sábado, 16 de febrero de 2008

El sistema electoral español

Como revela elste artículo publicado en El País, el sistema electoral español es un galimatías que no posee ninguna función práctica, es decir, una auténtica y barroca españolada:

El maquiavélico sistema electoral español

Nuestro sistema es desproporcional, impone el bipartidismo, fomenta la polarización y hace casi imposible que surja un tercer partido moderador. Los nacionalistas quedan como única alternativa para pactar

JORGE URDÁNOZ GANUZA 16/02/2008

El sistema electoral español es infinitamente más original de lo que parece a primera vista, y es bastante maquiavélico". Quien así habla no es ni un desinformado ni un antisistema resentido, es Óscar Alzaga, uno de los padres del propio sistema. Los dos adjetivos que utiliza describen a la perfección la criatura que él y otros miembros de la UCD alumbraron durante la Transición y que todavía perdura.
Puede suceder que el PP quede el 9-M segundo en votos pero primero en escaños
En las últimas generales, un escaño por Soria supuso 20.000 votos; en Madrid, 100.000
Su originalidad es tal que los especialistas no acaban de catalogarlo. Aunque la Constitución habla de "representación proporcional", lo cierto es que las desproporciones en los resultados son de las mayores de la escena internacional. No sólo no se garantiza una proporción más o menos ajustada entre votos y escaños, es que ni siquiera se salvaguarda el mero orden en el que los votantes colocan a los partidos: una formación con menos votos que otra puede conseguir más escaños. Por eso muchos estudiosos del sistema no lo consideran proporcional sino mayoritario atenuado.
Pero un sistema mayoritario se caracteriza por sobrerrepresentar al partido ganador facilitando así que forme gobierno. Y nuestro sistema no siempre beneficia al primer partido: en 2004 las elecciones las ganó el PSOE, pero el más beneficiado fue el PP. Mientras los votantes socialistas recibieron un 3.3% de escaños por encima de lo que hubiera sido proporcional, los populares se vieron agraciados con un 3.7%. De hecho, con el actual empate técnico puede suceder que el PP quede segundo en votos pero primero en escaños, perdiendo y ganando a la vez las elecciones (¡!). Las más elementales leyes de la semántica impiden denominar "mayoritario" a un sistema que posibilita semejante resultado.


Entonces, ¿qué es? Bien, ya se ha dicho: es original. De hecho, lo es tanto que puede afirmarse que su esencia consiste en su inexistencia. El "sistema electoral español" es una construcción meramente verbal que carece de una realidad empírica a la que aplicarse con sentido. Lo que hay son 52 sistemas electorales (50 por provincia más Ceuta y Melilla). Los sistemas en los que se eligen muchos escaños son proporcionales. Los sistemas en los que se eligen 3, 4 o 5 escaños no. La ciencia política suele estimar que estos últimos tienen efectos "mayoritarios", algo que a mi juicio no merece el noble principio de mayoría. Por eso, si me permiten la licencia, yo les voy a denominar "distorsionantes". Porque lo que hacen esos sistemas es distorsionar, y por partida doble y superpuesta.

Pensemos en Teruel, con 3 escaños. Un sistema así distorsiona en primer lugar el propio voto de muchos ciudadanos. Un voto útil no es otra cosa que una emisión de preferencias distorsionada: "Yo prefiero A, pero he de votar por B". Y distorsiona, en segundo lugar, los resultados. Porque el reparto de escaños va a ser prácticamente siempre de 2 a 1 -aunque el partido vencedor lo sea sólo por un voto- y porque todos los votos a terceros partidos se quedan sin representación.
Conviene entonces no claudicar ante la magia de las palabras: no hay "un sistema electoral español", y es preferible hablar, como empiezan a hacer los especialistas, de "los sistemas electorales para el Congreso". La imagen mental adecuada no es la de una entidad más o menos unívoca, sino más bien la de una escala. Una escala en la que se sitúan 52 posibilidades y cuyos límites son por un lado la distorsión y por otro la proporcionalidad.


Soria, con 2 diputados, es un extremo de esa escala; Madrid, con 35, es el otro. Y cada provincia se sitúa de acuerdo a su número de escaños. El 62% de los españoles votan en circunscripciones de 10 escaños o menos, por lo que saben que si su primera preferencia no supera aproximadamente el 10% de los votos, su voto será electoralmente inútil. En ellas se impone a fuego el bipartidismo, ya que sólo el PP y el PSOE pueden en la práctica verse representados (o, en su caso, los nacionalistas). En las cinco provincias en las que habita el 38% de españoles restante serían a priori posibles nuevos partidos e iniciativas, pues la proporcionalidad es elevada. Pero recordemos a Alzaga: no sólo original, también maquiavélico.

Como en un taller de alquimia, la escala que acabamos de describir se encuentra salpicada con unas cuantas gotas de sufragio desigual. Las provincias más pequeñas eligen más escaños de los debidos, disfrutando así de un poder de voto mayor. En las últimas generales el precio del escaño basculó desde las 20.000 papeletas de Soria hasta las 100.000 de Madrid. Tenemos así dos escalas que corren paralelas pero en sentido contrario. La primera nos divide en 52 grupos de acuerdo a nuestra mayor o menor proporcionalidad (sistemas electorales diferentes). La segunda nos divide en otros tantos grupos de acuerdo a nuestro mayor o menor poder de voto (sufragio desigual).

Maquiavelo habría tomado apuntes: los electores cuyos votos son fuertes se hallan en los sistemas "distorsionantes" y por tanto presionados para votar útil o, lo que es lo mismo, a los dos grandes; los votantes eximidos de esa losa psicológica son libres, pero sus votos son débiles. En cifras: en Teruel bastan 25.000 votos para alcanzar un escaño, pero es que eso es un 33% de los votantes turolenses y por tanto sólo el PP y el PSOE pueden permitirse tales escaños de saldo. En Madrid un 3% de los votos suponen 3 escaños, pero es que eso equivale nada menos que a 300.000 votantes.

Aunque centrarse sólo en ellos es ya a mi juicio parte del problema, los efectos del entramado son obvios. Por un lado se impone el bipartidismo y se fomenta la polarización, siendo casi imposible que surja un partido de centro que pueda ejercer un factor moderador. Por otro, la única alternativa para pactar la ofrecen los nacionalistas.

¿Qué hacer? La decisión sobre el sistema electoral configura una situación en buena medida excepcional desde el punto de vista de la filosofía política. Nadie defiende, por ejemplo, que sean las empresas las que redacten las leyes anti-monopolio: esa labor ha de corresponder a instituciones que, situadas por encima de ellas, vayan más allá de sus intereses. Pero el sistema electoral lo deciden los partidos y, ¿qué hay por encima de ellos? "La ley y el Estado de Derecho", se dirá, pero es que la ley y por tanto el derecho son, empezando por la propia Constitución, creaciones suyas.

Si hay otro cuerpo en el Estado que comparte esa situación soberana de los partidos es el militar. El ejército no tiene por encima nada que pueda controlarlo, lo que explica el destacado papel que el honor y la obediencia han desempañado siempre en su código moral: son nuestra única garantía. De ahí que, de la misma manera que la democracia sólo germinó cuando las cúpulas militares interiorizaron de verdad su acatamiento al poder civil, compartieran o no sus designios, la regeneración de la democracia sólo será posible cuando las cúpulas partidistas asuman ciertos principios, convengan o no a sus intereses.

Por eso, a pesar de que de ellos no se escuche ya últimamente ni el más leve susurro, resulta fundamental volver a hablar de principios. Cuando uno lee a los viejos defensores del ideal de la proporcionalidad descubre los valores que la nutren: a los electores les garantiza libertad; a los resultados, justicia. Y cuando uno vuelve a los clásicos de la democracia, recuerda que hay un valor que bajo ningún concepto puede claudicarse: la igualdad del voto. Son las élites de los grandes partidos las que han impedido que esos tres valores sean hoy y ahora una realidad entre nosotros. Llevar los principios al centro del debate y recordar lo que significa "inalienable" es el primer paso para evitar que puedan seguir haciéndolo.

Jorge Urdánoz Ganuza es doctor en Filosofía y Visiting Scholar en la Universidad de Columbia, Nueva York.

jueves, 14 de febrero de 2008

El distante Secretario de educación

Ayer asistí a una conferencia inútil y pierde-tiempo programada a conveniencia de un estómago agradecido del CEP, pese a lo cual hice acto de presencia, me manifesté, como dicen de los espíritus, a pesar de que ese estómago agradecido no asistió a la presentación de mis libros. Me repugnaba y aburría tanto que estuve toda la hora aguantándome las arcadas, pues no era cosa de ensuciar un salón de actos tan bonito con una vomitona. El ponente era el Secretario de Estado de Educación, quien se dedicó a ilustrar el concepto de competencia básica y a darle vueltas continuamente liando la madeja hasta que incluso las piedras bostezaron de aburramiento. Se ve que el concepto le obsesiona, acaso, diría un psicoanalista, porque en el fondo se considera un incompetente. Este doctor en Pedagogía era, sin duda, un mal profesor; su obsesión con la modernidad es muy cómoda, porque le impide asumir una tradición pedagógica tan densa como la española y quedarse con la cáscara del pensamiento débil. No me extraña que sea un catedrático de Educación a Distancia. La cursiva ya indica lo que se puede esperar en cuanto a la aproximación a la realidad de un sujeto así. Se le notaba al hombre avergonzado de decir tantas mentiras y al mismo tiempo satisfecho de cobrar lo que cobraba. Estaba rodeado de la habitual comparsa de lameculos; el más notorio se sentó delante de él para que le viera bien, pues era el famoso trepa Lacruz, a quien recuerdo en especial por echarme de una cama de hospital para justificar papeleramente por qué me habían operado de un tumor en apariencia cancerígeno, del tamaño de una naranja y surgido del cuello en peligroso lugar. Qué fulano más asqueroso. Por supuesto, no creyó oportuno procesarme por algo que lo habría enviado a hacer puñetas, pero dejó muy a salvo su responsabilidad en tamaña cagada, no de pájaro, de buitre. Leí su libro, una especie de autoapología narcisista que podría servir de libro de texto en la asignatura de Gilipollez.

Me sentí tentado de preguntar al Secretario qué frutos había recogido de su reforma, de preguntarle por el fracaso del Estatuto del Docente, de preguntarle por qué se valora tan poco el saber en los baremos. Pero no pregunté; sentía demasiado asco, me sentía mal y tuve que ir a respirar un aire menos lleno de mentiras, mientras él se marchaba hacia algún cóctel acompañado de un Maëlstrom de lameculos, chupamindas, catarriberas y enchufados.

