoli Onoprienko, o Gary Rigdway.