Hermandad de Cabezones

La Hermandad de Cabezones "llenos de paja", diría Eliot, que nos desgobierna, no es una Santa Hermandad que atrapa delincuentes, porque entonces tendría que encerrarse en el saco ella misma. Por no ser, ni siquiera es una Yunta de Calamidades. Padilla estaría muy avergonzado. Se entretienen reduciendo las cabezas de los demás a fuerza de decir tonterías, como los jíbaros. Los griegos tenían el Ostracismo para enviar a las tinieblas exteriores a quienes más daban la lata con su publicidad agresiva o estúpidamente optimista. ¿Qué tenemos nosotros? Esta gente es capaz de descarnar toda esperanza hasta convertirla en un esqueleto. La Mancha, y por extensión España, es La tierra baldía de Eliot.

Lo que este país necesita no es bienestar material, precisamente, sino una reforma moral que haga posible y consecuente el bienestar material. El mayor capital de un estado es su gente, sus niños, no sus empresas y sus ladrones. Gástese lo que haya que gastar en educación y promuévanse sólo un par de valores: la honradez y el trabajo. Con eso basta. La honradez genera justicia y equidad, el trabajo la solución de todos los problemas que se pueden solucionar. No hay otra manera. Lo demás es seguir la senda que conduce a la guerra civil que se está dibujando en el horizonte a vuelta de setenta u ochenta años.

miércoles, 13 de febrero de 2008

A vueltas con Auden

Estoy leyendo ahora sus ensayos y poemas. Conocía ya algo de su obra, pero la edición del Círculo de Lectores me ofrece ahora una versión más completa. Tengo con él la sensación, que me suele acompañar cuando disfruto realmente de un autor, de que hay partes de mí en él. Con eso amplío mi conciencia, encuentro nuevas maneras de ser, pensar y percibir. Un autor es una puerta de entrada a un horizonte y unos paisajes extraños, pero encontrar suplementariamente a un amigo en ellos te hace la estancia más grata y divertida; amplía tu propia conciencia con la de otros, tu empatía, tu experiencia, tu humanidad. Auden es una inteligencia en forma, una cultura rica y un testimonio impresionante del siglo XX, incluso en su poema España, cuyo desolado fin tanto repudió. Pero, como todo lo bueno, es difícil de conseguir. Sus ensayos, por ejemplo, o algunas de los poemas y de las versiones de los mismos que desechó continuamente.

Fatiga espiritual


Algunos no tienen nada que decir y/o hacer; los que sufren el problema contrario están anonadados: su vista abarca hasta el infinito y más allá, como decía el capitán de Disney. La tarea entonces les desborda y les parece el cuento de nunca acabar. La satisfacción se hace esperar o nunca llega. Y el desaliento prende como el fuego en pasto seco. Entonces, la reacción instintiva es la de apelotonarse o enrollarse como un caracol y sacar una espina de cada herida: "El resultado fue como en los erizos", que decía Luis Cernuda. Mi problema es ese; sólo un entusiasmo titánico es capaz de sacarme de mis casillas y de mi malhumor y echarme a andar, y cuando ando soy capaz de dar más vueltas al planeta que el Judío Errante; pero ¿dónde encontrar ese entusiasmo titánico? En la autobiografía de Bergman se dice que en los jóvenes. Pero es que la juventud de ahora, al menos la mayoría, no vale un duro. No es su culpa: han sido triturados por el Consumismo, el Capitalismo y ese sucedáneo suyo, un poco más hipócrita, llamado Socialismo. Es el defecto del Capitalismo: produce demasiada basura, y no sólo basura material, sino gente que en sí mismo es basura, desperdicio, superfluidad. Supongo que el problema es el que decía Wilde: todas las demás virtudes no sirven de nada sin una principal: esa virtud principal es el encanto. Y uno no encanta, todo lo más desalienta. Si la educación es una seducción casta, la verdad es que los niños de ahora quieren que los seduzca un Casanova, no un donjuán de pueblo ni mucho menos un gordo como el menda. La gente no quiere literatura, sino el envoltorio de la literatura. No quiere el Quijote, sino la primera frase del Quijote; ni siquiera recuerdan, porque no han llegado a ella, la última. Y siguen si darse cuenta de la distancia que hay entre lo que ellos creen que son y lo que son realmente, algo que tampoco soy capaz de hacer yo mismo: compararme con los que son mejores que yo. Les falta humildad y miseria. La tristeza esencial que hace conectar con los más profundos niveles anímicos.

Profe:

¿Cómo empieza el Quijote?

Niños:

¡En un lugar de la Mancha...!

Profe:

Error. "Desocupado lector...". Mal empezáis el Quijote si ya desde el principio os saltáis el prólogo y los versos preliminares. Y resulta revelador que la pregunta tópica sea "Cómo empieza el Quijote", porque nadie se ha preguntado jamás de cómo termina. De ello se deduce algo esencial: muy pocos se han terminado El Quijote; muy pocos han tenido la paciencia, o el heroísmo, verdaderamente quijotesco, la voluntad, la resistencia, de aguantar hasta el final y sufrir las somantas y las palizas en que consiste la vida de un cualquiera, y también de un Quijote. Para aguantar el maratón de lectura de un Quijote hace falta ser un Quijote. Y eso es algo que no todos pueden hacer. Bueno, sí, si lo que se pretende es desanimar a los otros y no hacer buenas acciones. Eso es más cómodo. Eso es lo que hizo el Bachiller Sansón Carrasco.


La solución es siempre la misma. Caminar, como Machado. El movimiento se demuestra andando, que es gerundio, además. Levántate y anda. Que es pa hoy. Vete rodando. En pie, hombre. Vamos pallá. Que se te pegan las sábanas. Despierta.

martes, 12 de febrero de 2008

Expreso de Galicia.

A las dos de la madrugada escribiendo tonterías. Típico. Me acaba de volar una idea que ya no volverá y que es el motivo de estas líneas. Típico también. Hoy soñé que un avión soltaba un vagón de ferrocarril gigantesco que me caía encima en la Plaza de San Francisco, mientras iba al Instituto. Su silueta negra crecía cada vez más rápido hasta que me desperté de golpe y del golpe. Me voy a dormir. El expreso de Galicia puede pitar todo lo que le dé la real gana. Ojalá despierte mañana, no porque tenga ganas de despertar, sino porque hay gente que aún me necesita, quizá porque todavía puedo ayudar.

lunes, 11 de febrero de 2008

Autopsia, Revista de la Ciudad Muerta

Estoy despedazando el número primero de esta publicación, que han impulsado valientemente los chicos del Círculo de Bellas Artes. Han sido muy gentiles al adoptar para ella el título que les propuse y enviarme un ensangrentado ejemplar; era el mejor para describir lo podrida que andaba la mierda cultural y sus vísceras en lo que un defectivo y semideponente Ludovicus a Cannigrale, a quien dediqué un estudio que hoy tendría que ampliar, llamaría Basilópolis. Me dijeron que les escribiera algo para el primer número, pero caí enfermo picado por los tábanos del primer círculo y tuve que dejarlo para después. Ahora me han enviado un emilio, electrograma, mensaje, e-mail, correo electrónico o como c. se llame para decirme que les escriba algo, y me da una soberana y real vergüenza no ofrecerles algo que les pueda gustar. ¡Ay, Dios mío! ¡Desenredarme otra vez un hilo de prosa! Pero todo sea por estos valientes chicos.

Eugenio Vélez-Troya

Leí hace tiempo las memorias de este detective manchego (yo leo cosas muy raras, en particular aquellas que son difíciles de conseguir; hoy estoy leyendo por ejemplo las memorias de un genealogista facha de rancio abolengo que tuvo que huir de España por falsificar ejecutorias de hidalguía, y me lo estoy pasando pipa reviviendo los años cincuenta y sesenta, a pesar de los 27 eurazos que he tenido que pagar por el libro y su transporte por SEUR, y que voy a tener que purgar penitenciando otras necesidades menos básicas). Al igual que las memorias de don Carlos Castilla del Pino, las películas de Guillermo del Toro y las historietas de Carlos Giménez, logran revivir una época como aquella, con toda su mugre, grisalla e hipocresía. Es el decano de los detectives de España, y me gustó la obra tanto que, cual suelo hacer cuando veo que alguien se lo merece, le hice una lápida temprana en la Wikipedia para que su obra no se olvide.

Sus memorias son una colección de casos importantes que, por su singularidad o por lo que revelan sobre la condición humana, el detective de Torre de Juan Abad (por cierto, también lo era su coterránea y contemporánea la arabista Manuela Manzanares) ha escogido porque le impresionaron y le permanecen en la memoria. La verdad, si alguien quiere crear la novela negra manchega, no tiene que inventarse nada, porque aquí tenemos a un Sam Spade auténtico; el tomellosero Francisco García Pavón puede irse a hacer puñetas.

Alma

Es curioso que llamen eterno a un invento que tiene una historia tan corta. Lo más probable es que el alma o vida ultraterrena no la creara Dios, sino algún griego, quizás Pitágoras, o de su época, y fue a parar más o menos platonizada al Cristianismo; los judíos mismos no tenían muy clara una existencia ultraterrena. Otras culturas pensaban sólo en una vida desleída o debilucha, o ni siquiera eso, pensaban en la muerte como el fin. Los que pensaban en la pervivencia no se engañaban tanto como para pensar en la resurrección de los cuerpos y todas esas bobadas; creían que el alma o vida era tan debilucha que no podía hacer respirar o moverse a un cuerpo humano, pero sí podía aparecer en un sueño. Gastaba poca energía: sólo necesitaba comer un día al año las ofrendas que les traían sus familiares, que el cristianismo sustituyó por las flores del Día de los Difuntos. Otras almas más celosas necesitaban merendar más a menudo, e incluso se hacían construir templos para garantizarse la pitanza y escribir libros (que es una tarea sin fin, como escribe el Eclesiastés) para presentarse en los recuerdos y en los sueños de los demás. Es curioso: no podemos conocer el espíritu ni las palabras auténticas de los antiguos, pero sí sus sueños, que fueron recopilados por un griego llamado Artemidoro en su Onirocrítica. Gracias a ellos conocemos algunas de sus obsesiones: ser crucificados, ser esclavos, etcétera. Hay mucho que decir sobre ello, y alguna vez volveré al tema.

Y, sin embargo, creo en Dios, en el alma y en todo, y me arrepiento de haber dicho todo esto. En la Biblia está escrito que el alma no existe, pero existe esté escrito o no.

Qué sé yo

Soy un ignorante prodigiosamente bien informado. Me informo, muy bien, de que nada sé, y, sobre todo, sobre el ser humano, como bien sabía/ignoraba Luis Vives. Me informo, me reformo, me deformo y, al cabo, me conformo: no sé. ¿Y por qué no sé? No sé. ¡Qué sé yo! ¡Yo qué sé!

Quod nihil scitur. Los egipcios decían, hace unos cuatro mil años, que para saber algo era preciso preguntar no sólo al que sabía, sino al que no sabía. Quizá el saber es una humildad, como en Salomón. Hay que ser, ante todo, tan humilde y sencillo como un niño (pero de los que no han visto la televisión). El imbécil ya lo sabe todo, cree saberlo ya todo, como irónicamente decía Descartes -"todos consideran tener el juicio suficente para discernir"- y no puede saber más; como las piedras, que sólo saben su ser piedras. Soy capaz de aprender y desaprender, me adapto, pero por más que lo intento no logro adaptarme a la maldad y a la gilipollez; me revuelven los nervios. Eso en mí es una piedra. O un principio. Los gilipollas (la palabra está en el DRAE), o tontos que, encima, se sienten orgullosos de ello, se repiten con pasmosa regularidad y si es no veas qué fatigoso aguantar a un gilipollas, cuanto más a media docena o las gilipolleces que repiten continua e invariablemente los medios de difusión de los gilipollas. El cansancio derrumba ya en mí más murallas que las trompetas de Jericó. Estoy más viejo de alma que de cuerpo, más viejo que Ninópolis, más quemado que Troya, y no quiero perder más tiempo en adivinar lo que ocultan las palabras de los demás. He leído demasiado, aunque no tanto como hubiera querido, no tanto como han leído otros, y no sé nada. Nada. Amnesia in litteris, ese admirable cuento de Suskind, lo describe muy bien.

Las peores son las mujeres. Con tal de aparecer bien ante el espejo de los demás son capaces de pringar de excremento (liofilizado y esterilizado) a todo el universo mundo. Las mujeres son unas manchas o detritus, unos derelictos que nunca terminan de limpiarse. Ellas lo saben, de ahí esa obsesión por lo higiénico, por lo aséptico, por aparecer con buena reputación, por acicalarse, por parecer, más que ser, guapas. Es algo típicamente femenino: sus cuescos suenan con sordina, sus cacas las atribuyen a los demás. Les apasiona la pornografía del corazón, los sentimientos desnudos más que las carnes desnudas, la infamia y desacreditar, y bien lo vio Bergman. La violencia no física, sino psíquica: el sentimentalismo de los culebrones. La mentira es para ellas como el aire. Y, sin embargo, determinadas mujeres salvan al mundo de perecer. Unas pocas. Muy pocas. Eso es lo que salva a algunas. Y, sin embargo, siempre queda la vaga sospecha de que eso también es un tinglado montado para aparentar. Pero estoy demasiado cansado para proseguir aquí con esta idea.

domingo, 10 de febrero de 2008

Gasol

Gasol ha fichado por los Lacustres de Los Ángeles y vive Dios que ya ha empezado a hacer de las suyas, pardiez. Este chico, cuyos 2'13 parecen sacados de un lecho de Procusto o de un cuadro de El Greco, se desmelena ante los aros y encima tiene buen tiro exterior. Habrá que verlo.

Frase famosa

La pronunció Javi Trujillo:

"En Ciudad Real follar no es un pecado: es un milagro."

¡Qué palabras más feas usa la gente! ¡Qué ordinarias son! ¡Hagamos campaña contra las palabrotas!

Adopciones por homosexuales

Rajoy el Ignorante le quitará a los homosexuales el derecho a adoptar. Una estupidez más. En época de elecciones las estupideces proliferan que es un primor. Esta obsesión con los homosexuales es muy sospechosa. Cualquiera diría que él, como los obispos, tiene algo que ocultar. Si en familias heterosexuales nace de vez en cuando un homosexual, no sé por qué en familias homosexuales no puede nacer de vez en cuando un heterosexual tan bueno o malo como el otro. La programación genética es dominante, y la homosexualidad la determina la abundancia de determinada hormona en determinada fase del embarazo. ¿Pretenderá legislar Rajoy en materia de hormonas? ¿Nos prescribirá determinado perfil genético? ¿Determinadas libertades obligatorias? Pasa lo mismo con los socialistas o los peperos. A veces en familias de peperos nace un socialista, y viceversa. Son las leyes de Mendel, y por más que lo pretenda Rajoy, el mundo no es blanquinegro, sino de todos los colores. ¿Será tan ingrato de, habiendo tantos hijos sin padre, la mayoría de ellos de padre pepero, por cierto, quitarles unos padres, sean lesbianos u homosexualas o los que él, que de eso parece saber mucho, entiende por correctos, ya que no hay bastantes correctos que sean tan generosos como para adoptar? ¿Adoptará a alguno para dar ejemplo, como ha hecho Pepito Bonito, que en esas cosas sí es admirable? O demuestra por qué unos homosexuales supervisados por un comité de adopción no pueden ser buenos padres o puede tragarse su gilipollez con patatas. Y tragará, vaya que sí, tragará.

Esclavos de las circunstancias

Son cosas como éstas las que dan su valor a la palabra honor, ese concepto tan desacreditado que caracteriza el modo de ser español en los Siglos de Oro. Aparece hoy en el periódico El Mundo: a Kang Kek Ieu le llaman Duch. Profesión: profesor de matemáticas y genocida. Hoy espera en una prisión de Phnom Penh, custodiado por la ONU, pagar por sus crímenes: el exterminio de la clase intelectual camboyana, unas 17.000 personas, entre los años 1975 y 1979, durante el sanguinario régimen de los 'jemeres rojos'. Es inocente, o un esclavo de las circunstancias, como todos los genocidas. Se ha convertido al Cristianismo. Le han hecho esta pregunta :

-Hoy no hay ningún jemer rojo, entre los jefes de ese régimen, como Khieu Sampan o Ieng Sary, que admita haber tenido alguna culpa, alguna responsabilidad. ¿Erais todos unos cobardes entonces o ahora sois todos unos mentirosos?

De la boca de Duch no sale ni una palabra.

martes, 5 de febrero de 2008

Autocensura

"Las mujeres y el vino hacen a los hombres renegar", dice Quevedo con el eco de un dicho popular que también aparece en la Celestina; "las mujeres hacen que los hombres sean traidores a sí mismos", que es la peor de las traiciones, añade en su Marco Bruto; mucha razón tiene, pero importa muy poco. Soy abstemio y mi mujer me hace a veces renegar, así que he retirado un artículo por disposición suya. Es la fuerza que tienen las mujeres: tiran más dos tetas que dos carretas, y me basta saber que a ella le molesta algo para que me moleste a mí, pues somos uno hasta la tumba. Cualquiera que desee saber qué pienso, que me pregunte o que lea esto antes de que sus tijeras inquisitoriales me corten la lengua.

Los que salvan al mundo


Decía Goethe que, si cada cual limpiaba su vereda, la calle estaría limpia. La humildad del justo que sólo se ocupa de sus propios asuntos y de los cercanos y se olvida de querer arreglar los ajenos es algo en lo que deberían pensar seriamente los políticos y príncipes de este mundo que están hartos de leer el libro más breve de Maquiavelo y no los Discursos sobre las Décadas de Tito Livio. Al respecto bien están los bíblicos versos de un descreído como Borges:

Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo

La Inquisición, otra vez

De El País, hoy:

La difusión de un libro de Pagola sobre Jesús alarma a los obispos

El prelado de Tarazona lamenta que se venda "como rosquillas" y pide su censura

JUAN G. BEDOYA - Madrid - 05/02/2008

Los obispos viven estos días alarmados por la venta "como rosquillas" de un libro que presenta a Jesús como un ser excepcional y que defiende a las víctimas de la sociedad injusta, pero que no quiso crear "escuela" ni jerarquías. Se titula Jesús. Aproximación histórica y ha sido publicado por la editorial PPC, de la congregación marianista.

En dos meses se han vendido ya unos 40.000 ejemplares. La Congregación para la Doctrina de la Fe en España (ex Santo Oficio de la Inquisición) prepara ya una llamada notificación de censura para desactivar sus efectos o frenar su difusión.

El autor investigado no es un eclesiástico cualquiera. Se llama José Antonio Pagola, estudió Teología y Ciencias Bíblicas en la Universidad Gregoriana de Roma, en el Instituto Bíblico Romano y en la École Biblique de Jerusalén, y desempeñó el cargo de vicario general de la diócesis de San Sebastián, de la mano del obispo José María Setién. Nacido en Añorga (Guipúzcoa) en 1937, es autor de otra veintena de libros -entre los últimos, Salmos para rezar desde la vida (2004) y Jesús ante la mujer (2006).

Ha sido el obispo de Tarazona, Demetrio Fernández González, quien primero alzó la voz de alarma contra Pagola. Tampoco se trata de un prelado cualquiera. Nacido en Puente del Arzobispo (Toledo) en 1950, se licenció en Teología Dogmática en la Pontificia Gregoriana de Roma, ha sido profesor de Cristología en el Instituto Teológico San Ildefonso de Toledo y hoy es miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, es decir, la que tiene que pronunciarse sobre los presuntos errores de Pagola.

La execración del obispo González contra Jesús. Aproximación histórica se publicó la pasada Navidad en el boletín diocesano con el título El libro de Pagola hará daño. "Me produce profunda preocupación que este libro se difunda tanto. El Jesús de Pagola no es el Jesús de la fe de la Iglesia. Se lee con gusto por el buen estilo literario de su autor, pero sembrará confusión, también en mi diócesis, pequeña y humilde, que vive influenciada por los fenómenos de masas, tantas veces provocados con gran aparato mediático", escribió.

El prelado también se refirió al éxito de ventas del libro de Pagola. "Me llegan noticias", escribe, "de que el libro de J. A. Pagola se está vendiendo como rosquillas. Incluso en una de mis visitas pastorales quisieron regalármelo como el mejor de los presentes. Así se lo habían sugerido en la librería religiosa de turno. En nuestra hoja diocesana venía publicitado y recomendado como libro de formación. En muchas comunidades religiosas, es el regalo obligado de Navidad para una hermana o para la madre superiora, que lo pondrán a disposición de todas, como el libro de moda. No han faltado diócesis, incluso, en donde se ha hecho una presentación cuasioficial de la obra. Algunos curas de mi diócesis me han preguntado perplejos por esta obra. Si de un libro bueno se tratara, la difusión me alegraría, porque se trata de dar a conocer a Jesús. Pero leyendo detenidamente su contenido, el Jesús de Pagola no es el Jesús de la fe de la Iglesia".

El obispo concluía su alegato contra el Jesús de Pagola (así lo llama), animando "a otros, pastores y teólogos, a que examinen con este libro que tanta difusión está teniendo, y que tanto daño puede hacer a nuestros fieles, sobre todo a los más sencillos".

La veda de las críticas quedaba abierta. En las semanas siguientes arreciaron los escritos contra Pagola, algunos promovidos desde la Conferencia Episcopal, y también los apoyos, en una ola creciente que el propio Pagola se vio obligado a contestar. "Son muchos los que me preguntan cómo estoy y qué está sucediendo. A todos los que se interesan por mí y sufren conmigo les quiero decir una palabra de aliento. Algo que estoy trabajando mucho dentro de mí estos días son los sentimientos hacia quienes me condenan. Estoy escuchando desde dentro las palabras de Jesús a sus seguidores: no juzguéis a nadie... No condenéis a nadie. Perdonad. Conozco bien los sentimientos de Jesús. Por eso rezo por los que me rechazan. Lo hago con nombres y apellidos. Pienso de verdad que, en el fondo, no saben lo que están haciendo".

Entre los teólogos que han intervenido en la polémica, que promete ser larga y agria, destacan José María Castillo, Juan José Tamayo, Jesús Pikaza y José Antonio Sayés, este último en contra y en dos sonadas ocasiones en lo que ya se conoce en los ambientes eclesiásticos como la polémica Sayés-Pagola.

Jesús. Aproximación histórica tiene 539 páginas y ha sido publicada sin el nihil obstat (autorización) eclesiástico por PPC. Esta editorial pertenece al grupo SM, de la congregación marianista, un rentable conglomerado editorial con fuerte presencia en Hispanoamérica. Edita también la revista Vida Nueva y libros de texto. Una condena de la Inquisición española, con la complacencia de Roma, no lograría retirar el libro de las estanterías, sino que, probablemente, incrementaría su difusión, ya extraordinaria hoy, en un texto de teología.

El prelado de Tarazona: "La tentación arriana asoma"- "La Iglesia de todos los tiempos tiene esta preciosa responsabilidad: la de rescatar a Jesús de las ideologías de moda y presentar el auténtico Jesús, el Hijo eterno de Dios hecho hombre, el Jesús de Nazaret que nos presentan los evangelios, el que la Iglesia ha presentado [...] como el único salvador de todos los hombres. Jesús es Dios, sabe que es Dios y habla continuamente de ello. J. A. Pagola elude este aspecto fundamental del perfil de Jesús. A lo sumo, admite que el título Hijo de Dios se lo dieron los cristianos tardíos de la primera comunidad. La tentación arriana, que ha recorrido la historia del cristianismo reduciendo a Jesucristo a un hombre excepcional, pero que no es Dios consubstancial al Padre, asoma en la obra".

Pagola: "Jesús no pensó en una institución"- "Jesús no dejó detrás de sí escuela, al estilo de los filósofos griegos, para seguir ahondando en la verdad última de la realidad. Tampoco pensó en una institución dedicada a garantizar en el mundo la verdadera religión. Jesús puso en marcha un movimiento de seguidores que se encargaran de anunciar su proyecto del Reino de Dios. De ahí proviene la Iglesia de Jesús. No hay nada hay más decisivo para nosotros que reactivar una y otra vez dentro de la Iglesia el seguimiento fiel a su persona. El seguimiento a Jesús es lo único que nos hace cristianos. Aunque a veces lo olvidamos, esa es la opción primera de un cristiano: seguir a Jesús. Esta decisión lo cambia todo. Es como empezar a vivir de manera diferente la fe, la vida y la realidad de cada día" (página 467).

lunes, 4 de febrero de 2008

Una cosa es predicar, y otra dar trigo (de los diezmos y primicias de la Iglesia, claro está)

Con el mismo trigo se hacen las hostias y los chuscos que repartían en Entrevías. Si la iglesia hubiera querido meterse en política, habría financiado un partido como el italiano, la Democracia Cristiana, que hace sopa de ajo revolviendo ideología con creencias espirituales y le dio carta blanca a la Mafia para corromper Sicilia y el sur de Italia; no digamos de su apoyo a Mussolini. ¿Por qué no lo ha hecho? Porque no tenía nada que ganar, como el banquero suizo de Voltaire; siempre ha tenido la iglesia la vista larga y el paso corto, y ha acumulado un descrédito -moral, se entiende; la iglesia tiene mucho crédito en los bancos, que es el que le interesa- tan grande durante la posguerra que sabía que con ese cuchillo no tendría cosa que cortar. Véase si no lo que le pasó al sosísimo Óscar Alzaga y al bendito Ruiz Jiménez. Por demás, véase también cuán católicos son los que han excluido de la comunión, a fuerza de collejas y malas palabras, a esta pobrecilla oveja descarriada, según se lee en el periódico, por lo demás bien poco de fiar, El País:

Una persona ha interrumpido este mediodía la misa que se celebraba en la basílica barcelonesa de Santa María del Mar, ha tomado el micrófono y ha pedido que la Iglesia deje de intervenir "en asuntos de Estado".

Rápidamente se han dirigido hacia él varios fieles y ayudantes del templo que le han quitado el micrófono y le han echado entre gritos de algunos feligreses de "fuera, fuera".

Realidades de ficción y ficciones reales

Según una encuesta publicada en El País, entre 3000 ingleses la mitad piensa que el rey Ricardo Corazón de León es un personaje ficticio que nunca existió; es más, el 60 % piensa que Sherlock Holmes sí existió; incluso una cuarta parte cree firmemente que Winston Churchil es un ente ficticio creado por algún escritor para vender novelas. Ya no son sólo los norteamericanos los que son paletos e ignorantes -y aun sospecho que también lo son los españoles-. Parece que Alonso Quijano no estaba tan equivocado, después de todo; seguro que para algunos jóvenes Franco es un personaje de cómic. Uno incluso estaría tentado de afirmar que determinados políticos son sólo dibujos animados, y además de la deficiente calidad de los de Hanna-Barbera. Lo único que saben recitar los jóvenes es la alineación del Madrid. Claro está que con el sistema educativo que padecemos, que sólo enseña el egoísmo y el amor por el dinero y deja las humanidades en la mierda, qué cabe esperar. ¿Nos debemos extrañar de que los políticos y esos otros políticos, los obispos, digan cosas tan estúpidas, si resulta que la media de educación es tan baja, gracias a sus incesantes desvelos, que el sentido crítico se ha ido a hacer puñetas, como en la Edad Media? Dios nos coja confesados, pues se están creando las bases para regímenes totalitarios futuros.

Tirar la primera piedra

Carta publicada en El País. Por lo general, El País censura las cartas y los comentarios a las noticias, pero esta no está del todo mal:

¡Qué vergüenza!

CRISTINA UBANI BAZÁN 03/02/2008
Soy católica por bautismo, creyente por opción. En lo primero no tengo responsabilidad; en lo segundo, sí. Soy otras muchas cosas; unas porque así te vienen dadas, otras con total responsabilidad y libertad de elección.

Muy pronto -soy vasca- aprendí que la Iglesia no iba a respaldar mi opción pública de oponerme a ETA, a su terror y a su mundo, aunque haya muchos cristianos, y muchos otros que no lo son, en esa difícil elección. Supe en primera persona y nunca comprendí por qué algunas iglesias se negaban a oficiar funerales por víctimas del terrorismo. Por qué se produjo un mirar hacia otra parte y un silencio cobarde, además de un apoyo explícito al cura, arcipreste de Irún que escondió a dos etarras tras asesinar, argumentando labores morales.


No entendí cómo el, a la sazón, obispo de San Sebastián, ante las quejas de una víctima del terrorismo por su poco apoyo a las víctimas y su actuar melifluo con los asesinos, articuló como toda respuesta un "quién ha dicho que un pastor deba querer por igual a todas sus ovejas". Nunca comprendí cómo nadie salió entonces en defensa de las víctimas, siquiera de ésa en concreto. No recuerdo reacción, airada o no, de ningún miembro de la curia contra los curas que, mezclados entre los partidarios de ETA, gritaban en mi cara y en la de otras muchas personas que se manifestaban en apoyo a las víctimas "Gora ETA militarra".


No recuerdo, ni a éste ni a otro miembro de la Conferencia Episcopal, tomando medidas contra Herria Eliza 2000, grupo constituido en su totalidad por curas vascos que apoyan públicamente al mundo de ETA. De hecho, no recuerdo ninguna víctima de ETA que sea sacerdote, sin embargo, recuerdo muchos miembros y simpatizantes del partido al que no hay que votar (también recuerdo muchos del partido al que sí).
Conozco curas vascos comprometidos en público y privado con las víctimas, algunos de ellos condenados por sus obispos al silencio público en temas del terrorismo.


No me imagino a este cura mirando a la cara a las víctimas del terrorismo, cuyos familiares fueron asesinados por el único "delito" de ser del PSOE, diciéndoles que no es ético votarles. Creo que no debería ser capaz de decir a gente como yo, que voluntariamente vamos a votar al PSOE, que mi actitud no es ética. Porque en cuanto al terrorismo se refiere, muy señor mío, no es usted quien.

La Iglesia, dice usted, no callará voluntariamente. Debiera hacerlo en este tema por vergüenza torera y si no por "el que esté libre de pecado que tire la primera piedra".


domingo, 3 de febrero de 2008

Nada grave, último libro de Ángel González

CAÍDA

Y me vuelvo a caer desde mí mismo
a la nada.
¡Qué pirueta!
¿Desciendo o vuelo?
No lo sé.
Recibo
el golpe de rigor, y me incorporo.
Me toco para ver si hubo gran daño,
mas no me encuentro.
Mi cuerpo ¿dónde está?
Me duele sólo el alma.
Nada grave.

NO HAY PRISA

Deja que pasen estos días,
y entretanto
agradece el regalo de la luz
del cielo de diciembre,
tan discreta
que es casi sólo transparencia,
no ofende y es muy bella.
Deja que pasen estos años,
son pocos ya,
sé paciente y espera
con la seguridad de que con ellos
habrá pasado
definitivamente todo.

NUNCA

¿Hemos de sacrificar a la doncella
en el altar de un dios que reclama su sangre
para confirmar su poder sobre nosotros,
y comprobar que su grandeza
no sufre menoscabo con el paso del tiempo?
Rómpase la grandeza del dios en mil pedazos,
que la lepra corroa la púrpura que cubre
su soberbia figura,
y que su eternidad se reduzca a ceniza.
Y prevalezca la sencilla gracia
de la doncella viva, fugaz, irrepetible,
su sonrisa tan clara,
su alegría
que ella no sabe efímera, y por tanto
es en su ser presente inmortal un instante.

jueves, 31 de enero de 2008

Moverse por razones, no por sentimientos

Hay personas que se mueven más por sentimientos que por razones. Es el tipo de gente que es manipulada por los medios de comunicación de masas, que recurren al miedo, al prejuicio y a otras emociones negativas depositadas en la tabula rasa de la educación mediática para propiciar votos o vender artículos más o menos ideológicos. Este es un ejemplo de lo que este tipo de conductas puede provocar:

Perseguidos y agredidos cinco rumanos porque un niño al que preguntaron una dirección pensó que le iban a secuestrar

MANUEL PLANELLES - Córdoba - 31/01/2008
Fueron a comprar un coche y acabaron con el cuerpo magullado por los golpes. La psicosis desatada en Andalucía por casos como el secuestro de la pequeña onubense Mari Luz se cebó el lunes pasado con cinco inmigrantes rumanos que fueron agredidos presuntamente por una veintena de vecinos del pueblo cordobés de Guadalcázar. El grupo de vecinos persiguió y retuvo a los rumanos en una carretera a las afueras del municipio, según la Guardia Civil, que investiga ahora las agresiones. Les acusaban de haber intentado secuestrar a un menor, algo que no ocurrió.

"Se volvieron locos", resume Marin, que recibió la mayoría de los golpes
La alarma surgió de los ojos de un crío de 11 años de Guadalcázar. El chico estaba sentado en la puerta de su casa esperando a que llegara su familia para poder entrar. Un automóvil rojo, en el que viajaban los cinco rumanos, se paró cerca de él. Los inmigrantes querían saber dónde estaba un taller al que habían acudido para comprar otro coche, según la versión de la Guardia Civil. Pero el crío se asustó. Salió corriendo y avisó a un tío suyo.



Entonces, se organizó rápidamente una batida y los inmigrantes fueron interceptados en la carretera A-305. "Dos coches se pusieron delante y otros dos detrás", recuerda Stancio Marin, uno de los cinco inmigrantes que viajaban en el vehículo.


"Nos pegaron", chapurrea en castellano Stancio, el chico de 20 años que se llevó la mayoría de los golpes. El parte médico que guarda en un bolsillo del pantalón señala que sufre varias "policontusiones" en la espalda y la cara. "No me puedo agachar para trabajar". Stancio suele recoger naranjas en el campo y ahora le cuesta hacerlo.
"Se volvieron locos", asegura cuando recuerda el momento en el que el grupo se le echó encima. Stancio está indignado y ayer por la tarde buscaba un abogado para que le ayude a denunciar y tramitar el caso de la agresión en los juzgados.


Según el testimonio de las víctimas, los vecinos golpearon el coche y rompieron un espejo retrovisor del vehículo. Stancio se queja de que un policía local que también llegó hasta el lugar no ordenó a los vecinos que dejaran de pegarles.
Una patrulla de la Guardia Civil fue la que finalmente puso orden y se llevó a los inmigrantes al cuartel. Los agentes comprobaron, con la declaración de varios testigos, el recorrido que habían hecho los inmigrantes durante toda la tarde y concluyeron que contra ellos sólo pesaba el testimonio del chico de 11 años, quien sostenía que le "miraron mal". Los inmigrantes se fueron libres a las tres horas ya que los agentes no apreciaron "la existencia de comportamiento delictivo", según recoge el acta policial. Sólo se produjo una "gran alarma social en el pueblo", recoge el parte de la Guardia Civil de aquel lunes. La jauría humana de Arthur Penn.

Lecciones de griego

Ciudadano en griego se traduce como πολιτικóς , político; así que, cuando un político dice que "hay que concienciar al ciudadano" está diciendo en realidad que no sabe griego y que el que tiene que concienciarse es él mismo y dar ejemplo. Esa es la causa de que ya no se enseñe griego en el bachillerato.

Por otra parte, la dedocracia es un régimen político en el que la soberanía reside en el dedo y es ejercida por éste de manera directa o indirecta, a través de listas cerradas o periodistas pagados por la tv o la prensa. La palabra dedocracia no deriva sino parcialmente del término griego δημοκρατíα, compuesto por δημος que significa pueblo, pero que aquí, como los caballeros mangantes se lo pasan por el culo mediante sus aforamientos, mayores que los de una dictadura pura y dura, significa "dedo", κρατειν que quiere decir "gobernar", y el sufijo -íα; el término por tanto significa en su adaptación al español "gobierno del dedo". Esta institución ha sido copiada de las asociaciones de estructura corporativa como mafias, universidades, colegios profesionales, etcétera y sus baremos de la edad de piedra. Más concretamente, la dedocracia es una forma de gobierno en la cual, en teoría, el poder para cambiar las leyes y las estructuras de gobierno, así como el poder de tomar todas las decisiones de gobierno reside en el dedo, es decir, en el poder absoluto de una sola persona que a su vez fue elegido por un anterior dedócrata (cooptación, a veces reforzada por un lazo familiar o mafilial) a fin de asegurar la adecuada transmisión de la impunidad y la corrupción. De esta manera se puede decir que la dedocracia es lo más parecido a la antigua monarquía; la única diferencia notable es la enorme estructura detrás de la dedocracia, que en sí es un engaño construido a base de falacias para lograr convencer a toda una nación de que en realidad vive en un régimen democrático. Esta definición general tiene algunos matices. No todos los habitantes de un determinado municipio, región o estado democráticos participan en la política, por lo cual no todos son engañados.

martes, 29 de enero de 2008

Qué tiene Finlandia que no tenga España

EL SECRETO DE LOS FINLANDESES

24 horas con uno de los jóvenes de 15 años que triunfa en Pisa

¿Por qué lo habitual en Finlandia es que un adolescente normalito termine Secundaria con notas excelentes, hablando un perfecto inglés y leyendo un libro a la semana, y aquí muy pocos consigan algo remotamente parecido?

Hemos viajado al país mejor clasificado por el informe Pisa para averiguarlo.

Les presento a Saili Sipilä. Tiene 15 años. Vive con sus padres y sus dos hermanos en Espoo, una ciudad de 360.000 habitantes a las afueras de Helsinki. He volado 4.000 kilómetros para conocerlo. ¿Por qué? Por dos razones: porque soy periodista y porque tengo un hijo de la misma edad. Como periodista, quiero saber por qué Saili, un adolescente normalito de Finlandia terminará la Secundaria con excelentes notas, hablando inglés a la perfección y leyendo un libro por semana. Lo típico para un finlandés. Como padre, quiero saber si es inevitable que mi hijo, Manuel, un adolescente normalito, acabe sus estudios obligatorios aprobando por los pelos, chapurreando cuatro palabras en inglés y sin el menor interés por la lectura. Lo típico para un español.

¿Hubiera sido diferente si hubiera nacido en Finlandia? ¿Qué comparaciones entre la educación finlandesa y la española puedo hacer como periodista? ¿Qué lecciones puedo aprender como padre?

Repaso en el avión los resultados calentitos del último informe Pisa, un examen trianual que mide las capacidades de los alumnos de 15 años de 57 países en ciencias, matemáticas y lectura. Participaron 375.000 estudiantes. En España, casi 20.000 alumnos de Secundaria de 686 coles e institutos. Veamos las notas. Ciencias: Finlandia, 1ª, 563 puntos. España, 31ª, 488 puntos. Si el aprobado lo marca la media de los países de la OCDE (491 puntos), ya tenemos el primer suspenso.

Matemáticas: Finlandia, 2ª, 548 puntos, a sólo uno de China Taipei. España, 31ª, 480, a cuatro de la media de los países desarrollados. Segundo insuficiente.

Lectura: Finlandia, 2ª (547), por detrás de Corea del Sur. España, 35ª (461), protagoniza además el peor descenso en comprensión lectora de los países de la OCDE (485) desde el último informe. Nuestros hijos no entienden lo que leen. A la cuarta línea de cualquier texto se pierden. Muy deficiente.

Tres cates en las tres asignaturas básicas. ¿Qué hacemos? ¿Castigamos de cara a la pared a los alumnos, a los padres, a los profesores, a las autoridades, a todos?

Alemania cosechó unas calabazas semejantes hace tres años y la conmoción fue tan mayúscula que los políticos se pusieron las pilas y este año sus estudiantes han aprobado con nota. Aquí, el Gobierno culpa a Franco (la precaria educación de los padres dificulta la de los hijos). Además, la fiesta va por barrios, léase por comunidades autónomas. Los riojanos pueden sacar pecho: están en el grupito de cabeza. Los andaluces deberían ir pensando en las recuperaciones: en mates les gana hasta Azerbaiyán. Taxi hasta Espoo.

Son las siete de la mañana y todavía no ha amanecido. Ni lo hará. No veré el sol durante mi estancia en Finlandia. Cielos cubiertos y noche cerrada a las tres de la tarde. En esta época del año es un país en penumbra y con sus 5,3 millones de habitantes obsesionados en encender cirios, velas y lamparitas. Limosnas de luz.

Llego a casa de los Sipilä a tiempo para ser invitado al desayuno familiar. No es lo habitual, porque cada uno suele tomar un bocado por su cuenta, pero ayer (6 de diciembre) fue el Día de la Independencia y la ocasión lo merece. Me sorprende que Saili no tenga puente, pues el festivo cae en jueves. Mi hijo enlazó cuatro días de vacaciones gracias al viaducto de la Constitución. En Finlandia, si una escuela hace puente (los centros tienen autonomía para tomar estas decisiones), antes obliga a sus alumnos a salir algo más tarde cada día hasta completar las clases que se hubieran perdido.

Me descalzo, dejo los zapatos en el recibidor y converso con los Sipilä en calcetines mientras damos cuenta del café, los panecillos, el zumo de bayas y el queso lapón con mermelada. Seppo, el padre, es teólogo y se gana la vida traduciendo la Biblia. Domina una docena de idiomas, entre ellos arameo, copto y árabe clásico. Leena, la madre, es enfermera y trabaja en un hospital. Mikael, el hermano mayor, tiene 18 años y quiere estudiar Arte Dramático en la universidad, pero reconoce que las posibilidades de pasar el corte a la primera son escasas. Joel, el menor, de 12 años, es discapacitado psíquico y acude a un colegio de educación especial. La vivienda familiar es un dúplex de clase media en el centro urbano de Espoo. Lo de 'urbano' hay que matizarlo. Un bosque de abetos limita con la casa. «Nos mudamos aquí hace año y medio. El aire es muy puro».

Espoo es la segunda ciudad de Finlandia en habitantes y la de mayor porcentaje de población universitaria en un país donde el 34 por ciento de los adultos tiene estudios superiores. «No hay apenas delincuencia. Nuestros hijos pueden pasear de noche con tranquilidad», explica el padre. Y Saili apostilla en un inglés prístino: «Finlandia es segura. Ni sunamis, ni terremotos… Me gusta vivir aquí».

Yo les explico que me crié en la calle. Y eso es algo que se ha perdido en España, por los menos en las grandes ciudades. Que los niños puedan jugar al aire libre sin vigilancia.

Las ocho menos cuarto. Hora de ponerse los zapatos y salir camino de las respectivas ocupaciones. Saili coge el bus urbano (no hay autobuses escolares). El billete lo subvenciona el municipio. Por ley, ningún alumno puede vivir a más de cinco kilómetros de la escuela. Podría ir caminando, un paseo de veinte minutos, pero llovizna aguanieve y no le apetece. Saili tiene moto y bicicleta, como la mayoría de sus compis, pero sólo unos pocos desafían al frío en esta época.

En el exterior, las instalaciones de la escuela Saarnilaakson dan una impresión espartana, excepto por el césped de los campos de deporte que la circundan. En la entrada no se ve a decenas de estudiantes apurando el primer pitillo de la mañana, como en los institutos españoles. Ni una colilla, ni una hoja, ni una pintada. «Aquí no se ensucia ni la nieve», me dice el fotógrafo. En el interior, la limpieza resalta aún más. No hay garabatos en los pupitres ni en los aseos. Todo parece recién estrenado.

Saarnilaakson es una escuela pública, como el 97 por ciento de los centros finlandeses, a diferencia de España, donde el 35 por ciento son privados. Por supuesto, es gratuita. Pero el equipamiento es el de un colegio caro en nuestro país. Las aulas disponen de un televisor con pantalla gigante de plasma, acuario de 200 litros con pececitos de colores, cocina con fregadero, medios audiovisuales, aire acondicionado, muchas plantas. Hay un ordenador por cada dos alumnos. Una docena de máquinas de coser en la clase de costura, aparatos de soldar, herramientas de carpintería, esquíes… Un gimnasio cubierto, un auditorio para las clases de teatro y un comedor con autoservicio. Todo en perfecto estado de revista. Los libros de texto son gratis (¡cómo duelen los 200 euros que tengo que desembolsar cada septiembre!), el material escolar es gratis, la comida es gratis. No parece demasiado apetitosa y los estudiantes reniegan, pero la comen. Al Ayuntamiento le cuesta 65 céntimos cada menú: un plato caliente, leche y fruta. Tanta generosidad me pone los dientes largos.

Y cuando Kari Kajalainen, profesor de matemáticas, me explica que si un niño quiere estudiar, puede llegar a ser médico o juez o ingeniero, lo que se proponga, si se esfuerza, aunque su familia sea pobre, pongo cara de incredulidad.

«La educación de cada finlandés le cuesta 200.000 euros al Estado, desde que entra en la guardería hasta que sale de la universidad con su título. Es el dinero mejor empleado de nuestros impuestos. La presidenta del país, Tarja Halonen, se licenció en Derecho y proviene de una humilde familia de clase obrera. «Cuando regaño a mis alumnos, les digo que están malgastando el dinero de los contribuyentes».

Y otra profesora, Päivi Ketola, me cuenta que los universitarios sólo han de pagar los libros y la comida ( 2.50 euros en la cafetería de la facultad). El Estado los ayuda a emanciparse con subvenciones para alquilar una vivienda y una paga. Todo el sistema está montado para que los finlandeses se acostumbren a ser autónomos desde bien pequeñitos y se vayan a vivir por su cuenta a los 18 años.

Pero volvamos con Saili, que ha sonado el timbre (las notas de una balada al piano de Erik Satie) y entra en clase. Cursa 9º grado, el equivalente de 4º de la ESO en España. En la escuela de Saarnilaakson hay 400 alumnos y 40 profesores, médico, asistente social, psicólogo y hasta dentista. Y la ratio es de menos de veinte estudiantes por aula (en Finlandia, por ley, no puede haber más de 24). En la clase de mi hijo hay 34.

Los compañeros de Saili son formalitos, por lo menos a primera vista. Y es que en el ideario del colegio, además de en la civilización europea y el multiculturalismo (hay clases de historia del islam o del catolicismo, aunque la población es mayoritariamente luterana), se hace un hincapié obsesivo en los buenos modales. Me asombra el respeto reverencial que le tienen a los profesores. «Sí, nos sentimos respetados y valorados por la sociedad. Ser maestro es una profesión de prestigio a la que solo aspiran los mejores. Y no basta con ser muy bueno en tu materia. Debes destacar también a la hora de saber transmitir tus conocimientos. Pero el respeto de los alumnos te lo ganas día a día. En 20 segundos lo puedes perder», explica Mati Karkkainen, docente de ciencias, en la sala de profesores, muy acogedora: un piano, una bandeja con bombones, cafeteras humeantes.

Los maestros tienen un buen sueldo en comparación con los españoles, aunque algunos se quejan. Rocío no, desde luego. Esta madrileña imparte clases de español. «Cobro 1.800 euros por 15 horas semanales. El sistema no incentiva que trabajes más. Prefieren repartir el trabajo para que no haya paro. ¿Cómo? Aumentando mucho los impuestos a los que ganan más. A mí sólo me retienen el 10 por ciento. Pero a un médico que gane 5.000 euros le retienen la mitad. Además, tienes derecho a paro toda la vida. Tendría que pensármelo mucho para volver a España».

Ojo, a los niños finlandeses no les gusta el cole. Saili, que saca sobresalientes sin despeinarse, lo considera «demasiado fácil». Sus compañeros, menos brillantes, reconocen que hay que trabajar demasiado. Y Päivi Junkkari, profesora de inglés, recuerda su adolescencia como una etapa ingrata, de mucho sacrificio. «Los alumnos no vienen al colegio a pasárselo bomba. Es un trabajo. Pero saben que todos tienen las mismas oportunidades. Da igual a la escuela que vayan, en el centro de Helsinki o en un pueblo del Ártico. Todas tienen el mismo nivel». Kari Kajainen asiente. «Nos centramos en que la mayoría de los alumnos sean muy competentes. Que el nivel medio sea alto. No es una educación elitista. Preferimos que todos saquen aprobados y notables; que haya alumnos de matrícula no es una prioridad.

Y, sobre todo, cuando vemos que alguno tiene problemas, le asignamos enseguida un profesor de apoyo. Tiene clases extra. Estamos muy pendientes y no dejamos que se retrase.» Los deberes son sagrados.

Y está muy mal visto que alguien copie, incluso por los mismos alumnos. Que alguien saque una chuleta es impensable. «En nuestra cultura son muy importantes dos valores: la honradez y el trabajo», comenta Päivi Junkkari. No es casualidad que Finlandia también encabece las estadísticas de transparencia y menos corrupción pública.

Kari Kajainen apunta otra peculiaridad nórdica. No hay repetidores. Le digo que en España el 43 por ciento de los alumnos de Secundaria ha repetido curso alguna vez. Y que mi hijo, que siempre se salva al final, tiene incontables oportunidades para aprobar cada asignatura y, aun así, suelen quedarle un par para septiembre. Kajainen pone cara de asombro.

«Aquí sólo tienes una oportunidad para aprobar un examen por la misma razón que la vida sólo se vive una vez. Y hay que aprovecharla. Si no apruebas, te quedas una hora más en clase hasta que demuestres que te lo sabes y si no, estudias en verano, pero la promoción es automática».

¿Dónde aprietan más las tuercas? «Sin duda, en la enseñanza de la lengua materna. Somos los primeros del mundo en ciencias y los segundos en matemáticas, pero el mayor reto de enseñar matemáticas es conseguir que los alumnos comprendan lo que leen, el enunciado de los problemas. Por eso lo fundamental es que lean. Y también es muy importante la enseñanza de lenguas extranjeras. El finés es una lengua minoritaria. Los alumnos también estudian sueco e inglés obligatoriamente. Y alemán, francés o italiano como optativas. Pero tienen una gran ventaja. Las películas y series de televisión extranjeras no están dobladas. Todas se pasan con subtítulos. Los niños se acostumbran desde pequeños a escuchar otros idiomas y, además, adquieren destreza lectora. Hay que leer rápido los subtítulos para no perder el hilo del programa», apunta Tuija Yrjö-Koskinen, profesora de inglés.

Envidio la fluidez con la que todos hablan el idioma de Shakespeare en la clase de Sailu. E incluso chapurrean algunas palabras de español porque Los Serrano es la serie de moda. La jornada de Saili es intensiva, de 8 de la mañana a 3 de la tarde. Pero las clases son muy breves: 45 minutos mal contados.

Hay un recreo obligatorio al aire libre (los adolescentes se apretujan en la entrada porque en el patio hace frío) y una pausa de media hora para comer. Todo el horario está salpicado de breves descansos que hacen llevadero el día. Terminan frescos. No se los abruma con una montaña de materias. Las carteras son livianas. Se estimula el razonamiento crítico antes que la memorización. Hay clases distendidas, como baile de salón, teatro, arte digital, peluquería, artes marciales, hockey sobre hielo, esquí de travesía, ¡cocina! (Saili y su hermano Mikael aprendieron a cocinar en el colegio y preparan la cena en casa cuando les toca). También primeros auxilios, carpintería, soldadura o música. Los alumnos tocan el violín, la guitarra eléctrica u otros instrumentos, según sus preferencias. Y, sobre todo, se estimula el pensamiento crítico. Se invita a discutir. El sistema español margina el debate y la expresión oral. El alumno toma apuntes pasivamente, bosteza. Saili vuelve a casa, juega un rato al hockey y hace los deberes. «Tardo de una a dos horas. Luego cuido de mi hermano Joel o cocino si no hay nadie más en casa. A las siete hemos cenado. Me conecto un rato al Messenger si mi padre no está trabajando en el ordenador. O juego a videojuegos de rol y de estrategia. Luego, me acuesto y me quedo leyendo hasta las once. Mis libros preferidos son las novelas de Julio Verne y todos los de Harry Potter. El último lo voy a leer en inglés». Finlandia presume del mayor índice de lectura de libros y prensa de Europa. Tres veces por semana la familia toma la sauna en casa. «Lo hacemos juntos. Es el lugar donde se comentan las preocupaciones y los proyectos, donde se planean las vacaciones. Siempre buscando el sol. Hemos ido a Madeira, París y Túnez», explica Leena, su madre. Saili todavía no tiene claro qué quiere ser de mayor. «Químico, veterinario o diseñador de videojuegos.» Le pregunto si es feliz. Y me responde sin pestañear que sí.

Carlos Manuel Sánchez

lunes, 28 de enero de 2008

Déjà vu

"Recordar es obsceno; / peor: es triste". Son versos de Aleixandre en Poemas de la consumación, uno de mis libros favoritos de poesía. A la altura de los años todo empieza a repetirse y a ser evocación de algo más auténtico y más verdadero. Supongo que la patria o paraíso perdido de los poetas, la infancia, como bien sabía Rilke. Todo se repite y vuelve domestiquillo y gris en casa, o en esa ventana de la casa, la TV, donde la nefasta política empresarial del pseudogobierno ha provocado que las cadenas tengan que recurrir a saldos y reposiciones para poder pagar sus cuantiosas deudas. El eterno retorno. Priva lo retro, que antes era lo camp. La vulgaridad es la forma de ser del tiempo. La forma del tiempo mismo. Hasta vuelven viejas ideologías, como el fascismo. Pero la repetición de la jugada, la moviola del pasado, es obscena, es triste. Indica la decadencia de quienes están muertos antes de morir o las nulas esperanzas de quienes tienen que programar un futuro. Mal vamos.

domingo, 27 de enero de 2008

Últimas palabras de Bobby Fisher

Lo cuenta Carlin en El País de hoy. El hombre que era una isla y que vivía en una isla, postrado en una cama hospitalaria a causa de una infección renal, se despertó y se quejó al médico de que le dolían los pies; entonces pidió que se los masajeara. Él lo intentó suavemente, y entonces pronunció sus últimas palabras. Dijo: "No hay nada que alivie tanto el dolor como el tacto humano". Y murió. Era Robert Fisher.

viernes, 25 de enero de 2008

Naturaleza humana

Cuanto más conozco a los perros, más odio a los seres humanos:

Un conductor pide 20.000 euros a los padres del joven al que mató

El demandante dice que no necesita el dinero, pero tampoco lo quiere perder

KARIM ASRY - Bilbao - El País, 25/01/2008

Los padres de Enaitz Iriondo no podían creer lo que estaban leyendo en la denuncia. El hombre que había matado a su hijo de 17 años en 2004 iba a llevarles a juicio para cobrar 14.000 euros por los daños sufridos en su Audi A8 al estrellarse en la carrocería el cuerpo del joven al que atropelló. Y unos 6.000 euros más por la sustitución de su vehículo, porque "lo ha necesitado para el ejercicio de su trabajo diario", aunque varias fuentes acreditan que dispone de más vehículos. Tras varias vistas suspendidas y casi dos años de espera, el juicio se celebrará el próximo miércoles 30 de enero, en la localidad riojana de Haro.

El demandante, Tomás Delgado Bartolomé, aseguró ayer en una conversación telefónica que no fue una decisión fácil. "Era la única manera de cobrar el dinero. Y me esperé hasta el último día de plazo para decidirme: "Yo también soy una víctima en todo esto, lo del chaval no se puede arreglar, pero lo mío, sí".


"Eso ya fue la estocada final, una gran puñalada", relató la madre de la víctima, Rosa Trinidad, que vive con su marido, Antonio Iriondo, en la localidad vizcaína de Durango. "Antes de la demanda, pensábamos que el pobre tendría que cargar con la muerte de mi hijo toda su vida. Con eso se quitó la mascara".


Enaitz Iriondo murió con 17 años el 26 de agosto de 2004 en la carretera comarcal de Castañares, en La Rioja, donde sus amigos y familiares siguen dejando flores en su memoria. Veraneaba ahí con sus padres y su hermana en un camping cercano al municipio. "Se quedó un poco más porque unas chicas se lo pidieron", explicó una amiga suya que estaba en el camping esa noche. El joven volvió sólo en bicicleta, de noche, sin chaleco reflectante ni casco, según explica el informe técnico del accidente de la Guardia Civil.

El juzgado de instrucción que llevó el caso desestimó la denuncia penal, al valorar que no hubo "infracción criminal" en el comportamiento del conductor. "Nos dieron tres días de plazo para recurrir", explicó la madre. "Nosotros estábamos destrozados. Y nuestro abogado nos aconsejó que nos olvidáramos de la vía penal y fuéramos por la civil". Recibieron una indemnización de 33.000 euros, pagados por la aseguradora del coche, Winterthur Seguros, que reconoció "la existencia de un exceso de velocidad en la conducción del Sr. Delgado que pudo contribuir al accidente", según reza un escrito que la empresa envió al tribunal.

Además de hacer frente a la demanda civil del hombre que atropelló a su hijo, los padres siguen luchando para reabrir la causa penal. "No queremos dinero, queremos justicia" aseguran.
Delgado considera que su demanda es legítima porque "alguien tiene que pagar". El conductor dice que tampoco necesita el dinero. "Soy empresario industrial", afirmó. "No es que los 20.000 euros me hagan falta, pero no tengo por qué renunciar a ellos", explicó antes de culpar a "las aseguradoras" de lo ocurrido. "Era la única manera de recuperar el dinero", argumentó también en su defensa el abogado Santiago Gimeno García. "Teníamos que demandar a los padres para demandar a la aseguradora". Gimeno no logra explicar con claridad por qué su cliente ha demandado a su aseguradora, Winterthur Seguros. "Entendemos que la compañía tenía que haber indemnizado a mi cliente", apuntó.


¿Qué pasará el próximo miércoles en el juicio? "Lo único que podemos hacer es evitar que cobre y que pague las costas", se resigna la madre

jueves, 24 de enero de 2008

Platillos engordantes

Determinadas personas tendrían que dejar de vivir del cuento y de la credulidad de la gente, especialmente periodistas como el listillo Iker Jiménez o su directo antecesor, el nefasto psiquiatra Jiménez del Oso, quien ha originado más gente chalada que ha curado. Ya casi todo el mundo se ha olvidado de las imbecilidades del desacreditado Erich von Daniken, pero esta mala hierba no deja de crecer mientras que los pobres escépticos tienen que sudar para ser oídos y publicados por los periodistas, siempre más atentos a las tonterías y proclives a rodear los misterios con las vendas de un lenguaje críptico y nebuloso que recuerda el clásico procedimiento de timo de la lectura en frío. Mientras existan esos periodistas consagrados a estupidizar a la gente con embolados sobrenaturales o a engatusarlos con historias del corazón, los cojones y el hígado, el sentido común de la gente se atrofiará y la falta de educación y ética de la prensa generará gilipollas sin sentido crítico; no sabremos cuánta verdad verdadera hay en los hechos extraños, si es que los hay, que lo dudo, pues hasta ahora no se ha movido un solo molino con ese viento.

miércoles, 23 de enero de 2008

Dónde está el mal

Siempre, donde menos se espera. Un ejemplo: el dimitido presidente de Interpol Jackie Selebi mantenía una abierta amistad y colaboración con Glenn Agliotti, acusado del asesinato de un rival y considerado la versión surafricana de Al Capone. Así, no es de extrañar que el porcentaje de gentes imputadas en ilegalidades y todo tipo de crímenes sea superior en el Congreso de Diputados de Estados Unidos o de Italia que, por ejemplo, en el Bronx o en los peores barrios de Odessa o Málaga. ¿A que es curioso? No sé si lo será, pero es la pura verdad. Como que también un tal señor Roldán, del que nadie ya se acuerda, porque está feo, estuvo a pique de ser ministro de Interior.

Bartolomé Ximénez Patón

Quería actualizar un artículo de Wikipedia sobre Bartolomé Ximénez Patón, pero he decidido hacerlo aquí, ya que lla wikipedia, y especialmente algunos wikipedistas, son un incordio.

Nació en Almedina, provincia de Ciudad Real, y fue bautizado el 15 de agosto de 1569; murió en Fue hijo de Bartolomé Jiménez y de su mujer legítima Apolonia Fernández, de posición desahogada. Se ha dicho que su familia estaba emparentada con la de Santo Tomás de Villanueva, que nació en el vecino pueblo de Fuenllana. A los veinticuatro años falleció su madre, dejándole una renta anual de 20.000 maravedíes, procedentes en su mayoría de propiedades agrícolas en Almedina y Villamanrique y de casas de las que era propietario. Estudió en Madrid con los jesuitas del Colegio Imperial, y muy probablemente fue condiscípulo de Lope de Vega, de lo cual el gran fervor que se nota en sus obras por el Fénix de los Ingenios, que es el autor más citado en los ejemplos de sus diversas retóricas; seguramente pasó en 1587 a la Universidad de Baeza; obtuvo las órdenes menores y el grado de bachiller en artes al menos hasta 1597 y oyó Teología en la Universidad de Salamanca, por donde sacó el título de maestro; desde 1596 era preceptor de gramática en Alcaraz (Albacete), donde se dedicaba además a escribir comedias; este modo de vida impidió que se ordenara definitivamente y orientara su vida por otros derroteros; se casó con una paisana deAlmedina llamada Juana Hervás Monsalve, de la que tuvo dos hijos, Félix y Alonso; fue notario del archivo de la Inquisición de Murcia y correo mayor de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), donde se asentó finalmente y fue contratado desde el 16 de agosto de 1600 para enseñar humanidades; sus discípulos llevaron sus enseñanzas a todos los rincones de Castilla; desde allí hizo frecuentes viajes a Toledo, donde se reunió con el importante círculo de amigos de Lope de Vega que residía allí, la famosa Academia de Fuensalida y el Conde de Mora, así como con el mismo Fénix, quien venía a la ciudad frecuentemente entre 1604 y 1610, invitado por los mismos y porque allí vivía una de sus amantes; de hecho, la primera edición de la ''Eloquencia'' de Ximénez Patón se editó allí; José de Valdivielso y Juan Antonio de Herrera, de hecho, incluyeron poemas en sus obras; el gran humanista murió en Villanueva de los Infantes en 1640.En cuanto a sus obras, comentó muy extensamente y tradujo epigramas de Marco Valerio Marcial entre 1627 y 1628, en la obra denominada ''Cathedra de erudición'' que se conseva manuscrita en Toledo, y escribió diversas obras de gramática: ''Breves Institutiones de la Gramática Española'' (Baeza, 1614), compuesta para extranjeros que desean aprender la lengua y ''Epítome de la ortografía latina y castellana'' (Baeza, 1614). Publicó, además, el más importante manual de retórica de la época (''Mercurius Trimegistus, sive de triplici eloquentia'', 1621). Una parte del mismo es su ''Eloquencia española'' (Toledo, 1604). Además escribió diversos opúsculos:''Discurso en favor del santo y loable estatuto de la limpieza de sangre'' (Granada, 1638); ''Reforma de trajes'' (1638), ''Proverbios concordados'', '' El perfecto predicador'' (1612), ''Decente colocación de la Santa Cruz'' y ''Discurso de la langosta''. Juan Pérez de Montalbán afirma en su ''Para todos'' que:''A los veinte años de su edad tenía hechas muchas poesías, comedias, autos y otras obras sueltas, divinas y humanas''Existe un documento fechado el 18 de febrero de 1597 donde se reseña que vendió cuatro comedias escritas por él. Al año siguiente entregó dos autos sacramentales para ser representados en Alcaraz. Se conocen los títulos de cuatro comedias suyas que se han perdido: ''Comedia del Peregrino'', ''Comedia del casamiento deshecho'', ''Comedia de la Tugancilla princesa'' y ''Comedia de los amantes engañados.'' Fue preceptor del Conde de Villamediana.La ''Historia de la antigua y continuada nobleza de la ciudad de Jaén, muy famosa, muy noble, y muy leal, guarda y defendimiento de los reynos de España. Y de algunos varones famosos, hijos de ella'' (1628) es su obra histórica más importante. En 1983 se reeditó con un prólogo de Rafael Ortega y Sagrista donde se afirma que Patón refundió en realidad un texto anterior de Pedro Ordóñez de Ceballos. La ''Historia'' no hace referencia a los cronicones (generalmente poco históricos), por lo que su veracidad está muy asentada. Contiene principalmente biografías y genealogías de linajes jiennenses junto con hechos históricos de la época, sin rehuir el paisaje, la climatología, la industria y especialmente la agricultura.Théodore S. Beardsley Jr. ha señalando a Patón como posible autor de una ''Carta a los Padres... de Nuestra Señora del Carmen'' (¿Baeza, 1627?) y el ha hallado la supuestamente perdida ''Declaración preámbulo del salmo 118'' (Granada, 1633). Hau además una ''Carta apologética'' de Patón en la traducción, por Gerónimo Antonio de Medinilla y Porres, de la ''Utopía'' de Tomás Moro, (Córdoba, 1637). Patón cita como obra suya una obra titulada''Apolo'' que se ha perdido. También hay "Carta al licenciado Pedro Fernández Navarrete", fechada en Villanueva de los Infantes el 17 de octubre de 1622 y que se encuentra al final de la ''Explicación del libro qvarto del Arte nuevo de Gramática de Antonio'', obra de Pedro Collado, catedrático de Alcaraz y a buen seguro alumno del preceptor, impresa en Valencia en 1630; en esta carta se defienden los estudios de Gramática en los pueblos. También la canción que comienza "Sagrado Tiphys, que la eterna nave", recogida en la obra del maestro don Antonio Calderón, ''Relación de la fiesta qve la insigne Vniversidad de Baeça celebró a la Inmaculada Concepción de la Virgen Nuestra Señora'' (Baeza, 1618). A decir del erudito Inocente Hervás y Buendía, en poder del descendiente del maestro, don Luis Patón, se encontrarían varias obras ilocalizadas: ''La quenta y razón que yo el maestro Bartolomé Ximénez Patón tengo'', una especie de autobiografía "muy especialmente de sus cargos y honores", que comprende tres hojas en folio. En segundo lugar, los ''Comentarios de erudición'', obra incompleta:

'Un manuscrito en 4° en que hay primeramente un diálogo entre Laminio, Suleno y un caballero portugués, comentando en primer término Las odas del Quinto Horacio Flaco Venusino y las traduce. Finge a continuación una visión, la que desarrolla en poesía de metro variado. A Desengaño y freno de los deseos vanos de Junio Juvenal, Sátira décima. Sigue el Discurso de la langosta y concluye con Albergue de pobres y remedio de necesidades, cuyo trabajo versa sobre la caridad para con el pueblo, proponiendo como modelo y ejemplar a Santo Tomás de Villanueva, dando fin con el retablo a las solemnes fiestas, con las que Infantes celebró su canonización. Retazos de trabajos todos incompletos agrupados para evitar su extravío'' (I. Hervás, Diccionario histórico, geográfico, biográfico y bibliográfico de la provincia de Ciudad Real, Ciudad Real, 1914, p. 149 y ss.Se conserva manuscrito en Palma de Mallorca ''El virtuoso discreto'', compuesto en 1628 y dividido en dos partes, consagrado a educar a la juventud proponiendo un modelo ideal de alumno en su primera parte, y naciendo una antología de textos clásicos traducidos sobre el tema en la segunda. Parece aludir a Quevedo cuando escribe lo siguiente:

En comedias i entremeses se debían corregir i rreformar algunas invectiuas que con so color de gracias se dicen contra este estado santo [el estadomatrimonial], i las licencias de algunos maldicientes satíricos, sin dallespermisión a ello ni aplaudilles a sus insultos y erróneos donaires, porque elestado es santo. (F. 35-35v9) Patón hizo algunas contribuciones notables a la filología hispánica y a veces parece presagiar la gramática universal de Port Royal, pero quizá lo más interesante sea su observación sobre el seseo. El ceceo (''cecear'') existía desde el siglo XIII y tenía además las acepciones de "tartajear" y de "llamar a alguien con la interjección ce, ce". Sin embargo, del seseo no aparecen textos hasta el siglo XVII: en 1611 ó 1614 Bartolomé Jiménez Patón suministra la primera descripción conocida de sesear, pero aplica este verbo al hábito fonético de los valencianos (que pronuncian con /s'/ ápico-alveolar la c, ç) y lo contrapone al zezear de Sevilla.

Juan Alonso y de los Ruizes de Fontecha

Como es habitual en Ciudad Real, la reedición del Diccionario de los nombres de piedras, plantas, fructos, yervas, flores, enfermedades, causas y accidentes de Juan Alonso y de los Ruizes de Fontecha pasó desapercibida en 1999. (Barcelona: Arco Libros, 1999, edición crítica y estudio de María Purificación Zabía Lasala). Pues bien, este médico es un autor manchego, nacido en Daimiel, importante por sus contribuciones a la ginecología y farmacología y por sus trabajos lexicográficos en el campo de la medicina.

La introducción deja bastante que desear en lo que consta a datos biográficos; no cita la Historia bibliográfica de la medicina española, (1846) de Antonio Hernández Morejón, y ni siquiera los Anales históricos de la medicina en general y biográfico-bibliográficos de la española en particular (1841) de Anastasio Chinchilla, obras clásicas al respecto y que dedican a este autor mucho espacio. Se ve que la autora ha consagrado su esfuerzo fundamentalmente al apartado lexicográfico, que ciertamente es el más espinoso y difícil; en ese terreno su esfuerzo es de notar; recurre, por supuesto, al Pedazio Dioscórides Anazarbeo de Andrés Laguna para documentar las meteduras de pata del médico manchego, quien, aunque algo viajado, no contaba con una experiencia farmacológica y filológica comparable a la del gran humanista y médico del siglo XVI. Por demás, el trabajo de Zabía Lasala se beneficia de la consulta de un gran número de repertorios lexicográficos antiguos que le sirven para contrastar críticamente en las notas cada entrada del autor.

Los médicos manchegos son más bien escasos al lado de los importantes veterinarios que esta tierra ha dado; no vamos a mencionar al célebre bachiller Fernán López de Ciubdarreal, porque no existe y es en realidad una superchería de la que hablaremos en otro momento; sí puede mencionarse al mediocre Juan Sánchez Valdés de la Plata, al doctor Juan Calderón, al famoso Javier Paulino, uno de los fundadores del PSP.

Cómo investigar

Primero, sentir una curiosidad compulsiva y enfermiza. Sin este ingrediente, nunca llegarás a ser un buen investigador. Después, dominar el álgebra de Boole. Es imprescindible para poder usar bien un buscador informático, así como conocer las nuevas tecnologías. Luego, saber aislar las ideas en la mente de tal forma que dirijan todos tus sentidos y tu imaginación y estén presentes en tu alma hasta cuando duermes. Si empiezas a soñar con algo relacionado con tu investigación, es un buen síntoma. También lo es echar un simple vistazo a una página y encontrar sin leerla el nombre o dato que vas buscando, como si te la hubieras leído entera (eso es porque tu mente está entrenada para discriminar entre todo lo inútil y atrae lo pertinente como un imán). De repente, cuando menos te lo esperes, empezarán a saltar conejos de todas las matas y te pondrás a perseguirlos rifle en mano. Sin embargo hay un pequeño defecto o contrariedad: la angustia de tener todos los canales abiertos, de sentirse náufrago solitario en los océanos de la información, porque el verdadero investigador nunca corta los senderos y siempre se deja tarea para mañana. Lo expresó bien Fisher cuando dijo que el Caballero de la armadura oxidada no podía partir en todas direcciones al mismo tiempo. Es como volverse autista y pasar todo el día procesando medio colgado. Pero aquí es donde puede evaluarse el talento del investigador: el que vale para esto sabe cómo sacar sentido útil a volúmenes ingentes de información; posee una capacidad de abstracción tal que en su escudilla siempre sabe encontrar la pepita de oro que va buscando. Husmea donde hay rastros y sabe atar cabos.

Pablo Villamar

No veo gran cosa provincial dedicada a este personaje, tan interesable y polifaciente como el mismo Francisco Nieva, con quien cuánto tiene en común. Nació en Alcázar de San Juan, aunque pronto marchó a vivir a Oviedo. Primero trabajó como periodista y como novelador, pero su verdadera vocación era teatrar. Su formateo en este campo es eminente, no por más cosmopolita: aprendió dramaturgia en la Sorbona y manoteó en el Actor's Studio de Nueva York y en Milán. Tiene en su haber, de largo caudal, el premio Calderón de la Barca. Su obra, como él mismo, es muy prolija y desigual, pero muy supersaliente en sus obras mejores, que pocas no son. También ha trabajado como guionero de TV en Hispanoamérica, Francia y España. Como persona, posa a lo Dalí, pues es un espectáculo perfecto para todo hombre que tenga sentido de lo paranoico. Y además exhibe algo que vale su oro en peso: un gran sentido del humor. ¿Qué cómo conozco a este hombre? Me topé con él hojeando al azar el Diccionario de la Huerta donde crece el Peral y se cuece la Tortajada

Investigación

Soy un hombre complicado, aunque quizá sólo para mí mismo; supongo que cualquiera que se toma demasiado en serio se vuelve complicado. Pienso a veces que me voy a disolver en una nube de prosa. Entre las múltiples intenciones de este blog hay una que se relaciona con la investigación, no de uno mismo, sino de ese otro uno mismo que es lo otro. Siempre he sido un ignorante prodigiosamente bien informado. En este lugar iré acumulando datos inéditos que haya espigado en la cenagosa y pringante historia cultural de La Mancha. Será así cantera para cualquier investigador o periodista que desee aventar estos temas. Siempre he sido un generoso rezongante; lo hago para librarme de la angustia que me produce continuamente el que me surjan pistas e ideas que no puedo seguir ni desarrollar, porque la vida es corta y mi cansancio mucho. De mi fertilidad y olfato investigador, creo que demostrado y del que ya se han beneficiado ocho o nueve, podrán así aprovecharse todos los que quieran hacer algo por desenterrar las almas malditas de estos lugares y fertilizar así otras mentes enfermas de curiosidad salomónica. Es más, aunque quizá sea menos, aprovecharé, cuando acogote un ítem, para dar algunas indicaciones sobre eurística y creática que sirvan a la gente para encontrar oro entre frondales y escabronadas montañas.

Nueva víctima del concejal asesino

Uno de los peores asesinos en serie de los últimos años, el concejal de urbanismo de Ciudad Real, acaba de añadir una nueva víctima a su colección; esta vez no es un niño, ni un viejo, ni un ciego o minusválido, es una madre que cruzaba la calle. Vuelve al lugar del crimen donde asesinó a Javier, un niño que iba a la misma escuela que mi hija.

Hoy, al salir, un coche casi lamina a mi hija pequeña en la misma puerta por donde salimos todos los días, que da a un pasaje peatonal. Me quedé con la mano en la puerta, estupefacto, impresionado, con el aliento cortado; mi hija se lo tomó mejor que yo. Que hagan algo con ese hombre, ya, y sobre todo que le impidan cometer más crímenes, como los tres o cuatro muertos que causaron sus obras en el casco central hace dos o tres meses.